Diabetes mellitus

25 julio 2017

Menor riesgo de muerte con estatinas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:56

Un estudio publicado en Annals of Internal Medicine recomienda continuar tomando estatinas pese a sus efectos adversos, ya que concluye que los pacientes que siguen con la terapia muestran menos riesgo de muerte y episocios cardiovasculares.

Según un estudio que publica este lunes Annals of Internal Medicine, los conocidos efectos adversos vinculados con las estatinas no deben causar su abandono, ya que los pacientes que continúan el tratamiento tienen un menor riesgo de muerte y episicios cardiovasculares.
Los autores, del Hospital Brigham and Women’s de Boston, apuntan que hasta el 75 por ciento de los pacientes interrumpen la terapia con estatinas a los dos años, a menudo después de notificar efectos adversos como dolores musculares.
Alexander Turchin, endocrinólogo y uno de los investigadores autores del trabajo, señala que los pacientes que continuaron la terapia con estatinas aun después de notificar efectos adversos tienen un menor riesgo de fallecimiento y desarrollo de eventos cardiovasculares.
Los autores han analizado datos de la historia clínica de 28.266 pacientes, que habían sido tratados en un centro de salud asociado al Hospital Brigham and Women’s o en el Hospital General de Massachusetts.
“Las estatinas representan una terapia muy eficaz para controlar el riesgo de enfermedades cardiovasculares y suponen un gasto mucho menor que nuevos fármacos como los inhibidores de PCSK9. Siguen siendo muy eficaces en la reducción del riesgo, incluso después de que un paciente experimente efectos adversos”, ha añadido Turchin.
De la muestra estudiada, el 70 por ciento de pacientes continuó con la prescripción de estatinas tras el efecto adverso. Tras analizar infartos, ictus y muerte por cualquier causa, los autores observaron que quienes continuaron con estatinas tras el efecto adverso mostraron una tasa de incidencia de estos episodios de un 12,2 por ciento, comparada con un 13,9 por ciento entre quienes dejaron el tratamiento.
Turchin y su equipo también realizaron un análisis secundario en 7.000 pacientes que cambiaron a otra estatina tras un efecto adverso con la primera elección terapéutica. Más del 25 por ciento informó de nuevos efectos adversos, aunque más del 80 por ciento continuó la terapia. Los autores consideran que los pacientes ven tolerables los efectos adversos, lo que sugiere que los efectos secundarios, si los hubo, eran tolerables para los pacientes.
Los investigadores admiten limitaciones en su trabajo. Al tratarse de un estudio retrospectivo no se pudo concluir causa-efecto, aunque sí una clara asociación entre la prescripción continuada de estatinas y una menor incidencia de eventos cardiovasculares y de muerte. Además, no pudieron comprobar qué porcentaje de pacientes siguieron tomando estatinas cuando el médico continuó prescribiéndolas tras informar del efecto adverso.
Fecha: 24/07/2017

http://cardiologia.diariomedico.com/2017/07/24/area-cientifica/especialidades/cardiologia/actualidad/recomiendan-continuar-con-estatinas-pese-a-sus-efectos-adversos

15 noviembre 2016

¿Son las estatinas para todos?

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:26

Dr Aus Alzaid

 

 

 

