Diabetes mellitus

17 diciembre 2015

Descubren en células apoptósicas una posible forma de controlar las concentraciones de colesterol

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:59

Un descubrimiento en torno a cómo el cuerpo hace frente al colesterol que contienen las células agonizantes ha señalado un nuevo enfoque muy interesante para controlar las concentraciones de colesterol de las personas y, por tanto, su riesgo de presentar cardiopatía.
El descubrimiento de la Escuela de Medicina de la Universidad de Virginia revela un mecanismo previamente desconocido por el cual las células que están a punto de morir informan a las células que están a punto de fagocitarlas cómo manejar el colesterol que contienen. Al estimular o simular estos mensajes moleculares, los médicos algún día podrán regular mejor las concentraciones de colesterol de las HDL y de las LDL del cuerpo: el llamado colesterol “bueno” y “malo”.
“Tenemos en el cuerpo un recambio de aproximadamente un millón de células por segundo como parte de la vida sana habitual, y estos ‘cadáveres’ rápidamente son fagocitados y procesados por células circunvecinas llamadas fagocitos”, explicó el investigador Kodi S. Ravichandran, PhD. “Sin embargo, hay una dificultad aquí: cuando un fagocito se come a otra célula, básicamente es como si un vecino se mudara con uno, con todas sus pertenencias. El fagocito que acaba de digerir a la célula agonizante tiene que manejar todo el colesterol, los lípidos, las proteínas, los hidratos de carbono y otros componentes que han provenido de la célula diana que se acaba de fagocitar, además de mantener su propio metabolismo habitual”.
El descubrimiento realizado por el Dr. Aaron Fond del laboratorio de Ravichandran, explica cómo las células agonizantes ofrecen un tipo de instrucciones en el lecho de muerte para lidiar con el colesterol excesivo. Este conocimiento abre las puertas para los tratamientos de acción molecular específica que podrían controlar el proceso a través de un factor desencadenante más fisiológico que los métodos existentes.
Regulación del colesterol
El objetivo principal de los científicos en la regulación del colesterol ha sido una molécula llamada LXR, un “sensor” que evita que las células se sobrecarguen de colesterol. Sin embargo, los esfuerzos para actuar directamente sobre LXR han asumido un enfoque de mazo, ya que LXR normalmente estimula y suprime centenares de genes. Estos esfuerzos, dijo Ravichandran, no han sido “muy fructíferos y han tenido demasiados efectos secundarios”.
El descubrimiento realizado por el laboratorio de Ravichandran ofrece una forma de estimular el transporte de colesterol y eliminarlo como el cuerpo lo hace naturalmente: a través de la emisión de mensajes celulares. “Cuando estábamos estudiando cómo los fagocitos que ingieren las células apoptósicas [agonizantes] regulan el colesterol, lo que descubrimos fue que las células agonizantes utilizaban un mecanismo completamente nuevo”, dijo. “Las células agonizantes exponen determinados lípidos de membrana o las llamadas señales ‘cómeme’ en su superficie. Cuando éstas son reconocidas por los fagocitos a través de receptores específicos, esto desencadena una vía [en los fagocitos] que finalmente conduce a la regulación por incremento de las concentraciones de un transportador de colesterol muy importante, ABCA1″. Este es un proceso que al parecer es completamente independiente de la vía LXR la cual se está eligiendo como objetivo. Lo que es importante, muchos estudios humanos han demostrado una relación entre las concentraciones de ABCA1 y las enfermedades cardiovasculares.
Fond, Chang Sup Lee, Ravichandran y sus colaboradores han descubierto ahora los componentes del aparato molecular mediante el cual las células apoptósicas regulan por incremento ABCA1 en los fagocitos. Descubrieron que cuando el receptor fagocítico BAI1 capta la célula apoptósica, esto inicia una señal para regular por incremento ABCA1. Los ratones que carecen de BAI1 tuvieron un peor cociente HDL/LDL, en tanto que los ratones que expresan más BAI1 mostraron un efecto beneficioso. “En los ratones con mayores concentraciones de este receptor BAI1, los fagocitos no sólo comen mejor, sino que regulan por incremento a ABCA1 y muestran un mejor cociente de colesterol de las HDL por contraposición a las LDL”, dijo Ravichandran.
Ravichandran, el presidente del Departamento de Microbiología, Inmunología y Biología del Cáncer de la Universidad de Virginia, ya está trabajando en posibles formas de desencadenar este efecto en seres humanos. “Tenemos la oportunidad ahora de actuar específicamente sobre este receptor BAI1 o de señalización directa a través de esta vía”, dijo.
“Esto, a su vez, tendría un papel beneficioso en la regulación del colesterol y ayudaría a evitar los efectos cardiovasculares perjudiciales”.
Referencias:
Aaron M. Fond et al, Apoptotic cells trigger a membrane-initiated pathway to increase ABCA1. Journal of Clinical Investigation, 2015; 125 (7): 2748 DOI: 10.1172/JCI80300
04/12/2015
Fuente: Science Daily

