Nuevo número de la Revista Cubana de Pediatría

Filed under: Noticias,Para profesionales — febrero 28th, 2017 — 12:19 — prevemi

Estimados lectores/as: Revista Cubana de Pediatría acaba de publicar su último número. Les invitamos a revisar su Tabla de contenidos desde aquí y después visitar su sitio web para revisar artículos y otros elementos de interés.

Gracias por su continuo interés en nuestro trabajo.
MSc. José Enrique Alfonso Manzanet
jenrique@infomed.sld.cu

Revista Cubana de Pediatría
Vol. 89 (2017): Suplemento especial
Tabla de contenidos
http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/issue/view/7

Editorial
——–
Introducción de la vacunación antineumocócica, un proyecto conjunto de la Biotecnología y el Sistema de Salud Cubano
Nivaldo Linares-Pérez

Artículos originales
——–
Enfermedad neumocócica invasiva en niños con neumonía grave adquirida en la comunidad
Dra.C.Gladys Abreu Suárez, Dra.Gladys Fuentes Fernández, Dra.Ivet Maylin Domínguez Choy, Dra.Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta, Dra.Gilda Toraño Peraza

Evolución clínica, aislamiento microbiológico y costo antimicrobiano de la neumonía complicada adquirida en la comunidad
Concepción Sánchez Infante, Lidia Teresita Ramos Carpente, María Cristina Reyes López, Beatriz Barreiro Paredes, Haydée Cantillo Gámez, Isabel Martínez Silva

Comportamiento de la enfermedad neumocócica en el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”
Niurka Molina Aguila, Carlos Dotres Martínez, Ernesto Legarreta Peña, Dania Vega Mendoza, Misleydis Piedra Bello

Efectividad terapéutica de la amoxicilina en la neumonía adquirida en la comunidad en edades pediátricas.
Dra.C.Gladys Abreu  Suárez, Dra. Elena Rossana González   Yara, Dra. Gladys Fuentes  Fernández

Epidemiología de la meningitis neumocócica en niños cubanos menores de 6 años
Félix Orlando Dickinson Meneses, Misladys Rodríguez  Ortega

Características clínicas  e imagínológicas de niños con neumonía complicada causada por Streptococcus pneumoniae. Clinical    and imaginológical characteristic of children with community-acquired severe pneumonia by Streptococcus pneumoniae.
Juana María Rodríguez Cutting, Dra.Dania Vega Mendoza, Dra.Larisa Pacheco Torres, Dra.Misleidys Piedra Bello, Dr.Juan Bautista García Sánchez, Dr. Rafael del Valle Rodríguez

Meningoencefalitis bacteriana en población menor de 18 años de edad
Nordis Caridad Donatién Rojas, Neyda Gonzáles Fernandez, Moraima Malfrán García, Luis Enrique Rondón Rondón, Bertha Isabel Rondón Peña

Colonización nasofaríngea por neumococos en la población infantil cubana, evidencias basadas en estudios de prevalencia
María Eugenia Toledo Romaní, Dunia Chávez Amaro, María Felicia Casanova González, Gilda Toraño Peraza, Nivaldo Linares-Pérez

Hospitalizaciones por enfermedades asociadas al Streptococcus pneumoniae en niños de la provincia de Cienfuegos
Alain Reyes Sebasco, Mercedes Fonseca Hernández, Iliana García Rodríguez, Caridad Teresa Llul Tombo, Juan Carlos Yanes Macías, Antonio Velázquez Águila

Carga hospitalaria y poblacional de las neumonías adquiridas en la comunidad en niños menores de 5 años
Susana Martha Borroto Gutiérrez, Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, Mayelín Mirabal Sosa, Alaín Reyes Sebasco, Gladys Abreu Suárez

Enfermedad neumocócica e infecciones relacionadas en pacientes pediátricos egresados del Hospital Infantil Sur de Santiago de Cuba
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Arelis Manet Lahera, Samira Maceira Soto

Enfermedad neumocócica invasiva en niños menores de 6 años hospitalizados
Mercedes Fonseca Hernández, Anelis Martínez Utrera, Marta Montes de Oca Rivero, Elida Cardoso Hernández, Alain Reyes Sebasco, Caridad Teresa Llull Tombo, Dunia María Chávez Amaro

Enfermedad neumocócica en menores de 5 años en el Hospital Infantil Norte de Santiago de Cuba “Dr. Juan de la Cruz Martínez Maceira”
Lissett Batista Caluff, Neyda González Fernández, Nordis Caridad Donatién Rojas, Nivia Cobas Limonta, Silvia Jústiz Hernández, Josefina Herrera López

Vigilancia de pacientes ingresados con enfermedad neumocócica en Hospital Docente Infantil Sur “Antonio María Beguez Cesar”
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Samira Maceira Soto, Susana Cunill Romero

Comunicación  Breve
——–
Hospitalizaciones por neumonía adquirida en la comunidad, 2002-2013
Dra.C. Gladys Abreu Suárez, Dra.Aurelia Pérez Brunet, Dra. Gladys Fuentes  Fernández, Dra. Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta

Serotipos de Streptococcus pneumoniae responsables de enfermedad invasiva en niños cubanos
Gilda Teresa Torano Peraza, Daniela Suárez Aspaza, Miriam Abreu Capote, Brenda Barreto Núnez, Eugenia Toledo Romaní, Nivaldo Linares Pérez

Colaboración especial
——–
La nueva vacuna cubana antineumocócica, de las evidencias científicas disponibles, a la estrategia de evaluación clínica y de impacto
Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, María Felicia Casanova González, Beatriz Paredes Moreno, Yury Váldes Balbín, Darielys Santana Mederos

Revista Cubana de Pediatría http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped

Acerca de la Revista Cubana de Pediatría

Filed under: Noticias — enero 1st, 2016 — 1:53 — prevemi

logo_rev_cub_pediatr_2015La Revista Cubana de Pediatría es la publicación médica vigente  más antigua de Cuba. A partir de ahora cambiará la forma de envío de los trabajos debido a que la Editorial de Ciencias Médicas ha iniciado  el proceso de automatización de la revista. Para ello los autores para enviar sus trabajos a la revista deberán conocer la dirección del sitio de la revista que es http://www.revpediatria.sld.cu/

Una vez que  los autores se encuentren en el sitio de la revista es necesario registrarse e iniciar sesión para poder enviar artículos en línea. A continuación   encontrarán los 5 pasos que se siguen para enviar los artículos a la revista. De igual forma se les informa a todos los lectores de la revista que para acceder  a la misma deberán  hacerlo por la dirección electrónica que ya se mencionó. Ya se encuentra disponible el número 4 de 2015 y los lectores podrán leer las nuevas Instrucciones a los Autores, las que deberán leer con detenimiento antes de enviar sus artículos.

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Directrices para autores/as

INSTRUCCIONES A LOS AUTORES

REVISTA CUBANA DE PEDIATRÍA

Contenido:

TIPOS DE ARTÍCULOS

OTROS TIPOS DE ARTÍCULOS

PRESENTACIÓN  DE ARTÍCULOS

SISTEMA DE EVALUACIÓN

CRITERIOS PARA LA AUTORÍA

CONSIDERACIONES  ÉTICAS

CONFLICTO DE INTERESES

DERECHOS DE AUTOR

ENVÍO DE LOS ARTÍCULOS

TIPOS DE ARTÍCULOS

La Revista Cubana de Pediatría publica los artículos siguientes:

Editoriales: son artículos breves que expresan el punto de vista de un autor —o del Comité Editorial de la publicación— sobre un tema, situación científica o  problema de actualidad, que puede o no estar relacionado con el contenido del número de  la revista en que salga publicado; en otros casos, puede presentar el punto de vista de la revista referente a un tema, como también referirse a políticas editoriales. No incluyen resumen. Puede aparecer más de un editorial en cada número. Se escribirán por solicitud del Comité Editorial  de  la  revista. La extensión no debe ser mayor de 1 500 palabras.

Artículos de Investigación Originales: son informes escritos que comunican los resultados de una investigación. Deben contener información suficiente y disponible para que los lectores puedan valorar resultados y repetir experimentos. Constan de Resumen  estructurado, Introducción, Métodos, Resultados, Discusión y  Conclusiones, que se incluyen al final de la Discusión. La extensión se fija en hasta 4 500 palabras (incluidos el título, resumen, tablas, anexos, figuras, pies de figuras y  las  referencias  bibliográficas). Se admiten hasta 5 entre figuras, tablas y esquemas.

