Diabetes mellitus

16 abril 2021

La epigenética individual, nuevo factor que predice la gravedad de la covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 19:35

El epigenoma de cada persona influye en la variabilidad de la gravedad de la covid-19. Se convierte así en una nueva herramienta predictiva susceptible de tratamiento.

Desde marzo de 2019, el virus SARS-CoV-2 ha sido el responsable de la covid-19, enfermedad que en estos momentos ha afectado a más de 136 millones de personas de las cuales han fallecido 2.9 millones.
Una de las realidades más constatadas desde el comienzo de la pandemia es que la enfermedad muestra un patrón de sintomatología y afectación desigual; mientras que algunas personas son asintomáticas, en otros casos, la covid-19 origina un cuadro que requiere desde ingreso hospitalario hasta entrada en unidades de críticos con necesidades de ventilación asistida, fenómeno variable que la comunidad científica sigue estudiando porque aún se desconoce qué causas rigen esta variabilidad.

Próximos estudios a la vista
Uno de los frentes dirigidos a desvelar algunos de los factores implicados en las distintas presentaciones clínicas es el que recoge el primer trabajo que demuestra la relación entre la covid-19 y la epigenética, cuyos datos se publican hoy en EBiomedicine. Hasta ahora, todas las investigaciones eran de carácter genético que han buscado la asociación de polimorfismos de los genes con gravedad de la enfermedad viral. A este primer estudio mundial que analiza la epigenética de la covid-19, le seguirán otros en los próximos meses.
La investigación ha sido llevada a cabo por Manel Esteller, director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, profesor de investigación ICREA y catedrático de Genética en la Universidad de Barcelona, y Aurora Pujol, también profesora ICREA, genetista del Consorcio de Investigación en Red de Enfermedades Raras (CiberER) y jefa del Grupo de Enfermedades Neurometabólicas del Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge (Idibell). En ella se demuestra que la dotación epigenética de cada persona influye en la severidad de la enfermedad covid-19.
“Hemos encontrado que el epigenoma de cada persona influye en que, cuando una persona se infecte con el virus, desarrolle un cuadro sin síntomas o muy leve o, por el contrario, necesite hospitalización y entrada en la UCI”, señala a DM Esteller, quien además da un paso adelante al señalar que “más allá de predecir quién sufrirá la enfermedad grave cuando se infecta, podemos pensar en estudios posteriores en los que actuando sobre las señales epigenéticas sea posible modular la gravedad de la covid-19. En este sentido, ensayos combinando inmunoterapia y fármacos epigenéticos ya están en marcha, por ejemplo, en el contexto del cáncer”.
Se abre la posibilidad de modular la gravedad de la covid-19 actuando sobre las señales epigenéticas. En cáncer, por ejemplo, ya hay algún modelo
A su juicio, en un contexto de pandemia mundial, sería esencial disponer de herramientas para predecir con antelación si la infección por el virus en un determinado individuo requerirá hospitalización o simplemente puede ser controlada de forma ambulatoria, y con especial utilidad para “determinar a pacientes de alto riesgo donde la vacunación debe ser rápida e imprescindible, además de indicar a aquellas personas que habiendo dado positivo en las pruebas del virus deben ser seguidas más atentamente”.
Interruptores químicos
La edad avanzada y la coexistencia de morbilidades, como eventos cardiovasculares, obesidad, diabetes o alteraciones inmunes, entre otras, se asocian a una mayor gravedad de la infección, pero ¿qué sucede con el resto de la población que también llega a la UCI sin estos factores?
Esta es la pregunta clave de la que parte la actual investigación y para la cual se estudió a más de 400 personas que habían dado positivo para el test de covid-19 que no pertenecían a ninguno de estos grupos de riesgo. En ellos, se analizó su material genético, según si no habían tenido síntomas o fueron muy leves, o si, en cambio, habían sido ingresados en el hospital requiriendo asistencia respiratoria.
En los positivos al virus que desarrollaban una covid-19 grave, se encontraron variaciones epigenéticas en los interruptores químicos que regulan la actividad del ADN. “Estas variaciones se corresponden con una firma que indica un exceso de inflamación asociado al gen AIM2, de hiperrespuesta immune asociada al gen HLA-C y de tendencia general a pobre salud en relación al metabolismo asociada al gen PM20D1″.
El 13% de la población mundial presenta la firma Epicovid: personas sanas que si se infectan tienen alto riesgo de peor curso clínico
Curiosamente, el 13% de la población mundial presenta esta firma (Epicovid), personas que están sanas, pero que si se infectan son los que probablemente tendrán peor curso clínico. Este subgrupo de máximo riesgo y a la que hemos de cuidar especialmente”, subraya Esteller.
Sobre si deberían, por tanto, realizarse ‘análisis epigenéticos de cribado’, como medida anticipatoria de evolución a una covid-19 grave, el investigador considera que “será aconsejable combinar los datos epigenéticos con los genéticos y los epidemiologicos/poblacionales para poder detectar la población de alto riesgo de severidad clínica”.
-Los datos complementan y confirman la implicación de la respuesta antiviral dirigida por el interferón y su importancia en la evolución de la enfermedad, como explicamos en un estudio de secuenciación completa del genoma publicado Science el pasado mes de septiembre”, señala Pujol.
-La profesional también matiza que “con estas herramientas avanzadas de medicina personalizada, tanto del campo de la genómica como del de la epigenómica, es posible diseñar modelos predictivos que permitan detectar pacientes en riesgo de peor pronóstico y por tanto, mejorar su tratamiento y evitar el colapso del sistema sanitario”.

Raquel Serrano

Fecha:15/4/2021

Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/genetica/la-epigenetica-individual-nuevo-factor-que-predice-la-gravedad-de-la-covid-19.html

27 marzo 2021

Cosas importantes que aprendimos sobre el Covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 19:08

Medico con nasobuco

Hace más de un año que la Covid-19 se extendió por todo el mundo y cambió nuestras vidas. Durante este año, se realizaron muchos avances que profundizan nuestra comprensión de esta nueva amenaza invisible, pero siguen apareciendo nuevos e importantes datos sobre el tema cada semana y mes. Con nuevas variantes del virus que surgen cada mes, así como nuevas vacunas aprobadas y probadas, este mes ha sido bastante denso en términos de nueva información. Si sientes que te has perdido los últimos desarrollos, esta lectura rápida te informará.
1. Siguen apareciendo nuevas variantes del virus

Hace solo unos meses, escribimos un artículo sobre las cuatro nuevas cepas conocidas del coronavirus: la cepa del Reino Unido, la variante sudafricana, la cepa de California y la variante de Brasil. Estas nuevas mutaciones del coronavirus son más contagiosas y, por lo tanto, provocaron otra ola de cierres y restricciones en todo el mundo. Desde entonces, se descubrió que una de estas variantes, la cepa de California, está asociada con mayores riesgos de mortalidad. Sin embargo, parece que siguen apareciendo nuevas versiones de COVID-19, y hay al menos otras dos variantes conocidas en los EE. UU. La cepa de Nueva York y, más recientemente, una nueva variante de Oregón. Al igual que las mutaciones anteriores que mencionamos, la denominada cepa de Nueva York es más transmisible. En cuanto a la nueva cepa encontrada en Portland, Oregon, parece combinar las mutaciones de varias cepas. Según lo informado por USA Today, “Descubierto en un paciente en Portland, es similar a la cepa del Reino Unido pero lleva una mutación observada en variantes del virus que se propaga en Sudáfrica, Brasil y la ciudad de Nueva York”. Esta variante también se considera más fácilmente contraíble. Pero la transmisibilidad no es la única preocupación con todas estas nuevas variantes de COVID-19. A los profesionales médicos les preocupa que estas nuevas cepas puedan ser más difíciles de atacar con las vacunas existentes, lo que nos lleva al siguiente punto.
Cuando se trata de las variantes más nuevas como la cepa de Nueva York y la variante de California, se sabe poco sobre si las vacunas existentes son o no tan efectivas contra ellas, pero los científicos especulan que la variante de Nueva York específicamente puede responder menos a las vacunas existentes.

