Diabetes mellitus

25 noviembre 2019

Tras la menopausia el perímetro abdominal influiría más que el peso en el riesgo coronario

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:52

cinta metrica obesidadUna investigación poblacional corrobora que la obesidad central o abdominal puede influir más que el peso a la hora de determinar el riesgo de enfermedad de las arterias coronarias en mujeres postmenopáusicas.
Un nuevo estudio refuerza la influencia negativa de la grasa abdominal frente a la del índice de masa corporal (IMC) en el riesgo de enfermedad arterial coronaria entre las mujeres. Los resultados de esta investigación se publican en Menopause, la revista de la Sociedad Estadounidense de Menopausia (NAMS).
Puesto que la enfermedad coronaria es la principal causa de muerte en todo el mundo, los especialistas prestan gran atención a posibles factores de riesgo modificables. Los estrógenos protegen el sistema cardiovascular, lo que ayuda a explicar por qué la incidencia de estas enfermedades en las mujeres premenopáusicas es menor que en los hombres. Sin embargo, a medida que los niveles de estrógeno disminuyen durante y después de la menopausia, la incidencia de la enfermedad arterial coronaria en las mujeres posmenopáusicas supera a los hombres de edad similar.
Aumento de la mortalidad
Por otro lado, desde hace tiempo que se conoce que la obesidad es un factor de riesgo para la enfermedad coronaria porque causa disfunción de las células endoteliales, resistencia a la insulina y aterosclerosis, entre otros elementos. También suele ir acompañada de otros factores de riesgo cardiovascular, como la hipertensión arterial y la diabetes. No obstante, pocos estudios han intentado comparar el efecto de la obesidad general frente a la obesidad central, que generalmente se describe por la circunferencia de la cintura y/o la relación cintura-cadera.
Los resultados de este nuevo estudio sobre casi 700 mujeres coreanas demuestran que la presencia de enfermedad arterial coronaria obstructiva fue significativamente mayor en mujeres con obesidad central. No se identificaron diferencias reseñables basadas en el índice de masa corporal (IMC), lo que indica que la obesidad general no era un factor de riesgo para la citada alteración. Son resultados especialmente relevantes para las mujeres posmenopáusicas, cuando suele producirse un cambio en la distribución de la grasa corporal, especialmente en el área abdominal.
“Los hallazgos de este estudio son consistentes con lo que sabemos sobre los efectos perjudiciales de la obesidad central. No todas las grasas son iguales, y la obesidad central es particularmente peligrosa, porque está asociada con el riesgo de enfermedad cardíaca, la principal causa de muerte de las mujeres. Identificar a las mujeres con exceso de grasa abdominal, incluso con un IMC normal, es importante para que se puedan implementar intervenciones en el estilo de vida “, dice Stephanie Faubion, directora médica de NAMS.
Fecha:26/8/2019
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/el-perimetro-abdominal-influiria-mas-que-el-peso-en-el-riesgo-coronario.html

Hallan un mecanismo que asocia diabetes y desarrollo de enfermedades neurodegenerativas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:36

