20 de marzo: Día Mundial de la Salud Bucal

Filed under: efemerides — marzo 15th, 2017 — 16:11 — prevemi

Es un día internacional para celebrar los beneficios de una boca sana y promover la conciencia mundial sobre los temas relacionados con la salud oral y la importancia de cuidar la higiene bucal para todas las personas ya cualquier edad.
Según estadísticas de salud el 90% de la población mundial sufrirá de enfermedades orales en su vida y muchas de ellos se pueden evitar con un mayor apoyo de las autoridades de salud gubernamentales, de la sociedad y la financiación de los programas de prevención, detección y tratamiento. Además, el Día Mundial de la Salud Oral ofrece a la comunidad una plataforma para tomar medidas y ayudar a reducir la carga mundial de morbilidad.

Tomado del boletín Efemérides Médicas, en la dirección http://listas.red.sld.cu/mailman/listinfo/efemerides

Nota: necesita inscripción.

Conocimientos sobre anticoncepciíon en adolescentes en un preuniversitario del municipio San José de las Lajas

Filed under: adolescencia,Publicaciones nacionales — marzo 15th, 2017 — 14:27 — prevemi

Los cambios que ocurren desde el punto de vista biológico, psicológico y social hacen que sea la adolescencia, después de la infancia, el momento más vulnerable del ciclo vital, por lo que debe ser privilegiada y atendida de manera especial.

Invitamos a leer el artículo completo.

 

Niños o niñas problema ¿Culpabilidad de los padres? Parte I

Filed under: adolescencia,Para la familia — marzo 14th, 2017 — 1:53 — prevemi

Es usual que cuando un niño, o una niña, manifiesta un comportamiento inadaptado, que genera problemas tanto en la escuela como en la comunidad y el hogar, de inmediato se culpabilice a los padres por la ausencia, insuficiencia o inadecuación de “correctos procedimientos” educativos… ¿Es absolutamente cierto esto? ¿No será posible que los padres lleguen a ser más víctimas que culpables de los inadecuados comportamientos del niño “problema”?

Por: Miguel Ángel Roca Perara

Hay pequeños que exhiben comportamientos poco adaptativos a los que ha dado en denominarse como niño, o niña, “problema”, “difíciles”, “imposibles” o con trastornos de conducta. En cualquier caso, está presente la idea de que se trata de una criatura desordenada, irreverente, desafiante, destructiva, indisciplinada y quien sabe cuantos epítetos más.

La presencia de un infante con estas características provoca malestar y consecuente rechazo en aquellos que están en su radio de acción y que, por lo regular, se manifiesta con la expresión de censura de “¡que niño más malcriado!” Y aquí empiezan precisamente nuestra reflexión y análisis en los que quisiéramos detenernos brevemente.

¿Qué significa ser “malcriado”? Si descomponemos el término, significa “ser-malcriado”, o sea, ¡maleducado! Y ¿a quién corresponde la responsabilidad de criar y educar a las nuevas generaciones? Evidentemente ¡a los padres! La “lógica” conclusión entonces sería que los padres son los responsables —o mejor dicho ¡culpables!— de las dificultades en el comportamiento de estos niños… y por lo tanto son juzgados y censurados, con tanta o más severidad que sus hijos, por tolerantes, indiferentes, poco enérgicos, flojos y otra serie de calificativos.

¿Es así realmente? A pocas cosas en la vida se pueden responder tajantemente con un sí o con un no, por la multiplicidad de aristas que todo tiene en la existencia humana. No ocurre nada distinto entonces en el asunto que nos ocupa, pero me corresponde tomar partido y evitar respuestas ambiguas, por lo que me atrevería entonces a afirmar que muchas veces los padres son víctimas más que culpables del comportamiento no deseado de sus hijos. Lo que sucede es que la familia es un complejo sistema y como todo sistema vivo evoluciona en el tiempo, por lo que todos los factores presentes se potencian entre sí a lo largo de la dimensión temporal, y es muy difícil identificar —cuando no imposible— dónde está la causa y dónde el efecto. Por ello, culpabilizar lapidariamente a los padres sería injusto y obstaculizaría el encontrar soluciones —¡que es, en última instancia, lo más importante!— a los problemas de conducta del niño “imposible”.

