Diabetes mellitus

1 abril 2019

Curiosidades sobre Leonardo da Vinci que quizá no conocías

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 8:50

Sarah Romero
En 2019 se cumplen 500 años de la muerte del genio florentino del Renacimiento italiano.    Da VinciArquitecto, escultor, ingeniero, inventor y pintor… Leonardo da Vinci nació fuera del matrimonio en Vinci, Italia (a las afueras de Florencia). Esta posición ilegítima de Leonardo le impidió recibir una buena educación y lo excluyó de las ocupaciones más lucrativas. Sin embargo, tales limitaciones nunca obstaculizaron (y es posible que incluso alimentaran) el deseo de conocimiento y gran ambición de da Vinci.

A los 15 años, da Vinci se convirtió en aprendiz del pintor Andrea de Verrochio en Florencia (Italia), donde sus habilidades como artista se desarrollaron, florecieron e incluso intimidaron a su mentor. Si bien siempre estuvo interesado en los inventos, fue un cambio de escenario en 1482 el motivo principal que ‘desató’ al inventor que llevaba dentro Leonardo da Vinci.

En busca de un ámbito de trabajo más amplio, da Vinci se mudó de Florencia, considerada la capital cultural de Italia, a Milán, una ciudad mucho más política y militarista. Allí, da Vinci se vendió a sí mismo al duque Ludovico Sforza (un líder militar exitoso llamado “el oscuro”) como ingeniero militar. En la ciudad que “vivió y murió por la espada”, da Vinci comenzó a desarrollar muchos de sus famosos inventos de guerra.

Pasó 17 años en Milán trabajando para el duque, inventando, pintando, esculpiendo, estudiando ciencias y concibiendo un sinfín de ideas innovadoras y atrevidas. Sin lugar a dudas, los 17 años que pasó en Milán fueron el período más productivo de da Vinci. Pero, por supuesto, todas las cosas tienen un final.

En 1499, los franceses invadieron Milán y el duque Sforza fue expulsado de la ciudad. Leonardo pasó los años restantes de su vida viajando a ciudades como Venecia y Roma para trabajar en diferentes proyectos, con una mayor concentración en su arte (comenzando por su pieza más famosa, la Mona Lisa, en 1503) y estudios en anatomía (no podemos olvidar que da Vinci llevó a cabo más de 30 autopsias en su vida).

Después de visualizar cientos de inventos, dar vida a obras de arte legendarias y hacer avances en una amplia gama de campos (que van desde la astronomía hasta la arquitectura), da Vinci murió en 1519 a la edad de 67 años.
1. Fue un hijo “ilegítimo”
Da Vinci nació en 1452 cerca de Vinci, en lo que hoy es la región italiana de Toscana. Su padre era el notario Messer Piero Fruosino di Antonio da Vinci. Su madre, Caterina, se cree que era una campesina. Sin embargo, algunos expertos creen que Caterina era en realidad una esclava propiedad de Messer Piero. Los padres de da Vinci nunca se casaron. Y cuando su madre le tuvo, el joven da Vinci vivió con ella hasta los 5 años y luego se mudó a la casa de su padre, quien se había casado con otra mujer.

2. Relación distante
Los diarios del artista muestran que mantuvo una relación algo distante con su madre a lo largo de su vida adulta, intercambiando cartas con ella solo de vez en cuando. Eso sí; sus escritos sugieren una conexión mucho más estrecha con su padre, cuya muerte lamentó el genio florentino profundamente.

3. No estaba escolarizado
A diferencia de otros conocidos artistas del Renacimiento, da Vinci nunca recibió ningún tipo de educación formal. Sin embargo, recibió instrucción en el hogar sobre temas como lectura, escritura y matemáticas.

4. Maravillosa naturaleza
Al crecer en la Toscana rural, da Vinci pasó gran parte de su tiempo al aire libre, donde quedó absolutamente maravillado con el mundo natural. Sus diarios indican que tenía un interés especialmente increíble en las propiedades del agua, así como en los movimientos de las aves de presa. De hecho, el artista registró que su primer recuerdo fue de un sueño en el que un ave aterrizó en su rostro y empujó las plumas de la cola entre sus labios.

5. Etapa de aprendiz
No fue hasta la adolescencia cuando este artista en ciernes fue enviado a Florencia para servir de aprendiz de Andrea del Verrocchio, un destacado pintor florentino. Y no pasó mucho tiempo para que el estudiante se convirtiera en el maestro. Se rumorea que después de que da Vinci pintase uno de los ángeles en la obra de Verrocchio “El bautismo de Cristo”, el artista -con mucha más experiencia- se mostró tan humilde ante el talento del joven da Vinci que prometió no volver a pintar nunca más, aunque este es un rumor que nunca se ha demostrado.

6. Era disléxico
Al igual que Albert Einstein, Thomas Edison o Walt Disney, Leonardo da Vinci era disléxico. Se determinó a partir de su peculiar estilo de escritura, de izquierda a derecha. También tenía ortografía errática y su hábito de iniciar proyectos que nunca acababa ha sido relacionado como una tendencia del trastorno de atención (TDA). Su hábito de escribir al revés tenía otro beneficio: el estilo hacía que su escritura fuera difícil de leer, por lo que era prácticamente imposible que alguien escarbara en sus notas y robara sus ideas.

