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Sábado 1 / diciembre / 2012

Artículos de la especialidad de Reumatología

Filed under: Artículos — José Pedro Martínez — diciembre 1st, 2012 — 1:31 PM

Artículos de la especialidad de Reumatología

accAnticuerpos antipéptido citrulinado en el diagnóstico de artritis reumatoide
A. Bennani, C. Acevedo Alcaraz, A. Pons Castillo

Relación entre espondilitis anquilopoyética y disfunción sexual
Arguelles Zayas A,  Infante  Amorós A, Fernández Valdés  F, Castell  Pérez  C,  Denis De Armas R.

Actividad antiartrítica del jarabe de Allium sativum L
Juana I. Tillán Capó, Lic. Annia Benítez López, Lic. Ivette Hernández Paderni, Téc. Carmen Carrillo

ActivAR. Software para calcular la actividad clínica en pacientes con Artritis ReumatoideReinaldo R. Acosta Hernández, Dra. Adelaida García Estiven, Lic. Rebeca Fernández Quintero, Lic. Martha Barrios Sabina

¿Qué hace realmente el Reumatólogo en la Atención Primaria? Análisis de 1000 pacientes. Reinaldo R. Acosta Hernández, Liuber Carballar Alberteries, Adelaida García Estivens, María Julia Hernández Duarte

Avances en reumatología pediátrica

Oxigenación Hiperbárica y Fibromialgia (tema libre premiado en el X CCUR)
Bárbaro Taylor Jiménez, Pía Nancy Hernández Cuellar, Efraín Lima Cuellar, Noel Rodríguez Soria,  José A. Rodríguez González

Manifestaciones osteomioarticulares como debut de las leucemias en edad   pediátrica. Estudio de 15 años Melba de las M. Méndez Méndez, Víctor M. Hernández González, Cecilia Coto Hermosilla,  Gloria Varela Puente

Ultrasonido diagnóstico en artritis reumatoide monoarticular
Evelia Molinet

Trabajo diploma en afecciones musculoesqueléticas: guía para obtener referencias actualizadas. (1ra parte)
Trabajo diploma en afecciones musculoesqueléticas: guía para obtener referencias actualizadas. (2da parte) Ángel Checa González.

Plaquetas y su sensibilidad a la inactivación por antinflamatorios no esteroideos
Ana Marta Lopez Mantecon, Dr. Andrés Pérez Rúiz

Imagen artroscópica y biopsia sinovial como ayuda en el diagnóstico de la artritis reumatoidea
Chico Capote A, Estévez del Toro M, Acuña Aguijarte W, Domínguez Álvarez C, Jiménez Paneque R.

Alteraciones de la prueba ergométrica en ptes con fibromialgia

Argüelles Zayas A C,   Infante Amorós A, Rivero Varona M, Flores Sánchez R, Suárez Fleites R

Comportamiento de la densidad mineral ósea en mujeres con artritis reumatoidea
Dres. Argüelles Zayas A C,   Infante Amorós A,  Flores Sánchez R, Suárez Fleites R.

Trasplante osteocondral antólogo: una opción para el tratamiento precoz de los defectos del cartílago de rodilla en casos de artrosis ligera
Dres. Chico Capote A,   Estévez del Toro M, Marín Gil J, Calderón J.

Antinflamatorios no esteroideos (AINES). Consideraciones para su uso estomatológico
Dres. Perez Ruiz A, Lopez Mantecón AM, Grau León I.

Experiencia del Centro de Investigaciones Clínicas con la ecografía del aparato locomotor
Dres. Bravo Acosta T, Hierro Fuente M, del Valle Alonso O, Aguilar  Call. MC

Anticuerpos anticitoplasma del neutrófilo en la clasificación de las vasculitis sistémicas
Dres. Kokuina E, Sánchez Basulto M, Arias Prieto AM, et al.

Tratamiento conservador de la osteoartritis de rodilla
Dres. Álvarez López A, García Lorenzo Y, Mariño Fonseca J.

Lavado articular por punción versus artroscopia en el tratamiento de la osteoartritis de rodilla
Dres. Chico Capote A, Estévez del Toro M, Barbán Alba I, Gtz. Rojas A, Bautista Kourí J

Entrevista a la profesora Gloria Varela Puentes
Dra. Gloria Maria Varela Puentes

Estudio comparativo con  Piroxicam versus Indometacina en el tto. de la osteoartritis de rodilla
Dr. Raúl Cepero Morales

Lesión del ligamento cruzado anterior y condromalacia rotulofemoral
Dres. Ángel Checa Glez., Francisco Aguiar Román, Osvaldo Pereda Cardoso

Comportamiento comunitario en la búsqueda de ayuda y uso de terapia no convencional en afecciones reumáticas de Cuba
Dres. Gil Reyes Llerena, Alfredo Hernández Martínez, Marlene Gubert Toledano, et al.

La enfermedad extraarticular en pacientes con artritis reumatoidea
Dres. Fco. Menéndez Alejo, Aracely Mederos Oviedo, Juan Medina Arzola, et al.

Inmunopatogenia de la artritis reumatoidea. Conceptos actuales
Dres. Virginia Torres Lima, Ana María Torres Lima, María Victoria Hdz. Cuéllar, et al.

Anestesia local intraarticular en la artroscopia quirúrgica ambulatoria. Experiencia en 1 000 pacientes
Dres. Heriberto Ojeda Leon, Araceli Chico Capote, Isabel Tamyo Arias, Miguel Estevez del Toro

Inmunoterapia en la Artritis Reumatoidea
Dres. Virginia Torres Lima,. María V. Hdz Cuéllar,  Roberto Amaro Relova,  Ana María Torres Lima

Endoscopia y realidad virtual
Dra. Dolores T. Cantera Oceguera

Fenotipos alfa-1 antitripsina en pacientes cubanos con artritis reumatoidea
Dres. Francisco Menéndez Alejo, Ibis Mdez. Alejo, Aracely Mederos Oviedo, et al.

Paraplejia espástica familiar y artritis reumatoidea
Dres. Mercedes Zayas Díaz,   Francisco Menéndez Alejo, Ibis Menéndez Alejo

Síndrome antifosfolípido: aspectos diagnósticos y terapéuticos
Dres. Emilio Buchaca Faxas, Juan C. Rodríguez Váquez

Lesiones del cartílago en infantes y adolescentes
Dra. Dolores T. Cantera Oceguera

Lupus eritematoso sistémico. Embarazo y corea
Dres. Carlos Polo Portes, Juan Carlos Rodríguez Vázquez, Emilio Buchaca Faxas

HLA B27 y las espondiloartropatías seronegativas
Dres. Modesto Glez Cortiñas,  Lourdes Faurés Vergara,  Ricardo Rdz. Viera, et al.

Síndrome de Behcet. Presentación de un caso
Dres. Mtz Larrarte JP, Cepero Morales R, Sosa Almeida M, et al.

Osteoartritis tuberculosa
Dres. Cepero Morales R, Mtz Larrarte JP,   Sosa Almeida M, et al.

Enfermedad de Behcet. Informe de 5 casos
Dres. Gerardo Álvarez Álvarez,  José   Mtz. Delgado, Modesto Glez. Cortiñas, et al.

Patogenia de las espondiloartropatías seronegativas
Dr. Modesto González Cortiñas

Policondritis recidivante
Dres. Modesto Glez Cortiñas,  José  Fco. Mtz. Delgado, Lourdes Foures Vergara et al

Artritis reactiva. Estudio clínico de 27 pacientes
Dr. Modesto González Cortiñas

Pitiriasis rubra pilaris asociada a artritis reumatoidea. Presentación de 1 caso
Dres. Marisela Moreira Preciado, José G. Díaz Almeida, Aylet Pérez López, et al.

Estudio clínico humoral del síndrome de Reiter
Dres. Mtz Larrarte JP, Exposito Mtz E, Cepero Morales R, et al.

Hallazgos anatomopatológicos en el periostio del espolón calcáneo
Dres. Rdz Blanco C, Ojeda León H, Ochoa Ochoa C.

Quiste de Baker en el curso de la artritis reumatoidea
Dres. Mtz Larrarte JP, Cepero Morales R, Molinero Rdz C, et al.

Granulomatosis de Wegener con manifestaciones neurológicas. A propósito de 1 caso
Dres. Paz Sendín l, Gomz Morales L, Hdez Glz G, et al.

Comentarios desactivados

Sábado 1 / diciembre / 2012

Artículos de interés para reumatología en las publicaciones seriadas en Cuba

Filed under: Artículos — José Pedro Martínez — diciembre 1st, 2012 — 12:11 PM

Artículos de interés a la especialidad de las publicaciones seriadas en Cuba

A B C D E F G H I J L M N O P Q R S T U V

De la prensa médica extranjera

Revisiones bibliográficas

A

arAspectos teórico-prácticos de la inflamación en las enfermedades reumáticas
José Pedro Martínez Larrarte, Yusimí Reyes Pineda y Dinorah M. Prada Hernández
Rev Cubana Med Gen Integr 2007;23(2)

Alteración ortostática en mujeres con fibromialgia
Acosta Hernández Reinaldo R, González Viera Mirelys, Bringas Amigo Sixto Julio, Stusser Beltranena Rodolfo
Rev cubana med 2006;44(5-6)

Autoanticuerpos diagnósticos en enfermedades autoinmunes sistémicas y específicas de órgano
Kokuina Elena, Argüelles Ana, Casas Neysa, Pérez Dionisio, Infante Adalberto, Velbes Pedro, Pérez Roberto
Rev cubana med 2006;45(2)

Anemia de los procesos crónicos. Aspectos clínicos y de laboratorio
MSc. Mariela Forrellat Barrios y Dra. Norma Fernández Delgado
Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter 2002;18(3)

Acupuntura y electroacupuntura en el alivio del dolor de la osteoartrosis de la región lumbar
Fe Boch Váldes, María del Carmen Rabí Martínez, Manuel Hernández Arteaga, José C. García Jacomino
Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(2)

Alteraciones de la maduración ósea y el crecimiento en niños con diabetes mellitus insulino dependiente
Amarilys Patricia Puig Escobar, Guillermo Díaz Alonso, Teresa Montesinos Estévez, Reinaldo Carrión Mendoza, Mónica Arbelo Figueredo
Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(2)

Anticoagulante lúpico en enfermedades autoinmunes
Dra. Dunia de la C. Castillo González, Dra. Delfina Almagro Vázquez y Lic. Alina Díaz Concepción
Revista Cubana Hematología 2004;20(2)

Artritis reactiva. Estudio clínico de 27 pacientes
Dr. Modesto González Cortiñas
Rev Cubana Med 1999;38(2):98-104

