Diabetes mellitus

9 enero 2021

Recorrido por 2020, el año de la peor pandemia en un siglo que acaba con una ‘dosis’ de esperanza

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:59

Un año después de los primeros casos en Wuhan, la ciencia ha conseguido una vacuna en tiempo récord

El 2020, el año de la peor pandemia en un siglo, finaliza este jueves tras meses de crisis sanitaria, económica y social, más de 80 millones de casos diagnosticados y dos millones de muertos a nivel mundial. El último mes del año ha traído, por fin, la primera ‘dosis’ de esperanza contra el coronavirus: la vacuna.
El suceso que ha marcado 2020 es la aparición de un nuevo coronavirus, el SARS-CoV-2. Los primeros casos se detectaron en la ciudad china de Wuhan. Hoy hace un año, el Gobierno chino comunicó 27 casos a la Organización Mundial de la Salud (OMS). El 30 de enero, la OMS declaró la emergencia sanitaria internacional, un mes después del conocimiento de la existencia del nuevo virus y cuando ya se habían confirmado cerca de 8.000 casos y 170 muertos en China, un centenar de positivos en otros 18 países y transmisión local en cuatro.
En España, la primera vez que el ministro de Sanidad, Salvador Illa, se pronunció sobre el nuevo coronavirus fue el 22 de enero, transmitiendo un mensaje de “tranquilidad y confianza” en el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), liderado por el epidemiólogo Fernando Simón, y señaló que España tenía “recursos” para “actuar ante cualquier eventualidad” que se produjera.
El 31 de enero, Sanidad confirmó su primer positivo: un turista alemán en La Gomera. Ese mismo día se produjo la primera rueda de prensa de Simón, en la que afirmó que la epidemia tenía “posibilidades de empezar a remitir” y que España “no va a tener, como mucho, más allá de algún caso diagnosticado”. A 31 de diciembre, España roza los dos millones de casos confirmados y supera las 50.000 muertes oficiales por COVID-19.
Llegó febrero y los casos crecieron progresivamente. El 9 se confirmó el segundo positivo, un turista británico en Palma de Mallorca, pero la situación comenzó a preocupar con el brote en el norte de Italia, por su cercanía y movilidad con España. A finales de mes, estábamos en 50 casos confirmados, pero las únicas restricciones de las autoridades eran la “recomendación” de no viajar a las zonas de riesgo y testear a aquellos que vinieran de estos lugares y presentaran síntomas.
MARZO Y ABRIL, EL CONFINAMIENTO
Marzo se inició con agoreras noticias: se registró el primer fallecido por COVID-19, un valenciano de 69 años que murió por neumonía el 13 de febrero al que se le detectó el virus en una necropsia posterior. La segunda muerte llegó ese mismo día: un anciano de 82 años con enfermedades crónicas en Vizcaya. Para el viernes 6 de marzo, ya teníamos diagnosticados 382 casos y 5 muertos pero no se tomaron medidas drásticas, como la prohibición de grandes eventos. Ese fue el último fin de semana de la ‘vieja normalidad’.
Con 911 contagiados y 25 muertos, Illa convocó el lunes 9 una rueda de prensa vespertina y anunció el cierre de los centros educativos en Comunidad de Madrid, Vitoria y Labastida, convirtiéndose en las primeras medidas realmente restrictivas contra el virus. Todo se precipitó esa semana. El 11 de marzo (un día que nunca se olvidará también por otras razones) la OMS declaró la pandemia de COVID-19 a nivel mundial. El 12 de marzo se cerraron todos los centros educativos, el 13 de marzo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, decretó el estado de alarma y el domingo 15 entró en vigor el confinamiento domiciliario estricto, que se prolongó hasta el 26 de abril.
Esos más de 40 días han sido algunos de los peores momentos de la historia reciente de España: 47 millones de personas confinadas, hospitales colapsados, profesionales sanitarios desprotegidos por escasez de material y decenas de miles de muertos, especialmente en residencias. Se montaron hospitales de campaña por toda España e incluso morgues provisionales, como el Palacio de Hielo de Madrid, donde se observaron las imágenes más duras de los últimos meses.
Tras tocar máximos a finales de marzo y después de unas semanas de agonía, las muertes y los casos comenzaron a ralentizarse lentamente en las dos primeras semanas de abril, aún en medio de una grave crisis y con el agotamiento de los profesionales. En este contexto, el Gobierno anunció el primer plan de desescalada en cuatro fases hasta junio. Se veía por fin la luz al final del túnel, pese a que por el camino se quedaron 45.684 personas, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).
LA DESESCALADA, LA ‘NUEVA NORMALIDAD’ Y LA ‘SEGUNDA OLA’
El cierre del hospital de Ifema el 1 de mayo fue otra de las buenas noticias de esos días. Progresivamente los ciudadanos españoles volvieron a ‘conquistar’ las calles y negocios como la hostelería intentaban recuperarse, aunque con el uso obligatorio de mascarillas. Finalmente, tras avanzar en el proceso de desescalada, el 21 de junio llegó la ansiada ‘nueva normalidad’.
A nivel nacional, la tasa de contagios estaba estable, pero dentro de una aparente relajación contra el virus, los brotes no tardaron en llegar. De hecho, ese mismo 22 de junio se confinaron tres comarcas aragonesas por un contagio masivo en una empresa hortofrutícola de Lleida que pasó a la provincia de Huesca. Para mitad de julio, España se encontraba otra vez en 587 nuevos casos diarios. Ante el gran aumento, Sanidad decidió el 14 de agosto cerrar todos los bares de copas y discotecas en España, además de la prohibición de fumar en la calle.
A finales de mes, ya había transmisión comunitaria por toda España y la sombra de la ‘segunda ola’ se hacía cada vez más grande, entre falta de rastreadores y disputas competenciales entre Gobierno y las CCAA. Con presión asistencial y contagios al alza, comenzó el curso escolar y los españoles volvimos de las vacaciones.
Para mediados de mes la ‘segunda ola’ era una realidad y, tras una breve estabilización, en los primeros días de octubre se inició el aumento exponencial, que llegó a su pico el 9 de noviembre, con una incidencia de 529 casos por 100.000 habitantes en 14 días. Algunos hospitales volvieron a situaciones preocupantes, aunque no cercanas a las de la ‘primera ola’.
Un mes después, el 10 de diciembre, gracias a los confinamientos autonómicos y al toque de queda nocturno, entre otras medidas, la ‘segunda ola’ parecía remitir: se tocó suelo con una incidencia de 188. Desde entonces, con la sucesión de días festivos y el consiguiente aumento de la movilidad, los positivos han vuelto a repuntar. A cierre del año, aún no se sabe con exactitud si estamos viviendo el inicio de una ‘tercera ola’ o un repunte de la ‘segunda’.
LA ‘DOSIS’ DE ESPERANZA
Pese a todo, este mes ha traído grandes noticias: Margaret Keenan, una mujer británica de 90 años, se convirtió el 9 de diciembre en la primera persona en el mundo en recibir la vacuna de Pfizer y BioNTech. En un hito sin precedentes, la ciencia y la industria farmacéutica han conseguido en apenas un año desarrollar una compleja vacuna y que sea, además, efectiva y segura.
Desde el primer conocimiento del virus, científicos de todo el mundo se volcaron en esta nueva amenaza. De hecho, ya el 20 de enero, apenas unos días después de la caracterización del virus, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos (NIH, por sus siglas en inglés) anunciaron que estaban trabajando en una vacuna, el origen de la inyección de Moderna. En esos primeros meses de pandemia, los laboratorios más potentes del mundo, como Pfizer, AstraZeneca, Janssen o Sanofi, se activaron para conseguir una solución contra el virus.
Hoy, 31 de diciembre, hay cientos de miles de personas ya vacunadas a nivel mundial y en España entramos en la segunda semana de la campaña de vacunación, que comenzó el pasado domingo con la esperada inyección a Araceli, una mujer de 96 años de la residencia Los Olmos de Guadalajara. Un año después de que todo empezara, finalmente hemos encontrado una ‘dosis’ de esperanza.
MADRID,
Fecha:31/12/2020
Fuente:https://www.europapress.es/asturias/noticia-recorrido-2020-ano-peor-pandemia-siglo-acaba-dosis-esperanza-20201231095233.html?utm_source=boletin&utm_medium=email&utm_campaign=usuariosboletin

