Dr. Roberto Pereda Chávez (1928-1977)

Filed under: ¿Sabía que...? — septiembre 20th, 2018 — 11:03 am — Mirta Nuñez Gudas

Roberto Pereda ChávezEl 19 de septiembre del año 2018, hubiera cumplido 90 años el Dr. Roberto Pereda Chávez, quien naciera en el poblado de Carlos Rojas, provincia de Matanzas, en 1928.

Hijo de obreros. El padre, originario de Cantabria, España, y la madre cubana. A los 2 años de edad la familia se trasladó para Guanabacoa, en la capital del país, donde residió hasta el final de su vida.

ESTUDIOS DE BACHILLERATO Y UNIVERSITARIOS: Graduado de Bachiller en Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza No. 1 de La Habana, se le expidió el título el 29 de julio de 1947. Ese mismo año ingresó en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde se graduó de doctor en medicina con su tesis “Traumatismo cráneo-encefálico”, presentada y aprobada ante un Tribunal integrado por 3 de los más eminentes cirujanos cubanos de todos los tiempos, los doctores Roberto Guerra Valdés, Enrique J. Hechevarría Vaillant y José A. Presno Albarrán, en la sala Fortún, del Hospital Universitario “General Calixto García”. Su título se le expidió el 23 de mayo de 1955.

ORTOPEDIA Y CULTURA HUMANÍSTICA: Cuando cursaba el 5º año de la carrera (1951-1952) comenzó a trabajar como alumno externo del Servicio de Ortopedia, sala Gálvez, del Hospital Universitario “General Calixto García”, en el que continuaría después de graduado, junto al eminente traumatólogo y ortopédico matancero, profesor Julio Martínez Páez, con quien adquirió no sólo grandes conocimientos en la especialidad, sino también su afinidad por la cultura humanística, que lo llevó a presidir el histórico Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa en 1955.

EL HOMBRE POLÍTICO: En 1951 ingresó en el Partido del Pueblo Cubano (Ortodoxo) que fundara el hombre que fuera consecuente con su pronunciamiento de que “Más vale el honor sin vida que la vida sin honor”, Eduardo R. Chibás Rivas. En 1952 presidió el Comité de Estudiantes Ortodoxos en Guanabacoa. Al producirse el golpe de estado del 10 de marzo, formó parte de la Resistencia Cívica en la Universidad y en el Hospital Universitario “General Calixto García”. También integró el movimiento juvenil de oposición en el Liceo Artístico y Literario de Guanabacoa.

LUCHA CLANDESTINA: Estuvo preso en el Castillo del Príncipe durante algunos días en 1955 y un año después, detenido nuevamente e interrogado personalmente por el tristemente célebre Capitán Esteban Ventura Novo. Posteriormente se unió al Movimiento 26 de Julio, en el que actuó en estrecho contacto con su maestro, el profesor Julio Martínez Páez, hasta la partida de éste último a la Sierra Maestra.

TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN: En enero de 1959, fue Delegado del Ministro de Salud Pública en la Casa de Maternidad y Beneficencia de La Habana y en febrero de ese mismo año, en el Instituto Nacional de Higiene. De marzo a mayo del propio año 1959, asumió como Jefe Nacional del Servicio de Cuarentenas y a continuación Director Nacional de Servicios Médicos de la Cruz Roja Cubana. En 1960, fue Jefe de Despacho del Ministro de Salud Pública y de 1962 hasta 1965, Director Provincial de Salud Pública de La Habana, en cuyo cargo en 1963, fue elegido Obrero Ejemplar y después militante del Partido Unido de la Revolución Socialista de Cuba (PURSC).

NUEVAS RESPONSABILIDADES: En 1965, es nombrado Director del Hospital Nacional Doctor “Enrique Cabrera”, en momentos de crisis en dicha institución; en 1966, Director de Relaciones Internacionales del Ministerio de Salud Pública, cargo que desempeñó hasta su fallecimiento, en 1977.

EVENTOS INTERNACIONALES: En 1962 formó parte de la delegación que visitó la URSS, Bulgaria, Hungría, República Democrática Alemana y Checoslovaquia con el objetivo no sólo de estudiar la organización y desarrollo de la salud pública en el campo socialista europeo, sino también de fomentar el intercambio favorable con dichos países. Ese mismo año asistió como delegado por Cuba a la Reunión Internacional de la Liga de Sociedades de la Cruz Roja en Praga. En 1962 también representó a Cuba como Delegado en la XVI Conferencia Sanitaria Panamericana (Minneapolis) En 1963, asistió al Congreso Internacional de Salud Pública celebrado en México, como presidente de la Delegación Cubana. En 1965, participó en la XVI Reunión de Ministros de Salud Pública de Países Socialistas (Berlín) y en la XVIII Asamblea de la Organización Mundial de la Salud (Ginebra).

