Diabetes mellitus

7 diciembre 2017

Terapias basadas en incretinas y el riesgo a corto plazo de cáncer de páncreas: resultados de dos estudios de cohortes retrospectivos

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 10:04

Mathieu Boniol, Matteo Franchi, Maria Bota, Agnès Leclercq, Joeri Guillaume, Nancy van Damme, Giovanni Corrao, Philippe Autier and Peter BoyleIncretin-Based Therapies and the Short-Term Risk of Pancreatic Cancer: Results From Two Retrospective Cohort Studies
Diabetes Care 2017 Nov; dc170280. https://doi.org/10.2337

Objetivos:  Se han planteado preocupaciones sobre un posible aumento del riesgo de cáncer de páncreas asociado con terapias basadas en incretinas. Examinamos el riesgo de cáncer de páncreas en pacientes con diabetes que reciben drogas incretinas.
Diseño y métodos de investigación con el uso de las bases de datos de seguros públicos de Bélgica y la región de Lombardía, Italia, creamos dos cohortes retrospectivas que incluían pacientes adultos a quienes se les recetó por primera vez un fármaco incretina u otro antidiabético no insulina (ADNI) del 1 de julio de 2008 al 31 diciembre de 2013 en bélgica y del 1 de enero de 2008 al 31 de diciembre de 2012 en la región de lombardía. El riesgo de cáncer de páncreas se evaluó mediante modelos de Cox ajustados multivariados que incluían variables dependientes del tiempo. Los cocientes de riesgos ajustados (HRa) de Bélgica e Italia se combinaron mediante el uso de metanálisis de efectos fijos.
Resultados Las cohortes incluyeron 525,733 pacientes con diabetes tratados con ADNI y 33,292 con drogas incretinas. Los resultados en ambas cohortes fueron similares. Ochenta y cinco y 1.589 sujetos que desarrollaron cáncer de páncreas se registraron entre incretin y nuevos usuarios de ADNI, respectivamente, lo que representó una HRH de cáncer de páncreas de 2,14 (IC del 95%: 1,71 a 2,67) entre los que recibieron una incretina en comparación con un ADNI. El HRa con una exposición al consumo de drogas de 6 meses fue de 1.69 (1.24-2.32). La HRa disminuyó de 3.35 (2.32-4.84) en los primeros 3 meses después de la primera prescripción de incretinas a 2.12 (1.22-3.66) en los meses 3-5.9, 1.95 (1.20-3.16) en los meses 6-11.9 y 1.69 (1.12- 2.55) después de 12 meses. Entre los que se prescribieron un ADNI, el cáncer de páncreas se produjo principalmente en el año posterior a la primera prescripción. El riesgo de cáncer de páncreas entre los pacientes que posteriormente prescribieron insulina fue de 6.89 (6.05-7.85).
Conclusiones La prescripción reciente de terapia con incretinas está asociada con un mayor riesgo de cáncer de páncreas. La razón de tal aumento probablemente sea la consecuencia de un cáncer de páncreas oculto que provoca o empeora la diabetes. Están justificados más estudios para evaluar el riesgo de cáncer de páncreas asociado con el uso a largo plazo de incretinas.
Fecha: 29/11/2017
Fuente: https://www.fundacionfemeba.org.ar/sitio/node/3513

19 diciembre 2014

Novedoso enfoque terapéutico en la diabetes tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 21:21