17 julio 2015

Alimentos más eficaces para bajar el colesterol

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 20:13

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Una lista elaborada por la Harvard Medical School incluye los diez alimentos considerados como los más eficaces para ayudar a bajar el colesterol. Forman parte de ella desde las nueces y el pescado azul a otros alimentos menos reconocidos como la berenjena, la avena, la okra y algunas frutas. La Fundación Española del Corazón contribuye en el ámbito formativo e informativo con la publicación on line de dos semanas de menús adecuados para quienes tienen hipercolesterolemia. En las distintas comidas de cada día deberían estar presentes los alimentos “aliados”, combinados con el resto de los que conforman la dieta.
Los diez alimentos “anticolesterol”
Avena, cebada y otros granos integrales, las legumbres, la berenjena y la okra, los frutos secos, los aceites vegetales (se podría destacar el aceite de oliva), frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos, la soja, el pescado graso y, en caso preciso, los alimentos enriquecidos con esteroles y estanoles y los suplementos de fibra se incluyen en la lista de los alimentos “anticolesterol”. El mayor interés para el consumidor es conocer los componentes de los alimentos y los modos por los que estos son capaces de reducir el colesterol plasmático y, al mismo tiempo, aprender maneras de consumirlos, con el fin de integrarlos de forma habitual en los menús diarios.
-La avena. Aúna en su composición un conjunto de sustancias cuyo efecto ha demostrado la reducción de las tasas de colesterol plasmático: grasas insaturadas (no mucha cantidad, pero sí de buena calidad, como el ácido graso esencial linoleico), avenasterol, fibra y lecitina. El avenasterol es un fitosterol con capacidad de disminuir la absorción de colesterol en el intestino, al igual que la lecitina.
Ideas para consumir avena: la forma tradicional de comer avena es en copos, mezclada con frutas, leche o yogur. Los copos de avena sirven también para espesar cremas y purés y para dar sabor y consistencia a una sopa de verduras-    -La cebada. La cebada comparte con la avena su riqueza en un tipo de fibra soluble, los betaglucanos, que han demostrado ser eficaces en la reducción del colesterol-LDL, el perjudicial. Los efectos hipocolesterolemiantes del consumo de avena o cebada como alimento han sido poco evaluados; sí está más estudiado el efecto de los concentrados de betaglucano. Nuevas investigaciones se centran en el tocotrienol, una forma de vitamina E con potente efecto antioxidante, localizado en las cáscaras de los granos de cebada, avena y arroz, en este último cereal integral, es más abundante. Los ensayos clínicos con sendos compuestos se han realizado en forma de complemento dietético, no como alimento, si bien los consumidores habituales de arroz integral, de avena y de pan integral o de salvado, se beneficiarán de estos efectos.
Ideas de platos con cebada: a la cebada en grano se le puede dar el mismo tratamiento culinario que al arroz, aunque le cuesta más cocerse. Algunas propuestas para probar este saludable cereal son una menestra de verduras salteada con cebada, en ensalada con arroz salvaje, calabacín y bonito o en sopa con lentejas.
-Las legumbres. Algunos fitoquímicos de las leguminosas están implicados de forma directa en la reducción del colesterol sérico y en la prevención de la formación de la capa de ateroma que degenera en enfermedades cardiovasculares. Las lectinas favorecen el transporte de colesterol sanguíneo y su metabolismo y reducen así el riesgo de acumulación en las paredes de las arterias. Las saponinas disminuyen la absorción de colesterol en el tracto digestivo, por lo que su aportación también es beneficiosa. Además, las legumbres tienen fibra e isoflavonas con efectos positivos demostrados en las dislipemias.
Ideas para consumir legumbres: en ensalada, en sopas, cremas, en forma de paté vegetal como el humus elaborado con garbanzos, guarnición de carnes o pescados.
