Nuevo número de la Revista Cubana de Pediatría

Filed under: Noticias,Para profesionales — febrero 28th, 2017 — 12:19 — prevemi

Estimados lectores/as: Revista Cubana de Pediatría acaba de publicar su último número. Les invitamos a revisar su Tabla de contenidos desde aquí y después visitar su sitio web para revisar artículos y otros elementos de interés.

Gracias por su continuo interés en nuestro trabajo.
MSc. José Enrique Alfonso Manzanet
jenrique@infomed.sld.cu

Revista Cubana de Pediatría
Vol. 89 (2017): Suplemento especial
Tabla de contenidos
http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/issue/view/7

Editorial
——–
Introducción de la vacunación antineumocócica, un proyecto conjunto de la Biotecnología y el Sistema de Salud Cubano
Nivaldo Linares-Pérez

Artículos originales
——–
Enfermedad neumocócica invasiva en niños con neumonía grave adquirida en la comunidad
Dra.C.Gladys Abreu Suárez, Dra.Gladys Fuentes Fernández, Dra.Ivet Maylin Domínguez Choy, Dra.Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta, Dra.Gilda Toraño Peraza

Evolución clínica, aislamiento microbiológico y costo antimicrobiano de la neumonía complicada adquirida en la comunidad
Concepción Sánchez Infante, Lidia Teresita Ramos Carpente, María Cristina Reyes López, Beatriz Barreiro Paredes, Haydée Cantillo Gámez, Isabel Martínez Silva

Comportamiento de la enfermedad neumocócica en el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”
Niurka Molina Aguila, Carlos Dotres Martínez, Ernesto Legarreta Peña, Dania Vega Mendoza, Misleydis Piedra Bello

Efectividad terapéutica de la amoxicilina en la neumonía adquirida en la comunidad en edades pediátricas.
Dra.C.Gladys Abreu  Suárez, Dra. Elena Rossana González   Yara, Dra. Gladys Fuentes  Fernández

Epidemiología de la meningitis neumocócica en niños cubanos menores de 6 años
Félix Orlando Dickinson Meneses, Misladys Rodríguez  Ortega

Características clínicas  e imagínológicas de niños con neumonía complicada causada por Streptococcus pneumoniae. Clinical    and imaginológical characteristic of children with community-acquired severe pneumonia by Streptococcus pneumoniae.
Juana María Rodríguez Cutting, Dra.Dania Vega Mendoza, Dra.Larisa Pacheco Torres, Dra.Misleidys Piedra Bello, Dr.Juan Bautista García Sánchez, Dr. Rafael del Valle Rodríguez

Meningoencefalitis bacteriana en población menor de 18 años de edad
Nordis Caridad Donatién Rojas, Neyda Gonzáles Fernandez, Moraima Malfrán García, Luis Enrique Rondón Rondón, Bertha Isabel Rondón Peña

Colonización nasofaríngea por neumococos en la población infantil cubana, evidencias basadas en estudios de prevalencia
María Eugenia Toledo Romaní, Dunia Chávez Amaro, María Felicia Casanova González, Gilda Toraño Peraza, Nivaldo Linares-Pérez

Hospitalizaciones por enfermedades asociadas al Streptococcus pneumoniae en niños de la provincia de Cienfuegos
Alain Reyes Sebasco, Mercedes Fonseca Hernández, Iliana García Rodríguez, Caridad Teresa Llul Tombo, Juan Carlos Yanes Macías, Antonio Velázquez Águila

Carga hospitalaria y poblacional de las neumonías adquiridas en la comunidad en niños menores de 5 años
Susana Martha Borroto Gutiérrez, Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, Mayelín Mirabal Sosa, Alaín Reyes Sebasco, Gladys Abreu Suárez

Enfermedad neumocócica e infecciones relacionadas en pacientes pediátricos egresados del Hospital Infantil Sur de Santiago de Cuba
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Arelis Manet Lahera, Samira Maceira Soto

Enfermedad neumocócica invasiva en niños menores de 6 años hospitalizados
Mercedes Fonseca Hernández, Anelis Martínez Utrera, Marta Montes de Oca Rivero, Elida Cardoso Hernández, Alain Reyes Sebasco, Caridad Teresa Llull Tombo, Dunia María Chávez Amaro

Enfermedad neumocócica en menores de 5 años en el Hospital Infantil Norte de Santiago de Cuba “Dr. Juan de la Cruz Martínez Maceira”
Lissett Batista Caluff, Neyda González Fernández, Nordis Caridad Donatién Rojas, Nivia Cobas Limonta, Silvia Jústiz Hernández, Josefina Herrera López

Vigilancia de pacientes ingresados con enfermedad neumocócica en Hospital Docente Infantil Sur “Antonio María Beguez Cesar”
Caridad María Tamayo Reus, Magdevis Pajaro Medina, Daisy Díaz Teran, María Maren González, Samira Maceira Soto, Susana Cunill Romero

Comunicación  Breve
——–
Hospitalizaciones por neumonía adquirida en la comunidad, 2002-2013
Dra.C. Gladys Abreu Suárez, Dra.Aurelia Pérez Brunet, Dra. Gladys Fuentes  Fernández, Dra. Reina Portuondo Leyva, Dra. Miosotis Pérez Orta

Serotipos de Streptococcus pneumoniae responsables de enfermedad invasiva en niños cubanos
Gilda Teresa Torano Peraza, Daniela Suárez Aspaza, Miriam Abreu Capote, Brenda Barreto Núnez, Eugenia Toledo Romaní, Nivaldo Linares Pérez

Colaboración especial
——–
La nueva vacuna cubana antineumocócica, de las evidencias científicas disponibles, a la estrategia de evaluación clínica y de impacto
Nivaldo Linares-Pérez, María Eugenia Toledo-Romaní, María Felicia Casanova González, Beatriz Paredes Moreno, Yury Váldes Balbín, Darielys Santana Mederos

Revista Cubana de Pediatría http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped

Acerca de la Revista Cubana de Pediatría

Filed under: Noticias — enero 1st, 2016 — 1:53 — prevemi

logo_rev_cub_pediatr_2015La Revista Cubana de Pediatría es la publicación médica vigente  más antigua de Cuba. A partir de ahora cambiará la forma de envío de los trabajos debido a que la Editorial de Ciencias Médicas ha iniciado  el proceso de automatización de la revista. Para ello los autores para enviar sus trabajos a la revista deberán conocer la dirección del sitio de la revista que es http://www.revpediatria.sld.cu/

Una vez que  los autores se encuentren en el sitio de la revista es necesario registrarse e iniciar sesión para poder enviar artículos en línea. A continuación   encontrarán los 5 pasos que se siguen para enviar los artículos a la revista. De igual forma se les informa a todos los lectores de la revista que para acceder  a la misma deberán  hacerlo por la dirección electrónica que ya se mencionó. Ya se encuentra disponible el número 4 de 2015 y los lectores podrán leer las nuevas Instrucciones a los Autores, las que deberán leer con detenimiento antes de enviar sus artículos.

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Directrices para autores/as

INSTRUCCIONES A LOS AUTORES

REVISTA CUBANA DE PEDIATRÍA

Contenido:

TIPOS DE ARTÍCULOS

OTROS TIPOS DE ARTÍCULOS

PRESENTACIÓN  DE ARTÍCULOS

SISTEMA DE EVALUACIÓN

CRITERIOS PARA LA AUTORÍA

CONSIDERACIONES  ÉTICAS

CONFLICTO DE INTERESES

DERECHOS DE AUTOR

ENVÍO DE LOS ARTÍCULOS

TIPOS DE ARTÍCULOS

La Revista Cubana de Pediatría publica los artículos siguientes:

Editoriales: son artículos breves que expresan el punto de vista de un autor —o del Comité Editorial de la publicación— sobre un tema, situación científica o  problema de actualidad, que puede o no estar relacionado con el contenido del número de  la revista en que salga publicado; en otros casos, puede presentar el punto de vista de la revista referente a un tema, como también referirse a políticas editoriales. No incluyen resumen. Puede aparecer más de un editorial en cada número. Se escribirán por solicitud del Comité Editorial  de  la  revista. La extensión no debe ser mayor de 1 500 palabras.

Artículos de Investigación Originales: son informes escritos que comunican los resultados de una investigación. Deben contener información suficiente y disponible para que los lectores puedan valorar resultados y repetir experimentos. Constan de Resumen  estructurado, Introducción, Métodos, Resultados, Discusión y  Conclusiones, que se incluyen al final de la Discusión. La extensión se fija en hasta 4 500 palabras (incluidos el título, resumen, tablas, anexos, figuras, pies de figuras y  las  referencias  bibliográficas). Se admiten hasta 5 entre figuras, tablas y esquemas.

Artículos de Revisión: son trabajos  realizados  sobre temas  determinados, en los que se reúnen, analizan y discuten informaciones ya publicadas. Deben presentar el Resumen estructurado, Introducción con los objetivos generales explícitos, Métodos con la declaración de las fuentes de obtención de la información (bases de datos, directorios y otras fuentes primarias), período que se toma para la revisión, idioma, el Desarrollo (con los subtítulos que el autor considere conveniente), con el análisis y/o discusión de tema y las Consideraciones Finales. La  extensión total debe llegar hasta las 5 000 palabras (sin incluir las referencias bibliográficas). Se admiten hasta 5 entre figuras, tablas y anexos.

