Pediatria

9 noviembre 2010

Dr. José Renán Esquivel

Filed under: Pediatras célebres — Violeta Ramos García @ 19:06

Dr. Jose Renan EsquivelEn días recientes falleció en Panamá uno de los pediatras más célebres de América Latina, el profesor Dr. José Renán Esquivel (1925-2010). Fue director del hospital del niño en Ciudad Panamá durante 27 años. Los pediatras formados bajo su influencia estarán marcados para siempre por sus enseñanzas y ejemplo. En nombre de los pediatras cubanos expresamos nuestras más sentidas condolencias por su sensible pérdida.

8 noviembre 2010

Dr. Benjamin Spock

Filed under: Pediatras célebres — Violeta Ramos García @ 18:04

Síntesis biográfica del Dr. Benjamin Spock

Por el Dr. Fernando Domínguez Dieppa

Dr. Benjamín SpockEl Dr. Benjamin McLane Spock (1903-1998) nació en New Haven, Connecticut, se licenció en medicina en la Universidad de Columbia, en 1929. Su obra titulada: El libro del sentido  común del cuidado de bebés y niños, también conocido como Tu Hijo, publicado en 1946, es uno de los mayores bestsellers de todos los tiempos. En 1998 se habían vendido más de 50 millones de ejemplares en todo el mundo. Fue traducido a 39 idiomas.

Esta especie de guía rompió radicalmente con los esquemas establecidos que propugnaban costumbres rígidas en la alimentación infantil y recomendaban no demostrar demasiado afecto a los niños. Al mismo tiempo este libro provocó una gran polémica porque se temía un exceso de permisividad con los menores.

Su revolucionario mensaje a todas las madres era “usted sabe más de lo que cree”. Spock fue el primer pediatra en estudiar psicoanálisis para tratar de comprender las necesidades infantiles y la dinámica familiar. Sus ideas acerca del cuidado infantil permitieron a varias generaciones de padres ser mas flexibles y afectuosos con sus hijos, y a tratarlos como individuos, en un contexto en que la sabiduría tradicional propugnaba el uso de la disciplina, y que -por ejemplo- los bebés no debían ser mimados cargándolos cuando lloraban. Se considera que el Dr. Spock dio un giro sustancial a la Puericultura a partir de la II Guerra Mundial.

En 1962, el Dr. Spock se unió a Peace Action, con quien actuó políticamente para poner fin a la guerra de Vietnam. En 1964 él y otros cuatro militantes fueron procesados por el fiscal general Ramsey Clark por cargos de conspiración y oposición a la estrategia nacional. El Dr. Spock y tres de sus presuntos cómplices fueron condenados a dos años de prisión. La condena nunca no se aplicó, fue apelada, y en 1969 un tribunal federal la revocó.

En 1967 fue nominado como candidato a vicepresidente acompañando a Martin Luther King en la Conferencia para nuevas políticas en Chicago. También fue candidato del Partido popular en las elecciones presidenciales de Estados Unidos de 1972, con una plataforma que proponía atención médica gratuita, el rechazo de las leyes de crimen sin víctima, la legalización del aborto y la homosexualidad, un ingreso mínimo garantizado para las familias, y la retirada inmediata de las tropas estadounidenses de países extranjeros. En las décadas de 1970 y 1980 el Dr. Benjamin Spock ofreció conferencias contra las armas nucleares y los recortes en ayuda social del gobierno norteamericano.

Sus últimas publicaciones fueron: Feeding Your Baby and Child (Alimentando a tu bebé y a tu hijo; escrito en colaboración en 1955) y Teenager’s Guide to Life and Love (Guía para adolescentes sobre la vida y el amor, 1971). Su autobiografía, Spock on Spock (Spock sobre Spock), se publicó en 1989.

Tuve el honor de conocer personalmente al Dr. Benjamin Spock durante su visita a La Habana en enero de 1993. Acudí a su encuentro en una invernal tarde tropical acompañando a los profesores José Jordán y Enzo Dueñas. Su esposa, Mary Morgan, quien preparaba sus conferencias y seminarios nos contó como además lo había acompañado en sus actividades y viajes de activismo político desde 1976 y como fue arrestada con él varias veces por desobediencia civil.  Además nos dijo que el Dr. Spock, que en su juventud fue destacado deportista y marino, gustaba de dormir la siesta y que se había introducido en el yoga y practicaba la dieta macrobiótica.

La sola presencia del afamado pediatra imponía respeto, se veía un hombre pulcro, aún vigoroso a sus casi 90 años, con un hablar pausado y jovial. Conocía muy bien la evolución de los principales indicadores de salud infantil en Cuba en las últimas décadas y escuchó con mucha atención como se habían ido implementando en el país los principales programas vinculados a la atención integral de la salud en la infancia, lo que le fue explicado en perfecto Inglés por el profesor Dr. José Jordán, maestro de maestros de la Pediatría en Cuba. Me regaló y autografió un ejemplar de su mundialmente famoso libro que aún guardo como un preciado tesoro.