Dr. Aus Alzaid
Las estatinas no necesitan introducción. Aunque eran casi desconocidas hace 20 años, estos fármacos ahora se administran a cerca de mil millones de personas en todo el mundo. Son populares por un buen motivo: son fáciles de administrar, tienen efectos secundarios mínimos; es fácil portarlos en el bolsillo; tienen un efecto bioquímico cuantificable; y, lo que es importante, tienen ventajas clínicas extraordinarias para quienes los toman.
Las estatinas pueden reducir 30% o más el riesgo de complicaciones cardiovasculares (CV). También son eficaces en muchos pacientes, en personas con diabetes lo mismo que sin esta enfermedad. Sin embargo, una interrogante que ha persistido es si el tratamiento con estatinas es adecuado en el paciente diabético joven o en los que tienen un bajo riesgo cardiovascular.
Para abordar esta interrogante, dos conferencistas eminentes fueron invitados a debatir la cuestión en el congreso anual reciente de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes. El título del debate fue “¿Estatinas para todos?” [1]
Dr. Sattar: No son para todo tipo de pacientes
El Dr. Naveed Sattar, de Glasgow, tuvo la inusual iniciativa de comenzar sus argumentos para la postura de “no” con una declaración tajante a favor de las estatinas. Para quienes no están familiarizados con el trabajo del Dr. Sattar, fue su artículo trascendental en The Lancet el que alertó a los médicos sobre los efectos diabetógenos adversos de las estatinas. [2]
Sin embargo, en este debate, el Dr. Sattar deliberadamente quiso apartarse de su imagen pasada, de manera que fue claro e inequívoco en torno a la importancia clínica de las estatinas. Dirigió la atención a un nuevo estudio elogioso sobre la tolerabilidad de las estatinas [3] y luego recordó a todos sobre la “fantástica evidencia científica ” que respalda a las estatinas como fármacos satisfactorios para la prevención de las enfermedades cardiovasculares. [4-7]
El Dr. Sattar parecía comprometido con la causa de las estatinas, pero también quiso trazar una línea de precaución: “Las estatinas no son para todo tipo de pacientes”.
Como médicos clínicos, tenemos excelentes directrices clínicas que seguir, y no debiéramos aventurarnos fuera de las recomendaciones actuales, dijo el Dr. Sattar. No estuvo dispuesto a dar a las estatinas el beneficio de la duda en pacientes que tienen bajo riesgo cardiovascular. Los efectos secundarios importantes, como la miositis y la rabdomiólisis, no deben descartarse sólo porque sean raros e infrecuentes.
“Ocurren”, insistió. Las mialgias y las molestias inducidas por las estatinas son comunes, reales y debilitantes para quienes las padecen. Sin embargo, tuvo dificultades para explicar los hallazgos de un estudio reciente que exonera a las estatinas en la mayoría de los casos de intolerancia a la estatina. [8]
El Dr. Sattar proporcionó una lista de pacientes a quienes no prescribiría tratamiento con estatina. En esa lista, ocuparon un lugar importante los diabéticos menores de 40 años (a menos, desde luego, que tuviesen factores de riesgo cardiovascular o complicaciones diabéticas). Las ventajas de utilizar estatinas en tales casos fueron prácticamente “insignificantes”.
El Dr. Sattar dio un ejemplo de un paciente de 36 años por lo demás sano con diabetes de tipo 2 recién diagnosticada. El beneficio calculado del tratamiento con estatinas, en vez de esperar a que el paciente llegara a los 40 años, ascendió a algunos meses adicionales de esperanza de vida.
El segundo grupo en la lista del Dr. Sattar fue el de todos los pacientes con prediabetes, incluso si tenían factores de riesgo cardiovascular concomitantes. Las estatinas podrían inclinar al individuo a un estado de diabetes plenamente declarada, con todas las repercusiones conocidas (emocionales, médicas y económicas) relacionadas con un diagnóstico formal de diabetes. El Dr. Sattar argumentó que a la larga sería mejor tratar de lograr una modificación en el estilo de vida que utilizar estatinas en personas con prediabetes.
El Dr. Sattar argumentó que a la larga sería mejor tratar de lograr una modificación en el estilo de vida que utilizar estatinas en personas con prediabetes.
Las personas de edad avanzada representaron el tercer grupo en quien el Dr. Sattar no daría tratamiento con estatinas. A mayor edad de los pacientes (más de 75 años) más probabilidades tendrán de morir por alguna otra enfermedad diferente a las cardiovasculares, dijo. El Dr. Sattar también fue categórico con respecto a los pacientes con insuficiencia cardiaca y aquellos con tratamiento de diálisis renal, diciendo que en tales casos “las estatinas simplemente no funcionan”.
Para completar su lista de “no estatinas”, el Dr. Sattar añadió a las personas con enfermedades terminales y con demencia.
Las directrices establecen absolutamente lo correcto, concluyó: No las utilicemos en los muy viejos ni en los muy jóvenes. Enfoquémonos, en cambio, en la población habitual de pacientes, utilizando las estatinas con criterio, en las personas correctas y en el momento correcto.
Ray: Un remedio para todas las estaciones
Cuando le tocó su turno, el Dr. Kausic Ray de Londres, no perdió tiempo en lanzar un contraataque burlesco al Dr. Sattar. ¿Cómo podemos confiar en alguien que ha hecho el máximo daño al nombre y la reputación de las estatinas para que se convierta en un admirador de estos compuestos en el debate de hoy día? preguntó, provocando risas entre dientes en la audiencia.
El Dr. Ray luego se puso más serio, resaltando que la mayoría de los pacientes que tienen complicaciones cardiovasculares no corresponden a la categoría de máximo riesgo, sino más bien a las categorías de riesgo bajo e intermedio. Así que, ¿por qué simplemente no disminuir el umbral de riesgo para la intervención con el fin de llegar a la mayoría de los pacientes que tienen riesgo de enfermedades cardiovasculares?