27 diciembre 2020

Los desatinos científicos del año (covid y no covid)

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:55

Desde amuletos de jade contra el coronavirus a la sociología de las arañas.

Retraction Watch, fundada en 2010 por Ivan Oransky y Adam Marcus, se ha convertido en la referencia de las pifias científicas publicadas. Su base de datos contenía en septiembre pasado 24.000 entradas, desde sonados fraudes o meros plagios hasta pequeños errores en una fotografía o en un gráfico. Las retiradas de artículos que contabilizan son 1.650. Aunque envuelto a veces en réplicas razonadas y en largas polémicas, su trabajo esencial se basa en recoger las rectificaciones o correcciones que publican las propias revistas.
Es un modo de contribuir a la transparencia, al descubrimiento de caraduras, a la denuncia de ‘depredadores’ y al proceso, implícito, de autocorrección de la ciencia. No todo son fraudes y engaños intencionados; hay descuidos motivados por las prisas, por el afán de publicar antes que otros, por la falta de supervisión, por sesgos inconscientes o por la propia complejidad de algunos temas para los que en ocasiones es difícil encontrar revisores competentes.
En un año tan convulso como el que finaliza, en el que muchos investigadores han estado en el dique seco, en el que el interés se ha volcado en los estudios preimpresos (preprint) más que en los revisados y publicados, en el que han aparecido unos 200.000 estudios sobre el SARS-CoV-2 y la covid-19, según la base de datos Dimensions, en el que las grandes revistas han acelerado las revisiones y ediciones, se podría esperar un aluvión de rectificaciones.
Hasta principios de diciembre, el rastreador de Retraction Watch había recogido 39 artículos sobre la covid-19 retirados de los servidores de preimpresión y de las revistas revisadas, pero los fundadores de esta web aseguran que el número irá creciendo a medida que pasen los días y el aluvión de publicaciones se vaya sedimentando, leyendo y corrigiendo. Como en los últimos años, Oransky y Marcus han seleccionado para la revista The Scientist los grandes fiascos del año, divididos esta vez en covid y no covid.

