Diabetes mellitus

12 febrero 2019

El alto índice de masa corporal y la adiposidad son factores de riesgo de alteración de la función renal

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 15:41

Dr. Javier Cotelo

MADRID, ESP. Un nuevo macroestudio publicado en The British Medical Journal indica que el índice de masa corporal por encima de 25 y el aumento de varios parámetros que miden la adiposidad son factores de riesgo independientes para la disminución de la tasa de filtración glomerular, y elevan la mortalidad por todas las causas, tanto si la función renal es normal, como si existe enfermedad renal crónica.[1]
El objetivo del estudio, liderado por la Johns Hopkins School of Public Health, en Baltimore, Estados Unidos, fue evaluar la asociación entre varios parámetros que medían la adiposidad (índice de masa corporal, perímetro de la cintura y relación cintura-altura) con la disminución de la función renal cuantificada por la disminución de la tasa de filtración glomerular estimada de ≥ 40%, el inicio de la terapia de reemplazo renal o una tasa de filtración glomerular estimada < 10 ml/min/1,73 m2, y también su asociación con todas las causas de mortalidad.
Se trata de un muy amplio metanálisis de cohortes de 40 países, con datos recopilados entre los años 1970 y 2017. El estudio incluyó 39 cohortes de población general adulta (total de 5’459.014 individuos), de las cuales 21 cohortes (594.496 participantes) tenían datos sobre el perímetro de la cintura, seis de ellas con sujetos de alto riesgo cardiovascular (n = 84.417); y 18 cohortes con pacientes con enfermedad renal crónica (n = 91.607).
Los principales resultados obtenidos durante un seguimiento promedio de ocho años 246.607 (5,6%) de los individuos incluidos en las cohortes de población general tuvieron una disminución de la tasa de filtración glomerular 18.118 (0,4%) y eventos de enfermedad renal terminal, además, un total de 782.329 (14,7%) sujetos falleció. Concretamente, en la población general, los índices de masa corporal de 30, 35 y 40 se asociaron con 18%, 69% y 102% mayor riesgo de disminución de la tasa de filtración glomerular, respectivamente, comparados con el índice de masa corporal de 25.
Al ajustar por edad, género, raza y consumo de tabaco actual, los hazard ratio de disminución de la tasa de filtración glomerular al comparar los índices de masa corporal 30, 35 y 40 con el índice de masa corporal de 25, fueron de 1,18 (intervalo de confianza de 95% [IC de 95%]: 1,09 – 1,27), 1,69 (1,51 – 1,89), y 2,02 (1,80 – 2,27), respectivamente. Estos resultados fueron similares para todos los subgrupos de tasa de filtración glomerular estimada.
Por otra parte, las asociaciones se debilitaron después del ajuste por comorbilidades adicionales, con hazard ratios respectivos de 1,03 (0,95 – 1,11), 1,28 (1,14 – 1,44), y 1,46 (1,28 – 1,67). Esto indica que la disminución de la tasa de filtración glomerular fue cualitativamente similar en los subgrupos por edad, género, raza, nivel de tasa de filtración glomerular, hipertensión y estado de diabetes, aunque la magnitud del riesgo fue menor en los individuos con diabetes y mayor en las cohortes asiáticas.
El ajuste para los mediadores potenciales atenuó la asociación entre el índice de masa corporal y la disminución de la tasa de filtración glomerular, aunque los índices de masa corporal de 35 y 40 permanecieron asociados con 28% y 46% más riesgo de disminución de la función renal, en comparación con el índice de masa corporal de 25. Las asociaciones entre el índice de masa corporal y la disminución de la tasa de filtración glomerular fue notablemente más débil en el grupo de alto riesgo cardiovascular y en las cohortes de enfermedad renal crónica. Los hallazgos fueron en gran medida consistentes en los análisis que usaron el perímetro de la cintura o la relación cintura-altura.
Asociación índice de masa corporal y riesgo de muerte
La asociación entre el índice de masa corporal y la mortalidad tuvo una representación en forma de J, con el riesgo más bajo para el índice de masa corporal de 25. En las cohortes con alto riesgo cardiovascular y enfermedad renal crónica (seguimiento medio de seis y cuatro años, respectivamente), las asociaciones de riesgo entre el índice de masa corporal más alto y la disminución de la tasa de filtración glomerular fue más débil que en la población general; y la asociación entre el índice de masa corporal y la mortalidad también tuvo una distribución en forma de J, con el riesgo más bajo para el índice de masa corporal entre 25 y 30.
En todos los tipos de cohortes, entre el perímetro de la cintura más elevado y una tasa de cintura-altura más alta se asociaron con la disminución de la tasa de filtración glomerular y fueron similares a las del índice de masa corporal; sin embargo, el mayor riesgo de muerte no se asoció con la circunferencia de la cintura más baja o con la proporción cintura-altura, como se observó con el índice de masa corporal.
Teorías sobre el daño renal en personas con obesidad

