Diabetes mellitus

29 abril 2014

La cirugía bariátrica tiene efectos positivos en la pérdida de peso, diabetes y en las enfermedades del corazón

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:16

cirugia-bariatrica

Los beneficios para la salud no son causados por la reducción del tamaño gástrico, sino por el aumento de los niveles de ácidos biliares en sangre

La cirugía bariátrica tiene efectos positivos en la pérdida de peso, en la diabetes y enfermedades del corazón, según ha mostrado un equipo de investigadores de la Academia Sahlgrenska de la Universidad de Cincinnati (Estados Unidos).

De hecho, los expertos, cuya investigación ha sido publicada en la revista ‘Nature’, han demostrado que los beneficios para la salud no son causados por una reducción en el tamaño gástrico, sino por el aumento de los niveles de ácidos biliares en la sangre. Por tanto, estos resultados indican que los ácidos biliares pueden ser una nueva diana para el tratamiento de la obesidad y la diabetes.

En concreto, la investigación se centra en un receptor específico llamado FXR, que está implicado en la señalización de los ácidos biliares. “Nuestro estudio muestra que la señalización a través de FXR es esencial para los efectos beneficiosos que se pueden alcanzar con la cirugía. Este es un gran avance en la comprensión de cómo la cirugía bariátrica afecta al metabolismo y al desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento”, ha comentado uno de los autores, Fredrik Bäckhed.

El estudio ha sido realizado en ratones con o sin el gen FXR, los cuales fueron sometidos a una gastrectomía operación denominada vertical de la manga (VSG) en el que se eliminó aproximadamente el 80 por ciento del estómago.

De esta forma, los investigadores observaron que la operación promovida pérdida de peso y mejora el metabolismo de la glucosa en ratones con FXR mientras que la operación no tuvo ningún efecto en los ratones que carecían de FXR.

Además, el estudio también ha mostrado que VSG provocó cambios en la microbiota intestinal, un hallazgo “potencialmente importante” dado que el grupo de investigación de Fredrik Bäckhed ha demostrado previamente que la flora bacteriana intestinal se altera en la obesidad y la diabetes.

http://www.elmedicointeractivo.com/noticias/internacional/126544/la-cirugia-bariatrica-tiene-efectos-positivos-en-la-perdida-de-peso-diabetes-y-en-las-enfermedades-del-corazon

7 mayo 2013

La cirugía para perder peso cambia los niveles de los genes que intervienen en el consumo y el almacenamiento de la grasa

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:49
La cirugía para perder peso cambia los niveles de los genes que intervienen en el consumo y el almacenamiento de la grasa, afirma un nuevo estudio.
 
Los hallazgos pueden ayudar a dirigir el desarrollo de nuevos fármacos que imiten la regulación genética que controla la pérdida de peso, afirmaron los autores del estudio, publicado en línea el 11 de abril en la revista Cell Reports.
 
“Aportamos evidencias de que en las personas con una obesidad grave, los niveles de unos genes específicos, que controlan cómo se consume y se almacena la grasa en el cuerpo cambian y reflejan una salud metabólica deficiente”, afirmó la autora principal, Juleen Zierath, profesora del Instituto Karolinska en Suecia, en un comunicado de prensa de la revista.
 
“Después de la cirugía (para perder peso) los niveles de estos genes vuelven a un estado saludable, lo que refleja la pérdida de peso y coincide con una mejora global en el metabolismo”, explicó Zierath.
 
La cirugía de pérdida de peso (también llamada cirugía bariátrica) puede ayudar a las personas obesas a que pierdan una gran cantidad de peso en poco tiempo. La cirugía también lleva a una remisión de la diabetes tipo 2 en muchos pacientes.
 
