Diabetes mellitus

3 enero 2019

Las investigaciones médicas llamativas en el 2018

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 10:04

El año 2018 ha sido testigo de importantes eventos deportivos (la Copa del Mundo de Futbol), desastres naturales (como el huracán Florence) y la triste pérdida de personas muy notables en todo el mundo (como Stephen Hawking).
El auge de las dietas de ayuno intermitentes

Los temas relacionados con la dieta y la nutrición han figurado entre las principales búsquedas en Internet de 2018. En particular, ha habido mucho interés en la investigación que describe los beneficios de la dieta 16:8. Se trata de un tipo de dieta de ayuno intermitente en la que una persona es libre de comer lo que elija durante 8 horas, pero luego debe ayunar durante las siguientes 16 horas.
En un estudio que apareció en la revista Nutrition and Healthy Aging, científicos de la Universidad de Illinois en Chicago confirmaron que este enfoque puede ayudar de manera efectiva a las personas con obesidad a perder peso. Los participantes, que siguieron esta dieta durante 12 semanas, habían perdido el 3% de su peso total al final del período de estudio. Además, el estilo de dieta 16:8 les ayudó a mantener una presión arterial más baja. Esto es importante, ya que la obesidad es un factor de riesgo importante para la hipertensión (presión arterial alta), que puede provocar problemas cardiovasculares más graves.

Otro estudio, esta vez publicado en la revista Obesity, sugirió que el ayuno intermitente puede traer muchos otros beneficios para la salud. Sus autores, con sede en el College of Medicine de la Universidad de Florida en Gainesville, dicen que este estilo de dieta funciona “activando el interruptor metabólico”.

Los períodos de ayuno hacen que el cuerpo comience a quemar grasas, en lugar de azúcares, para convertirlas en la energía que necesitamos. Esto es lo que hace que el ayuno intermitente sea tan efectivo para perder peso. Sin embargo, los autores también especulan que los procesos metabólicos activados por estos tipos de dietas también podrían aumentar la vida útil, proteger la función cognitiva y reducir la inflamación.

Tentaciones peligrosas a evitar
Algunas de las principales investigaciones de este año han demostrado cuán dañinas pueden ser algunas de estas tentaciones y qué tan seriamente pueden afectar a la salud. Por ejemplo, un estudio publicado en la revista Addiction descubrió que beber alcohol puede tener más efectos nocivos que usar otros estimulantes controvertidos, especialmente la marihuana.
“Aunque la marihuana también puede tener algunas consecuencias negativas, definitivamente no se acerca a las consecuencias negativas del alcohol”, advierte el autor del estudio Kent Hutchison.

Específicamente, el consumo de alcohol a largo plazo provocó una pérdida del volumen de materia gris (que constituye gran parte del cerebro) y también dañó la materia blanca (que contiene axones o las conexiones entre las células cerebrales que les permiten transmitir información).

Los cigarrillos electrónicos también han recibido mucha atención este año, en medio de debates sobre si son más perjudiciales para la salud en comparación con su utilidad. Muchos estudios han encontrado que el líquido en los cigarrillos electrónicos contiene sustancias tóxicas, lo que también conduce a la formación de vapores tóxicos.
Este año, the National Academies of Sciences, Engineering, and Medicine publicaron un informe detallado que revisó cientos de artículos científicos que analizaron los beneficios y riesgos del uso de los cigarrillos electrónicos.

El informe señala que hubo pruebas sólidas de que los cigarrillos electrónicos contienen sustancias tóxicas, así como una “evidencia concluyente de que sustituir los cigarrillos electrónicos por cigarrillos de tabaco combustibles reduce la exposición de los usuarios a numerosos tóxicos y carcinógenos presentes en los cigarrillos de tabaco combustibles”.
Sin embargo, a pesar de algunos de los beneficios asociados con el uso de cigarrillos electrónicos VS cigarrillos normales, el informe también encontró que las personas que regularmente utilizan estos dispositivos electrónicos experimentan casi la misma exposición a la nicotina que las personas que fuman cigarrillos normales.

