Rehabilitación BIOMECANICA

2 Diciembre 2010

Prevención de las alteraciones de columna

Archivado en: Postura — rehabilitacion-bio @ 21:40

Prevención de las alteraciones posturales de columna

Debemos aprender a vivir en paz con nuestra columna vertebral a lo largo de toda la vida y a tenerla en cuenta en todos los actos cotidianos, desde el comienzo del día hasta el momento de acostarnos.


Para prevenir los dolores de espalda conviene tener presentes una serie de recomendaciones que deben regir todas las actividades del día.
En términos generales deben evitarse todas aquellas posturas que tienden a curvar la espalda, a hundirla o torcerla. En otras palabras, hay que adoptar posiciones en el que el torso se mantenga erguido.

Mantenerse erguido

Es muy importante mantener la columna vertebral recta, para que los discos intervertebrales puedan repartir correctamente el peso y para evitar deformaciones en la columna.

Es imprescindible aprender a mantenerse erguido y esforzarse por mantener el tronco recto permanentemente. Esto comporta una constante para vencer la tendencia que incita a encorvarse siguiendo el impulso de dejarse llevar por el propio peso.

Es necesario corregir cuanto antes esta tendencia. Pero tampoco hay que exagerar. Mantenerse erguido significa tener la espalda recta de forma natural, sin forzar. Tenerse de una forma rígida y forzada, como un soldado en posición de “firmes”, produce cansancio a los músculos de la espalda y, muy probablemente, hace que la curvatura de la columna se enderece anormalmente.

La posición de “erguido” significa pues adoptar una postura que mantenga la forma natural de la columna vertebral (forma de “S”) y esto se consigue:

-Llevando los hombros hacia atrás suavemente.

-Manteniendo la cabeza levantada, con el cuello recto.

-Manteniendo el vientre suavemente entrado y los músculos del abdomen contraídos.

El mero hecho de observar estrictamente las reglas anatómicas de mantenerse erguido, supone una forma de gimnasia correctiva que puede aliviar o prevenir muchos dolores de espalda.

Doblar las rodillas

Otro punto a tener en cuenta, para evitar dolores de espalda, consiste en adquirir la buena costumbre de agacharse, doblando las rodillas (ponerse en cuclillas manteniendo la espalda recta), para realizar todas aquellas tareas o ademanes que antes realizábamos curvando la espalda; recoger un objeto del suelo, levantar una carga, etc.

El deporte

Es imprescindible saber elegir aquellos deportes que reporten un beneficio para la espalda. Entre éstos podemos citar el mejor; la natación, fundamentalmente el estilo “crol” y “espalda” (la braza no es aconsejable porque hunde los riñones y el cuello), el ciclismo, la marcha, y el esquí de montaña.

Por el contrario hay algunos deportes especialmente contraindicados para la espalda, como por ejemplo el esquí acuático, el golf y la equitación, por ser actividades que fatigan mucho la zona lumbar.

Debemos aprender a vivir en paz con nuestra columna vertebral a lo largo de toda la vida y a tenerla en cuenta en todos los actos cotidianos, desde el comienzo del día hasta el momento de acostarnos.


Para prevenir los dolores de espalda conviene tener presentes una serie de recomendaciones que deben regir todas las actividades del día.

En términos generales deben evitarse todas aquellas posturas que tienden a curvar la espalda, a hundirla o torcerla. En otras palabras, hay que adoptar posiciones en el que el torso se mantenga erguido.

La importancia de sentarse bien

En la postura de pie, el cuerpo erguido se sostiene sobre la planta de los pies apoyados sobre el suelo horizontal. En la postura sentada el cuerpo dispone de un apoyo suplementario. El asiento. En la postura sentada el peso del cuerpo se distribuye entre el asiento y el suelo; sobre el suelo gravita aproximadamente un 16 % del peso total.

El equilibrio óptimo de la postura, es decir, el equilibrio entre las masas corporales que descansan sobre el asiento y las que descansan sobre el suelo, se consigue con el tronco en posición vertical, los músculos horizontales, las piernas verticales y lo pies horizontales descansando sobre el suelo. En esta situación se hace evidente que la altura del asiento debe ser sensible igual a la longitud de las piernas y como consecuencia los pies no descansaran sobre el suelo, debe utilizarse un reposapiés o una pequeña banqueta como complemento.

En la posición de “sentado” también debe mantenerse el tronco erguido, con los hombros hacia atrás y la columna vertebral recta, y no dejar que el cuerpo se doble hacia delante arqueando la espalda.

Por lo que se refiere al asiento, lo ideal es utilizar una silla rígida, que “sujete”, con respaldo suficientemente alto sobre el que pueda apoyarse la columna vertebral, en toda su extensión, en posición vertical.

Si no se dispone de una silla como esta debe de procurarse como mínimo, el respaldo del asiento que se utilice permita apoyar la zona lumbar.

Como norma general y salvo algunas excepciones, las butacas y los sofás mullidos que se utilizan hoy en día, en lugar de sujetar y ayudar a mantener la posición correcta de la columna vertebral, adoptan todas las deformaciones sin corregir ninguna. Debe recordarse que todo lo blando es malo para la espalda.

Cambios de postura

No debe mantenerse durante demasiado tiempo la misma posición, ya sea ésta sentada o de pie. Hasta la mejor postura puede producir fatiga si no se permite relajar, de vez en cuando, a los músculos posturales y a la columna vertebral.

Deben realizarse pausas, cambiando la posición del cuerpo y efectuando movimientos suaves de estiramientos de los músculos.

Por lo que se refiere a la conducción de vehículos, no es aconsejable hacerlo durante más de dos horas consecutivas sin descansar.

