Rehabilitación BIOMECANICA

2 diciembre 2010

Tipos somáticos o morfológicos

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Tipos somáticos o morfológicos en la Rehabilitación.

Son variadas clasificaciones tipológicas que existen para definir o clasificar un individuo en la actividad física. En el campo de la rehabilitación, esta clasificación permitirá conocer como reacciona cada paciente frente al ejercicio, a la vez que te permite escoger que sistema de ejercicio necesario para cada paciente de acuerdo a su biotipo. Una fisioterapia basada en esta clasificación posibilitara un rendimiento por parte del paciente, pues esta orientada a las posibilidades reales del paciente. Por otra parte estimula al paciente síquicamente evitando que esta se aburra en el tratamiento o abandone a este. y constituya un fracaso rehabilitador.

La primera clasificación que te propongo es la de Kretschmer.

Kretschmer distingue tres tipos con características diferenciadas:

    • LEPTOSOMA:

Caracterizado por caja torácica plana y alargada; pelvis ancha; relieve superficial delgado y tendinoso, con poco tejido adiposo; extremidades largas y delgadas, con manos y pies largos y estrechos; cabeza pequeña y cuello largo y delgado; cara estrecha y ovalada; nariz estrecha y afilada; cabello recio.

    • PÍCNICO:

Caracterizado por: caja torácica abombada y corta; relieve de formas redondas suaves, con mucho tejido adiposo; extremidades cortas, manos y pies anchos y cortos; huesos finos; cabeza redondeada y relativamente grande, cuello corto y macizo; cara ancha; cabello flojo y tendencia a la calvicie.

    • ATLÉTICO:

Caracterizado por hombros fuertes y anchos; tronco trapezoidal con pelvis estrecha; relieve muscular sobre una recia armazón ósea; brazos y piernas fuertes, manos y pies grandes cara tosca con salientes pronunciados y de forma oval alargada; cabello fuerte.

Después de haber clasificado estos tres grupos, Kretschmer se encontró con que había sujetos que no era posible incluirlos dentro de ninguna de estas clasificaciones. Para poderlos clasificar formó un nuevo grupo:

    • DISPLÁSICOS:

Incluye los casos de anomalías constitucionales como: enanismo y gigantismo; los casos extremos de los otros tipos y los tipos mixtos imposibles de clasificar.

La llama así porque la displasia es una desviación o detención del proceso de “plastificación”, es decir, adquisición y moldeamiento de la form

Tipos morfológicos:

La base para esta clasificación es el mayor desarrollo de uno de los folículos embrionales: endodermo, folículo embrional interno; mesodermo, folículo embrional medio; ectodermo, folículo embrional externo.

  • ENDOMORFO:

Caracterizado por el predominio del desarrollo visceral; gordura; su estructura ósea y muscular está poco desarrollada y es débil. Pero con buen entrenamiento desarrollan una actividad física destinada al incremento de la resistencia muscular.

Corresponde al tipo pícnico de Kretschmer.

  • MESOMORFO:

Caracterizado por el predominio de las estructuras corporales: huesos, músculos y tejido conjuntivo lo que proporciona un aspecto físico fuerte y resistente; el tronco es largo y musculoso; el volumen del tórax es superior al del abdomen; la piel es gruesa. Se pueden ejercitar los ejercicios de fuerza y velocidad.

  • ECTOMORFO:

Caracterizado por un organismo demacrado, de músculos pobres y huesos delicados; pecho aplastado; extremidades largas y delgadas. Es una constitución donde predomina la actividad muscular destinada a los ejercicios de flexibilidad.

Corresponde al leptosoma.

Como puedes apreciar la actividad física y su rendimiento depende en gran medida del desarrollo físico y filogenético del paciente. El factor racial es importante en el desarrollo de la actividad física y programación de un programa rehabilitador.

Dr. Msc. Dysmart Hernández Barrios.

Especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

Tipología en el ejercicio

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Tipología del alumnado de educación secundaria en las clases de educación física. Intervención del profesorado.
Oscar García Busto
Licenciado en Educación Física. Facultad de León
Profesor de Educación Física en el IES “Valle de Aller”. Moreda-Asturias.

Tipología del alumnado de educación secundaria en las clases de educación física. Intervención del profesorado.

Oscar García Busto

Licenciado en Educación Física. Facultad de León
Profesor de Educación Física en el
IES “Valle de Aller”. Moreda-Asturias.
Preparador de opositores en la academia Nortesport.

Introducción

El proceso de enseñanza-aprendizaje (PEA) gira en torno al profesor, los alumnos, la materia y la metodología (PAMM). Resumiendo podemos afirmar que la metodología es el vehículo que lleva la materia a los alumnos y lo conduce el profesor.

De estos cuatro elementos hay suficiente información sobre tres de ellos: profesor, materia y metodología, faltando, sorprendentemente información sobre los alumnos, más allá de los estereotipados análisis de las características del adolescente.

La tipología de alumnos en la clase de Educación Física en secundaria que se presenta en este artículo, busca un análisis grupal en función de la combinación de aptitud y actitud de los alumnos.

Antes debemos denunciar la “hipocresía social” en materia de deporte y educación física consistente en valorar mucho el deporte y desconsiderar también mucho la educación física empezando por el apelativo “gimnasia” que desgraciadamente aún nos acompaña a pesar del cambio de milenio. En palabras de Alberto Piñera (1998) la “inercia negativa del área” provoca en el alumnado ciertas actitudes y tópicos respecto a la propia materia y en muchos casos desconsideración hacia algunos contenidos. La concepción que se tenga del área y de los contenidos evidentemente influye en la actitud de los alumnos hacia el propio área.

La Educación Física moderna basada en la no instrumentalización (la EF no sirve a ningún fin más que a si misma y en primera y última instancia a los alumnos) se mueve buscando el equilibrio entre la aptitud y la actitud, ambas necesarias para lograr el objetivo de crear hábitos vitalicios de ejercicio físico. Ponemos un ejemplo: para jugar al tenis (deporte de fácil introducción en nuestras clases pues en prácticamente todas las casas hay una raqueta que los alumnos, incluso podrían aportar), es necesario el dominio básico de la técnica; aptitud (nadie se aficiona a practicar lo que no domina) y para alcanzar ese dominio es necesario una determinada actitud de atención, concentración y esfuerzo, durante su aprendizaje.

No descubrimos nada al reconocer que en los últimos años la conflictividad por un lado y la pasividad por otro en mayor o menor medida han hecho su aparición en muchos centros de enseñanza secundaria. Una de las motivaciones de la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza, 2000) fue precisamente eso, frenar el deterioro del clima de enseñanza. Así pues al nivel de actitud nos encontramos con problemas.

En cuanto a la aptitud, el número de practicantes de ejercicio físico se ha estancado y son muchos los alumnos que reconocen que no practican ejercicio físico con asiduidad, algunos incluso confiesan que el único ejercicio que practican son las clases de Educación Física. El problema de la obesidad infantil (en España hemos pasado de una tasa del 6 al 16% en apenas diez años), motivada principalmente por la falta de ejercicio físico ha saltado recientemente a todos los medios de comunicación. Por otro lado tenemos alumnos, menos, que compiten en diferentes deportes y entrenan sistemáticamente. Por tanto en aptitud, diversidad.

Veamos ya la tipología:


1. La tipología de alumnos de secundaria en EF

La combinación del nivel de APTITUD- capacidad- y del nivel de ACTITUD-voluntad-, hace que podamos establecer la siguiente tipología.

Interpretamos aptitud cómo buenas capacidades físicas básicas (CFB) y nivel coordinativo (cualidades motrices, CM) alto.

Interpretamos actitud, cómo la suma de normas, comportamiento y esfuerzo.

Tipología de los alumnos de secundaria en EF

1. DT. Deportista y trabajador” . Son alumnos con muy buenas condiciones “se les dan bien los deportes” y generalmente compiten en alguno de ellos. Su actitud también acompaña. Son, como es lógico, los alumnos perfectos. Pueden tener ciertas inhibiciones en temas de Ritmo y Expresión.

2. “ST. Sedentario. Trabajador” . Son alumnos con bajas prestaciones pero muy buena disposición. Consiguen mejorar, en mayor o menor medida, gracias a su trabajo.