Gioconda7. Muchas de sus obras quedan inconclusas
Una cosa estaba clara. Da Vinci era un pintor notoriamente lento, y muchas de sus obras nunca llegaron a terminarse. Además de albergar a la famosa (y terminada) “Mona Lisa”, el Museo Louvre de París es el hogar de “La Virgen y el Niño con Santa Ana”, una pintura inacabada que representa a la Virgen María, un niño Jesús y la madre de María, Santa Ana. También en uno de los Museos del Vaticano está “San Jerónimo en el desierto”, otra pintura no finalizada de da Vinci, que representa a San Jerónimo y su compañero, un león domado. Quizá el más intrigante de los trabajos inacabados de da Vinci es su pintura “La Adoración de los Magos”, que supuestamente presenta una representación del joven artista. La pintura, que quedó incompleta en 1481, se ha mantenido en la Galería Uffizi en Florencia, Italia, desde 1670.

8. Muchos inventos también incompletos
Además de estas pinturas inacabadas, da Vinci dejó muchos inventos inconclusos. De hecho, no hay evidencia de que ninguna de las invenciones del artista fuesen construidas. Del mismo modo, ninguno de sus escritos fueron publicados mientras estaba vivo.

9. ¿Un procrastinador nato?
Ni mucho menos. El problema de da Vinci no era que no se pusiera a trabajar o que trabajara poco, sino que estaba constantemente iniciando nuevos proyectos y descuidaba los que ya había comenzado, que raramente acababa. Además, parece que Leonardo rara vez estaba contento con su trabajo, lo que tampoco ayudaba a que estuvieran “completos”. De nuevo tenemos que recordar su trastorno de atención, responsable de este comportamiento.

Hombre de Vitruvio que utilizó Da Vinci10. Cuerpos perfectos
Hay una razón por la que Da Vinci pintaba el cuerpo humano de manera tan realista: el artista estudió obsesivamente la anatomía del ser humano mediante la disección de cadáveres durante mucho tiempo. En una época en que el conocimiento médico en Europa era rudimentario, da Vinci fue uno de los pioneros en el campo de la documentación de la anatomía humana. De hecho, es considerado uno de los antepasados de esta ciencia.

11. Un ejemplo espectacular
Podemos ver el vasto conocimiento de da Vinci acerca de la anatomía humana en su obra maestra inacabada, ‘San Jerónimo en el desierto’. Colgada en los Museos Vaticanos, muestra a San Jerónimo arrodillado bajo un crucifijo; se encuentra en un paisaje rocoso y el león domado del santo yace a sus pies. Pintado en 1480, el increíble detalle del cuello de San Jerónimo con los tendones abultados y los músculos de sus hombros, revelan la obsesión creciente de da Vinci por la anatomía y la atención cercana a la fisiología humana. Está claro que su estudio del cuerpo humano a través de disecciones secretas ya hubiese comenzado.

12. Genial anatomista
Entre 1507 y 1513 da Vinci diseccionó más de 30 cadáveres, llenó cientos de páginas de sus cuadernos con documentación, escribiendo más de 13.000 palabras sobre observaciones de órganos, vasos sanguíneos, huesos y músculos y los dibujó -existen 240 dibujos- como nunca antes se habían representado. Está claro que si este trabajo se hubiese publicado en vida, el desarrollo científico de la humanidad habría llevado un camino distinto pues, como hemos comentado, la ilustración anatómica de la época se encontraba todavía en una fase bastante elemental.

13. El hombre de Vitruvio
Durante su carrera, da Vinci llenó docenas de cuadernos con sus pensamientos, ecuaciones, ilustraciones, experimentos y observaciones científicas / anatómicas. El más famoso de estos bocetos es el Hombre de Vitruvio, un estudio en proporciones clásicas que nunca llegó a publicarse. Dibujado en uno de los cuadernos privados del artista alrededor de 1490, el boceto era un método individual para reflexionar sobre las proporciones humanas “ideales” propuestas por el antiguo arquitecto romano Vitruvio. El dibujo ha venido a simbolizar la imagen del hombre del Renacimiento como un todo, una persona perfectamente en proporción con el mundo que le rodea. El dibujo se conserva en la Galería de la Academia de Venecia, pero es demasiado frágil para estar en exhibición permanente.

14. La última cena, un fracaso técnico
Da Vinci empleó una nueva técnica para esta pintura mural. Se llamó secco o “seca”, y aunque se veía bien y era más adecuada para su ritmo lento de trabajo, no estaba hecha para durar. Ejecutada entre 1495 y 1498, esta técnica de temple y óleo sobre dos capas de preparación de yeso extendidas sobre enlucido, se deterioró casi de inmediato. Comenzó a desprenderse de la pared produciendo un rápido deterioro de la obra que tuvo que ser restaurada en múltiples ocasiones (la primera en 1500). Es una de las obras de arte más reproducidas del mundo. Actualmente solo unas pocas pueden ver el fresco en intervalos de 15 minutos para evitar un mayor deterioro.