Una novedosa combinación de  tres hormonas del grupo de las incretinas digestivas disminuye la glucemia y reduce el tejido adiposo corporal por encima de  los fármacos conocidos. Con el descubrimiento y la validación de tales moléculas novedosas, científicos del Helmholtz Zentrum München (HMGU) y de la Technische Universitat München (TUM), en colaboración con la Universidad de Indiana en Estados Unidos, una vez más han añadido una nueva dimensión a enfoques de tratamiento innovadores para la diabetes de tipo 2 y la obesidad. En tiempos recientes, los investigadores habían obtenido varias moléculas individuales con acción hormonal doble. Ahora, por primera vez los investigadores han logrado concebir una sustancia que combina tres componentes hormonales metabólicamente activos (GLP-1, GIP y glucagón) y ofrece una potencia sin precedente para combatir enfermedades metabólicas en los estudios preclínicos. Los resultados aparecen publicados en la revista científica Nature Medicine.
El equipo de investigadores es dirigido por el médico y científico Matthias Tschöp (Centro de Diabetes Helmholtz en HMGU y Presidente de Enfermedades Metabólicas en TUM) y el químico especialista en péptidos Richard DiMarchi (Universidad de Indiana), que han estado cooperando durante casi una década para lograr mejores tratamientos de la diabetes  tipo 2 y la obesidad. Uno de sus enfoques novedosos es diseñar moléculas que combinen los efectos de hormonas metabólicas específicas. En años recientes, los científicos lograron desarrollar estructuras moleculares hormonales que incorporan la eficacia de dos de estos mensajeros* y, en consecuencia, pueden desencadenar más mejoras metabólicas de lo que previamente fue posible con los enfoques medicamentos conocidos.
La triada de hormonas reduce el peso corporal incluso con más eficacia y mejora la sensibilidad a la insulina.
El Equipo Interdisciplinario Dirigido por Tschöp y DiMarchi está ahora presentando una hormona triple que reduce considerablemente la glucemia, el apetito y el tejido adiposo corporal en modelos animales y a la vez mejora el contenido adiposo en el hígado, las concentraciones de colesterol y la combustión de calorías aun con más eficacia que cualquier acción individual previamente disponible o moléculas de acción doble. El agonista triple puede reducir el peso corporal en cerca de 30%, aproximadamente el doble que el obtenido con un agonista doble en la misma dosis, y a la vez mejora masivamente la sensibilidad a la insulina, curando básicamente a los roedores de obesidad y diabetes.
Efectos sobre los receptores de GLP-1, GIP y glucagón
La hormona triple de manera específica y equitativa tiene acción sobre tres receptores de GLP-1**, GIP*** y glucagón. GLP-1 y GIP contribuyen de manera predominante a la mejor liberación de insulina y a una reducción de las concentraciones sanguíneas de glucosa. GLP-1 además detiene el apetito. La tercera hormona, glucagón, aumenta principalmente la velocidad a largo plazo con la cual se queman calorías y mejora la función hepática. «Este triple efecto hormonal en una sola molécula muestra resultados nunca antes alcanzados. Una serie de centros de control metabólicos son influidos en forma simultánea, a saber, páncreas, hígado, depósitos de tejido adiposo y cerebro», explica el primer autor Brian Finan, quien trabaja como químico y farmacólogo en el Centro de Diabetes de Helmholtz.
“Este último avance nos muestra que estamos en el camino correcto para idear mejores tratamiento para combatir la obesidad y la diabetes”, informa Tschöp. “Ahora los pasos más importantes son estudios clínicos. En forma paralela estamos trabajando en medicamentos personalizados para las necesidades individuales de los pacientes, combinando 4, 5 o más componentes hormonales”.
El objetivo de la investigación en Helmholtz Zentrum München, asociado al Centro de Investigación de Diabetes (DZD) Alemán, consiste en establecer nuevos métodos para el diagnóstico, el tratamiento y la prevención de enfermedades generalizadas importantes y desarrollar más estos lo más pronto posible en el sentido de la investigación transferible a fin de producir beneficios concretos para la sociedad.
Referencias bibliográficas
New multiple action intestinal hormone corrects diabetes, press release 30.10.2013 http://www.helmholtz-muenchen.de/en/news/press-releases/2013/press-release/article/22675/index.html
Doubling down against Diabetes: Turbo-charged Gut Hormones, press release 12.11.2012 http://www.helmholtz-muenchen.de/en/diabetes/news/news/article/20152/index.html
Helmholtz Zentrum Muenchen – Centro de Investigación Alemán para la Salud Ambiental
Fuente: Medical News Today

