Rehabilitación BIOMECANICA

23 junio 2011

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Goniometría
o balance articular.

Lo
vamos a realizar con una serie de instrumentos como los goniómetros
o los aparatos especiales de goniometría, cintas métricas, en
reglas duras o cromadas. Para hacer un balance articular el paciente
debe estar relajado en una sala temperatura agradable, se suelen
hacer sin ropa. Con la posición más cómodo a tanto el paciente
como del fisioterapeuta para evitar las compensaciones. Todos los
datos deben ser descritos en la ficha del paciente, en la historia
clínica para que no sirva como elemento de valoración de las
sucesivas mediciones. Los balances articulares se pueden realizar de
forma activa y de forma pasiva en la forma pasiva el fisioterapeuta
realiza el movimiento sin que haya contracción por parte del
paciente.

ARTICULACIONES
DE LA CINTURA ESCAPULAR
:
se valoran los movimientos de la articulación gleno-humeral. Antes
de empezar a valorar los movimientos activos de la gleno-humeral
vamos a realizar las mediciones fijas de la cintura escapular que son
para saber la posición o colocación de los distintos huesos de la
cintura escapular con relación al resto del cuerpo y también para
observar deformaciones en la cintura escapular. Para ello vamos a
observar la cintura escapular desde distintos puntos de vista.
Haremos cuatro tipos de visiones:

VISIÓN
SUPERIOR DE LA CINTURA ESCAPULAR:

colocamos al paciente en sedestación con la espalda recta y los
brazos colgando a lo largo del cuerpo. El fisioterapeuta se va
colocar de espaldas al paciente y haremos dos mediciones:

  • Medición
    del ángulo
    oblicuidad
    que
    forman la espina del omoplato con el eje longitudinal de la
    clavícula. El centro goniométrico se va a colocar en la parte
    superior y media del acromion. Una rama siguiendo el eje
    longitudinal de la clavícula y otra rama siguiendo el eje
    longitudinal del omoplato. En todas las mediciones fijas las dos
    ramas van a estar fijas no hay ninguna rama móvil. La amplitud
    normal del ángulo alfa es de 60º. Este ángulo aumenta cuando
    hacemos la traslación interna (70°) y cuando hacemos la traslación
    externa de la escápula bajará de los 60°.

  • Ángulo
    mide
    la
    oblicuidad de la espina del omoplato con respecto al plano frontal,
    de esta forma indica el grado de frontalización de la escápula. La
    posición del paciente y el fisioterapeuta es la misma que en el
    ángulo alfa. El centro goniométrico se sitúa en la parte superior
    de acromion y una rama siguiendo la línea biacromial y la otra en
    la espina del omoplato, o coincidiendo con el plano frontal del
    cuerpo. El ángulo suele ser de unos 45°.

VISIÓN
DORSAL DE LA CINTURA ESCAPULAR:

sirve para ver la situación que tiene la escápula con el resto del
tronco. Distinguimos tres mediciones:

A.)
Oblicuidad de la espina del omoplato:
con
respecto a la horizontal. El paciente se coloca en bipedestación
(dorso descubierto) y los brazos relajados colgando a lo largo del
cuerpo. El fisioterapeuta detrás del paciente. El centro
goniométrico lo vamos a colocar por la parte posterior y externa del
acromion. Una rama seguirá el eje longitudinal de la espina
escapular y la otra seguirá la línea biacromial desde un punto de
vista posterior. Será horizontal o paralela al suelo. La oblicuidad
será de unos 10° de media.

B.)
Oblicuidad del borde axilar de la escápula:

con respecto a la vertical. La posición del paciente y del
fisioterapeuta es la misma. El centro goniométrico se sitúa en la
parte posterior y externa del acromion. Una rama siguiendo el eje
longitudinal del borde axilar de la escápula y la otra rama vertical
al suelo. Según Génot la media suele ser de 45° – 50º.

C.)
Oblicuidad de la espina del omoplato:

con respecto al borde axilar. Se va a utilizar principalmente para
observar el tamaño de la escápula y se debe realizar con el lado
contralateral. De esta forma miramos y deformaciones congénitas de
la escápula. El centro goniométrico se coloca en la parte posterior
y externa del acromion. Una rama sigue el eje longitudinal y la otra
rama el borde axilar del omoplato.

  • Mediciones
    centimétricas de la vista dorsal
    :
    busca la distancia entre los omóplatos y sirve para observar las
    desviaciones del raquis en el plano sagital del cuerpo. El raquis es
    recto desde un plano sagital. En primer lugar se mide la distancia
    desde el borde interno de la espina de la escápula hasta la
    apófisis espinosa de la vértebra más cercana (suele ser siempre
    la apófisis espinosa de la tercera vértebra dorsal). En los
    hombres la distancia media suele ser de 8 cm y en las mujeres de 7.
    Del ángulo inferior de una escápula al ángulo inferior de la otra
    tiene que haber 16 cms. de distancia en los hombres y 14 cms. a las
    mujeres.

VISIÓN
FRONTAL O ANTERIOR:

el paciente se coloca en bipedestación (posición anatómica). El
fisioterapeuta por delante del paciente y la medición que se hace es
la oblicuidad de la clavícula con respecto al plano horizontal. El
centro goniométrico lo vamos a colocar a nivel del centro de la
articulación esternocostoclavicular. Una rama sigue el eje
longitudinal de la clavícula en relación al eje distal y la otra
rama sigue la línea horizontal. La separación de la clavícula de
la línea horizontal suele ser de 10°.

VISIÓN
LATERAL O DE PERFIL:

colocamos al paciente en bipedestación y el cuerpo recto. El
fisioterapeuta se coloca lateralmente sobre el lado que vamos a hacer
la medición. El centro goniométrico lo vamos a colocar dos dedos
por debajo del borde y lateral externo del acromion. Una rama
siguiendo el borde axilar del omoplato en dirección al ángulo
inferior de la escápula, mientras que la otra rama se coloca
vertical al suelo. Esta medición da de media unos 50º y va a ser
una medición que vamos a tener que realizar la medición del
movimiento de flexión o anteversión de la glenohumeral.

MOVIMIENTOS
DE LA CINTURA ESCAPULAR:

  • Flexión
    del hombro:

    hay dos formas:

-Flexión
global del hombro:
nos
referimos a la goniometría de los tres tiempos a la vez, por tanto,
con la participación de todas las articulaciones de la cintura
escapular (tenía entre 160 °-180°). La posición del
paciente puede ser en sedestación con una silla con respaldo para
fijar la zona dorsal de la espalda o bien en bipedestación pero se
acompaña de muchas compensaciones. También se puede hacer en
decúbito supino (es la más usada). Se utiliza más esta porque al
estar la espalda y la pelvis en contacto con la camilla evitamos que
se produzcan compensaciones ya que fijamos mejor el cuerpo. El
fisioterapeuta se coloca homolateralmente.

-Centro
goniométrico:

lo colocamos dos dedos por debajo del borde lateral y externo del
acromion porque a ese nivel se encuentra el centro de la articulación
glenohumeral.

-Rama
fija:

seguirá el eje longitudinal del brazo antes del inicio
del movimiento por tanto la rama fija será paralela al suelo.

-Rama
móvil
:
seguirá el eje longitudinal del brazo durante el movimiento.

Esta
medición va a contar con los tres tiempos del movimiento. Se
puede hacer dos excepciones dentro de esta medición:

1.-
Si queremos que haya participación de la zona lumbar (tercer tiempo)
el paciente debe estar en decúbito supino con los miembros
inferiores en extensión. En esta posición el movimiento es de unos
180°.

2.-
Se puede hacer sin la participación de la columna lumbar. Colocamos
al paciente en decúbito supino con las rodillas y las caderas en
flexión y con los pies sobre la camilla para que se produzca un
aplazamiento de la columna lumbar (una contranutación). Con lo cual
el tercer tiempo no se puede producir. La medición daría alrededor
de 10º-30° grados menos que es lo que dura el tercer tiempo.

-Flexión
glenohumeral:

medición del movimiento realizado sólo por esta articulación
(junto con la subdeltoidea). Medimos sólo el primer tiempo de la
flexión del hombro sin ningún tipo de participación del resto de
articulaciones. Tenemos que buscar un punto de referencia anatómico
para controlar el movimiento del resto de articulaciones. Este punto
está en el borde exiliar del omóplato. Antes de empezar a hacer la
goniometría de la flexión glenohumeral hay que hacer la oblicuidad
sagital del omóplato. Una vez hecho hacemos la medición de la
glenohumeral. El paciente se coloca en sedestación sobre la camilla
el fisioterapeuta homolateralmente.

-Centro
goniométrico:

dos dedos por debajo del borde lateral y externo del acromion.

-Rama
fija:

borde axilar del omóplato.

-Rama
móvil:

siguiendo el eje longitudinal del antebrazo durante el movimiento.

Esta
medición se parará en el momento en el que notemos que el borde
axilar del omoplato se empiece a mover. A los grados que salen en
esta medición hay que restarles los 50º (más o menos) que salen en
la primera medición. En el Génot viene la posibilidad de hacer esta
medición en decúbito prono con el brazo que vamos a medir fuera de
la camilla.

  • Extensión
    o retroversión del hombro:

    en el Génot también viene la posibilidad de hacer esta goniometría
    de forma global o glenohumeral. Esta medición se puede hacer o bien
    en bipedestación buscando un trozo de pared que haga esquina de tal
    forma que el brazo lo pueda llevar por detrás o bien en sedestación
    donde la silla tiene que tener un respaldo firme y alto. Normalmente
    se hace en bipedestación. Los talones, las zonas glúteas y la
    tuberosidad occipital en contacto con la pared y una vez en esa
    posición se hace el movimiento. Esto se hace para evitar la flexión
    del tronco. El fisioterapeuta se coloca homolateralmente. El
    goniómetro se coloca igual que la flexión global.

-Centro
goniométrico
:
dos dedos por debajo del acromion.

-Rama
fija:

perpendicular
al suelo.

-Rama
móvil:

siguiendo el eje longitudinal del brazo siguiendo el recorrido
articular durante el movimiento.

  • Abducción
    del hombro:

    tiene tres tiempos y se hace igual que la flexión del hombro. Hay
    dos mediciones:

-Abducción
glenohumeral:

medición del primer tiempo de la separación del hombro. El paciente
se coloca en sedestación y el fisioterapeuta por detrás del
paciente a la altura del hombro donde vamos a realizar la medición.
La medición aunque el fisioterapeuta esté por detrás se va
a realizar por la parte anterior del hombro.

-Centro
goniométrico:

parte el anterior del hombro dos dedos por debajo del borde anterior
del acromion.

-Rama
fija:

perpendicular al suelo coincidiendo con el eje longitudinal del
brazo.

-Rama
móvil:

eje longitudinal del brazo durante el movimiento de separación.

Con
la mano que sujeta la rama fija a la vez contacta con la clavícula y
la articulación acromioclavicular de tal forma que esta medición
parará cuando la mano comience a notar el ascenso de la clavícula.

-Abducción
global del hombro:

con el paciente en sedestación o bipedestación o en decúbito
supino. Si es en sedestación tiene que tener la espalda apoyada en
el respaldo alto y duro de la silla ya que se controla mejor las
compensaciones. La peor es la bipedestación por las compensaciones.
El fisioterapeuta se coloca anterior al paciente y la colocación de
centró goniométrico, la rama móvil y fija es la misma que en la
abducción glenohumeral. La medición también se hace por la
parte anterior del hombro. Mediríamos los tres tiempos. Hay que
evitar la inclinación contralateral del hombro.

  • Adducción
    del hombro:

    también se puede realizar en sedestación, bipedestación y en
    decúbito supino. La mejor forma es en decúbito supino para evitar
    compensaciones y la peor es la sedestación. El fisioterapeuta se
    coloca homolateralmente. El movimiento en sí no es un movimiento
    puro, hay que realizar una pequeña flexión de unos 20-25° para
    pasar por delante del tronco. Normalmente es una medición global.

-Centro
goniométrico:

parte anterior del hombro dos dedos por debajo del borde anterior del
acromion.

-Rama
fija:

perpendicular o vertical al suelo si es en bipedestación y paralela
al suelo si es en decúbito supino.

-Rama
móvil:

siguiendo el eje longitudinal del brazo.

Hay
que evitar las compensaciones como la excesiva antepulsión del
hombro y las rotaciones contralaterales del hombro.

  • Rotaciones
    del hombro:

    la posición es igual para la rotación interna y la rotación
    externa. Se coloca al paciente en decúbito supino con el codo
    pegado al tronco pero no deja realizar el movimiento correctamente
    así que colocamos al paciente en decúbito supino y el brazo en
    separación de 90º. Para evitar la pronosupinación del antebrazo
    sacamos la articulación del codo ligeramente por fuera de la
    camilla. En la posición de inicio el antebrazo está vertical al
    suelo. El fisioterapeuta se coloca lateralmente al paciente en
    frente de la articulación del codo.

-Centro
goniométrico:

prolongación del eje longitudinal del brazo a nivel del centro del
olécranon del codo.

-Rama
fija:

eje longitudinal del antebrazo antes de iniciarse el movimiento por
tanto será vertical al suelo.

-Rama
móvil:

eje longitudinal del antebrazo en dirección a la apófisis estiloides
del cúbito durante la realización del movimiento.

La
rotación externa (amplitud 95°) es mayor que la rotación interna
(80-85°). Es un movimiento que en las mujeres suele ser mayor que
en los hombres. Como compensaciones durante la rotación externa al
estar el cuerpo apoyado hacia arriba no existen. En la rotación
interna en cambio hay una antepulsión excesiva del muñón del
hombro.

  • Abducción
    y adducción horizontal del hombro:

    no viene explicado en la mayoría de los libros. El movimiento
    empieza en una flexión de 90°. El paciente se coloca en
    sedestación apoyando la espalda para evitar las compensaciones y el
    fisioterapeuta por detrás del paciente a la altura del hombro que
    vamos a medir.

-Centro
goniométrico:

parte superior del hombro coincidiendo con el centro de la
articulación gleno-humeral. Este punto viene a coincidir con la
parte posterior de la articulación acromioclavicular.

-Rama
fija:

eje longitudinal del brazo al iniciar el movimiento y coincide
por tanto con el plano sagital de la articulación del hombro y
paralela al suelo.

-Rama
móvil:

eje longitudinal del brazo durante el movimiento.

Tenemos
que cuidar las compensaciones:

-Adducción
horizontal

rotación contralateral del tronco

(hay
que pegar la espalda al respaldo).

-Abducción
horizontal

rotación homolateral del tronco

(se
evita con el contacto de la espalda en la silla).

NOTA:
todas las mediciones hasta ahora son mediciones activas pero también
se pueden realizar de forma pasiva. En todos los casos si queremos
hacer una valoración goniométrica pasiva todo es igual salvo que la
mano del fisioterapeuta que sujeta la rama móvil del goniómetro a
la vez debe movilizar esa parte en cuestión. Esto es válido para
casi todo el cuerpo.

BALANCE
ARTICULAR DEL CODO:

FLEXIÓN
DEL CODO:

es una de las que más vamos a realizar. Se coloca al paciente
preferiblemente en decúbito supino o incluso en sedestación.
Siempre con el codo pegado al cuerpo en posición anatómica y con el
antebrazo en supinación para que la amplitud sea la mayor posible.
La medición en sí se hace por el borde externo del brazo aunque
también se pueda hacer por el borde interno. El fisioterapeuta se
coloca lateralmente al codo donde vamos a realizar la medición
(homolateralmente).

  • Centro
    goniométrico:

    parte externa del codo coincidiendo con el epicóndilo.

  • Rama
    fija o braquial:

    eje longitudinal del brazo en dirección al centro de la
    articulación del hombro.

  • Rama
    móvil:

    eje longitudinal del antebrazo en dirección a la apófisis
    estiloides del radio.

La
amplitud articular de este movimiento es de unos 140° siendo mayor
en las mujeres. Si la medición se hiciese por el borde interno (muy
raro sólo se hace cuando hay problemas) tenemos que hacer una ligera
separación del hombro.

  • Centro
    goniométrico:

    parte interna del codo a nivel de la epitróclea.

  • Rama
    fija:

    eje longitudinal del brazo en dirección al centro de la axila.

  • Rama
    móvil o antebraquial:

    eje longitudinal del antebrazo en dirección a la apófisis
    estiloides del cúbito.

EXTENSIÓN
DEL CODO:

vamos a diferenciar el déficit de extensión del codo con la
medición de la hiperextensión del codo. El paciente se coloca en
decúbito supino con el codo pegado al cuerpo y en supinación del
antebrazo. Los puntos que referencia son los mismos que en la flexión
siendo más normal la medición por el borde externo. Los grados
obtenidos se valoran negativamente. Si quisiéramos valorar la
hiperextensión colocamos al paciente en decúbito supino y tomamos
los mismos puntos de referencia que para la extensión del codo. La
medición se puede hacer por el borde externo o interno. Los grados
son positivos en este caso.

VALGO
DE CODO:

es una medición fija y por tanto no hay rama móvil. Si hacemos la
extensión del codo con el antebrazo en supinación se produce una
cierta angulación externa del codo. Esa angulación externa se
denomina valgo del codo. Por el contrario si ponemos el codo en
extensión y el brazo en pronación no se produce ningún tipo de
angulación del codo, es decir, el eje longitudinal del brazo
coincide con el del antebrazo. El paciente se coloca en decúbito
supino con el codo en extensión y el antebrazo en supinación. El
fisioterapeuta homolateralmente.

  • Centro
    goniométrico:

    punto medio de la línea que va a unir el epicóndilo con la
    epitróclea todo ello en la parte anterior del codo.

  • Rama
    superior:

    eje longitudinal del brazo en dirección al centro de la
    articulación del hombro.

  • Rama
    inferior:

    eje longitudinal del antebrazo en dirección al centro de la
    articulación de la muñeca.

La
amplitud articular suele ser de unos 10° y mayor en las mujeres.

MEDICIONES
CENTIMÉTRICAS DEL CODO:

en esta articulación son comunes la realización de mediciones
centimétricas. Se van a utilizar para valorar la flexión y
extensión del codo. Se realizan porque son mediciones fáciles de
hacer y con escaso error. El paciente se coloca en decúbito supino
con el codo y el antebrazo en la misma posición que la valoración
goniométrica. Se valora la distancia que hay desde el borde
anteroexterno del acromion hasta la apófisis estiloides del radio.
En la extensión se coloca al paciente en decúbito supino y se
valora la distancia entre la apófisis estiloides del radio o del
cúbito (normalmente del radio) hasta el mismo plano de la camilla.
Hay que evitar
compensaciones
en la extensión del codo como la antepulsión del hombro y para
evitarla la parte anterior tiene que estar en continuo contacto con
la camilla y cuando se levante hay que parar.

PRONOSUPINACIÓN
DEL ANTEBRAZO:

es una de las mediciones más complicadas por su medición subjetiva.
Para realizarlo colocamos al paciente en bipedestación o sedestación
siendo esta última la más utilizada. El codo ha de estar pegado al
cuerpo y en flexión de 90° para evitar compensaciones. El antebrazo
se mantendrá en posición indiferente (dedo pulgar señalando al
techo). Esta posición vale para pronación y supinación. El fisio
se coloca mirando al paciente. La goniometría no se puede realizar
sin crear un eje de referencia. Cogemos un boli o lápiz y lo
colocamos entre la segunda y cuarta comisura de los dedos manteniendo
los dedos en extensión. Sobre el eje que forma este eje se va a
realizar la medición.

  • Centro
    goniométrico:

    extremo distal del dedo medio.

  • Rama
    fija:

    siguiendo el eje longitudinal del bolígrafo antes de iniciar el
    movimiento. Es perpendicular al suelo

  • Rama
    móvil:

    eje longitudinal durante el movimiento de pronosupinación.

La
compensación más típica que tenemos que evitar en la supinación
son las inclinaciones laterales del tronco hacia el mismo lado.

ARTICULACIÓN
DE LA MUÑECA:

para medir sus movimientos en todas ellas partimos de la misma
posición. Esa posición es aquella en la que el eje longitudinal del
tercer metacarpiano coincide con el del antebrazo. Desde esa posición
se empezará estos movimientos:

FLEXIÓN
DE MUÑECA:

el paciente se coloca en sedestación de tal forma que apoye el
antebrazo completamente sobre una mesa de manos o a una camilla baja.
El antebrazo se va a apoyar en supinación. El fisio se coloca
homolateralmente. La medición se puede realizar por el borde externo
o interno siendo más frecuente el externo.

  • Centro
    goniométrico:

    cara externa (si lo hacemos por el borde externo) de la muñeca a
    nivel del extremo distal de la apófisis estiloides del radio.

  • Rama
    fija:

    eje longitudinal de brazo en dirección al epicóndilo.

  • Rama
    móvil:
    eje
    longitudinal del tercer metacarpiano.

Si
esta medición la hiciéramos de forma pasiva la fuerza del fisio se
aplicará sobre la zona del carpo y del metacarpo. Esto es válido
para la flexión dorsal de la muñeca. Si la medición la hiciéramos
por el borde interno:

  • Centro
    goniométrico:

    parte distal de la apófisis estiloides del cúbito.

  • Rama
    fija:

    el eje longitudinal del antebrazo por el borde interno en dirección
    a la epitróclea del codo.

  • Rama
    móvil:

    eje longitudinal del tercer metacarpiano.

No
hay que seguir el eje del tercer metacarpiano.

FLEXIÓN
DORSAL DE LA MUÑECA:

el paciente tiene que estar en sedestación apoyando el brazo. Con el
antebrazo supinación pero con la muñeca en el extremo de la camilla
o una mesa de manos. Los puntos de referencia son los mismos que para
la flexión palmar. Salvo una apreciación: cuando se hace la
medición por el borde interno la rama móvil no pasa nada si
seguimos el eje longitudinal del quinto metacarpiano porque en
flexión dorsal el tercer y quinto metacarpiano realizan el mismo
movimiento. Las compensaciones aquí son más habituales. Con la mano
que sujeta la rama fija evitamos a su vez que se produzca una
elevación del plano de la mesa.

INCLINACIÓN
CUBITAL Y RADIAL DE LA MUÑECA:

ambos movimientos parten de la misma posición: el paciente en
sedestación apoyando el antebrazo y la mano sobre una mesa de manos.
El antebrazo en supinación y además debe estar en constante apoyo
sobre la mesa de manos para respetar el plano frontal del movimiento.

  • Centro
    goniométrico:

    parte anterior y medial de la articulación de la muñeca o lo que
    es lo mismo en la base de la columna del dedo pulgar.

  • Rama
    fija:

    eje longitudinal del antebrazo por su cara anterior en dirección al
    centro de la articulación del codo.

  • Rama
    móvil:

    eje longitudinal del tercer metacarpiano durante el movimiento de la
    muñeca.

COMPLEJO
ARTICULAR DE LA MANO:

formada
por muchas articulaciones. La medición es bastante complicada sobre
todo porque son movimientos que tienen lugar en articulaciones con
pequeños movimientos y los goniómetros suelen ser demasiado
grandes. La mayoría de las mediciones son de tipo centimétrico y lo
que evalúan son la funcionalidad de la mano y no movimientos
concretos. Con las mediciones centimétricas valoramos movimientos
característicos de esta zona del cuerpo.

A.)
MEDICIONES GONIOMÉTRICAS:

  • Medición
    de la flexión metacarpofalángica e interfalángica:

    se realiza con los goniómetros especiales de medición y no se
    suelen usar de dos ramas. Estos goniómetros son específicos de
    esta medición. Las ramas de estos goniómetros se apoyan sobre la
    cara dorsal tanto de los metacarpianos cómo de las falanges
    correspondientes. La flexión aumenta del primer al quinto dedo.

  • Goniometría
    de la primera comisura:

    no referimos a los movimientos de la trapeciometacarpiana. Existen
    dos mediciones distintas:

1.)
Apertura frontal:

medimos los movimientos de adducción y abducción de la
trapeciometacarpiana. El paciente se coloca en sedestación con
el antebrazo y la mano apoyados sobre la camilla baja pero con el
antebrazo en pronación ya que la medición se va a realizar sobre la
cara dorsal de la mano.

*Centro
goniométrico:

articulación trapeciometacarpiana.

*Rama
fija:

eje longitudinal del segundo metacarpiano.

*Rama
móvil:

eje longitudinal del primer metacarpiano.

2.)
Apertura perpendicular de la 1ª comisura:

medimos el movimiento de flexoextensión de la trapeciometacarpiana.
Llevamos del pulgar al plano sagital del dedo índice. El paciente en
la misma posición de antes pero con el primer dedo por fuera de la
mesa camilla. La colocación goniométrica es la misma que la
apertura frontal.

B.)
MEDICIONES CENTIMÉTRICAS:

son muy fáciles de realizar y muy precisas. Hay muchas:

  • Déficit
    de la oposición del pulgar:

    se mide la distancia entre la punta del dedo pulgar al resto de los
    dedos fundamentalmente del dedo meñique.

  • Distancia
    del pulgar a la base del meñique:

    explora la oposición conjunta del dedo pulgar.