Artículos de Revisión: son trabajos  realizados  sobre temas  determinados, en los que se reúnen, analizan y discuten informaciones ya publicadas. Deben presentar el Resumen estructurado, Introducción con los objetivos generales explícitos, Métodos con la declaración de las fuentes de obtención de la información (bases de datos, directorios y otras fuentes primarias), período que se toma para la revisión, idioma, el Desarrollo (con los subtítulos que el autor considere conveniente), con el análisis y/o discusión de tema y las Consideraciones Finales. La  extensión total debe llegar hasta las 5 000 palabras (sin incluir las referencias bibliográficas). Se admiten hasta 5 entre figuras, tablas y anexos.

Presentación de caso o Reporte de caso:

Son artículos que tienen el objetivo de describir y analizar manifestaciones clínicas, síntomas, signos, conducta clínica y terapéutica de hallazgos únicos y que se consideren como interesantes para el desarrollo de la ciencia. Deben incluir un Resumen estructurado, Introducción, Reporte o Presentación del Caso, Discusión y Conclusiones. Su extensión no debe exceder de las 3500 palabras, sin incluir las referencias bibliográficas. Se aceptan hasta 3 figuras, tablas y anexos.

Serie o Reporte de casos:

Son artículos cuyo objetivo es el de presentar una serie de casos con alguna característica o similitud que los hace agrupables. Estas pueden ser sindrómicas, etiológicas, anatómicas, histológicas, fisiológicas, genéticas, moleculares, del tipo de tratamiento, de algún efecto adverso al tratamiento o de algún estudio complementario. La descripción debe hacerse con un límite entre 2 y 10 casos, los cuales se presentarán con la siguiente estructura: Resumen estructurado, Introducción, Reporte o Presentación de Casos, Discusión y Conclusiones. Su extensión no debe exceder de las 3500 palabras, sin incluir las referencias bibliográficas. Se aceptan solamente 1 figura por cada caso.

OTROS TIPOS DE ARTÍCULOS

La Revista Cubana de Pediatría publica también los artículos siguientes:

Colaboración especial: refleja temas de interés para los pediatras,  pero no tiene un formato específico. Incluye un Resumen no estructurado. Se aceptan reportes de consensos, protocolos de actuación, entre otros. La  extensión total se fija en hasta 5 000 palabras (sin  incluir  las  referencias bibliográficas). Se admiten hasta 5 figuras, tablas y  anexos.

Comunicaciones breves: son similares a  los artículos de Presentación de casos, pero su extensión es menor. No tienen  un formato específico. No incluyen Resumen. Se aceptan hasta 2 500 palabras (incluido  el título, tablas, figuras, pies de figuras y  las referencias bibliográficas). Se admiten  hasta  2 figuras y  tablas.

Cartas al Comité Editorial: permite a los lectores  de  la  revista  expresar  sus comentarios, preguntas o críticas sobre los artículos publicados en el número anterior de  la revista al que se pretende publicar. No incluyen  Resumen. Su extensión máxima no debe exceder de 1 500 palabras (incluidas las referencias bibliográficas).

Conferencias: se acepta la presentación de conferencias o de ponencias expuestas en eventos o reuniones científicas. En la primera hoja deben incluirse  los datos siguientes: nombre del evento o reunión en que se presentó, organización responsable, así como fecha y lugar de celebración. Contienen un  Resumen no estructurado. Su extensión máxima será de 3 000 palabras  (incluido el título, resumen, tablas, figuras, pies de figuras y  las referencias bibliográficas). Se aceptan hasta 3 figuras  y  tablas.

Los obituarios (in memóriam), los reconocimientos, informes, convocatorias  y  anuncios tendrán una extensión máxima de 1 200 palabras. No incluyen Resumen ni referencias bibliográficas. Se acepta 1 figura.

PRESENTACIÓN  DE ARTÍCULOS

Los trabajos serán inéditos. Una vez aprobados, no podrán someterse a la consideración de otra revista para una publicación múltiple, sin la debida autorización de la Editorial Ciencias Médicas (ECIMED).

Los artículos se presentarán en formato electrónico de texto Word, en letra Arial 12 y espaciado 1,5. Las páginas se numerarán con arábigos y consecutivamente a partir de la primera. Las abreviaturas y siglas se identificarán la primera vez que se mencionen en el texto, y no se incluirán en el título ni en el resumen. Se emplearán las de uso internacional.

Los artículos no deben contener fragmentos de textos procedentes de trabajos previamente publicados o en proceso de publicación en revistas u otro soporte, sin la debida citación.

Todos los resultados de laboratorio clínico se informarán en  unidades del  Sistema Internacional, o  permitidas  por este. Si se desea señalar las unidades tradicionales, estas se escribirán entre paréntesis. Ejemplo: glucemia: 5,55 mmol/L (100 mg/%).

Cada trabajo que se presente para publicar debe acompañarse de una carta firmada por todos los autores, en la que se indique que el trabajo no se ha enviado a otra publicación con anterioridad, y  que todos los autores están de acuerdo con los contenidos expresados en el  artículo. En los trabajos de investigación originales se aclarará, además,  el aporte de cada autor  en la investigación o preparación del artículo (Criterios de Autoría).

Los autores son responsables de las opiniones que expresen en sus trabajos.

Los ensayos clínicos deberán tener su debido número de registro, obtenido en un Registro de Ensayos Clínicos. Este número debe ser  verificable,  por lo que aparecerá la fuente. Además, deberán ajustarse a los parámetros de evaluación expresados en la guía  internacional  CONSORT (http://bvs.sld.cu/revistas/recursos/CONSORT.pdf)

Se aceptan trabajos redactados en el idioma Inglés procedentes de otros países cuya lengua original no sea el español.

Primera página. Contendrá los siguientes aspectos:

Nombre de la institución que auspicia el trabajo.

Título en español e inglés: no debe exceder de 15 palabras. Evitar, siempre que sea posible, los títulos con signos de interrogación  y palabras como Estudio sobre…, Observaciones acerca de…, Investigaciones sobre…, etcétera. Siempre que sea posible, el título no debe “partirse” por dos puntos o punto y seguido. En casos en que sea muy necesario, se recomienda el uso de la coma.

Nombre(s) y 2 apellidos de todos los autores, ordenados según su participación en el trabajo, con la denominación, doctor (Dr.), licenciado (Lic.), técnico (Téc.), máster en ciencias (MSc.), doctor en ciencias  de determinada especialidad (Dr.C.), doctor en ciencias (Dr.Cs.), etcétera., así como la dirección electrónica y teléfono de cada uno. Debe enviarse la dirección postal de la institución que auspicia el trabajo, y se debe mencionar  el autor al que se enviará la correspondencia.

Se deben separar los nombres de los autores por coma, y a continuación de esta, el superíndice  que indique la afiliación institucional de los autores, donde se especifique el centro de procedencia y el departamento donde laboran, con la provincia y el país.

Segunda página. Incluirá un Resumen de hasta 250 palabras, en idioma español e inglés. Debe ofrecer un sumario breve de cada una de las secciones principales del trabajo,  y  expresar los aspectos más novedosos e interesantes del trabajo. En los artículos de investigación  originales, de revisión, presentación de casos  y serie de casos  el Resumen debe ser estructurado, no así en los demás tipos de artículos.

En el Resumen estructurado de los artículos de investigación originales, debe aparecer: Introducción, Objetivos, Métodos, Resultados y Conclusiones. En las revisiones incluirá aspectos de la Introducción, Objetivos, Métodos, Desarrollo  y las Consideraciones Finales. En  las  Presentaciones de  casos y series de casos el resumen debe contener   información de la Introducción, Descripción  del caso o casos y Conclusiones. Debe redactarse en forma impersonal, y en  tiempo pasado excepto, las  Conclusiones.

Palabras clave: el autor reflejará el contenido del documento a partir de 3 a 10 términos o frases  cortas al pie del Resumen, y lo hará en orden de importancia. En el título debe aparecer una palabra clave o más. Se recomienda utilizar el tesauro  DeCs  (Descriptores en Ciencias de la Salud)  http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

Páginas siguientes (para los artículos de investigación originales)

Introducción: debe redactarse con claridad, congruencia y originalidad y en tiempo presente, debe ser relativamente breve, aproximadamente una cuartilla. Presenta los antecedentes que fundamentan  el estudio. En general, responde a las preguntas: por qué se eligió ese tema y por qué es importante. Los objetivos  se enuncian  al final de la Introducción.

Métodos: debe proporcionar información para que un lector pueda repetir el estudio. Debe expresar de forma clara y concisa  dónde, cuándo y cómo se hizo el trabajo. Se describen el diseño de la investigación, incluidas  las premisas y limitaciones, los criterios de selección y de exclusión de los sujetos, las consideraciones éticas, la definición de universo y muestra, de unidades de medidas y otros términos. Se deben especificar los métodos estadísticos utilizados y los programas empleados para el procesamiento de los datos. Debe redactarse en  tiempo  pasado.

