Medicina Natural

1 octubre 2010

Hacer ejercicio durante la semana es bueno para el corazón

Filed under: noticias — mednat @ 11:00

Septiembre, 2010
Un estudio realizado en Finlandia sugiere que llegar al trabajo caminando o en dos ruedas ayudaría a prevenir la insuficiencia cardíaca.
Y si además el trabajo incluye actividad física durante el día, mucho mejor.

No sólo es saludable hacer actividad física en los momentos de ocio, sino también durante la semana, además de caminar o usar la bicicleta desde y hacia el trabajo, comentó el doctor Gang Hu, del Centro de Investigación Biomédica de Pennington, en Baton Rouge, Louisiana.

Estudios previos habían identificado efectos protectores de la actividad física regular ante la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular (ACV).

Pero, hasta ahora, nadie había explorado el impacto del ejercicio en el riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca ni los efectos de la actividad física en los momentos de ocio y de trabajo.

La insuficiencia cardíaca ocurre cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre para satisfacer las necesidades del organismo; la padecen más de 5 millones de estadounidenses.

El equipo de Hu estudió a unos 60.000 hombres y mujeres de Finlandia que habían respondido varias encuestas de salud realizadas entre 1972 y el 2002. Durante 18 años de seguimiento, unos 3.500 participantes (el 6 por ciento) desarrollaron insuficiencia cardíaca.

La actividad física en momentos libres redujo el riesgo cardíaco en hombres y mujeres. Los hombres que hacían ejercicio intenso por lo menos tres veces por semana obtuvieron el máximo beneficio: un 47 por ciento menos riesgo de desarrollar el problema que los sedentarios.

Tras considerar la edad y la antigüedad en el estudio, el equipo observó que los hombres con actividad física moderada o alta en horario de trabajo (desde un tiempo de pie o caminando, hasta el trabajo manual intenso) tenían un cuarto menos riesgo de desarrollar insuficiencia cardíaca que los que pasaban todo el día sentados en la oficina.

En las mujeres, esa disminución fue del 33 o del 13 por ciento, según la intensidad de la actividad.

Además, las mujeres que iban caminando o en bicicleta al trabajo tenían menos riesgo cardíaco que el resto, aún tras considerar la actividad física en momentos de ocio y durante el horario de trabajo.

Y a mayor cantidad de actividades físicas, mayor reducción del riesgo, concluye el equipo en Journal of the American College of Cardiology.

 

FUENTE: Journal of the American College of Cardiology, 28 de septiembre del 2010
              Reuters Health

El ejercicio tiene efectos duraderos en las adultas mayores

Filed under: noticias — mednat @ 10:40

Septiembre, 2010

Las adultas mayores con los huesos debilitados y que hacen ejercicio regular mejoran el equilibrio y la velocidad al caminar, lo que las protegería de las fracturas y les prolongaría la vida.

Según un nuevo estudio, apenas 20 minutos de ejercicio diario en el hogar combinados con 6 meses de entrenamiento semanal supervisado cada año, durante 5 años, aumentó la estabilidad del andar de las participantes y redujo un 32 por ciento el riesgo de fracturas.

Esas mejorías duraron 2 años después de la finalización del programa, según halló el equipo de Raija Korpelainen, del Departamento de Medicina del Deporte, de Oulu Deaconess Institute, en Oulu, Finlandia.

Los autores publican en Archives of Internal Medicine que existe poca información sobre la efectividad del ejercicio en las adultas mayores con osteoporosis.

El equipo había realizado un ensayo durante 30 meses con una intervención física en 160 mujeres con osteopenia, lo que significa que tenían alguna perdida de densidad ósea, pero no lo suficiente como para ser osteoporosis.

Las mujeres que hacían ejercicio caminaban más rápido y rendían mejor en otras pruebas de fuerza y estabilidad que las mujeres que no hacían ejercicio. Ahora, los autores publican los resultados de un seguimiento a 7 años.

