Nurys Nirma Diéguez Andrés (1951-2016)

Filed under: ¿Sabía que...? — julio 21st, 2016 — 12:09 — Mirta Nuñez Gudas

Nuris-dieguezLa doctora Nurys Nirma Diéguez Andrés es una de las personalidades destacadas de las últimas cuatro décadas de la medicina en la provincia cubana de Las Tunas.

Nació en la ciudad de Las Tunas el 15 de junio de 1951.

Inició sus estudios universitarios en 1969 en el Instituto Superior de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba; allí fue alumna ayudante de Fisiología. Se trasladó al Hospital General Docente “Vladimir Ilich Lenin”, de la provincia de Holguín, en el año 1972 para cursar el ciclo clínico, y pasó a ser ayudante de Medicina Interna, iniciando así su indestructible vínculo con la clínica.

Titulada en 1975, cumplió con el servicio posgraduado en el policlínico de Buena Vista, en su ciudad natal; curiosamente, en esos dos primeros años de trabajo se desempeñó como pediatra, según dijo, por necesidades del sector.

Se vinculó definitivamente a la atención de la población adulta a partir de 1976, cuando pasó a laborar en el Policlínico “Manuel Piti Fajardo”. El 14 de junio de 1980 se inauguró el Hospital General Docente “Dr. Ernesto Guevara de la Serna” y al año siguiente comenzó allí la formación de especialistas que demandaba un sistema de salud totalmente renovado y ampliado.

Así que en 1981, como residente de Medicina Interna, entró en el que sería su centro de trabajo de toda la vida. En su examen final para obtener el título de especialista, realizado en 1983, obtuvo las máximas puntuaciones en los ejercicios práctico y teórico. A partir de entonces, nunca abandonaría la medicina interna, en la que obtuvo el II Grado de especialización en el año 1999, pero de inmediato iniciaría un nuevo capítulo en los servicios de salud del territorio: la medicina intensiva.

Las sólidas bases de conocimientos y prácticas que aportan la medicina interna fueron esenciales para su desempeño como intensivista; a partir de septiembre de 1984, y durante un año, recibió un entrenamiento en el capitalino Hospital “Hermanos Ameijeiras”. Ello se repetiría en 1986, pero en el Hospital “Saturnino Lora” de Santiago de Cuba. Fue miembro de la Comisión Provincial de atención al paciente grave, Jefa del Grupo Provincial de la especialidad e integrante de la Comisión Nacional de Cuidados Intensivos entre los años 1992 y 2000.

Venció los exámenes para el II Grado en Medicina Intensiva y Emergencias en 2000. Es en esas funciones es que su nombre se asocia a otro hecho fundacional de la salud pública tunera: la consolidación definitiva, en los finales de los años 90, de la extracción de órganos para enfermos que los necesitaban en todo el territorio nacional, para lo cual fue preparada en el Instituto de Nefrología, de La Habana.

También introdujo la utilización de las computadoras en la Unidad de Cuidados Intensivos, entre los años 2001 y 2002. A su polifacética actuación médica unió tempranamente sus deseos de participar en la
formación de nuevos profesionales de la salud.

Presentó su solicitud para obtener una plaza como docente a mediados de 1984 y fue nombrada Instructora el 4 de febrero de 1985; escalaría a Asistente en 1992 y llegó a Profesora Auxiliar en el 2001. Su extensa carrera pedagógica abarcó la formación de estudiantes de Medicina y Licenciatura en Enfermería; preparó a numerosos alumnos ayudantes, fue tutora de diversos trabajos científicos estudiantiles, elaboró varios materiales didácticos para las actividades docentes al tiempo que diseñó e impartió cursos electivos. Fue reiterada su presencia en los tribunales para los exámenes estatales, tanto en Las Tunas como en Camagüey.

Todas las generaciones de médicos intensivistas de Las Tunas fueron moldeadas por la Dra. Nurys. Ella participó en la reestructuración del plan de estudios de esa residencia, fue Profesora Principal del Diplomado Nacional de Cuidados Intensivos en la provincia, miembro permanente y presidenta de los tribunales de exámenes estatales de especialización, del tribunal para la obtención del II Grado y de la Maestría en Ciencias en Urgencias Médicas; asimismo, tutora de muchos de esos profesionales.

Impartió numerosos cursos y diplomados especializados en las emergencias, el control del medio interno, la ventilación, la respuesta inflamatoria sistémica, los estudios hemogasométricos, la utilización de antibióticos, entre otros. Se ocupó de la atención a los residentes de otras especialidades que rotaban por su servicio, como Medicina Interna, Anestesiología, Cirugía, Medicina General Integral y tantas más.

Su dedicación a la docencia fue reconocida muchas veces, y en su expediente docente se repiten las evaluaciones anuales con categoría de excelente. Las cifras pueden ser ilustrativas de la labor formativa
de la Profesora Nurys para el sistema de salud en Las Tunas: 107 másteres graduados en Urgencias Médicas, decenas de especialistas de I grado en Medicina Interna y Medicina Intensiva, 28 especialistas de II Grado en esa última rama y más de 200 enfermeros intensivistas examinados.

