Diabetes mellitus

7 agosto 2014

Cuestionan la utilidad de la metformina en niños obesos no diabéticos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:31

Combinar la metformina con un régimen de dieta y ejercicio para el tratamiento de niños obesos sin diabetes sólo supera levemente los efectos de la dieta y el ejercicio.

“Ese beneficio reducido debería incluir efectos adversos y costos mínimos en cada caso, y la evidencia sólo respalda un período de uso relativamente corto”, dijo Marian S. McDonagh, PharmD, de Oregon Health & Science University, Portland.

La metformina está aprobada para el tratamiento de la diabetes tipo 2 en adultos y niños mayores de 10 años, pero cada vez se utiliza fuera de esa indicación para contrarrestar la obesidad infantil, según publica en JAMA Pediatrics el equipo de McDonagh.

“Nuestro objetivo es que los médicos y los padres cuenten con información precisa y sin sesgos para decidir sobre el uso de la metformina en niños obesos”, dijo la autora.

Con su equipo revisó 14 ensayos clínicos aleatorios para evaluar la seguridad y la efectividad de la metformina en el tratamiento de un total de 946 participantes, de entre ocho y 18 años, sin diabetes y con IMC de entre 26 y 41 puntos.

Los participantes tratados con metformina habían adelgazado 3,77 kg más y habían perdido 1,4 puntos más de IMC que aquellos tratados sólo con cambios del estilo de vida.

Pero dado que el IMC promedio inicial era de 33, la reducción registrada superaba apenas por un 3,6 por ciento a la obtenida con la dieta y el ejercicio únicamente, lo que no alcanza el valor necesario para obtener beneficios prolongados.

“El efecto clínico de una diferencia tan pequeña en el IMC es cuestionable”, dijeron los autores.

“Los análisis de los subgrupos sugieren que habrían niños más beneficiados que otros, como aquellos con un IMC mayor que 35, 12 años o menos y sin problemas de respuesta a cambios del estilo de vida previos”, agregaron.

“La evidencia es insuficiente como para examinar completamente esos subgrupos o tener en cuenta algunos de los potenciales factores confundentes más importantes (por ejemplo, la pubertad)”, señala el equipo.

No se registraron efectos adversos graves, aunque la metformina causó más casos de trastornos gastrointestinales (26 versus 13 por ciento).

“Es una decisión difícil, aun cuando el perfil de efectos adversos es bastante benigno y el fármaco está disponible en una versión genérica, de modo que el costo no es un problema importante”, dijo McDonagh.

“Aun así, existirían casos en los que no debería utilizarse: proporcionar una sensación de éxito en el corto plazo que podría obtenerse con cambios del estilo de vida, incluida la familiar, sostenidos en el largo plazo”, aclaró McDonagh.

“Sólo dos estudios siguieron a los participantes después de suspender el fármaco; los autores observaron que los participantes tendieron a recuperar el peso inicial. Hay que comprender que en esos estudios, los cambios del estilo de vida eran de baja intensidad y estaban orientados a los niños, no a las familias”, aseguró.

Los autores declararon no tener conflictos de interés.

FUENTE: JAMA Pediatrics, online 16 de diciembre del 2013.

18 mayo 2014

En la obesidad infantil, se le realiza la prueba del colesterol a pocos niños

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:05

Aunque las tasas de obesidad, que cada vez son más altas, están contribuyendo a que las tasas de colesterol de los jóvenes estadounidenses aumenten, se realizó la prueba del nivel de colesterol a menos del 4% de los niños estadounidenses entre 1995 y 2010, según una nueva investigación.

Según un equipo dirigido por el Dr. Samuel Vinci del Hospital Pediátrico de Boston, se cree que las lecturas de un nivel anómalo de colesterol en la sangre se producen en aproximadamente una quinta parte de los niños y adolescentes estadounidenses.

La preocupación es que, si no se tratan, los niveles problemáticos de colesterol en los jóvenes podrían traducirse en enfermedades cardiacas en la edad adulta.

Desde el año 2007, varias organizaciones (incluyendo el Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre de los EE. UU., la Academia Americana de Pediatría [American Academy of Pediatrics] y la Asociación Americana del Corazón [American Heart Association]), atentas al problema, empezaron a recomendar que se realizara la prueba del colesterol a los niños a partir incluso de los 9 años de edad.

Teniendo eso en cuenta, Vinci y sus colaboradores revisaron a fondo los datos de las pruebas de colesterol recogidos por la Encuesta Nacional de Atención Médica Ambulatoria desde 1995 hasta 2010.