A propósito de un caso de hiperostosis esternocostoclavicular
Dr. Luis Oscar Marrero Riverón, Dra. Vilma Rondón García, Dra. Alicia Tamayo Figueroa, Dra. Hilda Elena Roché Egües, Dr. Carlos Guerra Ordóñez y Dr. Eddy Sánchez Noda
Rev Cubana Ortop Traumatol 2003;17(1-2):96-100

Artritis reumatoidea: criterios diagnósticos y severidad radiológica
Rodríguez Acosta R, Pérez Más A, Báez Medina R, Pérez D
Arch Méd Camagüey. 2002;6(supl.3)

Alteraciones de la prueba ergométrica en ptes con fibromialgia
Dres. Argüelles Zayas A C,   Infante Amorós A, Rivero Varona M, Flores Sánchez R, Suárez Fleites R
Rev cubana med 2004;43(5-6)

Anticuerpos anticitoplasma del neutrófilo en la clasificación de las vasculitis sistémicas
Dres. Kokuina E, Sánchez Basulto M, Arias Prieto AM, et al.
Rev Cubana Med 2003;42(6)

Antinflamatorios no esteroideos (AINES). Consideraciones para su uso estomatológico
Dres. Perez Ruiz A, Lopez Mantecón AM, Grau León I.
Rev Cubana Estomatol 2002;39(2)

Anestesia local intraarticular en la artroscopia quirúrgica ambulatoria. Experiencia en 1 000 pacientes

Dres. Heriberto Ojeda Leon, Araceli Chico Capote, Isabel Tamyo Arias, Miguel Estevez del Toro
Rev Cubana Ortop Traumatol 1996;10(1)

Anticuerpos anticitoplasma de neutrófilos (ANCA): una herramienta importante en el diagnóstico de las vasculitis
Lic. Ana M. Guerreiro Hernández, Lic. Rinaldo Villaescusa Blanco, Lic. Luz M. Morera Barrios, Lic.Ada A. Arce Hernández y Lic. Julio C. Merlín Linares
Rev Cubana Hematol Inmunol Hemoter 2002;18(3)

Artrodesis triescafoidea por mínimo acceso
My. Francisco Leyva Basterrechea
Rev Cubana Med Milit 2001;30(2):87-93

B

Borreliosis de Lyme: acercamiento a una enfermedad infecciosa emergente
Dr. Félix O. Dickinson Meneses y Lic. María del C. Batlle Almodóvar

Beneficios percibidos por adultos mayores incorporados al ejercicio
René Barrios Duarte, Rolando Borges Mojaiber, Laura del Carmen Cardoso Pérez
Rev Cubana Med Gen Integr 2003;19(2)

Bloqueo aurículo-ventricular congénito. Reporte de un caso. Revisión de la literatura
Dres. Silvia Borrego Oliva, Manuel Borrego Abid-Allí,  Dra. Silvia Oliva Bravo

Búsqueda de trastornos endocrinos en pacientes con falla ovárica prematura
Dr. Rubén S. Padrón Durán,  Dr. Jorge Sell Lluveras y Dra. Lidermys Montejo

Bupivacaína como anestésico local en las  artroscopias de rodilla
Dr. Gabriel A. Peña Atrio, Dr. Francisco Aguilar Román, Dra. Jackeline Torres García y Dr. Osvaldo Pereda Cardoso

C

Calcinosis tumoral. Reporte de cuatro casos
Dr. Luis Oscar Marrero Riverón, Dr. Orlando de Cárdenas Centeno, Dra. Vilma Rondón García, Prof. Dr. SC. Rodrigo Álvarez Cambras, Dr. Eddy Sánchez Noda Dr. Antonio Castro Soto del Valle, Dr. Mario Bernal González y Dra. Matilde Rodríguez Vázquez

Citostáticos: medicamentos riesgosos
Rodríguez Morales Ilys, Valdés Yolanda C, Proveyer Derich Samira
Rev cubana med 2004;43(2-3)

Caracterización del estado de las alteraciones de la movilidad en una comunidad rural venezolana
Lisis Osorio Illas, Wendy Miguel Paisán Rizo
Rev Cubana Med Gen Integr 2005;21(5-6)

Comportamiento de la densidad mineral ósea en mujeres con artritis reumatoidea
Dres. Argüelles Zayas A C,   Infante Amorós A,  Flores Sánchez R, Suárez Fleites R.
Rev cubana med 2004;43(5-6)

Características de la conducción nerviosa periférica en la neuropatía reumatoide
Cap. (SM) Héctor Hernández Rodríguez Dra. Liana Ledezma Zito

Comportamiento de marcadores inmunológicos en la Artritis Reumatoide
Estudiantes de medicina: Cruz Naranjo P, Pham Lopez M, Luna Concepción M

Correlación clínico-histológica de la nefritis lúpica
Dra. Digna Ma. Espinosa López, Dr. José Florín Yrabién, Dra. María del Carmen Benítez García, Dra. Clara Zaida Alvarez Arias y Dra. Ester Lirola Estrada

Comportamiento comunitario en la búsqueda de ayuda y uso de terapia no convencional en afecciones reumáticas de Cuba
Dres. Gil Reyes Llerena, Alfredo Hernández Martínez, Marlene Gubert Toledano, et al.

D

Determinación de anticuerpos anti-DNA de doble cadena sobre preparación nacional de Crithidia luciliae
Dra. Elena Kokuina, Lic. Igrid García, Lic. Javier Suarez, Dra. Aracelis Chic, Dra. Nelsa Casas

Determinación de autoanticuerpos anti-Ro/SS-A, anti-La/SS-B, anti-Sm y anti-U1RNP por el método de contrainmunoelectroforesis
Dra. Elena Kokuina, Dr. José E. Montero Casimiro y Lic. María C. Noyola Ugalde

Determinación de anticuerpos antinucleares en la anemia hemolítica autoinmune y la púrpura trombocitopénica autoinmune
Lic. Ana M. Guerreiro Hernández, Lic. Rinaldo villaescusa Blanco, Lic. Antonio Bencomo Hernández, Lic. Luz M. Morera Barrios, Lic. Julio C. Merlín Linares, Lic. Ada A. Arce Hernández y Lic. Carlos García Guevara

Desarrollo de reactivos biológicos: una alternativa ventajosa 30 años después
Lic. René A. Rivero Jiménez, Lic. Antonio A. Bencomo Hernández, Lic. Rinaldo Villaescusa Blanco y Lic. Rodolfo Rubio Rubio

Detección de anticuerpos antineuronas en pacientes con enfermedades del sistema nervioso: estudio preliminar
Dra.Odalis Asín Milán,Lic. Raisa Jofra Hernández, Dr. Arturo Muster, Lic. Orestes Ponce de León y Lic. Roberto Alegre Mendez

E

Efecto del debridamiento artroscópico en la osteoartritis de rodilla
Araceli Chico Capote, Miguel Hernán Estévez del Toro, Dionisio Pérez Campos, Rodolfo Stusser
Rev Cubana Med 2007;46(1)

Espondiloartropatías. Utilidad de los criterios de clasificación
Dra. Nelsa Casas Figueredo
Rev Cubana Med 2007;46(1)

Espondilitis anquilosante primaria: patrones clínicos en pacientes cubanos
Elena Kokuina, Araceli Chico, Miguel Estévez, Flora Calzadilla, Ángela Gutiérrez
Rev Cubana Med 2007;46(1)

Entrevista a la profesora Gloria Varela Puentes
Dra. Gloria Maria Varela Puentes

Epidemiología de la fiebre reumática en niños
Hernández Cardosa MF, Ortiz Barral T, García Álvarez J, Hernández Peña AM, Matos Gilbert I, Rodríguez Rodríguez M, et al.
Rev Inf Cient. 2006;51(3)

Epidemiología de los trastornos osteomioarticulares en el ambiente laboral
Robaina Aguirre Cristina, León Palenzuela Ibia Maria, Sevilla Martínez Déborah
Rev Cubana Med Gen Integr 2000;16(6)

El síndrome antifosfolípido
Lic. Alina Díaz Concepción

Esteroides y crecimiento
Dres. Gladys Abreu Suáre  José A. González Valdés

Escleromalacia necrotizante: a propósito de 1 caso
Dras. Ileana Agramonte Centelles,Dra. Marta Herrera Soto, Clara Gómez Cabrera, Nereyda Martínez Suárez

Estudio clínico humoral del síndrome de Reiter
Dres. Mtz Larrarte JP, Exposito Mtz E, Cepero Morales R, et al.

Evaluación del sistema DAVIH-Blot TLV-I para la confirmación de anticuerpos al HTLV-I/II
Lic. María Teresa Pérez Guevara, Lic. Otto Cruz Sui, Dra. Leonor Navea Leyva, Lic. Enrique Noa Romero, Dr. Eladio Silva Cabrera, Lic. René Grana Sánchez y Lic. José Luis de la Fuente Arzola

Enfermedades autoinmunes asociadas a la miastenia gravis en 217 pacientes timectomizados
Dr. Arnaldo González Zaldívar, Dr. Jesús Pérez Nellar y Dr. José A. Lloréns Figueroa

Enfermedad de kawasaki. A propósito de un caso
Dra. Raquel Fernández Ferrán, Dr. Osvaldo Rodríguez Gómez, Dr. José A. Rodríguez Acuña y Dr. Carlos Camacho Placencia

Enfermedades articulares en una comunidad cerrada: experiencia de dos años de trabajo
Tte. Cor. José R. Menéndez López, Dr. Vladimir Felinciano Álvarez, Dr. Mario A. Cervantes Marichal y Dra. Vivian Ferrer López
Rev Cubana Med Milit. 2004;33

Embarazo y lupus eritematoso sistémico
Dra. Rita Campillo Motilva
Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(6)

Ejercicio físico en pacientes geriátricos
Lic. Yamilka Hernández Borges, Lic. Ivonne Bernardo Crespo,Lic. Isabel Catalá Navarro y María del Carmen Domínguez Ramos

Esclerodermia como causa de sangramiento digestivo alto. A propósito de un caso
Dr. Armando Leal Mursulí, Dr. Eralio Rodríguez López, Dra. Nélida Ramos Díaz, Dra. Francoise T. Izquierdo Lara y Dr. Radamés I. Adefna Pérez

Estudio comparativo con  Piroxicam versus Indometacina en el tto. de la osteoartritis de rodilla
Dr. Raúl Cepero Morales

Efectividad del tratamiento termal en pacientes con gonoartrosis. atención de enfermería
Lic. Ana María Reyes Martínez1 Lic. Wilmia Almora Blanco, Enf. Rosa María Ortega Ross y Enf. Ana, Isis Cuello Díaz

Endoscopia y realidad virtual
Dra. Dolores T. Cantera Oceguera

Enfermedad de Behcet. Informe de 5 casos
Dres. Gerardo Álvarez Álvarez,  José   Mtz. Delgado, Modesto Glez. Cortiñas, et al

Enfermedades reumáticas en la adolescencia
Dra. Cecilia Coto Hermosilla

Experiencia del Centro de Investigaciones Clínicas con la ecografía del aparato locomotor
Dres. Bravo Acosta T, Hierro Fuente M, del Valle Alonso O, Aguilar  Call. MC

F

Fiebre de origen desconocido: revisión de 105 pacientes
Dr. Luis Alberto Cruz Peñ, Dr. Héctor Rodríguez y Dr. Delfín Pérez Caballero

Factores sociodemográficos y severidad radiológica de la artritis reumatoide
Dres. Regino Rodríguez Acosta, Carlos Enrique Arévalo Tan, Dennys Pérez García, Francis Xavier Moer
Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(5)

Fenotipos alfa-1 antitripsina en pacientes cubanos con artritis reumatoidea
Dres. Francisco Menéndez Alejo, Ibis Mdez. Alejo, Aracely Mederos Oviedo, et al.

