Archive for the 'Para la familia'

Viernes 12 / abril / 2019

Calmar las rabietas

Filed under: Para la familia — prevemi — abril 12th, 2019 — 11:22

Niño malcriadoManejar a los niños puede ser un reto. Algunos días, mantener la paz y la calma al mismo tiempo parece imposible. Sin embargo, cuando está reaccionando a un empeoramiento ocasional del temperamento o a un patrón de arranques, controlar su propio enojo cuando las cosas se encienden hará más fácil enseñar a los niños a hacer lo mismo.

Ver artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/temper_esp.html

Nota: imagen obtenida de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/temper_esp.html

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Martes 19 / marzo / 2019

Cuidado con el castigo

Filed under: Para la familia,Para profesores — prevemi — marzo 19th, 2019 — 1:56

El castigo es posiblemente una de las prácticas más utilizadas en el seno de la familia. Son diversos los que se emplean como “estrategia educativa”. Sin embargo, el uso sistemático del castigo como acción correctora principal puede acarrear consecuencias negativas que deben evitarse.

Por: Dionisio F. Zaldívar Pérez

Entendemos por castigo cualquier acción que ejecuta una persona, y que causa la aversión del que la recibe, empleado como elemento correctivo o de control con la finalidad de eliminar una conducta o comportamiento molesto o inadecuado.

Entre los castigos más frecuentes se encuentran:

El tiempo fuera (sacar o prohibir al sujeto permanecer en el lugar o contexto donde ha exhibido una conducta considerada molesta o inapropiada enviándolo a dormir, etc.)

El retiro de reforzadores o estímulos positivos (prohibición de ver la TV, de salir a jugar con los amigos, etc.)

El castigo físico (que por supuesto no tiene nada de educativo).

Las causas más frecuentes por las cuales se castiga a un niño son: desobedecer las órdenes o indicaciones de los adultos; actividad excesiva del niño (hiperactividad) que resulta molesta para los adultos; rebeldía (actitud desafiante ante los padres u otros adultos); mala comunicación padres-hijos; irritabilidad, frustración o malestar de los padres.

Es posible que las causas que explican el uso extendido del castigo estén relacionadas con su aparente eficacia y rapidez para controlar o detener el comportamiento inadecuado o molesto. Sin embargo, sobran los ejemplos de niños que a pesar de haber recibido castigo, incluso físico, por mostrar determinados comportamientos, siguen exhibiéndolo tan pronto se presenta la ocasión.

Diversos estudio han mostrado que los efectos supresores del castigo resultan momentáneos, que este no provoca el desaprendizaje del comportamiento castigado, ni ofrece en su lugar otra alternativa más adecuada por lo que en la primera ocasión se activa nuevamente.

El uso sistemático del castigo como acción correctora principal puede acarrear consecuencias negativas, entre las que podemos señalar: daño a la autoestima del niño, quien llega a desvalorizarse (baja autoestima); aparición de estados de tensión, estrés y agresividad; déficit de atención; pérdida de confianza en los padres; ansiedad o culpa de alguno de los miembros de la familia; y empleo de la mentira como medio de evitar el castigo.

Como pueden observarse, si bien el castigo aparece como una “rápida solución” a los problemas de comportamiento infantil, sus efectos no son permanentes y por lo general provocan más daño que beneficio.

Educar requiere paciencia y poder mostrar al educando las alternativas de comportamientos más efectivos, lo que se logra en primer lugar con el propio ejemplo de los padres, la adecuada comunicación con el niño, la exigencia apropiada, pero siempre con amor, con el uso de argumentos directos y lógicos que inviten al niño a reflexionar sobre las consecuencias de su comportamiento, no solo para él, sino también en las afectaciones que pueden provocar en los demás.

El castigo físico nunca puede considerarse como una acción educativa. Por el contrario, es generador de agresividad y aprendizaje de comportamientos violentos que serán mostrados más allá del contexto familiar, ya que pueden afectar no sólo el comportamiento psicológico del individuo, sino también el social.

Los padres que castigan físicamente a sus hijos están contribuyendo a la reproducción de conductas violentas en el ámbito de la sociedad e inducen al uso de la violencia como forma de ejercer el control sobre otros.

Educar es dialogar, es persuadir, es enseñar con el ejemplo. Agote estos recursos antes de imponerles un castigo sus hijos, estos y la sociedad se lo agradecerán.

Tomado de la sección Salud del periódico Trabajadores.

