Diabetes mellitus

30 abril 2015

Realizar una actividad ligera es bueno para el corazón de las personas mayores

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:44

El movimiento de bajo nivel ayuda incluso a los que tienen una movilidad limitada, según un estudio
La actividad física ligera podría ser beneficiosa para el corazón de las personas mayores, incluso si tienen problemas de movilidad, sugiere un estudio reciente.
Es bien sabido que el ejercicio regular puede ser bueno para el corazón a cualquier edad. Pero hay pocas evidencias de si la actividad ligera puede ser beneficiosa para las personas mayores con problemas físicos (como, por ejemplo, artritis de rodilla) que limitan su capacidad de hacer ejercicio.
“Oímos el consejo de hacer al menos 30 minutos de ejercicio moderado al día, pero eso puede ser bastante difícil para las personas mayores con una movilidad limitada”, dijo Thomas Buford, investigador principal del estudio y director del Centro de Promoción de la Salud del Instituto sobre el Envejecimiento de la Universidad de Florida, en Gainesville.
El equipo de Buford halló algunos resultados esperanzadores. De casi 1,200 personas mayores con una movilidad limitada, las que podían realizar algunos movimientos (como un trabajo doméstico ligero o andar despacio) tenían un riesgo previsto más bajo de sufrir un ataque cardiaco en los próximos 10 años.
“El hecho de que reducir la cantidad de tiempo que se pasa sedentario podría tener beneficios cardiovasculares es un concepto importante”, dijo Buford, que informa de sus hallazgos en la edición en línea del 18 de febrero de la revista Journal of the American Heart Association.
La advertencia, sin embargo, es que el estudio no demuestra en realidad que la actividad ligera prevenga los ataques cardiacos en las personas mayores, dijo Buford.
Su equipo observó la asociación entre los niveles de actividad diaria de las personas mayores y el riesgo que se predice de que sufran un ataque cardiaco o mueran de una enfermedad cardiaca en 10 años. Esto se hizo mediante una “calculadora” estándar que estima las probabilidades de una persona de sufrir un problema cardiaco en el futuro.
“En lo que de verdad estamos interesados es en observar, a lo largo del tiempo, cómo [los niveles de actividad] se relacionan con las tasas reales de eventos de enfermedades cardiacas coronarias”, dijo Buford.
Aun así, los hallazgos deberían animar a los médicos y a las familias a ayudar a las personas mayores a encontrar la manera de permanecer activas, señaló el Dr. Gerald Fletcher, cardiólogo en la Clínica Mayo en Jacksonville, Florida, y vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association).
“Tiene que ser algo que sea seguro”, dijo Fletcher. “Pero hay muchas buenas opciones para ello”.
Las clases en un gimnasio local o en un centro de personas mayores, diseñadas específicamente para las personas mayores con limitaciones físicas, son una buena opción, comentó Fletcher. Aprender ejercicios sencillos para realizar en casa es otra opción, dijo, sobre todo para los que deben permanecer en interiores por el mal tiempo,
“Que su médico le aconseje y le anime es importante”, señaló Fletcher. “Y creo que los médicos deben hacerlo mejor con respecto a esto”.
El actual estudio incluyó a 1,170 personas de entre 70 y 89 años con algunas limitaciones en su movilidad. Buford dijo que podían caminar hasta cierta distancia (aproximadamente una vuelta en una pista) sin ayuda, pero tenían dificultades para subir por las escaleras o para caminar a un paso más rápido.
Los participantes del estudio llevaron puestos unos acelerómetros, que registraban sus movimientos a lo largo de un día normal, durante al menos una semana.
El equipo de Buford hallo que, de promedio, las personas del grupo de estudio se mantenían sedentarias durante más de 10 horas al día. Pasaron otras tres horas más o menos siendo activas, la mayoría a un nivel equivalente a hacer de forma ligera las tareas domésticas o a caminar lentamente.
Incluso esa actividad ligera pareció marcar una diferencia.
“Por cada 25 o 30 minutos que una persona se mantenía sedentaria, el riesgo que se predecía de [ataque cardiaco o muerte] aumentaba en un 1 por ciento”, dijo Buford.
Y esa conexión no se explicó por factores como la existencia de problemas cardiacos, dormir mal o síntomas de depresión, hallaron los investigadores.
“Creo que este y otros estudios nos muestran que nunca es demasiado tarde para que las personas se beneficien de la actividad física”, señaló Buford.
Y en función de los hallazgos actuales, añadió, incluso las actividades “pequeñas y factibles” diarias podrían ser buenas para el corazón.
Pero Buford se mostró de acuerdo en que el ejercicio estructurado y supervisado también puede ser una buena opción para las personas mayores con problemas de movilidad.
“Las personas mayores a menudo disfrutan del aspecto social de las clases”, dijo. “Y eso puede ayudar a motivarlas a permanecer activas”.
Fletcher se mostró de acuerdo, e indicó que el ejercicio, por sí mismo, puede tener beneficios más allá de la salud física. “Creo que cuando las personas mayores permanecen activas, simplemente disfrutan más de la vida”, dijo.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Thomas Buford, Ph.D., director, Health Promotion Center, University of Florida Institute on Aging, Gainesville, Fla.; Gerald Fletcher, M.D., professor, medicine, Mayo Clinic, Jacksonville, Fla.; Feb. 18, 2015, Journal of the American Heart Association, online
HealthDay

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_151068.html

Relación entre talla baja y riesgo cardiovascular

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:40

Todo apunta a que los genes de la gente de baja talla los hacen más susceptibles a desarrollar enfermedades cardiacas.

