Diabetes mellitus

4 abril 2012

Un experto determina que el 30% de la población podría estar en riesgo de desarrollar diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:26
Josep A. Villena, de la Unidad de Diabetes y Metabolismo del Vall d´Hebron Institut de Recerca (VHIR) de Barcelona, insiste en la importancia que tiene un diagnóstico precoz para garantizar al paciente una “excelente calidad de vida”.
El 30% de la población española sufre algún tipo de alteración en el metabolismo de la glucosa, por lo que podría hallarse en riesgo de desarrollar diabetes, según indicó el investigador Josep A. Villena, de la Unidad de Diabetes y Metabolismo del Vall d*Hebron Institut de Recerca (VHIR) de Barcelona, en el transcurso de su participación en el Seminario sobre Avances en Biomedicina, organizado por la Facultad de Medicina de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) en el Campus de Ciudad Real.
Villena, que hizo alusión al Estudio Epidemiológico de la Diabetes en España, Di@bet.es, realizado por la Federación Española de Diabetes y la Sociedad Española de Diabetes, señaló que dicho informe cifra en un 14% los ciudadanos que sufren diabetes mellitus o de tipo 2, y que casi la mitad de ellos desconoce que padece la enfermedad.
A este respecto, este especialista insistió en la importancia que tiene un diagnóstico precoz y un buen control de la diabetes para garantizar al paciente una “excelente calidad de vida”, pues de lo contrario, la diabetes derivará en afecciones muy graves, como cardiopatías, insuficiencia renal o pie diabético, que pueden incapacitarle de forma permanente e incluso poner en riesgo su vida.
Según Villena, la diabetes tipo 2 es una enfermedad “tratable” y precisamente esto, y el hecho de que sea de evolución progresiva, es lo que hace que “muchas veces no sea percibida como la enfermedad grave que realmente es si no se controla adecuadamente”.
 Este experto, que participó en este seminario con la ponencia ‘Disfunción mitocondrial y resistencia a insulina: ¿una relación causal o casual?’, se ha refirió también a las últimas investigaciones llevadas a cabo en torno a la enfermedad, y puso como ejemplo el desarrollo de nuevos fármacos con capacidad para promover la secreción de insulina y la forma de promover el metabolismo oxidativo.
 En este punto, señaló que los estudios han puesto de manifiesto que la resistencia a la insulina constituye un factor clave en la patogénesis de la diabetes, aunque aún está por ver cuáles son las causas del desarrollo de dicha resistencia.
JANO.es • 02 Abril 2012 12:27
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/experto/determina/30/poblacion/podria/estar/riesgo/desarrollar/diabetes/_f-11+iditem-16726+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+02%2F04%2F2012

Los agentes que bloquean el sistema renina-angiotensina parecen reducir el riesgo de diabetes

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 9:02

Los IECA y los ARA II se asocian a menor riesgo de diabetes que otros agentes usados en el tratamiento de la hipertensión.
Dres. Tocci G, Paneni F, Volpe M y colaboradores
SIIC
American Journal of Hypertension 24(5):582-590, May 2011
Del sitio IntraMed

15 febrero 2012

Helicobacter pylori y mayor riesgo de diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:02

