Diabetes mellitus

16 septiembre 2014

La obesidad durante el embarazo aumenta las probabilidades de muerte prematura y enfermedad cardiovascular en la madre

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:50

Según un estudio elaborado en Reino Unido, la mortalidad prematura en madres obesas es un 35% mayor que en aquellas que tienen un índice de masa corporal normal
La obesidad en mujeres gestantes tendrá graves consecuencias para la madre a lo largo de su vida, ya que según un estudio presentado en el ESC Congress 2014, la obesidad durante el embarazo aumenta tanto las probabilidades de muerte prematura como de padecer una enfermedad cardiovascular a lo largo de su vida.
Esta conclusión se desprende de un estudio elaborado por la Universidad de Edimburgo y la Universidad de Aberdeen, quienes investigaron a casi 19.000 madres. Así, tras realizarles un seguimiento de 50 años vieron que las que eran obesas durante el embarazo o el momento del parto tenían un 35% más de probabilidades de fallecer de forma prematura que aquéllas que mantenían un peso normal.
“Los investigadores también han visto una relación directa entre la presencia de sobrepeso u obesidad y la enfermedad cardiovascular. Así, y según sus datos, las madres con sobrepeso tienen un 12% más de probabilidades de padecer un evento cardiovascular mientras que en las obesas el riesgo es del 37%”, explica la Dra. Fina Mauri, jefa de la Unidad de Hemodinámica y Cardiología Intervencionista del Hospital Universitari Germans Trias i Pujol.
“Prevenir la obesidad y el sobrepeso es importante a lo largo de toda la vida de la mujer, pero en el momento del embarazo lo es todavía más si cabe porque el cuerpo soporta una importante sobrecarga y, además, este sobrepeso lo seguirán manteniendo a lo largo de su vida. El embarazo, periodo en el que la mujer es consciente de que debe cuidarse mucho, es un muy buen momento para incidir en la adopción de hábitos de vida saludables en estas mujeres”, concluye la Dra. Mauri.
¿Pueden quedarse embarazadas las mujeres con una cardiopatía congénita?
“Hasta hace poco tiempo, una respuesta habitual era ‘no’, pero cada vez hay más estudios que apuntan a que no existe un riesgo igual en todas las gestantes con una cardiopatía congénita”, apunta la Dra. María Teresa Subirana, jefa de Unidad del Servicio de Cardiología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, profesora asociada de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona y cardióloga, especialista en cardiopatías congénitas del adulto.
Precisamente, se ha presentado un estudio que apoya esta tendencia. El trabajo, elaborado por diversos centros holandeses concluye que el embarazo no causa daño permanente en la función cardiovascular de la mayoría de mujeres con una cardiopatía congénita, pero en cambio pone de manifiesto la posible aparición de complicaciones cardiovasculares después de seis meses del parto (6,6% de los 183 embarazos estudiados), especialmente en aquellas mujeres que hayan presentado alguna complicación cardiovascular durante el embarazo, parto y/o puerperio.
“Aunque la mortalidad materna por cardiopatía es muy baja, en los países desarrollados sigue siendo la primera causa de muerte durante el embarazo, parto y especialmente durante el puerperio, por lo que las mujeres con algún tipo de enfermedad cardiovascular ya sea congénita o adquirida, deben recibir un exhaustivo seguimiento que incluya una valoración previa del riesgo del embarazo”, informa la Dra. Subirana.
En 2012 la Organización Mundial de la Salud estableció una clasificación para determinar el riesgo cardiovascular materno según una escala del I-IV. Los estadios más elevados  determinan un riesgo considerable de mortalidad materna o morbilidad grave, con un riesgo extremadamente elevado en el estadio IV, en donde un embarazo estaría contraindicado y si se produjera podría valorarse una posible interrupción.
“En cualquier caso es el cardiólogo el que debe asesorar a la mujer, puesto que se trata de una problemática nueva, resultado de la importante mejoría que en los últimos años se ha logrado en el tratamiento médico y especialmente quirúrgico, de las anomalías cardíacas congénitas. La mejoría en la supervivencia de los pacientes con cardiopatías congénitas, incluso muy complejas, ha conducido a un aumento en el número de mujeres con este tipo de patología que alcanza la edad de procrear, por lo que los estudios dedicados a esta temática son extraordinariamente importantes. El desconocimiento y el miedo pueden conducir a recomendaciones erróneas, con lo que ello puede representar ante el profundo deseo de ser madres, que expresan un número no desdeñable de estas pacientes”, concluye la doctora.
Relación entre obesidad e hipertensión en niños
Los expertos cada vez se muestran más preocupados por el incremento de la obesidad infantil en los últimos años, especialmente entre los países de rentas altas o medias, lo que prevén acarreará una mayor presencia de enfermedad cardiovascular.
En España, y según un estudio publicado en Revista Española de Cardiología, el 40% de los niños presenta obesidad o sobrepeso. “Ante esta problemática mundial, los investigadores del estudio que se presenta en el congreso analizaron a más de 22.000 jóvenes para conocer si existe una relación directa entre la obesidad y el desarrollo de hipertensión infantil”, explica la Dra. Fina Mauri. “Así estudiaron diferentes patrones como el peso, el índice de masa corporal o la distribución de la grasa y vieron que la presencia de hipertensión era de 5,7% en la población general mientras que en los niños con sobrepeso era del 10%. También se vio que, en los patrones estudiados, la presencia de hipertensión o prehipertensión era más frecuente entre las niñas que entre los niños, siendo hipertensos el 18,6% de los niños obesos frente al 24,4% de las niñas”.
Otro dato relevante es que la obesidad estaba más presente a más edad, por lo que, “es esencial que desde bien jóvenes aprendamos a cuidarnos y a comer de forma saludable. El estudio demuestra además una relación directa entre la obesidad y la presencia de hipertensión, por lo que cualquier pérdida de peso en estos niños tiene una gran repercusión en una menor prevalencia de hipertensión y por lo tanto de menor prevalencia de enfermedad cardiovascular en el futuro. La educación en estos casos es fundamental”, concluye la Dra. Mauri.