REUNIONES DE MINISTROS DE SALUD PÚBLICA DE LOS PAÍSES SOCIALISTAS: Entre 1966 y 1977 participó en 6 reuniones de países socialistas entre ellas: la X (Varsovia, 1969) en la que presentó el tema “La asistencia hospitalaria en Cuba” y la XIV (La Habana, 1973) en la que fue elegido Presidente de su Secretariado.

EN LAS ASAMBLEAS DE LA OMS: Delegado en las XIX (1966) y XX (1967); Presidente de nuestra delegación en las XXI (1968); XXII (1969); XXVI (1973), donde fue elegido para el importante cargo de vicepresidente de la Comisión A, una de las 2 grandes comisiones para el tratamiento de las cuestiones fundamentales técnicas y económicas, en la que presentó su “Informe sobre la situación de la salud pública en Cuba”.

CONFERENCIAS SANITARIAS DE LA OPS: Estuvo presente en 3 Conferencias: las XVII (1966), XVIII (1970) y XIX (1974), todas en Washington. En las reuniones del Consejo Directivo participó en las XVII (Trinidad-Tobago, 1967), XVIII (Buenos Aires, 1968), XX (Washington, 1971), XXI (Santiago de Chile, 1972) y XXII (Washington, 1973). En la XXIII reunión del Consejo Directivo, celebrada en Washington, en 1975, fue elegido Presidente de dicho Consejo Directivo. Nuevamente representó a Cuba en la XXIV (México D.F., 1976).

EN EL COMITÉ EJECUTIVO DE LA OPS: De 1973 a 1976 asistió a 5 reuniones del Comité Ejecutivo de la OPS, en una de las cuales, la 73a. celebrada en Washington en octubre de 1974, fue elegido unánimemente Presidente de dicho Comité. Su lamentable muerte ocurrió en La Habana, por un accidente automovilístico, en la noche del 15 de febrero de 1977, cuando concurría a una reunión de trabajo con altos funcionarios en el Ministerio de Salud Pública, lo que privó a Cuba de una de las figuras del período revolucionario, de valores sanitarios más reconocidos internacionalmente y de mayor modestia.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

1. Universidad de La Habana. Archivo Histórico. Expediente de estudios No. 63067
2. Finlay Barrés CJ. Extractos de las deliberaciones de la Conferencia Sanitaria Internacional de Washington. Obras Completas. La Habana: Academia de Ciencias de Cuba, 1965;1:199-228.
3. Delgado García G. Presencia cubana en los orígenes de las organizaciones internacionales de salud pública. Cuadernos Historia Salud Pública1995;76.
4. OMS. Evolución de la Salud Pública Internacional. En: Los diez primeros años de la Organización Mundial de la Salud. Palacio de las Naciones, Ginebra, 1958:14.
5. Teijeiro Fernández A. “En memoria del Dr. Roberto Pereda Chávez”, en: Revista Cubana de Administración de Salud 1977;3:319-24.
6. Delgado García, Gregorio. “Serie: precursores y forjadores de la salud pública cubana, Dr. Roberto Pereda Chávez (1928-1977)”, en: Revista Cubana de Salud Pública 2/1996. Sección de Historia.

Por: María del Carmen Amaro Cano
Vice-Presidenta de la Sociedad Cubana Historia de la Medicina

Avicena, príncipe de los médicos

Filed under: ¿Sabía que...? — agosto 17th, 2018 — 9:41 am — Mirta Nuñez Gudas

AvicenaLa historia de la Medicina está directamente relacionada con el surgimiento del hombre. Desde los tiempos de Hipócrates, antes de nuestra era, cuando existía la incertidumbre de definirla como arte o ciencia, no hubo un médico que entregara tanto aporte verdaderamente investigativo, con carácter científico como Avicena, sabio indiscutible del Medioevo, de los siglos X y XI de la época contemporánea.

Su herencia a la humanidad fue muy importante, en especial sobre Filosofía y Medicina, aunque consolidó conceptos y conocimientos de prácticamente todas las áreas del saber. Su nombre llegó casi a ser sinónimo de la propia Medicina.

Su monumental obra contribuyó, sin dudas, al desarrollo y a la sedimentación de la civilización humana, trascendó las fronteras del tiempo hasta la actualidad.

Fue un hombre multifacético admirable, pero especialmente un médico teórico y práctico incomparable, que con su claridad de ideas y con elevado rigor científico, se “trasladó” de modo extraordinario hasta la época actual. Su frescura de pensamiento, sus razonamientos, su creatividad científica de fuerza titánica y un estilo único, fueron y aún son, elementos fundamentales para la expansión y el desarrollo de la ciencia universal.

En nuestro medio existe poca información sobre la personalidad y la obra de tan distinguida persona, por lo que se realiza la siguiente revisión con el objetivo de profundizar en estos aspectos de su vida y divulgarlos al personal médico en formación.