15. Da Vinci fue perseguido
Cuando tenía 24 años, fue arrestado junto con varios compañeros hombres acusados de sodomía. Como ningún testigo se presentó para testificar contra el artista y sus amigos, retiraron los cargos. Sin embargo, los diarios de da Vinci sugieren que las acusaciones fueron algo devastadoras para un hombre al que le gustaba mantener en el anonimato su vida privada.

16. Miedo
Es posible que da Vinci temiera por su vida, puesto que en la Florencia del siglo XV, la sodomía – el delito por el que fue acusado- era un crimen punible con la muerte. Poco después de que se desestimara su caso, el artista decidió no tentar la suerte y partió desde Florencia hacia Milán.

17. Empezando de 0 en Milán.
Después de abandonar a sus clientes en Florencia para comenzar una nueva vida en Milán, da Vinci necesitaba hacer nuevos negocios. Su estrategia se centró en congraciarse con Ludovico Sforza, el duque de Milán. Bajo la protección de Sforza, a da Vinci se le encargó la creación de lo que habría sido el logro culminante de su carrera artística: una gigantesca estatua de bronce de un caballo.

18. Época bélica
El proyecto fue abandonado cuando Francia invadió Italia a comienzos del siglo XV. Sin embargo, el ofrecimiento a la Casa de Sforza, no versaba solo en una estatua. Expuso sus planes para construir numerosos “dispositivos de guerra”. Incluidos en los cuadernos de da Vinci, había planes para fabricar cañones, máquinas de humo, puentes portátiles e incluso vehículos blindados. Sin embargo, al igual que su máquina voladora, no hay evidencia de que alguna de estas máquinas de guerra fuese construida.
Sarah Romero
Fecha:25/3/2019
Fuente: https://www.muyinteresante.es/cultura/arte-cultura/fotos/curiosidades-sobre-leonardo-da-vinci-que-quiza-no-conocias?utm_source=Cheetah&utm_medium=email_MUY&utm_campaign=190227_Newsletter

23 septiembre 2017

¿Quién ha sido considerada como la primera científica de la historia?

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 14:24

AgnocideTuvo que vestirse de hombre y trasladarse a Alejandría a estudiar, donde gracias a su maestro, el famoso médico Herófilo, sacó la mejor nota en el examen final de medicina.

Se llamaba Agnocide y era ateniense. Corría el siglo IV a.C y con gran decisión, además de permiso paterno, se cortó el cabello, se vistió de hombre para simular ser un varón y se trasladó a Alejandría para estudiar medicina y obstetricia.

De mano del famoso médico griego Herófilo recibió los conocimientos suficientes para sacar la mejor nota en el examen final de medicina.

En 350 a.C. regresó con el título de ginecología en la mano a Atenas, pero manteniendo su camuflaje masculino. Creó su propio consultorio para atender a mujeres de la nobleza en su ciudad natal hasta que acusaciones provocadas por la envidia casi le impiden seguir con sus investigaciones ginecológicas.

Poco a poco Agnocide se fue convirtiendo en la doctora de cabecera de muchas de las acomodadas damas de Atenas, pues encontraban en ella una comprensión especial que no hallaban en otros médicos. Confesó a sus pacientes más allegadas su condición de mujer. Pero debido a la competencia que sentían sus colegas masculinos se difundieron acusaciones de intento de violación a dos de sus pacientes, situación en la que se vio obligada a destapar su secreto.

Al final, el tribunal sólo pudo imputarla por “suplantación de identidad “y su veredicto de condena por hacerse pasar por un hombre y ejercer una profesión prohibida para las mujeres fue la pena de muerte. La respuesta a este injusto desenlace fue una inmensa solidaridad de la clase alta femenina de Atenas, que se organizó para defenderla y utilizar todas las influencias que pudieron para ejercer toda la presión necesaria para evitar la muerte de Agnocide. Finalmente, sus pacientes consiguieron salvarla. El juez cedió a que Agnocide continuase con su labor médica en libertad, con su verdadera identidad de mujer.

Rememorar a Agnocide es evocar a todas aquellas mujeres que a lo largo de la historia han luchado por un sueño, el de investigar, pese a las adversidades de su tiempo. Incomprendidas, olvidadas, marginadas e incluso repudiadas, estos podrían ser los calificativos de muchas de esas esforzadas mujeres que han tenido que cortarse el pelo y poner ropas de hombre para poder colarse en centros de estudio, exclusivos para varones.
Por María Fernández Rei

Fecha: 14/07/2017

https://www.muyhistoria.es/curiosidades/preguntas-respuestas/quien-ha-sido-la-primera-cientifica-de-la-historia-791424076904

11 agosto 2017

El nacimiento de la Aspirina

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 14:31

aspirinaPatentada en 1899 por la empresa alemana Bayer, el “analgésico de bolsillo” que conocemos como “Aspirina” está dentro del Libro Guinness de los Récords.