Las personas de menor estatura tienen mayor probabilidad de tener enfermedades cardiacas, un riesgo que parece estar ligado a los genes que también determinan la estatura, según reportó un equipo de investigadores  británicos.

Los científicos indicaron que el riesgo de una persona de desarrollar enfermedades cardiacas aumenta un 13.5 % por cada 2.5 pulgadas (6 cm) de diferencia en estatura. Eso significa que alguien con 5 pies (1.50 metros) de estatura tiene en promedio 32 % más probabilidad de presentar enfermedades cardiacas que una persona que mide 5 pies con 6 pulgadas (1.70 metros), según los investigadores.

Un análisis a profundidad de la genética de más de 18,000 personas reveló una serie de genes ligados al crecimiento y desarrollo en humanos que probablemente influyen en el riesgo elevado para desarrollar enfermedades cardiacas.

Descubrimos que la gente que porta las variantes genéticas que disminuyen la estatura son más propensas a desarrollar cardiopatía coronaria, dijo el doctor Nilesh Samani, profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester en Inglaterra.

Sin embargo, aunque este estudio logró mostrar un vínculo entre genética, estatura y riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas, no demuestra una relación de causa y efecto entre los factores.

El estudio se publicó en línea el 8 de abril en The New England Journal of Medicine.

Las enfermedades cardiacas ocurren cuando las arterias que llevan sangre a los músculos cardiacos se estrechan a causa de las placas grasas que se acumulan en las paredes arteriales. De formarse un coágulo sanguíneo dentro de una sección de arteria que es más estrecha debido a la placa, este puede bloquear el suministro de sangre al músculo y cardiaco y causar un infarto.

Pero los científicos observaron que sólo un tercio del riesgo elevado que observaron en la genética está ligado a los genes relacionados a los niveles de colesterol malo (LDL) y triglicéridos en el cuerpo.

Esto significa que la mayor parte del riesgo de enfermedades cardiacas asociado a una baja estatura está ligado a otros factores genéticos de los que hasta la fecha no se sabe mucho, dijo el doctor Ronald Krauss, director de investigación de arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California.

La información genética es suficientemente sólida para indicar que hay más factores involucrados, dijo Krauss, pero sólo podemos conjeturar cuáles son éstos.

Krauss y Samani añadieron que algunos genes que los investigadores identificaron podrían influir en el riesgo de padecer las enfermedades cardiacas al afectar el crecimiento de las células en las paredes arteriales y el corazón.

Estas variantes pueden afectar las paredes arteriales de tal manera que las vuelven más propensas a desarrollar arterioesclerosis (término médico para denominar el endurecimiento y estrechamiento de las arterias) dijo Samani.

Otros genes parecen estar ligados a la inflamación, que es otro factor de riesgo para desarrollar enfermedades cardiacas, dijo Krauss.

Por más de 60 años se ha sabido que la gente de menor estatura tiene un mayor riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, pero éste es el primer estudio en mostrar que la genética podría ser el factor primario, dijo Samani.

Hasta ahora, los médicos no han podido descartar otras explicaciones, dijo. Por ejemplo, hay una teoría que dice que las personas crecen menos debido a la malnutrición, cosa que también los predispone a desarrollar enfermedades cardiacas.

Para entender mejor los problemas del corazón asociados a una baja estatura, los investigadores conjuntaron datos de dos colaboraciones internacionales recientes sobre el genoma humano; un estudio exploraba la genética de la estatura y el otro la de las enfermedades cardiacas, comentó el doctor Christopher ODonnell, coautor del estudio y director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos (U.S. National Heart, Lung, and Blood Institute).

El equipo primero investigó la asociación entre un cambio en la estatura y el riesgo de enfermedades coronarias al examinar 180 variantes asociadas a la estatura en 200,000 personas, y llegaron a la conclusión de que hay un aumento del 13.5 % en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas por cada 2.5 pulgadas (6 centímetros) que disminuye la estatura de una persona.

Después ahondaron en datos genéticos individuales específicos de una muestra más pequeña, un poco más de 18,000 personas. Los investigadores identificaron una serie de vías por las que los genes relacionados con la estatura también podrían influir en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas.

Curiosamente, el efecto de la estatura en el riesgo a desarrollar enfermedades cardiacas puede estar ligado al sexo: Encontramos una relación directa en hombres pero no en mujeres, dijo Samani, y añadió que es posible que las estadísticas hayan sido afectadas por el hecho de que hubo una cantidad considerablemente menor de mujeres en el estudio.

Samani, Krauss y ODonnell dijeron que estos resultados son preliminares y que no indican que las personas de menor estatura tengan que hacer algo distinto a lo que se recomienda en general para disminuir el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas, como seguir una dieta balanceada y hacer ejercicio regularmente.

