Algo de historia de la hematología en Cuba

Posted at — hematologia — junio 26th, 2010 — 23:39 under General

Creación del Grupo Nacional de Hematología y Bancos de Sangre

Este grupo fue creado el 27 de Noviembre de 1978, mediante resolución Ministerial No. 181 del 22 de Abril de 1968, que resolvió:

Designar a los compañeros Dr. José Manuel Ballester Santovenia y Dr. José Santiesteban Vilasuso como Jefe y Secretario respectivamente del grupo Nacional de Hematología y Bancos de Sangre.

Se designó como miembros a los compañeros:

Dr. Porfirio Hernández Ramírez
Dr. José R. Alfonso
Dr. Adalberto Ballester Santovenia
Dr. José F. Corral Almonte
Dr. Pedro González Corona
Dr. Pedro Ulacia Quintana
Dr. Oscar Fernández Ramos

Firmado:

Dr. José A. Gutiérrez Muñiz
MINISTRO DE SALUD PÚBLICA (1978)


Algo de Historia

El eminente médico español Claudio Delgado Amestoy (1843-1916), amigo y fiel colaborador del sabio cubano doctor Carlos J. Finlay Barrés (1833-1915), en sus estudios sobre la etiología de la fiebre amarilla, fue también el iniciador de la práctica de la hematología en Cuba. El doctor Delgado fue asimismo autor del trabajo que inauguró la bibliografía nacional en esta disciplina, cuando el 24 de septiembre de 1881 presentó a los miembros de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana una ponencia con el título de “Reseña de los progresos realizados hasta el día en el conteo de los glóbulos de la sangre”,que al año siguiente vio la luz en el órgano oficial de esa corporación científica.

Con posterioridad a la publicación de este artículo inicial, fueron muchos los trabajos sobre diversos temas relativos al estudio de la sangre, divulgados en revistas científicas cubanas que se editaron a partir de los años finales del siglo XIX y a todo lo largo de las primeras 7 décadas del XX. Las páginas de los Archivos de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, de los Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, de la Crónica Médico Quirúrgica de La Habana, de la Revista de Medicina y Cirugía de La Habana, la Revista Médica Cubana, la Revista Cubana de Medicina, la Revista Cubana de Pediatría y de Vida Nueva, por solo citar algunas, guardan interesantes trabajos de autores nacionales, que permiten apreciar la evolución en el tiempo de la disciplina en Cuba.

Lamentablemente, esta útil literatura se mantiene todavía dispersa en las publicaciones citadas y en otras revistas. Ello sugiere la necesidad urgente de sistematizarla, so pena de que permanezca en la ignorancia o se hunda en el olvido, por cuanto el inexorable paso del tiempo está ejerciendo un efecto cada vez más dañino sobre el soporte de papel en el que se atesora.

El primer intento para garantizar que la actual y las futuras generaciones de hematólogos y otros profesionales vinculados con la disciplina dispusieran de una fuente de información, donde se registren para la posteridad en un solo cuerpo todos los trabajos sobre la materia referidos a un período, fue una “Compilación de los artículos publicados en la Revista Cubana de Hematología, Inmunología y hemoterapia”, confeccionada por un especialista del Instituto de Hematología e Inmunología y dada a conocer en la primera entrega de ese título en 1998, con el objetivo de garantizar el control y difusión de la producción científica de los autores de esta y de otras instituciones, que en aquel tiempo reflejaron por conducto de sus páginas los resultados de sus investigaciones.

La Hematología es la especialidad que estudia la sangre íntegralmente. Su desarrollo universal adquiere especial impulso a partir de la II Guerra Mundial; en Cuba, es en la década de los 60 que se considera académicamente como una especialidad.

En 1966 se crea el Instituto de Hematología e Inmunología (IHI) con la misión de desarrollar los aspectos clínicos, docentes e investigativos en esta especialidad y se organizó gradualmente una infraestructura que ha permitido cumplir con estas misiones. En la actualidad existen: el Instituto Nacional de Investigaciones en Hematología e inmunología, 25 servicios clínicos de hematología de adultos y 14 pediátricos.