Resultados: deben quedar expresados con claridad, haciendo referencias a tablas y figuras, pero sin repetir textualmente las tablas. El empleo de las tablas y figuras se debe limitar a situaciones  en las que resulte imprescindible ilustrar algo. Constituyen los datos de la investigación y deben redactarse en  tiempo  pasado.

Discusión: las secciones de Resultados y Discusión  deben aparecer separadas. La Discusión debe analizar los resultados del trabajo, y confrontarlos con las coincidencias y contradicciones que se reportan en la literatura, sin llegar a convertirla en una sucesión exagerada de opiniones. No debe repetirse información contenida en la Introducción y en los Resultados. Debe redactarse en tiempo  presente  porque los hallazgos del trabajo  se consideran ya evidencia científica. Las Conclusiones y  Recomendaciones (si las hubiera) deben expresarse al  final de la Discusión, y no en epígrafes aparte. Las Conclusiones no deben constituir una lista de  resultados. Se trata de que el autor brinde al lector, en pocas palabras, de forma clara, su versión acerca de lo que ha aportado la investigación, y deben responder a los objetivos planteados en la Introducción. Si el trabajo es de revisión, el autor puede escribir sus Consideraciones finales al final de la exposición.

Agradecimientos

Al final del artículo se puede agradecer a personas o instituciones que ayudaron al autor  en su trabajo, pero  que  no reúnen los criterios de autoría.

Referencias bibliográficas: Se seguirán las recomendaciones contenidas en los Requisitos uniformes para preparar los manuscritos que se proponen para publicación en revistas biomédicas, confeccionados por el Comité Internacional de Editores de Revistas Biomédicas (estilo Vancouver). Se numerarán según el orden de aparición en el texto, y deberán identificarse mediante arábigos en forma exponencial.  Se incluirán citas de documentos publicados relevantes y actualizados de la literatura nacional  e  internacional. Al menos 50 % de las citas deben ser de los últimos 5 años, previos a la publicación del trabajo, mientras que en los artículos de revisión  el 70 % de las referencias bibliográficas deben corresponder a los últimos 5 años.

Deberá evitarse la mención de comunicaciones personales y documentos inéditos; solo se mencionarán en el texto entre paréntesis, si fuera imprescindible. Las referencias de los artículos aprobados para publicación se incluirán indicando el título de la revista y la aclaración de próxima aparición entre paréntesis. Se relacionarán todos los autores del texto citado; si tiene 7 o más, se mencionarán los 6 primeros, y después del sexto, et al. Los títulos de las revistas se abreviarán por el Index Medicus (List of Journals Indexed in Index Medicus). No se destacará ningún elemento con el uso de mayúsculas ni el subrayado. Se observarán el ordenamiento de los elementos bibliográficos y el uso de signos de puntuación prescritos por el estilo Vancouver.

A continuación se ofrecen ejemplos de algunos de los casos más frecuentes:

Revistas impresas:

1.- You CH, Lee KY, Chey RY, Menguy R. Electrogastrographic study of patients with unexplained nausea, bloating, and vomiting, Gastroenterology. 1980;79(2):311-4.

Se admite la omisión del número en las revistas con paginación consecutiva para cada volumen. Ejemplo:

  • You CH, Lee KY, Chey RY, Menguy R. Electrogastrographic study of patients with unexplained nausea, bloating, and vomiting, Gastroenterology. 1980;79:311-4.

Gómez E. Sarcomas de partes blandas. Tendencias actuales del tratamiento. Rev Cubana Oncol. 2001;17:7-10.

Nguyen HT, Herndon CDA, Cooper C, Gatti J, Kirsch A, Korokowski P, et al. The Society for Fetal Urology consensus statement on the evaluation and management of prenatal hydronephrosis. J Pediatr Urol. 2010;6:212-31.

Libros y monografías:

1. Capítulos de libros impresos:

Cook WA, Stephens FD. Supernumerary kidney. En: Schrier LW, Gottschalk CW (Eds). Diseases of the Kidney. Fifth edition. Volume I. Boston: Little, Brown and Company; 1992. p. 654.

2. Autores individuales:

Murray PR, Rosenthal KS, Kobayashi GS, Pfaller  MA. Medical microbiology. 4th ed. St. Louis: Mosby; 2002.

3. Autor(es) y editor(es):

Breedlove GK, Schorfheide AM. Adolescent  pregnancy. 2nd ed. Wieczorek RR, editor. White Plains (NY): March of Dimes Education Services; 2001.

Tesis impresas:

Borbowski MM. Infant sleep and feeding: a telephone survey of Hispanic Americans, Mount Pleasant (MI) [tesis]. Central Michigan University; 2002.

Betancourt Guerra Y. Calidad de la atención nutricional en el Hospital “Eduardo Agramonte Piña” [tesis]. Universidad de Ciencias Médicas, Camagüey; 2002.

Publicaciones en periódicos impresos:

Autor, periódico, fecha, sección (página), columna.

Publicaciones electrónicas:

CD-ROM

Anderson AC, Poulsen KB. Anderson´s electronic atlas of hematology (CD-ROM), Philadelphia: Lippincott, Williams &Wilkins; 2002.

Artículo de revista en Internet

Abood S. Quality improvement initiative in nursing homes: the ANA acts in an advisory role. Am J Nurs [serie en Internet]. 2002 jun [citado 12 de agosto de 2002];102(6). Disponible en: http://www.nursinworld.org/AJN/2002/june/Wawatch,htm

Monografía en Internet

Foley KM, Gelban H, editors. Improving palliative care for cancer [monografía en Internet], Washington: National Academy Press; 2001 [citado 9 de julio de 2002]. Disponible en:   http://www.nap.edu/books/0309074029/html/

Página principal de un sitio web

Cancer-pain.org [homepage en Internet]. New York: Association of Cancer Resources, Inc; c2000-01; actualizado 16 de mayo [citado 19 de julio de 2002]. Disponible en: http://www.cancer-pain.org/

Página web en un sitio web

American Medical Association [homepage en Internet], Chicago: The Association: c1995-2002; actualizado 23 de agosto de 2001 [citado 12 de agosto de 2002). AMA Office of Group Practice Liaison. Disponible en:                                                  http://www.amaassn.org/ama/pub/category/1736htm

Trabajos no publicados:

En prensa. (Se prefiere el término ‘’De próxima aparición’’ (Forthcoming) en lugar de ‘’En prensa’’ (In Press) porque no todos los artículos serán impresos)

Tian D, Araki H, Stahl E, Bergelson J, Kreitman M. Signature of balancing selection in Arabidopsis. Proc  Natl  Acad  Sci USA. Forthcoming 2002.

Tablas, modelos y  anexos:

Se presentarán en hojas aparte, en forma vertical, numeradas consecutivamente y mencionadas en el texto. Las tablas se ajustarán al formato de la publicación y la Editorial Ciencias Médicas podrá modificarlas si estas presentaran dificultades técnicas. Deben presentarse en forma tabulada (cada dato en una celda).

Figuras:

Las fotografías, gráficos, dibujos, esquemas, mapas, salidas de computadoras, otras representaciones gráficas y fórmulas no lineales, se  denominarán figuras, y tendrán numeración arábiga consecutiva. Las figuras deben ser originales. En caso de utilizar alguna imagen de otra publicación, el autor deberá solicitar los permisos correspondientes de la editorial propietaria de las imágenes y consignar la fuente. Los gráficos se utilizarán como una alternativa a las tablas, y nunca duplicar la información en tablas y gráficos. Las imágenes de las figuras se entregarán en los formatos JPG  y GIF. Las figuras deben tener una resolución mínima de 300 dpi. Los gráficos y esquemas deberán presentarse en un formato editable. Todos deberán tener la calidad adecuada, y no deberán superar los 800 píxeles de ancho. Si alguna de las fotografías  identifica al paciente, tiene que tener consentimiento  informado de los padres. Si  el paciente tiene más de 17 años debe aparecer el  consentimiento informado del paciente. Los pies de las figuras se confeccionarán en página aparte a 2 espacios.

SISTEMA DE EVALUACIÓN

Todos los artículos se someten a un proceso de evaluación por  pares  a  ciegas. Los autores desconocen quiénes evalúan sus  trabajos Sin embargo los revisores conocen la identidad de los autores.

Se realiza la revisión de todos los trabajos que se han aceptado por el Comité Editorial. Cada artículo se somete a la consideración de dos especialistas con amplia experiencia en el contenido de los artículos. Cuando ambos especialistas difieren en sus criterios, se busca la opinión de un tercero, para elaborar un veredicto final de aceptación o rechazo del trabajo. No obstante, la decisión final de la publicación del artículo corresponde al Comité  Editorial, independientemente de la decisión de los árbitros.

El proceso de evaluación no  excederá los 90 días hábiles. En este plazo los autores serán informados sobre la decisión editorial.

