Pensamiento estratégico de Hugo Chávez sobre la salud

Filed under: ¿Sabía que...? — junio 11th, 2018 — 6:45 pm — Mirta Nuñez Gudas

Hugo Chávez FríasLos Programas Aló Presidente fueron una nueva experiencia de voz, expresión y de cultura comunicacional nunca antes visto. A nivel internacional son objeto de estudio.

Entre julio y agosto de 2013, se realizó en la Escuela Latinoamericana de Medicina Dr. Salvador Allende de Venezuela, una revisión de los 378 programas editados entre mayo de 1999 a enero de 2012, a través del sitio digital alopresidente@gob.ve con el objetivo de analizar el pensamiento estratégico del comandante supremo sobre la salud.

Se logró identificar en 121 programas, 199 pronunciamientos relacionados con el tema, lo cual permitió elaborar un compendio teórico que recoge los apuntes más relevantes abordados por el presidente Hugo Rafael Chávez Frías en esta temática, fundamentado en el plan de la patria para el período 2013 – 2019, reflejando la ética humanista, social, el valor humano a la vida, la nueva filosofía de atención en salud para Venezuela así como la visión y alcance del Comandante Supremo, que en materia de transformaciones salubristas avizoraba para su pueblo.

Se elaboró un material de consulta y estudio para estudiantes y colaboradores de la Misión Médica Cubana en este escenario. Por lo que representa para la integración Latinoamericana, se recomienda la necesidad de profundizar durante el proceso de formación en las Ciencias Médicas, la importancia del alcance estratégico de las ideas de Chávez sobre la salud.

Fuente: Pensamiento estratégico de Hugo Chávez sobre la salud
Puga García A. Educación Médica Superior. 2018;32:1.
Disponible en: http://www.ems.sld.cu/index.php/ems/article/view/1181

Miss Mary Agnes O´Donell, en el aniversario 80 de su fallecimiento

Filed under: ¿Sabía que...? — mayo 19th, 2018 — 11:55 am — Mirta Nuñez Gudas

Mary O'Donell

INTRODUCCIÓN

El pasado año 2001, la autora publicó un artículo en la Revista Cubana de Enfermería, dedicado a Mary Agnes O´Donnell,  quizás la figura más conocida entre las enfermeras cubanas de la actualidad.

Esta destacada enfermera estadounidense, hija fiel del legado de Abraham Lincoln, fue la Superintendente Fundadora de la primera Escuela de Enfermeras en Cuba, en 1899.

La política sanitaria del gobierno interventor norteamericano obedeció, más que a razones de carácter altruista, a su interés de salvaguardar la propia salud, tanto de los norteamericanos que habían arribado a la isla de Cuba con el gobierno de ocupación, como a la población residente en los Estados Unidos, especialmente aquella perteneciente a las zonas costeras del sur del país, por la posibilidad de contagio de enfermedades transmisibles.

Tomando en cuenta que los servicios de Enfermería en Cuba eran prestados por las Hermanas de la Caridad y estas regresaron a España al finalizar la guerra,  con el ejército del gobierno de ocupación llegaron verdaderas enfermeras profesionales, que propiciaron un sustancial cambio en la atención de los enfermos ingresados en los hospitales y en la propia organización de éstos.

DESARROLLO:

Mary O´Donnell 1 era una de las graduadas de la escuela de enfermeras del Hospital Bellevue,2 primera escuela de enfermeras fundada en Estados Unidos de Norteamérica en 1873, verdadera heredera del ideal nightingaleano. Es en esta estirpe de enfermeras que se formó Mary O´Donnell, junto con su hermana Anne Mary. Ambas vinieron a Cuba.

El 23 de agosto de 1899 4 se inauguró en el Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”, bajo la dirección médica del Dr. Emiliano Núñez de Villavicencio y Álvarez, la primera escuela preparatoria, con 7 alumnas, bajo la dirección de Mary Agnes O´Donnell. Su hermana se incorporó como Enfermera Jefa de Sala en el mismo hospital y allí prestó sus servicios por muchos años. En la Memoria correspondiente al año de 1899 sobre el Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”, constan diecinueve alumnas y trece Hijas de la Caridad.5

En 1900, Miss Mary Agnes fue nombrada por el Comité Ejecutivo de la Junta de Beneficencia como Inspectora General de las Escuelas de Enfermeras de la República, cargo que simultaneó junto con el de Superintendente de la Escuela del Hospital Mercedes.

Al fundarse la República, en 1902, decidió quedarse en Cuba, continuando su labor docente y gerencial en Enfermería. Aquí se encontraba cuando se produjo la segunda intervención en 1906 y, al terminar ésta en 1909 y ocupar la Secretaría de Sanidad y Beneficencia el Coronel del Ejército Libertador de Cuba, Dr. Matías Duque, este inició una gran campaña de profilaxis social y comisionó a Mrs. Eugenia Hibbard,6 otra de las destacadas enfermeras estadounidenses llegado al país con el ejército de ocupación en 1899, para que reorganizara el Servicio de Enfermeras Visitadoras. A este servicio fueron destinadas enfermeras norteamericanas retiradas de los hospitales, cuyas Superintendencias habían sido asumidas por enfermeras cubanas, entre quienes se encontraba Mary O´Donnell, quien colaboró con Eugene Hibbard en la organización de las Enfermeras Visitadoras.7

Años más tarde en 1924, Mary O´Donnell, cuando laboraba en el Sanatorio “La Esperanza”, fue delegada para los preparativos y recaudación de fondos destinados a la celebración, por primera vez en Cuba, del Día de la Enfermera Cubana, conmemorado el 3 de junio, día del natalicio de Victoria Brú,8 profesora de Enfermería cienfueguera fallecida víctima de la epidemia de influenza que azotó el país en 1918, mientras cumplía con su deber profesional de atender a los enfermos.

