Medicina Natural

19 mayo 2011

Dieta rica en fibra puede incrementar la longevidad

Filed under: noticias — mednat @ 22:29

Un aumento en la ingestión de fibra puede incrementar la longevidad, concluyó un grupo de científicos con el mayor estudio gubernamental de su tipo realizado en Estados Unidos.
La investigación, difundida el lunes, determinó un vínculo entre las dietas ricas en fibra y una disminución en los riesgos de muerte, no solo por una enfermedad cardíaca, sino también infecciosa o respiratoria. Una rebanada de pan 100% de trigo contiene entre 2 y 4 gramos de fibra.
El estudio relacionó asimismo el consumo de fibra con una disminución del riesgo de muertes por cáncer en los hombres, pero no en las mujeres, quizá debido a que los hombres tienen más posibilidades de morir a causa de cáncer vinculado con la dieta, como el de esófago.
La conclusión es que el beneficio generalizado de las dietas ricas en fibras procedentes de granos aumenta la fortaleza del organismo.
La mayoría de los estadounidenses no recibe suficiente fibra en sus dietas. El individuo promedio come a diario apenas unos 15 gramos de fibra, mucho menos que la recomendación actual diaria de 25 gramos para las mujeres y 38 para los hombres o 14 gramos por cada 1000 calorías.
En el nuevo estudio, las personas que siguieron las recomendaciones alimenticias tuvieron menos posibilidades de morir durante el periodo de análisis que se extendió por nueve años. Los hombres y mujeres que consumieron la mayor cantidad de fibra tenían un 22% menos de posibilidades de morir de alguna causa en comparación con quienes comieron menos fibra, dijo el autor y coordinador del estudio, el médico Yikyung Park, del Instituto Nacional del Cáncer (National Cancer Institute -NCI-).
La investigación fue publicada en la Archives of Internal Medicine e incluyó a más de 388 000 adultos, entre 50 y 71 años, y abarcó la dieta y salud.
Los participantes llenaron un cuestionario, entre 1995 y 1996, sobre sus hábitos alimentarios, la frecuencia en que consumían 126 alimentos específicos. Después de más de nueve años, había fallecido poco más de 31 000 de las personas consideradas en el estudio.
En la investigación, se utilizaron los archivos nacionales para determinar los nombres de los fallecidos y la causa de las muertes.
Los investigadores consideraron otros factores de riesgo como peso, nivel educativo, tabaquismo y condición de salud. No obstante, encontraron que los riesgos de muerte disminuían en las personas que consumían más fibra.
“Los resultados indican que los beneficios de la fibra en la dieta van más allá de la salud del corazón”, dijo el médico Frank Hu, de la Escuela de Salud Pública de Harvard. Hu no participó en la investigación pero fue coautor de un editorial en la publicación.
El estudio fue realizado por los Institutos Nacionales de la Salud (National Institutes of Health, NIH) y la Asociación de Personas Jubiladas de Estados Unidos (Association of Retired Persons United States, AARP).
Chicago, febrero 15/2011 (AP)

1 diciembre 2010

Los niños que consumen frutas y verduras podrían reducir su riesgo cardíaco

Filed under: noticias — mednat @ 21:38

Noviembre, 2010

 
Un estudio reciente sugiere que los niños que tienen una alimentación rica en frutas y verduras podrían ser capaces de mantener la aterosclerosis, precursora de la enfermedad cardíaca, a raya en la edad adulta.

Y otro estudio halla que los niños, incluso desde los nueve años, podrían tener ya problemas de salud como hipertensión, lo que los pone en riesgo de enfermedades cardiacas en la edad adulta.

Ambos informes, realizados por investigadores de Finlandia, aparecen en la edición en línea del 29 de noviembre de Circulation.

Al comentar sobre el primer estudio, el Dr. David L. Katz, director del Centro de Investigación Preventiva de la Facultad de medicina de la Universidad de Yale, que no participó en el estudio, señaló que esto lleva el conocimiento sobre la salud de la dieta y el corazón un paso más allá.

“Ciertamente, antes de este estudio, sabíamos que el consumo de frutas y verduras era bueno para nuestra salud en general y para la salud cardiovascular en particular”, señaló.

Para el primer estudio, investigadores dirigidos por el Dr. Mika Kahonen, médico jefe del Departamento de Fisiología Clínica del Hospital Universitario de Tampere (Finlandia), analizaron los factores de estilo de vida y midieron el pulso de 1,622 personas que participaron en el estudio sobre riesgo cardiovascular en jóvenes finlandeses. La edad de los participantes oscilaba entre los 3 y los 18 años al inicio del estudio. Se les dio seguimiento durante 27 años.

