Diabetes mellitus

6 diciembre 2021

Obesidad y diabetes aúpan la mortalidad por enfermedad hepática

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:22

Obesidad en niños
Los niños de 8 años con obesidad pueden ser adultos con cirrosis dentro 30 años y llegar a necesitar un trasplante de hígado o morir, si no se toman medidas mucho antes de que eso ocurra. Ésta es la realidad de una ‘pandemia’ (afecta a países de la mayor parte del mundo) que causa más de 300.000 muertes al año en Europa y más de dos millones en todo el mundo y de la que tratan de concienciar hoy en un informe publicado en The Lancet varios hepatólogos europeos, entre ellos Pere Ginès, jefe del Servicio de Hepatología del Hospital Clínic de Barcelona, del grupo de investigación sobre Enfermedades crónicas del hígado: mecanismos moleculares y consecuencias clínicas del Idibaps, e investigador del Ciberehd; Maria Buti, catedrática de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona, jefe clínico de la Unidad de Hepatologia del Hospital Universitario Vall d’Hebron de Barcelona y miembro del Ciberehd del Instituto de Salud Carlos III de Madrid, y Bruno Sangro, director de la Unidad de Hepatología del Departamento de Medicina Interna de la Clínica Universidad de Navarra.
Los hepatólogos firmantes de ese nuevo documento forman parte de una comisión impulsada por la citada revista y la Asociación Europea para el Estudio del Hígado (EASL) para destacar la importancia de la prevención de la enfermedad hepática. Remarca el informe la necesidad de establecer métodos de cribado para la detección precoz y promover un estilo de vida saludable para evitar su aparición.
Históricamente estas enfermedades se asocian al alcohol y a las infecciones por los virus de las hepatitis, pero actualmente los malos hábitos alimentarios, el sedentarismo, y la obesidad y diabetes tipo 2 derivada son la causa de un aumento muy significativo de casos detectado en todo el mundo, con excepción de África. Los resultados de este informe se han presentado en Bruselas esta mañana, en un acto que ha contado con la participación de Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea.
La prioridad marcada por esta comisión es detectar las barreras para mejorar la salud del hígado en Europa e identificar las soluciones necesarias para conseguirlo. Para ello, se ha realizado una descripción de la situación actual y se hace un llamamiento a la acción con varias recomendaciones.
“Esta comisión ha dado un importante paso para aumentar la concienciación sobre las enfermedades hepáticas, que han sido estigmatizadas, y poner sobre la mesa los próximos pasos que deben realizarse en el ámbito de la salud pública para que los pacientes reciban una atención adecuado a toda la Unión y frenar el aumento en la incidencia de casos”, señala Ginés. “Los hepatólogos no solemos aparecer mucho en los medios pero este problema merece que lo hagamos y que se nos escuche”, añade. Cree que las enfermedades hepáticas son estigmatizadas y que eso afecta a los enfermos y a la investigación, a la que se destinan muchos menos recursos de los que haría falta, por su incidencia y consecuencias, también sobre el sistema sanitario.”
“El estigma tiene un gran impacto en las enfermedades hepáticas en Europa y produce discriminación, dificulta que se busque ayuda médica y reduce la adjudicación de recursos. Hay una conciencia generalizada de que las enfermedades del hígado ocurren porque llevas una mala vida y el paciente teme que piensen de el que es un alcohólico o cosas peores, lo que dificulta abordarlas de forma abierta. Por eso, reconocer ese estigma, estudiar sus causas y combatirlo es muy importante”, apunta Sangro, por su parte. “Además, no todo el alcohol es malo, ni hace falta emborracharse para desarrollar una enfermedad hepática. Hay una relación entre cantidad y sensibilidad, que no para todos va a ser igual. Y, por encima de todo, muchas enfermedades hepáticas no tienen nada que ver con el alcohol”, destaca.

