Diabetes mellitus

18 julio 2012

Añadir exenatida al tratamiento con insulina en diabetes tipo 2 mejora el control glucémico

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:43
Se trata del único agonista de receptores de GLP-1 aprobado como terapia adyuvante a un régimen con insulina.
La Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios, dependiente del Ministerio de Sanidad, ha anunciado la autorización de comercialización del fármaco de Lilly y Amylin para la diabetes tipo 2, exenatida dos veces al día (Byetta), como terapia coadyuvante a insulina basal, con o sin metformina o pioglitazona, para el tratamiento de la diabetes mellitus tipo 2, en pacientes adultos que no hayan alcanzado un adecuado control glucémico con estos medicamentos. Se trata del único agonista del receptor de GLP-1 disponible con esta nueva indicación.
“Esta autorización de comercialización de exenatida dos veces al día como terapia coadyuvante a insulina basal nos permite cumplir uno de nuestros objetivos en Lilly Diabetes, como es el de ampliar las opciones terapéuticas para aquellas personas que viven con diabetes y que todavía hoy no encuentran solución adecuada a sus necesidades de tratamiento”, comenta el Dr. Jesús Reviriego, gerente del Departamento Médico de Lilly Diabetes.
Añadir exenatida dos veces al día al tratamiento con insulina basal, en personas con diabetes tipo 2, mejora el control glucémico general y postprandial, favorece la pérdida de peso y disminuye otros factores de riesgo cardiovascular, sin aumento del riesgo de hipoglucemias y con una menor necesidad de incrementar la dosis de insulina (frente al brazo de control).
JANO.es • 16 Julio 2012 12:43

La grasa beige, otro grupo de adipocitos que pueden ayudar a perder peso.

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:34
adipocitos
 El hallazgo de la grasa parda, capaz de quemar calorías y reducir los depósitos de grasa mala responsables del sobrepeso, supuso todo un descubrimiento. Y despertó la esperanza de contar con una nueva vía para combatir la epidemia de obesidad que se está extendiendo por todo el mundo. La revista Cell ha publicado  en su edición digital un artículo que describe la existencia en adultos de una clase distinta de grasa buena, que también tiene la facultad de quemar calorías como la parda, bautizada como grasa beige. Y que cuenta con una importante ventaja respecto a su hermana, la grasa parda. “Se puede inducir su actividad de forma más sencilla, por lo que tiene mucho mayor interés como objetivo terapéutico para combatir la obesidad”, explica Francesc Villarroya, catedrático de Bioquímica y Biología Molecular de la Universidad de Barcelona, y uno de los mayores expertos en la materia en España.
 
La actividad investigadora en torno a la grasa parda o marrón está en plena ebullición desde que se describiera en 2009 su presencia en personas adultas. Hasta entonces se consideraba que este tejido lo tenían solo los bebés para mantener la temperatura corporal. El hecho de que se encontrara en etapas más avanzadas del desarrollo, en la edad adulta, abría las puertas a su uso para combatir la obesidad y disparaba su atractivo entre científicos y laboratorios. Pero para ello faltaba describir —primero— y saber usar a voluntad —después—, los mecanismos por los que la grasa parda se activa y consume los depósitos de grasa blanca, los denostados michelines.
 
 Hasta el momento se sabía que existía un tipo de grasa, la parda, que consumía calorías y combatía los depósitos de lípidos. Hace décadas que se conocía su existencia en roedores. Algo más tarde se descubrió en bebés y en 2009 varios investigadores anunciaron que también estaba en presente en el cuerpo de los adultos.
 Bruce Spiegelman sostiene en el trabajo publicado en Cell que en adultos no hay grasa parda, sino un tercer tipo de célula grasa diferente de las otras dos denominada beige.
 La grasa beige también adelgaza. Pero mientras en los bebés las células adiposas buenas surgen del músculo, en adultos lo hacen de los propios depósitos de la grasa mala, donde se encuentran los precursores de la grasa beige.
 El equipo de Spiegelman describe en el mismo trabajo que una hormona denominada irisina provoca la aparición de grasa beige en la grasa blanca, al activar las formas latentes de este tejido adiposo bueno.
 Otras investigaciones han comporbado el mismo efecto con el frío u otras hormonas, como la FG21, que se produce en el hígado.
 