FUENTE: Cell Reports, news release
Robert Preidt  
               

20 enero 2013

El bypass gástrico laparoscópico es más seguro

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 13:23

La cirugía mínimamente invasiva para adelgazar es más segura que la intervención abierta, ya que los pacientes tienen menos complicaciones, según revela un estudio sobre más de 150.000 personas con un bypass gástrico en Estados Unidos.
Además, el equipo de la Stanford University, en California, halló que los pacientes operados laparoscópicamente abandonan el hospital antes y con costos algo más bajos que aquellos operados con la técnica abierta.
“Desde la perspectiva del cirujano, la posibilidad de ver (durante) la cirugía mejora cuando se realiza laparoscópicamente”, dijo la doctora Anita Courcoulas, profesora y cirujana especializada en estas técnicas del Centro Médico de la University of Pittsburgh, que no participó del estudio.
“Desde el punto de vista de los pacientes, sienten mucho menos dolor, pueden caminar, moverse y retomar antes a las actividades cotidianas”, agregó.
Los resultados respaldan estudios previos que habían sugerido que el procedimiento menos invasivo es más seguro, y son “importantes” porque reflejan las complicaciones y la mortalidad en el país, según agregó Courcoulas.
El equipo del doctor John Morton analizó información de las cirugías para adelgazar realizadas anualmente en 1.000 hospitales estadounidenses entre el 2005 y el 2007, y que formaban parte de la Muestra Nacional de Internaciones.
Ese registro incluía 41.000 bypass gástricos con técnica abierta y 115.000 cirugías con técnica laparoscópica.
Los autores hallaron que el 19 por ciento de los pacientes operados con la técnica abierta habían tenido por lo menos una complicación, como neumonía o necesitar una transfusión, comparado con un 12 por ciento de aquellos tratados con la técnica menos invasiva.
Uno de cada 500 obesos operados con la técnica abierta murió durante o inmediatamente después del procedimiento, comparado con uno de cada 1.000 pacientes tratados laparoscópicamente.
Además, las personas tratadas con la técnica abierta tuvieron también internaciones más prolongadas (3,5 versus 2,4 días), publica el equipo en Archives of Surgery. Y esas intervenciones fueron algo más costosas que las laparoscópicas: 35.000 versus menos de 33.000 dólares.
El registro carecía de información sobre las complicaciones en el largo plazo o cómo los pacientes con sobrepeso llegaban a la cirugía.
“Los pacientes que se someterán a una cirugía para adelgazar, en especial el bypass gástrico, deberían conversar con el cirujano sobre el enfoque a utilizar. La técnica laparoscópica debería ser de el enfoque de primera elección si fuera posible”, concluyó Courcoulas.
“Cada vez hay más consenso para sugerir primero el uso de la técnica laparoscópica”, dijo Morton, autor principal del estudio, que comentó que cerca del 90 por ciento de los bypass gástricos se realiza con laparoscopía.
En otro estudio publicado en la misma revista, los autores hallaron seis investigaciones sobre unas 16.000 personas a las que se les había extirpado el apéndice laparoscópicamente.
Los resultados revelaron que las cirugías también tuvieron menos complicaciones y muertes, e internaciones más breves, que las operaciones abiertas.
FUENTE: Archives of Surgery, 18 de junio del 2012
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_126546.html