Desde su nacimiento, este elixir “curalotodo” se ha convertido en el fármaco más conocido y popular del planeta. Ha viajado a la Luna y fue elegido (junto al automóvil, la bombilla, la televisión y el teléfono) como uno de los cinco inventos imprescindibles legados por el siglo XX.
Es rara la casa donde no existe un envase de alguna de las formas de dicho medicamento o de alguno de sus genéricos, pero pocos saben la discutida autoría de la composición de Aspirina que hoy día consumimos.
Su principio activo, el ácido acetil salicílico (AAC), fue sintetizado dos años antes de la salida a la venta de la Aspirina por un joven químico alemán que trabajaba en la empresa farmacológica Bayer: Felix Hoffmann, que se sitúa en la fecha exacta del día 10 de agosto de 1897.
Hay versiones que dicen que estaba buscando un remedio para la artritis reumatoide que padecía su padre e incluso otras discuten que haya sido él el artífice de la sintetización del AAC.
Todo comenzó cuando en Friedich Bayer fundó en 1861, la que iba a ser la primera compañía química que realizara trabajos de investigación en Alemania: Bayer. En la década de los ochenta decidió crear laboratorios con este objetivo, en sus nuevas instalaciones de Leverkusen.
En 1891 ya disponía de una docena de químicos en su laboratorio de investigación y como jefe de la División Química se encontraba Arthur Eichengrun, que durante los doce años que permaneció en la compañía dirigió la síntesis del ácido acetilsalicílico y de la diacetilmorfina o heroína.
Durante su estancia en Bayer, Eichengrun, decidió encargar a Hoffmann, su ayudante de laboratorio, la síntesis de dos fármacos de interés, con problemas de tolerancia.
El primero fue el ácido salicílico, que con un sabor amargo intenso y con su capacidad para producir vómitos, convertía en francamente molesta la toma del medicamento por el paciente reumático.
El segundo, la morfina, con sus problemas de dependencia, siempre ha motivado la búsqueda de un opiáceo sin este efecto tóxico.
El 10 de agosto de 1897, Hoffmann preparó el AAS, consiguiendo mejorar la pureza del producto terminado hasta la calidad farmacéutica. Dos semanas más tarde, preparó la heroína.
Ambos productos fueron enviados a H. Dreser, el Jefe de Farmacología, que cuando probó ambos productos quedó tan impresionado con el segundo que rechazó el AAS, alegando que era cardiotóxico.
Profundamente disgustado por el rechazo, Eichengrun decidió ser el primero en probar el producto, por lo que comenzó a consumirlo él mismo.
Cuando comprobó que no le había afectado el corazón, repartió muestras del fármaco a varios médicos de Berlín, entre ellos varios odontólogos, que evaluaron muy positivamente el resultado clínico, a pesar de lo poco ortodoxo del ensayo. Uno de los médicos comentó directivos de Bayer la validez del medicamento, y los convenció para que se iniciase la evaluación del AAS en animal de experimentación.
El trabajo de laboratorio demostró el perfil farmacológico esperado y se realizaron ensayos clínicos en Berlín y en Halle, que demostraron que el AAS era tan eficaz como el ácido salicílico, pero mucho mejor tolerado al carecer de los efectos indeseables de éste.
A la vista de los resultados clínicos, Bayer consideró la posibilidad de comercialización del AAS.
¿El químico olvidado?
Se cree que la falta de reconocimiento del mérito de Eichengrün en el descubrimiento de la aspirina se debe a su salida de Bayer y el hecho de ser judío, por lo que los nazis, a principio de los años treinta, decidieron cambiar la historia y dar todo el crédito del hallazgo a su ayudante, el ario Hoffmann.
Eichengrün fue un hombre rico cuya empresa colaboraba -estaba casado con una mujer aria- con el régimen nazi, hasta que en 1943 cayó en desgracia y le condenaron inicialmente a cuatro meses de prisión para, finalmente, ser recluido en el campo de concentración de Theresienstadt, donde sufrió catorce meses, hasta que fue liberado por las tropas soviéticas.
En el año 1949, el propio Eichengrun publicó en la revista Pharmazie un artículo donde describió la verdadera historia del fármaco en el que explica que Hoffmann se limitó a seguir sus instrucciones, sin incluso saber el objetivo del trabajo, y que desde luego el medicamento no hubiera salido al mercado en 1899, si él no se hubiera esforzado.
La investigación de los cuadernos de laboratorio de Bayer parece que ha demostrado que la historia de Eichengrun es verdadera.
María Fernández Rei
Fecha: 10/08/2017

https://www.muyhistoria.es/contemporanea/articulo/el-nacimiento-de-la-aspirina-801502278341

15 enero 2014

Leonard Thompson: El primero que logra sobrevivir gracias a la insulina inyectable

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 16:48

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El primer paciente con diabetes tipo 1 que logro salvar su vida gracias al descubrimiento de la insulina se llamó Leonard Thompson(1908-1935) y está considerado como  el primer humano que utilizó insulina inyectable en el año 1922. A los 14 años de edad, recibió la primera inyección de insulina como tratamiento para la diabetes. En ese momento Leonard pesaba 65 libras y estaba a punto de caer en coma cetoacidótico y morir. La reacción alérgica que experimentó se atribuyó a las impurezas del primer extracto obtenido por los Dres. Frederick Banting y Charles Best. Doce días después, Leonard recibió una dosis más purificada de insulina preparada por el Dr. James Collip. Los síntomas comenzaron a desaparecer a medida que la glucemia regresaba a valores normales, también recuperó la fuerza y su estado general. Previo a este momento, que se produjo el 11 de enero de 1922, el diagnóstico de diabetes mellitus tipo 1 representaba  una muerte segura en pocas semanas o meses a partir del diagnóstico. Thompson pudo sobrevivir durante  13 años con el tratamiento a base de inyecciones de insulina varias veces en el día. Murió a los 27 años de edad por una neumonía como complicación de la diabetes.