Su actividad científica fue amplia y precoz, pues desde enero de 1982 obtuvo la condición de miembro adjunto de la Sociedad Cubana de Medicina Interna, cuando aún era residente de la especialidad; dirigió el capítulo provincial de la Sociedad Cubana de Medicina Intensiva y Emergencias desde 1990 hasta el 2000.

Fue autora de un capítulo dedicado a la enfermedad pulmonar obstructiva crónica en un libro de texto sobre la enfermería en los cuidados intensivos. Publicó artículos sobre variados temas de la medicina intensiva: las infecciones nosocomiales en los pacientes ventilados o con accidentes vasculares encefálicos; la monitorización de la presión intracraneal; las complejidades de la atención a las puérperas y a los enfermos críticos por causas quirúrgicas, ya fueran heridas, traumas u otra lesión. Implementó estudios de costos hospitalarios, tanto en el paciente quirúrgico crítico como en el infarto agudo del miocardio. Sobre este último tema versó el trabajo que presentó a la edición del concurso provincial del Premio Anual de la Salud en el año 1998.

Abordó igualmente los aspectos bioéticos vinculados a la muerte encefálica. Trabajó en la aplicación de la plasmaféresis en los pacientes con leptospirosis complicada, como línea de investigación para la obtención del grado científico de doctor en ciencias; en sus últimos años se interesó en las aplicaciones de las nuevas tecnologías imagenológicas en los trastornos vasculares encefálicos.

Obtuvo premios en el Fórum de Ciencia y Técnica. El 20 de noviembre de 2006 aprobó los exámenes para el grado de Máster en Ciencias en Urgencias Médicas. Asistió a eventos sobre emergencias, ventilación
artificial, muerte encefálica, alimentación parenteral y terapia intensiva, entre los que se destacan el I Congreso Cubano de Medicina Crítica y Cuidados Intensivos en 1989 y el II Congreso Internacional y I
Encuentro Virtual de Urgencias, Emergencias y Medicina Intensiva URGRAV 2002. Fue seleccionada para participar en septiembre de 1999 en el Seminario Internacional de Ventilación Mecánica celebrado en el Hospital Carlos Haya, de Málaga, España.

La Dra. Nurys se desempeñó como Presidenta del Consejo de la Calidad de su hospital. En el año 1995 recibió el reconocimiento del Programa de Atención Materno-Infantil de la provincia por sus resultados
en la atención a las gestantes admitidas en el servicio de cuidados intensivos. Fue varias veces designada como Mejor Jefe de Servicio de la Vice Dirección de Urgencias de la institución. Durante dos
años consecutivos, 1998 y 1999, obtuvo la condición de Vanguardia Nacional del Sindicato de los Trabajadores de la Salud de Cuba.

Su nombramiento como Profesora Consultante el 7 de diciembre de 2007 fue el clímax de su dedicación a la educación, que solo terminó cuando se apagó su existencia.

Recibió, en ceremonia solemne celebrada en su localidad natal, el Escudo de la Ciudad en el 2005. La doctora Nurys Nirma Diéguez Andrés falleció el miércoles 23 de marzo de 2016, en el hospital al que dedicó toda su vida profesional, atendida por los médicos a los que formó, premio mayor para los que se entregan a la preparación de otros. Su nombre está definitivamente ligado a la medicina intensiva en la provincia cubana de Las Tunas y es nuestro deber encontrar todas las vías para tornar su legado en esencia y expresión del ejercicio de excelencia de la práctica clínica.

Fuente: Serrano Barrera OR. Doctora Nurys Diéguez Andrés (1951-2016), pilar de la medicina intensiva en Las Tunas. Revista Electrónica Dr. Zoilo E. Marinello Vidaurreta. 2016;41(7). Disponible en: http://revzoilomarinello.sld.cu/index.php/zmv/article/view/833

Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología: 30 aniversario

Filed under: ¿Sabía que...? — julio 2nd, 2016 — 17:29 — Mirta Nuñez Gudas

cigb

Símbolo de un asombroso despegue

Inaugurado por el Comandante en Jefe Fidel Castro el primero de julio de 1986, el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología devino en institución de referencia por sus notables aportes a la salud de la población y las crecientes exportaciones a más de 30 países

Con alrededor de 1 600 trabajadores, el CIGB es hoy un gran complejo científico productivo de primer nivel mundial.

En enero de 1981 dos investigadores cubanos fueron enviados a un reconocido centro científico de la ciudad de Texas, en Estados Unidos, con el propósito esencial de conocer los usos del interferón, una sustancia que dado sus potenciales efectos antivirales y antitumorales, abría pro­misorias perspectivas terapéuticas contra diversas enfermedades.

Semanas antes el Comandante en Jefe Fidel Castro había sostenido en La Habana una entrevista con el on­cólogo norteamericano Ran­dolph Lee Clark para interesarse sobre el empleo del mencionado producto, encuentro que propiciado por el congresista Mickey Leland posibilitó con­cebir la idea de aquel viaje.