Esto sería plausible para todos, dado el registro de tolerabilidad de las estatinas y los beneficios cardiovasculares sustanciales que se esperan del tratamiento con estos fármacos. El Dr. Ray dio ejemplos de varias asociaciones internacionales que han reducido el umbral de riesgo cardiovascular 10 años recomendado para la intervención.
El siguiente aspecto planteado por el Dr. Ray fue que el método de cálculo del riesgo en sí es impreciso y a veces no es útil. Dio un ejemplo de un hombre de 25 años con incremento del colesterol en quien el riesgo cardiovascular fue al parecer imposible de calcular. ¿Debiéramos dejar a tal persona joven sin tratamiento, dado que la aterosclerosis es un proceso que comienza al nacer y continúa durante toda la vida?
Para complementar su argumento sobre la necesidad de intervenir en una etapa temprana, el Dr. Ray dio otro ejemplo de un paciente femenino de 35 años, sin antecedentes de diabetes, pero que fumaba y tenía hipertensión y colesterol elevado. Sin intervención, tal paciente probablemente viviría hasta los 71 años antes de presentar un infarto de miocardio o un accidente cerebrovascular. Sin embargo, si se trataran todos los factores de riesgo, la edad aumentaría a 85 años, dándole a la paciente unos 14 años adicionales de vida sin una complicación cardiovascular importante.
El Dr. Ray explicó que no era la edad tanto como el número de años de exposición a un factor de riesgo lo que importaba para el desenlace cardiovascular. Mostró evidencia de una relación continua en el curso del tiempo entre factores de riesgo como la hipertensión y la muerte de origen cardiovascular.
Lamentablemente, no se han realizado estudios sobre lípidos específicamente en personas jóvenes, de manera que tenemos que basarnos en la evidencia obtenida de “experimentos de la naturaleza” aleatorizados. La investigación observacional realizada en personas con variantes genéticas de colesterol de las lipoproteínas de baja densidad (LDL) demostró que el riesgo de cardiopatía coronaria es sustancialmente más bajo en las personas expuestas al c-LDL más bajo a partir de una edad temprana, que los que reciben tratamientos hipocolesterolemiantes a una edad más avanzada. [9]
Estudios controlados con placebo han demostrado que los síntomas musculares tienen casi la misma frecuencia en pacientes tratados con placebo.
El Dr. Ray luego dirigió su atención a las personas con diabetes. Enumeró una serie de estudios de intervención que habían demostrado beneficios con las estatinas en la población diabética general. [7,10] Sin embargo, no se realizó ningún estudio sobre las estatinas en diabéticos menores de 40 años o en personas con diabetes de tipo 1. La mejor evidencia a la mano es un metanálisis combinado de pacientes con diabetes de tipo 1, que demostró ventajas cardiovasculares similares para los dos tipos de diabetes. [11] Leer más
El Dr. Ray considera que las estatinas son inocuas. Estudios controlados con placebo han demostrado que los síntomas musculares tienen casi la misma frecuencia en pacientes tratados con placebo. [12] Presentó extractos de una publicación reciente en que se reitera el perfil de tolerabilidad de las estatinas y los peligros potenciales para los pacientes cuando se suspende prematuramente el tratamiento. [3]
El Dr. Ray coincidió con el punto de vista del Dr. Sattar en torno a la falta de beneficios en personas con insuficiencia cardiaca grave y en aquellas con tratamiento de diálisis renal. También prefería evitar las estatinas en pacientes de edad avanzada, pero no descartó por completo la opción, sobre todo si son aptos y están interesados. “Si presentan síntomas, pueden siempre suspender el fármaco”, dijo.
Pensamientos de este observador
Entré a la sesión del debate esperando tener al menos resuelta una pregunta para mí, que era la conveniencia de ofrecer o no tratamiento con estatina a los pacientes diabéticos menores de 40 años. Ha habido muchos momentos en mi práctica clínica en que he hecho una pausa y he ponderado qué hacer en tal caso.
Salí de la sala mucho más cerca de una respuesta y con mucha más información que no tenía antes.
En primer lugar, no sabía que las estatinas habían causado tanta controversia y debate en el Reino Unido. Ambos expertos culpaban a los medios por “mal interpretarlo”. Un amargo enfrentamiento científico sigue aumentando. [13]
Lamentablemente, cuando los profesionales discuten o debaten de manera abierta estos temas médicos, suelen ser los pacientes los que acaban sufriendo. Considero que el verdadero ganador de esta saga no será el que llegue a tener la última palabra, sino el que sea el primero en poner fin a la historia.
Este acalorado debate fue entretenido en su estilo lo mismo que científico. Los dos oradores no podrían ser más diferentes en términos de énfasis expresados y estilos de presentación. Para los que están familiarizados con las normas sociales y políticas británicas, el debate me pareció como una confrontación entre un dirigente sindical tenaz y un político local consumado.
En general, me gustó la lista de pacientes del Dr. Sattar en quienes no podría ser prudente o satisfactorio prescribir el tratamiento con estatinas. Sin embargo, tuve dificultades con su postura no indulgente en torno a los pacientes jóvenes con diabetes. Para ser justos, tenía absoluta razón con respecto a la falta de datos científicos que respaldaran la utilización de estatinas en este grupo. Sin embargo, la realidad en el campo clínico podría ser diferente.
Desde el punto de vista clínico, estamos atendiendo a un número creciente de pacientes con diabetes de tipo 2 que llegan a presentar cardiopatía coronaria a los treinta o cuarenta años. En un estudio, 13% de pacientes con diabetes de tipo 2 presentaron enfermedad cardiovascular antes de los 40 años. [14] Desde luego, se necesitan estudios urgentes en la población joven con diabetes de tipo 2.
El Dr. Sattar planteó un argumento muy válido cuando recomendó el tratamiento intensivo de pacientes con riesgo cardiovascular moderado o alto. A diferencia de lo que ocurre en los estudios clínicos, el apego al tratamiento con estatinas es un problema en la vida real. [15]