Se garantiza la terapia transfusional con hemocomponentes procedentes de 48 bancos de sangre, y se cuenta con otros inmunomoduladores de producción nacional como las gammaglobulinas humanas intramuscular y endovenosa (Intacglobín) procedentes de la Planta para el Fraccionamiento de Plasma, y el factor de transferencia leucocitario que produce el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología.

Hasta la fecha, se han formado más de 200 especialistas médicos y decenas de tecnólogos con este perfil. En estas instituciones laboran, además, otros profesionales no médicos y especialistas médicos afines, como patólogos e inmunólogos. Se ha alcanzado una cobertura nacional de hematólogos e inmunólogos en las 14 provincias cubanas y el país se autoabastece de sangre de alta calidad, con las más de las 400 000 donaciones de sangre voluntarias y altruistas que se obtienen anualmente y que garantizan a todos los hospitales los componentes y hemoderivados necesarios.

ANEMIAS NUTRICIONALES

En esta área de investigación, los objetivos del trabajo desde las primeras etapas han permitido conocer las causas, frecuencia e intensidad de la anemia en nuestro país y su repercusión sobre el estado de salud del individuo; la prevención de la anemia por deficiencia de hierro en los grupos más expuestos; el desarrollo de una tecnología adecuada que permitiera enfrentar estos estudios con el más alto rigor científico; así como el estudio de las proteínas transportadoras del ácido fólico y el seguimiento de las enfermedades hematológicas malignas.

Se han identificado las poblaciones de riesgo para la deficiencia de hierro: las mujeres en edad fértil, las embarazadas y los lactantes, y se han aplicado las recomendaciones profilácticas y terapéuticas necesarias para su prevención a nivel nacional.

HEMOGLOBINOPATÍAS

En el IHI existe un equipo multidisciplinario dedicado al tratamiento de las hemoglobinopatías, que presta especial atención a los aspectos biopsicosociales de estas enfermedades, entre ellos, la educación de los pacientes y de los familiares, con el objetivo de prevenir en lo posible las complicaciones.

El desarrollo del Programa Nacional de Prevención de la Anemia Drepanocítica (AD), con la aplicación consecuente del diagnóstico prenatal desde la década de los 80 y el pesquisaje para detectar la pareja de alto riesgo, constituye uno de los grandes logros terapéuticos de esta enfermedad. Esto ha permitido conocer la epidemiología de la AD (portadores de HbS 3,1 %), las frecuencias de los diferentes haplotipos del bloque beta asociados con la HbS: Benin 51 %, Bantú 41 % y Senegal 8 %; así como el desarrollo natural de la enfermedad. En la actualidad, la introducción de la oximetría de pulso y la ultrasonografía Doppler transcraneal, permite un mejor estudio clínico; y el uso de la hidroxiurea entre las medidas terapéuticas, ha propiciado un mejor pronóstico y calidad de vida en estos enfermos.

El seguimiento sistemático y periódico por consulta externa especializada, la administración sistemática de ácido fólico a todos los pacientes y de penicilina en los primeros 5 años de vida, ha contribuido igualmente a disminuir de manera considerable muchas complicaciones. El conocimiento profundo de las complicaciones graves y el empleo adecuado de la exanguinotransfusión y el recambio plasmático, han aportado buenos resultados. El uso del oxígeno hiperbárico y la ozonoterapia han facilitado una mejor evolución de muchas complicaciones. La realización de la esplenectomía parcial con rayos láser en niños con crisis de secuestro esplénico o hiperesplenismo, mejora el pronóstico de esta eventualidad.

Consideramos que las investigaciones realizadas a lo largo de todos estos años han llevado a una comprensión más exacta de las diferentes manifestaciones de la AD, que ha permitido ampliar los conocimientos sobre aspectos pocos conocidos de la enfermedad y a su vez, ha dado la posibilidad de ofrecer una atención médica integral más útil y eficaz.

El estudio de otras hemoglobinopatías ha permitido determinar la frecuencia en el país de la alfa-talasemia, con el 5 %, y de beta_talasemia con el 0,9 %.

Se han caracterizado más de 50 variantes moleculares cubanas, de ellas, 3 nuevas: HbJ Habana, HbJ Guantánamo y HbJ Camagüey. También, se han estudiado y caracterizado variantes de Costa Rica, Rusia, Hungría y Mozambique.