Más allá del objetivo principal de conocer la forma en que se estaba usando el interferón, nuestros compatriotas trataron de adquirir algunas cantidades con la finalidad de traerlas a Cuba cuando regresaran. Sin em­bargo, ello no fue posible porque la institución estadounidense solo disponía de un limitado volumen destinado a los ensayos clínicos, recibido del laboratorio del profesor Kari Can­tell, en Helsinki, Finlandia.

Para aprender a hacer el interferón, en marzo de 1981 seis jóvenes científicos partieron hacia la nación europea, siendo entrenados por el eminente especialista finlandés. In­tegraron aquel grupo fundacional Manuel Limon­ta Vidal, Ángel Agui­lera Rodríguez, Eduardo Pentón Arias, Victoria Ra­mírez Albajes, Sil­vio Barcelona Her­nández, y el re­cientemente fallecido doctor Pedro López Saura.

Tan pronto volvieron comenzaron a trabajar intensamente junto a una colaboradora de Cantell en un pequeño laboratorio situado en la casa número 149 del capitalino re­parto Atabey, donde el 28 de mayo de 1981 lograron producir a partir de glóbulos blancos el primer interferón cubano en menos de 45 días, hecho considerado una verdadera proeza científica. En opinión de los estudiosos del tema el hecho marcó el punto de partida del desarrollo de la biotecnología nacional.

Ya en el mes de julio empezó a aplicarse en pacientes contagiados por el virus del dengue tipo 2, y me­ses más tarde en el enfrentamiento a la epidemia de conjuntivitis hemorrágica, registrándose resultados positivos en ambas dolencias.

Durante el acto de constitución del Destacamento de Ciencias Mé­dicas Carlos Juan Finlay el 6 de enero de 1982, Fidel expresaría que “entre el momento que oímos ha­blar del Interferón de glóbulos blancos y el momento en que se produjo el primer interferón en Cuba no pa­saron cuatro meses”.

Ese propio año y con la misión de asumir las incipientes producciones del citado medicamento, quedó inau­gurado el Centro de Investigaciones Biológicas, a cuya apertura asistieron el Comandante en Jefe y Kari Cantell. El paso dado puso de manifiesto la voluntad del Estado cubano por im­pulsar la biotecnología como una de las principales industrias del futuro progreso de la nación.

Dotado del más avanzado equipamiento tecnológico del mo­mento y de una revolucionaria forma de concepción del trabajo a ciclo completo de investigación-producción y comercialización, el primero de ju­lio de 1986 abrió sus puertas el Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB), obra completamente financiada por el Gobierno revolucionario.

Para un país bloqueado y de limitados recursos se trataba de un hecho insólito, pues en aquellos tiempos incursionar en esa disciplina científica era un privilegio casi exclusivo de determinadas naciones altamente desarrolladas.

Al hablar en el acto de apertura de la flamante instalación, Fidel expresó con optimismo visionario: “el centro es grande, pero yo espero que sean grandes también los resultados científicos que obtengan en este centro”.

Luego surgieron nuevas instituciones dirigidas a fomentar el naciente sector, como los centros biotecnológicos de Camagüey y Sancti Spíritus en 1989 y 1990, respectivamente, y el Centro de In­mu­nología Molecular en 1994. Incluso a pesar de la severa crisis económica sufrida en los comienzos de la década del 90 a causa de la desaparición de la Unión Soviética y el campo socialista europeo, junto al recrudecimiento del bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos, esta pujante in­dustria basada en el conocimiento científico creció rápidamente y multiplicó las exportaciones en apenas unos pocos años.

Hoy el CIGB es un gran complejo científico productivo en el cual laboran alrededor de 1 600 trabajadores con la misión de lograr vacunas humanas y veterinarias, medios diagnósticos, anticuerpos monoclonales y proteínas por vía recombinante para usos terapéuticos, además de impulsar otros renglones vinculados con la biotecnología de las plantas y la acuicultura.

Su colectivo de investigadores y técnicos dispone de una sólida preparación profesional, lo que unido al estricto cumplimiento de los indicadores internacionales de buenas prácticas, sustenta la confiabilidad, elevada calidad, seguridad y competitividad de los resultados.

El doctor Manuel Raíces Pérez Castañeda, del departamento de Productos Estratégicos de la entidad perteneciente al Grupo de las Industrias Biotecnológica y Farmacéutica, BioCubaFarma, dijo a Granma que más de una docena de productos desarrollados en el CIGB han tenido un impacto notable en el mejoramiento de la salud de la población cubana.

Figuran en la relación la estreptoquinasa recombinante que contribuye a restablecer el flujo sanguíneo en pacientes con infarto del miocardio y previene la necrosis isquémica del corazón (su uso se generalizó en 1993 y salva de 200 a 400 vidas cada año), y la vacuna contra la infección por el virus de la hepatitis B, capaz de reducir las consecuencias potenciales de esa enfermedad, entre ellas las hepatitis agudas y crónicas, la cirrosis hepática y el hepatocarcinoma primario. Vale resaltar que debido a la aplicación masiva de ese medicamento nuestro país no reporta casos de he­patitis B aguda en niños por debajo de cinco años desde 1999, condición que a partir del 2006 también se extendió a los menores de 15.