Tenemos muchísima evidencia que dice que todos deberían estar atentos a sus factores modificables y hablar con su doctor, dijo ODonnell. No queda claro qué se puede hacer con respecto a la estatura, pero queda muy claro que hay muchos comportamientos que se pueden modificar para mejorar la salud.
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FUENTE: Nilesh Samani, M.D., profesor de cardiología y titular del departamento de ciencias cardiovasculares en la Universidad de Leicester, Reino Unido; Ronald Krauss, M.D., director de investigación, arterioesclerosis en el Centro de Investigación del Hospital Infantil de Oakland en California; Christopher ODonnell, M.D., M.P.H., director asociado del Estudio Framingham del Corazón para el Instituto Nacional de Corazón, Pulmones y Sangre de los Estados Unidos; New England Journal of Medicine.

25 febrero 2014

La prevención cardiovascular en diabetes es una de las máximas a cumplir en las nuevas clases de fármacos antidiabéticos

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 10:37

La experta internacional Melanie J. Davies, Profesora de Medicina de la Diabetes de la Universidad de Leicester y Consultora Honoraria de los Hospitales Universitarios de Leicester (Reino Unido), ha abordado los retos actuales en el tratamiento de la enfermedad

En la actualidad, 382 millones de personas tienen diabetes en todo el mundo, la mayoría de los cuales con edades comprendidas entre los 40 y 59 años. La cifra de afectados no para de crecer año tras año y se calcula que el número de personas que tendrá diabetes en 2035 aumentará un 55%, hasta situarse en casi 600 millones de afectados. Por ello, el tratamiento de esta enfermedad continúa siendo un reto para los profesionales sanitarios.

Aunque el logro de los objetivos glucémicos es fundamental y debe estar integrado en un enfoque multifactorial, los tratamientos actuales deben tener en cuenta la complejidad y los desafíos asociados a esta enfermedad, como la reducción del riesgo cardiovascular, que es la primera de sus causas de mortalidad.

En los últimos años han aparecido nuevas clases de fármacos más seguros que ofrecen alternativas a las terapias tradicionales. En ellos se ha centrado la intervención de la experta internacional Melanie J. Davies, Profesora de Medicina de la Diabetes de la Universidad de Leicester y Consultora Honoraria de los Hospitales Universitarios de Leicester (Reino Unido), en la VIII Reunión de Diabetes y Obesidad de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), que ha tenido lugar recientemente en Madrid.

Beneficios cardiovasculares

Las mayores novedades aparecidas en los últimos años en este ámbito son los fármacos incretínicos: los inhibidores DPP-4 y los análogos de la GLP-1. Estas terapias han generado expectación porque no aumentan la tasa de eventos cardiovasculares (CV) mayores, a diferencia de otros fármacos. Entre ellos, la Prof. Davies ha destacado el iDPP-4 linagliptina (Trajenta®), cuya seguridad se está analizando en pacientes con diabetes tipo 2 (DM2) en situación de alto riesgo cardiovascular en los estudios CAROLINA y CARMELINA.

En concreto, se ha referido a un meta-análisis prospectivo actualmente en marcha, con una cohorte de 9.569 sujetos con diversos antecedentes (de bajo a alto riesgo CV) y tratamientos concomitantes (de tratamiento nuevo a insulina). En este estudio, linagliptina no se asoció con un mayor riesgo cardiovascular en el tratamiento de la diabetes DM2 en comparación con un número de fármacos comparativos. Estos resultados apoyan la hipótesis de que linagliptina puede tener beneficios cardiovasculares en pacientes con DM2, tal y como ha señalado la Prof. Davies. La importancia de estos resultados reside en que otros iDPP-4 han demostrado no aumentar los eventos CV en comparación con placebo, pero sin embargo no han reducido su incidencia.

Nueva clase de fármacos

Siguiendo con el impacto en los acontecimientos CV de los actuales tratamientos antidiabéticos, la profesora Melanie J. Davies ha hablado del compuesto en investigación empagliflozina*. Se trata de un  inhibidor del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT2), una nueva clase de fármacos en desarrollo cuyo objetivo es reducir los niveles de glucosa en sangre en adultos con diabetes tipo 2. Los SGLT2 actúan eliminando el exceso de glucosa a través de la orina mediante la reducción de la reabsorción de glucosa en el riñón.

Su impacto a largo plazo en los eventos cardiovasculares se está investigando en un estudio en el que participan más de 7.000 pacientes con DM2 y riesgo cardiovascular elevado, procedentes de 42 países y más de 620 centros médicos. Está previsto que finalice en 2018.

Además, la experta ha destacado los últimos resultados presentados sobre empagliflozina*, procedentes de cuatro ensayos de fase III, que confirman que el tratamiento con esta molécula, mejora los parámetros glucémicos, el peso corporal y la presión arterial en adultos con diabetes de tipo 2.

Sobre los estudios CAROLINA y CARMELINA

El estudio CAROLINA (CARdiovascular Outcome Study of LINAgliptin frente a glimepirida en la diabetes tipo 2 temprana) investiga el impacto a largo plazo del tratamiento con linagliptina y glimepirida sobre los eventos cardiovasculares y la mortalidad. La población de pacientes incluidos en el estudio refleja la población objetivo con diabetes tipo 2 temprana y un riesgo incrementado de padecer acontecimientos cardiovasculares. Los resultados del ensayo doble ciego, con doble simulación, orientado a observar los acontecimientos, se esperan para 2018.

