Diabetes mellitus

16 junio 2016

La diabetes tipo 2 podría aumentar el riesgo de demencia

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:54

Las mujeres con diabetes tipo 2 podrían estar en riesgo de contraer un tipo de demencia que resulta del daño o del bloqueo de los vasos sanguíneos en el cerebro, sugiere una nueva revisión de la investigación.
Al analizar datos de cerca de 2.5 millones de participantes de 14 estudios, un equipo internacional de científicos halló que las mujeres con diabetes tipo 2 podrían tener un riesgo casi un 20 por ciento más alto de contraer demencia vascular que los hombres con diabetes. La demencia vascular se caracteriza por dificultades con la memoria, el pensamiento y el lenguaje, debido a una reducción en el flujo sanguíneo al cerebro, según la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association).
Pero el riesgo de cualquier forma de demencia fue igual en ambos sexos, aproximadamente un 60 por ciento más alto para los diabéticos que para las personas sin la enfermedad, según la investigación, que aparece en la edición en línea del 17 de diciembre de la revista Diabetes Care.
“Es factible que los mismos mecanismos que fomentan un mayor riesgo en exceso de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular en las mujeres con diabetes… también provoquen un riesgo en exceso de demencia vascular”, apuntó la autora del estudio, Rachel Huxley, directora de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Curtin en Perth, Australia.
“Todavía no comprendemos del todo por qué las mujeres con diabetes tienen un exceso de riesgo de enfermedad vascular, y quizá se relacione con las hormonas sexuales”, añadió Huxley. “También podría ser que los niveles de glucosa en sangre de las mujeres con diabetes son mucho más… difíciles de controlar que en los hombres con diabetes”.
Pero el estudio no probó que la diabetes tipo 2 provocara cualquier tipo de demencia, sino que solo mostró una asociación entre ambas afecciones.
En todo el mundo, unos 44 millones de personas son afectadas por la demencia. Según los documentos del estudio, los síntomas de demencia surgen de dos causas principales: la enfermedad de Alzheimer, que no es provocada por el daño en los vasos sanguíneos, o la demencia vascular, que es prevenible. Los factores de riesgo de la demencia vascular relacionados con el estilo de vida incluyen la diabetes tipo 2, fumar y la obesidad.
La nueva revisión incluyó investigaciones que abarcaban más de una década, apuntó Huxley, y estudió los expedientes de 2.3 millones de individuos sin demencia y más de 102,000 pacientes de demencia.
Aunque se notó un riesgo de demencia vascular casi un 20 por ciento más alto en las mujeres en comparación con los hombres con diabetes, el riesgo de demencia no vascular (sobre todo de enfermedad de Alzheimer) asociado con tener diabetes fue más o menos igual en ambos sexos, aunque siguió siendo un 40 por ciento más alto que entre las personas sin diabetes.
Huxley dijo que para los científicos no está claro por qué la diabetes tipo 2 podría aumentar las probabilidades de demencia, independientemente del sexo.
“Algunos estudios sugieren que el daño en los vasos sanguíneos del cerebro provocado por la diabetes es un factor importante”.
El Dr. James Ellison, el catedrático patrocinado por la Swank Foundation de atención de la memoria y geriatría del Sistema de Atención Médica Christiana en Wilmington, Delaware, dijo que es bien sabido que la diabetes daña a los vasos sanguíneos, y que el envejecimiento de los vasos sanguíneos es un importante factor contribuyente del desarrollo de la demencia vascular.
“Pero por qué es un riesgo más grave para las mujeres que para los hombres no es fácilmente aparente”, dijo Ellison, que no participó en el nuevo estudio. “El mensaje para los médicos es que consideren hacer pruebas agresivas de diabetes y prediabetes y estar muy atentos a las mujeres que están en los grupos de riesgo más alto, como las mujeres con una diabetes gestacional”.
Huxley dijo que las personas con diabetes no deben entrar en pánico con respecto a la demencia, e indicó que hay muchas medidas saludables de estilo de vida que pueden compensar los riesgos.
“Los individuos en riesgo de contraer diabetes y los que tienen diabetes manifiesta pueden hacer muchas cosas para reducir su riesgo de demencia, como dejar de fumar, aumentar el nivel de actividad física, comer una dieta saludable, minimizar el consumo de alcohol e incluso perder algo de peso”, planteó.
“La moraleja es que para muchas personas, con y sin diabetes, la demencia no es inevitable”, añadió Huxley. “Mantener un peso saludable, vigilar lo que come y mantener el cerebro en forma y activo son algunas de las cosas que podrían reducir el riesgo futuro de demencia. El proverbio ‘una mente sana en un cuerpo sano’ tiene algo de verdad”.

