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Sábado 3 / noviembre / 2018

Violencia intrafamiliar: un análisis desde la psicología humanista

Filed under: Tema de actualización,violencia intrafamiliar — prevemi — noviembre 3rd, 2018 — 0:33

Revista del Hospital Psiquiátrico de La Habana

Violencia intrafamiliar: un análisis desde la psicología humanista. Dr.C. Jesús Dueñas Becerra. Rev. Hosp. Psiquiátrico de la Habana 2013, 10(1). Disponible en: http://www.revistahph.sld.cu/hph0113/hphrev2-1-13.html

RESUMEN

En este artículo, se define la violencia intrafamiliar y son evocados los factores multicausales que pueden generarla en el seno de la célula fundamental de la sociedad. Por otro lado, se hace un análisis in extenso de los diferentes tipos de violencia (física, psicológica, verbal, sexual u otras), que, en el núcleo familiar, se puede ejercer sobre los miembros más vulnerables: niños, adolescentes y personas de la tercera edad. Por último, se ofrece una guía metodológica (no una receta culinaria), recomendada por expertos del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), de la Academia de Ciencias de Cuba, para evitar —hasta donde sea humanamente posible— el uso de la violencia intrafamiliar en cualesquiera de sus manifestaciones.

Palabras clave: violencia social, violencia intrafamiliar, Psicología Humanista, Psicoanálisis Ortodoxo

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Domingo 22 / enero / 2017

Violencia intrafamiliar. Nexos entre la medicina y el derecho

Filed under: aspectos medico-legales,violencia,violencia intrafamiliar — prevemi — enero 22nd, 2017 — 13:34

Gaceta Médica Espirituana 2012; 14(3)

Con el devenir histórico de la sociedad, e independientemente de los enfoques teóricos  relacionados con los seres humanos, se ha aceptado en las diferentes formaciones económicosociales la familia como célula fundamental de la sociedad, a la cual le corresponde el cumplimiento de responsabilidades y funciones tanto en la educación como en la formación de sus miembros. De igual manera la violencia intrafamiliar es un fenómeno que existe desde las civilizaciones más antiguas, cuyos prejuicios e intereses desembocaron en la subcultura del sometimiento de la mujer e hijos a la voluntad y caprichos del paterfamilias;  por consiguiente es una problemática de carácter internacional, de la que difícilmente quedan exoneradas sociedades concretas.

Es innegable que en Cuba este fenómeno coexiste y que en los últimos años ha mostrado una tendencia al crecimiento lo que resulta preocupante por su trascendencia y consecuencias negativas…

Descargar el documento completo en: http://bvs.sld.cu/revistas/gme/pub/vol.14.(3)_000/vol.14.3.000.pdf

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Viernes 5 / septiembre / 2014

Violencia intrafamiliar

Filed under: Tema de actualización — prevemi — septiembre 5th, 2014 — 10:17

Violencia domésticaSe ofrece esta conferencia ya que la epidemia silenciosa, como también se nombra a la violencia intrafamiliar, es un problema sanitario, caro y devastador; responsable además, de suicidios y homicidios como la consecuencia más evidente de la violencia, pero que no constituye la única expresión de ella, porque aún sin producir la muerte puede ocasionar lesiones y dejar secuelas físicas o psíquicas.

Pueden descargarla en formato word.

Nota: imagen obtenida de Internet.

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Sábado 8 / marzo / 2014

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

Filed under: efemerides,violencia,violencia intrafamiliar — prevemi — marzo 8th, 2014 — 15:06

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer
Si bien las manifestaciones de violencia contra las mujeres y las niñas varían de un contexto social, económico, cultural e histórico a otro, es evidente que esa violencia sigue siendo una realidad devastadora en todas partes del mundo. Las investigaciones, los datos y los testimonios existentes de mujeres y niñas de todo el mundo proporcionan pruebas escalofriantes. Se trata de una violación generalizada de los derechos humanos y un grave impedimento para el logro de la igualdad de género, el desarrollo y la paz. Resolución: A/RES/32/142.

