Micetoma, Maduromicosis o pie de Madura

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Micetoma, Maduromicosis o pie de Madura

Es una enfermedad crónica, generalmente del pie, aunque puede afectar a cualquier parte del cuerpo. Enfermedad inflamatoria crónica y progresivamente destructiva que afecta a la piel, el tejido subcutáneo, el músculo y el hueso. Es causado por una gran variedad de microorganismos, casi siempre bacterias u hongos.

Aparece en ambientes tropicales y subtropicales caracterizados por estaciones lluviosas breves y largas estaciones secas que favorecen el crecimiento de arbustos espinosos.

La enfermedad se adquiere probablemente por inoculación traumática de determinados hongos o bacterias en el tejido subcutáneo. Suele afectar a adultos jóvenes, sobre todo varones de 15 a 30 años de países en desarrollo.

Las personas más afectadas son las de bajo nivel socioeconómico y los trabajadores manuales, como campesinos, peones y pastores.

Se desconoce la carga mundial, pero varios países de África, América Latina, Asia y Europa han declarado que la enfermedad es endémica El micetoma tiene numerosas consecuencias negativas, tanto médicas como socioeconómicas, para los pacientes, las comunidades y los servicios de salud de las zonas afectadas.

No se dispone de datos exactos sobre su incidencia ni prevalencia. Sin embargo, su detección y tratamiento precoces son importantes para reducir la morbilidad y mejorar los resultados terapéuticos.

Es difícil prevenir la infección, pero quienes viven en zonas endémicas o viajan a ellas han de saber que no deben andar descalzos, dado que el calzado y la ropa en general son una protección contra las heridas punzantes.

El micetoma se describió por vez primera a mediados del siglo XIX en Madura (India), por lo que también se conoce como pie de Madura o maduromicosis.

Distribución

Los agentes etiológicos del micetoma están distribuidos por todo el mundo, pero son endémicos en las zonas tropicales y subtropicales del llamado «cinturón del micetoma», en el que se encuentran los siguientes países: Chad, Etiopía, India, Mauritania, México, República Bolivariana de Venezuela, Senegal, Somalia, Sudán y Yemen.

Transmisión

La transmisión se produce cuando el microorganismo causante penetra en el cuerpo a través de traumatismos menores o lesiones punzantes, generalmente causadas por espinas. Hay una relación clara entre el micetoma y el hecho de ser trabajador manual y andar descalzo. La enfermedad es frecuente en poblaciones descalzas que viven en zonas rurales de las regiones endémicas, pero nadie está totalmente libre de padecerla.

Características clínicas

El micetoma se caracteriza por una masa subcutánea indolora con múltiples fístulas y un exudado que contiene granos. Generalmente se extiende y afecta la piel, las estructuras profundas y el hueso, con la consiguiente destrucción, deformidad y pérdida de función, que puede ser mortal. El micetoma suele afectar a las extremidades, la espalda y los glúteos, pero puede verse implicada cualquier otra parte del cuerpo.

Dada la progresión lenta de la enfermedad y su carácter indoloro, así como la falta generalizada de educación sanitaria y la escasez de centros sanitarios en las zonas endémicas, muchos pacientes buscan atención tardíamente, cuando la infección está avanzada y el único tratamiento disponible puede ser la amputación. Las infecciones bacterianas secundarias son frecuentes y pueden ser causa de dolor, discapacidad y sepsis potencialmente mortal si no se tratan. La infección no se transmite de persona a persona.

Diagnóstico

El diagnóstico del micetoma se basa en la presentación clínica y la identificación de los microorganismos causantes que pueden detectarse examinando directamente los granos exudados por las fístulas. Pueden obtenerse muestras de una fístula abierta mediante aspiración con aguja fina o biopsia quirúrgica. Aunque el examen microscópico de los granos es útil para detectar el microorganismo causante, es importante identificarlo mejor mediante cultivo, e incluso así son posibles los errores. El método más fiable es la identificación mediante PCR (reacción en cadena de la polimerasa), pero tiene un costo elevado y no cuenta con técnicas estandarizadas. No hay pruebas serológicas diagnósticas. Pueden utilizarse técnicas de imagen como las radiografías, las ecografías, las resonancias magnéticas y las tomografías computadorizadas para evaluar el alcance de las lesiones y planificar el tratamiento clínico.

