Diabetes mellitus

10 junio 2013

La ‘nano’ medicina podría algún día liberar a los diabéticos de tener que inyectarse a diario

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:08

Los investigadores han desarrollado una red de las llamadas “nanopartículas” que, en teoría, se podrían inyectar en el cuerpo para liberar insulina y contrarrestar los niveles crecientes de glucemia en los diabéticos.
La nano red, que hasta ahora se ha evaluado en ratones, pudo mantener unos niveles normales de glucosa durante más de una semana con una sola inyección. Actualmente, los pacientes tienen que inyectarse insulina varias veces al día para controlar los niveles de glucemia.
“El objetivo principal era imitar la actividad del páncreas. En nuestro sistema, cuando aumentan los niveles de glucosa, las nanopartículas se degradan para liberar insulina”, explicó el autor del estudio, Zhen Gu, del departamento conjunto de ingeniería biomédica de la Universidad de Carolina del Norte, en Chapel Hill, y de la Universidad Estatal de Carolina del Norte. Gu, junto con Robert Langer y Daniel Anderson, desarrollaron esta tecnología mientras Gu trabajaba en el Instituto de Tecnología de Massachusetts.
Aunque la investigación es emocionante, es muy preliminar, señaló un experto.
“Desde la perspectiva del paciente, esto podría resultar increíble. Reduciría la carga que plantea la diabetes”, aseguró Sanjoy Dutta, director principal de terapias de tratamiento de la JDRF (que antes se conocía como la Juvenile Diabetes Research Foundation). “Pero todavía hay muchas preguntas por responder. Este estudio es un primer paso”.
Es probable que este tratamiento resultara más útil para las personas con diabetes tipo 1, una afección autoinmune en que el páncreas deja de crear insulina. La insulina es una hormona que se necesita para metabolizar los carbohidratos de los alimentos de forma adecuada. Debido a que sus cuerpos ya no producen insulina, las personas con diabetes tipo 1 deben inyectarse insulina varias veces al día para reemplazar la insulina faltante, de manera que los niveles de glucemia permanezcan estables.
Dutta dijo que este tratamiento también podría ser útil para las personas con diabetes tipo 2 que necesitan inyecciones de insulina. Las personas con diabetes tipo 2 siguen produciendo insulina, pero sus organismos no la utilizan de forma eficiente.
La terapia existente de insulina plantea muchos problemas. Uno es que hay que inyectarse varias veces cada día. Otro es que determinar la dosis exacta de insulina necesaria puede resultar difícil. Actualmente, las personas que usan insulina se hacen pruebas de azúcar en la sangre sacando una gota de sangre del dedo varias veces al día, lo que les informa si necesitan una cantidad menor o mayor de insulina en la siguiente inyección.
Un diabético también tiene que determinar cuántos carbohidratos contienen los alimentos que piensa comer. (Los carbohidratos se transforman en azúcar en el cuerpo para proveer combustible para las células del cuerpo y del cerebro). Si cualquiera de esos cálculos es erróneo, los niveles de glucemia pueden bajar o subir en exceso. Ambos extremos pueden ser peligrosos.
La nano red está diseñada para afrontar algunos de esos problemas. Se liberaría insulina en respuesta a unos niveles de glucosa más altos, de forma que no habría necesidad de revisar los niveles de glucemia con tanta frecuencia. Tampoco habría que contar los carbohidratos, porque la nano red liberaría insulina para procesar los alimentos consumidos.
La nano red está conformada por partículas con un centro sólido de insulina, dextrano modificado y enzimas de glucosa oxidasa. Ante la presencia de niveles elevados de glucosa, las enzimas de glucosa oxidasa convierten la glucosa en ácido glucónico. A su vez, el ácido glucónico se disuelve en dextrano modificado, liberando insulina.
La nano red se forma en el cuerpo tras la inyección porque algunas partículas están cubiertas con una carga negativa, mientras que otras reciben una carga positiva. Una vez están dentro del cuerpo, estas partículas se atraen entre sí y se unen para formar la nano red, explicó Gu.
Todos los componentes de la nano red, y los productos secundarios, son completamente biocompatibles y se disuelven con el tiempo, de forma que no deberían provocar ninguna respuesta del sistema inmunitario, añadió Gu.
El estudio actual, que aparece en la edición en línea de este mes de la revista ACS Nano, halló que cuando se inyectaba en los ratones, la nano red podía controlar los niveles de glucosa durante hasta diez días.
Lo que está por verse es cómo los investigadores se asegurarán de que las nano redes no liberen demasiada insulina (provocando niveles bajos de glucemia) o insulina insuficiente (provocando niveles altos de glucemia) en los seres humanos, y cómo alguien sabría que ha llegado el momento de inyectarse de nuevo. Además, con frecuencia la investigación en animales no se puede replicar en los humanos.
“Este estudio demuestra la idea. Es muy promisoria, pero debemos realizar más estudios”, dijo Gu. “Queremos adaptar más los materiales y aumentar la velocidad de respuesta de la insulina. Podría llevarse algo de tiempo, pero confío bastante en esta nueva tecnología”.
Dutta también se mostró entusiasta sobre la posibilidad de usar nano redes que respondan a la glucosa. Pero advirtió que “tardará un tiempo. Todavía hay que responder a muchas preguntas en estudios con animales, y no sabemos cuál sería la vía de regulación, aunque creo que habrá muchos problemas con la regulación. Es una vía sin mapa”.
MARTES, 28 de mayo (HealthDay News) —
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Zhen Gu, Ph.D., joint department of Biomedical Engineering, University of North Carolina at Chapel Hill and North Carolina State University Eshelman School of Pharmacy, Chapel Hill, N.C.; Sanjoy Dutta, Ph.D., senior director, treatment therapies, JDRF; May 2, 2013, ACS Nano, online
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_137303.html