Fuente: Avicena, príncipe de los médicos. Vida, obra y legado para la medicina contemporánea.
Pérez Aseff JJ, Armenteros Castañeda JK, Hernández de Oro LM, Pérez García ER. Revista Cubana de Medicina. 2018; 57(1)
Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/med/vol57_1_18/med10118.htm

Actualizado: 17 de agosto de 2018

El bebé del siglo XX

Filed under: ¿Sabía que...? — agosto 10th, 2018 — 11:37 am — Mirta Nuñez Gudas

lousie brownLa capacidad reproductiva del ser humano ha llevado a analizar en diferentes lugares y momentos históricos asuntos como el envejecimiento poblacional, la natalidad, la mortalidad, la infertilidad o la baja tasa de fecundidad, y las explosiones demográficas y sus tendencias inversas.

El fantasma de la infertilidad ha acompañado desde tiempos inmemoriales al ser humano. Ha tenido, obedeciendo a juicios socioculturales, mayor o menor impacto en cuanto a la paternidad y la maternidad, el género (masculinidad y feminidad, y la reproductividad.

Hoy, cuando se estima que entre el diez y el 20 por ciento de las parejas experimentan durante sus etapas reproductivas alguna dificultad para tener hijos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha definido ese problema como una enfermedad, debido a su capacidad de dañar la salud física, sicológica y social de las parejas afectadas.

Hace más de 40 años, para quienes no conseguían tener un embarazo de forma natural, los deseos de ser madre o padre se esfumaban irremediablemente. Pero esa perspectiva comenzó a cambiar a partir de julio de 1978 con el nacimiento de Louise Brown.

La constancia de Purdy, Steptoe Y Edwards

El matrimonio inglés de Leslie y John Brown —ella ama de casa y él un empleado ferroviario— era una de las tantas parejas que en este mundo tenían problemas para concebir hijos. Leslie mostraba signos de depresión tras someterse a múltiples estudios por infertilidad y saber que como consecuencia de una anomalía en las trompas de Falopio sus óvulos no podrían ser fecundados de manera natural.

Después de diez años de matrimonio, colmados de intentos y desengaños en su interés de ser padres, los miembros de la pareja conocieron a Jean Purdy (una técnica que en cierto momento fue injustamente calificada por los medios de comunicación como comadrona).

Desde hacía una década Purdy formaba parte de un equipo de investigación junto a los ingleses Patrick Steptoe y Robert Edwards. El primero era un ginecobstetra que trabajaba en un hospital público de la ciudad inglesa de Oldham y que se había especializado en la realización de laparoscopías para hacer diagnósticos y extraer óvulos.

Edwards, por su parte, era un investigador de Fisiología de la Universidad de Cambridge. Estudiaba los cultivos que pudiesen favorecer la fecundación en el exterior del útero materno para luego introducirlos.

Según el libro de registro de Purdy, entre 1969 y 1978 la labor del equipo les llevó a realizar 457 intentos de fecundación de óvulos en 282 mujeres británicas. De ellos solo se lograron 112 embriones, cinco embarazos y un nacimiento. Este último correspondió a Louise, la hija de los esposos Brown, quien pesó al nacer 2 700 gramos (5,95 libras), por lo que muchos rememoran a la niña como la «primera bebé probeta».

Se ha relatado que el 25 de julio del 1978, después de 38 semanas de embarazo, Leslie Brown entraba al salón de operaciones para que le fuese practicada una cesárea. Todo este procedimiento se realizaba con suma discreción, al punto de que casi nadie del equipo médico sabía quién era esa señora. Posteriormente John Brown visitaría a su esposa e hija recién nacida mientras la policía hacía guardia en la habitación. Así, secretamente, se produjo aquel milagro.

Cuarenta años después

Ese nacimiento avivó muchas discusiones. No fueron pocos los que se pronunciaron en contra de la fecundación artificial —no veían con buenos ojos que se pudiera crear una vida sin necesidad de una relación sexual entre un hombre y una mujer—; otros advirtieron sobre virtuales riesgos emanados de la aplicación de una técnica nueva y desconocida, como la posibilidad de crear seres humanos en serie.

A pesar de los dilemas y temores, el mundo se adaptó rápidamente a la nueva realidad y la maternidad demostró ser un concepto mucho más flexible de lo que parecía. El nuevo campo de la reproducción asistida ha avanzado hasta nuestros días al punto de alcanzar un alto grado de sofisticación, fiabilidad y eficacia.

Se estima que al cumplirse 40 años de aquel hito han nacido, gracias a la fertilización in vitro, cerca de seis millones de personas en todo el orbe. Entre esos nacimientos se encuentra el de Natalie, hermana de Louise y la número 40 de estos nacimientos en el mundo, ya que los esposos Brown recurrieron a esa técnica cuatro años después de haberlo hecho por vez primera.