La postura durante el sueño

Una posición horizontal, como la de tumbado, descansa la columna vertebral, ya que ésta no tiene que soportar el peso del cuerpo. Pero se debe tener cuidado con la postura que se adopta cuando se esta tumbado; también en este caso hay que procurar mantener la posición natural de la columna vertebral.

Es muy importante dormir sobre un colchón firme, en el que podamos tendernos confortablemente sin hundirnos, colocado sobre un somier resistente y tenso. Si fuera preciso para conseguir una buena consistencia del colchón, puede colocarse un tablero de madera entre el somier y el colchón.

La almohada debe ser lo más plana posible o bien puede utilizarse el clásico almohadón redondo que se usa en Francia, colocado bajo la nuca.

Por lo que se refiere a la postura a adoptar durante el sueño, la más adecuada es la de “boca arriba” poniendo, a poder ser, un cojín bajo las corvas (Figura 5 A). Si se duerme de costado, deben mantenerse dobladas las piernas como indica la figura 5 B. Debe procurarse no dormir boca abajo porque se somete a la columna vertebral a una posición estática incorrecta.

Dra. Eliasib Toral Marrero.


Especialista en Medicina Física y Rehabilitación.

Posiciones fundamentales

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TEMA -3. Posiciones fundamentales: de pie firme y arrodillado. Características. Efectos y uso de cada una de ellas. Posiciones derivadas: Ejemplos. Objetivos que persiguen las posiciones. Posición sentada y supina o tumbada. Características. Efectos y uso de cada una de ellas. Posiciones derivadas: Ejemplos. Objetivos que persiguen las posiciones. Posición de suspensión. Características. Efectos y usos. Posiciones derivadas: Ejemplos. Objetivos que persigue la posición.

Posiciones fundamentales y derivadas

Las posturas o posiciones desde las cuales se inician los movimientos, se denominan posiciones fundamentales y pueden ser de carácter activo o pasivo, existen cinco posiciones básicas o fundamentales y todas las demás son derivadas de estas.

  1. Posición de Pie Firme

De todas las posiciones fundamentales, esta es la más difícil de mantener ya que el cuerpo en conjunto debe equilibrarse, estabilizarse sobre una pequeña base por el trabajo coordinado de muchos grupos musculares, esta posición puede describirse de la forma siguiente:

a) Talones situados sobre una misma línea, con la punta de los pies ligeramente separadas.

b) Rodillas juntas y en extensión.

c) Caderas en extensión y ligera rotación externa.

d) Pelvis bien equilibrada sobre las cabezas femorales

e) Columna vertebral en extensión, tratando de alcanzar la máxima longitud posible.

f) El vértice occipital hacia arriba, las orejas en un mismo nivel y los ojos mirando hacia delante

g) Los hombros dirigidos hacia abajo y atrás.

h) Los brazos colgando a lo largo del cuerpo y las palmas de las manos dirigidas hacia adentro, en esta posición de los brazos no debe existir ningún tipo de contracción muscular, los mismos estarán en total libertad.

Trabajo Muscular:

El trabajo muscular necesario para mantener la posición, varía según las circunstancias. Se reduce considerablemente cuando los segmentos del cuerpo se hallan perfectamente alineados y perfectamente equilibrados, y se modifica, cuando los segmentos óseos no están correctamente alineados por la acción de fuerzas que tienden a modificar esa alineación o por defectos de los propios segmentos o los medios de unión entre ellos.

El trabajo muscular en esta posición es muy potente, ya que la misma se obtiene por la acción refleja de muchos grupos musculares y si recordamos que el equilibrio humano es oscilante, podemos comprender que el mismo es la consecuencia de reflejos tónicos.

Efectos y Uso:

Como la base de sustentación es relativamente pequeña y el centro de gravedad se halla ligeramente elevado, el estado de equilibrio del cuerpo es menos estable que en cualquiera de las otras posiciones fundamentales. Por consiguiente, la posición de pie solamente es adecuada para la iniciación de determinados ejercicios, ejemplo, los ejercicios de columna.

Posición derivada: Bipedestación con las manos en las caderas.

Que se utiliza para la práctica de algunos ejercicios de tronco y en la deambulación.

2. Posición de Arrodillado:

El cuerpo se apoya sobre las rodillas, que pueden estar juntas o ligeramente separadas, las piernas descansan sobre el suelo con los pies en flexión plantar. El resto del cuerpo se mantiene en posición erecta.

Trabajo Muscular:

Las piernas se hallan relajadas; el cuerpo debe ser estabilizado sobre las rodillas.

El trabajo muscular del resto del cuerpo es el mismo que se realiza cuando nos encontramos en la posición de pie.

Efectos y Uso:

La posición de rodillas es incomoda para algunos individuos, pero tiene cierta ventaja en comparación con la posición de pie, ya que el centro de gravedad se encuentra más bajo que en esta última y brinda mayor estabilidad. Esta posición se utiliza fundamentalmente para la reeducación del equilibrio y en la preparación de los reflejos musculares para la posición de pie.

Posición derivada: Arrodillado en pronación, se usa para realizar ejercicios de columna.

3. Posición de Sentado:

Esta posición se adopta utilizando un banco o silla de un alto y ancho adecuado a la persona, teniendo en consideración que los muslos queden apoyados totalmente sobre la superficie de la silla o el banco, y que los pies se apoyen en el suelo, de forma tal, que las rodillas y las caderas queden flexionadas en un ángulo de 90 grado. Las rodillas han de permanecer lo suficientemente separadas a fin de que los muslos queden paralelos y los talones deben quedar en la misma línea vertical de las rodillas.