G

Granulomatosis de Wegener con manifestaciones neurológicas. A propósito de 1 caso
Dres. Paz Sendín l, Gomz Morales L, Hdez Glz G, et al.

H

Hepatitis crónica C con manifestaciones extrahepáticas. Presentación de 1 caso
Dr. Juan Carlos Caballero Maytín, Dr. Erardo Meriño Ibarra, Dr. Pedro Ramos Marín y Dr. Alfredo Nasiff Hadad

HLA B27 y las espondilartropatías seronegativas
Dr. Modesto González Cortiñas, Dra. Lourdes Faurés Vergara, Dr. Ricardo Rodríguez Viera, y Dr. Jesús Gómez Arbesú

Hallazgos anatomopatológicos en el periostio del espolón calcáneo
Dr. Carlos Rodríguez Blanco, Dr. Heriberto Ojeda León, y Dra. Concepción Ochoa Ochoa,

Hallazgos anatomopatológicos en el periostio del espolón calcáneo
Dres. Rdz Blanco C, Ojeda León H, Ochoa Ochoa C.

I

Inmunopatogenia de la artritis reumatoidea. Conceptos actuales
Dres. Virginia Torres Lima, Ana María Torres Lima, María Victoria Hdz. Cuéllar, et al.

Inmunoterapia en la Artritis Reumatoidea
Dres. Virginia Torres Lima,. María V. Hdz Cuéllar,  Roberto Amaro Relova,  Ana María Torres Lima

Imagen artroscópica y biopsia sinovial como ayuda en el diagnóstico de la artritis reumatoidea
Dres. Chico Capote A, Estévez del Toro M, Acuña Aguijarte W, Domínguez Álvarez C, Jiménez Paneque R.
Rev cubana med 2004;43(5-6)

J

Jubilaciones por invalidez y su relación con el sexo
Guillermo López Espinosa,  Grisell Aparicio Manresa, Isis Yeras Alós,  Irina Hernández Cabrera

L

Lupus eritematoso sistémico. Embarazo y corea
Dres. Carlos Polo Portes, Juan Carlos Rodríguez Vázquez, Emilio Buchaca Faxa

Lavado articular por punción versus artroscopia en el tratamiento de la osteoartritis de rodilla
Dra. Araceli Chico Capote, Dr. Miguel Hernán Estévez del Toro, Dra. Idalmis Barbán Alba, Dra. Ángela Gutiérrez Rojas, Dr. Juan Bautista Kourí
Rev cubana med 2004;43(4)

La ciencia y el arte en el examen físico
Luis Rodríguez Rivera

Lesión del ligamento cruzado anterior y condromalacia rotulofemoral
Dres. Ángel Checa Glez., Francisco Aguiar Román, Osvaldo Pereda Cardoso

La enfermedad extraarticular en pacientes con artritis reumatoidea

Dres. Fco. Menéndez Alejo, Aracely Mederos Oviedo, Juan Medina Arzola, et al

Lesiones del cartílago en infantes y adolescentes
Dra. Dolores T. Cantera Oceguera

M

Manifestaciones oculares más frecuentes de la artritis reumatoidea del adulto
Dres. Hernán García Álvarez, Rodolfo Hernández GonzálezJuan J. Apolinaire Pennini

Miositis osificante progresiva.  Presentación de un caso
Dr. Eduardo Márquez Capote,  Dr. Eduardo Paz Presilla  y Dra. Glenda Pérez Sánchez

N

Nefritis lúpica: revisión de diferentes aspectos clínicos-patológicos
Dres. Yadira A. Morera Castro, Lucía González Núñez, Hilario Gómez Barry,. María Antonia Guerrero, Lidia M. González González, Juana Duany Sánchez

O

Osteoporosis en mujeres premenopáusicas con bocio tóxico difuso
Adalberto Infante Amorós, Ana del Carmen Argüelles Zayas, Reinaldo Denis de Armas y Ángela Gutiérrez
Rev Cubana Med 2006;45(4)

Ojo seco en las consultas de Oftalmología
Dras. Madeline de Jesús García Galí Sonia Cedeño López

Obtención de un preparado del componente C1 (q,r,s) del sistema complemento
Lic.Julio C. Merlín Linares, Lic. Rinaldo Villaescusa Blanco, Lic. Ada A. Arce Hernández y Lic. Ana M. Guerreiro Hernández

Ozonoterapia intraarticular en la enfermedad artrósica de rodilla
Dr. Eraclio Delgado Rifá, Dr. Juan Vicente Quesada Musa

Osteoartritis tuberculosa
Dres. Cepero Morales R, Mtz Larrarte JP,   Sosa Almeida M, et al.

Osteoporosis

P

Pruebas de Schirmer y tiempo de desintegración de la película de lágrimas en la queratoconjuntivitis seca
Dres. Hernán García Álvarez, Rodolfo Hernández González, Juan J. Apolinaire Pennini Elier Ortiz González

Presentación de 1 caso con crioglobulinemia mixta tipo II
Dres. Olga de la C. Durán Delgado, Roberto Cantero Hernández, Rosa Guerra Fernández, Ivis Castillo Naranjo

Patogenia de las espondiloartropatías seronegativas
Dr. Modesto González Cortiñas

Policondritis recidivante
Dres. Modesto Glez Cortiñas,  José  Fco. Mtz. Delgado, Lourdes Foures Vergara et al.

Pitiriasis rubra pilaris asociada a artritis reumatoidea. Presentación de 1 caso
Dres. Marisela Moreira Preciado,   José G. Díaz Almeida, Aylet Pérez López, et al.

Paraplejia espástica familiar y artritis reumatoidea
Dres. Mercedes Zayas Díaz,   Francisco Menéndez Alejo, Ibis Menéndez Alejo

Prevalence of musculoskeletal complaints and disability in Cuba. A community-based study using the COPCORD core questionnaire.
Dres. Reyes Llerena GA, Guibert Toledano M, Hernandez Martinez AA, et al

Q

Quiste de Baker en el curso de la artritis reumatoidea
Dres. Mtz Larrarte JP, Cepero Morales R, Molinero Rdz C, et al.

R

Rehabilitación y artroscopia de rodilla
Dr. Ángel Checa González

Reacción de inmunoglobulinas de distintas especies con el factor reumatoideo en inmunoensayos de látex aglutinación
Díaz Machado L, Giraldino Isabel, Dávalos Pantoja L.
Rev Cubana Farm. 2003;37(3)

Respuesta al tratamiento y reacciones adversas en pacientes con artritis reumatoidea
Ortiz Aguilera E, Rodríguez Roca V, Challs Rodríguez E, Figueroa Puente Z.
Medisan. 2002;6(1)

Resultados obtenidos en pacientes con dolor sometidos a tratamiento
Fe Boch Váldes, María del Carmen Rabí Martínez, Manuel Hernández Arteaga, José Carlos García Jacomino
Rev Cubana Med Gen Integr 2001;17(2)

S

Síndrome de Brown. A propósito de 12 caso
Dras. Alina Pedroso Llanes,  Teresita de J. Méndez Sánchez,  Rosa M. Naranjo Fernández,  Carmen M. Padilla González

Síndrome de respuesta inflamatoria sistémica
Ruibal León Antonio, Fernández Machín Luis M, González García Verónica M
Rev cubana med 2004;43(4)

Sinovectomía con rifampicina en pacientes hemofílicos
Dra. Martha Sagarra Veranes

Síndrome de Sjögren. Presentación de un caso
Dres. Leuman M. Barreras Pestana,  Yaiker Pèrez Dopico, Manuel A. Barreras Tacher

Síndrome antifosfolípido: aspectos diagnósticos y terapéuticos
Dres. Emilio Buchaca Faxas, Juan C. Rodríguez Váquez

Síndrome de Behcet. Presentación de un caso
Dres. Mtz Larrarte JP, Cepero Morales R, Sosa Almeida M, et al.

Síndrome de Turner y tiroiditis autoinmune
Dres. Tamara Fernández Teruel, Tania Espinosa Reyes, Cecilia Perez Gesen, Aramis Perez Samper, Julieta García Sáez, Fco Carvajal  Martínez

T

Tres lustros de aportes
Centro de Química Farmacéutica (CQF)

Tratamiento del Lupus Eritematoso Sistémico
Dr. Miguel Estévez del Toro

Trasplante osteocondral autólogo: una opción para el tratamiento precoz de los defectos del cartílago de rodilla en casos de artrosis ligera
Dra. Araceli Chico Capote, Dr. Miguel Hernán Estévez del Toro, Dr. José Miguel Marín Gil y Dr. José Calderón
Rev cubana med 2004;43(5-6)


Tratamiento artroscópico de la fractura de la espina tibial anterior. Presentación de una técnica quirúrgica

Dr. Sergio Morales Piñeiro, Dr. Roberto Mata Cuevas
Tratamiento conservador de la osteoartritis de rodilla
Dres. Álvarez López A, García Lorenzo Y, Mariño Fonseca J.

U

Utilización y valor predictivo de la determinación de anticuerpos antinucleares en un Hospital de Referencia Nacional de Salud
Kokuina Elena, Chico Araceli, Estévez Miguel, Pérez Dionisio, Gutiérrez Ángela, Cruz Celso
Rev cubana med 2006;45(3)

Ultrasonografía de hombro en pacientes con artritis reumatoidea
Expósito García ED, Camacho Rodríguez MC, Muarra Álvarez HD.
Mediciego 2004;10(2)

V

Valoración artroscópica de las fracturas de la espina tibial anterio
Dr. Sergio Morales Piñeiro, Dr. Roberto Mata Cuevas

De la Prensa Médica Extranjera

Poliartritis y fiebre
Pinals, R.S.