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6200

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Sábado 2 / marzo / 2019

Fumar durante el embarazo

Filed under: Para la familia — prevemi — marzo 2nd, 2019 — 14:38

Embarazada fumandoFumar es malo para usted. Puede causar graves problemas de salud, tal como cáncer, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad de las encías y enfermedades de los ojos que pueden conducir a la ceguera. El fumar puede afectar la salud de su bebé antes, durante y después del embarazo. Si fuma antes del embarazo, es posible que le resulte más difícil quedar embarazada.

Durante el embarazo, la placenta crece en su útero (matriz) y suministra alimentos y oxígeno al bebé a través del cordón umbilical. Cuando usted fuma durante el embarazo, le pasa las sustancias químicas perjudiciales a su bebé a través de la placenta y del cordón umbilical, que luego entran en la sangre del bebé. Eso puede causar problemas de salud para su bebé. Después del embarazo, el humo de segunda mano puede afectar la salud de su bebé.

Si fuma y está planeando quedar embarazada, deje el hábito antes de embarazarse. Si fuma y está embarazada, no es demasiado tarde para dejar el hábito del tabaco. Dejar de fumar ahora puede significar una enorme diferencia en la salud de su bebé.

¿Cómo puede el tabaco antes del embarazo afectarla a usted y a su bebé?

Las mujeres que fuman antes del embarazo corren el doble de riesgo que las no fumadoras de tener:

Problemas de fertilidad. Eso significa tener problemas para quedar embarazada.

Un embarazo ectópico. Sucede cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero (matriz) y comienza a crecer. El embarazo ectópico no puede dar como resultado el nacimiento del bebé. Puede causar problemas graves y peligrosos para la embarazada.

Ruptura prematura de las membranas (también llamada RPM). Sucede cuando el saco que rodea al bebé se rompe antes de que la mujer entre en trabajo de parto.

Desprendimiento de la placenta. Es un problema grave en el que la placenta se separa de la pared del útero antes del parto.

Placenta previa. Sucede cuando la placenta está muy baja en el útero y cubre todo o parte del cuello uterino. El cuello uterino es la abertura hacia el útero que está en la parte superior de la vagina.

¿Cómo puede el fumar durante el embarazo afectar a su bebé?

Cuando fuma estando embarazada, expone a su bebé a sustancias químicas peligrosas como la nicotina, el monóxido de carbono y el alquitrán. Esas sustancias químicas pueden reducir la cantidad de oxígeno que recibe su bebé. El oxígeno es realmente importante para ayudar a su bebé a crecer sano. La nicotina puede tener efectos perjudiciales para el corazón, los pulmones y el cerebro de su bebé.

Fumar durante el embarazo puede causar estos problemas a su bebé:

Restricción del crecimiento (también se dice que el bebé es pequeño para la edad gestacional). Esto significa que su bebé no aumenta el peso que debería antes de nacer. Ello puede causar que el bebé nazca con bajo peso.

Bajo peso al nacer. Eso significa que su bebé nace pesando menos de 5 libras, 8 onzas.

Nacimiento prematuro. Eso significa que su bebé nace demasiado pronto, antes de las 37 semanas de embarazo.

Defectos de nacimiento como labio leporino o fisura palatina (defectos de nacimiento en la boca del bebé). Los defectos de nacimiento son problemas de salud que están presentes cuando el bebé nace. Esos defectos cambian la forma o la función de una o más partes del cuerpo. Pueden ocasionar problemas en la salud en general, en cómo se desarrolla el cuerpo o cómo funciona.

Aborto espontáneo. Sucede cuando el bebé muere en la matriz antes de las 20 semanas de embarazo.

Nacimiento sin vida. Sucede cuando el bebé muere en el útero antes de nacer, pero después de las 20 semanas de embarazo.

Síndrome de muerte súbita infantil o del lactante (SIDS). Es la muerte inexplicada del bebé de menos de 1 año de edad.

Los bebés que nacen prematuramente y con bajo peso corren riesgo de sufrir graves problemas de salud, incluyendo discapacidades de por vida, como discapacidades intelectuales y problemas de aprendizaje, y en algunos casos la muerte.

¿Qué es el humo de segunda mano?

El humo de segunda mano es el humo que usted inhala del cigarrillo, cigarro o pipa de otra persona. Estar expuesta al humo de segunda mano durante el embarazo puede causar que su bebé nazca con bajo peso.