La típica comida de un restaurante está cargada de grasas, sal y calorías

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:03
comida_ria1
La próxima vez que se siente en su restaurante local favorito, considere esto: dos nuevos estudios hallan que la comida promedio de restaurante provee a los comensales la mayoría de las calorías, grasas y sal que necesitan para todo el día.
 
Los autores de ambos informes dijeron que esos excesos pueden hacer que comer en los restaurantes resulte malsano, empeorando la epidemia de la obesidad y aumentando el riesgo de enfermedades cardiacas de los comensales.
 
“En todas las categorías de comidas hay unos rangos inmensos de calorías, sodio y grasas”, advirtió Mary Scourboutakos, de la Universidad de Toronto, y autora principal de uno de los estudios. “En realidad uno no sabe [cuál opción del menú es la más saludable] a menos que haya etiquetas de las calorías o del sodio. No hay forma de predecir qué comidas serán peores”.
 
Ambos informes aparecen en la edición en línea del 13 de mayo de la revista JAMA Internal Medicine.
 
El primer informe fue llevado a cabo por investigadores del Centro de Investigación en Nutrición Humana y Envejecimiento de la Universidad de Tufts, en Medford, Massachusetts. Hallaron que las comidas de restaurante más comúnmente pedidas contenían más de la mitad de las calorías que una persona necesitaría al día.
 
“La porción promedio (simplemente un entrante, sin bebidas, aperitivos ni postres) casi contiene todas las calorías del día en un solo plato”, señaló la investigadora líder, Susan Roberts, directora del Laboratorio del Metabolismo de la Energía del centro.
 
Para el estudio, el equipo de Roberts analizó 157 comidas completas de 33 restaurantes del área de Boston.
 
Hallaron que el 73 por ciento de las comidas ordenadas tenían más de la mitad de las 2,000 calorías recomendadas para los adultos por la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU., y 12 comidas contenían una cantidad de calorías que superaba a la recomendación diaria completa.
 