Mary O´Donnell falleció  el 23 de mayo de 1938, en Nueva York, E.U.A.

CONSIDERACIONES FINALES:

Si bien es incuestionable que el surgimiento de la enfermería profesional en Cuba no constituye una deuda histórica con el gobierno interventor norteamericano -puesto que obedeció más a sus propios intereses que a un móvil humanitario o científico- sería una verdadera injusticia aplicar este mismo razonamiento a la labor individual desarrollada por las enfermeras norteamericanas que vinieron al país con el ejército de ocupación, especialmente Mary Agnes O´Donnell, fundadora de la primera Escuela de Enfermeras en Cuba.

Las propias actitudes asumidas por las enfermeras estadounidenses, y en particular por Mary O´Donnell, no sólo durante los 2 períodos intervencionistas, sino incluso después, demostraron que estaban realmente imbuidas del espíritu nightingaleano en el cual se habían formado como enfermeras profesionales.

Con ellas sí existe una deuda de gratitud, por su abnegación en la formación, con buena competencia y desempeño, del primer grupo de jóvenes cubanas que habían elegido la hermosa tarea de “cuidar”.

Esta es la razón por la que la autora escribió un artículo sobre Mary Agnes O´Donnell, el pasado año 2001 y hoy, al conmemorarse el Aniversario 80 de su fallecimiento, rinde merecido homenaje a esta admirable mujer, digna heredera del legado de Abraham Lincoln.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

  1. Hibbard E. The establishment of schools for nursing in Cuba. Am J Nurs 1902;2:985-91.
  2. Book L, Stewart I. A history of nursing. New York: G.P. Putman,1938.
  3. Pino M del. Apuntes para la historia de los hospitales en Cuba. Cuad Hist Salud Pública (24).
  4. Según unas fuentes (López Serrano, E. “Efemérides médicas cubanas”) ocurrió el día 21, según otras (Oficina del Historiador de la Ciudad) fue el día 23 de agosto de 1899.
  5. Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes”. Memoria correspondiente al año 1899. La Habana: Imprenta y Papelería La Aida, 1900.
  6. Bello Hernández E. Biografía de Miss Eugene Hibbard. Historia de la profesión de enfermeras en Cuba. La Habana: Ministerio de Salubridad y Asistencia Social, Consejo Nacional de Tuberculosis, 1948.
  7. Bello Hdez. Ernesto. Obra citada.
  8. Sardá y Sardá P. Tema de la Asociación Nacional de Enfermeras de Cuba a la II Conferencia Panamericana de Mujeres. La Habana: Imprenta y Papelería de Rambla, Bouza, 1924.

Por: MSc. María del Carmen Amaro Cano

Fuente: Rev Cubana Enfermer 2001;17(1)60-4

Disponible en: http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0864-03192001000100011&lng=es&nrm=iso&tlng=es

El nacimiento de la Fisiología experimental en Cuba

Filed under: ¿Sabía que...? — abril 22nd, 2018 — 11:24 am — Mirta Nuñez Gudas

Dr. Ramón Grau San Martin

Los programas de investigaciones en Fisiología en Cuba comenzaron en el siglo XX, anteriormente quizás solo existieron intentos aislados estimulados por la notable influencia francesa que se vivió en la medicina cubana durante el siglo XIX.

Los trabajos reportados de ese tiempo incluyen proyectos realizados en un pequeño laboratorio que tenía la cátedra de Fisiología desde fines del siglo XIX. Allí se realizaron algunas investigaciones, cuyos resultados fueron publicados en la Revista de Medicina y Cirugía de La Habana bajo el título general de Trabajos del Laboratorio de Fisiología de la Escuela de Medicina.

Así vieron la luz “Ataxia cerebelosa experimental” (1903), por los doctores Pérez-Vento y Hernández Rodríguez; “Notas sobre la cromatolisis y las alteraciones cadavéricas de los centros nerviosos” (1906) y “Apuntes sobre experimentación del método gráfico en Fisiología” (1911); estos 2 últimos del doctor Pérez-Vento.

Pero no fue hasta la llegada a la cátedra 4 de Fisiología del doctor Grau San Martín, de innegable vocación por la investigación, que comenzaron los trabajos experimentales de modo sistemático. Con los pocos recursos de que disponía, inició en la investigación a sus colaboradores más cercanos y aparecIeron entonces los siguientes resultados, principalmente de marcado carácter clínico: “La cifra colesterinémica en el pronóstico de la tuberculosis” (1925), “Superioridad manifiesta del azúcar de caña sobre el extraído del maíz y de diversas féculas utilizables” (1926), “Nuevas prácticas en el tratamiento de la diabetes” (1927), “Relación entre el timo, la alimentación y el crecimiento” (1928), “El valor alimenticio del azúcar” (1929) y otros.

Uno de estos trabajos, “Metabolismo de los nucleoproteidos en el cáncer”, investigación acerca del metabolismo nitrogenado en las neoplasias y especialmente sobre el metabolismo de las purinas y el ácido úrico en noventa pacientes, fue realizado con la colaboración del Departamento del Cáncer del Hospital “Nuestra Señora de las Mercedes” y del Laboratorio Nacional; mereció ser publicado en 1927 por tres importantes revistas médicas del país: Anales de la Facultad de Medicina y Farmacia, Anales de la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana y Boletín de la Liga contra el Cáncer.

