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Sábado 21 / abril / 2012

Factores de riesgo de osteoporosis en el adulto mayor

Filed under: reumatología — José Pedro Martínez — abril 21st, 2012 — 7:25 AM

Revista Cubana de Reumatología                         ISSN: 1817-5996                          Volumen XI, Números 13 y 14, 2009

ARTÍCULO ORIGINAL

Factores de riesgo de osteoporosis en el adulto mayor

Taylor Jiménez Bárbaro *,  Piñera Andux Inocencia **, Rodríguez González José A***, Rodríguez Soria Noel ****,  López Yamira*****

*  Especialista de 2do. Grado en Reumatología
**Especialista en MGI. Residente de 2do. Año en Reumatología
***Especialista de 1er. Grado en Reumatología
****Especialista de 1er. Grado en Reumatología
*****Especialista en 1er. Grado en Reumatología

Hospital “Cdte. Faustino Pérez”, Matanzas


RESUMEN

La osteoporosis (OP) y su complicación la fractura, afecta a un número elevado de adultos mayores, por lo que constituye una preocupación para pacientes y médicos. Es la enfermedad ósea metabólica más prevalente, constituyendo un serio problema de salud dada su alta morbi-mortalidad y por los altos costos directos e indirectos relacionado con su atención. Los factores de riesgo modificables de la Osteoporosis como el sedentarismo, el peso, la nutrición, los estilos de vida inadecuados, juegan un papel importante en  la génesis de esta enfermedad. Se realizo un estudio descriptivo, observacional, a fin de identificar los factores de riesgo modificables de osteoporosis en los ancianos del Consultorio Nº 5 del Policlínico “Mario Muñoz” Varadero, encontrándose que el género predominante fue el femenino, el color de la piel el blanco, destacándose los factores de riesgo el sedentarismo unido al consumo habitual del café y el tabaco, prevaleció entre las afecciones crónicas no transmisibles la Hipertensión arterial. Se destacan como los medicamentos de mayor utilización los anticálcicos

PALABRAS CLAVES: osteoporosis, adulto mayor, factores de riesgo


INTRODUCCIÓN

La Osteoporosis se considera un problema de Salud Publica existente, que genera demandas de atención sanitaria, con un impacto económico importante sobre el sistema de salud (1-4). La prevalencia de la Osteoporosis es difícil de establecer, por ser una enfermedad que la mayor parte del tiempo cursa asintomática y solo se puede establecer desde el punto de vista epidemiológico cuando aparecen su complicación: la fractura (5). No obstante, se conoce que es alta, así como su frecuencia e incidencia (6-8). Se prevé que para el año 2050 el número de personas mayores de 60 años se eleve sustancialmente por lo cual el impacto de esta epidemia silente será impresionante (9,10). Se plantea que la prevalencia de Osteoporosis es más elevada en los países nórdicos de Europa, Estados Unidos y Canadá que en los países tropicales debido a hábitos y costumbres diferentes de las poblaciones, y marco geográfico (11).

La osteoporosis se define (12-15), de forma conceptual como un trastorno esquelético caracterizado por una afectación de la resistencia ósea que predispone a un mayor riesgo de fractura. La resistencia ósea refleja la integración de la densidad y de la calidad del hueso.

La osteoporosis es el segundo problema de salud en importancia, detrás de las enfermedades cardiovasculares. Una mujer de cada tres y un hombre de cada ocho mayores de 50 años sufrirán una fractura a consecuencia de la osteoporosis “, ha señalado Pierre Delmas, de la Universidad Claude Berard, de Lyon, Francia y presidente de la Fundación Internacional de Osteoporosis. Las fracturas de cadera son especialmente devastadoras, causando un gran dolor, discapacidad e incluso la muerte del paciente, Más del 20 por ciento de las mujeres que tienen una fractura de cadera relacionada con la osteoporosis mueren antes de un año, según los datos de Delmas. Y se estima que el 75% de los casos de osteoporosis están sin diagnosticar (16).

Los parámetros de edad, masa ósea, antecedentes familiares y uso de los biomarcadores configuran los ejes del diagnóstico precoz de la osteoporosis y de la prevención, al margen de la densitometría, según el criterio de David Hoskings, del hospital municipal de Nottingham, en el Reino Unido.

El término factor de riesgo es utilizado por primera vez por el investigador de enfermedades cardíacas Dr. Thomas R Dowber en un estudio publicado en 1961, donde atribuyo a la Cardiopatía Isquémica determinadas situaciones como son la presión arterial, el colesterol el hábito de fumar (17). Los factores de riesgo modificables constituyen una probabilidad medible, teniendo valor predictivo, por lo que pueden utilizarse con ventajas tanto en la prevención individual, como en la comunidad (18,19).

Al identificar factores de riesgo en un grupo específico de personas estamos colaborando a que puedan ser modificados, por alguna forma de intervención, logrando disminuir la probabilidad de que se desarrolle la enfermedad, sus consecuencias u otros datos específicos.

Los factores de riesgo modificables para la Osteoporosis son la dieta inadecuada de Calcio y Vitamina D, la baja exposición solar, el sedentarismo, el Índice de Masa Corporal menor de 19 Kg/m2, y los estilos de vida inadecuados como el hábito de fumar, el alcoholismo, y el consumo excesivo de café (20-24).

Factores de riesgo modificables.

Peso:

El peso corporal es un importante factor de riesgo de OP. Varios estudios han revelado que un peso igual o menor a 57 kg o 125 lb, se asocia con OP y fracturas osteoporóticas.

Los individuos con menor Índice de Masa Corporal (IMC) tienen menor densidad de masa ósea, lo cual parece relacionarse por una parte con un menor efecto osteoblastico y por otra parte con un menor freno de la actividad osteoclastica.

De manera que un bajo IMC es un factor de riesgo bien documentado para futuras fracturas de cualquier tipo, siendo más evidente las de cadera.

La obesidad parece proteger el esqueleto, las mujeres con un mayor contenido de grasa presenta una mayor Densidad Mineral Ósea, un alto IMC y menor posibilidad de fractura osteoporótica (25,26).

Dieta inadecuada de calcio.

Es el mineral más abundante que se encuentra en el cuerpo humano, siendo los huesos y dientes lo que tienen más cantidad. En la dieta es necesario para el metabolismo óseo normal, ya que condiciona el peso máximo de masa ósea.

Los requerimientos de calcio varían durante las diferentes etapas de la vida, siendo mayores durante la infancia, juventud y embarazo, por lo que el consumo inadecuado en estas etapas de la vida repercute sobre la formación del banco óseo.

Las necesidades diarias de calcio suelen ser de 800-1000 mg/d. En la adolescencia de eleva a 1200 mg/d y se ha propuesto a 1500 mg/d en el anciano. En mujeres la recomendaciones son también entre 1200/1500 mg/d.

Déficit de vitamina D

La deficiencia de vitamina D es poco frecuente, pues se garantiza con la exposición solar. Los alimentos ricos en vitamina D son la leche, la yema de huevo, los aceites de pescado y pescados grasos como la sardina y el atún.

Además la vitamina D junto a la Paratholmona es uno de los factores más importantes en la homeostasia fósforo-cálcica. Las necesidades de vitamina D están entre 400-800 Unidades Internacionales (UI) al día. Con el aumento de la edad  la absorción de la vitamina D disminuye debido al adelgazamiento de la piel y la menor exposición a los rayos solares (27).

Estilos de vida

Tabaquismo.

Diversos estudios epidemiológicos han señalado una relación entre el consumo de cigarrillos y una menor Densidad Mineral Ósea (DMO), una mayor incidencia de fracturas vertebrales y de caderas además de ser más recurrente y precisar de más tiempo para su curación. Se habla de un efecto tóxico directo del tabaco, disminuyendo la actividad osteoblástica del hueso. También se sabe que el tabaco disminuye la absorción intestinal de calcio; pero el mecanismo etiopatogénico más importante es consecuencia de su efecto antiestrogénico (28).

Alcoholismo

Aunque se plantea que el consumo moderado de alcohol se acompaña generalmente de una mayor densidad mineral ósea y de una reducción del riesgo de fractura del cuello femoral, se conoce también que en el alcoholismo crónico hay una reducción de la densidad mineral por varios mecanismos: el alcohol tiene efectos tóxicos directos sobre los osteoblastos, generalmente el consumo excesivo y crónico de éste se acompaña de malnutrición y finalmente las caídas son más frecuentes en el alcohólico lo que lo expone a mayor riesgo de fracturas. El mayor efecto nocivo aparece con el consumo igual o mayor a 30 g de alcohol diario (29).

Sedentarismo

La falta de ejercicio físico es unos de los factores de riesgo más importante en el desarrollo de la Osteoporosis y por ello las personas sedentarias padecen más esta enfermedad y sus consecuencias, es decir, las fracturas. El ejercicio es uno de los elementos claves en la prevención general de esta enfermedad. Cualquier ejercicio es bueno, pero uno tan sencillo como el caminar es el que se recomienda a los pacientes. Además lo puede realizar casi todo el mundo (basta con caminar media hora al día o tres horas por semana) y no tiene costo económico.

Consumo excesivo de café.

La cafeína tiene efecto transitorio sobre la calciuria de manera que la incrementa entre 1 y 3 horas luego de su ingestión, sin embargo este efecto no se ha comprobado de forma mantenida. Las mujeres pos menopáusicas que toman poca leche y consumen 2 o más tazas de café tienen una menor densidad mineral ósea.

Dietas hiperproteicas

Los bajos consumos de proteínas generalmente se acompañan de menor masa muscular y también ósea, probablemente por reducción del componente proteico de la estructura ósea. Es bien conocida la reducción paralela de la masa ósea y muscular que se da en adultos y ancianos, donde ambas pueden reducirse en un 35 a 45%.

Se plantea que las elevadas ingestas proteicas también podrían acompañar la reducción de masa ósea, dado que un gramo en exceso de proteína de la dieta se acompaña de la pérdida urinaria de 1 mg de calcio. Se supone que la excesiva carga de proteínas superiores a 2 g/kg/d, favorece la descalcificación al reducir el Ph (30).

