Diabetes mellitus

31 julio 2013

Suspender el tratamiento para el colesterol puede estar asociado con un mayor riesgo de Parkinson

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:13

Estudios previos sobre la relación entre los fármacos contra el colesterol estatinas y el riesgo de enfermedad de Parkinson han tenido resultados contradictorios

En esta investigación participaron 43.810 personas en Taiwán que tomaban estatinas y no tenían la enfermedad de Parkinson, puesto que allí los médicos suspenden el tratamiento una vez que el paciente alcanza el objetivo de estabilizar sus niveles. “Esta política nos permitió ver si había alguna diferencia en el riesgo de Parkinson en personas que dejaron de tomar estatinas en comparación con los que siguieron con el tratamiento”, dijo el autor del estudio Jou-Wei Lin, de la Universidad Nacional de Taiwán, en Taipei.

El estudio, publicado en la edición digital de ‘Neurology’, la revista médica de la Academia Americana de Neurología, encontró una diferencia entre dos tipos de estatina: las lipofílicas o solubles en grasa, como simvastatina y atorvastatina, se asociaron con un menor riesgo de enfermedad de Parkinson, mientras que no se encontró asociación entre las estatinas hidrofílicas, o solubles en agua, como pravastatina y rosuvastatina.

Aquellos pacientes que dejaron de tomar las estatinas solubles en grasa registraban un 58 por ciento más de probabilidades de desarrollar la enfermedad de Parkinson que los que siguieron tomando los medicamentos, un riesgo absoluto de 2,65 casos por cada millón de personas al día. Este resultado fue consistente, incluso después de ajustar por otras enfermedades como la diabetes y la hipertensión.

30/07/2013 – E.P

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/121254/suspender-el-tratamiento-para-el-colesterol-puede-estar-asociado-con-un-mayor-riesgo-de-parkinson

Los paseos cortos después de las comidas podrían reducir el riesgo de diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:09

Andar durante 15 minutos tres veces al día resultó mejor para el nivel de azúcar en sangre que un paseo de 45 minutos, según un pequeño estudio

Un estudio reciente muestra que las personas mayores con riesgo de contraer diabetes que dieron paseos de 15 minutos después de cada comida mejoraron su nivel de azúcar en sangre.

Los tres paseos después de comer funcionaron mejor para el control del nivel de glucemia que un paseo de 45 minutos por la mañana o al anochecer, afirmó la investigadora principal, Loretta DiPrieto, catedrática de la Facultad de Salud Pública y Servicios de Salud de la Universidad George Washington en Washington D.C.

“Y lo que es más importante, el paseo después de comer fue mucho mejor que las otras dos recetas de ejercicio a la hora de reducir el nivel de glucosa después de cenar”, añadió DiPrieto.

El periodo después de la cena es un momento especialmente vulnerable para las personas mayores con riesgo de diabetes, indicó DiPrieto. La producción de insulina se reduce, y podrían acostarse con un nivel de glucosa en sangre muy alto, lo que aumenta sus probabilidades de contraer diabetes.

Aproximadamente 79 millones de estadounidenses están en riesgo de diabetes tipo 2, en la que el cuerpo no crea la suficiente insulina o no la usa de manera eficiente. Tener sobrepeso y llevar un estilo de vida sedentario aumentan el riesgo. La nueva investigación de DiPrieto, aunque se probó solo en 10 personas, sugiere que los paseos cortos pueden reducir ese riesgo si se producen en el momento adecuado.

No obstante, el estudio no demostró que fueran los paseos los que provocaron la mejora del nivel de glucemia.

“Este es uno de los primeros estudios que realmente abordan la importancia del momento en que se realiza ejercicio con respecto al beneficio en el control del azúcar en sangre”, señaló. En el estudio, los paseos empezaron media hora después de terminar cada comida.

La investigación fue publicada el 12 de junio en la revista Diabetes Care.

Para llevar a cabo el estudio, DiPrieto y colegas pidieron a 10 personas mayores, con un promedio de 70 años de edad, que realizaran tres rutinas de ejercicio diferentes con una separación entre ellas de cuatro semanas. Al principio del estudio, los hombres y mujeres tenían en ayunas un nivel de azúcar en sangre de entre 105 y 125 miligramos por decilitro. Un nivel de glucosa en sangre de 70 a 100 en ayunas se considera normal, según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU.

Los hombres y mujeres permanecieron en el centro donde se realizó la investigación y se les supervisó de cerca. Se monitorizó su nivel de glucemia durante las 48 horas.

El primer día, los hombres y las mujeres no hicieron ejercicio. El segundo día sí lo hicieron, y se comparó el nivel de glucemia con el del primer día.

