Archive for the 'Para la familia'

Sábado 16 / febrero / 2019

Señales de advertencia de acoso escolar

Filed under: bullying,Para estudiantes,Para la familia — prevemi — febrero 16th, 2019 — 10:15

Señal de coso escolarExisten numerosas señales de alerta que pueden indicar que alguien se encuentra involucrado en una situación de acoso escolar, ya sea como acosador o como acosado.

Reconocer las señales de alerta es un primer paso importante para actuar contra el acoso escolar. No todos los niños que son acosados o que acosan a otros piden ayuda.

Es importante hablar con los niños que evidencian señales de ser acosados o de acosar a otros. Estas señales de alerta también pueden poner de manifiesto otros problemas, como la depresión o el abuso de sustancias. Hablar con el niño puede ayudar a identificar la raíz del problema.

Señales de que un niño está siendo acosado
Señales de que el niño está acosando a otros
¿Por qué no piden ayuda los niños?

Señales de que un niño está siendo acosado:

Busque cambios en el niño. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que no todos los niños que son acosados manifiestan señales de alerta.

Algunas señales que indican que hay un problema de acoso:

Lesiones inexplicables
Pérdida o rotura de ropa, libros, dispositivos electrónicos o joyas
Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sensación de malestar o simulación de enfermedad
Cambios en los hábitos alimentarios, como saltarse horarios de comidas o atracarse. Los niños pueden llegar de la escuela con hambre porque no almorzaron.
Dificultad para conciliar el sueño o pesadillas frecuentes
Calificaciones bajas, pérdida de interés en las tareas escolares, o el niño se niega a ir a la escuela
Pérdida repentina de amigos o deseo de evitar situaciones sociales
Sentimientos de impotencia o disminución de la autoestima
Comportamiento autodestructivo como escaparse del hogar, autoinfligirse heridas o hablar de suicidio

Si conoce a alguien muy angustiado o en peligro, no ignore el problema. Busque ayuda cuanto antes.

Señales de que el niño está acosando a otros

Los niños pueden estar acosando a otros en los siguientes casos:

Cuando se involucran en agresiones físicas o verbales
Tienen amigos que acosan a otros
Son cada vez más agresivos
Son enviados con frecuencia a la dirección o a detención
No pueden explicar cómo obtuvieron dinero adicional o pertenencias nuevas
Culpan a otros de sus problemas
No asumen responsabilidad por sus actos
Son competitivos y se preocupan por su reputación y popularidad

¿Por qué no piden ayuda los niños?

Las estadísticas del Suplemento de delitos escolares 2008-2009 mostraron que un adulto es notificado solo en un tercio de los casos de acoso. Los niños no hablan con los adultos por varias razones:

El acoso escolar genera en el niño una sensación de impotencia. Los niños quieren manejar la situación por su cuenta para sentirse nuevamente en control. Es posible que teman ser vistos como débiles o chismosos.
Los niños pueden temer una represalia de parte del acosador.
El acoso escolar puede ser una experiencia humillante. Es posible que los niños no quieran que los adultos sepan qué se dice de ellos, sea verdadero o falso. Temen que los adultos los juzguen o los castiguen por ser débiles.
Los niños víctimas de acoso se sienten aislados socialmente. Es posible que sientan que no les importan a nadie o que nadie podría comprenderlos.
Los niños tienen miedo de ser rechazados por sus pares. Los amigos pueden ayudar a proteger a los niños del acoso y es posible que los niños tengan miedo de perder su protección.

Obtenido del sitio: stopbulliyng.gov, disponible en: http://espanol.stopbullying.gov/en-riesgo/se%C3%B1ales-de-advertencia/rr9/%C3%ADndice.html

Comentarios desactivados

Sábado 2 / febrero / 2019

Ayudar a sus hijos a afontar el estrés

Filed under: Para la familia — prevemi — febrero 2nd, 2019 — 16:33

Ayudar a sus hijos a afontar el estrésPara los adultos, la infancia puede parecer una época libre de preocupaciones. Pero los niños pueden experimentar estrés. Aspectos como ir al colegio y la vida social a veces generan presiones que pueden resultar abrumadoras para algunos niños. En calidad de padre o de madre, usted no puede proteger a sus hijos del estrés, pero puede ayudarlos a desarrollar formas saludables de afrontar y de resolver los problemas cotidianos.