A pesar de haberse paralizado las actividades docentes, primero, por el cierre de la Universidad y después durante el período revolucionario del 30, en el que tomó parte muy activa el doctor Grau, sus discípulos Rodríguez Sarabia y Velazco Castellanos, llevaron a cabo interesantes estudios cuyos resultados se publicaron en la revista Crónica Médico-Quirúrgica de La Habana, entre los que se citan: “Origen del vitaesterol D” (1934), “Consideraciones sobre gráficos de la presión intracardiaca” (1934), “El pequeño diástole general del corazón” (1934), “Estudio fisiológico del timo y de la epífisis” (1935), “Transformaciones de las grasas en el organismo” (1935), “Transformaciones de los núcleos proteicos” (1935) y “El pulso arterial” (1935).

A partir de 1940 las investigaciones del grupo de Grau se incrementarían. Se proyectaron estudios sobre cancerología experimental que comprendieron varios estudios.

Muy importantes fueron también las colaboraciones. El doctor Grau estableció relaciones de colaboración con los profesores investigadores doctores James B. Murphy y Philip B. White, de Rockefeller Institute for Medical Research y con el doctor Little, de Roscoe B., Jackson Memorial Laboratory, por lo que se recibieron en Cuba materiales para investigar el tumor espontáneo del ratón (C3H) y otros como el carcinoma del conejo, sarcoma del ratón y 2 pares de ratones cancerosos, resistente, entre muchos otros recursos. Los trabajos experimentales bajo la dirección del profesor Grau fueron realizados por el profesor Durán Quevedo, el doctor Clerch Rius y el estudiante peruano de apellido Risco.

Se proyectó entonces un nuevo Departamento de Investigaciones para la cátedra, que no se llegó a construir nunca, y se establecieron relaciones de colaboración con el Instituto del Cáncer de La Habana. El 10 de julio de 1944, algo más de un mes después de ser electo presidente de la República, el doctor Grau informaba a la dirección universitaria sobre estos primeros estudios experimentales: “Estimamos que hasta el momento no es posible derivar conclusiones de los trabajos efectuados, pero consideramos de la mayor importancia la continuación de estas experiencias, que seguramente han de poder extenderse si se presta, por la Universidad de La Habana, el debido concurso para terminar el departamento de animales y los medios indispensables para el sostenimiento y la multiplicación de aquellos, de acuerdo con el ofrecimiento del señor Rector.

El 4 de marzo de 1945, el doctor Durán Quevedo informaba que además de las investigaciones que oficialmente se realizaban habían agregado otras ocho dirigidas principalmente al cáncer. De todos estos trabajos experimentales se conservó en el Laboratorio de la cátedra de Fisiología, un relato de cada resultado, así como fotografías y películas en negro o a color de las diferentes etapas de su investigación, piezas anatómicas y los cortes histológicos.

En el II Congreso Nacional de Cancerología, celebrado en La Habana (mayo 7 a 12 de 1945), publicado después en la Revista de Medicina y Cirugía de La Habana, se presentaron y publicaron posteriormente varios trabajos sobre las dietas en el cáncer con estudios preclínicos en ratones y el azúcar en relación con la integridad dentaria, publicado este último en la Memoria del IV Congreso Nacional de Químicos Azucareros, La Habana, 1954. La ausencia del doctor Grau determinó en poco tiempo que no se siguieran en la cátedra los estudios de cancerología experimental, aunque se continuaron por el doctor Clerch Rius durante algunos años más tarde en el Instituto Nacional de Higiene.

Por esa época, se iniciaron líneas de investigación de muy discutidos y combatidos resultados sobre el uso de los azúcares en el tratamiento de la diabetes, dirigidos por el doctor Durán Quevedo. Se publicaron varios trabajos, hasta un total de diez entre 1952 y 1956, como resultados de esas investigaciones.

El interés por las investigaciones científicas, demostrado por los profesores de la cátedra de Fisiología hizo que, a pesar de las muchas dificultades por las que atravesaba la Universidad de La Habana, en abierto combate contra la dictadura de Batista, la Facultad de Medicina, a propuesta de dichos profesores y con la aprobación del Consejo Económico Universitario, creara en 1956 el Instituto de Fisiología “Solano Ramos”, como institución anexa a la Facultad de Medicina, adscripta a la cátedra de Fisiología.

Se erigiría en honor del fallecido profesor titular de Química Biológica, Decano de la Facultad de Medicina y Rector de la Universidad de La Habana, doctor Francisco Solano Ramos Delgado (1887-1928). Su reglamento fue aprobado por el Consejo Universitario el 1 de junio de 1956. La nueva entidad científica con sede en el local de la cátedra tenía como objetivos realizar investigaciones y publicarlas en una revista que sería el órgano oficial del instituto. Este estaría formado por la Junta de Gobierno, que agrupaba a todos los miembros titulares. Estos últimos lo eran la totalidad de los profesores de la cátedra, los que hubieran sido instructores o lo eran en esos momentos y todas las demás personas que fueran aceptadas por la Junta General. Más que con un presupuesto para sus actividades, la Institución debía sostenerse con “donaciones, legados, asignaciones, etcétera, previo a los informes favorables de su Junta de Gobierno y de la Facultad de Medicina” y con sus propias recaudaciones dadas “por las cuotas de matrículas de los cursos que ofrecía, por el importe de suscripción o venta de las publicaciones que realizara y por cualquiera otra recaudación aprobada por los organismos universitarios.