Los hombres y mujeres fueron clasificados como obesos, en promedio, con un índice de masa corporal (IMC) de 30. Los hombres y mujeres anduvieron en una cinta a una velocidad de unas 3 millas (4.8 KM) por hora (una milla cada 20 minutos, que DiPrieto describió como la forma más lenta dentro de una velocidad moderada).

Los paseos después de las comidas fueron los que más redujeron el nivel de glucosa durante las 24 horas al comparar el día sedentario con el día de ejercicio.

Un paseo de 45 minutos por la mañana fue lo segundo que funcionó mejor.

Caminar después de la cena fue mucho mejor para la reducción del nivel de glucosa en sangre que hacerlo por la mañana o la tarde, descubrió DiPrieto.

Empezar a caminar media hora después de las comidas permite hacer primero la digestión, afirmó DiPrieto. Tras esa media hora, afirmó, “la glucosa empieza a inundar la sangre. Se usan los músculos activos a fin de ayudar a eliminar la glucosa del torrente sanguíneo”. El ejercicio “ayuda a un páncreas perezoso a que haga su trabajo, que consiste en secretar insulina para eliminar la glucosa”, explicó.

El ejercicio más corto y más frecuente podría también sonar más factible a las personas mayores con un estilo de vida sedentario, añadió. “Comprometerse a hacer esto con alguien sería lo mejor”, señaló DiPrieto. “Se puede combinar con cosas como sacar a pasear al perro o ir a hacer los recados”.

Los hallazgos tienen sentido desde un punto de vista fisiológico, afirmó el Dr. Stephen Ross, médico adjunto en el Centro Médico de la UCLA en Santa Mónica, California.

“Si hace ejercicio justo después de haber comido, eso hará que se reduzca el nivel de azúcar en la sangre debido a que más glucosa irá a los músculos para ayudarles con su metabolismo”, explicó.

Los paseos cortos, dijo Ross, podrían también ayudar a una persona a programarlos mejor.

DiPietro advirtió, sin embargo, de que “hay que hacerlo todos los días” para obtener un beneficio. No es una receta para ponerse en forma físicamente, sino simplemente para reducir el riesgo de diabetes, añadió.

El estudio fue financiado por los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., el Instituto Nacional del Envejecimiento de EE. UU. y el Centro de Investigación sobre la Nutrición Humana Beltsville del Departamento de Agricultura de EE. UU.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Loretta DiPietro, Ph.D., chairwoman, exercise science, George Washington University School of Public Health and Health Services, Washington, D.C.; Stephen Ross, M.D., attending physician, UCLA Medical Center, Santa Monica, Calif., and associate clinical professor, medicine, David Geffen School of Medicine, University of California Los Angeles; June 12, 2013 Diabetes Care

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_137804.html

¿Beber más agua ayuda a adelgazar más?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:59

NUEVA YORK (Reuters Health) – Las personas que hacen dieta y beben mucha agua adelgazarían más, según indica una revisión de varios estudios publicados.

En uno de esos estudios, en los que los participantes debían beber agua antes de las comidas, esa intervención “reforzaba la pérdida de peso”, explicó Brenda Davy, profesora de la Universidad Tecnológica de Virginia y autora principal de varios estudios revisados.

Aun así, los investigadores dicen que todavía no existe evidencia suficiente como para asegurar que beber más agua ayuda a adelgazar.

Rebecca Muckelbauer, de la Universidad Charité en Berlín, Alemania, y que dirigió la revisión, comentó que, como investigadora especializada en nutrición, los pacientes le preguntan sobre si deberían beber agua para adelgazar y que ella desconocía la respuesta.

Por eso, con su equipo decidió examinar todos los estudios publicados. Sólo 11 reunían sus criterios de selección.

Tres estudios habían demostrado que el consumo de agua potenciaba el adelgazamiento. Un estudio del equipo de Davy demostró que los adultos de mediana edad y mayores que ingerían dos tazas antes de una comida adelgazaban unos 2 kilogramos (kg)más que los que no bebían agua extra.

Otro estudio halló que las mujeres que empezaron a beber más agua mientras hacían dieta adelgazaron más que quienes consumían menos de un litro por día.

Se desconoce cuál sería la explicación. Una posibilidad, para Davy, es que el agua enmascararía el hambre.

“Eso habría ayudado a los participantes a consumir menos calorías”, dijo.

Muckelbauer coincidió en que la saciedad sería la explicación más probable, aunque también podría atribuirse a lo que se conoce como “termogénesis inducida por el agua”. La teoría indica que “beber agua permite quemar más calorías. Tiene un efecto consumidor de energía. Esto no está estudiado”, indicó.

El Instituto de Medicina de Estados Unidos recomienda que los adultos consuman entre 2,7 litros (mujeres) y 3,7 litros (hombres) de líquido por día, una cantidad que incluye los alimentos, el agua y otras bebidas.