El Dr. José Manuel Valdivielso, responsable del Grupo de Investigación Traslacional Vascular y Renal del Instituto de Investigación Biomédica de Lleida, España, y coautor del estudio, comentó a Medscape en Español que en la cohorte general de personas con obesidad se deterioró más la tasa de filtración glomerular que en la de riesgo cardiovascular y enfermedad renal.
"Esto podría explicarse por varias teorías al respecto, pero ninguna ha sido probada rotundamente. Se cree que la obesidad aumenta el riesgo de enfermedad renal crónica a través de efectos adversos sobre la presión arterial, la resistencia a la insulina, la inflamación y la dislipidemia, o incluso directamente al alterar la hemodinámica sistémica y glomerular. En un estudio de esta magnitud es difícil tener datos uniformes en muchos parámetros debido a la complejidad del mismo", destacó.
"Por ejemplo, en el estudio carecíamos de datos uniformes sobre las tendencias en el control de la presión arterial y, por tanto, no se pudo examinar si era posible explicar parte de la disminución de la función renal. Tampoco logramos investigar si el descenso asociado a la obesidad en el filtrado se debió a la obesidad en sí misma o a otros factores determinantes como dieta y actividad física", añadió.
En cuanto al parámetro de adiposidad que tiene más peso en cuanto a mortalidad, el Dr. Valdivielso señaló: "Nuestro estudio confirma una posible ventaja de usar el perímetro de cintura sobre el índice de masa corporal al evaluar el riesgo de mortalidad en cohortes con enfermedad renal crónica. Tanto el índice de masa corporal elevada como el perímetro de cintura se asociaron con un mayor riesgo de mortalidad, pero no se observó un mayor riesgo de muerte en perímetros de cintura baja, a diferencia del índice de masa corporal".
El especialista continuó: "Esto se podría explicar porque los pacientes con enfermedad renal crónica tienen un mayor riesgo de malnutrición y pérdida de masa muscular, lo que potencialmente limita el uso del índice de masa corporal para estimar el riesgo".
El experto agregó que en este estudio "no se han buscado los factores asociados con la mortalidad, más allá del índice de masa corporal. Lo que se hizo fue ajustar por otros factores como edad, género, tabaquismo y raza; aun así, observamos que la asociación se mantenía. Este estudio pretende generar un debate sobre la importancia del control del peso en los pacientes con enfermedad renal crónica.
Lo más interesante en este momento, para dar continuidad a los hallazgos, sería realizar un estudio de intervención para confirmar que el control de la obesidad en esta población es capaz de detener, o al menos retardar, la progresión de la enfermedad renal crónica".
Riñón, comorbilidades y adiposidad
Por otra parte, la Dra. Assumpta Caixàs, miembro de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Obesidad, especialista ajena al estudio, manifestó a Medscape en Español que "el mecanismo exacto a través del cual la obesidad puede causar o empeorar la enfermedad renal crónica aún es poco claro. En la obesidad existe un probable mecanismo compensatorio de hiperfiltración para satisfacer las elevadas demandas metabólicas del mayor peso corporal".
"El aumento en la presión intraglomerular puede dañar la estructura del riñón y elevar el riesgo de enfermedad renal crónica a largo plazo. Además, algunas comorbilidades asociadas a la obesidad, como diabetes mellitus e hipertensión, contribuyen al deterioro de la función renal; sin embargo, existen efectos de la propia adiposidad que pueden impactar directamente sobre los riñones, inducidos por la actividad endocrina del tejido graso, mediante la producción de citoquinas inflamatorias, entre otros", puntualizó la Dra. Caixàs.
Asimismo, agregó: "Estos factores incluyen desarrollo de inflamación, estrés oxidativo, alteración del metabolismo lipídico, activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, e incremento de la producción y resistencia a la insulina. La suma de todos ellos contribuirá al daño renal".
En cuanto a las personas con obesidad "metabólicamente sanas, existen y se estiman en aproximadamente 25% de la población total con obesidad. Se desconoce el motivo por el cual están más protegidas a sufrir comorbilidades, entre ellas, la diabetes, la hipertensión arterial y la enfermedad renal crónica", señaló la especialista.
Para no sobrecargar el sistema sanitario y prevenir el daño renal en el alto número de personas con obesidad, la Dra. Caixàs recuerda las pautas a seguir: dieta hipocalórica estándar (máximo 20% proteínas) para perder peso, acudiendo al nutricionista, médico de familia o endocrinólogo, para control, así como evitar las dietas hiperproteicas.
Beber mucha agua entre comidas para evitar la nefrolitiasis; la dieta debe contener alimentos ricos en calcio, estos no se deben evitar, ya que la dieta pobre en calcio puede favorecer la presencia de oxalatos en orina, y consecuentemente, cálculos renales. Practicar ejercicio físico regular al menos 3 horas a la semana, e incorporar la actividad física en la vida cotidiana. Controlar estrechamente la diabetes y/o la hipertensión si están presentes, acudiendo a los profesionales pertinentes implicados, que prescribirán los fármacos más adecuados para preservar la función renal.
Todos los autores han declarado financiación parcial de la National Kidney Foundationde Estados Unidos. Chang fue financiado por el National Institute of Diabetes and Digestive and Kidney Diseases. La Dra. Assumpta Caixàs ha declarado no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
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Referencias
1. Chang AR, Grams ME, Ballew SH, Bilo H, y cols. Adiposity and risk of decline in glomerular filtration rate: meta-analysis of individual participant data in a global consortium. BMJ. 10 Ene 2019;364:k5301. doi: 10.1136/bmj.k5301.PMID: 30630856. Resumen
Fecha:25/1/2019
Fuente: Medscape. El alto índice de masa corporal y la adiposidad son factores de riesgo de alteración de la función renal – Medscape – 25 de enero de 2019.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903606?nlid=127103_4001&src=WNL_esmdpls_190128_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1870642&faf=1

