Diabetes mellitus

10 julio 2020

Nexo entre obesidad y cáncer de tiroides

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:43

Obesidad en niñosSe ha demostrado la asociación entre la obesidad y el colesterol LDL y varios tipos de cáncer, a los que investigadores del Hospital de Sant Pau de Barcelona han sumado otro:el cáncer de tiroides de estirpe epitelial.

Se ha demostrado la asociación entre la obesidad y el colesterol LDL y algunos tipos de cáncer, como los de mama o colon, a los que ahora hay que sumar otro:el cáncer de tiroides de estirpe epitelial (el más frecuente, no hereditario).
Científicos clínicos y básicos del Instituto de Investigación Biomédica del Hospital de la Santa Creu y el Sant Pau, de Barcelona (IBB Sant Pau), publicaron en julio en Scientific Reports un artículo que abre una importante línea de investigación para la prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de tiroides de estirpe epitelial, puesto que lo relaciona con el colesterol LDL y uno de sus principales metabolitos, el 27-hidroxicolesterol (27HC), con su crecimiento y su agresividad.
En concreto, han demostrado que las células tumorales tiroideas proliferan más rápidamente en cultivos que contienen colesterol LDL que en su ausencia, debido a su posterior transformación en 27HC en el interior de esas células. Los estudios in vitro fueron corroborados en tejidos de cáncer epitelial de tiroides humano, donde se observó una asociación directa entre la agresividad del tumor y una disminución de la expresión génica de la principal enzima que elimina la molécula 27HC, la CYP7B1.
Este tipo de tumor es la neoplasia más común del sistema endocrino; se diagnostican unos 122.000 casos nuevos al año en todo el mundo (unos 3.000 en España) y es tres veces más frecuente en mujeres que en hombres.
La evolución al alza en el número de casos en los últimos veinte años en Occidente, que se ha imputado a la mejora en la detección y el diagnóstico (se suele consultar con rapidez ante la aparición de ganglios y nódulos en el cuello, que en su mayoría resultan benignos), ha provocado que el cáncer de tiroides sea ya uno de los diez tipos de tumores con más prevalencia, superando a los de ovario, vejiga y páncrea
Raros en la infancia
Se trata de tumores muy raros en la infancia, con una prevalencia de alrededor del 1 por ciento, pero, cuando en un niño o adolescente se detecta un nódulo tiroideo, el riesgo de que sea maligno es mayor que en los adultos (aproximadamente el doble).
El incremento en el número de casos ha sido paralelo al aumento del sobrepeso y la obesidad tanto en adultos como en niños en países occidentales, lo que apoyaría que la asociación fuera causal.
La mayoría de estos tumores (aproximadamente el 90 por ciento) tiene un curso favorable con cirugía y terapia con yodo radiactivo. No obstante, hay un 10-15 por ciento de pacientes en los que el tumor resulta muy agresivo, con una tasa de supervivencia a los diez años del 50-70 por ciento. En los pacientes que no responden de manera adecuada, las metástasis más frecuentes se producen en pulmón y huesos; la falta de respuesta a las terapias se asocia inversamente con la supervivencia.
Según ha informado Eugènia Mato, coinvestigadora de este proyecto, junto con Joan Carles-Escolà, a pesar de que se han propuesto como factores responsables de la asociación entre la obesidad y los tumores tiroideos la resistencia a la insulina, la inflamación asociada a la obesidad, las alteraciones inmunitarias, las dislipemias y productos del metabolismo intermediario del colesterol, “no se han identificado los mecanismos celulares, moleculares y bioquímicos implicados en dicha asociación (…). En caso de confirmar nuestra hipótesis, el colesterol y algunos de sus metabolitos podrían ser considerados nuevas dianas terapéuticas en los tumores tiroideos de mal pronóstico”.
Mato es investigadora del CiberBBN (Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina, cuya investigadora principal es Rosa Corcoy) y forma parte del grupo de investigación de Endocrinología, Diabetes y Nutrición del IIB Sant Pau, que lidera Didac Mauricio, director del Servicio de Endocrinología del Hospital de Sant Pau. Escolà es investigador del IIB Sant Pau y miembro del grupo de investigación de Bases Metabólicas del Riesgo Cardiovascular, que encabeza Francisco Blanco-Vaca.
En la línea de investigación sobre el papel del colesterol y sus metabolitos en el desarrollo y comportamiento agresivo de los tumores de tiroides del IIB Sant Pau, iniciada hace cuatro años, participan diferentes equipos de investigación que ya suman tres décadas en el estudio de esta enfermedad (desde la clínica hasta la investigación básica traslacional): endocrinología, diabetes y nutrición; bases metabólicas de riesgo cardiovascular; cirugía general y digestiva; investigación clínica en oncología, y patología molecular del cáncer.
Estos investigadores se proponen ahora analizar el papel de las estatinas y otras terapias hipocolesterolemiantes en la progresión tumoral, utilizando modelos celulares establecidos y, en la fase preclínica en modelo experimental de cáncer epitelial de tiroides, realizar un ensayo de eficacia terapéutica de las estatinas y otras terapias. El grupo interdisciplinar considera que, en el caso de confirmar su hipótesis, podría plantearse probar su utilización en un ensayo clínico.
En Oncología
Teresa Ramón y Cajal, oncóloga médica especializada en tumores endocrinos del Hospital de Sant Pau, ha informado que a su especialidad sólo le llegan el 10 por ciento de los casos; en concreto, los pacientes que no han respondido a cirugía y a yodo radiactivo (refractarios iniciales o con el tiempo). En oncología, ha precisado, se valora el curso: “Si es indolente (enfermedad estable) no se justifica tratar; y si es más agresivo, es cuando se va a nuevos tratamientos dirigidos a dianas moleculares específicas (inhibidores selectivos contra diana molecular o antiangiogénicos), que han demostrado alargar la supervivencia libre de progresión, que puede impactar en supervivencia global, que es el máximo objetivo en enfermedad incurable”.
Hasta la aparición de estos tratamientos, la quimioterapia ofrecía respuesta muy baja y con mucha toxicidad, por lo que dejó de indicarse.
Si los resultados del proyecto del IIB Sant Pau resultan favorables a la hipótesis planteada -para financiar esta línea de investigación el grupo desarrolla una campaña de micromecenazgo a través de la plataforma Precipita de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt)-, podrían promover un cambio en la clínica, comenzando por tener en cuenta el sobrepeso, la obesidad y el colesterol LDLen pacientes con sospecha de tumor de tiroides.
Por otro lado, hay que recordar que este tipo de cáncer, del que hay varios tipos -diferenciados (incluyendo papilar, folicular y célula Hurthle), medular y anaplásico-, es multifactorial: influyen la genética, estilos de vida y factores ambientales como la exposición a fuentes de radiación (tratamientos médicos y precipitación radiactiva de armas nucleares o accidentes en plantas energéticas) y a disruptores endocrinos.
Experiencia (negativa) de Corea del Sur
Antonio Moral Duarte, director de Cirugía General y Digestiva del Hospital de Sant Pau, de Barcelona, y uno de los dos cirujanos del centro que operan tumores de tiroides en adultos y niños, insta a analizar la experiencia negativa de Corea del Sur con el cribado poblacional de diagnóstico precoz. Ese país asiático puso en marcha un programa público, de detección por ecografía, que afloró muchos casos (más de 40.000) de los cuales la mayor parte fueron sometidos a tiroidectomía radical, lo que causó muchas complicaciones quirúrgicas (extirpación de glándulas paratiroides, parálisis de cuerdas vocales…) y obligó a tratarlas de por vida.
La experiencia, recogida por la revista New England en 2014, dio pie a una polémica mundial sobre el sobrediagnóstico y el sobretratamiento, incluyendo el quirúrgico, de algunas patologías.
Moral explica que hay pocos cirujanos especializados en tiroides, muy necesarios para evitar complicaciones, y que la cirugía ha evolucionado mucho, incluyendo el acceso al tiroides a través de la boca, la axila o la mama para no dejar cicatrices en el cuello (la mayoría de afectadas son mujeres). El uso del neuromonitor también ha mejorado los resultados.
Nuevas técnicas quirúrgicas
A medida que avanza la investigación básica y la clínica, también lo hace la quirúrgica. En enero del año pasado informamos de que la cirugía clásica de la glándula tiroides comienza con una incisión de unos cuatro a seis centímetros en el cuello, que está siendo sustituida, en algunos casos, por técnicas impulsadas sobre todo por cirujanos asiáticos, muchos de ellos de Corea del Sur, donde culturalmente este tipo de cicatrices tienen connotaciones estéticas muy negativas. En el Hospital Universitario Gregorio Marañón, de Madrid, por ejemplo, ya se ofrece el abordaje bilateral áxilo-mamario (BABA, por sus siglas en inglés) para la tiroidectomía. El acceso se hace a través de las dos axilas y desde la areola de ambas mamas. Es una técnica diferente a la transaxilar pura, que realiza una sola incisión en una axila para introducir las herramientas.
Carmen Fernández Fernández
Fecha:16/9/2019
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/oncologia/el-nexo-entre-obesidad-y-cancer-de-tiroides-empieza-a-dar-la-cara.html

18 mayo 2020

Influencia del envejecimiento inmune en las respuestas a la vacuna.

