Diabetes mellitus

9 Abril 2013

Hallan una hormona que estimula la secreción de insulina y previene frente a la diabetes

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:35
Un equipo de investigadores de la Universidad de Duke, en Estados Unidos, ha encontrado funciones anti-diabéticas en una hormona que, como la insulina, se produce por las células de los islotes del páncreas. La nueva hormona, que estimula la secreción de insulina en ratas y en humanos, protege las células de los islotes pancreáticos de la presencia de tóxicos. El estudio se ha publicado en la revista “Cell Metabolism”.
El nuevo hallazgo proporciona información sobre la supervivencia de las células beta, un tipo de células de los islotes pancreáticos que producen insulina para regular los niveles de glucosa en sangre. El descubrimiento podría abrir vías para futuras investigaciones hacia la prevención y el tratamiento de la diabetes tipo 1 y la diabetes tipo 2. Los investigadores administraron la hormona, llamada TLQP-21, a ratas Zucker (genéticamente obesas), que poseen una propensión genética a desarrollar diabetes tipo 2. En los animales tratados con esta hormona, mejoraron los niveles de glucosa y la muerte de células beta fue menor. “Esta es la primera demostración de que la hormona TLQP-21 evita el deterioro de las células beta y estimula la secreción de insulina en presencia de glucosa”, señala el autor principal, Christopher B. Newgard, director del Centro de Metabolismo y Nutrición Sarah W. Stedman.
Si bien los investigadores han probado hasta el momento la hormona TLQP-21 solo en modelos de diabetes tipo 2, planean estudiar la hormona en el tipo 1 en futuros estudios. Ambos tipos de diabetes se caracterizan por una pérdida de masa funcional de las células beta. El tipo 1 es una enfermedad autoinmune caracterizada por la pérdida selectiva y progresiva de las células beta funcionales que producen insulina y es más grave. El tipo 2 es una enfermedad caracterizada por la disfunción de las células beta, así como la resistencia periférica a la insulina. La mayoría de las personas con diabetes tipo 2, eventualmente, llegan a ser insulinodependientes. “Estos resultados proporcionan una visión novedosa sobre cómo puede regularse en el cuerpo la supervivencia de las células beta”, afirma la coautora Patricia Kilian, quien añade que “futuros estudios pondrán a prueba cómo afecta esta hormona a la función de las células beta en modelos de diabetes tipo 1″.
La hormona TLQP-21 es parecida en algunas de sus funciones a otra hormona natural producida en el tracto digestivo, el péptido similar al glucagón GLP-1. A través de diferentes mecanismos, ambas hormonas protegen y promueven la secreción de insulina. En la actualidad, el GLP-1, o los fármacos que lo estabilizan, son ampliamente utilizados para tratar la diabetes tipo 2, pero con algunos efectos secundarios, como el aumento del ritmo cardíaco, y un reducido vaciado del estómago, que han dado lugar a la suspensión del tratamiento en algunas personas.
“Lo que es interesante es que en los estudios con animales tratados con TLQP-21 no hemos visto estos efectos secundarios”, afirma el coautor Samuel B. Stephens, quien añade que “las ratas del estudio comieron una cantidad normal de alimentos y no mostraron ningún cambio en la frecuencia cardíaca o en los patrones de la digestión cuando se les administró grandes dosis de la hormona”. Según los investigadores, el siguiente paso es encontrar una pequeña molécula que estimule las células de los islotes pancreáticos que producen la hormona TLQP-21 o desarrollar versiones más potentes y estables de la hormona inyectada. La investigación para el desarrollo de un fármaco de acción prolongada ayudará a acelerar las pruebas en modelos de diabetes tipo 1.