CARMELINA (CArdiovascular safety and Renal Microvascular outcomE with LINAgliptin in patients with Type 2 Diabetes mellitus at high vascular risk) es un estudio a largo plazo que investiga la eficacia y seguridad de linagliptina 5 mg una vez al día versus placebo en resultados microvasculares cardiovasculares y renales en personas con diabetes tipo 2 con riesgo cardiovascular

Fuente: Hill + Knowlton Strategies

2 enero 2014

La ingesta diaria de una manzana en mayores de 50 años previene las muertes cardiovasculares

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 13:04

manzanas

Según un estudio de la Universidad de Oxford, ofrece una protección similar a la proporcionaría la administración de estatinas a todos los individuos mayores de 50 que no las están tomando ya.

El viejo proverbio inglés de que una manzana al día mantiene alejado al médico (‘an apple a day keeps the doctor away’) resiste el paso del tiempo. Una investigación acaba de revelar que tomar una manzana diaria a la edad de 50 años o más podría prevenir o demorar alrededor de 8.500 muertes provocadas por ataques cardiacos y accidentes cerebrovasculares cada año en Reino Unido, una protección equivalente a administrar estatinas a todos los mayores de 50 años que no las están tomando ya.

Los autores del trabajo, publicado en la edición navideña de BMJ, concluyen que la recomendación de la ingesta de esa fruta es capaz de igualar el uso más extendido de la medicina moderna y, probablemente, con menos efectos secundarios. La investigación tiene en cuenta a las personas que ya están tomando de forma apropiada las estatinas para reducir su riesgo de enfermedad vascular y, por tanto, los científicos subrayan que ninguna persona que esté tomando actualmente estatinas debe dejarlas, aunque sí comer más manzanas.

Mediante el uso de modelos matemáticos de un equipo de investigadores de la Universidad de Oxford, en Reino Unido, estos expertos probaron cómo ese proverbio de 150 años podría compararse con el uso generalizado de las estatinas en la población británica. Los investigadores analizaron el efecto sobre las causas más comunes de mortalidad vascular que tenía la prescripción de una estatina en aquellos que no la estaban ya tomando o una manzana al día en todos los adultos mayores de 50 años en Reino Unido.

Los investigadores asumieron una tasa de cumplimiento del 70 por ciento y que la ingesta total de calorías se mantuvo constante y estimaron que 5,2 millones de personas son actualmente elegibles para el tratamiento con estatinas en Reino Unido y que a 17,6 millones de personas que actualmente no están tomando estatinas se las ofrecerían si llegaran a ser recomendadas como una medida de prevención primaria para todos los mayores de 50 años.

Una estatina diaria

Estos científicos calcularon que la oferta de una estatina diaria a 17,6 millones de adultos más reduciría el número anual de muertes vasculares en 9.400, al tiempo que ofrecer una manzana al día al 70 por ciento de la población total de Reino Unido mayor de 50 años ( 22 millones de personas) evitarían 8.500 muertes vasculares. Sin embargo, los efectos secundarios de las estatinas significan que la prescripción de estatinas para todas las personas mayores de 50 años puedan conducir a más de mil casos extra de enfermedad muscular (miopatía) y más de 10.000 diagnósticos adicionales de diabetes.

Un modelado adicional mostró una reducción adicional del 3 por ciento en el número anual de muertes vasculares cuando se prescribieron la ingesta de manzanas o estatinas a todos los mayores de 30 años, aunque también se preve que se duplique la cifra de eventos adversos. “Este estudio muestra que pequeños cambios en la dieta, así como un mayor uso de las estatinas en la población pueden reducir significativamente la mortalidad vascular en Reino Unido”, dicen los autores.

“Esta investigación da más peso a las llamadas para un mayor uso de medicamentos para la prevención primaria de la enfermedad cardiovascular, así como para perseverar en las políticas destinadas a mejorar la calidad nutricional de las dietas de Reino Unido”, concluyen los autores de este trabajo.

JANO.es • 30 Diciembre 2013 10:39

BMJ 2013;347:f7267

http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/ingesta/diaria/manzana/mayores/50/anos/previene/muertes/cardiovasculares/_f-11+iditem-21188+idtabla-1

5 diciembre 2013

Un cambio genético podría explicar que los africanos tengan un riesgo mayor de enfermedades cardiacas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:20

Una mutación genética asociada con un riesgo más alto de enfermedades cardiacas, diabetes tipo 2 y otros problemas para la salud es común en los africanos y en las personas de origen africano en todo el mundo, según un nuevo estudio.

Los hallazgos pueden ayudar a explicar por qué los africanos y las personas de origen africano tienen más probabilidades de contraer una enfermedad cardiaca y diabetes que muchos otros grupos raciales, señalaron los investigadores del Colegio de Medicina Weill Cornell.

La mutación del gen ApoE está relacionada con un aumento en los niveles de los triglicéridos, unas grasas en la sangre asociadas con afecciones como la diabetes, el accidente cerebrovascular y las enfermedades cardiacas.