Vasculitis Sistémica Primaria
Savage COS, Harper L, Adu

Revisiones bibliográficas

Fisiopatología, clasificación y diagnóstico de la osteoartritis de rodilla
Dr. Alejandro Álvarez López, Dr. Carlos Casanova Morote y Dra. Yenima García Lorenzo

Enfermedad de Kawasaki
Dr. Carlos Coronel Carvajal

Esteroides y crecimiento
Gladys Abreu Suáre y José A. González Valdés

Hepatitis autoinmune
Dra. Mirtha Infante Velázquez y Dr. Enrique Arús Soler

Anticuerpos antifosfolípidos en la isquemia cerebral
Lic. Idalmis Suárez Luis y Lic. Yamira Rodríguez Rodríguez

Utilización terapéutica de las aguas y fangos mineromedicinales
Dras. Alicia Lagarto Parra, Ingrid Bernal Sologure

De la autoinmunidad a las enfermedades autoinmunes
Dra. Elena Kokuina

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Viernes 23 / noviembre / 2012

ARTROPATÍAS

Filed under: Artículos,reumatología — José Pedro Martínez — noviembre 23rd, 2012 — 6:59 AM

Rev.Cub.Med.11:233-255,May-Jun,1972

ARTROPATÍAS
Por los Dres.:

Manuel Lombas García, Ricardo Giral Casielles,**,
Concepción Castell Pérez  *** y Benito A. Meneses****

* Prof.de Medicina Interna, Res.del Dpto.de Medicina y Servicio de Reumatología del Hospital Clínico Quirúrgico “10 de Octubre”
** Instructor y responsable del Servicio de Medicina Interna
*** Instructor de Medicina Interna.
**** Instructor de Radiología

Lombas García, M. et. al. Artropatías. Rev. Cub. Med. 11: 3, 1972.

Se propone por los autores una clasificación desde el punto de vista semiológico. Se resumen brevemente algunas entidades haciendo énfasis en el cuadro clínico y los hallazgos radiológicos y de laboratorio. Se orienta el diagnóstico diferencial de las distintas enfermedades puramente articulares o con toma articular secundaria.

INTRODUCCIÓN

Con la intención de sintetizar el conocimiento general e las Artropatías, nos dimos a la tarea de realizar esta revisión bibliográfica, brindando además el modesto aporte de nuestra experiencia.

Hablar de cada una de las entidades que aparecen en la clasificación constituirá un esfuerzo de escasa utilidad, en función de la abrumadora extensión de un trabajo que pretende ser práctico. Es por ello que tratamos de comentar, lo más brevemente posible, las entidades más importantes.

Los aspectos contenidos en esta revisión pueden resumirse en la forma siguiente:

  • Clasificación semiológica de las Artropatías.
  • Artropatías mono y oligoarticulares
  • Artropatías poliarticulares
  • Reumatismo no articular
  • Aspectos clínicos generales relaciones con otros aparatos, en las entidades más frecuentes
  • Breve resumen de algunas entidades puramente articulares: osteoartritis y artritis traumática.
  • Consideraciones sobre el laboratorio y la radiología en el diagnóstico de las enfermedades artropáticas.

Fiebre tifoidea

Se diagnostica por un cuadro de “síndrome febril prolongado” que comienza por astenia, cefalea, anorexia, seguido de fiebre, la que asciende generalmente en varios días hasta llegar a 40o C, haciéndose después de tipo continuo. Hay constipación y en ocasiones de varios días de duración que evoluciona a una constipación pertinaz; se acompaña de estado estuporoso, en la gran mayoría de los casos; la epistaxis es frecuente; bradicardia relativa; lengua tostada. Del sexto al octavo día, aparecen las roseólas (un 2% de los casos en nuestro medio) que en número de 3 a 20 se localizan en la parte baja del tórax y abdomen.30 Esta fase dura alrededor de 10 días; después se produce la fase anfibólica, de 5 a 7 días y a continuación la de efervescencia con remisión progresiva de la fiebre, en los próximos 7 a 10 días. Comienza entonces   la convalecencia, que dura de 2 a 4 semanas con recuperación del apetito y mejoría del estado general.

Las anginas no son frecuentes, pero cuando aparecen tienen valor diagnóstico. En el curso de la enfermedad pueden producirse: perforaciones, hemorragias digestivas, miocarditis, meningitis y colecistitis.

El cuadro actual de la fiebre tifoidea, es muy distinto al aquí descrito pues la evolución de dicha entidad se ha modificado grandemente debido al uso del antibioticoterapia.

El antecedente de contacto con enfermos o portadores, la estancia en zonas endémicas, contribuyen al diagnóstico. La reacción de Welch Stuart, el hemocultivo, el coprocultivo y el médulocultivo, verifican el diagnóstico.

La toma osteoarticular es más frecuente durante la convalecencia. Se caracteriza por monoartritis30. Tomándose rodilla y cadera con mayor frecuencia. Pedro Pons señala la posibilidad de anquilosis y subluxación – .lo que consideramos muy infrecuente, si es que sucede -. Puede producirse la toma articular múltiple, durante la fase aguda; pero es un fenómeno reactivo, no causado por siembre bacilar articular. Frecuentemente se produce un cuadro osteoperióstico; a veces es asintomático evolucionando con un cuadro severo del 2 al 4, de los afectados de esta complicación. Nosotros hemos tenido oportunidad de ver focos osteomielíticos múltiples de evolución crónica con fistulización en un caso de fiebre tifoidea. Posiblemente estos focos estaban infectados por  “estafilococos aéreos” de manera secundaria. Se producen con frecuencia en vértebras, fémur, húmero, tibia, costillas.

CUADRO I

CLASIFICACIÓN SEMIOLÓGICA DE LAS ARTROPATÍAS

M

O

N

O

Y

O

L

I

G

O

A

R

T

I

C

U

L

A

R

E

S

Con síntomas generales Con síntomas en otros Aparatos o Sistemas Sin síntomas Extraarticulares.
Tuberculosis Gota Artritis traumática
Fiebre tifoidea Ocronosis Osteoartritis
Brucelosis Artrop.Neuropática Tumores
Artritis estreptocócica Hemofilia Epifisiólisis
Artritis estafilocóccica Artritis alérgica Luxación cong. cadera
Artritis sifilítica Artritis en el curso del Mixedema Osteocondritis disecante
Artritis por Ricketsias Artritis en la Acromegalia Reumatismo Palindrómico
Artritis por hongos Artritis gonocócicas Condrocalcinosis
Artritis Séptica Enf.de Tietze
Necrosis Aséptica

En ocasiones, durante la convalecencia, se produce un cuadro febril súbito, con escalofríos, fiebre en aguja, y dolor intenso en la zona afectada.

Si no se produce supuración, puede regresar en varias semanas, pero si se presenta el cuadro supurativo, la solución es generalmente quirúrgica. La toma de las articulaciones periféricas es muy infrecuente, pero puede producirse con anquilosis, precedida de supuración articular.16

La espondilitis es la forma más frecuente de complicación osteoarticular, afectando las regiones dorsal y lumbar (con preferencia esta última).16

También aparece durante la convalecencia, tomando más de una vértebra (dos cuerpos vertebrales) casi siempre. La lesión del cuerpo vertebral se propaga al disco y a la vértebra contigua. Existe dolor lumbar con signos compresivos radiculares, ciática, espasmo muscular. El paciente, al incorporarse, siente gran dolor que se acentúa con la risa, tos y estornudo.

CUADRO II

CLASIFICACIÓN SEMIOLÓGICA DE LAS ARTROPATÍAS

P

O

L

I

A

R

T

I

C

U

L

A

R

E

S

Con síntomas generales Con síntomas en otros Aparatos o Sistemas Sin síntomas Extraarticulares.
Fiebre reumática Síndrome de Felty Osteoartritis generalizada
Artritis reumatoide: juvenil-adulto Sind.de Sjögren
Art. Soriásica
Esclerodermia Ileitis regional
Dermatomiositis Enf.de Wipple
Periarteritis nudosa Enfermedad de Reiter
Enf. Sudukó Púrpura Henoch-Schonlein
Enf. de Haverhill Sicklemia
Espondilitis anquilosante Agammaglobulinemia
Enf. del Suero Mieloma múltiple
Síndrome Hidralazínico Hipoparatiroidismo
Leucemia aguda Enler Danlos
Síndrome Marfán
Amiloidosis
Síndrome Behcet
Stevens Jonhson
Paniculitis Dolorosa
Eritema Nudoso
Lupus Eritematoso
Artritis por Virus:

Hepatitis

Mononucleosis

Rubéola

Los cambios radiológicos son similares en todas las espondilitis infecciosas.36 Son poco comunes las deformidades, pues la rigidez de la columna actúa “como férula” e impide la cifosis y la lordosis.

En la fase aguda30 los signos radiológicos son mínimos al principio, después pueden observarse lesiones destructivas con epifisitis, degeneración del disco intervertebral y lesiones cavitarias que se propagan al cuerpo vertebral contiguo. Se destacan contornos dentellados en la radiografía bilateral y formación de sindesmofitos. La evolución es, generalmente buena. Según Robbins39 la artritis, conjuntivitis, meningitis, colecistitis y pielonifritis no ocurren comúnmente en el curso de la fiebre tifoidea. Nosotros diríamos que la artritis y espondilitis son infrecuentes pero de ningún modo constituyen una rareza.

CUADRO III

REUMATISMO NO ARTICULAR

MIOSITIS

SACROLUMBALGIA

SÍNDROME HOMBRO-MANO

MIALGIAS

TENDINITIS-PERITENDINITIS

MANO DE DUPUYTREN

FASCITIS

TENOSINOVITIS

SÍNDROME DEL TÚNEL DEL CARPO

HERNIA DISCAL

Brucelosis

Más del 50% de los pacientes con brucelosis presentan: mialgias, artralgias o artritis. La artritis crónica no supurada es infrecuente.16

La verdadera artritis es práctica siempre monoarticular o afecta la columna vertebral.

Generalmente, la artritis se presenta al final de la enfermedad o en período de convalecencia.

Entre los antecedentes, es importante el hábito alimenticio y el trabajo que realiza el paciente. Trabajadores de vaquería, ordeñadores o bebedores de leche cruda pueden ser portadores de esta entidad.

El cuadro clínico está dado por fiebre o accesos febriles, de forma ondulante (la curva febril no es característica), mialgias frecuentes, sudoración, astenia, artralgias, cefaleas, constipación. Esta multiplicidad de síntomas y los escasos signos físicos han hecho catalogar con frecuencia a estos pacientes de neurasténicos o histéricos.16

Las manifestaciones de tipo reumática (artralgias, artritis, hidartrosis intermitente, espondilitis) siempre están presente.

La   artritis  es  poco  común , de  evolución  aguda  o  crónica,  en  este  último  caso  puede  confundirse  con  la  artritis  reumatoide. La  artralgia  está  presente  en  el  en  el  100%  de  los  casos , y   puede  afectar  :  hombros, codo, manos y pies. En ocasiones hay toma  de la articulación sacroiliaca. La espondilitis es la más frecuente de las formas osteoarticulares, presentándose durante la enfermedad, varios meses o años después. La localización más frecuente es la lumbar.41

Clínicamente puede presentarse fiebre con dolor en la columna, de intensidad variable, limitación de los movimientos, impidiendo al paciente levantarse de la cama. El dolor mejora con reposo exacerbándose con los esfuerzos, tos, estornudo en posición de pie el cuerpo está inclinado hacia delante y durante el examen se constata dolor intenso a la compresión de los cuerpos vertebrales.