Webster-Stratton y Herbert se refieren a esta temática con la afirmación:

“Ser Padres de un Niño con Trastornos de Conducta: Familias bajo Asedio”

Ello implica que los padres que, desafortunada o lamentablemente, tienen un hijo con trastornos de conducta se encuentren bajo un constante hostigamiento derivado del mal comportamiento de sus hijos, por el malestar y desorden que estos provocan, que llega a hacerse incontrolable, y por el efecto de “ondulación” (del inglés ripple effect) que se produce y en el que, como veremos más adelante, se afectan las relaciones de los padres dentro y fuera del sistema familiar y —a modo de círculo vicioso— como consecuencia negativa, empeora el comportamiento inadaptado del niño.

Comencemos por tratar de comprender cómo son percibidos estos niños por sus padres y cuáles son los comportamientos que más resaltan al esbozar sus características: La primera de ellas es que el niño es visto como un “déspota” o “tirano” que busca imponer sus deseos o puntos de vista, e ignora o devalúa los de los demás y apela para ello a una de sus más desagradables peculiaridades: la agresividad.

Esta agresividad se expresa contra los padres, los hermanos, los coetáneos, los animales o los objetos, y es particularmente destructiva con estos últimos. Complicado puede ser la agresividad hacia otros infantes ya que estos tenderán a rechazar al niño “problema”, y los padres de aquellos le prohibirán jugar o relacionarse con él. Esto es lesivo para la socialización y vivencia de ser aceptado del niño “imposible”, a la vez que lastimará la sensibilidad y propiciará el enojo de sus propios padres, al percibir estos que su hijo es discriminado o rechazado por sus coetáneos y también por los padres de aquellos.

Los niños “problema” son, también, frecuentemente percibidos como desobedientes y desafiantes y que constantemente “prueban fuerzas” con los padres, al elevar sus exigencias en espiral infinita, cada vez que estos ceden a sus presiones y exigencias. Como resulta lógico suponer, los recursos de los padres se van agotando, se sienten cada vez más y más cansados hasta llegar a un literal estado de desesperanza —en el que ¡todo se intentó y nada funcionó!—, y se impone la “dictadura” del niño “imposible” dada la inhabilidad de los padres para manejarlo.

Es interesante que aunque los padres refieren muchas otras características no deseables como trastornos de los hábitos (sueño, alimentación, higiene, etc.), pobre adaptabilidad social, dificultades para aprender (no imputables a Retraso Mental), distractibilidad e hiperactividad, insisten en hacer énfasis especial en la presencia de ciertas cualidades positivas del niño, particularmente el hecho de ser un niño cariñoso… pero que cambia, para mal, muy rápido de estado de ánimo cuando algo le desagrada, lo que hace muy impredecible su comportamiento y conduce a que los padres estén siempre en guardia, a la expectativa de que algo malo vaya a suceder, dado que los problemas y dificultades pueden emerger en cualquier momento y lugar.

Es lógico suponer que la convivencia con un niño como el descrito, de cuyo bienestar y adaptación social se es responsable, tiene un impacto devastador en todo el sistema familiar, que empieza, —¡muy en particular!— por las propias relaciones maritales de los padres que, debido al desgaste en el esfuerzo por controlar al niño, disponen de muy poco tiempo para dedicarse a cultivar su intimidad, espacio al que debe brindársele especial atención en cualquier sistema familiar:

Hacer familia es mucho más que tener hijos… es algo que empezó por un proyecto de vida entre dos que se amaban, y que no deberían dejar de hacerlo, aunque sea en formas distintas.

