Nutrición e Higiene de Los Alimentos

28 abril 2010

El uso regular de probióticos beneficia al sistema inmune y defiende al organismo de una “amplia variedad” de patógenos

Filed under: noticia — nutricion @ 11:18

Los probióticos tienen un efecto inmunomodulador en el organismo, es decir, que contribuyen a regular el sistema inmune, defendiendo al organismo de una “amplia variedad” de agentes patógenos que pueden ocasionar diferentes enfermedades, sin embargo, según explicó hoy la profesora de Investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), la doctora Ascensión Marcos, “si no esta incorporado a la dieta habitual no vale de nada”. 

En los últimos años se ha generado un debate sobre la necesidad de incluir en la alimentación complementos probióticos, debido a que muchas marcas industriales han sacado al mercado productos que incluyen Lactobacillus, Bifidobacterias y Estreptococos. De hecho, explicó Marcos, numerosas investigaciones demuestran la eficacia de estos alimentos que, “a nivel general, inciden positivamente en la inmunidad innata”.

“Sabemos que regula el sistema inmune innato, ni lo potencia ni lo inhibe, es un inmunomodulador que actúa a nivel intestinal –donde se encuentra el 70 por ciento de las defensas–, pero que repercute en la sangre periférica”, por tanto “se trata de una agente preventivo”, explicó en la rueda de prensa posterior al Encuentro Científico sobre Investigación en Inmunología, en el que han participado expertos de la Sociedad Española de Inmunología (SEI) el Instituto Pasteur y del CSIC y que ha tenido lugar hoy en la Real Academia Nacional de Medicina.

El sistema inmunitario, que constituye las defensas naturales internas del organismo, y que está formado por una amplia variedad de células y moléculas organizadas en una compleja red en constante interacción dispersa por el organismo que pone en marcha dos tipos de respuestas: la innata, es decir, los mecanismos de defensa inespecíficos ante grupos de patógenos, como las bacterias, y la defensa específicamente dirigida a un patógeno concreto.

Según señaló Marcos, en este campo destacan los resultados de numerosas investigaciones que avalan efectos beneficiosos de estos productos para la salud pública como potenciadores de la eficacia de algunas vacunas y en patologías con creciente incidencia. No obstante, ahondo en la necesidad de profundizar mucho más en los estudios, tanto en experimentación básica como en la aplicación práctica, para comprender la naturaleza de la interacción de los probióticos con el intestino y la relación con la respuesta inmune.

Asimismo, recordó que, aunque existen evidencia claras sobre la interacción de la alimentación y el sistema inmunitario, “no está clara el origen de la enfermedades autoinmunitarias ni de la alergias”. Así, no se comprenden las razones por las cuales la frecuencia y la gravedad de las alergias no dejan de aumentar desde hace unos cincuenta años.

El director del área de Inmunología y Alergología del Instituto Pasteur, el doctor Marc Daeron, comentó que se empieza a conocer bien los mecanismos responsables de los síntomas de la alergia, pero se sigue sin comprender por qué una persona es alérgica, y no otra que posee sin embargo todo lo que es necesario para serlo. Tampoco se comprende más por qué el Sistema Inmunitario reacciona a sustancias tan inofensivas como el polen de gramínea o el polvo de casa y por qué, en lugar de proteger, la reacción que desarrolla es patógena

MAYOR IMPULSO A LA INVESTIGACIÓN

Por otra parte, el doctor José Ramón Regueiro, catedrático de Inmunología de la Universidad Complutense de Madrid y portavoz de la SEI recordó que “cuando no funciona el sistema inmune aumenta el número de enfermedad que afectan al organismo”, y esta situación es cada vez más habitual ya que “los actos de vida de la sociedad occidental están haciendo que aparezcan más disfunciones en el sistema inmunitario, probablemente porque no se está utilizando para lo que estaba diseñado que era defender al organismo de las infecciones”.

Los nuevos hábitos de alimentación, la excesiva higiene, la no exposición a la vida del campo ha producido que cada vez la población esté menos expuesta a estos patógenos, “el sistema inmunitario este ocioso” y aparezca un mayor número de alergias, enfermedades autoinmunitarias e inflamatorias, inmunodeficiencias, infecciones, etc.