El Dr. Ray adoptó un enfoque generalmente de sentido común: si un fármaco funciona tan bien en la mayoría de las circunstancias, previene las complicaciones graves y si desde todos los puntos de vista representa una intervención inocua y rentable, entonces ¿por qué no ofrecer tal tratamiento satisfactorio a los pacientes elegibles restantes? Es un argumento muy atractivo, pero uno que en gran parte se ha construido en torno a evidencia circunstancial.
El ejemplo de un paciente femenino de 35 años, sin antecedentes de diabetes, con múltiples factores de riesgo cardiovascular fue interesante. Si volviéramos a calcular el beneficio en relación con el empleo de sólo una estatina, la paciente habría vivido hasta los 85 años (en vez de los 71 años sin una estatina), antes de presentar su primer infarto de miocardio o accidente cerebrovascular. ¿Valdría la pena que esta mujer joven comenzara un tratamiento con estatinas todas las noches durante los siguientes 40 años, para retrasar el inicio de una complicación cardiovascular sólo algunos años a una edad avanzada?
Incidentalmente, fue muy extraño ver a cada conferencista utilizar el método de la calculadora de riesgo para reducir o prolongar la esperanza de vida de alguien más con el fin de adaptarla a su punto de vista. Como alguien en la audiencia más tarde lo señaló, el cálculo de riesgo podría no ser la forma mejor o más exacta para estimar los beneficios en la calidad de vida.
Por último, estaba esperando obtener algunas alusiones del distinguido presidente del debate, el Dr. John Betteridge, acerca de sus puntos de vista personales sobre el tema. Lamentablemente, se mantuvo absolutamente neutral durante todo el debate. Tampoco exhortó a la audiencia a que votara al final de la sesión.
Con nadie más a quien recurrir para una segunda opinión, terminé en una conversación con un miembro de la audiencia mientras salíamos de la sala. Según me enteré, esta mujer tenía exactamente las mismas características de riesgo que la mujer descrita por el Dr. Ray. De hecho, estaba asistiendo al debate precisamente porque quería aclarar la conveniencia de tomar el tratamiento con estatina o no tomarlo. Le pregunté con curiosidad su veredicto sobre el debate. “Me pareció que el argumento del Dr. Ray fue un poco más convincente, pero todavía no estoy lista para tomar una estatina”, contestó.
Desde luego, nuestros dos conferencistas habían ganado.
Referencias
1.Sattar N, Ray KK. Michael Berger debate: statins for all? Program and Resumens of the 52nd European Association for the Study of Diabetes Annual Meeting; September 12-16, 2016; Munich, Germany. http://www.easdvirtualmeeting.org/contentsessions/2363 Consultado el 6 de octubre de 2016.
2.Sattar N, Preiss D, Murray HM, y cols. Statins and risk of incident diabetes: a collaborative meta-analysis of randomised statin trials. Lancet. 2010;375:735-742. Resumen
3.Collins R, Reith C, Emberson J, y cols. Interpretation of the evidence for the efficacy and safety of statin therapy. Lancet. 2016 Sep 8. [Epub ahead of print]
4.Randomized trial of cholesterol lowering in 4444 patients with coronary heart disease: the Scandinavian Simvastatin Survival Study (4S). Lancet. 1994;344:1383-1389. Resumen
5.Shepherd J, Cobbe SM, Ford I, y cols. Prevention of coronary heart disease with pravastatin in men with hypercholesterolemia. West of Scotland Coronary Prevention Study Group. N Engl J Med. 1995;333:1301-1307. Resumen
6.Ray KK, Seshasai SR, Wijesuriya S, y cols. Effect of intensive control of glucose on cardiovascular outcomes and death in patients with diabetes mellitus: a meta-analysis of randomised controlled trials. Lancet. 2009;373:1765-1772. Resumen
7.Colhoun HM, Betteridge DJ, Durrington PN, et al; CARDS investigators. Primary prevention of cardiovascular disease with atorvastatin in type 2 diabetes in the Collaborative Atorvastatin Diabetes Study (CARDS): multicentre randomised placebo-controlled trial. Lancet. 2004;364:685-696. Resumen
8.Nissen SE, Stroes E, Dent-Acosta RE, et al; GAUSS-3 Investigators. Efficacy and tolerability of evolocumab vs ezetimibe in patients with muscle-related statin intolerance: the GAUSS-3 randomized clinical trial. JAMA. 2016;315:1580-1590. Resumen
9.Ference BA, Yoo W, Alesh I, y cols. Effect of long-term exposure to lower low-density lipoprotein cholesterol beginning early in life on the risk of coronary heart disease: a Mendelian randomization analysis. J Am Coll Cardiol. 2012;60:2631-2639. Resumen
10.Heart Protection Study Collaborative Group. MRC/BHF Heart Protection Study of cholesterol lowering with simvastatin in 20,536 high-risk individuals: a randomised placebo-controlled trial. Lancet. 2002;360:7-22. Resumen
11.Cholesterol Treatment Trialists’ (CTT) Collaboration, Baigent C, Blackwell L, y cols. Efficacy and safety of more intensive lowering of LDL cholesterol: a meta-analysis of data from 170,000 participants in 26 randomised trials. Lancet. 2010;376:1670-1681. Resumen
12.Moriarty PM, Thompson PD, Cannon CP, et al; ODYSSEY ALTERNATIVE Investigators. Efficacy and safety of alirocumab vs ezetimibe in statin-intolerant patients, with a statin rechallenge arm: the ODYSSEY ALTERNATIVE randomized trial. J Clin Lipidol. 2015;9:758-769. Resumen
13.Wendling P. Statin safety claims in Lancet reignite acrimony, scientific divide. Heartwire from Medscape. September 22, 2016. http://www.medscape.com/viewarticle/869125 Consultado el 7 de octubre de 2016.
14.Constantino MI, Molyneaux L, Limacher-Gisler F, y cols. Long-term complications and mortality in young-onset diabetes: type 2 diabetes is more hazardous and lethal than type 1 diabetes. Diabetes Care. 2013;36:3863-3869. Resumen
15.Ruokoniemi P, Sund R, Arffman M, y cols. Are statin trials in diabetes representative of real-world diabetes care: a population-based study on statin initiators in Finland. BMJ Open. 2014;4:e005402.
16.Pender A, Lloyd-Jones DM, Stone NJ, Greenland P. Refining statin prescribing in lower-risk individuals: informing risk/benefit decisions. J Am Coll Cardiol. 2016;68:1690-169

