Diabetes mellitus

17 marzo 2017

Novedades en cuarentena

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:32

Sobre lo nuevo, lo cierto y lo bueno en ciencia, comunicación y asistencia médica.
Lo nuevo. Los periodistas y comunicadores vibran con la novedad, tienen una inclinación genuina por lo nuevo. Pero esta querencia suele ser su perdición, al menos en la información médica, pues lo nuevo es habitualmente lo más incierto. En cambio, los científicos recelan de la novedad, pues saben que la verdad no suele encontrarse en los primeros trabajos; aunque, cuando ofician de comunicadores para dar bombo y visibilidad a sus investigaciones más novedosas, tienden a minusvalorar las limitaciones de estos estudios. Si el conocimiento científico es aproximado y provisional, el más nuevo lo es doblemente.
Lo nuevo tiene un aroma de falsedad más intenso, que se torna apestoso cuando los resultados novedosos están viciados de conflictos de intereses y defectos metodológicos.

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Las células madre engendran curaciones pero también fraudes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:28

Tres mujeres han quedado ciegas tras recibir una “terapia” con células madre en una clínica de Florida. El caso se publica en NEJM, junto al de otra paciente en Japón donde las células iPS han frenado su degeneración macular.

Dos casos que se publican esta semana en The New England Journal of Medicine (NEJM) ilustran los extremos a los que puede llevar la aplicación de terapias innovadoras: en uno de ellos, un supuesto “tratamiento” con células madre dejó ciegas a tres pacientes con degeneración macular asociada a la edad (DMAE) en una clínica de Florida, en Estados Unidos; en el otro, un grupo de médicos japoneses, del prestigioso Centro Riken de Biología del Desarrollo, detuvo la pérdida de visión de otra paciente también con DMAE, gracias al injerto de capas de epitelio pigmentario retiniano obtenidas a partir de células de pluripotencialidad inducida (iPS). Es la cara y la cruz de lo que la población entiende, de forma laxa, como terapias con células madre, un término que puede aludir a situaciones bien diferentes.
En el caso de Florida, las mujeres de entre 72 y 88 años tenían DMAE con una visión que oscilaba de 20/30 a 20/200. Ahora, expone el autor que recopila este caso, Thomas Albini, profesor de Oftalmología en la Universidad de Miami, es muy improbable que estas pacientes recuperen la visión.
El “tratamiento”, administrado en un centro del que no se da el nombre, utilizó células madre adultas obtenidas del tejido adiposo (del abdomen) de las pacientes. Las células se inyectaron en el cuerpo vítreo de los dos ojos. Un dato alarmante, dice Albini, puesto que lo normal cuando se realiza un abordaje experimental es efectuarlo en uno de los ojos para observar los resultados. Otros datos sospechosos fueron que las pacientes pagaron 5.000 dólares por entrar en el estudio, aunque el consentimiento informado que firmaron no indicaba que participaban en un ensayo. No obstante, el estudio estaba registrado en la base de datos estadounidense ClinicalTrials.gov, que incluye investigación sostenida con fondos públicos y privados. Puesto que las células madre adultas son tejido autólogo “mínimamente tratado”, la FDA no regula su uso como en el caso de un medicamento.
A la semana de la intervención, experimentaron pérdida de visión, desprendimiento de retina y hemorragia. Las células inyectadas se diferenciaron en fibroblastos implicados en la cicatrización tisular.
Y el caso opuesto
Junto a este abordaje irregular, NEJM presenta un caso opuesto: el de un grupo de médicos del Laboratorio de Regeneración Retiniana del Centro Riken y de la Universidad de Kioto, entre ellos Shinya Yamanaka, artífice de las células iPS, que han demostrado la eficacia en la degeneración macular del injerto de células del epitelio pigmentario de la retina derivadas a su vez de iPS. Estas últimas se obtuvieron de la piel de la paciente, de 77 años, con DMAE. Un año después de este injerto intravítreo, su visión se estabilizó y no se registraron efectos secundarios.