Trabajo muscular: Para mantener la posición de las piernas, no se necesita trabajo muscular alguno, ya que las mismas se encuentran apoyadas sobre las superficies de la silla o banco y del suelo. Los flexores de las caderas y rodillas actúan para mantener el ángulo recto en estas articulaciones. El trabajo muscular del resto del cuerpo es igual que en la posición de pie.

Efectos y Uso: Es una posición cómoda, natural y muy estable, particularmente útil para aquellos individuos a quienes falta la necesaria fuerza muscular para mantener una posición más difícil. En esta posición pueden hacerse ejercicios de lateralidad de la columna, ejercicios de rodilla y de pie.

Posición derivada: Sentado con inclinación hacia delante.

Uso: aplicación de masajes en la espalda.

4. Posición Acostado o Supina:

Es la posición más fácil de todas las posiciones fundamentales y por tal motivo, es la más utilizada debido a que el cuerpo tiene una base de sustentación mayor y por tanto es una posición muy estable no sólo por esta razón, sino también, porque el centro de gravedad se halla muy bajo.

Trabajo Muscular: El trabajo muscular es mínimo y sólo intervienen en forma muy discreta los siguientes músculos:

a) Los rotadores de la cabeza de ambos lados, los que actúan recíprocamente, para mantener la posición de la misma.

b) Los extensores de las caderas y los flexores de la columna lumbar, actúan para limitar la tendencia a la lordosis.

c) Los rotadores internos de las caderas, actúan para mantener las piernas en posición neutra, por lo que las rodillas y los bordes internos de los pies se mantienen juntos.

Efectos y Uso: Como el tronco se encuentra relajado y sostenido por su propio peso, la misma es utilizable en muchos tipos de ejercicios. Ejemplo: Ejercicios de Relajación General y trabajo de brazos y de piernas.

Posición derivada: Decúbito Lateral, Decúbito Prono.

Uso: ejercicios de cadera, de rodilla, etc.

5. Posición de Suspensión:

El cuerpo se suspende, agarrándose de una barra horizontal a través de la presión de sus manos, con los antebrazos en pronación, los brazos hacia arriba y una ligera supinación de los hombros. La cabeza se mantiene en extensión, las escápulas juntas y dirigidas hacia abajo, de forma que el cuello aparezca en su máxima longitud. El tronco y las piernas cuelgan en línea recta, con los tobillos juntos y en flexión plantar.

Trabajo Muscular:

  1. Los flexores de los dedos de la mano actúan con gran fuerza para sostenerse agarrado de la barra.

  2. Los músculos que actúan sobre la muñeca se contraen fuertemente para combatir la distensión de las articulaciones y actúan como sinérgicos y fijadores para los flexores de los dedos.

  3. Los flexores de los codos actúan para impedir la distensión de esta articulación.

  4. Los aductores de los hombros actúan con gran fuerza para elevar el cuerpo sobre los brazos.

  5. Los músculos escapulares actúan intensamente.

  6. Los músculos para vertebrales y posteriores del cuello actúan recíprocamente.

  7. Los flexores de la columna y los extensores de las caderas actúan recíprocamente para corregir las curvaturas de la espalda.

  8. Los aductores de las caderas actúan para mantener juntos los miembros inferiores.

  9. Los extensores de las rodillas actúan para mantener la extensión de las mismas.

  10. Los flexores plantares actúan para dirigir las puntas de los pies hacia abajo.

Efectos y Uso: Debido a que el trabajo muscular de los brazos hombros y toda la parte superior del cuerpo es muy potente, esta posición es adecuada en aquellos individuos en que la fuerza muscular y el peso corporal se corresponden. Como no se carga el peso de los hombros sobre la columna vertebral, esta se estirará. Este efecto se reduce algo por la acción del músculo dorsal ancho. Esta posición se utiliza para corregir las curvaturas vertebrales patológicas. Esta posición no es adecuada en pacientes débiles o en los afectados de procesos cardíacos o respiratorios.

Posición derivada: El cuerpo se sostiene en posición oblicua por los brazos, que se sujetan a una barra horizontal, y por los pies que descansan en el suelo, (cuerpo inclinado y extendido).

Posiciones fundamentales y derivados.

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La postura; posiciones fundamentales y derivados.

Cuando se habla o se piensa en la postura, todos inmediatamente nos reflejamos en nuestra mente, que la misma es el resultado de la sumatoria de la actividad muscular, tanto agonista como antagonista a través de la cadena cinemática.

Es decir que suponemos que el esfuerzo muscular en su constante lucha contra la gravedad sería el único valor real para lograr la postura correcta. Mas en realidad, el desarrollo de las ciencias neurológicas ha demostrado que precisamente la postura es la resultante del desarrollo del programa biológico acompañado por los otros valores que constituyen la naturaleza del hombre; lo psíquico y lo social.

El sistema nervioso central juega un papel de capital importancia para el logro de la postura y su evolución armónica a través de las diferentes etapas del desarrollo y de la maduración o mielinización, que constituyen la base de las posibilidades de todo individuo para alcanzar la bipedestación como postura fundamental del hombre.

La interacción del hombre con el medio en las primeras etapas de la vida, cuando se es sólo un infante menor de un año, provoca el desarrollo de la psicomotricidad y con ella, avanza la maduración del sistema nervioso, conformándose los niveles de integración y uno de estos niveles está constituido por el Bulbo, la Protuberancia y el Cerebelo cuya responsabilidad es controlar el tono muscular, el equilibrio y recibir la información de retorno sobre la posición de los segmentos corporales, para compararlos y corregirlos. Por otra parte, la evolución del Sistema  Auditivo y Visual, también contribuyen al mantenimiento postural, es decir, que para el logro de una postura no sólo es importante la participación del sistema osteomioarticular, sino  que el trabajo combinado de este sistema con los mecanismos auditivos  y visuales, controlados por el sistema nervioso; determinan dicha importancia.