Fuente:http://espanol.medscape.com/verarticulo/5900916?nlid=110573_4001&src=WNL_esmdpls_161114_mscpedit_gen&impid=1234282

Fecha:14 de noviembre de 2016

9 octubre 2016

Análisis del efecto de las estatinas sobre lípidos y marcadores cardiometabólicos

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 18:28

Los efectos sobre distintas subclases de lípidos y marcadores metabólicos, y sus asociaciones con variantes genéticas.
Introducción
Las estatinas son agentes capaces de disminuir el colesterol asociado a lipoproteínas de baja densidad (LDLc), y consecuentemente reducir el riesgo cardiovascular, mediante la inhibición de la enzima HMG-CoA reductasa (HMGCR). A nivel mundial, son la terapia de primera línea en el manejo de las dislipidemias y el riesgo cardiovascular y también la clase de fármacos más prescriptos. Tal es así que entre 2007 y 2010 se estimó que aproximadamente el 30% de los estadounidenses mayores de 45 años recibía estatinas.
Del sitio IntraMed

20 mayo 2016

¿Qué dicen las recientes evidencias acerca de las estatinas?

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:49

El presidente del Congreso Mundial de Cardiología 2016 responde a IntraMed acerca de las repercusiones del estudio HOPE 3

Del sitio IntraMed

4 abril 2016

¿Debieran los médicos modificar la forma en que hablan con los pacientes sobre las estatinas?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:30

LONDRES, REINO UNIDO. Una nueva investigación señala que un mayor número de pacientes que el sospechado se podría beneficiar o al menos percibir una ventaja, del tratamiento de prevención primaria.[1]
En la primera parte del estudio se calculó la “media del aumento de duración de la vida” tras una intervención para reducir la mortalidad cardiovascular, en este caso, una estatina, utilizando datos de registros del Reino Unido. Demostró que sólo una “minoría imprevisible” tenía reducciones significativas en la mortalidad.
Por ejemplo, el aumento promedio de la sobrevida fue 7,4 meses después de la intervención para los hombres de 50 años no fumadores con un riesgo CV promedio. Sin embargo, el análisis de los datos individuales demostró que 93% no tenían ningún aumento -en tanto que 7% tenían un aumento medio de 99 meses-. En otras palabras, la mayoría obtuvo ninguno a un escaso aumento, si bien algunos de estos hombres con características idénticas tuvieron grandes aumentos.
Es interesante que en una encuesta de casi 400 participantes, 33% dijeron que preferían una probabilidad de 2% de ser parte de una minoría con “grandes aumentos de a sobrevida”, que aceptar la certidumbre de aumentos más pequeños.
El investigador principal, Dr. Darrel P. Francis (National Heart and Lung Institute, Londres, Reino Unido) dijo a heart wire de Medscape que muchas personas desean apostar a la posibilidad de una mayor recompensa. “Muchos pacientes desean saber ‘¿el tamaño del premio gordo?’. Así que cuando se habla con los pacientes, tal vez realmente debiéramos utilizar el lenguaje de la lotería”, dijo.
Nuestros hallazgos demostraron que el número de individuos que se beneficiaron fue mayor en aquellos con un grado más alto frente a más bajo de riesgo de enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, la magnitud del aumento de la sobrevida fue similar entre los grupos. Además, se observó un mayor incremento en la sobrevida en los que iniciaron una intervención de prevención primaria a una edad temprana frente a tardía.
El estudio, dirigido por la Dra. Judith A. Finegold (National Heart and Lung Institute), fue publicado antes este mes en Open Heart.
El Dr. Ethan Weiss (Universidad de California en San Francisco) dijo a heartwire que en vez de una analogía con la lotería, equipara los resultados con adquirir un seguro.
“No se trata de hablar con los pacientes sobre algo que se gana, es hablarles sobre algo que se pierde”, dijo Weiss, quien no participó en esta investigación. “Si se tratase de seguros de incendio, estaría subsidiando los siniestros muy infrecuentes que podrían ocurrir. Podría no ocurrir ningún incendio y nunca saber si habría ocurrido. Pero si tengo un incendio, al menos estoy protegido”, explicó.
“Estos son los tipos de conversaciones en las que somos buenos cuando se trata de los cardiodesfibriladores implantables -que básicamente son pólizas de seguro-. En vez de ganar, como en el caso de una lotería, se trata más de prevenir el riesgo”.
Las ventajas “distan mucho de ser uniformes”
El riesgo cardiovascular en la actualidad se evalúa “en periodos fijos que suelen ser más breves que la esperanza de vida de un individuo sano”, señalan los investigadores. Así que al comentar la prevención primaria con los pacientes, “los médicos clínicos no tienen información sobre la repercusión esperada en la sobrevida, y qué tanto difiere ésta entre los individuos”.
En este estudio, el aumento de la longevidad por una intervención se calculó utilizando los datos de mortalidad en el Reino Unido publicados. Y la distribución de la probabilidad del aumento de la sobrevida a un nivel individual se calculó utilizando una simulación para los pacientes con las mismas características de riesgo CV.
“Es notable que aunque el riesgo y la reducción del riesgo absoluto por la intervención aumentan con la edad, esto no se traduce en que la media de aumento de la sobrevida se incremente con la edad a la que se inicia la intervención”, informan los investigadores. Más bien, el aumento potencial de la sobrevida disminuyó a medida que se incrementó la edad de inicio. Por ejemplo, el inicio a los 50 años produjo un incremento que fue casi dos a tres veces el de alguien que inició el tratamiento a los 80 años.
Además, se realizaron encuestas en persona al público de la calle entre mayo y junio de 2014 en tres ciudades del Reino Unido e incluyeron a 396 participantes (55% hombres; media de edad 40 años; IM o accidente cerebrovascular previos, 4%). A todos se les pidió que escogieran su preferencia entre una certeza de recibir un aumento de un año en la sobrevida o alguna posibilidad pequeña de recibir 10 años de aumento.
Más encuestados optaron por la opción de certeza cuando la mayor ganancia sólo tuvo una probabilidad de ocurrir de 2% a 10%. Sin embargo, más optaron por apostar si había una probabilidad de 20% de aumentar 10 años por contraposición a la certidumbre de un año, y una enorme mayoría optó por una probabilidad de 50% de mayores ganancias por contraposición a la certeza de un año.
Por lo general, “nuestro estudio demuestra que la distribución de la probabilidad del beneficio esperado del tratamiento de prevención primaria en los individuos a partir de un inicio idéntico, dista mucho de ser uniforme”, señalan los investigadores, añadiendo que la encuesta parece indicar que el aumento de la sobrevida debiera presentarse en términos que expliquen las probabilidades.
“Tal vez debiéramos decir a las personas que tienen una probabilidad de una extensión en la esperanza de vida de 10 años con la administración de esa medicación. Y si preguntan cuál es la probabilidad, entonces se pueden hacer los cálculos de su riesgo”, dijo Francis.
“Sin embargo, la mayoría de las personas están muy interesadas en la magnitud de la recompensa y no en las probabilidades”, añadió.
Se necesita “un lenguaje simple”
“Las conclusiones como éstas tienen repercusiones importantes en el ejercicio clínico de manera que no se debieran aceptar sin pensarlo”, señala el Dr. Rahul Bahl, un editor asociado de Open Heart, en un editorial concomitante.[2]
“Es importante recordar que aun cuando el artículo esté basado en cifras de mortalidad del Reino Unido reales, los hallazgos son el resultado de modificaciones hipotéticas”, señala. “Es un experimento en pensamiento estadístico”.
Bahl añade que es improbable que los resultados pudieran confirmarse con datos de la vida real. Además, aunque el estudio demostró que las estatinas conferían más ventajas para los que iniciaron el tratamiento antes y por tanto podrían “ser recomendables prácticamente para todos”, señaló que muchas personas dirían que este paso es excesivo.
“Tal vez una mejor opción sea compartir estas decisiones con los pacientes, de manera que se puedan tomar en colaboración, dependiendo de los grados de riesgo del propio paciente y cómo ponderan éstos”, señala.
Weiss está de acuerdo, señalando que el estudio “proporciona un gran estímulo” para las conversaciones con los pacientes. “No creo que hacemos un gran trabajo discutiendo el riesgo en medicina, sobre todo el riesgo a largo plazo”.
Dijo que el mensaje fundamental del estudio es que nadie sabe cuáles pacientes se beneficiarán de estos tratamientos y cuáles no, “así como no sabemos cuáles casas se incendiarán. Es por eso que compramos seguros”, reiteró Weiss.
“Hasta que mejoremos en nuestra predicción, vamos a tener que proyectar una red más amplia en la prevención. Es aceptable señalar a las personas que el beneficio absoluto para ellas probablemente es relativamente pequeño. Sin embargo, también es aceptable puntualizar que no sabemos si son una de las pocas que se podrían beneficiar”.
También señaló que la mayoría de los pacientes no comprenden muy bien la probabilidad. “Así que es importante explicar algunos de estos conceptos estadísticos complicados en un lenguaje un poco más sencillo que puedan entender”.
El estudio fue financiado por la British Heart Foundation y el National Institute of Health. Los autores del estudio, Bahl y Weiss informan no tener relaciones económicas pertinentes.
Referencias
1. Finegold JA, Shun-Shin MJ, Cole, GD, et al. Distribution of lifespan gain from primary prevention intervention. Open Heart 2016; DOI:10.1136/openhrt-2015-000343. Article
2. Bahl R. Examining uncertainty in the primary prevention of cardiovascular disease. Open Heart 2016; DOI:10.1136/openhrt-2016-000401. Editorial