En sesión de 7 de febrero de 1958, el Consejo Universitario conoció el informe rendido por el doctor Durán Quevedo titulado “Un trienio de labor”, contentivo de los trabajos realizados en la cátedra de Fisiología y el Instituto de Fisiología “Solano Ramos”, con la colaboración económica del Banco Nacional de Cuba, cuyo informe no se ha encontrado en el Archivo Histórico de la Universidad de La Habana. El Instituto nacido en tan difíciles momentos no pudo sostenerse mucho tiempo y dejó de existir al abandonar sus cargos los profesores que lo habían fundado.

Se realizaron por Grau y sus discípulos colaboraciones con instituciones poderosas norteamericanas como la Rockefeller en las que se enviaban a Cuba productos y modelos animales para ser tratados en La Habana por investigadores cubanos. Según afirma Delgado García existen documentos de los reportes de los resultados de las colaboraciones. Lamentablemente el Dr. Grau tenía también vocación política y desde los años 30 aunque impulsaba las investigaciones dejó de involucrarse a fondo en ellas.

Ese abandono fue casi total tras obtener en elecciones la presidencia de la República en 1944, pero ello no altera el reconocimiento que debe hacerse a su indiscutible trayectoria como fisiólogo experimental. Los problemas políticos no empañan la ejecutoria en la investigación del que será recordado como el primer fisiólogo experimental de Cuba. Un antecedente de lo que sería el desarrollo de la Fisiología después del 1ro. de enero de 1959.

  1. La Fisiología experimental no médica

Rosalía González-Abreu Arencibia (1862-1930) se puede considerar como la primera fisióloga de primates de Cuba. Rosalía como sus dos hermanas fue educada en los Estados Unidos. Cuando fallecieron sus padres, la herencia fue cuantiosa. Entre estos bienes estaba la finca de palatino Las Delicias, más tarde conocida como Finca de los monos. La Finca tenía siete caballerías de tierra. Rosalía, además de su espíritu benefactor demostrado por sus donativos durante la guerra del 95, poseía una gran curiosidad y amor por los animales. Ella tuvo colecciones de guacamayos, papagayos, canarios, pavos reales, patos, gallos japoneses, águilas, osos, siervos conejos, caballos y un pequeño elefante.

Su interés por los monos comenzó en los últimos años del siglo XIX y en mayo de 1906, inauguró en la finca Las Delicias luego Finca de los monos. Rosalía estaba empeñada en estudiar las costumbres y hábitos alimenticios de los antropoides. Llenó la finca con unos 200 ejemplares pertenecientes a unas 40 especies de América, Europa, Asia y África. En su experimento destaca la historia de Anumá, chimpancé procreado y parido en cautiverio, suceso que tuvo lugar en la Finca de los Monos, el 27 de abril de 1915. Al nacer medía 53 centímetros de talla y 35 de circunferencia craneana, con un perímetro torácico de 37 centímetros. A los 10 años era corpulento, con la estatura aproximadamente de un hombre. Creció entre ternuras y halagos. Se mostraba gentil y amistoso, aunque algo malcriado por ser uno de los preferidos de la colonia.

Los simios de Rosalía no tardaron en llamar la atención de los medios científicos internacionales. El doctor Robert Mearns Yerkes, de la Universidad de Yale, presidente de una comisión de la Carnegie Institution, en 1924 declaró que “la Quinta de los Monos” de Doña Rosalía Abreu, era el experimento antropológico de mayor envergadura jamás realizado, después del estudio del lenguaje de los monos. Doña Rosalía había conseguido la hazaña de reproducir orangutanes en cautividad, lo cual no se había hecho en su época. Esto impresionó a Yerkes. Robert Mearns Yerkes (1876-1956) fue un psicólogo, etólogo y primatólogo norteamericano, precursor en el estudio comparativo de la inteligencia de humanos y primates, y del comportamiento social de gorilas y chimpancés.

En resumen, en la Finca de los Monos se realizaron observaciones científicas y entrenamientos que desarrollaron en los monos hábitos de convivencia con los humanos. Rosalía y sus sirvientes utilizaron sin saberlo un paradigma desconocido aún, el condicionamiento operante que sería descripto por Miller y Konorski en 1924 y más tarde divulgado como instrumental por Skinner en 1938. En este orden de ideas, Rosalía Abreu se convirtió en precursora de este modelo tan aplicado en la actualidad en los aprendizajes motores de la danza y el deporte. Lamentable y posiblemente debido a esa característica negativa del choteo, cuestión apuntada por Ortiz y Manach, Rosalía nunca fue reconocida y estimulada por su labor altruista y científica, sino por el contrario ridiculizada en sus acciones y vulgarizada en caricaturas y chismes canallescos, de prácticas infundadas de zoofilia. Ello proporciona la explicación que tras el fallecimiento de Rosalía en 1930 la colonia no haya sido acogida por las autoridades cubanas de entonces y fuera cedida a los investigadores norteamericanos que habían sido colaboradores de Rosalía en la finca y que sí reconocieron su obra.

Fuente: El origen de la Fisiología Experimental en Cuba.
Hernández Mesa N. Rev. Habanera de Ciencias Médicas. 2018;17:1.