Aprovechando este encuentro, los expertos en inmunología han pedido un mayor impulso institucional y empresarial a la investigación, asistencia y docencia en inmunología para ampliar el conocimiento en esta disciplina y mejorar así el tratamiento y diagnóstico. Al respecto, Regueiro advirtió de la necesidad de aumentar el apoyo a la investigación en inmunología y crear un Instituto de Inmunología en España.

Fuente: Madrid, abril 28/2010 (EUROPA PRESS)

Los omega 3 ayudarían a reducir el riesgo de cáncer de colon

Filed under: noticia — nutricion @ 11:11

Las personas que consumen una gran cantidad de aceite de pescado y otros ácidos grasos omega 3 reducirían el riesgo a desarrollar cáncer de colon.

Estudios en animales y un par de ensayos clínicos pequeños sugieren que los suplementos de aceite de pescado reducirían la inflamación y tendrían propiedades anticancerígenas, concluyó el equipo de Sangmi Kim, de National Institute of Environmental Health Sciences, en Research Triangle Park, Carolina del Norte.

Pero, hasta ahora, estudios clínicos sobre la alimentación de cohortes grandes obtuvieron resultados contradictorios.

El equipo examinó la relación entre el consumo de ácidos grasos poliinsaturados y el riesgo de cáncer de colon en 1.503 personas blancas (incluidas 716 personas con cáncer de colon y 787 personas sanas) y 369 afroamericanas (213 con cáncer de colon y 156 sanas).

En la población blanca, el grupo en la cuarta parte superior, según el consumo de omega 3, tenía la mitad de riesgo de desarrollar cáncer de colon, a diferencia del grupo en el cuarto inferior.

Al analizar por separado a los dos principales ácidos grasos presentes en el aceite de pescado (eicosapentaenoico y docosahexaenoico), el equipo determinó que el riesgo también disminuía a medida que aumentaba el consumo.

Cuando el equipo estudió juntos a los grupos de personas blancas y de afroamericanas, también identificó una disminución del riesgo de cáncer de colon a medida que crecía el consumo de omega 3.

Un análisis por separado de los participantes afroamericanos no reveló esa relación.

El equipo halló igualmente que las personas que consumían más ácidos omega 6 que omega 3 eran más propensas a tener cáncer de colon, aunque el consumo de omega 6 per se no modificaba ese riesgo.

Además del aceite de pescado, las fuentes de ácidos grasos omega 3 son los aceites de semillas (aceite de nuez, aceite de linaza y los vegetales de hoja verde).

La población en Estados Unidos consume más omega 6 que omega 3; las principales fuentes incluyen el aceite de palma, de soja y de girasol.

El equipo determinó una relación “inesperada” entre el alto consumo de omega 3 y el cáncer de colon en los afroamericanos, pero reclamó precaución a la hora de interpretar ese resultado, que, afirmó, “pudo haber sido por azar”.

De todos modos, concluyó: “Se necesitan más estudios para asegurar que el beneficio potencial de una modificación alimentaria variaría según la etnia”.

Fuente: Nueva York, abril 26/2010 (Reuters Health)
 (American Journal of Epidemiology, online 14 de abril del 2010)

Asocian la obesidad de los padres con la obesidad infantil

Filed under: noticia — nutricion @ 11:06

Tener los dos padres obesos, especialmente la madre, aumentaría mucho el riesgo de que un niño sea obeso.

Un equipo de investigadores en Reino Unido halló que, entre más de 7.000 participantes de entre 2 y 15 años de un estudio nacional, los que tenían a los dos padres obesos eran 12 veces más propensos a ser obesos que los hijos de dos padres con peso normal, aun tras considerar factores socioeconómicos (según los trabajos de los padres) y la etnia.

El peso de las madres concentró una asociación especialmente sólida con el peso infantil.

Los resultados, publicados en American Journal of Clinical Nutrition, no son los primeros en su tipo ni en destacar el papel del peso materno. Pero lo distinto es que los autores del estudio nacional habían medido la altura y el peso de los padres, en lugar de confiar en sus dichos.

