SARS

18 abril 2012

Transmisión y prevención

Filed under: Acerca de — Tania Izquierdo @ 14:47

Lavarse las manosHasta la fecha resulta evidente que la vía más común de contagio del SRAS-CoV es a través del contacto con personas infectadas en donde las pequeñas gotas generadas por la tos, estornudos o el habla, son portadoras del virus. Hasta este momento no hay evidencia de que existan diferentes cepas de SRAS-CoV que tengan diferentes grados de virulencia. Sin embargo, parece ser que como en otras enfermedades infecto-contagiosas, el tamaño del inóculo (el número de partículas) transmitido de persona a persona juega un papel de importancia mayor en la enfermedad.

La capacidad infecciosa podría estar relacionada con el paso del tiempo. Estudios realizados mediante análisis de PCR en aspirados nasofaríngeos sugieren que la carga viral se incrementa hacia el décimo día de iniciados los síntomas, por lo que las personas expuestas a un paciente con SRAS (sobre todo médicos y personal paramédico) tienen mayores posibilidades de adquirirlo y de presentar un cuadro más grave al atender a los pacientes hospitalizados, que las personas que están en contacto con el SRAS-CoV mediante un contacto casual. Se ha estimado que un solo caso de SRAS podría infectar a tres casos secundarios, en una población que no haya tomado las medidas de control.

En una epidemia de estas características, la prevención sigue siendo la mejor estrategia. En los países sin SRAS o con pocos casos, la identificación y el aislamiento temprano de los casos debe de ser la medida más apropiada para su control. 

Proveer a los trabajadores de la salud con los medios suficientes para evitar el contagio de la enfermedad es esencial, la educación al público en general debe de formar parte de la estrategia de prevención que debe de ser aplicada por todos los gobiernos.

Ante la amenaza mundial que puede representar la extensión de una epidemia, los esfuerzos deben enfocarse a tres prioridades: la implantación de métodos para detectar rápidamente el agente causal; el desarrollo de esquemas de tratamiento adecuados y la identificación de los procesos epidemiológicos que afectan la diseminación y persistencia de la infección, para poder tomar las medidas de salud pública que intervengan favorablemente en el control de la epidemia. 

Bibliografía

Carlos J. Castro-Sansores, Renán A. Góngora-Biachi. Síndrome Respiratorio Agudo Severo: la primera epidemia del siglo XXI. Rev Biomed 2003; 14:89-100. Disponible en: http://www.uady.mx/~biomedic/rb031426.pdf

Autor: Tania Izquierdo | Contáctenos
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