Osteoporosis

Filed under: diccionario,General,SOMA — diciembre 3rd, 2015 — 13:22 — diccionariomedico

Se define como una enfermedad esquelética sistémica caracterizada por una masa ósea baja y por el deterioro de la microarquitectura del tejido óseo. Ocurre un aumento de la susceptibilidad al riesgo de fractura atraumática por la fragilidad ósea que provoca.

Aspectos de la fisiopatología:

Normalmente existe un equilibrio en el proceso de renovación del hueso en el cual se involucran dos tipos de células, los osteoblastos, que intervienen en la formación y los osteoclastos que intervienen en la reabsorción. Este proceso dinámico se denomina remodelación ósea. La masa ósea aumenta progresivamente durante las etapas iniciales de la vida como la niñez y adolescencia hasta alcanzar un pico alrededor de los 30 años. Luego comienza a decrecer, primero lentamente, y más adelante rápidamente especialmente en la mujer en la etapa postmenopausica, estabilizandose alrededor de los 70 años. El sexo masculino acumula una masa ósea superior que la mujer entre un 30 y 50 %. Es importante lograr que en etapas tempranas de la vida se logre alcanzar un pico óptimo de masa ósea.

La osteoporosis se produce cuando hay un desequilibrio entre la formación y la resorción ósea, con aumento de la resorción, o déficit en la formación del hueso. Ocurre un déficit de elementos de la matriz ósea como el calcio (Ca+) y otros minerales que la forman. El hueso es cualitativamente normal, pero cuantitativamente anormal y presenta un adelgazamiento progresivo por la pérdida de la masa ósea, lo cual puede propiciar fracturas recurrentes e incapacidad física.

Se mencionan 4 factores que influyen en este desequilibrio: genéticos, hormonales, alteraciones dietéticas y de la absorción intestinal y factores locales donde intervienen las citoquinas.

Clasificación:

La OP puede ser dividida en primaria y secundaria.

• La OP primaria incluye a la enfermedad ósea postmenopáusica u OP Tipo I y a la OP Tipo II u OP senil.

-El tipo I se refiere a la pérdida ósea que ocurre en las dos primeras décadas luego de la menopausia. Ocurre una disminución excesiva de hueso trabecular con relativo respeto de la cortical. El comienzo de esta pérdida ósea puede registrarse entre uno a tres años antes del cese de los períodos menstruales. En esta etapa pueden ocurrir fracturas vertebrales y fractura de Colles.

-El tipo II aparece tanto en hombres como en mujeres mayores de 70 años y afecta por igual al hueso cortical y al trabecular. Una manifestación clínica relevante es la fractura de fémur proximal.

• La OP secundaria, se relaciona con un mecanismo etiológico identificable.

-Entre las causas secundarias se mencionan: enfermedades inflamatorias sistémicas que afectan el metabolismo óseo, desordenes endocrinos, inmovilización corporal por afecciones neuromusculares, procesos neoplásicos y linfoproliferativos, consumo de determinadas drogas y medicamentos, la disminución del consumo dietético y los trastornos de malabsorción.

Epidemiologia:

Es una enfermedad frecuente en los países desarrollados. Su incidencia se ha incrementado así como la problemática que representa desde el punto de vista personal, familiar y social por las consecuencias que produce. Esta situación se incrementa en la medida que aumenta el ritmo de envejecimiento de la población.

Es más común en mujeres, de raza blanca, baja talla, delgadas. Es la principal causa de fracturas óseas en mujeres después de la menopausia y ancianos en general. Puede presentarse también en la niñez aunque resulta menos frecuente.

Factores de riesgo:

Pueden ser individuales y relacionados con el estilo de vida.

Entre los individuales se mencionan el envejecimiento, la menopausia (en relación con el déficit estrogénico), el sexo femenino, así como determinadas enfermedades como las renales, hipertoroidismo y diabetes, entre otras.

Dentro de los factores relacionados con el estilo de vida se deben tener en cuenta los hábitos alimentarios, los factores tóxicos, el clima, uso prolongado de medicamentos como los glucocorticoides, hormonas tiroideas y medicamentos anticonvulsivos así como la falta de actividad física regular.

Características clínicas:

Para la evaluación clínica del paciente portador de una posible enfermedad metabólica ósea se debe confeccionar una historia clínica completa que incluya edad, fecha de última menstruación, peso, talla actual, antecedentes nutricionales orientados específicamente a la ingesta de calcio en la dieta, así como hábitos tóxicos (tabaquismo y alcoholismo). Deben explorarse los antecedentes personales y familiares de fracturas, de ingestión de medicamentos como los glucocorticoides, entre otros aspectos. Es muy importante tratar de detectar causas secundarias de osteoporosis tales como enfermedades gastrointestinales que condicionen malabsorción, insuficiencia renal o hepática u otras condiciones tales como litiasis renal o hipercalciuria.

Esta enfermedad no produce síntomas en un primer momento debido a la lenta disminución de la densidad ósea, especialmente entre los afectados por la osteoporosis senil y algunas personas nunca tienen síntomas. Es habitual que los pacientes presenten pérdidas de masa ósea importantes sin evidencia de fracturas, por ello esta afección se ha denominado “la epidemia silenciosa”. Aparecen dolor y deformaciones cuando la reducción de la densidad ósea es tan importante que los huesos se aplastan o fracturan. ante mínimos traumatismos o inclusive sin ellos. Durante los años posteriores a la menopausia las fracturas más frecuentes son las de cuerpos vertebrales y radio ultradistal (fractura de Colles) y en edades más avanzadas la fractura de fémur proximal (cervical o intertrocantérea). En etapas avanzadas y luego del desarrollo de fracturas vertebrales múltiples puede evidenciarse una pronunciada cifosis dorsal y pérdida de estatura.

