Primer caso de muerte por cáncer en Cuba

Filed under: ¿Sabía que...? — noviembre 1st, 2018 — 7:00 am — Mirta Nuñez Gudas

cuba 1637 mapaEl primer caso de muerte por cáncer registrado en Cuba, ocurrió el 4 de marzo de 1637. Se trataba de un ciudadano portugués, Antonio Hernández, fallecido a consecuencia de una úlcera maligna de la región facial. Los registros parroquiales del suceso se conservaron en los archivos de la Santa Iglesia Metropolitana, de San Cristóbal de La Habana. Así quedó registrado el hecho como Noli me tangere, es decir, ¨no tocar¨, que era como se definía el cáncer en aquella época. El europeo que venía a América sufría más que nadie el efecto dañino de los rayos solares del trópico, para los cuales no tenía ninguna defensa o adaptación antropológica. Continue Reading »

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El jabón

Filed under: ¿Sabía que...? — octubre 15th, 2018 — 7:00 am — Tania Izquierdo

lavado de manosPocos artículos de consumo son más omnipresentes o de uso más frecuente que el jabón. En la historia de la industria farmacéutica son pocos los productos que han mantenido su marca comercial por periodos tan prolongados como los jabones. Es quizás la primera sustancia fabricada con la que entramos en contacto en nuestras vidas y sigue siendo una necesidad diaria a partir de entonces. Continue Reading »

Primera Sociedad Médica cubana

Filed under: ¿Sabía que...? — octubre 1st, 2018 — 12:17 pm — Tania Izquierdo

Sociedad estudios clinicos habanaEl 11 de octubre de 1879 se celebró en la sede de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana la sesión solemne inaugural de la Sociedad de Estudios Clínicos de La Habana, bajo la presidencia del Gobernador Civil de la provincia Alejandro Rodríguez Arias y con la presencia de sus miembros fundadores, de representantes de otras corporaciones científicas y literarias, de la Universidad, del Instituto de Segunda Enseñanza y de la Escuela Profesional de Pintura y Escultura de San Alejandro. Continue Reading »

Dr. Roberto Pereda Chávez (1928-1977)

Filed under: ¿Sabía que...? — septiembre 20th, 2018 — 11:03 am — Mirta Nuñez Gudas

Roberto Pereda ChávezEl 19 de septiembre del año 2018, hubiera cumplido 90 años el Dr. Roberto Pereda Chávez, quien naciera en el poblado de Carlos Rojas, provincia de Matanzas, en 1928.

Hijo de obreros. El padre, originario de Cantabria, España, y la madre cubana. A los 2 años de edad la familia se trasladó para Guanabacoa, en la capital del país, donde residió hasta el final de su vida.

ESTUDIOS DE BACHILLERATO Y UNIVERSITARIOS: Graduado de Bachiller en Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza No. 1 de La Habana, se le expidió el título el 29 de julio de 1947. Ese mismo año ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde se graduó de doctor en medicina con su tesis “Traumatismo cráneo-encefálico”, presentada y aprobada ante un Tribunal integrado por 3 de los más eminentes cirujanos cubanos de todos los tiempos, los doctores Roberto Guerra Valdés, Enrique J. Hechevarría Vaillant y José A. Presno Albarrán, en la sala Fortún, del Hospital Universitario “General Calixto García”. Su título se le expidió el 23 de mayo de 1955.

ORTOPEDIA Y CULTURA HUMANÍSTICA: Cuando cursaba el 5º año de la carrera (1951-1952) comenzó a trabajar como alumno externo del Servicio de Ortopedia, sala Gálvez, del Hospital Universitario “General Calixto García”, en el que continuaría después de graduado, junto al eminente traumatólogo y ortopédico matancero, profesor Julio Martínez Páez, con quien adquirió no sólo grandes conocimientos en la especialidad, sino también su afinidad por la cultura humanística, que lo llevó a presidir el histórico Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa en 1955.

EL HOMBRE POLÍTICO: En 1951 ingresó en el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) que fundara el hombre que fuera consecuente con su pronunciamiento de que “Más vale el honor sin vida que la vida sin honor”, Eduardo R. Chibás Rivas. En 1952 presidió el Comité de Estudiantes Ortodoxos en Guanabacoa. Al producirse el golpe de estado del 10 de marzo, formó parte de la Resistencia Cívica en la Universidad y en el Hospital Universitario “General Calixto García”. También integró el movimiento juvenil de oposición en el Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa.