Descubrieron que solamente se había realizado la prueba del colesterol al 3.4 por ciento de los niños durante ese periodo. Además, observaron que las tasas solo habían aumentado ligeramente en 2010, en comparación con las que había en 1995, antes de la publicación de las primeras directrices sobre las pruebas, afirmaron los investigadores.

El estudio fue publicado este fin de semana en la revista Journal of the American Medical Association, en conjunto con su presentación en la reunión anual de las Sociedades Académicas de Pediatría (Pediatric Academic Societies) en Vancouver.

LUNES, 5 de mayo de 2014 (HealthDay News) —

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare

FUENTES: Journal of the American Medical Association, news release, May 3, 2014

HealthDay

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_146075.html

1 junio 2013

Se asocia la cesárea con la obesidad infantil

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:08
 Son más los bebés nacidos por cesárea que por vía vaginal los que se convierten en niños y adolescentes obesos, según revela un estudio sobre más de 10.000 chicos en el Reino Unido.
 
Los de 11 años que habían nacido por cesárea, por ejemplo, eran un 83 por ciento más propensos a tener sobrepeso u obesidad que los niños que habían nacido por vía natural, tras considerar factores como el peso materno o la duración de la lactancia.
 
Esto coincide con los resultados de una reciente revisión de nueve estudios publicados. La cesárea “tendría consecuencias que ignoramos para los niños en el largo plazo”, dijo la autora principal, doctora Jan Blustein, de la Facultad de Medicina de la New York University.
 
Los CDC estiman que las cesáreas crecieron de uno de cada cinco partos en 1996 a uno de cada tres en el 2010.
 
Blustein aclaró que la magnitud del riesgo de obesidad en los niños “no es enorme” ni debería influir en aquellos casos en los que existe un motivo médico para realizar una cesárea. Pero “una mujer que están pensando en una cesárea electiva debería conocer ese riesgo”, dijo la autora.
 
El equipo de Blustein analizó información de los bebés nacidos en Avon, en el Reino Unido, en 1991 y 1992. Los siguieron hasta los 15 años de edad. El 9 por ciento había nacido por cesárea y tendían a ser algo más pequeños (unos 56 gramos menos) que el resto, que había nacido por parto vaginal.
 
Pero a partir de las seis semanas de vida, los bebés que habían nacido por cesárea pesaban más que el resto en casi todos los controles médicos. Eso se aplicó especialmente en los hijos de mujeres con sobrepeso, según publica el equipo en International Journal of Obesity.
 
La tasa de sobrepeso y obesidad en la cohorte fue del 31 por ciento a los tres años y del 17 por ciento a los siete y 15 años.
 
Blustein comentó que los estudios no han podido demostrar que la cesárea sea per sé la causa por la que algunos bebés tienden a engordar. Si es así, su hipótesis apunta a la falta de exposición a las bacterias amigables en el canal de parto.
 
“La colonización temprana del intestino con las bacterias sería muy importante. Pero se necesitan más estudios antes de poder explicar los mecanismos de ese proceso”, comentó Teresa Ajslev, del Instituto de Medicina Preventiva de Frederiksberg, en Dinamarca.
 
De cualquier manera, si se identifica la causa real, a los bebés que nacen por cesárea se les podrían administrar dosis de esas bacterias “buenas” para lograr un equilibrio de la flora intestinal.
 
No obstante, también es posible que las bacterias no tengan nada que ver con la relación entre la cesárea y la obesidad.
 
“La obesidad es un factor de riesgo materno para indicar la cesárea, de modo que ese es el problema para determinar si se trata de un algo real o una cuestión de selección”, ya que los padres con sobrepeso son más propensos a tener hijos con sobrepeso.
 Por Genevra Pittman
 
NUEVA YORK (Reuters Health) –
FUENTE: International Journal of Obesity

24 diciembre 2012

Son más propensos a tener sobrepeso los recién nacidos por cesárea

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:55
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Los bebés que nacen por cesárea son algo más propensos que los que nacen por vía vaginal a tener sobrepeso u obesidad, según indica una nueva revisión de la literatura médica.

Los resultados no prueban que la cesárea haga que los bebés engorden, pero el doctor Jianmeng Liu, coautor del estudio y profesor del Centro de Ciencias de la Salud de la Universidad de Pekín, China, dijo que la relación entre el parto y la obesidad es algo importante para tener en mente.