Con todo, mientras estudios experimentales sugieren que beber agua facilita el adelgazamiento, el equipo de Muckelbauer observó que algunos ensayos habían hallado que los adultos con sobrepeso y obesidad bebían más agua que las personas con peso normal y que otros no habían identificado esa relación, según publican los autores en American Journal of Clinical Nutrition.

Por Kerry Grens

FUENTE: The American Journal of Clinical

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80819

Prescindir del desayuno puede aumentar el riesgo de enfermedad coronaria

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:53

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La idea de que desayuno puede ser la comida más importante del día cobra más fuerza con los resultados de un nuevo estudio que concluye que dejar de ingerirlo  puede aumentar el riesgo de enfermedad coronaria.

Los participantes de la investigación que informaron de saltarse regularmente el desayuno tenía un mayor riesgo de un infarto de miocardio o enfermedad coronaria mortal, según las conclusiones publicadas en Circulation: Journal of the American Heart Association.

Los investigadores analizaron los datos de los cuestionarios de frecuencia alimentaria y los resultados sanitarios realizados durante 16 años (1992-2008) de 26.902 hombres profesionales de la salud de las edades 45 a 82 años. Los hombres que informaron que omitían el desayuno tenían un 27 por ciento más de riesgo de isquemia cardiaca o muerte por enfermedad coronaria que los que informaron no lo hicieron.

Aquellos que no tomaban el desayuno eran más jóvenes que los que sí que lo hacían, además de que eran más propensos a fumar, tenían trabajo a tiempo completo, eran solteros, realizaban menos actividad física y bebían más alcohol, según el perfil dibujado gracias al estudio.

Los participantes que comían tarde por la noche (comer después de ir a la cama) tenían un 55 por ciento más de riesgo de enfermedad cardiaca coronaria que quienes no lo hacían. No obstante, los autores no se mostraron muy convencidos de que esto fuera un importante problema de salud pública debido a que pocos hombres en la investigación informaron de este comportamiento.

Durante el estudio, 1.572 los hombres sufrieron eventos cardiacos por primera vez. “Saltarse el desayuno puede conducir a uno o más factores de riesgo, como obesidad, presión arterial alta, colesterol alto y diabetes, que a su vez puede conducir a un infarto de miocardio en el tiempo”, afirmó Leah E. Cahill, director del estudio e investigador postdoctoral en el Departamento de Nutrición de la Escuela Pública de Salud de la Universidad de Harvard en Boston, Massachusetts (Estados Unidos).

“Nuestro grupo de estudio ha pasado décadas estudiando los efectos de la calidad y la composición de la dieta, y ahora esta nueva información también sugiere en general los hábitos alimentarios pueden ser importantes para reducir el riesgo de enfermedad coronaria”, dijo Eric Rimm, Sc.D., autor principal y profesor asociado de Epidemiología y Nutrición de la Escuela de Salud Pública y profesor asociado de Medicina en la Harvard Medical School de Harvard.

Aunque el grupo de estudio estaba compuesto por hombres, el 97 por ciento de ellos de raza blanca, descendientes de europeos, los resultados deberían aplicarse también a las mujeres y otros grupos étnicos, pero esto debe ser probado en estudios adicionales, según los investigadores.

Tomar el desayuno está asociado con un menor riesgo de infarto. Incorporar muchos tipos de alimentos saludables al desayuno es una manera fácil de asegurarse de proporcionar la energía adecuada y un equilibrio saludable de nutrientes, como proteínas, carbohidratos, vitaminas y minerales.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/121185/prescindir-del-desayuno-puede-aumentar-el-riesgo-de-enfermedad-coronaria

Una pérdida de peso considerable en prediabéticos puede evitar la diabetes de tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:47

Las personas con prediabetes que reducen aproximadamente 10% de su peso corporal en un lapso de seis meses después de establecido el diagnóstico disminuyen bastante su riesgo de presentar diabetes de tipo 2 en los tres años subsiguientes, según los resultados de una investigación dirigida por científicos de la Universidad Johns Hopkins.

Los investigadores dicen que los hallazgos ofrecen a pacientes y médicos una guía respecto a cómo el cambio en la conducta a corto plazo puede afectar a la salud a largo plazo.

¨Por algún tiempo hemos sabido que cuanto mayor es la pérdida de peso, tanto menor es el riesgo de que se presente diabetes¨, dijo la directora del estudio Dra. Nisa Maruthur, M.H.S., profesora asistente en la División de Medicina Interna General de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins. ¨Ahora entendemos que podemos obtener un gran provecho en la salud si las personas reducen su peso en esos primeros seis meses al adaptarse a una nueva forma de consumir alimentos y hacer ejercicio. La pérdida de peso considerable a corto plazo claramente debiera lograr muchas ventajas en la prevención de la diabetes¨.