2.-También hay buenas noticias recientes. Hace solo unos días, el 8 de marzo, un estudio publicado en el New England Journal of Medicine informó que la vacuna Pfizer y BioNTech, que es una de las principales vacunas administradas a los pacientes, es muy eficaz para proteger a los pacientes de la cepa de Brasil. Esta es una gran noticia, ya que la variante brasileña de COVID-19, también conocida como P.1, es capaz de reinfectar a quienes ya han tenido COVID-19, por lo que es un alivio saber que la vacunación puede ayudar a evitar que esto suceda. Estudios de laboratorio de seguimiento anteriores también establecieron que las vacunas Moderna, Pfizer y Johnson & Johnson ofrecen protección contra la cepa del Reino Unido y Sudáfrica, pero también señalan que las vacunas actuales son menos efectivas contra la cepa sudafricana. También es importante tener en cuenta que NINGUNA variante existente de COVID-19 fue explícitamente inmune a las vacunas, ¡lo cual es una gran noticia!
3. Los anteojos ayudan a protegerte del COVID-19
En un artículo anterior, señalamos que el nuevo coronavirus puede penetrar el cuerpo a través de los ojos y también que es posible contraer COVID-19 de las lágrimas de alguien. Hay nueva evidencia científica sobre ese tema. El estudio sugiere que usar anteojos brinda protección adicional contra COVID-19. Según la investigación, los usuarios de anteojos tienen 3 veces menos probabilidades de contraer COVID-19 que los que no los usan. Esta evidencia está en línea con la recomendación del Dr. Anthony Fauci de usar un protector facial o gafas para obtener una mejor protección que usar solo un cubrebocas. Aunque no existe una regulación oficial para usar anteojos o un protector facial en público, puedes intentar usar un par para obtener una mejor protección contra el virus.

4. Las prohibiciones de viaje son casi completamente ineficaces

Un estudio reciente cuestiona seriamente las continuas prohibiciones de viaje que se imponen en todo el mundo. Según los investigadores, limitar los viajes solo fue realmente efectivo en las primeras etapas de una pandemia. Después de eso, las restricciones de viaje tienen poco efecto en limitar la propagación de la enfermedad, por lo que en este punto, las prohibiciones de viaje son bastante redundantes, según los autores del estudio y otros expertos. En cambio, los autores sugieren que las pruebas de COVID-19 generalizadas en las fronteras entre países serían un enfoque más útil y eficaz.
5. Un nuevo efecto secundario de las vacunas

Hemos cubierto los posibles efectos secundarios de las vacunas COVID-19 en un artículo anterior en detalle, y para aquellos de ustedes que ya han recibido la vacuna, el dolor muscular ocasional en el brazo, la posible fiebre y la fatiga son ocurrencias conocidas. Sin embargo, los médicos también señalan que las personas recientemente inmunizadas también pueden presentar inflamación de los ganglios linfáticos. Esto es completamente normal y no es motivo de preocupación. La razón por la que aún es importante señalar es que los ganglios linfáticos inflamados son un síntoma de otras afecciones de salud, incluido el cáncer. Por lo tanto, si termina recibiendo algún tipo de prueba de detección inmediatamente después de recibir una vacuna, este síntoma podría conducir a un resultado falso positivo. Si recientemente recibió alguna dosis de la vacuna COVID-19, es mejor esperar un mes hasta que se realice su examen de salud anual, la detección de rutina del cáncer de mama o cualquier otro diagnóstico por imágenes.
6. La mortalidad por COVID-19 es significativamente mayor en países con tasas de obesidad más altas
Un informe publicado por el Foro Mundial de la Obesidad compartió una tendencia alarmante: la mortalidad por COVID-19 es 10 veces mayor en países donde la mayoría de la población tiene sobrepeso. El estudio analizó los datos proporcionados por la Organización Mundial de la Salud y la Universidad Johns Hopkins, y establecieron que los países donde los niveles de obesidad son bajos también informaron niveles mucho más bajos de muertes por COVID-19, en promedio. De las 2.5 millones de muertes por COVID-19 reportadas a finales de febrero de 2021, la friolera de 2.2 millones ocurrieron en países donde al menos la mitad de la población está luchando contra el exceso de peso. Aunque es difícil dar a estos datos su debido significado, ya que se desconoce si los autores controlaron o no otros factores que se sabe que aumentan el riesgo de COVID-19, sin duda nos lleva a casa el punto de que la epidemia de obesidad es tan grave como una enfermedad mundial. problema como es la propia pandemia de coronavirus.

Fecha:17/3/2021

Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21812

22 marzo 2021

El ejercicio aumenta en ocho veces la supervivencia en pacientes covid

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:11

ejercicios viejosLas personas que mantienen una actividad física regular tienen más probabilidades de sobrevivir a la covid-19 que las sedentarias.

La covid-19 es otra enfermedad que puede prevenirse con el ejercicio físico, según se desprende de un nuevo estudio que ha visto una peor supervivencia por esta enfermedad entre las personas sedentarias.

Un equipo de cardiólogos del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos ha estudiado a pacientes hospitalizados por covid-19 para concluir que mantener una actividad física regular aumenta hasta en ocho veces las posibilidades de supervivencia en estos pacientes respecto de aquellos que llevan una vida sedentaria.

La investigación ha sido publicada en la revista científica americana de enfermedades infecciosas, Infectious Diseases and Therapy.

El trabajo se ha llevado a cabo en 520 pacientes, de entre 18 y 70 años de edad, hospitalizados con diagnóstico confirmado de covid-19 en este hospital durante la primera ola de la pandemia, entre el 15 de febrero y el 15 de abril de 2020.

A los pacientes, o a sus familiares más allegados, se les realizó una encuesta telefónica para evaluar el estado de su condición física conforme a la escala RAPA (Rapid Assessment of Physical Activity Scale) de la Universidad de Washington, que mide la intensidad aeróbica del ejercicio físico así como la fortaleza muscular y la flexibilidad entre otros parámetros.

Los pacientes fueron divididos en dos grupos: el de personas que llevaba una vida sedentaria (57,1%) y el de personas que realizaba ejercicio de manera regular dos días a la semana con una duración de al menos treinta minutos cada día (42,9%). El objetivo del estudio consistió en analizar retrospectivamente la influencia que el nivel de actividad física podría tener en la evolución de la enfermedad durante la infección por covid-19.
13,8% de mortalidad frente a 1,8%

Los resultados del estudio fueron concluyentes: el grupo que mantenía una actividad física constante, ligera o moderada, presentaba un riesgo de mortalidad del 1,8% frente al 13,8% del grupo con un estilo de vida sedentario; es decir, que las personas que hacen ejercicio regularmente tienen hasta ocho veces más probabilidades de supervivencia que las sedentarias.

Hasta ahora “era conocido que mantener una actividad física de manera regular mejora los factores habituales de riesgo cardiovascular, pero ahora hemos podido comprobar en pacientes hospitalizados con covid-19 la trascendental influencia de la práctica de ejercicio físico en la supervivencia o mortalidad de estos pacientes”, afirma el cardiólogo del Hospital Clínico San Carlos, y primer firmante del artículo, Ricardo Salgado.
Se viene recomendando “controlar los factores de riesgo y realizar ejercicio físico pero sin mucha evidencia científica; sin embargo, a partir de ahora realizar ejercicio físico de forma regular se convierte en un factor primordial ya que reduce ocho veces la posibilidad de fallecer por covid-19 cuando la persona precisa ingreso hospitalario”, advierte el director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico San Carlos, Julián Pérez-Villacastín.