Un estudio sugiere un vínculo entre la hormona melatonina y la diabetes tipo 2

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 15:30
Unos niveles reducidos de la hormona melatonina podrían estar vinculados con el desarrollo de la diabetes tipo 2, según una investigación reciente.
Un estudio de mujeres de EE. UU. halló que las que tenían los niveles más bajos de melatonina presentaban más del doble de riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres con los niveles más altos de la hormona. Esa asociación se sostuvo incluso cuando los investigadores controlaron otros factores de riesgo de la diabetes tipo 2, como el peso corporal y los hábitos alimentarios.
Pero no está claro si una deficiencia de melatonina en realidad provoca la diabetes tipo 2. “Hallamos una asociación entre la melatonina y la diabetes tipo 2. Lo que no obtuvimos a partir de este estudio fue causalidad”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Ciaran McMullan, miembro de investigación del Hospital Brigham and Women’s, en Boston. “Ese es el próximo paso de la investigación”.
Los hallazgos no cambiarán la gestión clínica. “No hay evidencia de que tomar melatonina mejorará las probabilidades de una persona de evitar la diabetes”, señaló McMullan.
Los resultados del estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud, aparecen en la edición del 3 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.
La melatonina es una hormona que se vincula de forma más común con el sueño y con el reloj biológico del organismo. La producción de melatonina alcanza su máximo de tres a cinco horas después de conciliar el sueño en la oscuridad, y casi no se produce melatonina durante el día, según la información de respaldo del estudio. Las irrupciones del sueño pueden afectar a la producción de melatonina, al igual que la exposición a más o menos luz del día, comentó McMullan.
Las personas con diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes por mucho, no producen suficiente insulina o no la utilizan adecuadamente. La insulina es una hormona que se necesita para convertir el azúcar (glucosa) de los alimentos en energía.
Los receptores de melatonina se hallan por todo el cuerpo, incluyendo las células de los islotes del páncreas, que producen insulina. Esa conexión sugiere que la melatonina también podría tener un rol en el metabolismo de la glucosa, según el estudio.
McMullan y colegas revisaron los datos del Estudio de salud de las enfermeras de EE. UU. Los investigadores hallaron 370 mujeres que desarrollaron diabetes tipo 2 durante el periodo del estudio, de 2000 a 2012. También seleccionaron a 370 mujeres sin diabetes, para comparación. Los niveles de melatonina se obtuvieron a través de muestras de orina.
Cuando los investigadores compararon a las mujeres con los niveles más bajos de melatonina con las que tenían los niveles más altos, hallaron que los niveles bajos aumentaban el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en 2.17 veces.
McMullan dijo que todavía no está claro cómo la melatonina podría afectar el riesgo de diabetes tipo 2. “El próximo paso es observar si podemos ajustar la secreción de melatonina en las personas, y confirmar si la melatonina es o no un factor de riesgo modificable para la diabetes tipo 2″, planteó.
El Dr. Joel Zonszein, director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio ilustra la complejidad de la diabetes tipo 2. “Pero no prueba que tomar melatonina haría que una persona fuera más sensible a la insulina”, señaló.
“Aunque hay una correlación entre la melatonina y la resistencia a la insulina, a partir de este estudio no podemos decir si la melatonina baja es la causa”, comentó Zonszein. “Falta mucho para que la melatonina sea un tratamiento”.
En EE. UU., alrededor del 8 por ciento de los residentes sufren de diabetes, pero muchos lo ignoran. La enfermedad, una importante causa de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, por lo general se asocia con la obesidad, un estilo de vida sedentario y una mayor edad.
MARTES, 2 de abril (HealthDay News) — Unos niveles reducidos de la hormona melatonina podrían estar vinculados con el desarrollo de la diabetes tipo 2, según una investigación reciente.
Un estudio de mujeres de EE. UU. halló que las que tenían los niveles más bajos de melatonina presentaban más del doble de riesgo de diabetes tipo 2 en comparación con las mujeres con los niveles más altos de la hormona. Esa asociación se sostuvo incluso cuando los investigadores controlaron otros factores de riesgo de la diabetes tipo 2, como el peso corporal y los hábitos alimentarios.
Pero no está claro si una deficiencia de melatonina en realidad provoca la diabetes tipo 2. “Hallamos una asociación entre la melatonina y la diabetes tipo 2. Lo que no obtuvimos a partir de este estudio fue causalidad”, señaló el autor principal del estudio, el Dr. Ciaran McMullan, miembro de investigación del Hospital Brigham and Women’s, en Boston. “Ese es el próximo paso de la investigación”.
Los hallazgos no cambiarán la gestión clínica. “No hay evidencia de que tomar melatonina mejorará las probabilidades de una persona de evitar la diabetes”, señaló McMullan.
Los resultados del estudio, financiado por los Institutos Nacionales de Salud, aparecen en la edición del 3 de abril de la revista Journal of the American Medical Association.
La melatonina es una hormona que se vincula de forma más común con el sueño y con el reloj biológico del organismo. La producción de melatonina alcanza su máximo de tres a cinco horas después de conciliar el sueño en la oscuridad, y casi no se produce melatonina durante el día, según la información de respaldo del estudio. Las irrupciones del sueño pueden afectar a la producción de melatonina, al igual que la exposición a más o menos luz del día, comentó McMullan.
Las personas con diabetes tipo 2, la forma más común de diabetes por mucho, no producen suficiente insulina o no la utilizan adecuadamente. La insulina es una hormona que se necesita para convertir el azúcar (glucosa) de los alimentos en energía.
Los receptores de melatonina se hallan por todo el cuerpo, incluyendo las células de los islotes del páncreas, que producen insulina. Esa conexión sugiere que la melatonina también podría tener un rol en el metabolismo de la glucosa, según el estudio.
McMullan y colegas revisaron los datos del Estudio de salud de las enfermeras de EE. UU. Los investigadores hallaron 370 mujeres que desarrollaron diabetes tipo 2 durante el periodo del estudio, de 2000 a 2012. También seleccionaron a 370 mujeres sin diabetes, para comparación. Los niveles de melatonina se obtuvieron a través de muestras de orina.
Cuando los investigadores compararon a las mujeres con los niveles más bajos de melatonina con las que tenían los niveles más altos, hallaron que los niveles bajos aumentaban el riesgo de desarrollar diabetes tipo 2 en 2.17 veces.
McMullan dijo que todavía no está claro cómo la melatonina podría afectar el riesgo de diabetes tipo 2. “El próximo paso es observar si podemos ajustar la secreción de melatonina en las personas, y confirmar si la melatonina es o no un factor de riesgo modificable para la diabetes tipo 2″, planteó.
El Dr. Joel Zonszein, director del centro clínico de diabetes del Centro Médico Montefiore en la ciudad de Nueva York, dijo que el estudio ilustra la complejidad de la diabetes tipo 2. “Pero no prueba que tomar melatonina haría que una persona fuera más sensible a la insulina”, señaló.
“Aunque hay una correlación entre la melatonina y la resistencia a la insulina, a partir de este estudio no podemos decir si la melatonina baja es la causa”, comentó Zonszein. “Falta mucho para que la melatonina sea un tratamiento”.
En EE. UU., alrededor del 8 por ciento de los residentes sufren de diabetes, pero muchos lo ignoran. La enfermedad, una importante causa de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular, por lo general se asocia con la obesidad, un estilo de vida sedentario y una mayor edad.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Ciaran McMullan, M.D., research fellow, Brigham and Women’s Hospital, Boston; Joel Zonszein, M.D., director, clinical diabetes center, Montefiore Medical Center, New York City; April 3, 2013, Journal of the American Medical Association
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_135549.html
 