También sobresale la vacuna pen­tavalente líquida (Heberpenta) para la difteria, tétano, tosferina, he­patitis B y la Haemophilus influenzae tipo B, que en el 2009 pasó a formar parte del programa de vacunación infantil del Ministerio de Salud Pública y ha beneficiado a más de 600 000 niños.

Indispensable citar, además, al Heberprot-P liofilizado, único de su tipo en el mundo y actualmente el producto líder del centro, destinado a la terapia de la úlcera del pie diabético en estadios avanzados, que aplicado en más de 55 000 pacientes cubanos desde el 2007 evitó alrededor de 12 000 amputaciones de di­verso grado.

Sobresale, asimismo, la nueva va­cuna terapéutica HeberNasvac contra la hepatitis B crónica administrada por vía nasal, registrada en el 2015. Según los expertos podría convertirse en el mejor tratamiento disponible en el mundo para esa dolencia.

Dentro de las novedades más pro­metedoras, el doctor Manuel Raí­ces mencionó las investigaciones en ejecución con el CIGB-500, nuevo fármaco en desarrollo que muestra un significativo efecto cardioprotector, el péptido antitumoral CIGB-300 con buenos resultados a nivel de laboratorio y clínicos, y el Heber­ferón, una combinación del interferón-alfa 2b y gamma recombinante, para tratar cáncer de la piel no melanoma y otras enfermedades oncológicas, actualmente en estudio.

En el sector agropecuario y la acuicultura destacan el producto ecológico HerberNem, destinado al control de nematodos en varios cultivos, y el Acuabio 1, estimulador del crecimiento y el sistema inmune en organismos marinos, aplicado de manera experimental con resultados favorables en el cultivo del camarón y el salmón, principalmente.

Tres décadas de fecunda labor validan la estratégica decisión de fundar el CIGB. Los resultados creados aquí no solo salvan vidas y eliminan enfermedades, sino que con sus crecientes exportaciones contribuyen a la economía del país. El de­sa­fío inmediato radica en obtener nuevos productos innovadores de alto valor agregado en beneficio de la salud del pueblo y llegar a insertarlos en los mercados más exigentes del orbe.

Por: Orfilio Peláez
Fuente: Granma. Disponible en: http://www.granma.cu/ciencia/2016-07-01/simbolo-de-un-asombroso-despegue-01-07-2016-21-07-30

DrC. José Emilio Fernández-Britto Rodriguez (1935- )

Filed under: ¿Sabía que...? — mayo 22nd, 2016 — 14:04 — Mirta Nuñez Gudas

DrC. Jose E. Fernández BrittoDrC. José Emilio Fernández-Britto Rodriguez, nació el 22 de mayo de 1935 en Ciudad de La Habana. Cuenta hoy con 81 años.

Graduado de Doctor en Medicina en 1960, de Especialista de Primer Grado en Anatomía Patológica en 1965 y de Especialista de Segundo Grado en 1979.

Nombrado Profesor Titular en 1976 e Investigador Titular en 1981. Obtuvo el Grado Científico de Doctor en Ciencias Médicas en 1985 y de Doctor en Ciencias en 1987 en la Universidad de Humboldt de Berlín, Alemania.

Es Profesor Consultante del Instituto de Patología Rudolf Virchow House, de la Facultad de Medicina Charité de la Universidad de Humboldt de Berlín Alemania.

Es también Miembro de la Academia de Ciencias de Cuba desde 1998 y de la Real Academia de Medicina de Andalucía, España desde el 2000.

Nombrado Profesor Consultante de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana en el 2000, Doctor Honoris Causa del Instituto Mexicano de Enseñanza e Investigación en Medicina, Avalado por el Instituto Politécnico Nacional de México.

Investido como Doctor Honoris Causa dela Universidad mayor de San Marcos, Perú 2006.

Investigador de Mérito del Ministerio de Salud Pública de Cuba. Profesor de Mérito de la Universidad de Ciencias Médicas de la Habana 2008

A lo largo de su vida profesional, profesoral y científica ha realizado importantes aportes a las ciencias médicas y a la salud pública de Cuba y de otras regiones del mundo, que le han hecho merecedor de la categoría de Miembro de Honor de 26 Sociedades Científicas nacionales e internacionales.

Su producción científica se expresa de la forma siguiente:
Cursos de Educación Continuada recibidos: 42; impartidos: 71; investigaciones oficiales terminadas: internacionales 5; nacionales 15. Publicaciones: Artículos Científicos: 171, 83 en Revistas Cubanas y 76 en Internacionales, 25 artículos en MEDLINE; Tesis como Tutor o Asesor de especialistas: 121. Tesis como Tutor de Maestrías: 21.

Innovaciones: Autor del Sistema Aterométrico y sus modificaciones. Conjunto de Métodos y Procedimientos considerados idóneos para la caracterización de la lesión aterosclerótica, reconocido y aplicado por la OMS. Coautor del MADIP, sistema morfométrico de digitalización de imágenes.

Eventos Científicos: más de 900 y como Presidente de Congresos Internacionales 8. Participa activamente en tribunales de pase de año de los residentes, estatales, de categoría docente, ratificación de categoría  y categorías científicas.