Presentación de caso o Reporte de caso:

Son artículos que tienen el objetivo de describir y analizar manifestaciones clínicas, síntomas, signos, conducta clínica y terapéutica de hallazgos únicos y que se consideren como interesantes para el desarrollo de la ciencia. Deben incluir un Resumen estructurado, Introducción, Reporte o Presentación del Caso, Discusión y Conclusiones. Su extensión no debe exceder de las 3500 palabras, sin incluir las referencias bibliográficas. Se aceptan hasta 3 figuras, tablas y anexos.

Serie o Reporte de casos:

Son artículos cuyo objetivo es el de presentar una serie de casos con alguna característica o similitud que los hace agrupables. Estas pueden ser sindrómicas, etiológicas, anatómicas, histológicas, fisiológicas, genéticas, moleculares, del tipo de tratamiento, de algún efecto adverso al tratamiento o de algún estudio complementario. La descripción debe hacerse con un límite entre 2 y 10 casos, los cuales se presentarán con la siguiente estructura: Resumen estructurado, Introducción, Reporte o Presentación de Casos, Discusión y Conclusiones. Su extensión no debe exceder de las 3500 palabras, sin incluir las referencias bibliográficas. Se aceptan solamente 1 figura por cada caso.

OTROS TIPOS DE ARTÍCULOS

La Revista Cubana de Pediatría publica también los artículos siguientes:

Colaboración especial: refleja temas de interés para los pediatras,  pero no tiene un formato específico. Incluye un Resumen no estructurado. Se aceptan reportes de consensos, protocolos de actuación, entre otros. La  extensión total se fija en hasta 5 000 palabras (sin  incluir  las  referencias bibliográficas). Se admiten hasta 5 figuras, tablas y  anexos.

Comunicaciones breves: son similares a  los artículos de Presentación de casos, pero su extensión es menor. No tienen  un formato específico. No incluyen Resumen. Se aceptan hasta 2 500 palabras (incluido  el título, tablas, figuras, pies de figuras y  las referencias bibliográficas). Se admiten  hasta  2 figuras y  tablas.

Cartas al Comité Editorial: permite a los lectores  de  la  revista  expresar  sus comentarios, preguntas o críticas sobre los artículos publicados en el número anterior de  la revista al que se pretende publicar. No incluyen  Resumen. Su extensión máxima no debe exceder de 1 500 palabras (incluidas las referencias bibliográficas).

Conferencias: se acepta la presentación de conferencias o de ponencias expuestas en eventos o reuniones científicas. En la primera hoja deben incluirse  los datos siguientes: nombre del evento o reunión en que se presentó, organización responsable, así como fecha y lugar de celebración. Contienen un  Resumen no estructurado. Su extensión máxima será de 3 000 palabras  (incluido el título, resumen, tablas, figuras, pies de figuras y  las referencias bibliográficas). Se aceptan hasta 3 figuras  y  tablas.

Los obituarios (in memóriam), los reconocimientos, informes, convocatorias  y  anuncios tendrán una extensión máxima de 1 200 palabras. No incluyen Resumen ni referencias bibliográficas. Se acepta 1 figura.

PRESENTACIÓN  DE ARTÍCULOS

Los trabajos serán inéditos. Una vez aprobados, no podrán someterse a la consideración de otra revista para una publicación múltiple, sin la debida autorización de la Editorial Ciencias Médicas (ECIMED).

Los artículos se presentarán en formato electrónico de texto Word, en letra Arial 12 y espaciado 1,5. Las páginas se numerarán con arábigos y consecutivamente a partir de la primera. Las abreviaturas y siglas se identificarán la primera vez que se mencionen en el texto, y no se incluirán en el título ni en el resumen. Se emplearán las de uso internacional.

Los artículos no deben contener fragmentos de textos procedentes de trabajos previamente publicados o en proceso de publicación en revistas u otro soporte, sin la debida citación.

Todos los resultados de laboratorio clínico se informarán en  unidades del  Sistema Internacional, o  permitidas  por este. Si se desea señalar las unidades tradicionales, estas se escribirán entre paréntesis. Ejemplo: glucemia: 5,55 mmol/L (100 mg/%).

Cada trabajo que se presente para publicar debe acompañarse de una carta firmada por todos los autores, en la que se indique que el trabajo no se ha enviado a otra publicación con anterioridad, y  que todos los autores están de acuerdo con los contenidos expresados en el  artículo. En los trabajos de investigación originales se aclarará, además,  el aporte de cada autor  en la investigación o preparación del artículo (Criterios de Autoría).

Los autores son responsables de las opiniones que expresen en sus trabajos.

Los ensayos clínicos deberán tener su debido número de registro, obtenido en un Registro de Ensayos Clínicos. Este número debe ser  verificable,  por lo que aparecerá la fuente. Además, deberán ajustarse a los parámetros de evaluación expresados en la guía  internacional  CONSORT (http://bvs.sld.cu/revistas/recursos/CONSORT.pdf)

Se aceptan trabajos redactados en el idioma Inglés procedentes de otros países cuya lengua original no sea el español.

Primera página. Contendrá los siguientes aspectos:

Nombre de la institución que auspicia el trabajo.

Título en español e inglés: no debe exceder de 15 palabras. Evitar, siempre que sea posible, los títulos con signos de interrogación  y palabras como Estudio sobre…, Observaciones acerca de…, Investigaciones sobre…, etcétera. Siempre que sea posible, el título no debe “partirse” por dos puntos o punto y seguido. En casos en que sea muy necesario, se recomienda el uso de la coma.

Nombre(s) y 2 apellidos de todos los autores, ordenados según su participación en el trabajo, con la denominación, doctor (Dr.), licenciado (Lic.), técnico (Téc.), máster en ciencias (MSc.), doctor en ciencias  de determinada especialidad (Dr.C.), doctor en ciencias (Dr.Cs.), etcétera., así como la dirección electrónica y teléfono de cada uno. Debe enviarse la dirección postal de la institución que auspicia el trabajo, y se debe mencionar  el autor al que se enviará la correspondencia.

Se deben separar los nombres de los autores por coma, y a continuación de esta, el superíndice  que indique la afiliación institucional de los autores, donde se especifique el centro de procedencia y el departamento donde laboran, con la provincia y el país.

Segunda página. Incluirá un Resumen de hasta 250 palabras, en idioma español e inglés. Debe ofrecer un sumario breve de cada una de las secciones principales del trabajo,  y  expresar los aspectos más novedosos e interesantes del trabajo. En los artículos de investigación  originales, de revisión, presentación de casos  y serie de casos  el Resumen debe ser estructurado, no así en los demás tipos de artículos.

En el Resumen estructurado de los artículos de investigación originales, debe aparecer: Introducción, Objetivos, Métodos, Resultados y Conclusiones. En las revisiones incluirá aspectos de la Introducción, Objetivos, Métodos, Desarrollo  y las Consideraciones Finales. En  las  Presentaciones de  casos y series de casos el resumen debe contener   información de la Introducción, Descripción  del caso o casos y Conclusiones. Debe redactarse en forma impersonal, y en  tiempo pasado excepto, las  Conclusiones.

Palabras clave: el autor reflejará el contenido del documento a partir de 3 a 10 términos o frases  cortas al pie del Resumen, y lo hará en orden de importancia. En el título debe aparecer una palabra clave o más. Se recomienda utilizar el tesauro  DeCs  (Descriptores en Ciencias de la Salud)  http://decs.bvs.br/E/homepagee.htm

Páginas siguientes (para los artículos de investigación originales)

Introducción: debe redactarse con claridad, congruencia y originalidad y en tiempo presente, debe ser relativamente breve, aproximadamente una cuartilla. Presenta los antecedentes que fundamentan  el estudio. En general, responde a las preguntas: por qué se eligió ese tema y por qué es importante. Los objetivos  se enuncian  al final de la Introducción.

Métodos: debe proporcionar información para que un lector pueda repetir el estudio. Debe expresar de forma clara y concisa  dónde, cuándo y cómo se hizo el trabajo. Se describen el diseño de la investigación, incluidas  las premisas y limitaciones, los criterios de selección y de exclusión de los sujetos, las consideraciones éticas, la definición de universo y muestra, de unidades de medidas y otros términos. Se deben especificar los métodos estadísticos utilizados y los programas empleados para el procesamiento de los datos. Debe redactarse en  tiempo  pasado.

Resultados: deben quedar expresados con claridad, haciendo referencias a tablas y figuras, pero sin repetir textualmente las tablas. El empleo de las tablas y figuras se debe limitar a situaciones  en las que resulte imprescindible ilustrar algo. Constituyen los datos de la investigación y deben redactarse en  tiempo  pasado.

Discusión: las secciones de Resultados y Discusión  deben aparecer separadas. La Discusión debe analizar los resultados del trabajo, y confrontarlos con las coincidencias y contradicciones que se reportan en la literatura, sin llegar a convertirla en una sucesión exagerada de opiniones. No debe repetirse información contenida en la Introducción y en los Resultados. Debe redactarse en tiempo  presente  porque los hallazgos del trabajo  se consideran ya evidencia científica. Las Conclusiones y  Recomendaciones (si las hubiera) deben expresarse al  final de la Discusión, y no en epígrafes aparte. Las Conclusiones no deben constituir una lista de  resultados. Se trata de que el autor brinde al lector, en pocas palabras, de forma clara, su versión acerca de lo que ha aportado la investigación, y deben responder a los objetivos planteados en la Introducción. Si el trabajo es de revisión, el autor puede escribir sus Consideraciones finales al final de la exposición.