FUENTES: Ciaran McMullan, M.D., research fellow, Brigham and Women’s Hospital, Boston; Joel Zonszein, M.D., director, clinical diabetes center, Montefiore Medical Center, New York City; April 3, 2013, Journal of the American Medical Association
HealthDay
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_135549.html

3 Abril 2013

Estudio cuestiona el papel de la obesidad en la enfermedad inflamatoria intestinal

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:28

 El índice de masa corporal (IMC) no estuvo asociado con la aparición de la enfermedad inflamatoria intestinal (EII) en un estudio de cohorte realizado en Europa.
Los resultados sugieren que la obesidad no elevaría el riesgo de desarrollar la enfermedad de Crohn (EC) o la colitis ulcerosa (CU), “aunque existen mecanismos biológicos probables por los que la obesidad participaría en la etiología de la EII”, dijo por e-mail el doctor Simon Chan, de la Escuela Norwich de Medicina de la Universidad de Anglia Oriental, Reino Unido.
La incidencia de la EC y la CU creció en las últimas décadas, como lo hizo la obesidad.
Para realizar el estudio publicado en American Journal of Gastroenterology, los autores analizaron datos de 300.724 adultos, que entre 1991 y 1998 habían ingresado al estudio EPIC sin EC o CU.
En ese momento, se les realizó una evaluación antropométrica (altura y peso), de actividad física y de consumo de calorías totales con cuestionarios validados.
En junio del 2004, 177 participantes habían desarrollado CU y 75 tenían EC; ambos grupos tenían, respectivamente, una edad promedio de 58 y 56 años. A cada uno de ellos se lo emparejó con cuatro participantes “control”.
Los autores no pudieron detectar alguna asociación entre el aumento del IMC y la aparición de la EC o la CU en los análisis ajustados según posibles factores que confundan. La falta de asociación fue consistente cuando el IMC fue considerado como una variable continua o binaria (IMC de entre 18,5 y 24,9 kg/m2 versus 25 kg/m2 o más).
Tampoco estuvieron asociados con la aparición de las EII el nivel de actividad física y el consumo de calorías totales.
“Esta falta de relación con el consumo de calorías totales sugiere que el consumo absoluto de nutrientes no estaría asociado con la etiología de las EII”, escriben los autores. ¿Sorprenden estos resultados? “Para ser honesto, no sabíamos qué esperar del estudio”, respondió Chan por e-mail.
“Existen mecanismos por los que la obesidad, que induce un estado proinflamatorio, podría ‘gatillar’ la EC o la CU -explicó-. De todos modos, cuando a la mayoría de los pacientes se les diagnostica EC o CU adelgazaron y no son obesos, lo que podría ser una consecuencia de su condición”.
Pero Chan aclaró que el equipo utilizó una sola medida de la obesidad, el IMC. “Nuestros resultados tienen que replicarse (y), quizás, se podría buscar si existen otras formas de medir la obesidad, como la relación cintura-cadera y la grasa mesentérica, para conocer si influye en la aparición de las EC o la CU.”
Por Megan Brooks
NUEVA YORK (Reuters Health) -
FUENTE: http://bit.ly/10JgHlw
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_133474.html