26 septiembre 2012

La cirugía contra la obesidad parece reducir los riesgos cardiacos

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:27
Tras seis años, observan una remisión de la diabetes y unos niveles más bajos de presión arterial y colesterol
 Junto con la promesa de una pérdida significativa de peso, la cirugía de derivación gástrica podría revertir la diabetes en algunas personas y mejorar los factores de riesgo de la enfermedad cardiaca, como la presión arterial y el colesterol altos, según una investigación reciente.
“Los individuos que se someten a cirugía de derivación gástrica pierden una cantidad significativa de peso. A los dos años, habían perdido 35 por ciento de su peso corporal inicial. A los seis años, la cifra era de alrededor de 28 por ciento, lo que muestra una pérdida de peso bastante duradera”, señaló el autor líder del estudio Ted Adams, profesor asociado adjunto de la división de genética cardiovascular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Utah, en Salt Lake City.
“A los seis años, entre los pacientes que tenían diabetes tipo 2 antes de la cirugía, el 62 por ciento ya no tenían un diagnóstico de diabetes. También hubo una remisión significativa en la hipertensión, el colesterol alto y los triglicéridos altos”, señaló Adams.
Los resultados aparecen en la edición del 19 de septiembre de la revista Journal of the American Medical Association.
La Dra. Anita Courcoulas, jefa de cirugía bariátrica mínimamente invasiva y general del Centro Médico de la Universidad de Pittsburgh, y autora de un editorial acompañante, también señaló que en el grupo de cirugía se previnieron muchos casos de diabetes tipo 2. “Apenas dos por ciento de las personas del grupo de cirugía bariátrica desarrollaron diabetes tipo 2″, apuntó, mientras que en los grupos de control del estudio, la tasa de desarrollo de diabetes tipo 2 fue de hasta 17 por ciento.
El estudio de Adams incluyó a más de 1,150 personas gravemente obesas que se sometieron a cirugía de derivación gástrica entre 2000 y 2011. El índice de masa corporal (IMC, una medida de la grasa corporal) promedio fue de 46. Un IMC por encima de 40 se considera como obesidad mórbida.
Courcoulas señaló que, en general, se piensa en la cirugía para perder peso si alguien tiene un IMC de al menos 40, o un IMC de entre 35 y 40 junto con una afección médica grave, como diabetes tipo 2 o hipertensión.
El estudio también incluyó dos grupos de control. Un grupo de control contó con 417 personas que habían pensado en la cirugía, pero que no se la hicieron. El otro grupo de control contó con 321 personas gravemente obesas elegidas al azar, que no habían considerado la cirugía para perder peso.
En una cirugía de derivación gástrica, los médicos dividen el estómago en dos secciones y conectan la pequeña sección superior, o bolsa, con el intestino delgado. Dado que la bolsa solo puede contener una cantidad pequeña de comida, el organismo absorbe menos calorías.
En Estados Unidos, donde un tercio de los adultos son obesos y están en riesgo de problemas de salud graves relacionados con el peso, la cirugía para perder peso se hace cada vez más común.
“El estudio mostró que la derivación gástrica llevó a una pérdida de peso duradera, y a un impacto duradero sobre las afecciones de salud”, aseguró Courcoulas.
Sin embargo, la cirugía podría no ser para todos. “Los pacientes deben hablar con sus médicos y enfocarse en los riesgos de sus problemas de salud actuales, además de los riesgos futuros de salud, y sopesar dichos riesgos con los de la cirugía”, aconsejó Adams. Unos ajustes al estilo de vida, como modificar la dieta y la actividad física, deben conformar la base de cualquier cambio que las personas deseen hacer.
Otros dos estudios que también aparecen en la edición actual de la JAMA observaron distintos aspectos de la cirugía para perder peso, que incluye la derivación gástrica y procedimientos de bandas. Un estudio, llevado a cabo en Suecia, comparó los costos de salud a largo plazo de poco más de 2,000 personas obesas que se sometieron a cirugía bariátrica y un número similar de personas obesas de la misma edad que no se sometieron a la cirugía (el grupo de control).
Tras 20 años, el grupo de cirugía tenía una pérdida promedio de peso de 18 por ciento del peso corporal, frente a apenas 1 por ciento en el grupo de control. En términos del peso en sí, se trata de una diferencia de unos 20 kilos (44 libras). Los investigadores hallaron que en los seis años tras la cirugía, los pacientes quirúrgicos usaron más atención como pacientes internos y ambulatorios. Pero entre el séptimo y el vigésimo años, los que se sometieron a cirugía tuvieron unos costos farmacológicos y cardiovasculares más bajos.
“El equipo sueco halló que las necesidades de atención de salud se igualan con el tiempo, pero lo que realmente se necesita es un análisis formal de la rentabilidad”, planteó Courcoulas.
El otro estudio, llevado a cabo en Australia, comparó a 30 pacientes de cirugía para perder peso con 30 personas en una dieta de muy pocas calorías para ver qué grupo mostraba una mejora más significativa en los síntomas de apnea del sueño. Los pacientes de cirugía se sometieron a un procedimiento de bandas gástricas, y perdieron en promedio casi 28 kilos (61 libras), mientras que los que estaban a dieta perdieron 5 kilos (unas 11 libras). Ambos grupos experimentaron menos episodios de apnea del sueño, pero la diferencia entre los dos grupos no fue significativa.
Courcoulas apuntó que ese hallazgo fue “algo desconcertante. Es difícil explicar por qué no hubo una relación entre la pérdida de peso y la apnea del sueño”, dado que el trastorno del sueño se asocia con el sobrepeso y la obesidad. Añadió que “se requiere más trabajo para comprender el mecanismo”.
MARTES, 18 de septiembre (HealthDay News) —
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_129438.html