El humo de segunda mano es peligroso para su bebé después de nacer. En comparación con los bebés que no tienen humo a su alrededor, los bebés expuestos al humo de segunda mano:

Pueden tener crecimiento lento de los pulmones

Corren más riesgo de tener trastornos de salud como asma, bronquitis, neumonía, infecciones de oído y problemas respiratorios

Corren más riesgo de morir de SIDS

¿Qué es el humo de tercera mano?

El humo de tercera mano son los residuos de tabaco y el humo de tabaco. Puede incluir plomo, arsénico y monóxido de carbono. Es lo que se huele en la ropa, los muebles, las alfombras, las paredes y el cabello cuando han estado envueltos en humo o cerca del humo de tabaco. Es por eso que usted suele darse cuenta si alguien fuma por el olor de su ropa, casa o vehículo. El humo de tercera mano es el motivo por el que abrir una ventana o fumar en otra sala no es suficiente para proteger a los otros del tabaco.

Si está embarazada o acaba de tener un bebé, manténgase alejada del humo de tercera mano. Los bebés que respiran el humo de tercera mano pueden tener graves problemas de salud como asma y otros problemas de respiración, trastornos de aprendizaje y cáncer.

¿Qué son los cigarrillos electrónicos?

Los cigarrillos electrónicos (también llamados “e-cigarettes”) parecen cigarrillos comunes. Pero en lugar de encenderlos, funcionan a batería. Producen un vapor que usted inhala y contienen nicotina que viene en líquido. Al igual que la nicotina de los cigarrillos comunes, la nicotina de los cigarrillos electrónicos puede ser perjudicial para su bebé.

Usted puede volverse adicta a los cigarrillos electrónicos. La nicotina líquida en exceso puede causar náuseas (sentirse mal del estómago) y vómitos. Puede envenenarse con la nicotina líquida si la bebe o se absorbe por la piel. El envenenamiento por nicotina líquida puede causar náuseas, vómitos e irritación de los ojos. Una pequeña cantidad puede ser muy perjudicial e incluso mortal.

La nicotina líquida para los cigarrillos electrónicos se vende en pequeños tubos que pueden ser brillantes y coloridos. También viene en sabores como cereza o chicle de globo. Por esas cosas, pueden parecer divertidos y atrayentes, en especial para los niños.

Si está embarazada y usa cigarrillos electrónicos, o está pensando hacerlo, hable con su profesional de la salud.

¿Puede simplemente fumar menos? ¿O tiene que dejar por completo?

Si fuma, puede pensar que los cigarrillos light o suaves son una opción más segura durante el embarazo. Eso no es cierto. O quizás desee reducir la cantidad en lugar de dejar de fumar por completo. Es verdad que cuanto menos fume, mejor será para su bebé. Pero dejar por completo es lo mejor para su embarazo y para su bebé.

Cuanto antes deje de fumar durante el embarazo, más sana podrá estar usted y más sano podrá estar su bebé. Es mejor dejar de fumar antes de quedar embarazada. Pero dejar de fumar en cualquier momento del embarazo puede tener un efecto positivo en la vida de su bebé.

Además, cuando usted deja de fumar, jamás tendrá que salir otra vez a buscar un lugar donde fumar. Usted también tendrá:

Dientes más limpios

Mejor aliento

Menos marcas de manchas en los dedos

Menos arrugas en la piel

Un mejor sentido del olfato y del gusto

Más fuerza y energía para estar activa

Sugerencias para dejar de fumar

Si está tratando de dejar de fumar, estas sugerencias pueden resultarle útiles:

Anote sus motivos para dejar de fumar. Lea la lista cuando le tiente fumar.

Escoja una fecha para dejar. Ese día, tire a la basura todos sus cigarrillos o cigarros, encendedores y ceniceros.

Pídale a su pareja o a una amiga que le ayude a dejar el hábito. Llame a esa persona cuando tenga ganas de fumar. Manténgase alejada de lugares, actividades o personas que le hagan dar ganas de fumar.

Manténgase ocupada. Salga a caminar para ayudar a que la mente se distraiga y no piense en fumar. Use una pequeña pelota para el estrés o pruebe tejer o coser para mantener las manos ocupadas. Coma verduras o masque goma de mascar para mantener algo en la boca.

Beba agua en abundancia.