Disponible en: http://www.revhabanera.sld.cu/index.php/rhab/article/view/2197/1966

 

 

Dr.C Gilberto Pablo Pardo Gómez en su 92 aniversario

Filed under: ¿Sabía que...? — marzo 2nd, 2018 — 3:40 pm — Mirta Nuñez Gudas

profesor-gilberto-pardo-gomezEl 2 de marzo del año 2018, celebramos el aniversario 92 del natalicio de un destacado médico cirujano, profesor, revolucionario y excelente ser humano, el DrC. Gilberto Pablo Pardo Gómez.

Hijo de Gilberto Pardo Machado y de Catalina Gómez Torres, nació en la ciudad de Holguín, el 2 de marzo de 1926. Cursó los estudios primarios en su ciudad natal y los estudios secundarios y el bachillerato en el Colegio de “La Salle”, en El Vedado, en la capital del país.

Estimulado con el ejemplo de su padre, comenzó sus estudios de medicina en octubre de 1944, en la Universidad de La Habana. Fue Alumno Interno del Hospital “Las Animas” desde 1947 hasta 1949 y más tarde obtuvo una plaza de Alumno Interno en el Hospital “General Calixto García” para realizar los dos últimos años de la carrera, 6º y 7º, graduándose el 27 de octubre de 1951. Según él mismo confesara tuvo buenos maestros en la práctica quirúrgica y en la ética médica, los profesores: José Antonio Presno Albarrán y Roberto Guerra Valdés, quienes guiaron sus pasos al inicio y con su ejemplo le ayudaron a hacerse cirujano y luego le estimularon a hacerse profesor.

Obtuvo una plaza de médico interno de Cirugía en el propio hospital “General Calixto García”, cargo que desempeñó en la Clínica del Estudiante hasta 1953, en que obtuvo una plaza de Interno Rotativo, por un año, en el Hospital “Michael Reese”, en Chicago, Illinois, EUA.

De regreso a Cuba en 1955, obtuvo la plaza de Residente de Cirugía General en el Hospital “General Calixto García” y ese mismo año contrajo matrimonio con Irma Olivé Santana, con quien tiene tres hijos: Gilberto, Luis Manuel e Irma y tiene una nieta, Arianna y un biznieto, Rolando.

El triunfo revolucionario lo encontraría en el Hospital “General Calixto García”, donde ocupaba aun la plaza de Residente de Cirugía General y desde donde se había vinculado con la lucha clandestina contra la dictadura batistiana. Fue nombrado entonces como cirujano del Hospital de la Policía Nacional Revolucionaria, cargo que desempeñó hasta 1962, simultaneando esa actividad con la de Jefe de Cirugía del Hospital Nacional “Enrique Cabrera” desde 1960 hasta 1961 y cirujano del Hospital “General Calixto García”, desde 1961 hasta 1962 en que fue ubicado en el Hospital “Joaquín Albarrán”, donde permanece en la actualidad.

Pero el brillante cirujano no se dedicó a brillar solo, sino que ha dedicado la mayor parte de su vida profesional a formar a jóvenes cirujanos de diferentes promociones. Su desempeño en la docencia data del año 1960 y ha compartido sus saberes y habilidades, no solo con los estudiantes de pre y posgrado del antiguo Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana –hoy Universidad de Ciencias Médicas de La Habana- sino también con las Facultades de Medicina de Santiago de Cuba y de Santa Clara, en la antigua provincia de Las Villas.

El Profesor Pardo Gómez es especialista de II Grado en Cirugía General y Profesor Titular. Fue Miembro de la Comisión de Docencia de la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana, desde 1965 hasta 1969 y a lo largo de su trayectoria docente y científica ha asumido diversas responsabilidades, entre las que se destacan: Miembro del Comité de Convalidación de Especialidades Quirúrgicas (MINSAP – 1966), Miembro de la Comisión que elaboró y perfeccionó los programas de la Residencia de Cirugía General (1966, 1973, 1986 y 2008), Miembro del Tribunal para la ratificación y/o evaluación de las categorías de Profesor Auxiliar o Titular del personal nombrado con posterioridad al año de 1966 en la Escuela de Medicina de la Universidad de La Habana (1976), Miembro de la Comisión Asesora del Director de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana (1968 – 1976), Presidente de un Tribunal Estatal de Cirugía de la Provincia de la Ciudad de La Habana (abril – octubre de 1975, 1976, 1977 y 1978), Miembro de la Comisión Central Metodológica del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (1977 – 1986), Miembro de la Comisión Nacional de Grados Científicos – Sección Biomedicina (1975- 2009), Autor del Programa de la asignatura Cirugía en el Plan de Estudios de Medicina, vigentes (1982) y del nuevo (2015), Miembro de la Comisión Nacional de Grados Científicos, que elaboró el programa para el examen de Candidatura de Especialidades Quirúrgicas (1983), Miembro del Tribunal de la Comisión de Grados Científicos – Sección Biomedicina, para hacer análisis de expedientes de aspirantes a convalidación de los grados de Candidato a Doctor y Doctor en Ciencias (enero 1983), Autor del programa de la parte de Cirugía del Internado General de Adultos (1983), Presidente de uno de los dos Tribunales para la Especialización de 2º grado en Cirugía General (1983 hasta la fecha), Miembro del Tribunal Permanente de Especialidades Quirúrgicas para obtener Grados Científicos (1985 hasta la fecha), Miembro de la Comisión que elaboró el programa de la Residencia de Cirugía Cardiovascular (1985), Presidente del CARE del ISCM-H hasta la actualidad y Presidente del Tribunal Permanente de Especialidades Quirúrgicas para obtener Grados Científicos (2006-2009).