Pero lamentablemente cuando se tiene un niño con determinado trastorno conductual, en las pocas ocasiones en que la pareja tiene algo de tiempo para íntimamente dedicarse el uno al otro, lo “malgastan” en largas conversaciones sobre el niño, o niña, “problema”.

Aquí es preciso señalar que generalmente es la madre quien permanece la mayor parte del tiempo con el niño y es por lo tanto la más “asediada” y la que más desgaste de recursos tiene; es más tensa su relación con el niño y está entonces más comprometido su bienestar emocional. Regularmente el padre, por el contrario, permanece menos tiempo con el niño y tiene con este una relación más fácil; el niño “problema” por lo general es mucho menos despótico y tiránico con la figura paterna, a quien tiende a respetar mucho más que a la figura materna.

Lo anterior puede contribuir a complicar las relaciones entre ambos padres, quienes tendrán apreciaciones diferentes del comportamiento problemático del niño: El padre se lamenta de que la madre no sólo se ocupa cada vez menos de él, sino que continuamente le reprocha por su poca colaboración en el manejo del niño al que él no ve tan problemático… la madre, por su lado, le reprochará al padre un distanciamiento y poca implicación, y también una supuesta insensibilidad y pasividad ante el comportamiento del niño que ella percibe como caótico. Este mutuo resentimiento sólo intensifica la tensión hogareña y la inefectividad en el manejo educativo del niño, que legitima el viejo refrán de: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

En este contexto las madres refieren una sensación de incompetencia (de ¡ser un fiasco!), por sentirse culpables de haber fracasado en la educación de los hijos —fortalecido por el constante criticismo del esposo y otras personas significativas— y por la sensación de que su matrimonio y toda su vida son un desastre. La resultante es una paralizante depresión o una hostil actitud hacia todo, lo que en su conjunto no es más que una sensación de desesperanza y desamparo que ningún favor le hacen a la educación —¿o reeducación?— del niño.

El impacto de la presencia de un niño “imposible” en el hogar, con el que se convive a diario, se expande de manera tanto directa como indirecta a los hermanos. Directamente los hermanos son víctimas de las agresiones tanto físicas como verbales del niño imposible, que los hace sentirse mal en el hogar y desarrollar ellos mismos conductas hostiles o inadaptadas. Indirectamente se pueden comprometer las relaciones de los hermanos con sus padres, pues se sentirán relegados a un segundo plano al percibir que casi todas las preocupaciones de los padres giran en torno al niño imposible, que les roba la atención y cariño que creen merecer. Esto los puede llevar a comportamientos inadaptados en la competencia por la atención de los padres.

Estos últimos, a su vez, pueden tener elevadas expectativas compensatorias para con los hermanos, con exigencias de que sean un dechado de virtudes, una especie de “niño modelo” que reivindique el “fracaso” educativo con el niño “problema”. Se trata por lo regular de expectativas tan elevadas que, lejos de favorecer, lo que hacen es enturbiar las relaciones con los padres y complicar más aún la ya compleja situación familiar… lo que nuevamente en nada favorece un mejor comportamiento del niño.

Pero el impacto de las conductas inadaptadas del niño problema no se limita a la vida familiar, con frecuencia se generaliza a otros miembros de la familia extendida (abuelos, tíos, primos, etc.) quienes por lo general se distancian o asumen posiciones críticas y de rechazo al mal comportamiento del pequeño e insisten en aconsejar a los padres de este sobre como “deberían” tratarlo. Esto último en ocasiones —¡ironías y paradojas de la vida!— está reforzado por el hecho de que, según Webster-Stratton y Herbert:

“…algunas veces los niños no se comportan tan mal con los abuelos como sí lo hacen en el hogar…”

lo que significa una devaluación adicional a los ya desesperanzados padres quienes se sumen más aún en su sensación de desamparo e incompetencia; sensación que en nada contribuye a un mayor control del niño “problema” y por el contrario fortalece su comportamiento inadaptado.

