Balneario Menéndez

Los Baños Termales de Menéndez, ubicados en el municipio de Martí provincia Matanzas, en la region Occidental de Cuba no solamente es un lugar con virtudes medicinales naturales, si no que también es rico en historia y biodiversidad.

Entrada al Balneario Menéndez.

Situado en la costa norte del municipio a 22 km de la cabecera municipal y pertenece al consejo popular de Itabo. Son manatiales reconocidos por las características de sus aguas, posee aguas minero-medicinales del tipo cloruradas sódicas y sulfhídricas, de altísima mineralización, termales y ricas en iodo, bromo, calcio y magnesio, entre sus principales sales minerales, que les confieren extraordinarias propiedades preventivas, curativas, y rehabilitadoras.

La belleza natural del lugar donde están enclavados y por ser un corredor de aves migratorias que unido a la cercanía de la playa del mismo nombre y la vegetación típica de las costa cubana con variedad de manglares, lagos y cayos, lo convierten en un excelente paraje para recuperar y preservar la salud, logrando así una mayor calidad de vida.

Hay que señalar que muy cerca de los baños se descubrió un sitio arqueológico en Cayo Jorajuria,  que le da un carácter histórico al lugar, púes se preserva en el museo municipal la única canoa aborigen encontrada en América Latina y el Caribe. Se ha realizado un trabajo serio por parte de las autoridades locales del municipio para recuperar totalmente la instalación ponerla al servicio de la población y ampliar los servicios que tradicionalmente se daban en el balneario.

Aunque se estima que el hombre primitivo de la edad de piedra, ya conocía de las propiedades beneficiosas a la salud de las aguas minerales se considera que los primeros balnearios de aguas minero medicinales que se conocen datan de hace 2000 a.n.e. Se han encontrado evidencias de esa época en diferentes ciudades de Asia y Egipto. Entre los griegos las curas mediante baños de aguas medicinales alcanzaron gran difusión, la mayoría de los centros médicos disponían de manantiales que facilitaban las técnicas hidroterapéuticas. Las ternas originarias solo disponían de agua fría y se aplicaban en tinas para baños, a finales del siglo V (a.n.e) se empiezan a construir complejas instalaciones independientes, que brindaban piscinas con aguas frías o templadas y baños de vapor. En Grecia y en Roma los baños se convertían en complejos rituales y se acompañaban de ejercicios y masajes. El termalismo actual esta íntimamente vinculado con el Turismo de Salud, lo cual le da una nueva dimensión al termalismo tradicional, los balnearios aislados se convirtieron en verdaderas villas de aguas, lo cual se debió a la aparición de hoteles de primera clase, restaurantes y cafeterías, salas de teatro, tiendas para la venta de souvenir, etc.

La hidrología médica se ha nutrido de los avances de las ciencias y se apoya en otras disciplinas, tales como las Ciencias Naturales, la Química, la Física, la Fisiología, la Farmacia, etc. Hoy se conoce la composición química de las aguas, sus orígenes, sus acciones sobre el organismo. Sin embargo, las curas hidrotermales no ocupan hoy el lugar privilegiado que ocupaban en otras épocas, lo cual es debido al desarrollo de la medicina en su conjunto especialmente de la cirugía y la terapéutica medicamentosa.

En estos últimos años, hay un reclamo por un retorno a la medicina natural y no agresiva que se ha experimentando en muchos países donde significativamente podemos  incluir el nuestro, vuelven a adquirir una considerable relevancia, todo ello sumado a la importancia que están adquiriendo las terapias preventivas y las técnicas de rehabilitación integral, con lo que las personas no sólo acuden a los centros termales a curar patologías, sino a prevenirlas y a liberarse de la carga física y psíquica que genera la actual vida en la ciudad, señalándose por lo tanto como un renglón importante en la salud pública de muchos países.