Curiosamente Natalie tuvo un hijo en 1999 y se convirtió en la primera persona nacida gracias a la fecundación in vitro que daba a luz a un hijo concebido de forma natural. Hoy Natalie es madre de cinco hijos, y Louise de dos, todos concebidos de forma natural.

A pesar de lo caro del procedimiento —capaz de costar cerca de 6 500 dólares—, según un reciente artículo publicado en la revista Nature se estima que para el año 2100 los nacimientos por fertilización in vitro pueden llegar a representar el 3,5 por ciento de la población mundial: cerca de 400 millones de personas.

En Cuba se estima que más de 290 000 parejas presentan problemas de infertilidad. Por eso en el país se desarrolla un Programa Nacional de Atención a la Pareja Infértil, como un recurso ante los indicadores demográficos que actualmente muestran bajas tasas de natalidad.

Este Programa no se enmarca solamente en la realización gratuita de las costosas reproducciones asistidas, sino que además se inicia con un trabajo preventivo desde la Atención Primaria de Salud, enfocado a reducir los contextos que propician la infertilidad, como las interrupciones de los embarazos no deseados o las enfermedades de transmisión sexual.

Se trata de un enfoque salubrista de la infertilidad que se suma al éxito de aquella bebé del siglo XX, esa pequeña que hizo innegables las esperanzas de muchas parejas deseosas de conocer la maternidad y la paternidad.

Fuente: Juventud Rebelde.
Autor: Julio César Hernández Perea. Disponible en: http://www.juventudrebelde.cu/suplementos/en-red/2018-08-04/el-bebe-del-siglo-xx

Margarita Valdés-Dapena Vivanco

Filed under: ¿Sabía que...? — julio 14th, 2018 — 1:04 pm — Mirta Nuñez Gudas

Margarita Valdés DapenaDoctora en Ciencias Médicas, Profesora Titular, Consultante de la Facultad, Profesora Principal de Microbiología y Parasitología. Es objetivo de esta semblanza reflejar la historia de su vida, apoyados en su testimonio, la revisión de documentos, en entrevistas a colegas y compañeros suyos, así como su propia obra escrita. Se logró reconocer su trayectoria como estudiante, médico, profesora, investigadora, asesora, en fin como una mujer cuya máxima gloria está vinculada a los servicios prestados a la Revolución.

En La Habana, el 8 de mayo de 1939, la familia Valdés-Dapena Vivanco, de clase media, recibiría el nacimiento de la primera hija, Uki, como le dice su madre y toda su familia.

Desde pequeña sintió vocación por la profesión, motivada por ver a su padre, el gran médico, Profesor Titular, Profesor de Mérito y eminente clínico de la Universidad de La Habana, Académico de la Academia de Ciencias de Cuba, querido por todo su alumnado y profesionales que trabajaban junto a él, Antonio María Valdés-Dapena Victorio, quien llegó a ser seleccionado por el alumnado de su época como representante de los estudiantes. Por todo el ejemplo trasmitido por su padre, supo ella que esa era la carrera que quería y debía estudiar; de esa forma le honraba y sentía a la vez su realización personal.

Comenzó sus estudios primarios en elcolegio de monjas, Merici Academy. Era no solo un colegio de enseñanza profunda, sino donde además de la docencia enseñaban ética y mucha disciplina, virtudes que la han acompañado por toda la vida según sus familiares, amigos y compañeros de trabajo.

El bachillerato y High School, lo terminó en 1958, en el Columbus Schooly. Pretendía estudiar Medicina, pero la universidad estaba cerrada, las fuerzas represivas de la dictadura batistiana habían ocupado el Alto Centro Docente después de la manifestación estudiantil del 27 de Noviembre de 1956, y pocos días después cerraría definitivamente sus puertas.3 Margarita optó entonces por hacerse Técnica de laboratorio con el fin de estar vinculada a las Ciencias Médicas, y se graduó en1960 en la escuela “Carlos J. Finlay”. A la vez estudió taquigrafía y mecanografía en inglés y español. En este tiempo comenzó a trabajar en el Hospital “Reina Mercedes”, actual Hospital “Manuel Piti Fajardo”, como Técnico de Microbiología. En este período conoció a su esposo, el Profesor Julián Ibrahim Pérez Amarillo, Profesor Auxiliar de Microbiología y Parasitología con quien comparte actualmente en su centro de trabajo. Se casaron en 1965, y es padre de su única hija, Deborah, médico especialista en Ginecología y Obstetricia, Máster en Atención Integral a la Mujer, Profesora Auxiliar, y, a su vez, su hija, Laura, estudia Derecho en el Instituto Superior del Ministerio del Interior (MININT).