Para alcanzar una postura o posición y sobre todo para mantener ésta, es necesaria la coordinación del trabajo muscular de grupos musculares agonistas, sinergistas y antagonistas con el fin de lograr la estabilidad en las estructuras óseas y articulares y esta coordinación  sólo se obtiene, a través del trabajo regulador del cerebelo y de la información constante que circula en forma de impulsos nerviosos por las vías cerebelosas.

Sólo cuando la maduración neurológica es lo suficientemente estable, el niño logra ponerse de pie y esto quiere decir que los factores antes mencionados, como el nivel de integración a nivel del Encéfalo, el desarrollo de la motricidad y el desarrollo sensoperceptual están aptos para lograr el fin deseado.

Toda postura requiere de un esfuerzo muscular tónico. Posteriormente veremos como se manifiesta en el hombre estos reflejos. Antes de analizar la mecánica postural, es preciso comparar algunos criterios de autores de reconocido prestigio internacional, para valorar nuestra posición con respecto a la postura como base de toda la actividad física y como fuente de salud o enfermedad.

La postura es consustancial con el individuo y por eso Fick dice de ella “que es un asunto o negocio privado”. Se ha definido la postura de variadas maneras. Para Bize es el modo fundamental y general de reacción  del organismo. Belluge habla de respuesta postural psicofisiológica hecha por el individuo a los estímulos del medio vital y susceptible de variaciones estructurales y funcionales del sujeto en contacto con su medio.

Nosotros somos partidarios de la definición de Balland. La postura o la actitud es la resultante del tono antagonista de los diferentes grupos musculares, cuya lucha constante asegura la erección de los segmentos y su mantenimiento.

El hombre se diferencia del resto de los animales precisamente por la bipedestación, y esta posibilidad le ha permitido que sus miembros superiores realicen otra actividad, pues la posición erecta ha liberado a los mismos de la marcha. Esto constituye una de las caracterizaciones del hombre y por supuesto del equilibrio particular del mismo.

Cuando hablamos de equilibrio, también nos referimos a la postura, la que en su estado normal está sujeta a cambios o alteraciones del equilibrio, esto ocurre en determinadas situaciones sobre todo, cuando el cuerpo se encuentra en movimiento, donde la actividad influye directamente en las variaciones del equilibrio por la acción dinámica de los segmentos corporales y la contracción y relajación de los músculos que actúan en cada movimiento.

El equilibrio:

El equilibrio del cuerpo humano requiere del equilibrio de todos los segmentos, lo que se obtiene precisamente por la acción de los músculos, ligamentos, y demás elementos que garantizan la firmeza de los huesos, considerados por algunos autores como los elementos de sostén. Analizando los criterios de Vallan, el esqueleto humano es únicamente determinada cantidad de huesos, que al organizarse presentan como características principales las siguientes:

Esa entidad de huesos que constituyen el esqueleto ha de estar organizados de la forma que a continuación exponemos: Los huesos del segmento inferior han de ser más fuertes que los del superior, por lo que serán de mayor volumen y masa. El cuerpo ha sido diseñado en correspondencia a las necesidades de la musculatura y del movimiento, por tanto, los huesos de la parte posterior se nos presentan con una superficie muy accidentada para permitir que los músculos logren una inserción eficaz, mientras que los de la cara anterior son generalmente lisos.

Si consideramos lo expresado con relación al volumen de los huesos, se puede distinguir claramente que los más voluminosos están diseñados para la fuerza. En este caso, estamos haciendo referencia a los que ocuparían la parte inferior del cuerpo, mientras que los que se encuentran en la parte superior al tener menos masa y volumen, deben responder a otra necesidad humana, la ligereza.

Debido a las características señaladas con relación a las caras del  cuerpo y sus definiciones óseas, también se puede llegar a ciertas conclusiones; la posterior, precisamente por estar diseñada para la inserción de los músculos, garantizando cierta firmeza, tiene la responsabilidad de garantizar la fuerza, mientras que la anterior, por tener la condición de presentar modificaciones estructurales en los huesos, es decir al ser más lisa, permite que aquí se proceda a facilitar la ligereza y la elasticidad como condición que contribuya a la ejecución y amplitud de los movimientos.

Valorando nuevamente lo expuesto sobre el volumen y masa de los huesos y la posición que ocupan para conformar el cuerpo humano, podemos explicar que el segmento inferior del esqueleto esta diseñado para soportar y transportar pesos, dada las características expuestas.

Otra condición es que por ser la parte superior del esqueleto menos pesada, le está permitida la posibilidad de tener flexibilidad, con la condición de ser transportada y garantiza la variedad en los movimientos.

Los músculos también presentan características que respondan a las condiciones de la estructura ósea, sobre todo, cuando comparamos estos músculos en correspondencia con su ubicación, posterior o anterior.

Las características de estos músculos también garantizan la función que deben desempeñar, que son totalmente diferentes.

Los músculos posteriores son muy fuertes, monoarticulares y precisamente su función es garantizar el equilibrio, es decir, en gran medida tienen una función estática. Estos músculos se encuentran en los planos profundos y también se conocen con el nombre de músculos posturales y otro grupo de músculos que se encuentran en los planos superficiales, que tienen la condición de ser biarticulares y que se les atribuye una función dinámica.

Cuando se hace referencia al equilibrio estable o postura normal, debemos pensar que el mismo se mantiene por el trabajo muscular coordinado armónicamente y fundamentalmente por la acción de los ligamentos.

Por tanto los ligamentos han de ser potentes, pues el trabajo muscular sólo contribuye al mantenimiento de la tensión de los mismos, así como a la dirección de la acción ligamentosa.