Agradecimientos

Al final del artículo se puede agradecer a personas o instituciones que ayudaron al autor  en su trabajo, pero  que  no reúnen los criterios de autoría.

Referencias bibliográficas: Se seguirán las recomendaciones contenidas en los Requisitos uniformes para preparar los manuscritos que se proponen para publicación en revistas biomédicas, confeccionados por el Comité Internacional de Editores de Revistas Biomédicas (estilo Vancouver). Se numerarán según el orden de aparición en el texto, y deberán identificarse mediante arábigos en forma exponencial.  Se incluirán citas de documentos publicados relevantes y actualizados de la literatura nacional  e  internacional. Al menos 50 % de las citas deben ser de los últimos 5 años, previos a la publicación del trabajo, mientras que en los artículos de revisión  el 70 % de las referencias bibliográficas deben corresponder a los últimos 5 años.

Deberá evitarse la mención de comunicaciones personales y documentos inéditos; solo se mencionarán en el texto entre paréntesis, si fuera imprescindible. Las referencias de los artículos aprobados para publicación se incluirán indicando el título de la revista y la aclaración de próxima aparición entre paréntesis. Se relacionarán todos los autores del texto citado; si tiene 7 o más, se mencionarán los 6 primeros, y después del sexto, et al. Los títulos de las revistas se abreviarán por el Index Medicus (List of Journals Indexed in Index Medicus). No se destacará ningún elemento con el uso de mayúsculas ni el subrayado. Se observarán el ordenamiento de los elementos bibliográficos y el uso de signos de puntuación prescritos por el estilo Vancouver.

A continuación se ofrecen ejemplos de algunos de los casos más frecuentes:

Revistas impresas:

1.- You CH, Lee KY, Chey RY, Menguy R. Electrogastrographic study of patients with unexplained nausea, bloating, and vomiting, Gastroenterology. 1980;79(2):311-4.

Se admite la omisión del número en las revistas con paginación consecutiva para cada volumen. Ejemplo:

  • You CH, Lee KY, Chey RY, Menguy R. Electrogastrographic study of patients with unexplained nausea, bloating, and vomiting, Gastroenterology. 1980;79:311-4.

Gómez E. Sarcomas de partes blandas. Tendencias actuales del tratamiento. Rev Cubana Oncol. 2001;17:7-10.

Nguyen HT, Herndon CDA, Cooper C, Gatti J, Kirsch A, Korokowski P, et al. The Society for Fetal Urology consensus statement on the evaluation and management of prenatal hydronephrosis. J Pediatr Urol. 2010;6:212-31.

Libros y monografías:

1. Capítulos de libros impresos:

Cook WA, Stephens FD. Supernumerary kidney. En: Schrier LW, Gottschalk CW (Eds). Diseases of the Kidney. Fifth edition. Volume I. Boston: Little, Brown and Company; 1992. p. 654.

2. Autores individuales:

Murray PR, Rosenthal KS, Kobayashi GS, Pfaller  MA. Medical microbiology. 4th ed. St. Louis: Mosby; 2002.

3. Autor(es) y editor(es):

Breedlove GK, Schorfheide AM. Adolescent  pregnancy. 2nd ed. Wieczorek RR, editor. White Plains (NY): March of Dimes Education Services; 2001.

Tesis impresas:

Borbowski MM. Infant sleep and feeding: a telephone survey of Hispanic Americans, Mount Pleasant (MI) [tesis]. Central Michigan University; 2002.

Betancourt Guerra Y. Calidad de la atención nutricional en el Hospital “Eduardo Agramonte Piña” [tesis]. Universidad de Ciencias Médicas, Camagüey; 2002.

Publicaciones en periódicos impresos:

Autor, periódico, fecha, sección (página), columna.

Publicaciones electrónicas:

CD-ROM

Anderson AC, Poulsen KB. Anderson´s electronic atlas of hematology (CD-ROM), Philadelphia: Lippincott, Williams &Wilkins; 2002.

Artículo de revista en Internet

Abood S. Quality improvement initiative in nursing homes: the ANA acts in an advisory role. Am J Nurs [serie en Internet]. 2002 jun [citado 12 de agosto de 2002];102(6). Disponible en: http://www.nursinworld.org/AJN/2002/june/Wawatch,htm

Monografía en Internet

Foley KM, Gelban H, editors. Improving palliative care for cancer [monografía en Internet], Washington: National Academy Press; 2001 [citado 9 de julio de 2002]. Disponible en:   http://www.nap.edu/books/0309074029/html/

Página principal de un sitio web

Cancer-pain.org [homepage en Internet]. New York: Association of Cancer Resources, Inc; c2000-01; actualizado 16 de mayo [citado 19 de julio de 2002]. Disponible en: http://www.cancer-pain.org/

Página web en un sitio web

American Medical Association [homepage en Internet], Chicago: The Association: c1995-2002; actualizado 23 de agosto de 2001 [citado 12 de agosto de 2002). AMA Office of Group Practice Liaison. Disponible en:                                                  http://www.amaassn.org/ama/pub/category/1736htm

Trabajos no publicados:

En prensa. (Se prefiere el término ‘’De próxima aparición’’ (Forthcoming) en lugar de ‘’En prensa’’ (In Press) porque no todos los artículos serán impresos)

Tian D, Araki H, Stahl E, Bergelson J, Kreitman M. Signature of balancing selection in Arabidopsis. Proc  Natl  Acad  Sci USA. Forthcoming 2002.

Tablas, modelos y  anexos:

Se presentarán en hojas aparte, en forma vertical, numeradas consecutivamente y mencionadas en el texto. Las tablas se ajustarán al formato de la publicación y la Editorial Ciencias Médicas podrá modificarlas si estas presentaran dificultades técnicas. Deben presentarse en forma tabulada (cada dato en una celda).

Figuras:

Las fotografías, gráficos, dibujos, esquemas, mapas, salidas de computadoras, otras representaciones gráficas y fórmulas no lineales, se  denominarán figuras, y tendrán numeración arábiga consecutiva. Las figuras deben ser originales. En caso de utilizar alguna imagen de otra publicación, el autor deberá solicitar los permisos correspondientes de la editorial propietaria de las imágenes y consignar la fuente. Los gráficos se utilizarán como una alternativa a las tablas, y nunca duplicar la información en tablas y gráficos. Las imágenes de las figuras se entregarán en los formatos JPG  y GIF. Las figuras deben tener una resolución mínima de 300 dpi. Los gráficos y esquemas deberán presentarse en un formato editable. Todos deberán tener la calidad adecuada, y no deberán superar los 800 píxeles de ancho. Si alguna de las fotografías  identifica al paciente, tiene que tener consentimiento  informado de los padres. Si  el paciente tiene más de 17 años debe aparecer el  consentimiento informado del paciente. Los pies de las figuras se confeccionarán en página aparte a 2 espacios.

SISTEMA DE EVALUACIÓN

Todos los artículos se someten a un proceso de evaluación por  pares  a  ciegas. Los autores desconocen quiénes evalúan sus  trabajos Sin embargo los revisores conocen la identidad de los autores.

Se realiza la revisión de todos los trabajos que se han aceptado por el Comité Editorial. Cada artículo se somete a la consideración de dos especialistas con amplia experiencia en el contenido de los artículos. Cuando ambos especialistas difieren en sus criterios, se busca la opinión de un tercero, para elaborar un veredicto final de aceptación o rechazo del trabajo. No obstante, la decisión final de la publicación del artículo corresponde al Comité  Editorial, independientemente de la decisión de los árbitros.

El proceso de evaluación no  excederá los 90 días hábiles. En este plazo los autores serán informados sobre la decisión editorial.

CRITERIOS PARA LA  AUTORÍA

El Comité Internacional de Editores de Revistas Médicas recomienda los siguientes criterios para la autoría:

  • Las aportaciones importantes a la idea y diseño del estudio, o a la recogida de datos, o al análisis e interpretación de datos.
  • La redacción del borrador del artículo, o la revisión crítica de su contenido intelectual sustancial.
  • La aprobación final de la versión que va a publicarse.

CONSIDERACIONES  ÉTICAS

Las investigaciones  que se presenten deberán cumplir con todas las declaraciones éticas para los estudios en humanos (Declaración de Helsinki)  http://bvs.sld.cu/revistas/recursos/helsinki.pdf

Se debe  manifestar en  el epígrafe de  Métodos que el protocolo de investigación y  el consentimiento  informado fueron  aprobados por el correspondiente Comité de Ética de su centro hospitalario.

CONFLICTO DE INTERESES

Los autores deberán declarar, de forma obligatoria, la presencia o no de conflictos de intereses en relación con la investigación presentada.

DERECHOS DE AUTOR

Esta revista está disponible en Acceso  Abierto sin restricciones, dando cumplimiento a la política internacional sobre el acceso abierto a la información. Los criterios que aquí se exponen pueden ser utilizados sin fines comerciales, siempre y cuando se haga referencia a la fuente primaria.