Relacionan algunos factores del estilo de vida con la artritis de los pacientes

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 8:24
Fumar, la obesidad y la diabetes se asocian con un riesgo elevado de padecer artritis reumatoide, según sugiere un nuevo estudio.
Los investigadores afirmaron que sus hallazgos podrían usarse para crear una herramienta de evaluación simple de identificación de las personas con un riesgo alto de artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune que provoca dolor, hinchazón, rigidez y la pérdida de funcionalidad en las articulaciones, y que también puede afectar a otros órganos del cuerpo.
El equipo de la Unidad Epidemiológica de Investigación sobre la Artritis del Reino Unido examinó los datos de más 25,000 personas, de 40 a 79 años de edad, a los que se realizó un seguimiento durante varios años. Cuando compararon a 184 personas que sufrían de artritis reumatoide con otras que no padecían la afección, los investigadores hallaron que fumar, la obesidad y la diabetes estaban relacionados con un riesgo mayor.
Los investigadores también descubrieron que beber pequeñas cantidades de alcohol y pertenecer a una clase social más alta se asociaron con un riesgo menor de padecer esta dolorosa enfermedad de las articulaciones.
También se halló que mujeres que tenían más de dos hijos y dieron en el pecho durante un periodo de tiempo menor tenían un riesgo mayor de contraer artritis reumatoide, afirmaron los autores del estudio.
“Los factores que estudiamos nos dan pistas vitales sobre eventos tempranos del proceso que termina con una persona sufriendo de artritis reumatoide. Son cuestiones fáciles de preguntar y que pueden usarse como parte de un programa de prevención”, afirmó el autor principal, Ian Bruce, profesor de reumatología en la Universidad de Manchester e investigador principal del Instituto Nacional de Investigación de la Salud de Reino Unido, en un comunicado de prensa de la universidad.
El estudio aparece en la edición del 17 de marzo de la revista Annals of the Rheumatic Diseases.
Aunque el estudio encontró una asociación entre ciertos factores del estilo de vida y el desarrollo de la artritis reumatoide en la población del estudio, no demostró una relación de causa y efecto.
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTE: University of Manchester, news release, March 18, 2013
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_135295.html

Relación entre la prolactina y la retinopatía diabética

Archivado en: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 8:21

Revista Cubana de Endocrinología
MSc. Dr. Felipe Santana Pérez, Dra. Juana Elvira Maciques Rodríguez, Dr. Manuel Emiliano Licea Puig, Dra. Yunaika Díaz Enamorado
Instituto Nacional de Endocrinología. La Habana, Cuba.

Edad de ocurrencia de los fallecimientos por diabetes en Cuba

Archivado en: Artículos cubanos — Arturo Hernández Yero @ 8:19

Revista Cubana de Endocrinología
Dra. Emma Domínguez Alonso
Instituto Nacional de Endocrinología. La Habana, Cuba.