http://www.medicalnewstoday.com/releases/286637.php

15 octubre 2014

Nuevos antidiabéticos: luces y sombras

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 16:34

INTRODUCCIÓN
La diabetes mellitus tipo 2 (DM2) es un trastorno metabólico caracterizado por hiperglucemia y un aumento del riesgo de complicaciones micro y macrovasculares. Se estima que el número de adultos con DM2 es de unos 285 millones a nivel mundial (55 millones en Europa) y se espera que esta cifra llegue hasta 438 millones (67 millones en Europa)
en el año 20301.
La diabetes ha sido calificada como la epidemia del siglo XXI y a los tratamientos ya disponibles desde hace un tiempo, con la metformina como primera elección, se les han añadido nuevos grupos de medicamentos con novedosos mecanismos de acción, como los reguladores de las incretinas, que incluye a los inhibidores de la dipeptidil-peptidasa
4 (DPP-4) y a los análogos del péptido 1 similar al glucagón (GLP-1), y los inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (SGLT-2)2.
Estos nuevos tratamientos se han aprobado en base a su efecto sobre la hemoglobina glicosilada (HbA1c), que es una variable subrogada, sin que se hayan realizado ensayos que evalúen su impacto sobre la mortalidad y las complicaciones micro y macrovasculares asociadas a la diabetes. Además, hay incertidumbre sobre algunos de sus posibles efectos
adversos, como es el caso de los reguladores de las incretinas y la aparición de pancreatitis, cáncer de páncreas y cáncer de tiroides y se desconoce la seguridad a largo plazo de todos ellos.
En general, cuando una nueva clase de antidiabéticos llega al mercado, es objeto de una fuerte promoción, basada en la supuesta ventaja de que reducen la concentración de HbA1c, sin inducir episodios de hipoglucemia grave ni producir aumento de peso. Posteriormente, cuando las evidencias sobre sus posibles efectos adversos comienzan a aparecer, son subestimadas y las agencias reguladoras tardan demasiado tiempo antes de actuar(3,4).
En este sentido, es importante no olvidar el precedente de la rosiglitazona, que aunque se aprobó por haber demostrado efectos favorables en la reducción de la HbA1c, tuvo que ser retirada del mercado años después, tras observarse que producía un aumento de un 40% en el riesgo de infarto de miocardio. Un ejemplo de que la toma de decisiones clínicas basadas únicamente en resultados de ensayos con variables subrogadas puede poner en peligro la salud de los pacientes(3).
REGULADORES DE LAS INCRETINAS (inhibidores de la DPP-4 y análogos del GLP-1)
Mecanismo de acción
Su mecanismo de acción se basa en las acciones glucorreguladoras de las «incretinas». Hace tiempo que se descubrió
que la ingesta oral de glucosa desencadena un pico de insulina mayor que la infusión de glucosa endovenosa. Este efecto, denominado “incretina”, se debe a la acción de las llamadas «incretinas», un grupo de hormonas endógenas secretadas tras la ingesta por las células del intestino delgado, que actúan sobre las células beta del páncreas, estimulando la secreción de insulina. Son responsables del 50-70% de la secreción posprandial de insulina(5).
Las incretinas más representativas son el Glucagon-Like-Peptide-1 (GLP-1) y el Glucose-dependent Insulinotropic Polypeptide (GIP), que son degradadas rápidamente (en 1-2 minutos) por la enzima Dipeptidil Peptidasa-4 (DPP-4)(6).
Teniendo en cuenta estas acciones, se ha considerado este efecto incretina como una diana terapéutica. Para ello, se han seguido dos vías: inhibir la enzima que las degrada (la DPP-4), o buscar análogos del GLP-1 que no sean metabolizados por la misma. Con ambos grupos de medicamentos se produce un incremento en la secreción de insulina por parte de las células β pancreáticas y una disminución de la secreción de glucagón, de forma glucosa dependiente. Además, los análogos del GLP-1 retrasan el vaciado gástrico (lo que disminuye la velocidad a la que la glucosa derivada de la ingestión de comidas aparece en la circulación) y reducen la ingesta de alimentos debido a una disminución del apetito y un aumento de la saciedad(5).
Existen 2 tipos de fármacos reguladores de las incretinas:
– los potenciadores de las incretinas (inhibidores de la DPP-4 o gliptinas): linagliptina, saxagliptina, sitagliptina, vildagliptina,alogliptina (autorizada pero todavía no comercializada). Se administran por vía oral.
– los incretín-miméticos o análogos del GLP-1: exenatida, exenatida semanal, liraglutida, lixisenatida y albiglutida (autorizada pero todavía no comercializada). Se administran por vía subcutánea.
Eficacia
Los análogos del GLP-1 reducen la HbA1c en torno al 1-1,5% y las gliptinas entre el 0,5-1%(7). Presentan

5 febrero 2013

Qué necesitan saber los médicos de asistencia primaria sobre el uso seguro y eficaz de los agonistas del receptor de GLP1