“La carga de salud potencial de la obesidad y otras enfermedades asociadas con los partos por cesárea no debería olvidarse, aunque su impacto sea leve”, en especial dada la frecuencia de ese tipo de nacimientos, dijo Liu por e-mail.

Recordó que la relación entre el tipo de parto y la obesidad infantil nunca fue tan clara como con otras enfermedades, como el asma, las alergias y la diabetes.

El equipo reunió los resultados de nueve estudios sobre más de 200.000 personas y publica en International Journal of Obesity que los participantes eran un 33 por ciento más propensos a tener sobrepeso u obesidad si habían nacido por cesárea.

En Estados Unidos, casi el 70 por ciento de los adultos tiene sobrepeso u obesidad. Un aumento del 33 por ciento se traduciría en un 93 por ciento de la población obesa.

El riesgo de obesidad infantil era especialmente algo más elevado; un 40 por ciento más que en los niños que habían nacido por vía vaginal.

Los CDC de Estados Unidos estiman que uno de cada cinco niños de entre seis y 11 años es obeso.

Para Liu, el aumento del riesgo es leve, pero continúa hasta la adultez. Tras concentrarse sólo en los estudios en adultos, el equipo observó que los que habían nacido por cesárea eran un 50 por ciento más propensos a ser obesos que los que habían nacido por vía vaginal.

Se desconoce por qué los partos por cesárea están asociados con el riesgo de engordar. Para Liu, un motivo sería la exposición a las bacterias maternas durante el parto vaginal, lo que influiría en la forma en la que el organismo del bebé procesará y almacenará la comida.

Contó que otros investigadores habían sugerido que la cesárea está asociada con una menor concentración en el cordón umbilical de una hormona clave para la regulación del peso y una menor frecuencia de lactancia materna, “los que a la vez estarían relacionados con un aumento de la obesidad futura”.

La cesárea es cada vez más popular y en Estados Unidos, uno de cada cuatro bebés nace por esa vía.