En todo el mundo:

–Hasta el 50% de las agresiones sexuales se cometen contra niñas menores de 16 años.

–Globalmente, 603 millones de mujeres viven en países donde la violencia doméstica no se considera un delito.

–Hasta el 70% de las mujeres de todo el mundo aseguran haber sufrido una experiencia física o sexual violenta en algún momento de su vida.

–Más de 60 millones de niñas son novias y se casan antes de los 18 años…

Ante estas inaceptables estadísticas, la comunidad internacional está firmemente comprometida para cambiar el sufrimiento de las mujeres.

La Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW) exige a los países firmantes que adopten todas las medidas necesarias para acabar con la violencia.

Ver más en el sitio: Día Internacional de la Mujer.

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Viernes 17 / enero / 2014

El estrés parental y la violencia doméstica afectan el desarrollo del niño

Filed under: Noticias,violencia,violencia intrafamiliar — prevemi — enero 17th, 2014 — 7:40

Violencia doméstica(HealthDay News)
Una investigación reciente sugiere que los niños que son expuestos a la violencia doméstica y a padres deprimidos o ansiosos son más propensos a retrasos en el desarrollo de las habilidades lingüísticas, motoras y sociales.

No está claro que esos tipos de problemas en el hogar en realidad causen que los niños no alcancen los hitos del desarrollo tan rápidamente como otros niños, y es posible que no haya una conexión directa. Aún así, los investigadores dijeron que los hallazgos apuntan a la importancia de las pruebas de exploración administradas a los niños en busca de señales de que están expuestos a la violencia o al estrés de los padres, dado que entonces los trabajadores sociales podrían intentar ayudarles a mantenerse al día en términos del desarrollo.

“Así mismo, los niños que no logren alcanzar los hitos importantes del desarrollo deben someterse a pruebas para la violencia de pareja y el distrés psicológico de los padres, de forma que esos factores de riesgo también se aborden si existen”, comentó Amy Lewis Gilbert, profesora asistente de pediatría de la Facultad de Medicina de la Universidad de Indiana y autora líder del estudio, que aparece en la edición de diciembre de la revista Pediatrics.

La violencia doméstica, que se da en las parejas que están en relaciones, afecta a un estimado de 1.5 millones de mujeres y 835,000 hombres en EE. UU. cada año, según el estudio. Pero las cifras podrían ser mucho más altas, porque algunos casos no se reportan. Un estudio de 2011 que revisó la investigación existente sugirió que la violencia doméstica afecta a 10 millones de niños cada año.

“Sabemos con certeza que la violencia familiar y el estrés psicológico de los padres afectan a los niños de todas las edades”, dijo Susan Campbell, profesora de psicología de la Universidad de Pittsburgh que está familiarizada con los hallazgos del estudio. Los niños afectados tienen más dificultades psicológicas, no se llevan igual de bien con los demás niños y les va peor en la escuela, advirtió.

Averiguar exactamente cómo éstos y otros factores afectan a los niños es difícil, planteó Campbell, pero pueden resultar dañados por una crianza dura y negativa, una falta de afecto de parte de los padres y una falta de apoyo para el aprendizaje.

En el nuevo estudio, los investigadores observaron a casi 17,000 niños menores de seis años que fueron tratados en cuatro clínicas pediátricas de Indianápolis entre 2004 y 2013. Los padres de los niños tomaron unas encuestas, y el estudio incluyó un análisis de sus respuestas.

Casi la mitad de los niños eran negros, y el 82 por ciento estaban en Medicaid u otro programa de seguro público. Los padres del 2.5 por ciento de los niños reportaron violencia doméstica, y el 12 por ciento mostraron señales de depresión, ansiedad o ambas cosas.

En general, más de un tercio de los niños no había alcanzado al menos uno de varios hitos del desarrollo.

Los investigadores, que ajustaron las estadísticas para que tomaran en cuenta el sexo y la etnia, hallaron que los niños cuyos padres estaban estresados, habían experimentado violencia doméstica o ambas cosas eran más propensos que los demás a tener problemas con el lenguaje, las habilidades sociales y las habilidades motoras.

