Diabetes mellitus

17 diciembre 2015

Las supuestas comidas sanas no son las mismas para todos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 12:05

Comida saludable
Un estudio llevado a cabo por el Instituto de Ciencia Weizmann (Israel) ha descubierto que es necesario llevar a cabo una nutrición personalizada para ayudar a los pacientes a identificar los alimentos que ayudan u obstaculizan sus objetivos, puesto que las comidas “sanas” no son las mismas para todos. El estudio ha sido publicado en la revista Cell.

El azúcar en la sangre tiene una relación muy estrecha con problemas de salud tan conocidos como la obesidad y la diabetes y afortunadamente es una medición fácil de hacer. Además, el estándar del Índice Glucémico, que sirve para clasificar los alimentos según por cómo afectan en los niveles de azúcar en sangre, ayuda a los expertos a elaborar dietas saludables. Sin embargo, ¿por qué hay personas a las que las dietas no les funcionan como deberían?

Los investigadores realizaron un seguimiento de los niveles de azúcar en sangre de más de 800 personas de las que también se tomó muestra de las heces, de sus medidas corporales, de su sangre… durante una semana, descubriendo que a pesar de que todos comieron exactamente lo mismo durante estos días, el índice glucémico no era un valor fijo, sino que dependía de cada persona; esto es, la comida se metabolizó de forma diferente de una persona a otra.

Los resultados expusieron que el índice de masa corporal (IMC) estuvo asociado a los niveles de glucosa en la sangre tras las comidas. Sin embargo, los datos también revelaron que cada persona mostraba una respuesta diferente a la misma comida: “Existen profundas diferencias entre las personas, en algunos casos incluso respuestas opuestas y esto representa realmente un gran agujero en la literatura”, explica Eran Segal, coautor del estudio.

Para descubrir por qué se producían estas diferencias tan palpables de unos voluntarios a otros, los expertos realizaron el análisis del microbioma a través de las muestras de heces recogidos de cada uno de los participantes del estudio. Seleccionaron a 26 personas de entre la muestra total y realizaron dietas personalizadas según los datos extraídos del estudio, descubriendo que esta variación en la dieta redujo los niveles de azúcar en sangre tras las comidas y alteró su microbiota intestinal, consiguiendo los resultados deseados.

“Después de ver estos datos, pienso en la posibilidad de que tal vez estamos enfocando mal nuestra forma de pensar acerca de la epidemia de obesidad y diabetes. Cierto es que algunas personas están comiendo fuera de control, pero tal vez en otras, la realidad es que en muchos casos les estaban dando consejos equivocados. Mi mayor esperanza es que podamos mover este barco y dirigirlo a una dirección diferente”, finaliza Segal.
Sarah Romero