Determinados tratamientos médicos

El consumo prolongados de ciertos medicamentos favorecen a la osteoporosis, dentro de ellos los más significativos son: los antiácidos, anticalcicos, esteroides (dosis iguales o superiores a 7.5 mg/d por más de tres meses), hormonas tiroideas, anticonvulsivantes, citostáticos (Metotrexate) y otros.

Enfermedades

Diabetes mellitus, Hipertensión arterial, Enfermedades reumáticas, inflamatorias (Artritis reumatoidea y otras) Ulcera gastrodeudenal, Enfermedad pulmonar crónica obstructiva, Asma bronquial, Hepatopatías crónicas, Trastorno del tiroides, Anemia y otros (31).

También algunos procedimientos quirúrgicos como la Ooferectomia, Gastrectomía y Colecistectomía, favorecen a la OP.

MATERIAL Y MÉTODO

Se realizó un proyecto de investigación observacional, descriptivo.

El Universo de estudio lo conformaron el total de pacientes (n-119) de 60 años y más, perteneciente al consultorio No.5 del Policlínico “Dr. Mario Muñoz” de Varadero en el período comprendido entre Marzo del 2007 y Marzo del 2008, que cumplían los criterios de inclusión.

Criterios de Inclusión

- Paciente de 60 años o más perteneciente al consultorio.

- Voluntariedad de participar en el estudio una vez explicado las características del mismo.

Criterios de exclusión

- Discapacidad mental para responder el cuestionario.

Criterios de salida

- Fallecimiento del paciente

Se confeccionó una planilla de recolección de datos, en la cual se recogieron las siguientes variables:

- Edad. Se consideró la edad, en años cumplidos en el momento de la entrevista mayores de 60 años.

- Género: Femenino y Masculino.

- Color de la piel: Blanca, Negra y Mestiza.

- Antecedentes Personales de Fracturas: (después de los 45 años de edad), y Familiares (de 1er. Grado).

- Índice de Masa Corporal: Infrapeso, Normal y Obeso.

- Alimentos ricos en Calcio: Frecuencia con que se consumen.

- Hábitos Tóxicos: Café, Alcohol y Tabaco.

- Sedentarismo: Tiempo de actividad física que realiza, sentados más de 6 horas diarias, caminar 10, 20 o 30 minutos y más por día o 1 hora 3 veces por semana.

- Fracturas: de Muñeca, Vertebra y Cadera.

- Antecedentes Personales Patológicos: Diabetes mellitus, Hipertensión arterial, Enfermedades reumáticas, Ulcera gastroduodenal, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, Asma bronquial, Hepatopatía crónica, Trastorno del tiroide, Anemia.

- Procedimientos quirúrgicos: Ooferectomía, Gastrectomía y Colecistectomía.

- Consumo prolongado de medicamentos que favorecen a la Osteoporosis: Antiácidos, Anticálcicos, Hormonas Tiroideas, Esteroides (dosis igual o mayor a 7.5 kg/d por más de 3 meses), Citostáticos (Metotrexates) y Anticonvulsivantes.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

Entre Marzo del año 2007 y 2008, se realizó un estudio de tipo observacional, descriptivo, prospectivo en el consultorio Nº 5, del Policlínico “Mario Muñoz” del Municipio de Varadero. Los pacientes mayores de 60 años fueron evaluados por expertos y se llegó a identificar los factores de riesgos de osteoporosis presentes en la población y después de tener en cuenta los criterios de inclusión y exclusión, así como el consentimiento asistido de los pacientes, se realizó esta investigación.

Tabla No 1.

Pacientes según fracturas (Osteoporosis).

Marzo 2007-2008

n=119

No. %
Fracturados

(Osteoporosis)

16 13.5
No fracturados

(No osteoporosis)

103 84.5
Total 119 100

La Tabla No1 ilustra los pacientes según fractura. De un total de 119 (100%), 16 (13.5 %) tuvieron fractura osteoporótica y 103 (84.5%) no la presentaron. Se define como fractura osteoporótica, las secundarias a un traumatismo leve (como las caídas desde la posición de bipedestación con los pies a la altura del suelo) y no justificada por otras razones, se excluyeron además, las debidas a traumatismo de mayor intensidad, las fracturas de cráneo, cara, metacarpianos y falanges de manos y pies.

Tabla No 2.

Pacientes según grupos de Edades y Género.

Marzo 2007-2008

n=119

Grupo de Edades Masculino Femenino Total
No. % No. % No. %

60-69

15 12,7 25 21 40 33,6

70-79

10 8,4 39 32,8 49 41,3

80-89

6 5 22 18,4 28 23,5

90  y +

- - 2 1,7 2 1,6

Total

31 26,1 88 73,9 119 100

En la tabla Nº 2 se refleja la distribución de los encuestados por grupos de edades y géneros, por la importancia que tiene para la investigación el análisis de la misma. Se agruparon en los siguientes grupos etarios: 60-69 años, de 70-79, de 80-89 y de 90 y más. Los resultados alcanzados fueron de 88 mujeres en total para un 73.9 %, de ellas 25 dentro del grupo 60-69, 39 entre los 70-79, 22 dentro del grupo 80-89 y 2 de 90 años y más. De los 31 hombres que representan el 26.1 %, el resultado por grupo de edades fue el siguiente: 15 para el grupo de 60-69, 10 al correspondiente 70-79, 6 dentro de las edades 80-89 y ninguno en el grupo de los 90 años y más.

La edad es considerada por la International Osteoporosis Fundation (IOF) como, uno de los factores de riesgo mayores de Osteoporosis. Se recomienda valorar a todo paciente con edades igual o superior a los 65 años, por la probabilidad individual de sufrir una fractura osteoporótica a partir de ese momento (32). Para Gimeno Jodar del Servicio de Endocrinología y Nutrición, del Hospital Universitario 12 de Octubre en Madrid en su trabajo: “Escalas de riego de Osteoporosis, la edad es un factor de riesgo importante para la predicción del riesgo de fractura” (33).

Tabla No 3. Adultos mayores según color de la piel.

n=119

Color de la piel

Masculino

Femenino

Total

No.

%

No.

%

No.

%

BLANCO

18

15,1

51

42

69

57,9

NEGRO

7

5,8

23

19,3

30

25,2

MESTIZO

5

4,2

15

12,6

20

16,8

TOTAL 30 25 89 75 119 100

Los resultados obtenidos en relación con el color de la piel nos llama la atención, la alta incidencia de la raza blanca con un total 69 pacientes para un 57,9%, distribuidos en 18 del género masculino (15,1%) y 51 femenino que representan el 42%. En comparación con la raza negra y mestiza donde se encuentran 30 ancianos de la raza negra para un 25,2%, siendo el género femenino el de mayor representatividad con 23 mujeres para un 19,3% y los masculinos hacen 5,8% con solo 7. En el color de la piel mestiza se hallaron 20 que representan un 16,8% de los pacientes, de los cuales 15 eran mujeres (12,6%) y 5 hombres para un 4,2%.

Este trabajo se comporta de igual forma al de otros autores, con un predomino de la raza blanca sobre las otras, a pesar de la variada composición racial con que contamos en el país, procedente de tres etnias fundamentales: la Española, Africana e India.

Tabla No 4. Antecedentes personales y familiares de fracturas osteoporótica.

n=119

Fracturas Masculino Femenino Total
No. % No. % No. %
Personal mas de 45 años _ _ 11 9,2 11 9,2
En familiar de 1er grado 3 2,5 6 5 9 7,5

Al analizar la tabla Nº 4 relacionada con los antecedentes personales y familiares de fractura de tipo osteoporótica, encontramos 11 mujeres con historia personal de fractura después de los 45 años de edad para un 9,2%, así como 6 mujeres que tuvieron antecedentes familiares de 1er. Grado (Madre y Abuela) de fracturas para un 7,5% y 3 hombres con el mismo antecedente familiar que representa el 2,5%.

Se conoce que el análisis combinado reciente de múltiples estudios internacionales ha revelado que las personas con una fractura previa presentan un riesgo elevado de sufrir cualquier tipo de fractura, en comparación con aquellas personas que nunca se fracturaron un hueso. Esto comprende tanto a hombres, como a mujeres. En ambos sexos, la posibilidad de sufrir una segunda fractura casi se duplica, en comparación con aquellos que nunca la sufrieron.

La genética tiene también un papel importante en la Osteoporosis. Los científicos están develando variaciones sutiles en el código genético humano, según el cual algunas personas son más susceptibles a la pérdida ósea que otras. De hecho, los antecedentes de fractura en los padres son un factor de riesgo conocido, que es independiente de la densidad mineral ósea, lo cual sugiere que existen factores adicionales, más allá de la salud ósea, que vuelven a las personas susceptibles a las fracturas (34,35).

Tanto el factor de riesgo de fractura previa, como el antecedente familiar de 1er. Orden de fractura, no han sido característicos los resultados obtenidos en este estudio, cuando se comparan con otros en otras latitudes como en los países nórdicos de Europa y Japón donde si desempeñan un rol importante estas condiciones.

Tabla No 5. Índice de Masa Corporal.

IMC = Kg/m2               n=119

Clasificación

de IMC

Masculino Femenino Total
No. % No. % No. %
Infrapeso 10 8.4 34 28.5 44 37
Normal 16 13.4 45 38 61 51.2
Obeso 4 3,3 10 8,4 14 12

La tabla Nº 5 ilustra el índice de masa corporal y su relación con el género en los pacientes estudiados. Un total de 44 pacientes fueron clasificados infrapesos (37%), de los cuales 34 (28.5%) fueron del género femenino y 10 (8.4%) masculinos. Presentaron un índice de masa corporal normal 61 pacientes (51.2%) de los cuales 45 (38%) fueron femeninos y 16 (13.4%) masculinos. Por último 14 adultos mayores 12% fueron obesos de los cuales 10 (8,9%) correspondieron al género femenino y 4 (3,1%) al masculino.