3. “DD Deportista displicente” . Suelen ser deportistas que infravaloran la Educación Física frente a su deporte y consecuentemente al profesor frente a su entrenador. Nadie entiende que suspendan, para ellos incluso es una ofensa.

4. “SM/P. Sedentario. Molesto o Pasivo” . Son alumnos-as con bajas prestaciones y que su actitud no acompaña habría que distinguir:

4-1 : nivel de comportamiento. No cumple normas.

En este grupo a su vez distinguimos:

4-1-1: Los que les interesa aprobar

4-1-2: Los que les da igual aprobar que suspender.

4-2: nivel de esfuerzo (son los alumnos que no se portan mal pero que su nivel de implicación es escaso, suelen tener un bajo autoconcepto y se etiquetan como “malos”, “no se me da”. Buscan en muchos casos un aprobado por “compasión”.

5. NHC. “No hace la clase” . Son los alumnos que no hacen la clase:

5-1: ANEE (alumnos con necesidades educativas especiales): no hacen la parte práctica por estar lesionados permanentemente o temporalmente.

5-2: No quieren hacer la clase. Podemos aspirar a que no perjudiquen el clima de la clase, aunque su sola presencia pasiva ya es un obstáculo en la dinámica de la clase.

Tras la presentación de la tipología y antes de pasar a ver la intervención del profesor, es importante destacar cuatro aspectos:

1. Que los grupos no son estancos. No vamos a descubrir ahora la importancia del factor de relación entre iguales en la dinámica de las clases. Los alumnos son más sensibles a la influencia de sus compañeros que a la de los profesores, incluso a la de sus padres según Harris, citado por José Antonio Marina (2004). También todos sabemos la diferencia de comportamiento que se puede dar entre dos grupos del mismo nivel en función de estas relaciones. Sin embargo Marina añade que: “afortunadamente el porvenir de un niño no depende de una sola influencia”. Aquí entramos padres, profesores incluso la sociedad en su conjunto, hecho este que se atestigua en el proverbio africano citado igualmente por Marina: “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Pero volviendo a la relación entre compañeros diremos que a nivel actitudinal unos influencian a otros en las dos direcciones aunque mayoritariamente suele ocurrir en sentido negativo, porque, digamos, que estos alumnos “imponen su ley” . En cuanto a las aptitudes como es lógico se pueden adquirir y las tendencias cooperativas hacen que igualmente puedan influir positivamente unos compañeros en los aprendizajes de otros.

2. Que en las actividades de Ritmo y Expresión suele haber un “vuelco” entre alumnos D- deportistas y alumnas S. Sedentarias, cambiándose los papeles.

3. Los grupos se van fraguando a medida que avanza la estancia en la educación secundaria, siendo menos perceptibles en primer curso y evidenciándose año a año en los cursos sucesivos.

4. En función del contexto del centro y en consecuencia del tipo de alumnos y la extracción social de los mismos pueden no darse algunos grupos o predominar más otros.


2. El derecho a mejorar y cambiar de grupo en la tipología

Aunque parezca un contrasentido, la tipología esta hecha para ser rota. Me explico; tanto el alumno como el profesor deben aspirar a la mejora actitudinal y aptitudinal.

Los profesores debemos aspirar (por idílico que parezca) a tener a todos los alumnos en los dos primeros grupos en primer lugar y en el primer grupo como objetivo final (adhesión inquebrantable al ejercicio físico) incluso el grupo 5 de los dispuestos a hacer, con la adaptación pertinente debe entrar en los grupos 1 y 2.

En cuanto a las aptitudes, los alumnos con bajo autoconcepto se autocatalogan, se etiquetan como “malos” para las actividades físico deportivas. A lo largo de las clases se puede: 1- hacerles ver que mejoran con la práctica, 2-que el nivel de aptitud no es absoluto: “soy malo en todo, o se me da mal la educación física” sino que depende de la habilidad pudiendo tener dificultades con el baloncesto, por ejemplo, pero no con los bailes de salón, siendo ambos contenidos, hoy por hoy, de igual peso curricular.

A nivel actitudinal, diremos aquello de “odia el delito y ama al delincuente”. Una actitud es una elección, no es un rasgo del carácter y las intervenciones represoras suelen reafirmar la mala acción y las intervenciones afectuosas o de reconocimientos suelen generar ó reafirmar las buenas acciones.

Analicemos a continuación más detenidamente que podemos hacer los profesores.


3. Intervención del profesorado

Distinguimos una serie de pautas generales y otras más concretas de cada grupo.


Generales

1. Exponer claramente las características de nuestra área ó materia y recordarlas.

2. Exponer claramente los criterios de calificación y los mínimos y recordarlos. Recomendamos en esta misma revista el artículo: “El ordenador de bolsillo (PDA-Pocket PC) en la Educación Física y el entrenamiento deportivo” Gª Busto (2004).

3. Alternancia metodológica y de contenidos.

4. Refuerzo positivo en proporción abrumadora frente al negativo.

5. Organización. La voluntad aunque parezca imposible se puede inducir por medio de la organización. Por ejemplo en una clase de aeróbic, o en un trabajo en “plateau”-dos filas trabajando longitudinalmente en la pista y regresando caminando y recuperando- la organización favorece el trabajo y el ritmo de clase.


De grupo

1. DT. Deportista trabajador: Son como dijimos los alumnos ideales. La intervención del profesor no obstante ha de ser cautelosa pues se debe mover entre el reconocimiento de su trabajo y prestaciones sin que ello suponga un favoritismo desmesurado a ojos de sus compañeros. En función de la ascendencia que presenten en la clase pueden ejercer de “líderes positivos” y en momentos determinados posibilitar aplicar estilo de enseñanza como la microenseñanza, Delgado Noguera, (1991), donde hace el papel de monitores de sus compañeros. En unidades didácticas de deportes donde su especialización los pone en un peldaño superior es una opción muy valida.

2. ST. Sedentario trabajador: Este grupo de alumnos también proporciona satisfacciones al profesor pues su fuerza de voluntad les hace conseguir importantes aprendizajes salvando su inicial falta de habilidad o condición física. Es el camino hacia el hábito y es producto del esfuerzo. El profesor debe recompensar el esfuerzo e informar claramente del valor de ese esfuerzo tanto en el aprendizaje, cosa evidente, como en la calificación. Pero no debemos quedarnos en incentivar el esfuerzo. Las propuestas, aclaraciones, explicaciones, refuerzos y en definitiva toda intervención directa tiene que resultar eficaz para el logro del aprendizaje por parte del alumno. Perseguir el aprendizaje de un equilibrio invertido en los alumnos sin las medidas de seguridad, ayudas y explicaciones apropiadas no sólo no favorecerá el aprendizaje sino que resultará peligroso.

El afán de superación, las ganas y la fuerza de voluntad de los alumnos ST (sedentarios-trabajadores) han de ser alimentados por el éxito de su trabajo de forma que puedan dar el salto al grupo 1 de deportistas trabajadores.

3. DD. Deportista displicente: Son alumnos que presentan un ego muy marcado producto de su pertenencia a tal o cual club y de sus resultados deportivos. Por tanto reconocer su “tarjeta de presentación” es un buen primer paso para el acercamiento profesor-alumno. Alabar públicamente su nivel de capacidad física y su nivel de habilidad es un, digamos, “prerrefuerzo” a la hora de trabajar otros contenidos que a priori estos alumnos desconsideran. Pedirles su opinión sobre los ejercicios de calentamiento, utilizarlos de ejemplo son otras soluciones. Tampoco se trata de “hacerles la pelota” constantemente, se puede en un momento determinado evidenciar su desconocimiento sobre cualquier contenido: aeróbic, rugby, relajación… que no domine, pero esto se debe hacer cuando ya haya cierta confianza y sentimiento de autoridad del alumno hacia el profesor.

En resumen estos alumnos se tienen que ver considerados. Después ineludiblemente tendrán un compromiso tácito sino con la materia si con el profesor para intentar con fe otros contenidos que pueden resultarle igualmente atractivos.

4. SP/M. Sedentario. Pasivo ó Molesto. Este es un grupo en crecimiento. Buscamos romper el “círculo vicioso”: “no practico y como consecuencia no progreso; como no progreso no me estimula a practicar”. Por tanto hay que conseguir que progresen para que se queden sin “coartada”.