ENVÍO DE LOS ARTÍCULOS

El envío de documentos debe hacerse a través del Sistema de Gestión Editorial de la revista en:

http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/about/submissions#onlineSubmissions

ACLARACIÓN FINAL:

Los trabajos que no se ajusten a estas Instrucciones, se devolverán a los autores. Los aceptados se procesarán según las normas establecidas por la Editorial Ciencias Médicas. Para facilitar la elaboración de los artículos, se orienta a los autores consultar  los requisitos uniformes antes señalados. Para su reproducción total o parcial deberá mencionarse la revista de origen y enviar 2 ejemplares a nuestra redacción.

Lista preliminar para la preparación de envíos

Como parte del proceso de envíos, los autores/as están obligados a comprobar que su envío cumpla todos los elementos que se muestran a continuación. Se devolverán a los autores/as aquellos envíos que no cumplan estas directrices.

  1. El envío no ha sido publicado previamente ni se ha sometido a consideración por ninguna otra revista (o se ha proporcionado una explicación al respecto en los Comentarios al editor/a).
  2. El archivo de envío está en formato OpenOffice, Microsoft Word, RTF o WordPerfect.
  3. Siempre que sea posible, se proporcionan direcciones URL para las referencias.
  4. El texto tiene un interlineado sencillo, un tamaño fuente de 12 puntos, se utiliza cursiva en lugar de subrayado (excepto en las direcciones URL), y todas las ilustraciones, figuras y tablas se encuentran colocadas en los lugares del texto apropiados, en vez de al final.
  5. El texto reúne las condiciones estilísticas y bibliográficas incluidas en Pautas para el autor/a, en Acerca de la revista.
  6. En el caso de enviar el texto a la sección de evaluación por pares, se siguen las instrucciones incluidas en Asegurar una evaluación anónima.

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Obesidad infantil e ingesta calórica

Filed under: Tema de actualización — febrero 18th, 2018 — 8:28 — prevemi

La obesidad infantil no sólo es epidemia en los países desarrollados, como los países de Europa occidental, Australia y EE.UU., sino también en los países en desarrollo. En los EE.UU., un sorprendente tercio de los niños y adolescentes (unos 23 millones) tienen sobrepeso o son obesos. Incluso en China, la tasa de obesidad en los niños se está incrementando dramáticamente durante la última década…

Ver el artículo completo en: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=87217&uid=300637&fuente=inews

Obtenido de IntraMed.net

Ese niño es imposible

Filed under: Para la familia — febrero 16th, 2018 — 1:57 — prevemi

La conducta infantil está multideterminada y el comportamiento de un niño tiene muchas más causales que el rigor o no rigor educativo que pueden emplear los padres. Factores genéticos, temperamentales, la apariencia física, las habilidades intelectuales, etcétera, son elementos del propio niño que pueden constituir un fértil terreno para la instauración de dificultades en su comportamiento.

“¡Qué niño más majadero!”, “¡El chiquillo ese es una pesadilla!”, “¡qué criatura más imposible!”, “¡qué fiñe más pesao!” A pesar de que mayoritariamente los niños reciben estas valoraciones de manera ocasional, que después no se repite, hay niños que son objeto frecuente de ellas pues su comportamiento es habitualmente censurado por los que lo rodean, debido al malestar que provocan.

Por: Miguel Ángel Roca Perara

¿Cuántas veces, no ha escuchado usted expresiones similares? Posiblemente en muchas ocasiones, aunque la mayoría de las veces los niños reciben estas valoraciones situacionalmente, como consecuencia de un comportamiento no adecuado o no bien visto por los que están a su alrededor, que después no se repite y no tiene mayores implicaciones. Sin embargo, hay niños que son objeto regular de ellas, pues su forma de actuar, casi siempre, es censurada por los que lo rodean, dado el malestar que generan.

En estrecha relación aparecen también juicios y valoraciones sobre la responsabilidad de los padres en la aparición y manifestaciones de los indeseados comportamientos y son frecuentes expresiones tales como: “¡los padres tienen la culpa por malcriarlos tanto!”, “¡qué clase de padres debe tener, que mira como lo tienen!”, “¡qué flojos deben ser tus padres!” Visto así todo parece conformar una vieja aseveración que dice: “niño con problemas… ¡familia con problemas!”

Es indiscutible el papel de la familia en la aparición de trastornos y dificultades en el comportamiento infantil; el déficit de habilidades educativas y los conflictos interpersonales entre los padres influyen negativamente sobre los menores en el establecimiento de límites y el autocontrol de la conducta. Pero establecer esta relación de manera lineal es simplificado y apresurado, y conduce a sentar a los padres en el banquillo de los acusados.

La conducta infantil está multideterminada y el comportamiento de un niño tiene muchas más causales que el rigor o no rigor educativo que pueden emplear los padres. Factores genéticos, temperamentales, la apariencia física, las habilidades intelectuales, etcétera, son elementos del propio niño que pueden constituir un fértil terreno para la instauración de dificultades en su comportamiento.

Es este el momento de abordar el asunto con una visión circular en el sentido de ver cómo el tener en el hogar un niño con severas dificultades de conducta afecta muy seriamente la dinámica familiar. No por gusto en ocasiones se ha afirmado que los padres de estos niños son padres “bajo asedio”, cuyas vidas giran, casi en su totalidad, en torno al problema de conducta del niño. Viven siempre aprehensivos, pendientes de que el niño no rompa algo, de que no hurte algún objeto, de que cumpla sus deberes, de que no se faje con otros niños, de que sea respetuoso… y ante el más mínimo fracaso en estos propósitos, lo sienten como una falla personal, como una sensación de ineficacia que se convierte en una extraña mezcla de hostilidad y compasión hacia el niño…, lo que agudiza su comportamiento indeseado. Vivencian muy intensamente el rechazo y la desaprobación de los demás, incluidos los familiares cercanos, llegando a sentirse estigmatizados. Sólo a modo de ejemplo, los padres de niños “normales” les prohíben la compañía con el niño “imposible”. Cuando así ocurre, los padres no sólo se retraen de la vida social, sino que desarrollan un reactivo sentimiento de protección excesiva hacia el niño, y crean condiciones que incrementan el comportamiento indeseado, confirman las opiniones de los demás en torno a su responsabilidad, y agudizan aún más la situación de estigmatización.

Como consecuencia de lo anterior se genera una hipersensibilidad en la vida familiar, que conduce a frecuentes conflictos entre sus miembros por las más insignificantes razones: los hermanos se sienten desatendidos, los padres pelean y llegan a separarse, el trato ofensivo e irrespetuoso llega a legitimarse… y nuevamente como consecuencia se agudizan las manifestaciones de conductas indeseadas.

No es mi pretensión legalizar y contemplar pasivamente el comportamiento indeseado de un niño, pero sí llamar la atención sobre el hecho de que tenemos posibilidades de contribuir a su mejoría y progresiva adaptación social: los padres deben buscar la ayuda profesional calificada, los familiares deben convertirse más en colaboradores que en jueces o fiscales, los maestros deben asumir como un desafío la correcta educación (¡o reeducación!) de estos niños, la comunidad debe contribuir a que los padres no se sientan aislados ni el niño “etiquetado”.

La palabra “imposible” es demasiado condenatoria para el encanto del mundo infantil. Si todos trabajamos de conjunto en aras de su bienestar, siempre será posible sacar a la luz todo lo que hay de bueno en un niño y hacer de él una persona socialmente útil.

Tomado de la sección Salud del periódico Trabajadores.

Obtenido de http://www.sld.cu/saludvida/jovenes/temas.php?idv=6204

20 de febrero: Día Mundial de la Justicia Social

Filed under: efemerides — febrero 15th, 2018 — 19:56 — prevemi

20 de febrero: Día Mundial de la Justicia Social
La justicia social es un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro y entre las naciones. Defendemos los principios de justicia social cuando promovemos la igualdad de género o los derechos de los pueblos indígenas y de los migrantes.

Ver la efeméride completa en: http://www.un.org/es/events/socialjusticeday/

Nota: imagen obtenida de: http://www.un.org/es/events/socialjusticeday/images/homepage_2013.jpg

Progresar en la calidad de vida del niño con dolor, legítima aspiración humanitaria del niño como persona con plenos derechos

Filed under: Publicaciones nacionales — febrero 12th, 2018 — 11:15 — prevemi

Es un editorial la Revista Cubana de Pediatría en su volumen 87, número 4 de octubre a diciembre del 2015. Sus autores, Ubaldo González Pérez y Alina Alerm González plantean que la subestimación del dolor en el niño constituye una queja frecuente en artículos de la literatura internacional. Que sea un problema casi olvidado por la Pediatría, no parece depender de las carencias propias de países en vías de desarrollo, sino que es un fenómeno mundial, que se evidencia con mucha frecuencia, y que muchas veces se asienta en criterios arraigados en la cultura sobre el dolor infantil y su pobre valoración ética, de los derechos del niño. Por su complejidad, la desactualización en el tema y el “olvido” existente, no pueden atribuirse a la voluntad de los pediatras, ya que sería injusto y alejado de la verdadera esencia del problema.

Leer el editorial completo en: http://www.revpediatria.sld.cu/index.php/ped/article/view/3/2

Síndrome de Munchausen por poder

Filed under: Tema de actualización,Temas de maltrato infantil — febrero 2nd, 2018 — 17:24 — prevemi

Síndrome de Munchausen por poder
Enfermedad inducida por el cuidador en un niño: visión general y enfoque de la enfermedad fabricada por cuidadores en niños. Es la falsificación y/o inducción por parte del cuidador de síntomas o signos físicos y/o psicológicos en un niño.