 Un estudio sobre adultos latinos de California revela que las personas infectadas con la bacteria causante de úlceras Helicobacter pylori son dos veces más propensas a desarrollar diabetes que aquellas sin signos de la infección.
Esto no prueba que el germen cause diabetes, sino “que permitiría predecir la aparición de la diabetes tipo 2″, aclaró Allison Aiello, autora principal del estudio y profesora de la University of Michigan, en Ann Arbor.
El equipo de Aiello detalla en la revista Diabetes Care el seguimiento de 800 personas durante una década. Ninguna tenía diabetes tipo 2 (la forma asociada con el sobrepeso) al inicio del estudio.
Pero, con los años, 144 desarrollaron la enfermedad; el 97 por ciento de esos participantes habían obtenido un resultado positivo en la detección de H. pylori al inicio del estudio, comparado con el 91 por ciento de los que no tuvieron diabetes.
Tras considerar factores como la enfermedad vascular, el tabaquismo y el sobrepeso, el equipo halló que el riesgo de desarrollar diabetes era 2,7 veces más alto en el grupo que había estado infectado que en el grupo de control.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por su sigla en inglés), dos tercios de la población mundial estuvo infectada con H. pylori, pero la mayoría nunca tuvo síntomas.
En tanto, el 8 por ciento de la población de Estados Unidos es diabética.
El doctor Alain Bertoni, profesor del Centro Médico Bautista de Wake Forest, que no participó de estudio, coincidió en que “los resultados sugieren que existiría una relación causal”.
Pero se desconoce por qué la diabetes estaría asociada con la bacteria H. pylori, aunque Aiello comentó que existe la hipótesis de que el germen alteraría las condiciones de la flora intestinal o induciría la inflamación que favorece la aparición de la diabetes.
Por Kerry Grens
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: Diabetes Care, online 25 de enero del 2012
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=74535&uid=445164&fuente=inews

1 febrero 2012

¿Puede el café realmente evitar la diabetes tipo 2?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:09
El café descafeinado podría tener mayores beneficios para reducir la diabetes tipo 2 que el café regular.
tomando-cafe
Esa taza mañanera de café quizás haga más que despertarlo… también podría ayudarle a evitar la diabetes tipo 2, sugiere un estudio reciente.
Investigaciones anteriores han sugerido una relación entre el café y un menor riesgo de diabetes tipo 2, y ahora, los investigadores chinos responsables del nuevo estudio creen que quizás sepan por qué sucede. Hallaron tres compuestos importantes del café que podrían proveer efectos potencialmente benéficos: el ácido cafeico, el ácido clorogénico y la cafeína.
“Estos hallazgos sugieren que los efectos beneficiosos del consumo de café para la diabetes mellitus tipo 2 podrían deberse en parte a la capacidad de los componentes y metabolitos principales de inhibir la acumulación tóxica del hIAPP [por la sigla en inglés de polipéptido amiloide de los islotes humanos]”, escribieron Ling Zheng, profesor de biología celular de la Universidad de Wuhan en China, y colegas.
El polipéptido amiloide de los islotes humanos (hIAPP) es una sustancia que normalmente se halla en el páncreas, según la información de respaldo del estudio. Sin embargo, del hIAPP a veces surgen depósitos anómalos de proteína (acumulación tóxica). Esos depósitos anómalos (fibrilos amiloides) se hallan en las personas que sufren de diabetes tipo 2, dijeron los autores del estudio.
Los investigadores se preguntaron si bloquear la formación de estos depósitos podría prevenir o tratar la diabetes tipo 2, la forma más común del trastorno del azúcar en sangre. El próximo paso sería hallar una sustancia que pudiera evitar estos depósitos.
En 2009, un estudio publicado en la revista Archives of Internal Medicine reportó que las personas que bebían la mayor cantidad de café parecían tener el menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Ese estudio reportó que por cada taza de café que se consumía al día, el riesgo de diabetes tipo 2 se reducía en 7%.
Los investigadores responsables del nuevo estudio llevaron a cabo experimentos de laboratorio para ver si los compuestos del café podían inhibir la producción de los depósitos anómalos de proteína asociados con el hIAPP.
El ácido cafeico, el ácido clorogénico y la cafeína, los tres componentes más comunes del café, según los autores del estudio, ayudaron a reducir los depósitos anómalos de proteína, pero el ácido cafeico pareció ser el más eficaz.
Dado que el café descafeinado contiene niveles incluso más elevados de ácido cafeico y ácido clorogénico que el café cafeinado, el efecto beneficioso podría ser incluso más potente en el café descafeinado, añadieron.