Los investigadores japoneses han llevado a cabo este estudio con gran cautela, hasta el punto de que se han abstenido de inyectar las células iPS en una segunda paciente, tras caracterizar en detalle su perfil molecular, y no tener totales garantías sobre su integridad genómica.
“Este hecho es muy ilustrativo de lo que es una investigación bien hecha”, dice preguntado por DM Ángel Raya, director del Centro de Medicina Regenerativa de Barcelona (CMRB): “El estudio japonés se ha llevado a cabo con una sola paciente, tras años previos de investigación, con mucha cautela y una inversión importante, y se suspendió en la segunda paciente que tenían prevista al comprobar que no superaba los controles de seguridad”. Frente a ello, el caso de Florida ejemplifica una oferta de supuestos tratamientos, que no tienen el debido contraste científico y que proliferan al abrigo de cierto vacío legal. “Como las células autólogas en principio no resultaban nocivas, su uso se ha extendido fuera del ámbito investigador, pero olvidando que todo procedimiento, por pequeño que sea, implica un riesgo para el paciente. Esos casos nos muestran claramente que además, no solo no resultan inocuas, sino que mal utilizadas pueden ser dañinas. Aún hace falta investigación y establecer los controles adecuados en los ensayos”
Cuestión legal
Esos controles están bien establecidos en el caso de las células madre alogénicas, pero cuando se tratan de células adultas obtenidas de los propios pacientes, la legislación no es tan estricta.
Como recuerda en un editorial al respecto, también en NEJM, George Q. Daley, oncohematólogo del Hospital Infantil de Boston, tanto en Estados Unidos como en Japón, hay cierta flexibilidad en la aplicación de las terapias celulares. En Japón, se ha revisado recientemente su marco regulador para que los productos que se enmarcan dentro de la llamada medicina regenerativa puedan comercializarse sobre la base de evidencias preliminares de seguridad y con márgenes reducidos de eficacia terapéutica. En Estados Unidos, la agencia reguladora FDA no le va a la zaga y con la última designación de “terapia avanzada regenerativa” también se intenta facilitar el desarrollo y la rápida aprobación de estos tratamientos.
Lo cierto es que en los últimos años, las terapias basadas en células madre -adultas y autólogas- han proliferado en centros privados, con indicaciones que van de la diabetes al Alzheimer, y todo ello sin haber demostrado científicamente su eficacia.
Pero la ciencia en rigor sigue otros derroteros. La investigación clínica con células madre en España se rige por la Ley 14/2007, de Investigación biomédica, recuerda a DM Fernando Abellán, abogado experto en Derecho Sanitario. “Para estos supuestos, se requiere además del informe favorable del Comité de Ética de la Investigación que corresponda al centro donde se vaya a desarrollar el proyecto, un informe previo y favorable de la Comisión de Garantías para la Donación y Utilización de Células y Tejidos Humanos (ver art. 35.1.d), que depende del Instituto Carlos III, y la aprobación de la administración competente”. Por tanto, si estas comisiones hacen bien su trabajo, “deberían existir garantías suficientes para los sujetos de la investigación (pacientes): estar bien evaluada la relación riesgo beneficio de la investigación, los seguros económicos para el caso de daños y cuidados los aspectos éticos, que impiden que se cobre por participar en el ensayo”.
Asimismo, apunta que estas terapias no son medicamentos y que la normativa sobre ensayos clínicos con medicamentos solo se aplica (de manera complementaria) cuando las investigaciones con muestras biológicas o líneas celulares incorporan también el estudio de un fármaco en particular.
Fecha: 15/03/2017
Fuente: soniamb@diariomedico.com