El estudio que recoge Cell, dirigido por Bruce Spiegelman, del Dana Faber Cancer Institute, aporta importantes pistas sobre, al menos, uno de sus mecanismos de activación, que pasa por la hormona irisina. Pero, además, introduce un cambio de concepto total. Sostiene que, en realidad, lo que se halló en 2009 en adultos por tres grupos de investigadores no era la grasa parda de los recién nacidos sino otra, la beige.
 
Para ello, ha recurrido a comparar los perfiles genéticos de ambos tejidos, y ha llegado a la conclusión de que son distintos. Los dos tipos de células grasas tienen la facultad de quemar reservas de lípidos y cuentan con una presencia abundante de mitocondrias los orgánulos que aportan energía a la célula y que dan el tono pardo a este tejido.
 
Entre otras diferencias, mientras la grasa parda expresa altos niveles de termogenina (UCP1), una proteína que necesitan las mitocondrias para quemar calorías y generar calor, la grasa beige suele expresarla en menor medida.
 
Además, existe otra diferencia fundamental. Los bebés nacen con esta grasa buena (la parda), mientras que en adultos, la aparición de la grasa beige se puede inducir. En este aspecto reside la importancia para el uso clínico del nuevo tejido descubierto: reacciona con relativa facilidad a determinados estímulos como el frío o algunas hormonas (por ejemplo la irisina), que incrementan la expresión de termogenina, poniendo en marcha el motor celular del consumo de calorías. Y todo ello con una efectividad similar al de la grasa parda de los bebés, según destaca el estudio. Por ello, sería mucho más fácil de usar.
 
Activar las propiedades adelgazantes mediante la exposición al frío no parece una opción razonable. Por eso, las miradas se dirigen hacia las hormonas sobre las que existe evidencia de que despiertan la actividad adelgazante de la grasa beige. Spiegelman ha apostado por la irisina.
 
En enero, el grupo del investigador estadounidense ya publicó que esta hormona se genera en los músculos en respuesta al ejercicio y estimula la acción adelgazante de la grasa buena. Ahora, en el trabajo cuyo avance publica la edición electrónica de Cell, Spielgman sostiene que esta molécula es la llave de contacto que estimula a la grasa blanca a producir grasa beige (cuyos precursores estarían en forma latente en el interior de los depósitos lípidos). La irisina serviría para estimular la aparición de la grasa buena en la mala, y combatir a esta última.
 
“En los últimos tres años se han descrito otras tres moléculas con este mismo efecto estimulante en la grasa buena”, explica Villaroya. Por ejemplo la hormona FG21, que se produce en el hígado como respuesta a la ingesta de grasa. “Pero una cosa es demostrar su eficacia fisiológicamente, y otra farmacológicamente”. En ello están Spiegelman y muchos otros colegas. En busca del fármaco adelgazante que active la grasa buena.