En la actualidad es el Director del Centro de Investigaciones y Referencias de Aterosclerosis de la Habana (CIRAH) de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana y Presidente del Consejo Científico de esta Universidad así como Vicecoordinador de la Rama de Biomedicina de la Academia de Ciencias de Cuba

Reconocimientos y distinciones:
– Medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana,
– Medalla Manuel Fajardo,
– Medalla José Tey,
– Orden Frank País,
– Orden Carlos J. Finlay,
– Premio Internacional Cátedra Robert Koch (Alemania),
– Doctor Honoris Causa del Instituto Mexicano de Enseñanza e Investigación en Medicina,
– Medalla Don Santiago Ramón y Cajal del Colegio Nacional de Bariatría, México y
– Orden y medalla Demetrio Sodí Pallares de la Asociación Mexicana para el estudio de la Aterosclerosis y el Síndrome Metabólico.
– Doctor Honoris Causa del Instituto Mexicano de Enseñanza e Investigación en Medicina y de la Universidad Mayor de San Marcos, Perú.

Rodolfo Sotolongo García (1943-2016)

Filed under: ¿Sabía que...? — abril 23rd, 2016 — 9:39 — Mirta Nuñez Gudas

rodolfo-sotolongo-garciaEl doctor Rodolfo Sotolongo García, nació en La Habana, el 13 de diciembre de 1943 era hijo del eminente profesor de Parasitología, Federico Sotolongo Guerra -uno de los fundadores del Instituto de Medicina Tropical y de su Revista, primer médico que ingresó en el Partido Comunista fundado por Mella y Baliño en 1925.

Inició sus estudios de Primaria en el “Colegio Baldor” y luego los continuó en el Colegio “La Salle”, donde se graduó de Bachiller en Ciencias en 1961. Inició sus estudios de medicina en 1962, en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, graduándose en 1967.

Al terminar su carrera fue a cumplir el Servicio Médico Social Rural en Las Villas, asumiendo distintas responsabilidades: Director del Dispensario Rural de Charcas, en Abreus; Director del Hospital Rural de Crucecitas, en El Escambray y Director del Área de Salud de Rodas, en el Regional Cienfuegos. Durante ese tiempo fue responsable de los Servicios Médicos de la Defensa Civil en los tres municipios.

En 1970 inició sus estudios como residente en la especialidad de Medicina Interna, en la Sala Landeta del Hospital Universitario “General Calixto García”, continuándolos en 1972 en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en el propio hospital. En octubre de 1973 se examinó, recibiendo el título de especialista en Medicina Interna y en los primeros meses del año siguiente fue nombrado Sub-Jefe de los Servicios de la Unidad de Cuidados Intensivos. Ese año ingresó como miembro de la Sociedad Cubana de Medicina Interna.

En diciembre de 1975 fue designado por la dirección del hospital como Jefe del Departamento de Urgencias. En 1976 ingresó en la Sección de Cuidados Intensivos de la Sociedad Cubana de Medicina Interna. En 1977 se trasladó a la sala Landeta, como responsable de un Grupo Básico de Trabajo (GBT) y fue categorizado como Instructor de Medicina Interna en la entonces Facultad Número Uno. De ahí partió a cumplir misión internacionalista en la república de Jamaica, donde permaneció hasta 1979. A su regreso se incorporó a trabajar en la Sala “San Martín” como responsable de un Grupo Básico de Trabajo.

Desde 1979 hasta 1981 fue Responsable de los Alumnos Ayudantes de Medicina Interna. En 1980 es designado por la dirección del hospital como Presidente de la Comisión de Peritaje en el Policlínico Asclepios, cesando en esa responsabilidad en octubre de ese mismo año al salir a cumplir misión internacionalista en Argelia, durante dos meses, por un terremoto.

A principios de diciembre de 1980 fue designado Jefe de Servicio del Cuerpo de Guardia, cargo que desempeñó hasta julio de 1981. En enero de 1982 fue designado por la Facultad de Medicina para prestar colaboración docente en el Hospital Provincial de Las Tunas, labor que realizó hasta abril y en julio de ese mismo año 1982 fue nombrado médico colaborador de la Clínica de Seguridad del Estado, participando en el aseguramiento médico de distintas actividades nacionales e internacionales, brindado por la Clínica.

En diciembre de 1982 fue nombrado Jefe de Servicios de la Unidad de Terapia Intensiva (UTI) del Hospital Universitario “General Calixto García” hasta septiembre de 1985, en que fue designado Jefe de la Sala Clínica Altos y Jefe del Servicio de Medicina del hospital.

En el año 1983 fue electo Secretario de la Sección de Cuidados Intensivos de la Sociedad Cubana de Medicina Interna y, en consecuencia, Vice-Presidente de esta última.

En 1984 alcanza el II Grado como especialista de Medicina Interna y es promovido a la categoría docente de Asistente.

En octubre de 1985 fue nombrado Jefe de la Sala Clínica Altos y Segundo Jefe del Servicio de Medicina Interna del Hospital “General Calixto García”. En 1986 es designado responsable del Internado de Medicina y en 1989 nombrado Jefe del Departamento de Clínicas de la Facultad.