Finalmente, el impacto de ser padre o madre de un niño con trastornos de conducta extiende a casi todo el sistema de relaciones interpersonales con la comunidad. El comportamiento inadaptado del niño “problema” conduce a un rechazo por parte de muchos miembros de los diferentes contextos humanos en que se mueven los padres, a una estigmatización y un aislamiento social… lo que se complica más aún, por cuanto los padres se “auto-aislarán” para evitar reproches y censuras y llegan a “enquistarse” en la vida hogareña lo que empeora la situación, dado que la diaria convivencia en el reducido espacio físico del hogar, lejos de relajar, tensa más aún una compleja situación que se hace intolerable.

Y es lamentable, según nuestra experiencia profesional, que cuando así ocurre es a la madre a quien —según la popular expresión— le toca “bailar con la más fea”, quien en más desventajosa posición queda, no sólo por ser quien más tiempo permanece con el niño y debe, en consecuencia, ser quien imponga (¿…?) la autoridad, sino porque con más frecuencia de la deseada otros miembros que pudieran ayudar, literalmente huyen de una situación ya desgastante: los hermanos, en cuanto pueden, no permanecen un minuto en casa y el padre sale a buscar aires más “frescos” que suelen conducir a rupturas matrimoniales y el distanciamiento paterno del hogar… lo que agudiza la situación pues ahora no sólo ya el niño ha visto perdida o debilitada la autoridad del padre (que como dijimos con anterioridad puede ser un efectivo muro de contención de la conducta inadecuada del pequeño), sino que la madre se sentirá más desamparada aún, abandonada afectivamente y por tanto más auto devaluada.

Entonces, amigo lector, ¿son en realidad tan culpables los padres por tener un niño “problema”? ¿No son también, en realidad, un poco víctimas? ¿No sería preferible en muchos casos —¡no todos!— tratar de comprenderlos y ayudarlos antes de censurarlos?

Unas palabras finales —¡por ahora!—, concluir aquí puede dejar a los que me lean una sensación demoledora de que ¡no hay nada que hacer! Nada más lejos de la realidad, es mucho lo que se puede hacer en aras de, al menos, mejorar y afrontar con una óptica más optimista situaciones como la descrita, pero este espacio es reducido, ¡dejémoslo como pronta continuación de este trabajo!

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6206

Bullying: un problema invisible

Filed under: bullying,Tema de actualización,Temas de maltrato infantil — marzo 12th, 2017 — 9:36 — prevemi

Bullying1 de cada 4 alumnos de entre 10 y 18 años le teme a sus compañeros.

A pesar de los esfuerzos por darle visibilidad al acoso escolar, la mayoría de los casos de bullying continúan pasando inadvertidos. Según una encuesta realizada por el Observatorio de la Convivencia Escolar de la UCA, 1 de cada 4 alumnos entre 10 y 18 años manifestó tenerle miedo a alguno de sus compañeros. Frente a la violencia indirecta el 46% dice sufrirla a veces  y el 11% mucho.

En las edades más tempranas interviene más la agresión física directa  y verbal, mientras que en el secundario se transforma en indirecto -murmuraciones, amenazas, robos- y lo social -rechazo y aislamiento-, algo muy preocupante ya que la aceptación en el grupo es crucial.

El 32% dice sufrir a veces agresiones físicas y el 62% agresiones verbales. Aunque también hacen autocrítica: el 62% confió haber maltratado a sus compañeros a veces y el 6% continuamente.

Uno de los principales desafíos para los docentes y padres es distinguir este problema, definirlo y poder entender sus implicancias. Otros datos aportados  por el Observatorio Argentino de Convivencia Escolar revelan que los maestros y padres son los últimos en enterarse del problema. Ante reiterados hechos de violencia, el 57% de los niños se calla y del resto, el 70%, se lo comunica a sus amigos, después a los padres y finalmente al docente.