Fuente: Revista Muy Interesante

17 julio 2015

Alimentos más eficaces para bajar el colesterol

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 20:13

alimentos-sanos

Una lista elaborada por la Harvard Medical School incluye los diez alimentos considerados como los más eficaces para ayudar a bajar el colesterol. Forman parte de ella desde las nueces y el pescado azul a otros alimentos menos reconocidos como la berenjena, la avena, la okra y algunas frutas. La Fundación Española del Corazón contribuye en el ámbito formativo e informativo con la publicación on line de dos semanas de menús adecuados para quienes tienen hipercolesterolemia. En las distintas comidas de cada día deberían estar presentes los alimentos “aliados”, combinados con el resto de los que conforman la dieta.
Los diez alimentos “anticolesterol”
Avena, cebada y otros granos integrales, las legumbres, la berenjena y la okra, los frutos secos, los aceites vegetales (se podría destacar el aceite de oliva), frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos, la soja, el pescado graso y, en caso preciso, los alimentos enriquecidos con esteroles y estanoles y los suplementos de fibra se incluyen en la lista de los alimentos “anticolesterol”. El mayor interés para el consumidor es conocer los componentes de los alimentos y los modos por los que estos son capaces de reducir el colesterol plasmático y, al mismo tiempo, aprender maneras de consumirlos, con el fin de integrarlos de forma habitual en los menús diarios.
-La avena. Aúna en su composición un conjunto de sustancias cuyo efecto ha demostrado la reducción de las tasas de colesterol plasmático: grasas insaturadas (no mucha cantidad, pero sí de buena calidad, como el ácido graso esencial linoleico), avenasterol, fibra y lecitina. El avenasterol es un fitosterol con capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino, al igual que la lecitina.
Ideas para consumir avena: la forma tradicional de comer avena es en copos, mezclada con frutas, leche o yogur. Los copos de avena sirven también para espesar cremas y purés y para dar sabor y consistencia a una sopa de verduras-    -La cebada. La cebada comparte con la avena su riqueza en un tipo de fibra soluble, los betaglucanos, que han demostrado ser eficaces en la reducción del colesterol-LDL, el perjudicial. Los efectos hipocolesterolemiantes del consumo de avena o cebada como alimento han sido poco evaluados; sí está más estudiado el efecto de los concentrados de betaglucano. Nuevas investigaciones se centran en el tocotrienol, una forma de vitamina E con potente efecto antioxidante, localizado en las cáscaras de los granos de cebada, avena y arroz, en este último cereal integral, es más abundante. Los ensayos clínicos con sendos compuestos se han realizado en forma de complemento dietético, no como alimento, si bien los consumidores habituales de arroz integral, de avena y de pan integral o de salvado, se beneficiarán de estos efectos.
Ideas de platos con cebada: a la cebada en grano se le puede dar el mismo tratamiento culinario que al arroz, aunque le cuesta más cocerse. Algunas propuestas para probar este saludable cereal son una menestra de verduras salteada con cebada, en ensalada con arroz salvaje, calabacín y bonito o en sopa con lentejas.
-Las legumbres. Algunos fitoquímicos de las leguminosas están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares. Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias. Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Además, las legumbres tienen fibra e isoflavonas con efectos positivos demostrados en las dislipemias.
Ideas para consumir legumbres: en ensalada, en sopas, cremas, en forma de paté vegetal como el humus elaborado con garbanzos, guarnición de carnes o pescados.
-La berenjena, la okra y frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos. El efecto hipocolesterolemiante de estos vegetales se debe en parte a su aporte de fibra, un compuesto que limita y retrasa la absorción intestinal del colesterol, al favorecer la mezcla con los ácidos biliares y que el conjunto se elimine por las heces. La okra es una hortaliza poco o nada conocida en nuestro entorno, que destaca por su riqueza en fibra soluble y mucílagos. Se come cocida, cruda en ensalada o deshidratada.
-Los frutos secos, en particular las nueces. Las nueces suponen un aporte interesante de ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos omega-3 y contiene también fitosteroles, ambos reconocidos por su papel en la reducción del colesterol.
Ideas para consumir frutos secos a diario: además de comer un puñado de nueces a diario (4-6 unidades), hay otras formas apetitosas de incorporar y alternar los frutos secos a la dieta: añadirlos a las ensaladas, a platos de arroz, pasta y cuscús, probar las cremas de untar de frutos secos (cacahuete, avellana, semillas de sésamo), preparar dulces y postres que los lleven (bizcochos, magdalenas, compotas).
-Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores.
Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.
-La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.
Ideas para consumirla: la soja en grano se puede preparar hervida o guisada, como cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes germinados de soja, la bebida de soja, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soja, el seitan -que por su aspecto se conoce como “carne vegetal”- o el miso o pasta fermentada, elaborada con las semillas de soja y que da sabor y cuerpo a sopas o cremas.
-El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez g de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol y HDL-colesterol depende del tipo de paciente y de sus niveles iniciales de colesterol.
Ideas para ingerir omega-3: los expertos nutricionistas aconsejan un consumo de pescado azul fresco de dos a tres veces por semana, de 140 g por ración por persona y día. Es obligada la presencia en los menús semanales de pescados azules como las sardinas, boquerones o anchoas, atún, bonito, salmón, verdel o chicharro.
ALIMENTOS ENRIQUECIDOS
Los alimentos enriquecidos o los complementos dietéticos con esteroles y estanoles y con fibra se pueden contemplar como coadyuvantes del tratamiento dietético para el control de la hipercolesterolemia límite o moderada (entre 200 y 249 mg/dl), siempre bajo asesoramiento facultativo. Conviene saber que al tomarlos no siempre se resuelve el problema y que se deben hacer analíticas periódicas para comprobar la evolución de la dislipemia.

