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Domingo 14 / julio / 2013

Declaración de la AMM (Asociación Médica Mundial) sobre el Maltrato y Abandono Del Niño

Filed under: entrevistas,para conocer sobre — prevemi — julio 14th, 2013 — 21:07

Adoptada por la 36ª Asamblea Médica Mundial Singapur, Octubre de 1984 y enmendada por

la 41ª Asamblea Médica Mundial Hong Kong, Septiembre de 1989
la 42ª Asamblea Médica Mundial Rancho Mirage, California, EE.UU., Octubre de 1990
y la 44ª Asamblea Médica Mundial Marbella, España, Septiembre de 1992
y la 57e Asamblea General de la AMM, Pilanesberg, Sudáfrica, Octubre 2006

Una de las manifestaciones más destructivas que presentan los problemas y la violencia dentro de la familia es el maltrato y abandono del niño. La prevención, temprana detección y tratamiento comprensivo de los niños víctimas de maltrato, siguen siendo un desafío para la comunidad médica mundial.

Las definiciones del maltrato del niño varían de una cultura a otra. Desafortunadamente, los razonamientos culturales por la conducta dañina hacia los niños pueden ser aceptados, con demasiada ligereza, como prueba de que el tratamiento conferido a los niños no es abusivo ni dañino. Por ejemplo, la contribución del trabajo de los niños en la vida diaria de las familias y la sociedad debe ser reconocida y motivada, ya que también ayuda al desarrollo del propio niño. Por otra parte, la explotación de niños en el mercado laboral les puede privar de su niñez y de oportunidades educacionales e incluso puede poner en peligro su salud actual y futura. La AMM considera esta explotación de niños una forma grave de maltrato y abandono del niño.

Para los efectos de esta declaración, el abuso emocional, sexual y físico representan diversas formas de maltrato al niño. El descuido de un niño representa el fracaso de sus padres o de otra persona legalmente responsable de su bienestar, para satisfacer las necesidades básicas y proporcionarle un nivel adecuado de atención.

La Asociación Médica Mundial reconoce que el maltrato del niño es un problema de salud mundial y recomienda que las asociaciones médicas nacionales adopten las siguientes normas para los médicos:

  1. Los médicos tienen una función única y especial en la identificación y ayuda a los niños maltratados y a sus atribuladas familias.
  2. El contacto con un equipo multidisciplinario es muy recomendado para el médico. Es posible que el equipo cuente con profesionales como médicos, asistentes sociales, siquiatras de adultos y niños, especialistas en desarrollo, sicólogos y abogados. Cuando la participación en un equipo no sea posible, el médico debe consultar en forma individual con otro personal médico, social, legista y de salud mental.
  3. Los médicos de atención primaria (médico de familia, internistas, pediatras), especialistas en medicina de urgencia, cirujanos, siquiatras y otros especialistas que tratan niños, deben adquirir conocimientos y habilidad en la evaluación física del maltrato y abandono del niño, en la evaluación de su desarrollo y de las facultades de los padres, en la utilización de los recursos de la comunidad y sus responsabilidades legales.
  4. La evaluación médica del niño que se sospecha ha sido maltratado debe ser realizada por médicos con conocimientos de pediatría y evaluación de maltrato. La evaluación médica debe ser adaptada a la edad, lesiones y condición del niño y puede incluir, aunque no limitarse a, examen de sangre, examen con rayos X para buscar traumatismos, observación del desarrollo y comportamiento. Se recomienda el seguimiento con radiografías en los niños con lesiones graves de aparente maltrato.
  5. La evaluación y el trato de niños que han sufrido abusos sexuales consiste en un historial completo y físico, ya que los abusos físicos y sexuales a menudo van juntos, examen físico de los genitales y del ano, la recolección y el procesamiento de evidencia incluidas fotografías y el tratamiento o la prevención del embarazo y enfermedades venéreas.
  6. Es necesario que los médicos determinen la naturaleza y el nivel del funcionamiento de la familia en lo que concierne la protección del niño. Es esencial que los médicos comprendan y sientan cómo las relaciones maritales, medidas disciplinarias, presiones económicas, problemas emocionales y el abuso del alcohol, drogas y otras sustancias, además de otras formas de estrés, están relacionadas con el maltrato del niño.
  7. Los signos del maltrato con frecuencia son impalpables y el diagnóstico puede necesitar entrevistas detenidas con el niño, los padres, sus cuidadores y hermanos.
    Las inconsistencias entre las explicaciones y las características de las lesiones, como la gravedad, tipo y edad, deben ser causa de sospecha de maltrato.
  8. Con todo niño que ingrese a un establecimiento hospitalario, se debe evaluar primero las necesidades médicas y de salud mental. Si se sospecha un maltrato, se deben tomar medidas de seguridad antes de autorizar su salida del establecimiento. Estas medidas pueden incluir, pero no limitarse a: informar sobre todos los casos sospechosos a los servicios de protección del niño, hospitalizar a todo niño que haya sido víctima de maltrato y que necesite protección durante el período de evaluación inicial, informar a los padres el diagnóstico, si es seguro hacerlo e informar a los servicios de protección las lesiones del niño.
  9. Si el niño es hospitalizado, es necesario hacer una pronta evaluación de sus problemas físicos, emocionales y de desarrollo. Esta evaluación completa debe ser realizada por médicos con experiencia o por un equipo multidisciplinario de expertos que tengan conocimientos especializados sobre maltrato de niños.
  10. Si hay sospechas de maltrato, el médico debe discutir con los padres el hecho de que el maltrato al niño aparece en el diagnóstico diferencial del problema de su hijo. Durante la discusión, es esencial que el médico mantenga la objetividad y evite emitir juicios o declaraciones acusatorias en las conversaciones con los padres.
  11. Es esencial que el médico registre la información en la hoja médica durante el proceso de evaluación. El registro médico a menudo proporciona evidencia crucial en los tribunales de justicia.
  12. Los médicos deben participar en todos los niveles de la prevención proporcionando asesoramiento pre y post natal a la familia, identificando los problemas de formación del niño y aconsejando sobre la planificación familiar y el control de natalidad.
  13. Los médicos deben estimular las medidas de salud pública, como visitas a domicilio de enfermeras, orientación temprana por los padres y buenos exámenes a los infantes y niños. Los médicos deben apoyar los programas que mejoran la salud general del niño y que ayudan a evitar el maltrato del niño.
  14. Los médicos deben reconocer que el maltrato y abandono del niño es un problema complejo y que puede haber necesidad de recurrir a otro tipo de tratamiento o atención para ayudar a los niños maltratados y a sus familiares. El desarrollo de un tratamiento adecuado requiere la contribución de muchas profesiones, incluidas la medicina, derecho, enfermería, educación, sicología y asistente social.
  15. Los médicos deben promover el desarrollo de programas innovadores que hagan avanzar el conocimiento y la capacidad médica en el campo del maltrato y abandono del niño. Los médicos deben recibir educación sobre maltrato y abandono del niño durante su formación como estudiantes de medicina.
  16. Por el bien del niño, el secreto profesional debe suspenderse en caso de maltrato del niño. El primer deber del médico es proteger a su paciente si sospecha que ha sido víctima de maltrato. Se debe hacer un informe oficial a las autoridades correspondientes, no importa qué tipo de abuso (físico, sexual, mental).

Obtenido de: http://www.wma.net/es/30publications/10policies/a2/index.html

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Jueves 20 / diciembre / 2012

Entrevista al Dr. José Pedro Martínez Larrarte

Filed under: entrevistas,Página del editor — prevemi — diciembre 20th, 2012 — 1:01

Entrevista al Dr. José Pedro Martínez Larrarte
Profesor Dr. José Pedro Martínez LarrartePor Jorge Noel Marqués

1. En diciembre venidero la Red de Infomed arribará al aniversario 20 de su creación. En ese período su principal objetivo ha sido difundir la información y el conocimiento científico y técnico para los profesionales de la salud de Cuba. ¿En qué medida Infomed ha facilitado su labor asistencial, docente o investigativa?

Considero a Infomed como un factor clave en el desarrollo y divulgación de los niveles científicos alcanzados por nuestro Sistema Nacional de Salud; incluida, desde luego, la especialidad de Reumatología a la cual represento.

En este sentido, puedo asegurar que esta red de información ha tenido una acción muy significativa en la formación y desarrollo de nuestros colegas, poniendo al alcance de todos  un grupo de recursos de información y de superación profesional que se han revertido en el destacado  nivel profesional logrado por la Reumatología en Cuba,  reflejado en la mayor calidad asistencial que se presta en nuestro quehacer diario de consultas y salas de medicina.

2. En dos décadas de trabajo Infomed ha tratado de establecer una sólida interrelación con sus usuarios, propiciando la realización y difusión de congresos, conferencias, seminarios y talleres, tanto en el ámbito presencial como virtual. ¿Qué significación le concede a tales alternativas?

Además de la importante labor que se desarrolla de manera sistemática en la página principal del  portal de Infomed y en cada uno de los nodos provinciales, sitios de especialidades y diferentes instituciones científicas representadas en la red de información de salud de Cuba, podemos mencionar dos sitios que han conseguido gran trascendencia: ellos son la Universidad Virtual de Salud de Cuba, en cuya aula virtual se realizan actividades docentes y formativas de recursos humanos a través de los múltiples cursos, diplomados y  maestrías  virtuales que se ofrecen constantemente; el otro es Cencomed, ya que a través de sus  herramientas de difusión conocemos y divulgamos los diferentes eventos y congresos que se realizan.

Por citar un ejemplo, a nuestros Congresos Internacionales de Reumatología, que hasta el pasado año tenían una frecuencia anual, se inscribían y asistían, además de la mayoría de nuestra comunidad nacional de reumatólogos, múltiples profesores y especialistas de otros países para compartir sus experiencias con nuestros colegas, gracias a la divulgación que se les hacía a estos eventos a través de Cencomed.