Fuente: Today in Science

6 diciembre 2012

La diabetes mellitus en la historia de la humanidad

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 8:55

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La diabetes mellitus parece haber sido una sentencia de muerte en la era antigua. Hipócrates no hace ninguna mención de la entidad, lo que puede indicar que se sentía que la enfermedad era incurable. Areteo intentó tratarla, pero no pudo dar un buen pronóstico, comentó que “la vida (con diabetes) es corta, desagradable y dolorosa”.
Sushruta (siglo 6 aC) identificó la diabetes y la clasificó como”Medhumeha”. Los antiguos indios identificaban como prueba de la diabetes mediante la observación de si las hormigas fueron atraídas por la orina de una persona, y llamó a la enfermedad “enfermedad de la orina dulce” (Madhumeha). Las palabras coreano, chino y japonés para la diabetes se basa en la misma ideogramas que significan “enfermedad de azúcar en la orina”.
En la Persia medieval, Avicena (980-1037) proporcionó una descripción detallada de la diabetes mellitus en ”El Canon de Medicina”, “que describe el apetito anormal y el colapso de las funciones sexuales y documentado el sabor dulce de la orina diabética.” Al igual que Areteo antes que él, Avicena reconoció la diabetes primaria y secundaria. También describió la gangrena diabética, y la diabetes tratada con una mezcla de lupino, Trigonella (alholva), y la semilla cedoaria, que produce una considerable reducción en la excreción de azúcar, un tratamiento que todavía está prescrito en los tiempos modernos. Avicena también “, describió la diabetes insípida con mucha precisión por primera vez”, aunque más tarde fue Johann Peter Frank (1745-1821) quien fue el primero en diferenciar entre la diabetes mellitus y diabetes insípida.
Aunque la diabetes ha sido reconocida desde la antigüedad, y los tratamientos con  eficacia diferentes se han conocido en varias regiones desde la Edad Media, y en la leyenda por mucho tiempo, la patogénesis de la diabetes sólo se ha entendido experimentalmente desde alrededor de 1900.  El descubrimiento de un papel para el páncreas en la diabetes es generalmente atribuida a Joseph von Mering y Oskar Minkowski , quien en 1889 encontraron que los perros cuyos  páncreas fueron  retirados desarrollaron todos los signos y síntomas de la diabetes y morían en poco tiempo.
En 1910, Sir Edward Albert Sharpey-Schafer sugiere que las personas con diabetes eran deficientes en un solo producto químico que se produce normalmente por el páncreas-propuso llamar a esta sustancia”,”la insulina, del latín”aislamiento”, que significa isla , en referencia a los islotes que producen insulina de Langerhans en el páncreas.
El papel endocrino del páncreas en el metabolismo, y de hecho la existencia de la insulina, no se aclaró hasta 1921, cuando Sir Frederick Grant Banting y Charles Herbert Best repitiron los trabajos de Von Mering y Minkowski, y fueron más allá para demostrar que se podía revertir la diabetes inducida  en los perros, dándoles un extracto de los islotes pancreáticos de Langerhans de perros sanos.
Banting, Best, y sus colegas (en especial el químico Collip) pasaron a purificar la hormona insulina de páncreas bovino en la Universidad de Toronto. Esto condujo a la disponibilidad de un eficaz tratamiento con insulina, las inyecciones y el primer paciente fue tratado en 1922. Para ello, Banting y el director del laboratorio MacLeod recibió el Premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1923, ambos compartieron sus premios en metálico con otros miembros del equipo que no fueron reconocidos, en particular, y mejor Collip. Banting y Best hizo la patente disponibles sin cargo alguno y no tratar de controlar la producción comercial. La producción de insulina y la terapia se extendió rápidamente por todo el mundo, en gran parte como resultado de esta decisión. Banting se siente honrado por el Día Mundial de la Diabetes que se celebra el día de su cumpleaños, 14 de noviembre.
http://www.news-medical.net/health/History-of-Diabetes-(Spanish).aspx