Introducción

“Un niño que recibe atención médica innecesaria y perjudicial o potencialmente perjudicial por la instigación de un cuidador”.

Pocas condiciones son difíciles de diagnosticar y manejar como una enfermedad inducida o falsificada por los cuidadores. Aunque esta condición ha sido ampliamente conocida como Síndrome de Munchausen por Poder, existe un debate en curso acerca de sus nombres alternativos, que incluyen condición de falsificación pediátrica, trastorno ficticio (enfermedad) por poder, abuso de menores en el ámbito médico, y abuso infantil médico.

El informe clínico previo de la Academia Americana de Pediatría llamó a esta forma de maltrato “Abuso infantil en un ámbito médico”, señalando que puede incluir abuso físico, negligencia médica y maltrato psicológico. Este término fue utilizado para llamar la atención sobre el daño causado en el niño.

Roesler y Jenny coincidieron en que los pediatras deberían centrarse en el maltrato cometido con el niño más que en la motivación del ofensor. Ellos tomaron el término “abuso infantil médico”, que definieron como “un niño que recibe atención médica innecesaria y perjudicial o potencialmente perjudicial por la instigación de un cuidador”.

A pesar de la variabilidad en los términos, existe un acuerdo general de que esta condición provoca un daño grave asociado con morbilidad y mortalidad significativas. En las secciones siguientes se proporciona una visión general del espectro de esta condición, su epidemiología, y un enfoque sobre su evaluación, diagnóstico, y manejo.

Descripción

La característica esencial de la condición que se hace referencia en este informe como  enfermedad fabricada en un niño es la falsificación y/o inducción por parte del cuidador de síntomas o signos físicos y/o psicológicos en un niño. El término “enfermedad fabricada en un niño” se ha utilizado en este informe para reflejar el énfasis en el niño como víctima de abuso más que en el estado mental o la motivación del cuidador que ha provocado los signos y/o síntomas.

Al igual que el nombre que ha sido objeto de debate, la definición ha sido motivo de controversia, en parte porque las primeras definiciones incluyeron generalmente la motivación del ofensor. Para ser coherentes con el enfoque para el diagnóstico de otras formas de maltrato infantil, la definición y el diagnóstico de enfermedad fabricada por el cuidador en un niño deberían centrarse en la exposición del niño al riesgo y el daño y las lesiones o deterioro asociados en lugar de en la motivación del ofensor.

La enfermedad fabricada por el cuidador en un niño es mejor definida como el maltrato que ocurre cuando un niño ha recibido atención médica innecesaria y perjudicial o potencialmente perjudicial debido a los reclamos fabricados por el cuidador o los signos y síntomas inducidos por el mismo.

Espectro de presentaciones

El etanol, los laxantes, y las benzodiacepinas fueron las categorías farmacéuticas más comunes

Este tipo de maltrato no tiene una presentación típica, pero se ha descripto una amplia gama de manifestaciones, como se muestra en la Tabla 1. En revisiones de la literatura independientes, Rosenberg, Feldman y Brown determinaron que el sangrado, las convulsiones, la depresión del sistema nervioso central, las apneas, la diarrea, los vómitos, la fiebre y la erupción cutánea son las presentaciones más comunes. Aproximadamente un cuarto de los niños presentan manifestaciones renales y urológicas, incluyendo infecciones del tracto urinario y hematuria.

Las enfermedades comúnmente reportadas involucran a múltiples órganos, y los niños son vistos con frecuencia por numerosos especialistas. Apnea y anorexia/problemas de alimentación son los 2 síntomas más frecuentemente reportados. Las condiciones emocionales y de comportamiento, tales como trastorno de déficit de atención, problemas de aprendizaje, trastornos disociativos y psicosis, todas han sido fabricadas por los cuidadores. También se han fabricado denuncias de abuso sexual.

Algunas de las formas de enfermedad fabricada reportadas en la literatura más reciente incluyen deshidratación hipernatrémica, inmunodeficiencia, enfermedad celíaca, y enfermedad de Gaucher. Una revisión retrospectiva de las llamadas al Sistema Nacional de Datos Toxicológicos entre los años 2000-2008 por exposiciones farmacéuticas que fueron codificadas como “maliciosas” y ocurridas en un niño menor de 7 años reveló 1.437 casos (un promedio de 160 casos/año).

El etanol, los laxantes, y las benzodiacepinas, en ese orden, fueron las categorías farmacéuticas más comunes. La exposición farmacéutica pudo haber sido un envenenamiento intencional, un abuso sexual facilitado por drogas, o una enfermedad fabricada.

Dieciocho niños (1,2%) fallecieron, y el 2,2 % sufrió algunos de los principales signos o síntomas relacionados con la exposición. La mayoría de estas muertes se debieron a la exposición a un agente sedante, incluyendo antihistamínicos y opioides.

El cuidador infractor puede fabricar o inventar una historia de enfermedad, exagerar una enfermedad real, o reportar menos signos y síntomas. El cuidador puede en realidad producir los signos y síntomas de la enfermedad o puede fabricar tanto el cuadro clínico como causar los signos y síntomas. Existe un espectro de gravedad de la enfermedad inventada, y una forma puede evolucionar a otra: por ejemplo, un cuidador puede comenzar fabricando una historia y  luego pasar a hacer realidad los signos y síntomas de la enfermedad.

Las fabricaciones del cuidador pueden llevar a los médicos a causar complicaciones médicas crónicas o discapacidades a través de sus tratamientos, por ejemplo, insertando de manera innecesaria un tubo gástrico para la alimentación. Las acciones del cuidador pueden inducir una enfermedad emocional o psiquiátrica en sus hijos.

El cuidador puede llevar a la víctima u a otras personas a considerar la posibilidad real de enfermedad. El niño y los miembros de la familia pueden ser convencidos de la enfermedad del niño. Existe a menudo un retraso significativo de meses a años entre el momento en que el niño se presenta con los síntomas iniciales y el diagnóstico.

Epidemiología

Aunque la enfermedad fabricada en un niño es relativamente rara, las mejores estimaciones sugieren que los profesionales de la salud probablemente tengan al menos 1 caso durante su carrera. Esta forma de maltrato a menudo no se reconoce y no se declara incluso cuando es reconocida. La incidencia reportada es de aproximadamente 0,5 a 2,0 por cada 100.000 niños menores de 16 años.

Investigaciones o tratamientos invasivos inapropiados, incluyendo tratamiento farmacológico, se aplicaron en el 93% de los niños en los casos reportados en un periodo de 2 años en el Reino Unido. En este estudio de vigilancia prospectivo realizado en el Reino Unido y la República de Irlanda, el 85% de los pediatras notificantes estimaron la certeza de su diagnóstico como mayor al 90%. En este estudio, pareciera que los pediatras necesitaron tener un fuerte grado de certeza antes de la presentación de sus informes, lo que sugiere que muchos casos no se denuncian cuando un médico está menos seguro del diagnóstico.

Un diagnóstico de enfermedad fabricada en un niño también puede no hacerse debido a la inconsistencia de los criterios diagnósticos. El hecho de no considerar la posibilidad en el diagnóstico diferencial es la razón más común para la pérdida del diagnóstico.

Varones y mujeres son igualmente víctimas. La mediana de edad al momento del diagnóstico es de entre 14 meses y 2,7 años. La mayoría de las víctimas son lactantes y niños pequeños, aunque aproximadamente el 25% de los casos ocurren en niños mayores de 6 años.

La enfermedad fabricada por un cuidador ha sido descripta en muchos otros países y culturas. Los hermanos de los niños que son víctimas de una enfermedad fabricada son también frecuentemente abusados. En una gran serie, 25% de los hermanos habían fallecido y el 61,3% de los hermanos tenían enfermedades similares a las de las víctimas de la enfermedad fabricada.

Aunque las madres están más comúnmente involucradas, padres, abuelos, novios, y cuidadores de niños se han hallado como responsables. También se han reportado casos en los que los padres se han puesto de acuerdo para fabricar una enfermedad.

Hay informes de niños que parecen conspirar activamente con la persona involucrada en la producción de la enfermedad fabricada y que más tarde fabrican de forma independiente su propia enfermedad cuando alcanzan mayor edad. Además, se ha reportado que los niños mayores fabrican enfermedades, mediante la falsificación de los síntomas y/o signos de la enfermedad, sin colaboración de los adultos.

Aunque la discusión de la etiología de tal comportamiento por parte de los cuidadores está más allá del alcance de este informe, es importante para los médicos ser conscientes de algunos de los indicadores de riesgo del cuidador para la fabricación de una enfermedad en un niño.

Estos incluyen cuidadores que:

(1) Parecen necesitar o demandar atención de los médicos.

(2) insisten en que el niño no puede evolucionar sin la atención permanente de los padres.

(3) Están directamente involucrados en profesiones relacionadas con el cuidado de la salud o al menos tienen conocimientos médicos amplios y tienen una familiaridad con la terminología médica.

(4) Tienen una historia de trastorno ficticio o somatomorfo.

Aunque estos indicadores son útiles para la sensibilización sobre la posibilidad de una enfermedad fabricada entre niños que por otro lado son cuidados aparentemente por sus familias, tales características son bastante inespecíficas y no deben ser utilizadas para hacer un diagnóstico. Estas características se superponen considerablemente con las de los cuidadores que son protectores con sus hijos con enfermedades genuinas, y algunos padres que fabrican enfermedades en sus hijos no muestran tales características. Es importante subrayar que no hay una presentación psicológica o un diagnóstico psiquiátrico consistente entre los cuidadores que han inventado una enfermedad en un niño.