Fuente: apple tree communications

http://www.vademecum.es/noticia-140902-La+obesidad+durante+el+embarazo+aumenta+las+probabilidades+de+muerte+prematura+y+enfermedad+cardiovascular+en+la+madre_8356

11 septiembre 2014

Resultados cardiovasculares en los ensayos clínicos de tratamiento de la diabetes

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:47

La creciente incidencia de diabetes se considera de gran impacto en términos de la salud pública. La mayor parte de los pacientes diabéticos mueren como consecuencia de enfermedades cardiovasculares (CV); en comparación con individuos sin diabetes, estos enfermos se caracterizan por una duplicación del riesgo CV, aún tras el ajuste estadístico por factores definidos de riesgo.

Del sitio IntraMed

5 septiembre 2014

Ensayos clínicos sobre enfermedades cardíacas no reflejan la realidad

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:07

corazon

Los participantes en ensayos clínicos están más sanos, lo que probablemente sesgue los resultados.
Las personas que participan en los ensayos clínicos sobre nuevos tratamientos para las enfermedades cardiacas en general son más jóvenes y están más sanas que el paciente cardiaco típico, confirma un estudio reciente.
Los expertos dijeron que los hallazgos, que aparecen en la edición del 27 de agosto de la revista Journal of the American Medical Association, no resultan sorprendentes, pero sí preocupantes.
“Es muy preocupante que los ensayos clínicos inscriban a una población de pacientes más selecta que no representa del todo a los pacientes de la vida real que se encuentran en la práctica clínica”, enfatizó el Dr. Gregg Fonarow, vocero de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association), que no participó en el estudio.
“Deja a los médicos sin saber si la terapia será igual de eficaz y segura para los pacientes mayores con más afecciones [coexistentes]”, dijo Fonarow, que también es profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles.
El Dr. Jacob Udell, investigador líder del estudio, se mostró de acuerdo.
Los participantes de los ensayos clínicos “no reflejan a los pacientes de enfermedad cardiaca como un todo”, afirmó Udell, cardiólogo del Hospital del Colegio de las Mujeres en Toronto, Canadá. “Creo que debemos hacerlo mejor”.
Pero Udell advirtió que las personas con una enfermedad cardiaca no deben temer que sus medicamentos actuales no hayan sido comprobados. “No sugerimos que las personas deban preocuparse sobre los fármacos que toman, ni dejar de usarlos”, enfatizó.
El hallazgo de que los participantes de los ensayos clínicos con frecuencia son relativamente jóvenes y sanos en realidad no es nuevo, apuntó Udell. Pero su equipo pudo estudiar datos de un gran número de pacientes en hospitales de EE. UU. para poner el asunto en perspectiva.
Los investigadores usaron un registro administrado por el Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), que recolectó información de más de 140,000 pacientes tratados por problemas cardiacos en 466 hospitales de EE. UU. entre 2008 y 2011.
En general, el 68 por ciento de esos pacientes eran potencialmente elegibles para un ensayo clínico para evaluar nuevos tratamientos para las enfermedades cardiacas, halló el equipo de Udell. Pero menos del 5 por ciento de los pacientes elegibles terminaron en un ensayo.
Y cuando los pacientes se inscribían, tendían a ser más jóvenes que los no participantes, y menos propensos a haber sufrido un ataque cardiaco o accidente cerebrovascular, o a haberse sometido a una cirugía en el pasado.
Hay unas cuantas posibles explicaciones, dijo Udell. Por un lado, los pacientes con una mejor salud en general están más dispuestos a inscribirse en un estudio. En parte eso se debe a que entrar en un ensayo significa que a uno quizá lo asignen a tomar un placebo, no el fármaco real.
“Si uno se siente bien, es más probable que tome en cuenta el beneficio para los demás de participar en un estudio, aunque uno no se beneficie personalmente”, comentó Udell.
Por otro lado, los pacientes de un estudio que obtienen el tratamiento real podrían tener que aceptar los riesgos potenciales, lo que también podría disuadir a los pacientes mayores con una peor salud.
Pero no solo es asunto de las elecciones de los pacientes, señaló Udell. Los investigadores tienden a seleccionar a las personas con una salud relativamente más buena, porque en general pueden cumplir mejor con las citas, someterse a pruebas y cumplir con los regímenes de tratamiento.
Fonarow se mostró de acuerdo, y añadió que para los médicos a veces “simplemente es más fácil” dirigirse a los pacientes más jóvenes para que participen en un ensayo y obtener su consentimiento informado.
Pero irónicamente “con frecuencia los que más pueden beneficiarse del tratamiento son los pacientes más enfermos y mayores”, planteó Udell.
Según Udell, los investigadores deben aprovechar los registros existentes de pacientes, como el usado en el estudio, para mejorar la inscripción en los ensayos clínicos. Dijo que los hallazgos de su equipo muestran que hay un “grupo inmenso” de pacientes disponibles potencialmente elegibles para ensayos que no están participando.
En cuanto a las personas con enfermedades cardiacas, Udell les animó a “mantener la mente abierta” si su médico plantea la posibilidad de inscribirse en un ensayo clínico.
Fonarow se mostró de acuerdo en que hay una “necesidad crítica” de ensayos clínicos que reflejen mejor a los pacientes del mundo real. Además, dijo, se necesitan más estudios que den seguimiento a la efectividad y los riesgos de los fármacos cardiacos después de su salida al mercado.

Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Jacob Udell, M.D., M.P.H., cardiologist, Women’s College Hospital/Toronto General Hospital, University of Toronto, Ontario, Canada; Gregg Fonarow, M.D., professor, cardiology, University of California, Los Angeles, and spokesman, American Heart Association; Aug. 27, 2014, Journal of the American Medical Association