Los investigadores también evaluaron “la velocidad de la onda de pulso”, una medida de la rigidez arterial. Los investigadores encontraron que los jóvenes que comían menos frutas y verduras tenían una velocidad de onda de pulso más alta, lo que quiere decir que tenían arterias más rígidas. Pero los que comían más verduras y frutas tenían una onda de pulso 6 por ciento más baja que las personas que comían menos frutas y verduras.
Además del bajo consumo de frutas y verduras, otros factores del estilo de vida como la falta de actividad física y el tabaquismo en la infancia se relacionaron con una onda de pulso más fuerte en la edad adulta, señalaron los investigadores.
“Estos hallazgos sugieren que un patrón de por vida de bajo consumo de frutas y verduras se relaciona con rigidez arterial en la edad adulta”, apuntó Kahonen en un comunicado de prensa de la American Heart Association, que publica Circulation. “Los padres y los pediatras tienen otra razón más para animar a los niños a consumir más frutas y verduras”.

“Aunque nunca es demasiado tarde para empezar una dieta saludable con el fin de prevenir las enfermedades cardiacas, también es cierto que nunca es demasiado pronto para hacerlo”, señaló Katz. “Parece ser que la mejor forma de tener vasos sanguíneos sanos en la edad adulta es alimentar bien a los niños”.

En el segundo estudio, investigadores finlandeses descubrieron que los niños, incluso desde los nueves años, que tenían la mayoría de los factores de riesgo para enfermedades cardiacas, como hipercolesterolemia, hipertensión y un índice de masa corporal alto, enfrentaban un mayor riesgo de engrosamiento de las paredes de las arterias carótidas en la edad adulta, una señal temprana de enfermedad cardiaca.
“Los factores de riesgo cardiovascular medidos a los nueve años o después predicen los cambios vasculares en los adultos”, señaló el Dr.l Dr. Markus Juonala, investigador principal y profesor adjunto del Hospital Universitario de Turku (Finlandia).

“De los factores de riesgo individuales, la obesidad infantil era la que más se relacionaba con los cambios vasculares en los diferentes grupos de edad”, destacó.

La prevención de la aterosclerosis debería comenzar en la infancia, apuntó Juonala, al agregar “Deberíamos hacer todos los esfuerzos por mantener a nuestros niños en forma y alejados de la obesidad”.
Para el estudio, el equipo de Juonala recopiló datos sobre 4,380 participantes en cuatro estudios que analizaron los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca en los niños y el grosor de las arterias carótidas en la edad adulta.
Encontraron que niños tan jóvenes como de nueve años de edad que tenían la mayoría de los factores de riesgo para enfermedades cardiaca afrontaban un riesgo 37 por ciento mayor de tener arterias carótidas más gruesas, las arterias que suministran sangre rica en oxígeno a la cabeza y al cuello, en la edad adulta, en comparación con otros niños.
A la edad de 12 años el grupo con más factores de riesgo para las enfermedades cardiacas tenía un riesgo 48 por ciento mayor de tener arterias carótidas más gruesas. Ese riesgo aumentaba a 56 por ciento a los 15 años, señalaron los investigadores.

Al comentar sobre el estudio, el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la American Heart Association y profesor de cardiología de la Universidad de California en Los Ángeles, dijo que “la enfermedad vascular aterosclerótica puede comenzar temprano en la infancia y la adolescencia, pero se manifiesta clínicamente más tarde en la vida”

“En la actualidad, existe la importante necesidad, aún por satisfacer, de prevenir y revertir los factores de riesgo cardiovascular en la infancia”, apuntó Fonarow.

FUENTE: HealthDay

12 noviembre 2010

Chocolate y enfermedad cardiovascular

Filed under: noticias — mednat @ 23:12

Noviembre 2010

Un nuevo estudio revela que las adultas mayores que comen más chocolate son menos propensas a desarrollar problemas cardíacos.

Los autores hallaron que las mujeres mayores de 70 años que comían chocolate por lo menos una vez por semana eran un 35 por ciento menos propensas a ser hospitalizadas o morir por enfermedad cardíaca durante el estudio que duró casi una década.

Asimismo, esas mujeres eran casi un 60 por ciento menos propensas a ser hospitalizadas o morir por insuficiencia cardíaca.