El análisis de lo expresado por Vaillan, nos lleva a pensar que: el trabajo muscular antigravitatorio está descartado precisamente porque para garantizar este trabajo, lógicamente debería existir un gasto energético considerablemente elevado, e implicaría la posibilidad de la presencia de fatiga muscular con gran facilidad. En consecuencia podemos decir que, el equilibrio se obtiene por la acción del trabajo ligamentoso al que se agregan simples contracciones musculares, lo que se realiza con un mínimo consumo de energía y permite que el hombre pueda mantener durante gran parte del día una misma posición incluyendo la bipedestación, la que puede sostenerse varías horas.

Según Merle, la verticalidad del ser humano es algo muy interesante, porque supone una lucha incesante contra la fuerza de gravedad

El cerebelo  vigila y ajusta las actividades motoras; recibe la información de las partes periféricas del cuerpo comparando el estado de las mismas con gran rapidez, controla el tono y el equilibrio.

Coordinación

La coordinación general necesita de una armonía de juego de tono muscular en reposo y en movimiento. La coordinación general no concluye su maduración o perfeccionamiento, hasta los quince años de vida y es por ello que las posibilidades de entrenamiento y estimulación son muy amplias. La coordinación general está referida al trabajo corporal tanto en una posición determinada y mantenida, como en las actividades dinámicas o de desplazamiento. Cuando la coordinación general actúa  sobre el cuerpo en reposo se denomina coordinación general estática y si la misma actúa cuando el cuerpo tiene que realizar movimientos, entonces estamos ante la presencia de la coordinación dinámica general.

La coordinación estática está dada por la interacción de los grupos musculares antagonistas, se establece en función del tono y  permiten la conservación voluntaria de las actitudes o posturas.

Ambos tipos de coordinación están regidas por las vías nerviosas cerebelosas. Relación entre la postura correcta y la línea de gravedad. La línea de gravedad es una línea vertical a través del centro de gravedad.

Cuando el cuerpo humano se halla en bipedestación, la línea de gravedad trazada a través de la segunda vértebra sacra, se extiende desde el vértice de la cabeza hasta un punto situado entre los pies a nivel de las articulaciones tarcianas transversas. La relación de las estructuras del cuerpo respecto a esta línea, está sometida a considerables variaciones según las diferencias individuales de postura y constitución anatómica.

En términos generales, se admite que cuando la postura es correcta, la línea pasa a través de las vértebras cervicales  y lumbares medias y por delante de las vértebras dorsales.

El oído externo y el vértice del hombro se hallan en el mismo plano frontal y por fuera de esta línea, mientras que el eje central de las rodillas y las articulaciones de los tobillos se hallan situado en un plano postero-externo.

Base de sustentación:

En la posición supina, la base está formada por la parte posterior del cuerpo en su totalidad, mientras que en bipedestación con los  pies separados, la base es toda la superficie comprendida entre los bordes externos de los dos pies.

Reflejo de Enderezamiento: Son los reflejos que se relacionan con el mantenimiento y restauración del equilibrio. Cuando una persona por medio de una fuerza externa pierde su posición de equilibrio, una serie de movimientos lo restauran para evitar la caída.

Reflejos Posturales: Son una serie de reflejos que mantienen la posición erecta como respuesta eferente a un estímulo aferente. En el caso expuesto la respuesta eferente es de tipo motor y los órganos efectores son los músculos antigravitatorios. Los receptores situados en los músculos, ojos y oídos entre otros, originan los estímulos aferentes.

Las elongaciones musculares producidas por tracciones sostenidas producen un aumento progresivo de la tensión de los músculos, aumento que es de índole refleja: Reflejo miotático o “Strech reflex”, expuestos por SHERRINGTON  y LIDDELL. Aunque todos los músculos responden en cierto modo al estímulo de la tracción, el reflejo miotático es particularmente intenso en los músculos extensores.

Los trabajos de Lloyd han demostrado que la vía eferente de este reflejo no solamente llega a las motoneuronas del músculo estriado afectado, sino junto a los de los músculos agonistas y antagonistas, para excitar a los primeros e inhibir a los segundos. De esta forma el reflejo miotático constituye un sistema de integración del tono de un grupo de músculos en función de la postura corporal. Los reflejos de estiramiento tienen una gran importancia funcional que se traduce por:

·    Contribución al mantenimiento de la postura y la posición normales.

·    Intervienen de manera significativa en la marcha y en la carrera.

·    Intervienen en la suavidad de los movimientos.

Posiciones  fundamentales  y  derivadas

Las posturas o posiciones desde las cuales se inician los movimientos, se denominan posiciones fundamentales y pueden  ser de carácter activo o pasivo, existen cinco posiciones básicas o fundamentales y todas las demás son derivadas de estas.

1-Posición de Pie Firme:

De todas las posiciones fundamentales, esta es la más difícil de mantener ya que el cuerpo en conjunto debe equilibrarse, estabilizarse sobre una pequeña base por el trabajo coordinado de muchos grupos musculares, esta posición puede describirse de la forma siguiente:

  1. Rodillas juntas y en extensión. Caderas en extensión y ligera rotación externa.

  2. Talones situados sobre una misma línea, con la punta de los pie ligeramente separadas.

  3. Pelvis bien equilibrada sobre las cabezas femorales.

  4. Columna vertebral en extensión, tratando de alcanzar la máxima longitud posible.

  5. El vértice occipital hacia arriba, las orejas en un mismo nivel y los ojos mirando hacia delante.

  6. Los hombros dirigidos hacia atrás.

Los brazos colgando a lo largo del cuerpo y las palmas de las manos dirigidas hacia adentro, en esta posición de los brazos no debe existir ningún tipo de contracción muscular, los mismos estarán en total libertad.