Esto hace que se incremente su invisibilidad, sea tan difícil de prevenir y mucho más complejo delinear estrategias para tratarlo.

¿Qué es el bullying?

El bullying es una forma grave y específica de violencia escolar, un maltrato normalmente intencionado y perjudicial de un estudiante hacia otro compañero,  generalmente más débil, al que convierte en su víctima habitual. Suele ser persistente y reiterado, puede durar semanas, meses e incluso años.  La mayoría de los agresores actúan movidos por un abuso de poder y un deseo de intimidar y dominar. No es un conflicto  normal entre pares, sino que se trata de un problema sobre el que todos los adultos debemos involucrarnos y detener con urgencia.

Si bien hay determinados rasgos que nos hacen pensar que un chico tiene más posibilidades de verse involucrado en una situación de bullying, como hostigado  o  como hostigador, todos los que participan en alguna medida están siendo afectados.

“Creemos firmemente que el bullying se aprende y, por lo tanto, también puede desaprenderse. No se trata de etiquetar ni humillar a los  estudiantes que acosan, sino de ayudarlos a abandonar esa manera de comportarse”, explica la Lic. Candelaria Irazusta,  psicóloga del Departamento Infantojuvenil de INECO. “Para  esto, es necesario que los adultos responsables  (padres y docentes) asuman que el problema existe, que es más frecuente de lo que parece, que tengan conciencia de su importancia  y de las consecuencias graves que puede tener y,  especialmente que ellos deben  intervenir lo más pronto posible porque las situaciones de malestar crónico si no se detienen, crecen”, enfatiza la especialista.

¿Cómo darme cuenta si mi hijo sufre bullying?

Señales de alerta en la escuela y en las tareas escolares:

-Cambio repentino en la asistencia a clase o en el rendimiento académico.
-Éxito académico, parece el niño mimado o la niña mimada del profesor o de la profesora.
-Le cuesta concentrarse en clase, se distrae con facilidad.
-Se va tarde al recreo y regresa pronto a al aula.-
-Tiene algún tipo de dificultad en el aprendizaje.
-Falta de interés en las actividades o en actos de la escuela.
Deja de asistir a actividades de la escuela que le gustaban.

Señales de alerta en cuanto a lo social:

-Solitario, retraído, aislado.
-Escasas o nulas habilidades sociales/interpersonales.
-No tiene amigos ni amigas o tiene menos que otros estudiantes; poco popular, suelen elegirlo último o última para formar grupos o equipos.
-No tiene sentido del humor o tiene un humor inapropiado.
-Otros estudiantes suelen burlarse o reírse de el o de ella, se meten con el o ella, le toman el pelo, lo menosprecian y/o insultan. No sabe hacerse valer.
-Otros estudiantes lo molestan, y le dan patadas o golpes a menudo. No sabe defenderse.
-Utiliza un lenguaje corporal característico: hombros encorvados, cabeza gacha, no mira a las otras personas a los ojos, los rehúye.
-Tiene una diferencia ostensible que lo aparta de sus compañeros o compañeras.
-Prefiere la compañía de los adultos en los tiempos libres.
-Toma el pelo, molesta o irrita a otros, los provoca y no sabe cuando parar.
-Ha empezado de pronto a acosar a otros estudiantes.

Señales de alerta en lo fisico:

-Frecuentemente enfermo.
-Se queja frecuentemente de dolores de cabeza, de panza, etc.
-Arañazos, moretones, ropa u objetos personales rotos o dañados sin una explicación obvia.
-Repentino tartamudeo.
-Tiene una diferencia de carácter físico que lo aparta de sus iguales: lleva anteojos, tiene sobrepeso o pesa menos de lo que debería, es mas alto o mas bajo que sus compañeros,  habla raro, tiene un aspecto raro, anda raro.
-Cambio es su pauta de comidas: pérdida repentina de apetito.
-Torpe, descoordinado, le va mal en los deportes.

