Diabetes mellitus

31 enero 2020

¿Deben aceptar los médicos regalos de sus pacientes?

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 21:19

Medico revisando historia clinicaHace años muchos médicos recibían pagos en especies. ¿Dónde marcar en los tiempos actuales la línea roja: en una botella de vino o en un crucero por las Antillas?
Joel Dunnington, un radiólogo que se retiró en 2014 del Centro de Cáncer MD Anderson de la Universidad de Texas en Houston, es un Papá Noel habitual. El año pasado, horneó y distribuyó 50 tartas de frutas (usando la receta de su madre) y 150 pastelitos entre el personal del Anderson. Pero cuando se trata de obsequios de pacientes agradecidos, Dunnington se transforma en un Scrooge despreciativo: no acepta ningún regalo. Según confiesa en MedPage Today, “estos obsequios generalmente solo crean conflictos entre pacientes y médicos”, como el sesgo preferencial que se puede establecer.
La Navidad es tiempo de aguinaldos, de regalos a parientes y bienhechores, de recuerdos y sentimientos de gratitud hacia quienes nos han ayudado, como ese médico de cabecera que nos aguanta con tanta paciencia o aquel otro que nos puso la prótesis. ¿Deben los médicos aceptar esas expresiones de gratitud envueltas en papeles de colores? ¿Cuál sería un valor monetario razonable? ¿O habría que declinar cortésmente? La respuesta no es unánime. Hay una especie de instinto ancestral de recompensar al que se preocupa por nosotros, aunque se le haya pagado la tarifa estipulada. Las propinas a un taxista o camarero reflejan las diferencias de atención. Lynda Gorov, escritora y editora de Los Ángeles, confiesa cierta congoja por no haber mostrado su gratitud a los médicos que la han tratado: “Siempre me pregunto por qué le doy propina a la persona que me sirve el café, pero no a la persona que me hace una extracción de sangre perfecta”.
“No existen regulaciones definitivas sobre la aceptación de obsequios de los pacientes, y existen puntos de vista opuestos”, escribía hace unos años en Canadian Family Physician la psiquiatra Lara Hazelton, de la Universidad Dalhousie, en Halifax. “Algunos creen que los médicos nunca deberían aceptarlos porque podrían influir en la atención o debilitar la relación; otros piensan que en ciertas circunstancias permiten a los pacientes expresar gratitud y fortalecen el vínculo médico-paciente”.
Ética de los incentivos
Hace unos años, en un informe de la Organización Médica Colegial titulado Ética de los incentivos a los profesionales sanitarios y dirigido por Diego Gracia y Juan José Rodríguez Sendín, se leía que “desde el punto de vista de la ética profesional, no es lo mismo aceptar un presente que trae el paciente (o familia) que ha establecido una relación más allá del mero acto médico, que recibir un regalo por actuar de una determinada manera. Lo segundo aleja al profesional sanitario de su tarea de informar y tratar al paciente de manera objetiva basada en criterios clínicos, y de su obligación de respetar el principio de justicia y no discriminar injustificadamente y tratar con equidad a todos los potenciales receptores”. Tanto la OMC española como la British Medical Association, la Canadian Medical Association o el American College of Physicians coinciden en que lo más adecuado es supeditar la decisión a la particularidad de cada caso, si bien hay unanimidad en que no deben aceptarse regalos que condicionen o puedan condicionar la profesionalidad del médico.
Dunnington, que fue delegado de la American Medical Association (AMA), se decantó por prohibir todos los obsequios, pues conducirían a favoritismos, por ejemplo en las listas de trasplantes. Una encuesta realizada en 1980 a casi 400 médicos británicos concluyó que el 20% recibieron regalos en los últimos tres meses. El valor promedio de los obsequios fue inferior a 15 dólares, siendo las bebidas alcohólicas lo más común, seguidas de bombones y dinero en efectivo. No faltaban viajes en cruceros o entradas para un partido de fútbol o un concierto.