En el caso de los Baños Termales de Menéndez, una instalación que se concibió de forma rústica; en primer lugar buscando preservar el medio ambiente, tratando de evitar en lo posible agredir el yacimiento que consta con 35 manantiales de aguas mineromedicinales y por último buscando un equilibrio con la biodiversidad del lugar, todas estas características nos ponen en condiciones ideales para combinar los tratamientos termales con unas verdaderas vacaciones medioambientales, así como lo cultural, lo recreativo, lo deportivo y el confort. La unidad cuenta con diferentes servicios como: cafetería, transportación, hospedaje, restaurante, una sala de Medicina Natural, salón de juego, piscinas, sala de peloides, entre otras faciliaddes que garantizan la estancia de los visitantes de forma amena y agradable.

Los yacimientos de aguas mineromedicinales de Menéndez constituyen los de mayores reservas en Cuba y en el Caribe, se presupone que fueron los aborígenes quienes descubrieron las propiedades terapéuticas de los yacimientos, con el descubrimiento de un sitio arqueológico a 500 m y estudios realizados por arqueólogos de diferentes latitudes del mundo entre ellos rusos, canadienses, estadounidenses y cubanos han determinado la convivencia en comunidad de los aborígenes que habitaron el territorio del municipio.

Todo ello apuntalado por “el hallazgo” en noviembre de 1984 cerca de Playa Menéndez  de una auténtica canoa aborigen única en su tipo encontrada en América Latina, pareciendo ser el medio de transporte por excelencia de nuestros originarios, con una capacidad de 20 personas. La misma debió medir entre 8 y 10 metros de longitud y 90 cm. de ancho recuperándose 6 m. de su cuerpo , esta se encuentra expuesta en el museo municipal de Martí.  La comunidad aborigen que habitó el territorio del municipio se ubicó dentro del período del Mesolítico en la fase cultural Protoagrícola. En este sitio (Cayo Jorajuria) existía una industria de la concha y de la piedra tallada, pues las piezas colectadas allí así lo demuestran. La duración para los aborígenes que habitaban el cayo fue de un milenio según los estudios radio carbónico realizados, dando una antigüedad de alrededor de  3 870  años, correspondientes a 1920 a.n.e

En el año 1942 se produce una relativa atención a la salud en el territorio, con la aprobación del gobierno municipal de un presupuesto para cierto auge en el turismo de salud dirigido hacia los Baños de Menéndez, en ese año fueron construídas las piscinas adornadas en azulejos y protegidas de los rayos solares por amplias casotas, contando con aguas de diferentes radiactividad, higiénicamente modernizadas con poderosas propiedades curativas considerada dentro de las mejores de América según repetidos análisis químicos.

Estos funcionaron de forma continua hasta 1960 cuando fueron sometidos al abandono por el auge de los medicamentos sintéticos, la falta de atención lo llevó a la destrucción y el saqueo de los azulejos originales de forma inescrupulosa. Hasta ese momento eran visitados por personas de diferentes partes del país incluyendo turistas que arribaban a las costas de Menéndez en yates privados para recibir tratamientos. Por un largo período sus manantiales fueron explotados por la población de forma espontánea hasta su restauración por el grupo nacional de termalismo dirigido por el comandante Jesús Montané Oropeza comenzando a prestar servicios el 24 de enero de 1995. Dentro de los servicios que se prestaban en ese momento estaba los hidromasajes, helioterapia y la peloideterapia. Contaba con dos cabañas para los pacientes que vivían fuera del municipio, jugando un papel importante en la recuperación de determinadas enfermedades de carácter reumatológico y dermatológico. Estos servicios se combinaban con un salón de belleza en la cabecera municipal.

Las fuerzas del huracán Michael en noviembre del 2001 destruyeron totalmente la instalación, tanto el área de consultas como la de los tratamientos. A pesar de la desolación existente, se tomó la decisión de preservar las piscinas mediante un equipo de seguridad para esperar el mejor momento económico del país y comenzar la recuperación, además, de esta forma se evitaban posibles contaminaciones de los manantiales por bañistas esporádicos en tránsito por el área.