El diagnóstico positivo en el laboratorio, se hace mediante aislamiento del germen, lo cual es poco frecuente, hemocultivo o inoculación animal. La prueba intradérmica, no es de valor absoluto, pues se ha observado casos con positividad a estas pruebas (10%) sin que jamás hayan presentado manifestaciones de brucelosis.

La prueba de aglutinación debe dar una titulación al 1:80 para considerarla enfermedad activa, según el criterio de la mayoría de los autores. Por otra parte, pueden encontrarse pacientes con hemocultivo positivo y prueba de aglutinación positiva. En este caso, el hallazgo del germen en la sangre, es de valor absoluto.

Radiológicamente, la espondilitis interesa dos vértebras contiguas, propagándose posteriormente: pocas veces se ven focos múltiples (Barceló afirma que esto no es infrecuente)41. Los cambios radiológicos aparecen dos semanas después de comenzar el cuadro clínico. Las lesiones se localizan, generalmente, alrededor del rodete marginal, a nivel de L4 tomando casi siempre el ángulo anteroposterior del cuerpo vertebral. Las zonas de osteólisis pueden observarse en algunas ocasiones. Otras veces solo hay manifestaciones de desgastes que pueden ir seguidas de osteosclerosis alrededor de la vértebra. A medida que se propagan por contigüidad a las vértebras vecinas, forman una cavidad única. Posteriormente, puede producirse aplastamiento vertebral en cuña, semejante al “mal de Pott”. Además se observas sindesmofitos, que son procesos reactivos osteoligamentosos formando puentes intervertebrales.36,41

Artritis Séptica.

Debemos pensar en esta posibilidad diagnóstica ante cualquier artritis de comienzo brusco, monoarticular, que se acompaña de fiebre y manifestaciones generales. Puede ir asociada en ocasiones al cuadro clínico de una enfermedad infecciosa conocida, o presentarse en plena convalecencia.

Se reconocen tres vías de entrada del germen patógeno causal.

  1. Penetración directa por herida o inyección articular.
  2. Por vía hemática.
  3. Por propagación desde áreas vecinas.

La vía hemática20 es la más frecuente y como agentes más comúnmente incriminados debemos mencionar el meningococo y el gonococo. Le siguen en orden de frecuencia el estreptococo y el estafilococo.

En el curso de la fiebre tifoidea y brucelosis podemos observar también la toma articular formando parte del cuadro clínico.

Al examen físico constatamos una articulación tumefacta y muy dolorosa, tanto a los movimientos como a la palpación. Si puncionamos la articulación, es frecuente detectar el agente causal en el pus obtenido. En el estudio radiológico vemos: aumento de partes blandas y ensanchamiento de dicho espacio articular, debido al derrame. Posteriormente hay estrechamiento de dicho espacio por destrucción del hueso subcondral y cartílago.

Dentro del grupo de artropatías sépticas, hay una serie de entidades bien definidas y con características distintas que la individualizan. Entre ellas tenemos las artritis blenorrágicas.

En esta entidad es frecuente encontrar un paciente con antecedentes de contacto sexual sospechoso, una o dos semanas antes. Comienza bruscamente, en forma de poliartritis generalizada, a veces migratriz. Posteriormente se localiza en una o dos articulaciones en un período de 24 a 48 horas.

Las articulaciones afectadas, en orden de frecuencia son: rodillas, tobillos, metatarso falángicas, muñecas y hombros. En muchas ocasiones hay tenosinovitis  (inflamación de las vainas tendinosas) a nivel de tobillos y muñecas.

Ayudan al diagnóstico la presencia de uretritis y fiebre, que pueden preceder o acompañar al cuadro clínico. Su asociación frecuente con cervicitis, prostitis y conjuntivitis así como su evolución al anquilosis, se produce cuando no se aplica tratamiento adecuado.

Entre los exámenes complementarios de mayor utilidad, está el estudio del líquido sinovial, extraído por punción. Es posible encontrar el gonococo en el 30% de los casos. En el conteo de células puede hallarse un aumento celular que varía desde 1500 a 108 000 cel/mm3 , 21 con 50 a 96% de polimorfo nucleares. Hay descenso de la glucosa. 17 El cultivo realizado en medio de protesapeptona en agar, enriquecido con 2% de hemoglobina o 12% de sangre de caballo, constituye uno de los mejores medios de diagnóstico. El crecimiento bacteriano se estimula exponiendo dicho cultivo en una atmósfera enriquecida con CO2 .15

La fijación del complemento para el gonococo es de poco valor, pudiendo ser positiva ,  hasta  50  años  después  de  haber  sufrido  la  infección. Cuando  siendo  negativa  al  comienzo  del  cuadro  clínico,  se  vuelve  positiva  después, es de  gran  valor  diagnóstico.

Se   encuentran  las  mismas  alteraciones  radiológicas  que  en las  artritis  sépticas, erosiones  óseas,  imágenes  en  sacabocado, osteólisis y anquilosis fibrosa u ósea. El espolón calcaneo pudiera encontrarse secundariamente; pero no es cierto que sea patognomónico de la entidad. 16

Puede acompañarse de queratodermis blenorrágica haciéndose muy difícil el diagnóstico diferencial con el síndrome de Reiter. En ocasiones, debemos hacer el diagnóstico diferencial con la gota. Los niños menores de 1 año tienen mayor predisposición a padecerla.22 En niños de esta edad, con fiebre inexplicable, debemos buscar siempre artritis séptica.

Tuberculosis

Se sospecha, en toma monoarticular, con dolores nocturnos frecuentes.

En ocasiones, el dolor puede ser ligero o no estar presente. Existe atrofia temprana de los músculos periarticulares. Se localiza con mayor frecuencia en rodillas, columna dorsal y articulaciones coxofemorales.

Raramente se presenta en forma poliarticular. El antecedente traumático está presente en el 50% de los casos, también en un alto porcentaje, encontramos la existencia previa de infección tuberculosa.

Un gran derrame sinovial así como la toma articular múltiple están en contra de la entidad que estudiamos.

Los medios  de diagnóstico varían desde una reacción de Mantoux intensamente positiva hasta la biopsia sinovial con inoculación al curiel. Una prueba de tuberculina negativa tiene valor para descartar la entidad. El estudio del líquido sinovial es muy valioso; la disminución de la glucosa en el mismo, contribuye al diagnóstico.20

Radiológicamente observamos: osteoporosis, área de rarefacción, estrechamiento del espacio articular.22 En la fase inicial, los cambios radiológicos son imperceptibles. Posteriormente hay irregularidad del espacio articular.

La destrucción ósea, a veces se manifiesta solo por tomografía16 La destrucción ósea, comienza por el borde articular, conservándose intacta la superficie de contacto, durante largo tiempo. En el estudio de los cuerpos vertebrales observamos aplastamiento en cuñas con lesiones osteolíticas frecuentemente dorsal. Se propaga a la vértebra vecina con destrucción del cartílago y formación de absceso a sifluente. Como secuela se observa cifosis residual.

Artritis traumática

Un traumatismo directo o indirecto debido a un esfuerzo intenso y continuo de la articulación puede constituir el antecedente de esta entidad. La tumefacción, el calor, el dolor intenso y la limitación funcional, son hallazgos constantes al examen físico de la articulación.

Por punción articular, se obtiene un líquido sinovial hemorrágico, incoagulable, con número de hematíes y leucocitos similar a la sangre, en el que se pueden encontrar fragmentos cartilaginosos.17 Al añadir ácido acético al 1%, se forma un coágulo de mucina consistente, esto sirve para hacer el diagnóstico diferencial entre esta entidad y la artritis séptica y/o tuberculosis.

Artritis neuropática

Se denomina artritis neuropática, un trastorno neural secundario, con pérdida de la sensibilidad profunda, de patogenia no aclarada aún2

Como relación de causa-efecto la ausencia de dolor, es una característica de esta artropatía conjuntamente con pérdida de armonía de las superficies articulares y adopción de posiciones articulares bizarras. El mecanismo de producción no está aún aclarado, no obstante el trastorno sensitivo se ha invocado como factor patogénico.

La etiología en orden de frecuencia se clasifica como sigue:

–         Tabes, con toma de rodillas fundamentalmente, aunque puede afectar cualquier otra articulación.

–         Neuropatía diabética, afecta los huesos del tarso y otras articulaciones del pie.

–         Siringomielia, los cambios articulares se localizan más frecuentemente en extremidades superiores.

–         Las paraplejías y lesiones nerviosas periféricas son causa, no frecuente, de este tipo de artropatía.

Con frecuencia encontramos agrandamiento articular sin dolor o aumento de temperatura. Puede haber derrame sinovial persistente.10 Existe gran movilidad articular excepto cuando se afectan: columna, pies caderas.

Frecuentemente pueden infectarse las articulaciones secundariamente.1

El estudio roentgenológico nos muestra alteraciones como: destrucción ósea, subluxación, esclerosis, erosiones y destrucción del cartílago articular, pudiendo hallarse fracturas espontáneas frecuentes que pasan inadvertidas.18

Gota

La gota es un trastorno genético del metabolismo de las purinas.

Constituye alrededor del 5% de la patología artropática.

El 95% de los gotosos son varones de más de 30 años, generalmente pletóricos, a veces, hipertensos. Se asocia a la diabetes y algunas veces existe el antecedente de litiasis renal y alguna otra patología articular.

Puede presentarse en forma aguda, de comienzo súbito precedida de traumatismo, intervención quirúrgica, ingestión de una comida opípara, así como cerveza o vinos; a veces la ingestión de hígado, sesos y otras vísceras, puede desencadenar la crisis. La administración de medicamentos: extracto hepático, complejo B, tiazidas, pueden también estimular la presentación del brote agudo.

El dolor, de comienzo brusco, afecta en el 60% de los casos la articulación metatarsofalángica del grueso artejo. Este ataque responde al uso de colchicina, en 24 ó 48 horas, lo cual tiene valor diagnóstico.

Durante el examen físico se constata: dolor intenso con gran limitación funcional que incapacita al enfermo. Hay congestión venosa y edema que se extiende más allá de los límites de la articulación. La piel caliente, rojo violácea; se descama cuando regresa el cuadro agudo.

Generalmente no se diagnostica porque no se piensa en ella, por lo que algunos la denominan la enfermedad olvidada.3

La bursa olecraneana puede afectarse tempranamente. La muñeca, dedos de las manos, hombros, columna vertebral y caderas, raramente se ven afectadas. La crisis es frecuentemente nocturna.