  • Medición
    de la separación interdigital:

    sirve para medir el movimiento de separación de las articulaciones
    metacarpofalángicas entre sí. Se mide la distancia entre el tercer
    dedo y cualquiera de los demás (2º, 4º a 5º, el 1º no).

  • Medición
    del estado de la prensión palmar o digito-palmar:

    es el acto de tocar con la yema de los dedos la palma de la mano. Es
    la distancia entre la punta del tercer dedo hasta la palma de la
    mano en su porción más proximal. Este movimiento se mide con todos
    los dedos a la vez. Si lo hiciéramos por separado quedaría muy
    limitado porque las vainas tendinosas son comunes a todos ellos. La
    insuficiencia que se produce al realizar este movimiento con un solo
    dedo da lugar a lo que se conoce como una insuficiencia muscular
    activa (al realizar la flexión digito-palmar con un solo dedo) ya
    que es un problema del agonista que impide realizar el movimiento.

MEDICIONES
CENTIMÉTRICAS DE LOS PERÍMETROS MUSCULARES:

son muy comunes y se suelen realizar en distintas partes de los
miembros superiores e inferiores. La función es observar la posible
atrofia de los distintos grupos musculares de estas partes del
cuerpo. Van a ser debidas a encamamientos prolongados o a
inmovilizaciones prolongadas como las que se hacen después de
cualquier tipo de fractura. Todo desuso de una zona muscular conlleva
una atrofia. Siempre que se puedan todas estas mediciones se deben de
hacer de forma bilateral. Si la atrofia es a nivel de un único
miembro se observa en miembro contralateral y de esta forma sabes
hasta donde tienes que llegar en la rehabilitación. Si tenemos a un
paciente con una atrofia bilateral del mismo grupo muscular entonces
haces la medición del contorno perimétrico para posteriormente
volver a hacerlo y ver si ha aumentado y si lo vas haciendo bien.

A.)
PERÍMETRO BRAQUIAL:

el paciente se coloca en decúbito supino con los codos en extensión
de esta forma nos aseguramos que el paciente está totalmente
relajado lo cual es muy importante porque al contraerse los músculos
aumenta su volumen. También se puede hacer en bipedestación con los
codos extendidos. La medición se va a hacer de la siguiente forma:
hacemos una marca 10 cm por encima del epicóndilo y

a este nivel se hace la medición del perímetro. Se mide el
perímetro de la musculatura extensora y flexora del codo (bíceps
braquial, braquial anterior y tríceps).

Así observamos la atrofia de músculos flexores y extensores.

B.)
PERÍMETRO ANTEBRAQUIAL:

la posición es la misma que en la anterior. La medición se realiza
localizando el epicóndilo y haciendo una línea 5 cm por debajo de
éste ya que se supone que es la zona de mayor grosor del antebrazo.
Vamos a valorar la atrofia de la musculatura epicondílea y
epitroclear.

En
el Génot viene también la medición perimétrica de la mano.

PERÍMETROS
MUSCULARES DEL MIEMBRO INFERIOR:

son mucho más frecuentes que las del miembro superior. Esto es
debido a que normalmente la musculatura del miembro inferior tiene un
tono superior que la del miembro superior y su atrofia en caso de
encamamiento va a ser mucho más rápida y mayor que la del miembro
superior. Hay dos tipos de mediciones distintas:

  • Perímetro
    del muslo:

    el paciente se coloca en decúbito supino con las rodillas en
    extensión y totalmente relajado. Hay dos mediciones distintas:

1º)
Se realiza haciendo una marca a 20 cm por encima del polo superior de
la rótula. Esta medición se hace para ver la atrofia de la
musculatura de los flexores de rodilla y las dos cuartas partes del
cuádriceps: recto anterior y músculo crural.

2º)
Se hace una marca entre 7-10 cms. por encima de la rótula en función
del tamaño de la persona. Con esta medición observamos la posible
atrofia del vasto interno y externo del cuádriceps. Es la medición
más importante ya que el vasto interno es el músculo que con mayor
rapidez se atrofia y el que más veces lo hace. La función principal
del vasto interno es la realización de los quince últimos grados de
la extensión de rodilla y la mayor parte de las movilizaciones se
suelen realizar en semiflexión. El vasto interno queda sin actividad
hasta que te quitan la escayola.

  • Perímetro
    de la pierna:

    sólo vamos a realizar una medición. Una marca entre 12-15 cms. por
    debajo del polo inferior de la rótula dependiendo del sexo de la
    persona. Medimos la posible atrofia de los gemelos y del sóleo que
    forman conjuntamente el tríceps sural.

BALANCE
ARTICULAR DEL TRONCO O RAQUIS:
vamos
a dividir el raquis en dos zonas: goniometría de la zona cervical y
goniometría de la zona dorsolumbar. El balance articular se puede
hacer desde dos puntos de vista diferentes:

1º)
Por una parte desde el punto de vista de la fisioterapia nos vamos a
valer del goniómetro de dos ramas, de algunos goniómetros
específicos como el goniómetro de desviación magnética y sobre
todo las mediciones centimétricas. Son en general las mediciones de
fisioterapia más fáciles, más sencillas y menos costosas pero no
suelen ser totalmente exactas ya que los movimientos del raquis
vienen acompañados de muchas compensaciones difíciles de evitar.

2º)
La
segunda forma de realizar estas mediciones es por radiología, es
decir, con la utilización de rayos X. Es más exacta, más cara, más
lenta y más difícil de realizar por lo que normalmente no se
utiliza. Se usan para observar los grados de desviación de la
columna en las escoliosis.

GONIOMETRÍA
DEL CUELLO:

el balance articular en el cuello se podrá realizar a dos niveles:

A.)
Globalmente:
valorando el movimiento de todas las vértebras cervicales a la vez
siendo realmente el que vamos a realizar.

B.)
Por
partes:

existe la posibilidad de realizar las mediciones por separado:

-Región
cervical alta:

formada por las tres primeras vértebras cervicales y la articulación
atlooccipital.

-Región
cervical baja:

formada desde la 4ª a la 7ª vértebra cervical.

  • Flexión
    del cuello:

    (desde el punto de vista global) La primera parte del movimiento de
    la flexión del cuello la realiza la región cervical baja mientras
    que la última parte se realiza con la zona cervical alta. Esto
    ocurre con todos los demás movimientos del cuello. Para realizar un
    movimiento con la parte cervical alta consiste en el acto de “sacar
    papada”. El paciente ha de estar en decúbito supino y en esa
    posición se manda hacer la flexión de cuello llevando la barbilla
    al pecho. La medición es centimétrica y se va a valorar la
    distancia que va desde el borde inferior del mentón o barbilla
    hasta la parte superior y central del manubrio esternal. La boca
    tiene que estar cerrada. Hay que evitar las compensaciones con la
    zona dorsal del tronco (flexiones) para lo cual en ningún momento
    el paciente podrá levantar los hombros ni el tronco. Si la medición
    la quisiera hacer de forma pasiva colocamos al paciente en decúbito
    supino pero con el cuello fuera de la camilla y con una mano realizo
    la flexión del cuello y una vez hecha, sujetas su cabeza con la
    barriga y de tal forma dejamos las dos manos libres para medición
    centimétrica. También se puede hacer colocando al paciente en
    sedestación pero en una silla con un respaldo alto y firme en la
    zona dorsal del tronco en contacto con el respaldo para evitar
    compensaciones. Dejamos caer la cabeza y el propio peso hace de
    forma pasiva se produzca el movimiento.

  • Extensión
    del cuello:

    se puede hacer en decúbito supino, sedestación o en decúbito
    lateral.

-Decúbito
supino:
con
el cuello y la cabeza por fuera la camilla. En esta medición al
estar el tronco en contacto con la camilla evitamos compensaciones de
extensión del tronco. Es una medición pasiva ya que la cabeza hace
de peso. Si hay patología asociada suele ser una posición
que conlleva miedo y contracciones musculares hacia ese movimiento.

-Sedestación:
sobre una silla con respaldo firme para fijar la zona dorsal. La
medición también sería pasiva porque dejamos caer la cabeza hacia
atrás pero no conlleva miedo por parte del paciente.

-Decúbito
lateral:
colocamos
al paciente en decúbito lateral y le dejamos que mueva la cabeza.
Este movimiento es de forma activa. El fisioterapeuta se pone de
espaldas al paciente fijando con su cuerpo la zona dorsal de la
columna del paciente para evitar compensaciones. Todas estas son
mediciones centimétricas que valoran la distancia de la parte
inferior del mentón a la parte superior y central del manubrio
esternal.

  • Inclinaciones
    laterales de cuello:

    de forma activa colocamos al paciente en decúbito supino y le
    decimos que intente tocar el hombro con la oreja correspondiente
    respetando el plano frontal. El hecho de que el tronco está apoyado
    sobre la camilla hace que no se produzcan inclinaciones laterales
    como compensación. Hay que tener cuidado con las elevaciones del
    hombro como compensación. Se hace una medición centimétrica y se
    mide la distancia entre el trago de la oreja hasta el borde lateral
    y externo del acromion. Si el movimiento es muy amplio se valora en
    función de los dedos que quedan por llegar. Si la medición es de
    forma pasiva tenemos dos opciones:

-Decúbito
supino:

con el cuello y la cabeza por fuera de la camilla. Movemos la cabeza
con la mano y luego sujetamos con la barriga la posición que hemos
logrado y realizamos la medición. NO se tiene que fijar el hombro
contralateral porque lo que haríamos es un estiramiento de las
fibras del trapecio contralateral con lo que produciríamos una
insuficiencia muscular funcional pasiva por el sobreestiramiento del
músculo contrario.

-Sedestación:
apoyando la espalda en un respaldo alto y firme para fijar el tronco
dejando caer la cabeza con el propio peso de ésta.

  • Rotaciones
    del cuello:

    se puede hacer tanto de forma centimétrica como de forma
    goniométrica. Si es de forma centimétrica se realiza de la
    siguiente manera:

-Decúbito
supino:

pedimos que haga la rotación respetando el plano horizontal de
movimiento y que no se ayude de una pequeña flexión. La medición
es centimétrica y se mide desde el borde inferior del mentón hasta
el borde lateral y externo del acromion (con la boca cerrada).

-Sedestación:
se realiza de la misma forma a salvo que la silla tiene que tener un
respaldo firme y alto para evitar las rotaciones de tronco.

Si
la medición es goniométrica el paciente se coloca en sedestación
con las mismas condiciones de antes. El fisio se coloca detrás del
paciente teniendo una visión superior.

-Centro
goniométrico:

encima de la cabeza en el punto medial del cráneo.

-Rama
fija:

plano sagital (hacia delante y paralela al suelo).

-Rama
móvil:

siguiendo el plano medio de la nariz.

GONIOMETRÍA
DEL TRONCO:

(zona dorsolumbar).

FLEXIÓN
DE TRONCO:

esta medición se realiza con una técnica llamada distancia
dedos-suelo y es en sí una medición de tipo centimétrica. El
paciente se coloca en bipedestación con los pies juntos y con las
plantas de los pies en contacto con el suelo y las rodillas en
extensión completa no permitiéndose ni una semiflexión. Desde esta
posición se le pide que intente tocar con la punta de los dedos el
suelo y se mide la distancia de la punta del tercer dedo hasta el
plano de suelo. Hay que tener en cuenta que se produce una ligera
flexión de cadera. Lo único que hay que evitar es la flexión de
rodillas. La gente con isquiotibiales cortos tendrá una menor
amplitud de este movimiento. Cuando la persona llega con los dedos al
suelo se coloca la articulación de la muñeca flexión dorsal máxima
y se valora la distancia entre la base de la columna del dedo pulgar
hasta el suelo. En caso de que tocase se colocaría al paciente en un
escalón y se mira distancia que pasa de la línea horizontal.

  • Test
    de Schober:

    existen varios tipos siendo todos mediciones centimétricas. El más
    usado es el test de Schober total que valora dos cosas: capacidad de
    movimiento de las vértebras dorsolumbares durante la flexión del
    tronco y la capacidad elástica de la piel que recubre la zona dorso
    lumbar en la parte posterior del cuerpo. Colocamos al paciente en
    bipedestación y si es posible desnudo. Tenemos que encontrar y
    marcar dos puntos:

-Apófisis
espinosa de la 5ª lumbar
.
Lo más normal es que sea difícil de encontrar por el tejido
adiposo, si es un problema a hacer lo siguiente: la línea ilíaca
(entre las crestas ilíacas) coincide con la apófisis espinosa de la
4ª lumbar.

-Apófisis
espinosa de la primera vértebra dorsal
que
suele ser muy fácil de localizar puesto que es la que más sobresale
junto con la 7ª cervical.

Una
vez localizados los dos puntos se hace una primera medición que mide
la distancia entre esas dos apófisis espinosas y anotamos el
resultado. Después le pedimos al paciente que toque el suelo con los
dedos y una vez que llegue al máximo medimos otra vez esa distancia
(siendo esta vez mayor). Lo normal sería ya que la variación
estuviese entre 10 y 15 cms. siendo lo más normal de 10 cms.

  • Test
    de Schober lumbar:

    sería igual que el total pero realizado sólo en la zona lumbar.
    Tendríamos que encontrar la apófisis espinosa de la 1ª y 5ª
    lumbar. La L1 se suele encontrar con dificultad aunque si la persona
    es delgada se coge la 5ª y se cuenta pero si es obesa lo que se
    hace es una marca de unos 10 cms. por encima de la apófisis
    espinosa de la L5. La técnica es la misma. Se hace una primera
    medición en bipedestación y una segunda al tocar el suelo, la
    diferencia viene a ser entre 3 y 5 cms. siendo más cercano a 3.
    Tanto en el test de Schober total como el lumbar se suele criticar
    ya que no introduce la articulación L5-S1 que era una de las zonas
    que más participa en la movilidad en la flexión lumbar.

  • Test
    de Schober escalonado:

    valora la capacidad de movimiento en la flexión de la zona
    dorsolumbar y la capacidad elástica que lo recubre pero por partes.
    Para ello se coloca al paciente en bipedestación y se hace una
    marca a nivel de la apófisis espinosa de la quinta lumbar y de
    abajo arriba se hacen marcas cada 10 cm de tal forma que lo normal
    sea hacer cinco marcas. El espacio más inferior corresponde con la
    zona lumbar, el segundo con la zona dorsal baja, el tercero con la
    zona dorsal media y el cuarto con la zona dorsal alta. Una vez hecho
    esto se le vuelve a pedir que toque el suelo con los dedos y se
    vuelve a medir la distancia entre cada uno de sus espacios y se
    valora la capacidad de movimiento de cada una de esas partes.

EXTENSIÓN
DE TRONCO:
medición
pared-esternón. Para ello se coloca al paciente en bipedestación
mirando la pared de tal forma que esté en contacto con la pared la
pelvis y la punta de los pies y en esa posición se pide que haga
extensión del tronco. De esta forma se impiden compensaciones de
pelvis y cadera. Normalmente el paciente no va a realizar el
movimiento completo puesto que se desequilibra. Para evitar ese
problema esta medición hay que hacerla entre dos personas: uno
sujeta la pelvis sobre la pared y otro hace la medición. La medición
centimétrica consiste en medir la distancia entre el borde superior
del manubrio esternal hasta la propia pared.

  • Teste
    de Schober anterior global:

    mide la capacidad de movimiento de las vértebras dorsolumbares
    durante la extensión del tronco y la capacidad elástica de la piel
    que recubre la zona anterior del tronco. Tomamos unos puntos de
    referencia:

-Marca
en el borde anterior y superior del manubrio esternal.

-Marca
en el borde supero anterior del pubis.

Sólo
es buena esta técnica en personas no obesas.

INCLINACIONES
LATERALES DEL TRONCO:

existen dos formas de realizar esta medición:

  • Bipedestación:
    se coloca al paciente en posición anatómica con los talones juntos
    y las plantas de los pies en contacto con el suelo y se le pide que
    haga la inclinación lateral resbalando la mano con intención de
    tocar los dedos de los pies. El movimiento tiene que ser en el plano
    frontal ya que es muy fácil compensar con una ligera flexión del
    tronco. No pasa nada porque el conjunto de la pelvis se desplace
    hacia el lado contrario mientras hacemos el movimiento pero esto
    último siempre y cuando la línea biilíaca sea siempre paralela al
    suelo. La medición es centimétrica y busca la distancia desde el
    extremo distal del dedo medio hasta el plano del suelo. Hay que
    tener cuidado con las muchas compensaciones y por ello es muy normal
    que se haga entre dos personas: uno controla la pelvis y
    compensaciones y otro realiza la medición.

  • Sedestación:
    la medición en sedestación se realiza si es difícil controlar las
    compensaciones. Normalmente en un taburete. Las condiciones son las
    mismas: respeto del plano frontal y evitación de las
    compensaciones. Son más fácil de controlar las compensaciones en
    sedestación lo único que hay que controlar es que el grupo
    contralateral se levante de la silla. La medición en sí sería
    igual. Cuando hacemos la medición en sedestación la capacidad de
    movimiento de la zona lumbar se ve un poquito alterada sobre todo el
    movimiento de la zona lumbar baja ya que el apoyo biisquiático va a
    coaptar en parte el movimiento, es decir, la zona lumbar la limita
    en cuanto a su movimiento. Además los pies deben estar siempre en
    contacto con el suelo. Cuanto más bajo esté el taburete menos
    movilidad tendrá la zona lumbar y más coaptado estará el
    movimiento, por tanto, hay que evitar que sea demasiado bajo.

ROTACIONES
DEL TRONCO:

se puede hacer tanto valoración centimétrica como goniométrica.
Ambas son de las más subjetivas porque es muy difícil evitar las
compensaciones.

  • Medición
    centimétrica:

    el paciente se coloca en bipedestación aunque también se puede
    hacer en sedestación. Una vez que esté en bipedestación se le
    dice que sujete un palo por detrás del cuello para evitar que se
    mueva la cintura escapular y para evitar compensaciones en el cuello
    y cintura escapular. Una vez en esa posición se toman dos puntos de
    referencia:

-Borde
lateral y externo del acromion del mismo lado hacia el cual
realizamos la rotación.

-Espina
ilíaca posterosuperior de la pelvis (del lado contrario hacia el
cual hacemos la rotación).

Se
realiza una primera medición antes del movimiento. Posteriormente
realizamos la rotación en la misma posición y volvemos a realizar
la medición (es más pequeña). Restamos a la segunda la primera
medición y anotamos el resultado. El gran problema son las
compensaciones sobre todo de la pelvis y caderas ya que para valorar
bien este movimiento la pelvis ha de estar fija y para ello lo más
normal es hacer una rotación de la pelvis hacia el mismo lado del
movimiento que mide por eso siempre que se pueda se debe hacer entre
dos personas: una que fije la pelvis y la otra que haga la medición.
Si no podemos evitar las compensaciones pasamos a realizar la
medición en sedestación sobre un taburete regulable en altura y con
el palo por detrás del cuello. La única diferencia es que el apoyo
biisquiático hace que siempre esté fijo. Los movimientos de la zona
lumbar baja también se pierden haciendo que la amplitud del
movimiento sea menor.

  • Medición
    goniométrica:

    paciente en sedestación sobre un taburete haciendo que se coja las
    manos por detrás del tronco fijando un poco la cintura escapular.
    El fisioterapeuta por detrás del paciente pero a nivel del lado
    contrario de la rotación. El goniómetro se va a colocar en el
    aire.

-Centro
goniométrico:

perpendicular al centro de la articulación glenohumeral del hombro
contrario al movimiento en su parte anterior.

-Rama
fija:

coincidiendo con el plano sagital del hombro y paralela a su vez al
suelo.

-Rama
móvil:

paralela a la línea biacromial por delante del cuerpo, por tanto,
partimos de 90° que habrá que restar a la medición final.

Una
vez ahí realizamos la rotación del tronco y la rama móvil ha de
seguir el movimiento dejando a la otra fija. Una vez obtenidos los
grados le restas los 90°.

GONIOMETRÍA
DE LA ARTICULACIÓN DE LA CADERA:

FLEXIÓN
– EXTENSIÓN DE CADERA:

lo primero que hay que hacer es medir un ángulo fijo que denominamos
ángulo de referencia de la cadera. Génot usaba este ángulo para
valorar los movimientos de flexoextensión sin compensaciones de la
zona pélvica. El final de la flexión tendrá como acompañamiento
la contranutación y la extensión una nutación. El ángulo de
referencia se mide de la siguiente forma: el paciente en decúbito
supino o en bipedestación siendo más usada la primera.

  • Centro
    goniométrico:

    parte lateral de la pierna coincidiendo con el centro del trocánter
    mayor del fémur.

  • Rama
    superior (fija):

    en dirección a la espina ilíaca anterosuperior.

  • Rama
    inferior:

    eje longitudinal del fémur por su cara externa en dirección a la
    tuberosidad del cóndilo externo.

Esta
medición suele dar de medial unos 135°. Esta medición la vamos a
realizar antes de medir la flexión y extensión de cadera.

  • Flexión:
    ángulo
    de
    referencia de la cadera previamente medido y anotado. La rodilla
    siempre en flexión para que el movimiento tenga mayor amplitud
    articular y relajamos los isquiotibiales.

A.)
Decúbito supino o dorsal:

durante el movimiento la cadera contralateral ha de estar totalmente
extendida (para bloquear la pelvis).

*Centro
goniométrico:

igual que para el ángulo de referencia.

*Rama
fija:

espina ilíaca anterosuperior (EIAS).

*Rama
móvil:

tuberosidad del cóndilo externo siguiendo el movimiento del fémur.

Nos
va a salir una medición bastante pequeña de entre 20-40º. Se le
resta el ángulo inicial a los grados que nos ha dado.

1ªMedición
– 2ª Medición = 110º-115º (Génot).

  • Extensión:
    la goniometría es igual que la flexión, hay que intentar evitar
    compensaciones pélvicas y, por tanto, la mutación de la pelvis.
    Para hacer esto lo primero que hacemos es hallar el ángulo de
    referencia de la cadera si es posible en decúbito supino, lo
    medimos y anotamos. Colocamos al paciente en decúbito supino y se
    está así lo dejamos como estaba ya que es más fácil en esta
    posición evitar compensaciones. La cadera ha de estar ligeramente
    por fuera de la camilla. Una vez ahí el paciente hace el movimiento
    de extensión y la medición goniométrica usa los mismos puntos de
    referencia que el ángulo de referencia. Lo que hay que hacer es
    pedirle que lleve la rodilla contraria al pecho y que mantenga con
    sus propias manos la pierna para bloquear la pelvis y que no se
    produzca ningún movimiento. En esta segunda medición suele dar
    unos 150-155° y lo que hay que hacer es restarle a esta segunda
    medición la primera medición de la extensión de cadera con lo que
    en este movimiento no pasa de 15° de movilidad.

  • Abducción
    – adducción de la cadera:

    vamos a utilizar la misma posición goniométrica de partida. En
    ambos casos las mediciones se realizan en decúbito supino aunque
    existe la posibilidad de hacerlas en bipedestación aunque hay
    grandes compensaciones de la pelvis contraria.

-Centro
goniométrico:

centro de la articulación de la cadera por la parte anterior del
cuerpo que coincide con la mitad del pliegue inguinal.

-Rama
fija o pélvica:

va a desde el centro goniométrico en dirección al centro de la
cadera contralateral. Esta rama sería siempre paralela a la línea
biilíaca pero por debajo.

-Rama
móvil o femoral:

sigue el eje mecánico del muslo en dirección al centro de la
articulación de la rodilla. El centro mecánico es la línea que une
el centro de dos articulaciones contiguas y normalmente el centro
mecánico coincide con el eje diafisiario o longitudinal de éste
salvo en el caso del fémur y por tanto del muslo ya que en una
visión anteroposterior no coinciden estos ejes.

A.)
Abducción:
el
paciente se coloca en decúbito supino y el fisioterapeuta
homolateralmente. La colocación del goniómetro es la vista
anteriormente teniendo en cuenta que la posición de goniómetro
parte de 90° de inicio que habrá que restar a la medición final.
Lo único que hay que tener en cuenta son las compensaciones a nivel
de la pelvis y del lado contralateral. El movimiento se tiene que
realizar siempre en el plano frontal. Si esta medición la hiciéramos
de forma pasiva la mano que sujeta la rama móvil es la que
realizaría el movimiento a nivel de la cadena pero para realizar
esto esa mano hay que colocar una toma en cuna o en copa.

B.)
Adducción:

el paciente se coloca en decúbito supino y el fisio se colocará en
una u otra posición dependiendo de si es una medición pasiva o
activa. Este movimiento se podía hacer de forma pura (respetando el
plano frontal) o no pura (no respetándolo). Si es de forma no pura
se hace una pequeña flexión de unos 25° y si es de forma pura se
hace sólo en decúbito supino y el fisio tendría que sujetar la
otra pierna en el aire para que pasase la otra pierna. Si la
medición es de forma activa se puede hacer de forma pura o no pura.
Si es sin respetar el plano frontal el fisio normalmente se coloca en
el lado homolateral y colocamos el goniómetro con las referencias
dadas y si lo hacemos de forma activa pero respetando el plano
frontal el fisio se coloca en el lado contralateral para sujetar la
otra pierna en el aire. Siempre que se hace de forma pura se pierde
un poco de objetividad. Si lo hacemos de forma pasiva lo realizaremos
siempre con la flexión inicial de 25° y sin respetar el plano
frontal de movimiento en ese caso el fisio se coloca en el lado
contralateral realizando una toma en cuna o en copa para sujetar la
rama móvil pero en este caso en el lado contrario. La medición de
forma pasiva pura no se suele realizar ya que no es objetiva.