Se ha trabajado en el estudio de las enzimas eritrocitarias, la G6PD y la frecuencia de su deficiencia en nuestra población, con interés clínico y genético, lo que ha posibilitado conocer variantes moleculares raras de G6PD en nuestra población: Santiago de Cuba, Pinar del Río, Ciudad de La Habana. Varadero, Matanzas, Baire, Guantánamo, Girón, Cienfuegos, Altahabana; y de otros países, como la de Puerto Limón, Costa Rica.

HEMOPATÍAS MALIGNAS

El tratamiento de las leucemias ha experimentado importantes avances en las últimas 3 décadas. Estos éxitos se deben a un conocimiento más profundo de la biología de la célula leucémica por métodos inmunológicos, genéticos y moleculares y una quimioterapia más intensiva, la introducción del trasplante de células progenitoras hematopoyéticas y los avances en el tratamiento al paciente grave, incluida la terapia antimicrobiana y la hemoterapia.

Desde 1985 se introdujo el estudio molecular de las hemopatías malignas, que incluye el diagnóstico inmunológico mediante anticuerpos monoclonales y más recientemente, por la citometría de flujo; el reordenamiento de genes de las inmunoglobulinas (Ig) y del receptor de las células T, así como de oncogenes y antioncogenes; el reordenamiento del oncogen bcr en la translocación 9:22 y el antioncogen p53 y el estudio del gen pml y RAR en la leucemia promielocítica.

Se ha comenzado el estudio de las variantes moleculares del gen NPM1 en leucemias mieloides agudas y la determinación de la enfermedad residual, lo que permite identificar la mutación NPM1 con ausencia de reordenamiento del gen FLT3 con un mejor pronóstico, y comprobar una remisión molecular completa en esta hemopatía.31 La introducción de esta técnica puede evaluarse como un hito de la aplicación de la biología molecular para el estudio de las leucemias y situó a Cuba entre los primeros países en la aplicación de este importantísimo método.

Desde hace varios años, la aplicación de protocolos terapéuticos internacionales para el tratamiento de la leucemia linfoblástica aguda (LLA), ha posibilitado la curación de muchos niños con esta enfermedad (hasta el 60 %), considerado como uno de los logros más significativos en la terapéutica; hasta el pasado año hemos estado vinculados al protocolo internacional BFM ALLIC 2002 y actualmente al ALLIC 2009. La aplicación de estos protocolos terapéuticos, ha dependido en gran medida del desarrollo del estudio cromosómico, del desarrollo ininterrumpido de la caracterización inmunológica de estos enfermos y el reordenamiento genético molecular. Actualmente se ha iniciado el estudio de la enfermedad mínima residual por citometría de flujo.

La introducción de drogas como el mesilato de imatinib (GLIVEC) en el tratamiento de la leucemia mieloide crónica (LMC), ha permitido aplicar terapéutica de primera línea en 50 enfermos, de los cuales el 97 % mostró respuesta favorable. Otros 120 pacientes resistentes al tratamiento con interferón, recibieron GLIVEC, con resultados exitosos. Este resultado es un logro del sistema de salud cubano (SNS), por el mejor control de la enfermedad, la notable mejoría en la calidad de vida y la posibilidad de acceder a una novedosa terapéutica molecular.

El uso del ácido retinoico (ATRA) y la poliquimioterapia de consolidación en el tratamiento de la leucemia promielocítica (LPM), logró el 88 % de remisión completa, cifra similar a la comunicada inicialmente en países desarrollados. La adición de antraciclina al ATRA para la inducción, elevó los resultados favorables al 96 % de remisión en el total de pacientes: el 93,5 % en los adultos y el 100 % en niños, que se acompañó de un alto porcentaje de remisión molecular y supervivencia libre de enfermedad. Estos resultados se encuentran entre los mejores reportados en la literatura médica internacional, particularmente la respuesta obtenida en niños. El tratamiento de esta misma enfermedad con trióxido de arsénico (TOA) de producción nacional en el tratamiento de la LPM en recaída, alcanzó el 80 % de nueva remisión en los pacientes tratados, y se inició el TOA como tratamiento de primera línea y asociado cobn el ATRA en la consolidación y posconsolidación. La producción nacional del TOA permitió situarnos entre los primeros países en utilizar este tratamiento en la LPM.