Trabajo Muscular:

El trabajo muscular necesario para mantener la posición, varía según las circunstancias. Se reduce considerablemente cuando los segmentos del cuerpo se hallan perfectamente alineados y perfectamente equilibrados, y se modifica, cuando los segmentos óseos no están correctamente alineados por la acción de fuerzas que tienden a modificar esa alineación o por defectos de los propios segmentos o los medios de unión entre ellos.

El trabajo muscular en esta posición es muy pobre, ya que esta posición se obtiene por la acción refleja de muchos grupos musculares y si recordamos que el equilibrio humano es oscilante, podemos comprender que el mismo es la consecuencia de reflejos tónicos.

Efectos y Uso:

Como la base de sustentación es relativamente pequeña y el centro de gravedad se halla ligeramente elevado, el estado de equilibrio del cuerpo es menos estable que en cualquiera de las otras posiciones fundamentales. Por consiguiente, la posición de pie solamente es adecuada para la iniciación de determinados ejercicios, ejemplo, los ejercicios de columna.

Posición derivada de esta: Bipedestación con las manos en las caderas. Que se utiliza para la práctica de algunos ejercicios de tronco y en la deambulación.

2. Posición de Arrodillado:

El cuerpo se apoya sobre las rodillas, que pueden estar juntas o ligeramente separadas, las piernas descansan sobre el suelo con los pies en flexión plantar. El resto del cuerpo se mantiene en posición erecta.

Trabajo Muscular:

  1. Las piernas se hallan relajadas; el cuerpo debe ser estabilizado sobre las rodillas.

  2. El trabajo muscular del resto del cuerpo es el mismo que se realiza cuando nos encontramos en la posición de pie.

Efectos y Uso:

La posición de rodillas es incomoda para algunos individuos, pero tiene cierta ventaja en comparación con la posición de pie, ya que el centro de gravedad se encuentra más bajo que en esta última y brinda mayor estabilidad. Esta posición se utiliza fundamentalmente para la reeducación del equilibrio y en la preparación de los reflejos musculares para la posición de pie.

Variación de esta Posición: Arrodillado en pronación, se usa para realizar ejercicios de columna.

3. Posición de Sentado:

Esta posición se adopta utilizando un banco o silla de un alto y ancho adecuado a la persona, teniendo en consideración que los muslos queden apoyados totalmente sobre la superficie de la silla o el banco, y que los pies se apoyen en el suelo, de forma tal, que las rodillas y las caderas queden flexionadas en un ángulo de 90 grado. Las rodillas han de permanecer lo suficientemente separadas a fin de que los muslos queden paralelos y los talones deben quedar en la misma línea vertical de las rodillas.

Trabajo muscular: Para mantener la posición de las piernas, no se necesita trabajo muscular alguno, ya que las mismas se encuentran apoyadas sobre las superficies de la silla o banco y del suelo. Los flexores de las caderas y rodillas actúan para mantener el ángulo recto en estas articulaciones. El trabajo muscular del resto del cuerpo es igual que en la posición de pie.

Efectos y Uso: Es una posición cómoda, natural y muy estable, particularmente útil para aquellos individuos a quienes falta la necesaria fuerza muscular para mantener una posición más difícil. En esta posición pueden hacerse ejercicios de lateralidad de la columna, ejercicios de rodilla y de pie.

Variación de esta posición: Sentado con inclinación hacia delante.

Uso: aplicación de masajes en la espalda.

4. Posición Acostado o Supina:

Es la posición más fácil de todas las posiciones fundamentales y por tal motivo, es la más utilizada debido a que el cuerpo tiene una base de sustentación mayor y por tanto es una posición muy estable no sólo por esta razón, sino también, porque el centro de gravedad se halla muy bajo.

Trabajo Muscular: El trabajo muscular es mínimo y sólo intervienen en forma muy discreta los siguientes músculos:

  1. Los rotadores de la cabeza de ambos lados, los que actúan recíprocamente, para mantener la posición de la misma.

  2. Los extensores de las caderas y los flexores de la columna lumbar, actúan para limitar la tendencia a la lordosis.

  3. Los rotadores internos de las caderas, actúan para mantener las piernas en posición neutra, por lo que las rodillas y los bordes internos de los pies se mantienen juntos.

Efectos y Uso: Como el tronco se encuentra relajado y sostenido por su propio peso, la misma es utilizable en muchos tipos de ejercicios. Ej: Ejercicios de Relajación General y trabajo de brazos y de piernas.

Variación de esta posición: Decúbito Lateral, Decúbito Prono.

Uso: ejercicios de cadera, de rodilla, etc.

5. Posición de Suspensión:

El cuerpo se suspende, agarrándose de una barra horizontal  a través de la presión de sus manos, con los antebrazos en pronación, los brazos hacia arriba y una ligera supinación  de los hombros. La cabeza se mantiene en extensión, las escápulas juntas y dirigidas hacia abajo, de forma  que el cuello aparezca en su máxima longitud. El tronco y las piernas cuelgan en línea recta, con los tobillos juntos y en flexión plantar.

Trabajo Muscular:

  1. Los flexores de los dedos de la mano actúan con gran fuerza para sostenerse agarrado de la barra.

  2. Los músculos que actúan sobre la muñeca se contraen fuertemente para combatir la distensión de las articulaciones y actúan como sinérgicos y fijadores para los flexores de los dedos.

  3. Los flexores de los codos actúan para impedir la distensión de esta articulación.

  4. Los músculos de los hombros actúan con gran fuerza para elevar el cuerpo sobre los brazos.

  5. Los músculos escapulares actúan intensamente.

  6. Los músculos para vertebrales y posteriores del cuello actúan recíprocamente.

  7. Los flexores de la columna y los extensores de las caderas actúan recíprocamente para corregir las curvaturas de la espalda.