5 septiembre 2012

La cirugía para adelgazar previene la diabetes: estudio

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:40

medico-con-nasobuco

 La cirugía bariátrica sería “mucho más efectiva que el tratamiento habitual” para prevenir la diabetes tipo 2 en pacientes obesos, según publica un equipo de Suecia en New England Journal of Medicine. En un estudio de caso-control, la cirugía redujo un 78 por ciento el riesgo de desarrollar la enfermedad en el largo plazo. En los 1.658 pacientes operados, principalmente con gastroplastia vertical con banda, el riesgo de desarrollar diabetes fue del 0,68 por ciento por año. En cambio, entre los 1.771 pacientes tratados de manera tradicional, el riesgo se cuadruplicó (2,84 por ciento por año). “La mayoría de los estudios publicados sobre cirugía bariátrica se concentraron en la remisión de la diabetes. Este estudio es sobre su prevención”, dijo por teléfono el doctor Ted Adams, de University of Utah, y que no participó del estudio. “Detectamos un marcado retraso (en la aparición de la diabetes) en 15 años”, dijo el coautor, doctor Lars Sjostrom, de la Universidad de Gotemburgo, Suecia. “Algunos pacientes desarrollarán diabetes más adelante. Pero, en perspectiva, la diferencia es enorme.” Y la mejoría surgió aunque los pacientes operados ya tenían más riesgo de desarrollar diabetes que el grupo control. El equipo halló también que el IMC inicial no estuvo asociado con el riesgo de padecer diabetes tipo 2. Los niveles de glucosa en sangre iniciales fueron más efectivos. Algo similar se había determinado en estudios sobre el efecto de la cirugía en la frecuencia de infartos, accidentes cerebrovasculares, prevención del cáncer y mortalidad general. Por lo tanto, el autor dijo que “es tiempo de prestarle menos atención al grado de obesidad cuando se seleccionan a los pacientes para utilizar la cirugía bariátrica”. En un editorial, el doctor Danny Jacobs, de la Facultad de Medicina de Duke University, Durham, Carolina del Norte, escribe: “Tener en cuenta los resultados de la cirugía bariátrica en millones de adultos obesos candidatos sigue siendo poco práctico e injustificado”. Pero admitió que los resultados ayudarían a los médicos a comprender por qué funcionan los distintos tipos de cirugías y seleccionar a los mejores candidatos para esos procedimientos. Para Sjostrom, se necesitan más estudios y los análisis de los costos de los beneficios y las complicaciones de la operación que se están realizando se publicarán dentro de un año o más. “Podría ser que la cirugía sea muy costo-efectiva -dijo-. Quizás se ahorre dinero si se operan pacientes con alteración de la glucosa en ayunas, ya que por cada 13 de esos pacientes operados, 10 no desarrollarían diabetes”. La doctora Jaime Ponce, presidente de la Sociedad Estadounidense de Cirugía Metabólica y Bariátrica, consideró que el estudio es una prueba más de que el sobrepeso es clave para la aparición de la diabetes. Tres pacientes (0,2 por ciento) murieron en los 90 días después de la cirugía; el 4,8 por ciento desarrolló complicaciones pulmonares; el 3,2 por ciento tuvo vómitos; el 3,5 por ciento adquirió infecciones, y el 2,1 por ciento tuvo hemorragias o tromboembolias. A los 90 días, el 2,8 por ciento necesitó una segunda operación. Los autores recuerdan que cambiar el estilo de vida o utilizar fármacos para adelgazar reducen un 40-45 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes. Para determinar si la cirugía para adelgazar tendría el mismo efecto, los autores diseñaron el nuevo estudio, que depende de otro más grande llamado Personas Obesas de Suecia (SOS, por su nombre en inglés). Ningún paciente tenía diabetes al inicio del estudio SOS en 1987. El ingreso se cerró en febrero del 2001. El grupo operado había adelgazado unos 20 kg a los 10 y 15 años de la intervención, mientras que el grupo control pesaba unos 3 kg menos que al inicio del estudio. (Este grupo sólo había recibido atención preventiva con recomendaciones para comer mejor y hacer más ejercicio). El equipo estimó que la cirugía reduce un 83 por ciento el riesgo de desarrollar diabetes. En el 2009, el equipo del SOS había demostrado que la cirugía bariátrica reduce el riesgo de cáncer en las mujeres obesas y en el 2007 había hallado que reduce la mortalidad en el largo plazo.
Por Gene Emery
NUEVA YORK, 24 ago (Reuters Health) –
FUENTE: New England Journal of Medicine, agosto del 2012.
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_128640.html