El análisis de los investigadores de datos de todo el mundo reveló que la variante “R145C” del gen ApoE se encuentra entre el 5 y el 12 por ciento de los africanos y las personas de origen africano, sobre todo en las procedentes de África subsahariana. La variante es rara en las personas que no son africanas o de origen africano.

“En función de nuestros hallazgos, estimamos que podría haber 1.7 millones de afroamericanos en Estados Unidos y 36 millones de africanos subsaharianos en todo el mundo con la variante”, indicó en un comunicado de prensa del colegio el autor principal del estudio, el Dr. Ronald Crystal, catedrático de medicina genética en el Weill Cornell.

En promedio, los afroamericanos con la mutación tenían unos niveles de triglicéridos un 52 por ciento mayores que los que no tenían la variante, según el estudio, publicado en línea el 18 de noviembre en la revista American Journal of Cardiology.

“La prevalencia de la mutación ApoE podría hacer que muchas personas africanas y de origen africano en todo el mundo estén en riesgo de un trastorno relacionado con los triglicéridos”, indicó Crystal. “Pero no sabemos todavía la magnitud de ese riesgo o sus consecuencias en la salud”.

“Heredar esta variante no significa que una persona vaya a contraer una enfermedad cardiaca y otras enfermedades”, señaló. “Aumenta su riesgo, y es importante que se realicen pruebas de las grasas en la sangre (tanto del colesterol como de los triglicéridos) y que se mantenga un estilo de vida saludable”.

“En estas enfermedades hay muchos factores”, comentó Crystal. “Este podría ser uno de ellos”.

LUNES, 2 de diciembre de 2013 (HealthDay News) —

FUENTE: Weill Cornell Medical College, news release, Nov. 25, 2013

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_143036.html

20 noviembre 2013

El índice de masa corporal puede predecir el riesgo de enfermedad cardiaca en pacientes diabéticos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:31

Investigadores del Intermountain Medical Center Heart Institute en colaboración con expertos de la Universidad Johns Hopkins, ambas instituciones en Estados Unidos, y los Institutos Nacionales de Salud norteamericanos, han descubierto una forma sencilla de predecir mejor el riesgo de un paciente diabético para enfermedad cardiaca: medir su índice de masa corporal (IMC).

El estudio del es parte de un trabajo mayor llamado ‘faCTor-64′, que es un estudio de referencia aleatorio y diseñado para determinar si el uso de la tomografía computarizada (TC) para la detección de la enfermedad cardiaca en los pacientes diabéticos que no tienen síntomas de la patología del corazón puede ayudar a salvar vidas.

Cuando los investigadores de Intermountain midieron la acumulación de placa arterial coronaria en los participantes del estudio, se descubrió que el IMC era importante pronóstico controlable de enfermedad cardiaca, es decir, que a mayor índice de masa corporal del paciente, mayor es su riesgo de enfermedad cardiaca, un hallazgo que presentarán sus satores en las Sesiones Científicas de 2013 de la Asociación Americana del Corazón, que se celebran en Dallas, Estados Unidos.

“Nuestro estudio muestra que hay una fuerte relación lineal entre el IMC y el volumen y la composición de la placa”, afirmó J. Brent Muhlestein, investigador principal y codirector de investigación cardiovascular en el ‘Intermountain Medical Center Heart Institute en Murray’, Utah. De esta forma, un poco de sobrepeso se asocia con más placa  mientras que la obesidad se relaciona con una gran cantidad de placa.

Los investigadores dicen que los resultados son significativos porque la enfermedad cardiaca causa alrededor del 75 por ciento de las muertes en los pacientes que tienen diabetes, pero no todos tienen factores de riesgo obvios, como tabaquismo, niveles altos de glucosa, niveles altos de colesterol o presión arterial alta. Los pacientes con factores de riesgo obvios pueden ser tratados, pero los que no los tienen, su primer indicador de enfermedad cardiaca es a menudo una insuficiencia o una hemorragia cerebral o, incluso, la muerte.

La angiografía coronaria por tomografía computarizada (ACTC) ofrece una forma nueva y menos invasiva para detectar a estos pacientes de enfermedad cardiaca.

“Es posible que en los pacientes diabéticos sin ningún síntoma de enfermedad cardiaca, su índice de masa corporal pueda utilizarse para determinar si necesitan una tomografía computarizada para la detección de la acumulación de placa, dijo Muhlestein. Así podríamos desarrollar un plan de tratamiento para los pacientes de alto riesgo”.

Los resultados del estudio también pueden cambiar la forma en la que los pacientes diabéticos son tratados. Cuando los pacientes son tratados con terapia de insulina, suelen experimentar un aumento de peso y, aunque una subida de peso no necesariamente predice enfermedad cardiaca en los no diabéticos, los hallazgos de este estudio muestran que este incremento en los diabéticos puede indicar acumulación de placa. Esto es significativo debido a que el grado de aumento de peso se puede reducir mediante el uso de otros tipos de tratamientos de la diabetes, como los medicamentos sensibilizantes de insulina.