Se estima que el IMC ideal debe de ser entre 20 y 25. Todo aquel que presente un IMC igual o superior a 25 tendrá sobrepeso y todo aquel que tenga un IMC mayor de 30 será considerado obeso. El IMC inferior a 19 se considera bajo peso y es un factor para la osteoporosis.

Predominó un IMC  normal en la mayoría de los pacientes estudiados, en más de la mitad del universo, lo cual no se corresponde con la literatura internacional revisada, que indica que los pacientes delgados y bajos de estaturas o sea con un IMC bajo son más propenso a las fracturas osteoporóticas. Algunos estudios realizados en nuestro país coinciden con el nuestro en ese sentido, no son precisamente las personas bajo peso y talla las que más tendencia tienen a fracturarse.

Tabla No 6. Alimentos ricos en calcio. Suplemento. Frecuencia con que se consumen.

n=119

Alimentos

No Consumen

Consumen

Si Consumen

Diario

Ocasional

No

%

No

%

No

%

No

%

Leches y derivados

5

4,2

114

95,7

70

58

54

43

Vegetales de Hojas Verdes

61

51

58

49

15

12,6

43

36

Granos

27

26,6

82

70

62

52

20

16,8

Pescado con espina

93

78

26

22

-

-

26

22

Suplemento de Calcio

83

69.7

36

30.3

22

18

14

12

Del análisis realizado en la tabla Nº 6 sobre alimentos ricos en calcio y la frecuencia en que se consumen, pudimos llegar a los siguientes resultados: un total de 114 (95,7%) de los casos toman leche y sus derivados, de ellos de forma diaria 70 un 58% y 54 (43%) respondieron que lo hacen de forma ocasional. Los vegetales de hojas verdes son consumidos por 58 pacientes (49%) de forma regular 15 (12,6%) y 43 (36%) ocasionalmente. Con relación al resto de los alimentos ricos en calcio como los granos, 82 (70%) lo consumen, todos los días 62 (52%) y de forma ocasional 20 (16,8%). El pescado con espinas lo consumen 26 (22%) de forma ocasional, 36 pacientes (30,3%) utilizan un suplemento de calcio en su alimentación de los cuales 22 (18%) lo hacen diariamente y 14 (12%) en ocasiones.

Según Boonen y colaboradores (36), el calcio que se incorpora a través de la dieta es importante a lo largo de la vida, en especial, en la edad avanzada, dado que la capacidad del organismo para absolver el mineral disminuye en los intestinos y en riñón con la edad.

Cabe destacar en la población estudiada que el 95% de los pacientes consumen leche y sus derivados, principal alimento rico en este mineral, por lo que no representa un elemento relevante negativo que aumente el riesgo de aumentar la probabilidad de tener fractura en este estudio.

Tabla No 7. Alimentos ricos en Vitamina D. Exposición solar, frecuencia.

n=119

Alimentos

No Consumen

Consumen

Si Consumen

Diario

Ocasional

No

%

No

%

No

%

No

%

Leches

5

4,2

114

95,7

70

58

54

43

Yema de huevo

23

19,4

96

80,6

63

53

56

47

Aceite de Pescado

-

-

-

-

-

-

-

-

Pescado

65

54,6

54

45,4

24

20

30

25,2

Suplemento de Vitamina D

(Ergocalciferol )

83

69,7

36

30,3

22

18

14

12

No

Si

No

%

No

%

No

%

No

%

Exposición Solar

2

1,6

117

98,4

117

98,4

-

-

Como se observa en la tabla Nº 7 se hace un análisis del consumo de los alimentos ricos en vitamina D y la exposición solar en el universo. Encontramos 114 (95,7%) que consumen leche, a diario 70 (58%) y de forma ocasional 54 (43%). Las personas que ingieren yema de huevo son 96 (80,6%), de forma diaria 63 (53%) y ocasionalmente 56 (47%). Los aceites de pescados no son ingeridos por los enfermos. El pescado 65 (54,6%) no consumen pescado y 54 (45,4%) lo consumen, diariamente 24 (20%) y de forma ocasional 30 (25,2%). 117 pacientes se exponen por más de 15 minutos al día a los rayos solares de diferente forma, para un 98,4%, 2 pacientes (1,6%) por encontrarse encamados no se exponen al sol.

La Vitamina D es esencial, dado que contribuye a la absorción del Calcio de los intestinos hacia la sangre. Los alimentos tienen un contenido escaso de Vitamina D; pero la síntesis cutánea es más que suficiente para aportar las necesidades diarias. Se calcula que una exposición solar de 15 minutos diarios en cara y antebrazos es suficiente para aportar todas las necesidades de Vitamina D (37), por lo que su carencia en el medio, sería prácticamente inexistente en personas activas. Según los datos obtenidos en este estudio se considera que en la población estudiada no existe un inadecuado consumo de esta vitamina. Contamos con un clima tropical donde la mayor parte del año tenemos un sol fuerte y radiante mediante el cual la síntesis de Vitamina D es posible.

Tabla No 8. Tiempo de Actividad Física que realizan diariamente.

n=119

TIEMPO DE ACTIVIDAD FISICA/d Masculino Femenino Total
No. % No. % No. %
Encamado - - 2 1,6 2 1,6
Actividad Física Baja (10 min. diarios) 4 3,6 40 33,6 44 37
Actividad Física Moderada (20 min. diarios) 9 7,5 22 18,5 31 26
Actividad Física Vigorosa o Normal (30 min. ó más diarios) 18 15,1 24 20,1 42 35
TOTAL 31 26 88 74 119 100

En la tabla Nº 8 se analiza el tiempo de Actividad Física (AF) que realizan los ancianos diariamente, encamadas 2 pacientes, que representan 1,6 del universo. Los pacientes que desarrollan una Actividad Física Baja durante el día fueron 44 (37%), de los cuales 40 (33,6%) correspondieron a las féminas y 4 (3,6%) a los hombres. Una Actividad Física Moderada estuvo presente en 31 de los pacientes estudiados, representados por 22 (18,5%) mujeres y 9 (7,5%) hombres. Por último aquellos adultos mayores que realizan una Actividad Física Normal o Vigorosa durante el día fueron 42 (35%), 24 (20,1%) mujeres y 18 (15,1%) hombres.

El sedentarismo constituye, por sí solo, un factor de riesgo para la salud, pues favorece a la aparición de enfermedades crónicas, como la Osteoporosis. Resulta muy importante que nuestros médicos de la Atención Primaria y la población identifiquen la real amenaza que representa el sedentarismo como, un peligroso factor de riesgo para muchas enfermedades y que a la vez conozcan como neutralizarlo con solo unos minutos de actividad física al día, cuando menos 3 veces por semanas, lo que constituye un económico medicamento natural.

Los resultados obtenidos en cuanto a la actividad física de los ancianos estudiados son similares a los reportados por Pigozzi y colaboradores en el 2004 (39), donde más del 65% de los pacientes de la tercera edad tenían una AF inferior a lo que se considera normal. Para que la Actividad Física se considere normal y pueda contribuir a prevenir la Osteoporosis, el nivel diario de AF (quehaceres domésticos, jardinería, caminatas, carreras y otras) debe de ser igual o superior a 30 minutos al día, la mayoría de hombres y mujeres de esta investigación se clasifican físicamente inactivos al no lograr un nivel de AF igual o superior a los 30 minutos diarios.

Tabla No 9. Hábitos Tóxicos.

n=119

%
CAFE No consume 10 8,4
Consume 109 91,6
1 taza 20 16,8
De 2 a 3 tazas 32 26,9
4 tazas o más 67 56,3
ALCOHOL No consume 98 82,3
Consume 21 17,6
Ocasional 13 10,9
Diario 8 6,7
TABACO No Consume 21 17,6
Consume 98 82,3

Al relacionar los Hábitos Tóxicos en los pacientes estudiados encontramos los siguientes resultados: Se observa que el hábito de tomar café estuvo presente en 109 (91,6%), con relación a la cantidad de consumo de 1 taza, de 2, 3 y 4 tazas o más predominó en aquellos que toman 4 tazas o más que son 67 (56,3%), seguido de 2-3 tazas 32 (26,9%). Consumen Alcohol 21 (17,6%) de los cuales 13 (10,9%) lo hacen ocasionalmente y 8 (6,7%) diariamente. Tenemos además que 98 (82,3%) de los pacientes de la tercera edad fuman y solamente 21 (17,6%) no fuman.

Existe controversia con relación al consumo de cafeína como factor de riesgo de Osteoporosis, algunas investigaciones sugieren que el consumo de café puede incrementar la pérdida de calcio en la orina, sin embargo se ha comprobado que dichas pérdidas son mínimas y que el consumo de cafeína en dosis normales no afecta el nivel del calcio, ni a la densidad ósea. Otros estudios más recientes confirman que el consumo de café es un factor de riesgo en lo que a Osteoporosis se refiere, especialmente en mujeres que lo consumen en cantidades mayores a tres tazas diarias (40).

Se puso de manifiesto que más del 90% de los casos estudiados hace uso del café siendo este el dato más revelador de los hábitos tóxicos. Se conoce que el café por si mismo contiene sustancias químicas que son estimulantes para las personas, estas sustancias son tóxicas en grandes cantidades.

Más de dos unidades de alcohol por día, pueden aumentar el riesgo de fracturas por osteoporosis y fracturas de caderas, tanto en hombres como en mujeres.

Se observó un comportamiento distinto del hábito del consumo de alcohol en esta investigación a lo registrado en la literatura, solamente el 17.6% de los ancianos consumen alcohol y lo hacen 8 de forma diaria para un 6.7%.

El tabaquismo también aumenta el riesgo de fractura. Este estudio no difiere de lo planteado por otros autores, encontrándose el tabaquismo como un hábito tóxico frecuente en esta población, representado por  más del 80 por ciento de los ancianos.