30 mayo 2012

La cirugía bariátrica

Filed under: Temas varios — Arturo Hernández Yero @ 9:11
La cirugía bariátrica
Clemente Orellana Sáenz,MD.
medico-con-nasobuco
  Ante la pandemia de sobrepeso con 1.000 millones de personas afectadas y de obesidad con 400 millones que la padecen al año 2012,  producto de factores   alimentarios,sociales,culturales,sedentarios,hábitos no saludables,la humanidad entera se dirige al colapso; existe un igual número de personas con lo contrario la desnutrición, en una inequidad criminal de los recursos humanos,con individuos que todo lo tienen y con otros que carecen de lo más elemental.
 La cirugía bariátrica ha tomado un auge impresionante, específicamente en EE.UU. y Canadá, entre los años 2002 y 2003 se practicaron en todo el mundo 146.301 procedimientos, de los cuales 103.000 se hicieron en USA y Canadá. ¿Cuál es el modelo quirúrgico aceptable? Si cumple con  un mínimo de mortalidad (1%) y una morbilidad añadida baja, reconocida y subsanable(seguridad). Debe comportar una pérdida de sobrepeso superior al 50%,demostrable como mínimo en el 75% de los sujetos incluídos en el programa a los 5 años(efectiva). Y debe ser reproducible por los distintos grupos de trabajo con resultados similares,
 Técnicas quirúrgicas: “Se han popularizado tres técnicas quirúrgicas para adelgazar , que sólo deberían utilizarse en pacientes con fracaso demostrado de los programas médicos de adelgazamiento. En la práctica esta técnicas se aplican de forma habitual en pacientes con IMC mayor de 40 Kg/m2;con enfermedades coexistentes graves  asociadas a la obesidad  y un IMC mayor de 35 Kg/m2;o,con un sobrepeso de 37 Kg con respecto al peso ideal y antecedentes de fracaso en programas de adelgazamiento”.
 Derivación gástrica y gastroplastia. Se han conseguido los mejores resultados  con la implantación gástrica de anillos de silicona ajustables;la gastroplastia  vertical anillada;  y la derivación gástrica. Entre las principales técnicas tenemos las restrictivas y dentro de éstas la más popular la gastroplastía vertical(GVA) en la que se utiliza una bandeleta y se confecciona un neorreservorio  con una capacidad de 15-20 ml. La GVA-Lp(laparoscópica) tiene la complicación más importante en el desgrapado vertical.
 La gastroplastia vertical en banda , una variante del procedimiento de Magenstrasse y Mill,en el que el estómago se divide para reducir el riesgo de fallo de la sutura, del cerclaje laparoscópico, tiene  como resultados,que se expresan  como porcentaje del mayor peso pérdido en  alrededor del 50% con este procedimiento. El principio fisiológico de las técnicas restrictivas (GVA y BGHS) se basa en influir directamente sobre el apetito al provocar una saciedad temprana. La GVA es la técnica más utilizada internacionalmente.
Técnicas derivativas o parcialmente malabsortivas El cortocircuito gástrico, bypass gástrico(BPG) o cortocircuito en Y de Roux es la técnica más popular y actualmente una de las más realizadas en EE.UU, está considerada como el tipo de cirugía estándar con el que comparar otras técnicas. Está indicado en pacientes que ingieren grandes cantidades de alimentos azúcarados, sujetos “picadores”, con coeficiente intelectual bajo o mediano,edad>50 años.
El tratamiento quirúrgico se indica en pacientes con obesidad grave  (IMC>40 Kg/m2),aunque  algunos autores sugieren  que se podría usar en pacientes con IMC >35 Kg/m2 si existe comorbilidad significativa.El procedimiento de asa en Y de Roux  puede comportar un síndrome de dumping(vaciado) y malabsorción de determinadas vitaminas,pero generalmente produce  mayor pérdida ponderal que los procedimientos de reducción gástrica,hasta el 60-70% de peso pérdido.
 Técnicas malabsortivas: El principal representante es el cortocircuito biliopancreático, reconocida a partir de 1993 con una favorable consideración internacional,como una técnica bariátrica válida y efectiva. Produce graves deficiencias calórico-proteícas,alteraciones del metabolismo del calcio, hierro y vitaminas liposolubles. El principio malabsortivo genera una pérdidad efectiva de peso, pero induce a una desnutrición grave e incluso insuficiencia hepática.
 La mortalidad es baja 0.4% y 11.2% de complicaciones no graves(infección,eventraciones y oclusión),consiguen un 70% de pérdida del peso inicial en la mayoría de pacientes a los 15 años a expensas de 5% de anemias,2.8% de úlcus en boca,7% de malnutrición que les ha obligado  en un 1.7% a realizar una reoperación y una desmineralización ósea,controlable.Las dos complicaciones más graves son una esteatohepatitis grave o fulminante  y el trastorno del metabolismo del calcio.
La guía de recomendaciones ADA 2011 y 2012 recomienda:Los beneficios glucémicos  de la cirugía baríátrica en pacientes con DM2 e IMC entre 30 -35 Kg/m2 no tienen suficiente evidencia para recomendar en forma general ésta con IMC< 35 Kg/m2 en los protocolos actuales.Los beneficios a largo plazo ,costes-efectividad y riesgos de la cirugía bariátrica en individuos con DM2 deben ser estudiados con grupos de control con terapia médica y cambios en el estilo de vida óptimos y compararlos.
 