El ejercicio puede proteger al cerebro que envejece

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:26

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 Se acumula la evidencia de que el ejercicio ofrece cierta protección contra la pérdida de memoria y la enfermedad de Alzheimer. Tres estudios recientes muestran que una variedad de actividades físicas se asocian con unos cerebros más sanos en los adultos mayores.
Un estudio halló que los adultos mayores normalmente sedentarios que caminaban a un paso moderado tres veces por semana durante un año mejoraban el tamaño de la región del cerebro que tiene que ver con la memoria.
Un segundo estudio halló que el entrenamiento en resistencia (con pesas) dos veces por semana ayudaba a las mujeres con señales leves de declive mental a mejorar sus puntuaciones en pruebas de memoria y pensamiento. Y el tercero mostró que el ejercicio realizado para la fuerza y el equilibrio también mejoraba la memoria.
Ninguno de los hallazgos ofrecen una receta clara para evitar los declives mentales y el Alzheimer, pero en conjunto, la creciente acumulación de investigación sugiere firmemente que la actividad física es esencial para un envejecimiento saludable del cerebro, y podría ayudar a prevenir el Alzheimer, aseguró Heather Snyder, directora principal asociada de relaciones médicas y científicas de la Asociación del Alzheimer (Alzheimer’s Association).
“Estos estudios realmente comienzan a fortalecer la literatura sobre el impacto que la actividad física podría tener en la reducción del riesgo de la enfermedad de Alzheimer”, apuntó Snyder.
Los estudios fueron presentados el domingo en la reunión anual de la Asociación de Alzheimer, en Vancouver.
En un estudio, investigadores de tres universidades de EE. UU. dividieron a 120 adultos mayores sedentarios sin demencia en dos grupos. Un grupo hizo ejercicio aeróbico, caminando en una pista a un paso moderado durante 30 a 45 minutos tres veces por semana, y el otro hizo ejercicio de estiramiento y tonificación.
Un año más tarde, las IRM del cerebro mostraron que el tamaño del hipocampo, una región del cerebro que tiene que ver con la memoria, aumentó en dos por ciento en el grupo que caminó. En el grupo de estiramiento y tonificación, el volumen cerebral del hipocampo se redujo en 1.5 por ciento.
Tras los 50 o los 55, los adultos pierden alrededor del uno por ciento del volumen cerebral al año, señaló el autor líder del estudio Kirk Erickson, profesor asistente de psicología de la Universidad de Pittsburgh. Una reducción marcada del hipocampo puede ser una señal de la enfermedad de Alzheimer.
Los nuevos hallazgos muestran que “el hipocampo sigue siendo muy plástico durante toda la vida, incluso en la vejez”, aseguró Erickson. “No solo podemos evitar que se encoja, sino que podemos aumentar el tamaño del cerebro en un periodo relativamente corto, apenas un año tras lograr que la gente se haga más activa”.
Erickson y colegas también midieron las concentraciones en sangre del factor neurotrófico derivado del cerebro (FNDC), que es importante para el aprendizaje, la memoria y otras funciones cerebrales, señaló Erickson.
Hallaron que las personas que tenían mayores aumentos en el tamaño del hipocampo también tenían una mejora más grande en el FNDC, lo que sugiere un cerebro más sano, dijo.
