Diabetes mellitus

22 junio 2017

Hay dos mil millones de personas obesas o con sobrepeso en el Mundo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:17

Gorda y gordita adolescenteUn nuevo estudio muestra que dos mil millones de personas de la población del mundo son obesas o tienen sobrepeso, una señal de que la epidemia de obesidad se ha convertido en un problema que trasciende a EE. UU.
Por otra parte, una creciente cantidad de personas están muriendo por problemas de salud relacionados con el peso, aunque técnicamente no se consideren obesas.
“El exceso de peso corporal es uno de los problemas de salud pública más difíciles de nuestra época, y afecta a casi una de cada tres personas”, señaló el autor del estudio, Ashkan Afshin, profesor asistente de salud global en el Instituto de Medidas y Evaluación de la Salud de la Universidad de Washington, en Seattle.
De los cuatro millones de muertes atribuidas al peso en 2015, un 40 por ciento implicaron a personas cuyo índice de masa corporal (el IMC, un cálculo de la grasa corporal basado en el peso y la estatura) estaba por debajo del umbral en que se considera obesidad.
El estudio, basado en datos de 195 países, sugiere que hay “una creciente y perturbadora crisis global de salud pública” debida al sobrepeso y a la obesidad, dijeron los autores del estudio.
“Las personas que restan importancia al aumento de peso lo hacen a su propio riesgo: un riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes, cáncer y otras afecciones potencialmente letales”, advirtió el coautor del estudio, el Dr. Christopher Murray, director del instituto.
“Esos propósitos de Año Nuevo que se hacen medio en serio sobre perder peso deben convertirse en compromisos durante todo el año para perder peso y prevenir el aumento de peso en el futuro”, añadió Murray en un comunicado de prensa del instituto.
Entre los 2.2 mil millones de personas con sobrepeso y obesas en 2015 había casi 108 millones de niños y más de 600 millones de adultos que eran obesos. Las tasas de obesidad se han duplicado en más de 70 países desde 1980, y han aumentado de forma continua en la mayoría de países, dijeron los autores del estudio.
La tasa de obesidad de los niños es más baja que la de los adultos, pero la tasa de aumento de la obesidad infantil en muchos países es superior a la de los adultos, apuntaron los investigadores.
Entre los 20 países con más población, el nivel más alto de obesidad en niños y adultos jóvenes fue en Estados Unidos, con casi un 13 por ciento. Egipto tuvo la tasa general más elevada de obesidad entre los adultos, con casi un 35 por ciento. Las tasas más bajas de obesidad adulta fueron en Bangladesh y Vietnam, con un 1 por ciento.
China (15.3 millones) e India (14.4 millones) tenían las cantidades más altas de niños obesos. Estados Unidos (79.4 millones) y China (57.3 millones) tenían las cantidades más altas de adultos obesos en 2015.
Los resultados aparecen en la edición del 12 de junio de la revista New England Journal of Medicine.
Fecha: 12 de junio 2017
Fuente:https://medlineplus.gov/spanish/news/fullstory_166563.html

Enfermedad crónica basada en la adiposidad: ¿Un nuevo nombre para la obesidad?