 

7 marzo 2012

Una nueva técnica para la cirugía de la obesidad reduce el riesgo de aparición de fístulas

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:10
El procedimiento consiste en plegar el estómago sobre sí mismo para reducir su capacidad sin necesidad de seccionar una parte del órgano.
medico-con-nasobuco
El Hospital de Bellvitge ha presentado los resultados de una nueva técnica quirúrgica para pacientes con problemas de obesidad que reduce el riesgo de aparición de fístulas tras la intervención y que tiene un menor coste económico.
La plicación gástrica por laparoscopia se empezó a utilizar hace un año en todo el mundo y consiste en plegar hacia dentro la pared del estómago. A diferencia de la gastrectomía vertical por laparoscopia, en la que se corta y se extirpa una parte del estómago, la nueva técnica no requiere de sutura y evita la aparición de fístulas, complicación que afecta hasta un 5% de los casos y que puede acabar con la muerte del paciente.
Mediante la plicación gástrica se reduce la capacidad del estómago al 20% del volumen original: “Justo para que el paciente pueda alimentarse y no sufra desnutrición”, según el especialista en cirugía digestiva Jordi Pujol.
Al cabo de seis meses, las personas intervenidas habían perdido hasta un 50% de su exceso de peso “y alcanzaron un índice de masa corporal de entre 26 y 28, acercándose al nivel normal, que es de 20-25″, ha explicado el doctor Amador García, de la Unidad de Cirugía Digestiva de Bellvitge.
Desde el mes de enero, el Hospital de Bellvitge utiliza un sistema quirúrgico robotizado para la realización de este tipo de intervenciones y se ha convertido en el primer centro del mundo en realizar la plicación gástrica mediante cirugía robótica.
Según el doctor Amador García, la utilización del robot -mucho más preciso que la mano humana- “ha reducido el dolor postoperatorio y ha acelerado la recuperación del enfermo, que pasa de estar cinco días en el hospital a tres días”.
El Hospital de Bellvitge ha dado a conocer estos datos en el marco del VIII Curso Internacional de Cirugía Laparoscópica Bariátrica y Metabólica, que se desarrolló en este centro los días 2 y 3 de marzo, y que reunió a expertos internacionales en cirugía de la obesidad e incluyeron la realización de cirugías en directo.
JANO.es • 05 Marzo 2012 11:32
http://www.jano.es/jano/actualidad/ultimas/noticias/janoes/nueva/tecnica/cirugia/obesidad/reduce/riesgo/aparicion/fistulas/_f-11+iditem-16474+idtabla-1?utm_source=JANO&utm_medium=email&utm_campaign=Jano+diario+-+05%2F03%2F2012

11 enero 2012

El tratamiento quirúrgico bariátrico reduce los episodios cardiovasculares, pero los mecanismos resultan un misterio