El Consejo de Asuntos Éticos y Jurídicos de la AMA actualizó sus principios deontológicos en 2016 después de una revisión de ocho años. Al no haber un consenso claro, decidió permitir a los médicos cierto margen de maniobra para aceptar o rechazar un regalo.
¿Pero cuando un regalo se convierte en un soborno? Tampoco hay directrices diáfanas ante este dilema. La AMA no establece límites en dólares, aunque algunas instituciones sí lo han hecho. Así, el MD Anderson limitó el valor de los regalos a 50 dólares. Y claro, siempre hay clases: los resultados clínicos de un cirujano o un pediatra son más visibles que los de un radiólogo o un anestesiólogo, y también por tanto las ofrendas que se les hacen.
George Annas, especialista en Ética Médica en la Universidad de Boston, dice que debería haber límites, pero con matices. “¿Qué pasa si su paciente se presenta con un salmón ahumado? Probablemente valga entre 25 y 50 dólares. Realmente creo que no vale la pena discutir por eso, si bien algunas personas demasiado puristas lo rechazarían”. La cuestión básica es si los pacientes están comprando un tratamiento especial con sus obsequios o sencillamente manifiestan su agradecimiento: “Habría que preguntarles a ellos”. La AMA dictaminó que los médicos deben “rechazar los obsequios que sean desproporcionadamente o inapropiadamente grandes, o cuando el médico se sentiría incómodo si sus colegas supieran que había aceptado ese regalo”.
Consejos orientadores
En un artículo publicado el año pasado en Actualización en Medicina de Familia, revista de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc), y firmado por los médicos de atención primaria Ana Valverde Prados y José Antonio Castro Gómez, de Granada, y Rosario Perez García, de Tarragona, se brindaban algunos criterios útiles: el mejor antídoto contra la perversión del regalo es la transparencia; nunca debe importarnos que se conozcan los regalos que recibimos; no es ético aceptar un regalo de carácter íntimo, como lencería; no es ético aceptar un regalo que sea caro (concepto que varía, claro, según el país o lugar en el que se trabaje); los regalos que se hacen con la intencionalidad de modificar la relación médico-paciente para obtener un beneficio por parte del último (un trato especial respecto al resto de los pacientes) han de ser rechazados.
Lara Hazelton se enfrentó a un problema de límites cuando un paciente anciano que le había obsequiado con galletas, bizcochos y libros, le insistió en “hacer algo especial” por ella. Hazelton le sugirió que hicieran una donación al hospital cuando finalizara el tratamiento. Y le explicó que los dulces los repartiría entre el personal del centro y los libros los donaría a la biblioteca de pacientes. Martha Howard, médico de familia de Chicago, suele rechazar los regalos, pero cuando trabajaba en los Servicios Sociales hizo una excepción cuando sus “maravillosos pacientes mexicanos a veces me traían tamales porque veían que no tenía tiempo para almorzar. Me los comí con gratitud”.
Flores, libros, tiestos, alimentos caseros, cerveza artesanal, bolsas de fruta o de tomates son regalos habituales en ciudades pequeñas o ambientes rurales. Paul Speckart, médico generalista y endocrinólogo en San Diego, California, está acostumbrado a esos pequeños detalles, resultado de los estrechos vínculos con algunos pacientes. “Uno de mis pacientes piensa que tengo un gran déficit cultural y me trae dos entradas para la ópera cada año. Y en Navidad recibiré seis u ocho tiques de regalo para restaurantes locales”. Pero hace unos años se enfrentó a una ‘oferta’ de 40.000 dólares. Procedía de un paciente, empresario retirado y también amigo personal, que sabía que los ingresos de Speckart eran de unos 150.000 dólares al año y que a su hijo lo habían aceptado en la Universidad de Stanford, cuya matrícula en 1991 costaba 40.000 dólares. Speckart, ex miembro de la Junta Directiva del American College of Physicians, sabía que los obsequios en efectivo generalmente no eran apropiados y que uno tan grande parecía indecoroso. Pero después de consultarlo con algunos socios, aceptó el regalo de su amigo. Eran otros tiempos.
José R. Zárate