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2011/08/05/202346.php

4 junio 2015

La fibra en la dieta reduce el riesgo de desarrollar diabetes

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:00

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Una nueva investigación publicada en “Diabetologia” indica que el consumo de grandes cantidades de fibra dietética reduce el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Se estima que más de 360 millones de personas en todo el mundo están afectados por la diabetes y se prevé que este número aumente a más de 550 millones en 2030, con graves consecuencias para la salud y la economía de países desarrollados y en desarrollo.
Aunque investigaciones anteriores han encontrado una asociación entre el aumento de la ingesta de fibra dietética y un menor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2, la mayoría de estos datos provienen de Estados Unidos, y las cantidades y fuentes de la ingesta de fibra difieren sustancialmente entre países.
En este artículo, los autores evaluaron las asociaciones entre la fibra total, así como la fibra de cereales, frutas y fuentes vegetales, y la nueva aparición de diabetes tipo 2 en una gran cohorte europea en ocho países, en el estudio ‘EPIC-InterAct’. También realizaron un meta-análisis en el que combinaron datos de este estudio con los de otros 18 análisis independientes de todo el mundo.
Dagfinn Aune, estudiante de doctorado afiliado a la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología y el Imperial College de Londres, en Reino Unido, analizó junto con colegas los datos de ‘EPIC-InterAct’, que es el estudio más grande del mundo sobre la diabetes tipo 2 de nueva aparición y es coordinado por la Unidad de Epidemiología del MRC en la Universidad de Cambridge, Reino Unido.
‘EPIC-InterAct’ incluye 12.403 casos de incidentes verificados de diabetes tipo 2, y, por comparación, una sub-cohorte de 16.835 individuos que se considera representante de la cohorte total de la ‘European Prospective Investigation into Cancer and Nutrition’ (EPIC), incluyendo unos 350.000 participantes. Los autores de este nuevo trabajo dividieron a los participantes en cuatro grupos de igual tamaño de menor a mayor consumo de fibra y evaluaron el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 durante un promedio de 11 años de seguimiento.
De esta forma, encontraron que los participantes con la mayor ingesta total de fibra (más de 26 g/día) tenían un 18 por ciento menos de riesgo de desarrollar diabetes en comparación con los que consumen menos fibra total (menos de 19 g/día), después de ajustar por otros efectos del estilo de vida y factores dietéticos.
Cuando se ajustaron los resultados por el índice de masa corporal (IMC) como marcador de la obesidad, se detectó que una mayor ingesta total de fibra ya no se asocia con un menor riesgo de desarrollar diabetes, lo que sugiere que la asociación beneficiosa con el consumo de fibra puede estar mediada, por lo menos, en parte por el IMC. En otras palabras, la fibra dietética puede ayudar a las personas a mantener un peso saludable, que a su vez reduce las posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2.
Cuando los autores evaluaron las diferentes fuentes de fibra, vieron que la fibra de cereales tuvo la asociación inversa más fuerte: los que presentaban los niveles más altos de consumo de cereales y fibra vegetal tenían un riesgo del 19 y 16 por ciento menor de desarrollar diabetes, respectivamente, en comparación con los que tienen el consumo más bajo de estos tipos de fibra; pero estas asociaciones desaparecieron cuando los resultados se ajustaron para el IMC. Por el contrario, la fibra de la fruta no se relacionó con una reducción en el riesgo de diabetes.
Los cereales representaron el 38 por ciento de la ingesta total de fibra y fueron la principal fuente de fibra en todos los países que participan en el estudio, con la excepción de Francia, donde las verduras eran la fuente principal. Los autores también realizaron un meta-análisis, donde agruparon los datos de este estudio ‘EPIC-InterAct’ con los de otros 18 estudios independientes (ocho en Estados Unidos, cuatro en Europa, tres en Australia y tres en Asia).
El meta-análisis incluyó más de 41.000 casos de diabetes tipo 2 de nueva aparición y halaron que el riesgo de diabetes se redujo en un 9 por ciento por cada aumento de 10 g/día en la ingesta total de fibra y en un 25 por ciento por cada aumento de 10 g/día de fibra de cereales. No encontraron una relación estadísticamente significativa entre el aumento de fibra de la fruta o fibra vegetal y la disminución del riesgo de diabetes.
“En conjunto, nuestros resultados indican que los individuos con dietas ricas en fibra, especialmente fibra de cereales, pueden estar en menor riesgo de diabetes tipo 2. No estamos seguros de por qué puede ser, pero entre los posibles mecanismos se podrían incluir sentirse físicamente lleno durante más tiempo, la liberación prolongada de señales hormonales, la ralentización de la absorción de nutrientes o la fermentación alterada en el intestino grueso”, explica Dagfinn Aune.
A su juicio, todos estos mecanismos podrían llevar a un menor IMC y un riesgo más bajo de desarrollar diabetes tipo 2. “Además de ayudar a mantener el peso, la fibra de la dieta también puede afectar al riesgo de diabetes por otros mecanismos, por ejemplo, mejorando el control del azúcar en la sangre y disminuyendo los picos de insulina después de las comidas y elevando la sensibilidad del cuerpo a la insulina”, plantea.
El profesor Nick Wareham, autor principal del artículo y director de la Unidad de Epidemiología del Departamento de Investigación Médica en la Universidad de Cambridge, Reino Unido, añade: “Este trabajo se suma a la creciente evidencia de los beneficios para la salud de las dietas ricas en fibra, especialmente fibra de cereales. Por tanto, medidas de salud pública a nivel mundial para aumentar el consumo de fibra pueden desempeñar un papel importante en la detención de la epidemia de la obesidad y de la diabetes tipo 2″.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/133275/la-fibra-en-la-dieta-reduce-el-riesgo-de-desarrollar-diabetes