“El principal aporte es que tuvimos medidas objetivas, lo que nos permitió confiar en la mayor solidez de la relación entre el peso de la madre y del hijo, que entre el del padre y el hijo”, dijo a Reuters Health por correo electrónico la doctora Jane Wardle, profesora de psicología clínica de University College London.

Los resultados surgen de datos de 4.432 familias en Reino Unido que habían participado en la encuesta anual de salud entre el 2001 y el 2006.

Una enfermera había medido el peso y la altura de cada participante, y los autores habían clasificado a los padres y los hijos en grupos: peso normal, con sobrepeso, obesos y obesos mórbidos, según el índice de masa corporal.

En el 38 por ciento de las familias, por lo menos uno de los padres era obeso, mientras que el 8 por ciento de los niños tenía a ambos padres obesos. Sólo en el 14 por ciento de las familias, ambos padres tenían peso normal.

La obesidad de los hijos fue poco frecuente (2 por ciento) en las familias que tenían a ambos padres con peso normal. Pero en las familias en las que ambos padres eran obesos, el 22 por ciento de los hijos era obeso; y en las que ambos padres eran obesos mórbidos, el 35 por ciento de los hijos era obeso.

El peso materno y el peso paterno estuvieron asociados con el riesgo de que los hijos fueran obesos. El 12 por ciento de los hijos de padres obesos era obeso, a diferencia del 4 por ciento de los hijos de padres con peso normal.

El 14 por ciento de los hijos de madres obesas era obeso, comparado con el 3 por ciento de los hijos de madres con peso normal.

Tras analizar de manera controlada los datos, la relación entre el peso materno y el peso de los hijos era más sólida que la relación entre el peso paterno y el peso de los hijos.

Se desconoce el motivo de ese resultado, pero la autora opinó que el peso y la alimentación maternos durante el embarazo influirían en el desarrollo fetal y estudios sugieren que hasta regularía el apetito futuro y el peso de un hijo.

Además, las madres son las responsables de la alimentación de los hijos, señala el equipo de Wardle.

Según los autores, los resultados destacan la importancia de intervenir precozmente para prevenir la “transmisión intergeneracional” de la obesidad.

Para Wardle, los padres obesos deberían alentar la alimentación saludable y el ejercicio físico en el hogar. Eso incluye sus propios estilos de vida como modelo para sus hijos.

Fuente: Nueva York, abril 21/2010 (Reuters Health)
 (American Journal of Clinical Nutrition, online 7 de abril del 2010)

En países pobres, hijos de madres altas son más saludables

Filed under: noticia — nutricion @ 9:34

En los países en desarrollo, las madres más altas tienden a tener hijos más saludables y menos propensos a morir en la infancia, tener bajo peso o problemas de crecimiento, según un estudio.

Al mismo tiempo, la alimentación saludable en la adolescencia y el retraso del matrimonio y la maternidad darían como resultado adultas más altas.

“Es la primera vez que vemos un efecto de la salud materna, según la altura, en la niñez de sus hijos”, dijo S. V. Subramanian, de Harvard School of Public Health.

El equipo de Subramanian analizó datos de salud de 54 países en desarrollo del período 1991-2008 para un total de casi 3 millones de nacimientos de más de tres cuartos de millón de mujeres de entre 15 y 49 años.

A las mujeres se les dividió en categorías de altura, entre menos de 1,49 y más de 1,60 metros.

Casi el 12 por ciento de los niños murió antes de los 5 años.

El equipo halló que con una menor altura, el riesgo de que un niño muriera aumentaba “significativamente”.

Los hijos de las mujeres más bajas tenían un 40 por ciento más riesgo de morir en la infancia que los hijos de las mujeres más altas. Estos niños tenían 1 posibilidad en 14 de morir, mientras que los hijos de las mujeres más bajas tenían 1 posibilidad en 7 de morir.

Las diferencias fueron aún mayores al analizar los problemas de crecimiento.

Cuanto menor era la categoría de altura de la madre, “significativamente más alto” era el riesgo de que su hijo tuviera bajo peso o problemas del desarrollo.

La altura materna fue “el factor más importante” para determinar el riesgo de sufrir problemas de crecimiento: influyó 2 veces más que la educación materna y 1,5 veces más que el ingreso.