En 1967 se graduaba de Medicina en la Universidad de La Habana, una época muy feliz para su vida, a pesar de lo mucho que había que estudiar, participar en las actividades de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU), milicias estudiantiles y trabajos voluntarios. Su sueño de ser médico se había cumplido, integrada a un colectivo de jóvenes revolucionarios que la ayudó enormemente a su formación, desde ese momento empezaría la verdadera historia de su carrera.

Entre 1968 y 1969 trabajó en el Instituto Nacional de Higiene como médico, y entre 1969-1971 hizo el servicio social en el Laboratorio Provincial Oriente Sur (Santiago de Cuba) donde comenzó a impartir docencia con la asignatura de Microbiología a los estudiantes de segundo año de técnico de laboratorio, como lo recuerda Ángela Guerra Garcés, su alumna, quien años después sería técnica docente, cuando la Dra. Margarita impartió clases en el Hospital Militar “Carlos Juan Finlay”, en ese entonces era, y actualmente es, compañera de trabajo en el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”.4

Durante 1971 fue residente de Microbiología en el Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología y se graduó en 1972 de Especialista de Primer Grado en Microbiología. Al año siguiente obtuvo la categoría de Profesor Asistente. Luego trabajó hasta 1975 en el Hospital Covadonga, actual “Salvador Allende”, como Jefa del Servicio de Microbiología y responsable docente de Microbiología y Parasitología, hasta que se trasladó para el Centro Provincial de Higiene y Epidemiología de Ciudad de La Habana, aquí obtuvo, en 1984, la categoría de Especialista de Segundo Grado en Microbiología, y adquirió la categoría de Profesor Auxiliar, y fue designada Vicedirectora de Docencia e Investigaciones, además de Jefa Provincial de Microbiología y Jefa del Laboratorio de referencia de Enfermedades Diarreicas.

En 1985 obtuvo el título de Doctor en Ciencias Médicas (PhD) en la Academia de Ciencias de Hungría. En 1988 alcanzó la categoría de Profesor Titular, y en 1997 se le otorgó la condición de Profesor Consultante.

Desde 1989, hasta este momento, se ha desempeñado en el Hospital Pediátrico Docente “Juan Manuel Márquez”, donde ha sido fundadora del laboratorio de Microbiología.

Actividad docente

Como parte de su desempeño profesional pedagógico ha impartido docencia a Técnicos Medios de Microbiología y Enfermería, en la Licenciatura de Enfermería, así como a residentes de Microbiología, Epidemiología e Higiene. Es responsable de la docencia de Técnicos Medios y Tecnólogos de Microbiología en el Hospital Pediátrico Docente “Juan Manuel Márquez”.

Ha circunscrito su trabajo docente no solo en Cuba, sino que sus conocimientos se expandieron más allá del territorio nacional:

– Colaboración docente en la Universidad Privada “Antenor Orrego”, Trujillo, Perú (1998), donde realizó un trabajo docente-metodológico y asesoría de las asignaturas de Microbiología y Parasitología.

– Desde 2003 a 2008, en la Universidad “Juan Misael Caracho”, Bolivia, fue profesora de postgrado en la Maestría Bioquímica, mención Microbiología, y además miembro del Comité Académico. Esta docencia se impartió en La Paz, Tarija, Cochabamba y Trinidad.

– En Ecuador, en la Universidad Médica de Guayaquil, de mayo a junio de 2009, fue Profesora del Módulo del Diplomado VIH, además en esa Universidad impartió el Módulo Inmunidad y Vacunación en la Maestría de Epidemiología, en noviembre-diciembre de 2009. En mayo-junio de 2011 fue Profesora de la Maestría Medicina Tropical, y de octubre a noviembre de 2011 en la Maestría de Epidemiología.

Asesorías Técnico-Científicas

En el Hospital Docente Pediátrico “Juan Manuel Márquez”, así como en la Facultad Finlay-Albarrán, la Profesora María Margarita Valdés–Dapena Vivanco ha ocupado responsabilidades y funciones de gran importancia para la actividad docente y científico-investigativa de la Institución:

– Jefa del Departamento de Microbiología.

– Presidenta del Consejo Científico del Hospital “Juan Manuel Márquez”, desde 1989 hasta la fecha.

– Miembro de la Comisión de Bioseguridad del Comité Fármaco terapéutico, del Comité Conductor y de la Comisión del Programa Materno-Infantil del Hospital, desde 1994.

– Presidenta del Consejo Científico de la Facultad “Finlay-Albarrán”, y a partir de abril de 2015, Presidente de la Comisión de Grados Científicos.

Ha sido miembro de tribunales, comisiones evaluadoras, entre otros muchos grupos de expertos nacionales y extranjeros:

– Miembro de la Comisión de Resistencia Bacteriana de América Central y el Caribe.