De los principales hallazgos de esta investigación destaca que entre el grupo de las personas con un estilo de vida sedentario, comparado con el grupo más activo, había un mayor porcentaje de fumadores (6,7% por 3,6%) y de obesos (23,6% por 16,1%) respectivamente. También se observó en las personas sedentarias una mayor tasa de insuficiencia respiratoria (53,9% por 35,9%), mayor insuficiencia renal (14,5% frente a 6,3%), de síndrome de respuesta inflamatoria y mayor estancia hospitalaria.

“Cuando se realizó un estudio estadístico para reconocer los factores realmente independientes se apreció que tanto una edad avanzada como el consumo de tabaco y la insuficiencia renal eran factores de riesgo independientes de mortalidad, como ya se había visto en estudios anteriores; pero, lo que realmente fue sorprendente y novedoso fue observar cómo el sedentarismo aparecía como un factor predictor independiente de mortalidad”, explica Salgado.

Fecha:20/3/2021

Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/cardiologia/el-ejercicio-aumenta-en-ocho-veces-la-supervivencia-en-pacientes-covid.html

17 marzo 2021

50 secuelas de la covid

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 18:10

dormir-humor_0Raquel Serrano

Más de cien millones de personas infectadas y cerca de tres millones de fallecidos. Son las cifras actuales de afectación que está dejando la gran pandemia del nuevo siglo. Un año después del gran ‘estallido’, el virus SARS-CoV-2, de la mano de su ‘socia’, la covid-19, no sólo ha dejado un reguero de dolor y quiebra sino que, además, sigue presente en muchos de los que han padecido la enfermedad, originando sufrimiento y merma de su calidad de vida. Son personas que siguen presentando manifestaciones o secuelas persistentes una vez pasada la infección, con síntomas graves o de forma asintomática; es lo que ya se conoce como covid persistente, una realidad cada vez más presente a medida que la pandemia avanza.
Todavía no existe un acuerdo extendido para definir con exactitud qué es covid persistente. Mientras que algunos hablan de una “nueva enfermedad”, otros consideran que son secuelas y no síntomas de una enfermedad persistente. Son frecuentes, según los datos del Grupo de Trabajo en Enfermedades Infecciosas (GTei) de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), aunque se describen de forma muy heterogénea, según las series de pacientes: desde un 2% hasta un 90%, disparidad que se explica por las diversas definiciones empleadas, si se recogen o no sistemáticamente los datos, si los análisis son retrospectivos o prospectivos.

Estudios confirmatorios
Lo cierto es que las revisiones recogen entre 50 y hasta 200 síntomas, con una media de entre 1 y 36 por paciente, según datos de la Sociedad Española de Médicos Generales y Familia (SEMG) obtenidos de 1.800 pacientes con un tiempo medio de persistencia de más de seis meses de sintomatología covid-19. El 79% eran mujeres y la mitad de los enfermos tenían entre 36 y 50 años.

Uno de los mejores metanálisis aparecidos hasta ahora, en la plataforma de prepublicación medRxiv, obra de un equipo internacional dirigido por Sonia Villapol, neurocientífica del Weill Cornell Medical College, de New York, ha recopilado entre 50.000 pacientes ese medio centenar de secuelas -detallan 55- tras cribar casi 20.000 estudios. Vieron que el 80% de los pacientes mantenían al menos una secuela, como fatiga, dolor de cabeza, disnea, pérdida de cabello, niebla cerebral y ageusia.

Otros análisis, como el dirigido por el King’s College de Londres, en Reino Unido, entre más de 4.000 pacientes usuarios de la aplicación Covid Symptom Study, indican que uno de cada siete tenía síntomas durante más de cuatro semanas; uno de cada veinte durante al menos ocho semanas, y uno de cada cincuenta seguían sintomáticos a los tres meses. También se refirieron más mujeres y un 16% de los estudiados presentaron alguna recurrencia tras un periodo de mejoría. Los porcentajes pueden llegar hasta el 50% o incluso el 90% entre hospitalizados.

En cualquier caso, la mayoría de profesionales apunta hacia un proceso multifactorial que es necesario desentrañar. Aunque ‘a priori’ no se han detectado daños graves en los órganos afectados, el seguimiento está hallando desequilibrios y descompensaciones clínicas que no se ajustan a los de las pruebas objetivas. Se ignora igualmente si su mantenimiento crónico podría ser el origen de nuevas enfermedades o, en su defecto, agravar o precipitar otras.
Las unidades de seguimiento post-covid ya están en marcha en muchos hospitales para recolectar más datos que permitan descifrar su origen, actividad y tiempo de duración y llevar a cabo ensayos clínicos que ofrezcan estrategias farmacológicas eficaces y adaptadas a esta nueva realidad.

La covid-19 no es una enfermedad conocida y, por tanto, tampoco lo son sus potenciales secuelas. Hasta cuándo pueden permanecer y cómo se pueden resolver son preguntas que deben resolverse con investigación, teniendo en cuenta que tampoco se sabe hasta cuándo el SARS-CoV-2 formará parte de nuestras vidas.

Fecha: 16/3/2021
Fuente:https://www.diariomedico.com/investigacion/50-secuelas-de-la-covid.html

5 febrero 2021

Encuentran el “talón de Aquiles” del coronavirus

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:02

covid-19-muestra-molecular-cuba-580x326En grupo de investigadores de la Universidad de Stanford ha concluido que las nuevas mutaciones, pese a ser más infecciosas, están más expuestas.
Durante las últimas semanas, las nuevas mutaciones del coronavirus han derivado en una mayor cantidad de contagios alrededor de todo el mundo. Reino Unido fue quien dio la voz de alarma en el mes de diciembre, al detectar una cepa con más capacidad de contagio, hasta un 70%, y que también podría tener más mortalidad.
Junto a esta nueva cepa, también se han detectado, de momento en menos países, variantes procedentes de Sudáfrica y Brasil. Todas estas cepas son el resultado de mutaciones que afectan a la proteína espícula del coronavirus, que son las protuberancias que rodean al virus y que le dan su aspecto de corona. Se trata de una parte fundamental para el contagio, pues es conocida como la ‘llave’ con la que el virus consigue entrar en nuestro organismo.
Sin embargo, todavía hay cosas del virus que se escapan al conocimiento humano después de llevar ya un año entre nosotros. ¿Por qué las nuevas variantes son más contagiosas que las existentes hasta ahora? Un equipo de científicos de la Universidad de Stanford (Estados Unidos) ha concluido que la clave no reside en los cambios físicos de la espícula, sino en que las mutaciones le dan una mayor susceptibilidad.
Un virus más susceptible
El SARS-CoV-2, para conseguir infectar a una célula, necesita que sus espículas sean activadas. Esto se produce mediante las enzimas que hay en las células, a través de las cuales el virus consigue entrar. Según este estudio, publicado en la web bioRxiv.ogr y a falta de ser revisado por pares, las mutaciones ha provocado que las espículas sean más susceptibles a la activación mediante una enzima llamada proteasa.
De esta forma, indican, las proteasas causantes de la activación deben encontrarse en la zona de entrada del virus, las fosas nasales, y no en el resto del cuerpo. A pesar de ser una variante más infecciosa, no afectaría con una mayor virulencia al resto de órganos que el resto de cepas, concluyen los expertos, aunque la comunidad científica todavía se encuentra discutiendo esto último.
El punto débil de la COVID
Por una parte, esta nueva cepa es mucho más contagiosa que el resto pero, según afirman los expertos de Stanford, también es ahora más vulnerable. Lo explican de la siguiente forma: las espículas se activan de forma más sencilla (por ello es más infeccioso), pero facilita el trabajo de los anticuerpos neutralizantes al dejar al descubierto partes antes ocultas, lo que han denominado como el ‘talón de Aquiles’.
Como indican, cada partícula viral tiene “hasta 80 espículas proteicas”, y de ellas solo una parte necesita unirse a la célula para introducir el virus. “Si se activan más espículas y se expone el punto de unión, los anticuerpos neutralizantes tendrán una mayor probabilidad de unirse a las partículas virales y aglutinar varias juntas”.