En 1989 promovió a la categoría docente de Profesor Auxiliar y fue designado Decano de la Facultad de Ciencias Médicas “General Calixto García”, responsabilidad que asumió hasta 1993, con gran dedicación y entrega, en que regresó al Hospital “General Calixto García” como Jefe de la Sala Clínica Altos y Segundo Jefe del Servicio de Medicina Interna.

Su insaciable ansia de aprender siempre, le hizo participar en numerosos cursos post-grado, fundamentalmente de medicina intensiva, electrocardiografía, terapéutica cardiovascular, medicina intensiva del adulto mayor, urgencias, así como también de metodología de la investigación cualitativa, pedagogía, gestión en salud y gestión educativa.

Martiano al fin, no se conformó con aumentar su saber, sino que de inmediato se dispuso a compartirlo con los demás, impartiendo numerosos cursos post-grado para médicos y enfermeras que laboran en medicina interna y, muy especialmente, para quienes se desempeñan en el área de medicina intensiva.

Fue Asesor y Tutor de más de veinte tesis de la especialidad, de médicos y enfermeras, dedicando especial atención a las tesis sobre sistema de urgencias, status asmático, cateterización del sistema venoso central, insuficiencia cardíaca, insuficiencia respiratoria, accidentes, anemia megaloblástica en el curso de una cirrosis hepática, hepatitis viral, intoxicaciones exógenas y anestesia por enfermeras.

Durante su vida profesional participó en diversas Jornadas Científicas, al nivel de Hospital, Facultad y del antiguo Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (ISCM-H), Congresos del centenario Hospital Universitario “General Calixto García”, Talleres y Congresos Nacionales, en los que presentó trabajos científicos.

También publicó artículos en varias revistas científicas de las ciencias de la salud, así como las tres ediciones de las Normas Asistenciales de Cuidados Intensivos y el Tomo I de Generalidades de Cuidados Intensivos para el Curso Post-básico de enfermería.

Por su activa participación en actividades profesionales, docentes, sociales y políticas recibió diversos reconocimientos, entre ellos la Medalla Manuel Fajardo por 25 años de servicios en el sector salud; Medalla Trabajador Internacionalista; Distinción por la Educación Cubana y Medalla José Tey.

Falleció el sábado 5 de marzo del año 2016, en la Sala de Terapia Intensiva de su querido hospital.

Hemos tenido que dejar transcurrir algún tiempo desde su desaparición física para poder sentarnos a escribir esta semblanza de alguien a quien admiramos desde la época de estudiantes por su inteligencia, su vocación por la medicina, su sentido de responsabilidad, su laboriosidad y su disposición siempre para ayudar al otro, ya fuera el paciente, su familiar, un colega, otro profesional de salud, un trabajador de la sala donde prestaba servicios o de otra dependencia de su querido hospital.

A Isora, la novia de su juventud, su compañera entrañable de ideales, a quien siguió amando como a su esposa, la madre de sus hijos: Anaisora, Rodolfito y Tania, nuestro sincero sentimiento de condolencias por esta irreparable pérdida, para la que solo existe el consuelo de haber sido su abnegada cuidadora durante su enfermedad. A sus hijos y nietos, que conserven los mejores valores morales de Rodolfo, como la mejor herencia que les legara.

A sus compañeros y amigos, que sigamos su ejemplo y no dejemos nunca de ser solidarios entre nosotros, pues constituimos la segunda familia que debemos mantener unida.

Colaboración de María del Carmen Amaro Cano
Profesora Consultante FCM “General Calixto García”
Vice-Presidenta Sociedad Cubana Historia de la Medicina.

Fuentes documentales y orales:
– Sotolongo García, Rodolfo. Autobiografía. La Habana, julio 1989.
– Departamento Cuadros FCM “General Calixto García”. C-vitae Rodolfo Sotolongo García, actualizado hasta noviembre 1996.
– Departamento Cuadros FCM “General Calixto García”. Actualización curriculum Rodolfo Sotolongo García, hasta diciembre 1999.
– Testimonio de la autora, quien fuera su compañera desde la época de estudiantes (él de medicina y ella de enfermería), rotando por los servicios clínicos y quirúrgicos del Hospital Universitario “General Calixto García” y teniendo el privilegio de contar con la exigente tutoría del Profesor Federico Sotolongo Guerra.

Enrique Guzmán Rodríguez (1931-2013)

Filed under: ¿Sabía que...? — marzo 22nd, 2016 — 9:20 — Mirta Nuñez Gudas

Enrique GuzmánEl doctor Enrique Guzmán Rodríguez natural de Muras, Lugo, Galicia. Nació  el 28 de agosto de 1931. Llegó a Cuba, como refugiado político del régimen franquista junto a su madre y su madrina, a la edad de 5 años. En 1937 comienza la enseñanza primaria en una escuelita de barrio, que logra terminar en el Colegio Bautista. Se hace bachiller a los 17 años.