Es desconocido si los resultados son aplicables a las naciones más ricas, pero Subramanian lo descartó debido al entorno tan distinto en el que nacen los niños en los países desarrollados.

Aun así, “hay poblaciones marginales (con altas tasas de subnutrición materna e infantil) en los países desarrollados a las que se aplicarían estos resultados/asociaciones”, dijo a Reuters Health el doctor Parul Christian, de Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, que no participó en el estudio.

En Journal of the American Medical Association, el equipo de Harvard indicó que los datos sugieren que lo adquirido afecta lo innato de una generación a otra.

“Es el primer estudio que demuestra un pasaje intergeneracional de una ventaja en la salud física”, dijo Subramanian.

Dado que la altura en la edad adulta “refleja el entorno nutricional estresante de la madre en la infancia”, los resultados podrían modificar el diseño y el objetivo de los programas nutricionales.

“Debemos concentrarnos en intervenciones con alcance intergeneracional, lo que ocurre sólo cuando se invierte en los niños, en especial en las niñas de entre 5 y 15 años”, dijo Subramanian.

En un editorial sobre el estudio, Christian escribió que el estudio destaca “el enorme desafío” y el valor de resolver la subnutrición materna y la baja estatura para contrarrestar la mortalidad y la subnutrición infantil en el mundo en desarrollo.

“Eso podría demorar varias generaciones, pero hay que comenzar en algún momento. La próxima generación será un poco mejor”, dijo Christian a Reuters Health.

Fuente: Nueva York, abril 21/2010 (Reuters Health)
  (Journal of the American Medical Association)

La carne procesada aumenta el riesgo de cáncer de ovario

Filed under: noticia — nutricion @ 9:30

Las mujeres que comen grandes cantidades de carne procesada, como salame y hot dogs, tienen alto riesgo de desarrollar cáncer ovárico.

En cambio, quienes consumen mucho pescado tienen bajo riesgo de desarrollar la enfermedad, señaló el equipo de Penny M. Webb, de Gynaecological Cancers Group, en Queensland Institute of Medical Research, Brisbane, Australia.

En American Journal of Clinical Nutrition, el equipo escribe que no halló una relación entre la carne roja y el cáncer, y un riesgo levemente menor en las grandes consumidoras de aves.

“Eso sugiere que si se cumplen las guías alimentarias para reducir el consumo de carnes procesadas y se aumenta el consumo de aves y pescado, las mujeres reducirían el riesgo de desarrollar cáncer de ovario”, escribe el equipo.

Los autores revisaron datos de estudios previos sobre más de 2.000 mujeres con cáncer ovárico y de casi 2.200 sin la enfermedad, que habían informado sobre la alimentación.

Las consumidoras de cuatro o más porciones semanales de carne procesada tenían un 18 por ciento más riesgo de desarrollar el cáncer que las que ingerían una porción o menos.

Y las que comían cuatro o más porciones semanales de pescado tenían un 24 por ciento menos riesgo de tener la enfermedad que las que, en promedio, comían menos de una porción semanal.

Aun así, “en Australia, el riesgo de desarrollar cáncer ovárico antes de los 75 para una mujer que come mucha carne procesada es del 1 por ciento, comparado con el 0,8 por ciento para las que comen poca carne procesada”, dijo Webb a Reuters Health por correo electrónico.

La mayoría de los estudios sobre el riesgo de desarrollar cáncer de ovario se concentraron en la exposición al estrógeno durante la vida de una mujer, resumió la doctora Marji McCullough, de American Cancer Society.

Esto significa que las que ingresan antes a la pubertad y demoran en atravesar la menopausia tendrían mayor riesgo de sufrir la enfermedad.

“Se identificaron muy pocos factores de riesgo alimentarios para este cáncer altamente fatal”, dijo McCullough a Reuters Health por correo electrónico.

Se desconoce por qué las carnes procesadas y el pescado tendrían efecto sobre el riesgo de desarrollar cáncer de ovario.

“La carne procesada contiene sustancias que podrían dañar a las células y, por lo tanto, causar cáncer.

En cambio, los ácidos grasos omega 3, presentes en los pescados grasos, son buenos para la salud y serían anticancerígenos”, dijo Webb.