Para que progresen podemos en función del alumno, optar por ejercicios concretos y sencillos, analíticos si se trata de alumnos dependientes y por ejercicios reto: “Estoy seguro que eres capaz de saltar 1,20 (altura)…” en alumnos menos dependientes.

Esto para alumnos que no se esfuerzan, para los alumnos con problemas de comportamiento, sirve igualmente lo dicho pero hay que hacer el esfuerzo, nosotros ahora, de recordarle las tres o cuatro normas claras que debe observar (por ejemplo: atención en las explicaciones, no molestar a los compañeros y no maltratar o utilizar indebidamente el material). Si es por escrito, tipo contrato mucho mejor, primero sin la firma de los padres y si reincide con la colaboración de las familias.

Falta hablar de los alumnos que no tiene interés por aprobar. Puede que no tengan interés por aprobar pero más o menos todos tenemos amor propio. Apelemos a él y al refuerzo positivo. Frases del tipo: “No sé lo que sacarás en las otras áreas pero en EF eres de notable o sobresaliente. Para conseguirlo tienes que hacer…” pueden causar el efecto buscado.

5. NHC. No hace la clase. En primer lugar decir que es un grupo que según la legislación no se debe dar. Pero se da. Decimos que no se debe dar porque la figura del exento ha desaparecido oficialmente (Orden Ministerial,1995). Ahora hablamos de alumnos con adaptación curricular. Sin embargo debemos afinar más en esta adaptación porque, por ejemplo, tener al alumno copiando la clase en un papel, en la práctica es un alumno NHC.

Recordamos que en su origen Per Henrik Ling entendió la EF como rehabilitación, por tanto y aunque se debe integrar al alumno lesionado en la clase normal no se entiende que un alumno esté copiando, por ejemplo, la lección de voleibol si puede estar haciendo, por ejemplo una tabla de flexibilidad. Para eso el currículo es abierto y flexible.

Estos eran los alumnos que no hacían la clase porque no podían; pasamos ahora al grupo de los que no quieren hacer la clase. Son esos que llegan sin indumentaria deportiva y se sientan en el banco sueco, incluso amenazan con ponerse los walkman, discman, mp3 o el reproductor musical de turno. Otra variante, a veces incluso compatible es el teléfono móvil. También hay alumnos que dicen estar lesionados como excusa para librarse de la clase.

Son estos alumnos un reto para cualquiera de nosotros, y de momento debemos dar gracias porque los tenemos en clase ya que un séptimo tipo de alumnos que no he querido recoger son los alumnos que no van a clase, que “piran”.

Su actitud es de rechazo a la autoridad y generalmente a la institución escolar es decir extiende esa pasividad a todas las áreas. Ante la tesitura de perder el tiempo y de perder al alumno la riña y las órdenes no van a funcionar más bien al contrario lo refuerzan en su postura. Ante el enfrentamiento se hace necesario “pactar” llegar a acuerdos y abiertamente recomiendo halagar a estos alumnos. Están demasiado acostumbrados a las broncas; una palabra de ánimo, interesarse por él un “¿Cómo estas?. ¿No te apetece jugar con nosotros?, ¿Nos ayudas tu que eres fuerte? puede causar una sorprendente reacción. De todos modos ya lo teníamos perdido, con lo que todo lo que hagamos no va a empeorar las cosas y si puede servir para que mejoren.

Por otro lado puede querer en un momento dado participar. Aquí podemos comportarnos según Pérez Pueyo (2004) de forma infantil, “como no quisiste correr la resistencia ahora no participas en floorball”, o como adulto entendiendo que es una oportunidad para recuperarlo.

Se dan casos de alumnos que reaccionan en nuestras clases, convirtiéndose en su reducto de actividad y normalidad, bien es cierto que entendiendo que en nuestras clases la teoría “pura y dura”, que no los conceptos y la reflexión tiene una importancia secundaria.

Concluimos, subrayando la importancia de conocer a los alumnos y ser conscientes de sus posibilidades, creyendo firmemente que tanto aptitud como actitud son absolutamente modificables en los alumnos…y en los profesores.

La aptitud se modifica con la práctica, (es la base del aprendizaje), la actitud sin embargo es más una elección y su cambio puede ser instantáneo. Los motivos por los que un alumno elige trabajar y otro no, son variados (concepto negativo del área, problemas en casa o con los compañeros, ganas de llamar la atención…), sobre algunos podremos actuar y sobre otros no pero debemos tener presentes que la actitud es una elección y en función de lo que se dé a elegir la actitud puede variar. No podemos cambiar a los alumnos, pero si podemos cambiar las circunstancias, las relaciones, los agrupamientos y hasta la forma de explicar para provocar que el alumno elija cambiar. En definitiva los que podemos cambiar somos nosotros.

Finalizamos citando a Daryl Siedentop (1998) en su acertadísima frase que resume la misión del maestro o profesor de Educación Física:

“Ayudar a los estudiantes a tener mejores experiencias en EF (que sean más positivas más exitosas y que proporcionen más habilidades, así como el deseo de utilizarlas (crear hábitos))”.

Bibliografía

         Delgado Noguera, M.A.(1992) “Los estilos de enseñanza en la E.F. Propuesta para una reforma de la enseñanza” . I.C.E. Universidad de Granada. Granada.

         García Busto, Oscar (2004) “El ordenador de bolsillo (PDA-POCKET PC) en la clase de educación física y en el entrenamiento deportivo”. Lecturas de Educación Física. Revista Digital – Buenos Aires – Año 10 – N° 75. http://www.efdeportes.com/efd75/pda.htm

         Marina, José Antonio (2004) “Aprender a vivir”. Editorial Ariel. Barcelona.

         Orden Ministerial de 10 de julio de (1995) por la que se regula la adaptación del currículo de la Educación Física para los alumnos con necesidades educativas especiales. BOE 168. 15/7/1995.

         Pérez Pueyo, Ángel. (2004). Documentación del curso: “Anímate a enseñar actitudes en Educación Física: montajes finales con cuerdas y acrobacias”. XII Cursos de verano. INEFC. Barcelona.

         Piñera Piñera, Alberto (1998) “Apuntes de Educación Física”. I.E.S. Universidad Laboral. Gijón.

         Siedentop, Daryl (1998) ” Aprender a enseñar al Educación Física”. Inde Publicaciones. Barcelona.

Preparador de opositores en la academia Nortesport.
Introducción
El proceso de enseñanza-aprendizaje (PEA) gira en torno al profesor, los alumnos, la materia y la metodología (PAMM). Resumiendo podemos afirmar que la metodología es el vehículo que lleva la materia a los alumnos y lo conduce el profesor.
De estos cuatro elementos hay suficiente información sobre tres de ellos: profesor, materia y metodología, faltando, sorprendentemente información sobre los alumnos, más allá de los estereotipados análisis de las características del adolescente.
La tipología de alumnos en la clase de Educación Física en secundaria que se presenta en este artículo, busca un análisis grupal en función de la combinación de aptitud y actitud de los alumnos.
Antes debemos denunciar la “hipocresía social” en materia de deporte y educación física consistente en valorar mucho el deporte y desconsiderar también mucho la educación física empezando por el apelativo “gimnasia” que desgraciadamente aún nos acompaña a pesar del cambio de milenio. En palabras de Alberto Piñera (1998) la “inercia negativa del área” provoca en el alumnado ciertas actitudes y tópicos respecto a la propia materia y en muchos casos desconsideración hacia algunos contenidos. La concepción que se tenga del área y de los contenidos evidentemente influye en la actitud de los alumnos hacia el propio área.
La Educación Física moderna basada en la no instrumentalización (la EF no sirve a ningún fin más que a si misma y en primera y última instancia a los alumnos) se mueve buscando el equilibrio entre la aptitud y la actitud, ambas necesarias para lograr el objetivo de crear hábitos vitalicios de ejercicio físico. Ponemos un ejemplo: para jugar al tenis (deporte de fácil introducción en nuestras clases pues en prácticamente todas las casas hay una raqueta que los alumnos, incluso podrían aportar), es necesario el dominio básico de la técnica; aptitud (nadie se aficiona a practicar lo que no domina) y para alcanzar ese dominio es necesario una determinada actitud de atención, concentración y esfuerzo, durante su aprendizaje.
No descubrimos nada al reconocer que en los últimos años la conflictividad por un lado y la pasividad por otro en mayor o menor medida han hecho su aparición en muchos centros de enseñanza secundaria. Una de las motivaciones de la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Enseñanza, 2000) fue precisamente eso, frenar el deterioro del clima de enseñanza. Así pues al nivel de actitud nos encontramos con problemas.
En cuanto a la aptitud, el número de practicantes de ejercicio físico se ha estancado y son muchos los alumnos que reconocen que no practican ejercicio físico con asiduidad, algunos incluso confiesan que el único ejercicio que practican son las clases de Educación Física. El problema de la obesidad infantil (en España hemos pasado de una tasa del 6 al 16% en apenas diez años), motivada principalmente por la falta de ejercicio físico ha saltado recientemente a todos los medios de comunicación. Por otro lado tenemos alumnos, menos, que compiten en diferentes deportes y entrenan sistemáticamente. Por tanto en aptitud, diversidad.
Veamos ya la tipología:

1. La tipología de alumnos de secundaria en EF
La combinación del nivel de APTITUD- capacidad- y del nivel de ACTITUD-voluntad-, hace que podamos establecer la siguiente tipología.
Interpretamos aptitud cómo buenas capacidades físicas básicas (CFB) y nivel coordinativo (cualidades motrices, CM) alto.
Interpretamos actitud, cómo la suma de normas, comportamiento y esfuerzo.
Tipología de los alumnos de secundaria en EF

1.    DT. Deportista y trabajador” . Son alumnos con muy buenas condiciones “se les dan bien los deportes” y generalmente compiten en alguno de ellos. Su actitud también acompaña. Son, como es lógico, los alumnos perfectos. Pueden tener ciertas inhibiciones en temas de Ritmo y Expresión.
2.    “ST. Sedentario. Trabajador” . Son alumnos con bajas prestaciones pero muy buena disposición. Consiguen mejorar, en mayor o menor medida, gracias a su trabajo.
3.    “DD Deportista displicente” . Suelen ser deportistas que infravaloran la Educación Física frente a su deporte y consecuentemente al profesor frente a su entrenador. Nadie entiende que suspendan, para ellos incluso es una ofensa.
4.    “SM/P. Sedentario. Molesto o Pasivo” . Son alumnos-as con bajas prestaciones y que su actitud no acompaña habría que distinguir:
4-1 : nivel de comportamiento. No cumple normas.
En este grupo a su vez distinguimos:
4-1-1: Los que les interesa aprobar
4-1-2: Los que les da igual aprobar que suspender.
4-2: nivel de esfuerzo (son los alumnos que no se portan mal pero que su nivel de implicación es escaso, suelen tener un bajo autoconcepto y se etiquetan como “malos”, “no se me da”. Buscan en muchos casos un aprobado por “compasión”.
5.    NHC. “No hace la clase” . Son los alumnos que no hacen la clase:
5-1: ANEE (alumnos con necesidades educativas especiales): no hacen la parte práctica por estar lesionados permanentemente o temporalmente.
5-2: No quieren hacer la clase. Podemos aspirar a que no perjudiquen el clima de la clase, aunque su sola presencia pasiva ya es un obstáculo en la dinámica de la clase.
Tras la presentación de la tipología y antes de pasar a ver la intervención del profesor, es importante destacar cuatro aspectos:
1.    Que los grupos no son estancos. No vamos a descubrir ahora la importancia del factor de relación entre iguales en la dinámica de las clases. Los alumnos son más sensibles a la influencia de sus compañeros que a la de los profesores, incluso a la de sus padres según Harris, citado por José Antonio Marina (2004). También todos sabemos la diferencia de comportamiento que se puede dar entre dos grupos del mismo nivel en función de estas relaciones. Sin embargo Marina añade que: “afortunadamente el porvenir de un niño no depende de una sola influencia”. Aquí entramos padres, profesores incluso la sociedad en su conjunto, hecho este que se atestigua en el proverbio africano citado igualmente por Marina: “Para educar a un niño hace falta la tribu entera”. Pero volviendo a la relación entre compañeros diremos que a nivel actitudinal unos influencian a otros en las dos direcciones aunque mayoritariamente suele ocurrir en sentido negativo, porque, digamos, que estos alumnos “imponen su ley” . En cuanto a las aptitudes como es lógico se pueden adquirir y las tendencias cooperativas hacen que igualmente puedan influir positivamente unos compañeros en los aprendizajes de otros.
2.    Que en las actividades de Ritmo y Expresión suele haber un “vuelco” entre alumnos D- deportistas y alumnas S. Sedentarias, cambiándose los papeles.
3.    Los grupos se van fraguando a medida que avanza la estancia en la educación secundaria, siendo menos perceptibles en primer curso y evidenciándose año a año en los cursos sucesivos.
4.    En función del contexto del centro y en consecuencia del tipo de alumnos y la extracción social de los mismos pueden no darse algunos grupos o predominar más otros.

2. El derecho a mejorar y cambiar de grupo en la tipología
Aunque parezca un contrasentido, la tipología esta hecha para ser rota. Me explico; tanto el alumno como el profesor deben aspirar a la mejora actitudinal y aptitudinal.
Los profesores debemos aspirar (por idílico que parezca) a tener a todos los alumnos en los dos primeros grupos en primer lugar y en el primer grupo como objetivo final (adhesión inquebrantable al ejercicio físico) incluso el grupo 5 de los dispuestos a hacer, con la adaptación pertinente debe entrar en los grupos 1 y 2.
En cuanto a las aptitudes, los alumnos con bajo autoconcepto se autocatalogan, se etiquetan como “malos” para las actividades físico deportivas. A lo largo de las clases se puede: 1- hacerles ver que mejoran con la práctica, 2-que el nivel de aptitud no es absoluto: “soy malo en todo, o se me da mal la educación física” sino que depende de la habilidad pudiendo tener dificultades con el baloncesto, por ejemplo, pero no con los bailes de salón, siendo ambos contenidos, hoy por hoy, de igual peso curricular.
A nivel actitudinal, diremos aquello de “odia el delito y ama al delincuente”. Una actitud es una elección, no es un rasgo del carácter y las intervenciones represoras suelen reafirmar la mala acción y las intervenciones afectuosas o de reconocimientos suelen generar ó reafirmar las buenas acciones.
Analicemos a continuación más detenidamente que podemos hacer los profesores.

3. Intervención del profesorado
Distinguimos una serie de pautas generales y otras más concretas de cada grupo.

Generales
1.    Exponer claramente las características de nuestra área ó materia y recordarlas.
2.    Exponer claramente los criterios de calificación y los mínimos y recordarlos. Recomendamos en esta misma revista el artículo: “El ordenador de bolsillo (PDA-Pocket PC) en la Educación Física y el entrenamiento deportivo” Gª Busto (2004).
3.    Alternancia metodológica y de contenidos.
4.    Refuerzo positivo en proporción abrumadora frente al negativo.
5.    Organización. La voluntad aunque parezca imposible se puede inducir por medio de la organización. Por ejemplo en una clase de aeróbic, o en un trabajo en “plateau”-dos filas trabajando longitudinalmente en la pista y regresando caminando y recuperando- la organización favorece el trabajo y el ritmo de clase.