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:33

medicamento vencidoLas respuestas vacunales deterioradas en individuos mayores están asociadas con alteraciones tanto en la cantidad como en la calidad del compartimento de células T con la edad. Como se revisó aquí, la respuesta de las células T a la vacunación requiere un equilibrio fino entre la generación de células T efectoras inflamatorias versus las células T auxiliares foliculares (TFH) que median la producción de anticuerpos de alta afinidad en conjunto con la inducción de células de memoria de larga vida para inmunidad efectiva de recuerdo. Durante el envejecimiento, encontramos que este equilibrio se inclina hacia donde las células T favorecen el efector de corta duración pero no la memoria o las respuestas TFH. Consistentemente, los anticuerpos inducidos por la vacuna comúnmente muestran una menor capacidad protectora. Mecánicamente, se han identificado múltiples cambios potencialmente dirigibles en las células T que contribuyen a estos defectos relacionados con la edad, incluida la regulación posterior a la transcripción, la señalización del receptor de células T y la función metabólica. Aunque la investigación sobre la inducción de inmunidad específica de tejido mediante vacunas y con la edad todavía es limitada, los conocimientos mecanicistas actuales proporcionan un marco para un mejor diseño de estrategias de vacunación específicas para la edad que requieren una evaluación adicional en un entorno clínico.
Para 2050, habrá más de 1.600 millones de adultos de 65 años o más en todo el mundo, lo que hará que las enfermedades y afecciones relacionadas con la edad aumenten las preocupaciones de salud pública. Una de las principales causas de hospitalización y muerte en el envejecimiento de la población es un aumento de la infección patogénica (p. Ej., Influenza y enfermedad neumocócica). Además, los nuevos patógenos emergentes, como el virus del Nilo Occidental y el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo, responsable de la pandemia en curso de la enfermedad por coronavirus 2019 (COVID-19), muestran una mayor gravedad de la enfermedad en la población de edad avanzada1,2. la susceptibilidad relacionada a la infección se amplifica aún más por un deterioro en las respuestas protectoras de la vacuna en individuos mayores, los cuales están relacionados con la erosión de la función inmune adaptativa con la edad3, 4, 5. Una característica importante y constante del envejecimiento inmune es la alteración significativa tanto en cantidad como en calidad del compartimento de células T. Aquí, revisaremos la comprensión actual de cómo se genera una respuesta efectiva a la vacuna y cómo estas respuestas cambian con la edad, discutiremos los mecanismos emergentes del envejecimiento de las células T que contribuyen a reducir las respuestas a la vacuna en las personas mayores y exploraremos posibles formas de manipular la T respuestas celulares para mejorar la eficacia general de la vacuna y promover una protección inmune duradera en la población de edad avanzada. Aunque nos centramos principalmente en estudios en humanos, indicaremos dónde se hace referencia a los estudios en animales para obtener información mecanicista.
Características de una respuesta efectiva a la vacuna
Todas las vacunas modernas funcionan engañando a nuestro sistema inmunitario para que desarrolle “memoria inmunológica” contra un patógeno infeccioso específico. Esta memoria inmunológica está mediada por las células B y T y generalmente se manifiesta como la presencia de anticuerpos en concentraciones suficientes para neutralizar el patógeno, así como la rápida generación de células efectoras cuando este patógeno se encuentra en la vida real (es decir, una “respuesta de recuerdo”) . La memoria inmunológica puede durar décadas6, 7, 8 y, por lo tanto, proporcionar protección de por vida contra la infección. Para generar una memoria inmunológica efectiva en respuesta a la vacunación, debe producirse la orquesta específica de eventos, comenzando desde la activación de células ingenuas hasta la formación de células de memoria y la posterior homeostasis de las células de memoria a largo plazo. Cualquier alteración en estos eventos, tanto en calidad como en cantidad, puede influir significativamente en la efectividad de la protección inmune provocada por las vacunas.
La mayoría de las vacunas actuales se basan en la generación de anticuerpos protectores a través de las interacciones entre células B y células T auxiliares foliculares (TFH). Las células TFH proporcionan señales críticas que se requieren para el desarrollo de células B de memoria de larga duración y células plasmáticas, así como también anticuerpos de alta afinidad con cambio de clase. De hecho, la inducción de células TFH se correlaciona con respuestas de anticuerpos de mayor avidez después de la vacunación contra la gripe9,10. Además de optimizar la generación de anticuerpos en las respuestas de recuerdo, las células T de memoria pueden proporcionar protección primaria contra la infección. Las células T con memoria CD4 están involucradas en la prevención de la reactivación del virus varicela zoster (VZV) en individuos mayores.11,12 Las células T con memoria CD8, cuya inducción depende en gran medida de las vacunas vivas, brindan protección crítica contra los patógenos virales como la influenza y el virus sincitial respiratorio , al menos en parte a través de la generación de células T CD8 con memoria residente en los tejidos13, 14, 15, 16. Es esencial comprender cómo se generan las células T funcionales de TFH y memoria, así como las alteraciones en estos procesos con la edad. vacuna exitosa
Tras la infección o vacunación, una pequeña cantidad de células T específicas de antígeno ingenuas experimentan una expansión masiva, aumentando hasta 10,000 a 50,000 veces, mientras se diferencian en células T efectoras. Después de la resolución del antígeno, del 90% al 95% de las células T efectoras mueren, con un pequeño subconjunto que sobrevive como células T de memoria de larga vida.17,18 Las células de memoria proporcionan protección contra la exposición repetida al antígeno, debido a la mayor frecuencia de T células, así como su estado efector equilibrado. En ratones, los precursores que eventualmente se diferencian en células T CD8 con memoria específica de antígeno pueden identificarse en el pico de respuestas primarias mediante la expresión del receptor α de IL-7, mientras que la gran mayoría de las células T CD8 efectoras expresan KLRG1 y son cortas. vivido.19,20 A diferencia de las células T CD8, no se han identificado marcadores definitivos para identificar los precursores de la memoria en el compartimento CD4.21 Sin embargo, las células TFD CD4 usan un programa de diferenciación similar a las células T precursoras de la memoria CD8, que implica redes de factor de transcripción de BCL6 , TCF1, LEF1 e ID3. Esto contrasta con la red de factor de transcripción de células T CD8 efector de corta duración que involucra BLIMP-1, RUNX3 y JUN.22. Estudios recientes también han demostrado que la disminución de la expresión de CD25 por las células T efectoras CD4 tempranas predice el número de células T de memoria en ratones23 y la expresión de CD39 identifica las células T efectoras CD4 de corta duración en humanos.24 Por lo tanto, estos factores de transcripción y receptores de superficie son marcadores potenciales para delinear precursores de memoria y células TFH de las células T efectoras. Aunque la generación de células efectoras de corta duración es obviamente crítica para controlar los patógenos en el contexto de infecciones, la comprensión de las señales que favorecen los precursores de la memoria o las células TFH es relevante en el contexto de la vacunación.
Se han identificado varios factores que están involucrados en la decisión de la vía de convertirse en células efectoras de corta duración versus memoria o TFH. Las intensidades fuertes de la señal del receptor de células T (TCR) (según lo medido por la expresión de CD25) favorecen a las células T CD8 efectoras terminales, mientras que las células T CD8 precursoras de la memoria se generan eficientemente con señales de TCR relativamente más débiles.23,25 De manera similar para las células T CD4, señales más fuertes parece favorecer el desarrollo de células TH1 (es decir, productoras de IFN-γ), mientras que las señales más débiles son suficientes para inducir células TFH y TH2, 23, 25, 26 aunque parecen ser necesarios tiempos de permanencia más largos para desarrollar células TFH de centro germinal.27 En general , la distinción entre la intensidad de la señal y la duración de la estimulación es difícil en la mayoría de los sistemas experimentales, y en el extremo, la estimulación sostenida puede conducir al agotamiento. Las señales coestimuladoras como el CD27 también son necesarias para el desarrollo óptimo de las células T con memoria28,29. Igualmente importante, las señales inflamatorias inducidas por la infección o las vacunas adyuvantes determinan el destino de las células T con memoria30. Exposición prolongada a citocinas inflamatorias como la IL-12 y La IL-2 durante el cebado favorece las células efectoras de corta duración a través de los factores de transcripción T-bet y el transductor de señal y el activador de la transcripción 5, mientras que IL-10 e IL-21 mejoran la generación de células precursoras de memoria a través del transductor de señal y el activador de la activación de la transcripción 3. 19,31, 32, 33 La programación metabólica es otro determinante crítico del destino de las células T. Tras la activación, las células T activan un programa de glucólisis aeróbica que, al proporcionar moléculas precursoras a través de la vía de la pentosa fosfato, apoya su expansión masiva y su diferenciación en células T efectoras de corta duración. En contraste, las células precursoras de la memoria dependen de la fosforilación oxidativa para generar ATP. La interferencia metabólica para pasar de la glucólisis a la respiración mitocondrial es efectiva para redirigir la diferenciación de células T. Se ha logrado una mejor memoria de la generación de células T CD8 en ratones al inhibir la glucólisis con 2-DG, la inhibición del complejo mTOR (mTORC) 1 y la activación de la adenosina monofosfato quinasa.
Colectivamente, se ha logrado un progreso significativo para comprender los mecanismos moleculares que impulsan la generación de TFH y células de memoria versus células T efectoras de corta duración después de la infección y las vacunas. Estas ideas de ratones proporcionan un marco excelente para examinar cómo la respuesta de la vacuna en humanos se ve afectada por la edad y diseñar enfoques que podrían mejorar la eficacia de la vacunación.
Respuestas a vacunas en personas mayores
Interpretar los estudios de vacunación es difícil en la población de edad avanzada, en particular debido a la alta heterogeneidad de las respuestas inmunitarias observadas con la edad y la multitud de comorbilidades subyacentes encontradas en la población que envejece. Además, comparar directamente las respuestas inmunitarias generadas en los estudios de vacunación a menudo es un desafío debido a las variaciones en la naturaleza de las vacunas individuales (es decir, atenuados vivos, subunidad de proteínas, utilización de adyuvantes, dosificación de antígeno, etc.), así como las características del grupo de estudio, incluidas las características del grupo de estudio. definición exacta de adultos “mayores” que van desde mayores de 50 años hasta mayores de 80 años. En esta revisión, generalmente usamos la definición de 65 años o más para la población “mayor”.
Tanto en el entorno clínico como en la investigación, la respuesta a la vacunación se evalúa más comúnmente por los niveles de anticuerpos específicos de la vacuna dentro de la circulación. Sin embargo, estos niveles no siempre se correlacionan directamente con la protección contra la infección. Los títulos de anticuerpos reflejan la generación exitosa de células B activadas y células plasmáticas de vida corta, si se miden durante la fase efectora después de la vacunación, así como las células plasmáticas de vida larga. La funcionalidad del anticuerpo se puede determinar adicionalmente evaluando la capacidad de los anticuerpos para neutralizar un patógeno, el isotipo del anticuerpo (es decir, IgG, IgA, IgM) y los niveles de hipermutación somática y afinidad de anticuerpos. Estos datos proporcionan información no solo sobre las respuestas de las células B sino también información indirecta sobre la generación y la funcionalidad de TFH. Se requieren datos adicionales para obtener información sobre la generación de células T de memoria o sobre la formación de células T residentes en los tejidos que es crítica para la inmunidad protectora en los sitios de tejidos locales. Otras técnicas que se utilizan para tener una idea general de la frecuencia y funcionalidad de las células T después de la vacunación incluyen pruebas de hipersensibilidad de tipo retardado, tinción de tetrámero específico de antígeno, detección ex vivo de marcadores de activación de superficie (por ejemplo, HLA-DR, CD38 y costimulator inducible en células TFH circulantes) y estimulación in vitro con antígenos de vacuna para determinar la proliferación celular y la producción de citocinas. Un marcador de la calidad de la respuesta de las células T con memoria específica de la vacuna es su polifuncionalidad, es decir, la capacidad de coproducir múltiples citocinas como IFN-γ, TNF-α e IL-2.37. A continuación, analizamos la literatura actual sobre primaria y recordar las respuestas de vacunación durante el envejecimiento.
Respuestas primarias deterioradas a la vacunación en personas mayores
En las personas mayores, la mayoría de las vacunas se administran para aumentar la inmunidad preexistente. Hay pocos estudios sobre respuestas primarias en humanos, lo que dificulta estudiar estas respuestas en el envejecimiento. Los primeros estudios que analizaron las respuestas a la vacuna primaria en humanos utilizaron una vacuna viva y atenuada contra el virus de la fiebre amarilla (YF), que es una de las vacunas más efectivas disponibles actualmente. Estos estudios demostraron que las personas mayores tienen una generación más lenta de anticuerpos en comparación con los adultos jóvenes, coincidiendo con una mayor viremia a los 5 días después de la vacunación.38 Sin embargo, a los 28 días los niveles de anticuerpos específicos de la vacuna fueron similares entre los grupos de edad y se controló la viremia. Un gran estudio clínico encontró de manera similar títulos iguales de anticuerpos neutralizantes de YF 30 días después de la vacunación a través de las edades.39 Estos datos sugieren que el sistema inmune envejecido tiene el potencial de desarrollar respuestas primarias suficientes, aunque posiblemente a un ritmo más lento. Sin embargo, estudios adicionales de la vacuna YF encontraron que la capacidad neutralizante de los anticuerpos específicos de YF en la respuesta máxima (día 14) es menor en individuos mayores de 50 años, al igual que la respuesta efectora para las células T CD8, 40 lo que sugiere que aunque el sistema inmune puede responder para desarrollar suficiente memoria inmunológica para las células B y las células T CD8, la generación de la fase efectora puede verse comprometida en personas mayores. Además, aunque las células T CD4 específicas de YF tenían frecuencias similares a lo largo de la edad, estas células eran cualitativamente mucho menos polifuncionales en adultos mayores que en jóvenes. Las células T CD4 específicas de YF también mostraron una supervivencia significativamente menor a largo plazo con la edad, lo que implica un desarrollo ineficaz de la memoria inmunológica para las células T CD4.
De manera similar a los estudios anteriores de YF, 2 estudios más recientes que usan vacunas inactivadas adyuvantes, una para la hepatitis B y la otra para el virus de la encefalitis japonesa (JEV), encontraron que las personas mayores mostraron respuestas de anticuerpos primarios retardados y en general reducidas en comparación con los adultos jóvenes.41 , 42 Para JEV, casi el 50% de las personas mayores de 60 años no alcanzaron los niveles de anticuerpos requeridos para una respuesta protectora, en comparación con menos del 15% en adultos jóvenes.42 Además, las células T con memoria específica de JEV (día 35 después de la vacunación) fueron probados por su capacidad de recordar. La producción de IFN-γ, una citocina efectora principal, fue significativamente menor en la cohorte mayor en comparación con los jóvenes, al igual que la IL-10. Las respuestas de IL-2 fueron similares entre los grupos, lo que sugiere que la polarización de las células T de memoria en respuesta a la vacunación se altera con la edad. Por lo tanto, a partir de los limitados conjuntos de datos disponibles, parece que la capacidad de las personas mayores para montar respuestas primarias a la vacuna falla de 3 maneras distintas: respuestas efectoras de células T CD8 deterioradas, funcionalidad reducida de células T CD4 y posiblemente células T de memoria deficiente mantenimiento, aunque este último concepto requiere un estudio más detallado.
Fecha:18/5/2020
Fuente: Journal of Allergy and Clinical Immunology
Para leer el artículo completo: https://www.jacionline.org/article/S0091-6749(20)30421-8/fulltext