Ingresa en la Escuela de Medicina y comienza a trabajar en la Casa de Socorro de Regla como practicante en el horario nocturno. Tiene que perder 3 años de estudio por problemas económicos, debe trabajar como cobrador de la clínica privada conocida como Centro Castellano de La Habana.

Como un dato interesante -y quizás premonitorio de lo que sería su mayor logro en la vida profesional, ser el padre de los cuidados intensivos en el país- a él confiaron el cuidado y manejo de un ventilador mecánico marca Edison en el año 1953. Este era portátil y permitía regular la frecuencia respiratoria, solo administraba oxígeno puro. Estos ventiladores habían sido ubicados en las casas de socorro que estaban próximas al litoral de la ciudad capital.

En 1959 se reincorpora a la carrera de Medicina, y forma parte en 1960 del primer grupo de estudiantes que llega al Hospital Pediátrico “William Soler”. Allí realizó el internado vertical de Pediatría en 1961, y desde entonces estuvo vinculado a la enseñanza de la especialidad, pues dio clases en esa asignatura a los estudiantes del 5to. año de Medicina.

En marzo de 1962 se graduó de Doctor en Medicina e hizo el servicio social como médico rural. Después empezó la residencia de Pediatría en el Hospital “William Soler”, y entonces fue docente de los estudiantes de 5to. y 6to. años de Medicina.

Junto al profesor doctor Joaquín Pascual Gispert, padre del Neuropediatría en Cuba, participa en la puesta en marcha del primer servicio de esa subespecialidad que fue creado en el mismo hospital en el año 1963, del cual fue subjefe asistencial y docente. Posteriormente, en 1965, el doctor Enrique Guzmán fue el autor intelectual y material de la fundación de la primera escuela de enfermería pediátrica en Cuba. Hizo para ella los primeros programas de estudio y allí también fue profesor de diversas asignaturas. En 1967 concluyó el primer grado de la especialidad en Pediatría, y en la segunda mitad de los años 70 fundó, en el Hospital Pediátrico “William Soler” la primera Unidad de Terapia Intensiva de toda Iberoamérica, de la cual fue su jefe y profesor principal durante varias décadas.

Trabajó durante más de 60 años por la salud de su pueblo, y ejerció la docencia de pre y posgrado en la carrera de Medicina, en la especialidad de Pediatría, por más de 50 años. Fue, igualmente, formador de intensivistas pediátricos desde el año 1972, vicedirector docente del Hospital “William Soler” en la década 1973-1982, en 1985 obtuvo el título de especialista de segundo grado en Pediatría, desde 1980 hasta 1995 presidió la Comisión Nacional de Terapia Intensiva en Pediatría, fue miembro activo de los grupos Provincial y Nacional de Pediatría desde 1981, responsable docente de la Comisión Provincial y Nacional de Terapia Intensiva Pediátrica desde ese mismo año, y en 1997 fue nombrado Profesor Consultante de Pediatría de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.

Durante su vida profesional recibió decenas de reconocimientos, premios  y condecoraciones, entre los que pueden citarse: Reconocimiento al Mérito por la Sociedad Boliviana de Pediatría (1987), Premio Anual al Mejor Trabajo Científico del CENIC (1988), Premio Anual al Mérito por haber participado en la obtención de resultados de mayor aporte al desarrollo social del trabajo del MES (1988), Distinción “La Giraldilla de la Ciudad de La Habana” (1994) y otras tantas más cuya lista sería interminable.

Falleció en La Habana el 22 de marzo de 2013. El profesor doctor Enrique Guzmán fue, sin dudas, no solo uno de los más célebres pediatras del país, sino un digno y destacado profesional de la salud infantil de nuestros tiempos.

Fuente: In Memóriam. Dr. Enrique Guzmán Rodríguez.
Domínguez Dieppa, Fernando. Revista Cubana de Pediatría. 2013; 85(3):409-411.
Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?pid=S0034-75312013000300016&script=sci_arttext

DrCs. Eric Martínez Torres (1943-)

Filed under: ¿Sabía que...? — enero 16th, 2016 — 13:11 — Mirta Nuñez Gudas

Eric Martínez TorresEl profesor de mérito DrCs. Eric Martínez Torres es uno de nuestros más célebres pediatras.

Ha consagrado toda su vida profesional a mejorar los indicadores de la salud infantil en Cuba y en muchos otros lugares del mundo, especialmente por las investigaciones realizadas sobre dengue. Ha recibido  múltiples reconocimientos otorgados por organismos nacionales e internacionales por los logros alcanzados en las tareas asistenciales, docentes y de investigación.

Nació en Güines, el 26 de junio de 1943. Allí cursó los estudios primarios y secundarios en escuelas públicas. Se graduó de doctor en Medicina en la Universidad de La Habana en 1969 y desde ese año, hasta 1973, ejerció como pediatra en la provincia de Las Tunas. Allí fue jefe de servicio y responsable regional de Pediatría.

Obtuvo el título de especialista de primer grado en Pediatría en 1975,
tras concluir la residencia en el hospital pediátrico “Dr. Ángel Arturo
Aballí Arellano” de La Habana.