CRITERIOS PARA LA  AUTORÍA

El Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas recomienda los siguientes criterios para la autoría:

  • Las aportaciones importantes a la idea y diseño del estudio, o a la recogida de datos, o al análisis e interpretación de datos.
  • La redacción del borrador del artículo, o la revisión crítica de su contenido intelectual sustancial.
  • La aprobación final de la versión que va a publicarse.

CONSIDERACIONES  ÉTICAS

Las investigaciones  que se presenten deberán cumplir con todas las declaraciones éticas para los estudios en humanos (Declaración de Helsinki)  http://bvs.sld.cu/revistas/recursos/helsinki.pdf

Se debe  manifestar en  el epígrafe de  Métodos que el protocolo de investigación y  el consentimiento  informado fueron  aprobados por el correspondiente Comité de Ética de su centro hospitalario.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores deberán declarar, de forma obligatoria, la presencia o no de conflictos de intereses en relación con la investigación presentada.

DERECHOS DE AUTOR

Esta revista está disponible en Acceso  Abierto sin restricciones, dando cumplimiento a la política internacional sobre el acceso abierto a la información. Los criterios que aquí se exponen pueden ser utilizados sin fines comerciales, siempre y cuando se haga referencia a la fuente primaria.

ENVÍO DE LOS ARTÍCULOS

El envío de documentos debe hacerse a través del Sistema de Gestión Editorial de la revista en:

http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/about/submissions#onlineSubmissions

ACLARACIÓN FINAL:

Los trabajos que no se ajusten a estas Instrucciones, se devolverán a los autores. Los aceptados se procesarán según las normas establecidas por la Editorial Ciencias Médicas. Para facilitar la elaboración de los artículos, se orienta a los autores consultar  los requisitos uniformes antes señalados. Para su reproducción total o parcial deberá mencionarse la revista de origen y enviar 2 ejemplares a nuestra redacción.

Lista preliminar para la preparación de envíos

Como parte del proceso de envíos, los autores/as están obligados a comprobar que su envío cumpla todos los elementos que se muestran a continuación. Se devolverán a los autores/as aquellos envíos que no cumplan estas directrices.

  1. El envío no ha sido publicado previamente ni se ha sometido a consideración por ninguna otra revista (o se ha proporcionado una explicación al respecto en los Comentarios al editor/a).
  2. El archivo de envío está en formato OpenOffice, Microsoft Word, RTF o WordPerfect.
  3. Siempre que sea posible, se proporcionan direcciones URL para las referencias.
  4. El texto tiene un interlineado sencillo, un tamaño fuente de 12 puntos, se utiliza cursiva en lugar de subrayado (excepto en las direcciones URL), y todas las ilustraciones, figuras y tablas se encuentran colocadas en los lugares del texto apropiados, en vez de al final.
  5. El texto reúne las condiciones estilísticas y bibliográficas incluidas en Pautas para el autor/a, en Acerca de la revista.
  6. En el caso de enviar el texto a la sección de evaluación por pares, se siguen las instrucciones incluidas en Asegurar una evaluación anónima.

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21 de septiembre: Día Internacional de la Paz

Filed under: efemerides — septiembre 21st, 2018 — 8:41 — prevemi

Cada 21 de septiembre se celebra el Día Internacional de la Paz. La Asamblea General ha decretado que este día se dedica a reforzar los ideales de la paz en todas las naciones y pueblos del mundo. La ONU invita a todas las naciones y pueblos a que cumplan una cesación de hostilidades durante todo ese Día y a que también lo celebren mediante la educación y la sensibilización del público sobre todos los temas relacionados con la paz.

Más información en: http://www.un.org/es/events/peaceday/

Nota: imagen obtenida en: http://www.un.org/es/events/peaceday/2014/img/cartel_sm.jpg

Niños o niñas problema ¿Culpabilidad de los padres? Parte I

Filed under: adolescencia,Para la familia — septiembre 18th, 2018 — 1:53 — prevemi

Es usual que cuando un niño, o una niña, manifiesta un comportamiento inadaptado, que genera problemas tanto en la escuela como en la comunidad y el hogar, de inmediato se culpabilice a los padres por la ausencia, insuficiencia o inadecuación de “correctos procedimientos” educativos… ¿Es absolutamente cierto esto? ¿No será posible que los padres lleguen a ser más víctimas que culpables de los inadecuados comportamientos del niño “problema”?

Por: Miguel Ángel Roca Perara

Hay pequeños que exhiben comportamientos poco adaptativos a los que ha dado en denominarse como niño, o niña, “problema”, “difíciles”, “imposibles” o con trastornos de conducta. En cualquier caso, está presente la idea de que se trata de una criatura desordenada, irreverente, desafiante, destructiva, indisciplinada y quien sabe cuantos epítetos más.

La presencia de un infante con estas características provoca malestar y consecuente rechazo en aquellos que están en su radio de acción y que, por lo regular, se manifiesta con la expresión de censura de “¡que niño más malcriado!” Y aquí empiezan precisamente nuestra reflexión y análisis en los que quisiéramos detenernos brevemente.

¿Qué significa ser “malcriado”? Si descomponemos el término, significa “ser-malcriado”, o sea, ¡maleducado! Y ¿a quién corresponde la responsabilidad de criar y educar a las nuevas generaciones? Evidentemente ¡a los padres! La “lógica” conclusión entonces sería que los padres son los responsables —o mejor dicho ¡culpables!— de las dificultades en el comportamiento de estos niños… y por lo tanto son juzgados y censurados, con tanta o más severidad que sus hijos, por tolerantes, indiferentes, poco enérgicos, flojos y otra serie de calificativos.

¿Es así realmente? A pocas cosas en la vida se pueden responder tajantemente con un sí o con un no, por la multiplicidad de aristas que todo tiene en la existencia humana. No ocurre nada distinto entonces en el asunto que nos ocupa, pero me corresponde tomar partido y evitar respuestas ambiguas, por lo que me atrevería entonces a afirmar que muchas veces los padres son víctimas más que culpables del comportamiento no deseado de sus hijos. Lo que sucede es que la familia es un complejo sistema y como todo sistema vivo evoluciona en el tiempo, por lo que todos los factores presentes se potencian entre sí a lo largo de la dimensión temporal, y es muy difícil identificar —cuando no imposible— dónde está la causa y dónde el efecto. Por ello, culpabilizar lapidariamente a los padres sería injusto y obstaculizaría el encontrar soluciones —¡que es, en última instancia, lo más importante!— a los problemas de conducta del niño “imposible”.

Webster-Stratton y Herbert se refieren a esta temática con la afirmación:

“Ser Padres de un Niño con Trastornos de Conducta: Familias bajo Asedio”

Ello implica que los padres que, desafortunada o lamentablemente, tienen un hijo con trastornos de conducta se encuentren bajo un constante hostigamiento derivado del mal comportamiento de sus hijos, por el malestar y desorden que estos provocan, que llega a hacerse incontrolable, y por el efecto de “ondulación” (del inglés ripple effect) que se produce y en el que, como veremos más adelante, se afectan las relaciones de los padres dentro y fuera del sistema familiar y —a modo de círculo vicioso— como consecuencia negativa, empeora el comportamiento inadaptado del niño.

Comencemos por tratar de comprender cómo son percibidos estos niños por sus padres y cuáles son los comportamientos que más resaltan al esbozar sus características: La primera de ellas es que el niño es visto como un “déspota” o “tirano” que busca imponer sus deseos o puntos de vista, e ignora o devalúa los de los demás y apela para ello a una de sus más desagradables peculiaridades: la agresividad.

Esta agresividad se expresa contra los padres, los hermanos, los coetáneos, los animales o los objetos, y es particularmente destructiva con estos últimos. Complicado puede ser la agresividad hacia otros infantes ya que estos tenderán a rechazar al niño “problema”, y los padres de aquellos le prohibirán jugar o relacionarse con él. Esto es lesivo para la socialización y vivencia de ser aceptado del niño “imposible”, a la vez que lastimará la sensibilidad y propiciará el enojo de sus propios padres, al percibir estos que su hijo es discriminado o rechazado por sus coetáneos y también por los padres de aquellos.

Los niños “problema” son, también, frecuentemente percibidos como desobedientes y desafiantes y que constantemente “prueban fuerzas” con los padres, al elevar sus exigencias en espiral infinita, cada vez que estos ceden a sus presiones y exigencias. Como resulta lógico suponer, los recursos de los padres se van agotando, se sienten cada vez más y más cansados hasta llegar a un literal estado de desesperanza —en el que ¡todo se intentó y nada funcionó!—, y se impone la “dictadura” del niño “imposible” dada la inhabilidad de los padres para manejarlo.