Fecha: 30/1/2020
Fuente:Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/opiniones/el-escaner/deben-aceptar-los-medicos-regalos-de-sus-pacientes.html

Cómo prevenir el nuevo coronavirus

Filed under: Mensaje,Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:42

Medico con nasobucoLos expertos de la Escuela de Enfermería Johns Hopkins ofrecen ideas clave para los profesionales de la salud y los ciudadanos
El nuevo coronavirus de 2019 (2019-nCoV) es un nuevo virus respiratorio que se identificó por primera vez en Wuhan, China. Se cree que comenzó a través de una fuente animal, el virus ahora se está propagando de persona a persona. La tasa de infección continúa aumentando a nivel mundial, y como con cualquier virus nuevo, la salud pública es la principal preocupación.
Los expertos de la Escuela de Enfermería Johns Hopkins ofrecen ideas clave para los profesionales de la salud y los ciudadanos sobre cómo prevenir enfermedades, mientras permanecen listos para enfrentar un brote en desarrollo.
Quizás lo más importante en este momento para los residentes de EE. UU. es que perciben un sentido de riesgo de un agente infeccioso. Todos deberían tomar medidas para reducir el riesgo de contraer las infecciones más comunes que circulan en esta época del año, a saber, la gripe y el resfriado común “.
Y las medidas preventivas simples pueden ser muy útiles.
“Use constantemente buenas prácticas de higiene como lavarse las manos y evitar tocarse la cara, especialmente la nariz, la boca y los ojos, ya que son puntos de entrada para los virus respiratorios”.
Tener Veenema, PhD, MPH, MS, RN, un experto reconocido internacionalmente en preparación para emergencias de salud pública, dice que los profesionales de la salud deben recordar el mayor riesgo que todavía está en el horizonte.
“Cada día, los profesionales de la salud participan en actividades de vigilancia, detección y contención de enfermedades con el fin de proteger a sus pacientes y sus comunidades de la transmisión de enfermedades infecciosas. Dada la mayor amenaza del nuevo coronavirus ahora en los Estados Unidos, todos los profesionales de la salud deberían tenga en cuenta el riesgo de un brote más grande. Mientras mantenemos constantemente los procedimientos estándar de control de infecciones en su lugar de trabajo, debemos estar preparados para responder a una emergencia de salud pública a gran escala “.
Y según el investigador epidemiológico Paul Stamper, MSPH, es una buena noticia que los gobiernos de todo el mundo estén respondiendo lo más rápido posible a la información que tenemos sobre el virus.
“Parece que muchos profesionales de la salud están muy involucrados. El gobierno de los EE. UU. es muy consciente y está al tanto de la situación”.

Declaración sobre la reunión del Comité de Emergencia del Reglamento ‎Sanitario Internacional (2005) acerca del brote de nuevo coronavirus ‎‎(2019-nCoV)‎
A la República Popular China
Se le aconseja:
-Proporcionar más información sobre las medidas de gestión de riesgos adoptadas por sus administraciones públicas, incluidos los sistemas de gestión de la crisis a nivel nacional, provincial y municipal, así como otras medidas de ámbito interno.

-Mejorar la ejecución de medidas racionales de salud pública en materia de confinamiento y de control del brote.

-Mejorar la vigilancia y la detección activa de casos en todo su territorio, sobre todo durante la celebración del Año Nuevo Chino.

-Colaborar con la OMS y sus asociados para realizar estudios que permitan conocer las características epidemiológicas y la evolución del brote, y, más específicamente, para determinar la fuente de este nuevo coronavirus, en particular los animales que actúan como reservorio y los involucrados en la transmisión zoonótica, así como la comprensión del alcance que puede alcanzar el contagio entre personas y, allí donde se esté transmitiendo el virus, las características clínicas de la infección y el tratamiento necesario para reducir la morbilidad y la mortalidad.

-Seguir proporcionando a la OMS datos completos sobre todos los casos, entre ellos secuencias del genoma vírico y detalles sobre cualquier caso o grupo de casos de profesionales sanitarios infectados.

-Realizar pruebas de detección a la salida de los aeropuertos y puertos internacionales en las provincias afectadas con el fin de detectar a tiempo a las personas que presenten síntomas y, posteriormente, someterlas a una exploración más detallada y tratarlas si es necesario, intentando al mismo tiempo perturbar lo menos posible el tráfico internacional.

-Fomentar la detección en los aeropuertos, estaciones de ferrocarril y estaciones de autobuses de larga distancia de ámbito nacional, según sea necesario.