Unas porciones de gran tamaño parecieron ser la clave, halló el estudio de Boston, ya que investigaciones anteriores han mostrado que las personas tienden a comer lo que les ponen delante.
 
“Cuando los restaurantes proveen estas porciones [grandes], que son mucho más de lo que el cuerpo humano puede procesar, contribuyen de manera muy directa a la terrible epidemia de obesidad que sufrimos hoy en día”, lamentó Roberts.
 
Las comidas con el mayor número de calorías incluían las que se servían en restaurantes que se especializaban en comida italiana (1,755 calorías), estadounidense (1,494 calorías) y china (1,474 calorías). Las comidas con el número promedio más bajo de calorías eran las de los restaurantes vietnamitas (922 calorías) y japoneses (1,027 calorías), apuntaron los investigadores.
 
Los restaurantes locales o familiares eran igual de propensos a ofrecer muchas calorías que una gran cadena, halló el estudio de Boston. De hecho, los restaurantes locales o de cadenas pequeñas tendían a tener unos conteos calóricos ligeramente superiores por comida (con un promedio de 1,437) que las cadenas nacionales (con 1,359), aunque la diferencia no tuvo significación estadística.
 
“Muchos de estos restaurantes [locales] hacen que la comida rápida parezca saludable”, señaló Roberts.
 
Sin embargo, sin la ayuda de conteos calóricos en los menús, averiguar qué comida es mejor para uno puede resultar difícil.
 
Sin conteos calóricos publicados, “no hubo forma de identificar las comidas que tenían unas calorías adecuadas para un ser humano normal”, advirtió Roberts. “Las porciones y las calorías por onza variaban mucho entre restaurantes incluso para los mismos platos, con frecuencia por un factor de dos”.
 
Por tanto, “los restaurantes que no proveen información nutricional son lugares muy malsanos para comer, desde la perspectiva de las calorías”, advirtió. A Roberts le gustaría ver que muchos más restaurantes publicaran la información calórica y nutricional, “de forma que los consumidores puedan elegir si comer en exceso o no”.
 
En el segundo estudio, investigadores canadienses liderados por Scourboutakos, que es estudiante de postgrado, analizaron 685 comidas y 156 postres de 19 restaurantes formales de cadenas.
 
Hallaron que el desayuno, almuerzo y cena promedios contenían 1,128 calorías, de nuevo una mayoría de las calorías diarias recomendadas a los adultos.
 
Además, normalmente las comidas contenían el 151 por ciento de la cantidad recomendada diaria que una persona debe consumir, el 89 por ciento de la grasa recomendada al día, el 83 por ciento de las grasas saturadas y trans recomendadas al día, y el 60 por ciento del colesterol que alguien debe ingerir a diario.
 
Una experta concurrió en que, con frecuencia, las comidas de los restaurantes contienen cantidades inesperadas de calorías, sal y grasas.
 
“Comer fuera es divertido”, reconoció Samantha Heller, nutricionista clínica principal del Centro Médico de la Universidad de Nueva York, en esa ciudad. “Para el ama de casa, es un descanso de tener que cocinar y limpiar todas las noches”. Sin embargo, el problema es que muchas, o incluso la mayoría, de las comidas de restaurantes, ya sean locales o de cadenas, contienen muchas más grasas saturadas, calorías y sodio de lo que uno podría imaginarse, señaló.
 
“Hace poco, revisé las opciones del menú en línea de un restaurante de una cadena con un paciente. La ensalada de pollo asado que comía con regularidad, y que creía que era saludable, al final tenía más de 2,000 miligramos de sodio y 41 gramos de grasa. Se quedó completamente sorprendido”, comentó.
 
Otro problema es que muchas personas comen fuera varias veces por semana, poniéndolos en riesgo de comer en exceso, planteó Heller.
 
