La belleza del campo atrapada en miniaturas
Foto: Ismael Estrada
Con Pinceles Campestres, Manuel Izquierdo Castañeda retoma un espacio muy ligado a sus orígenes aunque en esta oportunidad, y por primera vez, su nueva muestra pictórica aparece en el formato de miniaturas.
La exposición, con la cual el artista, de 62 años, se suma a las múltiples celebraciones por el Día de la Cultura Cubana, está expuesta en la Red de Salud de Cuba desde el 21 de octubre, fecha de su apertura, hasta el 30 de noviembre.
En Pinceles Campestres Izquierdo Castañeda presenta 24 obras, confeccionadas en óleos sobre telas y utilizando el pincel y la espátula.
“A pesar de la indiscutible complejidad que representa laborar en un espacio pequeño (7,5 cm por 3,5 cm) me sentí cómodo, a gusto, con la realización de los cuadros, donde el ambiente campestre es el gran protagonista”.
De acuerdo con las consideraciones de su autor, la actual muestra es el reflejo de las vivencias ocurridas durante su infancia. “Tengo una total identificación con el entorno del campo, con sus palmas, los ríos, la vegetación que lo integra. Lo que he plasmado ahora tiene un auténtico sello de cubanía y no me preocupa que alguien diga: es la obra de un guajiro; por el contrario, me sentiría orgulloso”.
Me confiesa que Paciencia, una de las piezas exhibidas, es la madre de estos resultados. “Sin ese elemento, no lo hubiera conseguido”.
El pintor añade que la dedicación fue otro punto de apoyo, así como su reiterado estudio por la naturaleza. “Es imprescindible penetrar en ella, tratar de interpretar su lenguaje y trasmitir emociones empleando distintas tonalidades del color y utilizando el manejo de la luz con una u otra intención”.
Izquierdo Castañeda, que trabajó 34 años como diseñador gráfico en el Centro Nacional de Información de Ciencias Médicas, concede gran importancia al conocimiento del medio ambiente y a la interrelación de las personas con él de forma consciente y responsable.
“Ese especial pensamiento, dada la significación que posee para la preservación de la especie humana, existe, perdura, en las obras mostradas”, asegura el artista, graduado de Pintura y Dibujo en la Academia San Alejandro en 1971.