17 marzo 2020

Triglicéridos plasmáticos y respuestas cerebrales a los alimentos

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:53

cien-cerebro-150x150Un mecanismo novedoso por el cual los TG dietéticos alteran directamente la señalización en el circuito de recompensa
Autores: Chloé Berland, Enrica Montalban, Elodie Perrin, Dana M. Small, Giuseppe Gangarossa, et al. Fuente: Cell Metabolism DOI:https://doi.org/10.1016/j.cmet.2020.02.010 Circulating Triglycerides Gate Dopamine-Associated Behaviors through DRD2-Expressing Neurons

Aspectos destacados
-Las neuronas que expresan el receptor de dopamina tipo 2 (DRD2) responden a los triglicéridos de la dieta (TG).

-Los TG dietéticos modulan los comportamientos dependientes de la dopamina.

-La lipoproteína lipasa participa en la acción de los TG en el circuito de recompensa.

-En humanos, los TG plasmáticos influyen en las respuestas cerebrales a los alimentos.

-Resumen
-Las dietas ricas en energía pueden conducir a adaptaciones disfuncionales en la señalización DA que subyacen al déficit de recompensa y comportamiento compulsivo
-Los alimentos densos en energía alteran la transmisión dopaminérgica (DA) en el sistema mesocorticolimbico (MCL) y pueden promover disfunciones de recompensa, alimentación compulsiva y aumento de peso. Sin embargo, los mecanismos por los cuales los nutrientes influyen en los circuitos de MCL siguen siendo oscuros.
-Aquí, mostramos que los triglicéridos nutricionales (TG), una firma metabólica posprandial conservada entre los mamíferos, se pueden metabolizar dentro del sistema MCL y modular los comportamientos asociados a la transmisión dopaminérgica DA mediante la activación de la actividad de las neuronas que expresan el subtipo 2 del receptor de dopamina (DRD2) a través de un mecanismo que implica la acción de la lipoproteína lipasa (LPL).
-Además, mostramos que en los humanos, los aumentos de los TG postprandiales modulan las respuestas cerebrales a las señales alimentarias en individuos que tienen un riesgo genético de señalización DRD2 reducida.
-En conjunto, estos hallazgos revelan un mecanismo novedoso por el cual los TG dietéticos alteran directamente la señalización en el circuito de recompensa para regular el comportamiento, proporcionando así una nueva base mecanicista por la cual las dietas ricas en energía pueden conducir a adaptaciones disfuncionales en la señalización DA que subyacen al déficit de recompensa y comportamiento compulsivo.
Fecha: 12/2/2020
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6 marzo 2020

¿Cuál es el valor de la insulinemia para el diagnóstico de prediabetes y diabetes?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:24

En comparación con la valoración de la glucemia en ayunas y posprandial y la hemoglobina glucosilada, la determinación de la insulinemia posprandial sería el marcador más temprano para el diagnóstico de la prediabetes y la diabetes tipo 2

Introducción
Según los datos de 2011 a 2012 de un estudio reciente, el 14.3% de las personas de más de 20 años de los Estados Unidos presentan diabetes tipo 2 (el 9.1% tuvo diagnóstico establecido y el 5.2% presentó diabetes sin diagnóstico) y el 38% tuvo prediabetes, de modo que en total, el 52.3% de la población adulta estadounidense presentó diabetes o prediabetes.
La prevalencia de la enfermedad fue más alta aun entre los sujetos asiáticos e hispanos. Por lo tanto, la información en conjunto pone de manifiesto que la prueba de tolerancia oral a la glucosa (PTOG) y la determinación de los niveles séricos de la glucosa en ayunas o la hemoglobina glucosilada (HbA1c) no son suficientemente útiles para el rastreo temprano de la enfermedad. En este escenario, la valoración de la insulinemia en ayunas o, mejor aun, de la insulina luego de la PTOG podrían ser herramientas diagnósticas particularmente útiles.