Sin embargo, comentó Campbell, el estudio tuvo varios puntos débiles. Quizás haya obviado casos de violencia doméstica, depresión y ansiedad en los padres, señaló, y los hallazgos no toman en cuenta los efectos posibles de dos factores importantes: el nivel educativo de los padres y cuántos padres permanecían en la familia.

“No es un gran estudio, pero el mensaje es importante”, planteó. “Si los pediatras y las enfermeras de atención primaria se convencen de los efectos letales del riesgo familiar sobre el desarrollo de los niños, quizás sean más propensos a proveer remisiones para la intervención”.

“Por supuesto, eso es un tema completamente distinto, ya que no hay suficientes servicios de calidad disponibles para los niños que viven en familias que requieren una variedad de servicios sociales, a pesar de que décadas de investigación subrayan su efectividad”, lamentó.

Obtenido del sitio web de la Sociedad Chilena de Pediatría en: http://www.sochipe.cl/ver2/evento.php?id=3319

Nota: imagen obtenida del sitio web de la Sociedad Chilena de Pediatría en: http://www.sochipe.cl/subidos/noticias2/fotos/011e8dviolencia%20domestica.jpg

15 de enero de 2014.

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Domingo 14 / julio / 2013

Prevención de la violencia intrafamiliar

Filed under: para conocer sobre,violencia intrafamiliar — prevemi — julio 14th, 2013 — 21:50

Aunque las evidencias no sean aún muy sólidas, la importancia del problema de la violencia intrafamiliar (VI) apoya la necesidad de que el médico de familia y los profesionales de atención primaria en general deban comprometerse en la detección de la VI por su alta prevalencia, por su carácter repetitivo, por las dramáticas repercusiones en la víctima y en los distintos miembros de la familia y por el alto coste sanitario y social.

INTERVENCIÓN DEL MÉDICO DE FAMILIA

¿Qué puede hacer el médico de familia desde el punto de vista de la prevención, en el contexto de nuestra actividad ordinaria en la consulta? ¿Cuál es su papel en los distintos tipos de prevención, primaria, secundaria y terciaria?

Las respuestas las encontrará en el documento que está en formato pdf y que pesa 100 KB. Puede descargarlo de: http://files.sld.cu/prevemi/files/2013/07/prevencion_vi.pdf

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Domingo 14 / julio / 2013

Un acercamiento al tratamiento legal de la violencia intrafamiliar en Cuba

Filed under: aspectos medico-legales,violencia,violencia intrafamiliar — prevemi — julio 14th, 2013 — 14:47

En este artículo su autora, la Lic. Patricia Gazmuri del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas (CIPS), esboza sucintamente, el tratamiento o la respuesta dada por nuestra legislación a este tema tan sensible para la familia cubana; el alcance y limitaciones, que a su entender, presenta aún nuestra legislación y sistema jurídico (entendido como tal no solo las leyes, sino también las instituciones que lo integran y los actores que lo operan); así como sus puntos de vista sobre su tratamiento; con el ánimo no solo de dar a conocer, sino además de contribuir al perfeccionamiento de nuestra política social, que dado sus razgos esenciales de justicia y equidad, presta atención al desarrollo y evolución de su célula fundamental, la familia.

Puede descargar el documento que está en formato pdf disponible en: http://www.cips.cu/wp-content/uploads/2013/02/5-Familia.pdf

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Martes 19 / febrero / 2013

Violencia intrafamiliar

Filed under: Para estudiantes,Para la familia,Para profesores,Secciones especiales,violencia — prevemi — febrero 19th, 2013 — 15:57

Aunque la expresión se revelaría por sí misma —violencia intrafamiliar o doméstica— considero conveniente definirla para enmarcarla en el ámbito de esta consulta.  Con visión sintetizadora diría que está dada cuando uno de los miembros de la familia comete un acto de abuso con “el otro”, casi siempre sustentado por su poder o jerarquía.