31 octubre 2012

La diabetes en la Edad Media hasta el descubrimiento de la insulina

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 8:49
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 Oskar Minkowski (1858-1931)      Josep von Mering(1849-1908)
Las funciones del páncreas como glándula capaz de reducir los niveles de glucosa en sangre comenzaron a aclararse en la segunda mitad del siglo XIX. En 1889, Oskar Minskowski y Josef von Mering, trantando de averiguar si el páncreas era necesario para la vida, pancreatectomizaron un perro. Después de la operación ambos investigadores observaron que el perro mostraba todos los sintomas de una severa diabetes, con poliuria, sed insaciable e hiperfagia. Minskowski observó, asímismo, hiperglucemia y glucosuria. De esta manera quedó demostrado que el páncreas era necesario para regular los niveles de glucosa y estimuló a muchos investigadores a tratar de aislar del páncreas un principio activo como un posible tratamiento de la enfermedad.
Por otra parte, ya en 1869 un joven médico berlinés, Paul Langerhans mientras que trabajaba en su tesis doctoral, habia observado unos racimos de células pancreáticas bien diferenciadas de las demás y que podían ser separadas de los tejidos de los alrededores. Langerhans, que entonces tenía 22 años, se limitó a describir estas células sin entrar a tratar de averiguar cual era su función.
Hubo que esperar hasta 1893, fecha en la que un médico belga, Edouard Laguesse, sugirió que estos racimos de células, que el había llamado “islotes de Langerhans” constituían la parte exocrina del páncreas. Sus ideas fueron continuadas por Jean de Meyer quien denominó “insulina” a la sustancia procedente de los islotes (en latin islote se denomina “insula”) que debía poseer una actividad hipoglucemiante pero que todavía era hipotética.
En los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, se realizaron grandes esfuerzos para aislar la insulina. Uno de los primeros investigadores en obtener resultados fué el alemán Georg Zuelger quién obtuvo una serie de extractos pancreáticos que eran capaces de reducir los síntomas de diabetes en un perro previamente pancreatectomizado. Zuelger publicó sus resultados en 1907 e inclusó patentó su extracto (“Acomatol”). Sin embargo, los graves efectos tóxicos que producía hicieron que renunciase a seguir sus experimentaciones.
El médico rumano Nicolas Paulesco también preparó un extracto a partir de páncreas congelados de perro y de buey y demostró que los mismos eran capaces de revertir la hiperglucemia. De hecho, uno de los extractos preparados por Paulesco era tan potente, que uno de los perros tratados murió debido a una hipoglucemia. Debido a la Primera Guerra Mundial, las observaciones de Paulesco sobre los efectos de su “pancreatina” no fueron publicados hasta 1921. Lo mismo que en el caso de Zuelger, los efectos tóxicos de los extractos excluían cualquier posibilidad de una administración terapeútica.
A pesar de que téoricamente se estaba próximo a resolver el problema de la diabetes, la verdad es que hasta entrados los años 20, los diabéticos tenían pocas posibilidades de sobrevivir. Las dietas anoréxicas promovidas por el diabetólogo bostoniano Frederick M. Allen, solo conseguían prolongar en unos pocos meses la vida. Los tratamientos existentes en poco diferían de los propuestos por Arateus, casi 2000 años antes.
Otros descubrimientos relacionados con la diabetes también tuvieron lugar en la segunda mitad del siglo XIX. William Prout (1785-1859) asoció el coma a la diabetes; el oftalmólogo americano, H.D. Noyes observó que los diabéticos padecían una forma de retinitis y Kussmaul (1822-1902) describió la cetoacidosis.
DESCUBRIMIENTO DE LA INSULINA
La insulina fué descubierta en el verano 1921 por Sir Frederick Grant Banting como consecuencia de una serie de experimentos realizados en la cátedra del Prof. John J. R. MacLeod, profesor de fisiología de la Universidad de Toronto.
Banting había mostrado ya mucho interés por la diabetes y había seguido de cerca los trabajos de Shafer y otros, quienes habían observado que la diabetes estaba ocasionada por la carencia de una proteína originada en las células de los islotes de Langerhans y que habían denominado insulina. Shafer suponía que la insulina controlaba el metabolismo del azúcar en la sangre y su eliminación por la orina, de tal forma que su carencia ocasionaba una excreción urinaria aumentada. Sin embargo, sus intentos por suplir esta deficiencia de insulina administrando a los pacientes diabéticos extractos de páncreas habían fracasado, probablemente debido a la presencia de enzimas proteolíticas en los extractos pancreáticos.
Dándole vueltas al problema, en 1921, Banting leyó una publicación de un tal Moses Baron en la que se demostraba que la ligadura del conducto pancreático ocasionaba la degeneración de las células productoras de la tripsina, mientras que los islotes de Langerhans permanecían intactas.
Banting consiguió convencer a MacLeod para que, durante las vacaciones de este le asignara un ayudante y le permitiera utilizar sus laboratorios. Charles Best, estudiante de Química fué el encargado de aislar la presunta proteína.
En tan solo 9 semanas, luchando contra reloj, Banting y Best ligaron el conducto pancreático de varios perros y obtuvieron un extracto de páncreas libre de tripsina. Después, provocaron una diabetes experimental en otros perros y, una vez desarrollada la enfermedad, comprobaron que la administración del extracto de páncreas de los primeros reducía o anulaba la glucosuria de los segundos. Habían descubierto la insulina.
Como consecuencia de este descubrimiento, MacLeod y Banting recibieron en 1923 el Premio Nobel de Medicina. Banting protestó porque MacLeod compartiera el premio en lugar de Best, y repartió con este último su parte del Nobel.
http://www.iqb.es/d_mellitus/historia/h01.htm