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 12:08

En una nueva declaración de postura, la American Association of Clinical Endocrinologists (AACE) y el American College of Endocrinology (ACE) introdujeron un nuevo término para la obesidad, enfermedad crónica basada en la obesidad, que la enmarca como una enfermedad crónica centrada en complicaciones de gran alcance.
La declaración, publicada en versión electrónica el 14 de diciembre en Endocrine Practice, redefine el término médico y diagnóstico para la obesidad, cambiando el énfasis a los efectos fisiopatológicos del exceso de peso, más que en el peso o el propio índice de masa corporal (IMC). [1]
El componente del término “basado en la obesidad” apunta a las anomalías en la masa, la distribución o la función del tejido adiposo; en tanto que la parte “enfermedad crónica” subraya las complicaciones asociadas, como hipertensión, diabetes y apnea del sueño, que producen morbilidad y mortalidad.
Los autores, dirigidos por el Dr. Jeffrey I. Mechanick, presidente del American College of Endocrinology y profesor clínico de medicina en la Icahn School of Medicine en Mount Sinai, de la Ciudad de Nueva York, Estados Unidos, aducen que la enfermedad crónica basada en la obesidad representa un enfoque estructurado para reducir el riesgo de la enfermedad y la morbilidad a través de mejoras en la nutrición, mayores niveles de actividad física e intervenciones en la conducta.
El Dr. Mechanick dijo a Medscape Noticias Médicas: “Permite una capacidad más robusta para el diagnóstico basado no sólo en el peso y la estatura y el perímetro de la cintura, sino también en la imagen corporal y la biología molecular”.
El término enfermedad crónica basada en la obesidad surgió de la Conferencia de Consenso sobre Obesidad de AACE/ACE en 2014, en la que los participantes de biomedicina, organismos gubernamentales, industria farmacéutica y organizaciones profesionales reconocieron una desconexión entre el uso del término obesidad en relación con la salud de los individuos.
Asimismo, se reconoció el estigma asociado al término como una barrera para el control satisfactorio de la enfermedad.
Cuestionando el status quo
En una entrevista con Medscape Noticias Médicas, el Dr. Mechanick resaltó que la nueva declaración cuestiona el status quo y explica que si bien la prevalencia del sobrepeso y la obesidad está alcanzando una meseta en la población estadounidense en general, la prevalencia continúa aumentando en determinados subgrupos, incluidos aquellos con obesidad grave, niños y grupos minoritarios.
“No estamos reduciendo la curva tan bien como nos gustaría, así que necesitamos modificar los mensajes de salud en torno a esta enfermedad”, recalcó. Además señala que, pese a los avances en la comprensión de la enfermedad, medicamentos, tratamiento quirúrgico y percepción de la medicina relativa al estilo de vida, “estamos pasando por alto los mensajes correctos y comunicaciones con respecto a la obesidad, incluido el estigma que conlleva”.
El Dr. Mechanick afirmó que el término enfermedad crónica basada en la obesidad no es para remplazar el término obesidad. Dijo que se había obtenido un impulso valioso con el término obesidad, de manera que sería incorrecto desplazarlo.
“Más bien, estamos introduciéndolo como un nuevo término diagnóstico a fin que los médicos puedan familiarizarse con el término, y reconceptualizar esta enfermedad crónica dentro del paradigma de enfermedad crónica basada en la obesidad”.
En última instancia el objetivo es mejorar la atención a las personas con obesidad. “Consideramos que cuando esta enfermedad se vea a través de la óptica de la enfermedad crónica basada en la obesidad, resultará cada vez más claro y podremos ayudar a más personas”, especificó. La declaración de postura también tiene como propósito cambiar el diálogo médico-paciente hacia la necesidad de evitar complicaciones y trastornos subsiguientes como resultado de problemas del tejido adiposo.
Es importante hacer notar que la medicina relacionada con el estilo de vida yace en el centro del nuevo paradigma. “La actividad física, los patrones de alimentación, sueño, conducta, todos los medios no farmacológicos y no quirúrgicos de control de la enfermedad son centrales”, puntualizó el Dr. Mechanick.
También resaltó que adoptar un enfoque de enfermedad crónica basada en la obesidad para el control de la enfermedad aborda la prevención en diversos niveles. “Sabemos que este paradigma es parte de la prevención primaria, secundaria y terciaria, pero también de la prevención primordial, que está basada en la población cuando no se ha identificado el riesgo. También funciona a nivel de prevención cuaternaria, que evita la sobre medicalización de la enfermedad, donde los tratamientos y las intervenciones quirúrgicas pueden representar un riesgo innecesario, a menos de que sean absolutamente necesarios. En esta situación, las medidas relacionadas con el estilo de vida pueden evitar este tratamiento y las complicaciones iatrógenicas asociadas”.
Enfermedad crónica basada en la obesidad y códigos de la CIE-10
Los autores comunican en su declaración que la AACE y el ACE también aprueban “una iniciativa continua, consensada y vigorosa en relación con la normatividad sanitaria y el programa legislativo perteneciente al reembolso por la medicina de estilo de vida estructurado y, de hecho, todas las modalidades terapéuticas basadas en la evidencia para los pacientes con enfermedad crónica basada en la obesidad”.
Por lo que respecta a los códigos de la Clasificación Estadística Internacional de las Enfermedades y Problemas de Salud Relacionados, Décima Revisión (CIE-10), el Dr. Mechanick dijo, “vislumbraríamos diferentes códigos de la CIE para las complicaciones relacionadas con la adiposidad”.
Los autores añaden que AACE/ACE, “dirigirá la definición clara y el posicionamiento de enfermedad crónica basada en la obesidad en la base de datos de la ontología de las enfermedades humanas, para posteriormente crear códigos de la CIE-10 basados en las complicaciones relevantes, a fin de facilitar los reembolsos a los profesionales de la salud, la implementación sistemática y la medición de los indicadores de calidad.
El Dr. Mechanick puntualizó que sería necesario desarrollar la tecnología adecuada para establecer mejor datos normativos, entre ellos investigación adicional sobre herramientas específicas para cuantificar anomalías en la masa, la distribución y la función de la adiposidad.
Sin embargo, un reto importante para el empleo del término enfermedad crónica basada en la obesidad, según los autores, es la identificación de marcadores e indicadores adecuados, disponibles y asequibles, que reflejen el efecto de la adiposidad sobre la salud. Resaltan que el IMC todavía desempeña un papel importante pero que, “para combatir esta enfermedad prevaleciente, crónica y nociva, los profesionales sanitarios necesitarán incorporar un enfoque conceptual al tratamiento que va más allá de un enfoque singular en el IMC. La adopción del nuevo término diagnóstico enfermedad crónica basada en la obesidad es un claro paso de avance”.
El Dr. Mechanick ha recibido honorarios para desarrollo de programa por Abbott Nutrition International y honorarios por conferencias de NCD Pre-Disease Forum. Las declaraciones de conflictos de interés de los coautores se enumeran en la declaración.
Becky McCall
Fecha:13 de enero de 2017
Fuente:http://espanol.medscape.com/verarticulo/5901112

