Medicina Natural

26 abril 2011

Comer pescado puede ayudar a prevenir la ceguera

Filed under: noticias — mednat @ 15:46

Los ácidos grasos omega-3 que contiene el pescado pueden ayudar a prevenir la retinopatía, una enfermedad en los ojos capaz de causar ceguera en personas con diabetes mellitus y bebés prematuros, según un estudio publicado en la revista Science Translational Medicine, en la edición del 9 de febrero.
La retinopatía es el desarrollo anormal de vasos sanguíneos en la retina (que tiene altas concentraciones de omega-3) y una de las principales causas de la ceguera.
Los ácidos grasos de la serie omega-3 desempeñan papeles especiales en las membranas celulares del sistema nervioso, aunque según han detectado los investigadores, no están en suficientes cantidades en las dietas occidentales modernas, en las que abundan los omega-6.
Estudios recientes han demostrado que el consumo en exceso de los omega-6, concentrados en algunos alimentos grasos y en la mayoría de los aceites vegetales, incrementa el riesgo de contraer ciertas enfermedades y agudiza la depresión.
Los investigadores estudiaron la influencia de los omega-3 en la retina de ratones y descubrieron que el aumento de los ácidos grasos de este tipo derivados de la dieta limitó el crecimiento patológico de los vasos sanguíneos denominados neovasos.
En el caso de los bebés, los vasos sanguíneos de la retina empiezan a desarrollarse a los tres meses después de la concepción y completan su desarrollo en el momento del nacimiento normal, pero si nace muy prematuramente se puede alterar el desarrollo del ojo, los vasos pueden dejar de crecer o crecen de manera anormal.
La aparición rápida y desordenada de estos neovasos provoca graves perturbaciones como hemorragias en el interior del ojo y en casos más severos glaucoma y desprendimiento de la retina, que es fundamental para la visión, ya que es la encargada de transformar las sensaciones lumínicas en impulsos nerviosos.
Los ratones alimentados con dietas ricas en ácidos grasos omega-3 por el equipo de Smith tuvieron una reducción de casi el 50% del crecimiento de los vasos sanguíneos en la retina, frente a los alimentados con dietas ricas en omega-6.
“Nuestros hallazgos nos dan nueva información sobre cómo funcionan los ácidos grasos omega-3, que los hace una opción aún más prometedora para actuar como agentes protectores”, dijo Lois Smith, oftalmóloga del Hospital Infantil de Boston e investigadora principal. Smith señaló además que la capacidad de impedir el crecimiento de estos neovasos con ácidos omega-3 podría ayudar a reducir los costos sanitarios.
“El costo de los suplementos vitamínicos con ácidos grasos omega-3 es de unos 10 dólares al mes, frente a los 4000 al mes que pueden costar las terapias para la terapia anti-VEGF (crecimiento endotelial vascular)”, indicó.
Smith y su equipo continúan estudiando los lípidos beneficiosos para la vista, mientras que van a iniciar una nueva vía de investigación en busca de los ácidos grasos omega-6 más perjudiciales. “Hemos encontrado los buenos, ahora vamos a buscar los malos”, señaló la oftalmóloga. “Si encontramos los caminos, tal vez podamos bloquear selectivamente los agentes metabólicos negativos”.
En Estados Unidos, la retinopatía afecta a 4,1 millones de personas con diabetes mellitus, una cifra que se espera que se duplique en los próximos 15 años, y afecta a muchos recién nacidos prematuros. Además, otros 7 millones de estadounidenses padecen degeneración macular relacionada con la edad (AMD), también causada por el desarrollo irregular de los vasos sanguíneos, una enfermedad que también aumentará a medida que envejece la población.
Washington, febrero 9/2011 (EFE)

10 septiembre 2010

Un suplemento dietético podría ayudar a tratar la diabetes y la obesidad

Filed under: noticias — mednat @ 8:07

Septiembre, 2010

 

El aceite de pescado podría ser útil para tratar la inflamación en la obesidad y la diabetes.
Investigadores de la Escuela de Medicina de San Diego, Estados Unidos, han identificado el mecanismo molecular que convierte a los ácidos grasos omega-3 en eficaces para reducir la inflamación crónica y la resistencia a la insulina. El descubrimiento, publicado en la revista Cell, podría conducir al desarrollo de un remedio dietético simple para los pacientes de diabetes y otros trastornos.
La obesidad y la diabetes están estrechamente correlacionadas. Los investigadores hallaron un receptor clave en los macrófagos, de forma abundante en la grasa corporal obesa. Así, los científicos aseguran que los ácidos grasos omega-3 activan este receptor de macrófagos, lo que da lugar a amplios efectos anti-inflamatorios y a una mejor sensibilidad sistémica a la insulina.
Los investigadores examinaron los receptores celulares que se sabe que responden a los ácidos grasos. Se centraron finalmente en el receptor GPR120, de una familia de moléculas de señalización que participan en numerosas funciones celulares. El receptor GPR120 se encuentra sólo en los macrófagos pro-inflamatorios en las células grasas maduras.
Cuando el receptor se desactiva, el macrófago produce efectos inflamatorios. Pero expuesto a los ácidos grasos omega-3, en concreto el ácido docosahexaenoico (DHA) y el ácido eicosapentaenoico (EPA), el receptor GPR120 se activa y genera un efecto anti-inflamatorio fuerte.
Según explica Jerrold Olefsky, uno de los autores del estudio, “es un efecto increíblemente potente, los ácidos grasos omega-3 activan el receptor, eliminando la respuesta inflamatoria”.

Experimentación en ratones
Los científicos realizaron su investigación utilizando cultivos celulares y ratones, algunos de ellos modificados genéticamente para carecer del receptor GPR120. Todos los ratones fueron alimentados con una dieta alta en grasas con o sin suplementos de ácidos grasos omega 3. El tratamiento de suplementación inhibió la inflamación y mejoró la sensibilidad a la insulina en los ratones obesos ordinarios, pero sin efecto en los ratones con GPR120 desactivado. Un agonista químico de los ácidos grasos omega-3 produjo resultados similares.
“El receptor evolucionó para responder a un producto natural, ácidos grasos omega-3, por lo que el proceso inflamatorio puede controlarse. Nuestro trabajo muestra cómo los aceites de pescado producen este efecto de forma segura y sugiere una posible vía para tratar los problemas serios de inflamación en obesidad y en condiciones como la diabetes, el cáncer y la enfermedad cardiovascular a través de una suplementación dietética simple”, añade Olefsky.
Sin embargo, los investigadores indican que será necesaria más investigación, ya que sigue sin estar claro la cantidad de aceite de pescado que constituye una dosis segura y efectiva, además, su consumo elevado se ha vinculado a un mayor riesgo de hemorragia e ictus en algunas personas.
Sobre si los aceites de pescado podrían no ser prácticos como agentes terapéuticos, Olefsky señala que la identificación del receptor GPR120 significa que los investigadores pueden dirigir su investigación al desarrollo de un fármaco alternativo que imite las acciones de DHA y EPA y proporcione los mismos efectos anti-inflamatorios.

 

Fuente: JANO.es y agencias
            Cell, Volume 142, Issue 5, 687-698

Autor: mednat | Contáctenos
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