– Miembro Permanente del Comité de Grados Científicos del Ministerio de Salud Pública-Ministerio de Educación Superior para los Medios Diagnósticos.

– Miembro del Comité de Expertos para Medios de Cultivos de la Academia de Ciencias de Cuba.

– Presidente y miembro de Tribunales de Medios Diagnósticos para Profesores Auxiliares y Titulares, y para obtención del título de Especialista en Microbiología.

– Miembro de los grupos para la confección de programas de pregrado de la carrera de Medicina, Biología y estudios de Post-Grado en Microbiología (Residencia).

– Miembro en 1996 del grupo evaluador del Premio Anual de la Salud.

– Presidente del Tribunal Provincial de Salud en el XII FORUM de Ciencia y Técnica.

– Evaluador de Premio de la Academia de Ciencias de Cuba 2012.

– Miembro del Grupo Nacional de Microbiología.

– Miembro del Grupo Asesor del Rector de la UCMH.

– Miembro del Comité asesor de la Editorial de Ciencias Médicas (EXPERTO).

– Miembro del Comité editorial de la Revista Temas Médicos del Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”.

– Árbitro de Publicaciones del Centro Nacional de Ciencias Médicas.

– Árbitro de Publicación de la Revista International Journal of Clinical Medicine, 2014.

Publicaciones

Sus estudios y resultados de las investigaciones y la docencia se recogen en infinidad de proyectos y publicaciones, en capítulos de libros o manuales, y artículos, como autora, y coautora.5,6,7 y también su participación en importantes eventos científicos, con más de 15 premios reconocidos en la Asociación de Innovadores y Fórum de Ciencia y Técnica. Aproximadamente posee 47 publicaciones, nacionales e internacionales.

Consecuente y consciente con el pensamiento de Fidel de que “la ciencia es universal y tenemos que aprender del mundo de la misma manera que debemos estar siempre dispuestos a enseñar el aporte que nosotros podamos obtener para ella”,8 no descansa en el bregar investigativo y tiene en ejecución otras importantes investigaciones:

– Etiología bacteriana de la enfermedad diarreica en niños.

– Estafilococo coagulasa negativo como causa de sepsis en el niño.

– Estafilococo aureus (MRSA) como causa de infección en niños Hospital Pediátrico Docente “Juan Manuel Márquez”.

– Estudio bacteriológico de Líquidos Pleurales.

– Caracterización molecular de cepas de Streptococcus Beta hemolítico, investigación conjunta con el Centro Nacional de Investigaciones Científicas.

– Infecciones neonatales de inicio en la comunidad por Staphylococcus aureus resistente a meticillín..

– Susceptibilidad antimicrobiana de aislamientos de E. coliuropatógenos.

– Biotipos de E. coliuropatógenos en infecciones urinarias en niños.

Ha sido tutora y asesora de innumerables trabajos de terminación de Residencias, Doctorados y Maestrías, nacionales e internacionales.

Sociedades científicas

Su larga carrera como profesional y especialista, la ha llevado a integrar importantes y prestigiosas sociedades científicas:

– Miembro de Honor de la Sociedad de Microbiología y Parasitología de Cuba.

– Miembro Fundador de la Sociedad de Infectología de Cuba.

– Miembro de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica.

Reconocimientos y Condecoraciones

– Medalla Piti Fajardo.

– Medalla por la Educación Cubana.

– Medalla Pepito Tey.

– Orden Frank País.

– Medalla 100 Aniversario Dr. Pedro Kourí.

– Vanguardia Nacional Sindicato de las Ciencias, 1990, 1995, 2001,2002.

– Sello Talento de oro. Asociación Nacional de Innovadores y Racioanalizadores (ANIR), 1998, 2001, 2002.

– Premio a la Ciencia y la Crítica. Academia de Ciencias de Cuba/ Instituto Cubano del Libro.

– Distinción por XX Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas.

– Propuesta para Distinción Especial del Ministro de Educación Superior, 2002.

– Premio Anual de la Salud. (2002). Categoría de Libro.

– Premio a la Ciencia y la Crítica Academia de Ciencias de Cuba/ Instituto Cubano del Libro.

– Reconocimiento por la labor destacada en Salud Pública en el 170 Aniversario de Carlos J. Finlay, 2003.

– Reconocimiento como Trabajador Símbolo del Hospital Pediátrico Docente “Juan Manuel Márquez”, 2008.

– Reconocimiento del Poder Popular de la Ciudad de La Habana con el otorgamiento de la Giraldilla por la labor destacada en el desarrollo de la Microbiología en la Ciudad, 2008.

– Certificado por 24 años de labor destacada en el Hospital Pediátrico “Juan Manuel Márquez”.

– Miembro de Honor de la Sociedad de Microbiología, 2014.