3. Me referiré a la  Biblioteca Virtual de Salud de Cuba. ¿Qué opinión le merece la colección de libros de autores cubanos y el segmento de revistas médicas cubanas que se hallan en ese importante espacio?

La  Biblioteca Virtual de Salud de Cuba probablemente sea el sitio dentro de la red telemática de nuestro país, con el sello de mayor autenticidad y representatividad de la labor puntual de la comunidad médica nacional.

Representa a través de sus múltiples libros y publicaciones seriadas, la mayor obra tácita de la comunidad médica cubana desarrollada en la actualidad. Es el espacio más citado y visitado por nuestra comunidad de salubristas y de una buena  parte de otros lugares del mundo.

Por solo referirnos a un ejemplo, entre los años 2009 y 2011, estuvimos organizando la labor docente en la sede universitaria de salud de la capital de Guinea Ecuatorial, donde apenas existían recursos formativos para sus alumnos y residentes, que mantenían el mismo método de formación de nuestro país.

A través de la  Biblioteca Virtual de Salud de Cuba y de algunas coordinaciones que establecimos con la Dra. Mirta Núñez, aquellos educandos tuvieron a su alcance la bibliografía necesaria para mantener un sistema de información profesional y, en consecuencia, alcanzar los conocimientos adecuados para transitar por los años académicos establecidos. Se convirtieron de esta forma en asiduos lectores de las ofertas que brinda este sitio.

4. ¿Desea añadir algo relacionado con la conmemoración que nos ocupa?

La labor de información sistemática que se ha mantenido durante este periodo de tiempo por parte de Infomed, es un acontecimiento que llena de regocijo y enaltece a su colectivo laboral y a la comunidad de salud de Cuba.

Sabemos que de una u otra forma, en esta red de personas que trabajan para elevar y mantener el conocimiento de nuestra comunidad, estamos representados todos, y de carácter particular nuestra labor diaria individual en cada consulta o acción médica que beneficia a nuestro país y otros pueblos del mundo. Estamos seguros que seguiremos desarrollándonos y compartiendo nuestras experiencias, y seguirá siendo Infomed el portal de excelencia de la comunidad médica de Cuba.

Obtenido de http://promociondeeventos.sld.cu/xxaniversarioinfomed/2012/12/06/entrevista-al-dr-jose-pedro-martinez-larrarte/

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Domingo 11 / noviembre / 2012

El maltrato infantil. Una mirada desde Cuba

Filed under: CAPMI,entrevistas,General — prevemi — noviembre 11th, 2012 — 2:04

Por José Antonio Michelena

Lunes, 26 de Diciembre de 2011

 

El maltrato infantil. Una mirada desde Cuba

Romper el silencio es el primer paso para enfrentar esta problemática en el seno de la familia y otras instituciones sociales.

Para la doctora Argelia Pérez, in memoriam

I. El relato de la vida del ser humano sobre La Tierra, en la historia antigua y moderna de todas las civilizaciones, está repleto de abusos y malos tratos desde los que detentan el poder hacia quienes lo soportan, y en el último escalón de sometimiento, a merced de leyes y códigos, costumbres y conductas, siempre estuvieron los niños y las niñas.

En los sacrificios y ritos de la antigüedad llevaban no solo animales al holocausto, también podían ser niños y niñas ofrendados a las divinidades. En el Antiguo Testamento de La Santa Biblia, para probar a Abraham, Dios le ordena que sacrifique a su único hijo, Isaac, y Abraham hubiera degollado al niño si no hubiera escuchado al ángel enviado para impedirlo, después de comprobar su temor a Dios: “Ya conozco que temes a Dios, por cuanto no me rehusaste a tu hijo”. (Génesis, 22: 12)

En el propio texto sagrado, pero en el Nuevo Testamento, el niño Jesús debe ser llevado a Egipto para evitar el asesinato ordenado por Herodes, y este, burlado por los magos, “mandó a matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos”. (Mateo, 2: 16)

La venganza contra los niños siguió vigente en los tiempos modernos, en las luchas por el poder entre facciones rivales y llega hasta hoy. La Mafia es el ejemplo de mayor presencia en el imaginario popular, pero no es el único. Tradicionalmente, los tiranos se encargaron de eliminar la descendencia de sus enemigos. Esa cultura de la venganza aún sobrevive, como tantas otras formas de una violencia aprendida de la que el ser humano debe despojarse para crecer espiritualmente, alguna vez.

Las últimas seis décadas han registrado diferentes avances en la institucionalización de la protección de la niñez. En 1948 se promulgó la Declaración Universal de los Derechos Humanos; en 1959 la Declaración de los Derechos del Niño; en 1989 la Organización de Naciones Unidas (ONU) convocó a la Convención sobre los Derechos del Niño; y, en 1990, en la Cumbre Mundial de la Infancia, en Nueva York, se creó un instrumento jurídico que estipula la obligación que tienen los adultos de proteger la infancia. El capítulo número 19 de esa legislación se refiere al abuso físico y mental, al trato negligente, malos tratos y/o explotación, incluido el abuso sexual.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS), teniendo en cuenta estos antecedentes en cuanto a metas y normas, efectuó la Primera Reunión del Grupo de Consulta Regional sobre el Maltrato Infantil (Brasil, 1992) y allí se definió el maltrato infantil como toda conducta de un adulto con repercusiones desfavorables en el desarrolló físico, psicológico o sexual de una persona menor.

Según las conclusiones de ese foro, el maltrato infantil es un problema polifacético y multicausal, cuyo tratamiento debe basarse en un enfoque interdisciplinario y la investigación científica de sus componentes físicos, sicológicos y culturales, y considera que el maltrato reside en el núcleo familiar.

En la década de los 90 del pasado siglo XX circuló la primera clasificación de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que establece cuatro grupos, de acuerdo con la naturaleza del acto violento contra niños y niñas: violencia física, violencia sexual, de privación o negligencia y violencia psicológica.

Basado en esos conceptos, se distinguen cinco tipos básicos de maltrato infantil: maltrato físico, abuso sexual, maltrato emocional, abandono físico y abandono emocional.

Con independencia del progreso investigativo, de las metodologías, las legislaciones y las normativas internacionales, las naciones y Estados acogen con mayor o menor voluntad, a distinto ritmo, los resultados de esos procesos, de esos avances.

II. Para abordar el maltrato infantil en Cuba hay que tener en cuenta dos elementos esenciales. Primero, las costumbres heredadas de los dos principales componentes étnicos de la nación, procedentes de España y de África; segundo, la repercusión en la isla del proceso universal de los cambios sociales y culturales operados en las últimas décadas sobre el tema y la dinámica propia generada por el Estado y por las instituciones locales.

El entretejido de costumbres heredadas sobre la educación de hijos e hijas y su trato incluía no pocas veces métodos de lo que hoy se conoce como maltrato infantil, conductas que en la hora actual se van modificando en la medida que se identifican, se visibilizan y se aprende que son incorrectas, lesivas y forman parte de distintos síndromes de abuso.

La identificación en Cuba de los múltiples rostros y causas del maltrato infantil es un proceso en ejecución, en el cual, un grupo de profesionales de la Medicina han realizado aportaciones conducentes a logros significativos y trabajan sostenidamente para expandir los conocimientos, cuando aún falta mucho camino por recorrer.

El padre de los estudios sobre maltrato infantil en Cuba es el ya fallecido doctor Néstor Acosta Tieles, infatigable investigador y difusor del tema. Muy próximo a él, durante cuatro décadas en esta disciplina, el profesor Roberto Plana ofreció su testimonio para este trabajo, así como la doctora Elsa Gutiérrez, una institución en la siquiatría infanto-juvenil; y también su colega, la doctora María del Carmen Chao, todos miembros del Comité Académico para la Prevención del Maltrato Infantil.

Relato de un fundador

Profesor Dr. Roberto Plana BoulyRoberto Plana Bouly ha dedicado casi medio siglo a una de las especialidades más hermosas de la medicina: la pediatría. Su sensibilidad y preocupación por los infantes, durante el prolongado ejercicio de la profesión en disímiles sitios del país, lo convirtieron en uno de los actores principales en la lucha contra el maltrato infantil dentro de Cuba.

Luego de concluir estudios de Medicina en la Universidad de La Habana, en 1961, el doctor Plana fue enviado hacia Antillas y Banes para cumplir con el servicio social rural. Dos años más tarde, de regreso a la capital, cursó la especialidad y, ya como pediatra, marchó a las provincias de Pinar del Río, Matanzas y Santiago de Cuba. En esta última conoció a una persona que sería muy importante en su vida profesional: el doctor Néstor Acosta Tieles. Posteriormente, de nuevo en La Habana, fue ubicado en el hospital pediátrico de San Miguel del Padrón –conocido como “La Balear”– y allí permaneció por 14 años.

Durante su ejercicio en San Miguel del Padrón, el doctor Plana trató a niños y niñas que habían sido objeto de horribles maltratos, como el de dos hermanitos de 9 meses y año y medio, cuyos padres los quemaban con cigarros encendidos, o el de una pequeña de dos años que murió por la rotura del baso y del hígado, a consecuencia de las patadas propinadas por su papá. Eran casos que llegaban al hospital enmascarados como accidentes, pero las investigaciones médicas demostraban que no eran tales. Fueron experiencias muy duras que el profesor Plana no ha olvidado.

La lista de maltratos –nos dice Plana– es extensa y la mayoría se produce en el seno del hogar, ejecutados por un integrante de la familia o un vecino muy allegado. Son clasificados como maltratos infantiles la humillación, el abandono, el síndrome de Munchausen (los padres le inventan enfermedades a los hijos y los someten a investigaciones innecesarias), los descuidos que provocan accidentes: agua hirviente y cuchillos al alcance de menores; así como no proteger a las y los infantes de ventanas abiertas en alturas, ascensores, escaleras, huecos y otros espacios de peligro potencial.