Es interesante que aunque los padres refieren muchas otras características no deseables como trastornos de los hábitos (sueño, alimentación, higiene, etc.), pobre adaptabilidad social, dificultades para aprender (no imputables a Retraso Mental), distractibilidad e hiperactividad, insisten en hacer énfasis especial en la presencia de ciertas cualidades positivas del niño, particularmente el hecho de ser un niño cariñoso… pero que cambia, para mal, muy rápido de estado de ánimo cuando algo le desagrada, lo que hace muy impredecible su comportamiento y conduce a que los padres estén siempre en guardia, a la expectativa de que algo malo vaya a suceder, dado que los problemas y dificultades pueden emerger en cualquier momento y lugar.

Es lógico suponer que la convivencia con un niño como el descrito, de cuyo bienestar y adaptación social se es responsable, tiene un impacto devastador en todo el sistema familiar, que empieza, —¡muy en particular!— por las propias relaciones maritales de los padres que, debido al desgaste en el esfuerzo por controlar al niño, disponen de muy poco tiempo para dedicarse a cultivar su intimidad, espacio al que debe brindársele especial atención en cualquier sistema familiar:

Hacer familia es mucho más que tener hijos… es algo que empezó por un proyecto de vida entre dos que se amaban, y que no deberían dejar de hacerlo, aunque sea en formas distintas.

Pero lamentablemente cuando se tiene un niño con determinado trastorno conductual, en las pocas ocasiones en que la pareja tiene algo de tiempo para íntimamente dedicarse el uno al otro, lo “malgastan” en largas conversaciones sobre el niño, o niña, “problema”.

Aquí es preciso señalar que generalmente es la madre quien permanece la mayor parte del tiempo con el niño y es por lo tanto la más “asediada” y la que más desgaste de recursos tiene; es más tensa su relación con el niño y está entonces más comprometido su bienestar emocional. Regularmente el padre, por el contrario, permanece menos tiempo con el niño y tiene con este una relación más fácil; el niño “problema” por lo general es mucho menos despótico y tiránico con la figura paterna, a quien tiende a respetar mucho más que a la figura materna.

Lo anterior puede contribuir a complicar las relaciones entre ambos padres, quienes tendrán apreciaciones diferentes del comportamiento problemático del niño: El padre se lamenta de que la madre no sólo se ocupa cada vez menos de él, sino que continuamente le reprocha por su poca colaboración en el manejo del niño al que él no ve tan problemático… la madre, por su lado, le reprochará al padre un distanciamiento y poca implicación, y también una supuesta insensibilidad y pasividad ante el comportamiento del niño que ella percibe como caótico. Este mutuo resentimiento sólo intensifica la tensión hogareña y la inefectividad en el manejo educativo del niño, que legitima el viejo refrán de: “a río revuelto, ganancia de pescadores”.

En este contexto las madres refieren una sensación de incompetencia (de ¡ser un fiasco!), por sentirse culpables de haber fracasado en la educación de los hijos —fortalecido por el constante criticismo del esposo y otras personas significativas— y por la sensación de que su matrimonio y toda su vida son un desastre. La resultante es una paralizante depresión o una hostil actitud hacia todo, lo que en su conjunto no es más que una sensación de desesperanza y desamparo que ningún favor le hacen a la educación —¿o reeducación?— del niño.

El impacto de la presencia de un niño “imposible” en el hogar, con el que se convive a diario, se expande de manera tanto directa como indirecta a los hermanos. Directamente los hermanos son víctimas de las agresiones tanto físicas como verbales del niño imposible, que los hace sentirse mal en el hogar y desarrollar ellos mismos conductas hostiles o inadaptadas. Indirectamente se pueden comprometer las relaciones de los hermanos con sus padres, pues se sentirán relegados a un segundo plano al percibir que casi todas las preocupaciones de los padres giran en torno al niño imposible, que les roba la atención y cariño que creen merecer. Esto los puede llevar a comportamientos inadaptados en la competencia por la atención de los padres.

Estos últimos, a su vez, pueden tener elevadas expectativas compensatorias para con los hermanos, con exigencias de que sean un dechado de virtudes, una especie de “niño modelo” que reivindique el “fracaso” educativo con el niño “problema”. Se trata por lo regular de expectativas tan elevadas que, lejos de favorecer, lo que hacen es enturbiar las relaciones con los padres y complicar más aún la ya compleja situación familiar… lo que nuevamente en nada favorece un mejor comportamiento del niño.

Pero el impacto de las conductas inadaptadas del niño problema no se limita a la vida familiar, con frecuencia se generaliza a otros miembros de la familia extendida (abuelos, tíos, primos, etc.) quienes por lo general se distancian o asumen posiciones críticas y de rechazo al mal comportamiento del pequeño e insisten en aconsejar a los padres de este sobre como “deberían” tratarlo. Esto último en ocasiones —¡ironías y paradojas de la vida!— está reforzado por el hecho de que, según Webster-Stratton y Herbert:

“…algunas veces los niños no se comportan tan mal con los abuelos como sí lo hacen en el hogar…”

lo que significa una devaluación adicional a los ya desesperanzados padres quienes se sumen más aún en su sensación de desamparo e incompetencia; sensación que en nada contribuye a un mayor control del niño “problema” y por el contrario fortalece su comportamiento inadaptado.

Finalmente, el impacto de ser padre o madre de un niño con trastornos de conducta extiende a casi todo el sistema de relaciones interpersonales con la comunidad. El comportamiento inadaptado del niño “problema” conduce a un rechazo por parte de muchos miembros de los diferentes contextos humanos en que se mueven los padres, a una estigmatización y un aislamiento social… lo que se complica más aún, por cuanto los padres se “auto-aislarán” para evitar reproches y censuras y llegan a “enquistarse” en la vida hogareña lo que empeora la situación, dado que la diaria convivencia en el reducido espacio físico del hogar, lejos de relajar, tensa más aún una compleja situación que se hace intolerable.

Y es lamentable, según nuestra experiencia profesional, que cuando así ocurre es a la madre a quien —según la popular expresión— le toca “bailar con la más fea”, quien en más desventajosa posición queda, no sólo por ser quien más tiempo permanece con el niño y debe, en consecuencia, ser quien imponga (¿…?) la autoridad, sino porque con más frecuencia de la deseada otros miembros que pudieran ayudar, literalmente huyen de una situación ya desgastante: los hermanos, en cuanto pueden, no permanecen un minuto en casa y el padre sale a buscar aires más “frescos” que suelen conducir a rupturas matrimoniales y el distanciamiento paterno del hogar… lo que agudiza la situación pues ahora no sólo ya el niño ha visto perdida o debilitada la autoridad del padre (que como dijimos con anterioridad puede ser un efectivo muro de contención de la conducta inadecuada del pequeño), sino que la madre se sentirá más desamparada aún, abandonada afectivamente y por tanto más auto devaluada.

Entonces, amigo lector, ¿son en realidad tan culpables los padres por tener un niño “problema”? ¿No son también, en realidad, un poco víctimas? ¿No sería preferible en muchos casos —¡no todos!— tratar de comprenderlos y ayudarlos antes de censurarlos?

Unas palabras finales —¡por ahora!—, concluir aquí puede dejar a los que me lean una sensación demoledora de que ¡no hay nada que hacer! Nada más lejos de la realidad, es mucho lo que se puede hacer en aras de, al menos, mejorar y afrontar con una óptica más optimista situaciones como la descrita, pero este espacio es reducido, ¡dejémoslo como pronta continuación de este trabajo!

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6206

Progresar en la calidad de vida del niño con dolor, legítima aspiración humanitaria del niño como persona con plenos derechos

Filed under: Publicaciones nacionales — septiembre 15th, 2018 — 11:15 — prevemi

Es un editorial la Revista Cubana de Pediatría en su volumen 87, número 4 de octubre a diciembre del 2015. Sus autores, Ubaldo González Pérez y Alina Alerm González plantean que la subestimación del dolor en el niño constituye una queja frecuente en artículos de la literatura internacional. Que sea un problema casi olvidado por la Pediatría, no parece depender de las carencias propias de países en vías de desarrollo, sino que es un fenómeno mundial, que se evidencia con mucha frecuencia, y que muchas veces se asienta en criterios arraigados en la cultura sobre el dolor infantil y su pobre valoración ética, de los derechos del niño. Por su complejidad, la desactualización en el tema y el “olvido” existente, no pueden atribuirse a la voluntad de los pediatras, ya que sería injusto y alejado de la verdadera esencia del problema.