Leer el artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/stress_coping_esp.html#cat20257

Nota: imagen obtenida del sitio KidsHealth.

Comentarios desactivados

Viernes 1 / febrero / 2019

¿Disciplina o castigo?

Filed under: adolescencia,para conocer sobre,Para la familia,violencia — prevemi — febrero 1st, 2019 — 0:32

La disciplina en los niños implica impartirles formación y ayudarlos a desarrollar un criterio. El siguiente documento orienta sobre la disciplina y lo que se considera castigo: Disciplina o castigo.

Puede ampliar con la lectura de otro documento sobre el tema, titulado: Castigo sí o no, de la Dra. Esther Martínez García.

Comentarios desactivados

Sábado 19 / enero / 2019

¿Cómo establecer límites en el hogar?

Filed under: Para la familia — prevemi — enero 19th, 2019 — 19:02

Cómo establecer límites en el hogar
Cómo establecer límites en el hogarMi hijo no me obedece, no quiere irse a dormir, no se deja poner la ropa, se molesta cuando le digo que guarde sus juguetes, no quiere apagar la televisión, llora si le digo que haga la tarea, no se quiere levantar, hace berrinches…

y la lista continúa. Son algunas de las demandas que tienen los padres cuando no saben cómo establecer límites a sus hijos.

 

Puede ver el documento completo que se titula: Cómo establecer límites en el hogar. Es un documento en formato PDF y pesa 67 KB.

Nota: imagen obtenida del sitio web disponible en: http://crianzapositiva.org/

Comentarios desactivados

Jueves 3 / enero / 2019

Adolescentes y estrés: ¿Quién tiene tiempo para eso?

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — enero 3rd, 2019 — 1:54

castigo_fisicoEl estrés es una reacción normal para la gente de todas las edades. La causa del estrés es el instinto que su cuerpo tiene para protegerse de la presión emocional o física o en situaciones extremas de peligro.

En el documento siguiente puede encontrar más detalles:
Adolescentes y estrés: ¿Quién tiene tiempo para eso? Es un documento en formato PDF y pesa 44 KB.

Nota: imagen obtenida de Internet.

Comentarios desactivados

Sábado 29 / diciembre / 2018

Calmar las rabietas

Filed under: Para la familia — prevemi — diciembre 29th, 2018 — 11:22

Niño malcriadoManejar a los niños puede ser un reto. Algunos días, mantener la paz y la calma al mismo tiempo parece imposible. Sin embargo, cuando está reaccionando a un empeoramiento ocasional del temperamento o a un patrón de arranques, controlar su propio enojo cuando las cosas se encienden hará más fácil enseñar a los niños a hacer lo mismo.

Ver artículo completo en: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/temper_esp.html

Nota: imagen obtenida de: http://kidshealth.org/parent/en_espanol/emociones/temper_esp.html

Comentarios desactivados

Miércoles 19 / diciembre / 2018

Para educar la sexualidad de las y los adolescentes

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — diciembre 19th, 2018 — 15:56

A lo largo de los siglos nuestra sexualidad ha sido formada en la cultura del NO, la prohibición, la represión, el miedo, el silencio, los sermones moralizantes y la incomunicación. Tradicionalmente la han rodeado de un halo de perniciosidad, culpabilidad represión y rechazo. Si estos criterios han sido profusamente aplicados a adultos de las más diversas edades, cómo será su práctica en niños, niñas y adolescentes.

Por: Aloyma Ravelo

Durante los siglos XVIII y el XIX, particularmente, se desató en el mundo occidental, liderado por la iglesia católica y algunos sectores moralizantes una verdadera cacería de brujas contra la sexualidad adolescente. Sanciones, castigos, represiones dirigidas a evitar la “degeneración” física y mental producida por sus inquietudes sexuales o peor aún por las prácticas eróticas solitarias o de pareja.