El tema reviste actualidad mundial y, para su abordaje, he invitado a la doctora Raisa Ruiz Estrada, Jefa del Servicio de Psiquiatría del Hospital Calixto García de esta capital, y Jefa del Grupo Provincial de la especialidad en Ciudad de La Habana.

—Doctora, ¿se podría afirmar que este es un fenómeno exclusivamente masculino, o incluye también al femenino?

—Incluye a ambos sexos, pero es mas frecuente que las víctimas sean del sexo femenino. Otros grupos vulnerables a la violencia lo constituyen los niños y los ancianos. Investigaciones internacionales revelan que el 75 por ciento de estos casos corresponden a maltratos a la mujer.

—Al menos en nuestras culturas, ¿se conocen los orígenes de la violencia familiar?

—Son varias las hipótesis, pero recordaría, en una búsqueda de orígenes, que el encuentro de las culturas de Europa con América fue violento, de modo que la conquista primero y la colonización después, fueron los primeros actos de violencia que resultaron del mal llamado “descubrimiento”.

—¿Cuales son las manifestaciones principales de estos impulsos destructores? ¿Incluyen la violencia física, psicológica y sexual?

—Sí. Las más comunes son el abuso psicológico, que es toda acción u omisión que inflige o intenta infligir daño a la autoestima, la identidad o el desarrollo de la persona. Incluye insultos constantes, humillaciones, amenazas, silencios prolongados, ridículos, entre otros. También el abuso físico (pegar, empujar, tirar objetos y, en casos más graves, matar), y el sexual, que comprende el abuso infantil, acoso sexual, caricias no deseadas.

—¿Es el resultado de conductas desviadas o enfermizas?

—No, es una practica aprendida, consciente y orientada. Es consecuencia de una organización  social estructurada sobre la base de la desigualdad.  En este sentido la violencia intrafamiliar es el resultado de las relaciones desiguales de poder y es ejercida por los que se sienten con mas derecho a intimidar y a controlar.  Por ello las desigualdades producidas por el género y la edad son sus principales determinantes.

—¿Esta violencia se viene incrementando al final de este siglo XX, o la globalización de la información nos ha hecho tomar mayor conciencia de ella?

—Te respondería afirmativamente a ambas preguntas. Lo que sucede es que la globalización de la información nos hace mas conscientes y conocedores de esta problemática a nivel planetario  y nos convoca también a pensar unidos en la búsqueda de soluciones para enfrentar este verdadero flagelo.

—¿Podría decirse que constituye un grave problema de salud mundial?

—Si, objetivamente por la presión que ejercen sus víctimas sobre los centros de urgencia médica, y otros servicios asistenciales, aunque casi mayoritariamente las víctimas no revelan las causas de las lesiones físicas o psicológicas que presentan, lo que obstaculiza por otra parte, el buen desempeño médico. Estos traumas causados por la violencia, que no resultan en muerte, limitan la funcionalidad individual y social de las víctimas.

—Queda claro que una de las características comunes de la violencia doméstica es su “invisibilidad” y, por tanto, el amplio subregistro de estos sucesos. ¿Se conoce la situación real en Cuba?

—Como sucede en otros muchos países, el denominador común es la inexistencia de estadísticas  sobre esta problemática que abarquen todo el país, porque, como ya expresamos, la víctima objeto de  la violencia en un alto porcentaje no lo confiesa. Datos ofrecidos por Naciones Unidas refieren que una de cada cuatro mujeres es afectada por la violencia conyugal. Estudios muy rigurosos pero parciales realizados en nuestro país indican que no estamos ausentes de la violencia doméstica, aunque hasta el momento no constituye un problema de salud.

—¿Qué padecimientos pueden acarrear para las víctimas de la violencia intrafamiliar estos abusos sistemáticos?

—Traumas físicos, desajustes de la personalidad, trastornos depresivos, ansiosos,  dolores de cabeza, temores injustificados, deterioro de la autoestima, predisposición al consumo de sustancias (alcohol y drogas), deserción escolar en los niños, gestos o intentos de suicidio, falta de motivación.