http://oftalmologia.diariomedico.com/2017/03/15/area-cientifica/especialidades/oftalmologia/las-celulas-madre-engendran-curaciones-y-fraudes

Investigadores descubren neuronas que pueden jugar un papel en la obesidad

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:21

NeuronasUtilizando una tecnología desarrollada por la Universidad de Harvard, científicos del Centro Médico Beth Israel Deaconess (BIDMC, por sus siglas en inglés), en Boston, Estados Unidos, han catalogado más de 20.000 células cerebrales en una región del hipotálamo del ratón. El estudio reveló unos 50 tipos de células diferentes, incluyendo un tipo de neuronas previamente no descritas que pueden subyacer en parte del riesgo genético de la obesidad humana.
Este catálogo de tipos de células, publicado en ‘Nature Neuroscience’, supone la primera “lista de piezas” completa de esta área del cerebro, según señalan los autores. La nueva información permitirá a los investigadores establecer qué células juegan qué papel en esta región del cerebro.
“Se han asignado muchas funciones a grandes regiones del cerebro. Por ejemplo, sabemos que el hipocampo es importante para la memoria y que el hipotálamo es responsable de funciones básicas como comer y beber”, explica el autor principal del trabajo, John N. Campbell, investigador postdoctoral en el laboratorio del coautor, Bradford Lowell.
“Pero no sabemos qué tipo de células son responsables dentro de esas regiones, ahora con los saltos que hemos dado en tecnología, podemos perfilar cada gen en decenas de miles de células individuales al mismo tiempo y empezar a analizar esos tipos de células una por una para averiguar sus funciones”, apunta.
Cada célula del cuerpo de un animal lleva la misma información genética y las células asumen papeles específicos expresando algunos genes y silenciando a otros. La tecnología Drop-Seq –desarrollada por los coautores del estudio Steven McCarroll Evan Macosko, ambos genetistas de la Escuela de Medicina de Harvard– permite evaluar cada gen expresado por células individuales. El proceso automatizado supuso que los investigadores de BIDMC pudieran perfilar decenas de miles de células en la misma cantidad de tiempo que llevaba perfilar de una docena de células a mano.
Hallan cambios en el estado energético que afectan a la expresión génica
Campbell y sus colegas perfilaron más de 20.000 células de cerebro de ratón adulto en el hipotálamo arqueado (Arco) y la eminencia mediana adyacente (EM) –una región del cerebro que controla el apetito y otras funciones vitales–. Los perfiles de expresión génica de las células ayudan a los científicos a determinar sus funciones.
Además de localizar 50 nuevos tipos de células, los investigadores perfilaron los tipos de células en ratones adultos en diferentes condiciones de alimentación: comer a voluntad; una dieta rica en grasas (excedente energético); y el ayuno nocturno (déficit energético). La tecnología permitió evaluar cómo los cambios en el estado energético afectaron la expresión génica. Los tipos de células y los genes que eran sensibles a estos cambios en el estado de la energía son nuevos objetivos para tratar la obesidad.
“A veces la identidad verdadera de una célula no sale hasta que se coloca bajo cierta tensión –señala el coautor Linus Tsai, profesor asistente de Medicina en la División de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo–. En las condiciones de ayuno, por ejemplo, podemos ver si existe diversidad dentro de los tipos de células basándose en cómo responden a importantes estados fisiológicos”.
Finalmente, los científicos analizaron estudios de asociación del genoma completo humano (GWAS) previos que revelaron variantes genéticas relacionadas con la obesidad. Observando qué tipos de células cerebrales expresan estos genes relacionados con la obesidad, implicaron dos nuevos tipos de neuronas en el control genético del peso corporal.
Campbell y sus colegas han publicado su enorme conjunto de datos online, poniéndolos a disposición de los investigadores de todo el mundo, lo que podría acelerar el ritmo del descubrimiento científico y dar respuesta a las preguntas planteadas en el campo de la investigación sobre la obesidad.
Fecha:08 – Marzo – 2017

http://www.elmedicointeractivo.com/articulo/internacional/investigadores-descubren-neuronas-pueden-jugar-papel-obesidad/20170308125759110731.html

El péptido G49, posible tratamiento de hígado graso no alcohólico

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:12

El instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols ha realizado un estudio que demuestra que el péptido G49 puede utilizarse en el tratamiento de hígado graso no alcohólico.

Un estudio realizado por el instituto de Investigaciones Biomédicas Alberto Sols, centro mixto de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y el CSIC, ha revelado, en modelos animales, que el péptido G49 puede ser eficaz en la enfermedad de hígado graso no alcohólico. Los resultados se publican en la revista Hepatology.
Los expertos analizaron los efectos terapéuticos del péptido G49, un agonista dual de los receptores de GLP-1 y glucagón, en dos modelos de enfermedad de hígado graso no alcohólico (Ehgna): esteatosis hepática y esteatohepatitis no alcohólica (Ehna). Así, los resultados han sugerido que tras una hepatectomía parcial la terapia con G49, además de ser eficaz frente a la resistencia a la insulina en la diabetes tipo 2, representa una nueva posible estrategia terapéutica para pacientes con Ehgna, particularmente para aquellos que requieran una resección hepática.
De hecho, según han informado los autores, el tratamiento con G49 en modelos animales con esteatosis hepática y Ehna mejora dichas patologías, disminuyendo la acumulación de lípidos en los hepatocitos, la inflamación, el estrés oxidativo, el estrés del retículo endoplásmico y la apoptosis, a la vez que aumentaba la biogénesis mitocondrial.
“Nuestro análisis genómico y metabolómico en muestras de hígado ha revelado que el tratamiento con G49 produce adaptaciones en el metabolismo de la glucosa, aumentando los depósitos intrahepáticos de glucógeno, a la vez que disminuye la utilización de la glucosa en los hepatocitos vía ciclo de las pentosas fosfato y ciclo de Krebs”, ha comentado la directora de la investigación, Ángela Martínez Valverde.
En el trabajo, los investigadores muestran cómo el tratamiento con G49 aumenta la supervivencia de modelos animales con hígado graso o Ehna, al igual que la capacidad proliferativa del hígado y la masa de hígado regenerado. “Los marcadores de esteatosis y Ehna permanecieron bajos durante el proceso regenerativo del hígado. Además, el tratamiento con G49 durante la regeneración hepática redirigió el metabolismo de la glucosa, facilitando así las adaptaciones metabólicas del hígado durante el proceso regenerativo”, ha zanjado Valverde.
Fecha: 09/03/2017

http://www.diariomedico.com/medico-joven/investigar/noticias/el-peptido-g49-posible-tratamiento-de-higado-graso-no-alcoholico

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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