Deborah Brauser
29 de marzo de 2016
Fuente: ¿Debieran los médicos modificar la forma en que hablan con los pacientes sobre las estatinas? Un nuevo estudio afirma que sí. Medscape. 29 de marzo de 2016. http://espanol.medscape.com/verarticulo/5900284

14 marzo 2015

Consumir estatinas aumenta un 46 % el riesgo de desarrollar diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:52

Un estudio publicado en Diabetología muestra que el consumo de estatinas se asocia con un 46 % de aumento del riesgo de desarrollar diabetes, incluso después de haber incorporado los factores de desviación. El estudio ha sido realizado por Markku Laakso, del Instituto de Medicina Clínica, de la Universidad del Este de Finlandia.
Estudios previos ya habían sugerido que el aumento del riesgo de desarrollar diabetes se relacionaba con el uso de estos fármacos. Sin embargo, estos estudios tenían limitaciones, los individuos analizados habían sido seleccionados especialmente en pruebas sobre las estatinas que incluían pacientes con un alto riesgo de enfermedad cardiovascular. En consecuencia, el riesgo de diabetes en los ensayos clínicos era bastante diferente del riesgo para la población general. Muy a menudo los estudios previos sobre diabetes se habían basado en la evaluación de la diabetes o la medición rápida de la glucosa, tendiendo a una subestimación de número actual de casos de diabetes.
En este nuevo estudio el equipo investigó los efectos del tratamiento con estatinas en el riesgo de diabetes tipo 2 y el deterioro del control de la glucemia en 8.749 hombres sin diabetes durante un periodo de seguimiento de 6 años.
Se diagnosticó diabetes a 625 hombres con intolerancia a la glucosa, un nivel de 6,5 % o mayor de HbA1c, o bien con un tratamiento antidiabético empezado durante el seguimiento. La sensibilidad a la insulina y la secreción fueron evaluadas.
Los investigadores encontraron que después de ajustar los parámetros de edad, masa corporal, medida de la cintura, actividad física, tabaquismo, ingesta de alcohol, historial familiar de diabetes y beta-bloqueantes y tratamiento diurético, los pacientes tratados con estatinas eran un 46 % más propensos a desarrollar diabetes que aquellos que no habían sido tratados con estatinas.

http://endocrinologia.diariomedico.com/2015/03/05/area-cientifica/especialidades/endocrinologia/un-estudio-muestra-que-el-consumo-de-estatinas-aumenta-en-un-46-por-ciento-el-riesgo-de-desarrollar-diabetes

6 diciembre 2014

La mayor proporción de los adultos mayores podrían usar estatinas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:04

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La mayoría de estadounidenses mayores califican para el tratamiento con estatinas, que reducen el colesterol, bajo unas nuevas directrices que buscan reducir el riesgo de ataque cardiaco o accidente cerebrovascular (ACV), muestra un nuevo estudio.

Las directrices para el tratamiento del colesterol en sangre publicadas a finales del año pasado por el Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) y la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) se dirigen a las personas que tienen más probabilidades de beneficiarse de estatinas como Zocor (simvastatina) y Crestor (rosuvastatina).

El nuevo estudio de más de 6,000 estadounidenses negros y blancos entre los 66 y los 90 años de edad encontró que el 70 por ciento eran elegibles para la terapia con estatinas, entre ellos el 97 por ciento de los que tenían entre 66 y 75 años de edad y todos los hombres. Los hallazgos aparecen en una carta de investigación publicada en la edición del 24 de noviembre de la revista JAMA Internal Medicine.

“Las directrices son un cambio significativo respecto a directrices anteriores, que confiaban mucho en los niveles de colesterol malo para determinar a quién tratar”, comentó en un comunicado de prensa de la Minneapolis Heart Institute Foundation el autor de la carta, el Dr. Michael Miedema, cardiólogo investigador de la fundación.

“En vez de eso, las nuevas directrices recomiendan enfocar la terapia con estatinas en los individuos que estén en el riesgo más alto de ataque cardiaco y ACV, aunque sus niveles de colesterol estén dentro de unos límites normales”, explicó.