Pero aún es demasiado pronto como para recomendar consumir más chocolate, opinó el doctor Brian Buijsse, del Instituto Alemán de Nutrición Humana, que no participó del estudio. Y aunque estudios más grandes confirmen sus beneficios, sostuvo que los médicos no los indicarían.

“El peligro es que muchos comerían más de lo necesario, sin reducir calorías de otros snacks, lo que los haría engordar y contrarrestar cualquier beneficio del chocolate”, dijo Buijsse.

Este no es el primer estudio sobre los beneficios potenciales del chocolate.

En el 2008, un equipo de Italia había hallado que el consumo regular de chocolate negro reduce la inflamación asociada con la enfermedad cardiovascular.

Y un año antes, otro estudio había revelado que los alimentos ricos en flavonoides (antioxidantes), como el chocolate negro, las manzanas y el vino tinto, protegen a las mujeres de la enfermedad coronaria, cardiovascular y el accidente cerebrovascular (ACV).

Los flavonoides reducen el riesgo cardiovascular al aumentar el nivel de óxido nítrico, lo que mejora el funcionamiento vascular y reduce la presión.

El equipo de Lewis revisó datos de 1.216 adultas mayores sobre la frecuencia y la cantidad de su consumo de chocolate. Una porción era equivalente al cacao para una taza de leche chocolatada caliente. Los autores siguieron a las mujeres durante casi una década.

Casi la mitad dijo que comía menos de una porción por semana. Casi 90 de las mujeres que comían chocolate rara vez fueron hospitalizadas o murieron por enfermedad cardíaca durante el estudio, comparado con 65 mujeres que comían chocolate con más frecuencia.

Otras 35 de las que consumían chocolate rara vez desarrollaron insuficiencia cardíaca y sólo 18 de las que lo comían por lo menos una vez por semana fueron hospitalizadas o murieron por esa enfermedad, publicó el equipo en Archives of Internal Medicine.

Tras analizar los resultados en los grupos que consumían chocolate a diario o semanalmente, el equipo observó que a ambos les iba igualmente bien. Esto sugiere que una sola porción por semana sería suficiente como para obtener los beneficios cardíacos.

La naturaleza del estudio impidió probar la relación causa-efecto. El próximo paso, indicó Lewis, sería realizar un ensayo clínico grande para poner a prueba los beneficios del chocolate.

 

FUENTE: Archives of Internal Medicine, noviembre del 2010

Reuters Health

9 octubre 2010

Relacionan el ruido en el lugar de trabajo con el riesgo de enfermedad cardiaca

Filed under: noticias — Tania Izquierdo @ 12:20

Octubre, 2010

El ruido persistente de alto volumen en el lugar de trabajo aumenta en más del doble el riesgo de enfermedad cardiaca, afirman investigadores canadienses.
Entre los que están en mayor riesgo se encuentran los hombres más jóvenes que fuman, que de por sí es un factor de riesgo de enfermedad cardiaca, anotaron los autores.

“La exposición al ruido excesivo en el lugar de trabajo es un importante problema de salud ocupacional, sobre todo para los trabajadores más jóvenes”, aseguró el investigador principal, el Dr. Wen Qi Gan, de la Facultad de salud ambiental de la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver.
“El control del ruido es esencial para prevenir estas enfermedades relacionadas con el ruido. Cuando sea posible, hay que protegerse de la exposición al ruido excesivo”, aconsejó.

Para el estudio, el grupo de Gan recolectó datos sobre 6,307 personas a partir de los veinte años que participaron en la Encuesta nacional de examen de la salud y la nutrición de EE. UU. entre 1999 y 2004.
Se preguntó a los participantes sobre sus estilos de vida y salud ocupacional, además de otros temas relacionados con la salud, y se sometieron a exámenes físicos y pruebas sanguíneas.

Los investigadores dividieron a los trabajadores según el tipo de lugar de trabajo que tenían: los que dijeron que tenían que soportar ruido alto constante (que dificulta la conversación a un volumen normal) durante al menos tres meses, y aquellos cuyos lugares de trabajo eran relativamente silenciosos.

El equipo de Gan encontró que 21 por ciento de los individuos dijeron que su lugar de trabajo era ruidoso casi todo el tiempo durante un periodo de nueve meses. La mayoría eran hombres, con una edad promedio de 40 años. En comparación con los que trabajaban en un ambiente tranquilo, ese grupo tendía a tener sobrepeso y a fumar, que son factores de riesgo independientes de enfermedad cardiaca.
Pero incluso tras tomar en cuenta esos factores de riesgo y otros, los trabajadores bombardeados por un ambiente ruidoso eran entre dos y tres veces más propensos a tener problemas cardiacos graves que sus contrapartes en lugares de trabajo tranquilos, encontraron los investigadores.