Fecha:27/1/2021

https://as.com/diarioas/2021/01/27/actualidad/1611747807_268707.html

La melatonina puede prevenir el deterioro cognitivo

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:54

dormir-humor_0Los científicos finalmente encontraron un suplemento que realmente puede ayudar a proteger la memoria, y resulta que estuvo escondido a plena vista todo el tiempo. El suplemento en cuestión es la melatonina, la misma que muchas personas toman todas las noches para mejorar su sueño. Resulta que el suplemento puede proteger al cerebro del deterioro cognitivo según investigadores de la Universidad Médica y Dental de Tokio (TMDU). La investigación sobre el potencial de aumento de la memoria de la melatonina se publicó en el Journal of Pineal Research en octubre de 2020. El estudio en cuestión fue dirigido por Atsuhiko Hattori en TMDU en Japón, y sugiere que la melatonina y dos de sus metabolitos tienen un impacto profundo: ayudan al cerebro a conservar los recuerdos, lo que significa que potencialmente puede proteger a los pacientes del deterioro cognitivo.

Ahora, el estudio se realizó en un modelo animal, a saber, ratones, pero los investigadores confían en que los ensayos en humanos futuros mostrarán que lo mismo es cierto para el cerebro humano. El estudio se realizó comparando la formación de la memoria a largo plazo en ratones jóvenes, de mediana edad y mayores.

La forma más sencilla de probar la memoria en ratones es dejar que los roedores examinen objetos desconocidos. Los ratones tienen una propensión natural a inspeccionar objetos nuevos y, al igual que los humanos, siempre sienten más curiosidad por lo nuevo que por los objetos familiares. El problema es que, para que un objeto sea familiar, es necesario recordarlo. Y los ratones jóvenes son excepcionalmente aptos para reconocer objetos familiares: mostrar un objeto 3 veces al día suele ser suficiente para que lo recuerden al día siguiente. Los ratones más viejos, por otro lado, a menudo tienen dificultades para recordar objetos familiares, lo que se considera un signo de deterioro cognitivo. Cuando se les asigna la misma tarea, la memoria menguante de los ratones más viejos se hace evidente, ya que pasan tanto tiempo examinando objetos familiares como revisando nuevos, como si ambos objetos fueran nuevos para ellos. Este es el punto del estudio en el que los investigadores introdujeron a la mitad de todos los ratones de todos los grupos de edad a la melatonina y a 2 de sus metabolitos, las sustancias que se forman cuando el cuerpo descompone la melatonina.

Como explica Hattori, “sabemos que la melatonina se convierte en N1-acetil-N2-formil-5-metoxiquinuramina (AFMK) y N1-acetil-5-metoxiquinuramina (AMK) en el cerebro, y sospechamos que podrían promover la cognición”. Los resultados después de solo 4 días de observación, los investigadores notaron que la memoria de todos los ratones mejoró dramáticamente. Se encontró que el metabolito de melatonina AMK es el más eficaz. Los investigadores también señalaron que la melatonina y sus metabolitos se acumularon en el hipocampo, una región del cerebro responsable de convertir las experiencias cotidianas en recuerdos a largo plazo. Los hallazgos en los ratones más viejos son los más emocionantes: solo una dosis de AMK administrada después de una sola exposición a elementos nuevos les ayudó a recordar los objetos incluso 4 días después. Como señaló el autor principal, “su efecto en ratones mayores es particularmente alentador y tenemos la esperanza de que los estudios futuros muestren efectos similares en las personas mayores. Si esto sucede, la terapia AMK podría eventualmente usarse para reducir la gravedad del deterioro cognitivo leve y su posible conversión a la enfermedad de Alzheimer”.

Si el estudio se replica con éxito en humanos, esto podría significar que se puede tomar un suplemento de AMK o melatonina como medida preventiva contra el deterioro cognitivo, la demencia y el Alzheimer.

Fecha:4/2/2021

Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21494

23 enero 2021

Avances sobre la hipertensión arterial descubiertos en 2020

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:27

EsfigmomanometroA pesar de la abrumadora cobertura de la pandemia del nuevo coronavirus y sus muchos aspectos por parte de la mayoría de los medios de noticias médicas, hay que señalar que Covid-19 no fue el único tema investigado por estudiosos médicos este año. Sin embargo, estos nuevos descubrimientos a menudo pasaban desapercibidos, lo cual es una verdadera lástima. En este artículo, hemos condensado 7 estudios médicos clave que investigan uno de los problemas de salud más extendidos de la vida contemporánea, el llamado “asesino silencioso”: la hipertensión. Esto es lo que descubrieron los investigadores sobre la hipertensión  arterial  en 2020.

1. Hipertensión en personas mayores

¿La hipertensión siempre es mala en los adultos mayores? La mayoría de las investigaciones dicen que sí, ya que se sabe que la afección aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y ataque cardíaco de una persona, pero un estudio de 10 años publicado en la revista Age and Aging este año analizó la conexión entre la hipertensión arterial  y la tasa de mortalidad en 415,980 personas mayores y descubrió que la hipertensión en personas mayores puede no ser el predictor claro de mala salud que consideramos que es ahora. Como señalaron los autores en el estudio, “la hipertensión no se asoció con un aumento de la mortalidad en las edades superiores a los 85 años o en las edades 75-84 con una fragilidad moderada-grave, quizás debido a la complejidad de las morbilidades coexistentes”. Esencialmente, los investigadores encontraron que las personas mayores con hipertensión y fragilidad moderada a severa en realidad tenían un riesgo de mortalidad reducido del 16%. No hace falta decir que eso no significa que debas dejar de tomar tus medicamentos para la presión arterial si tienes 75 años o más, pero sin duda brinda un alivio emocional muy necesario para quienes padecen la afección y sus familiares.

2. La sorprendente conexión entre el tamaño del muslo y la presión arterial

Como puede que sepas o no, un cuerpo con forma de manzana y una circunferencia de cintura grande están asociados con un mayor riesgo de hipertensión y otras condiciones de salud peligrosas. Investigaciones anteriores sugieren que las medidas de cintura de 102 cm y más en hombres y 88 cm en mujeres tienen probabilidades de desarrollar la afección. Sin embargo, cuando se trata de medidas de muslos, parece ser lo contrario, al menos eso es lo que encontró un estudio publicado en la revista Endocrine Connections en abril. La investigación investigó la conexión entre la circunferencia del muslo y la presión arterial en 9.520 personas. Según el estudio, los participantes que fueron diagnosticados con sobrepeso u obesidad tenían una menor probabilidad de desarrollar presión arterial alta cuando tenían un tamaño de muslo más grande. Aún tenemos que descubrir qué explica estos sorprendentes hallazgos, pero los autores del estudio sugieren lo siguiente: “La causa más probable de esta asociación es que hay más músculo del muslo o grasa depositada debajo de la piel que secreta varias sustancias beneficiosas que ayudan a mantener la presión arterial en un rango relativamente estable”.

