Tag Archive 'control de la presión arterial'

Lunes 3 / junio / 2013

A Possible Interaction Between Systemic and Renal Angiotensinogen in the Control of Blood Pressure

Filed under: investigaciones — Mario Hernández Cueto — junio 3rd, 2013 — 10:59

A Possible Interaction Between Systemic and Renal Angiotensinogen in the Control of Blood Pressure

InvestigacionesPor: Nirupama Ramkumar, Deborah Stuart, Jian Ying y Donald E. Kohan.  American Journal of Hypertension, Volume 26, Issue 4, Pp. 473-480.

Angiotensinogen (AGT) is synthesized in the liver and proximal tubule. AGT overexpression at either site might increase blood pressure (BP). We used transgenic mice with AGT overexpression in proximal tubule (K), liver (L), or both sites (KL) to determine the relative contributions of hepatic- and proximal tubule–derived AGT in modulating BP.  Mice with liver AGT overexpression manifest salt-sensitive hypertension, whereas mice with renal AGT overexpression are hypertensive regardless of salt intake. Systemic AGT may stimulate endogenous renal AGT synthesis during high sodium intake, leading to hypertension in L mice.  [Actualizado: 3 de junio 2013]

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Viernes 8 / febrero / 2013

Hypertension and the J-curve phenomenon: implications for tight blood pressure control

Filed under: investigaciones — Mario Hernández Cueto — febrero 8th, 2013 — 8:30

Esta sección expone trabajos actuales, de carácter investigativo sobre la hipertensión arterial.

Hypertension and the J-curve phenomenon: implications for tight blood pressure control

InvestigacionesPor: Fabio Angeli, Gianpaolo Reboldi y Paolo Verdecchia. Hypertension Research (2013) 36, 109–111.

The term J-curve is used in several fields of science to refer to a variety of J-shaped diagrams where a curve initially falls, but then rises to higher levels. In cardiovascular (CV) medicine, the J-curve phenomenon arises when a risk factor becomes inversely related to risk below a certain point, whereas the more widely accepted positive risk association exists across most of the observed risk factor distribution. In simpler terms, when elevated blood pressure (BP) is lowered, the risk of CV events decreases, but lowering BP below a critical ‘nadir’ is no longer beneficial and possibly deleterious, thus shaping a J-curve. [Actualizado: 8 de febrero de 2013]

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Viernes 8 / febrero / 2013

Blood pressure control and favourable pleiotropic effects of aliskiren

Filed under: comentario — Mario Hernández Cueto — febrero 8th, 2013 — 8:19

Esta sección mostrará algunos trabajos que puedan ser útiles a nuestros facultativos por su interés práctico o teórico.

Blood pressure control and favourable pleiotropic effects of aliskiren

ComentandoPor: Graziano Riccioni.  Hypertension Research (2013) 36, 102–103.

Hypertension and its acute and chronic complications are one of the most important risk factors associated with significant morbidity and mortality worldwide and will increase in importance as a public health problem by 2020.1 The Seventh Report of the Joint National Committee on Prevention, Detection, Evaluation and Treatment of High Blood Pressure (JNC7) establishes that the goal of antihypertensive therapy is to reduce cardiovascular and renal morbidity and mortality. Despite the wide range of antihypertensive agents available, less than one third of patients with hypertension have their blood pressure (BP) controlled. The mechanism of primary (essential) hypertension includes genetic predisposition, endothelial cell dysfunction, sympathetic nervous system (SNS) hyperactivity, abnormalities in renin angiotensin aldosterone system (RAAS) function, hyperinsulinism and insulin resistance. [Actualizado: 8 de febrero de 2013]

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Jueves 15 / noviembre / 2012

Presión arterial sin control puede dañar el cerebro a los 40 años de edad.

Filed under: noticia — Mario Hernández Cueto — noviembre 15th, 2012 — 15:48

Presión arterial sin control puede dañar el cerebro a los 40 años de edad.

Daño cerebralLa presión arterial alta  no controlada daña la estructura y función del cerebro tan pronto como al inicio de los 40 años de edad, según un estudio de la Universidad de California en Davis.