La asociación entre un ambiente laboral ruidoso y la enfermedad cardiaca fue particularmente marcada en los menores de 50 años, que tenían entre tres y cuatro veces más probabilidades de sufrir de angina o enfermedad de la arteria coronaria, o a haber sufrido un ataque cardiaco, señaló el equipo de Gan. Los hombres y los fumadores en ese grupo de edad también estaban en mayor riesgo.
Las pruebas sanguíneas de esos trabajadores en riesgo no mostraron niveles particularmente altos de colesterol o proteínas inflamatorias, ambos factores relacionados con la enfermedad cardiaca. Sin embargo, la presión arterial diastólica (la segunda cifra de una lectura de la presión arterial) era más alta de lo normal, una condición que se relaciona con problemas cardiacos graves, apuntaron los investigadores.

De hecho, los expuestos a ruidos fuertes en el trabajo tenían el doble de probabilidades de presentar presión arterial diastólica más alta de lo normal, un fenómeno que se conoce como hipertensión diastólica aislada, encontraron los investigadores.

El estudio fue limitado, en cuanto a que la enfermedad cardiaca se basó en el reporte de los mismos participantes sobre el diagnóstico de un médico. Además, la investigación no tomó en cuenta otros factores ocupacionales asociados con la enfermedad cardiovascular, tal como el trabajo por turnos y la contaminación atmosférica, anotó el equipo de Gan, y añadieron que se necesitan más estudios sobre el tema.
Los autores especularon que el estrés causado por el ruido fuerte podría parecerse al provocado por la emoción potente y repentina, que con el tiempo puede llevar a mensajeros químicos a constreñir el flujo sanguíneo a través de las arterias coronarias.

El Dr. William W. O’Neill, decano ejecutivo de asuntos clínicos de la Facultad de medicina Miller de la Universidad de Miami, y cardiólogo intervencionista, comentó que en los estudios epidemiológicos, uno no puede estar seguro de la relación entre causa y efecto, en este caso, entre un lugar de trabajo ruidoso y la enfermedad cardiaca.
Aunque la conexión entre el ruido y la enfermedad cardiaca no se ha probado, trabajar en condiciones desagradables y el estrés que esto produce puede ser malo para la salud, enfatizó O’Neill.
FUENTES: Wen Qi Gan, M.D., M.P.H., School of Environmental Health, University of British Columbia, Vancouver, Canada; William W. O’Neill, M.D., Executive Dean for Clinical Affairs, University of Miami Miller School of Medicine; Oct. 6, 2010, Occupational and Environmental Medicine, online

HealthDay

9 agosto 2010

El colesterol alto en la juventud aumenta el riesgo de enfermedades cardíacas en edad adulta

Filed under: noticias — mednat @ 11:52

Agosto 2010

Tener el colesterol alto a una edad relativamente joven aumenta el riesgo de tener enfermedades cardíacas y accidentes cerebrovasculares, según un estudio de la Universidad de California publicado en Annals of Internal Medicine.
Los expertos siguieron a un grupo de personas de 18 a 30 años durante dos décadas y hallaron que, a mayor nivel de colesterol a una edad relativamente joven, mayor era el riesgo futuro de sufrir estas enfermedades.
“Habitualmente no existe preocupación por el riesgo de enfermedad cardíaca hasta que una persona llega a la mediana edad porque es raro tener un ataque cardíaco en la juventud”, ha explicado uno de los investigadores, el doctor Mark Pletcher.
Propensión a la enfermedad cardíaca
El equipo ha analizado datos de más de 3.200 jóvenes. Aquellos con niveles elevados de colesterol LDL en la juventud eran más propensos a desarrollar enfermedad cardíaca más adelante, sin importar la cantidad de colesterol en la adultez.
Pletcher ha indicado que los resultados “no implican que los jóvenes necesariamente tengan que tomar medicamentos para reducir su colesterol, pero sí que deberían asegurarse de ejercitar y cuidarse en las comidas”. “La dieta y el ejercicio son más importantes que la medicación para reducir el colesterol en los adultos jóvenes”, ha afirmado. La Asociación Estadounidense del Corazón recomienda, pues, que los mayores de 20 años controlen su colesterol una vez cada cinco años.

 
Fuente: ANN INTERN MED, August 3, 2010; vol. 153 no. 3 137-146
            JANO.es

Autor: mednat | Contáctenos
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