Diabetes mellitus

5 diciembre 2013

El CETP y PCSK9, dianas en tratamiento con hipolipemiantes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:38

La proteína de transferencia del éster de colesterol (CETP), es una molécula que regula el tamaño de los lipoproteínas sanguíneas que contienen colesterol.

Los dos genes a los que actualmente se dirigen los tratamientos hipolipemiantes son CETP y PCSK9, según José María Mostaza Prieto, especialista del Hospital Carlos III, de Madrid, quien ha especificado que estas dianas constituyen el eje de “estos tratamientos, que son los que están en fases más avanzadas hasta el momento”.

Nuevas opciones

El experto ha indicado que “los fármacos disponibles se centran en reducir el colesterol LDL, como las estatinas, ezetimibe o resinas, pero actualmente existen pacientes con necesidades de nuevas opciones hipolipemiantes”. Estos pacientes, a los que Mostaza ha hecho referencia, “no alcanzan objetivos terapéuticos y son pacientes de alto riesgo o con hipercolesterolemia familiar”.

En cuanto a la proteína de transferencia del éster de colesterol (CETP), es una molécula que regula el tamaño de los lipoproteínas sanguíneas que contienen colesterol. La CETP modula el transporte del colesterol desde las lipoproteínas antiaterogénicas (HDL) a las lipoproteínas aterogénicas ricas en triglicéridos y ApoB.

Por otro lado, “las investigaciones han mostrado que la distribución de colesterol LDL y, por tanto, la incidencia de enfermedad coronaria va en función de la presencia o ausencia de mutaciones en los genes PCSK9 142X y PCSK9 679X “, ha concluido el especialista del Carlos III, en su intervención en el congreso de Medicina Interna, en Málaga.

L. Pérez Torres. Málaga | dmredaccion@diariomedico.com   |  04/12/2013 00:00

http://medicina-interna.diariomedico.com/2013/12/04/area-cientifica/especialidades/medicina-interna/cetp-pcsk9-dianas-tratamiento-hipolipemiantes

Sistema incretínico y protección cardiovascular

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 21:32

Los inhibidores DPP-4 (iDPP-4) y los agonistas de receptores de GLP-1 (a-GLP-1)- son los dos grupos de fármacos basados en el sistema incretínico que están disponibles en la actualidad, y que están generando gran interés en el abordaje de la diabetes dado su innovador mecanismo de acción y, en concreto, su potencial efecto a nivel cardiovascular, según se extrae de los estudios realizados en este campo. Así lo ha explicado el Dr. José Mª de Miguel Yanes, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario del Sureste (Arganda del Rey, Madrid), durante la mesa “Acciones cardiovasculares de las terapias incretínicas”, organizada por la Alianza Boehringer Ingelheim y Lilly en Diabetes en el marco del Congreso de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), celebrado en Málaga.

El experto ha explicado que, en la actualidad, el colectivo médico no se centra únicamente en el logro del control glucémico de las personas con diabetes, sino que cada vez está más sensibilizado con la mejora de la supervivencia y la calidad de vida a largo plazo de este tipo de pacientes “Esto pasa, necesariamente, por la prevención de la enfermedad cardiovascular”, ha destacado el Dr. de Miguel Yanes, más aun teniendo en cuenta que hasta el 80% de personas con diabetes tipo 2 fallecen por esta causa.

En este sentido, las terapias incretínicas han generado expectación, según el internista, no sólo porque “no aumentan la tasa de eventos cardiovasculares mayores, a diferencia de otros grupos farmacológicos, sino que los estudios realizados sobre humanos han descrito efectos beneficiosos sobre la presión arterial y sobre la contractilidad miocárdica, así como propiedades antiinflamatorias y de protección sobre el endotelio vascular. Podrían, asimismo, favorecer la angiogénesis o formación de nuevos vasos sanguíneos”.