-La berenjena, la okra y frutas como manzanas, uvas, fresas y cítricos. El efecto hipocolesterolemiante de estos vegetales se debe en parte a su aporte de fibra, un compuesto que limita y retrasa la absorción intestinal del colesterol, al favorecer la mezcla con los ácidos biliares y que el conjunto se elimine por las heces. La okra es una hortaliza poco o nada conocida en nuestro entorno, que destaca por su riqueza en fibra soluble y mucílagos. Se come cocida, cruda en ensalada o deshidratada.
-Los frutos secos, en particular las nueces. Las nueces suponen un aporte interesante de ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos omega-3 y contiene también fitosteroles, ambos reconocidos por su papel en la reducción del colesterol.
Ideas para consumir frutos secos a diario: además de comer un puñado de nueces a diario (4-6 unidades), hay otras formas apetitosas de incorporar y alternar los frutos secos a la dieta: añadirlos a las ensaladas, a platos de arroz, pasta y cuscús, probar las cremas de untar de frutos secos (cacahuete, avellana, semillas de sésamo), preparar dulces y postres que los lleven (bizcochos, magdalenas, compotas).
-Los aceites vegetales, entre los que destaca el aceite de oliva. Este último es rico en ácidos grasos monoinsaturados (ácido oleico), vitamina E y fitosteroles, todos ellos compuestos cardioprotectores.
Idea sana: disponer en la despensa siempre de una botella de aceite de oliva virgen extra, el tipo de aceite de mayor calidad nutricional, y emplear un poco cada día para aliñar las ensaladas y las verduras, acompañar al pan tostado del desayuno, etc.
-La soja. El consumo habitual de soja como leguminosa (o como aceite) aporta una cantidad significativa de grasa de alta calidad nutricional -ácido linoléico y oleico-, lecitina e isoflavonas con repercusiones beneficiosas para el organismo por su eficacia reductora del colesterol sérico. Las isoflavonas, en especial la genisteína, una de las más abundantes en la soja, han demostrado ejercer una acción inhibitoria de la agregación plaquetaria y una actividad antioxidante sobre las lipoproteínas de alta densidad (LDL), lo que ayuda en la disminución del colesterol plasmático.
Ideas para consumirla: la soja en grano se puede preparar hervida o guisada, como cualquier legumbre. A partir de ella se obtienen multitud de derivados como los brotes germinados de soja, la bebida de soja, el tofu, el tempeh, el tamari o salsa de soja, el seitan -que por su aspecto se conoce como “carne vegetal”- o el miso o pasta fermentada, elaborada con las semillas de soja y que da sabor y cuerpo a sopas o cremas.
-El pescado graso. Los pescados azules tienen de media unos diez g de grasa rica en ácidos grasos poliinsaturados de la serie omega-3, como el DHA (docosahexaenoico) y el EPA (eicosahexaenoico), reconocidos por su capacidad para disminuir los triglicéridos plasmáticos, aumentar la vasodilatación arterial, reducir el riesgo de trombosis y la tensión arterial. Todos estos efectos se postulan como protectores de las enfermedades cardiovasculares. No obstante, su efecto sobre los niveles de LDL-colesterol y HDL-colesterol depende del tipo de paciente y de sus niveles iniciales de colesterol.
Ideas para ingerir omega-3: los expertos nutricionistas aconsejan un consumo de pescado azul fresco de dos a tres veces por semana, de 140 g por ración por persona y día. Es obligada la presencia en los menús semanales de pescados azules como las sardinas, boquerones o anchoas, atún, bonito, salmón, verdel o chicharro.
ALIMENTOS ENRIQUECIDOS
Los alimentos enriquecidos o los complementos dietéticos con esteroles y estanoles y con fibra se pueden contemplar como coadyuvantes del tratamiento dietético para el control de la hipercolesterolemia límite o moderada (entre 200 y 249 mg/dl), siempre bajo asesoramiento facultativo. Conviene saber que al tomarlos no siempre se resuelve el problema y que se deben hacer analíticas periódicas para comprobar la evolución de la dislipemia.

http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/enfermedad/2011/08/05/202346.php

21 noviembre 2013

Factores de riesgo más importante que los niveles de colesterol

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 17:39

¿Qué dicen las nuevas guías para el tratamiento del Colesterol?

Un cambio de paradigma: las recomendaciones se centran en los factores de riesgo del paciente más que en el nivel de colesterol.