Las directrices recomiendan las estatinas a las personas con enfermedad cardiaca, diabetes o niveles altos de colesterol, y también recomiendan los fármacos a las personas que no sufren de esas afecciones pero sí presentan un riesgo mayor del 7.5 por ciento de ataque cardiaco o ACV en los próximos diez años, según una calculadora del riesgo.

“Es probable que los individuos mayores crucen el umbral del 7.5 por ciento tan solo basándose en la edad, aunque tengan unos niveles normales de colesterol y ningún otro factor de riesgo cardiovascular, y nuestro estudio confirma esa idea”, afirmó Miedema.

Las directrices no ofrecen una recomendación a favor ni en contra de la terapia con estatinas para las personas mayores de 75 años, pero más de la mitad de los participantes del estudio en ese grupo de edad tomaban los fármacos.

“No tenemos unos datos contundentes sobre la eficacia de las estatinas en las personas mayores, así que las directrices limitaron las recomendaciones a los 75 años de edad. Eso es comprensible, pero deja a los médicos sin información sobre qué hacer con los pacientes mayores sanos, que con frecuencia tienen un riesgo alto de ataques cardiacos y ACV”, lamentó Miedema.

“Claramente necesitamos más investigación que observe la mejor forma de determinar quién debe tomar una estatina y quién no, además de los riesgos y los beneficios de la terapia con estatinas en los pacientes mayores”, concluyó.

FUENTE: Minneapolis Heart Institute Foundation

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=85813&uid=445164&fuente=inews

26 septiembre 2014

Las estatinas pueden proteger contra la diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:56

Las estatinas hipocolesterolemiantes pueden ayudar a proteger a las personas con diabetes de complicaciones importantes de la enfermedad, han revelado investigadores.
Los investigadores daneses dicen que sus hallazgos son “sorprendentes” pues se había pensado que las estatinas podrían incrementar las concentraciones de glucosa en el organismo.
La investigación indica que el empleo de estatinas está vinculado a una disminución de las tasas de ceguera y amputaciones de las extremidades en personas con diabetes.
Los hallazgos provienen de un estudio de 60.000 pacientes en Dinamarca. Alrededor de 15.679 habían utilizado estatinas con regularidad antes de diagnosticarles diabetes.
Los investigadores descubrieron que los usuarios de estatinas tenían 34% menos probabilidades que otros con diabetes de presentar neuropatía en el pie y 40% menos de probabilidades de presentar retinopatía. También tuvieron 12% probabilidades menos de presentar gangrena.
Los hallazgos se comunican en Lancet Diabetes & Endocrinology.
El investigador Profesor Borge Nordestgaard, de la Universidad de Copenhague, Dinamarca, dijo ayer: “Es sorprendente pero los resultados demostraron que las estatinas disminuían en vez de aumentar el riesgo de estas complicaciones”.
El investigador postdoctoral Dr. Sune Nielsen dijo: «No encontramos evidencia de que el empleo de estatinas se asocie a un incremento del riesgo de microangiopatía».
“Independientemente de que las estatinas protejan o no contra algunas formas de microangiopatía, una posibilidad planteada por estos datos, y mediante cuál mecanismo, deberá abordarse en estudios similares al nuestro, o en estudios de aleatorización mendeliana, pero de preferencia en estudios aleatorizados comparativos”.
En la revista el Dr. David Preiss, de la Universidad de Glasgow, Reino Unido, dice que las estatinas pueden ayudar pues tienen efectos antiinflamatorios.
Añade: “Sin embargo, por ahora aún no se ha demostrado cualquier ventaja de las estatinas sobre las complicaciones microvasculares”.
Fuente: doctors.net.uk

http://www.medcenter.com/contentnews.aspx?pageid=128787&tax_id=275&id=206694&EMKT=1&email=ahyero@infomed.sld.cu&utm_source=Icommarketing&utm_medium=Email&utm_content=NL%202014%20Gral%2035%20LA2409&utm_campaign=Icommarketing%20-%20_NEWSLETTER%20GRAL%20HH%20-%20NL%202014%20GRAL%2035%20ES.LA&langtype=15370&esp_id=151

11 septiembre 2014

Beneficios de las estatinas superan por mucho a sus efectos secundarios

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:52

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Los beneficios del uso a largo plazo de las estatinas para reducir el colesterol superan por mucho los riesgos, según una revisión de las investigaciones publicadas durante 20 años.
Algunos expertos temen que las estatinas podrían ser usadas en exceso, pero estos nuevos hallazgos podrían ofrecer consuelo a los más de 200 millones de personas de todo el mundo que toman los fármacos, señalaron los autores de la nueva revisión. Entre las estatinas comunes se hallan Crestor, Lipitor y Zocor.
“Para la mayoría de pacientes en riesgo, los beneficios cardiovasculares superan por mucho a los riesgos”, afirmó en un comunicado de prensa del Hospital Johns Hopkins el autor del estudio, el Dr. Chintan Desai, cardiólogo del Hopkins.
Analizaron datos de estudios llevados a cabo desde 1994 que incluyeron a más de 150,000 hombres y mujeres de mediana edad y mayores que tomaban estatinas, y a quienes se dio seguimiento durante unos cinco años. Los resultados mostraron que el uso de estatinas a largo plazo solo aumentaba ligeramente el riesgo de algunos efectos secundarios, pero que no aumentaba el riesgo de otros.
Por ejemplo, hubo poca evidencia de dolores musculares y solo un pequeño aumento en el riesgo de inflamación muscular. Una afección grave en que el tejido muscular se descompone con rapidez se asoció sobre todo con unas dosis altas de estatinas que ya no se recomiendan.
El uso a largo plazo de las estatinas se asoció con un aumento modesto en el riesgo de diabetes tipo 2, pero solo en las personas que tenían otros factores de riesgo de la diabetes. Las personas que tomaron estatinas durante mucho tiempo tenían un aumento bajo en el riesgo de demencia, coágulos sanguíneos, cataratas y fatiga.
Los investigadores también hallaron que el uso de estatinas proveía cierta protección a las personas en riesgo de inflamación del páncreas y enfermedad renal provocada por el contraste usado en algunos procedimientos de imágenes médicas.
El estudio aparece en la edición del 31 de julio de la revista British Medical Journal.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: Johns Hopkins Medicine, news release, Aug. 1, 2014