Tabla No 10. Antecedentes Patológicos Personales más observados.

n=119

ENFERMEDADES

Total

Masculino

Femenino

No.

%

No.

%

No.

%

Hipertensión Arterial 53 44,5 15 12,6 38 31,9
Diabetes Mellitus 18 15,1 4 3,3 14 11,7
Ulcera Gastroduodenal 16 13,4 10 8,4 6 5
Anemia 14 11,7 5 4,2 9 7,5
Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica 12 10,1 9 7,5 3 2,5
Enfermedades Reumáticas 6 5 2 1,6 4 3,3
Asma Bronquial 4 3,3 1 0,8 3 2,5
Hepatopatías Crónicas 3 2,5 3 2,5 - -
Trastorno del Tiroide 1 0,8 - - 1 0,8

En la tabla Nº 10 se exponen los resultados obtenidos en cuanto a los Antecedentes Patológicos Personales más frecuentemente observados, se señala en primer lugar la Hipertensión Arterial con 53 pacientes (44,5%), ocupa el segundo lugar la Diabetes Mellitus 18 (15,1%) y tercero la Enfermedad Gastroduodenal en 16 adultos mayores (13,4%), le siguen en orden de frecuencia la Anemia 14 (11,7%), La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica 12 (10,1%), las Enfermedades Reumáticas 6 (5%), el Asma Bronquial 4 (3,3%), Hepatopatías Crónicas 3 (2,5%) y Trastorno del Tiroide 1 (0,8%).

Este estudio no coincide con otros donde se sitúan a las enfermedades endocrinas y reumáticas como las más asociadas a la osteoporosis. La hipertensión arterial es la enfermedad más frecuente encontrada en esta investigación, es posible que exista una conexión entre el metabolismo del calcio y la hipertensión, así como la presencia de receptores para angiotensina en el tejido óseo, cuya actividad provoca un aumento de la absorción de calcio y disminución de la mineralización. La Diabetes Mellitus y la Osteoporosis son enfermedades crónicas muy prevalentes en la actualidad, especialmente en los países en vías de desarrollo, constituyendo un problema de salud para la población senescente en general. Por último resulta novedoso encontrar un número elevado de pacientes con Úlcera Péptica que según la bibliografía realizada no guarda relación con los mecanismos etiopatogénicos de la osteoporosis.

Tabla No 11. Consumo de Medicamentos que favorecen a la Osteoporosis.

n=119

Medicamentos. Uso prolongado No Consumen Consumen
No. % No. %
Anti cálcicos

31

26

22

18,5

Esteroides (dosis ≥ 7,5 mg/d por más 3 meses)

10

8,4

12

10

Antiácidos

6

5

10

8,4

Hormonas Tiroideas

-

-

1

0,8

Al analizar el consumo de medicamentos que favorecen a la Osteoporosis en nuestros adultos mayores, observamos que los Anti cálcicos 22 (18,5%) fueron los más utilizados, siguiéndole en orden de frecuencia los Esteroides (dosis ≥ 7,5 mg/d durante 3 meses o más) 12(10 %) y por último los Antiácidos 10 (8,4%).

Este estudio muestra en primer lugar a los anti cálcicos dentro de los medicamentos más consumido por los ancianos, esto es posible si tenemos en cuenta que la Hipertensión Arterial fue la primera causa de enfermedad asociada en este estudio, por lo que al ver más hipertenso mayor consumidores de antihipertensivos. El mecanismo por el cual los anti cálcicos pueden provocar osteoporosis, es el bloqueo que provocan a nivel de los canales de calcio en la célula ósea interfiriendo con la asimilación del mismo. Los glucocorticoides fueron los segundos medicamentos más consumidos, el efecto tanto directo como indirecto sobre el tejido óseo es bien conocido, producen pérdida de la masa ósea al reducir la velocidad de formación del hueso.

CONCLUSIONES

Luego de culminar el desarrollo de la presente investigación, el autor ha llegado a las siguientes conclusiones:

Los pacientes del estudio se caracterizaron por ser ancianos predominantemente de procedencia urbana, sexo femenino, color blanco de la piel e índice masa corporal (IMC) normal, destacándose de los factores de riesgo el sedentarismo unido al consumo habitual de café y tabaco. Prevalecieron entre las afecciones crónicas no transmisibles la Hipertensión arterial, la Diabetes mellitus y los trastornos gastroduodenales. Se destacan como los medicamentos de mayor utilización los anticálcicos, seguido de los esteroides e incluso se consideró apropiado el consumo de Calcio y Vitamina D.

BIBLIOGRAFÍA

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Los autores refieren no presentar ningún conflicto de intereses

Recibido: 15/julio/2009

Aprobado: 28/agosto/2009


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Domingo 18 / marzo / 2012

Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores

Filed under: reumatología — José Pedro Martínez — marzo 18th, 2012 — 8:00 PM

Revista Cubana de Reumatología        ISNN 1817-5996              Volumen XII, Número 15 Y 16, 2010

ARTÍCULO ORIGINAL (Resumen)

Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores

Solís Cartas Urbano*, Torres Carballeira Roberto**, Pérez Piñero Julia***

*MSc, Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral, Residente de 2do año en Reumatología,
**Especialista de Segundo Grado en Reumatología Clínica, Especialista de Primer Grado en Medicina Interna,
***Dra.C, MSc, Especialista de Segundo Grado en Bioestadística

Servicio Nacional de Reumatología, Hospital Docente Clínico Quirúrgico “10 de Octubre”, Facultad de medicina “10 de Octubre”, Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba

Resumen

La artroscopia de rodilla para las afecciones de esta articulación, que aquejan a los adultos mayores, es una alternativa terapéutica menos agresiva que la cirugía convencional y con mejores posibilidades de recuperación en la comunidad. Con el objetivo de describir los resultados de esta intervención en un grupo de pacientes de 60 años y más, atendidos en el Servicio Nacional de Reumatología, entre enero y mayo de 2008, se realizó un estudio descriptivo, prospectivo, que incluyó 65 casos que fueron valorados en consulta externa, para la indicación de la artroscopia. Se recogió información sobre, edad, sexo, diagnóstico, tiempo entre  trauma e intervención, fisioterapia previa y tipo, tiempo de evolución postquirúrgico, entre otras variables. El 46.2% de los pacientes tenía 70 años o más y el 63.1% era del sexo femenino. La plica sinovial (27.7%) y las lesiones múltiples u osteoartritis (21.5%) fueron las afecciones más frecuentes en el total de pacientes y entre las mujeres; mientras que en el sexo masculino predominaron las lesiones de meniscos. En el grupo de 70 años y más, predominaron las lesiones múltiples u osteoartritis. En el 41,5% del total de casos, el tiempo entre el trauma y la intervención fue más de cinco años y el tiempo de evolución postquirúrgico fue mayor en este grupo.  Sobre esa base, tuvimos como consideraciones finales, que mientras menor fue el tiempo transcurrido entre el trauma y la realización del proceder quirúrgico, menor fue el tiempo de evolución postquirúrgica. En la medida que en que la hipotrofia del cuádriceps femoral fue más severa, se incrementó el tiempo requerido para el alta.

Palabras claves: artroscopia, adulto mayor. osteoartritis

Los autores refieren no presentar ningún conflicto de intereses

Recibido: 25 de agosto del 2010
Aprobado: 18 de noviembre del 2010

Contacto para correspondencia: Dr. Urbano Solís Cartas
Hospital CQD 10 de Octubre, Calzada de 10 de Octubre N0 122, esquina Agua Dulce, La Habana, Cuba

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Domingo 18 / marzo / 2012

Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores

Filed under: reumatología — José Pedro Martínez — marzo 18th, 2012 — 7:54 PM

Revista Cubana de Reumatología        ISNN 1817-5996              Volumen XII, Número 15 Y 16, 2010

ARTÍCULO ORIGINAL

Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores

Solís Cartas Urbano*, Torres Carballeira Roberto**, Pérez Piñero Julia***

*MSc, Especialista de Primer Grado en Medicina General Integral, Residente de 2do año en Reumatología,
**Especialista de Segundo Grado en Reumatología Clínica, Especialista de Primer Grado en Medicina Interna,
***Dra.C, MSc, Especialista de Segundo Grado en Bioestadística

Servicio Nacional de Reumatología, Hospital Docente Clínico Quirúrgico “10 de Octubre”, Facultad de medicina “10 de Octubre”, Universidad de Ciencias Médicas de La Habana, La Habana, Cuba

Resumen

La artroscopia de rodilla para las afecciones de esta articulación, que aquejan a los adultos mayores, es una alternativa terapéutica menos agresiva que la cirugía convencional y con mejores posibilidades de recuperación en la comunidad. Con el objetivo de describir los resultados de esta intervención en un grupo de pacientes de 60 años y más, atendidos en el Servicio Nacional de Reumatología, entre enero y mayo de 2008, se realizó un estudio descriptivo, prospectivo, que incluyó 65 casos que fueron valorados en consulta externa, para la indicación de la artroscopia. Se recogió información sobre, edad, sexo, diagnóstico, tiempo entre  trauma e intervención, fisioterapia previa y tipo, tiempo de evolución postquirúrgico, entre otras variables. El 46.2% de los pacientes tenía 70 años o más y el 63.1% era del sexo femenino. La plica sinovial (27.7%) y las lesiones múltiples u osteoartritis (21.5%) fueron las afecciones más frecuentes en el total de pacientes y entre las mujeres; mientras que en el sexo masculino predominaron las lesiones de meniscos. En el grupo de 70 años y más, predominaron las lesiones múltiples u osteoartritis. En el 41,5% del total de casos, el tiempo entre el trauma y la intervención fue más de cinco años y el tiempo de evolución postquirúrgico fue mayor en este grupo.  Sobre esa base, tuvimos como consideraciones finales, que mientras menor fue el tiempo transcurrido entre el trauma y la realización del proceder quirúrgico, menor fue el tiempo de evolución postquirúrgica. En la medida que en que la hipotrofia del cuádriceps femoral fue más severa, se incrementó el tiempo requerido para el alta.