  • Rotación
    de cadera:

    l
    a
    posición del goniómetro es igual para la rotación interna como
    para la externa. Aunque se estudian desde distintas posiciones:

-Paciente
en sedestación:

sobre una camilla con los pies colgando y dejando las rodillas
flexionadas a 90º. En otros textos también viene con el paciente en
decúbito supino con las rodillas flexionadas 90º por fuera de la
camilla y sin apoyar los pies. El fisio se coloca de frente a las
rodillas.

*Centro
goniométrico:

en el centro de la articulación de la rodilla coincidiendo con el
eje mecánico del muslo.

*Rama
fija:

se coloca desde el centro de esa rodilla al centro de la rodilla
contralateral, por tanto es paralela a la línea biilíaca.

*Rama
móvil:

sigue el eje longitudinal de la pierna en dirección al centro de la
articulación del tobillo por su parte anterior.

La
medición parte de 90º iniciales que se restan a la medición final.
Las compensaciones vienen por el movimiento de las hemipelvis. Para
evitarlas hay que tener un apoyo biisquiático. En la rotación
externa hay compensaciones de levantar la hemipelvis del mismo lado.

-Paciente
en decúbito supino:

con las piernas en extensión. Es la que menos se utiliza porque es
donde más tenemos que controlar las compensaciones. En este caso
pueden venir a nivel de la pelvis, levantando más una hemipelvis. En
las rodillas no hay compensaciones porque están en extensión. El
tobillo hay que colocarlo en máxima flexión dorsal para evitar los
movimientos de abducción y adducción del tarso. El fisio se coloca
mirando la planta de los pies del paciente.

*Centro
goniométrico:

en el centro del talón o en la proyección del eje longitudinal del
miembro inferior.

*Rama
fija:

se coloca apoyada en el plano de la camilla en dirección al centro
del talón contralateral, paralela a la línea biilíaca.

*Rama
móvil:

sigue el eje longitudinal del 2º dedo del pie.

Partimos
de 90º en el goniómetro que luego descontaremos.

-Paciente
en decúbito prono:

con las rodillas en flexión de 90º de tal forma que la pierna sea
vertical a la camilla. El fisio se coloca mirando las rodillas del
paciente. Las referencias goniométricas son las mismas que en
sedestación, es decir:

*Centro
goniométrico:

en el centro de la rodilla.

*Rama
fija:

en dirección a la rodilla contralateral o paralela a la camilla.

*Rama
móvil:

sigue en dirección al tobillo por la cara anterior.

Hay
que tener cuidado con las compensaciones, sobre todo en la rotación
interna, en la pelvis o pierna contralateral (separación de la
hemipelvis contralateral del plano de la camilla).

ARTICULACIÓN
DE LA RODILLA:

FLEXIÓN
– EXTENSIÓN:
la
flexo-extensión de rodilla es la más medida en fisioterapia porque
es la articulación que más lesiones tiene. El goniómetro se coloca
en la misma posición con la rodilla en extensión que en flexión.
La medición se puede hacer tanto por el borde interno como por el
borde externo, aunque se realiza casi siempre por el borde externo
salvo rara vez. Si se hace por el borde externo:

  • Centro
    goniométrico:

    se coloca en la parte lateral y externa de la rodilla a nivel de la
    tuberosidad externa del cóndilo externo.

  • Rama
    fija o femoral:

    sigue el eje longitudinal del muslo por su cara externa en dirección
    al centro del trocánter mayor.

  • Rama
    móvil o tibial:

    sigue el eje longitudinal de la pierna en dirección al centro del
    maleolo peroneal.

Si
se hace por el borde interno:

  • Centro
    goniométrico:

    se coloca en el centro de la cara lateral e interna de la rodilla a
    nivel de la tuberosidad del cóndilo interno.

  • Rama
    fija o femoral:

    en dirección al centro de la articulación de la cadera.

  • Rama
    móvil o tibial:

    en dirección al centro del maleolo tibial.

1.)
Flexión:
si
se hace de forma activa primero hay que decidir cómo se coloca la
articulación de la cadera (por los antagonistas). Para que el
balance articular sea mayor se coloca la cadera en flexión, por
tanto, se mide siempre con la cadera en flexión, así relajamos el
recto anterior. Su amplitud es de 140º activos. El hecho de cómo
está la cadera si se realiza pasivamente no es tan importante porque
podemos forzar un poco el movimiento. Activamente se puede hacer de
varias posiciones:

-Paciente
con movimiento completo o casi completo:

se coloca en decúbito supino con flexión de cadera y rodilla. Suele
dar 140º y se mide por el borde externo. El fisio se coloca
homolateralmente.

-Paciente
con movilidad inferior a 100º:

se coloca al paciente en sedestación sobre una camilla. El fisio se
coloca homolateralmente. Hay que tener cuidado con las compensaciones
de levantar la hemipelvis homolateral. Esta compensación la hacen
todos los pacientes que tienen dolor en esta zona. Para evitar esto,
si la persona es joven se coloca la pierna contralateral con el pie
sobre la camilla, si es mayor se la coloca el pie sobre un taburete
lo más alto posible, para cargar todo el peso posible sobre la
hemipelvis del lado a medir y evitar la compensación.

Si se hace de forma pasiva la colocación de la
cadera es menos importante porque podemos forzar el movimiento, pero
es preferible que esté en flexión. Se distinguen 2 mediciones:

-Paciente
en decúbito contralateral
:
(apoya en la camilla el lado contrario al que vamos a medir). El
fisio se coloca por detrás del paciente a la altura de sus piernas,
de tal forma que el movimiento pasivo de flexión de rodilla la
realiza el fisio con su tronco o pelvis empujando la cara anterior de
la pierna. La cadera como mucho puede estar en semiflexión y no en
flexión total. Como lo mueve con la pelvis, las dos manos del fisio
se quedan libres para realizar la medición. En todo momento el
movimiento tiene que respetar el plano sagital. Su amplitud es de
150-160º pasivos. Se fuerza el contacto de las partes blandas. En
este caso la goniometría se hace siempre por el borde externo porque
por el interno no se ve.

-Paciente
de rodillas sobre una colchoneta:

se utiliza el peso del cuerpo para hacerlo pasivamente. El
inconveniente que tiene es que en lesiones de rodilla puede doler.
Solo se utiliza cuando no produce dolor.

2.)
Extensión:
los puntos goniométricos son los mismos. Hay varias posiciones:

-Activamente:
se
valora el déficit de la extensión (grados que quedan para la
extensión total). El paciente se coloca en sedestación sobre una
camilla alta para que no apoye los pies. El fisio se coloca
homolateralmente, realizando casi siempre la medición por el borde
externo, aunque también se puede por el interno.

-Pasivamente:
se
mide el déficit y también la posible hiperextensión de rodilla.
Para ello hay 2 posiciones:

*Paciente
en decúbito supino:
con
rodillas lo más extendidas posible. Siempre se coloca una
almohadilla o cojín por debajo del tendón de Aquiles, de esta forma
se evita el contacto de las masas musculares posteriores con el plano
de la camilla, porque si están muy desarrolladas impiden el
movimiento. En esta posición es el propio peso de la pierna la que
hace la extensión pasiva. Medimos por el borde más cómodo.

*Paciente
en decúbito prono:

la rodilla y la pierna por fuera de la camilla. Dejar caer la pierna
a favor de la gravedad. Colocar siempre una almohadilla justo por
encima de la rodilla para evitar el dolor por el contacto por el
borde de la camilla.

ROTACIÓN: es
máxima con la rodilla en flexión de 90º (40º rotación externa y
30º la interna). La rotación no existe con la rodilla en extensión
completa. Si bajamos de los 90º la rotación disminuye poco a poco
hasta desaparecer. Los puntos de referencia son los mismos para la
interna que para la externa. Se hace en 2 posiciones diferentes:

  • Paciente
    en decúbito prono:

    con rodilla en flexión de 90º. Camilla no muy alta, más bien baja
    porque el fisio se coloca homolateralmente y debe tener una visión
    superior de la planta del pie del paciente. Hay compensaciones de
    adducción – abducción del tarso, ya que utiliza el mismo eje de
    movimiento que las rotaciones de rodilla. Para evitarlo se coloca el
    tobillo en máxima flexión dorsal.

-Centro
goniométrico:

se coloca en el centro del talón coincidiendo con el eje
longitudinal de la pierna.

-Rama
fija:

paralela a la línea biilíaca.

-Rama
móvil:

sigue el eje longitudinal del 2º dedo del pie.

Si
la queremos hacer de forma pasiva necesitamos la ayuda de otra
persona: uno mide y el otro hace pasivamente el movimiento.

  • Paciente
    en sedestación:

    sobre una silla, no camilla apoyando bien las plantas de los pies
    sobre el suelo. Una vez ahí se le dice al paciente que haga la
    flexión dorsal máxima del tobillo de tal forma que solo contacte
    el talón con el suelo. Una vez en esa posición metemos un folio en
    blanco por debajo del pie hasta contactar con el talón sin que lo
    pise. En el papel antes de empezar el movimiento medimos donde está
    el 2º dedo y hacemos el eje longitudinal en la hoja. Señalamos
    también en el papel el eje al final del movimiento y medimos con el
    goniómetro la oblicuidad entre las líneas que han aparecido en el
    papel. Si en esa misma posición no se pone el pie en flexión
    dorsal máxima y se deja apoyado en el suelo el movimiento que nos
    saldría sería más grande porque sería la suma de las rotaciones
    de rodilla junto con las abducciones-adducciones del tarso de esta
    forma tendría unos 110º totales (70º rotación + 40º
    abducción-adducción del tarso). Esto se realizaría si hubiese que
    realizar la goniometría del eje longitudinal de la pierna.

VARO
Y VALGO DE RODILLA:
son
ángulos fijos, por lo que las dos ramas serán fijas. Cuando la
rodilla está en extensión el eje longitudinal de la pierna y del
muslo pueden formar cierta angulación tanto fisiológica como
patológicamente. El paciente se coloca en decúbito supino con las
rodillas en total extensión y de forma relajada. El fisio se coloca
homolateralmente.

  • Centro
    goniométrico:

    se coloca en el medio de la rótula, que coincide con el centro de
    la articulación de la rodilla a no ser que haya una desviación de
    la rótula.

  • La
    rama superior:

    sigue
    el eje longitudinal del muslo o eje diafisario del fémur en
    dirección al centro del trocánter mayor. No se sigue el eje
    mecánico.

  • La
    rama inferior:

    sigue
    el eje longitudinal o diafisario de la tibia en dirección al centro
    de la articulación del tobillo.

MEDICIONES
CENTIMÉTRICAS DE LA RODILLA:
al
igual que en el codo estas mediciones se realizan habitualmente.
Viene dadas en la flexo-extensión y no en rotación. Se realizan por
su facilidad y porque son bastante exactas.

  • Flexión:
    se puede realizar en decúbito supino o en decúbito prono. La
    diferencia es que en prono tiene la cadera en extensión y por ello
    tiene menos movilidad. La medición se hace midiendo desde la
    tuberosidad posterior del calcáneo a nivel del talón hasta la
    tuberosidad isquiática.

  • Extensión:
    se realiza en decúbito supino. Mide el déficit de la extensión y
    no mide la hiperextensión. No se coloca nada bajo el talón de
    Aquiles. Mide la distancia desde el borde superior de la cabeza del
    peroné hasta el propio plano de la camilla.

ARTICULACIÓN
DEL TOBILLO:

s
e
mide la flexión dorsal y plantar, aunque también participan las
articulaciones del tarso en los últimos grados de movimiento. Lo
primero que hay que hacer es colocar en posición neutra o de
referencia: el eje vertical o longitudinal de la pierna cae
perpendicular sobre la planta del pie (90º). Los puntos de
referencia son los mismos para la flexión plantar y para la dorsal.
Se pueden realizar tanto por el borde interno como por el externo,
aunque es más frecuente por el interno. Las mediciones pasivas
siempre se hacen por el borde interno. Las activas se hacen por
cualquiera de los dos.

  • Por el borde
    externo los puntos de referencia goniométricos son:

-Centro
goniométrico:

en el centro del maleolo peroneal (coincidiendo con el centro de la
articulación del tobillo).

-Rama
fija:

sigue el eje longitudinal exterior de la pierna en dirección a la
cabeza del peroné o tuberosidad del epicóndilo externo.

-Rama
móvil:
en
dirección a la base del 5º metatarsiano.

  • Por el borde
    interno los puntos de referencia goniométricos son:

-Centro
goniométrico:
en
el centro del maleolo tibial.

-Rama
fija:

sigue en dirección a la tuberosidad del epicóndilo interno.

-Rama
móvil:
puede
seguir 2 direcciones: en dirección al tubérculo del escafoides o
bien en dirección a la cabeza del 1º metatarsiano.

El goniómetro no
empieza marcando 90º sino 100º o más porque los maléolos tibial y
peroneal son más altos que los puntos de referencia de la rama móvil
en el tarso, es decir, que en cada persona lo primero que hay que
hacer es esta medición, anotar los grados que da en la posición
neutra. Como media cuando utilizamos como referencia el escafoides
marca 135º, y cuando utilizamos la cabeza del 1º metatarsiano da
115º de media. Las mediciones activas de la flexión dorsal y
plantar no tienen problemas pero sí cuando las hacemos pasivamente
ya que se pueden distinguir dos formas diferentes en cada una de
estas mediciones, todo ello basado desde dónde forzamos con las
manos el movimiento pasivo:

  • Contactos
    manuales cortos:

    hacer el movimiento solo a nivel del talón, solo se agarra el
    talón. Aquí se valora la flexión dorsal o plantar que existe en
    la articulación tibio-peronea-astragalina y en la subastragalina.
    Este movimiento es algo menor en cuanto a su amplitud ya que no
    incluimos el resto de las articulaciones del tarso.

  • Contactos
    manuales largos:

    se empuja tanto a nivel del talón como en el resto del pie. Se mide
    la amplitud total de la flexión dorsal y plantar de las
    articulaciones subastragalina, CHOPARD y LISFRANC más la del
    tobillo, por eso la amplitud es mayor que en la anterior.

FLEXIÓN
DORSAL:

la rodilla siempre se coloca en semiflexión o en flexión por la
tensión de los antagonistas (gemelos). Lo primero es hacer la
medición del ángulo en posición neutra. El paciente se coloca en
sedestación sobre una camilla. El fisio se coloca homolateralmente.
Luego hacer la flexión dorsal y se restan los grados anteriores.
Pasivamente, el paciente se coloca en decúbito supino colocando
nuestra rodilla o un cojín por debajo del hueco poplíteo. Una vez
aquí cogemos el talón por la parte anterior del antebrazo sobre su
planta del pie y aquí forzar el movimiento con un contacto manual
largo. La mano que realiza el movimiento a la vez sujeta la rama
móvil.

FLEXIÓN
PLANTAR:

su amplitud es de 50-60º. La medición activa se realiza igual que
la flexión dorsal, es decir, con el paciente en sedestación. La
medición pasiva se realiza también en la misma posición que la
flexión dorsal, es decir, en decúbito supino. Aquí, por comodidad,
es mejor tener la rodilla en semiflexión, aunque también puede
estar en extensión. Colocamos una mano en el dorso del pie y
forzamos el movimiento.

GONIOMETRÍA
DE LAS ARTICULACIONES DEL TARSO
:
no
mide la flexoextensión porque se suma a la del tobillo.

ABDUCCIÓN
– ADDUCCIÓN:
el
mayor problema son las compensaciones ya que utiliza el mismo eje de
movimiento que las rotaciones de rodilla. Si lo medimos con la
rodilla en flexión hay que contar siempre los grados de la rotación
de rodilla. Si lo medimos con la rodilla en extensión se produce una
rotación de cadera. Aquí se utilizan los aparatos especiales de
goniometría, en este caso el GIROPLANO. El fisio agarra la parte
distal de la tibia y peroné para evitare las rotaciones de rodilla.
Con la otra mano agarra el giroplano y el pie a la vez. Nosotros lo
haremos colocando al paciente en sedestación igual que se medía la
rotación de rodilla. Aquí utilizamos la misma técnica que en la
rodilla, es decir, un papel debajo de la planta del pie, primero
medimos directamente las rotaciones de la rodilla (rotación total de
70º), y seguidamente, se hace la segunda medición, es decir, la
misma medición pero sin flexión dorsal, es decir, la medición en
conjunto de los movimientos del eje de la pierna (110º). Cuando
tenemos las dos mediciones las restamos y el resultado es la amplitud
de la abducción y adducción del tarso (110º – 70º = 40-45º).

PRONO-SUPINACIÓN:
la
supinación es mayor que la pronación. Se realiza con un plano de
apoyo móvil. Si no tenemos el plano de apoyo móvil, colocamos al
paciente en bipedestación con la planta del pie en continuo contacto
con el suelo. Sin despegarla por el borde interno ni por el borde
externo. En lugar de hacer el movimiento en cadena cinética abierta,
lo hacemos en cadena cinética cerrada.

Cadena
cinética abierta
:
es cuando el extremo distal del miembro está libre de sujeción.

Cadena
cinética cerrada
:
el extremo distal del miembro está sujeto o en contacto con algo.

Movemos
la pierna en relación al tarso (tarso fijo y mover la pierna y el
tobillo en función de él). Esta posición es más fácil para la
supinación que para la pronación.

  • Centro
    goniométrico:

    se coloca en el centro de la articulación de la rodilla (la rodilla
    da igual como esté).

  • Rama
    fija:

    vertical al suelo.

  • Rama
    móvil:

    sigue el eje longitudinal de la pierna por su parte anterior en
    dirección al centro de la articulación del tobillo.

GONIOMETRÍA
DE LA ARTICULACIÓN METATARSO-FALÁNGICAS:

s
e
mide la flexo-extensión. Se realizan con los goniómetros especiales
para las manos. La goniometría de las articulaciones interfalángicas
no se utiliza porque se les da poca importancia.

12 febrero 2011

En el entrenamiento de los músculos respiratorios

Filed under: Ejercicio Físico — rehabilitacion-bio @ 9:37

Entrenamiento de los músculos respiratorios

Dra Tania Bravo Acosta,1 Dr. Pablo Lino Alonso Díaz,2 Dr. Orlando del Valle Alonso,3 Dr. Alfredo Jané Lara,4 Dra. Yamilé López Bueno5 y Dra. Solangel Hernández Tápanes6

Resumen

El incremento del hábito de fumar, el efecto nocivo de su adicción, la alta incidencia de las afecciones con compromiso respiratorio en la población, así como la evolución a la cronicidad en muchas de estas enfermedades motivó a realizar una revisión actualizada sobre el entrenamiento de los músculos respiratorios con vistas a conocer cómo se puede mejorar la capacidad funcional, la tolerancia al ejercicio, la autonomía e independencia para las actividades de la vida diaria en este grupo de pacientes, lo que representa una mejor calidad de vida de la población cubana.

Palabras clave: Músculos inspiratorios, espiratorios, entrenamiento.

En la literatura médica mundial no existen programas estandarizados de entrenamiento muscular. El único criterio establecido en forma general es que el programa de entrenamiento debe tener en cuenta los 3 principios fisiológicos: intensidad, especificidad y reversibilidad.1-4

Principio de intensidad

Este principio establece que solamente el ejercicio con una carga por encima de la basal es capaz de inducir un efecto de entrenamiento.

En nuestra experiencia coincidente con la literatura actual, la intensidad del entrenamiento aerobio se programa en personas sanas llevando la frecuencia cardiaca al 60-90 % de la frecuencia cardiaca máxima predicha (220 menos la edad en años) o llevando el consumo de oxígeno al 50-80 % del consumo máximo de oxigeno (VO2max). Dicho nivel de ejercicio debe ser sostenido por 20 a 45 min 3 veces a la semana. Un entrenamiento con esta intensidad (la cual está lejos del umbral anaerobio) logra adaptaciones fisiológicas en los músculos periféricos y mejoría de la función cardiaca en los sujetos sanos incrementando la resistencia al ejercicio.

Principio de especificidad. De acuerdo con este principio únicamente se presenta mejoría en el grupo muscular con el cual se está practicando el ejercicio.

Principio de reversibilidad. El efecto de condicionamiento debe ser reversible, transitorio, de manera que una vez suspendido el estímulo los cambios adaptativos regresen a su estado inicial.

Aspectos a considerar antes de iniciar el entrenamiento de los músculos respiratorios

Antes de indicar un programa de entrenamiento es necesario realizar una adecuada evaluación del paciente que debe incluir el análisis de factores, como la motivación respecto al programa, su estado clínico actual, si está recibiendo apropiadamente su terapia farmacológica, la existencia de enfermedades concomitantes, su capacidad funcional y su respuesta al ejercicio.5 En los pacientes en quienes durante el ejercicio se incrementa la hipoxemia (pacientes con enfisema severo, enfermedades que alteran la difusión o hipertensión pulmonar severa) un inadecuado entrenamiento puede incrementar la hipertensión pulmonar o empeorar el cor pulmonare preexistente, lo que facilita la aparición de insuficiencia cardiaca y de arritmias que incluso pueden causarle la muerte durante el ejercicio.5

Las pruebas de función pulmonar como las espirometrías lentas y forzadas, los volúmenes pulmonares, la capacidad de difusión del monóxido de carbono (DLCOsb), las mediciones de presión inspiratoria máxima (PIM) y presión espiratoria máxima (PEM) permiten establecer el diagnóstico y la severidad del compromiso pulmonar, pero debe tenerse en cuenta que dicho compromiso no se correlaciona de totalidad con la capacidad funcional del paciente y, por lo tanto, para evaluar el compromiso no se correlaciona en su totalidad funcional de este se deben utilizar otros tipos de pruebas como la prueba incremental de ejercicio, las pruebas de ejercicio submáximo y las pruebas de marcha utilizando la bicicleta estacionaria, banda sin fin, pruebas de marcha de 6 min, Shuttle entre otras.5

En nuestra experiencia todos los casos que van a iniciar un programa de rehabilitación respiratoria se les realizan espirometrías lentas y forzadas, volúmenes pulmonares, PIM y PEM y DLCOsb con el objetivo de conocer el estado funcional de las vías respiratorias y caja torácica, y posteriormente realizar una ergoespirometría con bicicleta ergométrica en la que se conoce la función cardiopulmonar con carga donde se obtienen el consumo de oxígeno, la reserva de la respiración y la saturación de la oxihemoglobina al esfuerzo, lo que determina en cada caso acorde con los resultados el programa de entrenamiento a indicar.

Cada programa de rehabilitación pulmonar debe tener definidos los protocolos de elevación de la capacidad funcional que debe incluir:5

  • Sesiones de tratamiento que deben ser diarias.
  • Duración de la sesión con períodos de actividad sostenida alrededor de 20 a 30 min. Los pacientes con obstrucción severa no pueden tolerar el entrenamiento con esta intensidad y se recomienda intervalos de 2-3 min de ejercicio (o según la tolerancia de paciente) con 60-80 % de la capacidad máxima de ejercicio alternando con iguales períodos de descanso, varias veces en una misma sesión.
  • Intensidad de la sesión. Si se dispone de los resultados de la prueba integral de ejercicio, se debe establecer un nivel de trabajo inicial que represente el 60-80 % del trabajo máximo alcanzado en la prueba o el 60-75 % del VO2max; si la frecuencia cardiaca no se encuentra alterada por afección cardíaca o pulmonar, o por el tratamiento, se puede utilizar un porcentaje de la frecuencia cardiaca máxima para determinar la intensidad (60-80 %); si no se cuenta con alguno de los parámetros anteriores, es posible determinar las metas del ejercicio y sus incrementos de acuerdo con la tolerancia sintomática y no con base en medidas predeterminadas (ejercicio limitado por síntomas). Existen algunos autores que utilizan el 40 % de la PIM; en nuestra experiencia se utilizó entre el 70-80 % de la frecuencia cardiaca máxima alcanzada en la prueba.
  • Período mínimo de entrenamiento: 8 semanas.

La evaluación de los resultados del entrenamiento muscular debe incluir los cambios obtenidos no solo en las presiones musculares, sino también en la capacidad ventilatoria, sensación de disnea y tolerancia al ejercicio; en el momento actual existen discrepancias en cuanto a los resultados.

Los programas de entrenamiento deben orientarse a la mejoría de la fuerza6-17 y de la resistencia.6-18

Dentro del programa de entrenamiento se indica entrenamiento de la resistencia de los miembros superiores. En la mayoría de las personas los miembros superiores están pobremente entrenados debido a que no soportan peso durante la deambulación, y por esta razón incluso las personas sanas solo pueden realizar ejercicios de muy bajo nivel con los miembros superiores sin tener que recurrir a fuentes anaerobias de energía. Otro hecho importante a tener en cuenta es que la tolerancia al ejercicio con los miembros superiores es mucho más baja si los brazos no se encuentran apoyados o si estos se encuentran elevados por encima de la cabeza. Por esto, en todos los programas de rehabilitación pulmonar deben incluirse rutinas que mejoren la resistencia de los brazos para realizar actividades de la vida diaria. En nuestro servicio, estos pacientes realizan ejercicios con bastones, con mancuernas con peso progresivo acorde con la individualidad de cada caso para mejorar la fuerza muscular y su calidad de vida, así como que se entrenan en las actividades de la vida diaria donde con mayor frecuencia utilizan los miembros superiores.