Pregunte a su profesional de la salud sobre los medios para dejar de fumar, como parches, goma de mascar, rociador nasal y medicamentos. No empiece a usarlos sin la aprobación de su profesional de la salud, en particular si está embarazada. Busque programas en su comunidad o en su lugar de trabajo para ayudarla a dejar de fumar. Esos se conocen como “programas de cesación del tabaco”. Pida información a su profesional de la salud sobre los programas ofrecidos en su área. Pregunte a su empleador qué servicios cubre su seguro de salud.

No se desanime si no puede dejar de fumar enseguida. ¡Siga intentándolo! Usted está haciendo lo que es mejor para usted y para su bebé.

Información obtenida de: http://nacersano.marchofdimes.org/embarazo/el-fumar.aspx

Noa: imagen obtenida de internet.

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Sábado 2 / febrero / 2019

Ayudar a sus hijos a afontar el estrés

Filed under: Para la familia — prevemi — febrero 2nd, 2019 — 16:33

Ayudar a sus hijos a afontar el estrésPara los adultos, la infancia puede parecer una época libre de preocupaciones. Pero los niños pueden experimentar estrés. Aspectos como ir al colegio y la vida social a veces generan presiones que pueden resultar abrumadoras para algunos niños. En calidad de padre o de madre, usted no puede proteger a sus hijos del estrés, pero puede ayudarlos a desarrollar formas saludables de afrontar y de resolver los problemas cotidianos.

Leer el artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/stress_coping_esp.html#cat20257

Nota: imagen obtenida del sitio KidsHealth.

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Sábado 19 / enero / 2019

¿Cómo establecer límites en el hogar?

Filed under: Para la familia — prevemi — enero 19th, 2019 — 19:02

Cómo establecer límites en el hogar
Cómo establecer límites en el hogarMi hijo no me obedece, no quiere irse a dormir, no se deja poner la ropa, se molesta cuando le digo que guarde sus juguetes, no quiere apagar la televisión, llora si le digo que haga la tarea, no se quiere levantar, hace berrinches…

y la lista continúa. Son algunas de las demandas que tienen los padres cuando no saben cómo establecer límites a sus hijos.

 

Puede ver el documento completo que se titula: Cómo establecer límites en el hogar. Es un documento en formato PDF y pesa 67 KB.

Nota: imagen obtenida del sitio web disponible en: http://crianzapositiva.org/

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Domingo 9 / diciembre / 2018

Frente a la orientación homosexual de los hijos

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — diciembre 9th, 2018 — 15:46

Muchos padres, ante la sospecha, o el hecho, de tener un hijo o una hija homosexual, se hacen múltiples preguntas en cuanto a la actitud a seguir frente a situaciones para las que no han sido debidamente preparados. Es importante aceptar y comprender la sexualidad de los hijos, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales.

Por: Carmen R. Alfonso

Recientemente me llamó angustiada una amiga para solicitar ayuda porque su hijo le confesó que era homosexual, de ese intercambio surgieron varias preguntas cuyas respuestas son de interés para muchos y fueron respondidas por nuestra consejera, la directora del Centro Nacional de Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual y SIDA.

¿Por qué tenía que decírmelo? ¿Por qué no lo ocultó, si yo no se lo pregunté?
Muchos padres piensan que serían mucho más felices si no lo supieran. Recuerdan la época en que no lo sabían como un pasado libre de problemas, al margen de la distancia que existía entre ellos y sus hijos durante todo ese tiempo. A veces queremos ignorar lo que ocurre o pensar esto se le puede pasar.

Es importante aceptar y comprender la sexualidad de su hijo o hija, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales. Aunque hay personas que pasan por un período de experimentación, cuando alguien se decide a decir que es homosexual, no está pasando por una fase de prueba, ya lleva tiempo pensando y tratando de definir y aceptar su orientación sexual.

Nos refiere nuestra consejera que cuando un hijo o hija, revela voluntariamente su orientación sexual homosexual a sus padres, es que tiene mucha confianza en ellos. No debe defraudarse, ha sido muy valiente al comunicar algo que nuestra cultura machista a veces no lo entiende bien, ha demostrado que les tiene mucho cariño y les está pidiendo su apoyo.

Tengo otros dos varones heterosexuales. ¿Por qué este es homosexual?
Con frecuencia se piensa que una persona es homosexual porque hay una causa biológica, porque alguien lo convirtió en homosexual, porque está enfermo o por la crianza. Se han hecho varios estudios para tratar de encontrar las causas de la homosexualidad, algunos de ellos vinculados con la genética, pero, hasta el momento, no hay ninguna investigación que determine claramente la causa.