Los resultados de este estudio no sólo ayudarán a los investigadores a entender mejor qué tratamientos disminuyen la ganancia de peso, sino que también ayudarán a los investigadores a predecir si va a desarrollar enfermedad cardiaca, lo que podrá proporcionar mejores tratamientos antidiabéticos a largo plazo para sus pacientes.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/123135/el-indice-de-masa-corporal-puede-predecir-el-riesgo-de-enfermedad-cardiaca-en-pacientes-diabeticos

18 septiembre 2013

Un gen podría aumentar las probabilidades de los diabéticos de sufrir de enfermedades cardiacas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:25

Algunas personas con diabetes tipo 2 podrían estar en mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiacas si también portan un tipo particular de gen, revela una investigación reciente.

La variante genética podría aumentar las probabilidades de problemas cardiacos de los diabéticos en más o menos un tercio, en comparación con las personas que no portan ese ADN, según un equipo de la Facultad de Salud Pública de la Universidad de Harvard y del Centro de Diabetes Joslin, en Boston.

El hallazgo podría conducir a nuevas formas de prevenir o tratar las enfermedades cardiacas en este grupo de pacientes, añadió el equipo. Las personas con diabetes tipo 2 ya tienen hasta cuatro veces más probabilidades de contraer una enfermedad cardiaca que las personas sin diabetes, y las enfermedades cardiacas siguen siendo la principal causa de muerte entre los más de 370 millones de personas de todo el mundo que sufren de diabetes tipo 2, según la información de un comunicado de prensa de la Harvard.

Según se reportó en la edición del 28 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association, el equipo de Boston analizó datos de más de 4,100 pacientes de diabetes tipo 2. Alrededor de un tercio de ellos también sufrían de una enfermedad cardiaca.

El equipo evaluó más de 2.5 millones de variantes genéticas, y halló que una localizada cerca del gen GLUL se asociaba de forma constante con un aumento del 36 por ciento en el riesgo de enfermedad cardiaca.

“Se trata de un hallazgo muy interesante, porque esta variante no se había hallado en estudios anteriores de asociación de todo el genoma en la población general”, comentó en el comunicado de prensa el autor líder, el Dr. Lu Qi, profesor asistente del departamento de nutrición de la Facultad de Salud Pública de la Harvard.

“Esto significa que los factores de riesgo genéticos de las enfermedades cardiovasculares podrían ser distintos entre los que sufren de diabetes y los que no”, añadió Qi, quien también es profesor asistente de la División Channing de Medicina en Redes del Hospital Brigham and Women’s.

Los expertos alabaron la investigación, afirmando que amplía la comprensión de los científicos sobre el vínculo entre la diabetes y las enfermedades cardiacas.

“[Los investigadores] no solo hallaron un nuevo gen que está vinculado con las enfermedades de la arteria coronaria, sino que también detectaron que ese gen solo aumenta el riesgo de enfermedades de la arteria coronaria si el paciente ya sufre de diabetes. En las personas sin diabetes, este gen no tiene ningún efecto”, señaló el Dr. Jason Kovacic, profesor asistente de medicina del departamento de cardiología del Centro Médico Mount Sinai, en la ciudad de Nueva York.

Según Kovacic, el estudio “abre las puertas” a la idea de que la diabetes y otros factores “pueden cambiar el impacto de cualquier alteración genética sobre las probabilidades de sufrir un accidente cerebrovascular o un ataque cardiaco. Sin duda esta será una línea de investigación muy importante en el futuro”.

La Dra. Tara Narula es directora asociada de la unidad de atención cardiaca del Hospital Lenox Hill, en la ciudad de Nueva York. Se mostró de acuerdo con Kovacic en que el hallazgo del equipo de Boston podría tener implicaciones para unos mejores tratamientos.

“Comprender el mecanismo del gen en cuestión podría proveer la clave para crear fármacos que podrían resultar protectores contra [las enfermedades de la arteria coronaria] en los diabéticos”, planteó Narula. “En general, este estudio amplía nuestros conocimientos actuales y ofrece esperanzas para los diseñadores de terapias y de planes de tratamiento que podrían por lo menos aliviar el sufrimiento por [las enfermedades cardiovasculares] entre los diabéticos, una población que ya sufre tremendamente por el precio que la diabetes cobra a muchos otros sistemas orgánicos del cuerpo”.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Jason Kovacic, M.D., assistant professor of medicine, department of cardiology, Mount Sinai Medical Center, New York City; Tara Narula, M.D., associate director, cardiac care unit, Lenox Hill Hospital, New York City; Harvard School of Public Health, news release, Aug. 27, 2013

La reducción del riesgo cardiovascular y la atención centrada en el paciente, principales desafíos en diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:19

La reducción del riesgo cardiovascular y la atención centrada en el paciente, principales desafíos en diabetes tipo 2.

Son algunas de las principales conclusiones del encuentro liderado por el Prof. Jiten Vora y el Dr. Ramón Gomis, que ha reunido a expertos nacionales e internacionales de alto nivel para mejorar el abordaje de los pacientes con esta enfermedad.

¨La mortalidad y la morbilidad todavía es alta en los pacientes con diabetes tipo 2 a pesar de los avances en su tratamiento¨. Así lo ha afirmado el Prof. Jiten Vora, especialista en diabetes y endocrinología del Royal Liverpool University Hospital y Profesor Honorario de la Universidad de Liverpool (Reino Unido), quien también ha subrayado la necesidad de desarrollar estrategias de gestión eficaces que aborden la complejidad y muchos desafíos asociados a la DM2, como lo son el logro de los objetivos glucémicos, evitar el desarrollo de complicaciones, el correcto abordaje de las comorbilidades o favorecer la adherencia al tratamiento por parte del paciente.