LUCHA CLANDESTINA: Estuvo preso en el Castillo del Príncipe durante algunos días en 1955 y un año después, detenido nuevamente e interrogado personalmente por el tristemente célebre Capitán Esteban Ventura Novo. Posteriormente se unió al Movimiento 26 de Julio, en el que actuó en estrecho contacto con su maestro, el profesor Julio Martínez Páez, hasta la partida de éste último a la Sierra Maestra.

TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN: En enero de 1959, fue Delegado del Ministro de Salud Pública en la Casa de Maternidad y Beneficencia de La Habana y en febrero de ese mismo año, en el Instituto Nacional de Higiene. De marzo a mayo del propio año 1959, asumió como Jefe Nacional del Servicio de Cuarentenas y a continuación Director Nacional de Servicios Médicos de la Cruz Roja Cubana. En 1960, fue Jefe de Despacho del Ministro de Salud Pública y de 1962 hasta 1965, Director Provincial de Salud Pública de La Habana, en cuyo cargo en 1963, fue elegido Obrero Ejemplar y después militante del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC).

NUEVAS RESPONSABILIDADES: En 1965, es nombrado Director del Hospital Nacional Doctor “Enrique Cabrera”, en momentos de crisis en dicha institución; en 1966, Director de Relaciones Internacionales del Ministerio de Salud Pública, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento, en 1977.

EVENTOS INTERNACIONALES: En 1962 formó parte de la delegación que visitó la URSS, Bulgaria, Hungría, República Democrática Alemana y Checoslovaquia con el objetivo no sólo de estudiar la organización y desarrollo de la salud pública en el campo socialista europeo, sino también de fomentar el intercambio favorable con dichos países. Ese mismo año asistió como delegado por Cuba a la Reunión Internacional de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja en Praga. En 1962 también representó a Cuba como Delegado en la XVI Conferencia Sanitaria Panamericana (Minneapolis) En 1963, asistió al Congreso Internacional de Salud Pública celebrado en México, como presidente de la Delegación Cubana. En 1965, participó en la XVI Reunión de Ministros de Salud Pública de Países Socialistas (Berlín) y en la XVIII Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (Ginebra).

REUNIONES DE MINISTROS DE SALUD PÚBLICA DE LOS PAÍSES SOCIALISTAS: Entre 1966 y 1977 participó en 6 reuniones de países socialistas entre ellas: la X (Varsovia, 1969) en la que presentó el tema “La asistencia hospitalaria en Cuba” y la XIV (La Habana, 1973) en la que fue elegido Presidente de su Secretariado.

EN LAS ASAMBLEAS DE LA OMS: Delegado en las XIX (1966) y XX (1967); Presidente de nuestra delegación en las XXI (1968); XXII (1969); XXVI (1973), donde fue elegido para el importante cargo de vicepresidente de la Comisión A, una de las 2 grandes comisiones para el tratamiento de las cuestiones fundamentales técnicas y económicas, en la que presentó su “Informe sobre la situación de la salud pública en Cuba”.

CONFERENCIAS SANITARIAS DE LA OPS: Estuvo presente en 3 Conferencias: las XVII (1966), XVIII (1970) y XIX (1974), todas en Washington. En las reuniones del Consejo Directivo participó en las XVII (Trinidad-Tobago, 1967), XVIII (Buenos Aires, 1968), XX (Washington, 1971), XXI (Santiago de Chile, 1972) y XXII (Washington, 1973). En la XXIII reunión del Consejo Directivo, celebrada en Washington, en 1975, fue elegido Presidente de dicho Consejo Directivo. Nuevamente representó a Cuba en la XXIV (México D.F., 1976).

EN EL COMITÉ EJECUTIVO DE LA OPS: De 1973 a 1976 asistió a 5 reuniones del Comité Ejecutivo de la OPS, en una de las cuales, la 73a. celebrada en Washington en octubre de 1974, fue elegido unánimemente Presidente de dicho Comité. Su lamentable muerte ocurrió en La Habana, por un accidente automovilístico, en la noche del 15 de febrero de 1977, cuando concurría a una reunión de trabajo con altos funcionarios en el Ministerio de Salud Pública, lo que privó a Cuba de una de las figuras del período revolucionario, de valores sanitarios más reconocidos internacionalmente y de mayor modestia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Expediente de estudios No. 63067
2. Finlay Barrés CJ. Extractos de las deliberaciones de la Conferencia Sanitaria Internacional de Washington. Obras Completas. La Habana: Academia de Ciencias de Cuba, 1965;1:199-228.
3. Delgado García G. Presencia cubana en los orígenes de las organizaciones internacionales de salud pública. Cuadernos Historia Salud Pública1995;76.
4. OMS. Evolución de la Salud Pública Internacional. En: Los diez primeros años de la Organización Mundial de la Salud. Palacio de las Naciones, Ginebra, 1958:14.
5. Teijeiro Fernández A. “En memoria del Dr. Roberto Pereda Chávez”, en: Revista Cubana de Administración de Salud 1977;3:319-24.
6. Delgado García, Gregorio. “Serie: precursores y forjadores de la salud pública cubana, Dr. Roberto Pereda Chávez (1928-1977)”, en: Revista Cubana de Salud Pública 2/1996. Sección de Historia.