24 diciembre 2012

Nutrición: cómo elegir opciones de comida saludable

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 10:49
alimentos-beneficiosos
¿Por qué es importante comer saludable?
Cuando se combina con el ejercicio, una dieta saludable le puede ayudar a bajar de peso, a disminuir su nivel de colesterol y a mejorar el funcionamiento de su cuerpo diariamente.

25 julio 2012

Las almendras son un reemplazo saludable para la dieta

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 14:23
almendras 
 Un nuevo estudio revela que utilizar almendras para reemplazar alimentos poco saludables ayudaría a los que hacen dieta a controlar las calorías y reducir el colesterol al mismo tiempo.
“Los frutos secos, en este caso las almendras, no deberían estar en la lista de ‘no comer’, se pueden incorporar al plan para adelgazar, con la precaución de controlar la porción”, dijo el doctor Gary Foster, quien dirigió el estudio de Temple University, Filadelfia.
La investigación, publicada en American Journal of Clinical Nutrition, contó con el apoyo del Consejo de Comerciantes de Almendras de California e incluyó a 123 adultos obesos, sin otras enfermedades, que hicieron dieta durante 18 meses. Las mujeres consumieron entre 1.200 y 1.500 calorías por día y los hombres, entre 1.500 a 1.800 calorías.
Al azar, la mitad recibió dos paquetes de 28 gramos de almendras (unas 24 almendras por paquete) para comer por día. Eso equivale a unas 350 calorías. El resto aceptó no consumir frutos secos (grupo control).
A los seis meses, el grupo control había adelgazado algo más que los que habían consumido almendras: 7,25 kilogramos contra 5,5 kilogramos, en promedio. Pero al año, ambos grupos habían recuperado algo de peso y ya no existía diferencia en la cantidad total de peso que habían adelgazado.
A los seis meses, el colesterol del grupo que habían comido almendras había disminuido 8,7 mg/dL, comparado con 0,1 mg/dL en el grupo control, por lo que ambos grupos estaban por debajo de los 200 mg/dL de colesterol total que recomiendan los CDC.
A los 18 meses, ambos grupos tenían el colesterol más alto, pero en el grupo que habían consumido almendras seguía más bajo, aunque la diferencia podría atribuirse al azar.
“Esto nos demuestra que se pueden comer almendras durante un régimen para adelgazar, bajar de peso significativamente y obtener beneficios en términos de colesterol y triglicéridos”, dijo Foster.
Aun así, aclaró: “Las almendras no hacen adelgazar; contienen calorías”.
Son especialmente ricas en magnesio, potasio y vitamina E, y aportan fibra y calcio, según precisó el Consejo de Comerciantes de Almendras de California.
“El mensaje para los que hacen dieta no es ‘Coma todas las almendras que quiera y adelgazará’, sino que se pueden incorporar a una dieta controlada para adelgazar”, dijo Foster.
Por Natasja Sheriff
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: American Journal of Clinical Nutrition, online 27 de junio del 2012
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=76817