Diez extravíos pandémicos
El misterio de Surgisphere. Sin duda, el principal escándalo editorial lo protagonizaron dos de las mejores revistas médicas del mundo: The Lancet y The New England Journal of Medicine. A mediados de año se vieron obligadas a eliminar sendos artículos que se basaban en datos de la compañía Surgisphere, de Chicago, que se negó a compartir sus resultados con los coautores y los editores involucrados. Expertos en bioestadística y ética médica cuestionaron cómo Surgisphere, una pequeña empresa sin mucha experiencia en análisis de grandes datos, podría haber recopilado y analizado decenas de miles de registros de pacientes, particularmente dada la complejidad de navegar por los acuerdos de confidencialidad. El de The Lancet trataba sobre la falta de eficacia de la hidroxicloroquina frente a la covid, y el del New England informaba de que tomar ciertos medicamentos contra la hipertensión, como los inhibidores de la ECA, no parecía aumentar el riesgo de muerte entre los enfermos de covid -19. El primero tuvo una enorme influencia y condujo a la suspensión de muchos ensayos clínicos sobre hidroxicloroquina. Lo paradójico del caso es que ambos estudios retirados estaban en lo cierto, como se ha ido comprobando en trabajos posteriores. Un tercer e influyente estudio de Surgisphere fue retirado del servidor de preimpresión SSRN a petición de un coautor. Trataba de los beneficios potenciales de la ivermectina contra el coronavirus.
La caída de la hidroxicloroquina. En mayo se retiró otra prepublicación en medRxiv sobre el potencial de la hidroxicloroquina y la azitromicina a cargo de un equipo del Hospital Raymond Poincaré, de París. Una versión mitigada de ese estudio se publicó en octubre en International Journal of Antimicrobial Agents, revista editada por Didier Raoult, un conocido científico francés cuyo trabajo con la hidroxicloroquina al principio de la pandemia desencadenó un amplio optimismo. Hasta ahora, ninguno de los artículos de Raoult sobre este antimalárico se ha retirado, aunque una revisión de uno de ellos encargada por el grupo Elsevier encontró que tenía “deficiencias metodológicas importantes” y era “totalmente irresponsable”. PLoS ONE le retiró asimismo este año un artículo de 2013, obviamente no relacionado con la covid, debido a “imágenes sospechosas”.
Trampa antidepredadores. La hidroxicloroquina también fue el motivo de una inteligente trampa llevada a cabo por un par de investigadores europeos alarmados por el presunto comportamiento depredador del Asian Journal of Medicine and Health (AJMH), que había publicado un sospechoso estudio francés alabando el fármaco y firmado entre otros por un diputado. Mathieu Rebeaud y Florian Cova, del falso Institute for Quick and Dirty Science, en Suiza, le colaron al AJMH un artículo que afirmaba, entre otras fantasmadas, que el virus SARS-CoV-2 era “inesperadamente más mortífero que los patinetes”, y que la hidroxicloroquina podría ser la “solución”. La revista reaccionó indignada cuando le empezaron a llegar las burlas de medio mundo y retiró el artículo, pero dejó el estudio inicial intacto.
Mascarillas ineficaces. En junio, la misma semana de las retiradas en Lancet y NEJM, Annals of Internal Medicine tuvo que anular un artículo muy citado que había publicado en abril y en el que un equipo de la Universidad de Ulsan, en Seúl, afirmaba que las mascarillas eran ineficaces para prevenir la propagación del SARS-CoV-2. El ensayo, que tuvo gran repercusión en los medios de comunicación y las redes sociales, y hasta en la OMS, era lamentablemente endeble pues solo se basaba en los datos de cuatro participantes.
El peor estudio. Si la falta de datos era un problema para algunos estudios, otros sufrían de una completa falta de sentido común, como el publicado en Journal of Biological Regulators and Homeostatic Agents por un equipo de italianos, rusos y estadounidenses, en el que se decía que la covid-19 era el resultado de la tecnología 5G, uno de los bulos que más han circulado en las redes sociales. El blog Science Integrity Digest, de la detective de datos Elisabeth Bik, lo ha elegido como el “peor estudio de 2020″.
A lomos de un meteorito. El anterior estudio puede competir sin duda con la teoría de un equipo internacional acaudillado por Chandra Wickramasinghe, del Instituto para el Estudio de la Panspermia, aparecida en el libro Advances in Genetics, de Elsevier, en el que proclaman que el nuevo coronavirus vino a la Tierra el año pasado en un meteorito. Para los panspérmicos, muchos de los virus peligrosos que han asolado el planeta proceden del espacio exterior.
Amuletos anticovid. Siguiendo con las hipótesis fantásticas, la revista Science of the Total Environment debía de tener pocos revisores, o ninguno, cuando publicó un estudio, nada menos que de la Universidad de Pittsburgh, en el que se aseguraba que los brotes de covid pueden deberse a anomalías geomagnéticas y que el uso de amuletos de nefrita-jade, un silicato cálcico de ferromagnesio, podría evitar la infección. Tras el consiguiente alboroto en Twitter, los coautores del artículo pidieron su anulación, y ahora figura como “retirado temporalmente”.
A vueltas con la vitamina D. La revista PLoS ONE emitió una nota de cautela por un artículo que publicó en septiembre de un equipo de las universidades de Teherán y Boston donde se sugería que la vitamina D podría proteger contra la covid-19 grave. La medida se produjo después de las críticas en Twitter de Gideon Meyerowitz-Katz, un epidemiólogo australiano que señaló, entre otras cuestiones, que el estudio se basó en un pequeño número de pacientes y parecía mostrar un resultado nulo. Aun así, la vitamina D es una de las sustancias más estudiadas contra la infección y varios ensayos apoyan sus beneficios.
¿Alarma infundada? En abril, investigadores del Imperial College de Londres tuvieron que corregir un artículo en Lancet Infectious Diseases que se basaba en parte en un preprint de febrero con datos epidemiológicos de China, en el que se pronosticaba que la covid-19 mataría a medio millón de personas en el Reino Unido y a más de dos millones en Estados Unidos si no se tomaban medidas preventivas. En palabras de The Washington Post, el estudio “ayudó a mejorar las estrategias frente al coronavirus en Estados Unidos” y condujo al gobierno británico a implantar medidas de distanciamiento social y aislamiento. Los autores han dicho después que estaban seguros de que los datos posteriores habían afirmado sus hallazgos generales. Es un clásico ejemplo epidemiológico de alarma inicial que conduce a medidas de contención que reducen los desastrosos efectos previstos.
Similar al VIH. La revista Cellular & Molecular Immunology tardó tres días en aceptar un artículo de investigadores chinos sobre cómo la covid-19 puede infectar los glóbulos blancos, de modo similar al VIH, y luego tardó dos meses en retractarse después de que en una carta enviada a la revista el investigador Leonardo Ferreira, de la Universidad de California en San Francisco, dijera que en ese estudio “no se utilizaron células T humanas y que los datos de la citometría de flujo para la infección viral fueron malinterpretados flagrantemente”. Antes de que se retirara, el artículo, tuvo una gran repercusión en los medios y fue objeto de miles de tuits.
Disparates no covid-19
Química meritoria. Algunas revistas se han dedicado este año a purgar lo que algunos lectores percibían como artículos ofensivos. En junio, la venerable revista alemana Angewandte Chemie se retractó de un ensayo de Tomáá Hudlick, investigador de la Universidad canadiense de Brock, en el que lamentaba los esfuerzos para diversificar su campo, es decir, para forzar la igualdad de sexos, razas y otras inclusiones. “Cada candidato -escribía- debe tener la misma oportunidad de asegurar un puesto, independientemente de su identificación/categorización personal. El aumento y el énfasis en las prácticas de contratación que sugieren o incluso exigen igualdad en términos de números absolutos de personas en subgrupos específicos es contraproducente si conduce a la discriminación contra los candidatos más meritorios”. La trifulca que originó en redes sociales científicas y el desacuerdo con esa postura hizo que dimitieran 16 miembros del consejo editorial de la revista y otros dos fueron expulsados.
Cirujanas en bikini. El Journal of Vascular Surgery se metió en arenas movedizas después de publicar en agosto pasado un artículo de cirujanos del Hospital Universitario de Boston que argumentaban que los médicos que publican fotos de sí mismos con ropa informal o en traje de baño actúan de una manera “potencialmente poco profesional”. El ensayo, criticado como extemporáneo y misógino, desencadenó el movimiento #medbikini en Twitter y, finalmente, una disculpa de la revista.
Macedonia telúrica. Entre los autores del artículo 5G-Covid-19 estaba Massimo Fioranelli, cuyo nombre también apareció en otros cinco artículos ahora retirados de un número especial de Macedonian Journal of Medical Sciences de 2019 dedicado a la dermatología global. Uno de ellos afirmaba que “un agujero negro en el centro de la Tierra desempeña el papel del mayor sistema de telecomunicaciones para conectar ADN, ADN oscuro y moléculas de agua en colectores dimensionales 4+N”.
Arañas insociables. Un caso notable ha sido el de Jonathan Pruitt, un científico en Canadá que estudia la sociología de las arañas. A principios de este año, uno de los coautores de Pruitt le dio por sospechar de la veracidad de sus datos. Sus pesquisas han conducido a ocho retractaciones, por ahora, de estudios de Pruitt publicados en revistas como Biology Letters, Proceedings of the Royal Society B y American Naturalist.
Rectificar es de sabios. Y algunos científicos lo hacen gustosamente cuando se percatan de que algo han hecho mal u otro colega se lo dice. Así, Frances Arnold, del Instituto Tecnológico de California y coganadora del Premio Nobel de Química de 2018 por sus trabajos sobre la evolución de las enzimas, anunció en enero de este año, antes de que lo hiciera la propia revista Science, que retiraba un estudio publicado el año pasado sobre la síntesis enzimática de los betalactámicos pues no han podido replicar los resultados. Un ejemplo de sinceridad y transparencia.