  8. Los adductores de las caderas actúan para mantener juntos los miembros inferiores.

  9. Los extensores de las rodillas actúan para mantener la extensión de las mismas.

  10. Los flexores plantares actúan para dirigir las puntas de los pies hacia abajo.

Efectos y Uso: Debido a que el trabajo muscular de los brazos hombros y toda la parte superior del cuerpo es muy potente, esta posición es adecuada en aquellos individuos en que la fuerza muscular y el peso corporal se corresponden. Como no se carga el peso de los hombros sobre la columna vertebral, esta se estirará. Este efecto se reduce algo por la acción del músculo dorsal ancho. Esta posición se utiliza para corregir las curvaturas vertebrales patológicas. Esta posición no es adecuada en pacientes débiles o en los afectados de procesos cardíacos o respiratorios.

Posiciones Derivadas: Cuclillas, es una posición inicial para ejercicios de las piernas.

Glosario de Posturas

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Glosario de Posturas

  1. Posición abdominal horizontal: posición prona

  2. Posición anatómica: posición (*) específica del cuerpo humano utilizada como referencia para la descripción anatómica. En la posición anatómica el sujeto se encuentra de pie, de cara al observador, los pies sobre el suelo, los brazos a ambos lados del cuerpo y las palmas de las manos hacia adelante. En la vista posterior, el sujeto se encuentra de espaldas al observador.

  3. Posición antálgica: posición que adopta el enfermo para evitar un dolor.

  4. Posición corporal: actitud o postura del cuerpo. Algunos tipos de posición corporal son: decúbito, decúbito prono, decúbito supino, posición anatómica, posición de Fowler y posición de Trendelenburg.

  5. Posición de Adams: actitud de pie con las extremidades inferiores rectas, talones juntos y el cuerpo inclinado hacia delante con la cabeza y brazos colgando

  6. Posición de Albert: posición semiacostada, adecuada para la medición radiográfica de los diámetros del estrecho superior de la pelvis.

  7. Posición de Azoulay: posición en decúbito supino con los brazos y piernas levantados para que afluya más sangre venosa al corazón y aumenten de intensidad los ruidos y soplos cardíacos.

  8. Posición de Blechmann: muslos y piernas doblados, una almohada sobre las rodillas y la cabeza apoyada sobre la almohada en la disnea por pericarditis.

  9. Posición de Bonner: flexión, abducción y rotación del pie hacia fuera en la coxitis.

  10. Posición de Boyce: la propia para la práctica de la esofagoscopia con la cabeza y los hombros colgantes fuera de la mesa.

  11. Posición de Casselberry: posición prona que se emplea en un enfermo después de la intubación, para que pueda tragar sin peligro de que el líquido penetre por el tubo.

  12. Posición de decorticación: Posición de un paciente en coma con sus extremidades superiores en flexión rígida en codos y muñecas. Indica una lesión en la región mesencefálica del cerebro.

  13. Posición de decúbito dorsal : posición supina con la persona tendida y descansando sobre nalgas, espalda, cabeza y hombros.

  14. Posición de decúbito lateral : posición de costado que adopta el paciente encamado para aliviar la presión que ejerce el peso de su cuerpo sobre el sacro, los talones u otras zonas vulnerables a las úlceras por decúbito.

  15. Posición de Depage: posición prona en V invertida, cuyo vértice es la pelvis y las ramas son el tronco y las extremidades inferiores.

  16. Posición de Duncan: posición de la placenta con el borde en el orificio uterino.

  17. Posición de Edebohls: posición dorsal con las piernas y muslos en flexión y levantados, con sostén de los miembros por los tobillos.

  18. Posición de Elliot: posición dorsal con un soporte debajo del cuerpo a nivel de las costillas inferiores para elevar la región de la vejiga biliar en las operaciones en ésta. También se conoce como posición de Robson

  19. Posición de Esculteto: posición del paciente acostado sobre un plano inclinado con la cabeza hacia abajo.

  20. Posición de esgrima: posición para el examen radiológico del esófago, en la cual los rayos entran por la parte postero izquierday la pantalla se coloca en la parte anteroderecha. Entre la sombra del corazón y grandes vasos y la columna vertebral se ve el espacio claro del mediastino posterior, por el que discurre el esofago

  21. Posición de Fowler: posición dorsal inclinada en que se coloca a los enfermos con peritonitis después de ciertas operaciones y en otras circunstancias, la cual se obtiene levantando unos 50 cm la cabecera de la cama.

  22. Posición de función: posición que debe darse a la mano en los casos de inmovilización prolongada a causa de un traumatismo: hiperextensión en la muñeca, flexión de 45º de los dedos en las articulaciones metacarpofalángicas e interfalángicas y oposición de las superficies flexoras del pulgar e índice

  23. Posición de Johnstone: paciente de pie, como si quisiese tocarse la punta de los zapatos y de perfil al observador en la esofagografia radiológica

  24. Posición de Jones: flexión aguda del antebrazo para el tratamiento de la fractura del cóndilo interno del húmero.

  25. Posición de Jonge: posición dorsosacra exagerada con las piernas extendidas para facilitar el parto en las pelvis ligeramente estrechas.

  26. Posición de Kraske: posición anatómica en la que el paciente se encuentra en decúbito prono, con las caderas flexionadas y elevadas y la cabeza y los pies bajos. Se utiliza para la cirugía renal.

  27. Posición de litotomía: posición que adopta el paciente en decúbito supino con las caderas y rodillas flexionadas, y los muslos en abducción y rotación externa.

  28. Posición de Maas: decúbito supino sobre una cama de superficie plana y resistente y con hiperextensión del raquis, para el tratamiento del mal vertebral de Pott.