La mayoría de los programas enfatizan el entrenamiento de extremidades inferiores utilizando el ejercicio en bicicleta estacionaria, banda sin fin o caminata, solos o en combinación, logrando un acondicionamiento muscular y una mejor adaptación cardiovascular y respiratoria para un mismo nivel de trabajo siempre y cuando se cumpla con el nivel de intensidad recomendado (60-80 % del nivel de trabajo máximo). El entrenamiento con bicicleta ergométrica con resistencia progresiva es la modalidad que se utilizan en el entrenamiento de los miembros inferiores en nuestro programa de rehabilitación respiratoria.

En forma general, el entrenamiento tiene como finalidad mejorar la capacidad funcional del individuo mediante cambios estructurales y funcionales en el músculo (los cuales proporcionan mayor fuerza y resistencia), mayor movilidad articular y mejor respuesta cardiorrespiratoria que asegure un aporte de oxígeno adecuado a las necesidades metabólicas aumentadas por el ejercicio.

El entrenamiento de los músculos espiratorios2, 19 ha cobrado importancia recientemente, aunque todavía se dispone de muy poca información al respecto.

La fuerza de los músculos espiratorios se ha evaluado convencionalmente a través de la medición de la presión espiratoria máxima de la boca.

El entrenamiento de los músculos inspiratorio7, 8, 13, 15, 18, 19 se introdujo en los programas de rehabilitación en la década de los 80 con la finalidad de mejorar la fuerza y la resistencia de los músculos entrenados, lo que trajo como consecuencia reducción en la sensación de disnea para un requerimiento ventilatorio adecuado y un incremento de la tolerancia al ejercicio.

El entrenamiento de la fuerza puede lograrse mediante el entrenamiento con resistencia al flujo inspiratorio, el entrenamiento con umbral de carga inspiratoria y la hiperpnea voluntaria isocápnica.20

En el entrenamiento mediante resistencia al flujo inspiratorio se le pide al paciente que respire a través de orificios inspiratorios con diámetros progresivamente menores. La meta es incrementar la carga sobre los músculos inspiratorios disminuyendo el diámetro del dispositivo y por lo tanto, incrementando la resistencia. Las cargas se van incrementando progresivamente siempre y cuando se garantice que entre un incremento y otro la frecuencia respiratoria (10-20 respiraciones por minuto), el volumen corriente y el tiempo inspiratorio permanezcan constantes.

El entrenamiento con umbral de carga respiratoria se consigue mediante dispositivos que permiten el flujo de aire durante la inspiración únicamente después de alcanzar una cierta presión inspiratoria, de tal manera que la fuerza requerida para el entrenamiento de los músculos respiratorios es independiente del flujo inspiratorio y dependiente del umbral de presión predeterminado por la válvula del dispositivo.21

La hiperpnea isocápnica ventilatoria requiere que el paciente realice períodos prolongados de hiperpnea (hasta de 15 min), generalmente 2 veces al día. Este patrón es muy similar al utilizado para mejorar la resistencia a la fatiga y para el ejercicio físico corporal total. El indicador clave para determinar el nivel de hiperpnea que debe alcanzar el paciente es la capacidad ventilatoria máxima sostenida que se define como el nivel máximo de ventilación que puede ser mantenido en condiciones isocápnicas durante 15 min. Debido a lo complejo del circuito de reinhalación requerido para esta modalidad de entrenamiento, los estudios al respecto son escasos pero, sin excepción, han demostrado mejoría del 20 al 55 % en la resistencia a la fatiga de los músculos ventilatorios.

El entrenamiento de la resistencia se consigue mediante la realización de maniobras de hiperventilación que consisten en máxima ventilación sostenida con control normocápnico, esta modalidad de entrenamiento se valora mediante las modificaciones observadas en la máxima capacidad ventilatoria, en las resistencias máximas toleradas y en la PIM y los procedimientos de respiración contrarresistencia.

Consideraciones finales

Los ejercicios de entrenamiento constituyen un componente imprescindible en los programas de rehabilitación pulmonar que ayudan al paciente a alcanzar mayor capacidad y tolerancia para el ejercicio, aunque la función pulmonar en muchos casos permanezca invariable.

Los estudios de espirometría forzada, PIM y PEM, así como la ergoespirometría permitieron evaluar la función cardiopulmonar antes y después de aplicar el programa de rehabilitación, lo que posibilitó diseñar con una valoración integral del paciente, el programa de rehabilitación pulmonar combinando ejercicios de fuerza y resistencia de los miembros inferiores, superiores y músculos respiratorios, y obtener en los casos aplicados resultados satisfactorios.

Summary

The increase of the smoking habit, the harmful effect of its addiction, the high incidence of affections with respiratory compromise in the population, as well as the evolution towards chronicity in many of these diseases motivated us to make an updated review of the training of the respiratory muscles in order to know how we can improve the functional capacity, the tolerance to exercise, and the autonomy and independence for the daily activities in this group of patients, resulting in a better quality of life of the Cuban population.

Key words: Inspiratory muscles, expiratory muscles, training.

Referencias bibliográficas

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18. Prescripción del ejercicio en pacientes con enfermedades respiratorias crónicas. En: Prescripción del ejercicio físico para la salud. Barcelona: Ed. Paido Trabo; 1996. p.191-208.

19. Giménez M, Ros R, Mougel D, Vergara P. Implicaciones de las técnicas de fisioterapia y entrenamiento físico en la patología respiratoria crónica. Fisiología del entrenamiento con cargas de resistencias inspiratorias. Casos clínicos. En: Prevención y rehabilitación en patología respiratoria crónica. México, DF: Editorial Médica Panamericana; 2001. p.191-203.

20. Perpiñá TM, Martínez FM. Disnea: bases fisiopatológicas, medición e implicaciones en la rehabilitación. En: Rehabilitación respiratoria. Madrid: Ed. Medical & Marketing Comunications; 1999. p.39-57.

21. Lisboa BC. Músculos respiratorios en la limitación crónica del flujo aéreo. Boletín Esc Med P Univ Cat Chile1995;24:64-9. Disponible en: http://www.escuela.med.puc.cl/paginas/publicaciones/boletin/html

Recibido: 30 de septiembre de 2004. Aprobado: 2 de noviembre de 2004.
Dr. Tania Bravo Acosta. Hospital Militar Central “Dr. Luis Díaz Soto. “Avenida Monumental, Habana del Este, CP 11 700, Ciudad de La Habana, Cuba.

1Especialista de I Grado en Medicina Física y Rehabilitación. Instructora. Profesora Adjunta.
2Especialista I Grado en Medicina Interna. Asistente
3Especialista de I Grado en Radiología.
4Especialista de II Grado en Neumología. Asistente.

5Especialista de I Grado en Medicina Física y Rehabilitación.

En la elasticidad arterial

Filed under: Ejercicio Físico — rehabilitacion-bio @ 9:21

Ejercicio físico y elasticidad arterial.

La actividad física sobre el sistema vascular genera una gran congruencia sobre varios sistemas que tienen que operara a la ves y en coordinación, la introducción de herramientas terapéuticas en la rehabilitación de las afecciones angiológicas y cardiacas a dado la posibilidad de tratar de forma conservadora y natural un alto por ciento de pacientes con este tipo de afecciones, cada día se incrementa en los SIR el número de pacientes que son atendido con estas dolencias. En el Centro de atención cardiovascular y en la clínica del pie diabético del hospital Manuel Ascunce de Camagüey, se pone en práctica un sistema de ejercicios basados en los estudios de los doctores Alfredo Aldana, Alberto Viera y Vivian Mena del instituto de Angiología de la Habana. El mismo esta diseñado con el objetivo de mejorar la capacidad de trabajo del sistema vascular. La variaciones que se han realizado en la ciudad de Camagüey están dirigidas mas que nada a la realización del paciente de forma continua e su hogar una vez concluida la rehabilitación en el centro.

El ejercicio físico impacta favorablemente sobre el sistema cardiovascular actuando sobre diferentes propiedades: la captación máxima de oxígeno, las funciones hemodinámicas centrales, el sistema nervioso autonómico, el sistema vascular periférico, la función muscular y la capacidad de trabajo físico.1

La actividad física se ha visto inversamente relacionada con la mortalidad en sujetos de los 2 sexos, observándose una relación directa entre la intensidad del ejercicio y el riesgo de enfermedad coronaria o infarto cerebral. En nuestra experiencia el índice de aparición de pacientes que han sufrido una recaída después de la rehabilitación es casi nulo, pero más llamativo es el incremento de la actividad motora y el estado de ánimo después del alta de la rehabilitación.

Una de las más importantes funciones del sistema vascular es conducir la sangre desde el corazón hasta los tejidos, en los cuales se producirán los procesos de intercambio de oxígeno y sustancias nutritivas. Para lograr cumplir de forma efectiva esta función es necesario transformar la energía cinética, producida por el corazón y entregado en forma de un movimiento sanguíneo rápido y pulsátil, en un flujo lento y continuo en la microcirculación, que permita un intercambio adecuado de gases y sustancias nutritivas. Este proceso, habitualmente conocido como propiedad amortiguadora del sistema vascular depende, sobre todo, de la elasticidad arterial.

La elasticidad es una propiedad de la pared arterial necesaria para el buen funcionamiento de las arterias de grande y mediano calibre. En los últimos años, la pérdida de la elasticidad arterial se ha asociado a un grupo de enfermedades como la hipertensión arterial, la aterosclerosis y la enfermedad coronaria, que provocan una gran morbilidad y mortalidad sobre la población y pudieran ser beneficiadas por la práctica sistemática de ejercicio físico.

La etiología del envejecimiento cardiovascular se encuentra bajo la lupa en la investigación internacional. Los más señalados factores responsables son el estrés oxidativo, la glicozilación no enzimática, la inflamación y las alteraciones genéticas. El envejecimiento vascular se asocia a cambios funcionales y orgánicos como el engrosamiento del complejo íntima-media, la dilatación arterial y el deterioro de las propiedades elásticas de la pared vascular. La arteroesclerosis constituye en la actualidad la primera causa de deterioro de la función reguladora de la hemodinámica vascular, y el asiento para enfermedades como el IMA y ECV. La pérdida de los elementos que mantienen la elasticidad de las paredes constituye actualmente un pilar fundamental en la medicina de la prevención dentro de la rehabilitación. El deterioro de la elasticidad arterial se asocia, desde el punto de vista estructural, con una pérdida de la relación entre las concentraciones de colágeno y elastina en la pared arterial acompañada, eventualmente, por una proliferación e hipertrofia de las células musculares lisas.

Las propiedades elásticas de las arterias carótidas son influenciadas, principalmente, por los cambios producidos por el envejecimiento, como es habitual en las arterias elásticas, a diferencia de lo que ocurre en las arterias musculares, donde la presión arterial desempeña el papel modulador más importante. Tanaka y otros han reportado una marcada disminución de los efectos del envejecimiento sobre la elasticidad arterial en sujetos de los 2 sexos que realizan ejercicios físicos aerobios en gran intensidad. En sujetos sedentarios, la compliancia de las arterias de gran calibre de la región cardiotorácica disminuye con el envejecimiento.

El envejecimiento poblacional es un proceso que se observa en países con un sistema de salud eficiente, Cuba entre estos, que provoca la aparición de grandes masas poblacionales, que disminuyen de forma progresiva tanto la actividad física rutinaria y en consecuencia las aptitudes físicas generales, como la elasticidad arterial. Se considera que actualmente cerca de la tercera parte de la población cubana se encuentra por encima de los 50 años.

En los últimos años se ha desarrollado en Cuba un amplio proceso de realización de forma masiva de ejercicios físicos en personas de la tercera edad. Si este proceso es capaz de detener o disminuir el efecto que sobre la elasticidad arterial produce el envejecimiento está por demostrarse.

A continuación analizaremos el estudio efectuado sobre la influencia de los ejercicios terapéuticos en pacientes mayores de 55 años, sobre la modificación de elasticidad de las paredes arteriales en el Instituto de angiología por el equipo formado por Dr. Alfredo Aldama, Lic. Alberto Viera, Lic.Vivian Mena, Lic. Francisco Porto y Lic. Nancy Rial.

Estudio.

Realizaron un estudio de tipo corte transversal en el cual se evaluaron 10 sujetos normales mayores de 55 años y de los 2 sexos que realizaron ejercicio físico de forma sistemática (45 min diariamente, excepto sábado y domingo), como parte de un sistema de entrenamiento dirigido por un licenciado en cultura física y supervisado por un médico de familia. Se seleccionaron los 9 pacientes que habían realizado ejercicios físicos durante, al menos, los 2 años anteriores al estudio de forma sistemática, y que fueron definidos como el grupo experimental. Entre los sujetos evaluados uno ingería medicamentos para una afección cardiovascular y fue excluido del análisis. De este grupo, 5 refirieron antecedentes de hipertensión arterial, aunque no ingerían ningún tipo de medicamento para esta enfermedad. El resto de los sujetos evaluados solo ingería como medicamento ácido acetil salicílico (80 mg/d).

Se estudiaron igualmente 9 sujetos mayores de 55 años supuestamente sanos y de igual sexo que el grupo experimental pertenecientes al mismo consultorio, que no realizaban ningún tipo de actividad física sistemática y que fueron definidos como grupo control. De estos sujetos, 5 ingerían de forma sistemática ácido acetil salicílico (80 mg/d).

Ninguno de los participantes en el estudio fumaba en el momento de su realización, aunque 2 del grupo control refirieron haber fumado con anterioridad.

Los pacientes fueron citados temprano en la mañana, después de haber ingerido un desayuno ligero, aunque se le indicó abstenerse de ingerir café hasta no haber concluido el estudio.

Los pacientes reposaron en una habitación confortable por espacio de 10 min antes de ser sometidos a un estudio ultrasonográfico de la región lateral derecha del cuello con un Duplex Scanning de alta resolución P-700 de la firma Philips equipado con un transductor lineal de 7,5 MHz.

Se obtuvo una imagen longitudinal de la porción cefálica de la carótida común derecha, cerca de 2 cm proximal a la bifurcación, con ultrasonido modo B. Con el transductor aproximadamente a 90 grados, de forma tal que se pudiera observar con nitidez las interfaces correspondientes a las paredes cercanas y lejanas de la pared arterial con la luz del vaso, y con el máximo de ampliación posible de la imagen, se procedió a medir el grosor del complejo íntima-media. Si existía alguna placa de ateroma se trasladaba ligeramente la región de medición hasta lograr un lugar donde no interfiriera. Esta medición se realizó por triplicado en una distancia de menos de 1 cm, y los valores obtenidos fueron promediados.

Posteriormente se pasaba al modo M del ultrasonido, en el cual se medía el diámetro sistólico y el diámetro diastólico en 3 complejos consecutivos, para obtener un promedio.

Se midió la presión arterial y la frecuencia cardiaca en la arteria braquial con el sujeto acostado, por intermedio de un monitor automático de la presión arterial BPM-100 de la firma VSM MedTech Ltd. Vancouver, Canadá, muy amablemente donado por esta firma.

Se obtuvieron de forma directa las variables siguientes:

El grosor del complejo íntima- media (IMT) en milímetros (mm), el diámetro arterial diastólico (Dd) en mm, el diámetro arterial sistólico (Ds) en mm, la presión arterial diastólica (PAD) en milímetros de mercurio (mm Hg), la presión arterial sistólica (PAS) en mm Hg, la frecuencia cardiaca (FC) en segundos a la menos uno (seg-1).

Además, se calcularon las variables siguientes:

Diferencia de diámetros arteriales (Ds-Dd) en mm, la presión arterial media (PAM) en mm Hg según la expresión PAM = PAD + 1/3 (PAS-PAD), la presión de pulso (PP) = (PAS-PAD) en mm Hg, la compliancia (Ca) = п Dd (Ds-Dd)/( Ps- Pd), que se expresa en mm2/Kpa, la distensibilidad (D) = (2 (Ds- Dd)/Dd)/Ps-Pd, que se expresa en KPa-1, el índice de rigidez (IR) = ln (Ps/Pd)/(Ds-Dd)/Dd, que se expresa en forma de número sin unidades y el módulo elástico (ME) = Ds (Ps-Pd)/2h (Ds-Dd), que se expresa en mm Hg/cm2.

Los pacientes incluidos en el grupo de entrenamiento fueron sometidos a un plan de entrenamiento físico sistemático de 45 min de duración de lunes a viernes durante 9 meses del año dividido en 3 trimestres durante 2 años.

Se trabajaron las capacidades siguientes: movilidad articular, flexibilidad, coordinación, equilibrio, rapidez de reacción, rapidez de traslación y fuerza-resistencia.

Se dividió el plan de ejercicios en 3 etapas que presentaron las características siguientes:

Primera etapa (septiembre-noviembre):

  • Ejercicios que estimularan los sistemas cardiovasculares y respiratorios y propiciaran el mejoramiento de la movilidad articular. Igualmente se trató de iniciar la estimulación de las capacidades intelectuales, tonificando el sistema nervioso central y periférico.
  • Se realizaron ejercicios como flexiones y estiramientos, círculos amplios de brazos y piernas y marcha. Se sumaron juegos sencillos que tonificaran la velocidad de reacción y la memoria.

Segunda etapa (diciembre-febrero):

  • Se mantuvieron los ejercicios anteriores y se agregaron ejercicios que trabajaran la coordinación de movimientos en diferentes planos. Se comenzó a mejorar el equilibrio y se incrementaron las cargas ligeramente con respecto a la etapa anterior.
  • Se realizaron ejercicios de flexiones y rotaciones del cuello. Movimientos de piernas en correspondencia con movimientos de brazos. Ejercicios en parejas en un solo pie, sumándose juegos de mayor complejidad que en la etapa anterior.

Tercera etapa (marzo-mayo):

  • Se incrementaron los ejercicios de fuerza y se combinaron con los de estiramiento. Se mantuvo el trabajo de la movilidad articular y la coordinación. Se trabajó la rapidez de traslación y se mantuvo el trabajo del equilibrio y la resistencia.
  • Se incrementaron los ejercicios en parejas que incluían fuerza, resistencia y estiramiento. Se lanzaron objetos a poca distancia y se realizaron ejercicios con pequeños pesos. Se intentó fortalecer la pared abdominal y se hicieron flexiones progresivas con pequeños pesos hasta llegar a las cuclillas.
  • Se realizaron juegos más complejos que incluían pasarse objetos, movimientos rápidos, cuclillas, etc.

Análisis estadístico

Se realizó un análisis descriptivo de las variables incluidas en la investigación, divididas en los 2 grupos de estudio: ejercitados y no ejercitados, empleando como medida de resumen la media y la desviación típica.

Para las pruebas de hipótesis se utilizó el test U de Mann Whitney por el pequeño grupo de sujetos incluidos en cada grupo y por tratarse de variables cuantitativas no pareadas.

El estudio se hizo en concordancia con lo establecido en las Declaraciones de la XVIII y XLI Asambleas Médicas Mundiales de Helsinki (1964) y Hong Kong (1989) y en las regulaciones vigentes en la República de Cuba, y se contó, además, con la voluntariedad de todos los sujetos incluidos, que dieron su consentimiento de participación, mediante la firma de un modelo de consentimiento informado confeccionado al efecto.

Resultados

En la tabla 1 se muestran la edad y el sexo de los pacientes estudiados. Se observa que el grupo sometido al ejercicio físico es aproximadamente 7 años mayor que el grupo control (p< 0,05).

Tabla 1. Edad y sexo de los grupos estudiados

Controles

Ejercitados

Significación

Edad

60,67 ± 4,66

67,89 ± 6,07

p< 0,05

Sexo (femenino)

7 (78 %)

7 (78 %)

NS

En la tabla 2 se pueden observar las presiones sistólicas, diastólicas y medias, así como la diferencia de presiones y la frecuencia cardiaca para los pacientes estudiados. No existen diferencias estadísticamente significativas entre los grupos estudiados.

Tabla 2. Presiones arteriales, presión de pulso y frecuencia cardiaca de los grupos estudiados

Controles

Ejercitados

Significación

Presión sistólica

141,33 ± 21,35

144,4 ±15,74

NS

Presión diastólica

77,33 ± 13,67

82,78 ± 6,15

NS

Presión media

98,33 ± 14,91

102,56 ± 8,97

NS

Presión de pulso

64 ± 17,2

62,7 ± 12,5

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Para la protección articular

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EL EJERCICIO FÍSICO Y LA PROTECCIÓN ARTICULAR

Las diferentes enfermedades degenerativas e inflamatorias de las diferentes articulaciones tienen como punto final el deterioro del cartílago articular. Por factores fisiológicos esta estructura conectiva se alimenta solo por la difusión de los micro nutrientes y el oxigeno que fluye desde el hueso subcondral, cualquier pequeña variación mecánica a nivel del cartílago altera la composición del mismo cuando existe un daño bioquímico de base. Uno de los factores más dañino lo constituye la deshidratación del cartílago. El aumento de líquido en el cartílago modifica la compresibilidad, disminuyendo la incongruencia, lo cual aumenta el área de superficie de contacto entre los partners. La mayor superficie de contacto produce una menor presión por unidad de área (centímetro cuadrado), lo cual reduce el micro traumatismo, protegiendo la integridad física del cartílago.

Holmdahl y Ingelmark (1948) ya habían probado que el cartílago articulan es más grueso en animales entrenados (aumenta el componente celular e intercelular). La inmovilidad persistente por un periodo largo hace que se reduce su grosor.

La movilidad articular por la variación de presiones dentro del espacio articular y desplazamiento del liquido sinovial estimula la producción de líquido por parte de los plexos sinoviales y la movilización de éste por todos los rincones de la cavidad articular. Se producen presiones y depresiones: aumentando hacia el lado que desliza y rueda, y disminuyendo (succión) hacia el lado o-puesto al. Rodar deslizar.

Para evitar los daños que se producen por la inestabilidad del las grandes superficies articulares, la movilidad articular está limitada por la forma que adquieren estas superficies articulares, por los ligamentos dispuestos de manera que impiden desplazamientos antianatómicos, desarrollándose un mecanismo de protección que garantiza la estabilidad articular y la congruencia anatómica, por ejemplo, en la rodilla los ligamentos cruzados impiden los deslizamientos fémoro-tibiales en el plano sagital; y los ligamentos laterales impiden la abducción y aducción de la tibia. El ejercicio a través del la actividad repetitiva produce un incremento y renovación del colágeno y la elastina dentro de los ligamentos, garantizando así una fortaleza y elasticidad constante que se traduce por una flexibilidad articular y rejuvenecimiento del cartílago articular.

Noyes y col. (1974) demostró cómo la inmovilidad causa debilitamiento de la resistencia de los ligamentos articulares a los esfuerzos de la actividad física. Tnipton y col. (1975) agregó experimentos que refuerzan la creencia en el sentido que la actividad física regular fortifica la estructura ligamentosa en las uniones con sus huesos, como así mismo lo observó en las uniones de tendones con huesos; ambos (tendón – hueso y ligamento – hueso) son los puntos más vulnerables a los traumatismos.

La actividad muscular desempeña un papel importante, pues las estructuras articulares dependen para su nutrición de las circulación interna del músculo. En la medida que un músculo se ejercita se produce una mayor circulación colateral para suplir las demandas metabólicas. La actividad aeróbica en un mayor por ciento favorece el desarrollo de la circulación del músculo, por lo que la nutrición de las estructuras articulares y tendón mejoran considerablemente. Por otra parte en la Cinesiología es importante conocer cuando trabajamos con un paciente que también los músculos que atraviesan una articulación, es un importante factor de limitación del rango articular. En la gran mayoría de las articulaciones, especialmente en extremidades, es el músculo el principal limitante. Al hacerse un movimiento brusco o al cual el paciente no esta preparado, o por otra parte cuando se pretenda llevar la movilidad más allá de su arco normal, despierta un reflejo nociceptivo que contrae a los músculos antagónicos al movimiento anormal, debido a que la articulación (cápsula y ligamentos) está inervada en esa cara por los nervios que se conectan con los músculos antagónicos. En estas condiciones se pueden producir los mecanismos de espasmo muscular o desgarro que se describen en la bibliografía científica. Este mecanismo influye deteriorando el proceso de nutrición del cartílago articular, debido al proceso de inflamación y reparación mística a nivel del músculo.

En la fisiología articulara hay que tener muy en cuenta los tipos de receptores que se encuentra en la articulación o que participan de la biomecánica. Hay 4 tipos de terminaciones sensoriales propioceptivas.