Las personas homosexuales provienen de todo tipo de familias, hijos únicos o no, con padres autoritarios o no, hijos menores, del medio, mayores; algunos tienen otros familiares homosexuales y otros son los únicos en la familia.

La homosexualidad es considerada a la luz de los conocimientos actuales como una orientación sexual. ¿Por qué tanta importancia por conocer la causa de la homosexualidad? ¿Cuántas veces se piensa en la causa de la heterosexualidad de los otros hijos? El amor que se siente por un hijo ¿depende de saber la causa de esta orientación sexual? Concentre su atención en qué necesita su hijo ahora, recomienda la profesora.

¿Debería ir a ver un psiquiatra o psicólogo?
Acudir a un psiquiatra o al psicólogo, por esta causa, es inútil. La homosexualidad no es una enfermedad que puede ser curada, es una forma de ser natural. Lo que sí puede ser beneficioso es el intercambio con expertos en temas familiares y orientación sexual, tal vez convenga hablar con alguien sobre sus sentimientos y conflictos internos. Puede que necesiten ayuda para mejorar la comunicación.

En cuanto a la preocupación de cómo será la reacción de los demás cuando se enteren o el temor al rechazo, la especialista nos plantea que es posible que esto ocurra, pero las actitudes hacia la homosexualidad van cambiando, las personas comienzan a valorar a los demás por sus cualidades, actitudes y comportamientos. Es cierto que cambiar cultura es un proceso lento, pero es por eso que este hijo o hija necesita de un ambiente en el hogar que respete la diversidad. Esto lo hará tener mayores fuerzas para enfrentar adversidades en otros medios.

¿Qué ocurre con el SIDA?
Dado que los jóvenes constituyen el grupo más afectado requiere igual preocupación por el VIH en los hijos heterosexuales que en homosexuales, ningún padre debe darse el lujo de pensar que su hijo no está en peligro y suponer que esté libre de riesgos.

Es cierto que en Cuba entre las personas infectadas hay un elevado número de homosexuales, por ello se les debe proporcionar información y asesoría por parte del personal de salud, servicios de consejería, y al igual que a los hijos heterosexuales hablarles de lo conveniente de parejas estables y sexo seguro y protegido y facilitarles el acceso a los condones.

Obtenido del sitio Sald Vida en: http://www.sld.cu/saludvida/hogar/temas.php?idv=6548

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Miércoles 7 / noviembre / 2018

Disciplinando a su hijo

Filed under: Para la familia — prevemi — noviembre 7th, 2018 — 16:25

Disciplinando a su hijoIndependientemente de la edad que tenga su hijo, es importante que usted sea consistente a la hora de impartirle disciplina. Si usted no respeta las normas que ha fijado ni se atiene a las consecuencias que ha enunciado, lo más probable es que tampoco lo haga su hijo.

Leer el artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/discipline_esp.html#cat20257

Nota: imagen obtenida del sitio KidsHealth.

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Martes 30 / octubre / 2018

Cómo enseñar la tolerancia a sus hijos

Filed under: Para la familia — prevemi — octubre 30th, 2018 — 11:28

Cómo enseñar la tolerancia a sus hijosAlgunos padres acogen la idea de vivir en una sociedad increíblemente diversa. Otros tal vez tengan algunas dudas, especialmente si ellos mismos no han tenido mucho contacto con culturas diferentes. Muchos niños tienen mayor contacto con culturas diversas. Su círculo de amigos, sus compañeros de clase, sus equipos de atletismo son mucho más variados que los de una generación anterior.

Ver artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/tolerance-esp.html

Nota: imagen obtenida de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/tolerance-esp.html

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Sábado 20 / octubre / 2018

Ayudar a su hijo adolescente con los deberes escolares

Filed under: Para la familia — prevemi — octubre 20th, 2018 — 11:41

Ayudar a su hijo adolescente con los deberes escolares
Ayudar a su hijo adolescente con los deberes escolaresAsegúrese de que su hijo adolescente dispone de un lugar tranquilo, bien iluminado y carente de distracciones donde pueda estudiar y hacer los deberes. El lugar debería disponer de papel, bolígrafos, lápices, calculadora, un diccionario ortográfico, otro diccionario de ideas afines y cualquier otro material y libros de consulta necesarios. Debería estar alejado de posibles distracciones, como la televisión, el teléfono y los juegos de vídeo.