Solo basta recordar los criterios de muchos médicos que bajo la influencia de Krafft Ebing, aún a inicios de este siglo, recomendaban como tratamiento a estos “trastornos” someter los genitales de los adolescentes “desviados” al contacto con metales candentes u otras prácticas iatrogénicas.

Naturalmente que en la actualidad, en los inicios del tercer milenio, estas prácticas obsoletas parecen monstruosas y absurdas. En general, los criterios educativos se han flexibilizado, pero aún la educación de la sexualidad de niños y niñas y de los y las adolescentes continúa adoleciendo de graves deficiencias al mantenerse con un carácter sexista, estandarizada, despersonalizada y cargada de mitos y tabúes. Educación que le niega al adolescente la posibilidad de madurar en esta y otras esferas con un lenguaje y modo de expresión propios, particulares, en correspondencia con sus potencialidades, necesidades y aspiraciones individuales.

Esta forma de educación al negar la singularidad de cada adolescente, lo obliga a reproducir fielmente los modelos estandarizados, polarizados y contrapuestos que sobre lo femenino y lo masculino establece y dicta la sociedad patriarcal.

Tales patrones estipulan para el varón un conjunto de rasgos y modos de comportamientos que tratan de hacer de él un ser arrojado, decidido, independiente, experto en sexo y amores, del quien se espera, como prueba de hombría y virilidad, la iniciación temprana y rica en experiencias en estas esferas.

En cuanto a la muchacha, el modelo aspirado y rigurosamente evaluado es totalmente lo contrario. De ella se aguarda que sea dócil, paciente, pasiva, dependiente y sobre todo lo más casta posible, por lo que debe reprimir al máximo sus naturales deseos y necesidades sexuales hasta la etapa en que esté próxima o en los marcos del matrimonio. La sexualidad de la adolescente es refrenada y enmascarada por todo tipo de regulaciones derivadas de la doble moral, extremadamente restrictiva para ella y muy permisiva para el varón.

Los adultos les negamos, especialmente a las del sexo femenino, las vías de información; a los varones, los valores, los modos de conductas alternativos, cargados del afecto y comprensión que ellos necesitan. Con frecuencia, lejos de ponernos en su lugar, de tratar de comprender sus transformaciones y las angustias, incertidumbres e inseguridades derivadas del proceso del crecer, consciente o inconscientemente, tratamos de que sean el espejo en el que se reflejen nuestros propios tabúes, prejuicios y conflictos.

El criterio educativo fundamental, a partir del cual pensamos que vamos a conducir por el buen camino la sexualidad de nuestros chicos y chicas, es a través de una combinación del silencio con las sanciones y prohibiciones moralizantes que supuestamente los preservará de los problemas y trastornos de la sexualidad.

Tal y como demuestran infinidad de estudios, estos métodos, utilizados prolijamente desde las edades tempranas y en particular en la adolescencia, dada la necesidad de autodeterminación, actúan como un “reforzamiento negativo”, una vía que despierta aún más la necesidad de conocer, vivenciar y experimentar aquello que adquiere el carácter de “oculto” y “prohibido”.

Los métodos coercitivos se convierten en un incentivo, que además de exacerbar su natural curiosidad dirigida a esta esfera, los motiva a la búsqueda de la información y los valores, indispensables para su maduración psicosexual, con sus coetáneos o con adultos no siempre bien intencionados o preparados al respecto.

Los mayores, queramos o no, somos los artesanos que esculpimos en la materia prima que aporta individualmente cada adolescente, según sus propios espacios vitales, esa importante y hermosa manifestación de su personalidad que es la sexualidad.

¿Cómo hacerlo? ¿Qué esperan de nosotros los adolescentes en lo referente a su crecimiento sexual? ¿Cómo evitarles riesgos y trastornos innecesarios? ¿Qué hacer para garantizar la salud sexual y reproductiva y la calidad de vida de los adolescentes? Preguntas que numerosos padres y madres nos hemos hecho más de una vez.