La OMS quiere evaluar la conveniencia de celebrar tantos días mundiales sobre salud

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:33

La Organización Mundial de la Salud (OMS) está anlizando en su 144 Consejo Ejecutivo, que se celebra esta semana, un informe que recomienda evaluar los costes y beneficios de los numerosos días mundiales sobre salud y enfermedades que se celebran, y decidir sobre su idoneidad y posibles alternativas.

Prácticamente hay más días mundiales relacionados con la salud y la lucha contra las enfermedades que días naturales en el año. La proliferación de estos días, muchos de ellos nacidos en el seno de las Naciones Unidas, está llevando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a plantearse si no se celebranm demasiados, y si los costes asociados merecen la pena comparándolos con los beneficios que suponen.
Prácticamente hay más días mundiales relacionados con la salud y la lucha contra las enfermedades que días naturales en el año. La proliferación de estos días, muchos de ellos nacidos en el seno de las Naciones Unidas, está llevando a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a plantearse si no se celebranm demasiados, y si los costes asociados merecen la pena comparándolos con los beneficios que suponen.
Tedros Ghyebreyesus, director de la OMS, en una de sus intervenciones en la 144 Reunión del Consejo Ejecutivo de la OMS, que se está celebrando en Ginebra esta semana.
En un informe que se está estudiando estos días en el 144 Consejo Ejecutivo de la OMS, en Ginebra, los responsables del organismo señalan que llevan casi dos años analizando esta cuestión. Tras observar la proliferación de solicitudes de días sobre salud, en 2017 el Consejo ejecutivo ya recomendó que una futura sesión de la Junta “considere y evalúe los costes y beneficios de dichos días, estudiando la posibilidad de que la Secretaría pueda preparar un análisis que incluya una revisión de días y semanas mundiales y una evaluación de su efectividad, junto con un examen de posibles alternativas a estos eventos”.
El problema puede ser doble. Quizá haya demasiados días, o quizá no, porque además de la proliferación en sí, no se ha evaluado su eficacia. La OMS admite en el informe: “Actualmente no existen métodos estandarizados para definir y medir los potenciales resultados generados por los días mundiales”. La OMS cita en el texto, mes por mes, una batería de más de cien días mundiales relacionados con la salud y diferentes enfermedades.
“No hay métodos estandarizados para medir los resultados generados por los días mundiales”
También se quiere analizar más profundamente los costes de la celebración de estos días. La OMS busca “una comparación con estrategias alternativas que puedan lograr resultados similares” y cifra así el desembolso económico de un día mundial: “Puede variar entre los 100.000 dólares y el millón de dólares, con costes adicionales para actividades regionales y nacionales”.
¿Qué beneficios potenciales se suponen?
Se conocen los posibles efectos de los días mundiales sobre salud, pero no si se cumplen. La OMS cita los siguientes posibles beneficios de estos días: “Mayor sensibilización pública, cobertura mediática y diálogo político; más recursos movilizados; mejora de coberturas sanitarias, por ejemplo en el caso de la inmunización; inicio de nuevas investigaciones; cambios de políticas sanitarias y de salud pública; mejor uso de servicios de salud y sanitarios; beneficios para la salud…”.
José A. Plaza
Fecha: 1/2/2019
Fuente: Diario Médico, España-