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 11:16
Dr. Eduard Montanya, Profesor del Departamento de Ciencias Clínicas en la Universidad de Barcelona y Jefe de Sección de Diabetes en el Hospital Universitario de Bellvitge.
El GLP1 tiene un papel central en la regulación de la homeostasis de la glucosa. Actúa a nivel pancreático aumentando la biosíntesis y la secreción de insulina, reduciendo la de glucagón y en consecuencia reduce la producción hepática de glucosa y aumenta su consumo a nivel periférico, con lo cual disminuye la glicemia. Además, actúa sobre el sistema digestivo enlenteciendo el vaciado gástrico, con lo cual disminuye la hiperglicemia postprandial. A nivel del sistema nervioso central disminuye el apetito y aumenta la saciedad, por lo que tiene efectos sobre el control del peso, reduciéndolo o evitando su aumento. Estos efectos del GLP1 han dado lugar al desarrollo de fármacos que aprovechan su acción para el tratamiento de la diabetes, en concreto los inhibidores del DPP4 y también los agonistas del receptor de GLP1
Los agonistas del receptor de GLP1 han sido incorporados en las guías de tratamiento de la diabetes tipo 2, y también en recientes posicionamientos como el de la Sociedad Americana y la Sociedad Europea de Diabetes. En concreto, se contempla su uso en doble terapia una vez metformina es insuficiente para el control de la diabetes; y también, en fases más avanzadas de la enfermedad, en terapia triple en combinación con metformina y sulfonilureas, en combinación con metformina y glitazonas, y también en combinación con insulina.
Estos efectos de los agonistas del receptor de GLP1, nos llevan a considerar cuál sería su uso en nuestra práctica clínica. Para saber lo que podemos esperar cuando los utilicemos, podemos recurrir a los resultados de los ensayos clínicos que se han realizado.  
Así, los ensayos LEAD con liraglutida han demostrado que este agonista del receptor de GLP1 consigue reducciones en la hemoglobina glicada de entre 1,2 y 1,6% cuando se utiliza en las distintas fases de progresión de la enfermedad. Por ejemplo en monoterapia, más tarde en combinación con metformina o en combinación con sulfonilureas, y también, más adelante, en terapia triple con metformina y glitazonas o metformina y sulfonilureas.
El agonista del receptor de GLP1 de corta duración, exenatida, en administración dos veces al día, consigue reducciones de la hemoglobina glicada entre 0,7 y 1%, también en estas distintas fases de progresión la enfermedad. 
Y el agonista de más larga duración de uso semanal, exenatida semanal, consigue una reducción de la hemoglobina glicada en los ensayos clínicos que se ha situado alrededor de 1,5 %. Por tanto, se consigue una buena reducción de la hemoglobina glicada.
Esta eficacia en el tratamiento se observa en pacientes que tienen hemoglobinas glicadas iniciales francamente elevadas, en los cuales las reducciones que se pueden conseguir son superiores al 2%, pero es destacable y significativo el hecho que los análogos del receptor de GLP1 mantienen también su eficacia en pacientes que tienen elevaciones moderadas de la hemoglobina glicada, de 7,5% o inferiores a 8%. En estos pacientes la reducción que se puede conseguir es aún del 1% o más alta, consiguiendo alcanzar los objetivos del control glicémico, cuando otros fármacos pierden su eficacia en esta franja de control glucémico. Es el caso por ejemplo, de los inhibidores de DPP4, que consiguen reducciones menores en los pacientes con hemoglobinas glicadas más bajas.
La mejoría en el control metabólico se consigue sin un riesgo significativo de hipoglucemia cuando se utilizan los análogos del receptor de GLP1.
Estos fármacos consiguen reducir el peso al mismo tiempo que disminuyen la hemoglobina glicada. Por lo tanto, nos encontramos con una situación de un doble beneficio. La reducción de peso que podemos esperar como media se sitúa alrededor de los 2-3.5 kg , a los 6 meses de tratamiento, variando un poco en función del fármaco que se utiliza. Esta reducción del peso se mantiene al año de tratamiento en base a los ensayos de que disponemos.  (Enlarge Slide)
Por tanto, desde el punto de vista de la eficacia en el tratamiento de los pacientes, se puede conseguir en un porcentaje muy significativo un triple objetivo de reducción de la hemoglobina glicada por debajo del 7%, sin que se produzca ganancia de peso y sin que además el paciente desarrolle hipoglucemia. El porcentaje de pacientes que consiguen este triple objetivo es muy superior al que se produce cuando se utiliza cualquiera de los fármacos de los que tenemos disponibles para el tratamiento de los pacientes diabéticos, sulfonilureas, glitazonas, inhibidores de la DPP4, o incluso la insulina en uso basal.
Hemos visto, por tanto, que se consigue una reducción del peso lo cual puede tener un efecto beneficioso cardiovascular. 