A lo anterior se suma las actividades que ha realizado, dado su compromiso social y político, entre las cuales sobresalen: Director del Hospital Universitario “General Calixto García” (enero y febrero 1959), Jefe de la Unidad Quirúrgica (1960 – 1961) y Subdirector Facultativo del Hospital “General Calixto García” (1961 – 1962), Jefe de Departamento de Cirugía y Servicios (1962 – 1976), Subdirector Facultativo (1963 – 1965), Director  (1965 – 1967) y de nuevo Subdirector Facultativo del Hospital “Joaquín Albarrán” (1968 – 1970) y Jefe del Departamento Docente de Cirugía de la Facultad de Ciencias Médicas (1969 – 1976), responsabilidad que desempeñó simultáneamente con la de Subdirector Docente del Hospital “Joaquín Albarrán” (1970 – 1975) y Vice – Decano Docente de la Facultad # 3 “Finlay – Albarrán” (1976 – 1988). Es el Profesor Principal de Cirugía del antiguo ISCM-H –hoy UCM-H- desde 1977 hasta la actualidad.

El Profesor Pardo Gómez obtuvo el Grado Científico de Doctor en Ciencias Médicas el 10 de febrero de 1981, alcanzó la categoría de Profesor Consultante de Cirugía en 1997 y la categoría de Profesor de Mérito en el año 2002. Ha recibido 50 cursos de posgrado y ha impartido 55. Ha participado en 40 Tribunales de especialistas de I Grado, 20 de II Grado y 15 de Grados Científicos. Ha tutoreado 35 tesis, 30 para especialistas de Cirugía y 3 para Grados Científicos.

Fue Secretario del Grupo Nacional Cirugía desde 1968 hasta 2008 y desde esa fecha hasta la actualidad es el Jefe del Grupo Nacional de Cirugía y, en correspondencia con esa responsabilidad que ostenta, ha asumido otras responsabilidades, tales como: Secretario del Comité Organizador de la 2ª Jornada Nacional de Normación de Cirugía  (MINSAP, 1974), Presidente de la Comisión del problema de investigación “Diagnóstico precoz de las enfermedades” (MINSAP – 1978), Miembro de la Comisión del Vice – Ministerio de Asistencia del MINSAP para revisar el Reglamento Hospitalario (1990), Miembro del Jurado del Premio al mejor Trabajo Científico del MINSAP (mayo 1992) y Miembro del Tribunal de Cirugía General para evaluar los candidatos a la colaboración médica en la República de Sudáfrica (1995 – 1997).

Ha participado en 77 eventos nacionales y 30 internacionales, tiene en su haber científico 15 investigaciones y 59 publicaciones, de las cuales 10 son internacionales.

El Profesor Pardo Gómez es Miembro activo de diversas Sociedades Científicas, nacionales e internacionales. Entre las primeras destacan: Miembro Titular de la Sociedad Cubana de Cirugía, Miembro Asociado de la Sociedad Cubana de Gastroenterología, Miembro Asociado de la Sociedad Cubana de Coloproctología, Miembro de la Sociedad Cubana de Infectología (desde 1996) y Director de la Revista Cubana de Cirugía desde 1991 hasta la fecha. Entre las Sociedades Internacionales están: Miembro correspondiente honorífico de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Granada, España, Miembro Titular de la Societé Internationale de Chirurghie (desde 1967 hasta la actualidad.), Miembro de la Federación Latinoamericana de Cirujanos (FELAC),  desde 1988 hasta la actualidad, Miembro fundador de la Asociación Mundial de Cirugía del Hígado, Páncreas y Vías Biliares (1986 – 1994), Miembro del Comité Internacional de la Sociedad Internacional de Cirugía (2001-2004), Delegado de Cuba en la Sociedad Internacional de Cirugía (1966 hasta 1991) y desde el 2001 hasta la actualidad y Miembro de la Asociación Internacional de Cirujanos y Gastroenterólogos (desde 2004).

Por su valiosa trayectoria laboral, profesional, profesoral, de la ciencia y como directivo, ha recibido numerosas distinciones y condecoraciones, entre las cuales destacan:

Nacionales: Diploma por haber cumplido la misión de trabajador internacionalista en Nicaragua, durante el terremoto de 1972; Distinción como Obrero Internacionalista (Nicaragua, 1972 – 1977); Medalla 250 Aniversario de la Universidad de La Habana (noviembre 1979); Medalla “Victoria de Playa Girón” (abril 1981); Medalla “José Tey” (enero 1983); Medalla “Manuel Fajardo” (diciembre 1983); Orden “Frank País” II Grado (diciembre 1992); Orden “Carlos J. Finlay” (marzo 1993); Diploma de la “Dignidad Universitaria” (diciembre 1994); Reconocimiento Al Mérito Docente; Miembro de Honor de la Sociedad Cubana de Cirugía (1999); Placa 70 años de la Sociedad Cubana de Cirugía y Placa del 20 aniversario del CIMEQ.

Internacionales: Placa de Miembro Honorífico correspondiente, de la Real Academia de Medicina y Cirugía de Granada, España (2001); Condecoración del Instituto Venezolano de los Seguros Sociales, de primera clase, otorgada por la república Bolivariana de Venezuela y el Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (noviembre 2004) y Placa de Reconocimiento, del Instituto de Altos Estudios “Dr. Arnoldo Gabaldón” en Salud de Maracay, República Bolivariana de Venezuela (septiembre 2007).