José R. Zárate

Fecha:25/12/2020
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/investigacion/los-patinazos-cientificos-del-ano-covid-y-no-covid.html

18 diciembre 2020

Encuentran una nueva forma de acabar con covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:53

Una cosa tan simple como reemplazar las bombillas en los espacios públicos puede hacerlas mucho más seguras y minimizar el riesgo de contraer Covid-19. Esta es la afirmación presentada por investigadores de la Universidad de Tel Aviv, quienes realizaron un estudio y establecieron que el nuevo coronavirus es sensible a un tipo específico de luz LED. Los espacios públicos interiores como los centros comerciales, el transporte público y las escuelas se encuentran entre los lugares de mayor riesgo cuando se trata de Covid-19. El virus se propaga como la pólvora en esos espacios, y se han registrado muchos casos de escuelas enteras y otros espacios interiores que se han cerrado con cientos de casos confirmados de Covid-19. Hasta ahora, se podía hacer muy poco para que estos espacios fueran más seguros. Sin duda, la limpieza y desinfección periódicas, así como el distanciamiento social y el uso de mascarillas ayudan mucho, pero incluso con todas estas prácticas implementadas, el virus sobrevive y se propaga más. Además, la desinfección de autobuses, trenes y centros comerciales completos requiere bastante tiempo y esfuerzo, por lo que los investigadores han estado tratando de encontrar métodos alternativos durante bastante tiempo.

En un intento por encontrar un método que pudiera ayudar a erradicar el virus en interiores, los investigadores de la Universidad de Tel Aviv bajo el liderazgo del profesor Hadas Mamane probaron la capacidad de las luces LED UV para desinfectar superficies, y simplemente regresaron con los resultados. El artículo se incluyó en la edición de noviembre de 2020 de la revista Journal of Photochemistry and Photobiology B: Biology. Para gran alivio y esperanza de todos nosotros, los investigadores han demostrado que el nuevo coronavirus se puede erradicar de manera eficiente, rápida y económica con el uso de diodos emisores de luz ultravioleta (UV) (UV-LED). Como explicó el profesor Mamane en una entrevista para el sitio web de la Universidad de Tel Aviv, “Eliminamos los virus utilizando bombillas LED más baratas y más fáciles de conseguir, que consumen poca energía y no contienen mercurio como las bombillas normales. Nuestra investigación tiene implicaciones comerciales y sociales, dada la posibilidad de usar tales bombillas LED en todas las áreas de nuestras vidas, de manera segura y rápida “. Usar estas bombillas es fácil y posible prácticamente en cualquier lugar, desde habitaciones hasta sistemas de ventilación y puertas. “Los sistemas de desinfección basados en bombillas LED … se pueden instalar en el sistema de ventilación y el aire acondicionado, por ejemplo, y esterilizar el aire aspirado y luego emitido a la habitación”, afirmó Mamane. LED luces y coronavirus

Según los investigadores, las bombillas más baratas y fácilmente disponibles con una longitud de onda de 285 nanómetros fueron casi tan eficientes para matar el virus como las bombillas más caras con una longitud de onda de 265 nm. En menos de medio minuto, las bombillas de 285 nm destruyeron más del 99,9% de los coronavirus. Esta es una gran noticia, ya que estas bombillas especiales podrían incorporarse con relativa facilidad en espacios públicos interiores y desinfectarse cada pocas horas. Desafortunadamente, los investigadores señalan que estas bombillas LED UV no son adecuadas para hogares privados, ya que emiten radiación peligrosa y podrían provocar efectos secundarios graves si una persona estuviera expuesta a ellas. Aún así, este nuevo método realmente podría ayudar a minimizar el riesgo de contraer el virus en espacios públicos y sigue siendo extremadamente valioso.