Pero no está claro en qué forma el volumen cerebral o los niveles de FNDC se relacionan con la memoria o las habilidades de pensamiento. El hecho de que ambos grupos (los que realizaron ejercicio aeróbico y el grupo de estiramiento y tonificación) rindieron más en las pruebas de pensamiento y memoria tras un año señala que varios tipos de ejercicio pueden actuar sobre distintas regiones del cerebro o distintas redes cerebrales, apuntó Erickson. En lugar de decir que un tipo de ejercicio es más importante que otro, es probable que la respuesta sea más compleja, y varios tipos de actividad física afecten distintos aspectos de la salud cerebral, comentó Erickson.
Para evaluar justo ese tipo de teoría, investigadores de la Universidad de Columbia Británica y de la Universidad de Illinois, en Urbana, dividieron a 86 mujeres de 70 a 80 años de edad que ya mostraban señales de declive mental leve en tres grupos. Un grupo hizo entrenamiento de resistencia (pesas) dos veces por semana, otro hizo entrenamiento aeróbico (caminar) dos veces por semana, y el tercero realizó ejercicios de equilibrio y tonificación dos veces por semana.
Tras seis meses, el grupo de entrenamiento en resistencia mostró una mejora significativa en el rendimiento en pruebas de atención y memoria, en comparación con los otros dos grupos, hallaron los investigadores. El entrenamiento en resistencia también llevó a cambios funcionales en tres regiones del cerebro que tienen que ver con la memoria. El grupo de entrenamiento aeróbico mostró mejoras en el equilibrio, la movilidad y la capacidad cardiovascular.
El tercer estudio, de investigadores del Centro Nacional de Geriatría y Gerontología de Japón, se enfocó en 47 adultos mayores con deterioro leve de la memoria, que se dividieron en dos grupos. Un grupo realizó 90 minutos de ejercicio supervisado dos veces por semana, y el otro, el grupo de control, asistió a unas cuentas sesiones de educación en salud.
El grupo de ejercicio realizó entrenamiento en fuerza, aeróbicos y ejercicios para mejorar el equilibrio, durante un año.
Los del grupo de ejercicio mostraron una mejora en una tarea de memoria y en pruebas que medían su capacidad de usar el lenguaje, en comparación con los del grupo de educación, aunque ambos grupos mostraron mejoras en la memoria, señalaron los investigadores.
“Hay mucha evidencia disponible que sugiere que el ejercicio puede resultar beneficioso de muchas formas, ya sea al reducir el riesgo de obesidad y de aumento de peso o la inflamación”, aseguró Erickson. “El ejercicio se asocia con una mayor esperanza de vida, y se ha mostrado repetidas veces que se asocia con una reducción en el riesgo de demencia. Parece que hay una relación muy directa entre la actividad física y la integridad del cerebro”.
Debido a que estas investigaciones se presentan en una reunión médica, sus datos y conclusiones deben ser considerados como preliminares hasta que se publiquen en una revista revisada por profesionales.
Además, los expertos anotaron que aunque estos estudios hallaron una asociación entre el ejercicio y un envejecimiento cerebral más sano, los investigadores no probaron una relación causal.
DOMINGO, 15 de julio (HealthDay News) —
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Heather Snyder, Ph.D, senior associate director, medical and scientific relations, Alzheimer’s Association; Kirk Erickson, Ph.D., assistant professor, psychology, University of Pittsburgh; July 15, 2012, abstracts, Alzheimer’s Association International Conference 2012, Vancouver, British Columbia, Canada
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_127282.html