Leer el editorial completo en: http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/article/view/3/2

La violencia en salud, como problema médico legal y ético

Filed under: Tema de actualización — septiembre 12th, 2018 — 21:52 — prevemi

Violencia intrafamiliar La violencia en salud, como problema médico, legal y ético

Daisy Virgilí JiménezI, Daisy Ferrer MarreroII, Yadira Leal RiveroIII

IEspecialista Primer Grado de Medicina Legal y Medicina General Integral. Instructora. dvirgili@infomed.sld.cu

IIEspecialista Segundo Grado en Anatomía Patológica. Profesora Auxiliar. dferrer@infomed.sld.cu

IIIEspecialista Primer Grado de Medicina Legal y Medicina General Integral. Instructora. yadiraleal@infomed.sld.cu

RESUMEN

Introducción: la violencia, como fenómeno histórico, encuentra relación con las condiciones y procesos, conllevando procederes y situaciones específicas.

Objetivo: caracterizar los aspectos éticos y sociales presentes en las actuaciones medicolegales en la violencia, considerada como problema de salud.

Material y Métodos: se emplean métodos teóricos y empíricos, atendiendo a las características de la ética médica durante sus actuaciones.

Resultados: el comportamiento ético de los médicos legistas durante sus actuaciones, le incluye como testigo, certificador y perito. En sujetos vivos, deben respetarse las normas, cuidar las expresiones, escuchar pacientemente, respetando la dignidad. En el levantamiento y la necropsia se recomienda cumplir lo establecido, manteniendo una conducta de respeto al cadáver.

Conclusiones: entre otras, la violencia como un problema de salud, implica actuaciones medicolegales, en vivos y fallecidos, generando relaciones, con fundamentos y características propias; estando presentes, con peculiaridades, los principios éticos y, particularmente, los de la ética médica cubana.

Palabras clave: actuaciones médicolegales, violencia, ética, ética médica.

Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1729-519X2013000200016&lng=es

Nota: imagen ontenida de Internet.

Cómo criar a los niños para que se opongan a la violencia: lo que usted puede hacer

Filed under: Para la familia — septiembre 7th, 2018 — 10:03 — prevemi

logoLas investigaciones indican que la conducta violenta o agresiva suele aprenderse a una edad temprana. Sin embargo, los padres, familiares y otras personas que cuidan niños pueden ayudarles a aprender cómo enfrentar sus emociones sin usar la violencia.

Casi todos los días las noticias cuentan historias sobre niños que cometen actos de violencia, a menudo contra otros niños.

Las investigaciones indican que la conducta violenta o agresiva suele aprenderse a una edad temprana. Sin embargo, los padres, familiares y otras personas que cuidan niños pueden ayudarles a aprender cómo enfrentar sus emociones sin usar la violencia. Los padres y otras personas pueden también tomar medidas para reducir o minimizar la violencia.

Sugerencias para tratar con los niños

Los padres desempeñan un papel valioso para reducir la violencia al criar sus hijos en hogares seguros y llenos de afecto. Aquí presentamos algunas sugerencias que pueden resultar útiles. Es posible que no pueda seguir cada una exactamente, pero hacer todo lo que esté a su alcance supondrá una gran diferencia en las vidas de sus hijos.

Brinde a sus hijos amor y atención constantes

Cada niño necesita una relación fuerte y afectuosa con un padre u otro adulto para sentirse seguro y desarrollar un sentido de confianza. Hay menos probabilidad de que se desarrollen problemas de conducta y delincuencia en niños cuyos padres participan en sus vidas, en especial a una corta edad.

No es fácil demostrarle amor a un niño todo el tiempo. Puede resultar incluso más difícil si usted es joven, no tiene experiencia, su familia es monoparental, o si su hijo está enfermo o tiene necesidades especiales. Si su bebé parece sumamente difícil de cuidar y consolar, analice esto con su pediatra, con otro médico, un psicólogo o un proveedor de salud mental, quienes pueden darle consejos y recomendarle clases para padres en su localidad que enseñan formas positivas de lidiar con las dificultades en la crianza de los hijos.

Asegúrese de que sus hijos sean supervisados

Los niños dependen de sus padres y familiares para recibir aliento, protección y apoyo a medida que aprenden a pensar por sí mismos. Sin la supervisión adecuada, los niños no reciben la orientación que necesitan. Los estudios indican que los niños sin supervisión suelen tener problemas de conducta.

Insista en saber dónde están sus hijos en todo momento y quiénes son sus amigos. Cuando no pueda vigilar a sus hijos, pídale a una persona de confianza que los vigile por usted. Nunca deje a niños solos en la casa, aunque sea un breve período.

Anime a los niños en edad escolar y mayores a participar en actividades extracurriculares supervisadas como equipos deportivos, programas de tutoría o recreación organizada. Inscríbalos en programas comunitarios locales, en especial aquellos dirigidos por adultos cuyos valores usted respeta.

Acompañe a sus hijos a actividades de juego supervisadas y observe cómo se llevan con los demás. Enséñeles a sus hijos cómo responder adecuadamente cuando otros recurren a insultos o amenazas o lidian con el enojo dando golpes. Explíqueles que esas no son conductas adecuadas y anímelos a mantenerse alejados de los niños que se comportan así.

Muestre a sus hijos conductas adecuadas con su ejemplo

Los niños suelen aprender siguiendo un ejemplo. La conducta, valores y actitudes de los padres y hermanos tienen una gran influencia en los niños. Los valores de respeto, honestidad y orgullo de su familia y las tradiciones pueden ser fuentes importantes de fortaleza para los niños, en especial si se enfrentan con presiones negativas de otros niños de su edad, viven en una zona violenta o asisten a una escuela en una zona peligrosa.

La mayoría de los niños actúan agresivamente a veces y pueden golpear a otra persona. Sea firme con sus hijos con respecto a los posibles peligros que implica una conducta violenta. Recuerde también elogiar a sus hijos cuando resuelvan problemas en forma constructiva y sin recurrir a la violencia. Es más probable que los niños repitan las buenas conductas cuando son recompensados con atención y elogios.

Los padres alientan a veces conductas agresivas sin saberlo. Por ejemplo, algunos padres piensan que es bueno para un niño aprender a pelear. Enséñeles a sus hijos que es mejor solucionar las riñas hablando con calma, y no con puñetazos, amenazas o armas. Y más importante aún, no les pegue a sus hijos.

Sea consecuente con las reglas y disciplina

Cuando establezca una regla, aténgase a ella. Los niños necesitan una estructura con expectativas claras para su conducta. Establecer reglas y luego no hacerlas cumplir resulta confuso, esto puede suscitar que los niños se salgan con la suya.

Para establecer las reglas, los padres deben hacer participar a los niños siempre que sea posible. Explíqueles qué espera y cuáles son las consecuencias de no seguir las reglas. Esto los ayudará a aprender a comportarse de un modo que sea beneficioso para ellos y para quienes los rodean.

Mantenga la violencia lejos de su hogar

La violencia en el hogar puede causar miedo y ser dañina para los niños. Los niños necesitan un hogar seguro y lleno de afecto donde no tengan que crecer con miedo. Un niño que ha visto violencia en su hogar no siempre se vuelve violento, pero hay más probabilidad de que trate de resolver los conflictos a través de la violencia.

Procure que su hogar sea un lugar seguro y no violento, y siempre desanime el comportamiento violento entre hermanos. Tenga en cuenta también que las discusiones hostiles y agresivas entre los padres asustan a los niños y les dan un mal ejemplo.

Si hay situaciones de abuso o lesión física o verbal entre personas en su hogar, obtenga ayuda de un psicólogo u otro tipo de proveedor de salud mental. Este profesional lo ayudará a usted y a su familia a entender por qué se produce la violencia doméstica y cómo detenerla.

Procure que sus hijos no vean demasiada violencia en los medios de comunicación

Un informe publicado a comienzos de este mes confirmó nuevamente que ver demasiada violencia en televisión, en las películas y en los videojuegos puede tener un efecto negativo en los niños. Usted como padre, puede controlar la cantidad de violencia que sus hijos ven en los medios de comunicación. Estas son algunas ideas:

Limite el tiempo de ver televisión de 1 a 2 horas por día.

Asegúrese de saber qué programas de televisión miran sus hijos, qué películas ven y a qué tipos de videojuegos juegan.

Hable con sus hijos sobre la violencia que ven en los programas de televisión, en las películas y en los videojuegos.

Ayúdelos a entender cuán doloroso sería en la vida real y las graves consecuencias de las conductas violentas.

Analice con ellos maneras de resolver problemas sin recurrir a la violencia.

Ayude a sus hijos a oponerse a la violencia

Apoye a sus hijos a oponerse a la violencia. Enséñeles a responder con palabras firmes pero manteniendo la calma cuando otros insultan, amenazan o golpean a otra persona. Ayúdelos a entender que se necesita más coraje y liderazgo para oponerse a la violencia que para secundarla.

Ayude a sus hijos a aceptar y llevarse bien con otras personas de diversas razas y origen étnico. Enséñeles que criticar a las personas porque son diferentes es algo hiriente y que insultar es inaceptable. Asegúrese de que entiendan que usar palabras para comenzar o alentar la violencia, o aceptar silenciosamente una conducta violenta, es dañino. Advierta a sus hijos que las amenazas y los actos de intimidación pueden derivar en violencia.