Tales consideraciones podrían tener un gran peso en contra de los fabricantes de cigarrillos electrónicos, que, según noticias recientes, acaban de cerrar un acuerdo importante y controvertido con algunas de las principales compañías de cigarrillos regulares.
¿Qué está pasando en la investigación del cáncer?
Este año, alrededor de 9,6 millones de personas murieron debido a causas relacionadas con el cáncer, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Esto hace que la investigación del cáncer sea una de las principales prioridades a nivel mundial.

Cuando se trata de cáncer, los obstáculos están presentes desde el principio. El diagnóstico de cualquier tipo de cáncer puede ser un proceso largo y difícil, que puede retrasar la prescripción de un tratamiento adecuado. Por lo tanto, un diagnóstico rápido y preciso podría ayudar a acelerar la administración del tratamiento y mejorar los resultados.
Cuando se trata de cáncer, los obstáculos están presentes desde el principio. El diagnóstico de cualquier tipo de cáncer puede ser un proceso largo y difícil, que puede retrasar la prescripción de un tratamiento adecuado. Por lo tanto, un diagnóstico rápido y preciso podría ayudar a acelerar la administración del tratamiento y mejorar los resultados.
Para alcanzar este objetivo, los investigadores de la Facultad de Medicina de la Johns Hopkins University en Baltimore, desarrollaron un nuevo análisis de sangre llamado CancerSEEK que publicaron en la revista Science.

Afirman que esta prueba es altamente sensible y capaz de detectar ocho tipos de cáncer: cáncer de mama, cáncer de pulmón, cáncer colorrectal, cáncer de ovario, cáncer de hígado, cáncer de estómago, cáncer de páncreas y cáncer de esófago, con un grado de moderado a alto exactitud. Es lo más preciso cuando se trata de detectar el cáncer de ovario, que puede ayudar a diagnosticar con una precisión del 98%.
Los autores explican que la nueva prueba de sangre identifica biomarcadores específicos del cáncer, como las mutaciones genéticas y la presencia de proteínas asociadas con diferentes tipos de cáncer.

Usando remedios antiguos de nuevas formas
Otra tendencia de investigación en 2018 fue reevaluar remedios antiguos o tratamientos conocidos para ver si los especialistas pueden usarlos para nuevos propósitos.
Un ejemplo es el bicarbonato de sodio, que muchos han usado tradicionalmente para aliviar la acidez estomacal.

Un estudio publicado en The Journal of Immunology de este año encontró que este elemento básico de la cocina en realidad puede ayudar a tratar la artritis.

Los investigadores, del Colegio Médico de Georgia en la Universidad de Augusta, informaron que beber una solución de bicarbonato de sodio puede proteger contra la artritis reumatoide y otras enfermedades inflamatorias.
Esto se debe a que el bicarbonato de sodio influye en las células mesoteliales, que recubren varios órganos, del bazo para que no “reaccionen de forma exagerada” a los alimentos pesados.
Sarah Romero
Fecha: 1/1/2019
Fuente: Revista Muy Interesante

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/las-investigaciones-medicas-mas-virales-de-2018-101545994742

La insulina y las sulfonilureas aumentan el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:56