Cinco años después de haber tenido el privilegio de haberlo conocido, en marzo de 1998, las agencias noticiosas difundieron la triste noticia de su muerte acaecida casi a los 95 años de edad, en su residencia de La Jolla, en California y luego de una larga batalla contra el cáncer.

Dr. Emil J. Kasse Acta

Filed under: Pediatras célebres — Violeta Ramos García @ 18:03

Síntesis biográfica del Dr. Emil J. Kasse Acta

Por el Dr. Fernando Domínguez Dieppa

Dr. Emil José Kasse ActaNació en la Sultana del Este, República Dominicana, el 28 de octubre de 1924. Fue el primogénito de dos inmigrantes libaneses que tuvieron en total  cuatro hijos. Fue en su hogar donde recibió los principios y valores que normarían toda su vida: laboriosidad, don de gente y amor al prójimo. Realizó sus estudios elementales en la Academia Antillana y el bachillerato en la escuela normal José Joaquín Pérez, ambas en su ciudad natal. En 1945 viajó a Santo Domingo, la capital, para estudiar Medicina, desde temprano se interesó vivamente en la atención al paciente pediátrico.

En 1947 fue testigo de la fundación de la Sociedad Dominicana de Pediatría. Se graduó de Doctor en Medicina en 1952 y siempre trabajó como pediatra. Inicialmente fue nombrado en el hospital Juan Pablo Pina en San Cristóbal e instaló un consultorio en la clínica Melgen. Paralelamente a su carrera profesional había incursionado en el campo del deporte. En 1962 se convirtió en el primer presidente del comité olímpico dominicano.

En el año 1963, después de la dictadura trujillista, hay un renacer de la Sociedad Dominicana de Pediatría que había tenido que recesar sus actividades científicas y sociales durante los años previos. El Dr. Kasse Acta se entrega entonces en cuerpo y alma a luchar por el éxito de los eventos que organiza la sociedad. Para muchos siempre fue la “niña de los ojos de Emil”, como cariñosamente siempre se le conoció y ocupó su presidencia durante dos períodos (1966-67 y 1973-74).

En 1975 hizo realidad su sueño de inaugurar el Centro de Pediatría y Especialidades en la capital del país. Se destacó en su entrega a la especialidad por su energía inagotable, por su marcado interés en la educación médica continuada a través de los eventos científicos y porque su vocación por la atención a la salud de la infancia constituyó siempre el principal motivo de su vida. Colaboró gustosamente en eventos pediátricos de carácter nacional e internacional siempre desinteresadamente.

Viajó por primera vez a Cuba en diciembre de 1979 y constató personalmente los logros alcanzados en los indicadores de salud infantil en nuestro país. A partir de entonces se incrementó su respeto, admiración y amistad por los pediatras cubanos, en especial por quien consideraba como su hermano el profesor de mérito Dr. Enzo Dueñas, quien es presidente de honor de la sociedad cubana de Pediatría.

Perteneció a ocho sociedades científicas de dentro y fuera de su patria. Se le nombró miembro de honor en diez sociedades de Pediatría de nuestro continente, entre ellas la nuestra. Como profesor desarrolló una amplia actividad docente desde el año de su graduación. Fue profesor titular de Pediatría de la Universidad Autónoma de Santo Domingo y de la Universidad Central del Este. Representó a la República Dominicana en decenas de eventos científicos internacionales. Publicó 39 trabajos científicos en varias revistas médicas. Fue el autor de la letra del himno de la Pediatría latinoamericana, que tiene la música del maestro Rafael Solano.

Recibió diversos y muy merecidos reconocimientos, entre los que se encuentran: Orden del Mérito Duarte, Sánchez y Mella en el grado de caballero, Profesor Honorario de la Universidad de San Pedro de Macorís, Doctor Honoris Causa de la Universidad de Anatolia en  Ankara, Turquía, Orden de ciudadano distinguido otorgada por el ayuntamiento de Santo Domingo. Recibió en total once homenajes de diversas instituciones dominicanas.

Padeció en los últimos años de su vida de un enfisema pulmonar obstructivo crónico que le dificultaba mucho su trabajo asistencial y docente, restándole vitalidad a su incansable hacer desde finales de los años ochenta.  Murió el 13 de agosto de 1994 rodeado del afecto de su gentil y distinguida esposa y de sus tres hijos. Siempre será recordado entre nosotros como un gran maestro de la Pediatría Latinoamericana y por su gran cercanía y amistad con los pediatras cubanos.