De grupo
1. DT. Deportista trabajador: Son como dijimos los alumnos ideales. La intervención del profesor no obstante ha de ser cautelosa pues se debe mover entre el reconocimiento de su trabajo y prestaciones sin que ello suponga un favoritismo desmesurado a ojos de sus compañeros. En función de la ascendencia que presenten en la clase pueden ejercer de “líderes positivos” y en momentos determinados posibilitar aplicar estilo de enseñanza como la microenseñanza, Delgado Noguera, (1991), donde hace el papel de monitores de sus compañeros. En unidades didácticas de deportes donde su especialización los pone en un peldaño superior es una opción muy valida.
2. ST. Sedentario trabajador: Este grupo de alumnos también proporciona satisfacciones al profesor pues su fuerza de voluntad les hace conseguir importantes aprendizajes salvando su inicial falta de habilidad o condición física. Es el camino hacia el hábito y es producto del esfuerzo. El profesor debe recompensar el esfuerzo e informar claramente del valor de ese esfuerzo tanto en el aprendizaje, cosa evidente, como en la calificación. Pero no debemos quedarnos en incentivar el esfuerzo. Las propuestas, aclaraciones, explicaciones, refuerzos y en definitiva toda intervención directa tiene que resultar eficaz para el logro del aprendizaje por parte del alumno. Perseguir el aprendizaje de un equilibrio invertido en los alumnos sin las medidas de seguridad, ayudas y explicaciones apropiadas no sólo no favorecerá el aprendizaje sino que resultará peligroso.
El afán de superación, las ganas y la fuerza de voluntad de los alumnos ST (sedentarios-trabajadores) han de ser alimentados por el éxito de su trabajo de forma que puedan dar el salto al grupo 1 de deportistas trabajadores.
3. DD. Deportista displicente: Son alumnos que presentan un ego muy marcado producto de su pertenencia a tal o cual club y de sus resultados deportivos. Por tanto reconocer su “tarjeta de presentación” es un buen primer paso para el acercamiento profesor-alumno. Alabar públicamente su nivel de capacidad física y su nivel de habilidad es un, digamos, “prerrefuerzo” a la hora de trabajar otros contenidos que a priori estos alumnos desconsideran. Pedirles su opinión sobre los ejercicios de calentamiento, utilizarlos de ejemplo son otras soluciones. Tampoco se trata de “hacerles la pelota” constantemente, se puede en un momento determinado evidenciar su desconocimiento sobre cualquier contenido: aeróbic, rugby, relajación… que no domine, pero esto se debe hacer cuando ya haya cierta confianza y sentimiento de autoridad del alumno hacia el profesor.
En resumen estos alumnos se tienen que ver considerados. Después ineludiblemente tendrán un compromiso tácito sino con la materia si con el profesor para intentar con fe otros contenidos que pueden resultarle igualmente atractivos.
4. SP/M. Sedentario. Pasivo ó Molesto. Este es un grupo en crecimiento. Buscamos romper el “círculo vicioso”: “no practico y como consecuencia no progreso; como no progreso no me estimula a practicar”. Por tanto hay que conseguir que progresen para que se queden sin “coartada”.
Para que progresen podemos en función del alumno, optar por ejercicios concretos y sencillos, analíticos si se trata de alumnos dependientes y por ejercicios reto: “Estoy seguro que eres capaz de saltar 1,20 (altura)…” en alumnos menos dependientes.
Esto para alumnos que no se esfuerzan, para los alumnos con problemas de comportamiento, sirve igualmente lo dicho pero hay que hacer el esfuerzo, nosotros ahora, de recordarle las tres o cuatro normas claras que debe observar (por ejemplo: atención en las explicaciones, no molestar a los compañeros y no maltratar o utilizar indebidamente el material). Si es por escrito, tipo contrato mucho mejor, primero sin la firma de los padres y si reincide con la colaboración de las familias.
Falta hablar de los alumnos que no tiene interés por aprobar. Puede que no tengan interés por aprobar pero más o menos todos tenemos amor propio. Apelemos a él y al refuerzo positivo. Frases del tipo: “No sé lo que sacarás en las otras áreas pero en EF eres de notable o sobresaliente. Para conseguirlo tienes que hacer…” pueden causar el efecto buscado.
5. NHC. No hace la clase. En primer lugar decir que es un grupo que según la legislación no se debe dar. Pero se da. Decimos que no se debe dar porque la figura del exento ha desaparecido oficialmente (Orden Ministerial,1995). Ahora hablamos de alumnos con adaptación curricular. Sin embargo debemos afinar más en esta adaptación porque, por ejemplo, tener al alumno copiando la clase en un papel, en la práctica es un alumno NHC.
Recordamos que en su origen Per Henrik Ling entendió la EF como rehabilitación, por tanto y aunque se debe integrar al alumno lesionado en la clase normal no se entiende que un alumno esté copiando, por ejemplo, la lección de voleibol si puede estar haciendo, por ejemplo una tabla de flexibilidad. Para eso el currículo es abierto y flexible.
Estos eran los alumnos que no hacían la clase porque no podían; pasamos ahora al grupo de los que no quieren hacer la clase. Son esos que llegan sin indumentaria deportiva y se sientan en el banco sueco, incluso amenazan con ponerse los walkman, discman, mp3 o el reproductor musical de turno. Otra variante, a veces incluso compatible es el teléfono móvil. También hay alumnos que dicen estar lesionados como excusa para librarse de la clase.
Son estos alumnos un reto para cualquiera de nosotros, y de momento debemos dar gracias porque los tenemos en clase ya que un séptimo tipo de alumnos que no he querido recoger son los alumnos que no van a clase, que “piran”.
Su actitud es de rechazo a la autoridad y generalmente a la institución escolar es decir extiende esa pasividad a todas las áreas. Ante la tesitura de perder el tiempo y de perder al alumno la riña y las órdenes no van a funcionar más bien al contrario lo refuerzan en su postura. Ante el enfrentamiento se hace necesario “pactar” llegar a acuerdos y abiertamente recomiendo halagar a estos alumnos. Están demasiado acostumbrados a las broncas; una palabra de ánimo, interesarse por él un “¿Cómo estas?. ¿No te apetece jugar con nosotros?, ¿Nos ayudas tu que eres fuerte? puede causar una sorprendente reacción. De todos modos ya lo teníamos perdido, con lo que todo lo que hagamos no va a empeorar las cosas y si puede servir para que mejoren.
Por otro lado puede querer en un momento dado participar. Aquí podemos comportarnos según Pérez Pueyo (2004) de forma infantil, “como no quisiste correr la resistencia ahora no participas en floorball”, o como adulto entendiendo que es una oportunidad para recuperarlo.
Se dan casos de alumnos que reaccionan en nuestras clases, convirtiéndose en su reducto de actividad y normalidad, bien es cierto que entendiendo que en nuestras clases la teoría “pura y dura”, que no los conceptos y la reflexión tiene una importancia secundaria.
Concluimos, subrayando la importancia de conocer a los alumnos y ser conscientes de sus posibilidades, creyendo firmemente que tanto aptitud como actitud son absolutamente modificables en los alumnos…y en los profesores.
La aptitud se modifica con la práctica, (es la base del aprendizaje), la actitud sin embargo es más una elección y su cambio puede ser instantáneo. Los motivos por los que un alumno elige trabajar y otro no, son variados (concepto negativo del área, problemas en casa o con los compañeros, ganas de llamar la atención…), sobre algunos podremos actuar y sobre otros no pero debemos tener presentes que la actitud es una elección y en función de lo que se dé a elegir la actitud puede variar. No podemos cambiar a los alumnos, pero si podemos cambiar las circunstancias, las relaciones, los agrupamientos y hasta la forma de explicar para provocar que el alumno elija cambiar. En definitiva los que podemos cambiar somos nosotros.
Finalizamos citando a Daryl Siedentop (1998) en su acertadísima frase que resume la misión del maestro o profesor de Educación Física:
“Ayudar a los estudiantes a tener mejores experiencias en EF (que sean más positivas más exitosas y que proporcionen más habilidades, así como el deseo de utilizarlas (crear hábitos))”.
Bibliografía
         Delgado Noguera, M.A.(1992) “Los estilos de enseñanza en la E.F. Propuesta para una reforma de la enseñanza” . I.C.E. Universidad de Granada. Granada.
         García Busto, Oscar (2004) “El ordenador de bolsillo (PDA-POCKET PC) en la clase de educación física y en el entrenamiento deportivo”. Lecturas de Educación Física. Revista Digital – Buenos Aires – Año 10 – N° 75. http://www.efdeportes.com/efd75/pda.htm
         Marina, José Antonio (2004) “Aprender a vivir”. Editorial Ariel. Barcelona.
         Orden Ministerial de 10 de julio de (1995) por la que se regula la adaptación del currículo de la Educación Física para los alumnos con necesidades educativas especiales. BOE 168. 15/7/1995.
         Pérez Pueyo, Ángel. (2004). Documentación del curso: “Anímate a enseñar actitudes en Educación Física: montajes finales con cuerdas y acrobacias”. XII Cursos de verano. INEFC. Barcelona.
         Piñera Piñera, Alberto (1998) “Apuntes de Educación Física”. I.E.S. Universidad Laboral. Gijón.
         Siedentop, Daryl (1998) ” Aprender a enseñar al Educación Física”. Inde Publicaciones. Barcelona.