Los expertos reunidos recientemente en Madrid en el encuentro multidisciplinar Moving forward: New Bridges in Diabetes, organizado por la Alianza Boehringer Ingelheim – Lilly en diabetes, han coincidido en la importancia de adaptar el tratamiento a las características de cada paciente para abordar estos retos, así como de reducir el riesgo cardiovascular (CV), que en los pacientes con DM2 se incrementa por la presencia de comorbilidades como hipertensión arterial, obesidad, dislipemia o microalbuminuria, ha explicado el Prof. Vora.

Enfermedad cardiovascular, mayor causa de muerte en diabetes

En este sentido, el Dr. Janaka Karalliedde, Profesor en la División Cardiovascular del Guy’s Hospital Campus del King’s College London (Reino Unido), ha explicado que el inadecuado control glucémico es una de las principales razones de la mayor incidencia de enfermedad cardiovascular en los sujetos con diabetes tipo 2, que ¨es la causa del 52% de las muertes en estos pacientes. Además, éstos tienen un riesgo de 2 a 4 veces mayor de sufrir un evento cardiaco como infarto de miocardio o ataque al corazón en comparación con las personas no diabéticas, y su esperanza de vida se reduce de 5 a 10 años¨.

El diabetólogo ha defendido el control glucémico temprano e intensivo y la necesidad de un abordaje multifactorial e individualizado del paciente para reducir el riesgo CV, lo que significa que hay que tener en cuenta todos sus factores de riesgo (control glucémico, presión arterial, colesterol, abandono del tabaco y práctica de ejercicio) así como la existencia previa de otras enfermedades como la renal o la cardiovascular. ¨Esto permitirá reducir la mortalidad y la morbilidad de estos sujetos¨, afirma el Dr. Karalliedde.

Educación del paciente

Una de las estrategias que se han mostrado eficaces para tratar y prevenir las complicaciones de la DM2 –en concreto las enfermedades cardiovasculares- es la que se centra en el paciente, tal y como ha señalado el Dr. Ramón Gomis, Director del IDIBAPS. El objetivo de estos programas es permitir a las personas con diabetes tomar un papel más activo en el manejo de su salud, ofreciéndoles el apoyo y los recursos necesarios para aceptar y aplicar los cambios. ¨Los más importantes son los relacionados con la nutrición y con la actividad física. Hay una relación muy estrecha entre aumento de la diabetes tipo 2 e incremento de la obesidad, y todo está ligado al cambio en los estilos de vida¨, argumenta el endocrinólogo.

El Dr. Gomis ha explicado que los programas de educación del paciente deben ser personalizados e interactivos, teniendo en cuenta numerosos factores relativos al entorno concreto en el que el paciente lleva a cabo sus actividades sociales, profesionales y familiares. Esto requiere la coordinación de un gran número de profesionales (médicos, enfermeras, nutricionistas, psicólogos, etc.) y organizaciones (Centros de Atención Primaria, asociaciones de pacientes, hospitales, responsables de la política sanitaria, etc.).

Un 40% de diabéticos con enfermedad renal

Los expertos han abordado también otra de las principales complicaciones de la diabetes: la enfermedad renal. En palabras del Dr. Alberto Martínez-Castelao, Responsable de la Unidad de Diálisis del Hospital Universitario de Bellvitge (Barcelona), ¨hasta un 40% de los pacientes con diabetes tipo 2 desarrollarán algún grado de afectación renal a lo largo de su vida diabética. Se trata de una cifra muy importante si consideramos el elevado número de diabéticos en todo el mundo¨.

La enfermedad renal contribuye, además, al daño vascular de los pacientes, hasta el punto que la tasa de filtración glomerular (TFG) inferior a 60 ml / min se ha considerado como un factor de riesgo cardiovascular (CV) tan importante como la cardiopatía isquémica, que es más acentuada cuando se desarrollan microalbuminuria o proteinuria, según ha señalado el nefrólogo. El Dr. Martínez-Castelao se ha referido a la dificultad de controlar la diabetes en estos casos y a la limitación del uso de fármacos en pacientes con diabetes e insuficiencia renal. En este sentido, los inhibidores DPP-4 son cada vez más utilizados: ¨el último en añadirse a esta familia de fármacos, linagliptina, no requiere ajuste de la dosis debido a su metabolismo no renal, lo que permite a este tipo de pacientes obtener el máximo beneficio de la terapia farmacológica¨.

La Prof. Paola Fioretto, de la Universidad de Padova (Italia), ha presentado los resultados de varios estudios que demuestran que los iDPP-4 tienen un perfil de seguridad favorable, no tienen un efecto sobre el peso y, cuando se utilizan en ausencia de sulfonilureas o insulina, tienen un bajo riesgo de hipoglucemia. Los metaanálisis sugieren, además, que no están asociados con un mayor riesgo de enfermedad CV. ¨Linagliptina tiene una eficacia duradera, y los análisis demuestran reducciones sostenidas de la HbA1c y que linagliptina proporciona una eficacia consistente sin importar la edad del paciente, la duración de la diabetes o de la función renal¨.