25 enero 2012

Comparan el riesgo de diabetes asociado con el uso de betabloqueantes e IECA

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 10:29
Comparan el riesgo de diabetes asociado con el uso de betabloqueantes e IECA
En los pacientes con enfermedad coronaria estable, el tratamiento con IECA parece atenuar el riesgo de aparición de diabetes, asociado con el uso de betabloqueantes.
Dres. Vardeny O, Uno H, Solomon SD y colaboradores
SIIC
American Journal of Cardiology 107(12):1705-1709, Jun 2011
 
Introducción
Algunos fármacos antihipertensivos, por ejemplo, los betabloqueantes (BB), se asocian con aumento del riesgo de aparición de diabetes mellitus tipo 2. Estos fármacos afectan el metabolismo de la glucosa mediante el aumento de la producción hepática de glucosa y el bloqueo de la liberación de insulina; además, pueden agravar la resistencia a la insulina al disminuir la utilización periférica de glucosa. Los efectos de los inhibidores de la enzima convertidora de angiotensina (IECA), en cambio, parecen ser más variados. Algunas investigaciones sugirieron que el uso de estos fármacos retrasaría o evitaría la aparición de diabetes. En teoría, los IECA podrían mejorar la sensibilidad a la insulina al aumentar el flujo circulatorio periférico. En el Prevention of Events with Angiotensin Converting Enzyme Inhibition (PEACE), efectuado en sujetos con enfermedad coronaria estable, el tratamiento con trandolapril no redujo el parámetro principal de evolución que abarcó la muerte cardiovascular, el infarto de miocardio o la revascularización coronaria; sin embargo, disminuyó en un 17% el riesgo de diabetes.
En el presente estudio, los autores utilizaron los datos del PEACE para determinar la influencia de los BB sobre el riesgo de diabetes y las consecuencias de la asignación a un IECA.
Pacientes y métodos
El estudio PEACE incluyó pacientes de 50 años o más con enfermedad coronaria estable (antecedente de infarto de miocardio, revascularización coronaria o estenosis de más del 50% en la angiografía y función de eyección del ventrículo izquierdo superior al 40%). Fueron excluidos los pacientes inestables hemodinámicamente en el momento del rastreo (internados por angina inestable en los 2 meses previos o sometidos a procedimientos de revascularización en los 3 meses anteriores), los enfermos que serían sometidos a revascularización coronaria y los individuos con niveles séricos de la creatinina por encima de 2.0 mg/dl o del potasio, de más de 5.5 mEq/l. Los pacientes fueron asignados aleatoriamente al tratamiento con trandolapril (con aumentos progresivos hasta la dosis máxima de 4 mg por día) o a placebo; el seguimiento fue de 4.8 años en promedio.
En el presente análisis fueron evaluados 6 910 pacientes sin diabetes al inicio entre los 8 290 sujetos incluidos en el estudio PEACE. La variable principal de evolución fue la aparición de diabetes durante el seguimiento (el dato se obtuvo a partir de la revisión de las historias clínicas cada 6 meses). Se compararon las características demográficas basales de los enfermos tratados con BB o sin este tratamiento; para ello se aplicaron pruebas de la t, de Wilcoxon, de χ2 o de Fisher según el caso. El riesgo de diabetes se valoró con modelos de Cox, con ajuste según los parámetros basales y las interacciones terapéuticas. Algunos de los factores considerados fueron la edad, el sexo, el índice de masa corporal (IMC), el tabaquismo, la presión arterial sistólica y diastólica, el índice de filtrado glomerular, la fracción de eyección del ventrículo izquierdo, la concentración basal de colesterol y de potasio, el antecedente de enfermedad coronaria y de procedimientos de revascularización, la historia de accidente cerebrovascular o de enfermedad vascular periférica, la clase funcional y el tratamiento con agentes hipolipemiantes, digoxina, aspirina u otros antiagregantes plaquetarios. Se crearon modelos de probabilidad según la utilización basal de BB.
Resultados
El 60% de los enfermos evaluados, sin diabetes al inicio del estudio (4 147 de 6 910), recibía BB; 2 090 de ellos fueron asignados al tratamiento con trandolapril y 2 057, a placebo. Los enfermos tratados con BB fueron más jóvenes, tuvieron un mayor IMC y presentaron con mayor frecuencia antecedentes de enfermedad coronaria en comparación con los sujetos que no recibían BB.
Durante el seguimiento promedio de 4.8 años se registraron 733 casos nuevos de diabetes (índice de 2% por año). La asignación al tratamiento con trandolapril se asoció con una reducción del 17% del riesgo de aparición de diabetes (hazard ratio [HR]: 0.83; intervalo de confianza del 95% [IC]: 0.71 a 0.95; p = 0.009). En el modelo de variables únicas, la utilización de BB se vinculó con el aumento general del 44% del riesgo de diabetes (HR: 1.44; IC: 1.23 a 1.68; p < 0.001). El riesgo se mantuvo, incluso, después de considerar las diversas variables de confusión (HR: 1.36; IC: 1.15 a 1.61).