El uso de insulina o sulfonilureas como tratamiento de segunda línea en adultos con diabetes de tipo 2 se asocia con un mayor riesgo cardiovascular, mientras que el uso de nuevas clases de fármacos para reducir la glucosa no se vincula al riesgo, indica una nueva investigación del mundo real, en Estados Unidos.[1]
Los hallazgos, de un análisis retrospectivo de los datos de reclamaciones administrativas nacionales, se publicaron en versión electrónica en JAMA Network Open por el Dr. Matthew J. O’Brien, de la Division of General Internal Medicine and Geriatrics, Department of Medicine, de la Northwestern University Feinberg School of Medicine, en Chicago, Estados Unidos, y sus colaboradores.
Entre los más de 130.000 adultos con diabetes de tipo 2 asegurados que requirieron un segundo agente hipoglucemiante después de metformina, el uso de insulina o sulfonilureas se asoció con daño cardiovascular constante, en comparación con los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4, que se ha demostrado tienen un efecto cardiovascular neutro.
Por otro lado, los agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1, los inhibidores del cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2 y las tiazolidinedionas no se asociaron con daño cardiovascular, en comparación con los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4, pero tampoco produjeron el beneficio cardiovascular significativo que se ha demostrado en los estudios clínicos aleatorizados de resultados de estos agentes en pacientes con diabetes de tipo 2 y enfermedad cardiovascular establecida.
Estas poblaciones de alto riesgo típicamente han sido necesarias para poder estadístico en los estudios de desenlaces cardiovasculares exigidos por la Food and Drug Administration de Estados Unidos. Además, los estudios de desenlaces cardiovasculares se realizan con un solo fármaco, en comparación con placebo.
Nuevo estudio se dirige al área de incertidumbre clínica significativa
“Hasta la fecha, ningún estudio ha comparado directamente los efectos cardiovasculares de todas las opciones contemporáneas de fármacos que reducen la glucosa entre los pacientes que comienzan el tratamiento de segunda línea en el mundo real; este estudio tuvo como objetivo complementar los hallazgos de los estudios de fármacos individuales e informar mejor las opciones que reducen la glucosa para la amplia población de pacientes que actualmente recibe estos fármacos”, señalan los investigadores.
En un editorial acompañante, Alison Callahan, Ph. D., y el Dr. Nigam H. Shah, Ph. D., ambos del Center for Biomedical Informatics Research, en la Stanford University, en California, Estados Unidos, elogian el estudio y señalan que “se dirige a un área de incertidumbre clínica con el potencial de informar el tratamiento de millones de personas con diabetes de tipo 2 y hace una contribución importante a esta área”.[2]
Callahan y el Dr. Shah señalan que los hallazgos coinciden con su estudio reciente que examina el impacto real de varias clases de agentes hipolipemiantes de segunda línea en el control glucémico y las tasas de complicaciones, incluido el infarto de miocardio. Este nuevo estudio hace “una contribución valiosa” al agregar agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1.
Ambos estudios “aprovechan los datos de observación que capturan los detalles de los procesos de atención médica y los resultados de los pacientes durante millones de vidas, con una cobertura longitudinal significativa”, añaden.
Insulina basal, sulfonilureas fuertemente asociadas con daño cardiovascular
El estudio actual incluyó a 132.737 adultos con diabetes de tipo 2 inscritos en planes de seguro de salud comerciales o Medicare Advantage durante 2011 – 2015. Todos habían iniciado un fármaco de segunda línea para bajar la glucosa, principalmente combinado con metformina. Los datos fueron analizados desde enero de 2017 hasta octubre de 2018.
En general, 5,5% tenía antecedentes de eventos cardiovasculares antes de comenzar el tratamiento con el agente de segunda línea.