McCullough destacó que las carnes procesadas conservadas con nitritos y nitratos pueden producir nitrosaminas, sustancias que causan cáncer en los animales.

Entonces, ¿las mujeres deberían reducir el consumo de cortes fríos?

“La relación que identificamos no es lo suficientemente sólida, de modo que las mujeres no deberían inmediatamente dejar de comer carnes procesadas para reducir el riesgo de desarrollar cáncer de ovario”, respondió Webb.

“Pero sabemos que existen otros beneficios asociados con el consumo de carne blanca y pescado, de modo que creo que las mujeres deberían tratar de tener una alimentación saludable que incluya menos carne procesada y más ave y pescado”, dijo.

“Eso tendría varios beneficios y hasta les reduciría el riesgo de desarrollar cáncer ovárico”, agregó.

Para McCullough, los resultados coinciden con las recomendaciones alimentarias de American Cancer Society: reducir el consumo de carnes procesadas y rojas, y comer frutas y verduras variadas.

Aseguró que ya existen buenos motivos para reducir el consumo de carnes rojas y procesadas, como la reducción del riesgo de desarrollar cáncer de colon y enfermedad cardíaca.

“Sería inteligente dejar las carnes procesadas para reuniones ocasionales, en lugar de consumirlas habitualmente”, finalizó McCullough.

Fuente: Nueva York, abril 21/2010 (Reuters Health)
 (American Journal of Clinical Nutrition, impreso y online 14 de abril del 2010)

Acido linoleico conjugado activa proteína clave en enfermedad intestinal

Filed under: noticia — nutricion @ 9:19

Utilizar medicinas o una dieta para estimular una proteína para restablecer las defensas naturales del organismo contra infecciones intestinales podría ofrecer una nueva forma de tratar enfermedades actualmente incurables como la de Crohn, dijeron científicos europeos.

Investigadores encabezados por científicos del Instituto Pasteur en Lille, Francia, hallaron que tener bajos niveles de una proteína llamada PPAR-gamma, que regula las defensas que matan las bacterias en el intestino, podría disminuir la capacidad de los pacientes de combatir infecciones intestinales.

Por lo tanto, aumentar la PPAR-gamma podría ayudar a proteger contra esas enfermedades.

Mathias Chamaillard, quien lideró el estudio, dijo en una entrevista telefónica que los resultados mostraron que las medicinas utilizadas para otras enfermedades podrían ser efectivas en la enfermedad de Crohn.

Por ejemplo, la medicina Avandia de GlaxoSmithKline para la diabetes, conocida genéricamente como rosiglitazone, ha demostrado restablecer las defensas intestinales mediante la activación de PPAR-gamma, dijo, y Actos de Takeda Pharmaceutical, o pioglitazone, actúa de la misma manera.

Las condiciones de intestinos inflamados como la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa afectan a cerca del 0,5 por ciento de la población en naciones desarrolladas y son muy difíciles de tratar.

Los tratamientos incluyen un grupo de medicinas inyectables que bloquean una proteína inflamatoria llamada factor de necrosis tumoral (TMF) como: Remicade de Johnson & Johnson, Humira de Abbott y Cimzia de UCB, pero Chamaillard dijo que no todos los pacientes responden a estas drogas, y otros encuentran que dejan de ser efectivas tras un tiempo.

El equipo europeo, cuyo trabajo fue publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS), utilizó ratones modificados para tener bajos índices de PPAR-gamma y encontraron que eran menos capaces de combatir infecciones bacteriales en el colon, comparados con ratones normales.

Muestras tomadas del colon de humanos diagnosticados con la enfermedad de Crohn también mostraron niveles reducidos de péptidos antimicrobiales, o defensas, regulados por la proteína PPAR-gamma, escribieron.

Chamaillard dijo que alimentos o dietas que contuvieran ácido linoleico conjugado (CLA) también pueden impulsar la actividad de PPAR-gamma y se ha demostrado que mejoran condiciones de cáncer asociado a colitis.

El CLA se encuentra originalmente en la leche y productos cárnicos.

“En el corto plazo, buscamos manejar la enfermedad, pero también podría ser que en el futuro podamos desarrollar una forma de detenerla”, comentó Chamaillard.