Fecha:24/2/2019

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25 enero 2020

Fármacos frente a la obesidad, ¿presente o futuro?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 11:06

Tribuna: Francisco Botella Romero, de la SEEN

Casi 700 millones de personas en el mundo son obesas; entre ellas, uno de cada 5 españoles adultos, lo que supone una notable carga asistencial y económica para nuestro sistema sanitario. El desconocimiento de su etiología exacta dificulta un abordaje terapéutico eficaz. Por otra parte, las dietas hipocalóricas, el ejercicio físico y los programas para modificar la conducta no consiguen el mantenimiento de la pérdida de peso a largo plazo más que en un pequeño número de pacientes. Es por ello que se han intentado asociar otras modalidades terapéuticas, entre las que destacan el tratamiento farmacológico y la cirugía bariátrica.
Actualmente, las opciones farmacológicas para el tratamiento de la obesidad tienen, en unos casos, una eficacia limitada; en otros, un perfil de seguridad que limita su uso en determinados subgrupos de pacientes y, por último, pero no menos importante, un precio elevado. No obstante, dado que la pérdida de tan sólo un 5-10% del peso ya reduce los factores de riesgo asociados, es importante considerar estas opciones terapéuticas dentro de un programa integral encaminado a conseguir al menos esa reducción ponderal y mantenerla.
En nuestro medio, el arsenal terapéutico farmacológico para el tratamiento de la obesidad consta de:
Orlistat: inhibidor de las lipasas gástrica y pancreática. En ensayos clínicos aleatorizados, los pacientes tratados con orlistat (120 mg tres veces al día), perdieron 3,4 kg en un año (3,1% del peso inicial) y los realizados con menor dosis (60 mg) evidenciaron pérdidas de 2,5 kg con respecto al placebo. Aunque el estudio XENDOS, realizado en 3.305 obesos con prediabetes tratados durante 4 años, demostró que orlistat disminuye el riesgo de desarrollo de diabetes en un 37,3% comparado con placebo; sus efectos secundarios (diarrea, incontinencia fecal, malabsorción), su discreto efecto sobre el peso (<5%) y su precio hacen que su uso sea muy minoritario.

Liraglutida: es un agonista del receptor del GLP–1 de acción prolongada lo que permite su administración subcutánea en una dosis única diaria. El desarrollo clínico del fármaco fue inicialmente para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 asociada a obesidad. Su efecto positivo sobre el peso, llevó a orientar el uso de la presentación de 3 mg para el tratamiento de la obesidad (4 estudios SCALE) con buenos resultados (pérdidas > 5% del peso inicial), así como beneficios adicionales en la reducción del riesgo de padecer diabetes, HTA, perfil lipídico o SAHOS, mantenidos más de tres años. Sus principales efectos secundarios fueron a nivel gastrointestinal: náuseas, vómitos y diarreas que suelen ser transitorios.

Naltrexona / bupropión: la combinación de naltrexona, 32 mg (empleada en el tratamiento de la dependencia de alcohol y mórficos) y bupropión, 360 mg (inhibidor de la recaptación de norepinefrina y dopamina con efecto antidepresivo empleado para el tratamiento del tabaquismo) para el tratamiento de la obesidad se basa en su efecto anorexígeno central comprobado en cuatro ensayos clínicos (programa COR) con pérdidas de peso entre el 5-8% en un año, o superiores si se asociaban a terapia de modificación de la conducta. Las reacciones adversas más frecuentes son: náuseas, estreñimiento, vómitos, sensación de mareo y boca seca que suelen desaparecer progresivamente. No obstante, su uso presenta múltiples contraindicaciones y limitaciones que condicionan mucho su utilización.
En los últimos años, se han realizado pruebas con múltiples fármacos y combinaciones, dirigidos frente a diversas vías patogénicas involucradas en la génesis y el mantenimiento de la obesidad con un triple propósito: 1) inducir y mantener una pérdida de peso significativa, 2) presentar un perfil de riesgo beneficio positivo y 3) tener un precio asequible. Entre ellos destacan: la lorcaserina, la asociación fentermina/topitamato, los análogos de la amilina (pramlintide, davalintide), de la leptina (metreleptina), otros agonistas del GLP-1 (exenatide, dulaglitide, semaglutide), antagonistas del neuropéptido Y (velneperit) o del receptor endocannainoide tipo 1, inhibidores de la lipasa (cetilistat) o los más recientes, relacionados con análogos de la ghrelina.
Muchos de estos fármacos actúan como señales de saciedad o antagonizan a señales orexígenas o potencian la utilización o disminuyen la absorción de las grasas, lo que abre la posibilidad de distintas combinaciones de fármacos que, esperamos, desembocarán en un tratamiento personalizado de la obesidad.
Fecha: 18/12/2019

Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/farmacos-frente-a-la-obesidad-presente-o-futuro.html

Eficacia y la seguridad de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) y de los inhibidores del contransportador sodio-glucosa -2 (SGLT-2)

Filed under: General,Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 10:59

Wang Z;Sun J;Han R;Fan D;Dong X;Luan Z;Xiang R;Zha. Efficacy and safety of sodium-glucose cotransporter-2 inhibitors versus dipeptidyl peptidase-4 inhibitors as monotherapy or add-on to metformin in patients with type 2 diabetes mellitus: A systematic review and meta-analysis.

Resumen

Objetivos: Comparar la eficacia y la seguridad de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) y de los inhibidores del contransportador sodio-glucosa -2 (SGLT-2) como monoterapia o agregados a la metformina en pacientes con diabetes mellitus tipo 2(DM-2).
Materiales y métodos: Los sitios de PubMed, Embase and ClinicalTrials.gov fueron sistematicamente revisados para ensayos clínicos controlados aleatorios que investigaban la eficacia y la seguridad de DPP-4 y de SGLT-2 en pacientes con DM-2. El riesgo relativo(RR) y la diferencia de medias en el peso (WMD) fueron utilizados para evaluar los resultados.
Resultados: En el análisis de 25 ensayos aleatorizados, que incluyeron 14,619 pacientes, los SGLT-2 estuvieron asociados con una significación más fuerte en reducir la hemoglobina A1c (HbA1c) (WMD= 0.13%, 95% intervalo de confianza [CI]= 0.04%-0.22%, p≤005) y glucosa en ayunas.
Conclusiones: Esta revisión reveló que, comparados con los inhibidores de la DPP-4, los SGLT-2 redujeron perceptiblemente los niveles de HbA1c, la glucosa en ayunas y el peso corporal sin aumento en el riesgo de hipoglucemia durante el tratamiento de la diabetes.

Fecha:30/06/2017

Fuente: Diabetes Obes Metab. 2017 Jun 28. doi: 10.1111/dom.13047. (Review) PMID: 2865670

9 enero 2020

¿Significación estadística o relevancia clínica?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 19:35

Aclarando el significado: cambio perceptible vs cambio valioso

Autor: Kevin P. Weinfurt, PhD Fuente: JAMA. Published online December 2, 2019. doi:https://doi.org/10.1001/jama.2019.18496 Clarifying the Meaning of Clinically Meaningful Benefit in Clinical Research