Del Sitio IntraMed

20 noviembre 2012

No hay necesidad de ayunar antes de una prueba del colesterol en sangre, según un estudio

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 23:10
La práctica actual pide al paciente ayunar durante al menos ocho horas antes de medir los niveles de colesterol, pero investigadores canadienses informan que quizás eso no sea necesario.
“Para la evaluación de rutina, ayunar para el colesterol es mayormente innecesario” porque solo tiene un efecto ligero sobre los resultados de la prueba, apuntó el investigador líder, el Dr. Christopher Naugler, profesor asistente de patología clínica de la Universidad de Calgary, en Canadá. “Eliminar el ayuno como requerimiento general para las pruebas de colesterol podría aumentar grandemente la comodidad para los pacientes sin alterar significativamente los resultados”.
Sin embargo, algunos pacientes, como los que tienen triglicéridos anormalmente altos, podrían necesitar una segunda medición del colesterol en ayunas, apuntó Naugler.
El informe aparece en la edición en línea del 12 de noviembre de la revista Archives of Internal Medicine.
Para el estudio, Naugler y su colega, el Dr. Davinder Sidhu, observaron los datos de laboratorio de las pruebas del colesterol de más de 200,000 pacientes.
Los investigadores compararon el tiempo de ayuno con los niveles resultantes de colesterol. En general, hallaron que el tiempo de ayuno tenía poca influencia en la precisión de la prueba sanguínea. Los niveles de colesterol total y de HDL (el bueno) variaron en menos de dos por ciento con los distintos tiempos de ayuno.
Además, los niveles de colesterol LDL (el malo) variaron menos del diez por ciento, y los niveles de triglicéridos, un marcador relacionado con la inflamación, variaron menos del veinte por ciento, anotaron los investigadores.
“En nuestra opinión, los médicos y los proveedores de atención de salud pueden considerar realizar pruebas de lípidos sin ayuno, según la evidencia actual”, señaló la Dra. Samia Mora, profesora asistente de medicina del Hospital Brigham and Women’s en Boston y coautora de un comentario acompañante en la revista.
Las pruebas sanguíneas con o sin ayuno se pueden utilizar para evaluar el colesterol, aseguró Mora.
“Esto se basa en un creciente cuerpo de evidencia, que incluye al estudio actual y a varios estudios recientes más, de que el ayuno no afecta sustancialmente a los lípidos”, señaló.
Mora planteó que las pruebas sanguíneas de colesterol sin ayuno podrían tener varias ventajas.
“Es más fácil para los pacientes, y en general evita que tengan que volver una segunda vez tras ayunar. También es más fácil para los médicos, ya que pueden obtener los resultados más rápido”, señaló. “Y podría potencialmente ahorrar costos, ya que a veces los individuos tienen que repetir una prueba sanguínea solo por los lípidos si no habían ayunado la primera vez”.
Otro experto anotó que los resultados de las pruebas sin ayuno también podrían ser un predictor más fiable de los problemas cardiacos.
“Aunque la mayoría de directrices recomiendan obtener un panel lípido cardiovascular tras al menos ocho horas de ayuno, muchos estudios sugieren que para la mayoría de individuos un panel de lípidos sin ayuno provee valores similares de lípidos”, apuntó el Dr. Gregg Fonarow, director asociado de la división de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles. “Algunos análisis incluso han sugerido que los niveles de lípidos sin ayuno son más precisos en la predicción del riesgo de eventos cardiovasculares, en comparación con los obtenidos en ayunas”.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Christopher Naugler, M.D., assistant professor of clinical pathology, University of Calgary, Alberta, Canada; Samia Mora, M.D., assistant professor of medicine, Brigham and Women’s Hospital, Boston; Gregg Fonarow, M.D., director, Ahmanson-UCLA Cardiomyopathy Center, and associate chief, division of cardiology, University of California, Los Angeles; Nov. 12, 2012, Archives of Internal Medicine, online
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_131296.html