De las prescripciones dispensadas para esos agentes, 47,6% se constituyó por sulfonilureas; 21,8% de los inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4; 12,2% de la insulina basal; 8,6% de los agonistas del péptido similar al glucagón tipo 1; 5,6% de tiazolidinedionas, y 4,3% de los inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2.
Los investigadores establecieron a los usuarios de inhibidores de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 como el grupo de comparación, porque los datos han demostrado que esa clase tiene un efecto neutral en los resultados cardiovasculares.
El resultado primario fue el tiempo hasta el primer evento cardiovascular después de iniciar el agente de segunda línea, con eventos definidos como hospitalización por insuficiencia cardiaca congestiva, accidente cerebrovascular, enfermedad cardiaca isquémica o enfermedad arterial periférica. Hubo 3.480 eventos de este tipo durante 169.384 años-persona de seguimiento.
En relación con el inicio del tratamiento con un inhibidor de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 y luego del ajuste para las características del paciente, el médico y el plan de salud, el riesgo de eventos cardiovasculares compuestos fue 36% mayor en el grupo de sulfonilurea (hazard ratio [HR]: 1,36), y más del doble con la insulina basal (HR: 2,03).
Esto corresponde a los números necesarios para dañar durante 2 años de tratamiento con sulfonilureas e insulina basal de 103 y 37, respectivamente.
El aumento del riesgo cardiovascular relativo asociado con el uso de sulfonilureas o insulina basal se observó en todos los resultados cardiovasculares individuales y se mantuvo “sólido” en los análisis de sensibilidad, informan el Dr. O’Brien y sus colaboradores.
Asimismo, indican: “A pesar de los daños cardiovasculares observados asociados con el inicio de las sulfonilureas y la insulina basal, 60% de los pacientes completó las recetas de estas dos clases de fármacos en nuestro análisis a nivel nacional”.
Los agentes más nuevos no muestran daños ni beneficios en la población con diabetes de tipo 2 del mundo real
Entre los agentes más nuevos, el uso de un agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 se asoció con un riesgo ajustado menor de manera estadísticamente significativa de eventos cardiovasculares compuestos, en comparación con el uso de inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 (HR: 0,78; IC 95%: 0,63 – 0,96). Sin embargo, ese beneficio perdió importancia en varios análisis de sensibilidad.
Las tasas de eventos cardiovasculares después de comenzar el tratamiento con inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2 o tiazolidinedionas no fueron significativamente diferentes de las de los inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 (HR: 0,81 y HR: 0,92, respectivamente).
El Dr. O’Brien y sus colaboradores dicen que su trabajo se complementará con los estudios aleatorizados en curso de reducción de la glucemia en la diabetes: un estudio de eficacia comparativa (GRADE), que equipara la eficacia glucémica a largo plazo de una sulfonilurea (glimepirida), un inhibidor de la dipeptidil peptidasa de tipo 4 (sitagliptina), un agonista del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1 (liraglutida) e insulina basal (glargina) agregada a metformina. Desafortunadamente, GRADE no incluye ningún inhibidor de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2.
Los investigadores concluyen que sus nuevos hallazgos “plantean inquietudes acerca de la seguridad cardiovascular de las sulfonilureas y la insulina basal”, en comparación con los fármacos más nuevos para reducir la glucosa, y sugieren que los resultados cardiovasculares a corto plazo de las nuevas clases de fármacos que reducen la glucosa pueden ser similares entre los pacientes a partir de un tratamiento de segunda línea.
“Por tanto, los médicos pueden considerar prescribir agonistas del receptor del péptido similar al glucagón tipo 1, inhibidores de dipeptidil peptidasa de tipo 4 o inhibidores de cotransportador de sodio-glucosa de tipo 2, de forma más rutinaria después de metformina, en lugar de sulfonilureas o insulina basal”.
El estudio fue apoyado a través de una subvención a la Northwestern University de United Healthcare Services. El Dr. O’Brien ha declarado haber recibido honorarios no relacionados con el trabajo enviado de Novo Nordisk.