Sin embargo, agregó que curar la enfermedad de Crohn implicaría ser capaz de identificar a quienes poseen el mayor riesgo antes de que contraigan la enfermedad, y luego poder aumentar las defensas relacionadas a PPAR-gamma para combatirla, ambas situaciones que necesitarían más investigación.

Fuente: Londres, abril 26/2010 (Reuters)

21 abril 2010

Crece riesgo de cáncer de mama con aumento del Indice de masa corporal (IMC)

Filed under: noticia — nutricion @ 12:28

El incremento del índice de masa corporal (IMC) durante la mediana edad puede conducir a un riesgo considerablemente mayor de sufrir cáncer de mama tras la menopausia, según los resultados de un estudio presentado en la 101 reunión anual de la Asociación Estadounidense para la Investigación del Cáncer (AACR, por sus siglas en inglés), celebrada del 17 al 21 de abril en Washington.

 La evidencia científica ya había relacionado el exceso de peso con un mayor riesgo de padecer cáncer de mama en las mujeres después de la menopausia, pero pocos han estudiado el efecto específico del aumento del IMC.

Ahora, los científicos suponen que el estrógeno producido en el tejido adiposo (la grasa corporal) de estas mujeres puede fomentar la proliferación de las células mamarias.

“Comparadas con las mujeres que mantuvieron aproximadamente el mismo IMC, las que experimentaron un aumento de 5 kg/m2 o más entre los 20 años y el momento de empezar a participar en el estudio tenían casi el doble de posibilidades de padecer cáncer de mama”, explica Laura Sue, una de las autoras del estudio y becaria de investigación del Instituto Nacional del Cáncer (NCI) de EE UU.

Los investigadores analizaron a 72.007 mujeres, entre 55 y 74 años, del Ensayo sobre el Diagnóstico del Cáncer de Ovario. El trabajo, presentado en la 101ª reunión anual de la AACR que tiene lugar estos días en Washington (EE UU), incluyó 3.677 casos de cáncer de mama postmenopáusico, lo que lo convierte en uno de los mayores estudios de este tipo.

Los resultados mostraron que casi el 57% de los IMC del estudio aumentaron 5 kg/m2 o más entre los 20 años y el comienzo del estudio, lo que equivale a que una mujer de estatura mediana (1,62 m) gane aproximadamente 13,7 kilos. Las relaciones más marcadas se observaron en las mujeres que nunca habían empleado terapias hormonales durante la menopausia.

Las mujeres que afirmaban haber experimentado un aumento del IMC de 5 kg/m2 o más entre los 20 y los 50 años tenían un 88% más de riesgo de desarrollar cáncer de mama postmenopáusico, en comparación con las mujeres que afirmaban tener un IMC estable. En el caso de las mujeres que declararon haber sufrido este aumento entre los 50 años y la edad al comienzo del estudio, el riesgo aumentaba un 56%.

“El aumento del IMC, tanto antes como después de los 50 años de edad, contribuye por sí solo a un incremento del riesgo de padecer cáncer de mama postmenopáusico”, concluyen los autores.

Fuente:  Abril 20/2010 (www.neomundo.com.ar)

Riesgos nutricionales en comidas son más altos en autistas

Filed under: noticia — nutricion @ 10:24

Muchos niños son exigentes al comer, pero un nuevo estudio sugirió que la conducta es más común en los autistas, que tienden a rechazar consumir más alimentos y son más propensos a ingerir una reducida variedad.

Esos hábitos en niños autistas y no autistas los ponen en riesgo nutricional.

“Si los niños no consumen alimentos de todos los grupos en cantidades suficientes, estarían en riesgo de deficiencia nutricional”, dijo a Reuters Health por e-mail la doctora Linda Bandini, de E. K. Shriver Center, de University of Massachusetts Medical School, y de Boston University.

Al mismo tiempo, le recomendó a los padres preocupados por los hábitos alimentarios de sus hijos que las exigencias al comer no son “un síntoma central del autismo”.

“El autismo se diagnostica en niños con limitaciones en varias áreas clave del desarrollo, como el lenguaje, la interacción social y la rigidez conductual. Pueden o no ser delicados para comer, de modo que esa única conducta no indica autismo”, explicó la autora.