“Los estudios realizados, nos dicen que los accidentes de los niños, en su mayoría, son evitables. Las negligencias que los hacen posibles forman parte de la cadena del maltrato”, asegura Plana.

Igualmente lamentables son los maltratos infantiles no accidentales, entre los que se cuentan los causados a menores a quienes les administran Benadrilina o Fenobarbital, bien porque muestran hiper actividad (los mal llamados hiperkinéticos) o, sencillamente, porque las madres quieren estar tranquilas. El uso continuado de estos medicamentos causa serios trastornos en el organismo de los infantes.

Este tipo de niños activos también suele ser objeto de castigos y otros actos violentos. Se considera maltrato, además, dejar a los menores expuestos a programas audiovisuales de violencia, los cuales les ocasionan daños sicológicos y, al mismo tiempo, les generan conductas violentas en el futuro.

A la pregunta de cuánto se conoce en Cuba sobre el tema, el profesor Plana responde que no hay mucha cultura al respecto, pero en 2009 se cumplieron 30 años de su introducción, en forma pública, cuando el doctor Néstor Acosta Tieles dio a conocer en el diario Juventud Rebelde un extenso artículo; en 1990 colocó otro en Granma Internacional y, ocho años más tarde, se publicó su libro Maltrato infantil. Prevención, que ha tenido tres ediciones (Editorial Científico-Técnica 1998, 2002, 2007). Es un texto medular para adentrarse en el tema.

En 2003 comienza un avance verdaderamente notable en cuanto a informar y educar sobre el asunto a profesionales de la salud y a expandir el mensaje hacia la comunidad –continúa narrando Plana– porque, en mayo de ese año, la doctora Noralina Alonso, miembro del Consejo de Estado, le comunicó al doctor Acosta Tieles que se pondría en acción un plan encaminado a revolucionar la atención primaria de salud, y los profesores, en los distintos niveles del sector, deberían organizar estudios dirigidos hacia ese objetivo.

Era el impulso que Néstor Acosta había estado esperando. Por tanto, propuso un curso sobre maltrato infantil. El doctor Plana fue la primera persona sumada al proyecto y junto, a otros 10 profesores y profesoras de experiencia, formaron un comité académico presidido por Acosta.

En el policlínico docente “Tomás Romay”, en La Habana Vieja, se inició el primer curso sobre maltrato infantil en el sistema de atención primaria. Alrededor de 25 personas integraron el alumnado y recibieron información sobre las diversas caras que tiene el maltrato en los niños: negligencias, intoxicación no accidental, intoxicación alcohólica, niño sacudido, maltrato emocional, fueron algunos de los temas impartidos.

Luego de esta primera experiencia, el curso adquirió mayor relieve docente y se convirtió en diplomado. Actualmente se imparte el noveno diplomado en la Facultad de Pediatría del hospital Calixto García.

Los intercambios entre profesores y alumnos en los diplomados, los relatos surgidos de las experiencias de ambos, se constituyen en memoria de casos y referencias difíciles de olvidar. Plana cuenta una historia que sucedió en El Cerro:

“Cierta noche, en el barrio del Canal, una persona que acudió a un colector de basura sintió un gemido y, al asomarse, descubrió a un niño recién nacido. La persona lo llevó a su casa, le dio calor, pues el pequeño temblaba; posteriormente lo trasladó a un policlínico y más tarde al hospital de maternidad de Línea, donde le salvaron la vida al bebé. Cuando se investigó el caso, se descubrió una trama macabra. La madre, que lo había colocado en la basura, había ocultado su embarazo por temor. La muchacha, de 24 años, había vivido siempre bajo encierro.”

En 2009 se constituyó la cátedra Néstor Acosta in memoriam en el hospital clínico docente de Diez de Octubre, con el doctor Roberto Plana como profesor principal y la doctora Silvia Pozo como presidenta. La integran especialistas de múltiples disciplinas.

En la medida en que más personas estén informadas, que sean capaces de reconocer los distintos tipos de maltrato infantil, la sociedad estará más preparada para enfrentar este flagelo, nos dice Plana y concluye: Sabemos que las personas que cursan los diplomados pasan la información a sus familiares y amigos. Identificarlo, tomar conciencia de los daños, son aspectos importantes para combatirlo.

Testimonio de sabiduría

La doctora Elsa Gutiérrez Baró es una referencia imprescindible dentro de la medicina cubana en siquiatría infanto-juvenil. Graduada de la especialidad en 1970, ya rebasa las cuatro décadas en esa labor. Directora del servicio de siquiatría infantil en el hospital Pediátrico del Cerro (1970-1975) y de la Clínica del Adolescente (1975-2005), aún brinda consultas en dos instituciones médicas, imparte docencia y forma parte del Comité Académico para la Prevención del Maltrato Infantil (CAPMI) en Cuba. A su sabiduría acudimos para beber directamente de la fuente y estas fueron sus palabras:

El maltrato infantil en Cuba es muy diferente al que se ve en otros países. Aquí, que yo recuerde, nunca hubo esa fiereza, esa crueldad, como someter al niño a torturas, quitarle la comida o ponerlo a trabajar rudamente desde su primeros años. No estamos diciendo que en Cuba no haya maltrato infantil, sí lo hay, pero es distinto. Por ejemplo, si usted, como castigo, acuesta a un niño sin comer o no le permite jugar, eso es maltrato; si le pega con un cinto, lo está maltratando; esas conductas de maltrato todavía existen; de la misma manera es maltrato no respetar la intimidad del niño, burlarse de él, no atender sus necesidades, no llevarlo al médico diciendo que no está enfermo, que es majadería. Si le dices al niño que si no se come la comida lo encerrarás en un closet, lo estás maltratando sicológicamente, aunque no lo toques. Igualmente, si en lugar de entender por qué se orina en la cama, lo castigas.

En los cuerpos de guardia de los hospitales se ve llegar a niños y niñas con marcas de golpes, con señas de mechones de pelo arrancado, con huellas de cintazos en el cuerpo, pero aquellos castigos escolares muy severos como arrodillar a un niño ya no existen. Recuerdo una anécdota del padre de Martí. Él contó que fue a buscar a su hija más pequeña a la escuela un día de lluvia y la niña estaba en el patio del plantel con los brazos en cruz. Esas cosas ya no se ven. Sigue existiendo maltrato de otra naturaleza y hay que combatirlo. No se puede educar con un palo.

Un padre que llega a su casa en estado de embriaguez está incurriendo en maltrato, aunque no haga nada más que ofrecer esa imagen. Permitir que el hijo lo vea en ese estado es someterlo a maltrato porque propicia que el niño lo aprenda y luego lo repita cuando es adulto. La víctima se identifica con el agresor. Ese acto hace sufrir al niño y, al mismo tiempo, crea una identificación con una conducta que luego repite con sus propios hijos. Yo he conocido personas que me han dicho: “mi padre me daba unas zurras tremendas, pero yo se lo agradezco porque así iba a la escuela y pude aprender”. Es parte de esa cultura que nos legaron y cuesta mucho cambiar.

Otros maltratos:

Hay lugares donde el niño es educado con miradas. El padre lo mira y el muchacho tiembla. Eso también es maltrato, ¡por Dios!, ¡cómo usted va a educar de esa manera!

Los niños con “otra” orientación sexual: Los niños que manifiestan una orientación sexual diferente a la que se espera de ellos, preocupan a sus padres, quienes los llevan a la consulta de siquiatría. Generalmente, esos niños son muy pasivos, no juegan o interactúan con otros niños, solo realizan actividades pasivas y eso no es bueno. Lo correcto es que el niño juegue, descanse, se divierta. La socialización es importante para él y nosotros les indicamos a los padres que el niño debe aprender juegos, socializar, con independencia de la orientación sexual que muestre.

Nunca esos niños deben ser objeto de burla o de castigo porque entonces no se van a identificar con unos padres que procedan así. Cómo se va a identificar con la figura masculina si esta lo agrede. Se le dice al padre que no lo maltrate, que sea su amigo, que lo enseñe a jugar, que no se sienta avergonzado de su hijo por nada. Que lo ayude a la socialización.

Quererlo, ayudarlo, es lo que tienen que hacer un padre y una madre preocupados por la orientación sexual de su hijo o su hija. Practicar deportes, jugar, reír, interactuar es necesario para todos los niños, cualquiera sea su identidad sexual. Eso es lo que los padres deben entender. Asimilarlo es importante y se ha avanzado en ese camino, pero aún falta mucho. Los cubanos quieren que su hija hembra, sea hembra, y que el varón, sea un macho.

Una siquiatra de los nuevos tiempos

María del Carmen Chao terminó los estudios de Medicina en 1989, la especialización en siquiatría infantil en 2000 y después cursó dos diplomados sobre maltrato infantil. Ahora integra el Comité Académico para su prevención. Es una apasionada del tema, buena comunicadora y atesora un caudal de información que nutre a diario con la práctica clínica y la investigación. En su mente guarda la historia de muchísimos casos, algunos de los cuales compartió con nosotros.

Cuenta la profesora Chao que, cuando a su consulta llegan niños o niñas con trastornos en el aprendizaje, ella trata de ampliar la información con los maestros, quienes tienen mucho que ver con ese proceso. Por esa causa interrogó a una joven maestra de la enseñanza primaria y quedó impactada por la caracterización que hizo en relación con un alumno, al cual, según la muchacha, a veces tengo que gritarle y hasta empujarlo porque no entiende por los métodos habituales.

Lo sorprendente, dice la doctora, es que en su relato, la maestra no veía en esa conducta el enorme error que estaba cometiendo, que estaba dañando al niño, al cual no solo agredía físicamente, sino que le gritaba y le decía bruto delante del grupo, provocando su exclusión, su aislamiento.