Filed under: Temas interesantes — Arturo Hernández Yero @ 9:48
(Artículo original en inglés, heartwire; 3 ene. 2012)Gotemburgo, Suecia. Un nuevo análisis del estudio SOS (Swedish Obese Subjects) demostró que el tratamiento quirúrgico bariátrico condujo a una reducción del 30% en la frecuencia de episodios cardiovasculares en pacientes obesos, en comparación con los que recibieron tratamiento habitual, así como una disminución de casi 50% en las muertes de origen cardiovascular, después de casi 15 años de seguimiento[1]. El Dr. Lars Sjöström (Hospital de la Universidad de Sahlgrenska, Gotemburgo, Suecia) y sus colaboradores comunican sus hallazgos en el número del 4 de enero de 2012 de Journal of the American Medical Association.
El Dr. Sjöström dijo a heartwire: “Esto es muy importante pues ningún tratamiento no quirúrgico de la obesidad ha podido disminuir la enfermedad cardiovascular”. Añadió: “El tratamiento quirúrgico bariátrico muestra hasta el momento la posibilidad singular de disminuir los episodios cardiovasculares. SOS es el único estudio prospectivo en este campo pero dos estudios retrospectivos en torno al tratamiento quirúrgico bariátrico coinciden con nuestros hallazgos”.
El tratamiento quirúrgico bariátrico muestra hasta el momento la posibilidad singular de reducir los episodios cardiovasculares.
Sin embargo, los resultados también muestran que ni el índice de masa corporal (IMC) al inicio — antes de la operación — ni la pérdida de peso después del tratamiento quirúrgico pronosticaban la utilidad del tratamiento quirúrgico por lo que respecta a la disminución de la frecuencia de enfermedades cardiovasculares. No obstante, en el análisis retrospectivo la concentración inicial de insulina se relacionó considerablemente con una futura ventaja cardiovascular de manera que los pacientes con altas concentraciones de insulina tuvieron un pronóstico más favorable.
Sin embargo, puede tardar 10 años desentrañar cuáles criterios específicos pronosticarán mejor en quién será máxima la utilidad del tratamiento quirúrgico bariátrico, dicen el Dr. Sjöström y sus colaboradores.
Los beneficios para la supervivencia son mínimos y el tratamiento quirúrgico no está indicado en obesos sanos
En un editorial concomitante [2], el Dr. Edward H. Livingstone (University of Texas Southwestern Medical Center, Dallas) observa que “Los beneficios del tratamiento quirúrgico bariátrico no están relacionados con la pérdida de peso, el principal motivo por el cual se llevan a cabo estas operaciones”. Y hace notar que si bien hay diferencias significativas en los episodios cardiovasculares y los fallecimientos entre los grupos de pacientes con y sin tratamiento quirúrgico en estos últimos datos del estudio SOS, “la diferencia absoluta entre los grupos fue pequeña”.
Observa que analizados en conjunto con los resultados de otros estudios efectuados en el campo, estos hallazgos indican que la posible ventaja más clara del tratamiento quirúrgico de la obesidad -supervivencia más prolongada- “en el mejor de los casos sólo mejora en grado mínimo”.
Por tanto, termina diciendo, los pacientes obesos que por lo demás están sanos no se debieran someter a tratamiento quirúrgico bariátrico, pues “las ventajas esperadas en la salud no necesariamente superan los riesgos de las operaciones para bajar de peso”.
No obstante, el Dr. Sjöström dice que no está de acuerdo con esta conclusión. Hace notar: «Por ejemplo, en nuestro estudio sobre la mortalidad global, publicado en New England Journal of Medicine en 2007 [3], observamos un efecto muy significativo sobre la mortalidad pese a que se tomó en cuenta la mortalidad postoperatoria (0,25%)».
Es necesario identificar en quiénes es más útil el tratamiento quirúrgico bariátrico
El Dr. Sjöström dijo a heartwire que es clave el hallazgo de que el IMC no pronostica quién obtendrá beneficio cardiovascular con el tratamiento quirúrgico bariátrico, ya que «todas las directrices en torno al tratamiento quirúrgico bariátrico están basadas en el IMC. Consideramos que estas directrices deben modificarse de tal manera que se pueda seleccionar a los pacientes en quienes es más útil». Livingstone está de acuerdo. “El IMC por sí solo no se debiera utilizar como un criterio para el tratamiento de la obesidad o las operaciones bariátricas”.
El IMC por sí solo no se debiera utilizar como un criterio para el tratamiento de la obesidad o las operaciones bariátricas.
Lo que parece tener importancia central, dice el Dr. Sjöström, es si los pacientes se han de operar o no. Señala: “La falta de relaciones significativas entre el cambio de peso y la reducción del riesgo en el grupo con tratamiento quirúrgico podría ser un problema de potencia estadística”. Como alternativa, los cambios en otros factores además del peso corporal son más importantes para la reducción del riesgo cardiovascular. Sería muy importante comprender tales mecanismos pues podría ser factible simularlos con métodos no quirúrgicos.