Se comprobó una interacción significativa entre la asignación al tratamiento con trandolapril y la utilización de BB sobre la aparición de diabetes en el modelo de variables únicas (p para la interacción de 0.021) y en el modelo de variables múltiples (p para la interacción de 0.028). Los pacientes tratados con BB más placebo (n = 2 090) tuvieron mayor riesgo de diabetes (HR ajustado: 1.63; IC: 1.29 a 2.05; p < 0.001), mientras que el riesgo se atenuó significativamente en los enfermos asignados a trandolapril (n = 2 057; HR: 1.11; IC: 0.87 a 1.42; p = 0.39). Los análisis ajustados que consideraron la utilización de BB a lo largo del estudio como una variable dependiente del tiempo revelaron los mismos resultados (HR en el grupo placebo: 1.40; IC: 1.12 a 1.75, y HR en el grupo de tratamiento activo: 1.02; IC: 0.81 a 1.29). En los modelos de probabilidad también persistieron las asociaciones observadas (grupo tratado con trandolapril, HR: 1.59, IC: 1.26 a 2.0; grupo placebo, HR: 1.06, IC: 0.83 a 1.34).
Discusión
Sobre la base de los resultados en los modelos tradicionales, ajustados por probabilidad y dependientes del tiempo, en los pacientes con enfermedad coronaria estable, el tratamiento con BB aumenta el riesgo de diabetes. Además, se comprobó una interacción significativa entre el uso de IECA y de BB: el riesgo de diabetes asociado con los BB se atenuó considerablemente en los enfermos asignados al IECA. La utilización de BB también se asoció con mayor riesgo de aparición de diabetes tanto en el modelo de variables únicas como en los análisis con ajuste según diversos parámetros de confusión. Los resultados coinciden con los del Anglo-Scandinavian Cardiac Outcomes Trial-Blood Pressure Lowering Arm (ASCOT-BPLA) que comparó los efectos del atenolol en combinación con un diurético tiazídico respecto de la terapia combinada con un IECA más un antagonista de los canales de calcio en pacientes hipertensos con riesgo elevado. En el grupo asignado al atenolol se constató un aumento del 30% del riesgo de aparición de diabetes. Igualmente, el Atherosclerosis Risk in Communities refirió un aumento del 28% en la incidencia de diabetes entre los enfermos tratados con un BB.
El bloqueo no selectivo de los receptores beta1 y beta2 asociado con los BB tradicionales se asocia con vasoconstricción mediada por los receptores alfa1, con disminución del flujo circulatorio muscular y con una menor captación de glucosa en los tejidos periféricos. Los BB también interfieren con la liberación pancreática de insulina, mediada por los receptores beta2 y con mayor producción de glucosa luego de la ingesta. Por su parte, los BB aumentan el peso corporal, una situación que también incrementa el riesgo de diabetes.
Sin embargo, diversos trabajos mostraron que no todos los BB afectan de manera adversa el metabolismo de la glucosa; de hecho, el carvedilol no ejercería efecto desfavorable alguno e, incluso, podría desempeñar un papel beneficioso sobre la resistencia a la insulina. En un estudio, el carvedilol, en comparación con el metoprolol, no empeoró los niveles de la hemoglobina glucosilada, mejoró la resistencia a la insulina y retrasó la aparición de microalbuminuria.
En el Carvedilol or Metoprolol European Trial (COMET), efectuado en pacientes con insuficiencia cardíaca, el metoprolol se asoció con un aumento del 20% del riesgo de diabetes en comparación con el carvedilol. Debido a que en el PEACE no se dispuso de información sobre los BB utilizados, no fue posible establecer conclusiones en este sentido.
En el Captopril Prevention Project (CAPPP) y en la Heart Outcomes Prevention Evaluation (HOPE), el captopril y el ramipril, respectivamente, se asociaron con menor riesgo de diabetes respecto de las terapias convencionales. Aunque en otra investigación no se encontraron diferencias significativas en la incidencia de diabetes entre los enfermos tratados con ramipril o con placebo, la probabilidad de reversión a la normoglucemia fue mayor en los pacientes tratados con ramipril. Los IECA podrían reducir los efectos vasoconstrictores y profibróticos de la angiotensina II sobre el páncreas y proteger la vasculatura del órgano y las células beta. Además, mejorarían la sensibilidad a la insulina mediante el mayor flujo circulatorio en los músculos.
Conclusiones
La falta de confirmación bioquímica de la diabetes es una limitación importante de la presente investigación. Si bien los datos sugieren que los IECA podrían reducir el riesgo de diabetes asociado con los BB, en el PEACE, el beneficio de los IECA se limitó a los enfermos tratados simultáneamente con BB, de manera que por el momento no pueden establecerse conclusiones definitivas al respecto. Aun así, los hallazgos avalan la utilización de IECA en los pacientes con enfermedad coronaria tratados con BB. Los autores concluyen que los resultados del presente trabajo son de especial importancia para los enfermos con riesgo elevado que deben recibir numerosos fármacos en forma simultánea.
16 ENE 12
– Artículo redactado por SIIC –Sociedad Iberoamericana de Información Científica
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=73879&uid=445164&fuente=ine