Luego fue subdirector facultativo del Hospital Pediátrico Universitario “William Soler” (1977-85) y de Docencia (1985-95). Se diplomó en Infectología Pediátrica en México en 1988. En ese mismo año obtuvo el título de Doctor en Ciencias Médicas y en el 2003 el de Doctor en Ciencias. Fue jefe del
grupo nacional de Pediatría en 1997. Es miembro titular de la Sociedad Cubana de Pediatría y perteneció a su junta directiva de 1995 al 2005.
Es también miembro de la Sociedad Latinoamericana de Pediatría, de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica, de la Asociación Panamericana de Infectología y de la Sociedad Cubana de Educadores de la Salud. Es miembro de honor de las sociedades de Infectología Pediátrica de la República Dominicana, de El Salvador y de Ecuador.

Fue director del Hospital Pediátrico Universitario “Juan Manuel Márquez” (1995-1997) y Director Nacional de Investigaciones del Minsap (1997-2004). Desde 2005 labora en el Instituto de Medicina Tropical “Pedro Kouri” (IPK), donde ostenta las categorías de Investigador Titular y Profesor Titular. Allí fue Presidente del Comité de Ética de la Investigación de 2008 al 2010.

Fue nombrado Profesor de Mérito de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana en el año 2008 y designado Investigador de Mérito por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Medio Ambiente de Cuba en el 2010. Fue miembro titular de la Academia de Ciencias de Cuba desde 1996 hasta el 2012 y es miembro de la Sección de Biomedicina de la Comisión Nacional de Grados Científicos de Cuba desde el 2005.

De noviembre de 2010 a diciembre 2011 fue asesor del Programa de Dengue del Ministerio de Salud de Brasil, en su carácter de Consultor Internacional para Dengue en OPS/OMS, y ha sido consultor de la OPS-OMS para esa enfermedad en 15 países de América.

Ha ejercido como profesor en más de 100 cursos nacionales y 200 eventos científicos en Cuba.

Ha participado en cursos, congresos y otros eventos científicos en 36 países de América, Europa, África y Asia. Ha sido tutor o asesor de más de 30 tesis de terminación de residencia, maestría o doctorado.

Es vicepresidente del Tribunal Permanente de Infectología y Medicina Tropical de la Comisión Nacional de Grados Científicos y miembro del Grupo Internacional Estrategia de Gestión Integrada-Dengue de la OPS y del Grupo de expertos de Dengue del TDR/OMS.

Es autor de más de 120 artículos científicos y capítulos de libros, así como de seis ediciones del libro DENGUE, una de ellas en portugués publicada por la Editora FIOCRUZ, en Rio de Janeiro, en 2005.

Algunos de los múltiples reconocimientos recibidos
• Premio Anual de la Salud al Mejor Trabajo Científico (1999).
• Menciones de Honor en Premio Anual en 1985 y 1991.
• Primera Mención de Honor del IV Congreso Latinoamericano de Infectología Pediátrica (Chile, 1991) por el trabajo: Resultados de la aplicación masiva de la vacuna contra el meningococo B en niños cubanos.
• Premio de la Academia de Ciencias de Cuba (1995) como colaborador del resultado: Contribución del Centro Colaborador de la OPS/OMS de Virología del IPK en el estudio del Dengue en nuestra región y antes lo obtuvo en 1988, por su libro sobre Dengue.
• Resultado Relevante en el XI Fórum Nacional de Ciencia y Técnica (1996) como colaborador de: Introducción de la vacuna antimeningocóccica cubana en América Latina.
• “Distinción Especial” como ponencia más Relevante XIII Fórum Nacional de Ciencia y Técnica (2001) por el trabajo sobre la Brigada Médica Cubana durante la epidemia de Dengue Hemorrágico en El Salvador del año 2000.
• Premio a la Mejor Tesis doctoral que le fue otorgado por la Comisión Nacional de Grados Científicos en el 2005.

Algunas de las condecoraciones recibidas
• Distinción “POR LA EDUCACION CUBANA” que otorga el MES (1990)
• Medalla XV Aniversario de la Asociación Nacional de Innovadores y Racionalizadores (1995)
• Orden del Buen Tiempo entregada por el Primer Ministro de Nova Scotia, Canadá, a los miembros de la delegación del Minsap (1996)
• Medalla por el Centenario del nacimiento del Profesor Pedro Kourí (2000)
• Medalla “Piti Fajardo” por 30 años de trabajo en el Sector de la Salud (2002)
• Medalla “José (Pepito) Tey” (2002)

Además posee múltiples diplomas de reconocimiento por logros en tareas asistenciales, docentes y de investigación otorgados por diversos organismos nacionales e internacionales.
Es militante del Partido Comunista de Cuba, ha estado casado por más de 46 años, es hijo único, padre de una hija única (Rebeca) y abuelo de un nieto único (Diego).
Para concluir, podemos decir: Muchas Gracias, Profesor DrCs. Eric Martínez Torres, por la obra de toda su vida y por su entrega sin límites a la salud infantil en Cuba y en tantos otros lugares del mundo, que lo han hecho también acreedor del título de pediatra célebre cubano.

Fuente: Pediatría. Infomed
Disponible en DrCs. Eric Martínez Torres

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