Los niños que son víctimas de una enfermedad fabricada pueden sufrir morbilidad y mortalidad significativas. Se han reportado tasas de mortalidad del 6% al 9%, y aproximadamente el mismo porcentaje sufre una discapacidad a largo plazo o una injuria permanente. Por definición, todas las víctimas sufren alguna morbilidad a corto plazo relacionada con los procedimientos o tratamientos innecesarios. El abuso a menudo continúa en el hospital e incluso se ha producido en la unidad de cuidados intensivos. Aproximadamente el 75% de la morbilidad experimentada por los niños ha sido precipitada por comportamientos de los cuidadores mientras los niños están hospitalizados.

Diagnóstico

El diagnóstico de enfermedad fabricada en un niño puede ser especialmente difícil, porque los signos y síntomas reportados por un cuidador pueden no estar en realidad presentes durante la evaluación del médico.

Cuando la enfermedad es inducida o fabricada, los signos y síntomas pueden fluctuar y ser inconsistentes con la fisiología normal. Los indicadores que deben llevar al pediatra a considerar una enfermedad fabricada en un niño se muestran en la Tabla 2.

Un cuidador que busca otra opinión médica cuando le dijeron que el niño no tiene una enfermedad o que se resiste al hecho de que el niño está saludable debe originar dudas sobre una posible enfermedad inventada. Otras posibles áreas de preocupación incluyen al cuidador que persevera sobre resultados en el límite de la anormalidad o sin relevancia clínica, a pesar de repetidas garantías, o que refuta la validez de resultados normales. En el reporte clínico previo, se sugirió que el médico debe considerar las siguientes 3 preguntas en la evaluación  diagnóstica de una enfermedad inventada sospechada:

¿Son la historia, los signos y los síntomas de la enfermedad creíbles?
¿El niño recibe atención médica innecesaria y perjudicial o potencialmente perjudicial?
Si es así, ¿Qué está instigando las evaluaciones y el tratamiento?

Tabla 2. Indicadores de posible enfermedad fabricada en un niño

• El diagnóstico no coincide con los hallazgos objetivos.

• Los signos y síntomas son extraños.

• El cuidador o presunto ofensor no expresa alivio o placer cuando se le dice que el niño está mejorando o que el niño no tiene una enfermedad en particular.

• Historias incoherentes de los síntomas a partir de diferentes observadores.

• El cuidador insiste en procedimientos y hospitalizaciones invasivos o dolorosos.

• El comportamiento del cuidador no coincide con la angustia expresada o los síntomas reportados (por ejemplo, inusualmente tranquilo).

• Los signos y síntomas comienzan sólo en la presencia de un cuidador.

• Hermano que tiene o ha tenido una enfermedad inusual o muerte inexplicable.

• Sensibilidad a múltiples sustancias ambientales o medicamentos.

• Fallo de la enfermedad del niño para responder a tratamientos normales o intolerancia inusual a los tratamientos.

• El cuidador solicita públicamente simpatía o donaciones o beneficios debido a una enfermedad poco frecuente del niño.

• Amplio historial enfermedad inusual en el cuidador o en la familia del cuidador;  historia de trastornos de somatización del cuidador.

Es importante una evaluación multidisciplinaria que involucre a servicios médicos, psicosociales y de protección infantil, y a profesionales del derecho. Debido a la complejidad del diagnóstico de la enfermedad fabricada en un niño, el médico puede querer consultar con un especialista en abuso infantil.

Un médico con experiencia en abuso infantil y  enfermedad fabricada en un niño puede ser capaz de proporcionar una opinión más objetiva que un médico más estrechamente involucrado con la familia. Una revisión completa de la historia clínica, aunque potencialmente desalentadora, es imprescindible.

Dado que los registros médicos son generalmente extensos y por lo general involucran a múltiples sitios médicos, la identificación de la condición como fabricada puede perderse si no se revisan los registros médicos completos. La historia clínica completa puede no estar fácilmente disponible si se ha buscado atención médica en diferentes entornos clínicos.

Es importante comprender que hasta un 30% de los niños con enfermedad fabricada tiene una enfermedad médica subyacente. Eventualmente, la mayoría de las víctimas tendrán signos y síntomas iatrogénicos de enfermedad.

Al revisar los registros médicos, es útil hacer un resumen cronológico de los contactos médicos. Este resumen puede revelar uno o más de los siguientes:

(1) el uso de múltiples instalaciones médicas

(2) un patrón de utilización excesivo y/o inadecuado, incluyendo procedimientos, medicamentos, exámenes, hospitalizaciones, y cirugías

(3) un patrón de citas perdidas y altas del niño en contra del consejo médico

(4) una historia de opiniones médicas acerca de los problemas médicos del niño, enfermedades y tratamientos que son tergiversados a otros médicos.

Es esencial revisar todo la historia clínica, incluyendo las notas diarias de todos los profesionales de la salud, en lugar de centrarse en los informes resumidos, tales como los informes de alta. Cuando un niño es hospitalizado, es importante que todo el personal notifique la fuente de información médica en sus notas: por ejemplo, las enfermeras deben documentar si vieron que el niño tuvo apnea o si el cuidador les dijo que el niño tenía apneas.

Es útil crear una tabla que incluya los siguientes elementos para cada contacto de salud: nombre del paciente, fecha, lugar, motivo para el contacto, signos/síntomas reportados como se ha indicado por el cuidador, observaciones objetivas documentadas por el médico, conclusiones/diagnósticos hechos, tratamiento proporcionado, eficacia del tratamiento, y otros comentarios u observaciones. La veracidad de las afirmaciones hechas por el cuidador puede ser luego evaluada para cada signo y síntoma.

Una importante cuestión general a considerar es si la historia médica provista por el cuidador coincide con la historia en el registro médico y si el diagnóstico informado por el cuidador coincide con el diagnóstico hecho por el médico. Debido a que los cuidadores que fabrican enfermedades pueden distorsionar la información médica proporcionada por los diversos profesionales, es útil contar con todos los médicos involucrados en conferencia y desarrollar un plan de manejo consensuado.

Dado que los médicos pueden ser reacios a identificar los posibles problemas relacionados con la enfermedad inducida en la historia clínica, es también importante contactar a los médicos de forma individual para discutir si tienen alguna duda acerca de la posible fabricación de la enfermedad.

Un médico directamente involucrado en la evaluación continua o el tratamiento de un niño que puede ser víctima de una enfermedad inventada puede ponerse en contacto legalmente con otros médicos involucrados en el cuidado actual o pasado del paciente para obtener información relevante para la evaluación o el tratamiento actual del niño.

Si existe cualquier aspecto en el que el contacto médico pueda ser con fines forenses o hecho en consulta con los servicios de protección infantil, considerar obtener el consentimiento del cuidador y/o la obtención de asesoramiento jurídico antes de hacer ese contacto. La historia clínica de los hermanos debe ser revisada a fondo de la misma manera.

Si un niño con posibilidad de una enfermedad fabricada es verbal, el niño debe ser entrevistado por separado del cuidador para ver su recuerdo de cualquier tipo de síntomas, incluyendo dónde y cuándo ocurrieron. También es importante tomar una historia familiar y social cuidadosa, incluyendo información acerca de cualquier enfermedad frecuente o inusual en los hermanos y la familia extendida.

La enfermedad fabricada en un niño, al igual que otras formas de maltrato infantil, no es un diagnóstico de exclusión. El pediatra debe evaluar al niño por enfermedad fabricada mientras que simultáneamente busca otras explicaciones médicas para la enfermedad: por ejemplo, problemas de salud poco frecuentes e inusuales, tales como vómitos cíclicos o enfermedad mitocondrial.

Algunos padres son demasiado ansiosos o difíciles, y otros perciben a su hijo como vulnerable a causa de algún evento anterior traumático, tal como la prematurez extrema, y pueden “girar en torno” a un médico. Cuando las conductas parentales resultan en daño al niño, el niño ha sido maltratado, cualquiera sea la motivación del cuidador.

Las características específicas de la evaluación de la enfermedad fabricada en un niño dependerán del tipo de fabricación sospechada. El pediatra puede necesitar hacer pruebas  toxicológicas si sospecha intoxicación o puede necesitar solicitar el tipo o subtipos de grupo sanguíneo si la contaminación con sangre es una preocupación.

Si la prueba es necesaria para confirmar el diagnóstico, el niño debe ser protegido contra cualquier daño adicional o en curso, mientras que la evaluación está en marcha. Aunque el hospital es considerado generalmente un ambiente adecuado para completar estas pruebas, el cuidador ofensor suele continuar la fabricación de la enfermedad en el hospital. En consecuencia, el contacto del cuidador con el niño puede necesitar ser supervisado para proteger al niño contra más daño.

Si preocupa que un niño pueda ser víctima de enfermedades inventadas, los médicos deberían aplazar procedimientos y recetas. La responsabilidad del médico es para proteger al niño.

Video vigilancia encubierta

La video vigilancia encubierta (VVE) se ha propuesto como un método para garantizar la seguridad del niño durante la hospitalización, así como para exponer y documentar la conducta de fabricación del cuidador infractor hacia el niño mientras está en el hospital.