https://www.diariomedico.com/salud/la-oms-quiere-evaluar-la-conveniencia-de-celebrar-tantos-dias-mundiales-sobre-salud.html

Una cápsula administra insulina por vía gástrica en pacientes con diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:24

Una píldora que inyecta insulina en la pared gástrica podría reemplazar las inyecciones en pacientes con diabetes tipo 2, según un estudio del MIT, que se publica en ‘Science’.
El Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT, en sus siglas en inglés) ha desarrollado una cápsula que podría utilizarse para administrar dosis orales de insulina y reemplazar de forma potencial las inyecciones en diabetes tipo 2. El trabajo se publica en Science.
La cápsula contiene una pequeña aguja de insulina comprimida que se inyecta al llegar al estómago. En estudios con animales, los investigadores han mostrado que podrían administrar suficiente insulina para reducir los niveles de azúcar en sangre de forma comparable a las inyecciones subcutáneas. Además, el dispositivo podría ser adaptado para administrar otros fármacos.
“Esperamos que este tipo de cápsula pueda ayudar a los pacientes con diabetes y quizá a otros que requieran terapias inyectables”, ha explicado Robert Langer, miembro del Instituto Koch para Investigación Integrativa del Cáncer del MIT, y uno de los autores principales del estudio, cuyo primer autor es Alex Ambramson.

-Una píldora emula los efectos de la cirugía bariátrica en la diabetes tipo 2
Hace unos años Langer, y Giovanni Traverso, de la Facultad de Medicina de Harvard, desarrollaron una pastilla que estaba recubierta de numerosas agujas diminutas que podían utilizarse para inyectar fármacos en la pared del estómago o en el intestino delgado. En el desarrollo de esta nueva píldora, los investigadores cambiaron el diseño para que cuente con una única aguja, lo que les permite evitar la inyección de fármacos en el interior del estómago donde los ácidos estomacales podrían evitar que tuvieran efecto.
La punta de la aguja está formada de insulina cien por cien comprimida y liofilizada utilizando el mismo proceso que se realiza para la fabricación de pastillas. Por su parte, el cuerpo de la aguja está fabricado con un material biodegradable. Dentro de la cápsula, la aguja está sujeta a un resorte de compresión que la coloca en su lugar con la ayuda de un disco de azúcar. Al tragar la píldora se disuelve en el estómago el disco dejando libre el resorte e inyectando la aguja en la pared estomacal, que al carecer de receptores del dolor, no permitirá, en principio, sentir dolor al paciente.
Dispositivo orientable
Además, para asegurar que el fármaco se inyecta en la pared del estómago el diseño del dispositivo para que este pueda orientarse y la aguja se inyecte en el estómago . Para que esto ocurra de esta manera el equipo de investigación se inspiró en la tortuga leopardo, oriunda de África, cuyo caparazón en forma de cúpula le permite darse la vuelta si cae sobre su parte posterior. Siguiendo este modelo, la aguja se reorienta incluso en entornos dinámicos del estómago. Una vez que se inyecta la aguja la rapidez de disolución de la insulina vendrá pautada por la preparación de la píldora. En el estudio la insulina tardó en torno a una hora en ser completamente administrada en el flujo sanguíneo.
En los estudios realizados en cerdos se ha comprobado la administración con éxito de 300 microgramos de insulina y, recientemente, se ha elevado la dosis a 5 miligramos, una cantidad comparable a la que un paciente con diabetes tipo 2 podría necesitarse para inyectarse. Además los investigadores no han observado efectos adversos.
El equipo del MIT continuará trabajando con Novo Nordisk, presente en el equipo de trabajo desde el comienzo del estudio, para desarrollar la tecnología y optimizar el proceso de fabricación de las pastillas.
Fecha:7/1/2019
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/especialidades/endocrinologia/una-capsula-administra-insulina-por-via-gastrica-en-pacientes-con-diabetes.html

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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