3. Los medicamentos específicos para la presión arterial previenen el daño pulmonar en personas con Covid-19 grave

Anteriormente hablamos de las complicaciones cardíacas de Covid-19, pero la asociación entre el virus y los problemas cardiovasculares no son todas malas noticias. De hecho, varios estudios han sugerido en este momento que un grupo específico de medicamentos para la presión arterial puede proteger a los pacientes con Covid-19 de las complicaciones. Los medicamentos en cuestión son inhibidores del sistema renina-angiotensina-aldosterona (RAAS), que están activos en la misma área de la membrana celular a través de la cual el SARS-CoV-2 ingresa a las células. Inicialmente, los investigadores temían que estos medicamentos pudieran aumentar el riesgo de Covid-19 grave, pero luego de una mayor investigación, los estudios concluyen que lo contrario parece ser cierto.
De hecho, según un puñado de estudios, los inhibidores de RAAS podrían prevenir las lesiones pulmonares provocadas por Covid-19. Un gran estudio de revisión, por ejemplo, señaló que “por el contrario, encontramos que había un riesgo significativamente menor de muerte y resultados críticos, por lo que, de hecho, podrían tener un papel protector, particularmente en pacientes con hipertensión”. En cualquier caso, si estás tomando inhibidores de RAAS para tratar la hipertensión, no debes preocuparte de que aumente tu riesgo de desarrollar una forma grave de Covid-19. Además, en este punto, no hay evidencia convincente que sugiera que tener hipertensión aumenta el riesgo de contraer o tener Covid-19 grave.

4. La presión arterial alta aumenta el riesgo de demencia en la mayoría de los adultos

Desafortunadamente, los investigadores también aprendieron este año que desarrollar hipertensión aumenta la probabilidad de tener demencia más adelante en la vida, sin importar la edad. La investigación en cuestión apareció en la revista Hypertension y siguió y midió la función cognitiva y la presión arterial de más de 6.000 participantes en Brasil en el transcurso de 4 años. Tener hipertensión parece acelerar el proceso de deterioro cognitivo. Según el autor del estudio, Sandhi Maria Barreto, PhD, “Inicialmente anticipamos que los efectos negativos de la hipertensión sobre la función cognitiva serían más críticos cuando la hipertensión comenzara a una edad más temprana. Sin embargo, nuestros resultados muestran una disminución similar acelerada del rendimiento cognitivo, ya sea que la hipertensión comienza en la mediana edad o en edades más avanzadas”. El deterioro cognitivo se produce porque el cerebro depende de los vasos sanguíneos para alimentar las células nerviosas y eliminar los materiales de desecho que podrían afectar el funcionamiento del cerebro, incluidas las placas que se producen en el Alzheimer. Dado que la presión arterial alta aumenta el riesgo de accidente cerebrovascular y afecta todos los procesos del cerebro antes mencionados, conduce a un deterioro cognitivo. Pero hay un lado positivo: los investigadores también encontraron que el diagnóstico temprano y el tratamiento efectivo ayudan a reducir o prevenir la aceleración del deterioro cognitivo por completo. Por lo tanto, asegúrate de tratar la hipertensión para mantener el cerebro sano y feliz.

5. Tomar un baño diario beneficia la salud cardiovascular

Todos sabemos que un baño caliente puede hacer maravillas para reducir el estrés, pero los efectos positivos para la salud de los baños calientes parecen extenderse también a la salud cardiovascular. Según un gran artículo japonés publicado en la revista Heart, los baños frecuentes mejoran la circulación sanguínea y reducen la hipertensión a largo plazo. Este estudio involucró a más de 30 mil participantes en el transcurso de 20 años, y los investigadores observaron un 28% menos de riesgo de problemas cardiovasculares y un 26% menos de riesgo de un evento cardíaco en los bañistas diarios en comparación con aquellos que se bañaban con menos frecuencia. La temperatura del agua también parece importar, ya que el estudio afirma que bañarse en agua caliente redujo el riesgo de problemas cardiovasculares al 35%, en comparación con solo el 26% en agua tibia. Para leer más sobre este fascinante estudio, lee nuestro artículo tomar un baño diario puede beneficiar la salud cardiovascular.

6. Los productos lácteos pueden proteger los vasos sanguíneos de la hipertensión

Estamos tan acostumbrados a limitar nuestra ingesta de lácteos, ya que nos han dicho una y otra vez que pueden obstruir las arterias y provocar presión arterial alta, pero un estudio de nutrición publicado en 2020 desafía esta idea. El estudio se publicó en la revista BMJ Open Diabetes Research & Care, y analizó datos de casi 150.000 participantes. El estudio analizó el efecto del consumo de lácteos en la salud cardiovascular específicamente y, sorprendentemente, el artículo concluye que comer más lácteos enteros, por lo que cosas como la mantequilla, la crema y la leche entera en realidad son capaces de reducir el riesgo de hipertensión, síndrome metabólico y diabetes. Entonces, para aquellos de ustedes que aman los lácteos y pueden tolerar la lactosa, este estudio es una gran noticia. Un estudio similar también descubrió en 2017 que el chocolate puede ser beneficioso para la hipertensión e incluso puede prevenir problemas cardiovasculares; echa un vistazo a los detalles en el artículo El chocolate negro puede ser beneficioso para la salud del corazón.

7. El ruido del tráfico puede aumentar el riesgo de hipertensión arterial.

El último estudio muy sorprendente que presentaremos en este artículo se refiere al ruido del tráfico. Sí, desafortunadamente, los sonidos del tráfico no solo parecen ser molestos, sino también bastante dañinos para nuestro bienestar físico. Esa es la conclusión de un artículo de investigación canadiense publicado en 2020 en el Journal of the American Heart Association. Los datos se recopilaron de más de 1 millón de residentes adultos de Toronto en el transcurso de 15 años. La investigación señala que puede haber graves repercusiones a largo plazo por el ruido del tráfico elevado, es decir, un mayor riesgo de desarrollar diabetes y presión arterial alta, incluso después de que los autores controlaron la contaminación del aire y otros factores de confusión. Según los resultados, cada aumento de 10 decibelios en el ruido crónico del tráfico también aumenta el riesgo de diabetes en un 8% y el riesgo de hipertensión en un 2%. Como señaló Hong Chen, autor principal del estudio, esto puede tener que ver con el estrés y la falta de sueño inducida por los ruidos del tráfico. La respuesta al estrés podría conducir a problemas metabólicos y resistencia a la insulina con el tiempo, lo que puede culminar en diabetes e hipertensión después de años de ruidos de tráfico estresantes. ¿Significa eso que todos deberíamos tener auriculares con cancelación de ruido y usar tapones para los oídos para dormir? El estudio no especifica eso, pero creemos que no vendrá mal.