Fecha: 17/12/2020
Fuente:https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=21143

Casi todos los casos de anosmia por covid se recuperan en dos meses

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:48

9 diciembre 2020

Dos posibles indicaciones para frenar el envejecimiento del cerebro

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:07

ejercicios viejosExperimentos con ratones ayudaron a determinar los dos principales factores que impiden que el cerebro envejezca.
Un grupo de especialistas de la Universidad Estatal Immanuel Kant (Rusia) y de la Universidad de Warwick (Reino Unido) han descubierto que llevar un estilo de vida activo y reducir las calorías ingeridas puede frenar el envejecimiento del cerebro, según un comunicado de la universidad rusa, que recoge el estudio publicado a finales de mayo en la revista Frontiers in Cellular Neuroscience. La investigación, que se centró en las neuronas, las sinapsis y las células gliales, concluye a medida que una persona adquiere experiencia, sus sinapsis cambian: se fortalecen o se debilitan. “El proceso de fortalecimiento o debilitamiento de las conexiones sinápticas puede ser regulado por las llamadas células gliales”, explica el investigador Alexánder Bogdánov, precisando que estas células “proporcionan energía a las neuronas y regulan la transmisión sináptica, liberando el adenosín trifosfato (ATP). Todos estos procesos influyen directamente en las funciones cognitivas del cerebro”, afirmó.
Los investigadores llevaron a cabo una serie de experimentos con ratones, de tal forma que a un grupo fue sometido a un estilo de vida activo, con juguetes, túneles, una rueda para correr y mucho más espacio; mientras que a otro grupo se le redujeron las calorías.
“Descubrimos que en los ratones viejos la señalización sináptica mejoró y la señalización de calcio en las células gliales fue más activa”, sostiene Bogdánov. “En consecuencia, la capacidad de las células gliales para liberar el ATP aumentó, por lo que los ratones que viven en un entorno enriquecido mantienen un alto nivel de habilidades cognitivas. A nivel de sinapsis, el cerebro parece más joven en comparación con el cerebro de otros ratones sin estilo de vida activo y una nutrición moderada”.
Ahora el objetivo de los investigadores pasa por encontrar una forma farmacológica para combatir el envejecimiento del cerebro, sobre todo para aquellas personas que no puedan realizar la actividad física o tengan dificultades con dieta.

Fecha:29/11/2019
Fuente:Rusia Today

https://actualidad.rt.com/actualidad/322408-cientificos-recetas-frenar-envejecimiento-cerebro?utm_source=Email-Message&utm_medium=Email&utm_campaign=Email_daily

La alteración de la microbiota intestinal se asocia al desarrollo de insuficiencia cardiaca

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:56

La confirmación en modelo animal de que los cambios en la microbiota intestinal predisponen a la insuficiencia cardíaca (IC) abre innovadoras estrategias terapéuticas.

En los últimos años, la microbiota intestinal está demostrando una notable relevancia en el funcionamiento normal del organismo. Las más recientes investigaciones en el ámbito cardiológico han observado una microbiota alterada en pacientes con insuficiencia cardíaca (IC) frente a los que no tenían IC, “aunque se desconocía si esta disbiosis era causa o consecuencia. Ahora, se ha podido confirmar que los cambios intestinal son anteriores al desarrollo de las manifestaciones cardíacas, lo que implica que los cambios en la microbiota intestinal pueden ser causa de IC”, explica a DM Dulcenombre Gómez Garre, del Laboratorio de Biología Vascular y Microbiota, del Instituto de Investigación Sanitaria San Carlos del Hospital Clínico (Idissc) de Madrid y del CiberCV, que junto a un equipo multidisciplinar ha valorado, durante dos años, este fenómeno en un modelo de animal predispuesto a desarrollar genéticamente IC.
El trabajo, publicado en Hypertension, abre nuevas perspectivas, ya que -si finalmente se traslada a la clínica-, podría servir para identificar a pacientes que pudieran desarrollar esta afectación cardiológica, porque “uno de los principales obstáculos en la clínica es que es muy complejo predecir quién va a desarrollar IC e impide adelantarse. Pacientes con la misma patología, por ejemplo hipertensión controlada o no, unos desarrollan y otros no IC. Los cardiólogos disponen de algunos marcadores que les orientan quién va a tener mejor o peor evolución, pero una vez que ya está instaurada la IC”.
Predecir quién va sufrir IC o su riesgo
El trabajo, por tanto, permitirá, si los datos se pueden finalmente extrapolar a los pacientes, predecir en cierta forma la progresión de la IC, así como que una intervención para restaurar la microbiota intestinal pueda ser una estrategia terapéutica innovadora para prevenir su desarrollo. “Analizando la composición de la microbiota intestinal o algún marcador relacionado con ella, podríamos predecir qué paciente va a desarrollar IC o, al menos, quién tiene más riesgo, con lo cual el cardiólogo podría estar más atento a su evolución o o intensificar su tratamiento”.
Gómez Garre considera que la confirmación del hallazgo en los pacientes puede ser una novedad terapéutica para los pacientes con IC, ya que la microbiota intestinal puede modularse en gran medida con la dieta y podría llegarse al punto, nada fácil, desde luego de prevenir la IC a través de variaciones en la microbiota intestinal.
Desde un punto de vista cardiológico, la dieta y el estilo de vida son fundamentales para una buena salud cardiovascular y adquieren cada vez mayor importancia. “Las bacterias intestinales son capaces de producir sustancias que regulan el equilibrio cardiovascular, por lo que una dieta cardiosaludable asegura una buena microbiota intestinal”, señala Julián Pérez Villacastín, director del Instituto Cardiovascular del Hospital Clínico de Madrid.
Administar probióticos, ¿antes o después?
Sobre si sería factible modificar la microbiota intestinal en los pacientes con diagnóstico firme de IC, Gómez Garre se muestra esperanzada y adelanta que han comenzado otro estudio en el que a los pacientes con IC se les administrará un probiótico para determinar si “no se puede revertir la enfermedad, al menos, que se pueda disminuir su severidad y sus complicaciones: número de ingresos y de veces que tienen que acudir a urgencias por descompensación. Si no se puede revertir, al menos, que sea una IC menos severa”.
De la misma forma, también se ha planteado si administrar de una manera temprana probióticos a pacientes en los que se sospecha que pueden desarrollar IC podría ser beneficioso para frenar la evolución. Sin embargo, la investigadora recuerda de nuevo las dificultades que existen para predecir clínicamente quién va a evolucionar a IC y, además, no existen evidencias científicas sólidas que puedan reafirmar esta hipótesis. “Pensamos que los probióticos pueden tener un papel en la clínica, pero también hay que subrayar que no todos los probióticos sirven para todo, por lo que deberían ser específicos para cada patología”.
El modelo estudiado en el Clínico, en cuyo desarrollo también han participado Adriana Ortega Hernández, Rubén Gómez Gordo y Javier Modrego, del Laboratorio de Biología Vascular y Microbiota, es una IC que se ha centrado en la hipertensión, uno de los múltiples factores de riesgo de IC, y cuya evolución es muy similar al que desarrollan naturalmente los enfermos con HTA que evolucionan a IC. “En este modelo hemos observado que primero se alteró la microbiota intestinal y después, la función y la estructura cardíaca”.
El siguiente paso es determinar si es posible establecer una estrategia terapéutica efectiva. Para ello han diseñado un probiótico -aprobado por el Comité Ético-, que, creemos, puede ser inmunomodulador y que se va a administrar a los pacientes con IC, causada por cualquier etiología, con la idea de que pueda, si no revertir, al menos disminuir las complicaciones que la acompañan.
Si el beneficio se confirma, esta terapia podría ser de inmediata aplicación a la clínica, considera Gómez Garre, quien abre el abanico de patologías para el uso de probióticos como, por ejemplo, pacientes con covid-19 a través de un ensayo en el que se determinará si los probióticos favorecen su recuperación y en el que también participan profesionales del Servicio de Medicina Interna, Análisis Clínicos y Microbiología.
Raquel Serrano