http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_148092.html

21 marzo 2012

Dormir poco aumenta el riesgo de diabetes, obesidad y enfermedad cardiovascular

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:03

Un estudio en adultos jóvenes sometidos a un periodo de privación de sueño de cuatro horas al día demostró, al cabo de pocas semanas, un aumento de las alteraciones de dos hormonas encargadas de regular el apetito.
“La privación parcial de sueño, o déficit de sueño, es un factor de incremento del empeoramiento de muchas enfermedades, que cada vez se tiene más en cuenta entre los profesionales sanitarios, ya que aumenta en gran medida el riesgo de mortalidad de muchos pacientes”. Así lo ha señalado el Dr. Diego García-Borreguero, presidente de la Sociedad Española de Sueño (SES), en el marco de la XXI Reunión Anual de la Sociedad Española de Sueño, que se celebra estos días en Burgos.
Un estudio llevado a cabo en los últimos años en adultos jóvenes sometidos a un periodo de privación de sueño (cuatro horas al día) demostró, al cabo de pocas semanas, un aumento de las alteraciones hormonales en cortisol, catecolaminas (neurotransmisores) y en el metabolismo de la glucosa. “A lo largo de los últimos años, estos hallazgos no han hecho más que afianzarse, mostrando una sólida relación entre privación de sueño, tolerancia a la glucosa, incidencia de diabetes y obesidad, además de alteración de dos hormonas encargadas de regular el apetito: las leptinas y la ghrelina”, explica el Dr. Garcí-Borreguero.
Si bien la mayor parte de las investigaciones sobre privación de sueño han estado centradas en los efectos a corto plazo sobre la calidad de vida de las personas, desde hace un tiempo se ha desarrollado una línea de investigación que revela efectos más graves sobre la salud más a largo plazo. Según señala la Dra. Teresa Sagalés, miembro de la SES, “lo que sabíamos hasta ahora es que cuando el sueño es de duración insuficiente o de baja calidad se produce un déficit que a menudo se traduce clínicamente en somnolencia diurna, a veces irresistible. Otras manifestaciones más sutiles de este déficit son la dificultad de concentración, el aumento de los tiempos de reacción o los cambios de humor”.
Sin embargo, los expertos también aseguran que dormir menos horas de las que el organismo necesita incrementa la actividad nocturna del sistema nervioso simpático, con lo que hay una mayor proclividad a la hipertensión y a las enfermedades cardiovasculares. “No se trata de ‘obligar’ a una persona a dormir un determinado número de horas, porque cada uno tiene sus propias necesidades y su organismo determina qué es lo que debe dormir”, advierte el doctor, quien añade: “Lo que cada vez tenemos más claro es que la privación parcial de sueño está siendo un factor endémico que motiva el incremento de peso en las poblaciones occidentales, que cada vez duermen menos, practican menos ejercicio y las comidas tienen cada vez más aporte calórico”.
En el caso de la diabetes, no es que la falta de sueño determine la aparición de la enfermedad, pero sí la acentúa en combinación con los otros factores desencadenantes (dieta, ejercicio, predisposición genética,…): “Las personas que se someten a un régimen de privación parcial de sueño tienen un mayor riesgo de diabetes si ya presentan alguno de los otros factores de predisposición”, indica el Dr. García-Borreguero.
Enfermedades neurológicas
A la hora de analizar la repercusión del déficit de sueño en las enfermedades neurológicas, los expertos han reconocido que, en los cuadros de epilepsia, también supone una complicación para el pronóstico. Por otro lado, la privación parcial de sueño tiene importantes efectos sobre los procesos de memoria y en el agravamiento de los trastornos cognitivos leves relacionados con la edad.
Con el objetivo de mejorar la higiene del sueño de los españoles y promover un descanso saludable, la Dra. Sagalés recomienda “dedicar las horas necesarias al sueño nocturno, dejar un tiempo entre la cena y el acostarse, mantener unos horarios relativamente fijos, limitar el consumo de alcohol en las horas previas al sueño y evitar ruidos y otras incomodidades durante la noche”.