El daño mayor, dice la profesora, es la secuela sicológica de ese maltrato; el estigma y baja autoestima que crea, porque las heridas síquicas pueden ser peores que las físicas, pues mientras éstas se suturan aquellas quedan para siempre. Esa es la gravedad del daño sicológico.

Respecto a esa compleja trama del maltrato físico, el emocional y el sicológico, la doctora expresó que las niñas y los niños golpeados, en principio, se sienten muy tristes y angustiados porque no tienen la capacidad de valorar el maltrato y pueden interpretarlo como un castigo que merecen porque se portaron mal, porque actuaron mal. Van guardando esas emociones y, probablemente, en la adultez, maltratarán a sus hijos, reproduciendo esas conductas que aprendieron.

Romper esa siniestra cadena requiere el reconocimiento de esas malas conductas aprendidas y luego replicadas. La doctora Chao señala que los diplomados que ellos imparten han ido expandiendo conocimientos al respecto, más allá del universo de la Medicina.

Lograr que se entienda que el maltrato infantil no solo concierne al organismo de salud, en tanto impacta a la sociedad en su conjunto, es un importante logro de esos cursos por los que ya han pasado maestros y dirigentes del sistema educacional, e incluso personal del Ministerio el Interior, acompañando en las aulas a médicos y enfermeras, apunta la profesora.

Es un objetivo de los que trabajamos en este frente, refiere la doctora, sacar el maltrato infantil de esa barrera de silencio con la que se ha enmascarado durante tanto tiempo, dentro del seno de la familia y de otras instituciones sociales, donde se ocultan el maltrato físico, el daño sicológico, el abuso sexual.

También se han dio conociendo nuevas aristas del maltrato infantil –comenta la profesora–, que rompen con algunos conceptos que se tenían, como asegurar que este mal solo existía en los márgenes de la sociedad, que solo tenía que ver con personas de bajo nivel cultural. Ahora las historias conocidas evidencian otra cosa: el maltrato infantil está presente en todos los estratos sociales.

Precisamente, abunda la doctora, en determinadas zonas de la sociedad están ocurriendo fenómenos nuevos respecto al maltrato infantil. Son, por ejemplo, los abusos resultantes del poder económico. La persona que más aporta a la economía familiar tiene un poder, en virtud del cual, al ejercerlo, comete maltrato.

Son personas que dedican mucho tiempo a sus labores y no dejan espacio para atender a su descendencia; entonces, sustituyen esa atención por dinero. Son las madres que dicen a los niños: “no puedo ir a la reunión de la escuela porque tengo un control en la empresa, díselo al maestro” (y le da un dinero); o, “no puedo cocinar hoy porque llegaré tarde, pero coge este dinero y cómprate comida”, o “no te puedo acompañar en las tareas, pero resuelve con esto”. Todo lo solucionan mediante el dinero, una negligente manera de tratar con los hijos, una forma de abandono filial que provoca incomunicación, desinterés y corrupción.

La negligencia de esos padres los lleva a dar cantidades desmedidas de dinero a sus hijos, quienes lo utilizan en sus diversiones caras, para comprar alcohol y drogas, cuyo consumo se inicia cada vez en edades más tempranas, según las investigaciones conocidas por la profesora Chao. Esa negligencia, por no supervisar y orientar a sus hijos e hijas, es maltrato infantil.

Otro rostro que se ha mostrado en los últimos tiempos en nuestra sociedad tiene que ver con las relaciones entre cubanas y extranjeros de abundantes recursos financieros. La doctora tiene conocimiento de varias de estas parejas en las que, cuando hay problemas, la mujer utiliza a los hijos para exigir dinero. Es el llamado Síndrome de Munchausen por poder: la madre somete al niño o niña a ingresos hospitalarios y enfermedades simuladas para obtener beneficios. A pesar de ser un horrible maltrato infantil, por lo general queda invisibilizado.

Un signo de los tiempos actuales, que igualmente preocupa mucho a la profesora Chao, es la epidemia de gritos y obscenidades que se ha apoderado de los espacios, incluyendo las aulas donde estudian niñas y niños. Para ella, las agresivas y violentas letras del reguetón constituyen una forma de maltrato infantil. Cuál no sería su asombro cuando, en cierta ocasión, justamente esas “canciones” eran las que estaban animando una fiesta para los pequeños en la escuela de sus hijas.

La doctora señala cuánto falta para que la población en general tome conciencia adecuadamente de los daños a la infancia y se refiere al desconocimiento que existe sobre el llamado síndrome del niño sacudido, de la enorme repercusión negativa que puede tener sacudir a un menor, por castigo o por juego; o el daño sicológico que ocasiona la humillación, el silencio, la incomunicación, formas de maltrato infantil que se practican sin la conciencia de que lo son.

La profesora coincide con nosotros en que los medios de difusión masiva aún se acercan con mucha timidez a estos temas, aunque habla positivamente de un anuncio televisivo muy bien hecho sobre abuso sexual que, dice, debiera aparecer más seguido porque es uno de los maltratos más silenciados. Ocurren, generalmente, dentro de la propia familia, los agresores casi siempre están en el círculo filial o entre amistades cercanas, y el padre o la madre en ocasiones lo conoce y lo silencia -o trata de hacerlo-, aumentando las graves consecuencias que acompañarán a la víctima para siempre, que serán su pesadilla perpetua.

Es evidente que la doctora Chao es una profesional muy sensible a estos problemas y dice que aun cuando las estadísticas nuestras reflejen índices bajos en relación con el contexto universal, un solo niño maltratado ya es grave. Y expresa una metáfora demoledora: el daño de una bomba es comparable con la bofetada a un niño.

Pero, si bien esta es una carrera larga y la meta está muy distante, es importante el tramo que se ha recorrido. Relata la profesora que años atrás los médicos no identificaban el maltrato infantil en la hoja de cargos, porque lo ignoraban; ahora, cada vez son más los especialistas (cirujanos, dermatólogos, ortopédicos, intensivistas) que sí lo hacen, puesto que conocen los diferentes síndromes que lo evidencian.

Recordemos entonces lo apuntado antes por la doctora Chao y también por el profesor Plana: el maltrato infantil es un problema de la sociedad. Conocerlo, identificarlo, combatirlo, concierne a todos.

Bibliografía:

Acosta Tieles, Néstor: Maltrato infantil. Prevención. Editorial Científico-Técnica, La Habana, 2007.

La Santa Biblia. Antiguo y Nuevo Testamento. Sociedades Bíblicas Unidas, México DF, 1960.

“Maltrato infantil”, en Wikipedia. Enciclopedia en línea. Consulta: 2/ 12/ 2012

Anexo:

La Constitución de la República de Cuba, en el artículo 35, del Capítulo IV, dedicado a La Familia, declara:

“El Estado protege la familia, la maternidad y el matrimonio. El Estado reconoce en la familia la célula fundamental de la sociedad y le atribuye responsabilidades y funciones esenciales en la educación y formación de las nuevas generaciones.”

El mismo texto, en el artículo 38 de similar capítulo, dice:

“Los padres tienen el deber de dar alimentos a sus hijos y asistirlos en la defensa de sus legítimos intereses y en la realización de sus justas aspiraciones; así como el de contribuir activamente a su educación y formación integral como ciudadanos útiles y preparados para la vida en la sociedad socialista. Los hijos, a su vez, están obligados a respetar y ayudar a sus padres.”

Constitución de la República de Cuba. Editorial Mayor General Ignacio Agramonte y Loynaz, La Habana, 2010, pp. 11-12.

* El contenido de este trabajo es responsabilidad de su autor y no refleja, necesariamente, la opinión de IPS.

Obtenido del servicio mundial de noticias de IPS- Inter Press Service

Disponible en http://www.ipsnoticias.net/

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Lunes 1 / octubre / 2012

Adolescente mujer

Filed under: adolescencia,CAPMI,entrevistas — prevemi — octubre 1st, 2012 — 0:09

Adolescente mujer

JOSÉ A. DE LA OSA

Toda una vida dedicada al estudio y atención de niños y adolescentes, la Consulta Médica de esta semana no podría tener una ponente mejor: la profesora titular y consultante de la Universidad Médica de La Habana, Doctora en Ciencias Elsa Gutiérrez Baró, especialista de segundo grado en Psiquiatría Infanto-Juvenil, quien dirige la Clínica del Adolescente, situada en la barriada capitalina de Miramar, desde su fundación en 1975.

Dra. Elsa Gutiérrez BaróProfesora Elsa Gutiérrez Baró. 

En la pubertad, que da inicio a la adolescencia, dice introduciendo el tema la científica cubana, se producen rápidos cambios biológicos y psicológicos: ocurre el conocido estirón puberal, aparecen los caracteres sexuales secundarios, la menarquia (primera menstruación), la capacidad reproductora y hasta el sudor cambia el olor. Esto se debe al aumento de las hormonas circulantes y es lógico que también haya importantes cambios psicológicos que explican muchas de las características de estos años.

-¿Por qué las angustias, Profesora, que pueden convertirse incluso en un verdadero jeroglífico para las adolescentes?

-No siempre hay angustias. La adolescencia es una etapa normal de la vida, no es una enfermedad, ni mucho menos es una desgracia. Muchas adolescentes alcanzan la juventud sin importantes problemas; otras, sin embargo, enfrentan dificultades, incluso problemas serios, pero realmente son una minoría.

-¿A qué edades como promedio comienzan a ocurrir estos cambios y cuánto duran como promedio?

-La pubertad, cuando las niñas tienen una buena nutrición y salud, aparece en edades tempranas. Tenemos muchachas que a los 10-11 años están menstruando, y son niñas que aparentan tener mucha más edad, ¡pero aún son niñas!, y, emocionalmente, son inmaduras.

-¿En el orden estrictamente psicológico, emocional, existen diferencias en las transformaciones que se originan en esta etapa de la vida entre el sexo femenino y el masculino?