—¿Es posible establecer, mediante la educación u otras vías, medidas que contribuyan a la prevención de estos actos?

—Es importante contar con políticas y planes nacionales, y movilizar recursos para la prevención y control de la violencia intrafamiliar, con énfasis especial en los grupos más vulnerables. Es esencial, asimismo, la formación de equipos interdisciplinarios y multisectoriales orientados a la prevención de la violencia y la defensa de la vida en la propia comunidad, debidamente capacitados  para el fomento de una cultura de convivencia.

—¿Existen servicios o respuestas sociales en nuestro medio disponibles para apoyar a estas víctimas?

—Cuba, con un sistema de salud privilegiado, dispone de una estructura de salud con médicos y enfermeras de familia que ejercen en la propia comunidad acciones de promoción y prevención.  Además, prácticamente en todos nuestros municipios existen las Casas de Orientación a la Mujer y la Familia,  donde se imparten programas de atención y prevención de la violencia. Igualmente, en diferentes áreas de salud funcionan consultas de Psicología y Psiquiatría que atienden esta problemática.

—Dejo a su criterio un comentario final que considere imprescindible…

—Llamar la atención en cuanto a que las víctimas del maltrato familiar son maltratantes en potencia. Es decir, que pueden llegar a ser futuros padres, madres, esposos y esposas, hermanos o hermanas, maltratantes. Por ello necesitan apoyo profesional especializado, psicológico, para que su vida posterior no se vea afectada. La defensa de la vida es también la defensa de las condiciones que hacen la vida tranquila, placentera y creativa. (2002)

Obtenido de http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/v/c02.html

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Martes 19 / febrero / 2013

¿La violencia anida en nuestro hogar?

Filed under: Para la familia,violencia — prevemi — febrero 19th, 2013 — 15:42

Por Odalys González

Si enumeramos algunos hechos de la cotidianidad, es posible que tengamos respuestas positivas a esta interrogante. Pero igualmente abundarán respuestas negativas y es que el tema de la violencia no siempre se entiende en toda su magnitud.

¿A qué le llamamos relaciones de poder?

La violencia es, para muchos, exclusivamente aquel acto que involucra a más de una persona y en la que invariablemente hay agresión física o verbal. Esta, ciertamente, es la manifestación de violencia más reconocida y a veces, con suerte, es denunciada. Pero… ¿ha pensado en cuánta violencia puede haber tras una frase, una mirada de sometimiento, el irrespeto hacia diferencias individuales, la omisión de algún miembro de la familia, una critica mal intencionada, una exigencia desmesurada o sencillamente, cuando el estrés motivado por determinada situación se vuelca sobre alguien cercano? En casi todos estos casos la agresión queda silenciada y lo que es peor, muchas veces aceptada.

Lo que mayormente se reconoce como violencia es lo que atenta contra la salud de forma visible. Lo identificamos con una herida, una marca en el rostro u otra parte del cuerpo o alguna otra forma de daño físico. Pero, ¿Si exponemos a un niño pequeño al humo del cigarrillo, es considerado un acto de violencia? ¿No estamos atentando contra su salud? Si subestimamos o reprimimos constantemente a algún miembro de la familia y le decimos ¡Tú no puedes! ¿Repercutiría en su salud mental? ¿Qué ocurre si esta frase se repite con frecuencia y en presencia de otros? s

presiones psicológicas y emocionales, l Revisemos dos definiciones de violencia:

“… todo acto o su omisión intencional de uno o más miembros del grupo familiar capaz de producir un daño físico, psicológico o patrimonial a otro(s) miembro(s) o a los propios ejecutores del acto o su omisión”

“La violencia tiene que ver con la utilización de la fuerza física o de la coacción psíquica o moral por parte de un individuo o grupo de sujetos en contra de sí mismo, de objetos, o de otra persona o grupo de personas víctimas por lo que constituye una amenaza o negación de las condiciones de posibilidad de realización de la vida y de la supervivencia.”