Ver artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/padres/help_teen_homework_esp.html

Nota: imagen obtenida de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/padres/help_teen_homework_esp.html

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Viernes 28 / septiembre / 2018

Niños o niñas problema ¿Culpabilidad de los Padres? (Parte II)

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — septiembre 28th, 2018 — 2:55

Para cualquier familia la educación de sus hijos es una preocupación fundamental. Para muchos, es una tarea que, con independencia de una u otra inevitable escaramuza, transcurre sin grandes complejidades. Para otros es tarea mucho más difícil, sobre todo cuando tienen hijos que exhiben en mayor o menor grado, comportamientos problemáticos que entorpecen su formación. Comprender lo que ocurre es muy importante… pero más importante es saber qué hacer.

Por: Miguel Ángel Roca Perara

“Lo he intentado todo… ¡pero ya nada funciona!” Con esta declaración empiezan a contar sus cuitas los padres de casi todos los “niños-problema”, de aquí que su demanda implícita, no declarada, sea “¡ofrézcame algo distinto!”.

Para quienes trabajamos en cualquiera de lo que se define como profesiones de ayuda, rápidamente surge la tentación de tener a mano y ofertar de inmediato ese “algo distinto”… sin tener en cuenta que podemos simplificar o trivializar un asunto de alta complejidad y, de nuevo, ofrecer “más de lo mismo”, lo que agudiza la situación de desesperanza y desamparo que ya había hecho presa de los padres de estos niños.

¿Qué hacer entonces? Sin ánimos de recetar ni de ofrecer inexistentes panaceas para un asunto de difícil pronóstico —no por el asunto en sí mismo, sino por la multiplicidad de contingencias en su entorno que muchas veces escapan al control—, y tomando en cuenta la enorme variabilidad de diferencias individuales y contextuales presentes para cada niño, me atrevería a hacer algunas reflexiones:

Primero que todo, resulta pertinente ofrecer una sencilla respuesta a la interrogante que da título a este trabajo ¿Culpabilidad de los padres? NO ¿Responsabilidad en mayor o menor medida? SÍ. Puede parecer una simpleza, pero es casi una declaración de principios para que los padres puedan asumir una postura efectiva al afrontar las dificultades de sus hijos, ¡aún sin tratarse de niños-problema!

Pido excusas para una momentánea digresión que quiero hacer —polémica con toda intención— y que me va a servir para comentar algunas ideas que quiero expresar a continuación. A mi padre le gustaba decir que cuando uno tiene un caballo y vive en la montaña, está obligado a llevarlo todos los días al río a tomar agua. La forma en que usted lleve al caballo a beber agua es su responsabilidad y su asunto, usted decide si baja al caballo a todo galope montaña abajo, dándole “espolazos” de todo tipo, si baja despacito, si baja caminando a su lado, e incluso —si usted es lo suficientemente fuerte para ello— si se echa al caballo sobre sus hombros… Cualquiera de estas formas —¡como casi todo en la vida!— tiene sus ventajas y desventajas. Pero una vez que el caballo llegó al río, si tomó agua o no, e incluso la cantidad de agua que tomó, ¡es un asunto del caballo! Como se dice en un conocido programa televisivo, ¡saque usted sus propias conclusiones!

En la vida algunos asuntos están en manos de uno, pero otros muchos se escapan de control, aún con nuestras mejores intenciones, de ahí el riesgo de sentirse culpable por todo lo que ocurre alrededor… incluida la crianza de los hijos. Cuando una persona se siente culpable de algo se siente mala, inefectiva, incapaz; trata de resolver las cosas por sus propios medios para “pagar lo mal hecho”. Ello les quita participación en la solución de los problemas a los demás, y los convierte en cómodos censores de todo lo que sale mal. Paradójicamente, muchas veces, cuando la persona es verdaderamente culpable de algo apenas experimenta nada de lo referido.

Por esta razón, y por el hecho real de que es imposible que alguien sea culpable de todo lo que acontece en su cotidianidad —lo que no excluye la responsabilidad que sí tienen las personas ante determinados acontecimientos de la vida—, en las Ciencias Sociales, y particularmente en la Psicoterapia, se ha incluido el confuso término “empoderamiento” —proveniente de la expresión en lengua inglesa, de difícil traducción “empowerment”— que, más allá de complejas consideraciones semánticas, nos habla de la intencionalidad de hacer que los padres vivencien la sensación de poder (Webster-Stratton y Herbert).