Las enfermedades del hígado constituyen una de las diez primeras causas de muerte en el mundo y, en Europa, son la segunda causa de años de vida laboral perdidos, sólo por detrás de las enfermedades cardiovasculares.
‘Epidemia’ de obesidad
En Europa y España, la enfermedad hepática más frecuente es la esteatohepatitis no alcohólica, o hígado graso no alcohólico, que se asocia a la obesidad y la diabetes de tipo 2 y se estima que afecta a un 30% de la población. La previsión es que en los próximos años esta incidencia aumente a causa de la epidemia de obesidad.
Informa Ginès de que la sobrealimentación y la mala alimentación (alimentos procesados, con mucho hidrato de carbono, mucha grasa, poca verdura y fruta, poco pescado) y la falta de ejercicio físico está causando estragos ya en países como Estados Unidos. Las evidencias sobre los niños y adolescentes se han descrito en ese país y en Canadá y Reino Unido. En Europa, incluida España, los efectos también son evidentes: “Los enfermos de hígado que vemos ahora empezaron a engordar hace 20 o 30 años a causa de los cambios en la dieta y los trabajos más sedentarios que se empezaron a generalizar en esa época”, dice Ginés.
Los hepatólogos europeos de la comisión de The lancet ponen el énfasis en el diagnóstico precoz. Las enfermedades hepáticas en estadios prematuros son asintomáticas y, por tanto, la mayoría de pacientes se diagnostican en estadios avanzados, cuando tienen un peor pronóstico, tanto en lo que respecta a la supervivencia, como a la calidad de vida. “Las enfermedades hepáticas tardan muchos años en aparecer. El objetivo es ir a buscar la enfermedad y detectarla en fases tempranas a través de programas de cribado”, defiende Ginès.
Dos estudios liderados por él han puesto ya de manifiesto que la elastografía hepática, una técnica no invasiva para medir la rigidez del hígado, es una estrategia eficaz y rentable en la detección precoz de la enfermedad hepática crónica. En estos estudios se ha demostrado que, por un lado, cerca de un 4% de las 3.000 personas que participaron en el primer ensayo tenían una enfermedad hepática avanzada sin diagnosticar, con riesgo de convertirse en cirrosis o cáncer de hígado. Por otra parte, en una muestra de más de 6.000 participantes de seis países, se ha demostrado que la detección de fibrosis hepática con algoritmos optimizados es una intervención de salud pública altamente rentable, especialmente en las primeras etapas de fibrosis.
Una propuesta de posible cribado poblacional se está evaluando en prueba piloto actualmente, en segunda fase, en varios lugares (participan centros de atención primaria del área metropolitana de Barcelona).
“El objetivo de estos estudios es conseguir que esta estrategia que proponemos se implemente en los sistemas sanitarios de toda Europa, con lo que se convertiría en el primer programa de detección precoz dirigido al cribado de una enfermedad no oncológica”, manifiesta el experto catalán.
La elastografía hepática no sería la única forma de detectar precozmente la enfermedad hepática crónica; también se podría realizar análisis específicos porque los rutinarios o los incluidos en chequeos no permiten detectar estas enfermedades, precisa el experto del Clínic barcelonés, que es un centro de referencia mundial en hepatología.
“Si pudiésemos detectar precozmente los casos podríamos actuar con, por ejemplo, la eliminación de factores de riesgo de obesidad y, si eso falla, con fármacos contra la enfermedad hepática que se están desarrollando actualmente”, indica.
Lo mejor: comer de forma saludable
Estimular que las personas coman de forma saludable es muy relevante para el hígado. La comisión de hepatólogos de The Lancet propone realizar intervenciones en grupos sensibles y en aquellos colectivos con menos recursos, ya que son más vulnerables frente a las enfermedades hepáticas. Por otra parte, pide que haya una política clara sobre el consumo de bebidas alcohólicas y encontrar un equilibrio para reducir la tasa de aparición de estas enfermedades. También propone reducir y equiparar los precios de los fármacos para el tratamiento de la hepatitis C, gracias a los cuales se ha reducido de forma considerable que, a causa de la infección por el VHC, la hepatitis progrese y pueda acabar causando cirrosis hepática y cáncer de hígado.
“En general, el foco está puesto en las enfermedades graves, pero antes de llegar a ellas hay una historia clínica sobre la que podemos intervenir eficazmente para evitar su progresión”, destaca Sangro.
Carmen Fernández. Barcelona

Fecha: 2/12/2021
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/medicina-interna/prudencia-y-esperanza-ante-los-nuevos-medicamentos-para-tratar-la-covid-19.html?emk=NPSMED1&s_kw=1T