6 junio 2012

Paracelso. El misterio de las sales secas

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 15:20

paracelso

Philippus Aureolus Teophrastus Bombastus von Hohenheim se autodenomina Paracelso para destacar que sus conocimientos iban más lejos que los de Celso. Nació en la ciudad suiza de Einsiedeln, a finales del otoño de 1493, Hijo de un médico y de una empleada de un convento, estudió en Bolonia y Ferrara antes de graduarse como doctor en medicina en el año 1515. Fue un destacado químico, médico, astrólogo y experto en ocultismo y viajó por toda Europa adquiriendo experiencia y conocimientos con enfrentamiento a las ideas tradicionales sobre salud y enfermedad que prevalecia en aquellos tiempos.  Llegó a la conclusión de que la meta de la vida es el momento que vivimos y que la búsqueda del alma humana -a la que intentó aproximarse a través de la alquimia- es la única tarea que justifica la existencia.

Paracelso reniega de la concepción hipocrática-galénica sobre enfermedad, que la concebía como un desequilibrio en las cualidades humorales y postuló que los trastornos son afecciones locales, muchas veces causados por agentes externos.  Con una mentalidad vanguardista, sostenia que cada enfermedad debía ser tratada con un medicamento especialmente elaborado para cada caso, incluyendo la diabetes. Paracelso vertió la orina de un diabético en un recipiente transparente y la hizo hervir a fuego lento. Gradualmente el líquido comenzó a transformarse en una especie de jarabe que, al evaporarse, dejó un polvo blanco en el recipiente, a los cuales llamó “sales secas” y de acuerdo a su hipótesis estas “sales” se producian en la sangre y eran las responsables de la excesiva sed que manifestaban los diabéticos.  Aunque no llegó a precisar la detección de cristales de glucosa en la orina, la ciencia médica le reconoce el mérito de haberse aproximado a dicha constatación y haber influido en las futuras investigaciones, desviando la atención desde los riñones a la sangre.

Fuente:https://es.wikipedia.org/wiki/Piedra_filosofal

13 julio 2011

La divina proporción del cuerpo humano. El hombre de Vitruvio que utilizó Leonardo da Vinci

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 9:48
Marco Vitruvio Polión fue arquitecto de Julio César durante su juventud y al retirarse del servicio se volcó a la arquitectura civil.
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Dentro de esta actividad su única obra conocida fue la basílica de Fanum (en Italia). Creó ¨De Architectura¨, el tratado sobre arquitectura más antiguo que se conserva, que fue conocido y empleado en la Edad Media y que se publicó en la mayor parte de los países.
Esta obra todavía hoy constituye una fuente documental insustituible, con valiosos aportes sobre la pintura y la escultura griegas y romanas.
 
El famoso dibujo de Leonardo da Vinci, el Hombre de Vitruvio, sobre las proporciones del hombre está basado en las indicaciones dadas en esta obra.
El dibujo se conserva ahora en la Galleria dell’Accademia, en Venecia. 
 
  hombre-de-vitruvio-que-utilizo-da-vinci
 
Estas son las notas que dejo Leonardo sobre el Hombre de Vitruvio:
Una palma equivale al ancho de cuatro dedos.
Un pie equivale al ancho de cuatro palmas.
Un antebrazo equivale al ancho de seis palmas.
La altura de un hombre son cuatro antebrazos.
Un paso es igual a un antebrazo.
La longitud de los brazos extendidos (envergadura) de un hombre es igual a su altura.
El cuerpo de un hombre tiene una altura de 7 veces la medida de la cabeza.
La distancia entre el nacimiento del pelo a la parte superior del pecho es un séptimo de la altura de un hombre.
La distancia de la barbilla a la nariz es un tercio de la longitud de la cara.
La altura de la oreja es un tercio de la longitud de la cara.
La distancia desde debajo de la rodilla hasta el inicio de los genitales es la cuarta parte del hombre.
El inicio de los genitales marca la mitad de la altura del hombre.
Estas proporciones son empleadas en la actualidad dentro del arte cuando se estudia el cuerpo humano.

17 abril 2011

GOLGI, Camillo (1843-1926)

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 8:32
Camilo Golgi nació en Italia. Estudió medicina en la Universidad de Pavía, donde realizó su internado como estudiante en el Instituto de Psiquiatría dirigido por Cesare Lombroso (1835-1909).
camilo-golgi
Golgi también trabajó en el laboratorio de patología experimental de Giulio Bizzozero (1846-1901), un brillante joven profesor de histología y patología (entre otras contribuciones, Bizzozero descubrió las propiedades hematopoyéticas de la médula ósea). Bizzozero introdujo a Golgi en la investigación experimental y le enseño técnicas histológicas. En 1865 se graduó en medicina.
Golgi inició su carrera científica en 1869, publicando un artículo en el que sugería que algunas enfermedades mentales podían ser debidas a lesiones orgánicas.
Convencido de que las teorías debían ser confirmadas con pruebas experimentales, Golgi abandonó la psiquiatría concentrándose en el estudio de la estructura y función del sistema nervioso. Como los procedimientos de tinción de células a base de hematoxilina que habían sido introducidos a mediados del siglo XIX eran inadecuados, Golgi desarrolló sus propias técnicas de tinción.
 