Como hombre comprometido con su tiempo y con su Patria, ha sido también reconocido con varias distinciones, entre las que destacan: Medalla de la lucha Clandestina; Distinción “28 de Septiembre” CDR; Medallas Conmemorativas “30, 40 y 50 aniversario de las FAR”; Distinción Servicio en el MININT (10, 15 y 20 años); Sello conmemorativo de los Órganos de la Seguridad del Estado (20 y 30 años) y Sello conmemorativo 20 años de la Policía Nacional Revolucionaria.

Para finalizar esta semblanza biográfica de un hombre excepcional, no solo por sus amplios conocimientos y habilidades de su especialidad y su magisterio, sino también por los valores asumidos, que forman parte de su personalidad, sencilla y modesta, hacemos uso de las propias reflexiones del Profesor Pardo Gómez: “De mis años como interno y residente de Cirugía en el Hospital Universitario “General Calixto García”, guardo inolvidables recuerdos, de mis innumerables guardias y trabajo quirúrgico que me forjaron como médico y cirujano y en todos los demás aspectos de esta noble profesión y puedo decir plenamente que si volviera a nacer me haría nuevamente médico y cirujano, pues la sensación que uno percibe al salvar o aliviar la vida de un ser humano, es una emoción que pienso que no posee otra profesión. En el largo ejercicio de mi profesión he tenido momentos buenos como los que uno experimenta al salvar una vida y malos como cuando a pesar de todos nuestros esfuerzos muere un ser humano”.

¡Le deseamos muchas felicidades, Profesor, en este día, y deseamos que nos continúe acompañando por muchos más años!….

Colaboración: María del Carmen Amaro Cano
Vice-Presidenta Sociedad Cubana Historia de la Medicina

Doctor Ernesto Jaime Graña (1933-2006)

Filed under: ¿Sabía que...? — febrero 2nd, 2018 — 12:11 pm — Mirta Nuñez Gudas

ernesto-jaime-grañaNació el 11 de noviembre de 1933 en Santiago de Cuba, cursó sus primeros estudios en Manzanillo, donde también cursó el Bachillerato, previo examen de ingreso en el Instituto de la misma ciudad, obteniendo el título de Bachiller en Ciencias y Letras.

Inició los estudios universitarios en la Escuela de Medicina de la Habana en 1952 graduándose con Honores en Madrid, España (la Universidad de la Habana había sido cerrada por el gobierno de Fulgencio Batista) y posteriormente también en La Habana en 1960.

Comenzó el Servicio Médico Rural en la Sierra Maestra, en el poblado de Mota, Niquero. Fue Coordinador del Servicio Médico Rural de Oriente Norte, Vice Director Provincial de Salud Pública de Oriente Norte, Jefe del Departamento de Hospitales y Policlínicos, Director Nacional de Asistencia Médica, Director de Salud Pública de la Habana y Viceministro de Salud Pública.

En 1969 reanudó sus actividades como médico en el Servicio de Medicina Interna del Hospital Nacional “Enrique Cabrera” bajo el tutelaje de los profesores Dr. Neftalí Taquechel y Dr. Manuel Lombas, pasando luego al Hospital Clínico Quirúrgico “Joaquín Albarrán” con el profesor Dr. Abdón Pire. Durante la estancia en estos Hospitales realizó rotaciones por las Salas de Hematología, Nefrología y Reumatología.

En 1970 comenzó la Especialidad de Cardiología en la Sección 7C del Hospital “Comandante Manuel Fajardo” bajo la dirección del Profesor Dr. Hernández Cañero.

Fue designado en 1971 como Profesor Instructor de Medicina Interna de la Escuela de Medicina de la Universidad de la Habana.

Realizó viajes de estudios de Organización y Administración a los países Socialistas como Jefe de Grupo así como a México y otros.

Mediante Examen de Convalidación obtuvo el título de Especialista de 1er Grado de Cardiología en 1973. A partir de esta fecha y en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular se especializó en Hemodinamia cardiovascular (cateterismo cardíaco) en niños y adultos durante 12 años, además de ocupar la jefatura de ese Departamento.

Fue Asesor Técnico del Servicio de Cardiología del Hospital “Saturnino Lora” de Santiago de Cuba en 1976 con calificación de Excelente. Obtuvo el título de Especialista de 2do. grado de Cardiología en 1986 y categoría de Profesor Consultante del Instituto Superior de Ciencias Médicas en el año 2003.

Dejó innumerables trabajos científicos e investigativos presentados y/o publicados.

Entre sus actividades docentes se destacan los cursos de Hemodinamia impartidos desde 1974 a 1983, el adiestramiento de los residentes, incluido el Programa de estudios para optar por el Título de Especialista de Cardiología. También impartió diversos cursos internos de periodicidad anual y participó regularmente en los Tribunales de Exámenes de Residentes y/o futuros Especialistas.

Fue Miembro numerario de la Sociedad Cubana de Cardiología.

Recibió la Medalla “Manuel Fajardo” por 25 años de Servicio y la Medalla Distinción por la Educación Cubana del Ministerio de Educación Superior.

Falleció en el Instituto de Cardiología y Cirugía Cardiovascular el 1° de abril de 2006 a los 72 años de edad, habiendo acumulado 45 años de trabajo ininterrumpidos, y de ellos más de 30 dedicados a la Cardiología, especialidad por la que sentía verdadera pasión. Su amor por la medicina, su proverbial modestia y calidad humana le hicieron acreedor del cariño y respeto de quienes lo conocieron.

Fuente: Cardiología, Especialidad, Infomed.