Los últimos años han sido testigos de un creciente enfoque en la aportación de los pacientes, sus cuidadores, o ambos, para informar la selección, medición e interpretación de los resultados en los ensayos clínicos.
Un tema importante para el que se busca su participación es la cuestión de qué constituye un beneficio clínicamente significativo, especialmente cuando las medidas de resultado informadas por el paciente (PROM) se utilizan para evaluar cómo se sienten y funcionan los pacientes.
Existe una extensa literatura que describe y evalúa métodos para definir diferencias mínimamente importantes y términos y conceptos relacionados.1-5 Se han realizado varios avances en este campo, incluido el reconocimiento de que el significado de las diferencias para una persona a lo largo del tiempo es distinto de las diferencias entre grupos a lo largo del tiempo.6
Aún así, entre los investigadores y fabricantes de medicamentos y dispositivos, persiste la incertidumbre sobre la mejor manera de determinar un cambio clínicamente significativo en la investigación clínica.
La incertidumbre sobre el concepto de significado clínico hace que sea difícil incorporar las perspectivas de los pacientes y cuidadores para informar los objetivos, el diseño, el análisis y la interpretación de los ensayos clínicos.
Los pacientes y cuidadores solo pueden contribuir cuando los investigadores y los médicos tienen claridad sobre el tipo de información que buscan en un momento dado. Entre las complejidades que rodean la noción de beneficio clínicamente significativo, una confusión fundamental es la combinación de 2 tipos diferentes e igualmente importantes de cambio significativo.
Un tipo denota un cambio que es notable o perceptible para el paciente o el cuidador y el otro denota un cambio que el paciente o el cuidador considera valioso.
Cambio notable
Para las evaluaciones de cómo se sienten o funcionan las personas, el cambio notable se refiere a un cambio que es perceptible para la persona o su cuidador. La mayoría de las comunicaciones cotidianas sobre el estado de salud utilizan palabras y expresiones que transmiten un cambio notable en formas que los demás de la comunidad entienden fácilmente.
Estos incluyen comunicaciones sobre la presencia o ausencia de un síntoma (por ejemplo, “Ayer, comencé a tener calambres estomacales”) o si una persona puede desempeñarse adecuadamente en algún papel (por ejemplo, “Después del accidente, no ha podido conducir su camión ruta”).
Se utilizan expresiones verbales que reflejan estados de sentimiento ordenados, por ejemplo, después de ajustar un zapato correctivo, el paciente dice: “Sí, eso se siente un poco mejor”. También hay descripciones de los cambios en el nivel de asistencia necesaria para hacer algo por ejemplo, “Con este nuevo medicamento, ya no necesita la silla de ruedas y puede caminar con un bastón”.
Todos estos casos reflejan un cambio claro que se nota y se comunica fácilmente. Por lo tanto, es difícil imaginar plantear preguntas sobre si tales cambios son “significativos” en el sentido de ser discernibles.
En contraste, a menudo hay preguntas sobre si la persona notará un cambio en alguna medida de resultado informada por el paciente (PROM). Tales preguntas pueden surgir cuando los ítems individuales tienen muchas opciones de respuesta ordenadas.
Por ejemplo, ¿notarían las personas si una intervención podría mejorar sus respuestas del “termómetro de socorro” en 2 puntos en una escala de respuesta de 100 puntos?
Las preguntas también se plantean cuando se puntúa una PROM combinando respuestas de múltiples elementos para crear un compuesto matemático (por ejemplo, un puntaje total). Entonces es importante saber, por ejemplo, si un cambio de 5 puntos en una escala de 0 a 50 puntos corresponde a un cambio en el estado de salud que es detectable por la persona.
En casos como estos, se requiere un trabajo metodológico adicional para determinar qué cambio de tamaño es notable y si el cambio requerido es notable del mismo tamaño, independientemente del punto de partida de un individuo a lo largo de la escala (por ejemplo, pasar de una enfermedad moderada a leve frente a moverse de enfermedad grave a moderada). Este trabajo metodológico puede requerir recursos significativos y presentar desafíos conceptuales y técnicos.
Cambio valioso
Después de haber establecido que se ha producido algún cambio notable, la siguiente pregunta sobre la importancia debe ser si el paciente o el cuidador consideran que la cantidad de cambio es valiosa.
Es decir, ¿se considera que el cambio vale la pena?
La respuesta a esta pregunta dependerá críticamente del contexto. Un paciente puede considerar que una pequeña mejora vale la pena siempre que los costos e inconvenientes personales no superen el beneficio. Pero la misma mejora de tamaño podría considerarse menos valiosa si el tratamiento produce efectos adversos tóxicos. Estos ejemplos subrayan cómo las determinaciones del valor de un cambio es un juicio realizado en un contexto particular.
Recomendaciones
La discusión precedente sugiere una serie de recomendaciones para mejorar la incorporación de los aportes del paciente y del cuidador en el uso de los puntos finales centrados en el paciente en la investigación clínica:
Reconozca que el término significativo como se usa actualmente en relación con el beneficio clínico es ambiguo. Reemplace o complemente el uso del término con una especificación notable o valiosa.
Cuando se utilizan métricas arbitrarias en PROM, el investigador tiene la carga de determinar y convencer a los demás sobre lo que constituye un cambio notable. Por lo tanto, siempre que sea posible, desarrolle PROM que utilicen ítems y opciones de respuesta que respondan estrechamente a las distinciones significativas que ya están disponibles en el lenguaje cotidiano. Esto es consistente con la noción de que las PROM esencialmente actúan como versiones estandarizadas de conversaciones con los pacientes.7 Por ejemplo, una pregunta en una PROM sobre la frecuencia de algún síntoma podría responderse con una frecuencia real (por ejemplo, “3 veces durante el día “) en lugar de con cuantificadores vagos (p. ej., nunca, raramente, a veces, con frecuencia o siempre). La mayoría estaría de acuerdo en que un cambio de 3 veces al día a una vez al día es notable, pero está menos claro si un cambio de a menudo a a veces es algo que sería notable.
Lo que constituye un cambio notable para un punto final particular puede depender del punto de partida de la persona (por ejemplo, síntomas menos severos o menos severos o restricciones funcionales), pero el cambio notable generalmente es poco probable que varíe entre contextos. En contraste, las definiciones de cambio valioso pueden estar altamente influenciadas por factores contextuales como el costo de la intervención, los efectos adversos, la conveniencia y la disponibilidad y costo-beneficio de las intervenciones alternativas. Por lo tanto, las evaluaciones del valor de un cambio dado deben incluir la especificación de factores contextuales importantes.
Se deben resolver problemas metodológicos más específicos para seguir algunas de estas recomendaciones. También es necesario desarrollar las mejores prácticas y estándares metodológicos para identificar cambios notables y generar juicios sobre cambios valiosos. Una mejor apreciación de estos dos aspectos del beneficio clínicamente significativo debería conducir a una incorporación más efectiva de pacientes y cuidadores en el diseño e interpretación de la investigación clínica.

Fecha:11/12/2019

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=95236&fuente=inews&utm_source=inews&uid=445164

25 octubre 2019

Metformina y sus posibles indicaciones

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:21

Metformina
Es el fármaco recetado con más frecuencia para la diabetes mellitus tipo 2. Además del descenso de la glucemia, varios estudios presentaron evidencia que sugiere los posibles efectos dentro de otras áreas terapéuticas

Introducción
La metformina es uno de los fármacos más empleados para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2 (DMT2) desde su autorización en el Reino Unido en 1958 y en los E.E.U.U. en 1995. Es el tratamiento de primera línea para los pacientes con DMT2 según las guías de la American Diabetes Association y la European Association for Study of Diabetes.
Metformina disminuye la absorción de la glucosa intestinal, mejora la recaptación de la glucosa periférica, disminuye la concentración de la insulina plasmática en ayunas y aumenta la sensibilidad a la insulina. Disminuye así la glucemia sin causar hipoglucemia manifiesta.
Además, metformina puede inhibir la gluconeogénesis con la activación de la proteína cinasa activada por AMP (AMPK). AMPK es un factor importante para regular el metabolismo de la energía, que cumple una función esencial en la diabetes y las enfermedades metabólicas relacionadas. La AMPK también es necesaria para mantener la homeostasis de la glucosa.
Metformina tiene pocos efectos secundarios adversos, siendo los más frecuentes los síntomas gastrointestinales (incidencia del 20%–30%), como náuseas y vómitos, y los más graves la acidosis láctica (incidencia 1/30.000), principalmente en pacientes diabéticos con disfunción hepática y renal.
Dado el empleo de metformina en todo el mundo desde hace más de 50 años, surgieron numerosos estudios sobre otras indicaciones posibles, que mostraron que metformina se puede emplear también como tratamiento para el cáncer, para el envejecimiento, como protector cardiovascular, protector neurológico o como fármaco opcional para el síndrome de poliquistosis ovárica.