El uso de VVE ha sido motivo de controversia. Algunos sostienen que se trata de una invasión del derecho de los padres a la privacidad o que representa una trampa. Otros responden que la privacidad no está garantizada en un hospital, porque los profesionales de la salud, tales como las enfermeras, pueden ingresar en las habitaciones de los pacientes en cualquier momento sin previo aviso.

Además, en algunas condiciones, los niños están conectados a monitores que suenan en la estación de enfermeras. Algunos consideran a la VVE como una herramienta de diagnóstico, pero otros sostienen que las grabaciones pueden ser difíciles de interpretar y que un cuidador podría ser acusado falsamente de daño.

Debido a que puede ser difícil demostrar a los servicios de protección de menores y a los servicios judiciales que la enfermedad ha sido fabricada, algunos niños no serán protegidos de un daño mayor sin el uso de VVE para documentar el abuso. Algunas de las desventajas del uso de VVE incluyen su costo, la necesidad de monitoreo en tiempo real para interrumpir cualquier daño a un niño, y el riesgo de daño adicional al niño incluso con monitoreo cercano.

En una serie, se requirió VVE para realizar el diagnóstico de enfermedad fabricada en  un niño en más de la mitad de los casos. En el 10 % de los casos, sin embargo, resultó útil porque demostró que el niño tenía un problema médico. La VVE ha sido utilizada para detectar a los cuidadores que sofocan a lactantes, que causan fracturas intencionalmente, que administran tóxicos, y que inyectan sustancias nocivas en las vías intravenosas.

Se demostró que algunos cuidadores ofensivos, que se pensaba estaban muy atentos al niño, lo ignoraban cuando no había nadie observando. La VVE también puede refutar una afirmación falsa del cuidador, como demostrar que la apnea no se produjo cuando un cuidador lo ha denunciado. Además, la VVE tiene el potencial para mostrar que el abuso fue premeditado y se produjo sin provocación.

Si se va a implementar VVE, el hospital debe desarrollar protocolos que guíen su uso. Los protocolos deben incluir disposición para la monitorización continua, capacitación de los observadores o monitores, y un plan que garantice la rápida intervención si se observa que el niño está en riesgo.

Un enfoque que puede ser considerado en lugar de la VVE es la separación del niño del presunto cuidador ofensor y la observación ulterior de la condición del niño. El niño debe ser separado durante un tiempo suficiente para determinar si hay cualquier cambio en su condición, mientras que, en la medida de lo posible, se mantienen constantes todos los otros manejos, tales como el uso de medicamentos. Durante este período de prueba, al presunto cuidador infractor no se le debe permitir ningún contacto con el niño a menos que se mantenga una estricta supervisión de terceros.

Es probable que sea necesaria la intervención de los servicios de protección infantil para establecer y mantener esta separación. Si los síntomas no desaparecen, esto es indicio de que los síntomas no se fabricaron, considerando que el niño ha sido debidamente protegido durante la separación. La asociación entre la separación de prueba y cualquier mejora de la condición de un niño puede ser difícil de probar en un entorno legal, sobre todo porque la mejora en la condición de un niño puede atribuirse a una remisión espontánea o a la resolución del problema médico subyacente.

Manejo y pronóstico

Reportar la sospecha de maltrato

Los médicos deben informar de cualquier sospecha razonable de abuso infantil con prontitud a las autoridades de los servicios de protección infantil. Todos los estados tienen leyes que  indican a los médicos que informen la sospecha de maltrato infantil si tienen motivos razonables.

En una revisión de Sheridan, sólo aproximadamente un tercio de los casos de sospecha de enfermedad inventada en un niño habían sido informados. Otro estudio encontró que los pediatras no lo reportan a menos que estén casi seguros del diagnóstico de  enfermedad fabricada.

En este estudio, los pediatras estimaron la probabilidad de que su diagnóstico fuera correcto como mayor al 90%. Aunque las leyes no requieren este nivel de seguridad para el reporte, los médicos pueden estar preocupados de que un cuidador intensifique la inducción de la enfermedad para “probar” la enfermedad del niño. Además, los pediatras pueden ser reacios a reportar sospechas de fabricación de enfermedades debido a la experiencia previa con los servicios de protección infantil y el sistema jurídico fallando en proteger a un niño sin evidencia adicional corroborada.

Muchos de los sistemas de los servicios de protección infantil estatales no mencionan a la enfermedad fabricada o a cualquiera de sus diversos nombres como una forma específica de maltrato infantil. Cuando se reporta una sospecha de enfermedad inventada en estos estados, el pediatra debe centrarse en cómo se ve afectado el niño: por ejemplo, el pediatra puede reportar sospecha de abuso físico, abuso emocional, riesgo de daño, y todas las categorías que se aplican a la situación particular. Los pediatras deben colaborar con los servicios de protección de menores y con la aplicación de la ley para garantizar el mejor resultado para el niño.

Informar el resultado

Incluso cuando se notifica una enfermedad inventada a los servicios de protección de menores, muchos niños no están protegidos de un daño mayor. En el estudio de vigilancia de 2 años en el Reino Unido e Irlanda mencionado anteriormente, aproximadamente a un tercio de los niños (46 de 119) se les permitió volver a su hogar.

Aproximadamente una cuarta parte de los niños (27) todavía tenían signos o síntomas de abuso durante el seguimiento. Sólo un tercio de los niños fueron ubicados en sitios de cuidado fuera del control del presunto cuidador infractor. Los servicios de protección del niño y los tribunales fueron más tendientes a intervenir y proteger a los niños que eran más pequeños y que habían sido abusados físicamente a diferencia de los niños mayores que habían sufrido otros daños.

Si los niños que han sido víctimas de una enfermedad inventada son devueltos a su hogar al cuidado del cuidador ofensor, la reincidencia de abuso es frecuente. Aproximadamente 40% sufren más abusos, incluyendo otras formas de maltrato, como abuso físico y emocional.

En base a la revisión de Rosenberg, en el 20% de los casos fatales el niño había sido devuelto a su casa después de que los padres habían enfrentado la sospecha de enfermedad inventada, falleciendo el niño posteriormente.

En un estudio realizado en 54 niños con diagnóstico de enfermedad inventada seguidos por 1 a 14 años, muchos de los niños manifestaron otros problemas, incluyendo condiciones emocionales y conductuales, tales como trastornos de la conducta. Se halló una condena penal del cuidador infractor sólo en el 8 % de los casos en la serie de Rosenberg.

En un estudio de cohorte con varias limitaciones metodológicas, incluyendo el seguimiento de sólo aproximadamente el 50% de la muestra original identificada, los factores asociados con mejores resultados para los niños que habían sido víctimas incluyeron los siguientes:

(1) estímulo positivo continuo del cónyuge y/o abuelos.

(2) cuidado de crianza a corto plazo  exitoso antes de regresar a vivir con el cuidador infractor.

(3) relación terapéutica a largo plazo del cuidador con un trabajador social.

(4) nuevo matrimonio exitoso del cuidador comprometido.

(5) adopción temprana de la víctima.

(6) acogimiento de cuidado a largo plazo.

No fue posible determinar los beneficios relativos para los niños de permanecer con el cuidador abusivo versus ser separados. Entre los niños que estaban con el fabricante de la enfermedad en el momento de este estudio, los niños alojados lejos de su madre, incluso temporalmente, parecieron tener mejores resultados que los que no experimentaron esta separación.

Tratamiento del cuidador y reunificación

Al enfrentar la sospecha de que la enfermedad ha sido fabricada, 15% a 45% de los ofensores admitió causar o fabricar la enfermedad del niño, aunque muchos negaron cualquier engaño. En general, el pronóstico ha sido malo para los ofensores, pero hay algunos informes de tratamiento aparentemente exitoso. La identificación de la motivación del ofensor puede no ser crítica para establecer el diagnóstico de enfermedad fabricada en un niño, pero la comprensión de la motivación es importante para determinar el curso del tratamiento.

Schreier describe los siguientes indicadores de éxito del tratamiento:

(1) el abusador admite el abuso y ha podido describir específicamente cómo él o ella abusó del niño.

(2) el abusador ha experimentado una adecuada respuesta emocional a sus conductas y al daño que él o ella ha causado en el niño.

(3) el abusador ha desarrollado estrategias para identificar y manejar mejor sus necesidades para evitar abusar del niño en el futuro

(4) el abusador ha demostrado estas habilidades, con el seguimiento, a través de un período de tiempo significativo.

Schreier también afirma que los pares de los cuidadores infractores deben participar en el tratamiento porque han actuado frecuentemente en connivencia en el abuso del niño. La falta de educación del acompañante del cuidador ofensor también puede ser una motivación para el abuso de niños.

Resumen

La enfermedad fabricada por el cuidador en un niño es una condición rara en la práctica clínica pero que puede llevar a alta morbi-mortalidad. Debe sospecharse cuando los síntomas y signos de una enfermedad no se corresponden con una enfermedad particular o cuando no responden a la terapéutica aplicada pese a los esfuerzos médicos. Debido a que se trata de una forma grave de maltrato infantil, la sospecha de una enfermedad fabricada debe ser declarada por el pediatra y abordada con un enfoque multidisciplinario para determinar la mejor conducta a seguir para preservar la salud del niño.

La enfermedad fabricada por el cuidador en un niño es una forma relativamente rara pero muy grave de maltrato infantil. El pediatra que sospecha que los signos o síntomas de una enfermedad están siendo fabricados debería concentrarse en los daños o posibles daños causados al niño por las acciones de ese cuidador y en los esfuerzos del personal médico para diagnosticar y tratar una enfermedad inexistente.