19 Marzo 2013

Obituario: Rosario Ocilia García González

Archivado en: Obituario — Arturo Hernández Yero @ 16:49
                                  Rosario García González
Rosario Ocilia García González
Se nos ha ido Rosario García, nuestra querida Charito, todo un ejemplo de constancia y superación.   Que con su esfuerzo permanente y su dedicación en el campo de las ciencias sociales y de la pedagogía  logró transitar como una de las investigadoras y profesoras más destacadas en el Instituto Nacional de Endocrinología. 
Durante muchos años trabaja como la Jefa del Dpto. de Educación y Trabajo Social al paciente en dicha institución y se desempeñaba además como la  Responsable del Programa Nacional de Educación.
Doctora en Ciencias Sociológicas desde el año 1995 y Doctora en Ciencias en el 2002, reconocida además como profesora titular y consultante e investigadora de mérito.
Fue vanguardia nacional de la Salud durante 17 años consecutivos en justo reconocimiento a su dedicado y meritorio trabajo en la educación terapéutica a personas con diabetes. Fue considerada toda una personalidad y autoridad en la educación y en la diabetología latinoamericana.
    Entre sus principales aportes al desarrollo de la especialidad se pueden señalar los siguientes aspectos:
 - Desarrollo sistemático y mantenido durante 30 años en los aspectos sociales y educacionales del cuidado a personas con enfermedades endocrinas crónicas. 
- Diseño, implementación y evaluación del Programa Cubano de Educación en Diabetes que devino en un modelo teórico para la educación terapéutica a personas con enfermedades crónicas, reconocido con 3 premios internacionales y 19 premios nacionales.
- Contribución al desarrollo del enfoque integral (soma psiquis y entorno sociocultural) en el trabajo docente para la formación de los especialistas en Endocrinología y Medicina General Integral, así como en la formación de Master y doctores en Ciencias.
- Contribución al desarrollo de la metodología de investigación cualitativa en la formación de los especialistas de endocrinología y estudiantes de maestría de la Escuela Nacional de Salud Pública.
- Trabajo de coordinación, experticia  y asesoramiento en el campo de la educación en diabetes en la Federación Internacional de Diabetes, la Organización Panamericana de la Salud y el Grupo Europeo de Estudios de Educación en Diabetes.
Se destacó como miembro de la Comisión de Grados Científicos para Ciencias de la Salud, así como Presidenta del Tribunal Permanente para el otorgamiento del grado científico de Doctores en Ciencias de la Salud y Miembro de la  Comisión Central de Ciencia y Técnica, MINSAP para el otorgamiento de las categorías de aspirante e investigador agregado y Miembro del Comité Editor de la Revista Cubana de Endocrinología. 
Su ejemplo y recuerdo estará siempre presente entre sus colegas y sus educandos.
Hasta siempre Dra. Charito.

Análogos del GLP-1 podrían reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca

Archivado en: General — Arturo Hernández Yero @ 11:49

intestines3 

Investigadores del Hospital Henry Ford de Detroit hallaron que los pacientes que utilizaban los análogos del  GLP-1 (que incluyen a medicamentos de marca como Byetta, Januvia y Victoza) tenían más de un 40 por ciento menos de probabilidades de ser hospitalizados por insuficiencia cardiaca que los pacientes a quienes se habían recetado otros medicamentos para reducir la glucemia. Los fármacos antidiabéticos con efecto GLP-1 solo se han indicados desde hace pocos  años, y se consideran como tratamiento de segunda línea después de fármacos bien establecidos, como la metformina, señalaron los médicos.
“No creo que podamos decir que esto evitará mágicamente todas las muertes por insuficiencia cardiaca, pero la potencia de la asociación amerita más investigación”, afirmó el autor del estudio, el Dr. David Lanfear, cardiólogo. “La insuficiencia cardiaca es una afección muy común… pero hay algo en los diabéticos que definitivamente los pone en mayor riesgo de padecerla”.
El estudio fue presentado recien  en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en San Francisco. La evidencia presentada en las reuniones médicas no ha sido revisada por profesionales, y se considera como preliminar.
Según los Institutos Nacionales de Salud de EE. UU., alrededor de seis millones de estadounidenses sufren de insuficiencia cardiaca, que ocurre cuando el corazón no puede bombear sangre eficientemente por todo el organismo. Los diabéticos, que ahora son 25 millones en EE. UU., tienen entre dos y cuatro veces más probabilidades que los que no sufren de la afección de morir de enfermedad cardiaca, lo que incluye ataques cardiacos, insuficiencia cardiaca y otros problemas del corazón.
En el estudio retrospectivo, Lanfear y colegas examinaron los datos de más de 4,400 pacientes que tomaban fármacos antidiabéticos entre 2000 y 2010. Unos 1,500 utilizaban medicamentos con efecto GLP-1, y casi 3,000 no los empleaban.
Durante un periodo de seguimiento de nueve meses, los pacientes que tomaban fármacos GLP-1 tenían un 41 por ciento menos de probabilidades que los demás de ser hospitalizados por insuficiencia cardiaca. Además, esos pacientes tenían un 44 por ciento menos de probabilidades de ser hospitalizados por cualquier motivo, y un 80 por ciento menos de probabilidades de morir de cualquier causa.
Pero ni Lanfear ni un médico que no participó en la investigación podían señalar los motivos por los que esta clase más reciente de fármacos antidiabéticos parecen reducir el riesgo de insuficiencia cardiaca.
“Aún desconocemos el mecanismo. Se está investigando activamente”, aseguró Lanfear. “Hay pistas, pero se trataría de especulaciones”.
Lanfear anotó que de un total de 20,000 pacientes del Hospital Henry Ford que tomaban fármacos antidiabéticos durante el periodo del estudio, apenas 1,500 se administraban medicamentos con efecto GLP-1, es decir, alrededor del 7 por ciento.
“La potencia de la asociación (entre los medicamentos con efecto GLP-1 y una menor incidencia de insuficiencia cardiaca) nos sorprendió un poco, pero los resultados deben ser confirmados en otros estudios”, comentó. “No podemos tomar esto como una recomendación para estos fármacos”.
El Dr. David Friedman, jefe de servicios de insuficiencia cardiaca del Hospital Plainview de North Shore-LIJ en Plainview, Nueva York, afirmó que el estudio es promisorio, y dijo que la investigaciones futuras deben ser prospectivas, en lugar de analizar datos del pasado.
“La insuficiencia cardiaca es un problema inmenso para los diabéticos. Cada año, hay alrededor de medio millón de nuevos pacientes de insuficiencia cardiaca, y una gran parte está conformada por los que han sobrevivido a un ataque cardiaco, y un número importante de ellos tienen diabetes”, comentó Friedman.
“La diabetes y la obesidad son problemas que ahora reciben una atención constante, y con el inicio de más casos de insuficiencia cardiaca, necesitamos hallar métodos más novedosos”, añadió. “Si podemos mejorar los resultados así, tendremos más esperanzas para estos pacientes”.
DOMINGO, 10 de marzo (HealthDay News) –
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: David Lanfear, M.D., cardiologist and researcher, Henry Ford Hospital, Detroit; David Friedman, M.D., chief, heart failure services, North Shore LIJ’s Plainview Hospital, Plainview, N.Y.; March 10, 2013, presentation, American College of Cardiology annual meeting, San Francisco
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_134813.html