Según el estudio, incluso los cerebros de personas en edad madura, que no tenían un diagnóstico clínico de hipertensión, muestran evidencia del silencioso daño estructural del cerebro.
La investigación descubrió un “envejecimiento acelerado” del cerebro en personas con hipertensión y prehipertensión en la década de sus 40 años de edad, que incluía daño a la integridad estructural de la materia blanca del cerebro y al volumen de su materia gris.
Ese hallazgo sugiere que la lesión vascular del cerebro “se desarrolla insidiosamente durante toda la vida con efectos visibles”, indicó el estudio.
Se trata del primer estudio que demuestra que hay un daño estructural en los cerebros de adultos al inicio de la edad madura como resultado de la alta presión arterial.

La alta presión arterial ya ha sido vinculada con el daño estructural a la materia blanca del cerebro y el deterioro cognitivo en los individuos de edad avanzada.

La investigación, publicada en línea en la revista médica The Lancet Neurology (doi:10.1016/S1474-4422(12)70241-7) y que aparecerá en el ejemplar impreso de diciembre próximo, enfatiza la necesidad de poner atención a los factores de riesgo vasculares para el envejecimiento del cerebro, explicó Charles DeCarli, coautor del estudio.
“El mensaje aquí es sumamente claro: Las personas pueden influenciar la salud del cerebro a la edad avanzada, conociendo y tratando su presión arterial mientras son jóvenes”, observó DeCarli, profesor de neurología y director del Centro de la Enfermedad de Alzheimer de UC Davis.
“Las personas en nuestro estudio eran normales desde el punto de vista cognitivo, así que la ausencia de síntomas no significa nada”, precisó.

La presión arterial normal debe ser de 120 para la presión arterial sistólica, o sea el número en la parte superior, y por debajo de 80 para la presión diastólica, el número en la parte inferior.

Se calcula que cerca de 50 millones de estadounidenses sufren de hipertensión, condición vinculada con un riesgo del 62 % de enfermedad cerebrovascular, como un ataque isquémico, y un riesgo del 49 % de enfermedad cardiovascular. Es el factor de riesgo más grande de mortalidad en EE.UU., indicó el estudio. Otros estudios han identificado vínculos entre la presión arterial elevada y un mayor riesgo de lesión cerebral y atrofia, que conduce a un desempeño cognitivo reducido y a una mayor probabilidad de demencia. Por ello, se considera que la hipertensión es un importante factor de riesgo “modificable” para el deterioro cognitivo en la vejez.

Según el estudio, hay evidencia de que reducir la presión arterial a partir de los 40 años de edad y entre personas al inicio de su vejez puede ayudar a prevenir el deterioro cognitivo y la demencia en la ancianidad.
El estudio, titulado “Los efectos de la presión arterial sistólica en la integridad de la materia blanca en los adultos jóvenes: del estudio del corazón de Framingham”, incluyó a 579 participantes de Framingham (Massachusetts) que, en promedio, tenían 39 años de edad cuando se les reclutó para el estudio, iniciado en 2009.
Los participantes fueron divididos entre los que tenían presión arterial normal, los que eran prehipertensos y los que tenían alta presión arterial. También se tomó en cuenta factores como el tratamiento médico para la alta presión arterial y el uso de cigarrillos.
El estudio recurrió a imágenes por resonancia magnética (MRI, en inglés) para determinar la salud cerebral de los participantes, usando varias medidas de la lesión de la materia blanca, como la anisotrofía fraccional, y el volumen de la materia gris.

En personas hipertensas, la anisotrofía fraccional en los lóbulos frontales fueron se redujo en un promedio del 6.5% por ciento, y esos individuos también registraron una reducción, en promedio, del 9% de la materia gris en el lóbulo frontal del cerebro.
Los autores notaron que la rigidez de las arterias, con el proceso de envejecimiento, causa un aumento de la presión arterial, lo que a su vez provoca que disminuya el flujo de sangre al cerebro.

Tomado: Effects of systolic blood pressure on white-matter integrity in young adults in the Framingham Heart Study: a cross-sectional study.The Lancet Neurology, 2 Nov 2012.

(Fuente: Boletin Aldia. Infomed) [Publicada por: EFE el 31 de octubre 2012] [publicada en la página 15 de noviembre 2012.]

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