Una de ellas es “terminación libre” y las otras tres lo hacen en receptores sensoriales:

1. Tipo1: informa de cambios en la posición de la cápsula.

2. Tipo2: informa de la velocidad de un movimiento (receptor en la cápsula).

3. Tipo3: informa de posición (ligamento).

4. Tipo4: informa dolor en todos los tejidos articulares.

Estos cuatro tipos de receptores informan a la corteza de la posición y movimientos articulares conscientes, en tanto que desde los músculos se producen reflejos inconscientes para mantener y modificar el tono de los músculos que atraviesan y controlan a la articulación (Bnodal 1972). Skoglund en 1956 hizo estudios que demostraron la relación refleja entre el músculo y la articulación. La actividad coordinada en la cinesiología se traduce por el desarrollo de mecanismo de control de redes neuronales, que cuando ocasionamos un patrón de movimiento anómalo, estamos creando una vía nueva pero con un patrón de movimiento anómalo que se ira ejecutando inconcientemente en el paciente, dando como resultado un deterioro biomecánico de la estructuras implicadas en el movimiento.

La actividad física planifica y con una ejecución correcta de la técnica del ejercicio en los limites fisiológico de la actividad garantiza un adecuado mecanismo de protección articular. Los diferentes sistemas de actividad física implican respuestas diferentes que no siempre repercute favorablemente en la fisiología articular. Para el fisioterapeuta y el rehabilitador se hace importante conocer al detalle las implicaciones bioquímicas que ocasiona las diferentes formas de actividad física en las estructuras en condiciones de salud, para así poder aplicarla a pacientes que presentan una base patológica con alteración estructural de las unidades articulares.

Msc.Dr. Dysmart Hernández Barrios.

Para la salud y calidad de vida

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EJERCICIO FISICO PARA LA SALUD Y LA CALIDAD DE VIDA.

La actividad física estuvo asociada a la salud de las personas desde tiempos remotos. Los deportistas de la antigua civilización griega, por ejemplo, ocupaban un lugar destacado dentro de la sociedad y se llegaron a endiosar sus hazañas atléticas. A lo largo de la historia se fue relacionando la longevidad de ciertas poblaciones del planeta con estilos de vida activos y adecuada alimentación.

Durante la segunda mitad del siglo XX una multitud de investigaciones ha logra do demostrar científicamente lo que se sospechaba por datos de la observación diaria. Uno de los primeros estudios epidemiológicos fue desarrollado en Inglaterra a principio de la década del 50 por Jeremy Morris, que ejercía su actividad médica entre los empleados públicos de Londres. Observó durante mucho tiempo a los choferes de ómnibus y comparó sus evoluciones médicas con la de los guardas, que vendían los boletos y caminaban permanentemente por el vehículo subiendo y bajando las escaleras. Los choferes, que estaban siempre sentados, tuvieron un 35% más de infartos de miocardio que los guardas. En Estados Unidos, el Dr. Paffenbarger siguió durante más de treinta años la evolución de los alumnos de la Universidad de Harvard y comprobó que aquellos que seguían realizando ejercicios físicos después de su período de estudiante tuvieron una vida más prolongada, con cerca de un 40% menos de infartos que los ex-alumnos sedentarios. La década del 70 fue pródiga en investigaciones sobre los efectos del ejercicio físico en la salud. La Cooper Clinic, de Texas, lideró proyectos de investigación que fueron cambiando los hábitos de millones de personas hacia una vida más activa y promovieron programas de prevención en salud pública donde el ejercicio ocupaba un lugar destacado.

En los últimos años, la atención de los médicos cardiólogos estuvo centrada en un estudio muy importante realizado en EEUU con más de 70 mil enfermeras. Pudo observarse que, después de 8 años, las mujeres que caminaban más de 3 horas semanales tenían 35% menos de enfermedades de las arterias coronarias que sus compañeras sedentarias.

A esta investigación se sumaron recientes publicaciones que demostraron una reducción del 50% en la mortalidad a 12 años entre hombres mayores que realizaban caminatas de 30 0 más cuadras por día.

En nuestro país, el estudio FRICAS pudo demostrar que el nivel de sedentarismo era mayor entre las personas que habían tenido un infarto de miocardio.

La variedad de estudios que establecieron la asociación íntima entre actividad física y salud cardiovascular llevó a la Asociación Americana del Corazón a declarar al sedentarismo como un factor de riesgo mayor para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

Las enfermedades del corazón y las arterias ocupan un triste primer lugar como causa de mortalidad en el mundo occidental. En su aparición y desarrollo están involucrados múltiples factores de riesgo dentro de los cuales el tabaquismo, las alteraciones del colesterol, la hipertensión arterial, el sedentarismo. la diabetes, el estrés mental y la obesidad ocupan un lugar de relevancia.

El ejercicio físico regular contribuye a combatir todos estos factores y más aún, al actuar directamente sobre el corazón y los vasos sanguíneos, es uno de los elementos más eficaces para prevenir la aparición y la progresión de la enfermedad. En las personas que ya han sufrido una enfermedad cardíaca, se ha comprobado que el ejercicio colabora en el tratamiento, mejorando la calidad y cantidad de años vividos.

Los beneficios del ejercicio físico no están solamente relacionados con la prevención de las enfermedades cardíacas. Los individuos que llevan un estilo de vida más activo se “sienten mejor” y producen en su cuerpo una resistencia superior ante las distintas agresiones que la vida y el paso de los años provocan. Los adultos que conservan una vida activa llegan a edades mayores con mejor predisposición al trabajo y menor dependencia de aquellos que los rodean.

Se han comprobado efectos beneficiosos del ejercicio sobre la conservación de la densidad de los huesos con un alto impacto en la prevención de la osteoporosis. Diferentes dolores articulares y musculares se ven aliviados por sesiones especiales de ejercicios y la vida activa previene la aparición de este tipo de molestias.

Los trastornos venosos de las piernas encuentran en la actividad física una de las más importantes y probadas formas de tratamiento. Las molestias físicas y los problemas estéticos que genera la insuficiencia venosa en miles de mujeres pueden ser prevenidos y tratados con programas adecuados de ejercicios físicos.

Pero no todo termina aquí: existe una relación positiva entre el sistema inmunológico (las defensas del organismo) y la actividad física. Varios estudios epidemiológicos han expuesto la menor prevalencia de diferentes formas de cáncer entre las personas físicamente activas. Experiencias recientes han sugerido que las mujeres que realizan ejercicios físicos en forma regular tendrían menor predisposición a tumores de mama y útero.

La actividad física es una herramienta fundamental en la prevención y el tratamiento de la diabetes. Por otra parte, es un elemento indiscutible en la terapéutica de la hipertensión arterial.

EL EJERCICIO FISICO CONTRIBUYE A DISFRUTAR LA VIDA CON MAYOR PLENITUD.

No cabe duda que la actividad física regular ofrece una serie de posibilidades para “verse y sentirse mejor” .Estos son algunos de los beneficios con que el ejercicio físico contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas:

· Aumenta la resistencia a la fatiga e incrementa la capacidad para el trabajo físico y mental
Ayuda a combatir la ansiedad, la depresión y el estrés mental.

· Mejora la capacidad para conciliar el sueño.

· Provee una manera sencilla para compartir actividades con amigos y familiares contribuyendo a   mejorar aspectos sociales.

· Ofrece mayor energía para las actividades diarias.

· Tonifica los músculos e incrementa su fuerza.

· Mejora el funcionamiento de las articulaciones.

· Contribuye a la pérdida de peso cuando esto es necesario.


CÓMO EJERCE EL EJERCICIO FÍSICO SUS EFECTOS BENEFICIOSOS?

Sobre el corazón.


*Disminuye la frecuencia cardíaca de reposo y, cuando se hace un esfuerzo, aumenta la cantidad de   sangre que expulsa el corazón en cada latido. De esta manera la eficiencia cardíaca es mayor   “gastando” menos energía para trabajar.
*Estimula la circulación dentro del músculo cardíaco favoreciendo la “alimentación” del corazón.

Sobre el sistema circulatorio:

· Contribuye a la reducción de la presión arterial.

· Aumenta la circulación en todos los músculos.

· Disminuye la formación de coágulos dentro de las arterias con lo que se previene la aparición de   infartos y de trombosis cerebrales.

· Actúa sobre el endotelio, que es la capa de células que tapiza por dentro a las arterias segregando   sustancias de   suma importancia para su correcto funcionamiento, mejorando su actividad y   manteniéndolo sano y vigoroso. Todo esto por una acción directa ya través de hormonas que se   liberan con el ejercicio.
Mejora el funcionamiento venoso previniendo la aparición de varices.

Sobre el metabolismo

· Aumenta la capacidad de aprovechamiento del oxígeno que le llega al organismo por la circulación

· Aumenta la actividad de las enzimas musculares, elementos que permiten un mejor metabolismo del   músculo y por ende una menor necesidad de exigencia de trabajo cardíaco.
Aumenta el consumo de grasas durante la actividad con lo que contribuye a la pérdida de peso.

· Colabora en la disminución del colesterol total y del colesterol LDL (“malo”) con aumento del   colesterol HDL (“bueno”).

· Mejora la tolerancia a la glucosa favoreciendo el tratamiento de la diabetes.
Incrementa la secreción y trabajo de diferentes hormonas que contribuyen a la mejoría de las   funciones del organismo.

· Colabora en el mantenimiento de una vida sexual plena.

· Mejora la respuesta inmunológica ante infecciones o agresiones de distinto tipo.

Sobre el tabaquismo:


Los individuos que realizan entrenamiento físico dejan el hábito de fumar con mayor facilidad y hay   una relación inversa entre ejercicio físico y tabaquismo.

Sobre los aspectos psicológicos:


Aumenta la sensación de bienestar y disminuye el estrés mental. Se produce liberación de   endorfinas, sustancias del propio organismo con estructura química similar a morfina, que   favorecen el ” sentirse bien” después del ejercicio (sin, por supuesto, los efectos malos de la   droga)

· Disminuye el grado de agresividad, ira, ansiedad, angustia y depresión.

· Disminuye la sensación de fatiga.

· Sobre el aparato locomotor

· Aumenta la elasticidad muscular y articular.

· Incrementa la fuerza y resistencia de los músculos.

· Previene la aparición de osteoporosis.

· Previene el deterioro muscular producido por los años.

· Facilita los movimientos de la vida diaria.

· Contribuye a la mayor independencia de las personas mayores.

A pesar de todos los beneficios probados, el sedentarismo sigue siendo muy importante entre las poblaciones de diferentes países.

Las facilidades que aporta la vida moderna llevan a las personas a adoptar estilos de vida menos activos. La mayor parte de las tareas laborales no están relacionadas con ejercicios vigorosos y los grandes adelantos técnicos tienden a favorecer la falta de actividad física. La gente se moviliza en automóvil u ómnibus y mira televisión o se sienta frente a su computadora en los ratos libres. Todo esto ha llevado al hombre de hoy a un alejamiento progresivo de la actividad física.

Las encuestas muestran que la población fisicamente activa en Argentina alcanza apenas el 15 o 20%, es decir que de cada diez personas 8 son sedentarias. Este fenómeno está influenciado por pautas culturales e históricas que no han sido modificadas y convierten a la sociedad argentina en mayoritariamente sedentaria.

En países donde las políticas de prevención y promoción masiva del deporte y el estilo de vida activa tienen mayor desarrollo, el sedentarismo no es tan alto. De todas maneras presentan tasas que alcanzan del 50 a 60% de la población.

El conocimiento de los enormes beneficios que provoca el ejercicio y la comprensión del elevado nivel de sedentarismo de la población deberían llevar a esfuerzos individuales y comunitarios para inducir a cambios en el estilo de vida. Países como Brasil, Canadá, Cuba, Estados Unidos e Inglaterra están aplicando programas destinados a promover la actividad física entre sus habitantes tratando de concientizar a la gente sobre los beneficios de una vida activa.

Recomendaciones para comenzar a cambiar.


Es importante enfatizar que los niveles de actividad física requeridos para la promoción de la salud no necesariamente deben ser de elevada intensidad. No es necesario tener el entrenamiento de un atleta para lograr resultados y las personas sedentarias pueden mejorar su aptitud física comenzando con breves períodos de ejercicios livianos. Lo primero en una persona inactiva es comenzar a ponerse en movimiento, aunque sólo lo haga pocos minutos al día. Tal vez este sea el punto más importante para iniciar un cambio en el estilo de vida.

Actividades físicas para la vida diaria


Pequeños consejos para lograr que la actividad física forme parte de su vida:
Camine en lugar de usar medios de transporte: si utiliza un transporte público, bájese un par de   paradas antes   de su destino. Use menos su automóvil y, cuando lo haga, trate de estacionar en   un lugar más alejado que el   habitual.

· Utilice escaleras en lugar del ascensor.

· Tómese dos minutos por hora en el trabajo o el hogar para “estirar las piernas” y movilizar los   músculos

· Aproveche los momentos de ocio para movilizar las articulaciones con ejercicios de poca intensidad.

· Realice un breve paseo a pie antes del desayuno o la cena (o ambos).

· Cambie 10 minutos de televisión por un par de vueltas a la manzana.

· Vaya caminando o en bicicleta a realizar las compras simples de todos los días.

· Saque a pasear a su perro todos los días.

· Cuando camine, trate de ir acelerando su paso progresivamente. Si puede, elija caminos con subidas   y bajadas.


Cuando mire televisión, trate de hacerlo sentado en lugar de acostado o tendido en un sofá. Tenga   lejos el control remoto para movilizarse cuando quiera cambiar de canal.
Hable por teléfono en posición de pie, con mínimos movimientos, en lugar de hacerlo sentado.
Haga las cosas por Ud. mismo. No pida que le traigan algo, búsquelas.
Si su trabajo le permite una pausa (hora de almuerzo, por ejemplo) utilice 10 minutos para dar un   paseo a pie.

Seguramente estas pequeñas cosas la incentivarán para continuar ya que un mayor bienestar suele acompañar en forma rápida a estas medidas. A partir de allí, un aumento en la velocidad de la marcha diaria, un mayor tiempo dedicado al movimiento y la programación de una actividad reglada podrán alejarlo cada vez más del sedentarismo.

Programa de actividades

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Ejercicio y Vida. PROGRAMA DE ACTIVIDADES

Consideraciones generales.


Una vez tomada la decisión de incorporar el ejercicio a la vida es conveniente desarrollar una planificación del trabajo físico. Esta actitud puede contribuir a una mayor adherencia al programa ya conocer los progresos logrados.

Puede resultar muy importante planificar días y horarios que serán dedicados a mejorar la aptitud física y mejorar la salud. Una simple planilla donde se anote la fecha y los minutos que se dediquen a cada actividad es una buena alternativa.

Si Ud. estuvo inactivo muchos años deberá iniciar su entrenamiento con bajas intensidades de esfuerzo. Las caminatas son una excelente manera de comenzar, pero también existen actividades recreativas y deportivas adecuadas para todas las edades y para todos los físicos. No es necesario ser un gran deportista para efectuar juegos grupales con pelota o andar en bicicletas de paseo. Si tiene la posibilidad de utilizar piletas de natación, recuerde que caminar en el agua es un excelente ejercicio y, si se anima, puede comenzar con movimientos de flotación siguiendo los consejos de un profesor.

Los ejercicios empleados se deben ajustar a las características individuales de cada persona. También los deportes elegidos pueden realizarse de distinta forma según la edad, sexo. peso corporal, habilidades naturales, tiempo de inactividad, etc.

Compartir con amigos o familiares las actividades físicas diarias es una buena forma para incentivarse mutuamente. y si no hay alguien para convencer, en el parque cercano probablemente encontrará mucha gente con las mismas inquietudes. No olvidar que el ejercicio físico es una excelente manera para acrecentar los vínculos sociales.

Para planificar un programa es necesario tener en cuenta el tipo de ejercicio, la intensidad, la duración y la frecuencia semanal que se adoptarán.

Es necesario recalcar que antes de iniciar un programa de actividades es conveniente conocer si el organismo está en condiciones adecuadas para tolerarlo. Esto es más importante a medida que aumenta la edad, más aún si se ha dejado de hacer actividad física por períodos prolongados. La consulta a su médico de cabecera es importante.

¿QUÉ TIPO DE EJERCICIO DEBO REALIZAR?

Las actividades preferidas para lograr mejorías en la capacidad aeróbica y recomendadas para la promoción de la salud y prevención de enfermedades deben abarcar a grandes grupos musculares y ser de tipo dinámico, empleando, al principio, escasa fuerza muscular.

Las caminatas son una buena alternativa para muchas personas, sobre todo después de tiempos prolongados de inactividad. Los ejercicios dinámicos están también incluidos en la natación, el ciclismo, el trote, el golf, el tenis, el remo, el baile. Aquellas personas con capacidad y mejor aptitud física podrán iniciarse con niveles de mayor intensidad e incluir deportes de más exigencia (fútbol, basket, voley, etc).

Las recomendaciones que se darán en este fascículo están dirigidas, en forma primordial, a las personas que van a iniciar un programa de ejercicios.

¿CUÁL ES LA INTENSIDAD ADECUADA?

Ya vimos que para alcanzar beneficios para la salud no son necesarios ejercicios vigorosos. Existen diferentes formas para medir la intensidad del esfuerzo. Quizás la más frecuentemente utilizada sea el registro de los latidos cardíacos por minuto (frecuencia cardíaca). Los ejercicios de moderada intensidad se desarrollan con niveles de frecuencia cardíaca entre el 50 a 75 % de la máxima que corresponde a la persona.

¿CUÁL ES MI FRECUENCIA CARDÍACA MÁXIMA?

Si bien el valor preciso sólo puede conocerse a través de una prueba de ejercicio máximo realizada por el médico, es posible inferirlo por medio de fórmulas. La más difundida es la siguiente: frecuencia cardíaca máxima = 220 – edad. Una vez conocido ese valor se toman los porcentajes descriptos.

Un ejemplo…


Una persona de 40 años tiene una frecuencia cardíaca máxima teórica (según la fórmula) de 180 latidos por minuto. Para que el ejercicio sea de moderada intensidad y conveniente para la salud deberá ejercitarse con una frecuencia entre 90 y 135 latidos por minuto.

El porcentaje adecuado para comenzar depende del nivel de aptitud física previo, la edad, el tiempo de inactividad o la presencia de alteraciones físicas o enfermedades de distinto tipo. Para personas de mayor edad y con períodos prolongados de inactividad es conveniente comenzar con porcentajes del 50%. El aumento a 60% puede ser rápido, según la tolerancia.

Esos niveles de frecuencia cardíaca deben mantenerse la mayor parte del tiempo en que se desarrolle la actividad.

Este es un método sencillo para una propia evaluación y para observar la evolución. A medida que el entrenamiento vaya aportando beneficios se necesitará mayor intensidad de esfuerzo para lograr la misma frecuencia cardíaca. Para utilizar esta metodología es necesario aprender a tomarse el pulso o bien utilizar pequeños instrumentos que permiten medir la frecuencia cardíaca mientras se desarrolla el ejercicio.

También conviene tener en cuenta que ciertos medicamentos pueden impedir o enlentecer el aumento de la frecuencia cardíaca durante el ejercicio. En estos casos se debe consultar al médico acerca de otras formas de programar la actividad.

¿CÓMO TOMAR EL PULSO?

Los accesos más fáciles son: A) el cuello (pulso carotídeo). Deben apoyarse (sin apretar) los dedos mayor e índice sobre la zona lateral del cuello, 2 cm, aproximadamente, por debajo de la mandíbula. B) el canal del pulso en la zona donde se flexiona la muñeca del lado del pulgar. Los mismos dedos se apoyan sobre una hendidura (canal) donde es posible palpar el latido de la arteria radial.     Una vez localizado el pulso deben contarse los latidos durante 6 segundos y multiplicar por 10. Ese es el valor de la frecuencia cardíaca por minuto.

Es importante que al realizar las actividades se sienta placer y no sufrimiento. Esto significa que si aparecen síntomas como fatiga o falta de aire se entienda que el ejercicio está siendo demasiado fuerte y tal vez sea necesario disminuir su intensidad.

¿QUÉ PASA SI NO SE “ENCUENTRA” EL PULSO?

Para muchas personas es dificultoso tomarse el pulso. Una alternativa válida para tener idea sobre la intensidad del esfuerzo es observar el ritmo respiratorio. Si Ud. puede hablar o cantar mientras camina, el esfuerzo no es intenso. Si nota que su respiración se acelera o dificulta, probablemente el ejercicio sea muy intenso para Ud.

Para aquellas personas que están comenzando un plan de ejercicios con caminatas o bicicleta se aconseja que la intensidad del esfuerzo sea tal que permita conversar mientras se lo realiza.

Existen escalas de medición de esfuerzo que en algunos pueden resultar útiles. Se relacionan con la sensación subjetiva que da el ejercicio, es decir el nivel de ” cansancio” que se siente. Puede utilizarse una escala que va de 1 a 10 tal como se indica a continuación:

1. “siento al ejercicio como ” muy, muy liviano”

2. “muy liviano”

3. “liviano”

4. “algo pesado”

5. “pesado”

6. “muy pesado”

7. “muy, muy pesado”

8. casi intolerable”

9. “intolerable, imposible continuar”

Para iniciar los programas se aconseja realizar los ejercicios a un nivel 3, con
breves períodos de nivel 4.

Muchas personas pueden haberse efectuado una prueba de ejercicio (ergometría). En ellas la intensidad del esfuerzo tendrá relación con los datos obtenidos y el médico podrá planificar con mayor precisión.

¿CUÁNTO TIEMPO Y CON QUÉ FRECUENCIA SE DEBEN REALIZAR LOS EJERCICIOS?

Se debe tener como meta realizar actividad física de moderada intensidad durante 30 a 40 minutos todos los días. Sin embargo, para muchas personas esta frecuencia puede ser muy difícil de planificar. Es posible, entonces, programar un ejercicio progresivo con tiempos e intensidades que se irán incrementando. Una de las formas de iniciar el programa consiste en la realización durante 3 veces por semana de planes de caminatas. La iniciación es con un tiempo total de 30 minutos divididos de la siguiente forma: 1) 8 minutos de entrada en calor (incluye caminata lenta inicial de 3 minutos, 2) 15 minutos de caminatas a ritmo moderado a nivel 3 de la escala o 60% de la máxima frecuencia cardíaca teórica; 3) vuelta a la calma con ejercicios de elongación. El tiempo de ejercicio se incrementa cada semana para llegar a los 60 minutos totales con 10 minutos de entrada en calor, 40 minutos de caminatas y 10 de vuelta a la calma y elongación.

¿LUEGO DE CUÁNTO TIEMPO SE PUEDE PASAR A UN EJERCICIO MÁS VIGOROSO?

Depende de la respuesta individual. La progresión debe ser paulatina y puede tomarse como esquema general agregar cada semana 2 minutos más, en forma intercalada, de caminata a nivel 4 o frecuencia cardiaca de 70 a 80% de la máxima. A medida que se va tolerando más el esfuerzo, los períodos de caminatas a este nivel se incrementan. De esta forma se llegaría en 15 semanas a una meta de 60 minutos con caminatas a “paso vivo” alternando con aquellas realizadas a moderada intensidad. Los tiempos para incrementar la intensidad pueden ser menores en personas que han sido deportistas o que tengan una aptitud física mayor.

A partir de estos niveles podrán realizarse diferentes ejercicios complementarios de mayor intensidad. Para estas planificaciones podrá consultar a su médico y a los entrenadores.

¿SE PUEDEN REALIZAR EJERCICIOS DE FUERZA MUSCULAR?

Si bien en una época estuvieron contraindicados para personas con alteraciones cardíacas o de edad avanzada, se ha demostrado que cumplen una función importante en la preparación del individuo para las actividades diversas de la vida diaria, colaborando en la promoción de la salud. Por otra parte, generan un mejor tono muscular y pueden favorecer el mejoramiento de la capacidad aeróbica. Estos ejercicios pueden realizarse con aparatos especiales, presentes en todos los gimnasios, para estimular la mayoría de los músculos del cuerpo. Es conveniente utilizar cargas bajas, que no necesiten de grandes esfuerzos para movilizarlas, con mayor número de repeticiones.

Para las personas que se inician es conveniente esperar unas cuatro semanas con el plan de caminatas antes de comenzar con los ejercicios de sobrecarga muscular.

¿QUÉ OTROS EJERCICIOS TENGO COMO ALTERNATIVA A LAS CAMINATAS?

Ya vimos que el trote, el ciclismo y la natación pueden ser alternativas válidas para comenzar. No debemos olvidar que el baile es una actividad que puede resultar muy divertida y producir gastos energéticos que lo hacen un excelente ejercicio. El tipo de danza, como cualquier otro ejercicio, se debe adaptar a las características de cada persona. En nuestro país, el Tango tiene muchos adeptos, sobre todo entre gente de mayor edad que podría beneficiarse con ejercicios poco bruscos y de intensidad baja a moderada.

Se han estudiado las modificaciones cardiorrespiratorias que se generan al bailar Tangos y Milongas. Puede considerarse como un ejercicio de baja-moderada intensidad que, practicado en forma continua y durante tiempos similares a los descriptos para las caminatas, puede tener efectos beneficiosos para la salud.

ESTRUCTURA DE UNA SESIÓN DE EJERCICIOS:

Un programa estructurado de actividad física puede dividirse en las siguientes tres fases:
1.Entrada en calor.