-Por supuesto que hay diferencias, y no solo entre los sexos, sino que se evidencian también entre las y los muchachos del mismo sexo, porque los grupos no son homogéneos. No debemos olvidar que la personalidad es irrepetible.

-¿Hay lo que podríamos llamar un denominador común de preocupaciones en las adolescentes? ¿Qué anhelan principalmente?

-Anhelan ser adultas, ser grandes. Es frecuente que las preocupaciones estén relacionadas con la independencia, las relaciones con el sexo opuesto, con su esquema corporal, con el fin de los estudios medios, con el amor, aunque no mucho con el futuro.

-¿Es “síntoma” de esta etapa criticar con fuerza conductas de los padres, subrayando incluso sus fallos, a veces en verdaderos accesos de rebeldía?

-Es cierto que las y los adolescentes ven muy viejos a sus padres. Los devalúan porque es una forma de romper los estrechos lazos de las etapas anteriores y alcanzar más independencia. Pero ello no significa de ninguna manera que los dejen de querer.

-Ahora bien, ¿esa actitud puede denotar también falta de comunicación padres-hija adolescente?

-No hay duda de que las relaciones entre padres e hija adolescente son en gran medida una continuación de las etapas anteriores. Si la comunicación fue amorosa, sincera y respetuosa, no deben suceder rupturas dolorosas ni incomprensiones insalvables.

-¿Qué conducta sugiere deben seguir los padres con sus amistades en general, y muy en particular con los varones?

-Es necesario conocer a los amigos y amigas de la hija. Hay que abrir las puertas de la casa, sin prejuicios ni temores. Es la única forma de conocer quiénes son estos amigos y cuáles son sus intereses.

-¿Cuándo ciertamente estarían en capacidad para establecer su primera relación sexual?

-No es tarea de la adolescencia temprana (antes de los 15 años) iniciar una vida sexual activa. El apuro, en este sentido, puede traer problemas. Ahora, hay algo fundamental: las relaciones sexuales no deben ser nunca un punto de partida para conocerse, sino una consecuencia de haberse conocido. Por ello, la educación desde etapas anteriores es esencial. La educación no solo es conocer los nombres científicos de los órganos sexuales, sino mucho más: es la educación de las emociones, sentimientos y autocuidado. Con frecuencia he analizado con los adolescentes el error de la llamada “descarga” (relaciones sexuales sin apenas conocerse).

-¿Y para un embarazo?

-Las muchachas, aunque sean púberes, tengan menstruación y capacidad reproductora, su organismo no tiene las condiciones biológicas necesarias para procrear.

-¿Cómo legarles (transmitirles) un sistema de valores y criterios que les sirvan de guía?

-Creo que hay que ser ejemplo. Padres y familia, maestros y sociedad en general deben educar con mayúscula. Establecer límites y responsabilidades desde temprano. Amar a las niñas y a los niños para enseñarles la importancia del amor y de la familia. Respetarlos para que aprendan a respetar.

Obtenido de http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/a/index.html

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Lunes 1 / octubre / 2012

Bebé Sacudido

Filed under: CAPMI,entrevistas,síndrome del niño sacudido — prevemi — octubre 1st, 2012 — 0:02

Bebé sacudido

JOSÉ A. DE LA OSA
delaosa@granma.cip.cu

Quizás algunas personas no perciban que una simple sacudida a un bebé, tomado en nuestras manos con la más sana intención de hacerle gracias e incluso para que deje de llorar, puede originarle severas y en ocasiones irreversibles lesiones. Por ello es de interés adentrarnos en el tema conocido como síndrome del bebé sacudido, como parte de los empeños de esta columna por la promoción y prevención en salud.

Dr. Carlos Cabrera ÁlvarezDoctor Carlos Cabrera Álvarez, Profesor Principal de Ortopedia en la Facultad de Ciencias Médicas Manuel Fajardo.
Foto: Cao.

El Doctor Carlos Cabrera Álvarez, Máster en Atención Integral al Niño, y vicepresidente del Comité Académico para la Prevención del Maltrato Infantil del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana, aclara que en Medicina se denomina síndrome al conjunto de síntomas y signos, por lo cual el llamado síndrome del bebé sacudido —que identificaremos en lo adelante como SBS— se refiere al conjunto de lesiones originadas por una agresión, intencional o no, que recibe un niño de una persona de mayor edad o fuerza física al ser sacudido o lanzado.

-¿Qué edades en la infancia son las más vulnerables?

-Los menores de 3 años y, sobre todo, los bebés de pocos meses de nacidos.

-¿Podría señalar cuáles son las causas desencadenantes de este síndrome?

-La principal es la sacudida del niño, aunque existen factores predisponentes de las lesiones, como son la existencia de una desproporción entre la cabeza y el cuerpo y también la debilidad de los músculos del cuello que, ante una maniobra brusca, puede ocasionar daños muchas veces irreversibles.

-¿Se podrían producir igualmente como consecuencia de una caída accidental de la cama, una silla o escalera, e incluso de los brazos de un familiar o amigo?

-Sí. La diferencia con relación a los hechos que tú mencionas radica en la sacudida, porque en la mayoría de los casos en que se produce el SBS las personas no perciben, no están conscientes, de que pueden causarle graves perjuicios al bebé.

-¿Cuáles son los que se originan con mayor frecuencia?

-Pueden producirse daños en casi todo el organismo, aunque los más frecuentes y graves son las lesiones neurológicas, oftalmológicas, del sistema óseo, muscular y los oídos.

-¿Es posible establecer, desde el punto de vista médico, si se trata de un traumatismo accidental o de una lesión infligida?

-Sin duda. Y para ello no se requieren investigaciones con el empleo de resonancias magnéticas ni tomografías, sino la aplicación del método clínico: un buen interrogatorio y el examen físico del paciente.

-¿Qué síntomas y signos advierten de que se ha generado algún daño en el niño o niña y cuál es la conducta a seguir?

-Entre los síntomas neurológicos se hallan el cambio de comportamiento, irritabilidad, letargo o adormecimiento, pérdida del conocimiento, disminución del estado de alerta, cianosis (coloración azul y a veces negruzca de la piel), vómitos, convulsiones; desde el punto de vista oftalmológico, hemorragias en la retina sin que exista para ello explicación aparente. En cuanto a las zonas óseas, fracturas de costillas o de un hueso largo, o hematomas y lesiones de la piel. La conducta a seguir no ofrece dudas: acudir con urgencia al médico.

-¿Existen estudios internacionales, y en nuestro país, que expongan la frecuencia de este síndrome?

-En el 2003 se publicó un trabajo en Ontario, provincia de Canadá, sobre el SBS que refiere 364 casos en 10 años de estudio en 11 hospitales de ese país. En Estados Unidos el Centro de Prevención del Maltrato Infantil plantea que se ven cerca de entre 600 a 1 400 casos por año. Investigaciones en nuestro país demuestran que son contados los maltratos, que mayoritariamente las personas que sacuden a los niños pequeños lo hacen para jugar con ellos y provocarles la risa. De ahí la importancia de conocer los graves riesgos que se pueden originar.

-¿Cómo prevenir en el tema que nos ocupa?

-Es esencial tener siempre presente los peligros que comporta incluso una leve sacudida a un niño pequeño, especialmente los padres y familiares, personal de los círculos infantiles, maestros, en fin, todos los que nos relacionamos de una forma u otra con los menores. En ese conocimiento y percepción real del daño que podemos infligir radica la clave de la prevención.

Obtenido de: http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/b/index.html

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Viernes 7 / septiembre / 2012

Drogadicción

Filed under: adolescencia,CAPMI,entrevistas,Temas de maltrato infantil — prevemi — septiembre 7th, 2012 — 1:04

DROGADICCIÓN

Abuso de sustancias, farmacodependencia, toxicomanía, drogadicción… El tema de esta Consulta, por su actualidad e interés social, desborda nuestras fronteras. ¿Qué son realmente las drogas? En su esencialidad -y me remito a un autorizado criterio- droga es toda sustancia química que, introducida voluntariamente en el organismo de un sujeto, posee la propiedad de modificar sus condiciones físicas y también psíquicas.

El profesor Antonio Bandera Rosell, subdirector técnico-facultativo de la Clínica del Adolescente, ubicada en Quinta Avenida, entre 38 y 40, Miramar, Ciudad de La Habana, y especialista en Psiquiatría Infanto-Juvenil, establece una sintética clasificación entre drogas estimulantes, sedantes, y deformantes o distorsionantes de la realidad.

Dice con precisión: Las estimulantes determinan euforia y sobrevaloración de las potencialidades del consumidor, con sentimientos transitorios de omnipotencia y actitudes audaces. Estas drogas son las anfetaminas y la cocaína, entre otras. Las depresoras tienen un efecto liberador de los instintos primitivos, y son el alcohol, la morfina, la heroína… Las psicodélicas ejercen un efecto distorsionante de la percepción espacial y han determinado miles de muertes a nivel mundial en los casos de jóvenes que se lanzan al vacío por la falsa percepción de que la calle está solo a un paso de su balcón. Estas drogas, además, producen alucinaciones, despersonalización, alteraciones del nivel de conciencia. En este grupo se encuentran el LSD (Acido Lisérgico) y la marihuana.

-¿Y en cuanto a los mecanismos de acción sobre el organismo humano?

-Son tres fundamentalmente: liberación de los instintos primarios, trastornos de la trasmisión del impulso nervioso a escala cerebral; y estimulación de determinadas zonas del cerebro que provocan un comportamiento esclavizante a las drogas y convierte al sujeto a la larga en su único centro de interés.

-¿Cómo se llega a la adicción, esa necesidad imperiosa de consumir drogas regularmente? ¿Puede adquirirse por la simple curiosidad de probar, experimentar, o vendría determinado por fenómenos psíquicos y físicos?