Su meritorio quehacer profesional y humano lo corroboran sus compañeros y colegas con los que ha compartido en numerosos eventos, congresos, jornadas científicas, forums, entre otros; tal es el testimonio del profesor Ernesto Hernández Robledo quien la considera profesora exigente, bien preparada, con elevado nivel científico y su principal inspiración para seguir investigando.9

Otro testimonio que reconoce ambas cualidades es el de la doctora Alicia Martínez Izquierdo, quien la conoció con 28 años cuando era residente de Microbiología, a través del profesor Pérez Amarillo, y trabaja con ella desde que se inauguró el laboratorio, por lo que sabe de su inteligencia, conocimientos vastos y su gran capacidad de dirección.10

Fuente: Enríquez O’Farrill ZR, Borjas Borjas F, Pimentel Lay MR. Margarita Valdés-Dapena Vivanco, baluarte de Microbiología y Parasitología Médica en Cuba. Rev Haban Cienc Méd [revista en Internet]. 2018 [citado 2018 Jul 14];17(2):[aprox. 7 p.]. Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/2063

Actualizado: 14 de julio de 2018

Pensamiento estratégico de Hugo Chávez sobre la salud

Filed under: ¿Sabía que...? — junio 11th, 2018 — 6:45 pm — Mirta Nuñez Gudas

Hugo Chávez FríasLos Programas Aló Presidente fueron una nueva experiencia de voz, expresión y de cultura comunicacional nunca antes visto. A nivel internacional son objeto de estudio.

Entre julio y agosto de 2013, se realizó en la Escuela Latinoamericana de Medicina Dr. Salvador Allende de Venezuela, una revisión de los 378 programas editados entre mayo de 1999 a enero de 2012, a través del sitio digital alopresidente@gob.ve con el objetivo de analizar el pensamiento estratégico del comandante supremo sobre la salud.

Se logró identificar en 121 programas, 199 pronunciamientos relacionados con el tema, lo cual permitió elaborar un compendio teórico que recoge los apuntes más relevantes abordados por el presidente Hugo Rafael Chávez Frías en esta temática, fundamentado en el plan de la patria para el período 2013 – 2019, reflejando la ética humanista, social, el valor humano a la vida, la nueva filosofía de atención en salud para Venezuela así como la visión y alcance del Comandante Supremo, que en materia de transformaciones salubristas avizoraba para su pueblo.

Se elaboró un material de consulta y estudio para estudiantes y colaboradores de la Misión Médica Cubana en este escenario. Por lo que representa para la integración Latinoamericana, se recomienda la necesidad de profundizar durante el proceso de formación en las Ciencias Médicas, la importancia del alcance estratégico de las ideas de Chávez sobre la salud.

Fuente: Pensamiento estratégico de Hugo Chávez sobre la salud
Puga García A. Educación Médica Superior. 2018;32:1.
Disponible en: http://www.ems.sld.cu/index.php/ems/article/view/1181

Miss Mary Agnes O´Donell, en el aniversario 80 de su fallecimiento

Filed under: ¿Sabía que...? — mayo 19th, 2018 — 11:55 am — Mirta Nuñez Gudas

Mary O'Donell

INTRODUCCIÓN

El pasado año 2001, la autora publicó un artículo en la Revista Cubana de Enfermería, dedicado a Mary Agnes O´Donnell,  quizás la figura más conocida entre las enfermeras cubanas de la actualidad.

Esta destacada enfermera estadounidense, hija fiel del legado de Abraham Lincoln, fue la Superintendente Fundadora de la primera Escuela de Enfermeras en Cuba, en 1899.

La política sanitaria del gobierno interventor norteamericano obedeció, más que a razones de carácter altruista, a su interés de salvaguardar la propia salud, tanto de los norteamericanos que habían arribado a la isla de Cuba con el gobierno de ocupación, como a la población residente en los Estados Unidos, especialmente aquella perteneciente a las zonas costeras del sur del país, por la posibilidad de contagio de enfermedades transmisibles.

Tomando en cuenta que los servicios de Enfermería en Cuba eran prestados por las Hermanas de la Caridad y estas regresaron a España al finalizar la guerra,  con el ejército del gobierno de ocupación llegaron verdaderas enfermeras profesionales, que propiciaron un sustancial cambio en la atención de los enfermos ingresados en los hospitales y en la propia organización de éstos.

DESARROLLO:

Mary O´Donnell 1 era una de las graduadas de la escuela de enfermeras del Hospital Bellevue,2 primera escuela de enfermeras fundada en Estados Unidos de Norteamérica en 1873, verdadera heredera del ideal nightingaleano. Es en esta estirpe de enfermeras que se formó Mary O´Donnell, junto con su hermana Anne Mary. Ambas vinieron a Cuba.