El equipo de Bandini indagó sobre si los niños con un trastorno del espectro autista (TEA) tenían hábitos alimentarios “típicos” (como se sugería) y si esas diferencias influían en la nutrición.

Lo hizo en el ensayo Children’s Activity and Meal Patterns Study (CHAMPS), que incluyó a 111 niños, de entre 3 y 11 años; 53 tenían un TEA y 58 tenían un desarrollo normal.

El equipo los pesó y los midió; los padres respondieron cuestionario sobre los hábitos alimentarios de sus hijos y llevaron un diario alimentario durante tres días.

La alimentación selectiva se dividió en tres patrones: rechazar ciertos alimentos, comer una variedad limitada de alimentos y reducir la alimentación a un único alimento en el día.

La exigencia con la comida se observó en los niños con un TEA y en aquellos con desarrollo normal, aunque los primeros “mostraron un mayor rechazo alimentario y una variedad más limitada de alimentos”, publicó el equipo en Journal of Pediatrics.

La exigencia alimentaria no estuvo asociada con la edad. El rechazo alimentario y la variedad de los alimentos en los niños con desarrollo normal fueron similares en todas las edades.

Las respuestas de los padres de 4 de los 53 niños con un TEA indicaron que sus hijos comían un solo alimento 4 ó 5 veces por día.

Eso hizo que los autores concluyeran que ese ejemplo más extremo de la alimentación selectiva “no es tan frecuente en los niños con un TEA como se pensaría según las evidencias circunstanciales”.

Aunque la cantidad de niños estudiados fue reducida, el equipo indicó que el mayor riesgo nutricional surgía no del rechazo de ciertos alimentos, sino de la alimentación con una variedad reducida.

Dado que los participantes autistas tendían a ingerir una variedad limitada de alimentos, muchos tenían más deficiencia de vitaminas A, C y D, y de zinc, calcio y fibra, que los niños con desarrollo normal.

Para los autores, son necesarios más estudios sobre los patrones alimentarios en el tiempo para confirmar si la selectividad alimentaria se prolonga hasta la adultez, tanto en los niños con un TEA como en aquellos con desarrollo normal, y qué impacto tiene en el estado nutricional.

Fuente: Nueva York, abril  19/2010 (Reuters Health)

A pesar de preocupaciones, la soja sería segura para tiroides

Filed under: noticia — nutricion @ 10:11

A pesar de las preocupaciones existentes, el suplemento alimentario de soja, la genisteína, no afectaría la tiroides de las mujeres posmenopáusicas.

La genisteína es un tipo de isoflavonas de la soja; las isoflavonas son una sustancia química vegetal estructuralmente similar al estrógeno y con ciertos efectos parecidos en el cuerpo humano.

Con un ensayo clínico en el 2007, un equipo de investigadores en Italia halló que los suplementos de genisteína, más calcio y vitamina D, aumentaban la masa ósea en las mujeres posmenopáusicas con huesos debilitados.

En el nuevo estudio, los autores revisaron datos del mismo ensayo, pero para analizar si los suplementos de genisteína tenían algún efecto en la tiroides femenina.

La pregunta surge de pruebas de laboratorio que demostraron que la genisteína y otras isoflavonas reducirían la producción hormonal de la tiroides.

Las hormonas que produce la glándula tiroides gobiernan el metabolismo; el hipotiroidismo (cuando la glándula produce poca cantidad de hormonas) puede causar fatiga, aumento de peso e intolerancia al frío.

El ensayo clínico había sugerido que las isoflavonas pueden alterar a las hormonas de la tiroides al interferir con el yodo, indispensable para su producción, explicó el doctor Francesco Squadrito, de la Universidad de Messina y autor principal del estudio.

De todos modos, dijo a Reuters Health por correo electrónico que los otros ensayos habían utilizado dosis de genisteína entre 10 y 250 veces más altas que las utilizadas en el ensayo clínico (54 mg/día).

El equipo de Squadrito halló que de los 77 participantes seguidos durante tres años, los que habían tomado genisteína durante ese período no tenían una función de la tiroides distinta a la de las mujeres que habían recibido placebo.