FUENTE: Rachel Huxley, D.Phil., M.A., head, School of Public Health, Curtin University, Perth, Australia; James M. Ellison, M.D., M.P.H., Swank Foundation endowed chair, memory care and geriatrics, Christiana Care Health System, Wilmington, Del.; Dec. 17, 2015, online, Diabetes Care

Fecha: 17/12/2015

Framingham: las HDL bajas en forma aislada no son predictoras del riesgo cardiovascular

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:45

FRAMINGHAM, MA. Hallazgos a largo plazo de un famoso estudio de cohortes cuestionan la noción de que las bajas concentraciones de colesterol de las HDL pronostiquen más riesgo cardiovascular independientemente de otros marcadores de lípidos sanguíneos y añaden dudas al concepto del HDL-C en sí como una diana de tratamiento .
Señala que la relación entre el futuro riesgo cardiovascular y las concentraciones de HDL-C, según se determinan actualmente en la práctica, es modificada por el colesterol de las LDL y los triglicéridos. La potencia predictora del HDL-C disminuye cuando son altas las medidas de cualquiera de los dos otros marcadores.
“No estamos restando importancia a las HDL. Solamente las estamos poniendo en perspectiva. Si una persona tiene bajas concentraciones de HDL pero todo lo demás es normal, no está aumentado su riesgo de enfermedad cardiovascular”, Según el autor principal Michael Miller (Escuela de Medicina de la Universidad de Maryland, Baltimore).
“Si su paciente tiene HDL elevadas, el riesgo de enfermedades cardiovasculares tiende a permanecer bajo en comparación con las HDL bajas a grados similares de riesgo”, dijo Miller a heartwire de Medscape.”Sin embargo, la ventaja de las HDL elevadas desaparece si las concentraciones de LDL-C y triglicéridos superan los 100 mg/100 ml. Las personas con HDL altas no debieran tranquilizarse falsamente pensando que su riesgo de cardiopatía es necesariamente bajo”.
Los hallazgos de la cohorte de Framingham original ayudaron a establecer que las concentraciones de HDL-C por sí solas se correlacionan inversamente con el riesgo cardiovascular, pero sus triglicéridos no se cuantificaron de manera uniforme, según el estudio. Sin embargo, los triglicéridos fueron objeto de seguimiento en la cohorte subsiguiente.
El nuevo análisis publicado el 12 de mayo de 2016 en Circulation Cardiovascular Quality and Outcomes, comprende 3590 participantes de la Cohorte de la Descendencia del Estudio Cardiaco de Framingham, inicialmente sin enfermedades cardiovasculares documentadas, que fueron objeto de seguimiento de 1987 a 2011. Las bajas concentraciones de HDL-C (< 50 mg/100 ml en mujeres y < 40 mg/100 ml en hombres) se definieron como aisladas si tanto los triglicéridos como el LDL-C eran óptimos (<100 mg/100 ml). Esto se observó en 2,3% de la cohorte.
El riesgo CV se incrementó bruscamente en los participantes con niveles bajos de HDL-C cuando las concentraciones de los otros marcadores no eran óptimas, en comparación con el HDL-C aislado, aun después del ajuste con respecto a edad al realizar las pruebas iniciales de lípidos, género, diabetes, hipertensión y tabaquismo.
Las odds ratio (OR) para enfermedades cardiovasculares en el seguimiento de las personas con bajo HDL-C fueron:
-1,3 (IC 95%: 1,0 – 1,6) con LDL-C ≥100 mg/100 ml y triglicéridos < 100 mg/100 ml
-1,3 (IC 95%: 1,1 – 1,5) con LDL-C <100 mg/100 ml y triglicéridos ≥ 100 mg/100 ml.
-1,6 (1,2 – 2,2) con triglicéridos y LDL ambos ≥ 100 mg/100 ml.
Los resultados fueron similares para las “altas” concentraciones de triglicéridos (≥150 mg/100 ml) y LDL-C (≥130 mg /100ml).
El HDL-C se relacionó con un descenso del 20% al 40% en el riesgo cardiovascular en comparación con el HDL-C bajo aislado. Sin embargo, no se observó ningún efecto de riesgo significativo cuando tanto los triglicéridos como las LDL tuvieron cifras de 100 mg/ml o más.
Aún no se ha esclarecido si el HDL-C es o no es una buena diana de tratamiento, según Miller. No es infrecuente atender a pacientes con HDL-C aislado, muchos de los cuales son hombres de mediana edad que por lo demás están sanos y con buena aptitud física. A estos pacientes, dijo, se les habría recomendado ejercicio aeróbico o niacina, o ambos. Sin embargo, los resultados de los estudios AIM-HIGH y HPS2-THRIVE parecen indicar que el aumento de las HDL con niacina no tiene mucho efecto sobre el riesgo cardiovascular.
Asimismo, afirmó, el estudio ACCELERATE, en el que se analizó el inhibidor de la proteína de transporte de esterasa de colesterol (CETP) evacetrapib, indicó que aumentar el HDL-C y mejorar la salida de colesterol (el primer paso en el transporte de colesterol) no disminuyó el riesgo cardiovascular. Este estudio parece indicar que es posible que ni siquiera se esté utilizando el análisis correcto para medir la función del colesterol, según Miller.
“Si bien todavía creemos que el HDL-C desempeña un papel fundamental en neutralizar el transporte de colesterol, aún no hemos demostrado que aumentar las concentraciones de HDL-C o mejorar su función reduzca el riesgo de enfermedades cardiovasculares”, dijo.
Rol de los subtipos de HDL
Desde el 2011, las directrices de lípidos de la Sociedad Europea de Cardiología y la Sociedad Europea de Ateroesclerosis (ESC/EAS) han recomendado que el HDL-C ya no sea una diana para el tratamiento hipolipidemiante, dijo en un correo electrónico a heartwire el Dr. Maciej Banach (Universidad Médica de Lodz, Polonia).
Un problema con algunos estudios sobre el inhibidor de CETP es que incluyeron a pacientes con un riesgo cardiovascular relativamente alto, de manera que los resultados pueden no ser aplicables a una población de atención primaria, dijo. “Podríamos plantear la hipótesis de que en la prevención primaria las HDL podrían ser todavía un biomarcador importante de enfermedad cardiovascular en el grupo de pacientes relativamente sanos”.
“Las HDL disfuncionales podrían ser un factor de riesgo importante de enfermedad cardiovascular con propiedades proaterógenas”, explicó. “Esta alteración de la funcionalidad de las HDL se podría observar en pacientes con factores de riesgo cardiovascular tales como tabaquismo, obesidad o diabetes mellitus y sobre todo en pacientes con enfermedades cardiovasculares documentadas y nefropatía crónica”.
Además, dijo, cada vez se toma más en cuenta que los análisis de HDL-C miden una gama de subtipos de HDL y que es posible que se esté cuantificando la clase “incorrecta” de HDL-C. “Todavía se discute en gran parte cuáles subtipos son más beneficiosos. Algunos de los subtipos no conllevan una disminución del riesgo cardiovascular. Algunos pueden incluso aumentar este riesgo y se podrían considerar HDL disfuncional”, según Banach. Sin embargo, en el presente estudio no se puede abordar esto, pues el HDL-C no fue clasificado según subtipos.
Banach dijo que su grupo en la actualidad está realizando el estudio DYS-HDL (Investigación de la HDL disfuncional) en grupos seleccionados de pacientes con alto riesgo de complicaciones cardiovasculares. Están analizando los subtipos de HDL con alteración de la función antiaterógena y su rol predictor de problemas clínicos en un grupo de pacientes con riesgo cardiovascular variable. Aseveró que se esperan los resultados en el 2017.
El estudio fue financiado por el National Institute of Health y una Presea al Mérito de Veterans Affairs. Los autores y Banach declaran no tener conflictos de interés económico.