Efecto antitumoral de metformina
Se descubrió que metformina es un fármaco antitumoral en un experimento con hamsters en 2001, en el que la administración de metformina de por vida previno la inducción de cáncer pancreático.
Un estudio prospectivo de casos y controles con 800.000 participantes en Escocia mostró por primera vez que metformina reducía el riesgo de cáncer en pacientes con DMT2. En este estudio metformina redujo la incidencia de varios tumores gastroenterológicos malignos en pacientes con diabetes en tratamiento.
Además de reducir la incidencia de cáncer, metformina también se asoció con disminución de la mortalidad por cáncer. Un metaanálisis reciente llegó a la conclusión de que metformina reducía la incidencia de cáncer y la mortalidad en pacientes con diabetes, en el 31% y el 34%, respectivamente.
Además, un metaanálsis sugirió que metformina era muy útil como agente adyuvante en el tratamiento del cáncer colorrectal y prostático, especialmente en los pacientes que recibían radioterapia, si bien es necesario estudiar más la dosis. Hasta ahora, varios estudios epidemiológicos informaron sobre el efecto antitumoral de metformina en diferentes tumores, como el de ovario, mama, próstata y colorrectal.
Sin embargo, algunos estudios también consideraron que metformina no tenía efecto significativo sobre el riesgo de cáncer, el tiempo de supervivencia y el riesgo de mortalidad en pacientes con DMT2, y cáncer pulmonar, mamario o prostático. Un estudio reciente informó que metformina no se asocia con mayor supervivencia en pacientes con cáncer colorrectal y DMT2.
La evidencia acumulada mostró el papel de metformina en la atenuación de la tumorigénesis. Primero se descubrió que las propiedades antitumorales de metformina se deben a dos elementos de una única vía genética – el complejo de poros nucleares (CPN), que permite el pasaje de moléculas dentro y fuera del núcleo y una enzima llamada acyl-CoA deshidrogenasa 10 (ACAD10).
Además, en el melanoma humano y el cáncer de células pancreáticas, los investigadores confirmaron que la aplicación de biguanidas limitaba el tránsito a través de los poros nucleares e inducía la expresión de ACAD10. Experimentos mostraron que metformina no puede bloquear el crecimiento de las células cancerosas si se fuerza al poro nuclear a permanecer abierto o si se cierra permanentemente ACAD10.
Esta vía proporciona un mecanismo unificado por el que metformina puede matar a las células cancerosas y prolongar la duración de la vida y en ambientes específicos el poro nuclear y ACAD10 se pueden manipular para prevenir o incluso tratar ciertos tumores malignos.
Segundo, metformina puede reducir significativamente los factores de riesgo de tumor en pacientes con DMT2, entre ellos la glucosa, la insulina y el factor de crecimiento 1 tipo insulina (IGF-1 por las siglas del inglés).
Para crear un ambiente adecuado para la progresión del cáncer, las células cancerosas habitualmente captan altas concentraciones de glucosa. Metformina, como fármaco que disminuye la glucemia, puede suspender los suministros para las células cancerosas e inhibir el crecimiento del tumor.
La insulina y el IGF-1 pueden actuar como posibles factores de crecimiento que estimulen la supervivencia celular y la mitogénesis, protegiendo a las células de la apoptosis para favorecer el desarrollo y la progresión del cáncer. En este efecto participa el receptor de la insulina y el receptor del factor de crecimiento 1 tipo insulina. (IGF-1R).
Además, la hiperinsulinemia aumenta las concentraciones de IGF-1 libre o bioactivo debido al descenso de la proteína fijadora del factor de crecimiento tipo insulina y activa así al IGF-1R.
El tratamiento con metformina puede reducir las concentraciones de insulina y IGF-1 y reducir de este modo el crecimiento celular. Tercero, la activación de las vías de señales de AMPK es también un importante mecanismo anticáncer de metformina. La AMPK activada genera procesos de conservación de energía para la supervivencia celular a expensas del crecimiento y la proliferación.
Metformina tiene otras acciones en las que interviene AMPK y que pueden estar implicadas en el cáncer, como disminución de la lipogénesis, disminución de la angiogénesis, inhibición de la síntesis de las citocinas proinflamatorias y aumento de la cantidad de linfocitos CD8(+) infiltrantes de tumores.
Pero la mayor parte de la evidencia para el tratamiento con metformina procede de estudios retrospectivos y estudios de casos y controles en lugar de estudios aleatorizados y controlados. Aún falta evidencia clínica para la actividad antitumoral de metformina en pacientes no diabéticos.
Cuadro. Dosis efectiva de metformina en distintos estudios
Tipo de acción: Dosis
Efecto antitumoral: 500 mg/día Cuanto mayor exposición a metformina, mayor reducción del riesgo.
Efecto antienvejecimiento 0,1% de metformina en los alimentos.
Protección cardiovascular: Iniciar con 850 mg/día, seguido de 850 mg 2 x día, seguido de 1700 mg por la mañana y 850 mg por la noche.
Acción neuroprotectora: Iniciar con 0,5 g 2 comprimidos x día con las comidas. Si la glucemia no desciende al séptimo día de este tratamiento, se aumentará a 1,5 g/día durante 2 semanas.
Síndrome de ovario poliquístico: Dosis entre 850 y 1700 mg/día.
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Efecto antienvejecimiento de metformina
El envejecimiento es un proceso complejo asociado con acumulación de daño, pérdida de funciones y aumento de la vulnerabilidad a las enfermedades, que finalmente lleva a la muerte.
El envejecimiento humano y las enfermedades relacionadas con la edad se están convirtiendo en uno de los mayores desafíos y cargas económicas de los países desarrollados y en desarrollo. Un creciente conjunto de datos mostró que metformina podía retrasar el envejecimiento y aumentar la duración de la vida en nematodos y ratones.
Otras investigaciones hallaron que metformina aumenta la duración de la vida de C. elegans. Martin-Montalvo et al mostraron que metformina a dosis bajas aumentaba la duración de la vida en un 4%–6% en diferentes crías de ratones, mientras que dosis altas eran tóxicas. Un estudio reciente determinó que la duración media de vida podría aumentar en el 14% si el tratamiento con metformina se inicia tempranamente, mientras que en la ancianidad este efecto disminuiría.
Además numerosos estudios se centran en ver si los efectos antienvejecimiento de metformina se pueden demostrar en pacientes con DMT2. En el estudio del reino Unido Prospective Diabetes Study (UKPDS), el empleo de metformina disminuyó el riesgo de enfermedad cardiovascular, la incidencia de cáncer y la mortalidad global, en relación con otros medicamentos antidiabéticos.
Un gran estudio retrospectivo de observación con más de 180.000 participantes mostró que los pacientes con DMT2 que recibían monoterapia con metformina tenían mayor supervivencia que los controles emparejados, no diabéticos; pero en este estudio no se investigó una asociación dosis-respuesta.
Intervenciones dirigidas a las vías relacionadas con el envejecimiento pueden extender considerablemente el tiempo de vida, especialmente el tiempo con salud, es decir el período de vida en que la persona es completamente funcional y no padece enfermedades crónicas.
Estas intervenciones incluyen el ayuno intermitente o prolongado, la restricción calórica leve combinada con una dieta con bajo índice glucémico y la restricción de proteínas, la inhibición del eje GH/IGF-I, la activación de las sirtuinas o de AMPK y el empleo crónico de metformina.
Por un lado, el CPN y el ACAD10 participan en la inhibición del crecimiento y la ampliación del tiempo de vida inducidos por la biguanida. Por el otro, específicamente para el envejecimiento, metformina no solo puede disminuir las concentraciones de insulina y
IGF-1, reducir la producción endógena de especies reactivas del oxígeno (ERO) y activar la AMPK, sino también influir sobre los procesos metabólicos y celulares, como la inflamación y la autofagia. En los E.E.U.U. se planea un gran estudio clínico multicéntrico sobre el efecto antienvejecimiento de metformina con 3000 participantes no diabéticos de 70–80 años.
El seguimiento será de 5–7 años y se estudiará la situación de padecer enfermedad y muerte tras el tratamiento con metformina. El objetivo es demostrar que metformina tiene un impacto positivo sobre el tiempo de vida humano en no diabéticos y en personas sanas.
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Efectos protectores cardiovasculares de metformina
Aproximadamente el 70% de los pacientes diabéticos mueren por enfermedad cardíaca o enfermedad macrovascular cerebral (accidente cerebrovascular). o enfermedad macrovascular cerebral. Varios estudios clínicos mostraron que metformina tiene efectos protectores cardiovasculares y disminuye la incidencia y la mortalidad de episodios cardiovasculares.
En 1998 se publicó UKPDS, el primer estudio que determinó que metformina podía reducir significativamente el riesgo de mortalidad por todas las causas e infarto de miocardio agudo en pacientes con sobrepeso y DMT2. El seguimiento a 10 años de la cohorte superviviente del UKPDS observó que el tratamiento con metformina era de utilidad prolongada para el riesgo cardiovascular en pacientes con sobrepeso.
En relación con la sulfonilurea y la insulina, el tratamiento con metformina reduce eficazmente el riesgo de infarto de miocardio y de muerte. Estudios posteriores llegaron a conclusiones similares. Además comprobaron que metformina tiene efectos protectores cardiovasculares independientemente de sus efectos hipoglucemiantes.
Asimismo, en un estudio multicéntrico, aleatorizado, doble ciego, controlado con placebo se halló que entre pacientes con DMT2 con enfermedad coronaria, comparada con glipizide, el tratamiento con metformina durante 3 años disminuyó considerablemente los episodios cardiovasculares importantes en una mediana de seguimiento de hasta 5 años, lo que indica un posible beneficio del tratamiento con metformina sobre los resultados cardiovasculares en pacientes de alto riesgo.
Metformina es el único antidiabético de utilidad cardiovascular recomendado por las guías de 2013 de la AACE
Metformina puede ejercer efectos favorables para prevenir la enfermedad cardiovascular:
1.Mejora el metabolismo lipídico y reduce la concentración de colesterol LDL mediante la activación de AMPK.

2.Metformina se asoció con adelgazamiento. Se cree que este efecto se debe a que disminuye la percepción del hambre, lo que produce disminución del consumo de alimentos.

3. Un metaanálisis reciente sugirió que metformina podía disminuir la presión sistólica en pacientes no diabéticos. Los mecanismos posibles de este descenso tensional son disminución de la resistencia a la insulina y de la insulinemia, inactivación del receptor adrenérgico, reducción del calcio intracitoplásmico, inhibición del tono simpático, especialmente cuando hay alto consumo de sal y aumento de la filtración glomerular y de la excreción de sodio.

4.Además metformina puede aliviar el estrés oxidativo y la respuesta inflamatoria, así como mejorar la función celular endotelial.