Somatotipos y su clasificaciones

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Somatotipos y su Clasificación.

Los seres humanos presentan diferencias constitucionales de marcada variedad, las cuales se expresan en diferentes tipos morfológicos y funcionales, trayendo consigo que se registren una gama variada de características particulares que hace a cada ser único e irrepetible. A pesar de está rica diversidad, en los estudios médicos (morfofisiología) se han logrado agrupar esta diversidad de caracteres en grupos definidos. En la biomecánica a cada uno de ellos se le define como Somatotipos, donde se agrupan de acuerdo al tipo de metabolismo o actividad metabólica predominante, la actividad vital, la resistencia biológica y la capacidad funcional.

Las diferencias somatotípicas se ven reflejadas en los resultados de la actividad física y biológica de cada organismo en condiciones normales y sin ningún tipo de ejercitación previa, por variables tales como la fuerza, velocidad a la fuerza y resistencia mecánica. Además de estas particularidades las diferencias se pueden evaluar en la morfofisiología a través de la actividad vital, que a su vez expresa la correlación y distribución del tejido adiposo y muscular en el organismo. La distribución de está en el cuerpo determinan los diámetros del tronco, de la cadera y de las extremidades, cintura escapular, abdomen y las vísceras internas.

En la constitución del organismo intervienen varios factores que determinan en muchos casos su fenotipo y en otros actúan con factores influyentes. Entre los factores determinantes:

  • El sexo.

  • La herencia familiar.

  • Las razas.

  • Las etnias.

Como factores que influyen están:

  • La alimentación.

  • La actividad física desarrollada.

  • El estilo de vida.

  • El medio social.

  • Las condicionantes de la Moda.

  • Las enfermedades no hereditarias.

Todos estos factores en mayor o menor escala son los que ayudan en el transcurso de la vida embrionaria y en el desarrollo biológico después del nacimiento a moldear la constitución del cuerpo humano.

La constitución física es un aspecto bien tratado en las teorías que expone Graus y Brugsh acerca de la personas. En ellas describe que cada ser humano a pesar de estar dotado de caracteres semejantes, son diferentes en cuerpo mente y espíritu, por lo que saber medir estás diferencias es imprescindible para entender el fenómeno dialéctico de la salud y la enfermedad.

El devenir de los anos de estudio que ha dedicado la medicina a buscar una forma de librar al cuerpo humano de las enfermedades, hizo ver a la luz la importancia del ejercicio del diagnóstico clínico a través de un buen examen físico. Lo más importante fue que entre esté diagnóstico, la constitución orgánica y la predisposición de padecer una afección se caracterizaba por una estrecha relación inseparable e imposible de ver por separado. Lo mismo sucede a nivel de la interrelación entre la constitución y la resistencia biológica individual. Por otra parte el desarrollo de la clínica en la medicina en mediado del siglo XX, nos llevo a descubrir la existencia de un fenómeno de la biología que se traduce en la Interpretación de una frase célebre que sale del marco abstracto conceptual, definiendo que no existe enfermedades, sino enfermos. La veracidad se constata que una afección no se manifiesta de forma similar en las personas e incluso dentro de los de una misma familia o agrupación.

Estudio de la Constitución.

Para poder entender un poco más los aspectos relacionado con la constitución vamos adentrarnos en las bases de las ramas de las ciencias médicas que estudian el desarrollo de los somatotipos. Estas son conocidas como:

  1. Tipología o fenotipología: Su campo se circunscribe al estudio del biotipo y fenotipos de las personas.

  2. Somatometría: Estudia las medidas antropométricas de todos aquellos caracteres que individualizan a las personas, sus valores se expresan en valores cuantitativos.

  3. Somatoscopía: se basa en la Observación de algunos caracteres antropométricos como el color de los ojos, del pelo, de la piel. Sus valores se expresan de forma cualitativas.

En el desarrollo del método científico y estudios de las constituciones humanas han surgidos varias líneas de clasificación de la tipología. Destacándose en el mundo occidental cuatro grandes escuelas, que han establecido postulados guías para el resto del mundo en cuanto a somatotipo se refiere y su interrelación con el proceso salud-enfermedad. Las cuatros escuelas las definimos de acuerdo a los países en que se desarrolla el método de análisis. Estas la definimos como:

    • Escuela Francesa.

    • Escuela Alemana.

    • Escuela Italiana.

    • Escuela Rusa.

Estas a pesar de coincidir muchas características, se adentran en otras que le va dando la relevancia a cada una de las clasificaciones descritas. La importancia para los fisiatras en conocer estas calcificaciones, radica en la forma en que podemos conocer a magnitud los fenómenos relacionado con los movimientos y la actividad física en cada uno de los pacientes y poder establecer protocolos de tratamiento individualizados en la rehabilitación. Es ir al detalle y la especificidad de cada uno de ellos, o sea lo que en verdad necesita para recuperarse en un periodo de tiempo más corto.

Clasificación de los Somatotipos por las diferentes escuelas.

Escuela Francesa-Vienesa.

Sus máximos exponentes son Sigaud y Colls. La particularidad de esta escuela recae en que basan su clasificación en la observación clínica y el desechan las medidas antropométricas. Lo interesante verdaderamente se establece cuando son capaces de definir la interrelación embrionaria que establece las células más externas del blastocito con el medio externo, y que en la medida que más exposición exista, estás irán modificándose con el desarrollo del embrión. A su ves le confiere una importancia fundamental a la configuración del cráneo, dando como resultado 4 tipos de constituciones. Definidas como Muscular, La respiratoria, Digestiva y Nerviosa. A continuación pasaremos a la descripción de cada una de ellas.

  1. El Tipo Muscular: Presenta un lóbulo facial de aspecto cuadrado, por regla general tiene abundante pelo y cejas gruesas, su abdomen no es prominente, ángulo epigástrico medio, hombros anchos y altos. Desarrollan la fuerza sin ejercitación física, la resistencia mecánica es moderada con respecto a la fuerza que posee. La velocidad suele ser normal, pero en cambio son muy susceptibles a enfermedades del SOMA y de los riñones.

  1. El tipo Respiratorio: Presenta un lóbulo facial de forma hexagonal o de rombo, nariz desarrollada o prominente. Tienen un desarrollo marcado del tórax, las últimas costillas y las crestas iliacas están muy próximas. Angulo epigástrico agudo. Se caracteriza por una buena combinación entre la velocidad y la fuerza muscular. Resistencia marcada pero elasticidad pobre.

  1. El tipo Digestivo: Presenta un lóbulo facial en forma de pirámide, donde la base es inferior, por lo que presentan una mandíbula desarrollada, cuello corto, tórax ancho y breve, gran separación entre las últimas costillas y las crestas iliacas, Abdomen desarrollado y prominente, por regla general son Obesos. En sus características biomecánica son de mucha fuerza y resistencia, pero en cambio de poca velocidad y muy lento en los movimientos. Susceptible a afecciones cardiacas y vasculares.

  1. El tipo Cerebral o Nervioso: Presenta un cráneo grande en forma de pirámide invertida, el cuerpo es fino y delicado, de tórax pequeño y extremidades largas, ángulo epigástrico estrecho. Su biomecánica va en la línea del predominio de la rapidez de los movimientos, de resistencia moderada y poca fuerza. Susceptibles a padecer de enfermedades infecciosas y disturbios mentales.

Escuela Alemana:

Esta es conocida como unas de las clasificaciones tipológicas más interesantes. Su exponente mayor es Kretschmer. La formula estudiando pacientes con afecciones mentales, por lo cual tiene una gran carga sobre la vinculación psiquis-cuerpo y su interrelación.

Se clasifican en los siguientes tipos: Atléticos, Asténico-leptosómico, Pícnicos y Displástico.

  1. Tipos Atléticos: Lóbulo facial alargado y ovoide, de un gran desarrollo en el esqueleto y abundante músculos. Coinciden con el tipo muscular de la escuela francesa y tienen gran predisposición a la esquizofrenia.