Por: María del Carmen Amaro Cano
Vice-Presidenta de la Sociedad Cubana Historia de la Medicina

Avicena, príncipe de los médicos

Filed under: ¿Sabía que...? — agosto 17th, 2018 — 9:41 am — Mirta Nuñez Gudas

AvicenaLa historia de la Medicina está directamente relacionada con el surgimiento del hombre. Desde los tiempos de Hipócrates, antes de nuestra era, cuando existía la incertidumbre de definirla como arte o ciencia, no hubo un médico que entregara tanto aporte verdaderamente investigativo, con carácter científico como Avicena, sabio indiscutible del Medioevo, de los siglos X y XI de la época contemporánea.

Su herencia a la humanidad fue muy importante, en especial sobre Filosofía y Medicina, aunque consolidó conceptos y conocimientos de prácticamente todas las áreas del saber. Su nombre llegó casi a ser sinónimo de la propia Medicina.

Su monumental obra contribuyó, sin dudas, al desarrollo y a la sedimentación de la civilización humana, trascendó las fronteras del tiempo hasta la actualidad.

Fue un hombre multifacético admirable, pero especialmente un médico teórico y práctico incomparable, que con su claridad de ideas y con elevado rigor científico, se “trasladó” de modo extraordinario hasta la época actual. Su frescura de pensamiento, sus razonamientos, su creatividad científica de fuerza titánica y un estilo único, fueron y aún son, elementos fundamentales para la expansión y el desarrollo de la ciencia universal.

En nuestro medio existe poca información sobre la personalidad y la obra de tan distinguida persona, por lo que se realiza la siguiente revisión con el objetivo de profundizar en estos aspectos de su vida y divulgarlos al personal médico en formación.

Fuente: Avicena, príncipe de los médicos. Vida, obra y legado para la medicina contemporánea.
Pérez Aseff JJ, Armenteros Castañeda JK, Hernández de Oro LM, Pérez García ER. Revista Cubana de Medicina. 2018; 57(1)
Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/med/vol57_1_18/med10118.htm

Actualizado: 17 de agosto de 2018

El bebé del siglo XX

Filed under: ¿Sabía que...? — agosto 10th, 2018 — 11:37 am — Mirta Nuñez Gudas

lousie brownLa capacidad reproductiva del ser humano ha llevado a analizar en diferentes lugares y momentos históricos asuntos como el envejecimiento poblacional, la natalidad, la mortalidad, la infertilidad o la baja tasa de fecundidad, y las explosiones demográficas y sus tendencias inversas.

El fantasma de la infertilidad ha acompañado desde tiempos inmemoriales al ser humano. Ha tenido, obedeciendo a juicios socioculturales, mayor o menor impacto en cuanto a la paternidad y la maternidad, el género (masculinidad y feminidad, y la reproductividad.

Hoy, cuando se estima que entre el diez y el 20 por ciento de las parejas experimentan durante sus etapas reproductivas alguna dificultad para tener hijos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido ese problema como una enfermedad, debido a su capacidad de dañar la salud física, sicológica y social de las parejas afectadas.

Hace más de 40 años, para quienes no conseguían tener un embarazo de forma natural, los deseos de ser madre o padre se esfumaban irremediablemente. Pero esa perspectiva comenzó a cambiar a partir de julio de 1978 con el nacimiento de Louise Brown.

La constancia de Purdy, Steptoe Y Edwards

El matrimonio inglés de Leslie y John Brown —ella ama de casa y él un empleado ferroviario— era una de las tantas parejas que en este mundo tenían problemas para concebir hijos. Leslie mostraba signos de depresión tras someterse a múltiples estudios por infertilidad y saber que como consecuencia de una anomalía en las trompas de Falopio sus óvulos no podrían ser fecundados de manera natural.