En el 96,6 % de estos enfermos se pudo comprobar el gen híbrido PML-RARa, característico de esta dolencia. La remisión molecular se comprobó en el 91 % de los pacientes estudiados 2 años después de obtenida la remisión, y todos completaron su tratamiento satisfactoriamente; la detección de la enfermedad mínima residual en la LPM se realizó con la técnica de reacción en cadena de la polimerasa. Los avances terapéuticos y diagnósticos mencionados, han permitido un aumento significativo de la sobrevida y supervivencia libre de eventos, lo que ha repercutido favorablemente en el pronóstico y curación de estos enfermos.

En la actualidad, Cuba es el único país en vías de desarrollo que ha logrado implantar tratamientos intensivos a nivel nacional, con resultados comparables a los de los países desarrollados. Estos resultados expresan no solamente los avances en la salud pública, sino también la mejoría en el nivel de vida de la población, ya que es bien conocido que un nivel socioeconómico bajo y la malnutrición, influyen desfavorablemente en el pronóstico. La integración del país en grupos cooperativos de trabajo, también ha sido factor de éxito en la aplicación de los protocolos de diagnóstico y tratamiento más eficaces.

ALTERACIONES DE LA HEMOSTASIA. HEMOFILIA

El estudio bioquímico de los factores plasmáticos de la coagulación, permitió el hallazgo de una variante molecular de la protrombina, a la que se le denominó Protrombina Habana, y constituyó un resultado relevante. Por otra parte, con el desarrollo de técnicas de purificación de proteínas, se lograron purificar los factores II y V y se obtuvieron los primeros resultados del estudio de un activador plasmático del plasminógeno.

La evaluación integral del paciente hemofílico fue otro de los aspectos que se abordó desde la década de los 80, con la participación de grupos de trabajo multidisciplinarios de la institución. En los estudios inmunológicos se encontraron alteraciones de la inmunidad celular y humoral, así como la presencia de inmunocomplejos circulantes y activación de la vía alternativa del complemento. Por otra parte, se estudiaron las características epidemiológicas, clínicas y de laboratorio de los inhibidores del factor VIII en estos pacientes y algunas manifestaciones clínicas, como las complicaciones digestivas, neurológicas y ortopédicas, y su manejo terapéutico.

Igualmente, se estudiaron los aspectos clínicos, diagnósticos y terapéuticos del hematoma del psoas, y se evaluaron los resultados obtenidos por la introducción de la sinovectomía quirúrgica en el tratamiento de la artropatía crónica. Años más tarde, se incorporaría la artroscopia para la realización de este tipo de cirugía, con resultados excelentes en el tratamiento de la artropatía hemofílica; actualmente también se aplica la radiosinoviortesis.

El estudio psicosocial en niños y adultos hemofílicos permitió establecer que la hemofilia es un trastorno somatopsíquico, y sentó las bases para un adecuado manejo terapéutico integral de estos pacientes. El Programa de Atención Integral al Paciente Hemofílico, que constituye una realidad en Cuba, asociado con la creación de la Sociedad Cubana de Pacientes Hemofílicos, como parte de la Sociedad Cubana de Hematología, en un trabajo estrecho de cooperación con la Federación Mundial de Hemofilia, ha tenido una repercusión notable en los avances en el manejo de esta enfermedad.

Actualmente, el tratamiento de los pacientes hemofílicos con Factor VIII recombinante y con el factor VIIa activado (Novoseven) en los pacientes con inhibidores para el factor VIII, constituye un logro para la calidad de vida y sobrevida de nuestros enfermos y de la salud pública cubana.

TRASPLANTE DE CÉLULAS PROGENITORAS HEMATOPOYÉTICAS

Desde el año 1985 se ha desarrollado el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas, autólogo y alogénico, en pacientes pediátricos y adultos, lo que ha permitido el tratamiento de pacientes con hemopatías malignas. Este proceder se ha extendido a otras instituciones de las provincias La Habana, Villa Clara y Holguín, en concordancia con el desarrollo de las técnicas para determinar el grado de histocompatibilidad, que también se han aplicado en el estudio de asociación con el diagnóstico de enfermedades y determinación de paternidad.