La Dra. Alicia González, de larga experiencia en la Pedagogía, refiere que, ante todo, es importante tener muy presente que la preparación para la vida sexual, de pareja, familiar y reproductiva del ser humano y, en particular del adolescente, comienza con la vida, en las edades más tempranas, con los saberes, los valores, los modelos conductuales que la familia y los adultos en general les trasmitimos a diario en el proceso de socialización.

La sexualidad, como toda manifestación vital, tiene un conjunto de expresiones biológicas espontáneas, pero ellas por sí solas no determinan las transformaciones psicosexuales y sociales del ser humano en cada etapa, estas tienen un fundamento esencial en los procesos de aprendizaje que impulsan el crecimiento, desarrollo y la maduración de la sexualidad y de la personalidad total.

Por ello, recomienda que el ser humano aprenda desde las más tiernas edades a ser sexuado, a convertirse en un individuo masculino o femenino plenamente identificado con su cuerpo sexuado, que transitará a partir del nacimiento y hasta su muerte, por diversos estadios, en cada uno de los que vivenciará y expresará, de una manera u otra, necesidades, motivaciones, intereses sexuales, que se manifestarán a través de determinadas conductas que deben ser comprendidas y orientadas de forma efectiva por las personas encargadas de su educación.

Desde las edades enmarcadas en el período escolar aparecen las motivaciones e intereses referidas a los cambios puberales y a las propias transformaciones psicológicas y sociales de la adolescencia. Luego sería en extremo tardío esperar al arribo de estos cambios para iniciar la preparación correspondiente. Los educadores, padres y madres, maestros y maestras y adultos en general, están en el deber de documentarse para comenzar la orientación temprana de las chicas y chicos, desde la primera infancia y en especial desde las etapas preadolescentes.

No se trata de dictar lecciones desde la distancia de los juicios, los valores y la experiencia personal (casi siempre permeada de prejuicios, tabúes y estereotipos), derivada en la mayoría de los casos de lo vivido en aquellas etapas pasadas de nuestra propia adolescencia, y que por la evolución de los tiempos o la propia modificación del contexto, no siempre son aplicables de manera efectiva a la nueva situación vital de nuestros hijos e hijas, alumnos y alumnas.

Los mayores incuestionablemente constituimos la guía —especifica— la fuente fundamental de orientación de los adolescentes, los máximos responsables de trasmitirles el más rico y amplio caudal de experiencias que propicie la satisfacción de sus intereses, necesidades, motivaciones, que los prepare para enfrentar y resolver las problemáticas, los retos, desafíos y los obstáculos que se les presenten. Sin embargo, no se trata de dictarles mecánica y autoritariamente nuestros “modos de ser y hacer”, de esquematizar, según modelos sociales estandarizados, las formas en que deben regir y proyectar su vida sexual. Por el contrario, se trata de brindarles todas las alternativas, las opciones de vida en las que, cada uno de ellas y ellos, pueda verse reflejado y encuentre los sentidos personales que se vinculen con los motivos en los que se sustentan sus proyecciones y aspiraciones sexuales y personales en general.

La manera de garantizar que sean protegidos de los trastornos de la sexualidad es ofrecerles conocimientos sobre salud sexual y reproductiva y resguardar su calidad de vida que solo se logra mediante un proceso educativo, formador de saberes, normas, valores, actitudes, modos de comportamientos, que les permitan aprender a decidir y autodeterminar por sí mismos o por sí mismas, los límites de su sexualidad, las formas particulares de vivenciarla y expresarla, de autodefinir qué es lo factible, positivo que les permita crecer de manera plena, feliz y responsable y hacer crecer a los que les rodean. Esto se logra a través de una educación sexual que potencie aquellas manifestaciones que enriquezcan todas las esferas de su vida personal y social, sin dañar la ajena.