En 1873 publicó un breve artículo en la Gazeta Médica “Sobre la estructura de la materia gris del cerebro” en el que describía diversos procedimientos de tinción con nitrato de plata y bicromato potásico.
Con este procedimiento revolucionario, conocido como tinción de Golgi y todavía empleado hoy día, Golgi tuvo por primera vez una clara visualización del cuerpo de las células nerviosas: células de hipocampo, células de Purkinje del cerebelo mostrando sus terminaciones dendríticas, estructura del bulbo olfactorio, etc.
En 1881 Golgi fue nombrado profesor de Patología General en la Universidad de Pavía. En su laboratorio, Adelchi Negri (1876-1912) descubrió las inclusiones intraneuronales (los cuerpos de Negri) que representan una característica específica de la rabia y que facilitan el diagnóstico de esta enfermedad. Emilio Veratti (1872-1967), describió por primera vez el retículo sarcoplásmico en las fibras de músculo esquelético.
En 1906 Golgi recibió el Premio Nobel de Medicina conjuntamente con Santiago Ramón y Cajal (1852-1934) por sus estudios sobre la estructura del sistema nervioso. Altamente respetado, Golgi fue decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Pavía y rector de esta misma Universidad durante varios años.

16 marzo 2011

Un niño travieso aporta al mundo de los ciegos su mejor herramienta

Filed under: Historia — Arturo Hernández Yero @ 22:17

Louis Braille a los diez años fue admitido en la escuela para ciegos de París – la Institución Nacional de Jóvenes Ciegos-, cuyo fundador fue Valentín Hauy, quien le enseñó el alfabeto guiando sus dedos por las veintiséis letras que él había fabricado con unas ramitas.
Muy pronto Louis estuvo en condiciones de leer los libros que Valentín Hauy había compuesto con mucho trabajo (pues tenía que cortar los caracteres de las letras en tela y pegarlas sobre el papel): cada letra tenía unos siete centímetros de largo por cinco de ancho.
A causa de estas enormes dimensiones, la fábula de Renard “El zorro” llenaba unos siete volúmenes de unos cuatro kilos de peso cada uno.
Uno de sus compañeros descubrió en unas tarjetas ciertas impresiones en relieve, que correspondían a unas letras fuertemente talladas y se dedicó a formar letras por medio de caracteres movibles. Pero estas letras debían por lo menos medir dos centímetros de altura: un “libro” compuesto de esta manera resultaba terriblemente incómodo y su lectura sumamente difícil.
Braille dedicó todo un verano a recortar trozos de cuero y terminó con las manos completamente magulladas. Luego hizo varios ensayos, combinando triángulos cuadrados y círculos para formar las distintas letras, pero se dio cuenta de que ninguno de sus sistemas era práctico.

Con el paso del tiempo, Louis fue nombrado profesor de la Institución Nacional de Jóvenes Ciegos.
Cierto día escuchó en la terraza de un café parisiense una historia que le apasionó: un capitán había ideado un sistema de puntos y trazos en relieve que permitían escribir en la oscuridad. Un mensaje transcrito de esta manera podría ser descifrado al tacto sin necesidad de luz.
Así fue como buscó al capitán Barbier, quien le reveló a Braille cómo -con la ayuda de un punzón- ejercía una cierta presión sobre un papel grueso, hasta que en el anverso del mismo se pudieran notar unas pequeñas protuberancias. El sistema estaba basado en un sencillo código utilizado por el ejército.

Braille trabajó sin descanso hasta que cinco años después apareció el primer libro impreso con su método y que llevaba su nombre.
Como si fuera una ironía del destino, había tenido que usar un punzón igual que el que lo había dejado ciego.
La realización de su libro le había costado cinco años de arduo trabajo por la terrible enfermedad que padecía, misma que lo llevaría a la tumba a los 43 años.
Sirviéndose de un enrejado rectangular con seis agujeros, Louis Braille inventó 63 combinaciones diferentes: además de las letras del alfabeto, representaban los signos de puntuación y las abreviaturas de ciertas palabras muy cortas.

Demostró que podía escribir perforando a un ritmo casi tan rápido como el de la palabra.
Y podía leer casi a la misma velocidad que una persona normal.
Braille le enseñó el método a sus alumnos, perforó también símbolos matemáticos y les enseñó a resolver ecuaciones.
Poco después creó un código de anotaciones musicales y se convirtió en un hábil organista.
El llamado sistema Braille ha alcanzado tanta importancia en la educación para los ciegos, que desde 1895 el apellido de su inventor figura en los diccionarios como una palabra más.
Su sistema ha sido incluso adaptado al idioma chino y todos los meses en el mundo entero se publican gran número de revistas con dicho sistema.

http://www.recreophoenix.com.ar/laboratorio/phoenix/P12/eponimos.asp?ref=4E19C8B9C6

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Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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