Participaron 59 mujeres del grupo que hacía ejercicio y 45 mujeres del grupo control. Durante el seguimiento, el grupo que hacía ejercicio sufrió 17 fracturas tratadas en hospitales, mientras que el otro grupo registró 23 fracturas.

Ninguna de las mujeres que hacían ejercicio sufrió una fractura de cadera, mientras que hubo 5 en el grupo control.

Las participantes que habían hecho ejercicio toda la vida eran un 78 por ciento menos propensas a sufrir una fractura durante el seguimiento.

Ese grupo mantuvo la velocidad al caminar durante el seguimiento, mientras que en el grupo control se redujo en el tiempo. Pero ambos grupos sufrieron el mismo deterioro de la densidad mineral ósea durante el seguimiento.

Una de las participantes del grupo que hacía ejercicio (1,2 por ciento del grupo) murió durante el estudio, comparado con 8 (10,5 por ciento) del grupo control. Pero el tamaño pequeño de la muestra “limita las conclusiones” sobre si el ejercicio redujo la mortalidad.

Las fracturas en el grupo control ocurrieron más cerca del centro del cuerpo (por ejemplo, en la cadera en lugar de la rodilla) que en el grupo que hacía ejercicio, “lo que indica que ese tipo de caídas sería distinto en las personas que hacen ejercicio regular”.

“A las mujeres con osteopenia se le debería recomendar hacer ejercicio físico diario habitual”, concluye el equipo.

FUENTE: Archives of Internal Medicine, 27 de septiembre del 2010.
              Reuters Health

30 julio 2010

Ejercicio inteligente en temperaturas sofocantes

Filed under: noticias — mednat @ 9:50

Julio, 2010

Si la actividad física se traslada al aire libre, los expertos recomiendan bajar el ritmo y tomar mucho líquido; de lo contrario, el cuerpo se calentará demasiado.

“Si está corriendo, haga footing. Si está haciendo footing, camine. Si está caminando, disminuya la velocidad”, dijo el doctor Douglas Casa, director de Educación en Entrenamiento Atlético de la Universidad de Connecticut.

“La intensidad del ejercicio es el principal factor que hace subir la temperatura, por eso hay que hacer todo lo posible por reducirla”, agregó.

“Las personas que hacen ejercicio de forma regular son dedicadas”, dijo. “No se van a tomar el día libre. Por eso hay que hidratarse bien, usar menos ropa, moverse en la sombra e intentar evitar la parte más calurosa del día”, agregó.

La mayoría de las personas viven sus vidas parcialmente deshidratadas, de acuerdo a Fabio Comana, del Consejo Estadounidense de Ejercicios. Y afirma que el problema no es sólo el calor, sino también la humedad.

“La humedad tiene un rol importante. Cuando transpiramos, el líquido aparece en la superficie de la piel. Si el aire está saturado uno transpira más, pero no se enfría”, explicó.

Dado que un adulto que hace ejercicio puede sudar de dos a tres litros por hora, recomienda tomar 0,23 litros de líquido cada 15 minutos.

Comana dijo que los calambres, sobre todo de las extremidades inferiores, los mareos, la debilidad e incluso una leve palidez de la piel, son señales de que el cuerpo se está sobrecalentando.

Pero lo más importante es conocerse a uno mismo.

“Si uno siempre ha corrido 10 kilómetros, pero 10 kilómetros de repente parece demasiado, es porque está trabajando de más”, dijo.

Katy Bowman, directora del Instituto de Ejercicio Restaurador en Ventura, California, aseguró que al perder agua por el calor, la sangre se vuelve más espesa, como la miel.

“Cuanto más viscosa la sangre, más tiene que bombear el corazón, lo que es muy cansador y no tiene beneficios para la salud muscular”, explicó.

“Ejercitar en estas condiciones no mejora la salud y puede ser muy nocivo”, concluyó.

 

FUENTE: Reuters Health

Autor: mednat | Contáctenos
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