JANO.es • 09 Marzo 2012 12:47
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/dormir/poco/aumenta/riesgo/diabetes/obesidad/enfermedad/cardiovascular/_f-11+iditem-16527+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+09%2F03%2F2012

Sientan las bases para prevenir la enfermedad cardíaca mediante antiinflamatorios no esteroideos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:50
corazon
Los resultados apoyan la hipótesis de la inflamación en enfermedades del corazón y fomentan la exploración de la modulación de las vías de IL6R como un medio para prevenir las enfermedades cardíacas.
Dos grandes metanálisis internacionales publicados en The Lancet han aportado pruebas convincentes de que el receptor de la interleucina-6 (IL6R), una proteína implicada en la señalización inflamatoria, tiene un papel causal en el desarrollo de la enfermedad coronaria (EC). Los hallazgos sugieren que los AINES, esto es, los fármacos que se dirigen a este mecanismo inflamatorio específico, también podrían ser eficaces en la lucha contra las enfermedades del corazón. Uno de estos fármacos, el tocilizumab, ya se utiliza comúnmente para tratar la artritis reumatoide.
La cardiopatía coronaria, la principal causa de muerte en el mundo, viene causada por la aterosclerosis, una acumulación de material graso en las paredes de las arterias. Ha habido un interés considerable en el papel de la inflamación en la aterosclerosis pero, hasta ahora, no se había encontrado una relación causal directa con un biomarcador de inflamación específico.
Estudios previos habían sugerido la existencia de asociaciones entre diferentes medidas de inflamación y el riesgo de ataques cardíacos, pero los estudios genéticos humanos mostraban que aquéllas eran correlación antes que causa.
Ahora, el primer artículo del metanálisis muestra de que una variación genética responsable de amortiguar la inflamación reduce el riesgo de sufrir enfermedades del corazón. En particular, los investigadores analizaron la información genética y los biomarcadores de más de 200.000 personas, de 82 estudios, para evaluar si una variante genética funcional (Asp358Ala) en el gen IL6R, conocida por controlar la señalización de IL6R, podría afectar a la susceptibilidad de padecer una enfermedad coronaria. Como resultado, el alelo 358Ala se asoció con un claro efecto anti-inflamatorio, que se muestra por las reducciones en los niveles de proteína C-reactiva y fibrinógeno en la sangre, así como una reducción de un 3,4% del riesgo de EC, por cada copia heredada de 358Ala.
Bloqueo del receptor IL6
Según los autores, “estos resultados apoyan la hipótesis de la inflamación en las enfermedades del corazón, y fomentan la exploración de la modulación de las vías de IL6R, como un medio para prevenir las enfermedades cardíacas”.
En un segundo artículo, se analizaron datos de 40 estudios por los que habían pasado 133.500 individuos, para examinar si el uso de un medicamento para bloquear el receptor de IL6 podía reducir el riesgo de enfermedad coronaria.
Usando la asignación al azar mendeliana, los investigadores identificaron que la variación genética en un polimorfismo de nucleótido único (SNP, por sus siglas en inglés), en IL6R (rs7529229) -que representa la variante Asp358Ala- tiene efectos en varios marcadores de inflamación y vías conexas, compatibles con los efectos en los ensayos del bloqueo de la IL6R, en pacientes con artritis reumatoide tratados con tocilizumab.
Los autores concluyen que “el bloqueo de IL6R podría proporcionar un nuevo enfoque terapéutico para la prevención de la enfermedad coronaria”.
JANO.es • 14 Marzo 2012 10:24
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/sientan/bases/prevenir/enfermedad/cardiaca/mediante/antiinflamatorios/no/esteroideos/_f-11+iditem-16561+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+14%2F03%2F2012