Los agonistas del receptor del GLP1 ejercen también otros efectos beneficiosos sobre el sistema cardiovascular, en concreto se ha visto que de forma consistente reducen la presión arterial en unos 2-6 mmHg como media, y al mismo tiempo también tienen algún efecto beneficioso sobre el perfil lipídico, aunque francamente menor que los efectos que se consiguen en reducción del peso o en reducción de la presión arterial sistólica. No sabemos en estos momentos si estos efectos beneficiosos sobre los factores de riesgo cardiovascular se van a traducir en un reducción efectiva de la enfermedad cardiovascular y para ello hará falta esperar los resultados de los ensayos clínicos que actualmente están en marcha, a largo plazo y con un número muy elevado de pacientes, que van dirigidos específicamente a establecer la seguridad cardiovascular de estos fármacos.
Junto con los efectos positivos es importante que conozcamos también que los agonistas del receptor de GLP1 tienen también efectos adversos. Entre ellos los principales, por su mayor prevalencia, son los gastrointestinales, en concreto la presencia de náusea y en algunos pacientes también de diarreas o de vómitos. Estos efectos son moderados en la gran mayoría de los pacientes y transitorios. Y es útil que cuando iniciemos el tratamiento con estos fármacos hagamos saber a los pacientes que pueden desarrollar estos efectos gastrointestinales, que van a ser transitorios y cederán, porque esto permite aumentar la adherencia al tratamiento. También puede facilitarla el indicar al paciente que reduzca la cantidad de comida en las ingestas, porque esto puede disminuir las náuseas. A la hora de escoger el fármaco, también es conveniente que tengamos presente que los análogos de acción prolongada tienen menos efectos gastrointestinales que los análogos de acción más corta.
Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un aumento del riesgo de pancreatitis. En los pacientes tratados con fármacos basados en el efecto de GLP1, ya sea los inhibidores de DPP4 o los agonistas del receptor de GLP1, se ha descrito la presencia de pancreatitis. En estos momentos resulta difícil saber, en base a los datos de que actualmente disponemos, si el tratamiento con agonistas del receptor de GLP1 aumenta el riesgo de pancreatitis. Mientras tanto, es sin duda importante que conozcamos la posibilidad de que en pacientes tratados con agonistas de GLP-1 se presente este problema aunque no esté claro que vaya a ocurrir en mayor medida de lo que se presentaría espontáneamente, y por otra parte no tratar a pacientes que tienen antecedentes de pancreatitis.
El carcinoma medular de tiroides es una enfermedad rara en humanos pero más habitual en roedores, en los cuales se ha descrito un aumento cuando se les administran fármacos basados en el efecto de GLP1. Este mayor riesgo no se ha visto en humanos y tampoco en primates a los cuales se les ha administrado el tratamiento durante periodos prolongados y a altas dosis. Sin embargo, no debemos usar esta familia de fármacos en pacientes con riesgo de carcinoma medular de tiroides, como son los pacientes que tienen la rara enfermedad de la neoplasia endocrina múltiple tipo II.
Estos son fármacos inyectables, una vía de administración menos cómoda que la vía oral. A pesar de ello, el incremento en la satisfacción que los pacientes han mostrado cuando se les ha preguntado específicamente, en el marco de ensayos clínicos con análogos del receptor de GLP-1, por su nivel de satisfacción con el tratamiento, ha sido superior al que tuvieron con la administración de otros fármacos. Esto se debe probablemente a la facilidad de uso de la mayoría de los dispositivos que están en estos momentos al alcance de los pacientes, y por otra parte también a la percepción del paciente de la eficacia del tratamiento y la pérdida de peso acompañante.
Son fármacos que debemos considerar como caros, y esto puede ser una limitación en algunas situaciones. Y por otra parte debemos tener en cuenta que al ser un tipo de fármacos que se ha introducido en el tratamiento de forma reciente, la seguridad a largo plazo no es aún conocida.
Por tanto, habiendo visto los aspectos de eficacia del tratamiento y también los aspectos adversos que debemos tener presentes, ¿en qué pacientes con diabetes tipo 2 sería adecuado plantearnos el uso de los agonistas del receptor de GLP1? Lo que hemos revisado es que son efectivos en cualquiera de las fases de evolución de los pacientes con diabetes tipo 2. Sin duda, en aquellos pacientes en los cuales metformina se ha mostrado ya insuficiente, el plantearse añadir un agonista del receptor de GLP1 es adecuado. También lo es en fases más avanzadas, cuando los pacientes están en doble terapia y necesitan incrementar con un tercer fármaco el tratamiento de la diabetes para optimizarlo, y eso sería especialmente válido además en pacientes en los cuales la hipoglicemia sea particularmente indeseable, o cuando la reducción de peso o evitar su aumento se considere un aspecto importante del tratamiento.
Gracias por ver este programa, espero que lo hayan encontrado interesante y que la información que hemos revisado les sea útil a la hora de mejorar el tratamiento con agonistas del receptor de GLP1 en sus pacientes con diabetes tipo 2. Muchas gracias.
http://www.medscape.org/viewarticle/774330_transcript