Sólo un proceso de educación sexual participativo que los involucre en su propia formación y desarrollo, que los capacite para elegir protagónicamente y tomar progresivamente —en la medida en que logra la madurez para ello— las riendas de su vida, con una profunda conciencia crítica de la trascendencia de sus actos. En fin, prepararlos para que sean capaces de ejercer su derecho a la libertad de elección de formar sus propios proyectos de vida, sin perder de vista la responsabilidad que conllevan, ante sí mismos y los demás, sus actos y decisiones.

Una nueva forma de educación de la sexualidad de los adolescentes, con un enfoque alternativo y participativo, se sustenta en los más altos niveles de confianza, comunicación, respeto mutuo entre ellos y los educadores, quienes para lograrlo, olvidarán los métodos y estilos sobreprotectores, autoritarios, represivos, plenos de coacciones, sustentados en los temores y la inseguridad ante los “peligros” de la sexualidad.

También se evitarán los dobles mensajes y la tendencia a expresar determinados valores y representaciones, a veces incluso, muy modernos y avanzados, mientras que las conductas y expresiones cotidianas demuestran todo lo contrario de lo que se verbaliza. La fuerza de lo que hacemos se multiplica cientos de veces con relación a lo que decimos, por mucho que nos empecinemos en repetirlo.

Nuestra asesora tiene el criterio de que la educación de la sexualidad, comienza con la sensibilización de los propios educadores y educadoras, en la interiorización de la necesidad de prepararlos con efectividad para enfrentar cada vez de manera más independiente esta trascendental área de su vida. Pero por otra parte, es fundamental que, ante todo, cada educador se haga un proceso de autoreflexión profundo que le permita penetrar en las intimidades de su propia sexualidad, acceder y comprender sus necesidades y tendencias positivas y negativas, controlar sus debilidades (romper estereotipos, mitos, tabúes y prejuicios) y potenciar sus cualidades y virtudes que serán la riqueza que deberán trasmitir con su mejor ejemplo al educando en cuestión.

El proceso de dirección del desarrollo sexual de nuestros niños, niñas y adolescentes comienza sólo cuando los mayores estemos listos para crecer nosotros mismos en el sentido de penetrar, controlar y superar nuestras deficiencias y limitaciones, nuestros conflictos y contradicciones. Sólo entonces estaremos en condiciones de convertirnos en verdaderos y eficientes educadores y orientadores sexuales.

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6207

Comentarios desactivados

Domingo 9 / diciembre / 2018

Frente a la orientación homosexual de los hijos

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — diciembre 9th, 2018 — 15:46

Muchos padres, ante la sospecha, o el hecho, de tener un hijo o una hija homosexual, se hacen múltiples preguntas en cuanto a la actitud a seguir frente a situaciones para las que no han sido debidamente preparados. Es importante aceptar y comprender la sexualidad de los hijos, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales.

Por: Carmen R. Alfonso

Recientemente me llamó angustiada una amiga para solicitar ayuda porque su hijo le confesó que era homosexual, de ese intercambio surgieron varias preguntas cuyas respuestas son de interés para muchos y fueron respondidas por nuestra consejera, la directora del Centro Nacional de Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual y SIDA.

¿Por qué tenía que decírmelo? ¿Por qué no lo ocultó, si yo no se lo pregunté?
Muchos padres piensan que serían mucho más felices si no lo supieran. Recuerdan la época en que no lo sabían como un pasado libre de problemas, al margen de la distancia que existía entre ellos y sus hijos durante todo ese tiempo. A veces queremos ignorar lo que ocurre o pensar esto se le puede pasar.

Es importante aceptar y comprender la sexualidad de su hijo o hija, porque ni la homosexualidad ni la heterosexualidad son fases temporales. Aunque hay personas que pasan por un período de experimentación, cuando alguien se decide a decir que es homosexual, no está pasando por una fase de prueba, ya lleva tiempo pensando y tratando de definir y aceptar su orientación sexual.

Nos refiere nuestra consejera que cuando un hijo o hija, revela voluntariamente su orientación sexual homosexual a sus padres, es que tiene mucha confianza en ellos. No debe defraudarse, ha sido muy valiente al comunicar algo que nuestra cultura machista a veces no lo entiende bien, ha demostrado que les tiene mucho cariño y les está pidiendo su apoyo.