Y lograr esto —por una vía u otra— presupone que los padres incrementen su autoestima, que sientan que no son simples marionetas en manos de sus hijos, que pueden haber hecho muchas cosas mal pero que también han hecho otras cosas mejor, que se entrenen en formas comunicativas más efectivas que les permitan hacer valer sus derechos, que sean capaces de comprometer a los demás —¡que también tienen responsabilidades!— en hacer de sus hijos buenos ciudadanos. Alcanzarlo no es tarea fácil, pero cuando se logra, se incrementa la sensación de autoridad que es percibida por sus hijos como una señal de que la impunidad, en que hasta ahora iban las cosas, muy pronto puede empezar a extinguirse: Cuando un hijo ve a sus padres débiles e impotentes siente que puede hacer lo que le venga en ganas porque “no pasa nada”… pero cuando los ve “poderosos”, se autocontrola un poco más.

De todos modos, comencé por decir que iba a ser polémico con intención, y dejar las cosas aquí sería, confirmar que los padres SÍ eran culpables de los problemas de sus hijos y que con sólo atenderlos y orientarlos a ellos todo estaría resuelto. Nada más lejos de la realidad, la más simple de las problemáticas en la educación infantil es siempre multi-causada y todos y cada uno de los factores causales o influyentes deben ser tenidos en cuenta en la búsqueda de una óptima solución.

Los factores constitucionales y genéticos se mezclan con los factores culturales y ambientales de una manera tan compleja que ninguno de ellos debe ser ignorado.

La falta de concentración, la torpeza motora, la hiperactividad, o el comportamiento delictivo de un niño, pueden estar sustentados por algún tipo de disfunción o lesión neurológica, e incluso, por determinadas condiciones temperamentales dadas por el tipo de Actividad Nerviosa Superior, que de no ser correctamente atendidas y tratadas pueden hacer fracasar a la más elaborada estrategia educativa. Es importante el enfoque interdisciplinario por cuanto un niño puede tener un comportamiento muy inadaptado y problemático a pesar de tener las óptimas condiciones físicas y de salud, y viceversa, un niño con importantes lesiones neurológicas puede estar muy bien integrado y adaptado a su entorno social. Es aquí, entonces, donde el aprendizaje y el contexto sociocultural, particular pero no exclusivamente familiar, en el que a un determinado niño o niña le ha tocado vivir, deben ser seriamente tomados en consideración.

Desde la más tierna infancia, los niños son expuestos, y aprenden bien de ellos, a determinados modelos… que no necesariamente son los mejores portadores de las normas y valores a los que convoca la sociedad. Es lamentable, pero cuando un niño o niña ha estado expuesto desde su más tierna infancia como parte de su cotidianidad —sobre todo en el contexto familiar, pero también en la barriada, en la escuela o en la sociedad en su conjunto— a la violencia, a comportamientos destructivos, a la irresponsabilidad y la violación de las más elementales normas de convivencia, incluidos los derechos de los demás, y reproduce estas conductas en otros contextos, se comporta de manera “adaptativa”, acorde a lo que aprendió… aunque ello no tenga nada que ver o incluso contradiga lo que la cultura y la sociedad pretenden.

En estos casos el pronóstico es mucho más reservado; los psicoterapeutas de experiencia saben que es muy difícil —¡aunque no del todo imposible!— fomentar un comportamiento social conforme a las expectativas socialmente deseadas cuando el niño está constantemente expuesto a modelos no deseables que contradicen estas expectativas… sin pretensiones lapidarias podríamos citar el sabio refrán de “hijo de gatos, caza ratones”. Lo cierto es que es mucho más fácil, si se parte de cero, fomentar lo positivo que “desmontar” comportamientos no deseados (Reinecke y cols.) para implementar entonces otras conductas y actitudes más deseables.

Aún en estos casos, aunque conservador, prefiero no ser fatalista (y sí consecuente) con lo que he defendido acerca de la multicausalidad. Muchos de estos niños o niñas, a pesar de una alta y real responsabilidad de los padres en su comportamiento, llegan a ser buenos ciudadanos gracias a la efectividad educativa de otras influencias (otros familiares, los vecinos, la escuela, las instituciones sociales, etc.) e inclusive gracias a su propio auto desarrollo y crecimiento personal.