Las tradicionales comidas familiares presentan ventajas más allá de una dieta saludable, anotó. “Las comidas familiares en casa mantienen a los niños sanos y respaldan unas mejores relaciones entre los miembros de la familia, reducen los trastornos alimentarios y el abuso de sustancias, y mejoran el bienestar”, aseguró Heller. “Si come fuera de casa varias veces por semana, intente que sean menos noches. Las comidas frescas cocinadas en casa pueden ser sencillas, saludables y deliciosas”.
 
Otro estudio publicado en la misma revista halló que las muy publicitadas reducciones voluntarias en los niveles de sal en las comidas de la industria de los restaurantes y la alimentaria han sido “inconstantes y lentas”.
 
La investigación, liderada por Michael Jacobson, del Centro de Ciencia para el Interés Público (CSPI, por su sigla en inglés) en Washington, D.C., halló que la sal de 402 comidas procesadas se redujo en apenas alrededor del 3.5 por ciento entre 2005 y 2011.
 
En el mismo periodo, la cantidad de sal en la comida de 78 restaurantes de comida rápida aumentó en un 2.6 por ciento.
 
Aunque en algunos productos hubo una reducción del 30 por ciento en la sal, en la mayoría la sal aumentó por lo menos un 30 por ciento, hallaron los investigadores del CSPI.
 
“Unas medidas más contundentes [por ejemplo, unos límites graduales sobre los niveles de sal, impuestos por el gobierno federal] resultan necesarias para reducir los niveles de sodio y la prevalencia de la hipertensión y de las enfermedades cardiacas”, concluyeron los investigadores.
 
FUENTES: Susan Roberts, Ph.D., director, Laboratory, Human Nutrition Research Center on Aging, Jean Mayer USDA Energy Metabolism, Tufts University, Boston; Mary Scourboutakos, B.S., University of Toronto, Canada; Samantha Heller, M.S., R.D., senior clinical nutritionist, New York University Medical Center, New York City; May 13, 2013, JAMA Internal Medicine, online

Asocian consumo de huevo con la diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:58
Una revisión de la literatura médica revela que comer un huevo por día o más no aumenta el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca o tener un accidente cerebrovascular (ACV). Pero los que lo hacen son un 42 por ciento más propensos que los que rara vez comen huevo a ser diabéticos.
 
Esto “genera más preguntas que respuestas”, dijo el doctor Luc Djousse, profesor asociado de la Facultad de Medicina de Harvard y que no participó del estudio.
 
Djousse realizó distintos estudios y obtuvo resultados contradictorios sobre si los adultos que consumen huevo con regularidad tienen riesgo de desarrollar diabetes.
 
Ahora, el equipo del doctor Ka He, profesor de Indiana University, Bloomington, analizó todas las pruebas disponibles de los estudios sobre la salud de esos consumidores y combinó la información de 22 investigaciones que habían durado entre seis y 20 años. Los autores agruparon a los participantes según cuántos huevos solían consumir e identificaron qué enfermedades habían desarrollado.
 
En ocho estudios sobre casi 350.000 adultos se detectaron unos 9800 casos de enfermedad cardiovascular.
 
Los resultados combinados mostraron que los que consumían por lo menos un huevo por día no eran más propensos a padecer una cardiopatía o tener un ACV que los que comían huevo menos de una vez por semana.
 
El diseño del estudio impidió que el equipo pudiera encontrar una explicación de ese resultado, pero en American Journal of Clinical Nutrition publica que podrían ser varias.
 
Por un lado, varios estudios se habían realizado en países occidentales, donde la alimentación es rica en colesterol. De modo que agregar uno o dos huevos por día no haría una gran diferencia en los niveles totales de colesterol en sangre.
 
“En otras palabras, esas poblaciones no serían tan sensibles al consumo de huevo”, dijo He.
 
El autor aclaró también que el huevo es un alimento que contiene algo más que colesterol. Sugirió que sería posible que otros nutrientes “atenúen o inhiban los efectos adversos del colesterol”.
 