Tratamiento

El tratamiento depende de los microorganismos causantes. Cuando son bacterias, consiste en la administración de combinaciones de antibióticos, y cuando son hongos, en combinaciones de antimicóticos y cirugía. El tratamiento resulta frecuentemente insatisfactorio, tiene muchos efectos colaterales, es caro y no está disponible en las zonas endémicas.

Prevención y control

El micetoma no es de declaración obligatoria y se está desarrollando un sistema mundial de vigilancia. Todavía no hay programas de control para el micetoma, salvo en el Sudán. La prevención de la infección resulta difícil, pero quienes viven en zonas endémicas o viajan a ellas han de saber que no deben andar descalzos.

Respuesta mundial de la OMS

A fin de aumentar las capacidades nacionales en relación con el micetoma, el Gobierno del Sudán y la Organización Mundial de la Salud, organizaron en Jartum el Primer Taller Internacional de Capacitación sobre el Micetoma del 10 al 14 de febrero de 2019. Aprovechando la experiencia del Centro de Investigación sobre el Micetoma de Jartum, el taller, al que asistieron unos 50 profesionales sanitarios de diversos países en los que el micetoma es endémico, brindó una oportunidad única de compartir experiencias y normalizar las prácticas relacionas con el diagnóstico, el tratamiento y la vigilancia.

Después del taller, del 15 al 17 de febrero de 2019 se celebró en Jartum la Sexta Conferencia Internacional sobre el Micetoma. La Conferencia adoptó el «Llamamiento a la acción de Jartum sobre el micetoma», en el que se pide a una gran variedad de agentes que tomen medidas políticas y de sanidad pública específicas para afrontar la carga mundial de micetoma.

Oportunidades

La elaboración de una estrategia de salud pública para prevenir y controlar el micetoma requiere la recopilación de datos epidemiológicos sobre la carga de la enfermedad e inversiones en investigación y desarrollo de productos, de modo que se pueda llevar a cabo una prevención costo efectiva, el diagnóstico, el tratamiento precoz y la gestión de los casos en entornos con escasos recursos. En la actualidad, el método más apropiado para reducir la carga de micetoma es la búsqueda activa de casos y su diagnóstico y tratamiento precoces con los instrumentos disponibles.

En la actualidad, el método más apropiado para reducir la morbilidad y la discapacidad producidas por el micetoma es la búsqueda activa de casos y su diagnóstico y tratamiento precoces con los instrumentos disponibles. Sin embargo, se requieren importantes actuaciones de salud pública para abordar la carga de micetoma. Entre ellas cabe destacar las siguientes:

  • incluir el micetoma en los sistemas nacionales de vigilancia y crear un registro en los países afectados;
  • incorporar la detección del micetoma en el enfoque para las enfermedades tropicales desatendidas (ETD) que afectan a la piel para mejorar la detección precoz;
  • mejorar el acceso al diagnóstico y los medicamentos y perfeccionar los protocolos para el tratamiento de los casos;
  • fortalecer las medidas preventivas (por ejemplo, llevar calzado) para reducir la incidencia;
  • aumentar la sensibilización en las comunidades afectadas y reforzar las capacidades del personal sanitario.

Actualmente, la iniciativa Medicamentos para las Enfermedades Desatendidas y otros asociados están investigando la seguridad y la eficacia del fosravuconazol en el tratamiento del eumicetoma en el Sudán. La adopción de los resultados de este tratamiento posibilitaría, además de unas tasas de curación previstas más elevadas, unos tratamientos más breves, con el consiguiente aumento de su observancia y el ahorro de recursos económicos.

Fuente: OMS

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