Están implícitas, entonces, otras dos ideas fundamentales para brindarles atención y lograr su óptima inserción social: el papel de otras personas e instituciones más allá de la familia, y el propio potencial humano del niño o niña en cuestión.

Otras personas o instituciones pueden de esta manera, resultar decisivas para lograr revertir, para bien, la condición de niños-problema. Pueden hacerse muchas cosas por parte de otros familiares, vecinos y sobre todo la escuela, pero lo esencial radica en no estigmatizar, ni discriminar, ni “etiquetar” a este niño, o niña, y su familia; ello sólo agudizaría la problemática, como señalábamos en la primera parte de este trabajo.

Asumir una postura de inclusión y aceptación es siempre mucho más beneficioso que la nociva exclusión que hace sentir a la persona —en el caso que nos ocupa, el niño y su familia— como discriminada y marginada, lo que genera irritación y resentimiento, que lejos de favorecer, agravan la situación. Cualquier problema humano es resuelto de manera más efectiva cuando se tiene acceso a sólidas y efectivas redes de apoyo social (Roca y Pérez) que cuando se está privado de sus muy beneficiosos efectos potenciales.

De igual manera, el uso de “etiquetas” (“malcriado”, “irresponsable”, “insoportable”, “pre-delincuente”, etc.) debe ser erradicado pues las mismas “se quedan” y la persona puede tender a comportarse en consecuencia con lo que estas expresan.

Afortunadamente no siempre sucede así, aunque “queden” las etiquetas. Desde lo anecdótico, tengo un buen amigo de adolescencia y juventud al que por su desordenado comportamiento cotidiano le decían “el loco”. Más de 30 años después, nunca ha visitado un Hospital Psiquiátrico, es un calmado padre de familia y excelente ingeniero… pero cada vez que nos reunimos sigue siendo “el loco”; favorablemente el no se lo cree.

Hemos abordado los factores presentes en esta problemática y apenas hemos hablado sobre el principal protagonista de todo el proceso (Roca, 1998): el niño o la niña en cuestión. No basta con modificar, aunque sea para bien, todo aquello que conspira contra su óptima inserción social; es imprescindible trabajar con él o ella, sobre todo porque regularmente ha sido víctima de maltrato en su amor propio y valía personal, o tiene pocas habilidades para comunicarse productivamente con los demás y que, por esa razón, ha sido tantas veces rechazado, o rechazada, que su comportamiento y actitudes hacia los demás son regularmente hostiles…

A estos niños hay que dedicarles tiempo y tener mucha paciencia con ellos. Es muy importante centrarse más en lo bueno que hacen que en reprocharles lo que suponemos que hacen mal y deberían hacer mejor:

Se le hace más bien a un niño que se esforzó mucho para un examen y obtuvo calificaciones de 89 puntos cuando le ponemos una mano en el hombro y le decimos con satisfacción que “¡casi sacas Excelente… para la próxima lo logras!” que cuando a otro niño que obtuvo 99 puntos lo miramos con cara de decepción y le preguntamos “¿dónde fue que perdiste el punto?”. Por lo general al niño problema se le trata de esta última manera: magnificando sus insuficiencias y minimizando o ignorando sus logros…

Es igualmente importante, cuando sea inevitable reprenderlo, censurar sus actos y no a la persona: no es lo mismo decirle “¡dijiste una mentira!”, que “¡tú eres un mentiroso!”. En el primer caso se sanciona el acto, en el segundo se califica a una persona; en el primer caso se trata de un hecho casual, en el segundo se afirma que la persona ES así y por lo tanto tiene pocas posibilidades de cambiar.

En cualquier caso, con estos niños —más allá de diferencias individuales que siempre dan una dirección específica al trabajo profesional—, no se debe perder cualquier oportunidad de elogio, de reconocer aquello que han hecho bien y de fortalecer su amor propio, a la par de no desaprovechar ocasión alguna para fomentar en ellos cualquier habilidad que los ayude a desempeñarse eficazmente en el complejo entramado de sus relaciones interpersonales cotidianas.

En torno a un “niño o niña-problema” giran muchos vectores de fuerza a tener en cuenta, para comprenderlo y para lograr vías que implementen su óptima inserción social, que trascienden muchas veces la no poca importante responsabilidad de los padres. Entonces, volvemos a la historieta inicial ¿a qué se deberá que un caballo no quiera tomar agua y otro sí, o que uno tome más que el otro?

http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6209

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