Tengo otros dos varones heterosexuales. ¿Por qué este es homosexual?
Con frecuencia se piensa que una persona es homosexual porque hay una causa biológica, porque alguien lo convirtió en homosexual, porque está enfermo o por la crianza. Se han hecho varios estudios para tratar de encontrar las causas de la homosexualidad, algunos de ellos vinculados con la genética, pero, hasta el momento, no hay ninguna investigación que determine claramente la causa.

Las personas homosexuales provienen de todo tipo de familias, hijos únicos o no, con padres autoritarios o no, hijos menores, del medio, mayores; algunos tienen otros familiares homosexuales y otros son los únicos en la familia.

La homosexualidad es considerada a la luz de los conocimientos actuales como una orientación sexual. ¿Por qué tanta importancia por conocer la causa de la homosexualidad? ¿Cuántas veces se piensa en la causa de la heterosexualidad de los otros hijos? El amor que se siente por un hijo ¿depende de saber la causa de esta orientación sexual? Concentre su atención en qué necesita su hijo ahora, recomienda la profesora.

¿Debería ir a ver un psiquiatra o psicólogo?
Acudir a un psiquiatra o al psicólogo, por esta causa, es inútil. La homosexualidad no es una enfermedad que puede ser curada, es una forma de ser natural. Lo que sí puede ser beneficioso es el intercambio con expertos en temas familiares y orientación sexual, tal vez convenga hablar con alguien sobre sus sentimientos y conflictos internos. Puede que necesiten ayuda para mejorar la comunicación.

En cuanto a la preocupación de cómo será la reacción de los demás cuando se enteren o el temor al rechazo, la especialista nos plantea que es posible que esto ocurra, pero las actitudes hacia la homosexualidad van cambiando, las personas comienzan a valorar a los demás por sus cualidades, actitudes y comportamientos. Es cierto que cambiar cultura es un proceso lento, pero es por eso que este hijo o hija necesita de un ambiente en el hogar que respete la diversidad. Esto lo hará tener mayores fuerzas para enfrentar adversidades en otros medios.

¿Qué ocurre con el SIDA?
Dado que los jóvenes constituyen el grupo más afectado requiere igual preocupación por el VIH en los hijos heterosexuales que en homosexuales, ningún padre debe darse el lujo de pensar que su hijo no está en peligro y suponer que esté libre de riesgos.

Es cierto que en Cuba entre las personas infectadas hay un elevado número de homosexuales, por ello se les debe proporcionar información y asesoría por parte del personal de salud, servicios de consejería, y al igual que a los hijos heterosexuales hablarles de lo conveniente de parejas estables y sexo seguro y protegido y facilitarles el acceso a los condones.

Obtenido del sitio Sald Vida en: http://www.sld.cu/saludvida/hogar/temas.php?idv=6548

Comentarios desactivados

Lunes 19 / noviembre / 2018

Violencia en los adolescentes

Filed under: adolescencia,Para la familia — prevemi — noviembre 19th, 2018 — 13:10

Violencia en los adolescentesCuando se habla de violencia entre los adolescentes, muchas personas piensan en los disparos dentro de las escuelas. Pero la violencia en los adolescentes incluye muchas otras actividades diferentes. Entre ellas se encuentran las peleas, la violencia de las pandillas, y el suicidio.

Conozca más en el sitio de MedlinePlus titulado: Violencia en los adolescentes.

Nota: imagen obtenida del sitio MedlinePlus.

Comentarios desactivados

Lunes 19 / noviembre / 2018

El maltrato entre pares o “bullying”

El maltrato entre pares o “bullying”

Bullying

El maltrato entre pares o “bullying” en inglés es una realidad que ha existido en los colegios o escuelas desde siempre y se ha considerado un proceso normal dentro de una cultura del silencio que ayuda a su perpetuación.

Les proponemos ampliar sobre este tema de maltrato infantil a través de un fragmento del artículo titulado: Maltrato entre pares o bullying.

Comentarios desactivados

Older Posts »