27 junio 2012

Los adolescentes que hacen más de cuatro comidas al día están más delgados

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:16
Un estudio del CSIC revela que ciertos hábitos saludables, como comer menos pero de forma más frecuente y sin prisas, están asociados con una menor cantidad de grasa corporal, al margen de la actividad física que se realice.
La influencia benéfica del desayuno puede ser especialmente relevante en los adolescentes varones que no practican ninguna actividad física.
Que la clave para prevenir la obesidad es mantener unos hábitos alimenticios saludables no parece una novedad. Sin embargo, un nuevo estudio liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), adscrito al CSIC, va un paso más allá.
El trabajo demuestra que ciertos hábitos saludables, como comer más de cuatro veces al día y hacerlo de forma pausada, se relacionan con una menor cantidad de grasa corporal, independientemente de la actividad física que se realice durante el tiempo libre.
La información relativa a la grasa se obtuvo a través de la suma de seis pliegues cutáneos y de la circunferencia de la cintura de 1.978 adolescentes (1.017 chicas) entre 13 y 18 años procedentes de cinco ciudades españolas (Granada, Madrid, Murcia, Santander y Zaragoza). También se evaluó el papel de la actividad física en el tiempo libre.
“Para dilucidar cuál es el efecto sobre la obesidad de los hábitos dietéticos es necesario estudiarlos en conjunto con otros hábitos, como la actividad física”, explica a SINC Sonia Gómez Martínez, primera autora del trabajo e investigadora en el departamento de Metabolismo y Nutrición del ICTAN.
Los chicos medían y pesaban más, además de poseer un mayor perímetro de la cintura y de comer de forma más rápida. Sin embargo, según el estudio, publicado en el Journal of Adolescent Health, en ellos la grasa acumulada era menor.
Asimismo, los autores observaron que la influencia benéfica del desayuno puede ser especialmente relevante en los adolescentes varones que no practican ninguna actividad física, ya que los que se saltaban esta comida mostraban los valores de grasa corporal más altos.
“Con los resultados obtenidos se ha demostrado que una de cada cuatro chicas y uno de cada tres chicos españoles tienen sobrepeso o son obesos”, afirma Gómez Martínez.
Necesidades especiales
La maduración sexual y el aumento de talla y peso son las características que marcan las necesidades nutricionales de los adolescentes, que durante esta etapa desarrollan el 20% de la altura que tendrán como adulto y el 50% de su masa muscular y ósea.
Estos procesos requieren una elevada cantidad de energía y nutrientes, de ahí que la alimentación deba estar diseñada para cubrir el gasto que se origina. Durante la adolescencia, son tres los minerales que tienen especial importancia: el calcio, el hierro y el zinc.
Mientras que el calcio es fundamental en el crecimiento de la masa ósea, el hierro interviene en el desarrollo de tejidos hemáticos (los glóbulos rojos) y del tejido muscular, y el zinc en el desarrollo de la masa ósea y muscular.
Entre las recomendaciones diarias para la alimentación de los adolescentes se halla la ingestión de tres o cuatro tazas de leche o yogur para el aporte de calcio, vitamina D y riboflavina; cinco o más raciones de frutas o verduras; dos porciones de alimentos proteínicos magros; de seis a once porciones de cereales, pasta, arroz y patata; y pequeñas cantidades de alimentos ricos en grasa y en azúcar.