-El motivo de probar las drogas para ver qué se siente, inducido por la curiosidad, es un fenómeno frecuente en algunos adolescentes, los cuales utilizan este mecanismo para imponerse desafíos a sí mismos con el fin de autoafirmarse. En general, el peligro está en el uso continuado o en el descubrimiento de que ciertas drogas pueden provocar placer y que a partir de ahí se insista en su uso.

-¿En qué momento puede calificarse a una persona de adicta a alguna sustancia?

-La OMS sugiere un nombre más propio, farmacodependiente, el cual se ajusta a un grupo de personas que consumen drogas y que poseen una serie de características tales como dependencia física y también psíquica, tolerancia a las drogas y síndrome de abstinencia.

-¿Podría aclarar a qué se denomina -síndrome de abstinencia- en el universo que abordamos?

-Son malestares físicos que se presentan por la supresión de la droga y que están integrados por una serie de síntomas y signos, de naturaleza física y psíquica, que varían según la droga.

-Dentro de la categoría de los inhalantes se encuentran ciertas sustancias como pegamentos, disolventes, aerosoles… ¿También son considerados drogas?

-Los inhalantes son disolventes industriales y se encuentran en muy diversos productos de uso industrial y doméstico. Son sustancias exaltadoras del estado de ánimo, de efectos fugaces dependiendo de la dosis inhalada. La inhalación produce una sensación de grandeza y una mayor tolerancia al dolor, lo que puede acarrear graves consecuencias y dar al traste con la vida a través de accidentes.

-Se habla en ocasiones que las drogas mejoran la actividad sexual. ¿Es cierta esta afirmación?

-Las drogas poseen características diferentes sobre el sistema nervioso central e influyen de manera diversa sobre la sexualidad. Pero no hay dudas de que el uso continuado provoca en el hombre la pérdida de la erección y la eyaculación, y en la mujer produce frigidez. Además, el consumidor habitual pierde interés por todo lo que le rodea, incluyendo el sexo, y centra su atención en la búsqueda y consumo de drogas.

-¿Qué consecuencia, a corto y a largo plazo puede comportar para la condición humana, y la salud, la dependencia a las drogas?

-Diría que severas consecuencias para la salud física, mental, familiar y social del paciente, tanto más graves cuanto más precoz es el inicio de su consumo. Los efectos adversos de las drogas son muy variados y pueden clasificarse, según su duración, en agudos o crónicos. Cambios en el ánimo, trastornos en la capacidad de concentración, deterioro de la función motora (fundamentalmente habilidades manuales), pérdida pasajera de la memoria, falta de atención que obstaculiza el desempeño escolar, traumatismos por accidentes, suicidios y homicidios, dependencia, tolerancia a la droga y enfermedades tan graves como el cáncer, la cirrosis y el enfisema pulmonar. El uso de drogas es un obstáculo serio al desarrollo intelectual y social de los jóvenes, que impide su evolución natural hacia la edad adulta madura, al prolongar la dependencia y la inmadurez.

-Una vez emprendido este peligroso camino, ¿es posible la curación?

-Como ocurre con otros procesos patológicos, los resultados son tanto mejores y el desenlace más favorable, cuanto más inmediata sea la intervención durante el curso del padecimiento. La dependencia es curable.

-En general, ¿en qué consisten los tratamientos? ¿Cuál es el porcentaje de éxito curativo que se alcanza?

-Existen diferentes métodos terapéuticos. Tratamiento hospitalario a corto plazo que incluye la participación activa de médicos, enfermeras, terapistas ocupacionales, psicólogos y otros. Cuidados ambulatorios a través de la consulta externa periódica o de la hospitalización parcial, también con variedad de actividades terapéuticas. Cualquiera que sea el método empleado incluye la intervención de la familia en el programa terapéutico. El uso de la psicofarmacoterapia puede ser útil en algunos casos.

-Dejo a su buen juicio cualquier comentario final…

-Resulta imprescindible fortalecer los conocimientos en este campo y promover investigaciones epidemiológicas que nos permitan conocer la cuantía del problema y la detección temprana de poblaciones en riesgo. Las personas más vulnerables son los adolescentes y jóvenes por sus conductas impulsivas y riesgosas y la búsqueda de experiencias nuevas. (2001)

Obtenido de http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/d/c08.html

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Miércoles 5 / septiembre / 2012

El flagelo del maltrato infantil

Filed under: Biografías,CAPMI,entrevistas,General — prevemi — septiembre 5th, 2012 — 21:15

Por Jose Antonio Michelena

Las experiencias de un médico cubano

Roberto Plana Bouly nació en la oriental provincia de Guantánamo, en 1931, y en su ya larga vida no ha olvidado como los marines, por pura diversión, lanzaban monedas de un centavo para que los niños las disputaran delante de los autos en movimiento, con riesgo para sus vidas. Es una de las imágenes más lejanas de maltrato infantil que guarda en su memoria este hombre, que ha dedicado casi medio siglo a una de las especialidades más hermosas de la medicina: la pediatría. Su sensibilidad y preocupación por los infantes, durante el prolongado ejercicio de la profesión en disímiles sitios del país, lo condujeron a ser uno de los actores principales en la lucha contra el maltrato de los niños dentro de Cuba.

Luego de concluir estudios de medicina en la Universidad de La Habana, en 1961, el doctor Plana fue enviado hacia Antillas y Banes para cumplir con el servicio social rural. Dos años más tarde, de regreso a la capital, cursó la especialidad y ya como pediatra marchó a las provincias de Pinar del Rio, Matanzas y Santiago de Cuba. En esta última conoci6 a una persona que sería muy importante en su vida profesional: el doctor Néstor Acosta Tieles. Luego, nuevamente en La Habana, fue ubicado en el hospital pediátrico de San Miguel del Padrón -conocido como “La Balear” y allí permaneció durante 14 años.

Justamente, en San Miguel del Padrón, el doctor Plana tuvo la oportunidad de tratar casos muy poco frecuentes en la medicina y ver enfermedades emergentes, aquellas que aparecen por primera vez o que están prácticamente erradicadas. En ese contexto, detectó un caso de meningoencefalitis eosinófila, una enfermedad producida por el parásito Angiostrongylus cantoniensis, el cual identificó y aisló por primera vez en Cuba. El hallazgo se confirmó en el Instituto Pedro Kouri y, por la envergadura científica, fue invitado a colaborar en la confirmación el especialista costarricense Pedro Morera.

Fue un logro científico relevante para Plana.

Durante su ejercicio en San Miguel del Padrón, el doctor Plana trató a niños que habían sido objeto de horribles maltratos, como el de dos hermanitos de nueve meses y año y medio, cuyos padres los quemaban con cigarros encendidos; o el de una pequeña de dos años que murió por la rotura del bazo y del hígado, a consecuencia de las patadas propinadas por su papá. Eran casos que llegaban al hospital enmascarados como accidentes, pero las investigaciones médicas demostraban que no eran tales. Fueron experiencias muy duras, que el profesor Plana no ha olvidado.

A partir de su encuentro en Santiago de Cuba, en la década de los setenta, Plana y el doctor Néstor Acosta se acostumbraron a intercambiar conocimientos respecto al maltrato infantil, tema en el que Acosta fue un constante investigador y la persona que inició sus estudios en Cuba. Sus resultados fueron publicados en los Libros Maltrato infantil. Prevención y Muerte súbita en el niño. En este Último demuestra que hasta 30 por ciento de los fallecimientos de infantes está relacionado con el maltrato. El creó un equipo de trabajo que recibía información de los hospitales habaneros, cuando fallecía un niño de muerte súbita, y se entrevistaba con los padres en las primeras 24 horas. Esas pesquisas, junto al trabajo investigativo, arrojaron esa alarmante estadística. La formación de Acosta como anátomo-patólogo le permitía llegar a las verdaderas causas de los decesos. Otra contribuci6n del doctor Néstor Acosta fue la de establecer una clasificación de los maltratos infantiles, los que agrupa en dos categorías: general y particular. En la primera incluye a los estados y gobiernos como responsables, y en la segunda, a los individuos, la familia y la comunidad.

En la primera reunión del Grupo de Consulta Regional sobre Maltrato Infantil, celebrada en Brasil en Julio de 1992, se le definió como toda conducta de un adulto con repercusiones desfavorables en el desarrollo físico, psicológico o sexual de una persona menor, un problema polifacético y multicausal, denigrante e inhurnano, que se acompaña de altos tasas de morbinortalidad, afecta profundamente la calidad de vida de sus víctimas y, por consiguiente, debe recibir la atención prioritaria de los programas de salud del niño y el adolescente, en cada país de la región. El maltrato o abuso físico es la agresión corporal que recibe un menor de un adulto, de manera intencional, producida par una parte del cuerpo, un objeto o sustancia, que provoca lesiones que van desde menos grave hasta la muerte.

La lista de maltratos -nos dice Plana- es extensa y la mayoría se produce en el seno del hogar, ejecutados por un miembro de la familia o un vecino muy allegado. Son clasificados como maltratos infantiles la humillación, el abandono, el síndrome de Munchausen (los padres le inventan enfermedades a los hijos y los sorneten a investigaciones innecesarias), los descuidos que provocan accidentes: agua hirviente y cuchillos al alcance de menores; así, como no proteger a los infantes de ventanas abiertas en alturas, ascensores, escaleras, huecos y otros espacios de peligro potencial. Los estudios realizados nos dicen que los accidentes de los niños, en su mayoría, son evitables refiere el doctor Plana.  Las negligencias que los hacen posibles forman parte de la cadena del  maltrato, asegura.