25 julio 2012

Subrayan los beneficios de la terapia incretínica en pacientes con diabetes de tipo 2

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:31
Las guías clínicas son cada vez más partidarias de este tratamiento en fases más tempranas de la enfermedad que las inicialmente propuestas.
El presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), el doctor Javier Salvador, ha señalado que los tratamientos antidiabéticos basados en el sistema incretínico -agonistas de receptores de GLP-1 e inhibidores de la enzima DPP-4- han supuesto “toda una innovación” en el abordaje de la diabetes por sus efectos biológicos, su tolerancia clínica y su posibilidad de combinar con otros tratamientos como metformina, glitazonas o sulfonilureas.
Así lo ha expuesto el Dr. Salvador durante el VI Congreso Europeo de Farmacología; concretamente, en la sesión ‘Nuevas fronteras de los fármacos basados en incretinas para el tratamiento de la diabetes mellitus’, patrocinada por Lilly Diabetes y organizada por la Sociedad Española de Farmacología (SEF).
En dicho encuentro, los especialistas han abordado las características de los dos grupos de fármacos pertenecientes al tratamiento incretínico disponibles en la actualidad -inhibidores DPP-4 (iDPP-4) y agonistas de receptores de GLP-1 (a-GLP-1)-, así como sus propiedades diferenciales, sus indicaciones y su perfil terapéutico en el control de la hiperglucemia, el balance energético y sobre órganos y sistemas claves en las complicaciones de la diabetes y en la esperanza de vida de los pacientes con diabetes tipo 2.
En la actualidad, las guías clínicas indican cada vez más estos fármacos en fases más tempranas que las inicialmente propuestas, ya que su perfil de acción supone un importante avance de cara a la individualización del tratamiento para la diabetes tipo 2.
“El bajo riesgo de hipoglucemia, así como el no incremento o incluso la reducción del peso asociado a su uso, les diferencia claramente de la mayoría de fármacos antidiabéticos; además sus efectos extrapancreáticos suponen un valor añadido insoslayable”, ha explicado el endocrinólogo.
De hecho, la Asociación Americana para la Diabetes (ADA) y la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD) han publicado recientemente un nuevo consenso que también habla de posicionar la terapia incretínica en el segundo escalón del abordaje de la diabetes tipo 2.
“Esto supone un cambio significativo respecto a algunas guías terapéuticas anteriores que proponían el uso de estos fármacos cuando la reserva funcional pancreática es menor, al igual que las probabilidades de éxito”, ha indicado el Dr. Salvador.
JANO.es • 23 Julio 2012 11:22
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/subrayan/beneficios/terapia/incretinica/pacientes/diabetes/tipo/2/_f-11+iditem-17660+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+23%2F07%2F2012

22 enero 2011

Tratamiento con incretinas de la diabetes 2

Filed under: Cursos Precongresos — Arturo Hernández Yero @ 9:09

El tratamiento basado en las incretinas brinda una nueva dimensión a nuestra capacidad para tratar la diabetes tipo 2.

Dra. Laurence Kennedy
J Med Vol 76-Sup 5. Dec 2009

Del sitio IntraMed

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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