A los demás países
Es posible que se registren más casos exportados en cualquier país. Por tanto, todos los países deben estar preparados para adoptar medidas de confinamiento, como la vigilancia activa, la detección temprana, el aislamiento y el manejo de los casos, el seguimiento de contactos y la prevención de la propagación del 2019-nCoV, así como para proporcionar a la OMS todos los datos pertinentes.
En virtud del RSI, los países deben proporcionar información a la OMS.
En la página https://www.who.int/emergencies/diseases/novel-coronavirus-2019 se ofrecen recomendaciones de carácter técnico (en inglés). Los países deben procurar, principalmente, prevenir el contagio de personas, evitar la transmisión secundaria y la propagación internacional y colaborar con la respuesta internacional mediante la comunicación y la colaboración multisectoriales y la participación activa para incrementar los conocimientos sobre el virus y sobre la enfermedad, así como para impulsar las investigaciones. Además, deberían respetar las recomendaciones de la OMS relativas a los viajes[1].
A la comunidad internacional
Nos encontramos ante un coronavirus nuevo. Como hemos podido comprobar en el pasado con coronavirus similares, estos eventos requieren un gran esfuerzo de la comunidad internacional en materia de investigación e intercambio regular de información. Por ello, debe continuar demostrando su solidaridad y su capacidad de cooperación, de conformidad con el artículo 44 del RSI (2005), para prestarse mutuamente apoyo a fin de determinar la fuente de este nuevo virus, conocer el alcance que puede tener la transmisión interpersonal, estar preparados ante la posible aparición de casos importados y llevar a cabo investigaciones para encontrar un tratamiento.
Directora de la OPS instó a estar preparados para detectar casos del nuevo coronavirus en las Américas
Asimismo, pidió que se informe a los trabajadores de la salud sobre el virus y que se refuercen las medidas de prevención y control de infecciones en los centros de salud para prevenir que contraigan enfermedades respiratorias agudas
Washington, DC, 24 de enero de 2020 (OPS)- La Directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, instó hoy a los países de la región de las Américas a estar preparados para detectar tempranamente, aislar y cuidar a pacientes infectados con el nuevo coronavirus, ante la posibilidad de recibir viajeros provenientes de países donde hay transmisión del virus.
“Los servicios de salud tienen que estar preparados porque muy probablemente serán ellos el punto de entrada donde se detectarán casos del nuevo coronavirus, como ya ha sucedido con epidemias anteriores”, afirmó Etienne. “La OPS está lista para apoyarlos porque detectar tempranamente los casos puede prevenir la propagación de la enfermedad”, sostuvo durante una sesión informativa para los embajadores ante la Organización de los Estados Americanos (OEA) en Washington.
Según el reporte de situación de la OMS emitido el 24 de enero, en el mundo se notificaron 846 casos confirmados de infección por 2019-nCoV, 830 en China. De ellos, 177 casos fueron severos y 25 fallecieron. De los casos confirmados, el 80% eran personas mayores de 40 años y el 64%, hombres.
Otros casos se reportaron en Tailandia (4), Japón (2); Hong Kong (2), la República de Corea (2), Macao (2) y Singapur (1). En las Américas, los Estados Unidos confirmaron 2 casos de viajeros provenientes de China, y otros países descartaron o están investigando posibles casos.
En Wuhan, China, los trabajadores de salud fueron uno de los grupos afectados, algo que ha puesto bajo presión a los servicios de salud. Por esta razón, Etienne subrayó la importancia de informar y entrenar al personal de salud de la región y promover entre ellos el uso del equipo de prevención de infecciones para protegerlos de cualquier enfermedad.
La Directora de la OPS mencionó que la organización ha activado su sistema de manejo de incidentes, y que desde inicios de enero ha compartido información con los ministerios de Salud a través de los canales del Reglamento Sanitario Internacional (RSI), y a través de sus representantes en los países. También manifestó que continuará actualizando la información sobre lo que los países pueden hacer para responder en forma efectiva a este nuevo virus acerca del que todavía hay mucha incertidumbre.
El 22 y 23 de enero de 2020, el Director General de la OMS, doctor Tedros Adhanom Ghebreyesus, convocó al Comité de Emergencia para asesorarlo sobre si el brote en China constituye una emergencia de salud pública de interés internacional (PHEIC). El Director de la OMS decidió no declarar una emergencia de salud pública en este momento. Sin embargo, afirmó que es una emergencia en China, y que el brote representa un alto riesgo a nivel regional y mundial.
“El hecho de que la OMS no haya declarado una emergencia no significa que no estemos ante un desafío grande en salud pública”, consideró el Subdirector de la OPS, doctor Jarbas Barbosa. “Con la globalización y los viajes internacionales no es inesperado que los países de la región puedan recibir personas con el virus”, dijo, pero aclaró que “tener un caso importando no es lo mismo que tener transmisión local o sostenida en un país”.
El Director del Departamento de Emergencias de la OPS, doctor Ciro Ugarte, destacó que la vigilancia epidemiológica para la detección temprana de casos, así como el manejo de pacientes con el equipo de protección adecuado pueden limitar la transmisión de persona a persona, reducir la posibilidad de que se produzcan casos secundarios y evitar una propagación de la enfermedad.
“La naturaleza del 2019-nCoV es muy similar a la gripe, y los síntomas son similares a los del SARS (síndrome respiratorio agudo grave): fiebre, tos, dificultad para respirar y neumonía”, indicó Ugarte. Agregó que aún se desconoce el tratamiento para el nuevo coronavirus y que no hay disponible una vacuna.
Fecha:30/1/2020

https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoid=95410&pagina=2

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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