La reunión internacional y multidisciplinar Moving forward: New Bridges in Diabetes ha contado, además, con las ponencias de la Dra. Sara Artola, Coordinadora de redGDPS, sobre la dificultad de alcanzar los objetivos terapéuticos; el Dr. Ricardo Gómez Huelgas, Jefe del Departamento de Medicina Interna del Hospital Carlos Haya (Málaga), en relación a la hipoglucemia; y el Dr. Javier Ampudia, endocrinólogo y médico adjunto del Hospital Clínico Universitario de Valencia, sobre la diabetes como equivalente de enfermedad CV. El Dr. Michael Cummings, Profesor Honorario en Diabetes y Endocrinología de la Universidad de Portsmouth (Reino Unido), también ha participado en el encuentro ofreciendo una sesión de expertos sobre la individualización del tratamiento en DM2.

Fuente: Hill + Knowlton Strategies

http://www.vademecum.es/noticia-130523-la+reduccion+del+riesgo+cardiovascular+y+la+atencion+centrada+en+el+paciente%2C+principales+desafios+en+diabetes+tipo+2_7062

Omega-3 y riesgo de eventos cardiovasculares mayores Revisión sistemática y metaanálisis publicado en JAMA.

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:13

Contexto: Existe considerable controversia respecto a la asociación de ácidos grasos omega-3 poliinsaturados (PUFAs) y resultados finales de eventos cardiovasculares mayores.

Objetivo: Evaluar el papel de los suplementos omega-3 en los principales resultados cardiovasculares.

ORÍGEN DE DATOS:

Selección de los estudios: Ensayos clínicos aleatorios que evaluaron el efecto de ácidos grasos omega-3 en la mortalidad por todas las causas, muerte cardíaca, muerte súbita, infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.

Extracción de datos: Se extrajo información descriptiva y cuantitativa, estimaciones de riesgos absolutos y relativos (RR) fueron resumidos bajo un modelo de efectos aleatorios. La heterogeneidad se evaluó mediante la estadística Q e I2.

Análisis de subgrupos se realizaron para detectar la presencia de cegamiento, ajustes preventivos, pacientes con desfibrilador automático implantable y se realizó análisis de metarregresión para las dosis de ácidos grasos omega-3. Un nivel de significación estadística de .0063 se asumió después del ajuste para comparaciones múltiples.

Síntesis de datos: De las 3.635 citas recuperadas, 20 estudios con 68.680 pacientes fueron incluidos, reportando 7.044 muertes, 3.993 muertes cardiacas, 1.150 muertes súbitas, 1.837 infartos de miocardio y 1.490 accidentes cerebrovasculares.

No se encontró asociación estadísticamente significativa con la mortalidad por todas las causas (RR 0,96, IC 95%, 0,91 a 1,02; reducción de riesgos [DR] -0,004, IC 95%, -0,01 a 0,02), muerte cardiaca (RR 0,91, IC 95 %, 0,85 a 0,98; DR, -0,01, IC 95%, -0,02 a 0,00), muerte súbita (RR 0,87, IC 95%, 0,75 a 1,01; DR, -0,003, IC 95%, -0,012 a 0,006 ), infarto de miocardio (RR 0,89, IC 95%, 0,76 a 1,04; DR, -0,002, IC 95%, -0,007 a 0.002) y accidente cerebrovascular (RR 1,05, IC 95%, 0,93 a 1,18; DR, 0,001 IC 95%, -0,002 a 0,004) cuando todos los estudios de suplementos fueron considerados.

Conclusión: En general, los suplementos de omega-3 PUFA no se asociaron con una menor riesgo de mortalidad por cualquier causa, muerte cardíaca, muerte súbita, infarto de miocardio o accidente cerebrovascular basados en medidas relativas y absolutas de asociación.

Traducción colaborativa: Rizos EC , Ntzani EE , Bika E , Kostapanos MS , Elisaf MS

JAMA : the journal of the American Medical Association

ENLACES » Pubmed , Sitio web del Publicador

Este artículo incluye 20 Estudios primarios

Traducción realizada por Geriatría Clínica Actualizada (www.doctorgallegos.com). Esta traducción ha sido producida por colaboradores de Epistemonikos

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=80696

31 octubre 2012

Revisión sobre Lipoproteína (a)

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:14
 Su papel como factor de riesgo cardiovascular
Revisión sobre Lipoproteína (a)
La evidencia actual indica que la lipoproteína (a) se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y enfermedad coronaria.
Dres. Børge G. Nordestgaard, M. John Chapman, Kausik Ray, Jan Bore´n, Felicita Andreotti, Gerald F. Watts y colaboradores
10.1093/eurheartj/ehq386
 
Introducción
Durante muchos años, la lipoproteína (a) [Lp (a)] ha sido considerada un factor de riesgo  cardiovascular. Hasta la fecha, debido a que no hay evidencia científica suficiente, la detección y tratamiento de los niveles elevados de Lp (a) ha sido llevada a cabo principalmente por los especialistas en lípidos.
Del Sitio IntraMed
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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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