La introducción tecnológica del estudio de los sitios polimórficos del ADN (VNTR), ha permitido el estudio del quimerismo molecular en todos los pacientes trasplantados para verificar el resultado de este proceder terapéutico, lo que ha ubicado a nuestro instituto a un nivel científico comparable con los centros más reconocidos del mundo. Se introdujo el estudio del sistema mayos de histocompatibilidad (HLA) por técnicas de biología molecular, lo que permite un estudio más confiable para encontrar donantes en los pacientes que lo necesiten.

MEDICINA REGENERATIVA

Desde el año 2004 se inició la terapia celular regenerativa con células madre hematopoyéticas adultas autólogas liderado por el IHI con la participación de otros centros de investigación y de asistencia médica del país. Su aplicación fundamental ha sido en enfermos con insuficiencia arterial en miembros inferiores, y se ha extendido este tratamiento a 6 provincias cubanas. Se han tratado hasta el presente con este nuevo proceder terapéutico, 563 pacientes con esta dolencia angiológica, y los resultados han sido satisfactorios de manera general. También se ha aplicado esta terapéutica de avanzada en otras áreas de trabajo como en enfermedades del sistema nervioso, la cardiopatía isquémica, las necrosis óseas y otras entidades, que al cierre de 2012 totalizaban 4718 los enfermos beneficiados.

MEDICINA TRANSFUSIONAL

Desde la década de los 70, en que se constituyó el Programa Nacional de Sangre en Cuba, se logró que el 100 % de las donaciones de sangre sean voluntarias y altruistas. Progresivamente se introdujo el pesquisaje individual en todos los bancos de sangre del país para todas las enfermedades infecciosas transmitidas por la sangre, como la sífilis y los virus de la inmunodeficiencia humana tipo 1 y 2, las hepatitis B y, mediante un método ultramicroanalítico (Tecnología SUMA, Cuba) validado internacionalmente por el Centro de Inmunoensayo de La Habana, con métodos confirmatorios por biología molecular en casos dudosos o positivos.57,58 Actualmente se está introduciendo de manera gradual, el pesquisaje por las técnicas de ácidos nucleicos, lo que ha garantizado el suministro seguro de hemocomponentes a nuestro SNS: de plasma al laboratorio de fraccionamiento plasmático y de leucocitos al Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología para la obtención del factor de transferencia leucocitario.

Se ha trabajado en todos los aspectos relacionados con la hemovigilancia, como la creación de los Comités Hospitalarios de Transfusiones y el diseño de un ensayo piloto en la provincia de Matanzas con estos fines, actualmente en extensión a todo el país.

Desde sus inicios, los bancos de sangre han contado con un departamento de Aseguramiento de la Calidad, pero ya desde el 2002 se ha comenzado a trabajar en la implantación de los Sistemas de Gestión de Calidad en Bancos de Sangre y Servicios de Transfusión, para una acreditación futura. Cuba cuenta con los Procederes Técnicos para Bancos de Sangre y Servicios de Transfusiones y las Guías de Uso Clínico de los Hemocomponentes, a disposición de todos los centros hospitalarios del país.

El Programa Nacional de Sangre en Cuba ha contado con el reconocimiento de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS), lo cual se ha logrado por el enfoque integral de procesos interrelacionados en esta actividad, coordinados y liderados por una unidad de elevado nivel científico- técnico.

INMUNOHEMATOLOGÍA

También en la década de los 70, se realizaron estudios de frecuencia de los grupos sanguíneos ABO y de la prevalencia del antígeno de superficie del virus de la hepatitis B en donantes de sangre, y se introdujeron métodos de detección de anticuerpos (AC) antiplaquetarios y antileucocitarios por las técnicas de aglutinación y linfocitotoxicidad.

En esta misma etapa se iniciaron las prácticas de la exanguinotransfusión y la plasmaféresis terapéutica de forma manual, en el tratamiento de las complicaciones en enfermos con anemia drepanocítica y algunas enfermedades autoinmunes con autoanticuerpos e inmunocomplejos circulantes. También se introdujeron nuevas técnicas que perfeccionaron los estudios de AC antieritrocitarios, tales como el uso de enzimas proteolíticas (papaína y bromelina), el empleo de policationes (polibrene y protamina) y de polietilenglicol 8 000, así como las técnicas de inmunofluorescencia y hemaglutinación en fase sólida para la detección de AC antiplaquetarios.