  29. Posición de Noble: posición erecta con el cuerpo inclinado hacia delante y apoyado en los brazos, para facilitar el examen renal.

  30. Posición de Péan: actitud operatoria en la que el operador se sienta entre las piernas del paciente, las que descansan sobre soportes o sobre los muslos del cirujano, el cual está sentado en una silla bastante alta para dominar el campo operatorio abdominal.

  31. Posición de Quincke: posición inclinada con la cabeza más baja para facilitar la expectoración en la bronquiectasia.

  32. Posición de referencia: colocación correcta de las manos sobre el tórax en reanimación cardiopulmonar.

  33. Posición de reposo articular: posición de una articulación en la que las superficies articulares no coinciden totalmente y las estructuras de apoyo están relativamente relajadas. La posición se utiliza profusamente en los procedimientos de movilización pasiva.

  34. Posición de Rose: Posición dorsal con la cabeza colgando, utilizada en algunas operaciones en las vias respiratorias.

  35. Posición de Samuel: posición dorsal con las rodillas y muslos flexionados, cogiéndose la paciente las piernas con las manos, recomendada y utilizada en los partos difíciles en el período de expulsión para hacerlo más rápido y menos doloroso.

  36. Posición de semi-Fowlers: colocación del paciente en posición inclinada, con la mitad superior del cuerpo levantada mediante elevación de la cabecera de la cama.

  37. Posición de Sims: posición en la cual la paciente se recuesta sobre el lado izquierdo con la rodilla y el muslo derechos doblados hacia el tórax. Se deja que tórax y abdomen se inclinen hacia delante.

  38. Posición de Stern: posición análoga a la de Rose, recomendada para la percepción más distinta del soplo de insuficiencia tricúspide.

  39. Posición de Trendelenburg: posición supina sobre una mesa inclinada a 45° con la cabeza abajo y las piernas colgando por el extremo superior de la mesa; utilizada principalmente en las operaciones de los órganos genitales internos de la mujer.

  40. Posición de Valentine: posición dorsal en un doble plano inclinado, con flexión de los muslos, utilizada en la irrigación de la uretra.

  41. Posición de Walcher: posición dorsal con las nalgas en el extremo de la mesa y las extremidades inferiores colgando sin tocar el suelo, aconsejada en el parto y operaciones obstétricas en las pelvis estrechas.

  42. Posición de Wolfenden: posición prona con la cabeza colgando por un lado de la cama.

  43. Posición dorsal: actitud echada con el cuerpo descansando sobre la espalda.

  44. Posición dorsosacra: posición dorsal con las piernas flexionadas sobre los muslos y éstos sobre el vientre y ambos miembros inferiores en abducción.

  45. Posición en cuclillas: postura en la cual las rodillas y las caderas están flexionadas y las nalgas descendidas al nivel de los talones. Es una postura que adoptan los niños con ciertas cardiopatías cuando buscan un alivio para el esfuerzo del ejercicio

  46. Posición en navaja de bolsillo: posición anatómica en la que el paciente se coloca sobre su espalda en una postura semisentada, con los hombros elevados y los muslos flexionados en ángulo recto con relación al abdomen. Esta posición facilita el examen y la exploración instrumental de la uretra masculina.

  47. Posición en z: posición en la espondilosis rizomélica, en la que el paciente, para conservar el equilibrio en1a estación de pie, flexiona las rodillas, y así el tronco, los muslos y las piernas se disponen como los tres segmentos de una z.

  48. Posición fetal: relación de la parte del feto que se presenta en la pelvis con los cuatro cuadrantes de la pelvis materna, identificados por la inicial I (izquierda), D (derecha), A (anterior) y P (posterior). La parte presentada también se identifica con la inicial O (occipucio), M (mentón) y S (sacro). Si el feto se presenta con el occipucio dirigido hacia la cara posterior del lado derecho materno, la posición es occipital posterior derecha (OPD).

  49. Posición forzada: posición que adoptan los pacientes para librarse de algún síntoma molesto.

  50. Posición genucubital o genupectoral: posición del paciente apoyado sobre las rodillas y codos o sobre las rodillas y pecho, respectivamente.

  51. Posición ginecológica: decúbito supino, piernas en flexión y muslos en abducción y flexión.

  52. Posición gingival: nivel del borde gingival con respecto a los dientes.

  53. Posición horizontal: posición en la cual el paciente descansa sobre la espalda con las piernas extendidas.

  54. Posición inglesa o lateral acostada: posición echada del lado izquierdo con el muslo derecho levantado y flexionado.

  55. Posición media: volumen espiratorio final o corriente final o posición del sistema toracopulmonar en determinados trastornos, que define la capacidad funcional residual del paciente.

  56. Posición nilótica: de pie sobre una pierna descansando la planta del otro pie en la rodilla contralateral; se llama así por ser la favorita de los altos hombres del Nilo

  57. Posición ortopneica: posición corporal que permite al paciente la respiración más confortable. Generalmente es aquella en la cual el paciente está sentado inclinado hacia adelante, con los brazos apoyados en una mesa o en los brazos de una silla.

  58. Posición prona: posición en decúbito abdominal.

  59. Posición supina: posición dorsal

  60. Posición terminal: uno de los cinco estadios de la postura para andar, asociado directamente con la fase que sigue a la de apoyo en un único miembro o el período durante el que el cuerpo avanza hacia el pie de apoyo.

  61. Posición y fijación antideformidad: utilización de férulas, corsés o dispositivos similares para prevenir o controlar las contracturas u otras deformidades musculoesqueléticas que pueden aparecer por desuso, quemaduras u otro tipo de lesiones.

Autor: rehabilitacion-bio | Contáctenos
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