Igualmente larnentables son los maltratos infantiles no accidentales, entre los que se cuentan los causados a menores por administrarles Benadrilina o Fenobarbital, bien porque padecen de hipersinesis (los mal llarnados -hiperkineticos-), o sencillamente porque las madres quieren estar tranquilas. El uso continuado de estos medicamentos causa serios trastornos en el organismo de los infantes. Este tipo de niños  activos también suele ser objeto de castigos y otros actos violentos. Se considera maltrato, además, dejar a los menores expuestos a programas audiovisuales de violencia, los cuales les ocasionan daños psicológicos y, al mismo tiempo, les generan conductas violentas en el futuro.

Según el doctor Plana, las familias disfuncionales y el alcoholismo son caldo de cultivo para el maltrato infantil. A la pregunta de cuando se conoce en Cuba sobre el tema, responde que no hay mucha cultura al respecto, pero ahora, en 2009, se cumplen 30 años de su introducción, en forma pública: en junio de 1979, el doctor Néstor Acosta Tieles publicó en el diario Juventud Rebelde un extenso artículo; en 1990 colocó otro en Granma International, y su Libro Maltrato infantil, publicado por la editorial Científico-Técnica, ha tenido tres ediciones (1998, 2002, 2007). Más, no es hasta 2003 que comienza un avance verdaderamente significativo en cuanto a informar y educar a los profesionales de la salud y a expandir el mensaje hacia la comunid.ad. En mayo de ese año, la doctora Noralina Alonso, miembro del Consejo de Estado, le cornunicó al doctor Acosta que se pondría en acción un plan encaminado a revolucionar la atención primaria de salud; por tanto, los profesores, en los distintos niveles del sector, deberían organizar cursos dirigidos hacia ese objetivo. Era el impulso que Néstor Acosta había estado esperando y su respuesta no podía ser otra que proponer un curso sobre maltrato infantil. El doctor Plana fue la primera persona sumada al proyecto y junto a otros diez profesores y profesoras de experiencia formaron un Comité académico presidido por Acosta.

El policlínico docente Tomás Romay, de La Habana Vieja, fue el sitio escogido para comenzar el primer curso sobre maltrato infantil en el sistema de atención primaria. Alrededor de 25 personas integraron el alumnado y recibieron información sobre la diversidad de rostros que tiene el maltrato físico en los niños: negligencias, intoxicación no accidental, intoxicación alcohólica, niño sacudido, maltrato emocional, fueron algunos de los temas impartidos. Luego de esta primera experiencia, el curso adquirió mayor relieve docente y se convirtió en diplomado. Actualmente se imparte el séptimo en la Facultad Calixto García.

Los intercambios entre profesores y alumnos en los diplomados, los relatos surgidos de las experiencias de ambos, se constituyen en memoria de casos, en referencias difíciles de olvidar. Plana cuenta una historia que sucedi6 en El Cerro. Cierta noche, en el barrio del Canal, una persona que acudió a un colector de basura sintió un gemido y, al asomarse, descubrió a un niño recién nacido. Lo llevó a su casa, le dió calor, pues el pequeño temblaba, y posteriormente lo traslad6 a un policlínico y más tarde al hospital de matenidad de Línea, donde le salvaron la vida al bebé. Cuando se investig6 el caso, se descubrió una trarna macabra. La madre, quien lo había colocado en la basura, había ocultado su embarazo por temor. La muchacha, de 24 años había vivido siempre bajo encierro.

Este ño 2009 se constituyó la cátedra Néstor Acosta in memoriam, en el hospital clínico docente de Diez de Octubre, con el doctor Roberto Plana coma profesor principal y 1a doctora Silvia Pozo como presidenta. La integran especialistas de muchas disciplinas, quienes tienen el propósito de seguir en la expansión de conocimientos acerca del maltrato infantil. En la medida en que más personas estén informadas, que sean capaces de reconocer los distintos tipos de maltrato infantil, la sociedad estará más preparada para enfrentar este flagelo, nos dice Plana..  Queremos disminuir el maltrato infantil, en principio hasta 50 por ciento. Sabemos que las personas que cursan los diplornados pasan la informacit5n a sus familiares y amigos. Identificarlo, tomar conciencia de los daños, son aspectos importantes para combatirlo.

Obtenido de la Revista Cultura y Sociedad, 3 del 2009.

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Martes 30 / agosto / 2011

Dislalia

Filed under: CAPMI,entrevistas,logopedia y foniatria,Temas de maltrato infantil — prevemi — agosto 30th, 2011 — 0:31

DISLALIA

Alumna del profesor Ricardo Cabanas Comas (ya fallecido), quien sentó cátedra en Cuba en el ejercicio profesional y la enseñanza de la Logopedia y Foniatría, la doctora Lázara Esperanza Fernández Collazo es la Jefa del Servicio Nacional de esta ciencia que, como sabemos, se ocupa del estudio y atención de los trastornos de la comunicación verbal. Tiene su sede en el Policlínico del hospital “Pedro Borrás”, en Ciudad de La Habana.

El tema puesto sobre la mesa es dislalia, que intentando desentrañarla por sus orígenes (dys, difícil; lalein, hablar), revelaría que este término significa algo así como lenguaje defectuoso.

La dislalia -precisa mi entrevistada- es una dificultad en la articulación de la palabra que no es producida por una lesión neurológica. Se refiere específicamente a deformación del fonema, que es como se denomina la letra escrita cuando es hablada.

-¿Estos desórdenes articulatorios –doctora Fernández– son de origen orgánico, debidos a malformaciones dentales, o se producen por imitación o defectos en los oídos?

-Su origen puede ser orgánico o funcional. Cuando existe alguna alteración anatómica de los órganos que se utilizan para hablar como son labios, dientes, lengua y paladar, estamos en presencia de una dislalia orgánica; es funcional cuando existe la dificultad en el habla sin lo mencionado anteriormente.

-¿Y en cuanto a que exista en el medio pobre ambiente verbal, e incluso privación de afecto?

-Se ha comprobado que cuando no hay una estimulación adecuada, en este caso un pobre ambiente verbal, pueden presentarse estas dificultades en el habla, y es interesante señalar que toda conducta impropia por parte de las personas que rodean al niño puede dar lugar a la dislalia. Mencionaré a modo de ejemplo la privación de afecto, y también el afecto exagerado y la sobreprotección.

-¿Es un trastorno que se presenta principalmente en la primera infancia, o aparece en cualquier edad? ¿Son comunes?

-Se presenta en la primera infancia, cuando ocurre el desarrollo del habla en el niño. Si estos trastornos no se tratan adecuadamente, se arrastran toda la vida. Es sabido que desde el primer llanto del recién nacido se comienzan a crear los patrones que conformarán el habla. La dislalia es muy común y alrededor del 2 % de la población la padece, lo que concuerda con cifras mundiales.

-¿Podría especificar cuáles son sus manifestaciones fundamentales?

-La distorsión, o sea la deformación del fonema. También las sustituciones de fonemas (cambio de uno por otro), las omisiones (lo omite en la palabra), la alternancia (a veces lo pronuncia y otras no).

-La mayoría de los niños, doctora, pasan por un período de “habla de bebé” (omiten letras, sílabas). ¿Cómo distinguir lo que es normal o anormal en estos primeros períodos de la vida?

-El habla tiene un proceso de integración donde se crean las condiciones neurofisiológicas para que ésta sea normal. Alrededor del año el niño pronuncia la palabra (porque ya se refiere a algo o alguien) y tiene significado a partir de ahí. Alrededor de los dos años y medio ya está en condiciones para una pronunciación correcta, exceptuando la L y la R, que demoran más en instaurarse correctamente, alrededor de los 4 ó 5 años.

-¿Puede ser un anuncio de tartamudez?

-Los niños tienen una etapa en el desarrollo del lenguaje llamada tartaleo fisiológico, entre los 2 y 5 años de edad, donde presentan titubeos, repeticiones de sonidos y elongaciones (alargamientos) de palabras, porque su capacidad ideacional es mayor que la de expresión y tienen que prepararse mentalmente para hablar. Esto puede evolucionar hacia el habla normal, pero muy frecuentemente evoluciona hacia la tartamudez o hacia el tartaleo definido. De ahí la importancia de su tratamiento.

-¿En qué edades se establece, por decirlo así, la maduración del lenguaje?

-Aunque desde el nacimiento comienzan a prepararse las condiciones para su maduración, podemos afirmar que alrededor de los 7 años se alcanza la completa maduración del lenguaje. Así, se considera que ya está preparado el niño para recibir todas las influencias del exterior e incorporar todos los conocimientos posibles.

-Tengo una vecinita de dos años que la única vocal que utiliza es la “A”. Por ejemplo, dice: dama caramala, por dame un caramelo, o mara la cacaracha valadara. ¿Este es un signo inequívoco de dislalia?

-Es una dislalia de vocales que produce gran preocupación a los padres. Sin embargo, no es un signo de alarma, pues se corrige con el tratamiento funcional sin muchas dificultades.

-¿En qué medida los padres deben intervenir en la corrección propiamente del lenguaje del niño a fin de no caer en excesos que puedan ser perjudiciales?

-Siempre deben intervenir sin que el niño se dé cuenta, mediante una pronunciación correcta. No debe exponerse al niño a situaciones difíciles ni señalarle los errores directamente. Tampoco se debe utilizar la sobrevaloración, señalándolo como ejemplo ante los demás cuando habla muy bien.

-¿Son efectivos los tratamientos?

-Sí, porque corrigen a tiempo las imperfecciones del habla. Consiste en ejercicios funcionales, con varias etapas en su ejecución, por lo que deben ser orientados siempre por el especialista.

-¿Quisiera dejar alguna orientación en torno al tema que nos ocupa?