Fecha: 7/1/2021

Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21293

9 enero 2021

Recorrido por 2020, el año de la peor pandemia en un siglo que acaba con una ‘dosis’ de esperanza

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:59

Un año después de los primeros casos en Wuhan, la ciencia ha conseguido una vacuna en tiempo récord

El 2020, el año de la peor pandemia en un siglo, finaliza este jueves tras meses de crisis sanitaria, económica y social, más de 80 millones de casos diagnosticados y dos millones de muertos a nivel mundial. El último mes del año ha traído, por fin, la primera ‘dosis’ de esperanza contra el coronavirus: la vacuna.
El suceso que ha marcado 2020 es la aparición de un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2. Los primeros casos se detectaron en la ciudad china de Wuhan. Hoy hace un año, el Gobierno chino comunicó 27 casos a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 30 de enero, la OMS declaró la emergencia sanitaria internacional, un mes después del conocimiento de la existencia del nuevo virus y cuando ya se habían confirmado cerca de 8.000 casos y 170 muertos en China, un centenar de positivos en otros 18 países y transmisión local en cuatro.
En España, la primera vez que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, se pronunció sobre el nuevo coronavirus fue el 22 de enero, transmitiendo un mensaje de “tranquilidad y confianza” en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), liderado por el epidemiólogo Fernando Simón, y señaló que España tenía “recursos” para “actuar ante cualquier eventualidad” que se produjera.
El 31 de enero, Sanidad confirmó su primer positivo: un turista alemán en La Gomera. Ese mismo día se produjo la primera rueda de prensa de Simón, en la que afirmó que la epidemia tenía “posibilidades de empezar a remitir” y que España “no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado”. A 31 de diciembre, España roza los dos millones de casos confirmados y supera las 50.000 muertes oficiales por COVID-19.
Llegó febrero y los casos crecieron progresivamente. El 9 se confirmó el segundo positivo, un turista británico en Palma de Mallorca, pero la situación comenzó a preocupar con el brote en el norte de Italia, por su cercanía y movilidad con España. A finales de mes, estábamos en 50 casos confirmados, pero las únicas restricciones de las autoridades eran la “recomendación” de no viajar a las zonas de riesgo y testear a aquellos que vinieran de estos lugares y presentaran síntomas.
MARZO Y ABRIL, EL CONFINAMIENTO
Marzo se inició con agoreras noticias: se registró el primer fallecido por COVID-19, un valenciano de 69 años que murió por neumonía el 13 de febrero al que se le detectó el virus en una necropsia posterior. La segunda muerte llegó ese mismo día: un anciano de 82 años con enfermedades crónicas en Vizcaya. Para el viernes 6 de marzo, ya teníamos diagnosticados 382 casos y 5 muertos pero no se tomaron medidas drásticas, como la prohibición de grandes eventos. Ese fue el último fin de semana de la ‘vieja normalidad’.
Con 911 contagiados y 25 muertos, Illa convocó el lunes 9 una rueda de prensa vespertina y anunció el cierre de los centros educativos en Comunidad de Madrid, Vitoria y Labastida, convirtiéndose en las primeras medidas realmente restrictivas contra el virus. Todo se precipitó esa semana. El 11 de marzo (un día que nunca se olvidará también por otras razones) la OMS declaró la pandemia de COVID-19 a nivel mundial. El 12 de marzo se cerraron todos los centros educativos, el 13 de marzo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó el estado de alarma y el domingo 15 entró en vigor el confinamiento domiciliario estricto, que se prolongó hasta el 26 de abril.
Esos más de 40 días han sido algunos de los peores momentos de la historia reciente de España: 47 millones de personas confinadas, hospitales colapsados, profesionales sanitarios desprotegidos por escasez de material y decenas de miles de muertos, especialmente en residencias. Se montaron hospitales de campaña por toda España e incluso morgues provisionales, como el Palacio de Hielo de Madrid, donde se observaron las imágenes más duras de los últimos meses.
Tras tocar máximos a finales de marzo y después de unas semanas de agonía, las muertes y los casos comenzaron a ralentizarse lentamente en las dos primeras semanas de abril, aún en medio de una grave crisis y con el agotamiento de los profesionales. En este contexto, el Gobierno anunció el primer plan de desescalada en cuatro fases hasta junio. Se veía por fin la luz al final del túnel, pese a que por el camino se quedaron 45.684 personas, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
LA DESESCALADA, LA ‘NUEVA NORMALIDAD’ Y LA ‘SEGUNDA OLA’
El cierre del hospital de Ifema el 1 de mayo fue otra de las buenas noticias de esos días. Progresivamente los ciudadanos españoles volvieron a ‘conquistar’ las calles y negocios como la hostelería intentaban recuperarse, aunque con el uso obligatorio de mascarillas. Finalmente, tras avanzar en el proceso de desescalada, el 21 de junio llegó la ansiada ‘nueva normalidad’.
A nivel nacional, la tasa de contagios estaba estable, pero dentro de una aparente relajación contra el virus, los brotes no tardaron en llegar. De hecho, ese mismo 22 de junio se confinaron tres comarcas aragonesas por un contagio masivo en una empresa hortofrutícola de Lleida que pasó a la provincia de Huesca. Para mitad de julio, España se encontraba otra vez en 587 nuevos casos diarios. Ante el gran aumento, Sanidad decidió el 14 de agosto cerrar todos los bares de copas y discotecas en España, además de la prohibición de fumar en la calle.
A finales de mes, ya había transmisión comunitaria por toda España y la sombra de la ‘segunda ola’ se hacía cada vez más grande, entre falta de rastreadores y disputas competenciales entre Gobierno y las CCAA. Con presión asistencial y contagios al alza, comenzó el curso escolar y los españoles volvimos de las vacaciones.
Para mediados de mes la ‘segunda ola’ era una realidad y, tras una breve estabilización, en los primeros días de octubre se inició el aumento exponencial, que llegó a su pico el 9 de noviembre, con una incidencia de 529 casos por 100.000 habitantes en 14 días. Algunos hospitales volvieron a situaciones preocupantes, aunque no cercanas a las de la ‘primera ola’.
Un mes después, el 10 de diciembre, gracias a los confinamientos autonómicos y al toque de queda nocturno, entre otras medidas, la ‘segunda ola’ parecía remitir: se tocó suelo con una incidencia de 188. Desde entonces, con la sucesión de días festivos y el consiguiente aumento de la movilidad, los positivos han vuelto a repuntar. A cierre del año, aún no se sabe con exactitud si estamos viviendo el inicio de una ‘tercera ola’ o un repunte de la ‘segunda’.
LA ‘DOSIS’ DE ESPERANZA
Pese a todo, este mes ha traído grandes noticias: Margaret Keenan, una mujer británica de 90 años, se convirtió el 9 de diciembre en la primera persona en el mundo en recibir la vacuna de Pfizer y BioNTech. En un hito sin precedentes, la ciencia y la industria farmacéutica han conseguido en apenas un año desarrollar una compleja vacuna y que sea, además, efectiva y segura.
Desde el primer conocimiento del virus, científicos de todo el mundo se volcaron en esta nueva amenaza. De hecho, ya el 20 de enero, apenas unos días después de la caracterización del virus, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) anunciaron que estaban trabajando en una vacuna, el origen de la inyección de Moderna. En esos primeros meses de pandemia, los laboratorios más potentes del mundo, como Pfizer, AstraZeneca, Janssen o Sanofi, se activaron para conseguir una solución contra el virus.
Hoy, 31 de diciembre, hay cientos de miles de personas ya vacunadas a nivel mundial y en España entramos en la segunda semana de la campaña de vacunación, que comenzó el pasado domingo con la esperada inyección a Araceli, una mujer de 96 años de la residencia Los Olmos de Guadalajara. Un año después de que todo empezara, finalmente hemos encontrado una ‘dosis’ de esperanza.
MADRID,
Fecha:31/12/2020
Fuente:https://www.europapress.es/asturias/noticia-recorrido-2020-ano-peor-pandemia-siglo-acaba-dosis-esperanza-20201231095233.html?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=usuariosboletin

27 diciembre 2020

Los desatinos científicos del año (covid y no covid)

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:55

Desde amuletos de jade contra el coronavirus a la sociología de las arañas.