Dr. Waldo E. Nelson

Filed under: Pediatras célebres — Violeta Ramos García @ 18:02

Síntesis biográfica del Dr. Waldo E. Nelson

Por el Dr. Fernando Domínguez Dieppa

Dr. Waldo E NelsonNació en 1898 en Mc Clure, estado de Ohio en Estados Unidos. Allí creció juntos a sus siete hermanos, estudió en el colegio Wittenberg donde conoció a la que sería su esposa, Marge Harris, que falleció en 1982. Con ella tuvo tres hijos, que le dieron ocho nietos y quince biznietos.

El Dr. Nelson estudió Medicina en la Universidad de Cincinnatti de donde egresó en 1926. Completó su internado en el hospital general, pero hizo la residencia en el hospital infantil de ese ciudad. Fue allí donde consolidó sus conocimientos de Pediatría e inició su trascendente carrera como docente de la especialidad.

Después de varia pasantías en diversos servicios de Europa y de Estados Unidos, fue nombrado catedrático director del departamento de Pediatría de la Universidad de Temple, en 1940. Logró la integración entre dicha universidad y el hospital infantil St. Christopher, ambos en Filadelfia. Transformó aquel hospital para niños de un barrio en uno de los centros más importantes de eduación continua y de investigación en Pediatría, gracias a la selección de los primeros profesionales que trabajaron en el mismo y que se convirtieron en famosos investigadores.

Fue una persona estricta aunque al mismo tiempo solícita, que nunca dudaba en ayudar a quien lo necesitara. A partir de 1941 el libro de texto de Pediatría lleva su nombre, es conocido a nivel internacional como la Biblia de la Pediatría. Se considera que es la continuación del que habían iniciado Griffith y Mitchell Nelson. A partir de la sexta edición en 1956 Nelson figuró como el único editor. Es, sin dudas, el libro de Pediatrí más conocido por estudiantes, residentes y médicos del mundo entero.

El Dr. Nelson acostumbraba a decir que la prepación de sus textos era para él como una especie de proyecto familiar. Su esposa y sus tres hijos eran parte del proceso editorial. Él escribía en la noche luego de su jornada de trabajo hospitalaria.

Desde 1959 hasta 1977 fue el editor de la revista Journal of Pediatrics, después durante 5 años fue editor consultante y pasó a ser su editor emérito. Transformó esa revista en una de las más importantes de la especialidad.

Durante su larga vida profesional y académica fue miembro de numerosas sociedades científicas, entre ellas la Academia Americana de Pediatría a la que perteneció desde 1937, la Asociación Médica Americana, la Sociedad de Investigaciones Pediátrica y la Sociedad Americana de Pediatría de la que fue su presidente en 1963.

Recibió numerosos premios y distinciones en su país natal y en muchos otros de todo el mundo, entre los que merecen citarse el Jacobi, el Howland, el Proctor, la Medalla Donald Drake y el Lifetime Achievement de la Academia Americana de Pediatría en 1991.

Su gran preparción científica marchó paralelamente a sus condiciones de médico humanista dedicado al bienestar del niño y su familia. Supo siempre cuanto se le admiraba en Cuba y expresó su afecto y agradecimiento hacia los pediatras cubanos. Murió a los 98 años, el 2 de marzo de 1997, unos meses antes del XXIII Congreso Nacional de Pediatría en nuestro país.

En la sesión inaugural de dicho evento se guardó un especial momento de recordación a la memoria de aquel gran pediatra que tanto nos enseñara a través de su monumental obra y al mismo que con gran frecuencia visitaba a niños gravemente enfermos y atendía a sus familiares ofreciendo espontaneamente sus criterios, recomendaciones o sus palabras de consuelo, a cualquier hora del día o de la noche.

Dr. Antonio Diez Betancourt

Filed under: Pediatras célebres — Violeta Ramos García @ 18:02

Síntesis biográfica del profesor Dr. Antonio Diez Betancourt

Profesor Dr. Antonio Diez BetancourtHa sido considerado entre los más connotados neuropediatras cubanos, su mayor celebridad se debe a su dedicación al diagnóstico y manejo de las enfermedades heredometabólicas en el paciente pediátrico.

Nació el 8 de agosto de 1929 en La Maya, antigua provincia de Oriente. Fue el primogénito de una prole de siete hermanos. Su padre era doctor en Farmacia, por lo que pertenecía a la clase media. Cursó la enseñanza primaria en su pueblo natal. Obtuvo el título de bachiller en Ciencias en los colegios internacionales de Cristo, en Santiago de Cuba, en 1947. Ese mismo año se trasladó a la capital del país donde cursó sus estudios de Medicina hasta graduarse en 1954. Fue seleccionado por sus altas calificaciones para cursar estudios de postgrado en los Estados Unidos.