7 noviembre 2012

Las grasas trans elevan el colesterol, no la glucosa en sangre

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:54
 Aunque las grasas trans elevan el colesterol “malo”, al parecer no tendrían efectos duraderos en la glucosa en sangre, según una nueva revisión de la evidencia médica.
Los investigadores hallaron que los niveles de glucosa en sangre y la insulina eran similares sin importar la cantidad de grasas trans consumidas.
Es conocida la relación que existe entre ese tipo de grasas y el colesterol alto, pero los resultados sobre su efecto en el control de la glucosa en sangre, que está asociada con la diabetes, son contradictorios.
Las grasas trans (ácidos grasos trans) se encuentran en los productos de origen animal y los aceites vegetales procesados.
La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) le exige a la industria alimentaria que detalle el contenido de grasas trans en las etiquetas de información nutricional y algunas ciudades y estados prohíben esas grasas en los productos que se venden en escuelas o restaurantes (ver noticia de Reuters Health del 16 de julio del 2012).
El equipo del doctor Christos Mantzoros, de la Facultad de Medicina de Harvard, en Boston, reunió los resultados de siete ensayos clínicos con 208 participantes.
En cinco estudios, se habían monitoreado los niveles de azúcar en sangre, insulina y colesterol durante varias semanas, con una dieta rica en grasas trans primero y luego cambiando a aceite de palma o soja en lugar de esos ácidos grasos.
Dos estudios habían comparado grupos que se alimentaban con o sin grasas trans.
El equipo no halló variaciones en los niveles de glucosa en sangre o insulina cuando los participantes consumían grasas trans u otras grasas, según publica en The American Journal of Clinical Nutrition.
De todos modos, los autores hallaron que en las semanas que los participantes habían consumido grasas trans, disminuían los valores de colesterol HDL o “bueno” y aumentaban los del colesterol LDL o “malo”.
Mark Pereira, experto en salud pública y nutrición de University of Minnesota, Minneapolis, y que no participó del estudio, dijo que los resultados no prueban definitivamente de que las grasas trans no influyen en los niveles de azúcar en sangre.
Aunque varias semanas son suficientes para detectar un efecto en el colesterol, Pereira dijo que el efecto en el metabolismo se manifestaría recién más adelante.
“Si se hará dieta para controlar el peso y se reemplazarán las grasas de la alimentación, el efecto demoraría mucho más porque los ácidos grasos se incorporan a los tejidos corporales gradualmente”, explicó.
Uno de los estudios analizados había durado 16 semanas, pero tampoco halló diferencias en las variaciones del azúcar en sangre y la insulina entre los participantes que habían consumido grasas trans u otras grasas.
Los CDC estiman que los niveles de grasas trans en la sangre de la población de adultos blancos disminuyeron un 58 por ciento entre el 2000 y el 2009.
Por Kerry Grens
NUEVA YORK (Reuters Health)
FUENTE: The American Journal of Clinical Nutrition, online 3 de octubre del 2012