Por Kerry Grens

NUEVA YORK (Reuters Health) –

FUENTE: International Journal of Obesity, online 4 de diciembre del 2012

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=78567

19 diciembre 2012

¿El consumo de sal puede afectar el peso de los niños?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:04
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 Los niños que comen muchas comidas saladas también tienden a consumir más bebidas azucaradas, lo que a su vez podría estar relacionado con el riesgo de obesidad, sugiere un estudio reciente.
Los hallazgos plantean la posibilidad de que controlar la ingesta de sal de los niños podría terminar beneficiando a sus cinturas, informan los investigadores en línea el 10 de diciembre y en la edición impresa de enero de la revista Pediatrics.
El estudio de casi 4,300 niños y adolescentes australianos halló que mientras más sal comían los niños cada día, más líquidos bebían. Lo mismo sucedió cuando los investigadores se concentraron en casi dos tercios de los niños que bebían bebidas azucaradas. Por cada 390 miligramos (mg) de sodio que consumían al día, en promedio bebían 0.6 onzas adicionales de refrescos, jugos u otras bebidas endulzadas con azúcar.
A su vez, esas calorías líquidas se relacionaban (aunque débilmente) con el riesgo de obesidad.
Los niños que consumían más de una bebida azucarada al día tenían un 26 por ciento más de probabilidades de tener sobrepeso o ser obesos que los niños que evitaban las bebidas. Pero esa conexión se debilitó cuando los investigadores incluyeron los hábitos de ejercicio.
No es exactamente sorprendente que los niños a quienes les gustan los alimentos salados también sientan debilidad por los refrescos u otras bebidas azucaradas, según Lona Sandon, profesora asistente de nutrición clínica del Centro Médico de la Universidad de Texas Southwestern, en Dallas.
Pero no está claro que el sodio adicional en realidad haga que los niños beban más bebidas endulzadas, apuntó.
“Estos datos no nos dicen nada sobre la causalidad”, señaló Sandon. “No sabemos que si logramos que los niños reduzcan la ingesta de sodio beberían menos bebidas endulzadas con azúcar”.
Uno de los investigadores del estudio se mostró de acuerdo. Pero limitar el acceso de los niños a los refrigerios ricos en sodio y a las bebidas azucaradas sería una buena medida, según Carley
Grimes, candidata a un Ph.D. en la Universidad de Deakin en Burwood, Australia.
“Como padre, la mejor opción es fomentar el agua como bebida y limitar la disponibilidad de bebidas azucaradas”, apuntó Grimes.
En cuanto a los alimentos salados, el consumo excesivo puede aumentar la presión arterial, incluso entre los niños.
En general, los expertos recomiendan que los adultos y los niños no ingieran más de 2,300 mg de sodio al día. Pero un estudio reciente de los niños y los adolescentes de EE. UU. halló que consumían, en promedio, casi 3,400 mg de sodio al día.
Los estadounidenses obtienen la mayor parte del sodio de los alimentos procesados y de las comidas de los restaurantes, no de los saleros de la cocina. Sandon y Grimes dijeron que lo mejor es reducir ese tipo de alimentos y reemplazarlos con frutas, verduras y otros alimentos integrales.
El estudio incluyó a casi 4,300 participantes de 2 a 16 años de edad que fueron entrevistados (o cuyos padres fueron entrevistados) sobre sus dietas en las últimas 24 horas.
En general, el 62 por ciento consumió al menos una bebida endulzada con azúcar. En promedio, esos niños consumían 2,500 mg de sodio al día, y poco más del 5 por ciento eran obesos. Con respecto a sus pares, que se mantenían alejados de las bebidas azucaradas, poco más de un 3 por ciento eran obesos, y la ingesta promedio de sodio era de poco más de 2,300 mg.
Cuando los investigadores observaron el riesgo de obesidad, hallaron que los niños que consumían al menos una bebida endulzada con azúcar al día tenían un 26 por ciento más probabilidades de tener sobrepeso o ser obesos. Para esto se tomaron en cuenta factores como los ingresos familiares y la ingesta total de calorías.
Pero entonces los investigadores observaron un subgrupo de niños que habían reportado sus hábitos de ejercicio. Y una vez se incluyó el ejercicio, la relación entre la obesidad y las bebidas azucaradas dejó de ser estadísticamente significativa, lo que significa que quizás haya sido un hallazgo aleatorio.
Aún así, anotaron los investigadores, los hallazgos sugieren que mantener el consumo de sal de los niños en un nivel bajo podría al final tener cierto impacto sobre su peso.
Sandon se mostró escéptica. “Afirmar eso es decir demasiado”, aseguró. A los niños que les gustan los refrigerios salados quizás beban bebidas endulzadas porque les gusta su sabor, explicó Sandon, no porque el sodio les obligue a ello.
“En realidad, la moraleja es que tenemos, en general, que elegir opciones más sanas en la dieta”, apuntó Sandon.
Kristi King, vocera de la Academia de Nutrición y Dietética (Academy of Nutrition and Dietetics), se mostró de acuerdo en que lo que importa es la dieta y el estilo de vida en general.
“No necesariamente podemos decir que la obesidad infantil sea culpa de la sal, ni culpa de las bebidas endulzadas con azúcar”, señaló King, dietista principal del Hospital Pediátrico de Texas, en Houston.
Pero añadió que el estudio es una “gran alarma” para que los padres observen los hábitos de alimentación de sus hijos, y los suyos propios.
“Los niños aprenden mediante el ejemplo, así que si los alimentos ricos en sodio y las bebidas endulzadas con azúcar están disponibles en la vivienda y los padres los consumen de forma regular, [los niños] también serán más propensos a consumirlos”, advirtió King.
LUNES, 10 de diciembre (HealthDay News) —
FUENTES: Carley A. Grimes, BNutrDiet, Ph.D. candidate, Deakin University, Burwood, Australia; Lona Sandon, R.D., M.Ed., assistant professor, clinical nutrition, University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas; Kristi King, R.D., M.P.H., senior dietitian, Texas Children’s Hospital, Houston; January 2013, Pediatrics
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_132144.html

28 noviembre 2012

Estilo de vida de EEUU eleva riesgo de obesidad en inmigrantes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:25