Obtenido del sitio: American Psychological Association, disponible en: http://www.apa.org/centrodeapoyo/violencia.aspx

Bullying: aspectos históricos, culturales y sus consecuencias para la salud

Filed under: Publicaciones nacionales — septiembre 1st, 2018 — 8:39 — prevemi

INTRODUCCIÓN

Desde la antigüedad la violencia estaba implícita en el método educativo, partiendo de la creencia de que “la letra entra con sangre”, frase que nace en la edad media y que traduce la concepción que guiaba los procesos educativos en aquellos tiempos.1

Esta concepción sugiere que la violencia física era necesaria para educar al niño. Por ejemplo, en Roma, Horacio hace referencia a Orbillo el palmoteador, un maestro que empleaba los azotes como forma de educación; los hebreos azotaban a los niños y les negaban el pan. En la edad media, los jesuitas tenían una persona que llamaban corrector, encargada de suministrar golpes a estudiantes con conductas inadecuadas. Pero a partir de la influencia de Jean-Jacques Rousseau, que propone una visión distinta del proceso de enseñanza-aprendizaje, se inicia una nueva concepción que culmina en la visión de la infancia como un concepto consolidado, y con la aparición de los derechos del niño a mediados del siglo XX.1

La influencia de los nuevas teorías psicológicas a principios y mediados del siglo XX, de autores como Jean Piaget y Lev Vygotsky, influyen en los nuevos paradigmas educativos. Así surge el constructivismo que introduce la idea de que el sujeto construye sus propios conocimientos y el docente es un facilitador. Este método se opone a la idea tradicional prevaleciente en la historia de que el docente es una autoridad incuestionable y el estudiante, un simple receptor de conocimientos…

Leer el artículo completo en: http://www.revmgi.sld.cu/index.php/mgi/article/view/277/132

Autores: Miguel Lugones Botell, Marieta Ramírez Bermúdez

Cuidado con el castigo

Filed under: Para la familia,Para profesores — agosto 29th, 2018 — 1:56 — prevemi

El castigo es posiblemente una de las prácticas más utilizadas en el seno de la familia. Son diversos los que se emplean como “estrategia educativa”. Sin embargo, el uso sistemático del castigo como acción correctora principal puede acarrear consecuencias negativas que deben evitarse.

Por: Dionisio F. Zaldívar Pérez

Entendemos por castigo cualquier acción que ejecuta una persona, y que causa la aversión del que la recibe, empleado como elemento correctivo o de control con la finalidad de eliminar una conducta o comportamiento molesto o inadecuado.

Entre los castigos más frecuentes se encuentran:

El tiempo fuera (sacar o prohibir al sujeto permanecer en el lugar o contexto donde ha exhibido una conducta considerada molesta o inapropiada enviándolo a dormir, etc.)

El retiro de reforzadores o estímulos positivos (prohibición de ver la TV, de salir a jugar con los amigos, etc.)

El castigo físico (que por supuesto no tiene nada de educativo).

Las causas más frecuentes por las cuales se castiga a un niño son: desobedecer las órdenes o indicaciones de los adultos; actividad excesiva del niño (hiperactividad) que resulta molesta para los adultos; rebeldía (actitud desafiante ante los padres u otros adultos); mala comunicación padres-hijos; irritabilidad, frustración o malestar de los padres.

Es posible que las causas que explican el uso extendido del castigo estén relacionadas con su aparente eficacia y rapidez para controlar o detener el comportamiento inadecuado o molesto. Sin embargo, sobran los ejemplos de niños que a pesar de haber recibido castigo, incluso físico, por mostrar determinados comportamientos, siguen exhibiéndolo tan pronto se presenta la ocasión.

Diversos estudio han mostrado que los efectos supresores del castigo resultan momentáneos, que este no provoca el desaprendizaje del comportamiento castigado, ni ofrece en su lugar otra alternativa más adecuada por lo que en la primera ocasión se activa nuevamente.

El uso sistemático del castigo como acción correctora principal puede acarrear consecuencias negativas, entre las que podemos señalar: daño a la autoestima del niño, quien llega a desvalorizarse (baja autoestima); aparición de estados de tensión, estrés y agresividad; déficit de atención; pérdida de confianza en los padres; ansiedad o culpa de alguno de los miembros de la familia; y empleo de la mentira como medio de evitar el castigo.

Como pueden observarse, si bien el castigo aparece como una “rápida solución” a los problemas de comportamiento infantil, sus efectos no son permanentes y por lo general provocan más daño que beneficio.

Educar requiere paciencia y poder mostrar al educando las alternativas de comportamientos más efectivos, lo que se logra en primer lugar con el propio ejemplo de los padres, la adecuada comunicación con el niño, la exigencia apropiada, pero siempre con amor, con el uso de argumentos directos y lógicos que inviten al niño a reflexionar sobre las consecuencias de su comportamiento, no solo para él, sino también en las afectaciones que pueden provocar en los demás.

El castigo físico nunca puede considerarse como una acción educativa. Por el contrario, es generador de agresividad y aprendizaje de comportamientos violentos que serán mostrados más allá del contexto familiar, ya que pueden afectar no sólo el comportamiento psicológico del individuo, sino también el social.

Los padres que castigan físicamente a sus hijos están contribuyendo a la reproducción de conductas violentas en el ámbito de la sociedad e inducen al uso de la violencia como forma de ejercer el control sobre otros.

Educar es dialogar, es persuadir, es enseñar con el ejemplo. Agote estos recursos antes de imponerles un castigo sus hijos, estos y la sociedad se lo agradecerán.

Tomado de la sección Salud del periódico Trabajadores.

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6200

Obesidad infantil e ingesta calórica

Filed under: Tema de actualización — agosto 28th, 2018 — 8:28 — prevemi

La obesidad infantil no sólo es epidemia en los países desarrollados, como los países de Europa occidental, Australia y EE.UU., sino también en los países en desarrollo. En los EE.UU., un sorprendente tercio de los niños y adolescentes (unos 23 millones) tienen sobrepeso o son obesos. Incluso en China, la tasa de obesidad en los niños se está incrementando dramáticamente durante la última década…

Ver el artículo completo en: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=87217&uid=300637&fuente=inews

Obtenido de IntraMed.net

Fumar durante el embarazo

Filed under: Para la familia — agosto 18th, 2018 — 14:38 — prevemi

Embarazada fumandoFumar es malo para usted. Puede causar graves problemas de salud, tal como cáncer, enfermedad cardíaca, accidente cerebrovascular, enfermedad de las encías y enfermedades de los ojos que pueden conducir a la ceguera. El fumar puede afectar la salud de su bebé antes, durante y después del embarazo. Si fuma antes del embarazo, es posible que le resulte más difícil quedar embarazada.

Durante el embarazo, la placenta crece en su útero (matriz) y suministra alimentos y oxígeno al bebé a través del cordón umbilical. Cuando usted fuma durante el embarazo, le pasa las sustancias químicas perjudiciales a su bebé a través de la placenta y del cordón umbilical, que luego entran en la sangre del bebé. Eso puede causar problemas de salud para su bebé. Después del embarazo, el humo de segunda mano puede afectar la salud de su bebé.

Si fuma y está planeando quedar embarazada, deje el hábito antes de embarazarse. Si fuma y está embarazada, no es demasiado tarde para dejar el hábito del tabaco. Dejar de fumar ahora puede significar una enorme diferencia en la salud de su bebé.

¿Cómo puede el tabaco antes del embarazo afectarla a usted y a su bebé?

Las mujeres que fuman antes del embarazo corren el doble de riesgo que las no fumadoras de tener:

Problemas de fertilidad. Eso significa tener problemas para quedar embarazada.

Un embarazo ectópico. Sucede cuando el óvulo fertilizado se implanta fuera del útero (matriz) y comienza a crecer. El embarazo ectópico no puede dar como resultado el nacimiento del bebé. Puede causar problemas graves y peligrosos para la embarazada.

Ruptura prematura de las membranas (también llamada RPM). Sucede cuando el saco que rodea al bebé se rompe antes de que la mujer entre en trabajo de parto.

Desprendimiento de la placenta. Es un problema grave en el que la placenta se separa de la pared del útero antes del parto.

Placenta previa. Sucede cuando la placenta está muy baja en el útero y cubre todo o parte del cuello uterino. El cuello uterino es la abertura hacia el útero que está en la parte superior de la vagina.

¿Cómo puede el fumar durante el embarazo afectar a su bebé?