El grupo terapéutico más completo

El Dr. de Miguel Yanes ha definido los iDPP-4 y los a-GLP-1 como la clase de fármacos antidiabéticos más completa disponible en la actualidad -insulinas aparte-, desde el punto de vista fisiológico. Para el experto, el fármaco antidiabético “ideal” debería ser capaz de aumentar la síntesis pancreática de insulina, disminuir la secreción pancreática de glucagón, minimizar la resistencia a la insulina endógena en los tejidos periféricos, aminorar la síntesis hepática de glucosa, disminuir la absorción intestinal de carbohidratos, modular las respuestas del tejido adiposo y sistema nervioso central y reducir la reabsorción de glucosa por parte del riñón. “Por su mecanismo de acción, los medicamentos que más se aproximarían a ese fármaco completo -salvo por la ausencia de acción sobre la reabsorción tubular renal de glucosa- serían las terapias incretínicas”.

Además, el médico internista apunta otras ventajas, como la reducida tasa de hipoglucemias asociada a su utilización y su polivalencia de uso en combinación con el resto de terapias, lo que hace que sean fármacos muy prescritos.

Entre las terapias basadas en incretinas existentes en el mercado, el Dr. de Miguel Yanes ha destacado linagliptina (Trajenta®), un inhibidor DPP-4, ya que “no precisa ajuste de dosis en la insuficiencia renal avanzada o en la insuficiencia hepática. Adicionalmente, la evidencia clínica preliminar sugiere que podría aportar beneficios cardiovasculares a largo plazo, a falta de conocer los resultados del estudio CAROLINA”.

Sobre linagliptina

Linagliptina está indicada para el tratamiento de pacientes adultos con diabetes tipo 2 como monoterapia o en combinación con metformina, con metformina y una sulfonilurea y como tratamiento complementario a la insulina. Con linagliptina no es necesario ningún ajuste de dosis independientemente de si existe disminución de la función renal o de una insuficiencia hepática.

Linagliptina (5 mg., administrada una vez al día) se comercializa en Europa con el nombre de Trajenta® y se administra en una única toma diaria en combinación con dieta y ejercicio, para reducir el nivel de azúcar en sangre en adultos con diabetes tipo 2. Linagliptina no está indicada para personas con diabetes tipo 1 o personas con cetoacidosis diabética (aumento de cetonas en la sangre o la orina).

Fuente: Hill + Knowlton Strategies

http://www.vademecum.es/noticia-131126-+los+tratamientos+basados+en+el+sistema+incret%C3%ADnico+ofrecen+esperanzas+en+la+protecci%C3%B3n+cardiovascular+del+paciente+con+diabetes+_7653

Características clínicas predicen el avance de la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:23

Un estudio indica que la posibilidad de que las personas con diabetes tipo 2 necesiten insulina está asociada con varias características clínicas, pero no con factores genéticos.

Estudios previos habían sugerido que un índice de masa corporal (IMC) bajo, la edad joven al momento del diagnóstico y una baja función de las células beta estarían relacionados con un avance acelerado de la enfermedad, según publica el equipo en la revista Diabetes Care.

El doctor Ewan R. Pearson, de la Universidad de Dundee, en Gran Bretaña, y colegas utilizaron información de 5.250 pacientes con diabetes tipo 2 de Tayside, en Escocia.

El equipo definió la necesidad de insulina como el tratamiento con la hormona o un nivel de hemoglobina (Hb) A1c de por lo menos 8,5 por ciento (o 69 mmol/mol) con dos o más terapias no insulínicas para la diabetes.

Los autores usaron la Escala de Riesgo Genético (GRS, por su sigla en inglés) que cubre 61 variables conocidas para la diabetes tipo 2. Cada unidad de la GRS corresponde a un aumento de 2,72 puntos del riesgo genético esperado para la enfermedad.

Un IMC inferior a 24 y superior a 30, como así también un valor de referencia HbA1c por encima del 7 por ciento (53 mmol/mol) estuvieron significativamente asociados con un aumento del riesgo de necesitar tratamiento con insulina.

Otras características que estuvieron independientemente relacionadas con un avance acelerado de la necesidad de utilizar insulina fueron la menor edad al momento de diagnosticar la diabetes, el colesterol HDL bajo y los triglicéridos elevados.