-Es importante que tanto padres como maestros tengan en cuenta que es precisamente en la infancia donde se pueden realizar mejores acciones de salud, que transitan desde la profilaxis hasta el tratamiento funcional, y ante cualquier duda acudir a la consulta de Logopedia y Foniatría. (2000)

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Lunes 29 / agosto / 2011

Dislexia

Filed under: CAPMI,entrevistas,logopedia y foniatria,Temas de maltrato infantil — prevemi — agosto 29th, 2011 — 0:38

Dislexia

JOSÉ A. DE LA OSA

La dislexia se relaciona con deficiencias de la memoria a corto plazo y las personas con este padecimiento suelen tener dificultades para leer y escribir con fluidez. Ahora bien, ¿es un desorden específico de la lectura o del lenguaje? ¿Han llegado a acuerdos los especialistas dedicados a los estudios e investigación sobre la dislexia?…

Con estas interrogantes inicio el diálogo con la doctora Lázara E. Fernández Collazo, jefa del Departamento Nacional de Logopedia y Foniatría del Ministerio de Salud Pública y profesora Asistente de la Universidad Médica de La Habana.

La dislexia, indica, es un trastorno que dificulta la comprensión de las palabras impresas o escritas, y el sujeto se ve imposibilitado de interpretar correctamente los símbolos gráficos en su totalidad. Cuando esta incapacidad es total recibe el nombre de alexia.
-¿Se conoce por qué se origina, o, al menos, qué hipótesis se plantean en cuanto a su desencadenamiento?

-Generalmente se produce como consecuencia de una lesión cerebral, aunque se describen pacientes con dislexia sin que la causa se haya podido precisar. Se alega también la exis-tencia de un elemento hereditario, pues tiende a ocurrir en algunas familias.

-¿Aparece en general en la infancia o puede manifestarse a cualquier edad? ¿Es frecuente e igualmente común en niñas y niños?

-La dislexia es más frecuente en niños que en niñas y suele ser detectada durante la infancia, pero puede aparecer en adultos que han sufrido un accidente vascular o traumático que afecte la función cerebral. Por ejemplo, en algunos tipos de afasia, donde el lenguaje se pierde total o parcialmente y se ve afectada la lectura.

-¿Cuáles son los signos y síntomas más llamativos, por decirlo así, de la dislexia?

-En las dislexias se puede observar la pérdida del renglón al leer; dificultades en la lectura de palabras largas o “raras”; no poder dividir las oraciones al escribir. Asimismo, se presenta la llamada “lectura adivinatoria”, es decir que sin comprender lo que leen tratan de adivinar el contenido del texto. Hay una lectura sin modulación ni ritmo, o no realizan siquiera pausas.

-¿Los síntomas cambian a medida que el niño o niña crece o evoluciona?

-La dislexia con tratamiento psicopedagógico puede solucionarse o mejorar considerablemente, en dependencia del grado de la afectación y del tipo de dislexia: por dificultades auditivas, de dicción o de la vista. En ocasiones se observan retrocesos o recaídas en el paciente.

-¿En qué debemos estar alerta los padres para sospechar la presencia de este trastorno en nuestros hijos? ¿A quién consultar?

-Cuando observamos un déficit en la atención, intranquilidad marcada que repercuta en la conducta general y en el aprendizaje del niño, debemos acudir a la consulta de Psiquiatría o de Logopediatría para que un equipo multidisciplinario realice la evaluación correspondiente.

-¿Se puede enmascarar o confundir con alguna otra dolencia?

-Sí, puede establecerse erróneamente un diagnóstico de retardo en el desarrollo psíquico, trastornos de la conducta y en ocasiones incluso de retrasados mentales ligeros.

-¿Qué procederes se requieren para llegar a un diagnóstico de certeza?

-Primeramente se debe realizar un pesquisaje mediante pruebas pedagógicas que midan el rendimiento escolar del niño, en cumplimiento de los objetivos del programa escolar.

-¿Se cura la dislexia?… ¿En qué consisten los tratamientos?…

-La dislexia es un trastorno que se mantiene hasta la adultez pero puede ser compensada. Los tratamientos se relacionan fundamentalmente con el tipo de dislexia del paciente y están dirigidos a solucionar los problemas de atención y de memoria que presente mediante entrenamiento de la orientación espacial, del control muscular, las alteraciones del trazo.

-¿Están en condiciones las personas disléxicas de poder desarrollar sus capacidades intelectuales y cursar carreras universitarias, o destacarse también en algún ámbito del arte o de la ciencia?

-Sí, ello dependerá de cada paciente, de sus posibilidades y potencial. Existen sobrados ejemplos de personas disléxicas que se han convertido en grandes músicos, actores.

-Si queda algo esencial por señalar y el espacio nos lo permite

-Se estima que la prevalencia de personas con dificultades de aprendizaje oscila entre un 5% y el 10% de todos los niños y niñas en edad escolar. Por tanto, debemos ser observadores tanto en la escuela como en el hogar, y ante la sospecha de algún trastorno acudir tempranamente a solicitar la ayuda de los especialistas.

Obtenido de http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/d/index.html

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Domingo 28 / agosto / 2011

Retraso del lenguaje

Filed under: CAPMI,entrevistas,logopedia y foniatria,Temas de maltrato infantil — prevemi — agosto 28th, 2011 — 0:52

Retraso del lenguaje

JOSÉ A. DE LA OSA

El aprendizaje de la propia lengua constituye para muchos la mayor hazaña intelectual que el hombre realiza durante su vida. Antes que el niño o niña adquiera el lenguaje como tal debe transitar por el aprendizaje de los sonidos, la formación de palabras, su combinación en frases, la construcción de significados y la adquisición de un conocimiento sobre su lengua, hasta llegar a la meta deseada: el dominio propiamente del lenguaje.

Ahora bien, cuando hablamos de lenguaje debemos distinguir, esencialmente, entre los aspectos articulatorios (pronunciación), los semánticos (vocabulario), los estructurales y los pragmáticos (uso funcional o social del lenguaje).

Para el esclarecimiento del tema que abordamos, surgiría una primera e ineludible pregunta: ¿cuál de esas áreas específicamente -la pronunciación, el vocabulario o la estructura de la oración- se ve afectada en los niños con retraso de lenguaje?

Pueden verse afectadas varias de las áreas o alguna de ellas, afirma la doctora Marcia López Betancourt, especialista de segundo grado en Logopedia y Foniatría y profesora de la Universidad Médica de La Habana. Y precisa: en algunos predomina el trastorno de la pronunciación que hace el habla ininteligible, en otros existen más problemas en el uso de determinadas estructuras gramaticales y la formación de oraciones, en otros el vocabulario es muy limitado o el uso social o funcional del lenguaje es deficiente.

-¿Conoce la ciencia las causas de las alteraciones que impiden su normal desarrollo?

-Son varias también y te mencionaré algunas enfermedades: retraso mental, autismo, lesiones cerebrales, hipoacusias, y, asimismo, pobre estimulación del lenguaje, sobreprotección, que provocan secundariamente el trastorno del lenguaje. Asimismo, puede presentarse el caso de algún niño con retraso del lenguaje en el que las causas mencionadas no sean evidentes o demostrables.

-¿Se sabe qué sucede realmente en la actividad cerebral de estos niños y niñas?

-Pueden originarse alteraciones electroencefalográficas, anomalías estructurales o funcionales en el cerebro, y trastornos sensoriales como las pérdidas auditivas.

-¿Es posible graficar cuál es el patrón considerado “normal” del desarrollo del lenguaje en las primeras etapas de la vida?

-El periodo más intenso del desarrollo del lenguaje ocurre en los tres primeros años de la vida. Algunos hitos de desarrollo importantes: primeras palabras entre los 10 y 12 meses, frases de dos palabras alrededor de los 18 meses, aumento del vocabulario paulatinamente a partir de esa edad; uso adecuado del pronombre “yo” alrededor de los 30 meses y frases cada vez más complejas, Entre los 3, 4 y 5 años incrementa el vocabulario rápidamente y comienza a comprender y usar las diferentes reglas del lenguaje.

-Conceptualmente entonces, ¿cómo definiríamos el retraso del lenguaje?

-Un niño está retrasado en el lenguaje cuando desde el punto de vista cuantitativo (cantidad de vocabulario) o cualitativo (diferentes áreas del lenguaje) está por debajo de la cifra media de los niños de su edad.

-¿Qué signos y síntomas principales nos deben alertar de la existencia de un retraso en el lenguaje?

-Cuando el niño llega a la edad de un año y medio y no dice ninguna palabra, o a los 2 años de edad y no une dos palabras para conformar frases sencillas, cuando avanza en su edad y no incrementa progresivamente el vocabulario y las frases, o cuando no muestra intención de comunicarse con los demás ya sea verbalmente o mediante gestos.

-¿Existen tratamientos para estos trastornos? ¿En qué consisten? ¿Qué resultados se alcanzan?

-Los tratamientos varían en dependencia de las causas que ocasionan el retraso del lenguaje. Pueden consistir en el uso de prótesis auditivas, terapias funcionales del lenguaje y psicopedagógicas, medicamentos. Los resultados que se alcanzan siempre son alentadores, aunque estarán en dependencia del tipo de trastorno, de que la intervención sea temprana porque sobre todo en las primeras etapas de la vida podemos potencializar o mejorar el desarrollo del niño, y de la participación activa de la familia.

-¿Es frecuente este trastorno en nuestro medio?

-Es una de las afecciones más frecuentes en una consulta de Logopedia y Foniatría.

-Si tuviera algo nuevo que añadir…

-Sí, algunas orientaciones a los padres. Que se debe estimular verbalmente al niño desde pequeñito, no rectificarle su forma de hablar, dejarle tiempo para que hable, sin exigencias ni perfeccionamientos, y ante cualquier duda que les pueda surgir, consultar al médico de la familia, quien valorará si el desarrollo psicomotor, incluyendo el lenguaje del niño es el adecuado. En los círculos infantiles y en el área de salud, existe también un personal calificado para detectar estos trastornos y orientar qué se debe hacer: Logopedas o Defectólogos.

Obtenido de http://www.granma.cubaweb.cu/salud/consultas/r/c03.html

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