La osteoporosis idiopática juvenil es una enfermedad que aparece en niños y adolescentes, autolimitada, caracterizada por osteoporosis axial y de extremidades, en ocasiones asociada a colapso vertebral, lo que finalmente ocasiona una cifosis torácica. Debe tenerse en cuanta en el diagnóstico cuando no aparecen causas secundarias de la enfermedad y se presenta en etapas tempranas de la vida.

Diagnóstico:

Esta enfermedad es infradiagnosticada e infratratada. El diagnóstico se basa en los datos clínicos, en métodos de medición de la masa ósea y en ocasiones por métodos histológicos que no se utilizan en la práctica diaria de manera habitual.

La radiología es un método poco sensible para el diagnóstico de osteoporosis. Es importante tener presente que cuando ocurren cambios radiológicos evidentes, la pérdida de masa ósea puede ser del orden del 30% de la masa corporal total. Su principal utilidad actual reside en la posibilidad de estudiar las deformidades y fracturas de los cuerpos vertebrales.

La absorciometría de rayos X de doble energía (dualenergy X ray absorptiometry, DEXA) es el método más difundido actualmente para la medición de la densidad mineral ósea. Permite la cuantificación de la masa ósea en forma rápida con muy baja exposición radiactiva en columna lumbar en incidencia anteroposterior o lateral, fémur proximal, radio, esqueleto completo, así como determinaciones especiales como la densidad periprotésica en el caso de pacientes con prótesis total de caderas. La densitometría ósea determina la densidad o masa ósea como método de diagnostico de la osteoporosis y riesgo de fractura.

Criterios de la OMS para la interpretación de los resultados de la DMO:

A. Normal:
Un valor de densidad mineral ósea o un contenido mineral óseo que no sea mayor que DS por debajo del valor promedio para el joven adulto.

B. Osteopenia:
Un valor de densidad mineral ósea o un contenido mineral óseo que oscile entre 1 y 2,5 DS por
debajo del valor promedio para el joven adulto.

C. Osteoporosis:
Un valor de densidad mineral ósea o un contenido mineral óseo que sea mayor que 2,5 DS por
debajo del valor promedio para el joven adulto.

D. Osteoporosis establecida:
Un valor de densidad mineral ósea o un contenido mineral óseo que sea mayor que 2,5 DS por debajo del valor promedio para el joven adulto, en presencia de una o más fracturas por fragilidad.

Diagnóstico diferencial:

Debe diferenciarse de otros procesos que producen pérdida ósea y fracturas como la osteomalacia; infecciones como tuberculosis y brucelosis que pueden producir compresiones vertebrales y osteomielitis piógenas, enfermedades hematológicas, neoplasias y la osteodistrofia renal, entre otras. Pueden coexistir con lesiones por osteomalacia, hiperparatiroidismo o espondiloartropatia por amiloide.

Tratamiento:

El mejor tratamiento de la osteoporosis es la prevención, en lo que respecta a los factores de riesgo modificables. Se debe promover una dieta sana con aporte adecuado de calcio a partir de alimentos lácteos y vegetales así como la realización de ejercicio físico regular. Son dos aspectos esenciales para conseguir un pico máximo de masa ósea, reducir la incidencia de osteoporosis en etapas más tardías de la vida y, por lo tanto prevenir la aparición de fracturas en años posteriores. Otras medidas importantes incluyen evitar los hábitos tóxicos y aprovechar con cuidado la luz solar.

Las actuaciones de prevención secundaria encaminadas a detectar y modificar los factores que aceleran la pérdida de masa ósea constituye otro pilar estratégico y otro punto es evitar las fracturas en pacientes con la enfermedad ya diagnosticada. En situaciones de menopausia precoz, se emplea el reemplazo hormonal, el cual requiere un estricto control ginecológico y una cuidadosa selección de las pacientes. En la osteoporosis ya establecida es importante eliminar actividades físicas que impliquen cargar pesos, eliminar el uso de tacones altos para evitar caídas y su repercusión sobre el raquis dorso lumbar, utilizar calzados con suelas y tacones de goma. Además deben tener para descansar un colchón plano, rígido, realizar las caminatas indicadas, utilizar los aditamentos indicados por el médico fisiatra y reumatólogo, entre otras.

Nombres alternativos: Huesos delgados; Densidad ósea baja; Osteopatía metabólica

Osteoporosis

Fuentes:

DeCS: Osteoporosis

Diccionario académico de la medicina

Climaterio. B. Manzano Ovies. Obstetricia y Ginecología. Capitulo 19

Pediatría. Tomo IV. Osteoporosis en la infancia. Capitulo 175

Reumatología Pediátrica. Osteoporosis. Capítulo 25

Endocrinología en Ginecología .Tomo I. Menopausia normal y precoz

Enciclopedia médica. Medline Plus. Generalidades sobre la osteoporosis

Osteoporosis. Enfoque epidemiológico clínico terapéutico

Osteoporosis: ¿estamos preparados para enfrentar este problema de salud?Rev Cubana Endocrinol v.20 n.3 Ciudad de la Habana sep.-dic. 2009

Osteoporosis. Un llamado de atención.Revista Médica Electrónica 2007;29 (2)

Osteoporosis:¿Un problema de salud prevenible? Revista Médica Electrónica 2006;28 (5)

Caso atípico de osteoporosis idiopática juvenil. Revista Cubana de Pediatría. 2014; 86(1)

« Newer Posts - Older Posts »

  • septiembre 2017
    L M X J V S D
    « may    
     123
    45678910
    11121314151617
    18192021222324
    252627282930  
  • Acerca de

  • Categorías

  • Historial