Señales de alerta en lo emocional, conductual:

-Cambio repentino de humor o de comportamiento.
-Pasivo, huraño, callado, tímido, retraído, irritable.
-Baja o nula autoestima y confianza en si mismo.
-En exceso sensible, cauto, apegado.
-Nervioso, ansioso, preocupado, temeroso, inseguro.
-Llora con facilidad, y a menudo, se angustia, sufre cambios de humor extremos.
-Irritable, problemático, agresivo, irascible, se revela contra otros (pero siempre pierde).
-Se culpa de los problemas/dificultades.
-Excesivamente preocupado por su seguridad personal; dedica mucho tiempo y esfuerzos a pensar/preocuparse por ir y volver a salvo del comedor escolar, del baño, del recreo,  evita siempre ciertos lugares de la escuela.
-Menciona la posibilidad de salir corriendo.
-Menciona la posibilidad de suicidio.
Obtenido del sitio IntraMed, en la dirección: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80253

Nota: imagen obtenida del sitio de la Sociedad Chilena de Pediatría.

Puede obtener más información sobre este problema de salud en el sitio titulado Intimidación.

Las consecuencias de la contaminación ambiental: 1,7 millones de defunciones infantiles anuales, según la OMS

Filed under: medio ambiente y salud,Noticias — marzo 12th, 2017 — 8:17 — prevemi

Las consecuencias de la contaminación ambientalDe acuerdo con dos nuevos informes de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de una cuarta parte de las defunciones de niños menores de cinco años son consecuencia de la contaminación ambiental.

Cada año, las condiciones insalubres del entorno, tales como la contaminación del aire en espacios cerrados y en el exterior, la exposición al humo de tabaco ajeno, la insalubridad del agua, la falta de saneamiento y la higiene inadecuada, causan la muerte de 1,7 millones de niños menores de cinco años.

Leer más en http://www.sld.cu/noticia/2017/03/07/las-consecuencias-de-la-contaminacion-ambiental-17-millones-de-defunciones-infant

Recomendaciones de la OMS sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo

Filed under: Noticias — marzo 2nd, 2017 — 23:49 — prevemi

En el continuo de servicios de atención de la salud reproductiva, la atención prenatal representa una plataforma para llevar a cabo importantes funciones de atención de la salud, como la promoción de la salud, el cribado y el diagnóstico, y la prevención de enfermedades. Se ha constatado que, cuando se realizan en tiempo oportuno prácticas apropiadas basadas en datos objetivos, la atención prenatal puede salvar vidas.

Para ver las recomendaciones, visitar la dirección siguiente: http://infomed.sld.cu/anuncio/2017/02/21/recomendaciones-de-la-oms-sobre-atencion-prenatal-para-una-experiencia-positiva-d

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

Filed under: efemerides,General — marzo 1st, 2017 — 16:04 — prevemi

De conformidad con una declaración del Partido Socialista de los Estados Unidos de América, el día 28 de febrero se celebró en todos los Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer, que éstas siguieron celebrando el último domingo de febrero hasta 1913.  Este año, La Internacional Socialista reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer con carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración hasta 1917, y a partir de entonces se celebra el 8 de marzo en todo el mundo.

El Día Internacional de la Mujer reconoce a las mujeres como artífices de la historia y hunde sus raíces en la lucha plurisecular de la mujer por participar en la sociedad en igualdad con el hombre. Es también una ocasión para reflexionar sobre los avances conseguidos, exigir cambios y celebrar los actos de valor y decisión de mujeres comunes que han desempeñado una función extraordinaria en la historia de sus derechos.

“La mujer es la compañera del hombre, dotada con la misma capacidad mental. Si por fuerza se entiende poder moral, entonces la mujer es infinitamente superior al hombre. Si la no violencia es la ley de nuestro ser, el futuro está con las mujeres” Mahatma Gandhi.