Puesta al día en diabetes tipo 2

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 12:04

A pesar de que cada vez se conoce más sobre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2, su incidencia y prevalencia continúan en aumento en todo el mundo Resumen Más del 90% de los pacientes con diabetes sufren diabetes tipo 2, que causa complicaciones microvasculares y macrovasculares. A pesar de que cada vez se conoce más sobre los factores de riesgo de la diabetes tipo 2, su incidencia y prevalencia continúan en aumento en todo el mundo. La detección temprana mediante programas de pesquisa y la disponibilidad de tratamientos seguros y eficaces disminuyen la morbimortalidad. El mayor conocimiento de fenotipos y genotipos específicos de la diabetes podría lograr tratamiento más específico y personalizado de los pacientes con diabetes tipo 2. En este artículo, se describen los adelantos recientes en el diagnóstico y el tratamiento de la diabetes tipo 2, las controversias actuales y las preguntas más importantes a investigar.

Del Sitio IntraMed

Reprogramación de células delta en beta, posible opción en diabetes tipo 1

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:58

Las células delta de los islotes pancreáticos humanos presentan una plasticidad natural por las que pueden convertirse en células beta mediante la sobrestimulación de ciertos genes, según un estudio dirigido por el endocrinólogo español Antonio Cuesta y pendiente de publicación.
La mayoría de los trabajos científicos abordan las funciones de las células beta (insulina) y de las células alfa (glucagón) aunque algunos estudios empiezan a reivindicar mayor protagonismo de las delta en la fisiología del islote pancreático. De hecho, en el Congreso Americano de Diabetes (ADA2017) se ha celebrado una sesión sobre “La ignorada célula delta” en la que ha intervenido Antonio Luis Cuesta Muñoz, del Instituto Internacional de Genética de la Diabetes (Inigedia)-Clínica Santa Elena, de Málaga, y profesor de Investigación en el Instituto Panum de la Universidad de Copenhague.
Cuesta lleva más de dos décadas investigando el gen de la glucocinasa -presente en las células alfa, beta y delta- así como en diabetes monogénica. “Si este gen está mutado y se inactiva da lugar a diabetes, pero si, por el contrario, se sobreactiva da lugar a hipoglucemia”. El equipo de Cuesta junto con otros investigadores de Suiza, Francia e Israel han observado y confirmado, en islotes pancreáticos de un paciente afecto de hipoglucemia por glucocinasa, “la aparición de fenómenos que, sin lugar a dudas, nos hacen pensar en la relevancia de las células delta”. Al estudiar un paciente de dos meses de edad al que habían reseccionado parcialmente el páncreas para poder controlar la hipoglucemia se ha visto que un número importante de islotes presenta una población de células delta de hasta un 80 por ciento cuando a esa edad lo normal sería del 20 al 25 por ciento.
Así mismo se observó un importante número de células bihormonales para insulina y somatostatina, que indican una estimulación de la plasticidad natural de las células del islote pancreático humano. “Se da un fenómeno de reprogramación celular directa que hemos intentado reproducir en modelo animal, y obteniendo los mismos resultados”. Esta parte del estudio la hizo el investigador Pedro Herrera, de la Universidad de Ginebra.
La hipótesis a que conduce este trabajo es que esa reprogramación celular que se produce de forma natural en los islotes pancreáticos podría llevarse a cabo in vitro y que podría ser utilizada para la creación de células beta para su posterior instauración en humanos diabéticos. Así mismo se podría activar la glucocinasa en el estadio inicial de la diabetes tipo 1, cuando todavía quedan islotes intactos, para activar procesos de reprogramación celular directa de las células delta en beta, sostiene el endocrinólogo.
Antonio Cuesta quiere reclamar “el papel algo olvidado de las células delta, que no son un jarrón chino de adorno” y cree que quedan otros muchos mecanismos por estudiar de la somatostatina. “Ahora hemos visto que no sólo esta enzima tiene un papel fuerte y regulador en la célula beta, sino que en las células delta también tienen un protagonismo relevante”.
Pilar Laguna. San Diego
Fecha: 14/06/2017
Fuente: http://endocrinologia.diariomedico.com/2017/06/14/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/reprogramacion-de-celulas-delta-en-beta-posible-opcion-en-diabetes-tipo-1