Cuando fuma estando embarazada, expone a su bebé a sustancias químicas peligrosas como la nicotina, el monóxido de carbono y el alquitrán. Esas sustancias químicas pueden reducir la cantidad de oxígeno que recibe su bebé. El oxígeno es realmente importante para ayudar a su bebé a crecer sano. La nicotina puede tener efectos perjudiciales para el corazón, los pulmones y el cerebro de su bebé.

Fumar durante el embarazo puede causar estos problemas a su bebé:

Restricción del crecimiento (también se dice que el bebé es pequeño para la edad gestacional). Esto significa que su bebé no aumenta el peso que debería antes de nacer. Ello puede causar que el bebé nazca con bajo peso.

Bajo peso al nacer. Eso significa que su bebé nace pesando menos de 5 libras, 8 onzas.

Nacimiento prematuro. Eso significa que su bebé nace demasiado pronto, antes de las 37 semanas de embarazo.

Defectos de nacimiento como labio leporino o fisura palatina (defectos de nacimiento en la boca del bebé). Los defectos de nacimiento son problemas de salud que están presentes cuando el bebé nace. Esos defectos cambian la forma o la función de una o más partes del cuerpo. Pueden ocasionar problemas en la salud en general, en cómo se desarrolla el cuerpo o cómo funciona.

Aborto espontáneo. Sucede cuando el bebé muere en la matriz antes de las 20 semanas de embarazo.

Nacimiento sin vida. Sucede cuando el bebé muere en el útero antes de nacer, pero después de las 20 semanas de embarazo.

Síndrome de muerte súbita infantil o del lactante (SIDS). Es la muerte inexplicada del bebé de menos de 1 año de edad.

Los bebés que nacen prematuramente y con bajo peso corren riesgo de sufrir graves problemas de salud, incluyendo discapacidades de por vida, como discapacidades intelectuales y problemas de aprendizaje, y en algunos casos la muerte.

¿Qué es el humo de segunda mano?

El humo de segunda mano es el humo que usted inhala del cigarrillo, cigarro o pipa de otra persona. Estar expuesta al humo de segunda mano durante el embarazo puede causar que su bebé nazca con bajo peso.

El humo de segunda mano es peligroso para su bebé después de nacer. En comparación con los bebés que no tienen humo a su alrededor, los bebés expuestos al humo de segunda mano:

Pueden tener crecimiento lento de los pulmones

Corren más riesgo de tener trastornos de salud como asma, bronquitis, neumonía, infecciones de oído y problemas respiratorios

Corren más riesgo de morir de SIDS

¿Qué es el humo de tercera mano?

El humo de tercera mano son los residuos de tabaco y el humo de tabaco. Puede incluir plomo, arsénico y monóxido de carbono. Es lo que se huele en la ropa, los muebles, las alfombras, las paredes y el cabello cuando han estado envueltos en humo o cerca del humo de tabaco. Es por eso que usted suele darse cuenta si alguien fuma por el olor de su ropa, casa o vehículo. El humo de tercera mano es el motivo por el que abrir una ventana o fumar en otra sala no es suficiente para proteger a los otros del tabaco.

Si está embarazada o acaba de tener un bebé, manténgase alejada del humo de tercera mano. Los bebés que respiran el humo de tercera mano pueden tener graves problemas de salud como asma y otros problemas de respiración, trastornos de aprendizaje y cáncer.

¿Qué son los cigarrillos electrónicos?

Los cigarrillos electrónicos (también llamados “e-cigarettes”) parecen cigarrillos comunes. Pero en lugar de encenderlos, funcionan a batería. Producen un vapor que usted inhala y contienen nicotina que viene en líquido. Al igual que la nicotina de los cigarrillos comunes, la nicotina de los cigarrillos electrónicos puede ser perjudicial para su bebé.

Usted puede volverse adicta a los cigarrillos electrónicos. La nicotina líquida en exceso puede causar náuseas (sentirse mal del estómago) y vómitos. Puede envenenarse con la nicotina líquida si la bebe o se absorbe por la piel. El envenenamiento por nicotina líquida puede causar náuseas, vómitos e irritación de los ojos. Una pequeña cantidad puede ser muy perjudicial e incluso mortal.

La nicotina líquida para los cigarrillos electrónicos se vende en pequeños tubos que pueden ser brillantes y coloridos. También viene en sabores como cereza o chicle de globo. Por esas cosas, pueden parecer divertidos y atrayentes, en especial para los niños.

Si está embarazada y usa cigarrillos electrónicos, o está pensando hacerlo, hable con su profesional de la salud.

¿Puede simplemente fumar menos? ¿O tiene que dejar por completo?

Si fuma, puede pensar que los cigarrillos light o suaves son una opción más segura durante el embarazo. Eso no es cierto. O quizás desee reducir la cantidad en lugar de dejar de fumar por completo. Es verdad que cuanto menos fume, mejor será para su bebé. Pero dejar por completo es lo mejor para su embarazo y para su bebé.

Cuanto antes deje de fumar durante el embarazo, más sana podrá estar usted y más sano podrá estar su bebé. Es mejor dejar de fumar antes de quedar embarazada. Pero dejar de fumar en cualquier momento del embarazo puede tener un efecto positivo en la vida de su bebé.

Además, cuando usted deja de fumar, jamás tendrá que salir otra vez a buscar un lugar donde fumar. Usted también tendrá:

Dientes más limpios

Mejor aliento

Menos marcas de manchas en los dedos

Menos arrugas en la piel

Un mejor sentido del olfato y del gusto

Más fuerza y energía para estar activa

Sugerencias para dejar de fumar

Si está tratando de dejar de fumar, estas sugerencias pueden resultarle útiles:

Anote sus motivos para dejar de fumar. Lea la lista cuando le tiente fumar.

Escoja una fecha para dejar. Ese día, tire a la basura todos sus cigarrillos o cigarros, encendedores y ceniceros.

Pídale a su pareja o a una amiga que le ayude a dejar el hábito. Llame a esa persona cuando tenga ganas de fumar. Manténgase alejada de lugares, actividades o personas que le hagan dar ganas de fumar.

Manténgase ocupada. Salga a caminar para ayudar a que la mente se distraiga y no piense en fumar. Use una pequeña pelota para el estrés o pruebe tejer o coser para mantener las manos ocupadas. Coma verduras o masque goma de mascar para mantener algo en la boca.

Beba agua en abundancia.

Pregunte a su profesional de la salud sobre los medios para dejar de fumar, como parches, goma de mascar, rociador nasal y medicamentos. No empiece a usarlos sin la aprobación de su profesional de la salud, en particular si está embarazada. Busque programas en su comunidad o en su lugar de trabajo para ayudarla a dejar de fumar. Esos se conocen como “programas de cesación del tabaco”. Pida información a su profesional de la salud sobre los programas ofrecidos en su área. Pregunte a su empleador qué servicios cubre su seguro de salud.

No se desanime si no puede dejar de fumar enseguida. ¡Siga intentándolo! Usted está haciendo lo que es mejor para usted y para su bebé.

Información obtenida de: http://nacersano.marchofdimes.org/embarazo/el-fumar.aspx

Noa: imagen obtenida de internet.

Un acercamiento a la función educativa de la familia

Filed under: Publicaciones nacionales — agosto 15th, 2018 — 8:09 — prevemi

RESUMEN
Introducción: la familia juega un rol protagónico en el proceso de convertir a sus miembros más jóvenes en personas capaces de participar de manera positiva en la vida de la sociedad; de ahí que sea tan importante la forma en que esta lleve a cabo su función educativa. Objetivo: analizar la función educativa de la familia, su papel rector en la formación de las nuevas generaciones, en tanto grupo primario que media entre el individuo y la sociedad.
Métodos: se realizó búsqueda en la literatura digital de artículos de investigaciones originales publicadas en SciELO Cuba, y SciELO Regional durante los años 2013 al 2016 con combinación de Descriptores en Ciencias de la Salud (DeCS) y palabras clave: familia, función educativa, formación, desarrollo, salud, bienestar, sociedad. Se restringió la búsqueda al idioma español Se rastreó, organizó, sistematizó y analizó la literatura para llegar a establecer las regularidades de la información sobre el tema de estudio.
Conclusiones: la familia y su papel primordial en la formación del modelo de persona que se quiere crear en y para la sociedad, resulta un tema que requiere estudio sistemático y profundo, siendo objetivo impostergable mejorar las bases teóricas y metodológicas que orienten su actuación. Lograr espacios y herramientas eficaces para motivar y adiestrar a las familias para el despliegue de su papel rector en el empeño educativo de cimentar generaciones de calidad, es ahora un reto. Asumirlo puede favorecer la salud, el bienestar y el progreso de muchos de nuestros semejantes, de la sociedad.

Palabras clave: familia; función educativa; sociedad.

Autores:  Yamila Ramos Rangel, María de los Ángeles González Valdés

Leer el artículo completo en: http://www.revmgi.sld.cu/index.php/mgi/article/view/258/127

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