18 agosto 2010

Alimentos que pueden ser benéficos en la diabetes

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 8:42

alimentos que mejoran la diabetesEn 1.550 a de C., en los famosos papiros de Ebers ya se aconsejaba tratar la diabetes con granos de trigo ricos en fibra y actualmente las cosas no han cambiado mucho. Los alimentos vegetales siguen siendo el remedio de elección pero ahora los científicos tienen razones más sólidas para creer en su eficacia ya que a lo largo de los siglos se han formulado más de 400 plantas para remediar la diabetes.

La cebolla y el ajo crudos han sido las sustancias favoritas en Europa, Asia y el Oriente Medio por ejemplo el ginseng es popular en la China. El tratamiento con pan de cebada es corriente en Irak. En muchas culturas se utiliza el repollo, la lechuga, los nabos, los fríjoles, la alfalfa y las semillas de cilantro.

El hecho sorprendente es que todos esos alimentos tienen poder antidiabético y las pruebas modernas confirman que todos ellos o compuestos aislados de ellos, reducen el nivel de azúcar en la sangre o estimulan la producción de insulina en animales, seres humanos o cultivos celulares.

El pescado puede disminuir a la mitad las probabilidades de contraer diabetes tipo 2 y este hecho asombroso se basa en un estudio de los investigadores del Instituto Nacional de Salud Pública y Protección ambiental de Holanda, en donde se pudo determinar que las personas que consumían pescado tenían la mitad de las probabilidades de contraer diabetes que las personas que no lo comían. El mensaje claro es que el pescado contiene grasa omega 3 que parece proteger la capacidad del organismo para manejar la glucosa, previniendo la diabetes y la cantidad necesaria de pescado magro diaria es apenas de una onza.

La cebolla es un alimento que ocupa un lugar muy respetado en la medicina desde épocas remotas como tratamiento para la diabetes y los estudios modernos muestran que la cebolla sí tiene el poder de reducir el azúcar en la sangre en las cantidades obtenidas a través de la dieta.

Por ejemplo investigadores de la India utilizaron en un estudio el jugo de cebolla y la cebolla entera en dosis de 25 a 200 gramos y observaron que cuanto mayor era la dosis, mayor era la reducción de los niveles de azúcar en la sangre y no hubo diferencia entre la cebolla cruda y la cocida. Los investigadores plantean que la cebolla influye en el metabolismo de la glucosa en el hígado o en la liberación de la insulina o previene la destrucción de esta.

Los agentes hipoglicémicos activos presentes en la cebolla probablemente sean el disulfuro propílico de alilo y la alicina. Con respecto al brócoli tenemos una fuente excelente de cromo que es un oligoelemento que parece obrar maravillas con el azúcar de la sangre reduciendo sus cifras ya que es precursor en la formación de insulina y por ende puede controlar los niveles elevados y los niveles bajos de azúcar.

El doctor Richard A. Anderson Ph. D. del Centro de Investigación sobre Nutrición Humana del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en Maryland atribuye en parte la creciente incidencia de diabetes no insulina dependiente a una deficiencia de cromo en la dieta y cita unos catorce estudios realizados en los cuales el cromo mejoró la tolerancia a la glucosa o azúcar.

Entre los alimentos ricos en cromo se cuentan las nueces, las ostras, los hongos, los granos integrales, la cebada, los cereales de trigo, la cerveza, el vino, el ruibarbo, la levadura de cerveza y el brócoli y este último en especial mostró según un análisis que una tasa de brócoli contiene 22 microgramos cromo, diez veces más que cualquier alimento.

Fuente: Diario Otún

http://www.accu-chek.com.co/noticias/noticias.php?id_noticia=44

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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