Pero los huevos no fueron tan inofensivos al analizar el riesgo de desarrollar diabetes. En cinco estudios sobre diabetes tipo 2 en un total de 69.297 participantes, el equipo halló que los que consumían huevo todos los días eran un 42 por ciento más propensos a desarrollar la enfermedad que los que rara vez lo hacían.
 
Los CDC estiman que el 22 por ciento de los estadounidenses de entre 65 y 74 años es diabético.
 
“Entonces, la población debería utilizar el sentido común y comer huevo con moderación (no más de seis por semana, sobre todo si incluye la yema) dentro de una dieta saludable”, dijo Djousse. “Las personas diabéticas deben tener más precauciones y no comer demasiado huevo”.
Por Kerry Grens NUEVA YORK (Reuters Health)
 FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition
  http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80439

Los inhibidores del SGLT2 en el tratamiento doble o triple de la diabetes de tipo 2

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:55
Pese al número de medicamentos disponibles para tratar la diabetes de tipo 2, muchas personas que padecen esta enfermedad no logran un control satisfactorio de la glucemia. Algunos fármacos hipoglucemiantes tienen efectos adversos como aumento de peso o hipoglucemia. La diabetes de tipo 2 por lo general es una enfermedad progresiva y la mayoría de los pacientes precisa tratamiento con combinaciones de fármacos hipoglucemiantes. Los inhibidores del cotransportador de sodio y glucosa 2 (SGLT2) representan una nueva clase de compuestos hipoglucemiantes.
El BMJ Open publicó recientemente un estudio que se trazó como objetivo valorar la eficacia clínica y la tolerabilidad de los inhibidores del SGLT2 en el tratamiento doble o triple de la diabetes de tipo 2.
Las fuentes que utilizaron los autores para recabar información pertinente fueron:  MEDLINE, Embase, Cochrane Library (todas las secciones); Science Citation Index; registros de estudios clínicos; resúmenes de congresos; autoridades reguladoras de fármacos; bibliografías de los estudios consultados. Y los criterios de inclusión consistieron en estudios aleatorizados comparativos sobre los inhibidores del SGLT2 comparados con placebo o un compuesto activo para el tratamiento doble o combinado de la diabetes de tipo 2.
Con respecto a la metodología de investigación se trató de un análisis sistemático y se tuvo en cuenta la valoración de la calidad utilizada en la calificación del riesgo de sesgo de Cochrane.
En siete estudios, publicados en su versión completa se valoró la dapagliflozina y en uno la canagliflozina. La calidad de los estudios al parecer fue satisfactoria. La dapagliflozina en dosis de 10 mg redujo la HbA1c en -0,54% (diferencias medias ponderadas -DMP-); IC del 95: -0,67 a -0,40) en comparación con placebo, pero no hubo ninguna diferencia en comparación con la glipizida. La canagliflozina redujo la HbA1c un poco más que la sitagliptina (hasta -0,21% frente a la sitagliptina). Tanto la dapaglifozina como la canagliflozina produjeron pérdida de peso (DMP para la dapagliflozina: -1,81 kg (IC del 95%: —2,04 a -1,57), para la canagliflozina hasta -2,3 kg en comparación con placebo.
Las extensiones del estudio a largo plazo indicaron que se mantuvieron los efectos en el curso del tiempo. En la actualidad se dispone de datos sobre la canagliflozina sólo para un estudio. Se desconocen los costos de los fármacos de manera que no se puede valorar la rentabilidad. Se necesitan más datos en torno a la tolerabilidad y la Food and Drug Administration tiene inquietudes con respecto a la posibilidad de cáncer de mama y de la vejiga.
Más allá de estos aspectos, en virtud de lo analizado, los autores concluyeron que la dapagliflozina parece ser eficaz para reducir la HbA1c y el peso corporal en pacientes con diabetes de tipo 2, aunque se necesitan más datos sobre toxicidad.
 