Investigadores del Cima, de la Clínica Universidad de Navarra y del Complejo Hospitalario de Navarra confirman que la amilina podría tener un papel relevante para los pacientes con enfermedad de Parkinson o Alzheimer.
En los últimos años, la asociación entre las enfermedades neurodegenerativas y la diabetes mellitus tipo 2 ha sido objeto de investigación en la comunidad científica. Así, estudios multicéntricos apuntan a que la diabetes tipo 2 y la resistencia a la insulina u otros estadios prediabéticos podrían contribuir a la aparición de enfermedades neurodegenerativas como la enfermedad de Parkinson o la de Alzheimer. Sin embargo, no se conocían los elementos implicados en la asociación de estas enfermedades.
Investigadores del Cima, de la Clínica Universidad de Navarra y del Complejo Hospitalario de Navarra, pertenecientes al Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA), han descubierto un posible mecanismo que relaciona estas enfermedades.
Es la conclusión de dos estudios donde se han analizado el tejido cerebral y pancreático de personas diagnosticadas con enfermedad de Alzheimer, con enfermedad de Parkinson, y con diabetes tipo 2 pero sin ninguna enfermedad neurodegenerativa.Los resultados se han publicado en las revistas científicas Acta Neuropathologica y Annals of Neurology.
“Nuestro estudio comenzó analizando las alteraciones patológicas presentes en el páncreas de los pacientes con enfermedad de Parkinson. Vimos que la principal proteína que se acumula en el cerebro de estas personas (alfa-sinucleína) está presente también en el páncreas. En paralelo, confirmamos que los pacientes diabéticos que no tenían esta proteína en el cerebro sí que la expresaban en el páncreas. Es decir, el páncreas de ambos pacientes es muy parecido en cuanto al contenido y distribución de determinadas proteínas, pero no ocurre lo mismo con su cerebro”, explica Iván Martínez-Valbuena, primer autor del este trabajo e investigador del Programa de Neurociencias del Cima.
Con los datos obtenidos, los investigadores se plantearon confirmar estos resultados en el páncreas de pacientes con otras enfermedades neurodegenerativas. “En colaboración con el Complejo Hospitalario de Navarra analizamos muestras de enfermos con alzhéimer y encontramos que las proteínas que se acumulan de forma preferente en su cerebro (beta-amiloide y tau) también lo hacían en el tejido pancreático”, confirman Irene Amat y María Teresa Tuñón, especialistas del Servicio de Anatomía Patológica del Complejo Hospitalario de Navarra.
Por otra parte, en las muestras de tejido pancreático pertenecientes a sujetos diabéticos, pero que no tenían ninguna enfermedad neurodegenerativa (párkinson o alzhéimer), también aparecían depósitos de estas proteínas. Según apunta María Rosario Luquin, neuróloga e investigadora del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra, “nuestros resultados indican que la amilina (una proteína que se deposita en el páncreas de las personas diabéticas) tiene un papel clave en la aparición de estos depósitos anormales. En concreto, podría interactuar con estas proteínas y desencadenar una cascada de eventos que originarían el depósito anormal de estas proteínas tanto en el cerebro como en el páncreas, lo que puede dar lugar al desarrollo de estas enfermedades”.
Diana terapéutica y de diagnóstico precoz
El trabajo concluye que la amilina podría ser una diana atractiva tanto para el tratamiento como para el diagnóstico precoz de pacientes con enfermedad de Parkinson o Alzheimer de manera sencilla. “Por ello, es importante poder detectar esta amilina en muestras biológicas, así como seguir estudiando el papel que tiene esta proteína en la aparición de la enfermedad de Parkinson o de Alzheimer, lo que facilitará el desarrollo de nuevos tratamientos para combatir estas dos enfermedades”.
Además, los resultados obtenidos confirman que la diabetes puede ser un factor de riesgo para el desarrollo de una enfermedad neurodegenerativa. “Sin embargo, es importante señalar que este es un factor de riesgo modificable, ya que, como sabemos, un estilo de vida saludable disminuye el riesgo de padecer diabetes tipo 2 y ayuda a controlarla mejor”, concluyen Rafael Valentí y María Rosario Luquin, investigadores del Cima y de la Clínica Universidad de Navarra.
Fecha: 13/11/2019

Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/hallan-un-mecanismo-que-asocia-diabetes-y-desarrollo-de-enfermedades-neurodegenerativas.html

Eficacia y seguridad de Alirocumab 300 mg cada 4 semanas para la diabetes tipo 2 con estatina máximamente tolerada.

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:31

En el ensayo ODYSSEY CHOICE I, se evaluó alirocumab 300 mg cada 4 semanas (Q4W) en pacientes con hipercolesterolemia. La eficacia y seguridad de alirocumab se evaluaron en un subgrupo de pacientes con diabetes mellitus tipo 2 (DM2) y que estaban recibiendo estatinas con tolerancia máxima con o sin otras terapias hipolipemiantes.
Métodos
Los participantes recibieron alirocumab 300 mg Q4W (n = 458, incluyendo 96 con T2DM) o placebo (n = 230, incluyendo 50 con T2DM) durante 48 semanas, con un ajuste de dosis de alirocumab a 150 mg cada 2 semanas en la semana (W) 12 si Los niveles de colesterol de lipoproteína de baja densidad W8 (LDL-C) fueron ≥70 mg / dL o ≥ 100 mg / dL, dependiendo del riesgo cardiovascular, o si la reducción de LDL-C fue <30% desde el inicio. Los puntos finales de eficacia incluyeron el cambio porcentual desde el inicio hasta W24 para los lípidos, y el LDL-C promediado en el tiempo sobre W21 a W24.
Resultados
En individuos con DM2, las reducciones de LDL-C desde el inicio hasta W24 y el promedio de W21 a W24 fueron significativamente mayores con alirocumab (−61.6% y −68.8%, respectivamente) frente a placebo. En W24, el alirocumab redujo significativamente los niveles de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (HDL-C) y otros lípidos. En W24, el 85.9% y el 12.5% de los individuos en los grupos de alirocumab y placebo, respectivamente, alcanzaron tanto HDL-C <100 mg / dL como LDL-C <70 mg / dL. En W12, en total, el 18% de los participantes tratados con alirocumab recibieron un ajuste de dosis. Los eventos adversos emergentes más comunes del tratamiento fueron la infección del tracto respiratorio superior y la reacción en el lugar de la inyección. No se observaron cambios clínicamente significativos en la glucosa plasmática en ayunas y la hemoglobina glucosilada.
Conclusión
En individuos con DM2, alirocumab 300 mg Q4W fue generalmente bien tolerado y eficaz para reducir las lipoproteínas aterogénicas.

Fecha: 22/11/2019
Fuente: https://academic.oup.com/jcem/article/104/11/5253/5510497

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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