Asociaciones médicas apoyan a los edulcorantes como una ayuda en la dieta

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:20

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 Los edulcorantes no nutritivos como Splenda, Equal y Sweet’N Low podrían tener un papel a desempeñar en el mantenimiento del peso, o incluso en perderlo, siempre y cuando las personas no los usen como excusa para luego permitirse alimentos ricos en calorías.
El respaldo de seis substitutos del azúcar como ayuda dietaria proviene de una declaración científica publicada el lunes por dos importantes organizaciones, la American Heart Association y la Asociación Americana de la Diabetes (American Diabetes Association).
“Podría haber un beneficio entre las personas que los usan con inteligencia y que no compensan luego en el día y anulan el beneficio”, señaló Christopher Gardner, autor líder de la nueva declaración científica.
Según la información de respaldo del documento, que aparece simultáneamente en las revistas Circulation y Diabetes Care, unos 6,000 alimentos y bebidas del mercado de EE. UU. contienen al menos uno de los seis edulcorantes no nutritivos disponibles.
Cuatro de ellos, la sucralosa (Splenda), el acesulfamo K, el neotame (fabricado por NutraSweet) y la sacarina (Sweet’N Low), son edulcorantes artificiales, y la Administración de Drogas y Alimentos (FDA) los regula como aditivos alimentarios. El aspartamo (Equal o NutraSweet) se compone de tres aminoácidos y la stevia es un derivado de una planta, así que técnicamente ninguno de los dos se considera “artificial”, pero sí cuentan con la aprobación de la FDA, explicó Gardner.
Independientemente de dónde provienen, los edulcorantes no nutritivos se han hecho cada vez más populares. En 1965, apenas tres por ciento de los estadounidenses los usaban en sus dietas. Para 2004, esa cifra alcanzaba el quince por ciento.
Sin embargo, su aumento en popularidad no ha sido acompañado por una reducción en el consumo de azúcares añadidas, que contribuyen a la obesidad, la diabetes y a muchos problemas de salud más, anotó la declaración científica.
En general, la literatura científica sobre los edulcorantes no nutritivos es escasa, pero hay cierta evidencia de que beber refrescos de dieta con cero calorías en lugar de refrescos azucarados podría ayudar a reducir las calorías.
Ninguno de los tipos de bebida tiene ningún valor nutricional, pero las personas que beben refrescos de dieta no tienden a compensar con galletas u otras calorías vacías más tarde, apuntó Gardner.
Por otro lado, añadió que las personas que comen comidas que contienen edulcorantes no nutritivos son más propensas a compensar con artículos ricos en azúcar más tarde.
En este momento, no está claro qué efectos los edulcorantes no nutritivos podrían tener sobre la pérdida o aumento reales de peso, sobre la ingesta total de calorías o carbohidratos, o si tienen algún efecto sobre otros factores de riesgo de la enfermedad cardiaca y la diabetes.
Pero hay cierta evidencia (mayormente anecdótica) de que consumir productos con edulcorantes no nutritivos puede ayudar a las personas con diabetes a vigilar su ingesta de azúcar, un componente clave de la gestión de la enfermedad, apuntó Gardner.
“Elegir refrescos de dieta en lugar de refrescos o incluso elegir alimentos con edulcorantes no nutritivos puede tener un impacto directo sobre la ingesta de azúcar y [se puede usar] como una herramienta viable para lograr que las personas vigilen su ingesta de azúcar”, aseguró.
De forma similar, si se va a tomar ese café de cualquier forma, “usar un paquetito azul, amarillo o rosa ayuda”, comentó Gardner.
Pero en general, los edulcorantes no nutritivos probablemente no sean la respuesta final para mantener un peso saludable y permanecer sano.
“No creo que sean la cura mágica para perder peso”, comentó Nancy Copperman, directora de iniciativas de salud pública del Sistema de Salud North Shore-LIJ en Great Neck, Nueva York.
Gardner, autor de la declaración, se mostró de acuerdo. “Si las personas cuentan que esto sea la forma de controlar las calorías y el azúcar, no es así”, advirtió. “El impacto mayor tiene que provenir de una dieta sana en general. Nunca convertirá la comida basura en comida sana simplemente por eliminar el contenido de azúcar. Nunca encontrará edulcorantes no nutritivos en las zanahorias, el brócoli ni los frijoles, todas las cosas que les decimos a las personas que coman”.
LUNES, 9 de julio (HealthDay News) —
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Christopher Gardner, Ph.D., associate professor of medicine, Stanford University School of Medicine, Stanford, Calif.; Nancy Copperman, M.S., R.D., C.D.N., director of public health initiatives, North Shore-LIJ Health System, Great Neck, N.Y.; July 9, 2012, Circulation/Diabetes Care online
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_127101.html