Fecha: 3/11/2020
Fuente:Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/trasplantes/identifican-un-biomarcador-de-rechazo-de-trasplante-cardiaco.html

16 noviembre 2020

Lo que se conoce sobre la inmunidad al Covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 10:12

coronavirus.jpg3La forma más segura de contraer la pandemia de Covid-19 es lograr la inmunidad colectiva, ya sea con una vacuna o de forma natural. Una población ha alcanzado la inmunidad colectiva cuando un porcentaje suficientemente grande de individuos se vuelve inmune a una enfermedad. Cuando esto sucede, las personas infectadas ya no pueden transmitir la enfermedad y la epidemia se extinguirá. Sin embargo, tratar de lograr la inmunidad colectiva para el SARS-CoV-2 es demasiado arriesgado y puede que ni siquiera resulte sostenible. “El COVID-19 puede ser fatal en cualquier grupo de edad”, explicó a Healthline Lauren Rodda, investigadora postdoctoral senior en inmunología de la Facultad de Medicina de la Universidad de Washington, “y el costo para la vida humana es terriblemente inaceptable”. La razón de esta incertidumbre es que todavía hay mucho que no sabemos sobre la inmunidad después de la recuperación de Covid-19, incluido cuánto tiempo dura. En este artículo, reuniremos todo lo que se sabe sobre la inmunidad en la recuperación de pacientes con Covid y las conclusiones que los científicos y los expertos en salud pueden sacar de ella. Artículo relacionado: Covid-19 Actualización: Aumentan Las Esperanzas Con La Vacuna De Oxford Lo que los expertos saben actualmente sobre la inmunidad duradera inmunidad COVID

La razón de esta incertidumbre es que todavía hay mucho que no sabemos sobre la inmunidad después de la recuperación de Covid-19, incluido cuánto tiempo dura. En este artículo, reuniremos todo lo que se sabe sobre la inmunidad en la recuperación de pacientes con Covid y las conclusiones que los científicos y los expertos en salud pueden sacar de ella.

Lo que los expertos saben actualmente sobre la inmunidad duradera inmunidad Covid

Según el Dr. Rodda, no podemos estar seguros de que las personas sean inmunes a la reinfección simplemente porque aún no se han realizado suficientes investigaciones. “Esto requeriría rastrear la reexposición de un número significativo de personas y determinar si se enferman”, dijo. Sin embargo, un estudio reciente publicado en la revista “Immunity” mostró hallazgos alentadores. Se encontró que las personas que se recuperan incluso de casos leves de Covid-19 producen anticuerpos que se cree que protegen contra la infección durante al menos 5 a 7 meses y posiblemente podrían durar mucho más. El equipo de investigación ha examinado a casi 30.000 personas en Arizona desde el 30 de abril, poco después de que se desarrollara un análisis de sangre que podría detectar el coronavirus. Estos resultados de investigación son mucho más prometedores que los de estudios similares anteriores, que mostraron que los anticuerpos se mantuvieron durante al menos 3 meses.

Los anticuerpos son esencialmente proteínas sanguíneas que el cuerpo produce para un antígeno específico. Son el batallón de “búsqueda” del sistema de búsqueda y destrucción del sistema inmunológico, encargado de encontrar un enemigo y marcarlo para su destrucción. Las células de memoria mantienen información de invasores microbianos previos en nuestro sistema inmunológico, lo que le permite tener una respuesta más rápida y fuerte la próxima vez que los encontremos. Si los pacientes anteriores se vuelven a exponer al virus, es probable que estas células junto con los anticuerpos protejan a las personas de los síntomas y de una mayor transmisión. A pesar de varios estudios que prueban la existencia de anticuerpos en pacientes en recuperación, los investigadores no han verificado si alguna de las personas que evaluaron estuvo expuesta al virus nuevamente y si los anticuerpos que produjeron fueron suficientes para protegerlos. También hay otros factores en juego. Los expertos no están seguros de si la edad de un paciente y la gravedad de la enfermedad afectan la inmunidad, cuánto durará la protección después de la vacunación y cuál es la mejor manera de medir la inmunidad (¿es midiendo los anticuerpos? ¿Existe un tipo específico de anticuerpo para medir? ). Debido a que el Sars-CoV-2 es un virus tan nuevo, se necesita más tiempo para responder estas preguntas de manera concreta.

¿Una prueba positiva para alguien significa que uno es inmune?