La prevención de la prediabetes para evitar que se convierta en una diabetes declarada es decisiva, dice Maruthur. La diabetes no controlada ―caracterizada por una hiperglucemia excesiva― puede originar daño ocular, renal y nervioso, así como enfermedades cardiovasculares. La nueva investigación parece indicar que si las personas con prediabetes no reducen lo suficiente su peso corporal en estos primeros meses, los médicos pueden desear valorar un tratamiento más intensivo, por ejemplo, añadir una medicación para disminuir más los valores de glucemia.

Un informe sobre la investigación se publica en la versión en línea de Journal of General Internal Medicine.

Maruthur y sus colaboradores basaron sus conclusiones en el análisis de datos del Programa de Prevención de la Diabetes (DPP), el estudio de prevención de la diabetes más extenso que se haya realizado en Estados Unidos. Las personas con preobesidad e hiperglucémicas fueron incorporadas entre 1996 y 1999 y fueron objeto de seguimiento durante un promedio de 3,2 años. Más de 3000 participantes de 27 centros médicos académicos fueron asignados de manera aleatoria a uno de tres grupos: una intervención intensiva de modificación del estilo de vida, dosis del fármaco antidiabético metformina para reducir las concentraciones de glucosa en sangre, o bien, placebo. La Dra. Maruthur y sus colaboradores buscaron información en el estudio para identificar vínculos entre la pérdida de peso a corto plazo, la reducción de las concentraciones de glucosa en sangre y la repercusión en el riesgo de que se presentara diabetes a más largo plazo.

Los pacientes con prediabetes tienen valores de glucemia más elevados que los normales pero no tan altos que se clasifiquen como diabetes de tipo 2. Si bien no todas las personas con prediabetes presentan diabetes de tipo 2 declarada, sin ninguna intervención, el riesgo de adquirirla al cabo de 10 años aumenta considerablemente y puede haber ya iniciado el daño a la salud.

La Dra. Maruthur dice que la buena noticia es que los estudios como el de ella muestran que el avance de la prediabetes a la diabetes de tipo 2 no es inevitable y que los cambios en el estilo de vida pueden normalizar de nuevo las concentraciones de glucosa en sangre.

A los participantes en el grupo del DPP sujetos a cambios en el estilo de vida se les recomendó mejores hábitos alimentarios, se les dio instrucciones para realizar ejercicio 150 minutos a la semana y se les proporcionó una asesoría personal durante los primeros seis meses y a partir de entonces una asesoría de grupo. Los investigadores detectaron que los pacientes del grupo con intervención en el estilo de vida que redujeron 10% o más de su peso corporal tuvieron una disminución de 85% en el riesgo de presentar diabetes al cabo de tres años. Incluso una pérdida de peso más moderada mostró efectos favorables. Los que redujeron 5% a 7% su peso corporal disminuyeron 54% su riesgo de presentar diabetes tres años más tarde.

Los que recibieron metformina, un fármaco que evita que el hígado produzca demasiada glucosa, no redujeron en grado importante su peso en promedio. Sin embargo, en aquellos cuyas concentraciones de glucosa en sangre descendieron significativamente en los seis meses subsiguientes a la administración del medicamento, también disminuyó el riesgo subsiguiente de que se presentara diabetes.

La Dra. Maruthur dice que el riesgo fue más bajo en pacientes que redujeron su peso y también las cifras de glucosa sanguínea, según se determinó mediante un análisis de la sangre en ayunas.

¨Por lo general me entusiasma si un paciente pierde 3% a 5% de su peso corporal después de seis meses, pero basándome en este conocimiento, si los pacientes no están reduciendo más su peso corporal y su glucemia persiste elevada, podría ser el momento para aumentar el tratamiento y prescribir metformina¨, dijo.

La Dra. Maruthur dice que pocos médicos utilizan metformina en personas con prediabetes, pero dado lo que demuestra su nuevo estudio, podría ser congruente que valoraran la prescripción del fármaco a los pacientes que no pueden o que no están dispuestos a reducir un peso considerable a corto plazo.

Cuando los análisis de la sangre indican prediabetes, médicos como la Dra. Maruthur a menudo comentan con sus pacientes los cambios que pueden ayudar a evitar la diabetes de tipo 2. ¨Ahora mismo el médico y el paciente comentan esto y es posible que no lo vuelvan a comentar hasta la próxima consulta, que puede ser después de seis meses o incluso más¨, dice. ¨Esta rutina no nos está llevando a ningún lado¨.

Afirma que los médicos no proporcionan efectivamente programas de modificación de la conducta, porque el seguro de salud raras veces lo cubre. La nueva investigación indica cuán valiosas y potencialmente rentables podrían ser estas intervenciones.

Fuente: Medical News todayhttp://www.medcenter.com/Medscape/content.aspx?id=81238&bpid=88&langtype=15370&faf=1

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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