Palabras claves: artroscopia, adulto mayo, osteoartritis

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Introducción

Desde el surgimiento de la humanidad han existido personas que han dedicado su vida a estudiar el cuerpo humano, sus características, sus enfermedades y más aún la forma de curarlas y prevenirlas. Es por esto, que año tras año, se realizan descubrimientos que nos aportan más datos sobre su funcionamiento. 1,2

Es por eso que se ha tratado constantemente de incrementar y a la vez mejorar los métodos diagnósticos disponibles para alcanzar el máximo de resolutividad, tanto diagnóstica como terapéutica, con el menor daño posible al paciente. 2-5

Todo lo anterior, unido al rápido desarrollo de la Ciencia y la Técnica, es lo que ha permito contar hoy en día, con una amplia gama de estudios, encaminados a obtener datos de diferentes cavidades y órganos del cuerpo humano pero con el menor daño o invasión posible. En este grupo se destacan los estudios endoscópicos. 6

Los estudios endoscópicos más conocidos son aquellos que se aplican al sistema digestivo, entre ellos, la endoscopía, la panendoscopia,  la colonoscopia y la rectosigmoidoscopia, las cuales estudian diferentes porciones de dicho sistema de órganos, pero también se pueden aplicar a otros, como el osteomioarticular, a través de la realización de la artroscopia. 6

Takagi, en la ciudad de Tokio, en 1918, utilizó por primera vez un endoscopio para examinar la rodilla de un cadáver. Posteriormente, otros científicos realizaron modificaciones al instrumento, como Maski Watanabe, alumno de Takagi, que es uno de los que desarrolla la artroscopia actual y publica un libro titulado “Atlas de artroscopia”.

Los resultados de Watanabe llaman la atención de numerosos investigadores del continente americano, quienes quedan convencidos de la efectividad del método.  Richard O´Connor, alumno de Watanabe, desarrolló y popularizó las técnicas de menisectomía, en el año 1972; la que debido a la introducción de los lentes de fibra óptica, se ha desarrollado aceleradamente. 7

La artroscopia, como método de diagnóstico endoscópico, permite visualizar las estructuras intraarticulares, al tiempo que brinda la posibilidad del abordaje terapéutico de las afecciones que en ella se presentan, con un máximo de eficacia y con un menor grado de agresividad para la articulación, que la cirugía convencional.  6, 8

En Cuba comenzó a realizarse este proceder en el año 1972, sólo con fines diagnósticos y en 1985 con fines terapéuticos. Desde su inicio, se destacaron las ventajas de la técnica, entre las que sobresalen de manera significativa el bajo nivel de agresión al paciente, la alta resolutividad y la pronta recuperación. 9

Este procedimiento es aplicable, teóricamente, a todas las articulaciones del cuerpo humano, pero es más factible en columna vertebral, hombros, tobillos y rodillas, por ser las que mayor movilidad tienen y mayor peso soportan. Su aplicación más común y prioritaria es a nivel de la rodilla, por ser una gran articulación que se encuentra situada superficialmente, lo que facilita la exploración, pero a la vez la expone a gran diversidad de traumas.

Además, la amplia cápsula articular, recubierta de membrana sinovial, la hace susceptible al asiento de un importante número de afecciones sistémicas. Es de destacar la presencia de los meniscos, los que por la función de movilidad y soporte que realizan, son propensos a una gran variedad de traumas y alteraciones. Todo ello conlleva a que sea la articulación de la rodilla en la que mayor número de enfermedades pueden presentarse y por ende, en la que más comúnmente se realiza la artroscopia en Cuba. 6, 9

Entre las afecciones que más afectan a la rodilla se encuentran:

Plica sinovial: Repliegues que constituyen residuos de divisiones embrionarias de la cavidad articular y que en su involución, en el proceso de formación, quedan como restos al no ser totalmente eliminados. 8, 10

La plica, debido a micro traumas, traumas o afecciones degenerativas, se engrosa y se fibrosa, se interpone en el espacio intraarticular (EIA) e interfiere en las superficies o carillas articulares, lo que produce dolor a la movilización de la articulación así como impotencia funcional variable. En sus estadios iniciales puede ocasionar solamente algunas molestias que se solucionan con la administración de analgésicos por vía oral y reposo, pero a medida que se incrementa el tiempo de exposición a los microtraumas, aumentan la fibrosis y el engrosamiento, con ello se produce una mayor interposición en el EIA y mayor dolor e impotencia funcional del paciente.

Esta enfermedad, según su extensión, fibrosis y engrosamiento, se clasifica  en plica sinovial tipo A, B, C, el tratamiento definitivo es su resección a través de la artroscopia. 8, 11-13

Osteoartrosis: Es una enfermedad degenerativa articular crónica que se caracteriza por la pérdida o disminución del cartílago articular así como proliferación o remodelación del hueso subcondral y los márgenes articulares, acompañado de diferentes niveles de inflamación local en forma de sinovitis.

Ésta es la enfermedad reumática más prevaleciente y afecta, fundamentalmente,  a la población mayor de 60 años, particularmente a las mujeres.

La osteoartrosis se produce por un desequilibrio entre el mecanismo de generación y regeneración del cartílago. Como consecuencia de un grupo heterogéneo de factores, ocurre una alteración del metabolismo del condrocito, que conlleva a un adelgazamiento del cartílago, asociado a cambios degenerativos, que en su conjunto, determinan las manifestaciones clínicas. 14

La sintomatología comienza de forma solapada en forma de dolor que al principio se alivia con analgésicos por vía oral, pero a medida que aumentan los cambios degenerativos en la articulación y se deteriora aún más la superficie articular de los huesos, mayor es la sintomatología resultante.

La enfermedad afecta tanto el compartimiento Interno como externo de la rodilla y se clasifica en cuatro grupos, considerando el mayor o menor grado de afectación. En los pacientes de los grupos II, III y IV está indicado el tratamiento quirúrgico mediante la artroscopia, para resarcir los daños presentes en la articulación. Es la única afección de la rodilla que cursa sin Inflamación de la misma, aunque pueden aparecer signos clásicos de inflamación. 12, 15,16

Condromalacia: Es el reblandecimiento a nivel del cartílago articular, que constituye el elemento fundamental de la superficie articular de los huesos que forman la articulación de la rodilla, fémur y rótula. Este reblandecimiento se produce como consecuencia de los traumas y micro traumas repetitivos, y por una deficiencia de los estabilizadores dinámicos y estáticos de la articulación de la rodilla, entre los que sobresalen las alteraciones de la estática del pie y otras malformaciones de la cadera, la rodilla, el tobillo y el pie, que provocan un desequilibrio mecánico en la congruencia de las superficies articulares.

Esta afección, aunque aparece en cualquier edad, es más frecuente en personas de edad avanzada con deformidades podálicas no tratadas o mal tratadas. No se ha reportado predominio por sexo. 17

La sintomatología fundamental es la presencia de dolor que aumenta progresivamente hasta causar un grado importante de impotencia funcional. Se describen cuatro grados de extensión de la misma, los que van desde un ligero abombamiento del cartílago articular (Grado I), hasta la pérdida del mismo con exposición del hueso subcondral (Grado IV).

La enfermedad afecta tanto la rótula, como los cóndilos femorales internos y externos y la meseta tibial. El legrado quirúrgico mediante artroscopia, es la técnica más apropiada hoy en día para su tratamiento.8, 16, 18

Lesiones de Meniscos: Los meniscos son estructuras fibrocartilaginosas en forma de medialuna, que se sitúan entre las cavidades glenoideas de la tibia y los cóndilos femorales. Su función más importante es la de aportar soporte y sostén a la articulación de la rodilla, así como aumentar su superficie articular. Debido a esto son muy frecuentes sus lesiones, las que pueden ser transversales, longitudinales o en ¨Asa de Cubo¨. A su vez, pueden ser lesiones parciales o totales de los meniscos tanto internos como externos.

Dichas lesiones se producen, principalmente, por estiramientos  bruscos de los ligamentos que cubren la articulación con su consecuente ruptura y la exposición del menisco, lo que lo hace vulnerable a los traumas y provoca la lesión. En la mayoría de las ocasiones está acompañada de lesión de ligamentos. 19

Esto es más frecuente en personas que, por su actividad fundamental, ejercen gran carga física sobre la articulación de la rodilla, entre los que sobresalen deportistas, bailarines y estibadores. Aunque es una enfermedad que se observa fundamentalmente en personas jóvenes, es muy frecuente encontrar a adultos mayores con lesiones antiguas de meniscos, que no fueron diagnosticadas oportunamente y por ende mal tratadas

Su principal sintomatología es el dolor y la impotencia funcional. El tratamiento de esta afección es a través de la artroscopia, donde se realiza la regulación del menisco afecto, para mejorar la superficie articular. 12, 20, 21

Lesiones de Ligamentos: En la articulación de la rodilla existen varios ligamentos, que tienen como función fundamental la de brindar mayor fortaleza a la misma. Ellos son los ligamentos laterales, el ligamento cruzado anterior, el ligamento cruzado posterior, y el ligamento rotuliano, pero los que más frecuentemente se  afectan son los ligamentos cruzados y los laterales.