2. Ejercicio propiamente dicho (caminata, trote, bicicleta. baile o el deporte elegido, ejercicios de     fuerza muscular, recreación)


3. Vuelta a la calma (elongación)     Ya hemos visto las características de la segunda fase. A     continuación se describirán algunos de los ejercicios más utilizados para flexibilidad y elongación     que forman parte, junto con la caminata inicial, de la importante fase de “entrada en calor”. En la     “vuelta a la calma”, los movimientos pueden ser similares. Esta última fase tiene también gran     importancia en la prevención de lesiones, adaptación cardiovascular y regeneración de las     sustancias que aportan la energía al músculo que trabaja.

* Entrada en calor:


Todas las actividades dinámicas deben estar precedidas por movimientos de calentamiento y elongación de articulaciones y grupos musculares. Tienen una importancia fundamental para prevenir lesiones y preparar al aparato cardiovascular para el ejercicio.

Cada ejercicio tendrá una duración de 10 a 12 segundos y se repetirá en el sentido contrario o con el miembro superior o inferior del lado opuesto. Los movimientos deben realizarse lentamente y sin” rebotes” o insistencias. En personas de mayor edad o muy desacondidonadas los movimientos no deben ser extremos, sino simplemente llegar hasta donde se puede, sin sufrir dolores. Los números de series y las repeticiones son aproximadas y deben adaptarse a las condiciones de cada persona. Estos ejercicios pueden utilizarse también como actividad única en varios momentos del día. Se describen varios tipos de ejercicios. Podrán elegirse unos u otros tratando de involucrar a la mayor parte de los grupos musculares.

Los riesgos del ejercicio.


Como toda sobrecarga al aparato cardiovascular, el ejercicio físico puede desenmascarar enfermedades latentes y generar algún problema cardíaco. Sin embargo, los beneficios del ejercicio realilado con regularidad superan ampliamente a los eventuales riesgos. Más aún, los pocos frecuentes eventos cardíacos se producen en su mayoría ante ejercicios vigorosos, para los cuales, por otra parte, es necesario tener un examen cardiovascular previo.

También es posible la aparición de lesiones traumatológicas generadas por el ejercicio vigoroso. Existen métodos y conductas para minimizar los riesgos.

CUANDO APARECEN LOS DOLORES:

Parar y consultar al médico

¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS QUE INDICAN LA PRESENCIA DE UNA INDISPOSICIÓN CARDÍACA?

El dolor en el pecho, cuello, brazo u hombro izquierdo es uno de los más importantes. La palidez, transpiración fría, palpitaciones, la súbita debilidad o la falta de aire no deben ser ignoradas. Ante la presencia de estos síntomas es necesario detener el ejercicio y consultar al médico.

PARA DISMINUIR EL RIESGO DE EFECTOS ADVERSOS PROVOCADOS POR LA ACTIVIDAD FÍSICA, DE UNA INDISPOSICIÓN CARDÍACA?
¿QUÉ MEDIDAS PREVENTIVAS DEBEMOS ADOPTAR?

Los ejercicios deben realizarse por lo menos 2 a 3 horas después de la última comida.
1. Si el esfuerzo fue muy intenso, es preferible no comer hasta pasados 30 minutos de su     terminación

.
2. El proceso digestivo necesita sangre para llevarse a cabo y el hecho de efectuar esfuerzos durante     su transcurso provoca dificultades ya que la sangre se desvía hacia los músculos que se están     ejercitando. Por otra parte, esta mayor demanda de sangre puede producir un “robo” de la sangre     que debería dirigirse al corazón y provocar, en personas predispuestas, un problema a nivel     cardíaco.


3. ¡OJO! No fumar antes del deporte: Las personas fumadoras deben evitar el cigarrillo durante las 3     horas previas a la actividad física. El tabaco incrementa el riesgo de padecer un accidente     cardíaco durante el desarrollo del esfuerzo físico.


4. Consulte a su médico si desea iniciar una     actividad física intensa después de mucho tiempo de     inactividad.


5. Respete los períodos de “entrada en calor” previo al inicio del ejercicio.
6. Al finalizar la sesión no detenga bruscamente el ejercicio: continúe con caminatas o esfuerzos     mínimos hasta que haya recuperado un ritmo respiratorio normal.


7. Detenga el ejercicio si aparecen síntomas no habituales para Ud.: dolor de pecho, cansancio más     intenso que el habitual, palpitaciones, mareos.


8. Evite las horas del día con intenso calor o excesivo frío. La hidratación en los días calurosos es de     vital importancia.


9. No use fajas o ropas pesadas para transpirar más pues, además de no obtener beneficios,     favorecen la deshidratración y los riesgos que ella acarrea.

¿QUÉ OTROS RIESGOS PUEDE TRAER EL EJERCICIO FÍSICO?

Los riesgos más frecuentes de la actividad física y los deportes están relacionados con las lesiones musculares, óseas y articulares. Estos eventos ocurren, por lo general, cuando el ejercicio es demasiado intenso para esa persona o bien cuando se comienza un deporte después de mucho tiempo de inactividad.
Es necesario tomar ciertas precauciones destinadas a la prevención de este tipo de lesiones. Uno de los puntos más importantes se relaciona con el período de calentamiento previo al inicio de la actividad y la “vuelta al frío” antes de suspenderla.
También es de suma importancia no imponerse metas demasiado exigentes para los primeros tiempos de la actividad. Esto lo llevaría a realizar ejercicios bruscos y muy intensos que pueden producir lesiones.


No es conveniente continuar con el ejercicio si existen dolores musculares o articulares. Lo mejor es suspender la actividad por lo menos hasta que un médico aconseje al respecto.

¿EL CLIMA TIENE INFLUENCIA EN EL TIPO Y CANTIDAD DE EJERCICIO A REALIZAR?

Sí. Por eso se aconseja:


En días calurosos:


Trate de efectuar los ejercicios temprano en la mañana o a últimas horas de la tarde.
Acostúmbrese a beber líquidos antes, durante y después de la actividad.
Use ropa liviana y suelta tratando de tener la mayor parte del cuerpo descubierta.
Tenga en cuenta síntomas precoces de “golpe de calor” como los mareos, debilidad, cansancio   exagerado o dolor de cabeza. En estos casos debe suspender la actividad, tomar líquidos y   permanecer en lugares frescos y aireados. La enfermedad por calor puede llegar a ser muy grave.

En días fríos:


*Utilice varias prendas para abrigarse. De esta manera le será más fácil quitarse alguna cuando la   temperatura de su cuerpo comience a aumentar.
*Utilice guantes para proteger las manos y gorras y bufanda para evitar la pérdida de calor por   cabeza y cuello.


Dr. Roberto M. Peidro


*Jefe División Prevención y Rehabilitación Cardiovascular Fundación Favaloro.

*Médico Director del Centro de Vida Fundación Favaloro

. *Director Cqnsejo de Ergometría y Rehabilitación Sociedad Argentina de Cardiología.
*Coordinador General Comité de Cardiología del Deporte. Sociedad Argentina de Cardiología.
*Director Carrera de Médico Especialista en Medicina del Deporte. Universidad Favaloro.
*Profesor Adjunto de Medicina. Universidad Favaloro.

Planificación y dosificación

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Ejercicio: ¿Cómo empezar?

¿Por qué debería hacer ejercicio?

La actividad física aumentada puede darle una vida más larga y una mejoría en su salud. El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, y muchos otros problemas. Además el ejercicio aumenta la fuerza, le da más energía y puede ayudar a reducir la ansiedad y tensión. También es una buena manera de cambiar el rumbo de su apetito y quemar calorías.

¿Quién debería hacer ejercicio?

El aumento en actividad físico puede beneficiar a casi todos. La mayoría de las personas pueden empezar un programa de ejercicios moderado por sí solos. Si piensa que usted no puede hacer ejercicios de manera segura por alguna razón, hable con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicio. Su doctor necesita saber que quiere empezar a hacer ejercicio especialmente si tiene problemas con su corazón, presión alta o artritis, o si se siente mareado a menudo o tiene dolor de pecho.

¿Qué clase de ejercicio debería hacer?

El ejercicio que aumenta los latidos de su corazón y mueve grupos de músculos grandes (tal como los músculos de sus piernas o brazos) son los mejores. Escoja una actividad que le guste, y que puede empezar lentamente y aumentar gradualmente hasta que se haya acostumbrado. El caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros buenos ejercicios que puede hacer son la natación, ciclismo, correr y bailar. Subir a pie por las escaleras en vez de usar el elevador o caminar en vez de manejar son buenas maneras de aumentar el nivel de actividad en su vida.

¿Cuánto tiempo debería hacer ejercicio?

Empiece haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana por unos 20 minutos o más, y siga haciendo ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos, de 4 a 6 veces por semana. Esto puede incluir varias instancias activas de poco tiempo en un día. El ejercicio durante su descanso de almuerzo o al ir a hacer sus quehaceres diarios puede ser una manera de incluir al ejercicio en un horario ocupado. Hacer ejercicio con un amigo o miembro de familia puede ayudar hacer esto algo divertido, y darle un compañero para alentarse entre sí a seguir haciendo el ejercicio.

¿Hay algo que debería hacer antes y después de hacer ejercicio?

Usted debe empezar una sesión de ejercicios con ejercicios de calentamiento y estiramiento. Durante este tiempo (5 a 10 minutos), usted debe lentamente estirar los músculos y poco a poco aumentar la cantidad de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.

Cuando haya terminado sus ejercicios, enfríe el cuerpo por unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los músculos y deje que su corazón baje la velocidad. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que usó al calentar el cuerpo.

Al final de este panfleto les daremos un número de ejercicios de estiramiento para sus piernas. Si va ha hacer ejercicio para los brazos, hombros, pecho y espalda, asegúrese de estirar todos estos músculos.

¿Cuánto me debería esforzar cuando hago ejercicios?

Hasta pequeñas cantidades de ejercicio es bueno para su salud. Empiece con una actividad con la que se siente cómodo. Cuando se esté acostumbrando a hacer ejercicios, trate de mantener los latidos de su corazón 60% o 85% de “ritmo de corazón máximo.” Para averiguar el ritmo de corazón ideal para usted en el ejercicio, reste su edad en años de 220 (lo que le da su ritmo de corazón máximo), y de allí multiplique este número por 0.60 o 0.85. Por ejemplo, si usted tiene 40 años, usted restaría 40 de 220, lo que le daría 180 (220 – 40 = 180). De allí tendría que multiplicar este número por 0.60 o 0.85. Esto le da un resultado de 108 o 153 (180 x 0.60 = 108 y 180 x 0.85 = 153).

Al empezar un programa de ejercicio, puede que quiera usar el número más bajo (0.60) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Eventualmente, al aumentar su acondicionamiento al ejercicio, puede que quiera usar el número más alto (0.85) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Mida su pulso presionando levemente con 2 dedos en un costado de su cuello y contando los latidos por 1 minuto. Use un reloj con mano segundera (de segundos) y cuente los latidos por 1 minuto.

¿Cómo puedo evitar lesionarme?

La manera más segura de evitar lesionarse durante el ejercicio es evitar tratar de hacer demasiado, muy temprano. Empiece con una actividad que es medio fácil, tal como caminar. Camine por unos minutos al día o varias veces al día. De allí gradualmente aumente el tiempo y nivel de actividad. Por ejemplo, aumentar la rapidez con que camina en el espacio de varias semanas. Si se siente cansado o adolorido, baje un poco el nivel de ejercicio que hizo o descanse por un día. ¡Trate de no darse por vencido muy rápidamente, aunque no se sienta mucho mejor de inmediato! Hable con su médico si tiene alguna pregunta o piensa que se ha lesionado seriamente.

¿Y el entrenamiento de fortaleza?

La mayoría de ejercicios ayudarán a su corazón y a sus otros músculos. El entrenamiento de resistencia es el ejercicio que desarrolla la fortaleza y poder de los músculos grandes del cuerpo. El levantar pesas es un ejemplo de este tipo de ejercicio. Las máquinas de ejercicio también pueden proveerle con este tipo de entrenamiento. Su doctor le puede dar información sobre como hacer ejercicios de manera segura levantando pesas y trabajando con máquinas.

Ejercicios de estiramiento para el calentamiento y enfriamiento

Estiramiento de la pantorrilla.


Mire hacia una pared, parándose como a 2 pies de la pared. Mantenga sus talones en el piso y su espalda derecha, inclínese hacia adelante y presione sus manos y frente hacia la pared. Usted debe sentir el estiramiento en el área encima de sus talones (esta área coloreada en la figura). Mantenga esta posición por 20 segundos y de allí relaje. Repita el ejercicio.

Estiramiento de los cuádriceps.


Mire hacia una pared, parándose como a 1 pie de lejos. Apóyese poniendo su mano derecho contra la pared. Levante su pie derecho por detrás suyo y agárrelo con su mano izquierda. Suavemente, levante el pie hacia los glúteos, estirando los músculos enfrente de la pierna por 20 segundos. Repita el estiramiento con la pierna izquierda.

Estiramiento de la ingle.


Agáchese hacia el piso y ponga ambas manos en el piso delante suyo. Estire su pierna izquierda hacia atrás. Mantenga su pie derecho completamente en el piso, e inclínese hacia adelante con el pecho hacia su rodilla delantera, y gradualmente cambie la cantidad de peso hacia su pierna trasera, manteniéndola lo más derecha posible. Mantenga este estiramiento por 20 segundos. Repita el ejercicio con su pierna izquierda hacia atrás.

Estiramiento de los músculos traseros (tendón de la corva).


Échese con la espalda derecha contra el piso y ambas rodillas dobladas. Sus pies deben estar planos contra el piso, con 6 pulgadas entre cada pie. Doble la rodilla derecha hacia su pecho y sostenga con las manos su muslo por atrás de la rodilla. Lentamente estire la pierna derecha, sintiendo un leve estiramiento en la parte trasera de su pierna. Mantenga la posición por 20 segundos. Repita el ejercicio con la pierna izquierda.

Fuente
Academia Americana de Médicos de Familia.

www.familydoctor.org

Objeto de estudio por la biomecánica

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OBJETO Y METODO DE LA BIOMECANICA DE LOS EJERCICIOS FISICOS

(DEPORTIVA)

1.1  OBJETO DE LA BIOMECÁNICA

El objeto de una ciencia pone en claro qué es precisamente lo que se estudia y con cual objetivo.

La Biomecánica es la ciencia de las leyes del movimiento mecánico en los sistemas vivos.

En el sentido más amplio, a los sistemas vivos* ( biosistemas ) pertenecen:

a)      organismos íntegros (por ejemplo, el hombre);

b)      sus órganos y tejidos, así como también los líquidos y gases contenidos en ellos (sistemas internos del organismo) e, incluso,

c)      agrupaciones de organismos (por ejemplo, una pareja de acróbatas que actúan conjuntamente, dos luchadores en contra).

La biomecánica deportiva, como disciplina docente, estudia los movimientos del hombre en el proceso de los ejercicios físicos. Además analiza las acciones motoras del deportista como sistemas de movimientos activos recíprocamente relacionados (objeto del conocimiento). En ese análisis se investigan las causas mecánicas y biológicas de los movimientos y las particularidades de las acciones motoras que dependen de ellas en las diferentes condiciones (campo de estudio).

Para una mejor comprensión de la esencia y del papel del movimiento mecánico del hombre, expondremos los conceptos fundamentales relacionados con el movimiento en general y con los movimientos de los organismos (por ejemplo, del hombre) en particular.

* La interpretación dialéctico-materialista del mundo permite analizar, en calidad de sistemas, a los objetos materiales (cuerpo del hombre), a los procesos (movimientos), relaciones, etc.

1.1.1        CONCEPTO SOBRE LAS FORMAS DEL MOVIMIENTO

El movimiento, como forma de existencia de la materia, es tan variado, como variado es el mundo.

En el desarrollo ascendente de la materia se fueron formando niveles de organización cada vez más altos (niveles estructurales de la materia): desde la materia inerte a la viva, de la viva a la pensante. Cada uno de estos niveles se caracteriza por tener propiedades y leyes de existencia y desarrollo cada vez más complejas.

Como es sabido, Federico Engels distinguió las formas más sencillas de movimiento de la materia – mecánica, física y química (que se ponen de manifiesto tanto en la naturaleza inorgánica como en la orgánica) – y las formas complejas, superiores: la biológica (todo lo vivo) y la social (relaciones sociales, pensamiento).

Cada forma compleja de movimiento siempre incluye en sí formas más simples. La forma más simple, la mecánica, existe en cualquier lugar, pero mientras más compleja sea la forma de movimiento, en menor grado será evidente la forma mecánica; el movimiento se caracteriza cualitativamente por una forma cada vez más compleja en cada nivel. De esta manera, cada forma superior posee sus especificidades cualitativas propias y no puede ser llevada a las inferiores, al mismo tiempo que está indisolublemente relacionada con ellas. Las acciones motoras del hombre, que se estudian en la biomecánica deportiva, incluyen en sí el movimiento mecánico. Precisamente el objetivo directo de la acción motora del hombre es desplazarse a sí mismo, un implemento, un adversario, un compañero, etc. Pero el movimiento mecánico se realiza con la participación decisiva de formas más altas de movimiento en la acción motora. Por eso, la mecánica biológica (biomecánica) es más amplia y mucho más compleja que la mecánica de los cuerpos inertes y se distingue cualitativamente de la mecánica de estos últimos.

1.1.2        MOVIMIENTO MECANICO EN LOS SISTEMAS VIVOS

El movimiento mecánico en los sistemas vivos se pone de manifiesto en: a) el desplazamiento de todo el biosistema respecto a su entorno (medio, apoyo, cuerpos físicos), y b) la deformación* del sistema mismo, ósea, el desplazamiento de algunas de sus partes respecto a otras.

Las leyes fundamentales de Newton describen el movimiento de cuerpos abstractos absolutamente rígidos, que no se deforman. En la naturaleza no existen tales cuerpos. Pero en los  denominados cuerpos rígidos, las deformaciones son tan pequeñas que generalmente pueden ser despreciadas. En los seres vivos, por lo contrario, varía sustancialmente la disposición relativa de sus diferentes partes. Estas variaciones son los movimientos humanos. Las partes de los sistemas vivos (por ejemplo, la columna vertebral y la caja torácica) también se deforman de manera sustancial.

Es por eso que, al estudiar el movimiento de un sistema vivo, se tiene en cuenta que el trabajo de las fuerzas se emplea tanto por el desplazamiento del cuerpo en su conjunto, como por la deformación. En tales casos siempre existen gastos y disipación de energía. En la naturaleza no existe en lo absoluto el movimiento puramente mecánico. Este va acompañado siempre de transformaciones de la energía mecánica en otros tipos de energía (por ejemplo, calorífica), y con perdida de esta.

El movimiento mecánico del hombre, que se estudia en la biomecánica deportiva, se produce bajo la acción de las fuerzas mecánicas externas (gravedad, fricción y muchas otras) y de las fuerzas de tracción muscular.

Estas últimas las dirige el sistema nervioso central y, por consiguiente, están condicionadas por procesos fisiológicos. Es por eso que para la completa comprensión de la naturaleza del movimiento vivo es imprescindible no solo estudiar la mecánica de los movimientos, sino también analizar su aspecto biológico. Es precisamente este aspecto el que determina las causas de la organización de las fuerzas mecánicas.

Hay que conocer que no existen leyes particulares de la mecánica para el mundo vivo. Pero de la misma forma y en la misma medida que los sistemas vivos se diferencian de los cuerpos abstractos absolutamente rígidos, igualmente el movimiento mecánico de los sistemas  vivos es más complejo que el de un cuerpo absolutamente rígido. Por consiguiente, al aplicar las leyes generales de la mecánica a los objetos vivos, resulta imprescindible tener en cuenta sus particularidades mecánicas y biológicas; por ejemplo, las causas de la adaptación de los movimientos humanos a las condiciones, las vías de perfeccionamiento de los movimientos, la influencia de la fatiga.

* En la teoría de la elasticidad se denomina deformación solo a la elongación relativa y a los ángulos de variación. En el curso de biomecánica, la variación de la configuración del sistema (cuerpo humano) se analiza convencionalmente también como deformación.

1.1.3   PARTICULARIDADES DEL MOVIMIENTO MECANICO DEL HOMBRE

La actividad motora del hombre se realiza en forma de acciones motoras organizadas mediante muchos movimientos interrelacionados (sistemas de movimientos).

La actividad motora del hombre es uno de los fenómenos más complejos, no solo por que no son nada sencillas las funciones de los órganos de movimiento, sino también por que en ella participa la conciencia, como producto de la materia más altamente organizada: el cerebro. Es por ello que la actividad motora humana se diferencia sustancialmente de la actividad de los animales. En primer lugar, hay que referirse a la actividad consciente del hombre – dirigida a un fin determinado -, a la comprensión de su sentido, a la posibilidad de controlar y perfeccionar planificadamente sus movimientos. La semejanza entre los movimientos de los animales y del hombre existe solo a un nivel puramente biológico.

En el proceso de la educación física y con la actividad motora, el hombre transforma su propia naturaleza de forma activa y se perfecciona físicamente. Transforma el mundo utilizando las posibilidades del progreso científico-técnico y, en última instancia, también mediante la actividad motora (acciones, habla, escritura, etc.), que está integrada por las acciones del hombre.

Las acciones motoras se realizan con ayuda de movimientos activos voluntarios, provocados y dirigidos por el trabajo de los músculos. El hombre, por voluntad propia, comienza los movimientos, los varía y los hace cesar cuando ya el objetivo ha sido alcanzado (I.M. Sechenov). Como norma, el hombre no realiza simples movimientos, sino simples acciones, afirmó el creador de la escuela soviética de biomecánica, N.A.Bernshtein. Las acciones del hombre siempre tienen un objetivo, un sentido determinado. Ya Newton planteaba la interrogante referente a “¿de qué forma los movimientos de los cuerpos se corresponden con la voluntad?”, es decir, alcanzan el objetivo planteado. No obstante, solo en la actualidad es que se ha comenzado a elaborar la mecánica de los movimientos del hombre con un objetivo determinado (de los movimientos voluntarios), tomando como base el objetivo de los movimientos.

Los movimientos de las diferentes partes del cuerpo están agrupados en sistemas dirigidos po movimientos y en actos motores íntegros (por ejemplo, ejercicios gimnásticos, formas de desplazamiento en esquís, elementos de juego en baloncesto). En los sistemas de movimientos entran también la conservación activa de las posiciones de las diferentes partes del cuerpo (en las articulaciones) y, a veces, de todo el cuerpo. Cada movimiento desempeña su papel en la acción íntegra y está en correspondencia, de una forma u otra, con el objetivo de la acción. Si el deportista encuentra y hace realidad el objetivo en cada movimiento, entonces las acciones  también se corresponderán mejor con dicho objetivo. Aunque las causas de los movimientos se analizan en la biomecánica desde el punto de vista de la mecánica y de la biología, las regularidades hay que tomarlas en interacción, teniendo en cuenta el papel de la conciencia humana en la dirección de los movimientos con un fin determinado.

Precisamente la interacción entre las regularidades mecánicas y biológicas permite poner en claro las especificidades de la biomecánica. La dirección consciente de los movimientos aprovechando estas especificidades, garantiza así una alta efectividad de los movimientos en las diferentes condiciones de ejecución.

1.2   TAREAS DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

Las tareas de cada campo del conocimiento determinan su contenido: su teoría y método; estos últimos se elaboran para solucionar esas tareas. La tarea general abarca todo el campo de estudio en su conjunto; las tareas parciales, en cambio, son importantes al estudiar las cuestiones concretas de los fenómenos que se analizan.

1.2.1   TAREA GENERAL DEL ESTUDIO DE LOS MOVIMIENTOS

La tarea general del estudio de los movimientos del hombre en la biomecánica deportiva consiste en evaluar la efectividad de la aplicación de las fuerzas para el logro más perfecto del objetivo planteado.

El estudio de los movimientos en la biomecánica deportiva está dirigido, en última instancia, al hallazgo de las formas perfeccionadas de las acciones motoras y al conocimiento de la mejor forma de realizarlas. Es por eso que tiene dicho estudio una tendencia pedagógica claramente manifiesta. Antes de abordar la elaboración de las formas más perfeccionadas de las acciones, resulta conveniente valorar las ya existentes. De aquí se deduce la tarea de la determinación de la efectividad de las formas de ejecución de la acción que se estudia. Es imprescindible conocer de que depende la efectividad de la acción, en cuáles condiciones se produce y cómo resulta mejor ejecutar dicha acción. Para esto hay que valorar la perfección de las acciones como la correspondencia de los movimientos con el objetivo planteado. Según expresión de A.A. Ujtomski, la biomecánica investiga de qué forma la energía mecánica del movimiento y la tensión obtenida puede adquirir aplicación de trabajo.

La solución completa de esta tarea, básica para el deporte, ofrece el material imprescindible para llevar a cabo un proceso de entrenamiento científicamente fundamentado.

1.2.2  TAREAS PARCIALES DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

Las tareas parciales de la biomecánica deportiva consisten en el estudio de las cuestiones fundamentales siguientes: a) estructura, propiedades y funciones motoras del cuerpo del deportista; b) técnica deportiva racional y c) perfeccionamiento técnico del deportista.