El alcohol podría ayudar a prevenir la osteoporosis

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:14

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Un pequeño estudio sugiere que beber una o dos bebidas alcohólicas varias veces a la semana podría mejorar la salud de los huesos de mujeres mayores y reducir su riesgo de osteoporosis.
Los huesos están compuestos por tejido vivo y huesos viejos que se renuevan continuamente en un proceso conocido como remodelación ósea. Las personas con osteoporosis, una enfermedad que afecta a los huesos y pierden más hueso del que se renueva. Las mujeres posmenopáusicas están sobre todo en riesgo debido a la reducción del estrógeno, una hormona esencial en la fortaleza de los huesos, explicaron los investigadores.
“Este estudio demuestra claramente que incluso pequeñas cantidades de alcohol tienen acciones potentes y pueden impactar rápidamente en el metabolismo de los huesos”, dijo la investigadora principal Urszula Iwaniec profesora asociada en la Escuela de Salud pública y Ciencias Humanas de la Universidad Estatal de Oregón.
Como parte de un estilo de vida saludable, “el consumo moderado de alcohol podría ralentizar la pérdida ósea al reducir el recambio óseo”, agregó. Lo que significa que puede reducir el riesgo de osteoporosis, explicó.
“Sin embargo, la reducción del recambio óseo, aunque es beneficioso para el esqueleto de las personas mayores, puede ser perjudicial para los adultos jóvenes que aún están en proceso de formación ósea”, señaló Iwaniec.
Aunque el abuso del alcohol es un problema de salud pública y médico serio, los efectos del consumo moderado de alcohol sobre la salud todavía no han recibido mucha atención, apuntó Iwaniec.
Aproximadamente la mitad de todas las mujeres estadounidenses y un cuarto de los hombres se fracturará un hueso a causa de la osteoporosis, de acuerdo con los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., que financiaron parcialmente el estudio. Debido a que los medicamentos recetados para prevenir o tratar la osteoporosis son costosos y pueden dar lugar a efectos secundarios desagradables, es importante identificar los factores de estilo de vida que protegen los huesos, según los autores del estudio.
Para el estudio, que aparece en la edición en línea del 11 de julio de Menopause, el equipo de Iwaniec dio seguimiento a 40 mujeres posmenopáusicas, con una media de edad de 56 años, que bebían con moderación y que no usaban la terapia de reemplazo hormonal.
Beber “con moderación” se definió como media bebida o dos bebidas estándar al día, de 8 a 10 gramos de alcohol, en el año antes del inicio del estudio. En los Estados Unidos, una bebida estándar se considera como una cerveza de 12 onzas, una copa de 5 onzas de vino o 1.5 onzas de licor de 80 grados.
Cuando las mujeres dejaron de beber durante dos semanas, los investigadores encontraron mayor evidencia en la sangre de recambio óseo, que es un factor de riesgo de fracturas provocadas por la osteoporosis.
En menos de un día después de que las mujeres volvieran a tomar, estos marcadores de recambio óseo volvieron a los niveles anteriores, hallaron los investigadores.
Estudios previos han encontrado que los bebedores moderados tienen mayor densidad ósea que los no bebedores o los bebedores empedernidos, pero las razones del por qué no están claras.
Parece que el alcohol actúa como el estrógeno al reducir el recambio óseo, apuntaron los investigadores.
Además, la fuente de alcohol no pareció importar, señaló Iwaniec. “La mayoría de las mujeres de nuestro estudio bebían vino”, señaló. “Sin embargo, en base a nuestros datos en ratas, el alcohol es el elemento importante”.
Se desconoce si este mismo efecto podría tener lugar en los hombres, señaló Iwaniec. También, el estudio no prueba que el consumo moderado de alcohol mantiene a raya la osteoporosis, sino que simplemente muestra una relación entre ambos.
La Dra. Suzanne Steinbaum, directora de mujeres y enfermedades cardiacas en el Hospital Lenox Hill en la ciudad de Nueva York, apuntó que el estudio es especialmente bienvenido a la luz de las recientes recomendaciones del Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de EE. UU. contra el consumo de suplementos de calcio y vitamina D para prevenir la osteoporosis.
“Desde esta perspectiva, este hallazgo es muy interesante”, señaló. “Les digo a las mujeres posmenopáusicas que atiendo que no vuelvan a tomar calcio, ya que hay pánico en torno a la manera en que podemos ayudarnos a evitar las fracturas y osteoporosis”.
Este estudio muestra que tomar un par de bebidas podría ayudar no sólo a prevenir enfermedades cardiacas, sino también la osteoporosis, apuntó Steinbaum.
“No recomiendo el consumo de suplementos de calcio, pero sí una dieta saludable rica en nutrientes y calcio y también ejercicios de pesas y de uno a dos vasos de vino al día, algo que también recomiendo para la prevención de enfermedades cardiacas”, apuntó.
MIÉRCOLES, 11 de julio (HealthDay News) —
FUENTES: Urszula Iwaniec, Ph.D., associate professor, College of Public Health and Human Sciences, Oregon State University, Corvallis, Ore.; Suzanne Steinbaum, M.D., director, women and heart disease, Lenox Hill Hospital, New York City; July 11, 2012, Menopause, online
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_127186.html

Un equipo de Suecia halló que las usuarias de antipsicóticos durante el embarazo podrían desarrollar diabetes.

