Gala cultural.

Posted at — iberocirped — diciembre 23rd, 2009 — 12:03 under General

Oratorio San Felipe Neri
El Oratorio de San Felipe Neri ocupó inicialmente un espacio de la Parroquial Mayor de la ciudad. En 1693 concluyó la construcción de su iglesia y convento en las calles de Aguiar y Obrapía, a expensas  fundamentalmente de los fondos del Licenciado Don Francisco Sotolongo. Uninave en sus inicios, fue completándose durante el siglo XVIII, cuando se eligió Parroquial Mayor, entre 1776 y 1777. La Orden de los Hermanos Menores Capuchinos la ocupó en 1784 hasta que cumpliendo las leyes de desamortización de los bienes del clero, dictada por la Corona Española en 1841, fueron desalojados.
En 1844 La Sociedad Económica de Amigos del País rehabilitó el inmueble y estableció en el su valiosa Biblioteca, La Escuela Gratuita de Nobles Artes, el Gabinete de Historia Natural y las Salas de Exposición de Industrias. La vocación religiosa del templo fue reivindicada en 1888 al ser ocupado por la Orden de Carmelitas Descalzos, quienes permanecieron en el hasta 1923, cuando se trasladaron  a la Parroquial del Carmen.
Vendido el edificio al Banco de Comercio,  el arquitecto mexicano Rafael Goyeneche reconstruyó, sobre la estructura original de la cruz  latina, el actual recinto enriqueciendo sus pavimentos y carpintería; demolió la torre y la fachada sufrió alteraciones afines al gusto ecléctico y la arquitectura bancaria. Esta función perduró hasta los años ochenta del siglo XX, y acogió la Oficina de Acuñaciones de Banco Nacional de Cuba en su último decenio.
La restauración fue asumida por La Oficina del Historiador. Inicialmente se realizaron investigaciones arqueológicas que dieron a la luz la piedra fundacional del Oratorio. La obra realizada respetó la arquitectura en su monumentalidad bancaria y los remedos religiosos persistentes.
De esta forma, arqueología, historia y museología se combinan en San Felipe Neri para regalar a la ciudad un sitio de excelencia, rescatado del tiempo y el olvido.

 

 

CORAL INFANTIL CANTUS FIRMUS (CUBA).

Fundada en el año 2000, la Coral Infantil Cantus Firmus es una extensión del trabajo del Conjunto de Música Antigua Ars Longa, que dirigen Teresa Paz y Aland López, dedicado a los niños del Centro Histórico de la Habana Vieja. Un lugar especial en sus presentaciones lo ocupa el programa integrado por obras del barroco americano que incluye parte del repertorio de las misiones jesuíticas de Moxos y Chiquitos que cantan en lenguas autóctonas indígenas. Este especie de taller de música antigua para niños, ha incorporado, además del canto coral, clases de flauta de pico y arpa barroca que imparten la flautista Yulnara Vega y la arpista Anayza Núñez —ambas integrantes de Ars Longa. Los niños de Cantus Firmus no son escogidos por sus cualidades artísticas, sino que se han ido incorporando al taller de forma espontánea. Se trata de llevarles, de una manera didáctica, a un resultado artístico que cada día influye en su espiritualidad y en su educación. En 2005, como parte del proyecto infantil Pequeñas Huellas la coral tomó parte en la grabación de un disco con obras del Códice de Baltasar Martínez Compañón (Trujillo del Perú, ca. 1780).

 

 

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