Vacunación, el cortafuegos que reduce a la mitad la posibilidad de contagiar

Filed under: Noticias — Arturo Hernández Yero @ 16:08

Los vacunados eliminan antes el virus y reducen las opciones de transmisión, como revelan varios estudios.
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Con las tasas de vacunación actuales, casi ocho de cada diez españoles tienen la doble pauta y más tres millones con dosis de refuerzo, y aun así vemos repuntar las cifras de contagios hacia la sexta ola. Mientras Europa vive una situación más dramática que España, en lo que la Agencia Europea del Medicamento la semana pasada en rueda de prensa denominaba cuarta onda pandémica, aquí el blindaje de la vacuna ha permitido que, de momento, lleguemos más tarde a los rebrotes.
Lo cierto es que el secreto, que no es tal, se observa en uno de los efectos secundarios positivos de la inmunización artificial: las personas vacunadas eliminan el virus más rápido, con lo que los contagios se dan con niveles más bajos de virus en general, porque su organismo guarda durante menos tiempo las altas cargas virales. Alfredo Corell, inmunólogo y catedrático de la Universidad de Valladolid, revela que eso lo apunta un artículo publicado en The Lancet, y manifiesta que la tasa de transmisión “se reduce al menos a la mitad, según las cohortes de familias”.
Gabriel Reina, especialista en Microbiología de la Clínica Universidad de Navarra, añade que “los individuos vacunados con infecciones irruptivas tienen una carga viral máxima similar a los casos no vacunados y pueden transmitir la infección de manera eficiente en los hogares, incluso a contactos también inmunizados”.
El estudio que plantea The Lancet sirve para establecer otro punto a favor de unas vacunas que, sin ser diseñadas para evitar los contagios, “sino para prevenir la enfermedad grave y el ingreso”, recuerda Reina, tiene una secuela ‘esterilizante’, “es decir, evita la capacidad de transmisión de los vacunados”, señala el microbiólogo.
Otros trabajos apuntan a una reducción incluso más alta, aunque no están revisados por pares. Sucede con una investigación holandesa, liderada por Brechje de Gier, del Centro para el Control de Enfermedades Infecciosas, Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente (RIVM) de Bilthoven, que recoge que la efectividad de la vacunación completa contra la transmisión a contactos no vacunados en el hogar alcanza el 63% en el caso de la variante delta, ahora predominante, y llegaba al 73% contra alpha.
Con estos supuestos podemos decir que, si el jueves pasado se produjeron 6.315 nuevas infecciones y casi un 80% está inmunizado, significa que sólo se producirían la mitad de los contagios que se contempla con la variante delta. Esto es, con una tasa de reproducción del virus de 1,22 (una de las R más altas que han precedido a un nuevo incremento exponencial de casos) se podría calcular que de cada infectado en vez de llegar el virus a otros siete (capacidad de la variante delta), lo haría a tres. O lo que es lo mismo, con las vacunas conseguimos reducir la tasa de transmisión a la variante original.
Protección según el nivel de exposición al virus
Una de las cuestiones importantes es que las vacunas protegen, pero se ha de medir cuál es la exposición de esos individuos al virus. No es lo mismo ser un profesional sanitario que trabaja en medios donde el patógeno existe, que una persona que pueden tener la ‘oportunidad’ diaria de enfrentarse a él en contadas ocasiones (en muchas de ellas con medidas preventivas, distancia y uso de mascarilla) que otras que, sin tomar precauciones, se expongan a un contagiado durante el tiempo necesario para que la infección llegue a su organismo.
Aquí el microbiólogo de la CUN apostilla que “no todo se puede dejar en manos de la vacuna. La mascarilla sigue jugando un papel clave como barrera contra el virus, primero y sobre todo en los espacios cerrados, y luego al aire libre en zonas masificadas”.
En Israel, el ‘país-laboratorio’ de la vacuna de Pfizer, ya se recogieron datos sobre cómo influía la vacunación en la reducción de casos en los hogares durante los meses de verano, justo antes de sus repuntes y la puesta en marcha de las terceras dosis. Aquí el trabajo apunta a que la vacunación proporciona una protección sustancial contra la susceptibilidad a la infección y un escudo ligeramente más débil contra la infecciosidad dada la infección (del 41 al 79%), reduciendo así la transmisión del SARS-CoV-2 a los contactos domésticos.
Vacunar a los niños, otro cortafuego
La experiencia científica en materia covid no alcanza para conocer hasta qué punto dar luz verde a la vacunación pediátrica (ya se ha hecho en EEUU, Austria, China y se espera que Europa lo haga en breve) serviría también para obstaculizar la supervivencia del SARS-CoV-2 en la sociedad. Algunos trabajos ya apuntan a su utilidad. “Está claro que la recomendación de la inmunización en los más pequeños también va servir no sólo para su protección sino la de sus contactos más estrechos”, subraya Reina.
En España, los menores de 11 años registran las tasas de contagio más altas (la incidencia a 14 días) y son las franjas entre 30-39 y 40-49 las que les suceden. Lo que en la práctica se puede traducir en que el virus circula entre padres e hijos.
Sin vacuna, 19 veces más de riesgo de ingreso en UCI
La Comunidad de Valencia ha puesto de manifiesto la reducción de ingresos en cuidados intensivos al analizar sus cifras de presión asistencial. Con datos hasta la semana pasada (18 octubre al 14 noviembre) de personas hospitalizadas y en UCI cuyo motivo de ingreso fue la enfermedad por coronavirus, se puede concluir lo siguiente: con 31 ingresos en UCI por covid, 21 no vacunados y 10 sí (con pauta completa); son 10 casos entre cuatro millones de vacunados que hay en la región valenciana (0,24 por 100.000) y 21 entre 467.151 no protegidos (4,5 por 100.000), por lo que el riesgo de ingresar en UCI por covid es casi 19 veces superior entre los no vacunados.
Si se observan los datos de ingresados en planta también queda patente la importancia de la vacunación. En 136 ingresos en planta por covid, 60 no estaban vacunados y 76 contaban con escudo; se trataría de 76 casos entre cuatro millones de inmunizados (1,9 por 100.000) y 60 entre 467.151 no vacunados (12,8 por 100.000), por lo que el riesgo de ingresar en un hospital por covid es casi siete veces superior entre los no vacunados. La media de edad está entre los 50 y 69 años.

Pilar Pérez/Elena Quesada
Fecha: 22/11/2021
Fuente: Diario Médico, España.

https://www.diariomedico.com/medicina/medicina-preventiva/vacunacion-el-cortafuegos-que-reduce-la-mitad-la-posibilidad-de-contagiar.html?emk=NPSMED1&s_kw=1T

Autor: Arturo Hernández Yero | Contáctenos
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