Referencias
Clar C. et al, Systematic review of SGLT2 receptor inhibitors in dual or triple therapy in type 2 diabetes, BMJ Open, Home , Volume 2, Issue 5
 

Los “paquetes” de dieta ayudan a adelgazar aún más

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:49

 En un nuevo estudio, los participantes a dieta que adquirieron paquetes de alimentos con porciones controladas adelgazaron casi el doble que los que sólo recibieron consejos sobre cómo consumir menos calorías.
 
El doctor Michael Dansinger, nutricionista del Centro Médico de Tufts, dijo que el tener menos libertad para elegir las comidas ayudaría a alcanzar las metas durante una dieta para adelgazar.
 
La dieta estudiada fue el plan llamado Medifast 5 & 1, que consta de cinco comidas por día en paquetes individuales y una comida de verduras y proteína preparada por el usuario. Se puede optar entre 70 alimentos para organizar las cinco comidas diarias que aportan un total de 1.000 calorías.
 
Los usuarios pueden adquirir distintos niveles de apoyo, como consultas con dietistas y el acceso a recetas. El plan cuesta unos 300 dólares por mes.
 
Los autores del estudio reunieron a 60 personas para realizar el plan gratuitamente y compararon los resultados con los de otras 60 personas que recibieron orientación sobre cómo consumir sólo 1.000 calorías por día con los alimentos que ellos mismas compraban y preparaban (grupo control).
 
El objetivo de las primeras 26 semanas era adelgazar; en la segunda etapa, la meta era el mantenimiento. Todos los participantes eran obesos (IMC de entre 35 y 50).
 
Al final del estudio, 15 personas del grupo control y 10 usuarios del plan Medifast abandonaron el experimento. A los seis meses, todos los que habían cumplido la dieta, con o sin paquetes individuales, adelgazaron. Los usuarios del plan Medifast pesaban unos 7,5 kg menos, lo que equivale al 6,7 por ciento del peso inicial.
 
Dansinger consideró que ese resultado es modesto, pero con gran impacto en la salud. “Muchos estudios demostraron que mejora el nivel de glucosa en sangre en los diabéticos o que retrasa el paso de la prediabetes a la diabetes tipo 2 y que reduce otros factores de riesgo cardíacos, como la hipertensión, el colesterol elevado y la inflamación”, dijo.
 
El grupo control adelgazó unos 3,8 kg, lo que equivale al 3,4 por ciento del peso inicial.
 
El plan Medifast redujo significativamente la grasa corporal, la circunferencia de cintura y el colesterol.
 
De los 7,5 kg en promedio que adelgazaron los usuarios del plan Medifast, alrededor de 6 kg eran de grasa. El grupo control perdió unos 3,7 kg de grasa. Los autores no analizaron los efectos de las dietas en la masa muscular.
 
Los usuarios del plan Medifast perdieron unos 5,7 cm de cintura y lograron reducir unos 8,4 mg el valor de colesterol, comparado con, respectivamente, 3,7 cm y 1,1 mg en el grupo control.
 
Pero, en el tiempo, ambos grupos tendieron a volver al peso original. Al año, los usuarios del plan Medifast pesaban unos 4,5 kg (4,2 por ciento) menos que al inicio del estudio, mientras que el grupo control pesaba casi 2 kg menos (1,7 por ciento).
 
El autor principal del estudio, James Shikany, opinó que los resultados demuestran que el plan Medifast hace que sea más difícil consumir más calorías que las indicadas.
 
Para Dansinger, los resultados con la dieta Medifast entrarían en el medio del resto de las intervenciones para adelgazar. Algunos enfoques, como cirugía bariátrica o las dietas extremas, pueden lograr mejores resultados.
 
Medifast financió el estudio y uno de los coautores declaró haber trabajado como consultor para la empresa.
 Por Kerry y Grens
 NUEVA YORK (Reuters Health) –
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80196

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
Actualidad sobre diabetes mellitus