  1. Tipo Asténico-leptosómico: Se caracterizan por gran desarrollo del esqueleto pero pobre desarrollo en la musculatura, el aspecto es de delgadez con detalles anatómicos pronunciados. En los asténicos se caracterizan por ser mas pronunciado los caracteres, corresponden a los tipos cerebral de la francesa, los segundos son menos marcados predominado la talla alta que se relacionan con los respiratorios. Tiene una alta tendencia a padecer de neurosis.

  1. Tipo Pícnicos: Lo describen como el somatotipo que mas predomina. Son de talla corta con cara pentagonal, tórax ancho abdomen globuloso con gran capacidad visceral, cuello corto e inclinado. Coincide con el digestivo de la escuela francesa. Tienen tendencia a l comportamiento maniaco- depresivo y locura circular.

  1. Tipo Displástico: Se caracteriza por un tipo de apariencia enfermiza con grandes disturbios glandulares como carácter principal, donde se manifiestan alteraciones de tipo gónadales y trastornos psíquicos asociados.

Kreslschmer realizo algo adelantado para su época, relacionar el temperamento con el somatotipo, donde se describe como los aspectos físicos modifican la forma psíquica y viceversa. Se comienza a vislumbra mas claramente la antigua frase celebre romana de Cuerpo sano, mente sana. Esto nos hace pensar lo importante que suele ser el aspecto psicológico en la rehabilitación Integral de los pacientes, y a su vez reafirma la necesidad de un psicólogo en el equipo multidisciplinarios de los Servicios Integrales de Rehabilitación.

Escuela Italiana.

Sus máximos exponentes son Giovanni y Viola. Su base la establecieron en los estudios ontogenéticos, que durante muchos años estuvieron realizando en la anatomía humana. Describen 2 leyes para la identificación de estos somatotipos. Una primera ley basada en el aumento de la zona corporal y la segunda en la diferenciación corpórea o evolución de la forma. Estos postulados son luego reformulados por Viola y conocido con el nombre de leyes morfo- genéticas.

  • Aumento de Masa: Plantea que cuando el individuo aumente de masa corporal existe una tendencia compenzadora a producir poco desarrollo y evolución en los miembros, cuando las extremidades por lo contrario son larga, veremos entonces un tronco poco desarrollado

  • La diferencia Corpórea: Nos dice que la combinación de diferentes aspectos internos y los externos durante el desarrollo y la evolución moldean al cuerpo, dando características diferentes que lo hacen ser diferentes a todos.

La clasificación dio como resultado el planteamiento de tres tipos de somatotipos.

  1. Tipo Normolineó o Normotipo: Tiene una relación armónica y equilibrada entre el tronco y sus extremidades. Su diámetro del tronco elevado al cuadrado representa la talla real del cuerpo. Presenta un equilibrio endocrino vegetativo, cuando adulto tienen un organismo bien desarrollado, tiene un buen equilibrio entre la fuerza, la velocidad a la fuerza y la resistencia.

  1. Tipo Longilineo o micro esplàcnicos: Presenta un desarrollo marcado de los miembros y el tronco es reducido, son altos y delgados. Su diámetro antero -posterior es reducido. Musculatura poco desarrollada e hipotónica. Vísceras pequeñas. Suelen presentar mucha elasticidad y velocidad a la fuerza. Su metabolismo es predominantemente catabólico por lo que gastan mucha energía y necesitan más tiempo para recuperarse después de una actividad física. Son conocidos como hipervegetativos.

  1. Tipo Brevilineo o Macroesplànico: Presentan tronco bien desarrollado, extremidades cortas y gruesas, por lo general de poca estaturas, corpulentos, cuello cortos pareciendo que la cabeza descansa sobre le cuerpo. El tórax es amplio en todos sus diámetros. La musculatura es bien desarrollada. Tiene gran fortaleza y capacidad vital, que se traduce en fuerza y resistencia. Su metabolismo es predominantemente anabólico por lo que gastan menos energía en la actividad física y se recuperan más rápido.

En la práctica real se pueden ver mezclas de los diferentes somatotipos donde individuos tiene caracteres de 2 grupos. Por lo que es importante a la hora de aplicar el tratamiento cinético identificar el tipo de somatotipo que presenta el paciente. En un paciente donde predomina la fuerza y existe poca resistencia y se recupera muy lentamente, uno no debe ponerle hacer muchas tandas de ejercicios con muchas repeticiones por que sino termina agotándolo y la próxima sesión el paciente no rendirá igual, y con el tiempo querrá abandonar el tratamiento. Por lo cual en este caso lo aconsejado es comenzar con ejercicios con poca carga y entre 8 a 10 repeticiones y no más de 3 tandas, esto tanto para la mecanoterapia y como para las movilizaciones.

Escuela Rusa.

Es una de las más usadas en nuestro país por parte de la literatura existente para los estudiantes de medicina y de tecnología.

La primera versión de la escuela fue dada por M. Chernovitski, basa en análisis morfológicos. Se clasificaba en tres tipos de somatotipos.

  • Hiperesténico: persona voluminosa, preponderante en anchura, tronco relativamente alargado y los miembros cortos. Existe un predominio de las dimensiones del abdomen sobre el tórax, que forman grandes cavidades. Predominios de las dimensiones transversas con relación a las longitudinales.

  • Asténicos: Predominio de la esbeltez, crecimiento de preferencia en longitud. El aspecto del cuerpo es débil. Las dimensiones de las piernas son más largas que las del tronco, las cavidades son pequeñas. Predominan las medidas longitudinales sobre las transversales.

  • Normoesténico o normotipo: Proporción entre el tronco y los miembros, cavidades normales y buena disposición muscular. Medidas proporcionadas.

La segunda versión de la escuela Rusa fue dada por V. Sherkumenko y A. Gueselévich.

Está al igual que la anterior se dividía en tres grupos.

  • Dolicomorfo: De altura elevada o superior a la media, tronco corto, volumen torácico pequeño, cintura escapular estrecha o mediana, pelvis con ángulo de inclinación pequeña y miembros largos.

  • Braquimorfo: De altura media o inferior a la media, tronco relativamente alargado, volumen torácico grande, cintura escapular ancha, pelvis con ángulo de inclinación grande y miembros inferiores corto.

  • Mesomórfico: Similar al Normotipo.

Como puedes apreciar las características son similares en las 4 escuelas solo con pequeñas particularidades. Lo importantes es el análisis de la morfología realizada que nos permitirá llegara a un procedimiento más correcto para adecuar a cada paciente el tratamiento individualizado y no de forma esquemática, con el objetivo de llegar a mejores resultados en la rehabilitación en más corto plazo. La variabilidad de principios biomecánicos en cada individuo nos permite ver lo diversos y particulares que somos los seres humanos.

Dr. Dysmart Hernández Barrios.

Actitudes y biotipos

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Actitudes y Biotipos

Dentro del examen físico biomecánico, un aspecto relevante lo constituye la observación de las actitudes somato -constitucional. Estos son el producto de la interrelación de varios aspectos que reflejan el tipo constitucional y más aún el reflejo del aspecto somatotemperamental que alcanza un pilar primado a la hora de identificar la actitud. Las alteraciones que transcurren durante el desarrollo embrionario o los adquiridos durante el desarrollo van a determinar las alteraciones patológicas que debemos descubrir durante un examen físico. Las consecuencias funcionales derivadas de ellas llegan a producir verdaderas enfermedades que interfieren en la función vísceral y en la biomecánica de SOMA y de los grandes sistemas cardiorrespiratorio y otros.

Morfofisiología.

Las actitudes somato -constitucionales son el producto de un equilibrio entre diversas posturas y los diferentes tonos musculares presente en el organismo. Su equilibrio estable se observa en el estado normal del sistema músculo esquelético, a su vez expresión de las características histológicas de cada tejido participante. Existe una coordinación entre varios elementos que garantiza su equilibrio, tales como la actividad del sistema nervioso autónomo y de regulación, el sistema circulatorio y el sistema nervioso periférico a través de la ejecución de la motilidad (motoneuronaa) y del control del tono por las motoneuronas g . La combinación de tantos factores convierte a las actitudes en la expresión de las modalidades somáticas y del temperamento de cada individuo. El enfoque histopatológico es descrito por el Dr. Raimundo Llanio describe dos tipos de actitudes básicas.