El 23 de agosto de 1899 4 se inauguró en el Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”, bajo la dirección médica del Dr. Emiliano Núñez de Villavicencio y Álvarez, la primera escuela preparatoria, con 7 alumnas, bajo la dirección de Mary Agnes O´Donnell. Su hermana se incorporó como Enfermera Jefa de Sala en el mismo hospital y allí prestó sus servicios por muchos años. En la Memoria correspondiente al año de 1899 sobre el Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”, constan diecinueve alumnas y trece Hijas de la Caridad.5

En 1900, Miss Mary Agnes fue nombrada por el Comité Ejecutivo de la Junta de Beneficencia como Inspectora General de las Escuelas de Enfermeras de la República, cargo que simultaneó junto con el de Superintendente de la Escuela del Hospital Mercedes.

Al fundarse la República, en 1902, decidió quedarse en Cuba, continuando su labor docente y gerencial en Enfermería. Aquí se encontraba cuando se produjo la segunda intervención en 1906 y, al terminar ésta en 1909 y ocupar la Secretaría de Sanidad y Beneficencia el Coronel del Ejército Libertador de Cuba, Dr. Matías Duque, este inició una gran campaña de profilaxis social y comisionó a Mrs. Eugenia Hibbard,6 otra de las destacadas enfermeras estadounidenses llegado al país con el ejército de ocupación en 1899, para que reorganizara el Servicio de Enfermeras Visitadoras. A este servicio fueron destinadas enfermeras norteamericanas retiradas de los hospitales, cuyas Superintendencias habían sido asumidas por enfermeras cubanas, entre quienes se encontraba Mary O´Donnell, quien colaboró con Eugene Hibbard en la organización de las Enfermeras Visitadoras.7

Años más tarde en 1924, Mary O´Donnell, cuando laboraba en el Sanatorio “La Esperanza”, fue delegada para los preparativos y recaudación de fondos destinados a la celebración, por primera vez en Cuba, del Día de la Enfermera Cubana, conmemorado el 3 de junio, día del natalicio de Victoria Brú,8 profesora de Enfermería cienfueguera fallecida víctima de la epidemia de influenza que azotó el país en 1918, mientras cumplía con su deber profesional de atender a los enfermos.

Mary O´Donnell falleció  el 23 de mayo de 1938, en Nueva York, E.U.A.

CONSIDERACIONES FINALES:

Si bien es incuestionable que el surgimiento de la enfermería profesional en Cuba no constituye una deuda histórica con el gobierno interventor norteamericano -puesto que obedeció más a sus propios intereses que a un móvil humanitario o científico- sería una verdadera injusticia aplicar este mismo razonamiento a la labor individual desarrollada por las enfermeras norteamericanas que vinieron al país con el ejército de ocupación, especialmente Mary Agnes O´Donnell, fundadora de la primera Escuela de Enfermeras en Cuba.

Las propias actitudes asumidas por las enfermeras estadounidenses, y en particular por Mary O´Donnell, no sólo durante los 2 períodos intervencionistas, sino incluso después, demostraron que estaban realmente imbuidas del espíritu nightingaleano en el cual se habían formado como enfermeras profesionales.

Con ellas sí existe una deuda de gratitud, por su abnegación en la formación, con buena competencia y desempeño, del primer grupo de jóvenes cubanas que habían elegido la hermosa tarea de “cuidar”.

Esta es la razón por la que la autora escribió un artículo sobre Mary Agnes O´Donnell, el pasado año 2001 y hoy, al conmemorarse el Aniversario 80 de su fallecimiento, rinde merecido homenaje a esta admirable mujer, digna heredera del legado de Abraham Lincoln.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Hibbard E. The establishment of schools for nursing in Cuba. Am J Nurs 1902;2:985-91.
  2. Book L, Stewart I. A history of nursing. New York: G.P. Putman,1938.
  3. Pino M del. Apuntes para la historia de los hospitales en Cuba. Cuad Hist Salud Pública (24).
  4. Según unas fuentes (López Serrano, E. “Efemérides médicas cubanas”) ocurrió el día 21, según otras (Oficina del Historiador de la Ciudad) fue el día 23 de agosto de 1899.
  5. Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”. Memoria correspondiente al año 1899. La Habana: Imprenta y Papelería La Aida, 1900.
  6. Bello Hernández E. Biografía de Miss Eugene Hibbard. Historia de la profesión de enfermeras en Cuba. La Habana: Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, Consejo Nacional de Tuberculosis, 1948.
  7. Bello Hdez. Ernesto. Obra citada.
  8. Sardá y Sardá P. Tema de la Asociación Nacional de Enfermeras de Cuba a la II Conferencia Panamericana de Mujeres. La Habana: Imprenta y Papelería de Rambla, Bouza, 1924.

Por: MSc. María del Carmen Amaro Cano

Fuente: Rev Cubana Enfermer 2001;17(1)60-4

Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03192001000100011&lng=es&nrm=iso&tlng=es

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