18 enero 2012

Relacionan el uso de estatinas con un mayor riesgo de diabetes en mujeres de mediana edad

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:21
Un estudio de más de 150.000 historiales de mujeres entre 50 y 80 años concluye que las que utilizaban este medicamento eran casi un 50% más propensas a padecer la enfermedad.
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El uso de estatinas -medicamentos para reducir el colesterol- puede estar relacionado con un mayor riesgo de diabetes en mujeres de mediana edad y mayores, según un estudio de la Escuela de Medicina de la Universidad de Massachusetts, en Worcester (Estados Unidos), y cuyos resultados se han publicado en Annals of Internal Medicine.
Los investigadores analizaron datos de más de 150.000 mujeres de entre 50 y 80 años que no padecían diabetes y observaron que las que utilizaban estatinas eran casi un 50% más propensas a padecer diabetes que las que no recibían esta medicación.
Naveed Sattar, investigador especializado en metabolismo y diabetes de la Universidad de Glasgow (Estados Unidos), ha señalado que estudios anteriores realizados en hombres que consumían estatinas habían demostrado un aumento menor (de entre el 10 y el 12%) del riesgo de diabetes.
Este experto apunta que, si bien las estatinas podrían aumentar el riesgo de padecer diabetes, este medicamento “procura importantes beneficios a las personas que sufren enfermedades cardíacas o accidentes cerebrovasculares”.
Los investigadores no conocen aún por qué se da esta relación entre las estatinas y la diabetes; sin embargo, consideran que el efecto de las estatinas sobre los músculos y el hígado podrían llevar al cuerpo a producir algo más de azúcar de lo que generaría normalmente.