Los resultados de la GRS para la diabetes tipo 2 no estuvieron asociados con el tiempo hasta empezar a necesitar insulina. Pero su aumento estuvo relacionado con una menor edad al momento del diagnóstico y de empezar a usar insulina (pero no con el intervalo entre el diagnóstico y la necesidad de utilizar insulina).

En un análisis secundario no surgió una relación significativa entre el valor GRS para las células beta o para la resistencia a la insulina y el avance de la enfermedad hasta necesitar utilizar insulina después del diagnóstico de la diabetes.

“Esta ausencia de asociación sugiere que los factores biológicos que captaron las variables de riesgo para la diabetes no tendrían un papel importante en los mecanismos biológicos que promueven el avance de la diabetes después del diagnóstico”, señala el equipo.

Los autores agregan que “existen mecanismos biológicos que explicarían esa diferencia”.

“Este estudio es interesante, pero diría que plantea hipótesis y no me haría modificar el manejo de mis pacientes con diabetes tipo 2″, dijo la doctora Christina Korownyk, de la Universidad de Alberta, en Edmonton, Canadá.

“Cuando hablamos de reducir el riesgo de que la enfermedad avance, a nuestros pacientes les preocupa más disminuir los resultados cardiovasculares que el nivel de A1c”, agregó Korownyk, que no participó del estudio.

Por lo tanto, opinó que “el tratamiento debería organizarse a partir del riesgo general, no de marcadores secundarios individuales (…) Tenemos algunas herramientas para predecir el riesgo cardiovascular general, que es, en definitiva, lo que queremos prevenir”.

Pearson no realizó comentarios sobre el estudio.

NUEVA YORK (Reuters Health) –

FUENTE: Diabetes Care, 2013

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_143051.html

Un cambio genético podría explicar que los africanos tengan un riesgo mayor de enfermedades cardiacas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:20

Una mutación genética asociada con un riesgo más alto de enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2 y otros problemas para la salud es común en los africanos y en las personas de origen africano en todo el mundo, según un nuevo estudio.

Los hallazgos pueden ayudar a explicar por qué los africanos y las personas de origen africano tienen más probabilidades de contraer una enfermedad cardiaca y diabetes que muchos otros grupos raciales, señalaron los investigadores del Colegio de Medicina Weill Cornell.

La mutación del gen ApoE está relacionada con un aumento en los niveles de los triglicéridos, unas grasas en la sangre asociadas con afecciones como la diabetes, el accidente cerebrovascular y las enfermedades cardiacas.

El análisis de los investigadores de datos de todo el mundo reveló que la variante “R145C” del gen ApoE se encuentra entre el 5 y el 12 por ciento de los africanos y las personas de origen africano, sobre todo en las procedentes de África subsahariana. La variante es rara en las personas que no son africanas o de origen africano.

“En función de nuestros hallazgos, estimamos que podría haber 1.7 millones de afroamericanos en Estados Unidos y 36 millones de africanos subsaharianos en todo el mundo con la variante”, indicó en un comunicado de prensa del colegio el autor principal del estudio, el Dr. Ronald Crystal, catedrático de medicina genética en el Weill Cornell.

En promedio, los afroamericanos con la mutación tenían unos niveles de triglicéridos un 52 por ciento mayores que los que no tenían la variante, según el estudio, publicado en línea el 18 de noviembre en la revista American Journal of Cardiology.

“La prevalencia de la mutación ApoE podría hacer que muchas personas africanas y de origen africano en todo el mundo estén en riesgo de un trastorno relacionado con los triglicéridos”, indicó Crystal. “Pero no sabemos todavía la magnitud de ese riesgo o sus consecuencias en la salud”.

“Heredar esta variante no significa que una persona vaya a contraer una enfermedad cardiaca y otras enfermedades”, señaló. “Aumenta su riesgo, y es importante que se realicen pruebas de las grasas en la sangre (tanto del colesterol como de los triglicéridos) y que se mantenga un estilo de vida saludable”.

“En estas enfermedades hay muchos factores”, comentó Crystal. “Este podría ser uno de ellos”.

LUNES, 2 de diciembre de 2013 (HealthDay News) —

FUENTE: Weill Cornell Medical College, news release, Nov. 25, 2013

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_143036.html

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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