Su mecanismo de lesión va a ser principalmente por una sobre extensión, lo que provoca la ruptura de sus fibras, que son las responsables fundamentales de la sintomatología, entre la que se encuentra, de manera significativa, la presencia de dolor e impotencia funcional que provoca, en mayor o menor medida, una inestabilidad de la articulación al no cumplir con su función de aportar soporte y estabilidad. 8, 21-23

Es otra de las afecciones más frecuentes de la rodilla, que aunque se puede presentar como lesión única, la mayoría de las veces está acompañada de lesiones de meniscos de mayor o menor envergadura. 24, 25

En los servicios de fisioterapia y rehabilitación es muy frecuente encontrar una gran afluencia de pacientes que acuden por presentar dolor e inflamación de una o las dos rodillas. Estos tratamientos son muy efectivos en los primeros estadios de las afecciones, pero a medida que avanza la enfermedad su efecto va disminuyendo y sólo se circunscribe al alivio del dolor y no influyen en el estado degenerativo o en la lesión propiamente dicha. 26, 27

Todas estas enfermedades son perfectamente tratadas con artroscopia, la cual nos brinda un tiempo de evolución postquirúrgico que oscila entre las 6 y las 9 semanas, para la recuperación total e incorporación a las actividades cotidianas,  además de ser el método diagnóstico y terapéutico menos invasivo con que se cuenta en la actualidad, para tratar estas afecciones de rodilla. 28-30

Por esto, es muy frecuente que a la consulta preoperatoria de artroscopia acudan muchas personas de diferentes edades y con diferentes diagnósticos, pero llama poderosamente la atención la gran afluencia de adultos mayores que demandan el proceder, como terapéutica definitiva de su dolencia.

Los adultos mayores son un grupo muy vulnerable a estas afecciones, debido a que el proceso de envejecimiento, incluye un conjunto de modificaciones anatómicas y fisiopatológicas, que afectan diversos sistemas en el organismo, repercuten notablemente en el estado de salud de los individuos y conllevan a su vez a alteraciones posturales. 31, 32

Estas alteraciones influyen directamente en el mantenimiento de un eje estable de alineación en la articulación de la rodilla, lo que provoca la ruptura del equilibrio existente entre los estabilizadores dinámicos y estáticos de ésta,  con la consiguiente aparición de estiramiento de los ligamentos, los que provocan la presencia de micro traumas a nivel de las estructuras intraarticulares.

Por otro lado, es importante señalar que en la inmensa mayoría de los ancianos existe una historia de traumas repetitivos, a nivel de la articulación de la rodilla, que han pasado desapercibidos o simplemente no se le ha prestado la adecuada atención y cuidado.

Si a esto se le añaden factores como el sobrepeso, característico de la dieta mal balanceada y el sedentarismo, determinado por la poca realización de ejercicios físicos, encaminados a lograr un adecuado fortalecimiento de los grupos musculares responsables de propiciar fortaleza y estabilidad a la rodilla, la presencia de trastornos metabólicos que generan una inadecuada nutrición del cartílago articular, con la pérdida de su consistencia normal y su degeneración. Es evidente que se trata de un grupo poblacional altamente vulnerable y muy propenso a padecer estas enfermedades.

Todos estos cambios degenerativos y enfermedades son más frecuentes en el sexo femenino que en el masculino, debido a los cambios hormonales que se producen en el climaterio y la menopausia, los que influyen fuertemente en la desmineralización del cartílago, entorpecen su nutrición y actúan en la descalcificación del hueso. A esto se suma el hecho de que las mujeres son las que llevan el peso de las actividades del hogar, por lo que se producen estadías prolongada de pie y una mayor incidencia de los microtraumas a nivel de la rodilla.

Sobre la base de lo anteriormente expuesto, del hecho de que los adultos mayores son un grupo frecuente en la práctica de la especialidad y de la premisa del sistema de salud de reincorporar a todos los pacientes a la mayor brevedad a sus actividades diarias, se decidió realizar este trabajo, cuyo objetivo es identificar los resultados de la artroscopia de rodilla en adultos mayores.

En tal sentido, el problema de investigación se concreta en las siguientes interrogantes:

¿Cuáles son las características sociodemográficas y otros antecedentes de los adultos mayores con afecciones de rodilla, que requieren tratamiento quirúrgico, atendidos en el Servicio Nacional de Reumatología, de enero a mayo de 2008?

¿Cuáles son los resultados en relación con el tiempo de evolución para el alta después de la artroscopia, de manera general y en virtud de las variables sociodemográficas y antecedentes?

Objetivos

Precisar las características sociodemográficas de adultos mayores que recibieron tratamiento con artroscopia de rodilla en el Servicio Nacional de Reumatología, entre enero y mayo de 2008.

Identificar antecedentes relacionados con el evento que motivó la intervención y con las afecciones diagnosticadas.

Identificar los resultados de la intervención, de manera general y en virtud de las características sociodemográficas y antecedentes de interés.

Material y método

Clasificación y contexto de la investigación

La presente investigación clasifica como descriptiva, prospectiva, realizada en adultos mayores, es decir, pacientes de 60 años o más de edad, con afecciones de rodilla que requerían tratamiento mediante artroscopia, atendidos en el Servicio Nacional de Artroscopia, perteneciente al Servicio Nacional de Reumatología, en el Hospital Clínico Quirúrgico Docente “10 de Octubre”, durante el período comprendido entre enero y mayo de 2008.

Universo

El universo estuvo constituido por 65 pacientes con afecciones de rodilla, que fueron atendidos en el servicio y período de tiempo mencionados y requerían de tratamiento quirúrgico mediante artroscopia. Por las características de este universo no fue necesaria la selección de muestra.

Operacionalización de variables

Variables Definición Escala
Edad Años cumplidos en el momento de ingresar en el estudio 60 – 6465 – 69

70 y más

Sexo Según características biológicas diferenciales MasculinoFemenino
Afecciones Diagnóstico definitivo de la articulación de la rodilla que motiva la intervención Plica sinovialCondromalacia de rótula

Condromalacia de cóndilos femorales

Lesión de meniscos

Lesión de ligamentos cruzados

Lesiones múltiples u osteoartrosis

Tiempo entre el trauma y la intervención Meses y(o) años transcurridos entre el trauma directo o indirecto y la artroscopia < 6 meses6 a 11 meses

1 a 5 años

Más de 5 años

Tiempo de evolución Semanas transcurridas desde la artroscopia hasta el alta Menos de 66 – 8, 9 – 11

12 y más

Fisioterapia Antecedente de tratamiento por fisiatría SíNo
Tipo de fisioterapia Tratamiento de rehabilitación realizado AnalgésicoFortalecimiento del cuádriceps
Grado de hipotrofia Intensidad de la disminución del trofismo muscular del cuádriceps femoral NingunaLigera

Moderada

Severa

Técnicas y procedimientos

La recogida de los datos se realizó mediante un formulario (Anexo 1) confeccionado para la investigación, que incluyó las variables mencionadas anteriormente y constituyó la fuente de información. Se utilizó la  entrevista y el examen físico, ambos realizados por el autor de la investigación.

El formulario fue validado por criterio de expertos, profesores y especialistas en Reumatología y Bioestadística. Además, se realizó una prueba piloto con 15 pacientes no incluidos en la investigación, para valorar la comprensión de las preguntas.

Los pacientes fueron evaluados en la consulta externa del servicio mencionado, donde se les realizó un minucioso examen físico, que incluyó algunas medidas antropométricas, como la del trofismo muscular a nivel del cuádriceps femoral, y la realización de exámenes de laboratorio, ultrasonido y radiografía de partes blandas en la rodilla afecta, además del resto de los exámenes preoperatorios de rutina.

Para definir el grado de hipotrofia, se consideró la diferencia entre la circunferencia de los muslos, medida cinco centímetros por encima de la articulación de la rodilla. Los criterios para clasificar la hipotrofia fueron:

Ninguna: diferencia menor de 1 cm.

Ligera: diferencia entre 1 y 2 cm.

Moderada: diferencia mayor de 2 y hasta 3 cm.

Severa: diferencia mayor de 3 cm.

El incremento de las actividades después de la intervención, se orientó según  lo que recomienda la literatura, como sigue:

Primeras 72 horas: reposo absoluto, sólo movilización para necesidades vitales.

Desde 72 horas a 7 días: deambular dentro del hogar.

De 7 días a 21 días: aumentar carga de deambulación hasta 1 Km diario.

De 3 semanas a 6 Semanas: subir escaleras, practicar deportes ligeros.

Después de 6 semanas: realizar actividad física normal, vida normal.

Los criterios para considerar el alta de los pacientes fueron:

Ausencia de síntomas y signos de inflamación.

Reincorporación total a la actividad física cotidiana.

La información fue incluida en una base datos en Microsoft Excel y procesada mediante el SPSS versión 11.5. Se empleó el porcentaje como medida de resumen de la información, que se presenta en tablas y gráficos.

Aspectos éticos

A todos los pacientes de 60 años y más con afecciones de rodilla, atendidos en el Servicio de Reumatología, en el período mencionado, que requerían tratamiento quirúrgico mediante artroscopia, se les solicitó su consentimiento para participar en el estudio, el que expresaron de forma escrita (Anexo 2).

Previamente, se les ofreció explicación sobre los objetivos de la investigación, los beneficios y los posibles inconvenientes del procedimiento quirúrgico, así como el carácter confidencial de la información que brindara, que sólo se emplearía con fines investigativos. Se les aclaró que se podían retirar de la investigación, en el momento que lo consideraran pertinente, sin afectación de su atención médica.

Análisis y discusión de los resultados

El presente capítulo está dedicado a la presentación, análisis y discusión de los resultados, como se muestra a continuación:

Tabla 1: Distribución de ancianos según edad y sexo. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Grupos de edades(años) Sexo Total
Masculino Femenino
No. % No. % No. %
60 – 64 5 20.8 9 22.0 14 21.5
65 – 69 8 33.3 13 31.7 21 32.3
70 y más 11 45.8 19 46.3 30 46.2
Total 24 100.0 41 100.0 65 100.0

Fuente: Anexo 1

Gráfico 1: Distribución de ancianos según sexo. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Gráfico 1: Distribución de ancianos según sexo. Servicio Nacional de Reumatología, 2008

Fuente: Tabla 1

En la Tabla 1 se puede observar que el grupo de edad más frecuente fue el de 70 años y más, que representó el 46.2% del grupo estudiado y además, en el Gráfico 1, se aprecia que existió un predominio de mujeres, con 63.1%. La distribución por edad entre hombres y mujeres fue similar.