23 agosto 2012

Las yemas de huevo son tan malas para las arterias como fumar, según un estudio

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 7:02

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 Ya sean hervidas, revueltas o fritas, las yemas de huevo, ricas en colesterol, pueden endurecer las arterias casi tanto como fumar, sugiere un estudio reciente.
“Las personas en riesgo de enfermedad vascular no deben comer yemas de huevo”, plantea el autor líder del estudio, el Dr. David Spence, profesor de neurología de la Universidad Occidental en Londres, Ontario, Canadá.
El colesterol que se encuentra en el núcleo amarillo del huevo puede obstruir incluso la arteria carótida que va al cerebro, lo que aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular (ACV), apuntó.
“La placa carótida aumenta marcadamente con la edad, así que las únicas personas que pueden comer yemas de huevo con impunidad son las que saben que morirán jóvenes debido a una causa aparte de la enfermedad vascular”, comentó Spence.
El informe aparece en la edición en línea de este mes de la revista Atherosclerosis.
Para el estudio, el equipo de Spence recolectó datos sobre más de 1,200 hombres y mujeres que participaban en una iniciativa que buscaba controlar la enfermedad cardiaca.
Primero, los investigadores usaron ultrasonido para determinar la cantidad de placa en las arterias de cada paciente. Entonces, preguntaron a los pacientes sobre el tabaquismo, la frecuencia con que comían huevos, otros factores del estilo de vida y sobre cualquier fármaco que tomaran.
Aunque los niveles de placa arterial aumentaban con la edad, tanto fumar como comer yemas de huevo aceleró la formación de placa en los vasos sanguíneos, hallaron los investigadores. El consumo regular de yemas de huevo aceleró los depósitos de placa en las arterias a una tasa que equivalía a alrededor de dos tercios de la tasa observada en el tabaquismo, señaló Spence.
Las personas que comían tres o más yemas por semana tenían un aumento significativo en la placa en comparación con las personas que comían dos o menos yemas por semana, halló el equipo. Spence aseguró que esto tiene sentido, ya que apenas “una yema de huevo supera la ingesta diaria recomendada de colesterol”.
Una experta que no estuvo vinculada con el estudio se mostró de acuerdo. Según Samantha Heller, coordinadora de nutrición clínica del Centro para la Atención del Cáncer del Hospital Griffin en Derby, Connecticut, “se sabe que la cantidad de colesterol en muchas yemas de huevo supera los 200 miligramos al día recomendados para las personas con factores de riesgo de enfermedad cardiovascular”.
Los autores del estudio anotaron que el efecto de las yemas de huevo sobre la placa era independiente del sexo, los niveles de colesterol, la presión arterial, el tabaquismo, el peso y la diabetes de una persona.
En una declaración, la Junta Americana del Huevo (American Egg Board) dijo que los hallazgos provienen de “un estudio observacional que solo puede sugerir relaciones potenciales, no determinar conclusiones causales reales”.
La Junta del Huevo también anotó en la declaración que “los sujetos del estudio con mayores ingestas de huevo también tendían a ser fumadores empedernidos, y apenas un pequeño porcentaje de la población consumía más de cinco huevos por semana, lo que significa que las conclusiones se basaron en un pequeño número de sujetos”.
El Dr. Gregg Fonarow, vocero de la American Heart Association y profesor de cardiología de la Universidad de California, en Los Ángeles, dijo que la evidencia a favor y en contra del consumo de yemas de huevo ha ido de un extremo al otro durante décadas.
“Que el consumo dietario de huevo se asocie con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular ha sido controversial, y estudios anteriores han sido inconsistentes”, señaló Fonarow. Dijo que, hasta que haya más estudios, el tema aún no ha quedado cerrado.
Ahora mismo, señaló Fonarow, “la American Heart Association recomienda que para mantener la salud cardiaca y cerebral se coma una variedad de alimentos nutritivos de todos los grupos alimentarios, con un énfasis en verduras, frutas, productos de grano integral y productos lácteos bajos en grasa o sin grasa, además de comer pescado por lo menos dos veces por semana”.
Pero Heller enfatizó que el colesterol se oculta en muchos alimentos, entre ellos la carne y el queso, y las comidas preparadas con huevos, como los productos horneados.
Se preguntó si el estudio podría estarse dirigiendo a las yemas de huevo, y obviando algunas de estas otras fuentes de colesterol.
“La mayoría de alimentos animales contienen grasa saturada, lo que aumenta la inflamación interna y el colesterol en suero [sangre]”, anotó Heller. “El estudio no toma en cuenta otros alimentos que contienen colesterol, grasa saturada o yemas de huevo. Quizás las personas que comen muchos huevos también los combinan con otros alimentos menos sanos, como el queso y las salchichas”.
La Junta del Huevo se mostró de acuerdo. “El estudio no controló los hábitos de ejercicio, la circunferencia de la cintura, la ingesta de grasas saturadas, el alcohol o los alimentos comúnmente consumidos junto a los huevos, como las carnes y otros platos ricos en grasas”, comentó en una declaración.
Por otro lado, las claras de huevo siguen siendo una excelente fuente de proteína y una gran alternativa al huevo completo, apuntó Heller.
“Aunque algunas personas se quejan de que las claras de huevo no saben tan bien como el huevo entero, añadir verduras como espinacas, cebollas u hongos, hierbas y un poquito de cúrcuma para que el huevo quede amarillo (en esto, lo visual parece hacer una diferencia) puede crear una comida deliciosa y sana”, planteó Heller.
La investigación sugiere que una dieta más basada en plantas (lo que significa comer menos huevos, quesos, carnes rojas y procesadas, y más verduras, legumbres, frutos secos y frutas) podría mejorar los factores de riesgo de la enfermedad cardiovascular como el colesterol, la presión arterial y los triglicéridos, añadió.
MIÉRCOLES, 15 de agosto (HealthDay News) —
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_128337.html

12 octubre 2011

Efecto del colesterol sobre la mortalidad y la calidad de vida

Filed under: Temas de IntraMed — Arturo Hernández Yero @ 8:06

Dres. Hyttinen Laura, Strandberg Timo, Strandberg Arto, Salomaa Veikko, Pitkälä Kaisu, Tilvis Reijo, A. Miettinen Tatu
Am J Cardiol 2011;108:677– 681

Introducción
El efecto de la baja colesterolemia sobre la mortalidad, especialmente durante la vejez, es materia de discusión. La hipercolesterolemia es un reconocido factor de riesgo de enfermedad coronaria en la mediana edad y en la vejez temprana; sin embargo, más adelante, esta asociación aparentemente desaparece o incluso se invierte. Más aún, la baja colesterolemia podría afectar adversamente la función mental y la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS).
Del sitio IntraMed

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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