Es tiempo de que el NIH valore la evidencia científica disponible y proporcione recomendaciones actualizadas para los procedimientos bariátricos en el tratamiento de la obesidad.
El Dr. Livingstone dijo a heartwire que considera que las personas obesas debieran valorarse si tienen una complicación grave establecida, por ejemplo, diabetes, hipertensión grave o apnea del sueño obstructiva o si son pacientes con artrosis que necesitan una artroplastia.
Y recomienda una revaloración científica de los factores implícitos. Recomienda: «Es tiempo que el US National Institutes of Health [NIH] convoque a otro comité de expertos para valorar en forma rigurosa la evidencia científica disponible y proporcione recomendaciones actualizadas para los procedimientos bariátricos en el tratamiento de la obesidad».
La identificación de subgrupos específicos que se beneficien del tratamiento quirúrgico puede tardar 10 años
En su artículo, Sjöström et al describen sus últimos hallazgos en el estudio SOS, basándose en 2010 pacientes obesos que fueron sometidos a procedimientos de cirugía bariátrica y 2037 individuos de control equiparados durante el mismo periodo que recibieron tratamiento habitual, hasta finales de diciembre de 2009, con una mediana de seguimiento de 14,7 años. Los participantes tenían entre 37 y 60 años de edad y debían tener un IMC mínimo de 34 en el caso de los hombres y de un mínimo de 38 en las mujeres. En los que se sometieron a tratamiento quirúrgico se llevó a cabo derivación gástrica (13,7%), cerclaje con banda (18,7%) o gastroplastia con banda vertical (68,1%).
El criterio principal de valoración del estudio SOS — mortalidad total — se redujo significativamente entre los que se sometieron a tratamiento quirúrgico bariátrico, según se comunicó con anterioridad. Los episodios de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular se definieron de antemano como criterios secundarios de valoración y se valoraron por separado y en forma combinada.
Los procedimientos de cirugía bariátrica se relacionaron con un menor número de muertes de origen cardiovascular (28 en el grupo con tratamiento quirúrgico frente a 49 en el grupo de control; cociente de riesgos instantáneos ajustado (0,47; p = 0,002). El número de episodios cardiovasculares mortales o no mortales iniciales en total — IM o accidente cerebrovascular, lo que ocurriese primero — también fue más bajo en el grupo que se sometió a tratamiento quirúrgico (199 episodios frente a 234; cociente de riesgos instantáneos ajustado; 0,67; p < 0,001).
Los investigadores señalan que “Las operaciones bariátricas evitan los episodios cardiovasculares”. Hacen notar que estos últimos resultados, “así como las relaciones entre las operaciones bariátricas y los resultados favorables comunicados con anterioridad -en relación con los cambios en el peso corporal a largo plazo, factores de riesgo cardiovascular, calidad de vida, diabetes, cáncer y mortalidad-demuestran que los procedimientos de cirugía bariátrica conllevan múltiples ventajas, algunas de las cuales son independientes del grado de reducción de peso logrado por el tratamiento quirúrgico”.
No obstante, afirman que es prematuro tomar decisiones clínicas basadas en su análisis retrospectivo -p. ej., el hallazgo de que la insulina inicial sea un factor pronóstico de quién obtendrá el máximo beneficio cardiovascular de la operación bariátrica. Tales efectos del tratamiento precisarán confirmación en estudios prospectivos comparativos realizados en subgrupos con alto riesgo especificados al inicio y esto puede tardar “un mínimo de 10 años”.
Mientras tanto, las decisiones clínicas “se deben basar en la mejor evidencia científica disponible”.
Sjöström refiere haber recibido becas irrestrictas de Sanofi-Aventis y Johnson & Johnson para el estudio SOS; recibir honorarios por conferencias y asesoría de AstraZeneca, Biovitrium, Bristol-Myers Squibb, GlaxoSmithKline, Johnson & Johnson, Lenimen, Merck, Novo Nordisk, Hoffman LaRoche, Sanofi-Aventis y Servier; y ser propietario de acciones en Lenimen y presidente de su Junta de Consejo. Las declaraciones de conflicto de intereses de los coautores se enumeran en el artículo original. Livingstone refiere no tener ningún conflicto de interés económico pertinente.
Referencias
1. Sjöström L, Peltonen M, Jacobs P, et al. Bariatric surgery and long-term cardiovascular events. JAMA 2012; 307:56-65.
2. Livingstone EH. Inadequacy of IMC as an indicator for bariatric surgery. JAMA 2012; 307: 88-89.
3. Sjöström L, Narbro K, Sjöström CD, et al. Swedish Obese Subjects Study. Effects of bariatric surgery on mortality in Swedish obese subjects. N Engl J Med 2007; 357:741-752. 
http://www.theheart.org/article/1337431.do

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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