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:06

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Entre las 360.000 mujeres que tuvieron un hijo en un período de cuatro años, el cuatro % de las que tomaban antipsicóticos desarrolló diabetes gestacional, comparado con apenas el 1,7 por ciento de las que no utilizaban esos medicamentos.
“Es un tema de estudio muy importante y difícil porque los trastornos mentales graves, como la esquizofrenia y el trastorno bipolar, a menudo demandan el uso constante de medicamentos aun durante el embarazo”, dijo el doctor Robert Bodén, de la Universidad de Uppsala, Suecia.
“De modo que es muy importante conocer todos los efectos adversos probables”, agregó.
En Archives of General Psychiatry, el equipo de Bodén escribe que esperaba hallar una relación entre la aparición de la diabetes gestacional y fármacos como olanzapina (Zyprexa) y clozapina (Fazaclo o Clozaril), que son nuevos antipsicóticos y estaban asociados con el aumento de peso, del colesterol y de la resistencia a la insulina.
“Pensamos que (el riesgo de desarrollar diabetes gestacional) sería más exagerado en las embarazadas tratadas con los dos (fármacos nuevos), pero nos sorprendió ver que eso ocurrió con todos los antipsicóticos”, dijo Bodén.
El equipo reunió información de varias bases de datos de todas las mujeres que habían tenido un bebé en Suecia desde mediados del 2005 hasta finales del 2009: 169 habían tomado olanzapina, clozapina o su combinación durante el embarazo; 338 habían utilizado otro tipo de antipsicóticos, y 357.696 no habían tomado esos medicamentos.
Siete usuarias de los nuevos antipsicóticos y 15 de las versiones anteriores desarrollaron diabetes durante el embarazo, comparado con 5.970 mujeres sin ese tratamiento.
Eso, para los autores, significa que las usuarias de los medicamentos son dos veces más propensas a desarrollar diabetes gestacional.
Pero el estudio no prueba que los fármacos causen la enfermedad, ya que podría ser que las usuarias de los antipsicóticos tuvieron otros problemas que las hagan más vulnerables a la diabetes.
La mala alimentación y el sedentarismo, por ejemplo, son dos factores de riesgo.
El doctor Peter Manu, de Zucker Hillside Hospital, Nueva York, consideró que el estudio no habría durado lo suficiente para detectar una diferencia en el riesgo de desarrollar diabetes entre los fármacos más nuevos y los anteriores.
El equipo también estudió si los antipsicóticos estaban asociados con alguna diferencia en la talla del bebé al nacer porque las mujeres con diabetes gestacional tendrían bebés más grandes.
Pero los autores no hallaron una relación: los hijos de las usuarias de los nuevos antipsicóticos eran más propensos a tener la cabeza más grande. Según Bodén, es la primera vez que se demuestra, por lo que se necesitan más estudios al respecto.
“Hay que equilibrar varios factores”, dijo. El enfoque, agregó, dependerá de la medicina que necesite cada mujer, cuánto duró el embarazo y que fármacos pueden causar complicaciones.
Fuente: Reuters
URL: http://www.aimdigital.com.ar/aim/?p=99028
Publicado el 5 jul 2012. Archivado bajo Salud.
http://www.aimdigital.com.ar/aim/2012/07/05/antipsicoticos-y-embarazo-riesgo-de-diabetes-gestacional/

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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