Retraction Watch, fundada en 2010 por Ivan Oransky y Adam Marcus, se ha convertido en la referencia de las pifias científicas publicadas. Su base de datos contenía en septiembre pasado 24.000 entradas, desde sonados fraudes o meros plagios hasta pequeños errores en una fotografía o en un gráfico. Las retiradas de artículos que contabilizan son 1.650. Aunque envuelto a veces en réplicas razonadas y en largas polémicas, su trabajo esencial se basa en recoger las rectificaciones o correcciones que publican las propias revistas.
Es un modo de contribuir a la transparencia, al descubrimiento de caraduras, a la denuncia de ‘depredadores’ y al proceso, implícito, de autocorrección de la ciencia. No todo son fraudes y engaños intencionados; hay descuidos motivados por las prisas, por el afán de publicar antes que otros, por la falta de supervisión, por sesgos inconscientes o por la propia complejidad de algunos temas para los que en ocasiones es difícil encontrar revisores competentes.
En un año tan convulso como el que finaliza, en el que muchos investigadores han estado en el dique seco, en el que el interés se ha volcado en los estudios preimpresos (preprint) más que en los revisados y publicados, en el que han aparecido unos 200.000 estudios sobre el SARS-CoV-2 y la covid-19, según la base de datos Dimensions, en el que las grandes revistas han acelerado las revisiones y ediciones, se podría esperar un aluvión de rectificaciones.
Hasta principios de diciembre, el rastreador de Retraction Watch había recogido 39 artículos sobre la covid-19 retirados de los servidores de preimpresión y de las revistas revisadas, pero los fundadores de esta web aseguran que el número irá creciendo a medida que pasen los días y el aluvión de publicaciones se vaya sedimentando, leyendo y corrigiendo. Como en los últimos años, Oransky y Marcus han seleccionado para la revista The Scientist los grandes fiascos del año, divididos esta vez en covid y no covid.

Diez extravíos pandémicos
El misterio de Surgisphere. Sin duda, el principal escándalo editorial lo protagonizaron dos de las mejores revistas médicas del mundo: The Lancet y The New England Journal of Medicine. A mediados de año se vieron obligadas a eliminar sendos artículos que se basaban en datos de la compañía Surgisphere, de Chicago, que se negó a compartir sus resultados con los coautores y los editores involucrados. Expertos en bioestadística y ética médica cuestionaron cómo Surgisphere, una pequeña empresa sin mucha experiencia en análisis de grandes datos, podría haber recopilado y analizado decenas de miles de registros de pacientes, particularmente dada la complejidad de navegar por los acuerdos de confidencialidad. El de The Lancet trataba sobre la falta de eficacia de la hidroxicloroquina frente a la covid, y el del New England informaba de que tomar ciertos medicamentos contra la hipertensión, como los inhibidores de la ECA, no parecía aumentar el riesgo de muerte entre los enfermos de covid -19. El primero tuvo una enorme influencia y condujo a la suspensión de muchos ensayos clínicos sobre hidroxicloroquina. Lo paradójico del caso es que ambos estudios retirados estaban en lo cierto, como se ha ido comprobando en trabajos posteriores. Un tercer e influyente estudio de Surgisphere fue retirado del servidor de preimpresión SSRN a petición de un coautor. Trataba de los beneficios potenciales de la ivermectina contra el coronavirus.
La caída de la hidroxicloroquina. En mayo se retiró otra prepublicación en medRxiv sobre el potencial de la hidroxicloroquina y la azitromicina a cargo de un equipo del Hospital Raymond Poincaré, de París. Una versión mitigada de ese estudio se publicó en octubre en International Journal of Antimicrobial Agents, revista editada por Didier Raoult, un conocido científico francés cuyo trabajo con la hidroxicloroquina al principio de la pandemia desencadenó un amplio optimismo. Hasta ahora, ninguno de los artículos de Raoult sobre este antimalárico se ha retirado, aunque una revisión de uno de ellos encargada por el grupo Elsevier encontró que tenía “deficiencias metodológicas importantes” y era “totalmente irresponsable”. PLoS ONE le retiró asimismo este año un artículo de 2013, obviamente no relacionado con la covid, debido a “imágenes sospechosas”.
Trampa antidepredadores. La hidroxicloroquina también fue el motivo de una inteligente trampa llevada a cabo por un par de investigadores europeos alarmados por el presunto comportamiento depredador del Asian Journal of Medicine and Health (AJMH), que había publicado un sospechoso estudio francés alabando el fármaco y firmado entre otros por un diputado. Mathieu Rebeaud y Florian Cova, del falso Institute for Quick and Dirty Science, en Suiza, le colaron al AJMH un artículo que afirmaba, entre otras fantasmadas, que el virus SARS-CoV-2 era “inesperadamente más mortífero que los patinetes”, y que la hidroxicloroquina podría ser la “solución”. La revista reaccionó indignada cuando le empezaron a llegar las burlas de medio mundo y retiró el artículo, pero dejó el estudio inicial intacto.
Mascarillas ineficaces. En junio, la misma semana de las retiradas en Lancet y NEJM, Annals of Internal Medicine tuvo que anular un artículo muy citado que había publicado en abril y en el que un equipo de la Universidad de Ulsan, en Seúl, afirmaba que las mascarillas eran ineficaces para prevenir la propagación del SARS-CoV-2. El ensayo, que tuvo gran repercusión en los medios de comunicación y las redes sociales, y hasta en la OMS, era lamentablemente endeble pues solo se basaba en los datos de cuatro participantes.
El peor estudio. Si la falta de datos era un problema para algunos estudios, otros sufrían de una completa falta de sentido común, como el publicado en Journal of Biological Regulators and Homeostatic Agents por un equipo de italianos, rusos y estadounidenses, en el que se decía que la covid-19 era el resultado de la tecnología 5G, uno de los bulos que más han circulado en las redes sociales. El blog Science Integrity Digest, de la detective de datos Elisabeth Bik, lo ha elegido como el “peor estudio de 2020″.
A lomos de un meteorito. El anterior estudio puede competir sin duda con la teoría de un equipo internacional acaudillado por Chandra Wickramasinghe, del Instituto para el Estudio de la Panspermia, aparecida en el libro Advances in Genetics, de Elsevier, en el que proclaman que el nuevo coronavirus vino a la Tierra el año pasado en un meteorito. Para los panspérmicos, muchos de los virus peligrosos que han asolado el planeta proceden del espacio exterior.
Amuletos anticovid. Siguiendo con las hipótesis fantásticas, la revista Science of the Total Environment debía de tener pocos revisores, o ninguno, cuando publicó un estudio, nada menos que de la Universidad de Pittsburgh, en el que se aseguraba que los brotes de covid pueden deberse a anomalías geomagnéticas y que el uso de amuletos de nefrita-jade, un silicato cálcico de ferromagnesio, podría evitar la infección. Tras el consiguiente alboroto en Twitter, los coautores del artículo pidieron su anulación, y ahora figura como “retirado temporalmente”.
A vueltas con la vitamina D. La revista PLoS ONE emitió una nota de cautela por un artículo que publicó en septiembre de un equipo de las universidades de Teherán y Boston donde se sugería que la vitamina D podría proteger contra la covid-19 grave. La medida se produjo después de las críticas en Twitter de Gideon Meyerowitz-Katz, un epidemiólogo australiano que señaló, entre otras cuestiones, que el estudio se basó en un pequeño número de pacientes y parecía mostrar un resultado nulo. Aun así, la vitamina D es una de las sustancias más estudiadas contra la infección y varios ensayos apoyan sus beneficios.
¿Alarma infundada? En abril, investigadores del Imperial College de Londres tuvieron que corregir un artículo en Lancet Infectious Diseases que se basaba en parte en un preprint de febrero con datos epidemiológicos de China, en el que se pronosticaba que la covid-19 mataría a medio millón de personas en el Reino Unido y a más de dos millones en Estados Unidos si no se tomaban medidas preventivas. En palabras de The Washington Post, el estudio “ayudó a mejorar las estrategias frente al coronavirus en Estados Unidos” y condujo al gobierno británico a implantar medidas de distanciamiento social y aislamiento. Los autores han dicho después que estaban seguros de que los datos posteriores habían afirmado sus hallazgos generales. Es un clásico ejemplo epidemiológico de alarma inicial que conduce a medidas de contención que reducen los desastrosos efectos previstos.
Similar al VIH. La revista Cellular & Molecular Immunology tardó tres días en aceptar un artículo de investigadores chinos sobre cómo la covid-19 puede infectar los glóbulos blancos, de modo similar al VIH, y luego tardó dos meses en retractarse después de que en una carta enviada a la revista el investigador Leonardo Ferreira, de la Universidad de California en San Francisco, dijera que en ese estudio “no se utilizaron células T humanas y que los datos de la citometría de flujo para la infección viral fueron malinterpretados flagrantemente”. Antes de que se retirara, el artículo, tuvo una gran repercusión en los medios y fue objeto de miles de tuits.
Disparates no covid-19
Química meritoria. Algunas revistas se han dedicado este año a purgar lo que algunos lectores percibían como artículos ofensivos. En junio, la venerable revista alemana Angewandte Chemie se retractó de un ensayo de Tomáá Hudlick, investigador de la Universidad canadiense de Brock, en el que lamentaba los esfuerzos para diversificar su campo, es decir, para forzar la igualdad de sexos, razas y otras inclusiones. “Cada candidato -escribía- debe tener la misma oportunidad de asegurar un puesto, independientemente de su identificación/categorización personal. El aumento y el énfasis en las prácticas de contratación que sugieren o incluso exigen igualdad en términos de números absolutos de personas en subgrupos específicos es contraproducente si conduce a la discriminación contra los candidatos más meritorios”. La trifulca que originó en redes sociales científicas y el desacuerdo con esa postura hizo que dimitieran 16 miembros del consejo editorial de la revista y otros dos fueron expulsados.
Cirujanas en bikini. El Journal of Vascular Surgery se metió en arenas movedizas después de publicar en agosto pasado un artículo de cirujanos del Hospital Universitario de Boston que argumentaban que los médicos que publican fotos de sí mismos con ropa informal o en traje de baño actúan de una manera “potencialmente poco profesional”. El ensayo, criticado como extemporáneo y misógino, desencadenó el movimiento #medbikini en Twitter y, finalmente, una disculpa de la revista.
Macedonia telúrica. Entre los autores del artículo 5G-Covid-19 estaba Massimo Fioranelli, cuyo nombre también apareció en otros cinco artículos ahora retirados de un número especial de Macedonian Journal of Medical Sciences de 2019 dedicado a la dermatología global. Uno de ellos afirmaba que “un agujero negro en el centro de la Tierra desempeña el papel del mayor sistema de telecomunicaciones para conectar ADN, ADN oscuro y moléculas de agua en colectores dimensionales 4+N”.
Arañas insociables. Un caso notable ha sido el de Jonathan Pruitt, un científico en Canadá que estudia la sociología de las arañas. A principios de este año, uno de los coautores de Pruitt le dio por sospechar de la veracidad de sus datos. Sus pesquisas han conducido a ocho retractaciones, por ahora, de estudios de Pruitt publicados en revistas como Biology Letters, Proceedings of the Royal Society B y American Naturalist.
Rectificar es de sabios. Y algunos científicos lo hacen gustosamente cuando se percatan de que algo han hecho mal u otro colega se lo dice. Así, Frances Arnold, del Instituto Tecnológico de California y coganadora del Premio Nobel de Química de 2018 por sus trabajos sobre la evolución de las enzimas, anunció en enero de este año, antes de que lo hiciera la propia revista Science, que retiraba un estudio publicado el año pasado sobre la síntesis enzimática de los betalactámicos pues no han podido replicar los resultados. Un ejemplo de sinceridad y transparencia.