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 Un nuevo estudio descubrió que cuanto más tiempo pasan los inmigrantes de México y sus hijos en Estados Unidos, más riesgo tienen de volverse obesos.
A diferencia de un grupo similar de habitantes mexicanos, los nietos de inmigrantes mexicanos en Estados Unidos eran tres veces más propensos a transformarse en adultos obesos.
“No podíamos creer haber detectado tres veces más riesgo en un extremo  comparado con el otro extremo”, dijo la autora principal del estudio, la doctora Karen R. Florez, científica social asociada de la organización sin fines de lucro Rand Corporation en Santa Mónica, California.
En febrero, un estudio había demostrado que los hispanos nacidos en otros países tenían mucho menos riesgo de tener un accidente cerebrovascular que los que nacían o pasaban la mayor parte de sus vidas en Estados Unidos.
El equipo de Florez comentó también que los descendientes de mexicanos nacidos en Estados Unidos son mucho más propensos a ser obesos que sus familiares que migraron desde México.
Pero el equipo amplió la comparación a personas que todavía siguen viviendo en México para identificar factores del ambiente estadounidense o en el hecho de ser inmigrante que pudieran influir en el riesgo de ser obeso.
Para eso, utilizó una base de datos de México y otra de Estados Unidos con información del IMC de 3.244 habitantes, estratificados según la duración de la “exposición” al estilo de vida de Estados Unidos si existía.
El 32 por ciento de los hombres y el 36 por ciento de las mujeres que eran nietos de inmigrantes mexicanos a Estados Unidos eran obesos. Esto duplica la proporción de hombres (17 por ciento) y mujeres (14 por ciento) que viven en México sin nexo con Estados Unidos.
Con excepciones, los resultados muestran una tendencia al aumento de la obesidad a medida que crece la “exposición” a Estados Unidos.
La doctora Kiarri Kershaw, especialista en medicina preventiva de la Escuela Feinberg de Medicina de Northwestern University (Chicago), explica que mientras que la cantidad de obesos era mayor entre los nietos que entre los abuelos inmigrantes, el estudio no dice cuánto tiempo habían vivido los abuelos en Estados Unidos.
Aun así, consideró único y valioso que los investigadores hayan ampliado la comparación a una población que todavía vivía en México, aunque los resultados coinciden con estudios previos.
En cuanto a una posible explicación de los resultados, el equipo opina que una teoría se centra en el llamado ambiente alimentario.
En Archives of Internal Medicine, el equipo escribe que 60 ml de Coca Cola en Estados Unidos aportan 240 calorías con 65 g de azúcar, comparado con las 150 calorías y los 39 g de azúcar que aporta la misma bebida en México.
Kershaw dijo que podrían existir otras explicaciones. “Es complicado. Podría ser el ambiente alimentario, pero también podría ser el estrés de la aculturación o la pérdida de las redes de apoyo que ocurre con la migración. La explicación no es muy clara”, aseguró.
Por Andrew M. Seaman
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: Archives of Internal Medicine, 12 de noviembre del 2012
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_131497.html

26 mayo 2012

Los bebés que pesan mucho al nacer tienen menos riesgo de diabetes de adultos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 7:41
Así lo corrobora un estudio llevado a cabo en Islandia, donde los niños tienen uno de los pesos más elevados al nacer y, al mismo tiempo, uno de los índices más bajos de diabetes.
Investigadores de la Universidad de Jyväskylä en Finlandia aseguran que el peso al nacer no es un indicador fiable para predecir el riesgo de diabetes en edad adulta, hasta el punto de que los bebés con bajo peso tienen un riesgo hasta cinco veces mayor de padecer esta enfermedad crónica si luego han sido obesos en la juventud.
Así se desprende de un estudio publicado por Suomen Akatemia, con el que se ha corroborado que los niños obesos tienen menos riesgo de diabetes si de adultos consiguen bajar su índice de masa corporal, y a pesar de que al nacer hayan presentado unos niveles de glucosa en la sangre e insulina significativamente más altos que una persona de más de 75 años.
El estudio se llevó a cabo en Islandia, país donde los niños tienen uno de los pesos más elevados al nacer y, al mismo tiempo, uno de los índices más bajos de diabetes.
Según ha explicado la doctora Mikaela von Bonsdorff, autora del estudio, el peso elevado al nacer de los bebés de este país se ha relacionado con un consumo elevado de proteínas y el uso de aceite de bacalao para alargar la gestación.
De este modo, el estudio demuestra que aunque el peso al nacer debe tenerse en cuenta, la evolución del individuo a lo largo de la vida es clave puede modificar su capacidad de metabolización de insulina y los niveles de glucosa. Un hallazgo preocupante, según la autora, dado que la obesidad está aumentando en los últimos años.
JANO.es • 21 Mayo 2012 18:36
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/bebes/pesan/mucho/nacer/tienen/menos/riesgo/diabetes/adultos/_f-11+iditem-17112+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+22%2F05%2F2012

Alteraciones metabólicas en pacientes obesos y su asociación con la acantosis nigricans

Filed under: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 7:37

 MSc. Dra. Marlen Rivero González, MSc. Dra. Raquel Cabrera Panizo, MSc. Dra. María del Carmen Luis Álvarez, MSc. Dra. Odette Pantoja Pereda
Hospital Pediátrico Universitario “William Soler”. La Habana, Cuba
Revista Cubana de Pediatria

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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