Entre las investigaciones de laboratorio, el ácido úrico sérico20 está casi siempre alto; pocas veces es normal. No debe olvidarse que éste puede elevarse por el uso de salicílicos, tiazídicos y otras drogas.

El diagnóstico positivo se realiza mediante el hallazgo de cristales de urato con birrefringencia negativa a la luz paralizada.

Radiológicamente pueden observarse imágenes en sacabocado en la zona articular o adyacente a ella.

La forma crónica está precedida de varias crisis agudas. Pueden encontrarse afectadas una o más articulaciones; el dolor es menos intenso que en la fase aguda, estando presente otros signos inflamatorios. Los tofos se presentan en este estadio, siendo más frecuentes en las orejas y  bursa olecraneana; pueden verse en otras localizaciones articulares. La uricemia siempre es alta, los valores diagnósticos comprenden cifras de más de 6,5mg en el hombre y 6mg en la mujer.

Los RX muestran imágenes en sacabocado, así como cambios hipertróficos y destructivos.

Ante una uricemia por encima de las cifras normales hay que descartas procesos consuntivos con destrucción de tejidos; administración de citostáticos; anemia perniciosa bajo tratamiento; insuficiencia renal; leucemias; metaplasia mieloide en tratamiento con citostáticos. Estos procesos pueden desencadenar en ocasiones, el cuadro clínico de gota secundaria.

La mejor respuesta terapéutica se obtiene con indometacina, fenilbutazona, A.C.T.H., pero no son específicas. Además la colchicina, se administra durante la fase aguda, como prueba terapéutica-diagnóstica.

Hemofilia

La artropatía hemofílica se produce por el mismo mecanismo que determina la enfermedad. Como sabemos se trata de una coagulopatía, más frecuente, en varones, con historia familiar de discrasia sanguínea, con tendencia a la producción de hematomas; prolongación del tiempo de coagulación; alteración del consumo de protrombina y generación de tromboplastina. Por medio de las pruebas hematológicas se demuestra un déficit de factor VIII.

La sobrecarga del cuerpo constituye para la articulación un traumatismo que determina sangramientos. Las articulaciones más afectadas, en orden de frecuencia, son: rodillas, codos y tobillos. En ataques repetidos, la misma articulación resulta siempre afectada.

En el examen físico y durante la fase aguda, se observa aumento de volumen y temperatura de la articulación afectada, con desaparición de las depresiones naturales. En el período de cronicidad se produce engarzamiento sinovial, que se expresa por sensación de renitencia o la palpación.

A la aspiración del líquido articular, se obtiene sangre. Otras pruebas de laboratorio consisten en el estudio del coagulograma, detectándose el déficit de factor VIII.

En el estudio radiológico se obtienen los datos siguientes: formación de quistes subcondrales y esclerosis. En las rodillas vemos un gran ensanchamiento intercondíleo, de gran valor diagnóstico; puede verse además calcificación de los hematomas.25 La evolución a la anquílosis es frecuente.

Artritis reumatoide.

Enfermedad poliarticular más frecuente en la mujer que en el hombre, en proporción de 4:1. Comienza, generalmente, durante la menopausia.

El cuadro clínico se caracteriza por envaramiento matinal marcado, que sólo mejora después de realizar algún ejercicio.

La evolución por brotes, con presencia de signos inflamatorios (dolor, calor, rubor, tumor); la limitación funcional debe ser comprobada por el médico. El lapso entre la toma de una articulación y otra, no debe sobrepasar los 3 meses. Hay tendencia a la anquilosis en flexión. En cuadros atípicos, es posible observar períodos libres de inflamación hasta de cinco años. Es además, característica de esta entidad, la toma articular simétrica y la predilección por interfalángicas proximales y metacarpofalángicas. El dolor y la limitación de los movimientos de columna cervical y temporomaxilares son frecuentes.

Aun cuando en muchas ocasiones el paciente no lo refiere espontáneamente, las primeras manifestaciones dolorosas pueden presentarse en las articulaciones metatarsofalángicas de ambos pies/ Durante la evolución de la enfermedad, los músculos paraarticulares se toman; esto ocasiona atrofias y contracturas en flexión, debido al predominio de los músculos flexores. La desviación cubital de los dedos de las manos, ocasionada por las subluxaciones frecuentes, es uno de los signos más característicos de esta enfermedad.

En escasas ocasiones hay esplenomegalia. Del 15 al 20% de los casos presentaban nódulos subcutáneos localizados en la región occipital, prominencias óseas o superficies de extensión en regiones yuxtaarticulares.

Se predomina el cuadro febril sin localización articular manifiesta, es necesario hacer diagnóstico diferencial con el resto de las llamadas enfermedades colágenas y con el linfoma. Si la enfermedad se presenta en forma monoarticular, debe diferenciarse de la artritis tuberculosa.

La artritis reumatoide, puede asociarse con neumoconiosis, lo cual se ha observado en reumatoideos residentes en las áreas donde existen minas de carbón, constituyendo el llamado “Síndrome de Caplán”. Se hace el diagnóstico al comprobar la artritis reumatoide conjuntamente con alteraciones radiológicas pulmonares y los antecedentes ambientales.

Cuando se acompaña de toma de glándulas lagrimales y salivales con xerostomía y xeroftalmía, (“Síndrome Sicca”) el diagnóstico es de síndrome de Sjögren; la ausencia o escasez de lágrimas; el test de shirmer y fluoresceína y la sialografía, hacen el diagnóstico.

En el Síndrome de Sjögren encontramos además, la presencia del facto reumatoideo en un alto porcentaje. Por otra parte, al realizar biopsia glandular observamos infiltración linfocítica.

Si la artritis reumatoide se asocia a esplenomegalia o hiperesplenismo constituye el Síndrome de Felty.33

Los medios auxiliares que nos ayudan al diagnóstico de la Artritis reumatoide, son en primer lugar: la velocidad de sedimentación globular, que se acelera considerablemente en la mayoría de los casos. Puede haber leucocitos que oscilan entre 12 000 y más de 20 000, siendo la anemia frecuente.

Las pruebas del factor reumatoideo látex, bentonita, Waaler-Rose son positivas en el 70 al 90% de los casos. En el estudio del líquido sinovial podemos encontrar los fagocitos, que son complejos antigenoanticuerpos formados por el factor reumatoideo y una globulina 7S fagocitados por los leucocitos de dicho líquido; no tiene valor de especificidad.

Artritis reumatoide juvenil.

Se presenta antes de la pubertad; su forma de comienzo es variable, desde una forma progresiva con toma articular y síntomas generales escasos, hasta una forma aguda, precediendo al daño articular. Puede limitarse a una sola articulación y en ocasiones es indolora durante muchos meses.

Evoluciona en forma similar a la forma adulta; pero aquí es frecuente el cese prematuro del crecimiento de las extremidades por afectación del cartílago de conjunción. Si se afecta la mandíbula, se produce fascies de pájaro. Puede encontrarse espondilitis y anquilosis de la columna cervical.42

Es posible el hallazgo de manifestaciones dérmicas de aspecto macular tojo salmón, localizadas en tronco, cara, cuello y extremidades, que aparecen durante la fase febril. La pleuritis, la hepatoesplenomegalia y las adenopatías, son comunes, observándose a veces, iritis.

Hay leucocitosis de 20 000 o más, sin otra explicación. La eritrosedimentación se acelera notablemente. Solamente el 10% de los casos presentan positividad de las pruebas para factor reumatoideo.

La respuesta al salicilato suele ser lenta y gradual, a diferencia de la fiebre reumática, en la que es generalmente dramática.

Artropatía de la colitis ulcerativa.

Del 5 al 25% de los pacientes portadores de colitis ulcerativa presentan crisis articulares. Solamente un 2 ó 3% de los casos afectados de enteritis regional tienen enfermedad articular. Ambas se denominan artritis intestinal.

Su frecuencia es similar para ambos sexos,7 comenzando, por lo general, a los 40 años. Las grandes articulaciones presentan con mayor frecuencia derrame sinovial. Su duración es de 10 a 12 semanas, pero no deja secuelas tales como atrofia, anquilosis, contracturas. Todos estos datos y la tendencia a tomar preferentemente grandes articulaciones sirven para diferenciarla de la artritis reumatoide. Raramente se observan nódulos subcutáneos y cuando están presentes hay que sospechar la concomitancia de artritis reumatoide y artritis intestinal.

En ocasiones se observan brotes articulares, durante la exacerbación de la crisis intestinal, pero a veces no existe relación entre ambos.

En las 2/3 partes de los casos se acompaña de un cuadro de espondilitis28 con dolor lumbosacro, siendo frecuente observar cambios en las articulaciones sacroilíacas. En el 60% de los pacientes aparece primero la espondilitis que el cuadro intestinal definido.

El diagnóstico positivo se hace mediante el estudio radiológico del colon y la rectosigmoidoscopia. Las pruebas serológicas para el factor reumatoideo son negativas. Bywaters y Ansell8 basándose en estudios serológicos realizados, concluyen que esta entidad es distinta a la artritis reumatoide.

Enfermedad de Whipple36

Su etiología permanece desconocida, aunque muy recientemente ha sido atribuida al coryne-bacterium anaerobio37 Comienza por manifestaciones artrálgicas, a veces migratrices o con tomar articulares inflamatorias que pueden afectar grandes y pequeñas articulaciones, pudiendo impresionar al médico como una artritis reumatoide. Con cierta frecuencia se acompaña de tos en su inicio; pero por lo general ésta es bastante tardía. Hay toma del estado general con anorexia y astenia, pudiendo existir adelgazamiento progresivo. Se piensa en este diagnóstico, cuando hace aparición el cuadro diarreico que se va agravando en el curso evolutivo, llegando a 15 o más deposiciones al día ¿acuosas o espesas₧ generalmente voluminosas, abundantes, espumosas, con grasa y fetidez; alternando en ocasiones con estreñimiento. También existen formas sin diarreas, que se diagnostican en la autopsia.

Existe febrícula en el 50% de los casos, pigmentación cutánea, sobre todo en las regiones expuestas, pudiéndose encontrar adenopatías periféricas y en ocasiones se palpan los ganglios mesentéticos agrandados. Puede haber esplenomegalia. La diarrea se acompaña de lipemia baja e hipocolesterolemia.9 En la biopsia9 de intestino delgado, se ven células de aspecto histiomonocitario, espumosas, que contienen un material P.A.S. positivo, el cual está entre las células y dentro de los mismos, habiendo además depósito de grasas que se tiñen por el Sudán III Estos hallazgos pueden encontrarse en los ganglios mesentéricos y en otras vísceras. Es más frecuente en el hombre, entre 30 y 65 años. Hace algunos años, se consideraba mortal y según algunos autores, su evolución era de 3 a 5 años. En la actualidad ha cambiado totalmente este concepto, considerándose una enfermedad curable.