CANVAS: Canagliflozina reduce las complicaciones cardiovasculares a costa de amputaciones

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:54

SAN DIEGO, USA. El inhibidor del cotransportador de sodio y glucosa de tipo 2 (SGLT-2) canagliflozina (Invokana, Janssen Pharmaceuticals) reduce 14% las complicaciones cardiovasculares y disminuye 40% la tasa de deterioro renal pero también aumenta al doble el riesgo de amputación de la extremidad inferior, indican datos de un nuevo estudio de resultados cardiovasculares.[1]
Los resultados combinados de los estudios CANVAS (Estudio de evaluación cardiovascular con canagliflozina) y CANVAS-R (Estudio de variables renales de CANVAS) fueron presentados en el Congreso de la American Diabetes Association (ADA) 2017 y publicados simultáneamente en New England Journal of Medicine.
Estos datos representan la segunda vez que se ha demostrado el beneficio cardiovascular en un estudio de resultados cardiovasculares exigido por la US Food and Drug Administration (FDA) para un inhibidor de SGLT-2, siendo el primero el estudio de referencia EMPA-REG OUTCOME (Estudio de eventos de variables cardiovasculares con la empagliflozina en pacientes con diabetes mellitus de tipo 2), el cual en septiembre de 2015 demostró una reducción importante de la mortalidad por todas las causas y por causas cardiovasculares en pacientes con alto riesgo que tomaron empagliflozina (Jardiance, Boehringer Ingelheim/Lilly).

Ahora, los datos de CANVAS parecen indicar que los beneficios cardiovasculares y renales constituyen un efecto de la clase de fármacos, dijo a Medscape Noticias Médicas el Dr. Bruce Neal, MB, ChB, PhD, investigador principal, profesor de medicina y director principal del George Institute for Global Health, en Sídney, Australia.
“Aquí hay un segundo fármaco con una protección clara. Hay mucho debate por lo que respecta a los resultados individuales, como se esperaría de estudios con números relativamente pequeños, pero creo que se verá, y debe verse, como una gran pieza de una nueva evidencia que básicamente señala que esta es una formidable clase de fármacos para las personas con diabetes”.
Sin embargo, los datos de CANVAS también revelaron un significativo incremento del doble en el riesgo de amputaciones, principalmente del primer artejo o metatarsiano (6,3 frente a 3,4 casos por 1000 años-paciente; hazard ratio, 1,97).
Este riesgo, ya identificado, dio lugar a un recuadro de advertencia para la canagliflozina por la FDA, y a una advertencia en los prospectos de todos los inhibidores de SGLT-2 por la Agencia Europea de Medicamentos.
Además, la muerte por causas cardiovasculares no se redujo significativamente en CANVAS, como ocurrió tanto en EMPA-REG como en el estudio LEADER (Efecto y acción de la liraglutida en la diabetes: evaluación de los resultados de variables cardiovasculares -Una evaluación a largo plazo) del agonista de péptido similar a glucagón de tipo 1 (GLP-1) liraglutida (Victoza, Novo Nordisk).
“Los médicos y los pacientes habrán de equilibrar los eventos positivos y negativos del estudio CANVAS al tomar sus decisiones clínicas. Ciertamente es un cálculo más complicado que con los resultados del estudio EMPA-REG,” dijo a Medscape Noticias Médicas el investigador principal de LEADER, Dr. John Buse, de la University of North Carolina, Chapel Hill, Estados Unidos.
¿Protección cardiovascular pero a un costo?
El llamado “programa CANVAS” combinó datos de dos estudios, CANVAS y CANVAS-R, incluyendo un total de 10.142 pacientes con diabetes de tipo 2 y alto riesgo cardiovascular. Los pacientes de CANVAS fueron aleatorizados en una proporción de 1:1:1 a canagliflozina, 300 mg o 100 mg o placebo, en tanto que los pacientes de CANVAS-R recibieron 100 mg (con opción para incrementar a 300 mg después de la semana 13) o placebo. La media de seguimiento fue de 188 semanas (mediana: 126,1 semanas).
A diferencia de EMPA-REG y LEADER, en los cuales todos los participantes tenían enfermedad cardiovascular documentada, en CANVAS sólo dos tercios la tenían.