Como las particularidades de los movimientos dependen del objeto de los movimientos ( el cuerpo humano) , en la biomecánica deportiva se estudia la estructura del aparato locomotor, sus propiedades mecánicas y sus funciones ( incluyendo los indicadores de las cualidades motoras) , considerando las particularidades del sexo y la edad, la influencia del nivel de entrenamiento, etc. Más brevemente, el primer grupo de tareas consiste en el estudio de los deportistas mismos, de sus particularidades y sus posibilidades.

Para tener una actuación efectiva en las competencias, el deportista debe dominar la técnica que resulta más racional para él. La perfección de las acciones motoras depende de cuales son los movimientos que las forman y cómo están estructurados dentro de ellas. Es por eso que en la biomecánica deportiva se estudian detalladamente las particularidades de los diferentes grupos de movimientos y las posibilidades de su perfeccionamiento. Se estudia la técnica deportiva existente y, a la vez, se elabora una técnica nueva, más racional.

Los datos sobre las variaciones de la técnica deportiva en el proceso de entrenamiento, permiten elaborar el fundamento de la metodología del perfeccionamiento técnico del deportista. Partiendo de las particularidades de la técnica racional, se determinan las vías racionales de su estructuración, o sea, los medios y métodos para elevar la maestría técnico-deportiva.

La fundamentación biomecánica de la preparación técnica de los deportistas presupone: la determinación de las particularidades y del nivel de preparación de quienes se entrenan, la planificación de una técnica deportiva racional, la elección de ejercicios auxiliares y la creación de medios especiales de entrenamiento para la preparación técnica y física especial, la valoración de los medios de entrenamiento que se emplean y el control de su efectividad.

1.3  CONTENIDO DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

La biomecánica, como ciencia y disciplina docente, se caracteriza por los conocimientos acumulados, los que conforman un determinado sistema de postulados fundamentales: la teoría de la biomecánica. Además, se elaboran las vías para la obtención de esos conocimientos: el método de la biomecánica. La teoría y el método se expresan mediante los correspondientes conceptos y leyes, con los cuales se pone en claro el contenido de la biomecánica.

1.3.1   TEORÍA DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

En el fundamento de la interpretación contemporánea de las acciones motoras se encuentra el enfoque sistémico-estructural, que permite analizar el cuerpo humano como un sistema en movimiento; y los procesos mismos del movimiento, como sistemas de movimientos en desarrollo.

La dialéctica materialista analiza el mundo como sistemas, a los que es inherente determinada relación entre los cuerpos y procesos. El enfoque sistémico-estructural es el principio dialéctico del conocimiento científico de la integridad de objetos y procesos (sistemas) complejos. Este enfoque de la técnica deportiva como objeto de aprendizaje, está dirigido contra la división metafísica de lo integral, que no valora la interacción de los elementos. Dicho enfoque está orientado también contra la  reducción de fenómenos cualitativamente complejos a sus componentes más simples, que no agotan el todo dado.

El enfoque sistémico-estructural del estudio de los movimientos del hombre se hace realidad en la teoría de la estructuralidad de los movimientos, instaurada por las ideas de N.A. Bernshtein. El movimiento no es una cadena de detalles sino una estructura (en el caso dado, un sistema – Donskoi), que se diferencia en detalles, es una estructura íntegra, a la vez que existe una alta diferenciación de los elementos y de las formas variadamente selectivas de interrelaciones entre ellos (N.Bernshtein). En la teoría de la estructuralidad de los movimientos encontramos los principios de la:

-         Estructuralidad en la conformación de los sistemas de movimientos, pues todos los movimientos están interrelacionados en el sistema; precisamente estos vínculos estructurales son los que determinan la integridad y la perfección de la acción.

-         Integridad de la acción, ya que todos los movimientos de la acción motora forman un todo único, un sistema íntegro de movimientos dirigidos al logro de un objetivo. La variación de uno u otro movimiento influye sobre todo el sistema.

-         Dirección consciente hacia un objetivo, propia de los sistemas de movimientos, por que el hombre se plantea conscientemente un objetivo, realiza los movimientos convenientes y los dirige con vistas a alcanzar el objetivo planteado.

Los fundamentos de la teoría de la biomecánica incluyen las premisas de la fundamentación mecánica y de la naturaleza refleja de los movimientos. Todos los movimientos se efectúan bajo la acción de fuerzas mecánicas de origen diferente, en completa correspondencia con las leyes de la mecánica. Todos los movimientos se caracterizan por la naturaleza refleja de la dirección de las acciones motoras, sobre la base del principio del nervismo.

Partiendo de los postulados teóricos generales, se investigan las regularidades de los grupos de acciones particulares (teoría de choque, de empuje, de los lanzamientos, etc.)

1.3.2       EL MÉTODO DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

El método de la biomecánica deportiva es la forma fundamental de investigación, la vía de conocimiento de las regularidades de los fenómenos. La teoría de la biomecánica fundamenta su método. El método, a su vez, determina las posibilidades de obtención de nuevos datos, las posibilidades de aclaración de nuevas regularidades.

El método de la biomecánica, en su aspecto más general, está basado en el análisis sistémico y en la síntesis sistémica de las acciones, con la utilización de características cuantitativas, en particular, la modelación de los movimientos.

La vía principal del conocimiento es “la conjunción del análisis y de la síntesis, el desmontaje de las diferentes partes, y el conjunto, la suma de estas partes” (V.I. Lenin). En el estudio de los movimientos, la especificidad del método consiste en la determinación de las formas concretas del análisis sistémico de las acciones y de la síntesis de estas. La determinación de la composición de los elementos del sistema es una etapa del conocimiento de la integridad de la acción motora.

La biomecánica, como ciencia experimental, se apoya en el estudio experimental de los movimientos. Con ayuda de aparatos que registran las particularidades cuantitativas (características) de los movimientos: por ejemplo, las trayectorias, las velocidades, las aceleraciones, que permiten diferenciar los movimientos y compararlos entre sí. Al analizar las características se divide mentalmente, a partir de determinadas leyes, el sistema de movimientos en sus partes componentes; de esta forma se establece su composición. En esto consiste el análisis sistémico de las acciones.

El sistema de movimientos, como algo íntegro, no es simplemente una suma de las partes que los componen. Las partes del sistema están agrupadas por múltiples interrelaciones que transmiten al sistema nuevas cualidades que no son propias de cada elemento en particular (propiedades del sistema). Las formas de interrelación de las partes en el sistema, las regularidades de su interacción, son su estructura. Al estudiar las variaciones de las características, se pone en claro cuáles elementos influyen sobre otros, se determinan las causas de la integridad del sistema. En esto se pone de manifiesto la síntesis sistémica de las acciones.

Las características cuantitativas de los movimientos permiten construir modelos de sistema de movimientos (modelos físicos y matemáticos) a un alto nivel del análisis sistémico. Mediante la utilización de la técnica de computación se comienzan a estudiar los procesos de la dirección de los movimientos, a buscar las variantes óptimas de las acciones. La síntesis de los sistemas de movimientos se realiza tanto teórica (modelación), como prácticamente, cuando se estructuran de manera real los sistemas de movimientos, cuando se domina la técnica deportiva. El análisis sistémico y la síntesis sistémica de las acciones están indisolublemente ligados entre sí y se complementan uno al otro en la investigación sistémico-estructural.

El método funcional es el de más amplia utilización en las investigaciones biomecánicas contemporáneas. Este método posibilita el estudio de la dependencia funcional entre las propiedades y los estados de los fenómenos y caracterizan determinados parámetros, condiciones concretas, una ley cuantitativamente definida. En este caso no se plantea la tarea de estudio de la estructura interna del fenómeno, sino que se investiga solo su función. No se puede contraponer los métodos sistémico- estructural y funcional. En esencia lógicamente, de inicio se analiza la función de todo el sistema íntegro, sin abordar su estructuración. Más adelante se examinan sus mecanismos internos. Cuando en alguna etapa, las particularidades más profundas resultan nuevamente desconocidas, se trata de conocer solo la función. La elección del enfoque y del método se determina según el planteamiento y las condiciones de la tarea de la investigación.

Hay que diferenciar el método de la biomecánica como vía general y de principio del conocimiento de los complejos sistemas de movimientos, de las metodologías parciales de la investigación biomecánica (metodologías de registro de las características y de elaboración de los datos obtenidos). No toda investigación biomecánica utiliza por completo el método de la biomecánica. Más aún, una gran parte de las investigaciones todavía se dirigen al estudio de mecanismos parciales o indicadores generales de los actos motores. Es muy importante también la elaboración de nuevas metodologías de investigación más perfeccionadas. Sin embargo para la práctica deportiva resultan particularmente necesarios los modelos integrales de la técnica deportiva como objeto de enseñanza y perfeccionamiento de la maestría técnica. Para la solución de esta tarea se emplea, de forma más completa, la investigación de los sistemas de movimientos, el estudio de su organización estructural interna.

Las regularidades establecidas al estudiar los movimientos tiene un carácter preferentemente estadístico (probable), por que los efectos dependen de muchas causas no determinadas por completo*. Tales regularidades son propias, en particular, de los organismos vivos.

* Cuando el efecto está relacionado de manera simple con la causa, es decir, si las mismas causas provocan los mismos efectos, en metodología, las leyes se denominan dinámicas; no hay que confundirlas con las leyes de la dinámica (en mecánica).

1.4 DESARROLLO DE LA BIOMECÁNICA DEPORTIVA

La biomecánica deportiva comenzó a desarrollarse impetuosamente en los últimos decenios, como resultado de los logros obtenidos por la biomecánica general. Al surgimiento mismo y al desarrollo de la biomecánica como ciencia autónoma contribuyeron, a su vez, determinadas premisas: la acumulación de conocimientos en la esfera de las ciencias físicas y biológicas, así como también el progreso científico-técnico, que permitió elaborar metodologías complejas perfeccionadas para el estudio de los movimientos y analizar su estructura de una forma nueva.

1.4.1   PREMISAS DEL DESARROLLO DE LA BIOMECÁNICA

En el surgimiento de la biomecánica ejerció una influencia decisiva el desarrollo de la mecánica, en particular, su tendencia nueva formada desde los tiempos de Galileo y Newton. Sin embargo, ya Leonardo da Vinci afirmaba que “ la ciencia de la mecánica era la más útil y generosa de todas las ciencias semejantes, porque resulta que todos los cuerpos vivos que tienen movimiento actúan bajo sus leyes”. La mecánica teórica contiene todas las leyes fundamentales del movimiento mecánico. En biomecánica se comenzaron a utilizar los datos de ciencias autónomas tales como la hidrodinámica y la aerodinámica, la resistencia de materiales, la reología (teoría de la elasticidad, de la plasticidad y del escurrimiento), la teoría de las máquinas y de los mecanismos, etc., estructurados sobre la base de la mecánica general.

La ciencia matemática, que desempeñó un importante papel en el desarrollo de la mecánica, posteriormente se separó en campos independientes del conocimiento. La aplicación de esta ciencia en la biomecánica se amplía cada vez más. Nos referimos no solo al estudio estadístico del material recopilado, sino también a métodos independientes de investigación, en particular, la modelación matemática.

D. Borelli (alumno de Galileo)- médico, matemático y físico- sentó las bases de la biomecánica como rama de la ciencia en su libro Acerca del movimiento de los animales (1679). De las ciencias biológicas, lo que mas se a utilizado en la biomecánica han sido los datos de la anatomía y de la fisiología, que se desprendió de ella en los siglos XVI-XVII. Posteriormente, ejerció una gran influencia en la biomecánica la anatomía funcional y, en especial, las ideas del nervismo en la fisiología contemporánea. Así se formaron las tendencias fundamentales en el desarrollo de la biomecánica: la mecánica, la anatómico-funcional y la fisiología, que existen aún en la actualidad.

1.4.2   TENDENCIAS DE DESARROLLO DE LA BIOMECÁNICA HUMANA

Las tendencias fundamentales en la biomecánica surgieron una tras otra y han continuado desarrollándose paralelamente. En la tendencia mecánica se mantienen las idea básicas relacionadas con la variación de los movimientos bajo la acción de las fuerzas aplicadas y sobre la aplicación de las leyes de la mecánica a los movimientos de los animales y del hombre. En el enfoque anatómico- funcional se conservan las ideas sobre la unidad y la condicionalidad recíproca entre la forma y la función en el organismo vivo. La tendencia fisiológica se basa sobre las ideas de la sistematicidad de las funciones del organismo, del aseguramiento energético y las ideas del nervismo, que pone en claro la importancia de los procesos de dirección de los movimientos en la actividad motora. La tendencia mecánica, comenzada con los trabajos de D.Borelli y desarrollada por W.Braune y O.Fischer, está representada en la actualidad en la URSS, así como en los trabajos de muchas escuelas extranjeras (RDA, RPP, EE.UU, RFA y otras). El enfoque mecánico al estudio de los movimientos del hombre, permite, ante todo, determinar la medida cuantitativa de los procesos motores. La medición de los indicadores mecánicos de la función motora resulta totalmente imprescindible para explicar la esencia física de los fenómenos mecánicos. Este es uno de los fundamentos de la biomecánica. Desde el punto de vista de la física, se ponen al descubierto la estructura y las propiedades del aparato locomotor y de los movimientos del hombre. En este sentido, la tendencia mecánica nunca pierde su importancia.

El enfoque puramente mecánico puede resultar a veces un terreno propicio para simplificaciones irrazonables. Existe cierto peligro de subestimar las especificidades cualitativas de la física del ser vivo; puede ponerse de manifiesto tendencias mecanicistas que explican fenómenos cualitativamente altos, mediante factores mecánicos simplísimos. La interpretación errónea de la biomecánica como una ciencia técnica aplicada a lo vivo, se conserva, a veces reduce las posibilidades de conocer la complejidad real de los movimientos humanos y su perfeccionamiento dirigido a un fin determinado.

La tendencia anatómico-funcional creada en nuestro país por los trabajos de P.F. Lesgaft, I.M. Sechenov, M.F.Ivanitski y otros, se caracteriza preferentemente por el análisis descriptivo de los movimientos en las articulaciones, por la determinación de la participación muscular en la conservación de las posiciones del cuerpo y en sus movimientos. Cada vez mas se está empleando el registro de la actividad eléctrica en los músculos (electromiografía), el cual permite determinar el tiempo y el grado de la participación de los músculos en los movimientos, y la coordinación de la actividad de los diferentes músculos y grupos musculares. El conocimiento de las particularidades morfológicas de los sistemas biomecánicos, garantiza una fundamentación más profunda y correcta de la preparación física y técnica en la educación física, en particular, en el deporte.

La tendencia fisiológica soviética de la biomecánica se formó bajo la influencia de la idea del nervismo, los estudios sobre la actividad nerviosa superior y los últimos datos de la neurofisiología. I.M.Sechenov, I.P.Pavlov, A.A.Ujtomski, P.P.Anojin, N.A.Bernshtein y otros científicos, pusieron al descubierto la naturaleza refleja de las  acciones motoras  y el papel de los mecanismos de la regulación nerviosa durante la interacción del organismo con el medio, lo que conforma el fundamento fisiológico del estudio de los movimientos del hombre. Las amplias investigaciones de los mecanismos reguladores del sistema nervioso central y del aparato neuromuscular ofrecen una idea sobre la complejidad excepcional y la perfección de los procesos de dirección de los movimientos.

Las investigaciones de N.A.Bernshtein le permitieron establecer un principio importantísimo de la dirección de los movimientos, reconocido ampliamente en la actualidad. Dicho principio se realiza mediante: a) las adaptaciones de los impulsos (órdenes) del sistema nervioso, en el transcurso del movimiento, a las condiciones concretas de su ejecución, y b) la eliminación de las desviaciones respecto a la tarea de los movimientos (corrección). Las ideas de I.M.Sechenov sobre la naturaleza refleja de la dirección de los movimientos mediante la utilización de las señales sensoriales, fueron desarrolladas en la tesis de N.A.Bernshtein sobre el carácter en circuito de los procesos de la dirección. Las concepciones neurofisiológicas de N.A.Bernshtein sirvieron de fundamento a la teoría contemporánea de la biomecánica de los movimientos del hombre.

El enfoque sistémico-estructural, como fundamento metodológico del estudio de los movimientos, agrupa las tendencias mecánicas, anatómico-funcionales y fisiológicas en el desarrollo de la biomecánica.

Bibliografía : BIOMECÁNICA DE LOS EJERCICIOS FÍSICOS

D.Donskoi.

V.Zatsiorski

Para la metodología

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Metodología en la planificación del ejercicio Físico.

El cuerpo, entre prácticas y discursos

El marco sociocultural, los imaginarios, las creencias, los discursos y… algunas prácticas, que sirvieron de contexto al establecimiento de la Educación Física como asignatura escolar, exhibe durante el transcurso del siglo XX, un marcado y progresivo interés por parte de la comunidad educativa hacia la potencialidad pedagógica que contienen las actividades que implican al juego y al movimiento en la educación de la niña y el niño.

Sin embargo, salvo excepciones, dicho interés no ha podido objetivarse en la existencia de planes de estudio que contemplen una distribución del tiempo escolar y de las funciones asignadas a las asignaturas que reconozca a las diversas formas de educación corporal, un status similar al de las demás asignaturas escolares.

Es que el derecho legítimo del cuerpo como potencialidad pedagógica ha enfrentado simultáneamente marcos epistémicos locales, propios del contexto escolar:

Ente los cuales cabe destacar:

· La existencia en nuestros sistemas educativos de una larga tradición intelectualista que confiere a las habilidades académicas (lenguaje oral, cálculo, ciencias) mayor prestigio pedagógico, tendencia acentuada en los años 90 por la circulación en la escuela de mensajes asociados a la lógica del mercado y la competencia laboral que la escuela debe desarrollar como parte de su tarea propedéutica.

· La persistencia del imaginario dualista que ha conferido al cuerpo el papel de herramienta al servicio del espíritu o del psiquismo, asignándole por tanto a la educación física, un carácter compensatorio o catártico, que predispondría mejor al niño a los aprendizajes intelectuales.

· La tradición didáctica consistente en centrar la atención de los actores en la transmisión de contenidos y no en los sujetos que enseñan y aprenden, deshumanizando el acto educativo: escuelas sin sujeto son, en primer lugar, escuelas descorporalizadas.

· La escuela concebida como lugar de trabajo más que como lugar de vida ha generado una cultura del estar quieto, una suspensión momentánea de intereses y pulsiones de los sujetos actuantes.

· La concepción conductista del aprendizaje humano entendido como reproducción de la tradición, más que como creación1, ha relegado a los saberes previos del sujeto (entre ellos y particularmente a los corporales) al papel de obstáculo para el desarrollo y el aprendizaje.

· En tanto la escuela ha reproducido la estructura autocrática de poder, ha funcionado como dispositivo disciplinante y de control social. Siendo el cuerpo y el movimiento, los principales e inmediatos vehículos de la expresión y comunicación de deseos y necesidades, el lenguaje del cuerpo no podía tener mucha suerte.

En síntesis, y como bien lo apunta Denis, la historia de la escuela con el cuerpo, es la historia de un rechazo. (DENIS: 1980)

Rechazo que ha operado en doble sentido:

· Por un lado, a nivel del currículo explícito y de las acciones prácticas formalizadas de la escuela, con esta situación de cuasi desconocimiento del cuerpo y el movimiento humano, tanto en el respeto por su consideración biológica e instintiva (notoria falta de horarios e instalaciones adecuados a las exigencias corporales de los niños) como en la consideración de sus potencialidades educativas y educables.

· Por otro lado, en el ámbito de la circulación no explicita de los saberes, en tanto el cuerpo y las acciones motrices, constituyen el mas inmediato reproductor y productor de los significados sociales que permiten la constitución de los mundos simbólicos de docentes y alumnos, la escuela le ha conferido al cuerpo el papel del principal dispositivo disciplinante en el aprendizaje del rol del alumno y del rol de docente.

Así, como bien lo sugiere Milstein (Milstein y Méndez: 1993) tanto los modos de sentarse, de pedir permiso, de dirigirse a maestros o autoridades, como las sanciones (corporales generalmente) impuestas a quienes transgreden estos modos de ser corporales son siempre mensajes sociales circulantes que corresponden a una situación histórica dada y que terminan por encarnarse en el cuerpo de docentes y alumnos, provocando la sensación de que tales modos corporales de comportarse son en realidad parte de la naturaleza humana, produciendo lo que Bourdieu ha llamado “amnesia de la génesis ” y dándole al cuerpo y a la gestualidad esa apariencia de naturalidad si se la compara con los aprendizajes cognitivos.

Estos modos corporales de comportarse son constitutivos de la identidad individual y social de docentes y alumnos y ofrecen modelos para las tipificaciones de sentido necesarias al funcionamiento institucional.

En el contexto de este marco epistémico, caracterizado por un débil status pedagógico, tanto a nivel de su explicitación curricular como en sus prácticas y con un fuerte uso del cuerpo en la escuela como dispositivo disciplinar, se han desarrollado las diferentes corrientes de la educación física escolar.

Junto a estos factores, que podríamos considerar externos, han coexistido también factores ligados a la propia estructura epistemológica interna de la disciplina.

Entre esos factores, quisiera en este trabajo señalar algunas relaciones que tipifican a los discursos circulantes para explicar la experiencia corporal, para intentar mostrar como la estructura semántica y propositiva de los mismos ha impactado en la investigación en el campo de la educación física y su desarrollo histórico.


Los discursos sobre el cuerpo y la investigación en Educación Física

Cabria señalar en primer lugar que la circulación y disputa entre discursos que caracterizan a la educación física no parece ingenua y que mas bien se inscribe en el campo de “las luchas por la definición del cuerpo legítimo y de los usos legítimos del cuerpo” (Bourdieu: 1980), disputa que tiende a modelar y controlar las practicas, produciendo la existencia de discursos hegemónicos que aspiran a encontrar la significación ultima y la existencia de discursos alternativos que cuestionan tales aspiraciones. Participan de la lucha, educadores físicos, pedagogos, psicoanalistas, sociólogos, psicomotricistas, kinesiólogos, reeducadores, médicos, y hasta agentes de seguro medico y social!!

Me ha interesado abordar en este trabajo, un aspecto, olvidado, que sin embargo se me aparece como de relevancia en tanto es estructurante de las interacciones cotidianas entre docentes y alumnos, entre colegas, etc.

Ese aspecto se refiere a la estructura propositiva de los discursos referidos al cuerpo humano

Es decir no únicamente el contenido de los discursos sin o mas bien su forma. Como dice Samara (1993, bis) la estructura del discurso es sobre todo el producto de una génesis, y el primer paso para explicar dicha génesis consiste en su desocultamiento.

En un primer de nivel de relaciones, que hemos estudiado en un trabajo anterior (Gómez: 2000) “el cuerpo puede explicarse a partir de la dialéctica de reacciones mecánicas, físicas, químicas, entre el organismo y el medio”, dialéctica en la que intervienen los componentes anatómicos. La anatomía general y funcional, la biomecánica, la fisiología, y cierta teoría del entrenamiento acotada constituyen los lenguajes que abordan tal explicación.

En este grupo de ciencias resulta particularmente frecuente el estudio del cuerpo considerado en el marco de las relaciones sujeto – predicado. El cuerpo entero o sus partes o son tratados como un objeto – punto fijo acerca del cuál se pueden emitir predicados del tipo: X posee la propiedad R. Esta estructura lingüística oculta los procesos de génesis de las propiedades de lo que se predica y en el caso de las ciencias mencionadas, ha terminado por cadaverizar el estudio del comportamiento corporal. Esta estructura discursiva es la que ha predominado durante el siglo XX en la orientación en la producción de conocimiento científico en la disciplina, así como en la formación de los docentes del área;

En cambio, cuando el cuerpo es considerado en niveles de mayor complejidad de integración, ya sea en el nivel instintivo también propio de las formas de vida animal o en el nivel superior y específicamente humano, las relaciones en las que se inscribe el cuerpo ya no pueden compararse a las relaciones entre cualquier otro sistema físico y su medio: el cuerpo debe ser estudiado como dialéctica de intercambios o bien vitales (en el nivel animal), mediados por la vida instintiva o bien socioculturales, en el nivel humano, mediados por la conciencia, y la subjetividad.

Recordemos que en el nivel humano la dialéctica tiende a integrar a las significaciones anteriores. (Gómez, 2002)

Asi, “no puede reducirse el estudio del cuerpo a las leyes de la anatomía o la fisiología o el movimiento humano a las leyes de la biomecánica. Desde este punto de vista el análisis molecular que propone la biología descriptiva, la anatomía y la fisiología clásicas, haría irreconciliables las funciones orgánica al disolverlas en una suma de reacciones físico químicas. La vida de un organismo no es pues, la suma de estas reacciones” (Merleau Ponty, 1953) Como dice Merleau Ponty (1953,1993), “la idea de un organismo no esta contenida en el, sino expresada en el”.