Los pediatras necesitan tener un alto índice de sospecha y estar alertas a la posibilidad cuando los signos y síntomas no encajan en una enfermedad en particular, cuando parecen resistentes al tratamiento, o cuando evolucionan hacia otras enfermedades adicionales.

El diagnóstico correcto de la enfermedad fabricada implica una evaluación exhaustiva de las historias clínicas, una comunicación clara entre los profesionales médicos y, a menudo, un enfoque multidisciplinario. Si la respuesta del sistema de servicios de protección infantil parece inadecuada, el pediatra debe consultar a un especialista local en abuso infantil para asesoramiento y asistencia. Un enfoque sobre los motivos del cuidador, aunque útil en la terapia, no es necesario para un diagnóstico de esta forma de maltrato infantil.

Comentario:

La enfermedad fabricada por el cuidador en un niño es una condición rara en la práctica clínica pero que puede llevar a alta morbi-mortalidad. Debe sospecharse cuando los síntomas y signos de una enfermedad no se corresponden con una enfermedad particular o cuando no responden a la terapéutica aplicada pese a los esfuerzos médicos. Debido a que se trata de una forma grave de maltrato infantil, la sospecha de una enfermedad fabricada debe ser declarada por el pediatra y abordada con un enfoque multidisciplinario para determinar la mejor conducta a seguir para preservar la salud del niño.

♦ Resumen y comentario objetivo: Dra. María Eugenia Noguerol

Obtenido de IntraMed.net, en: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=82239

Nota: imagen obtenida de IntraMed.net en igual dirección: http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=82239

6 de febrero: Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina

Filed under: efemerides — febrero 1st, 2018 — 19:46 — prevemi

6 de febrero: Día Internacional de Tolerancia Cero con la Mutilación Genital Femenina
La solidaridad es uno de los valores fundamentales y universales en que deberían basarse las relaciones entre los pueblos en el siglo XXI. Por ese motivo, la Asamblea General decidió proclamar el 20 de diciembre de cada año Día Internacional de la Solidaridad Humana.

Ver la efeméride completa en: http://www.un.org/es/events/femalegenitalmutilationday/

Señales de advertencia de acoso escolar

Filed under: bullying,Para estudiantes,Para la familia — febrero 1st, 2018 — 10:15 — prevemi

Señal de coso escolarExisten numerosas señales de alerta que pueden indicar que alguien se encuentra involucrado en una situación de acoso escolar, ya sea como acosador o como acosado.

Reconocer las señales de alerta es un primer paso importante para actuar contra el acoso escolar. No todos los niños que son acosados o que acosan a otros piden ayuda.

Es importante hablar con los niños que evidencian señales de ser acosados o de acosar a otros. Estas señales de alerta también pueden poner de manifiesto otros problemas, como la depresión o el abuso de sustancias. Hablar con el niño puede ayudar a identificar la raíz del problema.

Señales de que un niño está siendo acosado
Señales de que el niño está acosando a otros
¿Por qué no piden ayuda los niños?

Señales de que un niño está siendo acosado:

Busque cambios en el niño. Sin embargo, es preciso tener en cuenta que no todos los niños que son acosados manifiestan señales de alerta.

Algunas señales que indican que hay un problema de acoso:

Lesiones inexplicables
Pérdida o rotura de ropa, libros, dispositivos electrónicos o joyas
Dolores de cabeza o estómago frecuentes, sensación de malestar o simulación de enfermedad
Cambios en los hábitos alimentarios, como saltarse horarios de comidas o atracarse. Los niños pueden llegar de la escuela con hambre porque no almorzaron.
Dificultad para conciliar el sueño o pesadillas frecuentes
Calificaciones bajas, pérdida de interés en las tareas escolares, o el niño se niega a ir a la escuela
Pérdida repentina de amigos o deseo de evitar situaciones sociales
Sentimientos de impotencia o disminución de la autoestima
Comportamiento autodestructivo como escaparse del hogar, autoinfligirse heridas o hablar de suicidio

Si conoce a alguien muy angustiado o en peligro, no ignore el problema. Busque ayuda cuanto antes.

Señales de que el niño está acosando a otros

Los niños pueden estar acosando a otros en los siguientes casos:

Cuando se involucran en agresiones físicas o verbales
Tienen amigos que acosan a otros
Son cada vez más agresivos
Son enviados con frecuencia a la dirección o a detención
No pueden explicar cómo obtuvieron dinero adicional o pertenencias nuevas
Culpan a otros de sus problemas
No asumen responsabilidad por sus actos
Son competitivos y se preocupan por su reputación y popularidad

¿Por qué no piden ayuda los niños?

Las estadísticas del Suplemento de delitos escolares 2008-2009 mostraron que un adulto es notificado solo en un tercio de los casos de acoso. Los niños no hablan con los adultos por varias razones:

El acoso escolar genera en el niño una sensación de impotencia. Los niños quieren manejar la situación por su cuenta para sentirse nuevamente en control. Es posible que teman ser vistos como débiles o chismosos.
Los niños pueden temer una represalia de parte del acosador.
El acoso escolar puede ser una experiencia humillante. Es posible que los niños no quieran que los adultos sepan qué se dice de ellos, sea verdadero o falso. Temen que los adultos los juzguen o los castiguen por ser débiles.
Los niños víctimas de acoso se sienten aislados socialmente. Es posible que sientan que no les importan a nadie o que nadie podría comprenderlos.
Los niños tienen miedo de ser rechazados por sus pares. Los amigos pueden ayudar a proteger a los niños del acoso y es posible que los niños tengan miedo de perder su protección.

Obtenido del sitio: stopbulliyng.gov, disponible en: http://espanol.stopbullying.gov/en-riesgo/se%C3%B1ales-de-advertencia/rr9/%C3%ADndice.html

La familia y la limitación del esfuerzo terapéutico en los cuidados intensivos pediátricos. Aspectos éticos

Filed under: Publicaciones nacionales — enero 30th, 2018 — 18:29 — prevemi

medisur

RESUMEN

El hecho de mejorar la calidad de vida de los pacientes con enfermedades incurables, así como prolongar la vida en situaciones clínicas de gravedad extrema, se ha visto aparejado al problema de delimitar cuándo no es éticamente correcto prolongar más una agonía. Casi toda la literatura médica que trata este tema, se refiere al derecho del paciente y de la familia de limitar un esfuerzo terapéutico fútil y de lo acertado de esto para evitar el sufrimiento innecesario del enfermo; sin embargo, existe poca información acerca de cómo actuar ante situaciones en que los familiares de un niño en estadio terminal, insisten en continuar con tratamientos que no tendrán resultados y que solo provocarán dolor e incremento del sufrimiento, sin contar el gasto innecesario de recursos, lo cual pone al médico en una situación difícil. En este trabajo se exponen criterios derivados de la experiencia en la unidad de cuidados intensivos pediátricos, sobre todo, relacionados con la interpretación de los conceptos que se manejan en este contexto.

Palabras clave: eutanasia, calidad de vida, pacientes incurables, cuidados para prolongación de la vida, unidades de cuidado intensivo, niño, familia

Uriarte-Méndez A, Vila-Díaz J, Pomares-Pérez Y, Prieto-Apesteguía A, Capote-Padrón J. La familia y la limitación del esfuerzo terapéutico en los cuidados intensivos pediátricos. Aspectos éticos. Medisur [revista en Internet]. 2014 [citado 2014 Abr 6]; 12(1):[aprox. 7 p.]. Disponible en: http://medisur.sld.cu/index.php/medisur/article/view/2457

Para ver el artículo completo deben visitar la dirección: http://medisur.sld.cu/index.php/medisur/article/view/2457

Violencia durante el proceso de construcción de la masculinidad en adolescentes

Filed under: adolescencia,Tema de actualización — enero 30th, 2018 — 14:38 — prevemi

Artículo de revisión con el objetivo de analizar como influye la categoría violencia y su relación con el proceso de construcción de la masculinidad en adolescentes. Se recogen datos de interés para estudiantes de medicina y otros profesionales de la salud como: consideraciones teóricas sobre el Patriarcado como sistema de dominación desde el género y la generación,  proceso social de construcción de la masculinidad, así como la violencia ejercida hacia algunos adolescentes por no cumplir con los mandatos de la masculinidad hegemónica en nuestra sociedad. La importancia de este estudio radica en que visualiza un problema social y de salud que genera importantes conflictos en la construcción de los modelos de género, y que está muy poco tratado en nuestro país, utilizando para la búsqueda de información las bases de datos disponibles en Infomed, así como la literatura presente en la biblioteca del Policlínico Docente Universitario “Marta Martínez Figuera”.

Invitamos a leer el artículo completo.

27 de enero: Día Internacional de Conmemoración anual en memoria de las víctimas del Holocausto

Filed under: efemerides — enero 24th, 2018 — 3:13 — prevemi

Rechazando toda negación, ya sea parcial o total, del Holocausto como hecho histórico, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó la resolución 60/7 Condenando sin reservas todas las manifestaciones de intolerancia religiosa, incitación, acoso o violencia contra personas o comunidades basadas en el origen étnico o las creencias religiosas, dondequiera que tengan lugar.

Ver la efeméride completa en: http://www.un.org/es/holocaustremembrance/

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