Después de diez años de matrimonio, colmados de intentos y desengaños en su interés de ser padres, los miembros de la pareja conocieron a Jean Purdy (una técnica que en cierto momento fue injustamente calificada por los medios de comunicación como comadrona).

Desde hacía una década Purdy formaba parte de un equipo de investigación junto a los ingleses Patrick Steptoe y Robert Edwards. El primero era un ginecobstetra que trabajaba en un hospital público de la ciudad inglesa de Oldham y que se había especializado en la realización de laparoscopías para hacer diagnósticos y extraer óvulos.

Edwards, por su parte, era un investigador de Fisiología de la Universidad de Cambridge. Estudiaba los cultivos que pudiesen favorecer la fecundación en el exterior del útero materno para luego introducirlos.

Según el libro de registro de Purdy, entre 1969 y 1978 la labor del equipo les llevó a realizar 457 intentos de fecundación de óvulos en 282 mujeres británicas. De ellos solo se lograron 112 embriones, cinco embarazos y un nacimiento. Este último correspondió a Louise, la hija de los esposos Brown, quien pesó al nacer 2 700 gramos (5,95 libras), por lo que muchos rememoran a la niña como la «primera bebé probeta».

Se ha relatado que el 25 de julio del 1978, después de 38 semanas de embarazo, Leslie Brown entraba al salón de operaciones para que le fuese practicada una cesárea. Todo este procedimiento se realizaba con suma discreción, al punto de que casi nadie del equipo médico sabía quién era esa señora. Posteriormente John Brown visitaría a su esposa e hija recién nacida mientras la policía hacía guardia en la habitación. Así, secretamente, se produjo aquel milagro.

Cuarenta años después

Ese nacimiento avivó muchas discusiones. No fueron pocos los que se pronunciaron en contra de la fecundación artificial —no veían con buenos ojos que se pudiera crear una vida sin necesidad de una relación sexual entre un hombre y una mujer—; otros advirtieron sobre virtuales riesgos emanados de la aplicación de una técnica nueva y desconocida, como la posibilidad de crear seres humanos en serie.

A pesar de los dilemas y temores, el mundo se adaptó rápidamente a la nueva realidad y la maternidad demostró ser un concepto mucho más flexible de lo que parecía. El nuevo campo de la reproducción asistida ha avanzado hasta nuestros días al punto de alcanzar un alto grado de sofisticación, fiabilidad y eficacia.

Se estima que al cumplirse 40 años de aquel hito han nacido, gracias a la fertilización in vitro, cerca de seis millones de personas en todo el orbe. Entre esos nacimientos se encuentra el de Natalie, hermana de Louise y la número 40 de estos nacimientos en el mundo, ya que los esposos Brown recurrieron a esa técnica cuatro años después de haberlo hecho por vez primera.

Curiosamente Natalie tuvo un hijo en 1999 y se convirtió en la primera persona nacida gracias a la fecundación in vitro que daba a luz a un hijo concebido de forma natural. Hoy Natalie es madre de cinco hijos, y Louise de dos, todos concebidos de forma natural.

A pesar de lo caro del procedimiento —capaz de costar cerca de 6 500 dólares—, según un reciente artículo publicado en la revista Nature se estima que para el año 2100 los nacimientos por fertilización in vitro pueden llegar a representar el 3,5 por ciento de la población mundial: cerca de 400 millones de personas.

En Cuba se estima que más de 290 000 parejas presentan problemas de infertilidad. Por eso en el país se desarrolla un Programa Nacional de Atención a la Pareja Infértil, como un recurso ante los indicadores demográficos que actualmente muestran bajas tasas de natalidad.

Este Programa no se enmarca solamente en la realización gratuita de las costosas reproducciones asistidas, sino que además se inicia con un trabajo preventivo desde la Atención Primaria de Salud, enfocado a reducir los contextos que propician la infertilidad, como las interrupciones de los embarazos no deseados o las enfermedades de transmisión sexual.

Se trata de un enfoque salubrista de la infertilidad que se suma al éxito de aquella bebé del siglo XX, esa pequeña que hizo innegables las esperanzas de muchas parejas deseosas de conocer la maternidad y la paternidad.

Fuente: Juventud Rebelde.
Autor: Julio César Hernández Perea. Disponible en: http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/en-red/2018-08-04/el-bebe-del-siglo-xx

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