Su inclinación por la medicina asistencial y especialmente por la Pediatría lo lleva a realizar el internado en el hospital “Calixto García” con el profesor Dr. Arturo Aballí García Montes, hijo del Padre de la Pediatría cubana. Obtuvo por concurso oposición la residencia en esa especialidad en 1959. Comenzó la docencia en el recién inaugurado hospital “William Soler” de Alta Habana, donde labora hasta 1963 en que fue nombrado director del hospital pediátrico provincial “José Luis Miranda” de Santa Clara, donde también comenzó la docencia. Fue presidente del consejo científico provincial en la entonces provincia de Las Villas, donde comenzó las consultas especializadas de Neuropediatría.

Regresa a La Habana en 1968 como vicedirector facultativo del hospital “Dr. Ángel Arturo Aballí” donde funda el servicio de Neuropediatría, que dirigió por algo más de tres décadas y que fue centro de referencia nacional para el diagnóstico de los errores innatos del metabolismo con repercusión a nivel del sistema nervioso central.

Fue fundador de la docencia también en las provincias de Matanzas y Holguín, donde presidió tribunales estatales para el otorgamiento de la especialidad de Pediatría en la antigua provincia de Oriente Norte. Presidió la comisión nacional de defectología, antes había sido jefe del departamento de atención a impedidos físicos y mentales de la dirección nacional de asistencia social del MINSAP. Además fue uno de los primeros integrantes del grupo nacional de síndromes infecciosos neurológicos, del que formó parte desde 1976.

Miembro del grupo nacional de Pediatría del MINSAP desde 1980. Miembro activo de la Asociación Latinoamericana de Pediatría desde 1987. A partir de 1994 fue también miembro del consejo científico de la facultad de Ciencias Médicas “Julio Trigo”. Fue nombrado profesor auxiliar de Pediatría de la Universidad Médica de La Habana en 1977,  profesor titular en 1989 y profesor consultante en 1996. Brindaba sus conocimientos en calidad de tal no solo en su querido hospital Aballí, sino también en el hospital “Julito Díaz” y en el Centro Internacional de Rehabilitación Neurológica de La Habana.

Desde la asistencia vinculada a la docencia desarrolló su actividad investigativa, cuyos resultados publicó en revistas nacionales e internacionales, entre los que se encuentran entidades que por vez primera fueron reportadas en Cuba. Colaboró en la introducción de nueva tecnologías para el diagnóstico de errores innatos del metabolismo. Fue presidente y miembro de tribunales para la evaluación tanto del pregrado como del postrado, así  como parte del jurado de concursos para la premiación de investigaciones a diferentes niveles.

Cumplió diferentes misiones en el extranjero a partir de la primera reunión internacional de Neurología Pediátrica en México, en 1972. Participó en una misión internacionalista en la República Árabe Saharaui Democrática en 1982.

Fue muy amplia su trayectoria revolucionaria. Participó activamente en la lucha clandestina contra la dictadura de Batista dentro del movimiento 26 de julio y de la resistencia cívica de La Habana. Fue miembro fundador de las milicias nacionales revolucionarias, los comités de defensa de la revolución, el sindicato nacional de trabajadores de la salud y el partido comunista de Cuba. Al fallecer, el 30 de marzo de 2009, pertenecía la asociación de combatientes de la Revolución Cubana.

Recibió múltiples distinciones y reconocimientos a lo largo de su fructífera vida como profesional de la salud infantil. En 1989 obtuvo el premio al logro científico por el diagnóstico bioquímico y molecular de las enfermedades heredometabólicas, el premio anual de la Salud en 1990 por su trabajo sobre el niño de 11 años en Cuba. Reconocimiento científico por sus aportes al campo de las neurociencias en 1992. Reconocimiento a su larga y fructífera trayectoria docente, asistencial, investigativa y revolucionaria en función de la docencia médica superior del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (ISCMH), distinción XX del ISCMH y se le confirió el título de Profesor de Mérito en el 2004. Le fueron otorgadas las medallas José Tey, Manuel Fajardo y por el 60 aniversario de la central de trabajadores de Cuba.

A pesar de su dedicado estado de salud, durante los últimos años de su vida, no dejó de estudiar y poner sus conocimientos al servicio de las jóvenes generaciones de médicos, pediatras y neuropediatras cubanos. Su vida puede resumirse como una total entrega a la asistencia directa del enfermo pediátrico, donde siempre alcanzó niveles de excelencia.

Fue un hombre sencillo, humilde y modesto, que comprometido con su tiempo y su Patria, no solo alcanzó gran celebridad, sino que fue un verdadero profesor y formador de varias generaciones de profesionales de la salud infantil en su queridísima Cuba, cuya bandera cubrió su féretro como expresión agradecida de la Patria toda.

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Autor: Violeta Ramos García | Contáctenos
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