8 febrero 2014

Progreso en la investigación sobre los efectos secundarios de la simvastatina

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:59

Un tratamiento sencillo con complementos de Q10 puede reducir el dolor muscular y la fatiga
Un reciente estudio danés ha mostrado que las simvastatinas, un popular medicamento reductor del colesterol, causan intolerancia a la glucosa, reducen los niveles de Q10 y la respiración mitocondrial. Los científicos vinculan la reducción de los niveles de Q10 al dolor muscular y la fatiga. Los complementos de Q10 podían ser la respuesta para los pacientes que toman estatinas y que padecen dichos efectos secundarios.

Un 40% de los pacientes que toman estatinas y un 0% de los componentes del grupo de control experimentaron dolor muscular y una reducción de la tolerancia al ejercicio, según un nuevo estudio danés publicado en el Journal of the American College of Cardiology (1). Además, entre los pacientes que eran tratados con estatinas, los científicos observaron una deficiencia de la tolerancia a la glucosa, así como una reducción de la sensibilidad a la insulina. Curiosamente, la intensidad de dichos efectos secundarios puede limitarse mediante la toma de complementos de la coenzima Q10 junto con los medicamentos de estatinas.
Clínicamente relevante
Este estudio se puede emplear de forma práctica, puesto que los pacientes son tratados con simvastatina de forma crónica (10-40 mg/día durante un promedio de 5 años). Se han llevado a cabo otros estudios sobre células o músculos esqueléticos tratados de forma intensiva con concentraciones de estatinas muy altas que, en consecuencia, no son relevantes clínicamente (1).
Reducción eficaz del dolor
La coenzima Q10 la podemos obtener a través de ciertos alimentos, pero de forma muy limitada – según un estudio llevado a cabo en 2010, la ingesta diaria es únicamente de 3-6 mg/día (2). Teniendo en cuenta esto, parecen obvios los beneficios de tomar complementos de coenzima Q10 junto con los medicamentos de estatinas como método para aliviar los efectos secundarios. Los resultados positivos de esta combinación se vieron en un estudio americano del 2007. Los científicos asignaron a los doloridos usuarios de estatinas la toma diaria durante un mes de, o bien un complemento de 100 mg de coenzima Q10, o bien comprimidos de placebo idénticos. Los pacientes que tomaron los complementos de coenzima Q10 tuvieron una reducción del 40 % de su dolor muscular y se sintieron mucho menos limitados por los efectos secundarios que los componentes del grupo de control (3).

La coenzima Q10 está disponible sin receta y también se emplea ampliamente con otros propósitos, como, por ejemplo:
– mejorar el rendimiento cardiaco (incremento de la fuerza de contracción)
– incrementar la fertilidad masculina
– prevenir la gingivitis
– incrementar la resistencia (entre atletas)
Es importante el nivel de actividad
Cuando las células musculares no son capaces de fabricar suficiente energía para funcionar adecuadamente, pueden aparecer problemas, como, por ejemplo, dolor y menos tolerancia al ejercicio. Un estudio anterior acerca de pacientes bajo tratamiento con estatinas tomó en consideración el nivel de actividad. El grado de dolor muscular iba desde el 10% en el grupo de pacientes sedentarios hasta el 75% de los atletas (4). Esto representa una paradoja. Por un lado a las personas que tienen unos niveles altos de colesterol sanguíneo se les recomienda generalmente la práctica de ejercicio físico. Sin embargo, por el otro lado las estatinas de las cuales dependen pueden llegar a dificultar, o incluso imposibilitar, que hagan ejercicio.
Niveles reducidos de Q10
Lo que parece ser la causa subyacente de los síntomas es que las estatinas no solo inhiben de forma eficaz la síntesis del colesterol, sino también la síntesis del compuesto vital coenzima Q10, ya que se originan en el mismo proceso bioquímico (la ruta del mevalonato). Y la coenzima Q10 es esencial para el transporte de los electrones para la producción del ATP en el interior de las mitocondrias –como se puede apreciar a continuación (figura 1 del estudio (1))-:

Representación simplificada de la cadena de transporte de electrones ilustrando la función de transporte de electrones del Q10
Los complejos productores de especies de oxígeno reactivos se han enfatizado. Debajo de cada complejo se ven los substratos e inhibidores que se emplearon. ADP = adenosina difosfato; Asc = ascorbato; ATP = adenosina trifosfato; Pi = fosfato; Q10 = coenzima Q10; TMPD = N,N,N′,N′- tetrametil-p-fenilendiamina. Ref.: (1)

Fuentes:
1. Larsen et. al.: Simvastatin Effects on Skeletal Muscle: Relation to Decreased Mitochondrial Function and Glucose Tolerance in
Journal of the American College of Cardiology, Vol. 61, No. 1, 2013
2. Pravst et. al.: Coenzyme Q10 contents in foods and fortification strategies in Crit Rev Food Sci Nutr. 2010 Apr;50(4):269-80
3. Caso et. al.: Effect of coenzyme q10 on myopathic symptoms in patients treated with statins in American Journal of Cardiology 2007 May 15;99(1):1409-12
4. Meador and Huey: Statin-associated myopathy and its exacerbation with exercise in Muscle Nerve 2010;42;469-479

http://www.vademecum.es/noticia-130422-progreso+en+la+investigación+sobre+los+efectos+secundarios+de+la+simvastatina_6964

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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