Efecto neuroprotector de metformina
Los estudios clínicos sobre la capacidad de metformina para mejorar la función cognitiva y reducir la incidencia de demencia en pacientes con DMT2 son contradictorios.
Un estudio halló que el tratamiento prolongado (>6 años) con metformina en pacientes con DMT2 se asoció significativamente con el riesgo más bajo de deterioro cognitivo. En otro estudio se señaló que metformina tiene mayor efecto protector sobre la esfera del aprendizaje verbal, la memoria de trabajo y la función ejecutiva, en relación con otros tratamientos antidiabéticos.
Además se comunicó que pacientes con DMT2 con metformina tienen menor riesgo de demencia que aquellos con otras medicaciones para la diabetes. También se publicó que, comparado con el no empleo de metformina, el tratamiento durante 1 año, 2 años, 2–4 años y >4 años entre ancianos con diabetes aumentó el 7% y disminuyó el 29%, 41% y 84%, respectivamente el riesgo de enfermedades neurodegenerativas (ND), entre ellas la enfermedad de Alzheimer, Huntington, Parkinson y la demencia entre ancianos, es decir que el tratamiento prolongado con metformina tiene efecto protector sobre la incidencia de enfermedades ND (American Diabetes Association, 2016).
Sin embargo, otros estudios tienen resultados diferentes. Un estudio de casos y controles del Reino Unido halló que el empleo prolongado de metformina se asoció con un riesgo levemente mayor de enfermedad de Alzheimer Un estudio reciente sugirió que los pacientes con DMT2 tratados con metformina tenían mayor riesgo de deterioro cognitivo, pero que el empleo de vitamina B12 y calcio podría haber aliviado la deficiencia de vitamina 12 inducida por metformina y mejorado los resultados cognitivos.
Se comunicó que AMPK tiene un papel importante en diversas enfermedades ND enfermedades ND. La activación de AMPK a través de un activador (metformina) puede ser neuroprotectora, debido al aumento de la angiogénesis, la neurogénesis y la inducción de autofagia.
Metformina también puede prevenir la disfunción mitocondrial cerebral, disminuir el estrés oxidativo, aumentar las concentraciones de factores neurotróficos provenientes del cerebro, mejorar el deterioro cognitivo y las deficiencias neurológicas.
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Acerca del síndrome de ovario poliquístico (SOPQ)
El síndrome de ovario poliquístico es un trastorno endocrino y metabólico que se halla en mujeres en edad fértil, caracterizado por hiperandrogenismo, disfunción ovulatoria, alteración del índice LH/FSH (.2/3:1), oligomenorrea/amenorrea y ovarios poliquísticos. Aproximadamente el 50%–70% de las pacientes con SOPQ sufren resistencia a la insulina con la consiguiente hiperinsulinemia.
Estas pacientes son proclives a muchas complicaciones, entre ellas enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares, hipertensión, síndrome metabólico y DT2M. Metformina se emplea para tratar el SOPQ desde 1994 y con ella se pueden revertir la mayoría de las alteraciones metabólicas.
Se cree que en el mecanismo intervienen el aumento de la sensibilidad a la insulina, el aumento de la secreción ovárica de estrógenos, la disminución de la producción ovárica de andrógenos y el aumento de la producción de globulina fijadora de hormonas sexuales. Un metaanálisis reciente demostró que metformina puede reducir la testosterona y la insulina en mujeres con SOPQ.
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Conclusión
-Metformina es el tratamiento recetado con mayor frecuencia para los pacientes con DMT2.
-Es un medicamento seguro y de bajo costo.

-Sus indicaciones se han ampliado debido a su efecto antitumoral, antienvejecimiento, de protección cardiovascular y neurológica y como tratamiento opcional para el SOPQ.

-Es necesario aclarar muchas preguntas, tales como como si estas posibles indicaciones de metformina se observan también en no-diabéticos y si los factores genéticos influyen sobre el efecto de metformina.

Autor: Yi-Wei Wang, Si-Jia He, Xiao Feng et al Drug Design, Development and Therapy 2017:11 2421–2429

FECHA: 22/10/2019
Fuente: https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=94956&fuente=inews&utm_source=inews&uid=445164

28 agosto 2019

Teneligliptina 40 mg para el control glucémico

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:15

El análisis post-hoc de dos ensayos clínicos mostraron que la dosis de 40 mg de teneligliptina, un inhibidor de la enzima DPP-4 que aporta control glucémico por 24 horas, es una opción terapéutica segura y eficaz para el tratamiento de la diabetes tipo 2
Autor: Kadowaki T, Sasaki K, Ushirogawa Y y colaboradores Diabetes Therapy 9(2):623-636, Abr 2018
Introducción
Los inhibidores de la enzima dipeptidil peptidasa-4 (DPP-4) actúan mediante el incremento en los niveles del péptido similar al glucagón de tipo 1 (GLP-1, glucagon-like peptide-1), lo que estimula la secreción de insulina dependiente de la glucosa e inhibe la del glucagón.
Esto favorece la disminución de los niveles de glucemia, con un riesgo bajo de hipoglucemias. En esta familia de fármacos, la teneligliptina tiene una estructura única compuesta por 5 anillos consecutivos que aporta un control glucémico durante 24 horas, y se administra por vía oral en una única dosis de 20 mg diarios, que puede incrementarse a 40 mg en caso de una respuesta insatisfactoria.
En este trabajo, los autores informan sobre un análisis post-hoc efectuado sobre dos ensayos clínicos de fase III con el fin de evaluar la respuesta frente al incremento de la dosis de teneligliptina de 20 a 40 mg diarios en la semana 28, en un total de 52 semanas.
Métodos
El análisis post-hoc utilizó información combinada de 2 ensayos clínicos de fase III, de características abiertas, que incluyeron a 702 pacientes japoneses con diabetes de tipo 2: el estudio 3000-A8, en el que se administró teneligliptina como único fármaco o en combinación con glimepirida a 240 participantes, y el estudio 3000-A14, que incluyó a 462 diabéticos que recibieron monoterapia con el inhibidor de la DPP-4 o asociada con biguanidas, glinidas o inhibidores de la alfa-glucosidasa.
Ambos tuvieron una duración de 52 semanas y emplearon una dosis inicial diaria de 20 mg, que pudo duplicarse entre las semanas 28 a 40 si la hemoglobina glucosilada A1c (HbA1c) era igual o superior a 7.3% en el estudio 3000-A8, e igual o mayor de 7.4% en el ensayo 3000-A14, dosis que se mantuvo hasta el final en ambos estudios. En los datos de este análisis se incluyeron los pacientes que requirieron aumento de la dosis.
Para el análisis estadístico se empleó un nivel de significación del 5% y se calcularon los intervalos de confianza del 95% (IC 95%) y las desviaciones estándar con la versión 9.4 del programa SAS.
Resultados
En el análisis combinado de los estudios 3000-A8 y 3000-A14, 204 pacientes requirieron aumento de la dosis: 88 del primero y 116 del segundo. La media del valor de la HbA1c en los pacientes que requirieron el incremento de la dosis durante las semanas 28 y 52 fue de 8.57 ± 0.77% en la semana 0, de 7.93 ± 0.69% en la semana 28 y de 7.85 ± 0.85% en la semana 52.
El 45.6% de ellos recibieron la teneligliptina como único tratamiento. El 10.9% de estos participantes lograron un valor menor de 7% en la última semana del tratamiento según los protocolos del estudio.
En 52.9% (n = 108) se pudo evidenciar respuesta a la dosis de 40 mg diarios de teneligliptina, la cual se definió por el cambio en el valor de HbA1c igual o menor de – 0.1% entre las semanas 28 y 52, y en 20.4% de estos, la HbA1c fue menor de 7%. En los restantes (47.1%, n = 96) no se evidenció respuesta.
La media del cambio en el valor de HbA1c entre las semanas 28 y 52 determinada en los pacientes que respondieron al incremento de la dosis fue de -0.50 ± 0.44. Además, en 74 se determinó una reducción en el parámetro igual o menor de -0.3%. En estos participantes, la media de la disminución fue de -0.67 ± 0.44 entre las semanas 28 y 52.
Según el análisis por regresión logística, se identificó la reducción de peso como un parámetro vinculado a la reducción de la cifra de HbA1c; también se estableció que aquellos que respondieron al incremento en la dosis del fármaco tuvieron una media de pérdida de peso de 0.93 ± 2.20 kg durante las semanas 28-52, mientras que entre los que no respondieron, se objetivó una ganancia de 0.13 ± 1.20 kg, diferencia que resultó significativa (p < 0.0001).
Un total de 98 pacientes presentaron un incremento en el analito ≥ 0.3% con la dosis inicial del inhibidor de la DPP-4 antes de la semana 28 de tratamiento; en 45.9% (n = 45) de estos casos, se pudo detectar una reducción adicional de la HbA1c igual o menor de -0.3% al duplicar la dosis diaria.
No se halló un claro incremento entre los eventos adversos y las reacciones adversas medicamentosas con el aumento de la dosis (77% y 4.9% contra 79.9% y 7.4% con la dosis de 40 mg diarios).
Si bien la incidencia de eventos adversos serios fue más alta al emplear la dosis más elevada del fármaco, ninguno se consideró relacionado con la medicación. La nasofaringitis y la hipoglucemia fueron los eventos adversos y las reacciones adversas medicamentosas más frecuentes, respectivamente.
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Discusión
En este análisis interino, los autores decidieron examinar con mayor detalle la respuesta al tratamiento cuando la dosis de teneligliptina se duplicó en la semana 28 en los pacientes con un inadecuado control glucémico con la dosis de 20 mg diarios, y observaron una respuesta al incremento en la dosis en el 52.9% de los pacientes según el criterio definido por una reducción igual o menor de -0.1% en el valor de HbA1c entre las semanas 28 y 52.
La reducción promedio durante este período en estos pacientes fue de -0.50% y aproximadamente uno de cada cinco logró un valor menor de 7% en la última semana de los estudios.
En el análisis por regresión logística se halló que la disminución de peso durante el período de incremento en la dosis del fármaco podría estar ligada a la reducción observada en el valor de la HbA1c durante el ajuste ascendente, pero este hallazgo podría estar vinculado a la mayor expresión de la DPP-4 y a valores circulantes más elevados de esta enzima en comparación con los controles más delgados.
Si bien no se encontraron diferencias claras en el peso en la semana 28 entre los pacientes que respondieron a la dosis inicial y los que no lo hicieron, los resultados observados podrían atribuirse a una mayor inhibición de la enzima.
Además, no se observó una clara diferencia en la incidencia de eventos adversos y de reacciones adversas medicamentosas al incrementar la dosis en comparación con el período que fueron tratados con la dosis inicial de 20 mg diarios.
Si bien existe una gran variedad de agentes farmacológicos para el tratamiento de la diabetes tipo 2, la elección debe basarse en la condición clínica del paciente y en las propiedades farmacológicas de los agentes.
Las opciones terapéuticas se hallan, con frecuencia, reducidas en los pacientes con determinadas características, como la edad avanzada y el deterioro de la función renal. La teneligliptina puede administrarse en los pacientes con alteraciones renales, incluso en aquellos que reciben diálisis, sin necesidad de ajustar la dosis.
Los resultados de este análisis pueden aportar información valiosa para el tratamiento de la diabetes, aun ante opciones terapéuticas limitadas. En los estudios futuros será necesario determinar qué pacientes obtendrán un mayor beneficio terapéutico en relación con su control glucémico con dosis más elevadas de este inhibidor de la DPP-4.
Como limitaciones del análisis, los autores señalan el diseño abierto de los ensayos clínicos, el tamaño de la muestra estudiada, la exclusión de los pacientes con riesgo elevado de enfermedad cardiovascular y de complicaciones graves vinculadas a la diabetes, y que no se tuvo en cuenta la adherencia al tratamiento ni se comparó la teneligliptina en combinación con otros agentes, como los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa, la insulina y las tiazolidinedionas.
De acuerdo con lo observado, consideran que el incremento de la dosis a 40 mg por día puede ser una alternativa terapéutica eficaz y bien tolerada en el tratamiento de los pacientes japoneses con diabetes tipo 2.
Con el objetivo para reducir el riesgo de las complicaciones relacionadas y a través de la combinación de dieta, ejercicio y farmacoterapia, el Ministerio de Salud, Bienestar y Trabajo de Japón fijó el valor de la HbA1c menor de 7% y la clasificó como uno de los mayores problemas para solucionar hacia 2022
SIIC- Sociedad Iberoamericana de Información Científica
Fecha:23/8/2019
Fuente: IntraMed. https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=94679&fuente=inews&utm_source=inews&uid=445164