Referencias
1.-O´Brien MJ, et al.: Association of second-line antidiabetic medications with cardiovascular events among insured adults with type 2 diabetes. JAMA Netw Open 2018; 1(8): e186125. Doi:10.1001/jamanetworkopen.2018.6125
2.-Callahan A, Shah N. A second opinión from observational data on second-line diabetes drugs. JAMA Netw Open 2018; 1(8):e186119. Doi:10.1001/jamanetworkopen.2018.6119.
Miriam E. Tucker

Fecha: 28/12/2018
Fuente: Medscape. La insulina y las sulfonilureas aumentan el riesgo cardiovascular en pacientes con diabetes – Medscape – 26 de dic de 2018.

https://espanol.medscape.com/verarticulo/5903511?nlid=126554_4001&src=WNL_esmdpls_181231_mscpedit_gen&uac=120961CT&impid=1849060&faf=1

El ejercicio físico sí reduce la grasa abdominal

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:40

obesidad_pabdominal¿Imposible deshacerse de la barriga? En absoluto. Un nuevo estudio nos anima a aceptar el reto saludable.
Uno de los propósitos de Año Nuevo siempre suele ser ir al gimnasio (o acudir más a menudo) para hacerle frente a esa molesta grasa abdominal que algunos llaman ‘barriguita de la felicidad’. Pero ¿alguna vez te has preguntado de qué manera la actividad física produce este efecto? Ahora, una nueva investigación confirma que el ejercicio físico sí que es capaz de reducir la grasa abdominal y la clave estaría en una molécula de señalización llamada interleucina-6 -implicada en la respuesta inflamatoria- que juega un papel crítico en este proceso, según publican los expertos en la Revista Cell Metabolism.
En el estudio, tal y como se esperaba, un régimen de 12 semanas de ejercicio con bicicleta disminuyó la grasa abdominal visceral en adultos obesos. Sin embargo, este efecto desapareció prácticamente en los participantes que también fueron tratados con tocilizumab, un medicamento que bloquea la señalización de la interleucina-6 y actualmente está aprobado para el tratamiento de la artritis reumatoide. Además, el tratamiento con tocilizumab aumentó los niveles de colesterol independientemente de la actividad física
“Todos sabemos que el ejercicio promueve una mejor salud, y ahora también sabemos que el entrenamiento regular reduce la masa abdominal y, por lo tanto, también el riesgo de desarrollar enfermedades cardio-metabólicas”, comenta Anne-Sophie Wedell-Neergaard de la Universidad de Copenhague (Dinamarca).

La grasa abdominal está asociada a un mayor riesgo no solo de enfermedad cardio-metabólica, sino también de cáncer, demencia y mortalidad por todas las causas. La actividad física reduce el tejido adiposo visceral, que rodea los órganos internos de la cavidad abdominal, pero los mecanismos subyacentes no han estado nunca del todo claros.
Algunos investigadores han propuesto que una hormona llamada epinefrina mediaba este efecto, pero este equipo de científicos de la Universidad de Copenhague sospechaba que la interleucina-6 también podría jugar un papel importante en este proceso, ya que regula el metabolismo energético, estimula la descomposición de las grasas en personas sanas y se libera del músculo esquelético durante el ejercicio.

Para probar esta idea, los investigadores llevaron a cabo un ensayo en un solo centro durante 12 semanas en el que asignaron al azar a adultos obesos abdominales a cuatro grupos. Un total de 53 participantes recibió infusiones intravenosas de tocilizumab o una solución salina como placebo cada cuatro semanas, combinadas con ningún ejercicio o una rutina de bicicleta que consistía en varias sesiones de 45 minutos cada semana. Los investigadores utilizaron imágenes de resonancia magnética para evaluar la masa de tejido graso visceral tanto al principio como al final del estudio.
En los grupos de placebo o grupos de control, el ejercicio redujo la masa de tejido graso visceral en un promedio de 225 gramos o un 8%, en comparación con el grupo que no practicó ningún ejercicio. Pero el tratamiento con tocilizumab eliminó este efecto. En los grupos que hicieron ejercicio, este fármaco también aumentó la masa de grasa abdominal en aproximadamente 278 gramos en comparación con el grupo de placebo. Además, aumentó su colesterol total y el colesterol “malo” de lipoproteínas de baja densidad (LDL) en comparación con el grupo de placebo, tanto en el grupo de ejercicio como en el grupo sin ejercicio. “Por lo que sabemos, este es el primer estudio que demuestra que la interleucina-6 tiene un papel fisiológico en la regulación de la masa grasa visceral en los humanos”, dice Wedell-Neergaard.
En estudios futuros, los investigadores profundizarán en los efectos de la interleucina-6 y si podría ser potencialmente administrada como una inyección, reduciendo la masa de grasa visceral por sí sola. “Necesitamos una comprensión más profunda de este papel de la interleucina-6 para discutir sus implicaciones”, aclara Wedell-Neergaard.

Wedell-Neergaard aconseja de cara a los propósitos de año nuevo que “además de medir el peso corporal total, sería útil, y quizás más importante, medir la circunferencia de la cintura para hacer un seguimiento de la pérdida de masa grasa visceral y mantenerse motivado”.

Sarah Romero
Fecha:2/1/2019
Referencia: Cell Metabolism, Wedell-Neergaard, Lehrskov, and Christensen, et al.: “Exercise-Induced Changes in Visceral Adipose Tissue Mass Are Regulated by IL-6 Signaling: A Randomized Controlled Trial”

Fuente: https://www.cell.com/cell-metabolism/fulltext/S1550-4131(18)30744-7 , DOI: 10.1016/j.cmet.2018.12.007

https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/confirmado-el-ejercicio-fisico-si-reduce-la-grasa-abdominal-441545987065

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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