A través del programa de reanimación que lleva el gobierno municipal en un grupo de instalaciones de salud y de otros organismos en el municipio, se rescata la instalación en noviembre del 2007, haciéndola más funcional y con los recursos propios del municipio, de forma rústica y abriendo nuevos departamentos que permiten  incorporar otros servicios y aplicar algunas terapias que con antelación no se ofrecían.

Como el centro termal rústico, centro de salud especializado construidos con elementos naturales, formando un equilibrio armónico con la naturaleza, preventivo-asistencial, docente e investigativo, que brinda su atención a personas hospedadas o ambulatorias, con personal médico y técnico especializado, que además posea algún elemento proveniente de la naturaleza (aguas mineromedicinales termales o no, peloides, vapores, gases, microclimas de montaña, de costa, etc)  que permitan rodear al curista de sano ambiente.

En estos momentos teniendo en cuenta las características de las aguas, las terapias están dirigidas a diferentes orientaciones terapéuticas como son:
• Reumatología y secuelas de los traumatismos osteo-articulares.
• Vías Respiratorias.
• Flebología.
• Dermatología.
• Terapéutica de las afecciones psicosomáticas
• Entre otras.

SISTEMA DE REMISIÓN: Los tratamientos generalmente se dan en sesiones de 10 a 15 terapias. Los médicos de la familia hacen las captaciones por consultorios y remiten al fisiatra o al dermatólogo, los cuales evalúan a los pacientes y los envian al centro termal. La admisión se realiza en la primera semana de cada mes y se recibe tratamiento el resto de las semanas.

Las características de la aguas las sitúan dentro las más efectivas del país, se clasifican como Cloruradas – Sódicas, aunque también  encontramos manantiales con aguas Sulfurosas, Bicarbonatadas, Carbónica, etc.  Atendiendo a su temperatura se clasifican en Meso termales e Hipertermales,  abriendo la posibilidad de tratar un grupo de padecimientos que se traduce en calidad de vida para nuestra población. La naturaleza ha puesto en nuestras manos un caudal de posibilidades que no cuentan otros territorios, saberlos explotar con mesura e inteligencia nos proporcionara la posibilidad no solo de preservarlo para las posteriores generaciones sino que estaremos contribuyendo a elevar el promedio de vida de nuestro pueblo y extendiendo los niveles de satisfacción en los servicios de salud.

Después de una minuciosa búsqueda de información donde nos nutrimos de diferentes fuentes, incluyendo entrevistas a testigos vivientes de la propia historia del lugar, estamos en condiciones de argumentar que contamos con uno de los parajes más interesante de nuestro país, donde todo aquel que nos visite podrá salir cargado no solo con un cuerpo saludable, sino también con amplios conocimientos de quiénes fueron nuestros ancestros, qué hacían, qué comían, cómo vivían, y como organizaban su sociedad. La posibilidad de visitar sitios históricos-culturales es uno de los pilares para nutrirnos de nuevos conocimientos y evitar las condiciones estresantes que nos impone los tiempos modernos y el desarrollo humano, cuando las tecnologías ocupa cada ves más nuestro tiempo ya sea en casa o en el centro laboral. Nos demuestra que con pocos recursos se pueden hacer grandes cosas en beneficio de toda la población, solo con una política seria y coordinada podremos avanzar en nuestros objetivos. Los Baños Termales de Menéndez, es un ejemplo de todo lo antes expuesto, las características y composición química de sus aguas nos permiten  aplicar diferentes variantes de tratamientos individuales y colectivas que culminara para el individuo en más aporte para la sociedad y beneficio para él y la familia.

Agradecemos la colaboración del Lic. Orestes Morales Gaitán (Director Médico del Balneario Menéndez) y las Dras. Ana Ivis Maden Galindo y  Yudileyvis Santana García.
Teléfono: (045) 569108 y 569461
Email: orestes.mtz@infomed.sld.cu