Estos resultados concuerdan con los reportes de la literatura, que plantean una mayor frecuencia de lesiones de la articulación de la rodilla que requieren tratamiento artroscópico, en el sexo femenino y a medida que aumenta la edad. 33

Tabla 2: Distribución de ancianos según afecciones y sexo. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Afecciones Sexo Total
Masculino Femenino
No. % No. % No. %
Plica Sinovial 5 20.8 13 31.7 18 27.7
Lesiones múltiples u osteoartrosis 3 12.5 11 26.9 14 21.5
Condromalacia de Cóndilos Femorales 5 20.8 7 17.1 12 18.5
Condromalacia de Rótula 2 8.3 8 19.5 10 15.4
Lesión de Meniscos 7 29.3 1 2.4 8 12.3
Lesión de Ligamentos Cruzados 2 8.3 1 2.4 3 4.6
Total 24 100.0 41 100.0 65 100.0

Fuente: Anexo 1

Grafico 2: Distribución de ancianos por afecciones. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Grafico 2: Distribución de ancianos por afecciones. Servicio Nacional de Reumatología, 2008

Fuente: Tabla 2

Al analizar la Tabla 2 y el Gráfico 2 se aprecia que, de forma general, la plica sinovial y las lesiones múltiples, fueron las afecciones más frecuente en los pacientes incluidos en el estudio, que representaron el 27.7% y el 21.5% respectivamente; seguidos por la condromalacia de cóndilos femorales y de rótula, lo que está asociado a la importante función de soporte y carga de dicha articulación, así como a la edad de los pacientes, que influye en los cambios degenerativos que se presentan en la articulación con el paso de los años, por las causas antes descritas. 34, 35

Grafico 3: Distribución de ancianos por afecciones y sexo. Servicio Nacional de reumatología, 2008.

Grafico 3: Distribución de ancianos por afecciones y sexo. Servicio Nacional de reumatología, 2008

Fuente: Tabla 2

En la distribución de las afecciones por sexo se presentaron diferencias (Tabla 2 y Gráfico 3), ya que en el masculino predominaron las lesiones de meniscos con 29.3%, mientras que la plica sinovial y la condromalacia de cóndilos femorales, ocuparon el segundo lugar con 20.8% cada una, lo que está vinculado con mayor frecuencia de práctica de deportes, ejercicios físicos y al desempeño de trabajos que requieren mayor esfuerzo físico.

En el sexo femenino es de destacar la plica sinovial con 31.7% y las lesiones múltiples u osteoartrosis, como resultado del proceso degenerativo que se presenta con mayor frecuencia entre las féminas, debido a los cambios hormonales que conllevan a trastornos de nutrición y desmineralización del cartílago articular. 34

La lesión de ligamentos cruzados fue la afección menos frecuente en la presente investigación y predominó en el sexo masculino, lo que no coincide con algunos autores que reportan, que las mujeres tienen más probabilidades de sufrir una ruptura de los ligamentos que los hombres, que pudiera deberse a diferencias en la anatomía y funcionamiento muscular. 23

Tabla 3: Distribución de ancianos según afecciones y edad. Servicio Nacional de Reumatología, 2008

Afecciones Grupos de edades(años)
60 – 64 65 a 69 70 y más Total
No. % No. % No. % No. %
Plica Sinovial 7 50.0 9 42.8 2 6.6 18 27.7
Lesiones Múltiples u osteoartrosis 0 0.0 3 14.3 11 36.7 14 21.5
Condromalacia de Cóndilos Femorales 0 0.0 1 4.8 11 36.7 12 18.5
Condromalacia de Rótula 3 21.4 6 28.6 1 3.3 10 15.4
Lesión de Menisco 3 21.4 0 0.0 5 16.7 8 12.3
Lesión de Ligamentos Cruzados 1 7.2 2 9.5 0 0.0 3 4.6
Total 14 100.0 21 100.0 30 100.0 65 100.0

Fuente: Anexo 1

En la Tabla 3 se destaca que la plica sinovial es la afección más frecuente en los dos grupos más jóvenes, donde se presentaron en el 50.0% y 42.8% respectivamente. Sin embargo, en el grupo de 70 años y más, predominaron las lesiones múltiples u osteoartrosis y la condromalacia de cóndilos femorales con 36.7% cada una, lo que evidencia que a medida que aumenta la edad, se acentúa el proceso degenerativo articular como lo describe la bibliografía. 36

Tabla 4: Distribución de ancianos según tiempo entre el trauma y la intervención y de evolución postquirúrgico. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Tiempo desde el trauma a la intervención Tiempo de evolución postquirúrgico hasta el alta(semanas) Total
< 6 6 – 8 9 – 11 12 y más
No. % No. % No. % No. %
< 6 meses 1 14.3 1 14.3 3 42.9 2 28.6 7
6 a 11 meses 0 0.0 2 16.7 7 58.3 3 25.0 12
1 a 5 años 0 0.0 2 10.5 11 57.9 6 31.6 19
Más de 5 años 0 0.0 4 14.8 16 59.3 7 25.9 27
Total 1 1.5 9 13.8 37 56.9 18 27.7 65

Nota: Los porcentajes fueron calculados en base al total de las filas

Fuente: Anexo 1

Al analizar el tiempo entre el evento que motivó el acto quirúrgico -ya sea trauma directo o indirecto- y la cirugía (Tabla 4), llama la atención que 27 pacientes (41,5%) refieren un periodo mayor de 5 años de ocurrido el mismo, lo que evidencia que las agresiones contantes y mantenidas sobre la articulación de la rodilla, son la causa fundamental de daño en los adultos mayores y no los procesos o traumas agudos, como sucede si tenemos en cuenta a otros grupos.

Por otra parte, es importante destacar que 37 pacientes (56,9%) fueron dados de alta por su evolución postquirúrgica entre 9 y 11 semanas, lo que coincide con estudios internacionales, que señalan que este es el período de tiempo, en que más comúnmente se produce el alta. 37-39

Los casos que tenían menos de 6 meses entre el trauma y la artroscopia tuvieron un tiempo de evolución postquirúrgico más variable. Sin embargo, cuando habían transcurrido 6 meses o más, el tiempo de evolución postquirúrgico fue semejante.

Tabla 5: Distribución de ancianos según tipo de afección y tiempo de evolución postquirúrgico. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Afecciones Tiempo de evolución postquirúrgico hasta el alta(semanas) Total
< 6 6 – 8 9 – 11 12 y más
No. % No. % No. % No. %
Plica sinovial 1 5.6 5 27.8 10 55.6 2 11.1 18
Lesiones múltiples u osteoartrosis 0 0.0 2 14.3 7 50.0 5 35.7 14
Condromalacia de cóndilos femorales 0 0.0 0 0.0 9 75.0 3 25.0 12
Condromalacia de rótula 0 0.0 1 10.0 7 70.0 2 20.0 10
Lesión de menisco 0 0.0 1 12.5 3 37.5 4 50.0 8
Lesión de ligamentos cruzados 0 0.0 0 0.0 1 33.3 2 66.7 3
Total 1 1.5 9 13.8 37 56.9 18 27.7 65

Nota: Los porcentajes fueron calculados en base al total de las filas

Fuente: Anexo 1

En la Tabla No. 5 se puede observar, que el tiempo de evolución más variable, fue el de los pacientes con diagnóstico de plica sinovial.

Aquellos aquejados de condromalacia de rótula o de cóndilos femorales, evolucionaron mayoritariamente entre 9 y 11 semanas: 70% y 75% respectivamente. Los pacientes intervenidos por lesiones de meniscos y de ligamentos cruzados tuvieron una evolución más prolongada: el 50% de los primeros y el 66.7% del segundo grupo, fue dado de alta a las 12 semanas o posteriormente; lo que evidencia una recuperación más tórpida, debido al papel fundamental que deben jugar tanto los meniscos, como los ligamentos cruzados en el sostén y fortaleza de la rodilla, para que la misma pueda realizar sus funciones a cabalidad.

En el caso de las lesiones múltiples u osteoartrosis, aunque 7 de los 14 pacientes (50%), recibieron el alta entre las 9 y las 11 semanas, 5 casos (35,7%), fueron dados de alta en un periodo más prolongado, lo que pone de manifiesto que según sea mayor el número de lesiones y(o) el grado de osteoartrosis, mayor será el tiempo de evolución postquirúrgica. 35

Estos resultados ilustran la importancia de ser ágiles en el diagnóstico y su tratamiento, para lograr una pronta recuperación.

Tabla 6: Distribución de ancianos según tiempo de evolución postquirúrgico y uso de fisioterapia previa. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Tiempo de evolución postquirúrgico hasta el alta (semanas) Fisioterapia previa Total
No
No. % No. % No. %
< 6 1 2.1 0 0.0 1 1.5
6 – 8 6 12.8 3 16.7 9 13.8
9 – 11 28 59.6 9 50.0 37 56.9
12 y más 12 25.5 6 33.3 18 27.7
Total 47 100.0 18 100.0 65 100.0

Nota: Los porcentajes fueron calculados en base al total de las filas

Fuente: Anexo 1

Grafico 4: Distribución de ancianos según fisioterapia previa a la intervención. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Grafico 4: Distribución de ancianos según fisioterapia previa a la intervención. Servicio Nacional de Reumatología, 2008

Fuente: Tabla 6

Es evidente que existe una tendencia creciente en la población cubana a asistir a los servicios de Fisioterapia y Rehabilitación, determinado por la importancia que se le ha dado, por parte de los prestadores del servicio, a dicha terapéutica. Del total de 65 pacientes estudiados, 47 de ellos (72,3%) recibieron tratamiento con fisioterapia, previo a su llegada a la consulta especializada (Tabla 6, Gráfico 4).

En la Tabla 6 también se puede observar, que la distribución de los casos con y sin fisioterapia previa, es similar respecto al tiempo de evolución postquirúrgico, aunque en el grupo con fisioterapia, el 2.1% fue dado de alta antes de las 6 semanas y el 33.3% de los que no la realizaron, tuvieron una evolución de 12 semanas o más.