5 julio 2019

Ecos del Congreso Internacional de Diabetes, La Habana, 22-24 de mayo de 2019.

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:38

Entre los días 22 al 24 de mayo de 2019, se desarrolló en el Palacio de las Convenciones, en la Habana el I Congreso Internacional de Diabetes Cuba 2019. X Congreso Cubano de Diabetes y IV Simposio de Diabetes ALAD/CUBA.
Entre los temas que fueron presentados en el evento destacan “Experiencia y desafíos del Programa Nacional de Atención al Diabético en Cuba” impartido por la Dra. Ileyidis Iglesias Marichal, Directora del Instituto Nacional de Endocrinología. Señala que existían en Cuba en el 2018 un total de 977, 103 personas con diabetes mellitus y que se viene aplicando el Programa Nacional desde 1975 con énfasis en la educación al paciente y sus familiares. Se cuenta en todo el territorio nacional con 18 centros de educación y atención a personas con diabetes, así como 19 servicios de diabetes y embarazo. Se destaca una prevalencia en el 2018 con una tasa de 64.3 x 1,000 habitantes con incremento de la obesidad y el sedentarismo en un 42.8 % de obesidad. La prevalencia de diabetes gestacional es del 3.5% y diabetes durante el embarazo estaría en un 4%. La atención preconcepcional es del 40% y la pesquisa de diabetes de diabetes después de la diabetes gestacional está en el 12%. El parto pretérmino es del 3.6%; la cesárea en estas pacientes está en un 52.7%, con un bajo peso al nacer de 4.7%, macrosomía 8.2%, defectos congénitos en 1.2% y muerte perinatal en 1.2%.
La diabetes mellitus se sitúa en la 8ava. causa de muerte con una tasa de 21.1 x 100,000 habitantes.
En julio de 2014 se inauguró la planta de biosensores con tecnología china que ha permitido incrementar el número de glucómetros para un control metabólico individualizado en todos los pacientes con la enfermedad. Además se ha logrado una decreción en más del 71% en el riesgo de amputaciones con la introducción del Heberprot-B.

La Dra. María Luisa Ponce López de la Universidad Nacional Autónoma de México presentó el tema: “Enfermedad crónica no transmisible dependiente de adiposidad”. Se propone en relación al término obesidad una nueva definición que sería: “Enfermedad crónica basada en la adiposidad”, ya que es apropiado considerar al tejido adiposo como fuente de enfermedades crónicas(y no solo de aumento del peso corporal), lo cual implica una estrategia centrada en sus complicaciones médicas. El tratamiento actual debe centrarse en la pérdida de peso(reducción del índice de masa corporal y circunferencia de cintura) e identificar y tratar específicamente las complicaciones basadas en la adiposidad.
El término obesidad apunta a las anomalías en la masa, distribución y función del tejido adiposo, en tanto “enfermedad crónica” subraya las complicaciones asociadas como hipertensión arterial, diabetes mellitus, apnea del sueño y otras. La adiposidad constituye un factor de riesgo para entidades como el síndrome metabólico, la enfermedad coronaria, la hipertensión arterial, la diabetes mellitus y el cáncer.
La distribución del tejido adiposo en la mujer presenta un patrón periférico femoro-glúteo y abdominal y en el hombre tiende a una distribución abdominal, que se asocia a complicaciones metabólicas. La acumulación de grasa intrabdominal y de lípidos dentro de los hepatocitos establece la enfermedad de hígado graso no alcohólica. A nivel de las células musculares se relaciona con la resistencia insulínica, la diabetes mellitus tipo 2 y la enfermedad cardiovascular.
Los factores asociados con el incremento en la adiposidad visceral son:
-Demográficos:
Mayor edad
Sexo(H>M)
Mayor en anglosajones y latinos
Menor en negros
Genética

-Estilos de vida:
Sedentarismo
Mala alimentación
Bebidas azucaradas
Tabaquismo

-Biomarcadores de gravedad de la enfermedad:
Hipertensión arterial
Resistencia insulínica
Inflamación
Triglicéridos elevados

El tejido adiposo como órgano endocrino produce péptidos con actividad autocrina, paracrina y endocrina. Se libera leptina con diferentes acciones que estimula el núcleo hipotalámico paraventricular provocando saciedad. En el páncreas induce disminución de la secreción de insulina y en los vasos sanguíneos provoca angiogénesis. La adiposopatía se expresa en depósito de grasa ectópica, inflamación y disrregulación de adipocitokinas, así como resistencia insulínica.
Comentarios finales:
-El mayor conocimiento de la fisiología del adipocito permitirá una disminución de la morbilidad que le acompaña.
-La enfermedad crónica basada en la adiposidad es un término diagnóstico para la obesidad que permite predecir daños a corto y largo plazo.
-Prevención primordial, primaria, secundaria y terciaria es imperativa.
-El tratamiento oportuno es medicina del estilo de vida y farmacoterapia.

El Dr. Ricardo Luna, presidente de la Sociedad Mexicana de Obesidad presentó la conferencia “Prevención del exceso de adiposidad en pacientes con diabetes mellitus”. Se refirió al considerable incremento de la diabetes en el Mundo que se ha cuadruplicado desde 1980 pasando de 108 millones de personas con la enfermedad en ese año a 422 millones en el 2014. En México la diabetes y la obesidad son consideradas emergencia sanitaria.
¿Existe la posibilidad de cambiar la terapéutica glucocéntrica por una estrategia adipocéntrica? Señala que la prevención del exceso de adiposidad en la diabetes actúa en tres niveles: mejorando el control glucémico, reduciendo la necesidad de medicamentos hipoglucemiantes y reduciendo el riesgo de hipoglucemias. La intervención centrada en el control intensivo de la glucemia en la diabetes mellitus tipo 2 con los tratamientos clásicos aumenta el riesgo de ganancia de peso por lo que es preferible indicar fármacos que ayuden a prevenir la adiposidad. La prevención del exceso de adiposidad mejora el control glucémico y reduce la necesidad de medicamentos hipoglucemiantes con reducción en el riesgo de hipoglucemias. Es necesario valorar el cambio de una estrategia terapéutica glucocéntrica por una estrategia adipocéntrica.

Otro de los temas que llamaron la atención a los participantes del congreso fue la conferencia del profesor e investigador norteamericano Richard Kahn titulada: “El síndrome metabólico en la actualidad: vivo o muerto”. Señala el conferencista que hace una década no existía acuerdo acerca de una razón patogénica que identifique a las personas con síndrome metabólico. Fue una relativamente pobre vía para identificar personas con riesgo de diabetes mellitus o enfermedad cardiovascular. No había evidencia en cuanto a que la identificación del denominado síndrome metabólico mejoraría el resultado de los pacientes. Existe una fuerte relación entre resistencia insulínica y los componentes del síndrome. ¿Cúan bien la definición del síndrome metabólico predice la aparición de la diabetes mellitus? Un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud llegaron a concluir lo siguiente:
-No hay definición del síndrome basada en la evidencia
-No cuantifica el riesgo de diabetes mellitus o enfermedad cardiovascular
-Omite importantes factores de riesgo
-No puede aplicarse como diagnóstico clínico
-Su utilidad práctica es limitada
O como señalan K.Borch-Johnson y N. Warham: Debe el síndrome metabólico descansar en paz.
En la actualidad no hay nuevos datos que demuestren la utilidad clínica del síndrome metabólico. El HDL-colesterol como factor de riesgo es dudoso. En realidad lo que se debe hacer sería:
-Reducir riesgo cardiometabólico
-Identificar personas con riesgo de diabetes mellitus, HbA1c>6%.
-Identificar personas con elevado riesgo de enfermedad cardiovascular
-Tratar cada factor de riesgo en forma individual
-La LDL o Apo B son los marcadores de utilidad
-Tomar la pérdida de peso y el ejercicio con seriedad
-Tratar los problemas agresivamente

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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