Un fármaco podría aliviar la angina en las personas con diabetes tipo 2

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:29

 El fármaco Ranexa (ranolazina) podría ayudar a reducir el dolor de pecho en las personas con diabetes tipo 2, halla un estudio reciente.
El medicamento está aprobado en Estados Unidos para el tratamiento de la angina (dolor de pecho) crónica, pero este es el primer estudio que lo evalúa en pacientes de diabetes, enfermedad cardiaca y angina, según los investigadores.
Un experto que no participó en el estudio dijo que los hallazgos son una buena noticia para los pacientes.
El estudio “demuestra que la ranolazina es muy efectiva para la reducción de la angina en los pacientes de diabetes tipo 2 y además, lo que resulta muy interesante, es más efectivo en los que tienen unos niveles más altos de glucemia”, señaló el Dr. Howard Weintraub, profesor clínico asociado del departamento de medicina del Centro Médico Langone de la NYU en la ciudad de Nueva York.
Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de enfermedad cardiaca, y las personas con enfermedad cardiaca y diabetes son más propensas a sufrir de angina que las que no tienen diabetes, anotaron los investigadores.
El estudio incluyó a más de 900 pacientes que tomaron 1,000 miligramos de Ranexa o un placebo dos veces al día durante ocho semanas. Los pacientes tenían diabetes tipo 2, enfermedad cardiaca y al menos un episodio de angina por semana, y ya tomaban uno o dos fármacos distintos contra la angina.
Entre las semanas dos y ocho del estudio, los pacientes que tomaban Ranexa sufrieron en promedio 3.8 episodios de angina por semana, en comparación con 4.3 episodios por semana entre los que tomaban el placebo. Los pacientes que tomaban el fármaco usaron 1.7 dosis de nitroglicerina por semana, en comparación con las 2.1 dosis por semana de los que estaban en el grupo del placebo. La nitroglicerina se usa comúnmente para tratar o prevenir los episodios de dolor de pecho en las personas que sufren de enfermedad de la arteria coronaria (el estrechamiento de los vasos sanguíneos que suplen sangre al corazón).
El estudio fue presentado el domingo en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology) en San Francisco. También fue publicado el mismo día en la revista Journal of the American College of Cardiology, y aparecerá en la edición impresa del 21 de mayo.
El estudio fue financiado por Gilead Sciences, Inc., que fabrica Ranexa.
“La angina se asocia con una peor calidad de vida, un mayor riesgo de hospitalización y unos mayores costos de atención de salud, y parece ser más prevalente en los pacientes de diabetes”, señaló en un comunicado de prensa de la reunión el autor líder del estudio, el Dr. Mikhail Kosiborod, profesor asociado de medicina de la Universidad de Missouri, en Kansas City, y cardiólogo del Instituto Cardiaco Mid America del St. Luke.
“Aunque otros estudios han mostrado que la ranolazina es efectiva para reducir la angina, esta es la primera vez que se ha evaluado de forma prospectiva en los pacientes de diabetes, un grupo de alto riesgo y terapéuticamente difícil”, añadió.
El estudio también halló que Ranexa tenía el efecto más potente en la reducción de los episodios de angina entre los pacientes con un mal control de la glucemia. Investigaciones anteriores han mostrado que el fármaco podría reducir los niveles de glucosa en ayunas en los diabéticos.
“La ranolazina es un medicamento efectivo contra la angina en los pacientes de diabetes, y también podría tener un efecto reductor [de la glucemia]“, apuntó Kosiborod. “Si la acción reductora de la glucosa de la ranolazina es confirmada en estudios futuros, los pacientes con diabetes y angina podrían obtener un beneficio doble a partir de ella”.
Weintraub se mostró de acuerdo. “A medida que el enfoque del tratamiento de la angina en los diabéticos se concentre cada vez más en la terapia [farmacológica], esto podría ofrecer otra opción para el tratamiento médico óptimo de este grupo de pacientes”, planteó.
La mayoría de los pacientes del estudio eran hombres (el 61 por ciento). El 96 por ciento tenían hipertensión, y el 74 por ciento un antecedente de ataque cardiaco. La mayoría de los pacientes tomaban estatinas para reducir el colesterol (el 82 por ciento), y fármacos para tratar los problemas cardiacos como, por ejemplo, los inhibidores de la ECA (el 88 por ciento). El 16 por ciento eran fumadores.
DOMINGO, 10 de marzo (HealthDay News) –
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: Howard Weintraub, M.D., clinical associate professor, department of medicine, Leon H. Charney division of cardiology, NYU Langone Medical Center, New York City; American College of Cardiology, news release, March 10, 2013
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_134814.html