Un logro importante en los inicios de la década de los 80, fue la confección y conservación a -20 oC, de un panel de eritrocitos fenotipados que permitió optimizar la caracterización de AC antieritrocitarios, y consecuentemente, el estudio y la hemoterapia de los enfermos aloinmunizados.

Se obtuvieron sueros hemoclasificadores de diversas especificidades a partir de fuente animal (anti M y anti N en conejos) y humana a partir de enfermos o embarazadas aloinmunizadas (anti C y anti D, anti E, etc). En 1984 se obtuvo suero de Coombs anti C3 por la inmunización en aves y en 1986, suero de Coombs poliespecífico en caballo.

Se continuó desarrollando el estudio y manejo de problemas inmunohematológicos pre y perinatales como: la detección, identificación y monitoreo del título de AC eritrocitarios en embarazadas, el estudio de la protección brindada por la gammaglobulina anti D de producción nacional en la profilaxis de la enfermedad hemolítica del recién nacido (EHRN), el uso terapéutico de las plasmaféresis y la gammaglobulina endovenosa en embarazadas aloinmunizadas, el diagnóstico y la búsqueda de sangre compatible a pacientes aloinmunizados, el diagnóstico inmunohematológico de las anemias hemolíticas autoinmunes (AHAI) y la EHRN, y el control de la calidad de los sueros hemoclasificadores y antiglobulínicos producidos por los diferentes bancos de sangre del país.

En los inicios de la década de los 90, se desarrollaron nuevas técnicas para optimizar el estudio de las AHAI, como una técnica inmunoenzimática para la detección de IgG y C3 que permite detectar un reducido número de estas moléculas en la superficie del hematíe, no detectado por la técnica de antiglobulina convencional; y la introducción del ensayo monocitoeritrocito para el seguimiento y pronóstico de estos casos.

Se realizan estudios para detectar AC anti N-like en enfermos con insuficiencia renal crónica sometidos a tratamiento hemodialítico, y la presencia de autoanticuerpos en pacientes con LMC después de tratamiento con interferón recombinante. También se perfeccionan los estudios de pacientes aloinmunizados.

Se introdujo el tratamiento de hematíes con dithiotreitol (DTT) para la remoción de antígenos Kell y LW, entre otros, lo que resulta de utilidad en la identificación de AC eritrocitarios cuando desean discriminarse estas especificidades. Se realiza un estudio a gran escala de la frecuencia génica y fenotípica de los antígenos de los sistemas de grupos sanguíneos ABO y Rh en donantes de sangre y otro de las variantes del antígeno Rho (D) del sistema Rhesus, y sobre el control de la calidad de concentrados de plaquetas, por colaboración con el Centro de Transfusión del Norte de Londres.

Se inician los trabajos de obtención de anticuerpos monoclonales (AcMo) dirigidos contra los antígenos de grupo sanguíneo A y B por parte de la Universidad de La Habana y el IHI, en colaboración con el Centro de Inmunología Molecular (CIM), con estudios de caracterización y su evaluación.

El Laboratorio de Inmunohematología participa en la detección y caracterización de anticuerpos eritrocitarios y pruebas de compatibilidad pretransfusionales dirigidos por el National Institute for Biological Standards and Control del Reino Unido; es además el Laboratorio de Referencia Nacional para el Control de la Calidad de los Diagnosticadores de la Red Nacional de Sangre y evaluador en la caracterización de nuevos patrones internacionales de reactivos (Comité de Expertos de Estandarización de Productos Biológicos de la OPS/OMS).

INMUNOLOGÍA

En el área de la Inmunología, además del desarrollo de la tecnología para garantizar el inmunofenotipaje de las hemopatías malignas, el estudio inmunológico de estas y otras enfermedades hematológicas, la creación y desarrollo de la histocompatibilidad en el país para la tipificación de los antígenos de histocompatibilidad, la cuantificación y caracterización celular en el trasplante de células progenitoras hematopoyéticas y la medicina regenerativa; también se desarrolló el diagnóstico de diferentes enfermedades infecciosas y estudios epidemiológicos de diferentes infecciones virales en la población cubana.