        Tipo Esténico: Se caracteriza por la presencia de un buen tono en los músculos y ligamento. Se manifiesta externamente por condiciones físicas de belleza clásica de un deportista o militar. Predominan las características de impresión de aplomo, ductilidad y energía abundante, expresa la fortaleza y el vigor.

        Tipo Asténico: el tono se vuelve dependiente de un déficit constitucional de regulación, por lo que la imagen que transmite es de abandono y flacidez. El tronco y las piernas están en actitud de semiflexión, hombros cargados y expresan la apariencia del cansancio.

Estas actitudes suelen ser modificada por síntomas y signos que hablan de la adquisición de una postura patológica. El dolor es uno de los síntomas que más obliga a la adopción actitudes somáticas patológicas. A continuación describiremos ejemplos típicos de estas alteraciones que pueden llegar adoptadas por los pacientes que llegan a los servicios de rehabilitación.

        Dolor en el tórax: inclinación del cuerpo hacia el lado del dolor. La mano siempre la coloca sobre el lado del torax que duele con el objetivo de disminuir la expansibilidad torácica.

        Dolor lumbar: paciente casi siempre inclinado hacia delante cuando responde a etiología traumática y hacia detrás cuando responde a etiología degenerativa. El tronco y la cadera se inclina hacia el lado afecto en actitud de descanso, y se constata un descenso del hombro del mismo lado.

        Dolor del hombro: aproximación de esté al tronco con ligera elevación y la mano contraria tendiendo a protegerlo o calzarlo para disminuir el dolor. La cabeza y el cuello se inclinan hacia el lado del dolor.

        Dolor de Cadera: Paciente inclinado hacia el lado de la cadera que no duele, con ligera flexión de la rodilla y cadera del lado que duele. La caminar busca apoyo con el miembro superior del lado contrario y al levantarse se auxilia del brazo del mismo lado apoyándolo sobre la rodilla. Al caminar aumenta el balance del giro de la cadera afecta por encima de los 15º.

Como puedes apreciar el examen físico detallado te llevará a con el simple ejercicio de la observación a identificar la posible zona del dolor o que estructura esta fallando biomecánicamente. El más importante es que te ayuda a orientar el examen físico y conocer que el cuerpo humano es la expresión de un todo y no es una articulación o segmento por separado.

Las actitudes expresión de las alteraciones posturales.

Las determinadas posiciones expresan una actitud postural que se constata a través de las alteraciones o posiciones adquiridas en cada segmento con respecto al cuerpo. Existen el la práctica médica dos formas de explorar el lenguaje físico del cuerpo, estás formas es el examen a través de la posiciones clásicas de decúbito supino y en la posición de pie. Los médicos y licenciados deben siempre tener muy en cuenta otras alteraciones que son expresión de actitudes patológicas, como lo son la de tipo endocrino- constitucional y el producto de la relación constitución- disposición y constitución temperamento. El conocimiento de ellas es de vital importancia para la aplicación de esquemas de tratamientos a pacientes que van acudir a nuestros servicios con dichas alteraciones posturales, y que por lo tanto ameritan de tratamientos cinéticos especiales.

Comenzaremos por la relación entre los aspectos endocrinos – constitucionales. Al describirlos no explicaremos en detalles los aspectos clínicos de tipo endocrino metabólicos, sino aquellos que son relevantes en la disposición física para realizar una actividad, sobretodo en las variables relacionada con la fuerza y la movilidad. Entres las actitudes más conocidas están:

        Constitución hipertiroidea: (no es un paciente con el diagnóstico de tirotoxicosis, es independiente de ser hipertiroideo) Es una persona muy alta y delgada, correspondiendo con los aspectos de un logilíneos, es muy hiperactivo. Se caracteriza por un aumento de la actividad catabólica por lo que su masa muscular es pobre y débil. A la hora de entrenarlo o rehabilitarlo se debe tener en cuenta que son de poca fuerza y si mucha velocidad de los movimientos. Si se le indica ejercicios de fuerza de entrada se agotan rápido y tiende entonces a abandonar el tratamiento. Por regla general sus músculos son rico en fibras blancas.

        Constitución Hipergenital: son individuos musculosos, de baja estatura, con caracteres sexuales secundarios muy marcados, de temperamento fuerte. Para la rehabilitación hay que tener en cuenta que tienen fuerza abundante y resistencia pero muy lentos en los movimientos. Se puede emplear en ellos tratamientos cinéticos prolongados. Son ricos en fibras rojas.

Contraria a las actitudes anteriores vamos a ver las expresiones de hipofunción:

        Constitución hipoparatiroidea: Persona delgada, de aspecto muy débil, de escasa masa muscular y desarrollo óseo. Tienen tendencia a la tetania muscular. Son lo de más dificultad para su entrenamiento o la rehabilitación debido a que tienes poca fuerza y resistencia cansándose muy rápido. La actividad asistida o en grupo logras motivarlos en su proceso de fisioterapia. El Fisioterapeuta debe ser muy creativo durante el tratamiento para mantenerlo cooperador con las técnicas aplicadas.

        Constitución Hipocromafín: Paciente de aspecto cansado, asténico de marcada hipotonía muscular. No toleran el ejercicio y se agotan muy rápidamente, le cuesta recuperarse por lo que no deben ser sometidos a ejercicios de fuerza y de resistencia. En estos pacientes la terapia ocupacional juega el papel primado para ayudar a recuperar su actividad funcional.

Otras de las actitudes que podemos apreciar en nuestros pacientes y que guardan una relación con la actividad temperamental son:

        Tipo Neuropático: Son muy excitables, con marcada hiperactividad del sistema nervioso de relación y neurovegetativo. Se caracteriza por en estado de salud aparente presentar reflejos tendinosos y cutáneos exaltados. Trinen además labilidad cardiaca y expresión física y facial de exaltados. Es muy típico verse en los pacientes que sean intelectuales o artista. Son cooperadores en la rehabilitación pero quieren participar más que otros pacientes por lo que se debe aprovechar está aptitud para hacer un tratamiento con mayor calidad, pero sin dejar que su temperamento se torne dominante.

        Diátesis artrítica: Es una constitución anormal, hereditarias observada principalmente en sujetos brevilíneos, aparece en las familias asociadas a trastornos metabólicos a otros niveles. Puede encontrarse en ellos la presencia de obesidad, diabetes, gota y asma bronquial.

A pesar de los estudios de las diferentes constituciones, encontramos la presencia de desigualdades. En la práctica médica, se observa a veces con determinada frecuencia de forma pura estas actitudes. Lo importante es saberlas identificarlas en nuestro pacientes. En ellos participan igualmente elementos que hablan a favor de la predisposición a padecer enfermedades. Para un fisiatra es imprescindible a la hora de examinar un paciente a tener en cuenta aspectos de examen físico que nos ayudaran a identificar estos problemas. Entre las diferencias que más vamos a ver el examen físico son:

        Una mitad del cuerpo diferente.

        Diferencia entre los órganos que proceden de la misma hoja blastodérmicas (Enf. Nuerofibromatosis)

        Diferencias entre los órganos y vísceras.

        A nivel de la función orgánica.

Como puedes apreciar la práctica del examen físico te ayudara a la aplicación de tratamientos correctos en buscas de mejoras de las condiciones físicas en los pacientes que acuden a recibir tratamiento rehabilitador. Cuando el paciente se pone en las manos del fisiatra está depositando toda la confianza en tu persona y tus conocimientos, por lo tanto es el momento que debes aprovechar para realizar un buen examen físico, el cual será la guía definitiva para establecer las pautas de tratamiento. Es importante que cada paciente demanda la aplicación de ejercicios o mecanismo de fuerza resistencia o velocidad de forma diferentes, y que en gran medida este tratamiento responde al la actitud postural que presenta el paciente. La calidad en la rehabilitación está en la medida que no veamos esquemas de tratamientos convencionales, basado en que les fue bien a otros o que así me lo dieron en clase, sino en el estudio y aprovechamiento de la individualidad de cada paciente. Los rehabilitadotes y fisioterapeutas tenemos que conocer el leguaje del cuerpo humano mejor que otros especialistas o licenciados en la salud. Por que en nosotros está el modificar y corregir los errores físicos de la naturaleza humana, cuando los demás no pueden llegar.

Dr. Dysmart Hernández Barrios.

Autor: rehabilitacion-bio | Contáctenos
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