18 mayo 2011

¿Es necesario ampliar la definición de “prediabetes”?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:41
Las personas en el límite máximo de lo que se considera el rango normal de glucosa son dos veces más propensas a desarrollar diabetes que aquellas en el límite mínimo.
 Tener niveles normales de azúcar en sangre no es una garantía contra la aparición de la diabetes tipo 2 en algún momento de la vida.
De hecho, un equipo de Italia publica en la revista Diabetes Care que las personas en el límite máximo de lo que se considera el rango normal de glucosa son dos veces más propensas a desarrollar diabetes que aquellas en el límite mínimo.
Pero, ¿eso significa que los médicos deberían tratar distinto a esos pacientes? No, respondió uno de los autores.
“Aquí, la preocupación es que las personas empiecen a tomar medicamentos cuando el nivel de glucosa está por debajo del umbral acordado para la diabetes”, dijo el doctor Michael LeFevre, médico de familia de la University of Missouri en Columbia.
“Mi recomendación es que la población cuide el peso y haga actividad física sin importar cuáles son sus niveles de azúcar en sangre”, agregó.
La diabetes tipo 2 aparece cuando el organismo ya no responde adecuadamente a la insulina, la hormona que transporta el azúcar al interior de las células después de comer.
Cuando el nivel de glucosa en ayunas llega a 126 mg/dL o más, los médicos diagnostican diabetes porque demasiado azúcar en sangre produce daños graves al corazón, los riñones y otros órganos.
Siempre se consideraron seguros los niveles por debajo de 100 mg/dL, mientras que entre 100 y 126 indican un alto riesgo de desarrollar diabetes (prediabetes).
Pero según el nuevo estudio, del equipo del doctor Paolo Brambilla, de la Universidad de Milán Bicocca en Italia, el rango considerado “normal” sería demasiado amplio.
El equipo analizó datos de unos 14.000 hombres y mujeres a los que se les había extraído sangre varias veces en su clínica. Los participantes tenían entre 40 y 69 años, y todos presentaban niveles iniciales normales de glucosa en sangre.
En los siguientes siete a ocho años, el 2 por ciento de las mujeres y casi el 3 por ciento de los hombres desarrollaron diabetes.
Menos del 1 por ciento de aquellos que comenzaron con niveles de glucosa en ayunas de entre 51 y 82 mg/dL terminaron con la enfermedad, mientras que más del 3 por ciento lo hizo cuando tenían valores iniciales de entre 91 y 99 mg/dL.
Tras controlar otros factores que podían influir en el riesgo de desarrollar la enfermedad, los resultados revelaron una diferencia dos veces mayor en el riesgo de desarrollar diabetes.
Esto coincide con un estudio previo de Oregon y el equipo de Italia asegura que puede ayudar a identificar a los pacientes que necesitan atención médica adicional.
Según la Asociación Estadounidense de Diabetes, más de 25 millones de estadounidenses son diabéticos y 79 millones son prediabéticos.
Pero LeFevre, que integra un panel de expertos en Estados Unidos, expresó su preocupación por el alcance del término “prediabetes”, sobre todo si se quiere bajar aun más el límite del rango de azúcar en sangre.
“No sabemos si existe un umbral mágico” del nivel de glucosa, dijo. “A medida que aumenta el nivel de azúcar en sangre, crecen las complicaciones”, añadió.
Lo mejor es comer saludablemente y hacer mucho ejercicio. Y eso también es aplicable a las personas con bajos niveles de glucosa.
FUENTE: Diabetes Care, online 15 de abril del 2011
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=70919

21 noviembre 2010

Estatinas y diabetes mellitus

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:53

¿Incrementa el tratamiento con estatinas el riesgo de diabetes?
Session Title: Controversies in Diabetes and Atherosclerosis
Abstract 14293: Does Therapy With Statins Increase Risk Of Diabetes?
Renata Giudice; Giovanni de Simone; Raffaele Izzo; Marina De Marco; Valentina Trimarco; Teresa Migliore; Gerardo Carpinella; Marcello Chinali; Nicola De Luca; Bruno Trimarco
Federico II Univ, Naples, Italy

Interesante artículo del sitio IntraMed
Antecedentes: Las directrices de ESC / para el manejo de la hipertensión arterial se recomiendan el uso de las estatinas para la prevención primaria y secundaria en todos los pacientes con alto riesgo cardiovascular (CV).
Un meta-análisis reciente, producto de la combinación de resultados de estudios previos, sugiere que la prescripción de estatinas se asocia con un 9% más de riesgo de la diabetes. La mayoría de esos estudios incluyeron a pacientes con alto riesgo cardiovascular.
No hay evidencia clínica de que la terapia con estatinas aumenta el riesgo de incidencia de diabetes en pacientes hipertensos sin enfermedad cardiovascular prevalente.

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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