Los resultados aparecen publicados en Journal of Clinical Endocrinology and Metabolism.

Según Squadrito, no sorprende que las investigaciones identifiquen efectos en la tiroides con dosis muy altas de genisteína. Pero aclaró que las mujeres no ingieren esos niveles de productos de proteínas de soja o de productos de soja, como el tofu.

En cuanto al funcionamiento de la tiroides, Squadrito dijo que “es posible concluir que la terapia con genisteína es segura en las mujeres posmenopáusicas, por lo menos con 54 mg/día”.

Aun así, la soja contiene varios tipos de isoflavonas y, para el equipo, se necesitan más estudios para determinar la seguridad de esas sustancias.

Fuente: Nueva York, abril  15/2010 (Reuters Health)

El uso de zinc en el embarazo combate la diarrea infantil

Filed under: noticia — nutricion @ 9:59

En países en desarrollo como Perú, donde la deficiencia de zinc es común, el uso de suplementos de zinc en el embarazo disminuye las enfermedades que causan diarrea en los bebés.

Un grupo de bebés peruanos de mujeres que habían tomado zinc durante el embarazo sufrieron menos días con diarrea que los hijos de aquellas que habían recibido placebo.

Además, aquellos bebés fueron también menos propensos a sufrir ataques de diarrea durante más de una semana.

Millones de niños pequeños en el mundo en desarrollo sufren diarrea, que puede ser fatal. La deficiencia de zinc eleva el riesgo de muerte por diarrea, neumonía, malaria e infecciones.

Estudios previos habían demostrado que el uso de suplementos de zinc en niños pequeños con diarrea elimina el problema más rápido, publica The Journal of Pediatrics. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda tratar la diarrea aguda con suplementos de zinc e hidratación.

Aun así, poco se sabe de cuál es el período preparto “en el que el zinc ayudaría más al sistema inmunológico”, señala el equipo de la doctora Laura E. Caulfield, de Center for Human Nutrition, Department of International Health, Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health, en Baltimore.

En un estudio previo realizado en Bangladesh, el uso de suplementos de zinc durante el embarazo redujo un 26 por ciento el riesgo de diarrea y un 64 por ciento el riesgo de diarrea grave en los bebés.

El equipo de Caulfield analizó si el uso de suplementos de zinc en el embarazo en un barrio muy pobre en Lima, Perú, reduciría las diarreas en bebés hasta 12 meses después del parto.

En total, 214 mujeres tomaron un suplemento diario con 15 miligramos de zinc, 60 miligramos de hierro y 250 microgramos de ácido fólico, mientras que 207 mujeres (grupo control) tomaron un suplemento de placebo, con la misma apariencia, pero sólo con hierro y ácido fólico.

El equipo siguió a unos 420 bebés. Entre los 6 meses y 1 año, el 80 por ciento de los bebés sufrió por lo menos un episodio de diarrea (entre 0 y 11 episodios).

Según el equipo, los hijos de las usuarias de zinc en el embarazo estuvieron enfermos el 6 por ciento de los días bajo observación, mientras que los bebés del grupo control estuvieron enfermos el 8 por ciento de los días que duró el seguimiento.

Además, los bebés de las usuarias de zinc fueron un 34 por ciento menos propensos a sufrir un episodio de diarrea durante más de una semana o a tener moco en la materia fecal (un signo de alta gravedad de la diarrea).

El equipo obtuvo también algunas evidencias de reducción de la cantidad de casos de sarna (enfermedad cutánea contagiosa causada por un ácaro pequeño) en los bebés de las usuarias de zinc.

La diarrea es “una de las principales causas de mortalidad en el mundo”, escribe el equipo.

El estudio respalda la necesidad de mejorar los niveles prenatales de zinc, especialmente en las poblaciones sin recursos y subnutridas para proteger a los bebés de la diarrea, agrega.

Aun así, el equipo señala que “faltan responder muchas preguntas sobre los beneficios del uso de suplementos de zinc en el embarazo”. Entre ellas, cómo la exposición prenatal al zinc previene la diarrea infantil.

Fuente: Nueva York, abril  12/2010 (Reuters Health)

Página siguiente »

Autor: nutricion | Contáctenos
Otro blog más de Art