Tomado del boletín Efemérides Médicas, en la dirección: http://listas.red.sld.cu/mailman/listinfo/efemerides

Nota: necesita inscripción.

Desafíos de la comunicación científica y académica: el modelo de “publicar o perecer” cede lugar a la visibilidad y abre nuevas interrogantes

Filed under: Noticias — febrero 28th, 2017 — 15:45 — prevemi

El Centro Virtual para el Aprendizaje y la Investigación en Salud anuncia este artículo. “Publicar o perecer”, una máxima para el crecimiento profesional y como investigador, que propugna la difusión continua de los resultados de investigación en revistas académicas, genera hoy preocupación y debate en el entorno de la educación superior. El efecto más inquietante es el relacionado con la calidad de la publicación y sus efectos a escala de la academia, la ciencia y la sociedad. En este contexto, la filosofía de “hacerse visible o desaparecer” gana terreno. Pero, ¿no se tratará de un nuevo mantra académico? ¿Cómo obtener eficientemente una visibilidad amplia, un impacto alto y unas métricas apropiadas para medir el valor de la publicación?

Puede acceder al mismo en la siguiente dirección
http://www.hlg.sld.cu/alfin/2017/01/31/desafios-de-la-comunicacion-cientifica-y-academica-publicar-o-perecer-cede-lugar-a-la-visibilidad-y-abre-nuevas-interrogantes/

Nuevo número de la Revista Cubana de Pediatría

Filed under: Noticias,Para profesionales — febrero 28th, 2017 — 12:19 — prevemi

Estimados lectores/as: Revista Cubana de Pediatría acaba de publicar su último número. Les invitamos a revisar su Tabla de contenidos desde aquí y después visitar su sitio web para revisar artículos y otros elementos de interés.

Gracias por su continuo interés en nuestro trabajo.
MSc. José Enrique Alfonso Manzanet
jenrique@infomed.sld.cu

Revista Cubana de Pediatría
Vol. 89 (2017): Suplemento especial
Tabla de contenidos
http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/issue/view/7

Editorial
——–
Introducción de la vacunación antineumocócica, un proyecto conjunto de la Biotecnología y el Sistema de Salud Cubano
Nivaldo Linares-Pérez

Artículos originales
——–
Enfermedad neumocócica invasiva en niños con neumonía grave adquirida en la comunidad
Dra.C.Gladys Abreu Suárez, Dra.Gladys Fuentes Fernández, Dra.Ivet Maylin Domínguez Choy, Dra.Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta, Dra.Gilda Toraño Peraza

Evolución clínica, aislamiento microbiológico y costo antimicrobiano de la neumonía complicada adquirida en la comunidad
Concepción Sánchez Infante, Lidia Teresita Ramos Carpente, María Cristina Reyes López, Beatriz Barreiro Paredes, Haydée Cantillo Gámez, Isabel Martínez Silva

Comportamiento de la enfermedad neumocócica en el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”
Niurka Molina Aguila, Carlos Dotres Martínez, Ernesto Legarreta Peña, Dania Vega Mendoza, Misleydis Piedra Bello

Efectividad terapéutica de la amoxicilina en la neumonía adquirida en la comunidad en edades pediátricas.
Dra.C.Gladys Abreu  Suárez, Dra. Elena Rossana González   Yara, Dra. Gladys Fuentes  Fernández

Epidemiología de la meningitis neumocócica en niños cubanos menores de 6 años
Félix Orlando Dickinson Meneses, Misladys Rodríguez  Ortega

Características clínicas  e imagínológicas de niños con neumonía complicada causada por Streptococcus pneumoniae. Clinical    and imaginológical characteristic of children with community-acquired severe pneumonia by Streptococcus pneumoniae.
Juana María Rodríguez Cutting, Dra.Dania Vega Mendoza, Dra.Larisa Pacheco Torres, Dra.Misleidys Piedra Bello, Dr.Juan Bautista García Sánchez, Dr. Rafael del Valle Rodríguez