José R. Zárate

Fecha:25/12/2020
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/investigacion/los-patinazos-cientificos-del-ano-covid-y-no-covid.html

18 diciembre 2020

Encuentran una nueva forma de acabar con covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:53

Una cosa tan simple como reemplazar las bombillas en los espacios públicos puede hacerlas mucho más seguras y minimizar el riesgo de contraer Covid-19. Esta es la afirmación presentada por investigadores de la Universidad de Tel Aviv, quienes realizaron un estudio y establecieron que el nuevo coronavirus es sensible a un tipo específico de luz LED. Los espacios públicos interiores como los centros comerciales, el transporte público y las escuelas se encuentran entre los lugares de mayor riesgo cuando se trata de Covid-19. El virus se propaga como la pólvora en esos espacios, y se han registrado muchos casos de escuelas enteras y otros espacios interiores que se han cerrado con cientos de casos confirmados de Covid-19. Hasta ahora, se podía hacer muy poco para que estos espacios fueran más seguros. Sin duda, la limpieza y desinfección periódicas, así como el distanciamiento social y el uso de mascarillas ayudan mucho, pero incluso con todas estas prácticas implementadas, el virus sobrevive y se propaga más. Además, la desinfección de autobuses, trenes y centros comerciales completos requiere bastante tiempo y esfuerzo, por lo que los investigadores han estado tratando de encontrar métodos alternativos durante bastante tiempo.

En un intento por encontrar un método que pudiera ayudar a erradicar el virus en interiores, los investigadores de la Universidad de Tel Aviv bajo el liderazgo del profesor Hadas Mamane probaron la capacidad de las luces LED UV para desinfectar superficies, y simplemente regresaron con los resultados. El artículo se incluyó en la edición de noviembre de 2020 de la revista Journal of Photochemistry and Photobiology B: Biology. Para gran alivio y esperanza de todos nosotros, los investigadores han demostrado que el nuevo coronavirus se puede erradicar de manera eficiente, rápida y económica con el uso de diodos emisores de luz ultravioleta (UV) (UV-LED). Como explicó el profesor Mamane en una entrevista para el sitio web de la Universidad de Tel Aviv, “Eliminamos los virus utilizando bombillas LED más baratas y más fáciles de conseguir, que consumen poca energía y no contienen mercurio como las bombillas normales. Nuestra investigación tiene implicaciones comerciales y sociales, dada la posibilidad de usar tales bombillas LED en todas las áreas de nuestras vidas, de manera segura y rápida “. Usar estas bombillas es fácil y posible prácticamente en cualquier lugar, desde habitaciones hasta sistemas de ventilación y puertas. “Los sistemas de desinfección basados en bombillas LED … se pueden instalar en el sistema de ventilación y el aire acondicionado, por ejemplo, y esterilizar el aire aspirado y luego emitido a la habitación”, afirmó Mamane. LED luces y coronavirus

Según los investigadores, las bombillas más baratas y fácilmente disponibles con una longitud de onda de 285 nanómetros fueron casi tan eficientes para matar el virus como las bombillas más caras con una longitud de onda de 265 nm. En menos de medio minuto, las bombillas de 285 nm destruyeron más del 99,9% de los coronavirus. Esta es una gran noticia, ya que estas bombillas especiales podrían incorporarse con relativa facilidad en espacios públicos interiores y desinfectarse cada pocas horas. Desafortunadamente, los investigadores señalan que estas bombillas LED UV no son adecuadas para hogares privados, ya que emiten radiación peligrosa y podrían provocar efectos secundarios graves si una persona estuviera expuesta a ellas. Aún así, este nuevo método realmente podría ayudar a minimizar el riesgo de contraer el virus en espacios públicos y sigue siendo extremadamente valioso.

Fecha: 17/12/2020
Fuente:https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21143

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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