Desde el año 1966 se establecieron las consultas médicas de Inmunología para pacientes pediátricos y adultos, y se ha perfeccionado el diagnóstico de las inmunodeficiencias primarias y secundarias, las enfermedades autoinmunes y el desarrollo de la inmunoepidemiología. Otras áreas como la evaluación de nuevos productos inmunomoduladores, incluidas las alternativas de productos biológicos naturales, han sido objeto de trabajo. En los últimos años se introdujo la citometría de flujo para el diagnóstico de las inmunodeficiencias.

DOCENCIA Y PERFECCIONAMIENTO

La realización de todas estas actividades y subsecuentes logros, han sido posibles por contar con programas de capacitación de alto nivel en la formación de especialistas en Hematología e Inmunología para la cobertura nacional; así como de Tecnología de la Salud, programas de maestrías, cursos de posgrado, y todos aquellos diseñados y orientados por la OPS para el desarrollo de la Medicina Transfusional a nivel nacional. En el año 2013 se iniaron los cursos a distancia a través del correo electrónico y de Internet.

INVESTIGACIONES RELEVANTES

Además de las investigaciones y proyectos que mantiene para el desarrollo de las diversas ramas en que trabaja, el IHI ha tenido una participación importante, con resultados decisivos, en algunos desastres biológicos o físicos como: la epidemia de dengue hemorrágico; la neuropatía epidémica; el accidente en Goiania, Brasil; epidemia en Achuapa, Nicaragua; accidente en la Planta Electronuclear de Chernobil, Ucrania. El IHI ha recibido numerosos reconocimientos y premios nacionales e internacionales por su colaboración en estas y otras situaciones.

También participó en las investigaciones biomédicas realizadas con motivo del vuelo cósmico conjunto cubano-soviético que tuvo lugar en septiembre de 1980, con el experimento Inmunidad, dirigido a estudiar en tierra, antes y después del vuelo cósmico, los cambios en la respuesta inmune por el carácter estresante de la aventura espacial.

PROYECCIONES DE COLABORACIÓN 2010-2015

Para este período, en Cuba, nos hemos propuesto ampliar nuestra colaboración con los países de América Latina y el Caribe y de otras regiones, en los siguientes objetivos priorizados: hemofilia y otros trastornos hemostáticos, anemia drepanocítica, trasplante de células progenitoras hematopoyéticas y de cordón umbilical, desarrollo de la Medicina Regenerativa, diagnóstico de inmunodeficiencias, Medicina Transfusional y bancos de sangre, hemopatías malignas, y además la docencia de posgrado y educación continuada en nuestras ramas de trabajo.

Como un paso inicial, sugeriríamos la colaboración para el diagnóstico y tratamiento de la LPM, pues según datos epidemiológicos publicados, se conoce que la incidencia de esta enfermedad es mayor en los latinoamericanos. Hasta donde tenemos conocimiento, el tratamiento que actualmente es posible, no se ha generalizado en todos los países del área por el alto costo de los medicamentos. Los resultados en Cuba con el trióxido de arsénico (Arsenín) producido en el país, han sido muy beneficiosos, y esta posibilidad pudiera extenderse a los países del área.

Los intercambios que en el presente se realizan relacionados con la Medicina Transfusional, pueden llevarse a un plano integral de colaboración que fortalezca los vínculos y que propicie una mayor integración en este campo.

La experiencia acumulada durante más de 4 décadas y los positivos resultados alcanzados, además de la voluntad expresa por nuestra parte de desarrollar una colaboración integrada con otros países, en particular de nuestra región, nos permiten ofrecer la posibilidad del establecimiento de convenios bilaterales y multilaterales que contribuyan a elevar los conocimientos de las respectivas comunidades científicas, y optimizar los niveles de salud y la calidad de vida de nuestros pueblos, lo que constituirá un beneficio para todos los involucrados en esta colaboración.

Ver  Estudio referencial de la Revista Cubana de Hematología, Inmunología y Hemoterapia (1998-2006) por el Lic. José Antonio López Espinosa

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