En algunas infecciones, la presencia de anticuerpos proporciona una protección completa, mientras que en otros casos, no evitarán la reinfección, pero los síntomas pueden ser más leves. También existe la posibilidad de que no brinden protección en absoluto. Tener anticuerpos positivos al coronavirus, por lo tanto, no garantiza la inmunidad. El Dr. Steven Sperber, jefe interino de la división de enfermedades infecciosas del Centro Médico de la Universidad de Hackensack, señaló que algunos resultados de las pruebas pueden ser “falsos positivos”: una persona puede haber estado expuesta a un virus similar que también detecta la prueba, pero estos los anticuerpos no protegen del coronavirus. La conclusión es que hasta que se desarrolle una vacuna eficaz contra el nuevo coronavirus, realmente no podemos confiar en la inmunidad “natural” de los anticuerpos y las células de memoria. Sin embargo, saber que dura hasta 7 meses es un paso importante en el desarrollo de una vacuna. Hasta que comprendamos más sobre la reinfección o tengamos una vacuna que funcione, es mejor seguir tomando precauciones como el distanciamiento físico y el uso de cubrebocas, incluso después de la recuperación.

Fecha: 11/11/2020

Fuente: https://www.todo-mail.com/content.aspx?emailid=20814

14 noviembre 2020

Nueva pista para frenar la pérdida de sinapsis en el Alzheimer

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:29

AncianosUn equipo del CSIC encuentra un procedimiento para alterar la molécula Abeta42, causante del Alzheimer, y permitir que se exprese una enzima que ‘rescata’ las sinapsis deterioradas.

Un equipo liderado por científicos del Instituto Cajal, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), ha revelado un mecanismo que causa pérdida de sinapsis en las neuronas en el Alzheimer: una molécula bloquea un gen y ocasiona la pérdida de conexiones entre neuronas. En un estudio con moscas (Drosophila melanogaster), han observado que alterando la composición química de la molécula patológica, el péptido Aß42, se logra que esta permita al gen PI3K expresarse y “rescatar” las sinapsis deterioradas. El estudio, publicado en la revista Molecular Biology of the Cell, ha reproducido los resultados en una línea celular humana (células de neuroblastoma humano SH-SY5Y). Los científicos esperan que estos hallazgos permitan diseñar una nueva estrategia para combatir el Alzheimer.
“La transmisión de información entre neuronas ocurre en la sinapsis. En el caso de pacientes afectados por enfermedades neurodegenerativas -como el Alzheimer-, estas conexiones funcionan de manera incorrecta y disminuyen en número. Los cerebros dañados tienen como característica la acumulación de niveles tóxicos de dicha molécula”, explica Alberto Ferrús, investigador del CSIC y coordinador del estudio.
Los científicos han expresado la molécula patológica humana en moscas para estudiar los mecanismos que causan esa pérdida de conexiones sinápticas. “El estudio ha demostrado que la molécula patológica silencia la expresión de un gen que codifica una enzima clave. Esta enzima es una especie de factor de supervivencia para todas las células del cuerpo y su reducción en las neuronas conlleva la pérdida de sinapsis, la cual se acelera con la edad”, añade Ferrús.
Cuando los investigadores alteraron la composición química de la molécula, lograron que el gen se expresase, y observaron que las sinapsis se mantenían en cantidades normales, así como el tráfico interno en las neuronas, la capacidad de movimiento, la olfacción y longevidad de los cerebros. En concreto, han mostrado que el síndrome de toxicidad Aβ42 incluye el cierre transcripcional de la expresión de PI3K. Los resultados descubren una nueva estrategia farmacológica potencial contra esta enfermedad a través de la restauración de la actividad PI3K.
“El mecanismo de esta alteración está basado en la introducción de un grupo fosfato en la molécula patológica, lo que en química se denomina fosforilación, un procedimiento que reduce la cantidad relativa de monómeros y oligómeros de dicha molécula, que son tóxicos para la célula”, explica Ferrús. “De esa manera las neuronas no pierden sinapsis. Es decir, el gen identificado rescata las neuronas que expresan la molécula humana, alterada químicamente para no ser patológica”.

Fecha:27/2/2020
Fuente:Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/investigacion/nueva-pista-para-frenar-la-perdida-de-sinapsis-en-el-alzheimer.html

10 noviembre 2020

Diabetes no implica siempre más riesgo ante la Covid-19

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:41

La Sociedad Alemana de Diabetes señaló que, los diabéticos no son necesariamente pacientes de riesgo para el coronavirus SARS-CoV-2.

“No se puede poner a todos los pacientes con diabetes en la misma bolsa. Sobre todo, en el caso de las personas jóvenes con diabetes tipo 1, que con la terapia de insulina llegan a un nivel normal y aún no tienen enfermedades derivadas, no hay mayor riesgo para una evolución grave en caso de infectarse con coronavirus”, comentó el portavoz de la entidad, Baptist Gallwitz, poco antes del Día Mundial de la Diabetes, el 14 de noviembre.
Apuntó que los pacientes mayores con diabetes tipo 2 y otros condicionantes de la salud como enfermedades cardiovasculares y vasculares, presión alta y también marcado sobrepeso están claramente en mayor riesgo.
“En caso de una infección con la COVID-19, se produce una reacción inflamatoria en todo el cuerpo. Esto puede generar un daño adicional en los vasos. También aumenta el riesgo de oclusión de los vasos y la formación de coágulos”, señaló Gallwitz, vicedirector médico de la clínica universitaria de Tubinga.
“Cuando el metabolismo no está bien controlado y los valores de azúcar en la sangre están claramente por sobre la norma, se debilita el sistema inmune”, explicó el diabetólogo.
Gallwitz añadió que esto conlleva un riesgo aumentado para infecciones bacterianas adicionales como, por ejemplo, una infección del tracto urinario o una neumonía.
Unos siete millones de personas sufren de diabetes en Alemania, esta cifra aumenta continuamente. “Tenemos unos 1 500 nuevos casos a diario en Alemania, sobre todo de diabetes tipo 2″, indicó Gallwitz. El experto estima que habrá 12 millones de enfermos hasta 2040.

Fecha:6/11/2020
noviembre 06/2020 (dpa). – Tomado de la Selección Temática sobre Medicina de Prensa Latina. Copyright 2019. Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina S.A.
Editores:
Lic. Heidy Ramírez Vázquez
Dra. María Elena Reyes González

24 octubre 2020

La OMS admite que el remdesivir y otros fármacos usados contra el covid-19 tienen poco o ningún efecto: ¿qué alternativas existen hoy?