La niacina y riesgo de enfermedad cardiovascular

Archivado en: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 11:23

 Combinar la vitamina niacina con una estatina para reducir el colesterol parece no ofrecer a los pacientes ningún beneficio, y también podría aumentar los efectos secundarios, indica un estudio reciente.
Es un resultado decepcionante del estudio más grande jamás realizado sobre la niacina para los pacientes cardiacos, que contó con casi 26,000 personas.
En el estudio, los pacientes que añadieron la vitamina  a la estatina Zocor no observaron un beneficio añadido en términos de reducciones en las muertes relacionadas con el corazón, los ataques cardiacos no mortales, el accidente cerebrovascular ni la necesidad de angioplastias o de cirugías de derivación (bypass).
El estudio también halló que las personas que tomaban niacina tenían más incidentes de sangrado y/o infecciones que las que tomaban un placebo, según un equipo que presentó su informe el sábado en la reunión anual del Colegio Americano de Cardiología (American College of Cardiology), en San Francisco.
“Nos decepcionó que estos resultados no mostraran beneficios para nuestros pacientes”, comentó en un comunicado de prensa de la reunión Jane Armitage, autora líder del estudio y profesora de la Universidad de Oxford, en Inglaterra. “La niacina se ha usado durante varios años con la creencia de que ayudaría a los pacientes y prevendría los ataques cardiacos y el accidente cerebrovascular, pero ahora sabemos que sus efectos secundarios adversos superan a los beneficios cuando se usa con los tratamientos actuales”.
La niacina se ha usado desde hace mucho tiempo para aumentar el nivel del colesterol HDL “bueno” y disminuir el nivel del colesterol LDL “malo” y de los triglicéridos (grasas) en la sangre de las personas con riesgo de enfermedad cardiaca y accidente cerebrovascular. Sin embargo, la niacina también provoca una serie de efectos secundarios, como el enrojecimiento de la piel. Un fármaco llamado laropiprant puede reducir el nivel del enrojecimiento de la piel en las personas que toman niacina.
Este estudio nuevo incluyó a pacientes con un estrechamiento de las arterias. Tomaron 2 gramos de niacina de liberación prolongada más 40 miligramos de laropiprant, o unos placebos correspondientes. Todos los pacientes tomaron también Zocor (simvastatina).
Se realizó un seguimiento a los pacientes de China, Reino Unido y los Países Escandinavos durante un promedio de casi cuatro años.
Además de no mostrar ningún efecto útil sobre los resultados de salud cardiaca, el equipo notó que las personas que tomaban niacina tuvieron aproximadamente la misma cantidad de eventos relacionados con el corazón (el 13.2 por ciento) que las que tomaron un placebo (el 13.7 por ciento).
Los efectos secundarios fueron comunes. Como ya se reportó en la edición en línea del 26 de febrero de la revista European Heart Journal, al final del estudio, el 25 por ciento de los pacientes que tomaban niacina junto con laropiprant habían abandonado el tratamiento, en comparación con el 17 por ciento de los pacientes que tomaron el placebo.
“La razón principal por la que los pacientes dejaron el tratamiento se debió a los efectos secundarios, como el picor, erupciones cutáneas, enrojecimiento, indigestión, diarrea, diabetes y problemas musculares”, comentó Armitage en un comunicado de prensa de la revista. “Vimos que los pacientes a los que se asignó el tratamiento experimental tenían unas probabilidades cuatro veces más altas de dejarlo por problemas relacionados con la piel, y dos veces más altas de dejarlo por problemas gastrointestinales o relacionados con la diabetes”.
Los pacientes que tomaban niacina y laropiprant experimentaron un aumento cuatro veces mayor de su riesgo de dolor o debilidad musculares en comparación con el grupo que tomó el placebo, señaló el equipo.
¿Tuvo la culpa el laropiprant, y no la niacina? Armitage lo duda.
Hizo referencia a un ensayo anterior, llamado AIM-HIGH, que se interrumpió a principios de 2011 cuando los investigadores no hallaron ningún beneficio para el tratamiento con niacina. En ese momento, algunos expertos dijeron que la población más pequeña del AIM-HIGH enmascaró cualquier señal de beneficio, pero Armitage dijo que el grupo de estudio mucho más grande del ensayo actual confirma que la niacina probablemente no resulte útil.
En una declaración en febrero cuando la revista publicó el perfil de seguridad de la niacina, un experto de EE. UU. no se mostró muy impresionado por el rendimiento de la vitamina.
El ensayo “confirma que, por el momento, puede que se obtenga un beneficio muy exiguo del uso de la niacina cuando los pacientes reciben el tratamiento adecuado de los medicamentos de estatinas para reducir el nivel de lípidos”, afirmó el Dr. Kevin Marzo, jefe de cardiología en el Hospital de la Universidad de Winthrop en Mineola, Nueva York.
Comentó que los resultados del nuevo ensayo, junto con los de un estudio previo de gran tamaño, “puede que ahora consigan que definitivamente se abandonen las estrategias basadas en la niacina para aumentar el colesterol HDL y reducir los problemas cardiovasculares”.
Otros enfoques cuya efectividad ha sido comprobada pueden funcionar mejor, añadió Marzo. “Además de las estatinas, deberíamos centrarnos en los cambios duraderos en el estilo de vida, como la dieta mediterránea, en combinación con el ejercicio diario”, afirmó.
La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) de EE. UU. estaba esperando los resultados del nuevo ensayo para decidir si aprobar o no la combinación de niacina y laropiprant para su uso contra la enfermedad cardiaca. Pero en diciembre de 2012, en respuesta a los hallazgos preliminares, la farmacéutica Merck declaró que ya no pensaba en buscar la aprobación de la FDA, y en enero suspendió la combinación de niacina y laropiprant en los mercados de todo el mundo.
SÁBADO, 9 de marzo (HealthDay News) –
Artículo por HealthDay, traducido por Hispanicare
FUENTES: American College of Cardiology, news release, March 9, 2013; Kevin Marzo, M.D., chief of cardiology, Winthrop-University Hospital, Mineola, N.Y.; European Heart Journal, news release, Feb. 26, 2013
http://www.nlm.nih.gov/medlineplus/spanish/news/fullstory_134856.html

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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