Pudiéramos polemizar en cuanto a que la violencia puede ser intencional o no, así como también, el uso del término coacción; pero ese no es nuestro propósito. Preferimos tomar de cada definición aquellos aspectos con los que coincidimos. En todo acto de violencia familiar se controla y somete a otro, limitándose sus posibilidades. Estas definiciones reconocen que siempre ocurre una trasgresión del derecho de los débiles, los niños, las personas de la tercera edad y la mujer, aun cuando pueda no ser un acto conciente.

Intentar definir la violencia familiar se hace mucho más difícil si tenemos en cuenta que dentro del hogar hay jerarquías, relaciones de respeto, normas de convivencia, vínculos afectivos e intervienen las características psicológicas de cada persona. Si además, en el núcleo familiar conviven varias generaciones, fenómeno que generalmente obedece a factores socioeconómicos, los débiles están más expuestos.

En fecha reciente escuché a una amiga comentar: “…definitivamente mientras dure la Serie Nacional de Béisbol en mi casa solo se ve la pelota…” El ejemplo puede ser común a muchos hogares. Esta amiga aceptaba que ante tal hecho ella se acostaba temprano y prescindía del disfrute de la telenovela. ¿Pudiéramos señalar esto como un ejemplo de violencia? Digamos que hay un total irrespeto por los gustos y preferencias de esta persona y no se busca conciliar intereses.

Detrás de este ejemplo hay una muestra de violencia intrafamiliar que pudiera definirse como maltrato psicológico si tenemos en cuenta que este se define como: “…toda aquella palabra, gesto o hecho que tienen por objeto humillar, devaluar, avergonzar y/o dañar la dignidad de cualquier persona. Esta es una manifestación de violencia mucho más difícil de demostrar, sobretodo en los casos en que se produce en el interior de un grupo familiar”

El maltrato psicológico incluye también el acto de ignorar los gustos, preferencias e intereses de algún miembro de la familia. El ejemplo es también una muestra que confirma como la violencia se expresa a través de relaciones de poder entre los miembros de cada familia.

¿A qué le llamamos relaciones de poder?

El poder responde a diferentes significados, digamos el poder es del dueño de la casa, o de la persona con más desenvolvimiento económico, o de quien con más fuerza defiende su criterio, y ¿qué tal si el más pequeño de la casa, con mucha habilidad llora cada vez que quiere algo y logra que todos en casa lo complazcan? Por supuesto que las relaciones de género establecen también desigualdades de poder. Estas relaciones de poder terminan implantando el lugar de victima y victimario, y originan otros conflictos.

Si en el hogar alguien es sometido, ignorado o humillado por una persona con “más poder”, esta situación podría desencadenar una respuesta en la que la víctima se convierta en victimaria en relación con otro miembro más débil de la familia, sobre el que volcaría su frustración o insatisfacción.

De manera que detrás de situaciones de la vida cotidiana subyace, apenas percibida, la violencia. Esta puede generar una cadena de reacciones violentas, se va enraizando y peligrosamente extendiendo; la pregunta sería ¿Hasta dónde?

La violencia no es un fenómeno simple, tiene muchas aristas. Por el momento estas referencias solo dejan la posibilidad abierta a próximos intercambios. Tómese un tiempo y revise los hábitos y costumbres familiares. Con una mirada más crítica usted pudiera descubrir algo de violencia en hechos que hasta ahora consideraba normales. Si descubre alguno, no se asuste, es un buen síntoma porque le ayudará a eliminarlos y dará un paso a favor de una vida feliz en familia y sin violencia. En este propósito es importante aprender a conversar y a negociar en busca del entendimiento. Esto es sencillamente una oportunidad para la reflexión que le puede ayudar a defender sus derechos, a entender mejor a los demás y hacerse entender mejor.

Palabras claves: violencia familiar

Asesor:Miguel Roca

Obtenido del sitio Salud Vida en http://www.sld.cu/saludvida/hogar/temas.php?idv=21271

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