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 9:11

Tedros OMSUn total de 11.266 pacientes adultos de 30 países participaron en el estudio, que también evaluó los efectos de la hidroxicloroquina, la combinación de medicamentos anti-VIH lopinavir/ritonavir y el interferón.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señaló la semana pasada que el remdesivir, así como algunos otros fármacos de los que se pensaba que podían ser eficaces en el tratamiento del covid-19, no mostraron ningún resultado positivo contra esa enfermedad en el marco de un ensayo clínico. El remdesivir, uno de los medicamentos más esperanzadores, había sido aprobado para su uso en varios países.
Tras esos resultados, los especialistas siguen realizando estudios para encontrar alternativas. ¿Cuáles son los candidatos más probables, entre los fármacos existentes, para suavizar el impacto de la enfermedad y reducir el número de víctimas?
El estudio de la OMS y sus resultados
Meses antes de que se dieran a conocer los resultados de ese estudio de la OMS, el pasado 1 de mayo, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA, por sus siglas en inglés) autorizó el uso de emergencia del remdesivir. Utilizado desde entonces en varios países, fue uno de los medicamentos que se le suministraron recientemente al presidente Donald Trump, cuando este dio positivo al SARS-CoV-2.
Sin embargo, el inesperado resultado del ensayo clínico internacional Solidarity, de la OMS, y cuya versión preimpresa fue publicada el 15 de octubre en el portal medRxiv, mostró que el fármaco no es eficaz contra el coronavirus. Aparte del remdesivir, el estudio evaluó los efectos de la hidroxicloroquina, la combinación de medicamentos anti-VIH lopinavir/ritonavir y el interferón, aplicados a un total de 11.266 pacientes adultos en 405 hospitales de 30 países.
De acuerdo con la investigación, los régimenes de tratamiento con dichos fármacos parecieron tener “poco o ningún efecto” sobre la mortalidad en el transcurso de 28 días, o en la duración del curso hospitalario entre los pacientes hospitalizados con covid-19. Las pruebas de la hidroxicloroquina y la combinación de lopinavir/ritonavir se suspendieron ya en junio, tras demostrarse ineficaces.
En ese contexto, la compañía Gilead Sciences, que desarrolló el remdesivir, publicó un comunicado en el que afirmó que los resultados “parecen inconsistentes con la evidencia más sólida de los múltiples estudios aleatorios controlados publicados en revistas revisadas por pares que validaron el beneficio clínico” del fármaco. “Los beneficios del Veklury [remdesivir] fueron demostrados en tres ensayos clínicos aleatorios y controlados, incluso un ensayo clínico aleatorio, doble ciego y controlado con placebo (ACTT-1): el estándar de oro para evaluar la eficacia y seguridad del fármaco en investigación”, sostuvo la empresa.
“Nos preocupa que los datos de este ensayo global de etiqueta abierta no se hayan sometido a la rigurosa revisión necesaria para permitir una discusión científica constructiva, especialmente dadas las limitaciones del diseño del ensayo”, destacaron desde Gilead Sciences.
El remdesivir fue estudiado también por la farmacéutica estadounidense Eli Lilly and Company. En septiembre, la empresa señaló, tras un estudio con más de 1.000 participantes, que la combinación del baricitinib —un fármaco utilizado para tratar la artritis reumatoide severa— y el remdesivir puede reducir el período de recuperación de un infectado.
Las conclusiones de la OMS, sin embargo, no resultaron ser fatales para el remdesivir, ya que este 22 de octubre recibió la aprobación de la FDA, convirtiéndose de esa manera en el primer y por el momento único fármaco cuyo uso se autoriza formalmente para el tratamiento del covid-19 en EE.UU.
Alternativas
Tras la publicación de los primeros resultados del estudio, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, indicó que el proyecto todavía no ha llegado a su fin y que se siguen estudiando los efectos de otros medicamentos, incluyendo anticuerpos monoclonales y nuevos antivirales, y que se está reclutando a unos 2.000 pacientes cada mes.
El uso de anticuerpos monoclonales fue estudiado también por Eli Lilly and Company, pero la semana pasada la farmacéutica anunció que su ensayo clínico se detuvo por motivos de seguridad. Una portavoz de la firma señaló que esta acepta la recomendación de la Junta de Monitoreo de Seguridad de Datos (DSMB, por sus siglas en inglés), un grupo independiente de expertos médicos que monitorea los ensayos clínicos y que había recomendado una pausa en las pruebas denominadas ACTIV-3.
De momento, el medicamento más prometedor en la lucha contra el coronavirus es la dexametasona. Los autores del proyecto ‘Recovery’ (Recuperación), que se lleva a cabo en el Reino Unido, indicaron en junio que el fármaco reduce la tasa de mortalidad de los pacientes con ventilación artificial en aproximadamente un tercio, en comparación con el grupo que recibió atención estándar. Los especialistas precisaron que el riesgo de muerte para los pacientes graves con ventilación artificial se redujo del 40 % al 28 %.
Martin Landray, profesor de Medicina y Epidemiología en el Departamento de Salud de la Población en la Universidad de Oxford y uno de los principales autores del estudio, explicó que estos hallazgos sugieren que por cada ocho pacientes tratados con ventiladores, se podría salvar a uno si todos reciben dexametasona. Al mismo tiempo, según la investigación, el fármaco no tuvo ningún efecto en los pacientes que no requirieron asistencia respiratoria, fuese mediante un ventilador o máscara con oxígeno.

El director general de la OMS también evaluó de manera positiva el efecto de la dexametasona y la semana pasada afirmó que, hoy por hoy, es el único fármaco que ha demostrado ser eficaz contra la forma más grave de covid-19.

Fecha:23/10/2020

Fuente: Rusia Today.

https://actualidad.rt.com/actualidad/370793-oms-afirmar-remdesivir-farmacos-usados-ineficaces-alternativas?utm_source=Email-Message&utm_medium=Email&utm_campaign=Email_daily

Página siguiente »

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
Actualidad sobre diabetes mellitus