Artropatía soriásica.

Existe la artritis reumatoide con soriasis y la verdadera artropatía soriásica. En esta última se encuentran lesiones de soriasis de piel y uñas. Las uñas aparecen deformadas, hundidas o con cambios de coloración.

Las articulaciones afectadas son las interfalángicas distales.

No se observan nódulos subcutáneos. Frecuentemente se produce espondilitis.

Las pruebas serológicas para factor reumatoideo son persistentemente negativas.

A los Rayos X  se observan cambios típicos de artritis reumatoide, en caso de existir las dos enfermedades. El extremo distal de la segunda falange se hace puntiagudo y la superficie próxima a la falange distal se ensancha en forma de copa. La falange distal se flexiona.24

Síndrome de Reiter

Enfermedad considerada de carácter infeccioso que se ha atribuido al organismo p.p.l.o., al bacilo disentérico29 y que actualmente se considera viral. Se caracteriza por la triada de uretritis, artritis y conjuntivitis. Más frecuente en el varón, se presenta alrededor de 2 semanas después de comenzar la uretritis. Hay varias articulaciones afectadas pero generalmente menos tumefactas que en la artritis reumatoide. La lesión ocular es por lo general una conjuntivitis benigna, raramente hay iritis, dicha conjuntivitis es casi siempre bilateral. En la piel pueden aparecer una serie de lesiones papulosas pequeñas, rojizas, indoloras, de 2 a 10 mm, que también pueden encontrarse en la boca. Estas lesiones de la piel pueden sufrir queratinización o ser de tipo vesiculoso; pueden encontrarse también en el surco balano prepucial (balanitis circinada). En la planta de los pies y palmas de las manos se observan estas lesiones hiperqueratósicas de color amarillo sucio que descaman y reciben el nombre de queratodermia blenorrágica. Las uñas presentan acúmulos subungueales de detritus celulares, que las levantan y las hacen confundir con las afectadas de soriasis. Por orden cronológico, la toma articular se presenta en rodillas, tobillos y muñecas. En su comienzo puede ser febril agudo o presentarse de manera progresiva. A veces va precedida o acompañada de un cuadro diarreico.29 La proctitis asociada, se presenta en ocasiones y dura generalmente de 6 a 8 semanas, a veces tarda meses o sigue un curso  crónico con remisiones y exacerbaciones; puede afectar la columna, dando el cuadro de espondilitis crónica con osteofitos. Es frecuente el dolor en la planta de los pies y en la inserción del tendón  de Aquiles, acompañándose a veces de espolones.11

Sicklemia.

Se producen dolores articulares y en ocasiones con aumento de temperatura. Estos se acompañan de dolor abdominal tipo cólico, aumento de temperatura y epistaxis, por lo que puede crearse confusión con el diagnóstico de fiebre reumática. Se diferencia de esta última entre otras cosas por la eritrosedimentación normal; también se puede presentar el llamado “Síndrome Mano-Pie” que se ve generalmente en los primeros años de edad en niños homocigotos. Se presenta hinchazón de manos y pies con hipersensibilidad local, acompañándose de fiebre con manifestaciones del estado general, durante 2 semanas. Pueden haber cambios radiológicos, aumento de transparencia de metacarpofalángicas y metatarso-falángicas.

Las manifestaciones clínicas y radiológicas hacen rápida regresión. Cuando hay dolor óseo con fiebre séptica y toma del estado general, debe practicarse biopsia para descartar la osteomielitis que es complicación a veces común de esta entidad, siendo frecuente que dicha osteomielitis sea causada por salmonella. El diagnóstico de esta enfermedad se hace por las características raciales; anemia; subíctero; esplenomegalia (20 al 25%); úlceras pretibiales y cráneo en torre. La preparación de sangre para la prueba de Huck demuestra la presencia de hematíes falciformes12. Hay concentración de Hg y S en más del 60% de estos casos.

Con concentraciones hemoglóbicas más bajas, en el llamado “Trait”, se puede producir sintomatología en pacientes con hipoxia acentuada. A los Rayos X puede haber 3 patrones óseos: infartos medulares, corticales y epifisarios; estos últimos se ven con cierta frecuencia en la cabeza del fémur y húmero, dando el cuadro de necrosis aséptica. Puede aparecer en otros huesos. A veces se ven en las porciones distales de los huesos largos. La periartritis secundaria a infartos diafisarios, se ve en niños y adolescentes. También se observan en la hemoglobinopatía S.C.5

Lupus Eritematoso diseminado.

Esta colagenopatía predomina en mujeres jóvenes, puede simular cualquier colagenosis teniendo un cuadro similar a veces, a la artritis reumatoide sin tendencia a dejar secuelas. Es frecuente el antecedente de hipersensibilidad de tipo alérgico sobre todo a la penicilina. Alrededor del 30% presenta un rash en “ala de mariposa” eritrodérmico, que a veces toma el color heliotropo como en la dermatomucomiositis. La toma del estado general con febrícula a veces se presente; cuando el cuadro es agudo puede haber postración con verdadera impregnación tóxica. A veces se complica con serositis; pleuresía, pericarditis o peritonitis, siendo frecuente la toma renal (del 50 al 70% de los casos), no teniendo en ocasiones traducción clínica.32 Esta puede manifestarse por el cuadro de la glomerulonefritis crónica o de un síndrome nefrótico sin hipercolesterolemia y aumento de gammaglobulina. La anemia, es generalmente severa, sobre todo si es hemolítica. El fondo de ojo puede mostrar los cuerpos citoides (exudados) en ausencia de diabetes o hipertensión arterial. A veces da el cuadro de una púrpura trombocitopénica que puede catalogarse como idiopática. Lesiones viscerales por vasculitis que pueden causas fenómenos convulsivos, cuando tienen localización cerebral. Debe sospecharse ante toda artritis reumatoide con úlceras de la pierna, aunque ésta es capaz de causarla, así como en todo reumatoideo. En ocasiones, existe esplenomegalia y las adenopatías pueden verse hasta en el 50% de los casos. En el laboratorio se ve con frecuencia leucopenia con linfopenia.

A veces eosinopenia y anemia y fenómeno LE,14 anticuerpos nucleares40 con o sin fluorescencia. Las células LE son falsas negativas en un 15% de los casos. Los anticuerpos nucleares son falsos positivos en muchas ocasiones.41

Las pruebas serológicas para sífilis, frecuentemente dan resultados falsos positivos.

En cuanto a la biopsia renal 32 pueden encontrarse distintos grados de daño tisular, los cuales se han clasificado: a) normal; b) con daño renal mínimo; c) glomerulonefritis; d) glomerulopatía difusa membranosa.

Barnett4 propone los siguientes criterios para arribar al diagnóstico de esta entidad.

a)     Fiebre

b)     Rash cutáneo

c)      Serositis

d)     Artritis no erosiva

e)     Vasculitis de pequeños vasos

f)        Glomerulonefritis

g)     Manifestaciones del sistema nervioso central.

Para que tengan valor dichos criterios es necesario la presencia del fenómeno LE, de esta manera se cataloga como posible lupus Eritematoso diseminado, cuando exista uno de estos criterios acompañado de fenómeno LE positivo.

La presencia de dos criterios, conjuntamente con el fenómeno LE permite el diagnóstico de probable LED. Si concomitan, con dicho fenómeno LE positivo, tres de los criterios expuestos, se trata de LED definido

Fiebre reumática.

Por lo general se trata de un niño con antecedentes de angina 8 a 21 días antes del cuadro articular. A veces sólo hay antecedente de catarro nasal nasofaríngeo discreto, después del cuadro articular agudo que afecta grandes articulaciones con fiebre de 38oC. A veces hay sólo una febrícula. La forma hiperpirética es poco común. La toma articular comienza por sensación de tensión, después hay tumefacción dolorosa que se agrava con el movimiento. Esta artritis es generalmente poliarticular y afecta principalmente articulaciones mayores con tendencia a ser migratoria. En los niños es más frecuente la toma mono u oligoarticular. La poliartritis de la fiebre reumática, no deja secuelas. Si hay complicación cardiaca se presenta taquicardia desproporcionada con la fiebre, ritmo de galope y apagamiento de los ruidos, arritmia, hipertensión arterial que traducen la miocarditis. Se puede auscultar un soplo sistólico suave, a la 3ra. O 4ta. Semana de la enfermedad. Los signos de pericarditis son menos frecuentes. La presencia de soplo diastólico traduce la lesión endocardítica valvular.

Con frecuencia se encuentran nódulos subcutáneos, nódulos de Meynet y eritema marginado. Los nódulos se localizan en las superficies externas de codos, rodillas, muñecas, occipucio, procesos vertebrales, siendo de valor pronóstico.

La corea menor es otra forma clínica;30 se presenta entre los 8 y 13 años; es poco común antes de los 5 años y después de los 20. Se inicia por anorexia, malestar e inquietud. Hay debilidad de piernas y brazos. Existen movimientos incoordinados y disarmónicos de los miembros, torsiones espasmódicas, dando la impresión de torpeza al no poder sostenerse objetos en la mano. Se observa hipotonía muscular con tendencia al llanto. El exudado faríngeo es de poco valor. La antiestreptolisina O tiene significación cuando pasa de 200 a 250 U Todd, el E.C.G. puede mostrar prolongación del P R y alteraciones ST y T. Para el diagnóstico (aunque no de valor absoluto) tienen aún vigencia los criterios modificados de Jones.23

Criterios Mayores:

a)       Carditis (demostrada por soplos, agrandamiento cardíaco progresivo, pericarditis e insuficiencia cardiaca progresiva).

b)       Poliartritis: (usualmente migratriz con dolor, rubor y tumor).

c)       Nódulos subcutáneos (especialmente, en superficies de extensión de codos, rodillas, muñecas, occipucio y apófisis espinosos)

d)       Corea

e)       Eritema marginado.

Criterios Menores:

a)     Fiebre

b)     Artralgia (en ausencia de poliartritis).

c)      Prolongación del intervalo PR.

d)     Aumento eritro, proteína C. Reactiva u otro reactivo de la fase aguda.

e)     Evidencia de infección por estreptococo hemolítico con cultivos positivos, títulos aumentados de antiestreptolisina O. Escarlatina o cuadro típico de infección estreptocócica a cualquier nivel.

f)        Antecedentes de FR o demostración de valvulopatía reumática crónica.

Dos criterios mayores o uno mayor y dos menores indican la probabilidad de la FR, excepto cuando se combinan poli artritis, fiebre y eritro elevado

Esclerodermia.