“mejor sería, para comprender al cuerpo humano aplicar el método de la historia, que para ser comprendida exige, la consideración simultánea de un conjunto de hechos, que pierden significación cuando no son comprendidos como parte de una estructura global. Es decir cuando ningún hecho puede ser comprendido sinó en relación al clivaje a los demás.” (Merleau Ponty, 1953)

En tanto el estudio de las reacciones físico químicas del primer nivel de significación, tornaba plausible (hasta cierto punto) el uso de proposiciones del tipo X es R, que ponen al sujeto de la proposición en un lugar pasivo y fijo acerca del cual se predica, el abordaje de las estructuras vitales y humanas exige la consideración de una estructura lingüística que tome al Sujeto como sede de movimientos de construcción de significados. Este lenguaje es el lenguaje apropiado que tipifica a las construcciones de los estudios sociales sobre el cuerpo y el movimiento y constituye la matriz semántica adecuada para intentar la investigación sobre estos fenómenos dado que permite abordar al fenómeno en su complejidad de significaciones: el sujeto es aquí un producto del entrecruzamiento de predicados que solamente pueden comprenderse en el marco del sistema que conforman. (Samaja: 1993)

Estas dificultades epistemológicas brevemente señaladas, han influido notoriamente en la conformación del campo disciplinar, provocando fundamentalmente problemas ligados a al proceso de transposición didáctica que operado como dispositivo generador del campo


La transposición didáctica

Como se ha dicho, la transposición didáctica es ese trabajo de transformación de los saberes y haceres que caracterizan a las diversas manifestaciones culturales y científicas, en contenidos escolares o saberes escolarizados. En otras palabras, la transformación de saberes eruditos en saberes enseñables, adecuados tanto desde el punto de vista amplio de las condiciones del trabajo escolar (necesidades, objetivos, materiales, etc.) como de las estructuras cognitivas, psicomotrices y socioafectivas de los alumnos.

Este concepto acuñado por Chevallard (1985), nos refiere a la necesidad de hacer comunicable el conocimiento en el ámbito escolar, mediante la transformación de los aspectos disciplinares de la ciencia en objetivos y contenidos didácticos.

Mas tarde Cullen (1994), enriqueció el concepto presentándolo como “operación pedagógica”, incluyendo en ésta idea los aspectos institucionales y personales y de imaginario social de maestros y alumnos, en cuyo entrecruzamiento se enseñan y aprenden los contenidos, destacando que la transposición no solamente comprende problemas disciplinares.

En este contexto las discusiones aun vigentes acerca de la pertenencia, la autonomía, y la identidad disciplinar de la Educación física y el estado de esas discusiones provocan que para numerosos agentes de la disciplina, esta es o forma parte de campos tales como las ciencias del deporte, las ciencias de la actividad física, o las ciencias del movimiento humano, la psicokinética, la psicomotricidad, campos todos ellos que en general, si bien reconocen como elemento común la centralidad de la participación corporal en la determinación de sus prácticas, y por tanto centran su interés tomar al cuerpo y al movimiento como probables objetos de estudio, se diferencian de la misma pues a la educación física el fenómeno del cuerpo y el movimiento le interesan únicamente en la medida de su carácter educativo y educable.

Estos problemas de transposición se relacionan fundamentalmente con la tendencia a utilizar como categorías centrales de su estructura conceptual, categorías producidas en otras disciplinas, particularmente psicología evolutiva, fisiología del ejercicio, y últimamente sociología.

Asi encontramos que conceptos tales como resistencia aeróbica, anaeróbica, umbral aeróbico anaeróbico, en el polo biológico, y esquema corporal, organización espacio temporal, en el polo psicológico al tiempo que conceptos como deportivización, campo de luchas, etc., en el otro, conceptos todos validos en sus respectivos campos y de los cuales la disciplina debe nutrirse para repensarse como tal, son sin embargo traspuestos mecánicamente y planteados como objetos de estudio, replicándose hacia el interior de la disciplina la metodología clásica de los campos donde han surgido, metodología que tiende a evidenciar problemas de validez ecológica (cuando no de desconocimiento disciplinar) dado que los estudios de origen son realizados en contextos no recortados por el interés pedagógico y didáctico, interés definitorio al recorte disciplinar en nuestro campo.

En el caso particular de la enseñanza del deporte, uno de los contenidos de la Educación Física, normalmente se confunde el modo de producción de habilidades y técnicas deportivas del deporte de competencia (fenómeno propio de las ciencias del deporte), con el modo de aprendizaje de las mismas habilidades en el niño y el joven (fenómeno propio de la Educación Física). Así en los procesos de formación docente, por ejemplo, normalmente se recomiendan estrategias didácticas destinadas supuestamente a la construcción y apropiación del propio cuerpo (la redundante cursiva es mía e intencional, pues la sola frase señala el estado confuso de la cuestión) traspuestas de practicas donde el objetivo es el aumento del rendimiento corporal en relación a un Standard prescripto por el alcance de una marca (objetivo cuya dignidad debiera discutirse en aquel campo) y por lo tanto la sujeción de las maneras de moverse a prescripciones de tipo biomecánicas mas que respetuosas de considerar al movimiento y al cuerpo como vehículo de expresión y comunicación personal. (Objetivo que claramente orienta a las prácticas educativas)

Afirmando que como lo diría Cagigal (1975) que “la primera realidad antropológica del hombre viene dada por el hecho de que es y tiene cuerpo”, es decir que el hombre está biológicamente determinado a ser un cuerpo pero que sin embargo puede disponer del mismo a partir de las construcciones personales y sociales que la conciencia reflexiva permite elaborar sobre la propia experiencia corporal, puede seguirse que el cuerpo humano es una auto producción y de allí afirmarse el carácter educativo y educable de cuerpo y el movimiento humano, en el sentido que las practicas corporales y la reflexión sobre las mismas hacen inequívocamente a la construcción de la identidad personal y social.

En ese contexto, la investigación en Educación Física, y particularmente los procesos de construcción curricular ligados a la formación docente deberían asumir la identidad disciplinar de la educación física en tanto práctica de intervención intencional de carácter pedagógica y por lo tanto estudiable en el marco epistémico de la ciencia social, marco que no desconoce la necesidad de integrar en el estudio del cuerpo y el movimiento a los niveles biológicos, pulsionales, psicológicos o culturales, pero si la necesidad de resignificarlos en el contexto del carácter pedagógico didáctico de nuestra disciplina, trasponiéndolos finalmente en propuestas de enseñanza acordes a las necesidades colectivas y personales de los sujetos que aprenden y enseñan. El problema, en la formación docente, ejemplificando, no consistirá (únicamente) en enseñar que es la resistencia anaeróbica, o el esquema corporal, o el proceso de institucionalización de la regla en el deporte, sino mas bien, cuáles son las implicancias pedagógicas de esas cuestiones cuando se las pone en la perspectiva del desarrollo humano y cuáles los procesos de aprendizaje y los consecuentes formatos de presentación didácticos mediante los que el niño/a y el/la joven pueden apropiarse de ellos para comprender y transformar la realidad personal y social.


Notas

1. Nuestra postura se enmarca en el constructivismo social: el aprendizaje es una combinación y recombinación de los esquemas previos del alumno al confrontarse con la experiencia histórico social acumulada, tendiente a la reproducción o a la producción de significados.


Bibliografía general

· BOURDIEU, P. El hábitus o la historia hecha carne. En Selección de textos de Alicia Gutiérrez para la cátedra de Sociología de la ciencia. Maestría en Investigación científica y Técnica. Universidad Nacional de Entre Ríos.1993.

· CAGIGAL, J.M. Cultura corporal, Cultura física. Editorial Kapelusz. Buenos Aires. 1976

· CULLEN, C. Mimeo. Programa de transformación de la formación docente. Ministerio de Educación. Republica Argentina. 1994

· CHEVALLARD, Y. La transposition didactique. La pensée sauvage. Paris. 1985

· DENIS, D. El cuerpo enseñado. Editorial Paidós. Barcelona. 1980

· GOMEZ, R.H. El aprendizaje de habilidades y esquemas motrices en el niño y el joven. Estructura, significación y psicogénesis. Editorial Stadium. Buenos Aires. 2000.

· GOMEZ, R. H. La enseñanza de la educación Física en el nivel inicial y el primer ciclo de la E.G.B.: una didáctica de la disponibilidad corporal. Editorial Stadium. 2da edición. 2002

· MERLEAU PONTY, M. Fenomenología de la Percepción. Ed. Planeta Agostini. Buenos Aires. 1953

· MERLEAU PONTY, M. La estructura del comportamiento. Ed. Planeta Agostini. Buenos Aires. 1993

· MILSTEIN, D. Y MENDEZ. Los saberes no verbales y la vida cotidiana. Ponencia en el I congreso Argentino de Educación Física y Ciencias. Universidad Nacional de La Plata. 1993.

· SAMAJA J. Lógica y metodología de la investigación. Eudeba. Buenos Aires. 1993.

· ————Materiales editados para la cátedra de Metodología de la Investigación. Magister en investigación científica y técnica. UNER. Argentina. 1995

Estudios biomecánicos

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EL ENTRENAMIENTO DE LOS DEPORTES DE EQUIPO, BASADO EN ESTUDIOS BIOMECANICOS (Análisis cinemático) Y FISIOLOGICOS (Frecuencia cardíaca) DE LA COMPETICION
José Carlos Barbero Álvarez (España)
jbarbero@platon.ugr.es

Departamento de Educación Física y Deportiva
Universidad de Granada


1. Introducción.


Es extraordinario el nivel, la profundidad, la exigencia y variedad de los conocimientos necesarios que deben tener los entrenadores y profesionales de la educación física para una total apreciación de los múltiples y numerosos movimientos y desplazamientos que se producen en los diferentes deportes. De ahí que éstos deban conocer y dominar un amplio abanico de materias, abrazando disciplinas como la fisiología, la anatomía, la psicología y la biomecánica. Todos estos y algunos más son los aspectos que un entrenador debe dominar para poder apreciar correctamente su especialidad, siendo parte primordial en la obtención de los resultados deseados.

Esta variedad de materias conforman el marco en el que el entrenador se desenvuelve en su que hacer cotidiano, es por eso que sus conocimientos acerca de los principios fundamentales del movimiento (biomecánica), de los principales sistemas de aporte energético (fisiología), de los movimientos y amplitud de las distintas articulaciones (anatomía), de los principios fundamentales del entrenamiento, etcétera, se hacen necesarios para mejorar su rendimiento y el de sus atletas y/o jugadores.

Cuando el objeto del estudio se centra en la mejora de la actividad física o de los resultados de cualquier deportista, aparecen una serie de perspectivas científicas de apoyo al entrenamiento y, especialmente sobre su control. Para la mejora del entrenamiento deportivo y por tanto del rendimiento es necesaria la combinación y fusión de estas disciplinas.

El Comportamiento Motor estudia el movimiento humano desde una perspectiva psicológica. Ya sean los mecanismos básicos del movimiento, mediante el Control Motor, los procesos de adquisición y eliminación de conductas a través del Aprendizaje Motor, o la tecnología de entrenamiento psicológico para mejorar la eficacia del rendimiento competitivo del deportista mediante la Psicología del Deporte. Esta tecnología del entrenamiento psicológico deportivo se basa en los principios desarrollados en las citadas áreas más básicas y permite mejorar tanto los procesos cognitivos (atención, percepción, estrategias…) como los procesos de activación (emocionales), de manera que produzcan un mejor control de las condiciones competitivas y un incremento de la eficacia de la conducta motora del atleta. (Gutiérrez, 1998).

La Kinesiología es el nombre con que se conoce el estudio científico de los movimientos del cuerpo humano (seres vivos). De gran importancia y utilidad para todos nosotros ya que es la sucesión de distintos movimientos y cadenas cinéticas la que da como resultado las acciones o técnicas características utilizadas en los diferentes deportes.

La Kinesiología incluye las tres disciplinas siguientes:

· La FISIOLOGIA: Por medio de la Fisiología conoceremos los recursos o procesos energéticos que posee nuestro organismo y que utiliza durante la realización de actividades físicas, así como los procesos relacionados con la coordinación intrínseca del movimiento.

· La ANATOMIA, que corresponde al estudio del sistema músculo esquelético responsable de los movimientos del cuerpo humano.

· La BIOMECANICA: Ciencia que utiliza los principios y métodos de la mecánica (que forma parte de la física) para el estudio de los movimientos del cuerpo humano.


Si consideramos que un gesto deportivo implica movimiento se puede tratar utilizando las leyes de la Mecánica y por tanto será objeto de estudio de la Biomecánica Deportiva.

La Biomecánica aplicada trabaja de dos maneras diferentes:

· De forma analítica: Analizando los movimientos deportivos.

· De forma constructiva: Creación de nuevos aparatos y útiles deportivos, así como el desarrollo de nuevos materiales. (Prótesis adaptadas para el hombre construidas según principios ergonómicos, aparatos deportivos).


Tanto la Fisiología como la Biomecánica Deportiva son las perspectivas dedicadas al análisis del movimiento, desde el punto de vista energético una y desde el punto de vista mecánico y técnico otra. Para que dichas perspectivas científicas puedan transferir sus resultados será necesario dar respuesta a cómo aplicar los conocimientos, es entonces cuando adquiere especial relevancia el Comportamiento Motor (Gutiérrez, M., 1998).

La mecánica del cuerpo y la biomecánica han sido, hasta hace poco, campos de estudio olvidados, podemos considerarla como una recién nacida si la comparamos con otras ciencias que llevan siglos siendo estudiadas. Es en el último medio siglo cuando, debido a las posibilidades que ofrece para plantear y resolver problemas relacionados con la mejora de la salud y de la calidad de vida, se ha consolidado a esta disciplina como un campo de conocimientos en continua expansión, capaz de aportar soluciones de índole científica y tecnológica.

De hecho el desarrollo alcanzado por la biomecánica en la segunda mitad del siglo obedece a su progresiva aplicación en tres ámbitos: médico, deportivo y ocupacional. (Pedro Vera, 1993).


2. La Biomecánica deportiva.


La Mecánica es la parte de la Física que estudia el estado de reposo o de movimiento de los cuerpos bajo la acción de las fuerzas. Estudia el movimiento de los cuerpos, bien en sí mismo (describiéndolo), bien referido a sus causas (las fuerzas) y la falta de movimiento (equilibrio) en relación con las fuerzas que lo provocan.

La Biomecánica se suele dividir de igual forma:

· Cinemática: Parte de la Biomecánica que estudia los movimientos sin tener en cuenta las causas que lo producen, se dedica exclusivamente a su descripción. Describe las técnicas deportivas o las diferentes habilidades y recorridos que el hombre puede realizar.
Posibles ejemplos de estudio podrían ser un lanzamiento a canasta en baloncesto o la distancia recorrida por el base en un partido.

· Dinámica: Estudia el movimiento o la falta de éste relacionado con las causas que lo provocan.

· Cinética: Estudio de las fuerzas que provocan el movimiento. Como ejemplos tendrían el estudio de las fuerzas implicadas en ese lanzamiento a canasta o durante la salida de un velocista.

· Estática: Estudio de las fuerzas que determinan que los cuerpos se mantengan en equilibrio. Ejemplo: cómo un escalador se mantiene sobre unas presas o cómo el windsurfista se mantiene sobre la tabla.

2.1. Objetivos.


La Biomecánica se plantea una serie de objetivos dependiendo del ámbito o área en el que esté siendo aplicada, de esta forma entre las áreas de mayor interés para los entrenadores y profesionales de la Educación Física encontramos los siguientes objetivos:

Educación Física:

· Dictar principios generales que ayuden a comprender y ejecutar las actividades y ejercicios que se plantean en las clases.

· Dictar principios sobre la forma de evitar lesiones.

· Describir tareas y ejercicios.

· Aportar métodos de registro sencillos que contribuyan a medir distintas características de la motricidad.


Deporte de alta competición:

· Describir la técnica deportiva.

· Ayudar en el entrenamiento corrigiendo defectos y buscando las técnicas más eficaces.

· Desarrollar métodos de medida y registro.

· Reducir el peso del material deportivo sin detrimento de sus características.


El atraso y lento caminar de la Biomecánica se ha asociado en la mayoría de las ocasiones a la falta de tecnología adecuada, de ahí que la mayoría de las veces los investigadores se centren más en el desarrollo tecnológico que en el propio objeto de estudio. Ha sido el espectacular progreso de la tecnología el que ha permitido el tremendo auge que ha sufrido esta disciplina en los últimos veinte años.

Pese a éste auge algunos entrenadores y profesionales de la Educación Física la consideran demasiado teórica y alejada de sus intereses, si bien todos están de acuerdo en su importante contribución facilitando el entendimiento y conocimiento del movimiento humano y ayudando a mejorar el rendimiento y la eficacia, así como a evitar lesiones tanto en los entrenamientos como en la competición.


2.2. Instrumentos de medida.


En ocasiones lo que puede y no puede medirse va a depender del desarrollo tecnológico, para medir se necesitan instrumentos adecuados y el mayor o menor grado de desarrollo incidirá en la mayor o menor precisión de las medidas obtenidas.

Esta asociación intrínseca entre biomecánica y tecnología hace en muchas ocasiones imposible el trabajo y la obtención de información fiable debido a la falta de los instrumentos necesarios imprescindibles para ello y que no siempre están al alcance de todos.

Son muchas las técnicas o métodos de medida utilizados en las investigaciones y también para obtener datos a partir de los que se pueda evaluar el movimiento humano. Podemos encontrar desde los más simples y sencillos, al alcance de cualquier profesional, como el vídeo, la cinta métrica o el cronómetro, a los más sofisticados disponibles sólo en algunos laboratorios como las plataformas de fuerza, la electromiografía o las células fotoeléctricas.

Aguado propone, en su libro Eficacia y Técnica en el Deporte, el siguiente cuadro dividiendo los instrumentos y métodos en sencillos o domésticos y sofisticados.

Instrumentos y métodos sencillos o domésticos

· Podómetro

· Vídeo

· Fotografía

· Test de campo

· Papel fotográfico

· Cassette

· Cuentakilómetros de bicicleta

· Cinta métrica

· Pie de rey

· Goniómetro

· Cronómetro


Instrumentos y métodos sofisticados

CINEMATICOS

Directos

  • Electrogoniómetro
  • Acelerómetro
  • Células fotoeléctricas

Indirectos

  • Cinematografía y vídeo de alta velocidad
  • Fotografía
  • Radiología y radioscopia
  • Fotografía de huella luminosa
  • Fotografía cronocíclica

DINAMICOS

  • Plataformas de fuerza
  • Plataforma de presiones
  • Calibrador de sujeción
  • Dinamómetro

OTROS

Antropometría

  • Ecografía
  • Balanza
  • Tallímetro
  • Paquímetro
  • Compás de pliegues
  • Compás ginecológico

E.M.G.

Ergometría

La mayor parte de las técnicas sofisticadas se apoyan en soportes informáticos. Las técnicas cinemáticas que serán las que veamos en mayor profundidad a lo largo de este texto se dividen en directas e indirectas. Se consideran directas cuando la medición no se hace sobre un soporte sino directamente sobre el individuo, e indirectas cuando la medida se toma sobre un soporte que puede ser magnético, fotográfico o de otra índole.

Las primeras acostumbran a ser más precisas pero suelen ser más caras y al ser necesario establecer contacto con el sujeto no podrán ser utilizadas en situaciones reales de competición (excepto escasas excepciones) debido a las reglas de juego y a que pueden interferir en las evoluciones de los deportistas, siendo utilizadas en estos casos las medidas indirectas


3. El entrenamiento de los deportes de equipo basado en estudios biomecánicos y fisiológicos de la situación real de juego: la competición. Si nos centramos en movimientos que tienen un comienzo y un final determinado y no están sujetos a los condicionantes externos, podemos considerar que tanto la Fisiología como la Biomecánica son perspectivas científicas que se encargan de su análisis, desde el punto de vista energético una, y desde el punto de vista técnico o físico otra.

El estudio del movimiento deportivo, a partir de principios mecánicos, determinará los desplazamientos realizados, las posiciones correctas del cuerpo y los movimientos necesarios para su correcta ejecución. Sin embargo, los desplazamientos, las posiciones y los movimientos del cuerpo deben adaptarse a las capacidades físicas del deportista que nos van a permitir una aptitud de movilización. Debemos tener la fuerza necesaria para la ejecución de un movimiento creando las aceleraciones necesarias en los diferentes segmentos corporales.

En los deportes de equipo continuamente se producen gestos que están sujetos a referencias externas (bucle cerrado). El análisis Biomecánico de este tipo de gestos debe orientarse básicamente a comprender sus causas físicas y desarrollar teorías del movimiento que permitan al entrenador establecer las estrategias de aprendizaje y/o condición física adecuadas. Este último es el objetivo primordial que nos hemos marcado en uno de los estudios que estamos efectuando.

Conocer las características de la actividad competitiva partiendo del análisis físico (cinemático) y fisiológico de las situaciones reales de juego para elaborar el contenido y la estructura del entrenamiento en los deportes de equipo.

La consecución de este objetivo nos permitirá un proceso de entrenamiento riguroso, científico y adaptado a las necesidades propias del deporte. Para confeccionar un modelo de entrenamiento específico en los deportes de equipo, es necesario conocer cuáles son las demandas físicas, fisiológicas y energéticas que comporta dicha actividad. Partiendo de su conocimiento, podremos establecer programas adecuados dirigidos hacia las cualidades condicionales específicas. Si desconocemos estos parámetros, nuestra preparación física carecerá de rigor, obteniendo resultados más relacionados con el azar que con una planificación seria y aplicada al deporte en cuestión.


3.1. Necesidad de cuantificar los desplazamientos en los deportes de cancha
En los deportes individuales en los que no hay un enfrentamiento directo entre adversarios y no existe la incertidumbre del espacio de juego, que se encuentra perfectamente delimitado por el reglamento, denominados CAI (Parlebas, 1976), como son el atletismo o la natación, los atletas están sometidos a unas cargas de trabajo similares que conocen de antemano exactamente, ya que éstos en gran medida vienen condicionados por el reglamento (por ejemplo 100 m lisos en atletismo o 100 m braza en natación). El entrenamiento físico de estos deportes no presenta excesivos problemas desde el punto de vista del conocimiento perfecto del trabajo que el atleta deberá realizar durante la competición (Riera y Aguado, 1989).

En los deportes de CAI en los que existe cooperación con compañeros y oposición contra adversarios y no existe la incertidumbre del espacio de juego que esta delimitado por el reglamento como son el caso del fútbol, baloncesto, balonmano o waterpolo es difícil conocer con precisión las cargas a que se someterán los participantes en competición, siendo necesarios estos datos para poder entrenar con cierto rigor.

En estos últimos años el estudio y valoración del deportista en competición está pasando a ser el punto de referencia de cara a la selección y estructuración de los medios de entrenamiento específicos.

Conocer las cargas a la que están sometidos los deportistas durante el juego es básico para poder planificar el entrenamiento. Estas vendrán dadas por un lado por el número y las peculiaridades de las acciones técnico – tácticas, y por otro por el volumen e intensidad de los desplazamientos.

Las acciones técnico – tácticas en competición pueden ser evaluadas y cuantificadas mediante el uso de planillas de observación, pero la cuantificación de los desplazamientos no tiene hasta la fecha una solución definitiva. Se hace por tanto necesario cuantificar los desplazamientos en los deportes de cancha.

La mayor parte de los estudios realizados a este respecto basan sus investigaciones en la utilización de hojas de registro, planillas y gráficos centrados en la observación de lo que sucede en el partido. Si bien, la sistematización de las observaciones a realizar, clasificadas en grupos de características distintas, puede llevar hacia una aproximación en cuanto a los índices de carga, de volumen, del el nº. de acciones realizadas e intensidad, del carácter y tiempos de esfuerzo y recuperación, estos métodos se consideran demasiados subjetivos y poco fiables ya que tienen muchas posibilidades de error.

En la última década los sistemas informáticos aplicados al movimiento humano y a su estudio han sufrido un desarrollo significativo. En todas las áreas de estudio nacen nuevos programas cada vez más específicos y el ordenador se impone como herramienta de trabajo para ahorrar tiempo y dinero. La relativa novedad de la tecnología informática proporciona cada vez más aplicaciones para el campo del deporte y en él para el control del entrenamiento, el estudio sobre la técnica, la dietética, etc.

Riera y Aguado (1989) propusieron un sistema informático basado en la filmación en vídeo y posterior digitalización. Este método ha quedado obsoleto debido a la vertiginosa velocidad a la que avanza la tecnología.

X. Aguado propone en su libro: “16 Prácticas de Biomecánica” (1995) la utilización de un sistema sencillo basado en la utilización del vídeo y un cassette con los que posteriormente se rellenan unas planillas. Este sistema permite conocer el volumen (metros) e intensidad (velocidades) de los desplazamientos sin emplear materiales sofisticados.

El Grupo de Investigación sobre Valoración e Intervención en Edades Iniciales de la Escuela Universitaria del Profesorado de Melilla conjuntamente con el Laboratorio de Biomecánica de la Facultad de Ciencias de la Actividad Física y Deportes de la Universidad de Granada, están elaborando un sistema informático para la medición de los desplazamientos en cancha de los juegos.

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Autor: rehabilitacion-bio | Contáctenos
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