8 febrero 2012

Diferencias de presión entre el brazo izquierdo y el derecho aumentan el riesgo de mortalidad por enfermedad cardiovascular

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:47
Investigadores británicos asocian una variación de 15 miligramos Hg o más a un mayor riesgo de enfermedad vascular periférica (2,5 veces mayor), enfermedades cerebrovasculares preexistentes (1,6) y mortalidad cardiovascular (70%).
esfigmomanometro
La diferencia de presión sanguínea entre el brazo izquierdo y el derecho de un paciente podría indicar que padece una enfermedad vascular. Así se desprende del metaanálisis realizado por investigadores de la University of Exeter, en Devon (Reino Unido), publicada en la versión ‘on line’ de The Lancet. Este descubrimiento sugiere que se debería medir la presión sanguínea en ambos brazos de forma rutinaria.
Los  autores, que revisaron 28 investigaciones acerca de las diferencias de presión entre ambas extremidades, encontraron evidencias que sugieren que una diferencia de 15 miligramos Hg o más está asociada con un mayor riesgo de enfermedad vascular periférica (2,5 veces mayor), enfermedades cerebrovasculares preexistentes (1,6); mortalidad cardiovascular (70%).
Los investigadores, dirigidos por el doctor Christopher E. Clark, del Peninsula College of Medicine and Dentistry, en la Universidad de Exeter, señalan que estos resultados indican que “una diferencia en la presión sanguínea sistólica de 10 mm Hg o más o de 15 mm Hg o más entre brazos podría identificar a los pacientes con alto riesgo de enfermedad vascular periférica asintomática y de mortalidad, que podrían beneficiarse de más valoraciones”.
Según estos expertos, “los descubrimientos de este estudio deberían incorporarse a las futuras guías para la hipertensión y la medición de la presión sanguínea para justificar su medición en los dos brazos y promover controles dirigidos a la enfermedad vascular periférica y el manejo de factores de riesgo agresivos en sujetos con una diferencia sistólica entre brazos demostrable”.
The Lancet (2012); doi:10.1016/S0140-6736(11)61710-8

13 julio 2011

¿Cuál es la utilidad del tratamiento intensivo de la glucemia sobre enfermedad cardiovascular?

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:55
11 JUL 11 | ACCORD, ADVANCE, y VA Diabetes Trials
¿Cuál es la utilidad del tratamiento intensivo de la glucemia sobre enfermedad cardiovascular?
Las principales organizaciones científicas recomiendan un objetivo de hemoglobina glucosilada < 7% para la prevención de las principales complicaciones vasculares de la diabetes.
Dres. Skyler JS, Bergenstal R, Sherwin RS y colaboradores
SIIC
Journal of the American College of Cardiology 53(3):298-304, Ene 2009
 
Del sitio IntraMed

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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