Disponible en: http://articulos.sld.cu/cardiologia/2013/07/10/biografia-del-doctor-ernesto-jaime-grana/
Revisado: 2 de febrero de 2018

Profesor Mariano Valverde Medel (1921-2006)

Filed under: ¿Sabía que...? — diciembre 30th, 2017 — 12:52 pm — Mirta Nuñez Gudas

Profesor Mariano Valverde MedelEminente urólogo cubano formador de generaciones de médicos y especialistas en Urología en el país.

Nació en Los Palacios, provincia de Pinar del Río, el 28 de mayo de 1921, miembro de una prestigiosa familia de médicos. Su padre, el doctor Armando M. Valverde Masino, ejerció por más de cuatro décadas en Los Palacios; su hermano, el doctor Armando C. Valverde Medel, ejerció como médico laboratorista en Artemisa y su tío segundo, el doctor Luis F. Ajamil Valverde, fue notable profesor de enfermedades de las vías urinarias en la Universidad de La Habana durante tres décadas.

El doctor Mariano Valverde cursó su enseñanza primaria en un colegio de su pueblo natal y en los Padres Escolapios de La Habana. Su primera actividad laboral fue como mozo de limpieza y mensajero de botica, a los 12 años de  edad. Se graduó de Bachiller en Letras y Ciencias en el Instituto de Segunda Enseñanza de Pinar del Río (1940). Los estudios superiores los realizó en la Facultad de Medicina de la Universidad de La Habana, donde alcanzó el título de Doctor en Medicina (1948) con la tesis “Litiasis del uréter”, que mereció la calificación de sobresaliente y la recomendación de su publicación. En la universidad fue alumno interno de medicina por concurso    de oposición en el Instituto del Cáncer (1946-1948). Después de graduado pasó a ser cirujano urólogo en el Hospital de la Policía Nacional (1948-1956).

Desde estudiante trabajó con el profesor Ajamil Valverde en la cátedra Enfermedades de las Vías Urinarias y continuó, una vez graduado, para dar inicio tempranamente, en su querido Pabellón “Albarrán” del Hospital Universitario “General Calixto García”, sede de la cátedra, a su larga carrera docente: Adscripto (1950-1953), Instructor (1953-1956) y Asociado (1956-1960).

Al producirse la diáspora del profesorado universitario, el doctor Valverde ingresa oficialmente en el claustro de la Facultad de Medicina al ascender, por concurso de méritos, a Profesor Titular (1960) del entonces subdepartamento de Urología y al ponerse en vigor la Reforma Universitaria de 1962, ocupó el cargo de director de la Escuela de Medicina (1963-1965).

Al separarse los estudios médicos de la Universidad de La Habana, para crearse el Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana (1976), continuó como Profesor Titular del departamento de Urología de la Facultad de Medicina “General Calixto García” y ascendió a jefe del departamento (1990), cargo que ocupó hasta su fallecimiento, ya como Profesor de Mérito (1986).

En su valiosa bibliografía científica figura, como coautor, en los libros: “Texto de Urología” (1960, 1965 y 1971), “Texto Básico de Urología” (1979) y “Urología” (1985) con reimpresiones en 1988 y 1990 y preparaba una nueva edición actualizada.

Entre sus artículos científicos son de destacar: “Epididimitis de esfuerzo” (1952), “Endometriosis vesical” (1953), “Estenosis cicatricial del cuello de la vejiga como complicación de la prostatitis retropúbica” (1953), “Cirugía conservadora del riñón” (1964), “Uretritis tuberculosa” (1964), “Tratamiento coadyuvante del cáncer de vejiga superficial con BCG“(1976), “Duplicación vesical: presentación de un caso” (2003) y “El Servicio de Urología del Hospital Clínico Quirúrgico Docente “General Calixto García” (1996), este último de singular valor histórico.

Entre los muchos cargos desempeñados figuran: alumno interno, por concurso, del Instituto del Cáncer de La Habana (1946-1948); cirujano urólogo del Hospital del Cáncer “Curie” (1948-1960); cirujano urólogo del Hospital de la Policía Nacional (1948-1952); jefe del servicio de Urología del Hospital Docente “Salvador Allende” (1970-1987); jefe del servicio de Urología del Hospital Universitario “General Calixto García” (1987-2006); miembro del Consejo Científico del Instituto Superior de Ciencias Médicas de La Habana; presidente del Consejo Científico del Hospital Universitario “General Calixto García” y presidente del Tribunal Permanente de Grados Científicos, Sección Quirúrgica, del Ministerio de Educación Superior.

Por su obra científica y docente alcanzó los grados de: Especialista de II Grado (Superior) en Urología (1967) y Doctor en Ciencias Médicas (1981). Mereció las siguientes medallas y condecoraciones: “Educación Cubana” (1983), “260 Aniversario de la Universidad de La Habana” (1988), “José Tey” (1989), “Piti ‘Fajardo” (1992), “Frank País” de Segundo Grado (1992), “25 Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Villa Clara” (1995) y “20 Aniversario del Instituto Superior de Ciencias Médicas de Camagüey” (2000), entre otras.

En los últimos años de su vida y por su solo esfuerzo, reeditó la revista “Archivos del Hospital Universitario “General. Calixto García” (Segunda Época). El profesor Valverde falleció el 3 de noviembre del 2006.

Fuente:

  • Prof. Dr. C. Mariano E. Valverde Medel (1921-2006).
    Delgado García G y García Landa J. Educ Med Super 2007;21(2). Disponible en: http://bvs.sld.cu/revistas/ems/vol21_2_07/ems13207.htm

 

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