Tabla 7: Distribución de ancianos con fisioterapia previa según tipo y tiempo de evolución postquirúrgico. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Tiempo de evolución postquirúrgico hasta el alta (semanas) Fisioterapia Total
Tratamiento analgésico Fortalecimiento de cuádriceps
No. % No. % No. %
< 6 1 3.2 0 0.0 1 2.1
6 – 8 4 12.9 2 12.5 6 12.8
9 – 11 19 61.3 9 56.3 28 59.6
12 y más 7 22.6 5 31.3 12 25.5
Total 31 100.0 16 100.0 47 100.0

Fuente: Anexo 1

De los 47 pacientes que habían recibido tratamiento con fisioterapia, en sólo 16, ésta estuvo encaminada a fortalecer el músculo cuádriceps femoral, como está indicado. Dicho músculo es el responsable de mantener todos los estabilizadores mecánicos de la rodilla, para que la misma pueda realizar correctamente su función.

En 31 pacientes, el objetivo del tratamiento estuvo dirigido a la erradicación del dolor, es decir, en busca de la analgesia; lo cual pudiera lograrse pero, a la larga, no mejoraría la condición física del músculo involucrado, por lo que seguiría la evolución de la afección hacia un daño más prolongado y severo de la articulación, con la consecuente impotencia funcional.

Todo lo anterior da la medida que, aunque existe un incremento en la indicación de este tipo de tratamiento a los pacientes con afecciones de rodilla, en ocasiones dicha indicación no es la más correcta, por lo no se aprovecha esta importante terapéutica que puede detener, alejar o disminuir el daño a la articulación,  para  contribuir positivamente al bienestar tanto físico como psíquico de los pacientes. 40

Por último, se analiza el grado de trofismo muscular del cuádriceps femoral, ya que como se mencionó antes, este músculo es el responsable directo de mantener la estructura de la articulación de la rodilla, que realice correctamente todos sus movimientos y cumpla sus funciones. 40

Tabla 8: Distribución de ancianos según grado de hipotrofia previa y tiempo de evolución postquirúrgico. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Grado de hipotrofia Tiempo de evolución postquirúrgico hasta el alta(semanas) Total
< 6 6 – 8 9 – 11 12 y más
No. % No. % No. % No. %
Ninguna 1 9.1 4 36.4 6 54.5 0 0.0 11
Ligera 0 0.0 3 15.8 14 73.7 2 10.6 19
Moderada 0 0.0 2 12.5 11 68.8 3 18.8 16
Severa 0 0.0 0 0.0 6 31.6 13 68.4 19
Total 1 1.5 9 13.8 37 56.9 18 27.7 65

Nota: Los porcentajes fueron calculados en base al total de las filas

Fuente: Anexo 1

Grafico 5: Distribución de ancianos según grado de hipotrofia del cuadríceps femoral. Servicio Nacional de Reumatología, 2008.

Grafico 5: Distribución de ancianos según grado de hipotrofia del cuadríceps femoral. Servicio Nacional de Reumatología, 2008

Fuente: Tabla 8

En la Tabla 8 y el Gráfico 5, se aprecia que sólo 11 pacientes (16.9%), no presentaban grado alguno de hipotrofia, lo que evidencia que la práctica de ejercicios físicos no es sistemática en este grupo poblacional.

En la tabla, también se puede observar que de los casos que no presentaban hipotrofia del cuádriceps femoral, todos evolucionaron favorablemente antes de las 12 semanas, mientras que el 68.4% de los que tenían hipotrofia severa fueron dados de alta con 12 semanas o más. La evolución de los que tenían hipotrofia ligera y moderada fue, mayoritariamente, entre 9 y 11 semanas. Estos resultados sugieren que a medida que es mayor el grado de hipotrofia muscular se incrementa el tiempo de evolución postquirúrgica hasta el alta.

La atrofia del cuádriceps femoral es un factor condicionante para la aparición de afecciones que conlleva, en menor o mayor plazo, a la realización de artroscopia de rodilla y existe un deterioro de la masa muscular se refiere en los adultos mayores debido, entre otros factores, a la no realización de ejercicios físicos diarios, lo cual sería la causa fundamental de la pérdida de la masa muscular. 40

Consideraciones finales

El grupo de adultos mayores estudiado se caracterizó por el predominio del sexo femenino y la edad de 70 años y más.

La plica sinovial y las lesiones múltiples u osteoartrosis fueron las afecciones predominantes en general y en el sexo femenino, mientras que entre los hombres fueron más frecuentes las lesiones de meniscos. Las lesiones degenerativas de la articulación de la rodilla predominaron  entre los pacientes de edad más avanzada.

El tiempo de evolución postquirúrgico se concentró entre 9 y 12 semanas y se incrementó en la medida que fue mayor el tiempo entre el trauma y la intervención quirúrgica. La plica sinovial fue la afección que requirió menos tiempo para el alta y las lesiones de menisco y de ligamentos cruzados fueron las que necesitaron un tiempo mayor.

En la medida que la hipotrofia del cuádriceps femoral fue más severa se incrementó el tiempo requerido para el alta después de la artroscopia.

Recomendaciones

Realizar la artroscopia en un período entre 3 y 6 meses posteriores al trauma o la aparición de los síntomas, incluida la realización de la fisioterapia previa

Realizar fisioterapia dirigida a fortalecer el cuádriceps femoral, previo a la realización de la artroscopia.

Lograr una mayor incorporación de los adultos mayores a la realización de actividades físicas con el objetivo de lograr un buen tono y trofismo muscular

Realizar investigaciones sobre el tema con diseños más complejos para continuar con la evaluación del tratamiento con artroscopia de rodilla en este grupo poblacional.

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35.  Kirkley A, Birmingham T, Litchfield R y cols. A randomized trial of arthroscopic surgery for osteoarthritis of the knee. New Engl J Med 2008; 359:1097-1107.

36.  Álvarez López A, García Lorenzo Y, Osteoartritis de la rodilla, tratamiento artroscópico ¿mito o realidad? Rev Cubana Ortop Traumatol [serie en internet]. 2007 Jul-dic; [citado 23 jul 2008]; 21 (2): [aprox. 3 p.]. Disponible en:) http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-215X2007000200010

37.  Laupattarakasem W, Laopaiboon M, Laupattarakasem P, Sumananont C. Desbridamiento artroscópico en la osteoartritis de la rodilla [monografía en internet]. Oxford: La Biblioteca Cochrane Plus; 2008 [citado 21 sep 2008]. Disponible en:) http://www.cochrane.org/reviews/es/ab005118.html

38.  Chico Capote A, Estévez del Toro MH, Pérez Campos D, Stusser D. Efecto del debridamiento artroscópico en la osteoartritis de rodilla. Rev Cubana Med [serie en internet]. 2007 Mar[citado 21 sep 2008]; 46 (1): [aprox. 3 p.]. Disponible en:)  http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75232007000100007

39.  Chico Capote A, Estévez del Toro MH, Barbán Alba I, Gutiérrez Rojas A, Bautista Kourí J. Lavado articular por punción versus artroscopia en el tratamiento de la osteoartritis de rodilla. Rev Cubana Med [serie en internet]. 2004 Jul [citado 24 sep 2008]; 43 (4): [aprox. 5 p.]. Disponible en:)   http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0034-75232004000400002

40.  Guerrero Delgado L. Efectividad de la rehabilitación preoperatoria de pacientes operados de condromalacia rotuliana. [tesis]. La Habana: Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana; 2003.

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Los autores refieren no presentar ningún conflicto de intereses

Recibido: 25 de agosto del 2010
Aprobado: 18 de noviembre del 2010

Contacto para correspondencia: Dr. Urbano Solís Cartas
Hospital CQD 10 de Octubre, Calzada de 10 de Octubre N0 122, esquina Agua Dulce, La Habana, Cuba

ANEXO 1

Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores.  Servicio Nacional de Reumatología. Cuba, 2008.

Formulario para la recogida de datos

Nombre y Apellidos. _________________________

Historia Clínica: ______________

Edad. __________               Sexo _________

Tiempo transcurrido desde el trauma (directo o indirecto) hasta la artroscopia: ________

Realización de Fisioterapia Previa: Si_________  No_________

Tipo de Fisioterapia realizada: __________________________

Medidas Antropométricas: Miembro Inferior Afecto: __________

Miembro Inferior Sano: ___________

Diagnóstico presuntivo: _________________

Fecha de Operación: ___________________

Diagnóstico definitivo: __________________

Evolución postquirúrgica:

Presencia de Dolor: Si_______  No_________

Si la respuesta es SI precisar si la aparición es cuando:

Esta en Reposo______

Al realizar los Ejercicios de Rehabilitación________

Otra: _________ Cual? ______________________

Presencia de Inflamación: Si___________  No________

Grado de actividad a realizar según esquema de evolución:

Tiempo de evolución postquirúrgica: _______________

Fecha de Alta: ________________________

ANEXO 2

Consentimiento de participación en la investigación

El que subscribe, Dr. Urbano Solís Cartas, especialista en Medicina General Integral, con Número de Registro Profesional: 86174. Trabajador del Policlínico Docente 7 de diciembre, Jagüey Grande, Matanzas.

Tengo a bien informarle que me encuentro realizando la investigación Titulada: “Tratamiento por artroscopia para afecciones de rodilla en adultos mayores.”

De mi parte durante el estudio usted recibirá consultas médicas programadas y el tratamiento requerido mediante la artroscopia de rodilla, que es una cirugía mínimamente invasiva, ambulatoria y no lo expone a los riesgos de la anestesia general.

Puede retirarse de la investigación en el momento que lo desee, sin detrimento de la calidad de la atención médica.

La información que Ud. brinde será confidencial y sólo se empleará con fines investigativos.

Por medio de este documento queda usted informado de mi propósito y de firmarlo está dando usted su consentimiento para participar como paciente.

Gracias por su cooperación

Firmo aceptando participar: _________________________________________

Fecha: _________________________________________________________

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