El Dr. Neal presentó un análisis que indicó que el uso de canagliflozina reduce en 23 el riesgo de eventos cardiovasculares graves (MACE) por 1000 pacientes en el curso de 5 años, en 17 el riesgo de hospitalización por insuficiencia cardiaca por 1000 y en 16 las complicaciones renales.
Al mismo tiempo, las amputaciones ocurrirán en 15 más pacientes por 1000 en el curso de 5 años.
“Es justo afirmar que claramente estamos evitando más complicaciones cardiovasculares graves que las amputaciones que estamos causando. Creo que el equilibrio de los beneficios frente a los riesgos va quedar muy a favor de la inhibición de SGLT-2, aun con un riesgo de amputación,” dijo a Medscape Noticias Médicas el Dr. Neal.
Aún no se ha determinado si el riesgo de amputación es un efecto de la clase de fármacos. Los datos sobre amputación no se comunicaron en EMPA-REG, aunque un análisis a posteriori no ha detectado una señal con empagliflozina en comparación con placebo, según el investigador principal del estudio, el Dr. Silvio Inzucchi, de la Yale University, en New Haven, Estados Unidos.
Sin embargo, el Dr. Neal puntualizó que es una complicación relativamente infrecuente y “ciertamente es algo que está sujeto a intenso escrutinio”. También dijo que “podría haber dificultades para recolectar en forma retrospectiva los datos del estudio EMPA-REG”.
En febrero de 2007, la Asociación Europea de Medicamentos (EMA) dijo en una declaración: “No se ha observado un aumento del riesgo de amputación en estudios con otros fármacos de la misma clase, dapagliflozina y empagliflozina. No obstante, los datos disponibles hasta la fecha son escasos y el riesgo también es aplicable a estos otros fármacos. Se espera más datos de estudios que se están realizando con canagliflozina, dapagliflozina y empagliflozina”.
El análisis adicional de los resultados de CANVAS aparecerá en un reporte futuro en Medscape. Por otro lado, recientemente fueron publicados unos estudios que resaltan un mayor riesgo de cetosis con estos fármacos.
El Dr. Neal refiere recibir apoyos económicos de Janssen durante la realización del estudio, otros apoyos económicos de Abbott, Janssen, Novartis. Pfizer, apoyos económicos y otros de Roche y Servier, apoyos económicos de Merck Schering Plough, y apoyos económicos del National Health and Medical Research Council, ajenos al presente estudio. Las declaraciones de conflictos de interés de los coautores se enumeran en el sitio web de la revista científica.
Miriam E Tucker

Fecha: 15 de junio de 2017
Fuente: CANVAS: Canagliflozina reduce las complicaciones cardiovasculares a costa de amputaciones – Medscape – 15 de jun de 2017.

http://espanol.medscape.com/verarticulo/5901574?nlid=115431_4001&src=WNL_esmdpls_170619_mscpedit_gen&impid=1371086&faf=1

Referencias
1. Neal B, Perkovic V, Mahaffey KW, de Zeeuw D, y cols. Canagliflozin and Cardiovascular and Renal Events in Type 2 Diabetes. New Engl J Med.12 Jun 2017. doi: 10.1056/NEJMoa1611925Artículo

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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