Dra. Veronica Hackethal
03 de junio de 2016
Fuente: Medscape. Framingham: las HDL bajas en forma aislada no son predictoras del riesgo cardiovascular

 

Cocinar con aceite vegetal no ayuda a reducir el riesgo de padecer enfermedades del corazón

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:33

Aceite de olivaLos resultados de esta investigación sugieren que las grasas saturadas y el ácido linoleico pueden no interferir mucho en la salud vascular
Cocinar con aceite vegetal ayuda a reducir el colesterol pero no el riesgo de padecer enfermedades del corazón, según ha mostrado un estudio realizado por expertos estadounidenses, liderados por Christopher Ramsden, tras analizar a 9.400 personas de entre 20 y 97 años.
Para alcanzar esta conclusión, publicada en The British Medical Journal, los participantes fueron designados al azar en dos tipos de dieta: una con aceite de maíz y otra con alto contenido en grasas animales, margarinas y mantecas.
Así, los investigadores comprobaron que aquellos que habían tomado la primera dieta habían reducido en un 14 por ciento sus niveles de colesterol, aunque no disminuyeron el riesgo de padecer enfermedades cardiacas, ni aumentaron su esperanza de vida.
No obstante, debido a que los investigadores utilizaron aceites vegetales concentrados, los hallazgos podrían no aplicarse a las personas que consumen una gran cantidad de ácido linoleico a través de las nueces o semillas.
Aun así, los resultados sugieren que las grasas saturadas y el ácido linoleico pueden no interferir mucho en la salud vascular. Por ello, los expertos han recomendado seguir la dieta que “no está en duda”, es decir, evitar las gras trans, los azúcares añadidos, tomar verduras, frutas, pescados, legumbres, frutos secos y carnes magras, entre otros alimentos saludables.
Fecha: 07/06/2016 –

Fuente: El Médico Interactivo

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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