Las alteraciones cutáneas, son los signos más manifiestos. Es más frecuente en mujeres entre la 4ta. Y 5ta. Décadas. Hay edema con induración, inflamación marginal, pérdida del vello con aspecto céreo de la piel, siendo imposible realizar un pliegue cutáneo en la zona afectada. Existen cambios pigmentarios que afectan primordialmente extremidades inferiores.38 Posteriormente existen atrofia y fibrosis con adherencias a las estructuras subyacentes, más que daño articular. Hay además contractura muscular con manifestaciones periartríticas pero pueden haber signos inflamatorios articulares; el fenómeno de Raynaud es frecuente. La infiltración esofágica puede causas disfagia, teniendo en ocasiones que sentarse para poder deglutir. Hay diseña por fibrosis pulmonar que aparece generalmente en etapa tardía pudiendo conducir a la insuficiencia cardiaca derecha. La toma miocárdica ocasiona insuficiencia cardiaca congestiva y con frecuencia es la causa del fallecimiento del paciente; puede haber pericarditis con derrame.35

Cuando se produce daño renal se puede poner de manifiesto, por la proteinuria, pudiendo causar síndrome nefrótico; pero es más frecuente la evolución hacia la insuficiencia renal crónica. Puede producirse el cuadro de insuficiencia renal aguda por lesiones arteriales o necrosis cortical. Los cambios cutáneos aparecen casi siempre con anterioridad a las complicaciones referidas, pero a veces se invierte esto último.

Entre los cambios histológicos observados, hay aumento de las fibras colágenas con posible alteración de la sustancia fundamental.

En los riñones hay proliferación de la íntima y degeneración mucinosa de las arterias renales. Puede haber necrosis tubular; también se encuentra engrosamiento de las membranas alveolares. A los Rayos X se puede observar calcinosis con atrofia de las falanges distales, desaparición de la lámina dura del alvéolo dentario, fibrosis pulmonar, rigidez de las diversas zonas del tracto gastrointestinal.34

Dermatomiositis.

Se caracteriza por debilidad muscular acompañada de rigidez que afecta primordialmente los músculos de cintura escapular y causa atrofia, tanto de la raíz de los miembros, como de los músculos del cuello, pudiendo existir signos inflamatorios articulares similares a los de la artritis reumatoide. Existe edema periorbitario, encontrándose comúnmente pigmentación color heliotropo en la piel de las zonas afectadas. En ocasiones se observa pericarditis o pleuritis, así como lesiones pulmonares y toma miocárdica y digestiva. La artritis al comienzo puede confundirse con la AR, cuando las lesiones cutáneas no son evidentes. El diagnóstico diferencial con el lupus Eritematoso diseminado y con la periarteritis nudosa, puede hacerse difícil. En un 15% de los casos se acompaña de procesos neoplásicos y en un porcentaje análogo existen calcificaciones difusas de partes blandas. La transaminasa pirúvica  y la oxalacética están generalmente elevadas. El patrón electrocardiográfico puede ser patológico. Desde el punto de vista histopatológico hay necrosis focal de las fibras musculares, infiltración de células, más marcada cerca del perimisio, regeneración de las fibras musculares dañadas y marcadas variaciones en su tamaño. El fondo de ojo puede mostrar cuerpos citoides análogos a los del LE.26 Se ha reportado asociación con neoplasia en el 50% de los casos, así comoasociación frecuente con Síndrome Sjögren27

Poliarteritis nudosa.

Los síntomas y signos son variables. El comienzo puede producirse de manera brusca o progresiva. Puede comenzar con fiebre y pérdida de peso. En ocasiones hace su aparición como una enfermedad primaria diagnosticada como glomerulonefritis, una hipertensión inexplicable o puede simular una urgencia abdominal, asma bronquial o una infiltración pulmonar de aspecto neumonítica, infarto o insuficiencia coronaria. A veces hay dolor muscular y atrofia. Se asocia frecuentemente con neuritis periférica. Da fiebre cuando se presenta, no sigue un curso característico, no es frecuente el escalofrío. En las ¾ partes de los casos se observa daño renal con albuminuria y hematuria, que a veces se acompaña de sacrolumbalgia, nicturia u oliguria.

En el 605 de los casos hay hipertensión arterial, que se considera dependiente del daño renal. El dolor abdominal se localiza con frecuencia en región periumbilical y cuadrante superior derecho, pudiendo acompañarse de anorexia, nauseas, vómitos y diarreas a veces sanguinolentas. Puede simular apendicitis, obstrucción intestinal o perforación de víscera hueca. La toma hepática difusa y la toma vesicular, a veces impresiona como afección hepatobiliar primaria; aunque pocas veces puede producirse el cuadro de pancreatitis aguda. La toma pleural puede causas pleurodinia con derrame hemorrágico. En ocasiones hay lesiones pulmonares trombóticas o vasculíticas con sangramiento. Se han informado cuadros neumoníticos anafilácticos y pueden encontrarse manifestaciones asmatiformes con eosinofilia. La lesión arterítica coronaria puede producir infarto del miocardio. El daño del Sistema Nervioso Central causa alteraciones de conducta, cefalea, hemiplejía, asfasia, signos cerebelosos y hemorragias subaracnoideas. Es común encontrar un cuadro polineurítico que afecta extremidades superiores  e inferiores aunque la toma de estas últimas es más frecuente. Las artralgias se presentan en gran número de casos, siendo poco frecuentes los signos inflamatorios. Esta toma articular puede ser migratoria o ser poliarticular de inicio. Se han dado a conocer casos que simulan la AR24 Hay lesiones cutáneas en un 25% de los casos, pudiendo encontrarse nódulos dérmicos. Algunos evolucionan con síndrome de Raynaud. Hay leucocitos en el 80% de los casos, a veces con desviación a la izquierda y algunas veces se presenta eosinofilia que puede llegar a ser marcada. En la orina, a veces se encuentran albuminuria y hematuria; puede haber aceleración de la eritrosedimentación.

Hay degeneración fibrinoide de la íntima y la media, particularmente en riñones, corazón, pulmón y sistema nervioso. Puede encontrarse dilatación aneurismática de la pared del vaso, estando los riñones afectados en el 80 ó 90% de los casos, encontrándose participación pulmonar en un 25 al 30%.13

Debe sospecharse esta entidad en cualquier hombre en la edad media de la vida con un cuadro multisistémico.

Osteoartritis.

Enfermedad articular degenerativa local o generalizada. En los traumatismos, puede aparecer de forma primaria o secundaria, anormalidad articular o cualquier enfermedad que altere la estructura articular como gota, artritis séptica u otras. Las articulaciones que resisten peso: rodillas, columna, caderas son las más sometidas al proceso de desgaste y degeneración articular. También se encuentran afectadas, sobre todo en las mujeres, las articulaciones interfalángicas distales, con marcada incidencia familiar.

En estas articulaciones se observan deformidades que dan aspecto irregular a las mismas constituyendo los nódulos de Heberdein. Hay ausencia de síntomas tales como: fiebre, pérdida de peso, anemia, manifestaciones generales o sistémicas de cualquier tipo. Generalmente no hay cambios inflamatorios articulares, aunque en ocasiones, puede haber calor articular así como engarzamiento sinovial y derrame secundarios a pellizcamiento de la membrana. Clínicamente se caracteriza por dolor, que se manifiesta con más frecuencia después del reposo, que mejora con el comienzo de la marcha y la aplicación de calor; puede haber crepitación a la movilización articular. La articulación afectada está generalmente agrandada por crecimiento óseo. La radiografía revela grados diversos de producción ósea con osteofitos marginales. Hay estrechamiento articular y esclerosis del hueso subcondral. Existen áreas de aspecto quístico. Se ha propuesto llamar osteoartrosis a los cambios articulares sin síntomas clínicos y osteoartritis cuando el dolor está presente.

Reumatismo psicógeno.

Debe sospecharse cuando el paciente presente signos de inestabilidad emocional. Los síntomas no siguen un patrón de localización definida. Refieren síntomas bizarros que no se corresponden con una estructura anatómica determinada, existiendo gran tendencia a exagerar los malestares. No hallan estos pacientes mejoría con ningún tratamiento impuesto.

Constituyen la r4gla general, la exacerbación del cuadro con episodios de tensión emocional o fatiga mental y la mejoría del mismo, coincidente con estados de quietud mental, distracciones y situaciones de alegría.

Fibrositis

Afecta los tejidos blandos, especialmente las fascias, tendones y aponeurosis. La localización más frecuente es en: hombros, cuello, tórax, espalda y regiones glúteas. Es poco frecuente antes de la edad adulta pudiendo tener un comienzo insidioso o agudo. Hay dolor y envaramiento, con agravación de los síntomas por el frío, humedad y tensión emocional. Los síntomas son más marcados después del reposo y mejoran después de actividad moderada, reapareciendo con el ejercicio excesivo.

No hay alteraciones estructurales o funcionales al examen físico, ni a los Rayos X.36 Con excepción del síndrome hombro mano, en el cual hay un hombro congelado por limitación del movimiento y una serie de cambios tróficos en la mano que pueden dar lugar a la mano en garra (mano de Dupuytrén).

En ocasiones, en las fibrositis se encuentran nódulos subcutáneos dolorosos (punto gatillo). No hay síntomas constitucionales como fiebre, pérdida de peso, etc. Los exámenes de laboratorio son negativos.

Aunque la polimialgia reumática es una entidad distinta  a la fibrositis, la incluimos con este grupo porque su sintomatología predomina en los tejidos blandos; tiende a presentarse en edades medias y avanzadas, siendo más frecuente en la mujer que en los hombres. Generalmente su comienzo es súbito y afecta primordialmente las cinturas escapular y pelviana. Hay mialgia difusa,19 puede haber febrícula, fatiga, anorexia, pérdida de peso y depresión. También puede encontrarse discreta reacción sinovial inflamatoria. A veces hay una anemia discreta, la eritro acelerada, con frecuencia por encima de 100mm en la primera hora. Se acompaña a veces, de rigidez articular. No se demuestra presencia de factor reumatoideo.6 La biopsia muscular es normal. Evoluciona a la curación en varios años.

artritis septica cadera

Fig. 1- Artritis séptica de la articulación coxofemoral.


Artritis neuropática

Fig. 2- Artritis neuropática en un caso de diabetes Mellitus

Artritis reumatoide

Fig. 3- Artritis reumatoide. Obsérvese el estrechamiento de la articulación y osteoporosis marcada. Destrucción ósea a nivel de metacarpo, falange y muñecas.

Artritis reumatoide

Fig. 4- Artritis reumatoide. Obsérvese el estrechamient5o de la interlinea articular, osteoporosis y osteofitos marginales. Angiólosis.

enfermedad de Pertes

Fig. 5- Enfermedad de Perthes. Diagnostico diferencial con la artritis reumatoide juvenil y sickle-cell-anemia.

articulacion de Charcot

Fig. 6- Articulación de Charcot.

artropatia neuropatica

Fig. 7- Artropatía neuropática.

espondilitis septica

Espondilitis infecciosa

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