Meningoencefalitis bacteriana en población menor de 18 años de edad
Nordis Caridad Donatién Rojas, Neyda Gonzáles Fernandez, Moraima Malfrán García, Luis Enrique Rondón Rondón, Bertha Isabel Rondón Peña

Colonización nasofaríngea por neumococos en la población infantil cubana, evidencias basadas en estudios de prevalencia
María Eugenia Toledo Romaní, Dunia Chávez Amaro, María Felicia Casanova González, Gilda Toraño Peraza, Nivaldo Linares-Pérez

Hospitalizaciones por enfermedades asociadas al Streptococcus pneumoniae en niños de la provincia de Cienfuegos
Alain Reyes Sebasco, Mercedes Fonseca Hernández, Iliana García Rodríguez, Caridad Teresa Llul Tombo, Juan Carlos Yanes Macías, Antonio Velázquez Águila

Carga hospitalaria y poblacional de las neumonías adquiridas en la comunidad en niños menores de 5 años
Susana Martha Borroto Gutiérrez, Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, Mayelín Mirabal Sosa, Alaín Reyes Sebasco, Gladys Abreu Suárez

Enfermedad neumocócica e infecciones relacionadas en pacientes pediátricos egresados del Hospital Infantil Sur de Santiago de Cuba
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Arelis Manet Lahera, Samira Maceira Soto

Enfermedad neumocócica invasiva en niños menores de 6 años hospitalizados
Mercedes Fonseca Hernández, Anelis Martínez Utrera, Marta Montes de Oca Rivero, Elida Cardoso Hernández, Alain Reyes Sebasco, Caridad Teresa Llull Tombo, Dunia María Chávez Amaro

Enfermedad neumocócica en menores de 5 años en el Hospital Infantil Norte de Santiago de Cuba “Dr. Juan de la Cruz Martínez Maceira”
Lissett Batista Caluff, Neyda González Fernández, Nordis Caridad Donatién Rojas, Nivia Cobas Limonta, Silvia Jústiz Hernández, Josefina Herrera López

Vigilancia de pacientes ingresados con enfermedad neumocócica en Hospital Docente Infantil Sur “Antonio María Beguez Cesar”
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Samira Maceira Soto, Susana Cunill Romero

Comunicación  Breve
——–
Hospitalizaciones por neumonía adquirida en la comunidad, 2002-2013
Dra.C. Gladys Abreu Suárez, Dra.Aurelia Pérez Brunet, Dra. Gladys Fuentes  Fernández, Dra. Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta

Serotipos de Streptococcus pneumoniae responsables de enfermedad invasiva en niños cubanos
Gilda Teresa Torano Peraza, Daniela Suárez Aspaza, Miriam Abreu Capote, Brenda Barreto Núnez, Eugenia Toledo Romaní, Nivaldo Linares Pérez

Colaboración especial
——–
La nueva vacuna cubana antineumocócica, de las evidencias científicas disponibles, a la estrategia de evaluación clínica y de impacto
Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, María Felicia Casanova González, Beatriz Paredes Moreno, Yury Váldes Balbín, Darielys Santana Mederos

Revista Cubana de Pediatría http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped

Respuestas de un Protocolo de Acoso Escolar para una sociedad “cautivada” por las redes sociales

Filed under: bullying,Noticias — febrero 28th, 2017 — 12:12 — prevemi

Guia de acoso escolarLos centros educativos de Castilla-La Mancha tienen disponible desde hoy una Guía Básica que la Consejería de Educación, Cultura y Deportes ha elaborado para que sirva de herramienta en la difusión y aplicación del nuevo Protocolo de Actuación ante Situaciones de Acoso Escolar en los Centros Docentes no Universitarios de Castilla-La Mancha.

Leer la información en la dirección siguiente: http://uvs.sld.cu/respuestas-de-un-protocolo-de-acoso-escolar-para-una-sociedad-cautivada-por-las-redes-sociales

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